viernes, enero 20, 2017

Radio.Garden, la página web con la que puedes escuchar miles de radios de todo el mundo


BBC Mundo

Un globo terráqueo da vueltas en mi pantalla como si estuviera en mis manos. Puedo girarlo, acercarlo y alejarlo a mi antojo. Conforme arrastro los continentes voy viendo puntitos verdes que me indican que puedo escuchar inmediatamente y de manera gratuita qué se está emitiendo en vivo en esa ciudad.

Hay algo casi mágico en Radio.Garden, un proyecto interactivo desarrollado por el Instituto Holandés para el Sonido y la Visión en cooperación con seis universidades de Alemania, Holanda, Dinamarca y Reino Unido . Es lo más parecido a viajar por el mundo en tiempo real y en sonido sin moverme de mi escritorio.

Mientras escribo este artículo desde Londres sintonizo primero con la radio de mi ciudad natal en España y compruebo que en la Radio Galega hablan de la victoria del Celta de Vigo frente al Real Madrid. Luego me muevo hacia lugares más exóticos, mientras escucho ese ruido blanco tan familiar de cuando uno sintoniza una radio analógica.

De camino a América me paro en medio del océano sobre Hamilton, Bermuda, donde en radio Hott suena una canción de pop en inglés.

En Radio Melodía Arequipa, en Perú, hablan de unos mineros que están atrapados desde hace días en una mina. Busco en Google para saber más, mientras compruebo que Radio.Garden puede ser también una excelente herramienta para periodistas.

Luego me planto en un punto que no puedo identificar de algún lugar de Rusia. Es Omsk. No hablo el idioma pero puedo adivinar que acaban de dar el tiempo.

Y termino mi vuelta al mundo en 10 minutos escuchando una canción de iraqimix.com, que emite desde Bagdad, la capital de Irak.

Esta instalación digital forma parte de un proyecto de investigación llamado Encuentros Radiofónicos Transnacionales, con el que se explora cómo la radio cruza las barreras lingüísticas y geográficas.
Hay muchas aplicaciones en el mercado que puedes descargar para escuchar radios de otros países, algunas de ellas son gratuitas, aunque a menudo incluyen publicidad.

La diferencia con Radio.Garden es la visualización interactiva, como si la pantalla fuera un mapamundi. Además como Radio.Garden es una página web interactiva y no una aplicación no hay nada que descargar, funciona en cualquier dispositivo con sólo con el vínculo.

Radio.Garden no ofrece todas las estaciones del mundo. Cuando se lanzó el proyecto, a mediados de diciembre, había unas 8.000 emisoras. Hoy ya son 9.000 y cada semana los curadores van añadiendo más.

"Conceptualmente, lo que era realmente importante para nosotros era que no aparecieran los nombres de las ciudades ni de los países ni las líneas fronterizas, y dejar al usuario con esta especie de Tierra desnuda", explica Jonathan Puckey, parte del equipo que creó la instalación, formado por las compañías de diseño Studio Puckey y Moniker, de Amsterdam.

Los autores se llevaron una gran sorpresa cuando Radio.Garden se hizo popular y empezaron a recibir en pocos días cientos de e-mails de emisoras que querían formar parte.

Desde su lanzamiento más de 15 millones de usuarios han entrado en Radio.Garden, según Puckey. La gran mayoría, un 84%, lo hicieron desde sus celulares.

Además de sintonizar en directo con estaciones de radio la instalación también ofrece un apartado de clips históricos, comentarios de radioyentes y sintonías radiofónicas.

Artistas de diversos países se unen en un disco tributo a Los Tres

La Tercera

El grupo penquista es homenajeado en un LP que será lanzado próximamente en México, con versiones de sus temas a cargo de músicos mexicanos, colombianos y chilenos como Mon Laferte y Pedropiedra.

por Andrés del Real

La prolongada historia de Los Tres en México, con los años, ha ido dando pie a una relación recíproca. Desde sus primeras visitas, a fines de los años 90, el grupo que lidera Alvaro Henríquez no sólo se ha consolidado como uno de los invitados más recurrentes de los escenarios y festivales mexicanos, sino que también en referente para una generación completa de grupos y solistas de ese país, como parte de una dinámica de intercambio que se ha hecho evidente, por ejemplo, en el EP Vale callampa que Café Tacuba publicó en 2002 -con cuatro covers del conjunto chileno-, o en el último trabajo de estudio de los penquistas, Por acanga (2015), que incluye una versión de un tema del joven cantautor mexicano Juan Cirerol.

Es ese legado el que busca recoger un nuevo disco en homenaje a los autores de Déjate caer, que se trabaja desde comienzos del año pasado en México y que vería la luz en las próximas semanas. Titulado -hasta ahora- simplemente Un tributo a Los Tres, el álbum nació por iniciativa de Discos Valiente, sello independiente con base en la capital azteca que desde 2014 trabaja con diversos artistas emergentes radicados en ese país, entre ellos la chilena Mon Laferte.

La solista, de hecho, es una de las que participa en el disco, con una versión de Tírate que desde hace algunos días se puede escuchar en las plataformas de streaming. No es el único nombre local del proyecto: Pedropiedra, cuyos álbumes también son distribuidos por Discos Valiente, también es parte del tributo con un cover de No me falles que grabó junto al ex Primavera de Praga Leo Saavedra.

El listado lo completan grupos mexicanos de diversas corrientes. Por ejemplo, el quinteto rockero Los Fascinantes, que versiona Sudapara, uno de los clásicos del debut homónimo de los chilenos de 1991, mientras que Pastilla, trío de indie rock radicado en Los Angeles, entrega su versión de Hojas de té. También están presentes cantautores del pop joven de ese país, como Caloncho (con Amor violento), David Aguilar (Gato por liebre) y el mencionado Juan Cirerol, además de artistas de otros países como los venezolanos Okills (La torre de Babel) y el colombiano Esteman.

Se espera que en los próximos días el sello oficialice los detalles del LP, en el que también se espera la participación de grupos consolidados de la escena mexicana -como Café Tacuba y Zoé-, y que eventualmente sería distribuido por la filial mexicana de Universal Music.

La melancólica memoria de Patti Smith

La Tercera

Cantó en la ceremonia del Nobel a su amigo Bob Dylan. Música y letras es lo suyo: aunque parece una figura exitosa, su último libro la muestra más bien solitaria.

por Patricio Tapia

Con cabello gris, casi siempre cubierto con un gorro de lana y aspecto de descuidado (o quizá cuidado) desaliño, más que como una reina del rock o incluso del punk, Patti Smith luce como una mendiga sin casa, tal vez rodeada de gatos con los que charlar. De la lectura de M Train, su segundo libro de memorias, se desprende que ella está muy consciente de su apariencia, que tiene casa (más de una) y tiene gatos, con los que efectivamente conversa, aunque también lo hace con su colcha, con el control remoto del televisor, con cordones de zapatos, con un busto del inventor Nikola Tesla; más que nada conversa con algunos espectros de su pasado.

En los años 70, Smith logró convertirse en una figura del punk y la bohemia neoyorquina: poesía y luego música: su álbum Horses (1975) sería emblemático, ya desde su carátula, con foto de Robert Mapplethorpe y alguna canción posterior alcanzó las listas de éxitos. Tras esa cúspide no muy alta hay una suerte de retiro no anunciado. En 1980 se casó con el músico Fred Smith y se marchó a Detroit para dedicar gran parte de los siguientes 15 años a su familia.

Podría haber sido una más de esas estrellas fugaces de la música. Pero en 2010 publicó Eramos unos niños, su primer libro de memorias, una nostálgica reconstrucción de su vida junto a Robert Mapplethorpe. Era el retrato de ambos como artistas adolescentes.

Mapplethorpe, quien había hecho su propia celebridad como fotógrafo de flores y sadomasoquismo, murió en 1989, de Sida. Fue la primera de una serie de muertes que afectaron a Smith: al año siguiente de Mapplethorpe, murió el pianista de su grupo; en 1994 murió su marido, y un mes después, su hermano menor.

Si en Eramos unos niños los recuerdos giran en torno a Mapplethorpe, en M Train es su marido muerto: Fred “Sonic” Smith. Siempre está la evocación de los momentos que pasaron juntos: ya en la Guayana francesa recopilando piedras para Jean Genet, ya escuchando por radio partidos de béisbol en un barco que no pudieron reparar y mantenían en el patio de la casa.

Mezcladas con sus recuerdos, están sus actividades actuales. Viaja mucho, invitada como una suerte de embajadora cultural. En Islandia, tras conseguir permiso para fotografiar la mesa en la que jugaron ajedrez Bobby Fischer y Boris Spassky en 1972, la llamó el guardaespaldas de Fischer para concertar un encuentro a medianoche; de primera, no parecieron congeniar, pero luego llegaron incluso a cantar juntos temas de Buddy Holly. O visita la casa de Frida Kahlo en México y fotografía sus muletas o un vestido. O viaja a Tokio y va en busca de las tumbas del director Akira Kurosawa y del escritor Osamu Dazai.

Atesora no sólo recuerdos, sino también fotografías y cosas (o fotografías de cosas) como amuletos. Guarda el escritorio de su padre, el cebo con el que iba de pesca con su marido. Toma fotos de las pertenencias de sus ídolos; los artistas como santos y sus posesiones como reliquias: el arco para guitarra de Kevin Shields, las zapatillas de ballet de Margot Fonteyn, la máquina de escribir de Hermann Hesse, el sombrero de paja de Robert Graves, la silla de Roberto Bolaño, las gafas de Samuel Beckett, el bastón de Virginia Woolf.

Cuando no está viajando, Smith se pasea por su barrio, Greenwich Village, bebiendo café y comiendo tostadas con aceite de oliva. Si en Eramos unos niños era sorpresivo que ella no fuera una feroz toxicómana como sus amigos, en M Train nos enteramos que sí tiene adicciones: la más constante, el café (litros de él fluyen por sus páginas); la más inesperada, las series de detectives de la televisión (The Killing, Law & Order, CSI: Miami). Está obsesionada con ellas (”Los poetas de ayer son los detectives de hoy”), al punto que un fin de semana, en el transbordo de Berlín a Nueva York, hizo escala en Londres, y como su vuelo se retrasó, impulsivamente se marchó a un pequeño hotel a verlas sin interrupción, incluso imitando a sus protagonistas (si ellos comían algo, eso mismo pedía ella al servicio del hotel).

También le gusta la playa, Rockaway Beach, donde un amigo abre un café y donde compra un bungalow destartalado que es golpeado, pero no destruido por el huracán Sandy. Para comprarlo, cuenta, se vio obligada a trabajar todo un verano, aceptando conciertos, lo que demuestra hasta qué punto su vida es privilegiada: tiene dinero, amigos y fans en todo el mundo.

Con todo, el libro está lejos de ser triunfal. Ella trata de sobrevivir y la sensación es de soledad, acompañada por sus gatos (al final, sólo le queda uno), sus recuerdos y sueños , de los que tiene una memoria sorprendentemente precisa. Lo que la sostiene es el arte, el suyo y el de otros. Puede pasar una mañana haciendo la listas de obras maestras de la literatura y sus ídolos se reiteran: Genet, W.G. Sebald, J.G. Ballard, Bolaño, Aira, Murakami y otros. Sus libros, un conjunto de tomos apilados (entre ellos figura Discursos de sobremesa, de Nicanor Parra) la ayudan y la guían. Buscando en una librería uno de Henning Mankell, llegó, por la letra M, a Murakami y leyó varios, hasta llegar a Crónica del pájaro que da cuerda al mundo: “Ese fue el libro que me perdió, pues disparó una trayectoria irrefrenable, como un meteoro lanzado a un sector de tierra yerma y totalmente inocente”.

En cierto momento, recuerda un juego para combatir el insomnio o los mareos en viajes en autobús: pronunciar un torrente de palabras que comienzan con una determinada letra, por ejemplo, señala, la “m” y deja correr varias; ni en inglés ni en su traducción figuran las que mejor definen su libro: “melancolía” y “memoria”

Hallan muerta a la cantante brasileña de la "Lambada"

El Mercurio

Loalwa Braz Vieira habría sido quemada viva por delincuentes que intentaron robar hostal donde vivía.  

El cuerpo de Loalwa Braz Vieira -que en 1989 popularizó "Chorando se foi", también conocida como "Lambada", junto a la banda Kaoma- fue encontrado ayer carbonizado dentro de un vehículo cercano a su residencia en Saquarema, a unos 100 kilómetros de Río de Janeiro.

Según la investigación realizada por la policía local, tres hombres entraron en el hostal de propiedad de la artista de 63 años, donde ella también hacía presentaciones musicales, con la intención de robar. Luego la pusieron en el auto para evitar que sus gritos alertaran a los vecinos y la habrían quemado viva. Sin embargo, testigos declararon haber visto a dos hombres armados rondando el área, lo que permitió el arresto de uno de ellos, Wallace de Paula Vieiria, de 23 años, que trabajaba en el hostal y habría confesado el crimen.

La policía además recuperó algunos de los objetos robados, el que incluía un disco de oro obtenido por Kaoma.

Aunque principalmente recordada como la reina de la lambada, Loalwa tuvo una extensa carrera donde compartió con algunos de los grandes de la música brasileña, incluyendo a Caetano Veloso, Gal Costa, Gilberto Gil y Maria Bethania. Antes de hacerse conocida por "Chorando se foi", vivió en París. Su más reciente disco, "Ensolarado", apareció en 2011.

También experimentó la polémica cuando Kaoma fue demandada por plagio, ya que la famosa canción era una versión del tema folclórico boliviano "Llorando se fue".

jueves, enero 19, 2017

Tras 16 años, el casete se vuelve a fabricar en Chile

El Mercurio

La compañía Laser Disc junto con el sello Plaza Independencia produce 20 mil unidades.  

Amparo Troncoso R. 

En Chile, se dejaron de fabricar en 2004. Pero hace tres meses, una planta situada en Colina apostó por su regreso y desempolvó las máquinas que tenía guardadas hace 16 años. "Lo que estamos haciendo es un experimento que recién comienza. Aunque la respuesta ha sido buena, no sabemos hasta dónde puede llegar el negocio", afirma Lionel Rodríguez, gerente general del Grupo Laser Disc, la firma que elabora y distribuye la mayoría de los soportes físicos -CDs, DVDs y vinilos, entre otros-que se venden en el país. El año pasado, junto con el sello Plaza Independencia, lanzó una serie de casetes que se están vendiendo en algunos locales de Cencosud (Paris y Jumbo) y disquerías como La Tienda Nacional. De esta última aseguran que comercializan cerca de tres unidades mensuales por sucursal (sic), aunque la cifra va al alza.

El primero fue "Con razón y sentido" de Illapu, y luego le siguieron álbumes de Camila Moreno, Guachupé y Los Jaivas, entre otros. "También queremos salir con un catálogo importante de casetes, con grupos como Coldplay, Iron Maiden y Led Zeppelin. Eso no se está haciendo en ningún lugar del mundo", agrega Rodríguez.

Laser Disc está produciendo 20 mil unidades, pero puede llegar a fabricar 100 mil si es que la demanda aumenta.


Pancho Amat, músico cubano: «Yo empecé en Chile»

Facebook Marisol García

Le llaman el «tresero mayor», porque es hoy uno de los músicos cubanos más requeridos para colaboraciones internacionales, en todo tipo de géneros. El talento superlativo de Pancho Amat sobre el tres no es sólo técnica: es apego a la tradición, amor por la búsqueda sonora y disposición a encantar con ese conocimiento a la audiencia que tenga enfrente. Es Premio Nacional de la Música; «¡y tú sabes la cantidad de buenos músicos que hay en Cuba!», dice con cierto pudor. En su segunda visita —invitado este mes a los conciertos de Inti-Illimani Histórico—, Amat se reencuentra con una vieja memoria de privilegio, forjada hace cuarenta y cinco años junto a muchos de los protagonistas de la Nueva Canción Chilena: «Yo aquí recibí lecciones que nunca más olvidé».
Por  Marisol Garcia Correa

Cuando, en 1971, Pancho Amat vino a Chile por primera vez no tenía cómo saber que esos pasos que daba como estudiante en gira de intercambio cultural iban a ser tan significativos en su vida. Para siempre, y por al menos dos razones.

La primera, más amplia, es que fue una visita que le permitió estar al centro de un movimiento musical todavía bullante, como lo era entonces la Nueva Canción Chilena. Amat era un extranjero de 20 años que se topaba en ensayos con Inti-Illimani, recibía lecciones musicales de Quilapayún, iba a un estudio y conversaba con Luis Advis… incluso llegó a grabar junto a Víctor Jara («la primera vez que entré a grabar a un estudio fue con Víctor», asegura).

La segunda razón, más personal, es cómo ese primer enfrentamiento con la canción chilena de entonces lo marcó como auditor y músico.

«Yo empecé en Chile»,  dice ahora, categórico, una de las figuras más importantes para la actual música cubana; hombre de viajes incesantes, de encargos constantes desde todo el mundo, de premios y de grabaciones sin pausa. Fundador del grupo Manguaré y luego director del proyecto Cabildo del Son, Pancho Amat está en los créditos de discos de Silvio Rodríguez, Ry Cooder, Oscar D'León, Joaquín Sabina, Pablo Milanés y Santiago Auserón. Es, para el mundo musical, «el tresero mayor»: el hombre que más sabe, mejor toca y a más alto vuelo ha llevado ese cordófono nacido en las zonas rurales de Cuba, tensado con tres órdenes de cuerdas dobles, y capaz de un sonido preciso y envolvente.

Pancho Amat conoció Santiago como un estudiante de Pedagogía sin aspiraciones musicales de alto rango, y vuelve ahora, cuarenta y cinco años más tarde, convertido en una figura con una poderosa historia a cuestas. Permanecerá todo enero en el país, acompañando a Inti-Ilimani Histórico en la primera parte de su gira de verano en celebración por sus cincuenta años.

«Ahora que estoy junto a Inti-Ililmani choco con mi primera experiencia como músico profesional, la de 1971 en Chile», dice Amat con una voz cálida en una conversación matinal tranquila en un departamento de Ñuñoa. Nadie más nos escucha: no hay necesidad de complacer con palabras de extranjero halagador:

—Fue una visita muy bonita y vibrante para mí, porque yo aquí recibí lecciones que nunca más olvidé. Hasta entonces, yo tenía el sueño de ser músico, pero no se me había dado la posibilidad. Aunque tú ya sabes: la cabra tira pa’l monte.

Llegó entonces a Santiago como parte de un conjunto de seis integrantes, y luego de una invitación hecha en La Habana por Quilapayún. Habían sido, simplemente, «El grupo de Pedagogía», por su vínculo como estudiantes en la universidad, pero ya luego serían Manguaré. Interpretaban música tradicional cubana, y comenzaban a interesarse por la raíz latinoamericana y la emergente Nueva Trova. Escuchar por primera vez a Quilapayún los impactó:
—Fue una sorpresa chocar con aquella música que entonces en Cuba no se conocía. Escuchar quenas, charangos… ese trabajo vocal. Nos entusiasmó mucho la idea de seguir en contacto con ellos, y Eduardo Carrasco se ofreció a recibirnos en Santiago y trabajar en las lecciones que pudieran ayudarnos como conjunto.

Una de las primeras versiones que montaron con una canción chilena fue “A mi viejo profesor”, del Trío Lonqui. Eran estudiantes de Pedagogía asomándose a nuevos sonidos y temáticas.

—Hablas de lecciones importantes en Santiago. ¿Cuáles y con quiénes, exactamente?
—En un primer momento, con Quilapayún. Eduardo Carrasco nos enseñaba la quena, y con Hernán Gómez aprendí charango. Willy Oddó me enseñó sobre guitarra sudamericana (más rasgueada que la nuestra), y me decía algo que nunca olvidé: «¡Mírame!». Con eso quería decirme que no basta con escuchar a un músico, que al mirarlo captas cosas fundamentales que no hay cómo enseñar. Al instrumento hay que sentirlo, hay que entenderlo. Y si estás tocando con alguien, es importante que te conviertas en su cómplice. No basta con que te pares ahí, y toques; tienes que vibrar con él.

»Los Inti-Illimani eran muy jóvenes, no tocaban cómo lo hacen ahora, pero estaban llenos de curiosidad. Ernesto Pérez de Arce me enseñó a construir las quenas [sonríe]. Además, junto a ellos viví una anécdota que fue muy importante para mi aprendizaje. Estábamos juntos en un ensayo, y llegó el maestro Lucho Advis. Él había hecho para el grupo unos arreglos de orquestaciones para unas canciones de Violeta Parra [para el disco Autores chilenos, publicado por Dicap]. Me pareció que tenía una imaginación muy grande para darle forma a la música, agregar elementos, introducir nuevas armonías. Y además, él hacía algo con el cambio de tono que me llamó muchísimo la atención.

Normalmente, los tocadores de bolero lo que hacemos es que, cuando cambiamos de tono, preparamos el camino para que el cantante se enganche. Pero aquí no había nada de eso. Él iba de aquí para allá como si fuese muy fácil… y sonaba muy lógico.

»Entonces yo voy y le pregunto: “Maestro, en tal canción usted hace un cambio de tono que a mí me resulta interesante, muy diferente a lo que yo conozco. ¿Cómo lo hace usted? ¿De dónde saca usted ese criterio?”. Y él me contesta: "Yo no".
—¿Cómo “no”?
—Yo no: Brahms, Cuarta Sinfonía.
»El mensaje estaba dicho: estudia. Entonces, con el maestro Advis aprendí que no tiene por qué haber divorcio entre lo culto y lo popular. Y llegué a Cuba e inmediatamente me matriculé en un Conservatorio para estudiar guitarra clásica. Más tarde hice posgrados de composición.

—¿Y Víctor Jara?
—Víctor Jara nos enseñaba la proyección escénica, porque tú sabes que él venía del teatro. Sus consejos eran qué decir para presentar la canción, dónde tienes que ponerte de pie, lo importante de estar concentrado sobre el escenario. Porque llegar al público es responsabilidad del artista, eso lo aprendí también aquí.

—También grabaste con él.
—La primera vez que entré a un estudio de grabación fue con Víctor Jara. Porque Víctor hacía entonces la música para los entreprogramas del canal 7, ésos donde salía un Perrito. Y entonces yo llevaba el tres, el bongó; a veces tocaba charango, quena. Recuerdo que en una ocasión él llevó un arpista al estudio, y aprendí sobre ese instrumento en el folclor chileno. Víctor era alguien que no necesitaba explicarte todas las cosas. Él predicaba con el ejemplo.

»Hicimos una gira al norte: La Serena, Copiapó, Antofagastsa, Chuqui, una salitrera que ya estaba casi abandonada, a Concepción y a Lota. Los mineros nos decían: "¿Cuba? Qué duro que debe ser el trabajo de la caña...", y nosotros les respondíamos: "Sí, pero al menos sabes que no te va a caer el cielo encima". Porque la mina sí que es peligrosa.

—Todo lo que cuentas coincide con otra de las marcas que ha tenido tu trabajo, que es el de la colaboración. Tienes tus grupos, tienes tus discos, pero también estás en los discos de muchísima otra gente.
—La capacidad de adaptarse a otros estilos: eso es lo enriquecedor. Trabajar con otras personas te empieza a quitar el polvo, porque en la medida que tú haces tu música, y sigues en lo mismo, sin salir, te empiezas a empolvar. Las colaboraciones te permiten ir renovando tu sonoridad. Y además te dan ilusión de vivir, porque si no uno piensa que todo está hecho, hasta ahí llegaste.

—Te has convertido en algo así como un promotor internacional del tres. A tu condición de música sumas algo cercano a lo pedagógico, desde el escenario y las entrevistas.
—Yo me siento muy honrado con que a mí en 2010 me dieron el Premio Nacional de la Música. ¡Y tú sabes la cantidad de buenos músicos que hay en Cuba! Si fuese por tocar bien un instrumento, creo que merecería un premio después de tocar quinientos años. Por eso creo que el premio vino por lo que he hecho con la difusión del tres, que hoy ya es considerado como el cordófono nacional. Tiene hasta un monumento en Santiago de Cuba. Pero no todos los cubanos saben lo que el tres. Entonces, cada vez que se da la oportunidad trato de que el público entienda qué es el instrumento… para que lo ame. Para que vea todo lo que se puede lograr con él y la estatura que tiene.

»Y, te soy sincero, no me lo propuse. Cuando me interesé en el tres, en el año ‘73, me di cuenta de que a ninguno de los músicos alrededor mío les interesaba. Tuve que buscar todas las cosas antiguas que estaban grabadas por ahí, ir a músicos más viejos, llegar por supuesto a Arsenio Rodríguez, quien llegó a ser dueño y señor de ese sonido en los años cincuenta, radicado en Estados Unidos. Poco a poco, los músicos que querían hacer una referencia al aquel sonido antiguo de la trova tradicional me fueron convocando. Sucedió con Silvio [Rodríguez], con Pablo [Milanés], con Sara González. El tres les daba otro color a sus discos y conciertos. Y luego comenzaron a invitarme los viejos soneros. Eso me estimulaba. El tres dejó de ser visto como un instrumento acompañante, y se entendió que podía tener un lugar protagónico. Empezó a aparecer en los festivales de jazz; incluso en conciertos de música clásica. Y en torno a mí se dio todo este fenómeno que, te seré franco, fue espontáneo.

Pancho Amat estará hasta fines de enero en Chile, apoyando las presentaciones de Inti-Illimani Histórico (con quienes ya estuvo hace unos meses en el estudio Abdala de La Habana durante la grabación del disco Fiesta).

—Es un grupo que me gusta porque no ha abandonado su concepto inicial pero mira cómo su música se ha ampliado. Eso significa que han tenido que crecer. De otro modo, estaríamos aplaudiendo su obra, pero en pasado... como si fuesen los Beethoven de la Nueva Canción Chilena [sonríe]. Los grupos deben avanzar desde aquello que los ha ubicado en la atención del público. Cada historia es diferente, pero en general esa exigencia es fundamental. Mirar atrás, saber de dónde vienes, y entonces puedes saber mejor a dónde vas, y entonces avanzar.

—Pensé que hablaríamos sobre todo de música cubana. Pero la música chilena está mucho más presente en tu trabajo de lo que uno pensaría.
—Claro. El proceso de aprendizaje que tuve acá, de la manera en que se hizo, a mí me marcó mucho. Son consejos que me sirvieron para toda la vida. Por ejemplo, yo estuve dos años dando clases de tres en el Conservatorio de La Habana, y recordaba eso de aprender mirando. Una cosa es tocar lo que está en el papel, y otra cosa es la salecita que le pone el pueblo. Para mostrar cómo quiere que se toque una obra, un compositor no puede anotar hasta la saciedad en la partitura detalles sobre gente, época, estilos por regiones… hay cosas que no caben en el papel: hay que verlas, hay que oírlas. Y eso es algo que yo aprendí aquí en Chile: salir y ver en directo cómo se hace la música. Que la música es más tronco que ramas.

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Para escuchar Grabaciones registradas en Chile les sugerimos visitar este Link del Blog Discoteca Nacional Chile

Américo desclasifica el álbum con el que giró al pop

El Mercurio

El cantante, referente de la música tropical local, envolvió con nuevas vestiduras su estilo, que va ahora de la balada a la cumbia con un sonido más internacional, acompañado de invitados como Yuri.  

José Vásquez 

Américo dio un golpe de timón en su carrera y su nuevo destino apunta, ahora sí, definitivamente al mercado internacional. El cantante ariqueño dice que su nuevo álbum, que estará en las disquerías desde mañana, "es un upgrade " en su historia musical, un título que bautizó con su chapa artística y que grabó en Miami, de la mano de José Luis Pagan, responsable de varios de los éxitos de Chayanne y Marc Anthony.

Lo nuevo de la voz de "Que levante la mano" es lo más pop que ha realizado, un sonido que cubre por completo su primer disco con un sello multinacional, Sony Music, pero que, para tranquilidad de sus fanáticos, no olvida su acento tropical. "El cover de 'Esta es para hacerte feliz', que hice en TVN -'Puro Chile'-, de Jorge González, el año pasado, fue una idea muy pensada. Me habían propuesto hacer otro, pero yo dije que ese era el tema que quería hacer", cuenta sobre una decisión que tomó de acuerdo al giro musical que estaba incubando y que va desde la balada pop a la cumbia, que no deja de lado, pero con nuevos revestimientos. "Esto es lo que soy, amplificado y lo digo con orgullo. Respeto mucho cuando alguien ya se siente conforme y tiene una sola forma de trabajar, pero yo voy por lo otro, por cambiar, por seguir probando cosas distintas. Hay que ser atrevido y eso afuera se valora mucho", dice Américo, que este verano volverá a presentarse en el Festival de Viña del Mar.

El cantante desclasificó con "El Mercurio" su nuevo álbum, canción por canción, y estos son los conceptos que entrega sobre un trabajo donde aparecen invitados como la mexicana Yuri, el argentino Jorge Rojas (ex cantante de Los Nocheros) y también Alberto Plaza, como compositor, quien le cedió una canción donde incluso se atreve a rapear.

"20 veces": "Estructuralmente es bastante parecida a 'Te vas', con una letra que tiene un desarrollo muy picaresco, con un coro muy popular. Se mantiene dentro de mi propuesta más clásica, pero trae algunas cosas nuevas, como una guitarra funky al final".

"La duda": "Yo quise que este fuera el primer single, porque encierra lo que es el disco: empieza romántica, con una guitarra electroacústica, como una balada pop que después rompe en una cumbia que incluso tiene arreglos electrónicos. Es el mejor resumen del álbum".

"Te tengo": "Se concibió con una acentuación bien reggae, pero que sale bien pop. Canto con Yuri, que fue muy generosa con su participación. Siento que está perfecta para ser parte de una teleserie: es muy fresca y ágil".

"Amándote": "Es una balada que tiene una línea melódica de José Luis (Pagan), con arreglos de cuerda en el estilo de 'Ahora quién', de Marc Anthony. Años atrás yo soñaba con trabajar con él en algo así. En lo personal, es de mis canciones favoritas".

"Ya no te miento": "Es una canción mía que tenía guardada desde hace 10 años. No me atrevía a sacarla, quizás porque la había concebido como una balada y no me hacía sentido con mi material anterior, pero ahora que el pop estaba muy metido en el disco entró perfecto".

"Si tú me olvidas": "Es una bachata, pero bien pop, que tiene como invitada a Sarah Lenore (estadounidense), una tremenda cantante que salió de 'America's got talent'. Viene en dos versiones: en español y en spanglish".

"Me quema": "Invité a Jorge (Rojas) porque él tiene también este sentido folclórico y andino. Tiene una base pop, parecida a lo que hace Gepe. Incluye cumbia, zampoña, quena y charango. Apostamos por la interpretación: la cantamos con el corazón, desde las entrañas".

"Será": "Es muy parecida en esencia a 'La duda' y no me cabe duda que se instalará en el corazón de la gente, sobre todo en aquellos que están pasando por una delicada situación amorosa".

"Estar contigo": "Si no la grababa yo, lo iba a hacer Alejandro Fernández, así es que me apuré. Tiene un sonido de balada vintage . Esta canción, que mezcló Humberto Gatica, va a ser single".

"Amantes": "Marca un upgrade de la cumbia que se instaló acá, sobre encuentros furtivos en moteles. Va en la misma línea, pero con mayor picardía y con mayores matices, con un abanico de sonidos mucho más grandes".

"Amigo tú": "Alberto (Plaza) me la dio en Ecuador. Su idea era que fuera andina con una especie de rapeo y en el estudio le dimos un ritmo más rumbero. La canté con mucha fuerza".

"Cómo quisiera": "De todos los trabajos románticos que he hecho, esta es la balada que sin duda más me ha llenado. Tiene cuerdas grabadas en Nashville y yo me la jugué, demostrando que tengo una capacidad interpretativa para abarcar también otros ritmos. Estuvo a punto de llamarse 'A mi manera'".


Rotito y roto chileno: las fiestas populares en Yungay y Puente Alto

El Mercurio

Mañana y el sábado.
La antiquísima celebración conmemora la Batalla de Yungay, de 1839, donde se instaló la figura de este soldado sin instrucción ni uniforme.  

IÑIGO DÍAZ 

El laureado escultor chileno Virginio Arias, que incluso había tenido importantes estudios en París, terminó molesto cuando su gran obra, a la que llamó Héroe del Pacífico o Defensor de la Patria, pasó finalmente a ser conocida como Roto Chileno.

"Se dio espontáneamente entre la gente de Yungay, barrio creado para conmemorar el triunfo de 1839 del Ejército Restaurador sobre la Confederación Perú-Boliviana, una batalla donde se instaló para siempre la figura del roto", dice José Osorio, presidente de la Junta de Vecinos Barrio Yungay, una de las 40 agrupaciones que año a año organizan la Fiesta del Roto Chileno.

Alrededor de ese monumento descubierto en 1888 se celebra otro aniversario de la batalla en lo que los investigadores apuntan como una de las fiestas laicas más antiguas del Chile. "Diarios de 1851 notifican esta celebración. Antiguamente la fiesta se realizaba en la Alameda o en el Parque Portales. Luego se trasladó a la Plaza Yungay. Y aquí se quedó", dice Osorio.

Yungay es el territorio y el monumento al roto, el epicentro. Allí, las actividades arrancan mañana (15:00 horas) con lo que se denomina La Fiesta del Rotito Chileno, una jornada dedicada a los niños que considera juegos, demostraciones circenses y obras de teatro, además de la tradicional guerra de agua que libran los bomberos de la Novena Compañía.

El sábado, las celebraciones se trasladan a diversos sectores del barrio, donde los vecinos cierran las calles para poner en marcha todo tipo de actividades, ferias de artesanías, oficios, bailes y gastronomía, desde las 11:00 horas. El cuadrante lo definen las calles Compañía, Maipú, Esperanza y Portales, y en cada vértice se instalará un escenario dedicado al tango, la música circense, folclor latinoamericano y cueca.

"Allí el sábado estarán grupos como Los Santiaguinos, Las Pecadoras y Los Republicanos de la Cueca. Pero un día antes tendremos otro cuecazo, mucho más libre, en Puente Alto, un lugar muy alejado de Yungay donde también vamos a celebrar", anticipa Ricardo Silva, organizador del encuentro Cuecas por el Roto, que por segundo año tiene lugar en la Plaza Elvira Matte. "El año pasado llegaron 500 personas a participar de esta rueda de canto. Había desde señoras de mucha edad cantando hasta cabros que se estaban iniciando", señala Silva.

José Osorio concluye: "La figura del roto se ha transformado. En su origen era ese campesino reclutado para ir a la guerra sin uniforme, y hoy pasó de ser un símbolo patriótico a un referente ciudadano. En Yungay lo reivindicamos simplemente como sujeto popular que busca defender su barrio y vivir mejor".

Gran euforia desata grupo de pop coreano entre jóvenes chilenos

El Mercurio

Largas filas se registraron en Providencia para conseguir entradas para el segundo show que la banda BTS realizará en marzo en el Movistar Arena.  

Magdalena Bordalí y Carolina Núñez 

El lunes pasado en la mañana, varios jóvenes comenzaron a llegar a la esquina de Nueva de Lyon con Providencia, donde se ubica el centro comercial Dos Caracoles. A medida que pasaban las horas, se hacían presentes más y más. Incluso, muchos de ellos acamparon allí las noches del lunes y del martes, ya que recién ayer, a partir de las 10:00 horas, en un local especialmente dispuesto, se empezaron a vender las entradas para el segundo show que dará en Santiago la banda coreana BTS (Bangtan Boys) y cuyos precios iban de $25 mil a $140 mil.

Ya la semana pasada, en menos de dos horas, se vendieron todos los tickets para el show programado para el próximo 12 de marzo en el Movistar Arena. Ante la gran acogida, la producción decidió realizar un segundo espectáculo, que tendrá lugar el 11 de marzo, un día antes, en el mismo recinto. Ambos eventos congregarían a 30 mil personas.

La productora NoiX, encargada de los espectáculos, calculaba ayer que cerca de mil fanáticos del pop coreano (K-pop) llegaron hasta el local de Providencia para obtener entradas que ahí se vendían sin recargo.

"Pensábamos que este show se iba a vender en más días, pero fue mucho más rápido", destacan en NoiX.

Muchos de los fanáticos de este fenómeno musical tienen entre 13 y 25 años; varios concurrieron acompañados de sus padres.

Sebastián Hormazábal (20) llegó a las 23:00 horas del lunes con un grupo de amigas y no se movió hasta comprar sus entradas. Cuenta que desde 2009 sigue el fenómeno K-pop y que ya se había preparado para conseguirlas en la reventa si no se agendaba otro show.

Entre los jóvenes había muchos de Santiago, pero también de regiones, ya que el grupo solo tendrá actuaciones en la capital.

Además se hicieron presentes seguidores de otros países, como Argentina, Perú y Bolivia. Las mendocinas Nilda Chávez (23) y Magalí Porco (20) viajaron 12 horas en bus para conseguir los tickets . Ambas se conocieron estudiando coreano, lo que les ha permitido entender las letras de las canciones.

Un verdadero fenómeno

El K-pop no es un fenómeno reciente. La productora NoiX trae artistas y bandas asiáticas desde 2007. Pero no fue sino hasta 2012 que este género y la cultura coreana se masificaron gracias al popular "Gangnam Style", de PSY -video musical coreano que tuvo alrededor de 2 billones de visitas en YouTube- y a que bandas coreanas conocidas por sus complejas coreografías, como Super Junior, comenzaron a sonar en radios locales.

Sophia Elena, integrante del fanclub oficial de esa banda, explica que "en la TV salían muchos videoclips. Luego, Mega se arriesgó y transmitió, al igual que ETC TV, doramas (teleseries coreanas), que también causaron furor".

Conocido como el pop de Corea del Sur, el género que mezcla hip-hop, dance, electropop y otros estilos es parte de una de las industrias musicales más grandes a nivel global. Y aquí alcanzó su fama desde el primer concierto masivo del grupo JYJ y del Festival Music Bank Chile, en 2012. Pero ningún grupo ha alcanzado la popularidad de BTS, que vino por primera vez en 2015, aunque no congregó a tantos asistentes como ahora. "Este es lejos el show más grande de K-pop que se ha hecho en Chile, sin duda", plantean desde la productora.


Paul McCartney demanda a Sony para recuperar los derechos de autor de The Beatles

El Mundo

'Love Me Do', 'Can't Buy Me Love', 'Ticket to Ride', 'Yesterday', 'Hey Jude' o 'Let It Be', entre las canciones afectadas por el pleito.

CARLOS FRESNEDA Londres
Paul McCartney ha llevado a los tribunales a la compañía Sony para intentar recuperar el catálogo de los Beatles. Los derechos de 276 canciones de Lennon-McCartnery fueron adquiridos en los años 80 por Michael Jackson y devueltos a la compañía tras su muerte para saldar las deudas acumuladas por el cantante (Sony pagó por ellos 750 millones dólares, unos 670 millones de euros).

McCartney presentó su demanda legal el miércoles en un tribunal de Manhattan, alegando su derecho a recuperar el copyright al cabo de 56 años (el período establecido por la ley) que se cumplirán en el 2108. El catálogo Lennon-McCartney incluye 276 canciones con la mayoría de los clásicos de los Beatles, compuestos entre 1962 y 1971. 

Cantantes como el fallecido Prince, Billy Joel o Blondie lograron recuperar el control de su trabajo por la misma vía legal, en cumplimiento de la ley norteamericana de copyright de 1976. Sin embargo, Duran Duran perdió recientemente un caso similar, cuando un alto tribunal británico determinó que los contratos firmados en el Reino Unido precedieron a los derechos adquiridos por la comercialización de sus temas en EEUU. 

El catálogo de los Beatles arranca precisamente con el primer éxito, Love Me Do, que podría ser el primero en volver a manos de McCartney al cabo de los 56 años estipulados por la legislación norteamericana. Los últimos éxitos de la banda, como Come Together o Get Back podrían ser retenidos por Sony hasta el 2025, según la misma ley.

En un comunicado official, Sony expresó "el máximo respeto hacia Sir Paul McCartney, con quien hemos tenido una larga, mutua y satisfactoria relación a la hora de preservar el apreciado cantálogo de canciones". Sony aseguró haber trabajado estrechamente tanto con McCartney como con los herederos de John Lennon para "proteger y promocionar el valor a largo plazo del catálogo". 

La parte proporcional de John Lennon ha quedado al margen de la demanda legal tras el acuedo alcanzado con la compañía por Yoko Ono, que vendió los derechos a Sony en el 2009 por el período de "vida" del copyright, estipulado en 70 años.

De acuerdo con el texto de la demanda presentada hoy en un juzgado federal de Nueva York, McCartney comunicó desde 2008 y en repetidas ocasiones a Sony/ATV, poseedora del catálogo de The Beatles tras varias compras y ventas a lo largo de las décadas, su intención de recuperar el control legal de esas canciones.

Una revisión de 1976 de la legislación estadounidense sobre el 'copyright' estableció que aquellos artistas que hubieran vendido sus derechos de autor a terceros antes de 1978 podrían retomar los mismos 56 años después de la creación de esas obras. Dado que las primeras canciones de The Beatles datan de 1962, McCartney considera que a partir de 2018 podría hacer efectiva esa cláusula legal.

"Puesto que el primer vencimiento (de los derechos de autor vendidos) tendrá efecto en 2018, es necesaria y apropiada una declaración judicial en este punto para que Paul McCartney pueda confiar tranquilamente en sus derechos", apuntó la demanda.

Esta frase de la denuncia sugiere que detrás del movimiento del ex Beatle podría estar el temor a que su caso pueda terminar como el del grupo británico Duran Duran, que en una batalla legal de similares características contra Sony/ATV, perdió en su intento por recuperar los derechos de sus temas.

En este sentido, un portavoz de McCartney afirmó hoy a la revista musical Pitchfork que el propósito de su acción legal es "confirmar" sus derechos de autor de acuerdo a la reversibilidad del "copyright" en Estados Unidos.

Sony/ATV respondió hoy a la demanda de McCartney asegurando que tiene "el más alto respeto" por el artista, aunque la gestora de derechos dijo sentirse "decepcionada" por una decisión que consideran "innecesaria y prematura", informó el medio especializado The Hollywood Reporter.

"Hemos colaborado estrechamente durante décadas tanto con Paul como con los herederos del difunto John Lennon para proteger, preservar y promocionar el longevo valor del catálogo. Estamos decepcionados de que hayan presentado esta demanda que creemos es innecesaria y prematura", añadió Sony/ATV.

La revista musical Rolling Stone recordó hoy el enmarañado recorrido empresarial de las canciones de The Beatles a lo largo de los años.

En principio, Lennon y McCartney asignaron los derechos de sus composiciones a varias empresas, hasta que ATV Music se hizo con el catálogo que en los años 80 compraría Michael Jackson.

El 'rey del pop' posteriormente se unió a Sony para dar forma a Sony/ATV, una compañía que, tras la muerte de Jackson, se hizo con el 50 % de sus participaciones en 2016 a cambio de 750 millones de dólares (unos 704 millones de euros).

Encuentran una fotografía inédita de Federico Chopin


Tercer daguerrotipo conocido.
El Instituto Polaco de París dio a conocer el hallazgo, afirmando que se han hecho todas las investigaciones para certificar que realmente es una imagen del pianista y no una pintura que simula ser una foto.  

Sorpresa mayúscula en el mundo de la música clásica. Ayer se dio a conocer la existencia de una copia fotográfica de un daguerrotipo, desconocido hasta ahora, que muestra el rostro demacrado del pianista polaco Federico Chopin. Habría sido tomada hacia 1847, dos años antes de su prematura muerte, a los 39 años, por tuberculosis.

El hallazgo fue realizado por el físico suizo Alain Kohler, un amante de la vida y obra del artista, que ha estudiado su biografía al detalle. Kohler estaba en casa de una amiga melómana cuando, en medio de la conversación, notó que en el muro de la sala colgaba una imagen de un personaje decimonónico, de elegante traje, que aún conservaba rasgos de juventud, aunque tenía el semblante sombrío, marcado por la tuberculosis.

Consciente de la relevancia de su posible descubrimiento, Kohler convenció a su amiga de que le permitiera hacer una copia, y llamó a Gilles Bencimon, un periodista de Radio France Internationale, también admirador del famoso pianista, para que lo ayudara a comprobar la autenticidad de la imagen.
La fotografía fue sometida a diversos análisis por especialistas. Compararon el físico del personaje de la foto con otras imágenes de Chopin -la pintura de Eugène Delacroix, por ejemplo, de 1838, muestra un rostro muy similar-; también observaron sus ropas, las proporciones del sujeto y llegaron a la conclusión de que efectivamente era un retrato de Chopin.

Según reseña el Instituto Polaco de París, que ha dado a conocer la noticia, la fotografía sería de 1847 y habría sido tomada en el atelier de Louis-Auguste Bisson. De ese mismo estudio eran los otros dos únicos daguerrotipos conocidos de Chopin, cuyos originales se perdieron en la Segunda Guerra Mundial, aunque quedaron las copias.

Esta no es la primera vez que Kohler descubre algo que le perteneció a Chopin: hace dos años encontró el piano de cola Pleyel N°11265 que el músico utilizó entre 1844 y 1845, cuando vivía en París -en la plaza de Orleans- junto al gran amor de su vida, la escritora George Sand.

Pese a que Chopin no menciona la existencia de daguerrotipos en su correspondencia, su alumna y amiga Jane Stirling hace referencia a unos retratos en una carta que le envió a la hermana del músico, Ludwika Jedrzejewicz: "Dile a la querida mamá que los daguerrotipos son verdaderamente muy feos. No se parecerán para nada a él y a ella".

miércoles, enero 18, 2017

Inti-Illimani salta a la pista de baile

La Tercera

La facción histórica del conjunto lanza esta semana Fiesta, el primer álbum bailable de su carrera y que grabaron el año pasado en La Habana. Un festejo justificado: este 2017, cumplen medio siglo desde su formación.

por Claudio Vergara

La historia dirá que 2016 emparentó a Barack Obama, The Rolling Stones e Inti - Illimani. Los tres pasaron por La Habana en una era definitiva para Cuba -la visita del presidente estadounidense, la reapertura al mundo, la muerte de Fidel Castro-, pero bajo propósitos muy dispares. En el caso de los chilenos, la travesía fue personal.

“Lo que decidimos fue festejar nuestros 50 años, que se cumplen este 2017, con un disco con mucha energía. Un álbum enteramente bailable, algo que nunca habíamos hecho, algo que haga a la gente saltar de su silla. Entonces, tomamos música de distintas épocas y vimos que gran parte de ella venía del Caribe. Y ahí pensamos en viajar a la capital del mundo donde esta clase de sonidos funcionan de manera espléndida”, narra Horacio Salinas, director, compositor y guitarrista de la facción histórica del conjunto, en torno a la cuna de Fiesta, la producción de título oportuno que llegó esta semana a las disquerías locales.

Y la misma que en junio pasado se registró durante 15 días en Abdala, los cotizados estudios que pertenecieron a Silvio Rodríguez y que hoy son propiedad del Ministerio de Cultura de la isla. Ahí, el grupo, que entre otros completan Horacio Durán y José Seves, se encerró para transformar con nuevos arreglos composiciones ya conocidas de su equipaje -Mulata, La fiesta de San Benito, Medianoche, todas reforzadas con bronces y percusiones, ganándole espacio al charango- junto a clásicos cubanos como la cumbia La negra Tomasa.

Salinas, cuyo último paso por Cuba al frente del grupo fue en 1985 para el festival de Varadero, continúa: “Estuvimos mucho tiempo encerrados en el estudio, porque esta ciudad te permite eso: descansar de esa manía contemporánea de estar conectados a internet. Te conectas una vez al día y el resto puedes hablar con la gente. Grabamos con varios músicos de allá”. Durán agrega: “Cuba nos toca el alma, porque es parte constitutiva de los cambios que siempre hemos soñado”.

Los renovados vínculos con el Caribe también reactivaron lazos más privados. Para Fiesta, el conjunto invitó a Francisco “Pancho” Amat, tresista cubano y uno de los instrumentistas más reputados de su país, de profunda cercanía con Víctor Jara y con los propios Inti desde los 70, cuando Fidel Castro lo envió en una comisión a investigar la música del fin del mundo. También hay amistades consumadas en los años recientes, como la intérprete peruana Eva Ayllón y el cantaor español Diego el Cigala, ambos protagonistas del juego de voces de Un son para Portinari.

En lo inmediato, la agrupación está en una gira que festeja su medio siglo, con fechas hasta febrero en distintos puntos del país. “Para nosotros, los 50 años que han pasado son el presente, porque aún nos nutrimos de nuestros inicios. La verdad, nada es pasado”, remata Durán.

San Bernardo polemiza con Olmué por el título de capital folclórica de Chile

El Mercurio

Nora Cuevas, alcaldesa de San Bernardo, dice que su comuna sí honra esa denominación, no así el Festival del Huaso de Olmué, que comienza mañana.  

Javier Contreras 

"La capital del folclore de Chile es San Bernardo; no Olmué, que es un excelente show de televisión, que yo celebro, pero como show", afirma sin titubear Nora Cuevas, alcaldesa de San Bernardo, comuna que, al igual que la localidad de la Región de Valparaíso, es reconocida por su profundo arraigo en las tradiciones chilenas. De hecho, ambas tendrán este mes, con una semana de diferencia, sus respectivos festivales folclóricos.

Pero debido a la evolución que ha tenido el Festival de Huaso de Olmué en la última década -mañana arranca su 48ª versión-, con parrillas dominadas por artistas que poco o nada tienen que ver con expresiones folclóricas, que en San Bernardo no están contentos con que Olmué siga relacionando el evento con la denominación "capital del folclore", marca que en marzo del año pasado el municipio de la Región Metropolitana registró a través del Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi) del Ministerio de Economía.

"Durante 46 años hemos realizado el más importante festival de folclore del país, que a diario reúne a más de 15 mil personas, donde se realiza verdadera proyección de nuestras costumbres", afirma Cuevas. Y luego dispara: "Me quedo con la frase que hace unos años nos regaló la gran Margot Loyola cuando dijo: 'Festival de Olmué, ¡aprendan! Sigan el ejemplo del Festival de San Bernardo, que es el festival donde se nos entrega Chile'".

En Olmué no recogen el guante. "No nos referiremos a declaración alguna, menos a descalificaciones lamentables de una colega", responde escuetamente Macarena Santelices, alcaldesa de esa comuna. Lo cierto es que, pese a las encendidas críticas de Cuevas, el municipio de Olmué tendría pleno derecho de usar el título de "capital folclórica", ya que también registró esa marca, incluso antes que San Bernardo, hace exactamente cuatro años.

Nominación en disputa

Jorge Labbé, abogado coordinador de la subdirección del Inapi, plantea que, en términos legales, no se alcanza a configurar un conflicto. "San Bernardo registró la marca 'San Bernardo, la capital del folclore', y Olmué la marca 'Festival del Huaso de Olmué / Olmué, capital folclórica'. Como conjuntos de palabras, son marcas distintas. Comparten algunas, pero estas no son apropiables por ninguna de las partes", explica Labbé. Y profundiza: "Están vinculadas con usos distintos -Olmué la asocia explícitamente a la competencia folclórica del festival, a diferencia de San Bernardo, que la vincula a publicidad, difusión y espectáculos en general- y, además, nadie hasta el momento ha registrado la marca 'capital del folclore' como tal. Es más, nadie puede apropiarse de 'folclore', porque que es un término genérico que debe estar disponible para cualquier usuario".

Sin embargo, la alcaldesa Cuevas insiste en que ellos se pueden dar esa atribución: "San Bernardo es la capital del folclore de Chile por derecho propio. El denominativo de capital folclórica asociado con un festival que es un programa de televisión, donde el folclore se perdió hace mucho tiempo, dista mucho del orgullo de San Bernardo, donde sí honramos nuestras raíces y tradiciones. Y no para el rating ".

La Orquesta Usach sale a la caza de nuevos públicos

El Mercurio

Hoy ofrecerá su tradicional Gala del Roto Chileno, en el barrio Yungay.
Nicolas Rauss, su director , explica cómo quieren conquistar otras audiencias. Mañana inician una larga temporada de extensión en el remozado Teatro Serrano de Melipilla.  

Romina de la Sotta Donoso 

Será el cuarto año consecutivo en que la Orquesta Usach ofrece la Gala del Roto Chileno en el barrio Yungay. "La primera vez que lo hicimos fue tan simpático que elegí venirme a vivir acá al barrio. Arquitectónicamente es muy interesante y su público es muy atento", comenta Nicolas Rauss, director titular de la Orquesta Usach. El concierto será a las 19:30 horas, en el Teatro Novedades.

El programa lo pensaron para nuevas audiencias: articula piezas populares y fáciles de oír, con la calidad artística.
"Empezamos y terminamos con música clásica y barroca europea, y al medio tocaremos música chilena", cuenta el director. Abrirán con una suite que hicieron de la ópera "Orfeo y Eurídice" de Gluck, y cerrarán con la Suite N°3 de Bach.

Las piezas nacionales elegidas son "Tríptico Sinfónico" de Vicente Bianchi -que reúne "Tonada de Manuel Rodríguez", "Romance de Los Carrera" y "Canto a O'Higgins"- y las Doloras 1,2 y 4 de Alfonso Leng.

Ambos compositores ganaron el Premio Nacional de Música; en 2016 y 1957, respectivamente, pero representan dos perfiles.

"La pieza de Bianchi es música popular y está muy bien orquestada. Con ella quise darle un toque folclórico y telúrico al programa", apunta Rauss.
Las Doloras originalmente son para piano, y se presentarán las orquestaciones de Julio Retamal, con los textos introductorios originales de Pedro Prado. "Son muy expresivas, tienen un cierto sentimentalismo latino que es muy fino. Su lenguaje parece salido de Wagner. Leng nos da otro perfil de la música chilena, el de la tradición escrita", dice el director.

Acceso y calidad

Con el mismo repertorio, la Orquesta Usach dará inicio a un ambicioso proyecto que inaugura este año: una temporada de extensión de diez conciertos por comunas de la Región Metropolitana que prácticamente no cuentan con oferta de música clásica. La primera presentación será a las 19:30 horas de mañana, en el recién reinaugurado Teatro Serrano de Melipilla, que abrió en agosto, restaurado, después de haber estado abandonado desde el terremoto de 1985.

Las próximas fechas son en la Casa de la Cultura Pedro Aguirre Cerda (12 de abril) y en la Parroquia Niño Jesús de Praga, de Independencia (26 de abril). Otras comunas elegidas son Recoleta, San Joaquín y La Granja.

"Desde que comencé a trabajar con la Orquesta Usach, en secreto lamentaba que no se diera la posibilidad de hacer giras, al menos en el entorno cercano, para así mostrar a esta orquesta que está creciendo tan bien y también para que tenga una utilidad social y política mayor", dice Rauss. Y agrega: "Ahora podremos cumplir con el rol propio de la Universidad de Santiago, yendo a lugares donde no van orquestas y donde cuesta mucho escuchar música clásica en vivo. Pero no por eso vamos a tocar música que no sea del máximo nivel artístico, no despreciamos al público. Por el contrario, lo más importante es mostrar música que tenga, culturalmente, valor".

Esta extensión pueden hacerla gracias a un Fondo de la Música que se adjudicaron, del Programa de apoyo a Orquestas Profesionales del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Recursos que, además, les permitirán adquirir instrumentos de percusión de grandes dimensiones. Igualmente, podrán poner un mayor acento en la comisión de obras chilenas a compositores vivos. "Podremos pagarles un caché un poco superior al de un solista, que es lo que corresponde, pues una obra implica meses de trabajo muy intenso", apunta Rauss. Los elegidos para 2017 son Aliocha Solovera, quien escribirá un Concierto para piano que estrenará Luis Alberto Latorre como solista, René Silva y Juan Manuel Quinteros, y también programaron una obra sin estrenar de Guillermo Rifo.

martes, enero 17, 2017

La arista cultural del CEP se abre al gran público

El Mercurio

Esta tarde se aborda el Canto a lo Divino.
El programa "Crítica y Celebración" , que coordina Ernesto Rodríguez, ya no se limitará a los estudiantes universitarios.  

Romina de la Sotta Donoso

El Centro de Estudios Públicos (CEP) tiene una arista cultural que está ganando visibilidad. El programa "Crítica y Celebración" ofreció en 2016 siete conferencias gratuitas, sobre asuntos tan variados, como los diarios de Raúl Ruiz, la poesía de Germán Carrasco y un contrapunto entre Spinoza y Nietzsche.

En 2016, además, hubo un singular énfasis en la música: en septiembre, José Oplustil, productor del programa Siglo XXI, de Radio Beethoven, exploró qué sucedió con la música clásica después de la Segunda Guerra Mundial. Y en noviembre, una lectura de Cervantes y Shakespeare, a 400 años de sus muertes, fue musicalizada por Óscar Ohlsen, en laúd; Octavio Hasbún, en flauta, y Magdalena Amenábar, en voz.

Hoy, el cierre del ciclo se dedicará al Canto a lo Divino. Expondrán los antropólogos Daniel González y Danilo Petrovich, y se sumará Alfonso Rubio, poeta y cantor popular de Pirque. A las 18:30 horas, en Monseñor Sótero Sanz 182, gratis
.
"Comencé con esto hace 30 años, como conferencias que por muchos años estuvieron destinadas a los estudiantes universitarios. Pero ahora lo estamos abriendo a otras edades; queremos que quien tenga interés participe", dice Ernesto Rodríguez Serra, coordinador del programa. "Me interesa hacerme cargo de la situación del hombre en el mundo que estamos viviendo. Por eso hablamos de Aristóteles, Bach o Goethe, porque son todos igual de vigentes que antes. Una obra de arte es lo que mejor muestra una determinada época", detalla este profesor de Ética y Poética en la Facultad de Arquitectura UC.

"Cada vez que hablamos de Marx o Nietzsche se llena el auditorio", revela, y cuenta que "cuando convidamos a Carla Cordua a hablar de Hannah Arendt, coincidió con un partido Chile-Uruguay. Pensamos que no iba a llegar nadie, y se llenó la sala".

Rodríguez adelanta: "Este año voy a invitar a la poeta Elvira Hernández. También tengo la intención de que abordemos a Baudelaire", cierra.


lunes, enero 16, 2017

Emotivo adiós a José Vicente Asuar



El Mercurio + Pueblo Nuevo + The Clinic + Radio Beethoven

Este sábado en el Cementerio General se realizó la despedida a José Vicente Asuar, compositor e ingeniero que falleció a los 83 años. Se le reconoce como el pionero de la música electroacústica en Chile y Latinoamérica, a partir de su obra "Variaciones espectrales" (1959) -la primera cien por ciento electrónica-, y la fabricación del Comdasuar, el computador que desde los años 70 utilizó para crear música. Asuar había entregado su archivo de partituras a la Biblioteca Nacional.

José Vicente Asuar, fue un pionero de la música electroacústica en Chile y Latinoamérica, realizó sus estudios musicales en Chile y Alemania (1959-60) donde fue alumno de Boris Blacher y asiste a los cursos de Daarmstadt. También es Ingeniero Civil.

En 1958 funda el primer laboratorio de música electrónica de América Latina en la Universidad Católica de Chile, donde compone “Variaciones Espectrales”, su primera obra electrónica. Luego funda y dirige laboratorios de música electroacústica en Karlsruhe (Alemania, 1960), Caracas (Venezuela, 1965) y en la Universidad de Chile (1969). En 1978 crea su propio laboratorio personal: el COMDASUAR.

Durante su carrera de músico y técnico de música electroacústica, Asuar compone una gran cantidad de obras principalmente de música electroacústica, y también instrumental, las que han sido editadas en numerosos discos en Chile y el extranjero. Entre otros, es el autor de los discos pedagógicos “El Computador Virtuoso” y “Así Habló el Computador”.

Ganó numerosos premios en concursos internacionales de composición electroacústica. Fué profesor de acústica y de electroacústica en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile y fundador de la carrerra de Tecnología del Sonido de la misma Facultad.


Entrevista The Clinic 2010:

Usted inventó -en 1978- el primer computador en Chile dedicado exclusivamente a generar e interpretar música [COMDASUAR]. Dice usted que es único en su género, podría hablarnos de él, de cómo surgió.

-En esa época los sintetizadores musicales eran de tecnología analógica. El COMDASUAR es de tecnología híbrida: parte analógica y parte digital operada a través de un microprocesador. Podía obtener seis voces simultáneamente, cada una con su propio timbre y grabada en memoria. Además, también posibilitaba la creación musical a través de programas de juegos musicales o probabilísticos. La idea surgió cuando llegaron a Chile los primeros microprocesadores INTEL y MOTOROLA. Pasé un tiempo estudiando esta materia y creo que el COMDASUAR fue una de las primeras aplicaciones que se hizo en Chile del microprocesador INTEL 8080.

COMDASUAR lo instala como pionero de la música electrónica en Chile y Sudamérica, pero también como un visionario de la inteligencia artificial; de hecho es un artefacto que puede tomar decisiones independientemente del hombre. ¿Cómo piensa usted la relación entre música, máquina y hombre (intérprete/creador)?
-Es una relación que hay que emprender. Como todo en este mundo, puede ser una herramienta de dos filos.

¿A qué se refiere?
-Esta relación nos puede llevar a regiones sublimes en la creación y goce musical, especialmente cuando se construyan interfases entre máquina y cerebro. Pero también nos puede llevar a un embrutecimiento generalizado si se la usa como droga o pantalla de ocultamiento de la realidad.

Usted es ingeniero y compositor, ¿su incesante dedicación a la música computacional podría ser porque parece ser el medio ideal para la conexión de esos dos mundos?
-En toda la historia, música y matemáticas han estado relacionadas. La forma de pensar de un músico y de un matemático se asemeja mucho en ciertas zonas de orden y decisión. La computación ayuda mucho al matemático. ¿Por qué no al músico?

La música de cámara que usted también compone, ¿la piensa desde una perspectiva electrónica o se trata de otra experiencia composicional muy distinta?
-En el nivel más elevado pienso qué es lo que quiero decir. Luego, qué puedo hacer para expresarlo y finalmente cómo lo voy a hacer. Obviamente la música instrumental la pienso en función de los instrumentos que uso.

NATURALEZA Y TECNOLOGÍA


¿Cuál es su relación con la música popular? En su LP Música Electrónica hay una tonada, un tango, un charlestón…
-La música popular es la raíz de donde debería nacer toda expresión musical. Sin embargo, últimamente han nacido expresiones musicales a partir de otros elementos: filosóficos o tecnológicos, por ejemplo. En algunas grabaciones he desarrollado música popular “compuesta” o “arreglada” por el computador para mostrar que la tecnología no es un mundo ajeno a la naturaleza del ser humano. Puede cumplir adecuadamente las funciones rituales y espirituales propias de la música popular.

Cuando la computadora interpreta obras de Debussy, Bach o Manuel de Falla, como sucede en su LP El computador virtuoso, ¿siente que hay un ejercicio de desacralización de la interpretación de música tradicional? tomando en cuenta que se trata de un mundo muy conservador.
-Utilizamos este tipo de obras para que el auditor pudiese comprender con más facilidad la potencialidad del sistema. Si hubiésemos compuesto música de acuerdo a nuestra época y nuestro gusto, podrían haberse suscitado incomprensiones o malos entendidos entre los auditores del disco y éste no habría cumplido su función divulgadora. Tratamos de realizar las obras de los antiguos maestros con todo nuestro amor y respeto por ellas. Ojalá nadie se haya sentido ofendido.

¿De dónde viene el nombre “Así habló el computador” y “El computador virtuoso”? En este último LP hay una exposición de los sonidos al comienzo, parece haber en su trabajo un carácter didáctico sobre la electrónica.
-“Así habló el computador” es una referencia a la obra “Así habló Zaratustra” de Richard Strauss, la cual es a su vez una referencia a la obra de Nietzsche. El computador se compara en forma liviana a una especie de oráculo. “El computador virtuoso” es también una referencia al título de un texto de estudio que se utiliza en los primeros años de aprendizaje del piano: “El pianista virtuoso”. En este caso se insinúa que se le está enseñando a tocar música al computador. Ambos discos fueron editados como divulgación para los interesados y con una finalidad didáctica, para ser utilizados por profesores de música en sus aulas escolares.

¿Qué significó para usted la obra de Walter Carlos en esta materia? Me refiero a trabajos como Switched on Bach o The Well-Tempered Synthesizer del 68 y 69, en los que interpreta electrónicamente la obra de Bach.
-Admiro a Walter Carlos y creo que fue un gran pionero de la música electrónica popular utilizando los sintetizadores modulares de los años 60 fabricados por Robert Moog.

¿Qué piensa de que el mundo académico haya vilipendiado tanto a Carlos?
-Lo que diga el mundo académico me tiene sin cuidado. Muchas veces se mueve en espacios culturales muy reducidos, aplastado por tabúes y consignas, sin sensibilidad ni interés para ver lo que está pasando a su alrededor.

Parece que el mundo académico se mira mucho el ombligo.
-Yo no diría que se mira el ombligo. Es una actitud narcisista que no es la que define exactamente la “academia”. Ésta, más bien, tiene la necesidad de modelos históricos, ideológicos o humanos con los que se identifica y los sigue ciegamente. Más que mirar el problema es no ver.

Se habla mucho de que los medios computacionales han aportado nuevos sonidos y formas de hacer música, ¿Cuál cree que es el aporte fundamental de las nuevas tecnologías al mundo musical?
-Usted lo ha dicho: nuevos sonidos y nuevas formas de hacer música. Se podría agregar, nuevas formas de comunicarse.

Su obra Variaciones espectrales (1958), es la primera hecha en Chile con sonidos puramente sintetizados, ¿qué le pasa hoy cuando se encuentra con un panorama en el que esta clase de sonidos es tan frecuente, tan habitual? 
-Creo que el mayor cambio en la música electrónica desde 1958 al día de hoy es la digitalización del sonido. En 1978, y yo diría hasta fines del siglo pasado, la música electrónica se realizaba en estudios, los que estaban provistos de una gran cantidad de instrumentos, cada uno con funciones específicas e interconectables entre sí. El resultado se grababa en cinta magnetofónica y era audicionado en diferido. Hoy día hay software comercial que permite crear sonido digital, modificarlo y editarlo a piacere y posibilita hacer este tipo de música a cualquiera que tenga el conocimiento y los medios para hacerlo. Esto facilita la creación y permite acceder a este tipo de tecnología a los interesados sin tener que esperar, a veces años, para ser admitido en un estudio de música electrónica, como era la situación antiguamente.

¿Qué le parecen las músicas electrónicas y electroacústicas que se hacen hoy?
-Pienso que, como siempre, hay de todo. Personalmente he disfrutado de obras hechas recientemente sea por su calidad musical o por la idea que sustentan. Pienso, sin embargo, que se debería tratar de llegar a una mayor cantidad de público. Llegar no solamente a los jóvenes, sino también a personas que aman la música y que comiencen a sentirse confortables dentro de este mundo sonoro. Y eso se puede conseguir con una mayor comunicación dentro de la liturgia musical. Hay formas de hacerlo.

Me imagino su satisfacción con esta reedición de su obra electroacústica completa. ¿Tenía noticias del cariño y admiración hacia su obra por parte de las generaciones más jóvenes?
-En verdad, no.

¿Y qué le pasa cuando se entera de esto?
-Bueno, fue una sorpresa muy agradable que tuve al regresar a Chile después de una larga ausencia.

VIOLÍN Y COMPUTADOR

Ha escuchado eso de que la música computacional es fría, desarraigada de lo humano. ¿Qué le pasa cuando escucha esta clase de afirmaciones?
-Creo que en la mayor parte de los casos tienen razón. Sin embargo, en cualquier época y estilo de la historia de la música hubo críticas por la música que se hacía y también tenían razón. Hay décadas en el pasado de las que han sobrevivido solo algunos pocos compositores entre posiblemente centenares o miles que había. Pero, atención, esto no significa que la música computacional es por naturaleza fría o desarraigada del ser humano. El que sea una u otra cosa depende del compositor. Un buen compositor puede conseguir emocionarnos con esta música, del mismo modo que con cualquier otro tipo de tecnología musical. El piano o el violín son instrumentos tan artificiales como un computador.

¿Cómo explica un reconocimiento de su obra tan mezquino como el que ha recibido?
-Nunca hice nada para tener un reconocimiento. La mayor alegría y gratificación la he tenido en mi trabajo y la mayor felicidad la disfruté en algunos, muy pocos, momentos que me dejaron con la sensación de haber tocado el cielo.

Y después de esa sensación, ¿qué queda, qué se hace?
-Agradecer a la vida, como dice Violeta.

Entrevista Radio Beetoven

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"Zorba, el griego": un ballet épico de regreso en el Municipal

El Mercurio

Esta semana, el Ballet de Santiago interpretará la coreografía que Lorca Massine creó inspirado en el famoso libro de Nikos Kazantzakis. Aquí habla el primer bailarín estrella, Rodrigo Durán, quien encarnará a Zorba. La obra se había estrenado en Chile en 2013.  

Daniela Silva Astorga 

Múltiples culturas, así como un cruce entre danza folclórica, clásica, moderna e incluso contemporánea; también entre amor, pugna, tragedia, compañerismo y confianza.

Todo eso pasará, otra vez, por el escenario del Municipal de Santiago con la presentación de "Zorba, el griego" (1988), un ballet épico e intenso que el neoyorquino Lorca Massine coreografió con música de Mikis Theorodakis, siempre inspirado, más que en la película de Michael Cacoyannis -protagonizada por Anthony Quinn-, en la novela de Nikos Kazantzakis.

Mañana y el miércoles, con dos funciones por día, el Ballet de Santiago repondrá esta popular producción, que en Chile se estrenó en 2013 y que acaba de rotar por varias ciudades de Brasil y Colombia. El rol principal del mujeriego y vividor Zorba recaerá en el primer bailarín estrella Rodrigo Guzmán -considerado por el mismo Massine uno de los mejores Zorba del último tiempo-, mientras que los intérpretes Simón Hidalgo y Emmanuel Vásquez abordarán, según las funciones, al turista John, y las bailarinas estrellas Andreza Randisek y Natalia Berríos, a su enamorada Marina. En tanto, Michele Bittencourt y María Dolores Salazar se harán cargo del rol de Madame Hortense, una joven flechada por Zorba. El vestuario será el mismo que cuando la pieza debutó en el Municipal, y que fue creado por Jorge Gallardo.

"Presentaremos prácticamente idéntica la coreografía de Lorca Massine que ejecutamos en 2013, pero en una versión un poco más corta, sin intermedios", adelanta Guzmán. Y suma: "Este ballet es, al comienzo, un poco complejo para los bailarines, pues se escapa un poco de los movimientos, el estilo y el lenguaje corográfico de una compañía clásica. Pero tuvimos la suerte de trabajar directamente con Massine, que lleva muchísimos años presentando esta obra y con diversas compañías. Para él es fundamental que se note la fuerza y energía de Zorba".

-El mismo Massine lo invitó a interpretar a Zorba al Teatro San Carlo De Nápoles, en 2014. ¿Cuánto aprecio le tiene a este rol?
"Es uno de mis favoritos, por el mensaje que entrega; por la música, que realmente te mueve interiormente, te llena de energía. Me involucro, por supuesto, con todos los personajes que me toca interpretar. Algunos dejan más cosas, este es uno de esos, por su historia y su potencia".

 Coordenadas
Entre mañana y el miércoles, habrá cuatro funciones de "Zorba, el griego". Dos a las 18:00 horas y dos a las 20:30 horas (Municipal.cl).

domingo, enero 15, 2017

Isabel Pantoja es una de las artistas más complejas en la historia de Viña y suma show en Santiago

La Tercera

Autor: Claudio Vergara

La cantante llegará casi una semana antes y tendrá la orquesta más numerosa en la historia de la cita. Además, exigió no dar entrevistas ni hacer la habitual conferencia de prensa.

Trece páginas de un total de quince. En el documento final que el equipo de Isabel Pantoja (60) envió a los organizadores del Festival de Viña para precisar sus exigencias, esa es la proporción que sólo corresponde a requerimientos técnicos, a lo que la española necesita sobre el escenario, relegando a un espacio menor las peticiones de camarines y hoteles. Por ello, en la comisión organizadora del evento ya concluyen sin mayores rodeos: es el show más complejo que se ha presentado en la historia reciente de la cita veraniega.

Hay una justificación puntual. La cantante escogió a la Quinta Vergara para relanzar su carrera a nivel continental, luego de salir de la cárcel en marzo de 2016 -tras casi dos años en prisión por blanqueo de capitales- y verse imposibilitada de pactar conciertos fuera de su país recién hasta esta temporada. Aunque antes hará dos presentaciones más acotadas en Madrid y Barcelona, su renacer global empezará el miércoles 22 de febrero, cuando abra la tercera jornada de la fiesta musical.

“La convencimos que su relanzamiento fuera acá, por eso el carácter tan estelar con que ha trabajado este debut en Viña”, agrega Samuel Benavente, director ejecutivo de la productora Merci, los encargados de una visita que, en efecto, se persiguió por años, obstaculizada por esa larga estadía tras las rejas.

En lo concreto, la intérprete se presentará con una orquesta de 83 músicos, superando la marca reportada por Sting en 2011, quien fue secundado por 50. Además, todos serán chilenos. Según informó a principios de mes el diario digital español Vozpópuli, el staff de Pantoja habría sondeado en un principio la opción de traer todo ese número de instrumentistas desde España, pero los productores del festival lo habrían rechazado debido a razones económicas y ante la acotada disponibilidad hotelera de esos días.

Sin habla

Y como se trata de un montaje colosal, la sevillana llegará al país con mucha anticipación, seis días antes de su espectáculo, bajo el propósito de ensayar con el conjunto orquestal. Eso sí, lo hará en Santiago, donde levantará su centro de operaciones, ya que no alojará en la Ciudad Jardín y sólo llegará horas antes de su presentación. Por estos días se define la sala de ensayos que utilizará en la capital.

Pero aunque no dormirá frente al mar, su fugaz escala en la Quinta Vergara igual requerirá de un operativo singular. Por ejemplo, el recinto no tiene camarines habilitados para una orquesta tan voluminosa, por lo que tendrán que alzar de manera momentánea una gran carpa para que los profesionales puedan estar en las horas previas. Para la protagonista principal habrá dos camarines para su completo uso.

Por otro lado, exigió no dar entrevistas ni dar la habitual conferencia de prensa que exige el certamen. La razón es simple: tras la expiración definitiva de su condena en octubre pasado, no quiere hablar de su traumática experiencia legal y de las polémicas que han envuelto por años su figura. Pese a la negativa, los responsables del evento no se rinden y creen que en las próximas semanas la europea cederá en este punto, abriéndose a la alternativa de hablar de modo puntual con la prensa local, sobre todo al conocer el creciente interés que ha suscitado su venida.

Más allá de lo que compete al vértigo de todo festival viñamarino, el círculo privado con el que aterrizará en Chile está integrado por 26 personas, entre asesores, representantes, personeros de seguridad y, posiblemente familiares. Según ha informado la prensa española, tras salir de la cárcel, la intérprete realiza sus movimientos públicos siempre acompañada por tres guardias que se encargan exclusivamente de su custodia personal.

Por partida doble

En Viña, ofrecerá un show centrado en su último disco, Hasta que se apague el sol (2016), grabado en secreto dos años antes en México, y con 12 temas escritos y producidos por Juan Gabriel. Igual, se espera que presente una versión acotada del título -un promedio de cinco composiciones-, ya que su debut en la ciudad no sólo se remitirá a tributar al fallecido artista, sino que también a un trayecto por sus grandes éxitos. Su show contempla una extensión aproximada de una hora y 45 minutos.

Eso sí, la española recalará un par de días después en Santiago, el 5 de marzo en Movistar Arena, cuando presente la totalidad del álbum (entradas en Puntoticket). Será el capítulo final de una de las visitas más intensas que tendrá la cartelera local durante este 2017.

Universidad de Chile invita a cinco jornadas de música actual


El Mercurio

Gratis desde mañana, con 270 músicos.
La Orquesta Sinfónica de Chile y Vicente Larrañaga estrenarán obras de Andrian Pertout y Felipe Alarcón.

Romina de la Sotta Donoso

"La música contemporánea no es una sola, sino muchas músicas contemporáneas. Por eso programamos una variedad de estilos", asegura Eduardo Cáceres, director del XVII Festival de Música Contemporánea, que organiza el Departamento de Música y Sonología (DMUS) de la U. de Chile.

Desde mañana y hasta el jueves, los conciertos son gratuitos en la Sala Isidora Zegers (20 horas), y el viernes en el ex Teatro Baquedano (19:30 horas).

Abrirán con un homenaje a Violeta Parra, en su centenario, con una de sus obras emblemáticas: "El Gavilán". Será interpretada por el guitarrista Mauricio Valdebenito -quien rescató la obra del olvido al transcribirla- y Magdalena Matthey. "Encierra un contenido de propuesta contemporánea increíble", dice Cáceres.

Esa misma jornada habrá dos estrenos mundiales: "De Últimos Poemas", de Fernando García, con textos de Vicente Huidobro, y "La quinta para del gato", del propio Cáceres.

Con financiamiento de un Fondo de la Música, vienen músicos de México, Dinamarca, Alemania, Estados Unidos, Argentina, Brasil y Cuba, y actuarán el Ensamble de Profesores, la Compañía de Música Contemporánea, la Orquesta de Flautas Illawara, el Ensemble Bartok y el Ensamble Vocal Taktus, además de otros.

Entre los estrenos mundiales se destacan "Que la paz de los ríos sea contigo", de Rafael Díaz y con textos de Raúl Zurita (martes); "Oleajes", de Gerardo Marcoleta (miércoles); "Caleidoscopio", de José Manuel Piña, y "Rosa Divina", de Max Lifchitz (jueves). Además, María Paz Santibáñez estrenará en Chile "Estudio XII", de Miguel Farías (mañana), y el Ensamble Colectivo Azul, "Las hojas de los sauces cuidarán de mi puerta", obra de Maximiliano Soto.

Un gran final

Por sexto año, la Orquesta Sinfónica de Chile se hará cargo del cierre, en el debut de Vicente Larrañaga, director chileno radicado en Alemania. Se estrenarán dos obras chilenas ganadoras de un concurso del DMUS: "Tres formas sobre una nube", del estudiante Felipe Alarcón, y "Retórica de Aristóteles", Suite para orquesta, N° 380, de Andrian Pertout, quien vive en Melbourne. "En cada uno de los siete movimientos de mi obra represento uno de los siete conjuntos de emociones opuestas que Aristóteles indica en el segundo libro de 'El Arte de la Retórica': ira y calma, amistad y enemistad, miedo y confianza, vergüenza y desvergüenza, bondad y crueldad, compasión e indignación, envidia y emulación", explica Pertout.

Las piezas chilenas se articularán con "Suite Latinoamericana", de Luis Advis, y "Lontano", de György Ligeti. "Pese a ser idiomas musicales totalmente diferentes, hay un nexo; la obra de Advis es un clásico de la literatura de la música del siglo XX en Chile, y la de Lontano lo es en la música contemporánea universal", apunta Larrañaga.

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