viernes, junio 10, 2011

La Radio Valentín Letelier saca a relucir sus tesoros ocultos



Miles de cintas y vinilos tiene la Radio Valentín Letelier acumulados en sus 50 años de historia. Y ahora, todo el que quiera podrá escuchar las joyitas que estaban ocultas.

Por Oscar Aspillaga P.
Martutino

Hoy se inaugurará el Archivo Radiofónico de la Radio Valentín Letelier, el que reunirá gran parte de los 50 años en que esta radioemisora ha estado al aire.

Nacida en 1961 bajo el alero de la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso, son cerca de 2500 cintas y 1800 vinilos que estaban guardados y que hoy están siendo digitalizados para todos aquellos que quieran escuchar, por ejemplo, discursos de Salvador Allende o de Fidel Castro en Valparaíso, a Víctor Jara en su ya mítico concierto en el Aula Magna de la Escuela de Derecho, a Neruda dando las gracias cuando fue nombrado hijo ilustre de Valparaíso, o a Los Jaivas tocando en Viña en agosto de 1973. También hay entrevistas, programas, coberturas noticiosas, y un largo etcétera que estaba acumulando polvo y años en las bodegas.

Por eso, desde el año 2008 se propuso ordenar las cintas y revisar sus contenidos, ya que muchas veces las carátulas no tenían relación con lo que realmente venía adentro. La idea es hacer un catálogo donde la gente pueda revisarlo y escoger lo que desea escuchar o investigar.

Ricardo Loyola y Lorena López, encargados de este archivo radiofónico, se han encontrado con sorpresas también dentro de las cajas de las cintas. Por ejemplo, papeles que dicen que sí se puede escuchar el contenido ya que no es material subversivo. Después del golpe de Estado del 73, hubo restricciones acerca de lo que podía transmitirse y que no, incluso con listas de discos que debían de eliminarse y que ya no existen. Aunque recalcan que no hubo una destrucción masiva como sí ocurrió en la radio de la Universidad de Chile.

Lo importante de este archivo es que será el primero que estará abierto al público, al contrario de las demás radioemisoras del país.

“El objetivo de este archivo es rescatar el patrimonio de la universidad y de la región”, señala Lorena. “La idea es que la gente use los archivos sonoros como fuente de investigación, aparte de los libros y documentos. Nosotros postulamos que estos también son documentos que sirven para investigar, y que se pueden analizar”. “La idea es invitar a la gente a una experiencia distinta”, agrega Ricardo.

La inauguración del Archivo Histórico de la Radio Valentín Letelier es este viernes 10 a las 18:00 horas en la Sala Rubén Darío de la Dirección de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Valparaíso, ubicada en Avenida Errázuriz 1108, Valparaíso.

También se llevará a cabo una charla del Jefe de la MEDIATECA de la Universidad de Chile, Francisco Miranda, la presentación de audios rescatados, muestras de materiales y la actuación del Trío Sarmiento de Villa Alemana.

Más información en http://museo.radiovalentinletelier.cl/

Adanowsky : “Mi rutina en Santiago es comer hot dogs”

Adanowsky : “Mi rutina en Santiago es comer hot dogs”


Felipe Castro Nación.cl
El músico presentará su disco “Amador” al público santiaguino. Cuenta que su relación con Chile fue inspiradora para lanzarse a cantar en castellano y que le gustan mucho los completos del Dominó con palta y tomate.

Adanowsky contesta el teléfono desde Ciudad de México. Dice que la cosa está bien, que acaba de acostarse con una mujer hace cinco minutos. Después lo desmiente y recuerda la última vez que vino a Chile, hace tres años: “Cuando llegué allá la sala estaba llena y la gente coreaba mi canción ‘Estoy Mal’ en francés. Eso fue inspirador para traducir mis temas al castellano”.

Por estos días vuelve al país donde nació su padre y que le aporta -según su propia biografía- la cuarta parte de sus raíces genético-culturales, en las que Chile convive con Rusia, Irlanda y México.

“Ídolo” se llamaba el disco anterior, donde se paseaban putas, travestis y personajes oscuros, nocturnos. “Amador” es el nombre de la placa que ahorita presenta y que califica como “solar, luminosa”.

“En este trabajo trato de salir de la oscuridad para ir hacia la luz. Antes era muy irónico y sarcástico. Ahora trato de decir algo verdadero, algo que sienta”, indica el joven que cuando era niño participó en la película “Santa Sangre”, dirigida por su padre (sobre él -Alejandro Jodorowsky- pide respetuosamente no hablar, porque ya le han preguntado mucho en otras entrevistas).

PANTALONES ROJOS

“Amador” es un trabajo intimista, desenchufado, que Adanowsky se ha preocupado de llevar al escenario con un poco más de escándalo del que se puede percibir en el disco. Para ello agregó una guitarra al espectáculo, vistió a la banda “The Red Pants” con pantalones rojos y coronó el escenario con un corazón grande, que late.

“Yo siempre que iba a conciertos odiaba a aburrirme, viendo una banda que toca y se va. Trato de hacer algo más divertido. Me divierto como un niño en el escenario”, dice el músico cuyo nombre artístico es la contracción de Adán Jodorwsky.

-¿Tienes alguna rutina cuando vienes para acá?

-Tengo mi primo hermano Cosmo. Es mi mejor amigo allá. Me quedo en su casa, salgo, como, como todo el mundo. No frecuento ningún lugar en particular. Me gusta comer los hot-dogs del Dominó. Esa es mi rutina en Santiago. Comer hot-dogs. Con un poco de palta y tomate.

-Empezaste tocando música punk, junto “The Hellboys”. Todos empiezan con el punk, ¿no?

-No. Algunos empiezan por el pop directamente. Dudo que Paulina Rubio haya empezado por el punk.

-Mmh...Pero pareciera que el punk es una escuela importante para los músicos más “críticos”, por decirlo de alguna forma.

-Tiene que ver con la energía juvenil. Cuando somos adolescentes somos rebeldes. Queremos romper con las ideas fijas que nos dieron nuestros padres, entonces el punk es una manera de protestar. Para mí llegó así. Empecé a tocar con The Hellboys, toqué 10 años con ellos. Nos fue muy mal hasta antes del último año que estuvimos juntos, cuando murió el cantante de sobredosis. Ahí se terminó la banda.

-Y ahora estás en una etapa más desenchufada ¿Cómo llegas a eso?

-Para mí la música no es algo racional. No soy un tipo que vive con proyecciones ni nostalgias. Por eso no tengo ningún tatuaje, porque cambio de gustos todo el tiempo. Vivo ahora, en el momento, disfruto mucho. No ando analizando lo que ando haciendo como arte. Creo que ningún artista debería analizar su arte. No sé lo que hice. Quizás cuando lo hice estaba en estado de trance.

Adanowsky se presenta el sábado 17 de junio en Centro Cultural Amanda.

martes, junio 07, 2011

Ciencias de la banda sonora cotidiana

Los estudios sobre música popular son un campo emergente. 'Ahí tienen una mayor resonancia estas músicas llamadas de la cotidianedad, que tienen que ver con la vida de las personas', dice el musicólogo Juan Pablo González.
Los estudios sobre música popular son un campo emergente. "Ahí tienen una mayor resonancia estas músicas llamadas de la cotidianedad, que tienen que ver con la vida de las personas", dice el musicólogo Juan Pablo González.









Esta semana se celebra en Santiago el Primer Congreso Chileno de Estudios en Música Popular, encuentro entre la academia y la música del día a día. "Toda la gente ha bailado, se ha enamorado, ha escuchado radio, ha coleccionado discos, ha construido su identidad con la música popular", dice el musicólogo Juan Pablo González, uno de los organizadores.

emol
Va a haber punk, cueca, grindcore, jazz, bossa nova, cumbia, hip-hop, comparsas del altiplano y canto a lo poeta entre otras opciones. Y es sólo parte de la programación de los tres días de música que se registrarán esta semana en Santiago, pero no exactamente para tocar en vivo, sino para hablar y reflexionar sobre esos y otros asuntos.


Entre el jueves 9 y el sábado 11 de este mes se extenderá el Primer Congreso Chileno de Estudios en Música Popular, organizado por la Asociación Chilena de Estudios en Música Popular (Asempch) en la Universidad Alberto Hurtado. Tres días, 18 mesas, 61 ponencias y especialistas de siete países serán parte del encuentro, durante el cual exponentes de la sociología, la historia, la musicología y otras disciplinas abordarán una amplia batería de temas.


No sólo es ese rango de géneros que va de punk a cueca. Pugliese y Violeta Parra, Sting y Schwenke & Nilo, el carnaval de La Tirana y el de São Paulo, karaoke y mash up, Nueva Ola en Chile y Tropicalismo en Brasil, Nueva Canción Chilena en los '60 y los hijos de ese movimiento en el siglo veintiuno son algunas coordenadas del programa del congreso, con el que además se estrena en público la mencionada Asociación Chilena de Estudios en Música Popular.


Inaugurada en Valparaíso en diciembre de 2009, la Asempch es iniciativa de una serie de investigadores originada en la rama latinoamericana de la International Association for the Study of Popular Music (Iaspm), entidad surgida a comienzos de los años '80 y dedicada a los estudios académicos sobre música popular. En la actualidad la asociación chilena incluye a cincuenta investigadores desde Arica a Punta Arenas, incluidos chilenos en el extranjero y participantes de otros países invitados al congreso.


-Es una época en que los estudios de música popular empiezan a aparecer en el ámbito académico -explica a propósito de esos inicios Juan Pablo González, integrante de la Asempch, musicólogo de la UC y director del Instituto de Música de la universidad anfitriona, la Alberto Hurtado-. Siempre el tema de la música popular desde el punto de vista de la academia era visto como más lejano. No era folclor: no era patrimonial. Era, entre comillas, comercial; era internacional y no era "arte". Y para el mundo académico eso estaba todo mal. Entonces no había posibilidad de instalarlo.


-¿Y cuál es el estado actual de esos estudios?-Ha pasado el tiempo, ya estamos en la década del diez y la situación ha cambiado, el campo de la música popular está más autolegitimado. Lo que sí es necesario ahora es una acción local, tal como los japoneses, los españoles, los italianos que tienen su actividad. Nosotros teníamos una especie de paraguas latinoamericano, pero no la rama de cada país.


-La Asempch fue fundada en un bar en Valparaíso, ¿no? ¿Es casual o es un gesto significativo?
-En el bar El Yugoeslavo de Valparaíso. Es un gesto, porque la Iaspm fue fundada en un bar en Amsterdam y la rama latinoamericana en un café de La Boca.

-El aula universitaria no aparece al comienzo.
-Después llegamos a la universidad a pedir alero.


Disciplinas como la historia, la musicología, la sociología, la música, la literatura, la antropología, la estética y el periodismo de investigación tienen cabida entre los integrantes de la asociación, explica González.


-¿Cómo es esa convivencia de especializaciones?-Hay que decir que la música es la que nos une. Pero aterrizada en un problema, en una canción, en un grupo, en qué pasa hoy día con los cantautores, con el concepto de las raíces, con la industria independiente frente a la crisis de la industria discográfica. Los temas nos proponen una convergencia de miradas desde todas estas disciplinas que participan.


-¿Y hay aproximaciones distintas entre un sociólogo, un musicólogo o un historiador a casos como esos, por ejemplo?-Sí, hay un gran tema en juego que tiene que ver con la valoración de lo que ocurre. El sociólogo tiende más bien a dar cuenta de un fenómeno, y el musicólogo quizás más a valorarlo: "qué pena que la industria discográfica se haya desmantelado" o "qué interesante que haya industria independiente". El historiador, con esto de la historia en tiempo presente, llega al fenómeno y lo relaciona con que existían sellos independientes en la década del '60: por ejemplo Camilo Fernández tenía uno -dice González, acerca de ese famoso productor musical chileno.


"También hay elementos que conviven", continúa: "a la sociología de la cultura le interesa el tema de la construcción de identidad, es más abierta para enfrentar fenómenos netamente comerciales o muy de masas, que incluso interesan a la sociología. Y el musicólogo tiende a estudiar las cosas más patrimoniales o 'exquisitas', por así decirlo, o el valor de la música, ya sea estético o en la construcción de identidad. Eso pasa fuertemente en América Latina con la musicología".


-¿Una diferencia puntual es que un musicólogo tiene formación musical, y no necesariamente un historiador o un sociólogo? Un musicólogo sabe tocar un instrumento, ¿no?-Por supuesto, claro. Pero el problema que tiene el musicólogo es cómo construir un discurso con el saber musical.


-¿Entonces es un problema más que una ventaja?-Sí. El saber musical tiende a no construir discursos, sino a discursear a través de la música. Y el discurso que construye es pedagógico o teórico: "la dominante séptima enlazada con la subdominante resuelve en la…" Ahí tengo el discurso. ¿Y qué hago con eso? Uno de los problemas de la musicología es instalar un discurso de interés colectivo en cierto ámbito, de las ciencias sociales, que sea comprensible y pueda construir algún nivel de significado. Y que no sea sólo el discurso que tiene normalmente el músico, que es técnico o didáctico.


-¿Las otras discipinas tienen sus propias desventajas también?-Claro. La música popular es entre comillas de fácil acceso, o toda la gente es portadora de ese saber, en cuanto a que ha bailado, se ha enamorado, ha escuchado radio, ha coleccionado discos, ha construido su identidad con ella. Forma parte de su vida, mucho más que la música clásica. Por eso aparecen en este ámbito los scholar fans, o lo que se llaman los académicos fanáticos, que establecen discursos de estas disciplinas de las que hemos hablado desde su propia experiencia, de adolescente, de joven, con la música. Tiene que ser un oído de tarro o no ser capaz de bailar o no cantar ni en la ducha para no relacionarse con esa música.


-¿El scholar fan es algo validado, entonces? -Claro: es como se entiende el origen de los estudios de música popular. Y por eso pasa en los '80, con gente que tuvo esa experiencia en los '60, cuando la música popular adquiere otra agenda, que la acerca más al mundo de la cultura. Eso marca a los adolescentes de los '60, que van a la universidad en los '70 y que en los '80 tienen puestos de trabajo, y toman la decisión de por qué no poder hablar, dictar una conferencia o escribir un libro sobre esta música que conocen bien.


-¿Eso significó un choque, una mirada revolucionaria?-Existía (en estos nuevos estudiosos) una autoridad sobre el objeto musical, porque lo conocían, tenían los discos, habían visto a la banda y se daban cuenta de que no estaban solos, que eran miles, que estaba pasando algo con la música y la juventud en los años '60. Y eso ahora lo puedo ver sociológicamente, históricamente, literariamente desde el punto de vista de los textos de las canciones.


"Y esto pasa en Inglaterra, además", continúa. "Siendo Inglaterra un gran país, los musicólogos ingleses no tenían grandes compositores, entre comillas, como Alemania, Francia, España, Italia, pero tenían a los Beatles y a los Led Zeppelin y a los Rolling Stones y a Pink Floyd. Entonces era como 'ya, córtenla. No tenemos a Bach, a Beethoven, a Manuel de Falla, a Haendel ni a Claude Debussy ni a Verdi pero tenemos a estos otros'". 
-¿No fue resistido por una academia que fuera más conservadora?-No, porque venía un proceso en los años '60. Theodor Adorno ya había trabajado sobre música popular, la Escuela de Birmingham  que desarrolla los estudios culturales desde la sociología de la cultura empieza a mirar la televisión, la cultura de masas, los comerciales empiezan a ser objeto de estudio académico. La historia estaba haciendo historia social desde hace tiempo, relacionada con historia de las minorías, historia de la vida cotidiana, historia del movimiento obrero. Se estaba produciendo un vínculo entre la historia y el periodismo, que tiene que ver con la historia del tiempo presente. Todas estas preocupaciones de las humanidades y las ciencias sociales por las personas comunes y corrientes, por así decirlo, por el día a día. Y ahí está la música popular.


-¿Por qué sí en Chile costó validarla en el ámbito académico?-Porque la musicología estaba adscrita a institutos de música o a conservatorios, donde se practica y estudia fundamentalmente música clásica europea. Hay situaciones en Europa o Estados Unidos donde la musicología ya dejó los institutos de música y se fue a las facultades de filosofía y humanidades.


"Antes había cierta prioridad por los dos valores fuertes ahí, que son el arte y la tradición oral o el folclor", agrega, acerca de esa vieja escuela. "Hoy se acabó esa prioridad, porque finalmente esto tiene que ver mucho con la posmodernidad, con la caída del metarrelato, con el cuestionamiento del canon, con los estudios de género, con por qué los grandes escritores, músicos, pintores, son todos hombres y blancos. Empiezan todas las reivindicaciones, y estamos en una época de revuelta en ese sentido, de crítica al canon, y ahí tienen una mayor resonancia estas músicas llamadas menores o de la cotidianedad, que tienen que ver con la vida de las personas. Lo que llamaba (el musicólogo argentino) Carlos Vega 'la música de todos'"


-Considerando esa música de todos, ¿el objetivo de este congreso es también el público en general? ¿O el hecho de que la músca sea accesible no quiere decir que el estudio sobre ella también lo sea?-Además de las ponencias hay documentales y mesas redondas que quizás sean más asequibles, pero también aspiramos a despertar la curiosidad de la gente por ir a las ponencias y escuchar cómo en veinte minutos se puede desarrollar un problema, establecer ciertas preguntas y llegar a una conclusión sobre fenómenos musicales cercanos a las personas. En general el discurso sobre la música popular es muy presente, está en los medios, la gente lo practica y tiene mucha oportunidad de ejercitar su opinión o su juicio crítico sobre la música popular, desde al recomendar una canción a un amigo o rechazar a determinado grupo hasta el virtuosismo del coleccionista.


El programa


"¿Qué hay de popular en la música popular?" es la pregunta planteada en el Primer Congreso Chileno de Estudios en Música Popular, que empieza este jueves, en distintos espacios de la Universidad Alberto Hurtado. Ponencias de especialistas de quince universidades chilenas, doce extranjeras y otras instituciones, mesas redondas y proyección de documentales son parte del programa. La siguiente es la agenda de los tres días en detalle.


Jueves 9 de junio


11.30 horas.
Mesa 1. Reflexiones sobre "lo popular" y la música popular(Aula Magna). Moderador: Claudio Rolle (Universidad Católica).
-Simón Palominos (Asempch). "Recorriendo la topografía de lo popular: una mirada socio-histórica para el análisis de las músicas populares y su rol en la construcción de hegemonía".
-Mauricio Rubio (Universidad Arcis / Universidad Andrés Bello / Asempch). "Dimensiones del concepto de 'lo popular' en la música".
-Pablo Beytía y Daniel Rebolledo (Universidad Católica). "La presentación musical de la persona: sobre cómo la música popular confecciona identidades sociales".


15.00 horas.
Mesa 2. Géneros urbanos de la música popular (Sala A). Moderador: Ignacio Ramos (Universidad de Chile / Asempch).
-Paloma Martin (Universidad de Chile / Asempch). "Estigma político y gloria musical: la trascendencia de Osvaldo Pugliese y cómo popularidad y censura bailaron juntas el mismo tango".
-Paula Mesa (Universidad Nacional de la Plata, Argentina). "El tango desde 1890 a 1920: su construcción como género urbano rioplatense. Desde su transformación en el pasado a su renacimiento presente".
-Karen Donoso (Universidad Diego Portales / Asempch) yAraucaria Rojas (Universidad de Santiago). "'Cantemos la cueca grande, de los rotos de pata ancha'. La cueca centrina como memoria".
-Felipe Solís (Universidad de Playa Ancha). "¡Con permiso, soy la (otra) cueca! La cueca chilenera en la industria discográfica de la década de 1960".


15.00 horas.
Mesa 3. Construcciones de identidad local en la música popular (Sala B). Moderadora: Patricia Díaz (Universidad de Santiago / Asempch)
-Rodrigo Pincheira (Universidad de Concepción / Asempch). "Schwenke y Nilo: al sur del sur".
-Manuel Zamora (Universidad Andrés Bello / Asempch): "Música popular y construcción de identidad cultural nortina: apuntes de un enfoque sociológico regional".
-Nelia Fonseca (Universidad de Magallanes / Asempch): "Preferencias musicales en la adolescencia".
-Bernardo Guerrero (Universidad Arturo Prat / Asempch): "'La reina del Tamarugal': las dimensiones locales del culto mariano de La Tirana".


17.30 horas.
Mesa 4. Sentidos y significados desde el rock (Sala A). Moderador: Javier Osorio (Universidad Alberto Hurtado / Asempch).
-Milenko Sepúlveda (Universidad Alberto Hurtado). "Punk rock en Chile. La vía contracultural a la democracia (1980-1990)".
-Cristóbal Durán (Universidad Academia de Humanismo Cristiano). "El devenir-imperceptible del pueblo: el grindcore y la descodificación del tiempo musical según Deleuze y Guattari".
-Alex Zapata (Universidad de Santiago / Asempch). "Roqueros, artesas y poperos. Significaciones y discursos en la escena musical popular juvenil en el Chile de los ochenta".


17.30 horas.
Mesa 5. Los procesos de fusión: casos, análisis y testimonios (Sala B). Modera: Paula Mesa (Universidad Nacional de La Plata, Argentina).
-Hernán Pérez (Universidad Nacional del Litoral, Argentina). "El '59 a la cabeza: jazz moderno, bossa nova y nuevo tango argentino. Génesis de la vanguardia y la fusión".
-Elina Goldsack (Universidad Nacional del Litoral, Argentina). "Folklore de proyección, jazz-rock, fusión: diferencias y similitudes en procesos creativos de tres grupos de la ciudad de Santa Fe".
-María Inés López (Universidad Nacional del Litoral, Argentina). "La mirada de los protagonistas: grupos de la ciudad de Santa Fe integrantes de la Alternativa Musical Argentina (AMA)".


19.30 horas.
Mesa redonda 1. Música popular y periodismo (Auditorio). Moderador: Juan Pablo González (Universidad Alberto Hurtado / Universidad Católica / Asempch). Marisol García, David Ponce, Marcelo Contreras y Sergio Cancino, periodistas.


Viernes 10 de junio


9.00 horas.
Mesa 6. Apropiación, parodia e interpretación (Auditorio). Moderadora: Susana Asensio (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, España).
-Felipe Cussen (Universidad de Santiago). "Canto VII de Altazor: entre el grito y el éxtasis".
-Javier Osorio (Universidad Alberto Hurtado / Asempch). "Escucha, desviación y mezcla: el rock desde sus otros durante la Unidad Popular (1970-1973)".
-Juan Pablo González (Universidad Alberto Hurtado / Universidad Católica / Asempch). "¡A sacarse la polera!: performatividad, crítica y sentido entre los hijos de la Nueva Canción Chilena".
-Fernando Pérez Villalón (Universidad Alberto Hurtado). "Caetano canta: el tropicalismo, entre la antropofagia y el comercialismo".


11.30 horas.
Mesa 7. Lo afroamericano y la música popular (Sala A). Moderador: Juan Valladares (Universidad Arcis / Asempch).
-José Rojas (Universidad de Chile). "Problemáticas de la práctica musical afro y afrolatinoamericana en Chile".
-Antonia Mardónez, Alejandra Vargas, Lorena Ardito y Eileen Karmy (colectivo de investigación Tiesos pero Cumbiancheros / Asempch). "Los albores de la cumbia chilena".
-Bruno Sanches Baronetti (Universidad de São Paulo, Brasil). "Los cambios en las escuelas de samba en São Paulo".
-Lígia Nassif Conti (Universidad de São Paulo, Brasil). "Las transformaciones musicales en el carnaval popular brasileño: el caso de São Paulo (1950-1968)".


11.30 horas.
Mesa 8. Música, industria y tecnología: prácticas y debates (Sala B). Moderador: Pedro Aceituno (Asempch).
-Marcos Câmara de Castro (Universidad de São Paulo, Brasil). "Música e indústria cultural: teoria e prática".
-Ricardo Paredes Quintana (Universidad del Pacífico / Asempch). "Representación visual de la música en la fase temprana de la radiodifusión chilena".
-Gerardo Figueroa (Asempch). "Karaoke = voz : vida, pasión, muerte y resurrección [o de los alcances, contenidos y transcurrir] del proyecto estadounidense 'Dictionaraoke: The Singing Dictionary'".
-Rodrigo Fonseca e Rodrigues (Universidad Fundação Mineira de Educação e Cultura, Brasil). "El bootleg mash up: las nuevas disposiciones de la escucha y las modalidades creativas de la canción en Internet".


15.00 horas.
Mesa 9. Análisis musical de la música popular e intertextualidad (Sala A). Moderador: Rodrigo Torres (Universidad de Chile / Asempch).
-Ignacio Rivera (Universidad de Chile). "El análisis intertextual en tres composiciones musicales de Víctor Jara".
-Adriana Barrueto (Universidad Católica / Asempch). "'Otra vez': análisis intertextual para la identificación de un idiolecto musical".
-Leonardo Pellegrim Sanchez (Universidad Federal de Pernambuco, Brasil). "Notas sobre los arquetipos armónicos presentes en el 'Calendário do som' de Hermeto Pascoal".
-Adriano Ramos Coelho (Universidad Federal de Pernambuco, Brasil). "Maracatú. Uma introdução às matrizes rítmicas da música pernambucana".


15.00 horas.
Mesa 10. Música popular y educación (Sala B). Moderador: Alex Zapata (Universidad de Santiago / Asempch).
-Edgar Vaccaris (Universidad Católica). "Transformaciones culturales y musicales entre 1928 y 1931, y sus consecuencias sobre la teoría, creación, recepción y práctica de la música popular en Chile".
-Silvia Aballay y Carla Avendaño (Universidad Nacional de Villa María, Argentina). "El abordaje de los géneros musicales argentinos en la formación institucionalizada del músico popular".
-Karla Saucedo (Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, México). "Lo popular y lo musical: un panorama desde la óptica del gobierno de Nuevo Léon, México".
-Marianela Aravena (Universidad de Chile). "La escuela de la calle: el hip-hop".


17.30 horas.
Mesa 11. Rock: prácticas y discursos (Sala A). Moderador: Bernardo Guerrero (Universidad Arturo Prat / Asempch).
-Fabio Salas (Universidad Alberto Hurtado). "Apuntes de un colonizado".
-Macarena Lavín (Super 45). "El discurso de la autenticidad rock en cuatro grupos chilenos de los años '60".
-Jimena Buxedas (Universidad de la República, Uruguay). "Movimientos pendulares en la música popular: la presencia del rock en el Teatro Solís de Montevideo".


17.30 horas.
Mesa 12. Género, sujetos y discursos (Sala B). Moderadora: Carolina Benavente (Universidad Austral de Chile / U. de Santiago / Asempch).
-Silvia Lamadrid (Universidad de Chile). "'Te como toda sin dejar ni migas': las canciones de la Nueva Ola. Nuevas representaciones de los géneros y el amor".
-Patricia Díaz (Universidad de Santiago / Asempch). "El amor en la canción trovadoresca chilena".
-Lorena Valdebenito (Universidad del Bío-Bío / Universidad Adventista de Chile). "Vio-le-ta Pa-rra fragmentada: una revisión en torno a los diferentes enfoques articulados en su construcción como sujeto cultural".


19.30 y 20. 15 horas.
Documentales. "Los New Demons", de Bernardo Guerrero (2010), y "Manka Saya 20 años", de Miguel Ibarra y Pedro Aceituno (2010).


Sábado 11 de junio


9.00 horas.
Mesa 13. Música popular en la rearticulación de las comunidades de izquierda de antes y después de la dictadura(Sala A). Moderador: Gerardo Figueroa (Asempch).
-Luis Valenzuela (Universidad Católica)."'Bailan sin cesar'. La marca del baile en el rock-pop chileno (1986-2000)".
-Rubí Carreño (Universidad Católica). "Fly on little wing: Sting y el arte de acompañar".
-Nicolás Román (Universidad Católica). "Te recuerdo Amando, la memoria viva frente al trauma en la música de los '80".


9.30 horas.
Mesa 14. Instrumentos musicales, culturas y estrategias de transculturación (Sala B). Moderador: Juan Pablo González (Universidad Alberto Hurtado / Universidad Católica / Asempch).
-Fernando Novaes Duarte (Universidad Federal do Espírito Santo, Brasil). "Bandolim.net: bandolim e novas mídias no Brasil".
-Miguel Ángel Ibarra (Universidad Católica Cardenal Silva Henríquez). "Comparsas de lakitas y sikuris de Santiago: trenzados y contrapuntos en las agrupaciones de aerófonos andinos del espacio metropolitano".
-Sérgio de Godoy Lima (Universidad Federal de Pernambuco, Brasil). "Composição para piano popular a partir de matrizes do nordeste do Brasil".


11.00 horas.
Mesa 15. Música popular y política en Chile: sujetos, prácticas y discursos (Sala A). Moderador: Álvaro Menanteau (Escuela Moderna de Música / Sociedad Chilena de Musicología / Asempch).
-Gustavo Miranda (Universidad Católica). "Cuando la cultura se escribe con la guitarra: el sello Dicap y la política de las Juventudes Comunistas, Chile 1968-1973".
-J. Patrice McSherry (Long Island University, EEUU). "La Nueva Canción y los movimientos populares en Chile".
-Andrés Pinto (Universidad de Chile). "La vía de la música popular fuera de la mediatización. El caso de Quelentaro".


11.00 horas.
Mesa 16. Lo local-transnacional en la música popular (Sala B). Moderadora: Patricia Díaz (Universidad de Santiago / Asempch).
-Jorge Martínez (Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, México). "Bonita zamba rumbera… Los bailes de paño: chinelas y chilenas. Géneros de ida y vuelta en el Pacífico americano".
-Alejandra Espinosa (Instituto Nacional de Bellas Artes, México). "Los bailes de paño: danzas en la tierra que navegan por el mar".
-Astreia Soares y Renata Valentin Gomes (Universidad Fundação Mineira de Educação e Cultura, Brasil). "Emergencia de nuevas narrativas sonoras en la música latinoamericana".


12.30 horas.
Mesa redonda 2. Usos pedagógicos de la música popular (Auditorio). Moderador: Alex Zapata (Universidad de Santiago / Asempch). José "Kenacho" Navarro (director del grupo Sikuri Malta), Luis Vildósola (director de la organización no gubernamental Ekosol), Felipe Zurita (Universidad Academia de Humanismo Cristiano), Andrés Castro (Universidad Alberto Hurtado).


15.00 horas.
Mesa 17. Discursos nacionales y música popular (Sala A). Moderador: Alfonso Padilla (Universidad de Helsinki, Finlandia / Asempch).
-Agustín Ruiz (Consejo Nacional de la Cultura y las Artes / Asempch). "El folklore musical y los imaginarios de estado-nación. Una modernización a medias".
-Susana Asensio (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, España). "El discurso interrumpido: Torner y la construcción nacional en los estudios de música popular".
-Alejandro Martínez de la Rosa (Universidad de Guanajuato, México). "Los otros mariachis. 100 años de intervenciones hegemónicas en la música mexicana".


15.00 horas.
Mesa 18. Cultura oral y música popular (Sala B). Moderador: Ignacio Ramos (Universidad de Chile / Asempch).
-Marisol Facuse (Universidad de Chile / Asempch). "Transmisión y trayectorias de artistas en las músicas de tradición oral: el caso del canto a lo poeta".
-Isidora Sáez (Universidad de Chile). "De campo y de ciudad: la práctica de la décima en Chile en la primera mitad del siglo XX"
-Zenaida Suárez (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, España). "'La maleta' de Pedro Lexcano: de la poesía social a la música popular canaria".


17.00 horas.
Mesa redonda 3. Estéticas populares, musivisión y nuevas tecnologías (Auditorio). Moderadora: Carolina Benavente (Universidad Austral de Chile / Universidad de Santiago / Asempch). Dadalú (Daniela Saldías, música), Voodoochild (Christian Oyarzún, artista visual y músico), Kinética (Emiliana Araya, música), DJ Fracaso (Juan Chaparro, artista visual y músico).


19.00 horas.
Documental. "Electrodomésticos: el frío misterio", de Sergio Castro San Martín (2010).

sábado, junio 04, 2011

Libro y disco recuperan el acervo del barrio Matadero Franklin a través de sus cuecas

 
"Por la Güeya del Matadero" Luis Castro, Karen Donoso y Araucaria Rojas Toro, Diseño Cooperativo Autoedición (095727365) $12.000


El Mercurio

Un sobrino músico de Fernando González Marabolí, y dos jóvenes licenciadas en Historia redescubren el legado de los matarifes y su canto gorgotero en "Por la Güeya del Matadero". "En el ámbito de la historia de ciudad hay mucho de La Chimba y de la Estación Central. Pero nada del Matadero", dicen.

Romina de la Sotta Donoso

Ambas conocían bien la fama musical del Matadero, uno de los tres epicentros de la cueca en Santiago, junto con La Vega y la Estación Central. También sabían que la cueca del Matadero es única. Pero las licenciadas en Historia Karen Donoso y Araucaria Rojas desconocían cómo se consolidó esta tradición. Buscaron, sin resultados, referentes historiográficos. Sin embargo, intervino la fortuna.

Como compiladora del libro "Y se va a la primera... Conversaciones sobre la cueca" (2010), Karen Donoso le pidió un artículo a Luis Castro, sobrino de Fernando González Marabolí y cantor y director de Los Chinganeros.

 
Las autoras. Karen Donoso (1983) y Araucaria Rojas (1985). 

"Ahí supe que él quería hacer un libro sobre la historia de la cueca. Le recomendé que fuera por partes, ya que don Fernando (González Marabolí) se había demorado toda su vida en publicar un libro", recuerda Karen Donoso. Se refiere a "Chilena o cueca tradicional de acuerdo con las enseñanzas de don Fernando González Marabolí", de Samuel Claro Valdés.(Descarga legal desde el sitio memoria chilena)

"Don Fernando decía que el único lugar donde se conserva la 'chilena' es el Matadero Franklin", apunta Araucaria Rojas, autora de "Piernal de cueca chora" (2009).

Qué tiene ese barrio que provoca esa forma particular de cantar la cueca, es lo que pretendían averiguar. "Don Fernando partió del Matadero para hacer su teoría musical; nosotros quisimos hacer el recorrido de vuelta", anuncia Donoso.

El resultado es "Por la Güeya del Matadero", libro que incluye un disco con curatoría de Luis Castro. En él, Los Chinganeros interpretan catorce cuecas. Algunas describen el trabajo de los matarifes; otras, las hazañas de personajes mitológicos del barrio. Las demás se refieren a las picadas, los restaurantes y las "casas de niñas" del sector.

"Rescatamos la tradición del Matadero, que es de animar la cueca con los floreos que la adornan y que van llenando los vacíos que quedan en el canto", explica Luis Castro, quien preparó un capítulo sobre la cueca centrina. Además, sumó a la investigación documentos inéditos de González Marabolí.

"En el ámbito de la historia de ciudad hay mucho de La Chimba y de la Estación Central. Pero nada del Matadero", comenta Rojas.

 
Cumbre cuequera Fernando González Marabolí (a la izquierda), quien además de músico e investigador fue matarife, púgil y director del sindicato de matarifes, de jarana con Hernán "Nano" Núñez (a la derecha). Esta cumbre de la cueca del Matadero y la de Estación Central se realizó en el restaurante "Las Tres B", en 1960. 

"Tomamos sus cuecas como una fuente para averiguar qué pasaba con sus habitantes", explica Donoso. "Y además buscamos testimonios. Los cuatro hermanos de don Fernando -Mario, Sergio, Jorge y Flor María- fueron nuestros primeros entrevistados. Seguimos con matarifes y sus hijos. Se nos abrió otro mundo".

Un universo, dicen, que no está marcado a fuego por la criminalidad, a diferencia de la visión que ofrece la literatura, desde "La mala estrella de Perucho González", de Alberto Romero; "Hijuna", de Carlos Sepúlveda Leyton, hasta "Los Matarifes", de Luis Rivano.

"En la literatura y en la historia, el Matadero ha sido significado como la periferia del hampa, del crimen y de lo sucio", denuncia Rojas. "El barrio tiene dos referentes: el Zanjón de la Aguada y la Penitenciaría. En medio está la Población Modelo Huemul, que es el oasis bello e ilustrado, con sus escuelas, teatro y biblioteca".

"Sin embargo", acota Donoso, "para los matarifes tener un hijo matarife es un orgullo, y no un destino fatal, porque el Matadero representa la abundancia".

Así lo consignan los testimonios. "Nos agarrábamos a combos para pagar una cuenta", recuerda un entrevistado. Es que el trabajo era duro, pero bien pagado.

"Éramos más poderosos que los mineros"

El Matadero Municipal de Santiago empezó a funcionar en 1850. Pronto se instalan fruterías y verdulerías en Las Pilastras (Franklin con Arturo Prat), sector cuyos adoquines sobreviven hasta hoy. Con el tiempo surgen cocinerías, picás y "casas de niñas".

 
Frontis original Frontis del Matadero de Santiago en 1909, justo antes de su primera remodelación, que quedó inconclusa. 

En 1910 se construyen dos grandes pabellones de matanza: el de vacunos (Placer con Biobío) y el de cerdos (frente a Plaza Magallanes), que hoy es el Mercado Matadero Franklin.

Como nunca hubo frigoríficos en Franklin, los animales se beneficiaban (sacrificaban) de madrugada. Vestían orgullosos los matarifes sus uniformes, pero a pata pelá , para no ensuciar la sangre que era utilizada en subproductos.

La fortaleza física era necesaria y motivo de orgullo. Los matarifes consumían cuatro "desayunos": caldo de pata a las 2:30 horas, a las 4:00 horas café con sándwich de arrollado; a las 7:00 horas cazuela de ave, y a las 10:00 horas bistec con ensalada.

Se organizaban en cuadrillas que eran lideradas por un maestro; cada una volteab a entre 20 y 90 novillos por jornada. Y los aspirantes a matarifes eran trabajadores "a la aventura", siempre atentos.

Sus regalías (carne) las llevaban a las cocinerías, y brotaban las jaranas , bien regadas.

En los alrededores del Matadero se instalaron restaurantes míticos. Uno de ellos, fundado en 1925 y famoso por su chicha, funciona hasta hoy: "El Manchao" (Chiloé 2042). Las chinganas del siglo XIX van siendo reemplazadas por sitios como el Club Social y Deportivo Comercio Atlético (San Diego 1130), fundado en 1932 y que existe hasta hoy. En 1936 tenía mil socios, salón de baile, teatro e instalaciones de billar, fútbol, ciclismo y atletismo. También sobrevive el "Gremio de abastos" (Nataniel 1910), fundado en 1897, que contaba con una escuela nocturna.

Muchos matarifes practicaban boxeo y, además, toreo. Así lo recuerdan los testigos: los animales se arrancaban de los pabellones, y los matarifes debían lacearlos, ante arengas de todos los vecinos. Los mejores se convirtieron en toreros aclamados en Madrid y Lima.

 
Extenuante jornada laboral En el Matadero se entraba a las 2:30 horas y se trabajaba a pata pelá , para no ensuciar la sangre que se recuperaba, a través de canaletas, para generar otros subproductos.
"En todos los testimonios apareció el sindicato, a quien le atribuyen desde la seguridad social hasta las fiestas. Es raro que en la historia sindical chilena no se mencione. Cuando se conforma el sindicato, en sus estatutos dicen que no permitirán que el Matadero se privatice, porque la elite siempre quiso modernizarlo, y ésa era la manera de hacerlo", comenta Donoso.

Tras varios intentos, en 1971 el Matadero Franklin es reemplazado por Lo Valledor.

"Ya no se trabajará a pata pelá sino con botas de hule, y traje blanco y guantes, en instalaciones limpias, con frigoríficos. Pero también cambia la cultura de los trabajadores; ya no son matarifes sindicalizados, sino que empleados de una industria. Por lo mismo es que muy pocos se fueron a Lo Valledor", agrega.

"Éramos más poderosos que los mineros", declara con nostalgia un ex matarife.

Conciertos y conferencias

Parte de los 500 ejemplares de "Por la Güeya del Matadero" -que contó con un Fondart Regional de Patrimonio Inmaterial- será distribuida en la red de bibliotecas de la Dibam y en Bibliometro. No habrá un lanzamiento, sino varios concierto-conferencias. El itinerario: 30 de junio, en la Biblioteca Nacional; 2 de julio, en el Mercado Matadero Franklin; 12 de julio, en el Campus Oriente UC, y 29 de julio en el Bar Victoria. Horarios en www.facebook.com/cuecacentrina

 
Herederos de González Marabolí Los Chinganeros en el Mercado Matadero Franklin. Cristián Campos (guitarra), Luis Castro (pandero), René Alfaro (pandero), Carlos Godoy (pandero), Rodrigo Pinto (guitarra), Giancarlo Valdebenito (contrabajo), Manuel Espinoza (arpa) y Felipe Bórquez (acordeón). 

Origen arábigo- andaluz de la cueca

"La cueca del Matadero se preserva por el canto a la rueda. Es el mismo canto de origen arábigo-andaluz que llegó en la Conquista y se mantuvo en la Independencia en las galleras de José Miguel Carrera. Por generaciones se preservó en familias de la tradición cuyos descendientes después trabajaron en el Matadero", dice Luis Castro.

En el canto a la rueda, indica, "había entre quince y veinte cantores, que iban llevando el compás con las manos, sin necesidad de instrumentos. En el Matadero le llamaban 'canto a la alta escuela', porque era para formar cantores; ahí se enseñaban las melodías más difíciles y los registros altos".

Este canto, explica, es "un grito melodioso, como el pregón de la calle. La sílaba se va desgranando en pequeños gorgoreos. Los métricos les llaman vibratos, y los más populares le llamamos 'canto del gorgotero'".

Aunque siempre se respetó las melodías, las cuecas eran improvisadas. "Se llamaban 'versos huachos', y cada cantor elegía su verso. No como ahora, que se hace una letra completa para cada cueca".

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viernes, junio 03, 2011

Fulano regresa al ruedo para acabar con la farsa

Fulano regresa al ruedo para acabar con la farsa


Carlos Salazar Nación.cl

La presencia gravitante del fallecido tecladista de Fulano inspira la carrera incombustible de la banda de jazz rock que regresa en vivo y en plena forma este fin de semana. El bajista del grupo, Jorge Campos cuenta los detalles tras el lanzamiento del DVD que recoge lo mejor de este redebut titulado “La farsa continúa”.

Jorge Campos, el bajista de la legendaria agrupación Fulano, nunca ha estado de acuerdo con el mote con el que un importante musicólogo bautizó al conjunto. “Eclecticismo antihegemónico”, escribió alguna vez Juan Pablo González para una tesis universitaria en que comparaba estéticas musicales de conjuntos como Fulano e Inti Illimani a principios de los 90. “Nuestra música es más irreverente, mas crítica y críptica, sin embargo, yo mismo he compuesto cosas más hippies”, se rie y recuerda con cariño a González, un amigo de la banda y reconoce que lo ecléctico es lo más aceptado en ese sentido de la variedad estilistica que se reconoce en el grupo casi 30 años después de su formación.

“Aunque respeto el concepto, creo que la música es o no es música”, zanja el debate. “Es algo bien clásico y aunque nosotros nos hemos autodenominado “experimentales”, pienso que eso es más un error garrafal que lo anterior porque si tu lo piensas los experimentos son para la ciencia, para ver si te resulta algo con una fórmula . En el caso de Fulano todo este tiempo hemos hecho un trabajo aplicado y laborioso que busca un resultado especifico”, aclara.

Fulano se presenta este viernes 3 y el sábado 4 de junio en un show de mínima factura en el Pub Kahuín (ex La Rosa) de la Comunidad Ecológica de Peñalolén. La edición del DVD “La farsa continúa” que grabaron para la gran reunión de la banda el año 2009 y que se lanza en agosto, es la excusa para reencontrarse en vivo con los fans que alguna vez llenaron el Café del Cerro y el desaparecido Estadio Nataniel.

Campos recuerda esa noche de julio en el teatro Oriente en que se realizaron dos conciertos con gente haciendo filas de nostalgia y ansiedad como un hito irrepetible en su carrera. “Nosotros entramos como en otra dimension después de ese concierto. Aunque siempre tuvimos fans históricos de nuestro trabajo como Fulano, seguíamos muy ocultos en el inconsciente de la gente. Fue una sorpresa impensada con mucho público, cariño y muestras de afecto impresionante".

Tras la muerte del tecladista Jaime Vivanco el 2003, el grupo se disolvió y generó otros proyectos paralelos de sus “descolgados”. Mientras la vocalista Arlette Jequier y Cristian Crisosto formaron “Mediabanda”, el baterista Raúl Aliaga continuó su veta musical en “Congreso” y Felipe Muñoz siguió como profesor de la Escuela Moderna de Música; Campos cuajó proyectos personales ligados a la electrónica y el diseño sonorocomo Jorge Camos Cuareto, agrupación para la que creó un muy característico bajo de dos mangos bautizado Machi como tributo a la tradición mapuche.

“Tras la partida de Vivanco descartamos la posibilidad de continuar. Él era una de las turbinas del avión y se hacía muy difícil retomarlo”, recuerda. Después, entre improvisaciones de amigos, se gestó ese concierto que hoy es un DVD. “Ese show marcó un punto de inflexión como cuando decides tomar un camino y no otro. Eso es súper determinante. Fue una especie de autoceremonial con esta vuelta del grupo donde tributamos con mucho cariño lo que hizo Vivanco”.

Adolfo, Benito, Augusto y Toribio

Considerados un pilar fundamental en la música experimental latinoamericana y local, los Fulano han tocado con Dizzy Gillespie y han sido recomendados por gente como Mike Patton, quien los exigió para telonear a Faith No More el año pasado. Composiciones como “Adolfo, Benito, Augusto y Toribio”, parte de sus cinco registros desde el 1987 marcaron un estilo contestaraio e impopular por entonces que Campos recuerda de lejos: “Con el tiempo nos hemos puesto en un punto crítico, no en esa actitud pendeja colegial de criticar todo o encontrarse la raja sin criticarse uno también”.

No deja de ser interesante el título del DVD “La farsa continúa”. ¿Qué cosas continúan igual desde hace dos décadas?.
Yo creo que todo es exactamente lo mismo en términos de que la prepotencia del rico es la misma, la ignorancia del rico es la misma y la posibilidad de crecer y desarrollarse de la gente con menos recursos es la misma. Han cambiado los monos que se van quedando con la plata no más y eso es algo que no concierne solamente a la carrera de Fulano, sino a todo. Esos monos políticos y militares nos tienen mal de la cabeza por su ineptitud y medocridad a todos.

¿Qué nuevas influencias han integrado a su trabajo?
Somos gatos de conservatorio y por eso la manera de ver la música que tenemos es bastante más transversal que la mayoría, pero aún usamos papel y lápiz para escribir música. Por lo mismo al ser gatos de conservatorio, yo al menos, escucho compositores que no escuchaba hace 25 años como Dmitri Shostakóvich y no estoy metido en escuchar mezclas de hip hop. Aunque igual suelen aparecer cosas recientes como Arcade Fire o Broken Social Scene que me han gustado harto.

¿25 años después de un éxito como “Adolfo, Benito, Augusto, Toribio”, ¿cuál sería el nombre de un single más ad hoc con los tiempos?
Creo que serían otros nombres como Bush, Gadafi, Von Baer… me falta uno, porque tendría que rimar. Creo que podría ser uno de estos italianos que son dueños de chile. Unos bien poderosos, ¿Cómo es que se llaman?.



Coordenadas del regreso de
Fulano tocará en vivo este viernes 3 y sábado 4 de junio a las 23:00 hrs en Antupirén 9301 - Patio La Rosa - Peñalolén. Entrada General de $8.000. Reservas al 02/ 981 73 39.