martes, noviembre 04, 2008

Patricio Castillo Sala Master.31 Octubre 2008

Patricio Castillo es un hombre de historias, de esas que antes de cada tema nos deja entrever; el mundo a pasado por él a través de su guitarra y su canto, de sus grabaciones, de sus colaboraciones; creo sin exagerar que en cada casa en donde haya música chilena debe haber una grabación en donde aparece Patricio Castillo, tal vez anónimamente, pero hoy ahí está ante nosotros ofreciendo un concierto en solitario, el segundo en Santiago, el primero que es transmitido on line.
Tal como lo vimos la semana pasada en el Goethe se nota cierto nerviosismo, también se nota emoción contenida, y se quiebra su voz al presentar el tema “viene volando”, y también se quiebra su voz en medio del canto de esa misma canción; ¿y que tanto si Patricio llora en medio de su presentación?, la emoción casi se lo lleva; pero sigue a flote con cada canto, con cada nota.
Acompañado por los mismos músicos con el cual lo vimos la semana pasada, la interpretación de sus acompañantes fue precisa, certera, no sobró nada, ningún adorno que impidiera ver lo fundamental de la obra.

El concierto fue avanzando entre comentarios y canciones, en recordar lo fundamental del movimiento estudiantil de la década de los 60, de cómo el discurso de lucha por Chile se agotó con todo lo que eso significa, como ciertas cosas a pesar de los años no cambian y por eso lo actual que suenan las canciones de rebeldía de Violeta Parra; como los intereses económicos están por sobre los intereses estéticos y como estas razones llevan a la destrucción de las ciudades de todo el mundo concretándose esto en una canción en nombre de la ciudad española de Altea.

Su música va entre la Nueva Canción chilena y Latinoamericana , la sonoridad francesa, mas la música contemporánea. Creo que cualquier grupo que lo tenga de integrante, tiene un músico de peso, que puede parar solo un concierto, que puede dar a conocer su música, y que puede mantener la línea de atención por casi dos horas. Patricio Castillo es un cantor, uno grande, de los nuestros, y como cada uno de los grandes nuestros en vida, es anónimamente fundamental dentro de la música chilena.

Espero con ansias la próxima visita de don Patricio Castillo por estas latitudes, con su sinceridad expresada en canto, en sonido, en nervios, en emoción.


Programa:
Noche de Chile
Angelita Huenumán
Viene Volando
Mareas
Manifiesto
Gringa
Gracias a la vida
Intermedio
Miren como sonríen
Te recuerdo Amanda
Valparaíso
Ventolera
Altea
No solo un Poeta
Bis: Noche de Chile

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En el concierto estaba a la venta un disco de Patricio, una compilación autoproducida el año 2008, con el nombre de "Viene Volando", que contiene los sgtes temas.

Altea (Osvaldo Rodriguez- Patricio Castillo)
Cuando amanece el día (A. Parra)
Las Manadas (P Manns-P castillo)
Noche de Chile (PC)
Gringa (PC)
Lautaro (PC)
Mareas (PC)
Cueca a Joaquín Murieta (PC)
Viene Volando (PC)
No solo un poeta (PC).

lunes, octubre 27, 2008

Patricio Castillo en el Goethe Institute. Santiago, Chile 25 10 08

El día 25 de Octubre bajo el marco del festival entrecuerdas hizo su debut en Chile Patricio Castillo como solista. Su nombre ha estado ligado a colaboraciones, a grupos; pero nunca bajo esta condición, y para su debut hizo una combinación casi precisa de tocar, cantar y contar. Patricio es un buen contador de historias, de cómo surgió cada tema, y al escuchar cada historia uno va descubriendo el peso de la experiencia en su voz, en el ser que está sobre el escenario compartiendo sus experiencias. Nos cuenta por ejemplo cual fue el origen de Gringa: por una amiga que tenía el Willy Oddó y cómo la melodía nació en una marcha entre Valparaíso y Santiago en contra de la ocupación de Viet Nam por EEUU, y el arreglo con bandoneón de este tema, le da unos aires de allende los Andes. Cada tema, cada arreglo guarda rasgos de melancolía.

En esta oportunidad Patricio se hizo acompañar por un buen grupo de músicos, en bajo, Guitarra, bandoneón-flauta, percusión y voz. Y a pesar de estar acompañado se dejó traslucir sus nervios en algunas de sus interpretaciones.
Y a través de cada conversación da a conocer sus inquietudes sobre estas presentaciones…siente que esta pagando una deuda consigo mismo y con Chile en estas actuaciones … Pregunta si su música suena chilena, porque él es un chileno que vive muy lejos…
La cantante, Susy, también nos cuenta que es su debut en Chile. Que ha pasado en nuestra historia, en cada de las historias que se han cruzado hasta el momento para que artistas y músicos chilenos debuten a esta altura en su propio país?, todavía nos sigue penando los años de oscuridad en nuestra patria.
Patricio Castillo debe sentirse cada vez mas dueño de su historia, de su capacidad, de explotar aún mas esa cualidad de enseñarnos en cada palabra los detalles sobre cada melodía, cada nota que llegan a nuestros oídos. Buen apronte para lo que nos espera en el concierto en la Sala Master.

Música para La noche de Chile.
Gringa
Mareas (Para duo de guitarras)
Manifiesto
Altea
Ventolera (Afinación por 5ta).





Simón Poblete en Bajo
Jorge Prado en Flauta y Bandoneón
Fabrizio Pablo Sanna- Guitarra
Susana - Voz

Entrevista a Patricio Castillo

Después de su primera presentación en Chile el pasado Sabado 25, le hicimos algunas preguntas a Patricio Castillo

-Cual es su impresión con respecto a este primer concierto solista que da en Chile?.
-Son sensaciones bastante encontradas por que por una parte tengo que vencer mis emociones que bloquean un poco; son procesos que no son perceptibles, como los nervios, cosas que van por dentro; y por otra parte es la emoción de tocar que puede llegar a paralizarte en la cuestión interpretativa y técnica; y esto en el aspecto personal me molestó un poco.
Encontrarse con el público chileno en un festival de guitarra es algo bastante importante, y para mi es un honor como músico el haber comenzado mi serie de presentaciones en Chile en este festival.

-Cual es su itinerario estos días?:
-El martes 27 vamos a dar un concierto conferencia en el salón de actos del pedagógico, en Macul, en donde yo fui estudiante. El día 30 tenemos un concierto en la Piedra Feliz en Valparaíso, el 31 tocamos en la sala master acá en Santiago; y el día 1ro de noviembre tocamos en el off the record.
Después vuelvo a Francia, estoy por 3 días allá y vuelo a Ecuador.

-Usted comentó que va a tener discos para ofrecer en Miguel Claro, que discos tendrá ahí disponibles?
-Vamos a tener el Provincias, La primavera muerta en el tejado y una compilación de música que es lo estamos haciendo en estos instantes.

-Y Aguananá?
-No, ese es otro tipo de música, esta inédito, o sea tengo un disco solo para mi, tal vez algún día lo edito, pero es de Latin Jazz; a mí me gusta mucho.

-Por último su situación actual con el Quilapayún dirigido por Rodolfo Parada, usted continua con él?

-Sí continuó con él.

-Y su opinión con respecto a los últimos sucesos en el cual por lo menos en Francia no pueden ocupar el nombre

-Mira personalmente esto lo siento como algo que me libera de un gran problema; a mi me molesta esa historia; a mi me parece que es un cosa fuera de toda ética; hay un problema ético en este tema…; con la gente que yo toco estoy muy bien, que es un grupo de músicos bastante eficiente, bastante poderoso, que realmente ha demostrado un gran valor; son ellos en realidad los que han mantenido todo el tiempo la historia del Quilapayún.
Tu sabes mi historia, yo estuve en el Quilapayún hasta el 70, salí, trabajé con los Parra cualquier año, después me dediqué a otro tipo de música, hice Jazz, hice Latin music, un montón de cosas, entre esas esta música que presenté hoy que nadie conoce; y entonces de pronto volví al Quilapayún, en esa época había un solo Quilapayún, y ese es el mismo Quilapayún en el que estoy hoy en día. En realidad nosotros estamos muy bien, estamos haciendo muy buena música y pronto editaremos un nuevo CD.

martes, octubre 14, 2008

Barroco Andino 12 Octubre 2008 Plaza Vespucio.

Barroco Andino se presentó el día 12 de Octubre a las 19.00 horas en la sala scd del Plaza Vespucio; a esa misma hora se jugaba el partido de Ecuador- Chile por las clasificatorias al mundial, tal vez eso afectó la asistencia al recital; ya que cuando el Barroco comenzó a interpretas sus obras en la sala no había más de 20 personas.

Barroco Andino tiene una vasta historia, tiene diversos períodos, y ha tenido variadas formaciones. La primera etapa corresponde a la vivida en la década de los 70, posteriormente el grupo se rearma en la segunda mitad de la década de los 80 y ha permanecido hasta la actualidad. A pesar de esta larga historia el grupo ha permanecido fiel a su sonido, y ha seguido una línea de desarrollo acorde a los intereses de su fundador y director Jaime Soto León.

Se pudo observar en la primera parte al conjunto con sus 11 integrantes interpretando diversos arreglos de música de concierto hecho para instrumentos populares de origen “andino”. Hacer llegar al público popular este tipo de repertorio, con tan hermosos arreglos y con interpretaciones tan precisas y llenas de calidad ha sido una de los logros fundamentales del barroco en su historia; y lo que entregó en esta oportunidad el barroco estuvo fielmente apegado a estos principios; uno podía ver con alegría la cara de sorpresas con que miraban un par de niños en primera fila como se desarrollaba frente a sus ojos tan admirable belleza.

En la segunda parte el repertorio estuvo dedicado a canciones originarias de la Nueva Canción Chilena, con arreglos precisos y certeros, pero debido a que el origen de esas interpretaciones tenía en mente ya cierta cercanía a la música popular el aporte que pueden hacer en este caso los arreglos no son tan vistosos como en la primera parte; esto unido a cierta solemnidad del repertorio escogido hace el auditor medio pierda la atención, y que el repertorio esté dedicado mas a oyentes concienzudos en apreciar letras, música y arreglos.

En lo referente al repertorio en general este fue el mismo que se presentó hace unas semanas en la Sala Isidoro Zegers, incluso en esa oportunidad el repertorio fue mas generoso en lo relativo a la cantidad de temas interpretados; y esto es un llamado de atención al barroco, no hay nada nuevo?, no hay aunque sea un tema mas que presentar?, los músicos no se aburren de tocar siempre los mismo y de no incorporar algo nuevo a cada una de sus presentaciones?.

Alguna vez he escuchado grupos con objetivos mucho mas sencillos y se esmeran en cada presentación en tener aunque sea un tema que no habían tocado antes, o de una forma que el repertorio siempre presentara algo nuevo para quien quisiera seguir escuchando en cada oportunidad, eso le falta al barroco, mayor flexibilidad en el repertorio, y mayor generosidad en entregar aunque sea un tema de bis a los 20 asistentes que fueron a su recital.


Programa:

PRIMERA PARTE
W. A. MOZART "Pequeña Serenata Nocturna", primer movimiento, Allegro
Original para orquesta de cuerdas

J. S. BACH "Duetto", de la cantata nº 78
Original para soprano, alto y bajo continuo

BACH "Air", de la Suite nº 3
Segundo movimiento, original para cuerdas

BACH "Badinerie", de la Suite nº2
Para flauta traversa y cuerdas

G. F. HAENDEL "Allegro Moderato", del Concerto Grosso nº10
Original para cuerdas

G. F. HAENDEL "Allegro", del Concerto Grosso nº2
Orquesta de cuerdas

P. I. TCHAIKOVSKY "Danza de los Mirlitos", del Ballet El Cascanueces

S. PROKOFFIEV "Danza con Mandolinas", del Ballet Romeo y Julieta

A. DVORAK "Danza Eslava nº10"
Original para piano a cuatro manos

MOZART "Marcha Turca", de la Sonata en La mayor
para piano



SEGUNDA PARTE
POR QUÉ LOS POBRES NO TIENEN Violeta Parra

QUÉ DIRÁ EL SANTO PADRE Violeta Parra

RETRATO Texto Patricio Manns, Música Horacio Salinas

LA REPRESIÓN Texto Julio Rojas, Música Jaime Soto

SOY OBRERO Luís Advis (Cantata Santa María de Iquique)

VAMOS MUJER Luís Advis (Cantata Santa María de Iquique)

Norte Grande, Pobre Norte Texto Sergio Ortega

PRELUDIO SOBRE EL CORAL OJOS AZULES Jaime Soto, basada en el folclor andino

TESTAMENTO Texto Pablo Neruda, Música Jaime Soto

Vientos del Pueblo. Víctor Jara

sábado, diciembre 15, 2007

QUILAPAYUN (WANG-PARADA) 5TA VERGARA 8 DICIEMBRE

Viña nos esperaba con 16º y el viento helado y algunas nubes auguraban las nubes que cubrirían la noche.
Pude escuchar la prueba de sonido de “los quila” Tocaron un fragmento de temporía, mas un fragmento de malembe. En esta parte hubo un intercambio de ideas entre los Patos del grupo, Castillo le hablaba a Wang, y Wang le decía a Castillo en forma convincente que era “el”, y que estaba en “el” algo, yo creo que la decisión sobre que y como tocar algo, ya que no pude escuchar lo que hablaba debido a que en ese pequeño lapso Wang alejó el micrófono de su boca. Después de tocar el fragmento de Malembe, Wang se acercó a Castillo le dijo algo corto al oído y le dio un beso en la mejilla. Todos dejaron sus instrumentos, salvo Castillo que se quedó tocando largamente su bajo, sentado en una esquina del escenario.
Al rato después parecieron los Inti. Los muchachos del coro no pudieron hacer prueba de sonido y eso se notó después en la actuación.
Mientras habrían las puertas vi que Patricio Wang caminaba hacia la puerta de la Quinta, y ahí estaba conversando animadamente con 3 personas, nóveles compositores de la región, los cuales pudieron seguir conversando con Patricio cuando abrieron las puertas. Ya pasadas las 20.00 horas Patricio bajó a los camarines y se despidió de sus amigos, previa promesa de comunicación por email, y esperando esas regalías de la SCD que les prometieron sus compañeros de conversación.
Pasadas las 21 horas, mientras los muchachos vocalizaban, en los camarines del “quila” se vivía una situación tensa, estaban llamando urgente a un doctor, pasaron como 15 minutos y no aparecía, parece que el contacto que tenía Rodolfo Parada no se movía mucho. Después de contactarse con otras personas de la producción llegó una paramédica… la situación afectaba a Patricio Castillo, le insistieron que se fuera a la Clínica, que había una ambulancia esperándolo para llevarlo, todos los compañeros trataron de convencerlo, incluso desde los camarines del Inti se acercaron para hacerlo cambiar de idea, pero Castillo no quiso, dijo que la Esmeralda había luchado hasta el final, y nadie lo movió de su idea. Así se aprestaron a salir al escenario.
La Quinta Vergara estaba llena en no más de su 40 % de su capacidad, la galería mostraba algunos manchones de gente; es decir parece que entradas no regalaron.

Después de la actuación pude tener el listado de temas, y fue el mismo que presentaron en Osorno, el listado es el sgte:

1. Según el favor.
2. Plegaria-------------Rod
3. Suite Movie.
4. Por ellos canto--------Wang
5. Soy del Pueblo.
6. Fuerzas (Sale tachado “Pimiento”)---------Rod
7. Chacarilla.
8.Temporía---------Wang.
9. La muralla--------Castillo.
10. Malembe.

Si leemos este track list, podemos ver que la intervención de Chañaral Ortega dedicándole el tema Soy del Pueblo a una persona “a quien quiere mucho como es Willy Oddó”, estaba fuera de programa.

Las interpretaciones fueron correctas, cada uno puede sacar sus conclusiones si es que aun anda por ahí el registro que hice con mi pequeña y milagrosa grabadora. Pero uno puede darse cuenta que en esto de los dos quilas se trata de dos grupos distintos, tal vez el concepto sobre el cual se agrupan sea el mismo, pero no es la misma forma de entregar, no es el mismo objetivo sobre el repertorio que quieren dar, ni la comunicación con el público es la misma.
Hubieron en ciertas partes fuertes errores de sonido, alguna entrada falsa, pero la calidad de los músicos que estaba sobre el escenario no se puede cuestionar; lo que si se puede cuestionar es que si solo la calidad de los músicos es suficiente para entregar algo que pueda llegar al publico.

Después entró Inti Illimani, que se manifestó en un primer momento bastante disconforme con el sonido, bajé a los camarines para ver que pasaba, en los camarines del quila se podía escuchar un par de guitarras y un par de voces tocando “Zamba de las tolderías”, por favor, cualquier sea el grupo que la reincorporen al repertorio…; se escucharon un par de quenas ensayando la fiesta de san benito…después subió la joven guardia al escenario.
Al momento llegó Patricio Castillo al camarín….
Cerca de las 24 horas comenzaron los preparativos para subirse al escenario a cantar la cantata, la adrenalina recorría los integrantes del coro. “Los Quila” ya vestían sus ponchos. Por parte del coro me dieron la tarea de subir el atril de la directora y ponerlo sobre el escenario, eso hice y subieron todos.
La partida demoró más de lo previsto debido a que la guitarra de Parada no se escuchaba en el retorno que tenían los músicos. Además el coro no se escuchó durante por lo menos la mitad de la cantata, es decir el arreglo vocal, por lo cual personalmente me parecía interesante esta entrega, se perdió, los dos micrófonos originales entregados al coro, y en la posición que estaban fueron escasos frente a la amplificación que tenía el Quila., y después de soy obrero fueron agregándose mas micrófonos al coro. La entrega del Quila fue correcta, Patricio Castillo tocó en un bajo eléctrico la línea de contrabajo. Un trabajo bien montado por esta agrupación, la narración de Silvia Santelices se ajustó bastante bien a la intención de la cantata.
A esa altura de la noche el publicó se concentró en la parte baja de la quinta, mientras la galería estaba prácticamente vacía.
Cuando por fin se pudo escuchar el coro, se pudo detectar que el arreglo es hermoso, y que le da un énfasis necesario a las emociones y sensaciones que transmite la cantata.

Después de la cantata se interpretó el Pueblo Unido, dando por cerrada esta maratónica fecha en la Quinta Vergara pasadas la 1.00 AM.
En ese momento escuché a don Patricio Catillo que decía que se sentía mejor, que le había dado un alza de presión, que lo habían llevado a la Clínica y lo habían estabilizado, y daba las gracias por la preocupación.

En una parada de vuelta escuché a Patricio Wang que decía que no hay fecha para un nuevo disco, que pensaba algún día montar solo el canto 7º pero para una agrupación mucho más numerosa; también que pensaba remontar “el oficio…”, ya que no estaba disponible ahora en CD, y que sus creaciones no eran conocidas en Chile como compositor debido a que nadie le pedía cosas para interpretar.

En el viaje los muchachos del coro expresaron su profunda decepción, rabia y frustración en la entrega, debido que ellos sentía que tenían muchas expectativas, y que estas no pudieron satisfacerse debido a la mala amplificación que les impedía escucharse, que les impedía escuchar al Quila, y que impidió que tanto trabajo en detalle durante estas semanas no hubiera sido apreciado por el público.
Todos quedaron claros que para la actuación del domingo deberá haber una prueba de sonido junto con “el quila”, para que el resultado pueda ser infinitamente mejor para cada uno de las muchachas y muchachos. De lo que quedamos claros es que no es posible concluir que el domingo habrá un mejor resultado con el público.

En Compañía los pacos estaban desalojando un local, mientras en las esquinas de huérfanos y teatinos alguien que parecía una mujer ofrecía sus servicios..

martes, noviembre 13, 2007

Violeta Parra en Concierto Sinfónico Gratuito

Será el jueves 29 de noviembre próximo...

La Corporación Cultural de la Universidad de Concepción -a través de su orquesta sinfónica- junto al Centro Cultural Estación Mapocho y Minera Escondida (operada por BHP Billiton) presentarán el espectáculo “Violeta Parra Sinfónico”. Se trata de un concierto gratuito que ensambla el lenguaje musical popular chileno con el sinfónico y que se presentará en el Centro Cultural Estación Mapocho el jueves 29 de noviembre a las 21:00 horas.
Esta puesta en escena, especialmente concebida por el compositor y director nacional Guillermo Rifo, contará con la participación como solista de la reconocida cantante chilena de jazz Claudia Acuña; además de un equipo técnico de alta calidad, encabezado por Loretta Nass en el sonido.
Para poder asistir, se podrán retirar dos entradas gratuitas numeradas por persona desde las boleterías del Centro Cultural Estación Mapocho el día de la función, a partir de las 9:00 horas. De esta manera, Santiago podrá emocionarse con temas tan emblemáticos como “Gracias a la Vida”, “Volver a los 17” o “Casamiento de Negros” -entre muchos otras composiciones- y disfrutar de lo mejor de nuestra música. Este espectáculo cuenta con el apoyo de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD), la Ley de Donaciones Culturales y Lotería de Concepción.
“Violeta Parra Sinfónico”, que se estrenará en el Teatro de la Universidad de Concepción el 16 y 17 de noviembre, se enmarca en el Programa de Rescate de la Música Chilena, que se inició el año pasado con “Víctor Jara Sinfónico”, visto por más de 35 mil espectadores en Concepción, Santiago y Valparaíso. El objetivo central de este proyecto es rescatar y poner en valor la obra de importantes compositores populares chilenos.
Violeta Parra ha recibido diversos homenajes al cumplirse noventa años de su nacimiento. Existen discos de artistas nacionales e internacionales, libros con su música, exposiciones, emotivos documentos audiovisuales, piezas teatrales, múltiples canciones y muchos otros reconocimientos en Chile y el resto del mundo, pero hasta ahora no ha existido una propuesta donde se ensamble lo clásico y lo popular, posibilitando una nueva lectura del valor creativo de una de las más importantes compositoras chilenas, rescatando de una manera distinta su inestimable legado artístico.
Programa Rescate de la Música Chilena
La Universidad de Concepción, a través de su Corporación Cultural y su Orquesta Sinfónica (ésta última reconocida con el Premio a la Música Nacional “Presidente de la República 2004") es integrada por 54 músicos profesionales. El año 2006, inició una nueva línea de trabajo que consiste en revalorar a los autores de nuestro país y entregar una nueva mirada sobre la creación y el lenguaje artístico en lo musical, con un verdadero sentido de lo nacional.
Desde su fundación en 1919, ha desarrollado las labores fundamentales de un centro dedicado a la formación académica de excelencia, a la investigación y extensión del conocimiento y la cultura. Coherente con su rol, se ha propuesto potenciar el desarrollo cultural nacional, fortaleciendo la identidad y la integración de la comunidad -con miras al Bicentenario de Chile- poniendo en el centro su misión de “difundir la cultura hacia la comunidad, de modo de contribuir a enriquecer la visión de los habitantes de la región y del país, sobre los desafíos de la cultura contemporánea y de las soluciones que el conocimiento de las artes, las humanidades y la ciencias les brindan para contribuir a un mundo más rico y una vida personal más plena”.
Dentro de los desafíos que se están implementando, está el de aportar al desarrollo de las artes, generar una mayor cobertura territorial, ayudar a formar nuevos públicos y a difundir la obra de importantes músicos chilenos con la puesta en valor y rescate del legado con compositores de la Región del Bío Bío, creadores que son un ícono de nuestra historia cultural y emblemas de Chile en el mundo, así como es Violeta Parra.
Guillermo Rifo
Guillermo Rifo nació en Santiago de Chile en 1945. Realizó sus estudios en el Conservatorio Nacional de la Universidad de Chile, obteniendo el título de Licenciado en Interpretación Musical con mención en Percusión. En forma privada estudió diferentes materias con los maestros David Serendero, Roberto Escobar, Mariano Casanova, Ernest Hubert-Contwig y Juan Amenabar. Con el maestro Víctor Tevah realizó sus estudios de Dirección de Orquesta.
Por tres décadas fue Percusionista y Timbalista de la Orquesta Sinfónica de Chile. Ha sido académico de la Universidad Católica de Santiago y de la Universidad de Chile, y como profesor del Instituto Interamericano de Educación Musical (O.E.A.), dictó clases en casi todos los países Iberoamericanos.
Entre sus publicaciones, cabe destacar el Manual de Solfeo Rítmico (Fondart 1993), Teoría Musical Básica (Edición E.M.) entre otras.
Aunque su principal quehacer es la composición, en los últimos 20 años ha dirigido a la Orquesta Sinfónica de Chile, de Antofagasta, Serena y Concepción, el Conjunto de Percusión de la Universidad Católica, Ensamble Bartok, etc. Además, múltiples agrupaciones formadas para conciertos específicos, principalmente para estrenar música compuesta en Chile.
Como director ha grabado varios fonogramas con ensambles de cámara y 3 discos con la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil con obras chilenas.
Claudia Acuña
Claudia Acuña es una exitosa artista del jazz chileno. Logró el fichaje en una de las casas discográficas claves del jazz mundial como figura de exposición, el sello Verve. Se incorporó a su catálogo de artistas al finalizar los '90, como una de las voces de mayor proyección en el recambio generacional del jazz.
Nacida en Santiago, aunque creció en Concepción, fue influenciada por voces tan diversas como Abbey Lincoln (en el jazz), Frank Sinatra (en el pop) y Violeta Parra (en el folclor), y se inició a los 17 años junto al grupo fusión encabezado por el guitarrista Edgardo Sánchez, Sesión, con el que actuó entre 1989 y 1992.
Se incorporó a la escena jazzística nacional al comenzar los '90, con la apertura producida principalmente por la gestión de la Radio Classica. En aquellos primeros años, apadrinada por el baterista Alejandro Espinosa y adiestrada por los pianistas Jaime Pinto y Moncho Romero, actuó en los festivales de jazz vocal, cantó en los estudios de esa estación radial y alternó escenarios con figuras emergentes como Francesca Ancarola, Rossana Saavedra, Verónica Espina o la cantante pop Rachel, con quien disputó la primera final de estos certámenes.
Recientemente, estuvo en nuestro país -en el contexto del Festival Internacional de Teatro Santiago a Mil- con un plan de proyección musical aún más severo y claro, al ofrecer conciertos gratuitos en espacios abiertos de comunas populares y populosas como Maipú, Cerro Navia, San Joaquín y Conchalí, acompañada de su cuarteto y como lady crooner de la novel Conchalí Big Band (del trompetista Gerhard Morninghew). Fue la reconexión de Acuña con nuestro país y como la mayor cantante del jazz chileno de la historia


http://www.chile.com/tpl/articulo/detalle/ver.tpl?cod_articulo=94352

lunes, noviembre 12, 2007

Margot Loyola Violeta Parra

Les dejo con dos programas emitidos el día 11 Noviembre de 2007 por Radio Usach. Uno es Raíz, canto y poesía de Chile y América dedicado a revisar el disco Cantos del 900 de Margot Loyola y Luis Advis que fue reeditado este año por DICAP.
El otro programa es America Profunda dedicado a revisar la obra de Violeta Parra.

Margot Loyola- Luis Advis: http://purochile.podomatic.com/player/2007-11-12T03_49_13-08_00

Violeta Parra:http://purochile.podomatic.com/player/2007-11-12T04_11_16-08_00

Los tres tiempos de América

Quilapayún Paloma San Basilio. Los tres tiempos de América. Sinfonía en tres partes de Luis Advis.1988-2007.


Quilapayún Paloma San Basilio. Los tres tiempos de América. Sinfonía en tres partes de Luis Advis.1988-2007.

La relación entre el Quila y Luis Advis se remonta a fines de los 60 en la época en que se comienza a montar la “Cantata Sta María”, posteriormente don Luis siguió colaborando con el Quila en la cantata “Vivir como él”, también en “Canto al programa” que fue pensaba originalmente para el Quila, pero que debido a la ausencia del conjunto que estaba en Gira fue grabada por el Inti Illimani, este encuentro con el Inti Illimani hizo que las relaciones se hicieran mas fructíferas con este conjunto, así aparecieron “Autores Chilenos” arreglado íntegramente por Luis Advis y “Canto para una semilla”.
Durante el exilio las relaciones entre Luis Advis y el Quila no pasaron por una muy buena situación cuando el conjunto grabó La Cantata Santa María en Francia a fines de los 70 con algunas leves variaciones a la instrumentación de la obra y fuertes modificaciones realizado por Julio Cortazar a los textos, todo esto realizado sin la aprobación del autor. En esa época no había comunicación entre el Quila y Luis Advis, ellos en Francia, él en Chile, por lo cual el Quila hizo las modificaciones con las mejores intenciones, sin sospechar el efecto que esto provocaría en Don Luis. A comienzos de la década de los 80 las relaciones comenzaron a recomponerse y el Quila comenzó a interpretar la Cantata según la partitura original. Así fue como se dio naturalmente que el Quila comenzara a trabajar con esta sinfonía. Editada originalmente en España el año 1988 y editada el mismo año en Chile en Casete no tuvo una gran repercusión, esto puedo ser por que el año de la edición se mezcló con el cierre de la dictadura en Chile, la reorganización del Quila al quedarse su director en Chile y ellos en Francia. Las presentaciones en vivo fueron mínimas, debido a los factores antes señalados, y a lo que significaba la envergadura de montar un espectáculo con orquesta sinfónica, más Paloma San Basilio, más Quilapayún.
Después de esa primera edición la obra en Chile era inencontrable, salvo en algunas copias realizadas de vinilos que se vendían en CD en algunos persas, o de bajarlo por Internet; hasta que este año 2007 el sello EMI Chile decidió editarlo en CD bajo el alero de la colección Bicentenario producido por Songbird y apoyado por Musicapopular.cl.
Quien se apreste a escuchar esta obra esperando encontrar una “Cantata sta maría 2”, partió mal, ya que debe acercarse a ella sin prejuicios, solo con el deseo de tener amplios oídos para disfruta de la obra, de los timbres desarrollados, de los hermosos juegos vocales que se desarrollan entre Paloma y el Quila.
La obra esta desarrollada en tres actos, o por decirlo de alguna forma, en tres cuadros sobre América, sin necesariamente contar con una línea argumental contínua. Cada cuadro parte con un acercamiento instrumental, que introduce cada verso, cada imagen que posteriormente se traducirá en canto y danza. Sí, creo que esta obra puede ser perfectamente un ballet, y su desarrollo musical, armónico da para eso; da para involucrar más áreas.
El primer acto esta basado en una descripción de América, acercándose a ella desde las estrellas, cómo se ve, cómo se siente, como la patria grande a la cual cada uno de nosotros pertenecemos; su nacimiento como terruño, como parte del mito, de la leyenda, de la sangre que fluye antes del hombre presente en sus rincones. Posteriormente la aparición del hombre americano, la llegada del Español, las perdidas que se produjeron por esta nueva aparición y la riqueza que significa esta nueva unión. En la canción “Aparece el mestizo”, se lo menciona como el heredero místico de esta tierra. Esta parte termina con una gran canción “América tiene amores”, en el cual se desarrolla magistralmente una obra con ritmos latinoamericanos, en el cual el éxtasis se provoca en un contrapunto hermosísimo entre Paloma y las voces del Quila, que se van desarrollando simulando una fuga. Creo que esta parte se encuentra el Climax de la obra, y ahí esta tal vez una de sus diferencias, pone un Climax demasiado pronto, los puntos posteriores no llegan a un nivel tan alto como en esta parte.

El segundo cuadro se acerca a las tristezas de nuestra América, las tristezas encarnadas en los seres humanos de nuestra Patria, que hacen sentir desconsuelo, dolor, frustración de la existencia, de la vida que nos regala en estas latitudes. El canto que sale de esta vida no puede ser alegre, se vive entre lágrimas, entre muertes, que razón hay para sonreír?, solo se desea la paz, única forma de lograr tranquilidad. El exilio, los detenidos desaparecidos, aparecen en esta sección, con temas llenos de dolor, de rabia, de fuerzas contenidas por las injusticias. “Corre hombre ciervo, corre hombre liebre, corre hombre rata, escóndete de la muerte, escóndete bajo tierra”

La tercera parte esta basada en los deseos sobre América, sobre la esperanza de vivir sin dolor, vivir con tolerancia, con respeto mutuo.

En suma una muy buena obra, con altibajos en lo que se refiere al desarrollo de la línea narrativa, pero que cuenta con secciones de sobrada hermosura que pueden cubrir esas pequeñas falencias.
Esta edición cuenta con ciertos detalles, lo primero una separación por surcos no tan estrictamente ligadas a como esta dividida la presentación original, por lo cual acá en esta edición en un mismo surco se mezclan relato-canción, cuando en las versiones piratas que circulaban en CD la división estaba vinculada fielmente a la división que muestra la contraportada del vinilo. Lo segundo, se detecta una cierta compresión del sonido en los registros medios, parece como si fuera un MP3 a los cuales le comprimieron ciertas frecuencias para después descomprimirlo y convertirlo a este formato; aún así el sonido es mejor a lo que había disponible. En relación a la interpretación del Quila, la formación de esta obra corresponde al período final del exilio, cuando Guillermo Oddó había dejado al grupo después de participar en Survarío, y se puede ver en la carátula que las cuerdas que se escuchan son derechamente samplers, no creo que corresponda directamente a una falta de presupuesto, sino a la línea instrumental por la cual iba el conjunto en esa época, donde el conjunto ya estaba incorporando los samplers dentro de los instrumentos que estaban utilizando, y ocuparlos en esta obra fue algo natural.
En la década de los 90 la opinión que tuvo Don Luis sobre el conjunto no fue de las mejores Después de esto Luis Advis se vinculó al Quila nuevamente cuando la dirección la tomó Eduardo Carrasco el año 2003, y los frutos de esta relación se encuentran en el disco Siempre editado el año 2007 en donde creo que se cierra el ciclo discográfico entre el Quila y Don Luis. Ahora solo falta que el Quila tome esta sinfonía y la monte en forma completa, para que sea estrenada en Chile por sus interpretes originales. Puede ser con Paloma, pero en Chile contamos con grandes intérpretes femeninas, de la vieja, y de la nueva guardia, de todos los estilos. Y si bien escuchar a la Paloma con el Quila puede resultar aún algo inesperado, la elección de la intérprete debe seguir esa misma línea: Romper esquemas para encontrar la belleza y la hermosura en la música.

Octubre-Noviembre 2007.

América Tiene Amores: http://purochile.podomatic.com/player/2007-11-05T03_32_16-08_00

Donde Esta el que yo quiero: http://purochile.podomatic.com/player/2007-11-05T03_57_15-08_00

http://purochile.podomatic.com/

lunes, noviembre 05, 2007

Quilapayún San Jaoquin 3 Noviembre 2007

El día Sábado 4 de Noviembre pudimos ver al conjunto Quilapayún presentándose en la comuna de San Joaquín, en una actividad gratuita con un recinto estuvo lleno. El evento comenzó pasado las 20.30 horas con el grupo Ventiska que interpretó 4 temas, entre ellos Guantanamera y Canto a la Pampa. Después de la presentación de Venstiska subió al escenario el grupo Quilapayún. La formación en esta presentación es la sgte:
Eduardo Carrasco, Carlos Quezada, Hernán Gómez, Rubén Escudero, Hugo Lagos, Guillermo García, Ricardo Venegas e Ismaél Oddó

En esta ocasión el conjunto presentó algunas canciones fundamentales,:
Plegaria a un Labrador.
Siempre
Que dirá el Santo Padre
Ventolera
Te Recuerdo Amanda
La muralla
Malembe

Después de un breve intermedio de 10 minutos el Quila interpretó la Cantata Santa María con las narraciones a cargo de Tati Pena.
Posteriormente el grupo interpretó el Pueblo Unido y La Batea.
Fue una muy buen concierto en el cual el conjunto hace la segunda presentación gratuita en menos de 4meses para un sector popular de Santiago, el encuentro del Quila con los sectores populares es con estas actividades cada vez mas real, cada vez más al alcance de ellos, por los cuales comenzaron a cantar.

En el sgte Link podrán escuchar una parte de la cantata de lo que pude tomar con mi pequeña grabadora:
http://purochile.podomatic.com/player/2007-11-05T04_31_31-08_00

miércoles, octubre 31, 2007

QUILAPAYUN MUSICLAJE 1992

Musiclaje era un programa que se emitía todos los viernes a las 20.00 en radio Universidad de Chile; este programa fue un proyecto que nació bajo el alero de despertar cultural que se vivió a los fines de la dictadura y, como mucho de esos proyectos, murió con el apagón cultural que se vivió en los inicios de la democracia. Este programa fue hecho muchos años solamente por Cristian Rosemary, en sus últimos años incorporó a Gerardo Figueroa.

A comienzos del año 1992 este proyecto emitió 3 programas especiales sobre el Quilapayún con una entrevista a Eduardo Carrasco, a esos programas se sumó Germán Mollo, en ese entonces seminarista, que por esos años había aparecido a la luz publica como productor del programa Concierto Latinoamericano, un proyecto que fue llevado adelante por Enrique Monje Yánez en Radio Beethoven, y por el cual también pasó un tiempo el desaparecido Pedro Henríquez.

Estos especiales sobre el Quila, se alejaron levemente de las emisiones que corrientemente hacia Musiclaje, y eso uno puede darse cuenta al escuchar la cortina del programa (con el grupo Fulano), Musiclaje estaba enfocado primordialmente a la musica Rock Chilena, a los nuevos eslabones como Hugo Moraga; ahí por ejemplo escuché el disco Viva Chile De Electrodomésticos cuando ya estaba descontinuado. Si bien por línea programática era más lógico escuchar un especial del Quila en concierto Latinoamericano, acá se dio el mundo al revés y un poco tiempo después el Latinoamericano de radio Beethoven se lanzó con un especial de 3 programas dedicado a Los Jaivas.

En esa época sobre el quila no se sabia prácticamente nada, lo último de ellos que conocíamos eran sus actuaciones en Chile del año 89, y si bien todos los otros grupos habían vuelto, el quila se había mantenido en Francia, dejando a su director en Chile. La discografía del quila en Chile en esa época aun era escasa, las ediciones se mantenían en algunas recopilaciones que publicó alerce basado en las ediciones DOM, pero a una velocidad tan lenta y con tanta falta de continuidad que hasta fines de los 90 aún no era posible encontrar estas ediciones en Chile cuando el trabajo lo tomó el sello Warner. En esos años era más fácil encontrar las ediciones de Fonomusic España que llegaron a la Feria del disco en casete, vinilo y CD, que una edición nacional. Por eso se agradeció la selección musical de Musiclaje basado en su mayoría en material que en Chile se encontraba inédito o discontinuado; incluso algunos de ellos hasta el día de hoy aún no han sido editados en Chile.

A fines del 92 supimos sobre el Quila con la edición de Latitudes, pero sobre eso ya hablaremos, por ahora les dejo con los programas de Musiclaje dedicados al Quilapayún.


http://purochile.podomatic.com/

Programa N° 1:



Programa Nº2:



Programa Nº3:



Descargar:

Programa Nº1

Programa Nº2

Programa Nº3

lunes, octubre 29, 2007

La sobrevivencia de la música cebolla

MÚSICA POPULAR. Revival y permanencia

Óscar Contardo

El documental sobre la vida de Los Ángeles Negros marca el redescubrimiento de la fibra cebolla del alma nacional. El género nacido en los 60 ha sido redescubierto por la generación de los 90. Como diría Germaín de la Fuente: "Y volveré, en tus brazos caeré; las estrellas brillarán, nuestro amor renacerá".


El mito, que más que mito era leyenda y más que leyenda rumor, decía que Chile le debía la expresión "música cebolla" a Antonio Skármeta. Pero el novelista lo desmiente: "No fui yo quien acuñó el término música cebolla". La leyenda debió nacer cuando Skármeta entrevistó al mismísimo Ramón Aguilera -intérprete de "Por qué eres mala"- para la revista cultural La Quinta Rueda. El artículo apareció el 7 de junio de 1973 y el entrevistador dejaba adivinar el fan de boleros atrapado en el cuerpo de un escritor. Tan fan era Skármeta, que incluyó la voz de Aguilera en su película Ardiente Paciencia: "Cuando aparece la despampanante Marcela Osorio pongo de fondo Que me quemen tus ojos". No era la primera incursión de la voz de Ramón Aguilera en una película. También fue parte de la banda sonora de Tres Tristes Tigres, de Raúl Ruiz.

El autor de "Matchball" y "La chica del trombón" añade: "Le pregunté a Ramón directamente qué pensaba del apodo de cantante "cebolla" que le ponían entonces algunos disc-jockeys por sus letras cursi o lacrimosas, la respuesta fue más o menos asÍ: "Mientras reciba la platita que estoy ganando no me importa qué nombre de tubérculo me pongan".

Aguilera sabía del menosprecio al género que consagró el lamento del cornudo y el de los corazones trizados. Un estilo que tan bien se daba en nuestro país. La cebolla no sólo brotaba con fuerza, también tenía audiencia, aunque el consumo interno viviera en la eterna tensión entre el gusto por el cancionero cursi, suspirado y sufrido y la vergüenza a reconocer la debilidad públicamente.

"A fines de los 60, el peruano Lucho Barrios vendía dos millones de discos en América del Sur y el 40 por ciento de ellos los vendía en Chile. Barrios se jactaba de lograr vender discos sin necesidad de promoción", explica el musicólogo Juan Pablo González. Placer culpable, le llamarían años después al gusto por escuchar aquello que no está bien escuchar. Una expresión, la de "placer culpable", que aparece en la mitad del recientemente estrenado documental de Los Ángeles Negros, la cinta de los creadores de Actores Secundarios sobre la banda chilena más exitosa de los 70.

Los Ángeles Negros era cebolla fina de exportación. Germaín de la Fuente, su vocalista emblemático templó su voz a la orilla de un bracero en una quinta de recreo de su natal San Carlos. De La Fuente traspasó fronteras de todo tipo y ha inspirado desde Zalo Reyes hasta Los Bunkers, pasando por Vicky Carr, Jorge González, Raphael, Beasty Boys y Los Tres. Globales en plena Guerra Fría, Los Ángeles Negros triunfaron entre Río Grande y la Patagonia, con una fusión de funky y canciones románticas ejecutadas con formación rockera y estética Beatles. Una mezcla que muchos en Chile trataron de esconder bajo la alfombra por lo cebollenta. "No entiendo cómo pude ser tan tonto", se lamenta en el documental un productor que alguna rechazó programar a los intérpretes de "Y volveré", la canción que es a Los Ángeles Negros lo que "Te recuerdo Amanda" es a Víctor Jara.

El baldón "cebolla" era lapidario. El musicólogo Juan Pablo González descubrió una entrevista al disc-jockey Ricardo García, reemplazante de Raúl Matas en el programa Discomanía. En esa entrevista de 1968 García aclaró: "En nuestro programa no difundimos música cebollenta". Así era no más. Gustaba, pero asustaba.

Tributario del bolero, el vals peruano y la ranchera mexicana, el género de la canción romántica de intensidad extrema nació en una época con una industria de discos en plena expansión. "Hacia finales de los 50 y comienzos de los 60, el rock and roll comienza a aplacarse. El espacio que deja permite que se desarrolle la balada romántica especialmente en México. En un ámbito más subterráneo surgirá la música cebolla". Tan importante como los elementos puramente musicales para definir el género sería el estilo interpretativo. La gracia de la performance debía acompañar a la voz, y para eso el gran modelo fue el ecuatoriano Julio Jaramillo, "modelo e inventor del estilo. Jaramillo tuvo 23 hijos y murió en 1978 a los 43 años de una insuficencia respiratoria y no de cirrosis como se murumró un tiempo", cuenta Juan Pablo González. Jaramillo estableció los parámetros de un estilo sensiblero, "lo que los peruanos llamaban estilo cantinero, que se da en el norte costero del Perú y en Guayaquil, Ecuador. Un estilo de manierismo exacerbado, mucha emoción y situaciones muy al límite", explica González. Tendencia a la afectación femeninamente exagerada, que llevó a Lorenzo Valderrama, otro representante del género, a precaverse y posar junto a su mujer y su hijo frente a las cámaras de la prensa gráfica de la época. No fuera a pensarse otra cosa.

Los Ángeles Negros y Los Galos compartirían ese sonido espeso y lánguido que con órgano, guitarra eléctrica, bajo y batería se escucharía en los auditorios radiales setenteros, en las quintas de recreo, en carpas de la periferia, fuentes de soda recubiertas en formalita o en las muchas giras a provincia. "Hay registro de lo común que eran las giras no sólo a través de los anuncios, sino por la cantidad de accidentes que sufrían las bandas viajando en unas micros desvencijadas por carreteras maltrechas", puntualiza González.

El viaje rumbo a la reivindicación comenzaría en los 90, cuando las bandas de rock comenzaron la operación de desempolvar el pasado."iene un revival general, en Estados Unidos de la música negra y aquí a redescubrir la historia musical olvidada", reflexionan Jorge Leiva y Pachi Bustos, creadores del documental Los Ángeles Negros. Un síntoma de la comunión intergeneracional es la canción de los créditos finales del documental que reúne aAnita Tijoux (recientemente nominada por los premios MTV) junto a Álvaro López y Mauricio Durán, de Los Bunkers, en la interpretación de "Tú y tu mirar", de Germaín de la Fuente (el video se puede ver en YouTube).

Para los documentalistas la supervivencia del género, pese al menosprecio, se debe a la existencia de una fibra naturalmente cebolla en el chileno. La misma que transforma en ídolo a Marco Antonio Solís, el mexicano que trata a sus fans de damitas y clama porque no hay nada más difícil que vivir sin ti. Una fibra que no es rockera (por algo los Rolling Stones no llenan el nacional), sino más bien sufridamente romántica. "Otro ejemplo es el cantante colombiano Charlie Zaa, quien llegó a Chile con el repertorio de Julio Jaramillo, vendió como en ninguna otra parte y se hizo famoso sólo aquí", explica Jorge Leiva. Es la misma fibra sufriente que hizo de Los Ángeles Negros una leyenda.

Hits

Y Volveré

Las Ángeles Negros.

Texto escogido: "Amor adiós, no se puede continuar; ya la magia terminó, ahora tengo que marchar, será mejor, seguir nuestra soledad; si hoy el cielo se cubrió, quizá mañana brille el sol".

Juramento, Julio Jaramillo.

Texto escogido: "No puedo verte triste porque me mata tu carita de pena; mi dulce amor, me duele tanto el llanto que tu derramas que se llena de angustia mi corazón".

Como deseo ser tu amor, Los Galos.

Texto escogido: "Como deseo ser tu amor para poder vibrar así con cada espacio de tu cuerpo. Como deseo ver la luz de la mañana y junto a mí sentir aliento de tu boca".

Los grandes éxitos de Los Ángeles Negros fueron reeditados en dos discos recopilatorios lanzados este mes paralelamente al documental.

Skármeta: un fan de la música aromántica

El escritor Antonio Skármeta no sólo es un admirador de la canción romántica. También es autor de lo que él clasifica como "boleros cebolla" .

"Yo escribí boleros que cantábamos en fiestas y hasta los Ramblers tocaron una vez en una radio de la calle Miraflores un 'instrumental' mío que se titulaba 'Okey'", confidencia el autor de Ardiente paciencia.

"La perla roja" se llama el bolero de su autoría que decide revelar-"es el más cursi"- y cuyo comienzo dice así: "Quiero que el próximo verano nos casemos y formemos en un suburbio nuestro hogar/una casa modesta con muchas ventanas, donde el sol envidioso, envidioso nos pueda mirar".

-¿Le avergonzó alguna vez ser un seguidor de esta música?

"Estoy absolutamente dichoso de haberme remitido toda la vida al magnífico espectáculo del mundo sin inhibiciones ni prejuicios. El genio vive tanto en la alta cultura como en los arrabales de la subcultura. Es bien cierto lo que usted dice de que hubo y hay pontificadores que querían y quieren determinar el bien y el mal, tanto en política como en música, en literatura, en cine. Los intelectuales chilenos odiaban en los '50, '60 y '70 las películas de Hollywood. Los melodramas de Douglas Sirk les producían urticaria. Sólo cuando París, a través de 'Cahiers de Cinema' le da el visto bueno a Hollywood, entonces los snobs locales comienzan a suspirar por sus productos. Lo mismo pasa hoy con los gustos literarios. Muy tempranamente Nicanor Parra se rió de esta vocación 'yanacona' del ambiente cultural chileno. El patético arribismo que exhibe la televisión hoy cuando se pone 'cultural' muestra que esto ya es un sello de identidad nacional".

- A fines de los '60, en medio de un ambiente de compromiso político, la música no comprometida debió ser mirada con sospecha...

"Recuerdo que en los '60 yo era un joven profesor de Filosofía Contemporánea en el Pedagógico de la Universidad de Chile, donde enseñaba a Sartre, Heidegger, Ortega. Por esos días, publiqué mi primer libro de cuentos "El entusiasmo", lo que motivó que me hicieran abundantes entrevistas. En una de ellas me preguntaron: aparte de escritor y catedrático de Filosofía ¿qué otra cosa querría ser? Yo que amaba a Elvis y a Los Beatles contesté: discjockey. La izquierda y ultraizquierda me formó un tribunal popular en la sala E 103 de la Facultad de Filosofía, de la cual salí absuelto sólo porque probé que las raíces del rock and roll estaban en los blues, que era la música originaria de las minorías negras oprimidas en USA".

- ¿Cuáles son los límites de la canción romántica cebolla, cuándo algo comienza a ser cebolla y cuándo deja de serlo?

"Para contestar esta pregunta, me remito a dos maestros. Robert Frost: "No tears in the writer, no tears in the reader" ("Si no hay lágrimas en el escritor, no hay lágrimas en el lector"). Y a Ring Lardner: "How can you write if you can't cry?" ("¿Cómo puedes escribir si no puedes llorar?").

http://diario.elmercurio.com/2007/10/28/artes_y_letras/_portada/noticias/A53BD52B-DE6D-41DE-B503-133D716EB5D1.htm?id={A53BD52B-DE6D-41DE-B503-133D716EB5D1}

La obra visual de Violeta Parra canta en La Moneda

ÓLEOS, ARPILLERAS Y SOBRERRELIEVES.Bordan el alma nacional:



Maite Armendáriz Azcárate
Todo le sirvió a Violeta para hacer las escenografías con que dejó estampada el alma de su patria.

De ese Chile con que ella soñaba, de esa tierra que ella hacía cantar y bailar con sones verdaderos, versos autóctonos y valientes.

De eso hablan las obras plásticas que se comienzan a exponer a partir del 9 de noviembre en el Centro Cultural Palacio La Moneda.



MAITE ARMENDÁRIZ AZCÁRATE

Una hepatitis fue la causante. La dejó en cama por meses. Violeta creyó volverse loca. Cómo soportar el reposo pasados los 40 años, si desde que nació un 5 de octubre de 1917 no había parado de cantar, recolectar canciones y amigos por los caminos del mundo. Ni el cuidado de sus hijos la había paralizado para cruzar fronteras ni todas las vallas inimaginables de pobreza e incomprensión le impidieron cultivar lo que le gritaba adentro... y ahora la hepatitis... Violeta volvió a ver la luz después de días de inamovilidad, cuando quitó la cortina de arpillera que cubría esa ventanita de su cuarto angosto de madera y, poco a poco, casi sin saber, la comenzó a bordar.

Su vida fue un gran bordado a pulso; cabizbaja, con las manos aferradas a las cuerdas de la guitarra, entonaba su particular voz; tomaba pinceles, barro, papel mojado, agujas y lanas, con la misma habilidad que preparaba una comida de la nada.

Por fin en casa

Parte de su genial creación plástica hoy por fin los chilenos podrán conocerla en vivo y en directo. Se trata de 47 piezas que se expondrán repartidas a través de tres muestras que se presentarán consecutivamente en un espacio especialmente implementado en el primer nivel subterráneo del centro cultural ubicado en plena plaza de la casa de gobierno.

La Fundación Violeta Parra, creada en 1992 por los hijos de Violeta, Isabel, Ángel, y Carmen Luisa, cedió las obras al Centro Cultural Palacio La Moneda en 2006, en comodato por 8 años para su restauración, conservación y exhibición. El proyecto se realiza con el apoyo de Minera Escondida y la Ley de Donaciones Culturales.

Una vez más, cuando cumpliría 90 años, esta mujer logra, a pesar de reconocerse fea, desplegar belleza y así como ayer marcó presencia en los más importantes círculos culturales del mundo hoy en su patria sus creaciones plásticas y sonoras logran traspasar épocas y fronteras para seguir vigentes y animar a las nuevas generaciones.

Una veintena de sus óleos, 13 arpilleras y 9 obras en papel maché se comienzan a lucir temáticamente en las dos salas preparadas, donde la luz existe únicamente para las obras, según lo dispone el proyecto museográfico, desarrollado por la oficina de diseño Amarcanda. El público podrá asimismo oír su música y conversaciones a través de pantallas de video y gigantografías que actúan como contexto e introducción en esta desconocida faceta plástica de la famosa folclorista chilena.

Autodidacta de tomo y lomo

"Un día vi frente a mí un trozo de tela y empecé a hacer cualquier cosa, aunque no pude producir nada esa primera vez, la segunda vez quise copiar una flor, salió como una botella, después quise poner un tapón a la botella y el tapón me salió como cabeza, entonces dije, esto es una cabeza. Le puse nariz, ojos, boca. La flor no era una botella, después la botella no era botella, era una señora y esa señora mira... El problema es lo más simple del mundo, no sé dibujar", respondió la cantautora en una entrevista cuando sus arpilleras ya eran parte de ella misma, asegura Fernando Sáez en la biografía que realiza de la artista, "La vida intranquila. Violeta Parra". Gracias a su generosa riqueza de datos y frescura de estilo, esta biografía "esencial", como la llama su autor, se lee de un tirón y ya alcanza la tercera edición.

Queda claro que, salvo la persistente motivación de su hermano Nicanor, nadie le enseñó a Violeta esta faceta de artesana y artista visual que desarrolla desde los primeros años de la década del 50. Primero abordó la pintura a destajo, utilizó preferentemente el óleo sobre tela o madera prensada, le gustaba asimismo moldear la tierra, técnica que descubrió en el taller de su amiga la escultora Teresa Vicuña, mientras compone, revisa y corrige las décimas que lee en voz alta, no sin intentar también corregir a la misma Teresa, tanto así que la escultora le anima a probar lo que ella misma le sugiere. El resultado es sorprendente asegura Fernando Sáez: "Son figuras de hombres, mujeres moldeadas en forma primitiva, simple, pero con la misma fuerza que Violeta le daba a lo que pasara por sus manos". Agrega que por esa porfía que la caracterizaba, de esas obras no quedaron rastros porque se negó a llevarlas al horno. Otras tantas de sus cerámicas se disolvieron tras una lluvia inesperada cuando eran expuestas en la primera Feria Chilena de Artes Plásticas en el Parque Forestal. Como era su costumbre frente al público, Violeta borda, pinta, hace figuras en greda, canta y toca la guitarra.

De sus manos también nacieron esculturas en alambre, máscaras hechas de mosaicos de granos y grandes arpilleras bordadas con acontecimientos familiares, costumbres y creencias populares, una boda, una mañana de aseo, el velorio de un angelito, y hasta sus canciones tomaron nueva forma enredadas en la lana.

El color y la textura son sus herramientas para comunicar como cronista su entorno, la historia de su patria, y su propia vida sentimental, bastante variada por lo demás. Ocupaba el verde cuando sentía esperanza, el rojo para envolver su enojo y evidenciar su denuncias, y siempre, aseguraba "uso como base los colores araucanos: amarillo, negro, violeta, rojo y rosado de la flor del copihue".

Antes que en su patria, entendieron su mensaje las autoridades del Museo de Artes Decorativas del Palacio de Louvre, a quienes logró conquistar para montar allí en 1964 parte de su obra plástica y convertirse así en la primera artista latinoamericana que lo consigue. Sólo en el 92 es reconocida de ese modo en Chile cuando se exhiben 33 de sus cuadros y tejidos en el Centro Cultural Estación Mapocho. Y por distintas razones de ubicación de las obras plásticas recién en el 2000 el Museo de Bellas Artes le abre sus puertas.

Y eso que a la muestra de París le siguen exposiciones en Suiza, en Cuba y, más tarde, nuevamente en el Louvre. Luego vendrían Madrid, Nápoles, Estocolmo, La Haya, Buenos Aires, Washington, además de pequeñas exhibiciones en Santiago y otros lugares de Chile en distintos períodos.

Lo último en realizar fueron sus trabajos en papel maché, abordó aquellos cuadros sobre madera prensada, mezclando engrudo y diarios. Con esta especie de pintura y escultura en relieve a veces fabricaba máscaras, a las que incorporaba porotos, lentejas, garbanzos. La mayoría de estas obras las hizo Violeta en su casa taller en la Rue Voltaire de Ginebra, donde residió por temporadas. En tanto sus primeras arpilleras y pinturas nacen en su casa de La Reina en Santiago, calle Segovia 7366.

Pero su obra quedó repartida por el mundo, nunca firmó un cuadro y de continuo los regalaba a sus amigos. Por ello, para sus descendientes, que hoy encabezan la fundación que lleva su nombre, no ha sido facil reunir su legado.

"Voy llenando espacios en mis tapices... Y con mis pinturas: ellas están todas en mi cabeza, como mis canciones. Cuando siento que hay una persona sensible o que le nace un sentimiento al ver lo que hago, me quedo tranquila. Sólo hago algo en lo que pueda poner la emoción".

Exposición: Obras plástica de Violeta Parra

A partir del 9 de noviembre

Horario: Martes a Domingo 10 a 19:30 horas

Entrada liberada: De 10 a 13:30 horas:

Entrada general (ticket valido para todas las salas de exposición) $600 Estudiantes, convenios, tercera edad $300

Niños menor de 5 años Entrada liberada

Una década demoraron sus hijos y los más cercanos en encontrar un adecuado lugar que les diera a estas obras suficientes garantías para conservarlas y asegurara un nexo adecuado hacia el público.

El montaje de la exposición

El montaje separado en tres etapas ha tomado en cuenta la vida de Violeta, su entorno, su motivación y su naturaleza de mujer.

1.- Comienza con "La celebración, fiesta, vida y música". Donde la tónica son sus obras en papel maché, "Nietos en fiesta", "La cueca", "El niño en el columpio"; los óleos "Regalo en Ginebra", "Fiesta en casa de Violeta" y las arpilleras "La cueca", "El circo donde", y aquel en que recuerda a su gran amigo Thiago De Mello, entre otras de sus creaciones.

2.-. En la segunda etapa la alegría da paso a sus más íntimas inquietudes: "De Chile, historia y entorno", contempla las obras "Genocidio" y "Hombre de negocios", ambas en papel maché. Los óleos "Prisionero inocente", "Mitin del 2 de abril" y "Leyendo El Peneca". En tanto, entre las arpilleras se encuentran "Fresia y Caupolicán", "Los conquistadores" y los dos grandes textiles que evocan el "Combate Naval de Iquique".

3.- Como suele darse en muchas vidas, la tercera etapa se centra en "Lo Espiritual, mística, religión vida y muerte". Tópicos que se reflejan en sus pinturas "La última cena", "Juicio Final", "Esperando el ataúd", "La hija curiosa" y en su particular "Cristo en bikini", bordado en arpillera.

Regalos para Violeta: libro y sitio web

Para celebrar los 90 años del nacimiento de la folclorista, las mismas entidades que hacen posible esta exposición, encabezadas por la Corporación Patrimonio Cultural de Chile, lanzan el libro "Violeta Parra: Obra visual". Es un completo catálogo que reúne las piezas que hoy se encuentran en manos de la Fundación Violeta Parra, como también aquellas obras pertenecientes a coleccionistas privados.

El libro se presenta con textos escritos por Isabel Parra (hija y compañera de empeños y múltiples andanzas). Contiene el análisis y acabados estudios de la historiadora Isabel Cruz, el filósofo y dramaturgo José Ricardo Morales y Cecilia García-Huidobro. Gráficas resultan sobre todo las imágenes que captaron a Violeta trabajando en su taller. Es diseñado por Carlos Altamirano, de Ocho Libros Editores, con fotografías de Fernando Balmaceda.

Por su parte, el sitio del Patrimonio Cultural Chileno, www.nuestro.cl, puso en línea un número especial sobre la vida y obra de Violeta Parra. A través de notas, entrevistas y reportajes, aborda sus diversas facetas de folclorista, rescatadora de la tradición popular, cantora, compositora y artista visual. En el nuevo sitio que salta a la internet como un nuevo regalo para Violeta se presentan entrevistas a sus hijos Ángel e Isabel; al compositor Miguel Letelier, cuya familia cultivó una estrecha relación con la artista; a su hermano Lalo Parra, además de reportajes sobre el llamado "clan Parra"


http://diario.elmercurio.com/2007/10/28/artes_y_letras/_portada/noticias/6E7A83E2-0AE2-41FB-97D3-FD0789647B77.htm?id={6E7A83E2-0AE2-41FB-97D3-FD0789647B77}

viernes, octubre 26, 2007

chancho en piedra SCD vespucio 24 octubre

El pasado miercoles fuimos testigos de la versatilidad de los chancho, de su calidad sonora, y que realmente hay precisión y calidad en todos los formatos. Ese día los chancho entregaron 2 horas de su repertorio en formato Unplugged, pero en ese unplugged con guitarras eletroacusticas, no tan ortodoxo como Mcartney ni como Los Tres; pero en donde era necesario demostrar calidad interpretativa en canciones que iban a carecer de distorsión y de efectos. Las canciones sonaron perfectamente entregadas, con variaciones en los juegos ritmicos que acercaron algunas de las canciones a los mas profundo del cancionero latinoamericano, es así como se pudieron escuchar versiones en ritmo de bossa nova, de samba, de cueca, de ritmos peruanos, pascuences, mapuches, de malambo argentino, de una simple balada, con un dominio de los formatos y de la entrega musical bastante acertada. Se nota demasiado que lo pasan bien, y eso lo siente uno al estar presente en sus conciertos, lo que lleva al publico a derrochar energía y felicidad por cada uno de los poros.
En este concierto el grupo aprovechó de mostrar "condor", uno de los temas inéditos de su disco grandes exitos que salé a la venta las proximas semanas. Pero queda en el aire cuando va a ver un disco nuevo de los chanchos, que paso con la cantata?, hace un par de años que estamos con el mismo repertorio, por supuesto que este aire en los conciertos es fenomenal, pero mirando un poco mas allá nos queda la duda hasta cuando tendremos que esperar.

Un excelente concierto, todo fresco, todo de calidad.

miércoles, octubre 03, 2007

VIOLETA + VICTOR BBC

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_7024000/7024663.stm#
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_7021000/7021793.stm


Dos grandes de la música popular

Andrea Henríquez
Santiago de Chile



Jara y Parra se convirtieron en los referentes más importantes de la música popular.
Las creaciones de los cantautores chilenos Violeta Parra y Víctor Jara se entrelazaron hacia una búsqueda incesante de la identidad latinoamericana y se convirtieron en máximos referentes de la música popular.

Esta semana, el mundo conmemora 90 años del nacimiento de la pionera de la nueva canción chilena y 75 del natalicio del hombre que siguió su camino y que se transformó en un símbolo de la lucha por la defensa de los derechos humanos.


¿Cómo los ven las nuevas generaciones?
Raíces

A principios de los años cincuenta, Violeta Parra recorrió las zonas rurales de Chile y descubrió las raíces más profundas de la poesía y el canto popular.


(Violeta) empezó a hablar de los problemas sociales de Chile, de la pobreza, de la injusticia, del hambre...

Tita Parra, nieta de Violeta
"Descubrió las décimas, los distintos tipos de versos populares y las infinitas maneras de cantar la tonada, la cueca. Ella redescubrió el folklore chileno, pero además, experimentó y llegó a un nivel muy alto", le dijo a BBC Mundo la cantautora Tita Parra, nieta de Violeta.

Junto al folklorista y cantautor argentino Atahualpa Yupanqui, Violeta Parra fue pionera de la nueva canción latinoamericana, un movimiento cultural comprometido con el sentir popular y que se convirtió en voz de denuncia de la injusticia social.

"Empezó a hablar de los problemas sociales de Chile, de la pobreza, de la injusticia, del hambre, de todo lo que sufrieron los mapuche, los obreros, los mineros, los pescadores, la gente de Chiloé, con todas sus canciones, ocupando los ritmos y las músicas", agregó Tita Parra.


Participe: ¿sigue vigente la canción protesta?
Siguiendo el camino

Víctor Jara y Violeta Parra se conocieron y mantuvieron una relación especial.


Víctor era gran admirador de Violeta y feliz iba a su casa. Violeta lo escuchaba cantar y lo animaba. Era una relación como de profesora a alumno

Joan Jara, esposa de Víctor
"Víctor era gran admirador de Violeta y feliz iba a su casa. Violeta lo escuchaba cantar y lo animaba. Era una relación como de profesora a alumno", le explicó a BBC Mundo Joan Jara, esposa de Víctor.

Luego de varias giras internacionales, en los años sesenta Violeta Parra instaló en las afueras de Santiago una carpa de arte popular. En éste, su refugio, fue donde escribió sus últimas canciones.

"La habíamos conocido más como cultora de la música campesina, pero cuando salió con estas canciones como 'Volver a los Diecisiete', 'Gracias a la Vida', 'Maldigo el Alto Cielo', tremendas canciones que ni nos imaginábamos que tenía adentro, nos abrió los ojos hacia el mundo en el que todo se conjugaba, la tradición y esta búsqueda nueva", le dijo a BBC Mundo el músico Jorge Coulon, integrante del grupo Inti-illimani.

Violeta Parra se suicidó a los cincuenta años sin alcanzar a ver los frutos de su creación artística. Sin embargo, otros músicos siguieron el ejemplo y mantuvieron vivo su legado.

La nueva canción chilena

Víctor Jara continuó el camino descubierto por Violeta Parra y se convirtió en uno de los principales exponentes de la nueva canción chilena. En los años sesenta, el lugar de encuentro de los músicos comprometidos con el movimiento social y político era la Peña de los Parra.


Jara participó activamente en la campaña política de Salvador Allende.
"Por su militancia, por el contenido de sus canciones, era la peña el lugar natural. Es así como él se incorporó y trabajamos juntos hasta el 11 de septiembre (de 1973)", le dijo a BBC Mundo el cantautor Ángel Parra, hijo de Violeta.

En los años setenta, Víctor Jara convirtió su voz y su guitarra en herramientas de cambio social y participó activamente en la campaña que llevó a Salvador Allende a la presidencia de Chile.

Durante este período, sus canciones y las de Violeta se escucharon fuerte en sindicatos, fiestas campesinas, federaciones de estudiantes y grupos de obreros.

Pocos días después del golpe de Estado que encabezó Augusto Pinochet, el cantautor fue detenido, torturado y asesinado.

Luces

Violeta Parra y Víctor Jara conjugaron la música popular con temas contemporáneos y para muchos músicos sus creaciones siguen siendo una fuente de inspiración.

OTROS PARRAS DESTACADOS
Nicanor (hermano de Violeta): anti poeta
Eduardo (hermano de Violeta): cantautor
Ángel (hijo de Violeta): cantautor
Tita (nieta de Violeta): cantautora
Isabel (hija de Violeta): cantautora
Javiera (nieta de Violeta): cantautora
"Ellos son como mis padres, son mi camino. Cada vez que estoy creando busco en ellos las luces", señaló a BBC Mundo el trovador Mauricio Gutiérrez.

"Son los dos grandes parámetros donde nos identificamos musicalmente. Es nuestra fuente para enriquecernos si queremos tener influencia chilena", le dijo a BBC Mundo el músico Antar, bisnieto de Violeta.

"América Latina les debe, y mucha gente también, porque todo lo que ahora se conoce como world music, de alguna manera tiene sus raíces ahí", agregó Jorge Coulon.

Víctor Jara y Violeta Parra trascendieron el tiempo y el espacio. Hoy sus obras se mantienen vivas y sus voces se siguen escuchando.

martes, octubre 02, 2007

+ VIOLETA

Violeta Parra
Joven a los 90
2/10/2007


Fue aplaudida y coreada como una estrella pop en La Yein Fonda, y es sólo el comienzo. Con nuevos discos, libros, películas, obras de teatro, exposiciones y Silvio Rodríguez como invitado al cumpleaños este 4 de octubre, Violeta Parra cobra nueva vida esta temporada.

David Ponce

Es pasada la medianoche del 18 de septiembre último en la Quinta Normal de Santiago y una larga hilera de gente se agolpa frente a la carpa de la Yein Fonda, habitual cita dieciochera dedicada este año por Álvaro Henríquez y Los Tres a Violeta Parra. La fila ni siquiera avanza, porque es tal la cantidad de público adentro que hace falta que salga gente antes de seguir vendiendo entradas. Y no es para pasar el 18 con reggaetón ni cumbia: lo que está sonando a esta hora en la fonda son las voces de Isabel y Ángel Parra, en vivo, cantando y tocando canciones de su madre, Violeta Parra.

Este 4 de octubre se cumple su nonagésimo natalicio, pero la homenajeada está más joven que nunca. No son sólo diplomas ni reconocimientos oficiales, sino algo mucho mejor. A noventa años de su nacimiento y a cuarenta de su muerte, la folclorista chilena es una presencia que crece entre músicos y públicos de distintas generaciones, desde la más profunda aproximación folclórica hasta sus obras disponibles en internet para la nueva generación pop.

En la Yein Fonda, Isabel Parra arenga al público a entonar a Violeta. Y a veces la gente entona más fuerte que los propios artistas, los versos de "La jardinera" y "Volver a los diecisiete", parte del repertorio que Ángel e Isabel presentan esta noche. "La Violeta es muy querida y tengo la impresión de que ahora estas velitas cumpleañeras empiezan a iluminarnos a todos", dice la propia Isabel Parra días más tarde. Porque no deja de ser un misterio que la gente cante estos versos de memoria. Después de todo rara vez Violeta Parra ha sonado en la radio en Chile, buena parte de sus discos originales no se puede comprar en las tiendas, porque sólo han sido reeditados en compilaciones.

Violeta volvió del cielo

Violeta Parra hizo su primer disco en 1956 en Francia, Chants et rhythmes du Chili, para el sello Le Chant du Monde. De vuelta, empezó a grabar en Chile.

Entre 1956 y 1966 hizo doce discos: siete en Chile, tres en Francia, uno en Alemania y uno en Argentina. Además hay veinte ediciones póstumas que completan un catálogo de cerca de ciento cincuenta canciones grabadas.

En todas ellas se destaca por el rescate del folclor, sus notables composiciones propias y lo poderoso de sus letras. Cosas que hacia su disco final, Las últimas composiciones de Violeta Parra (1966), se hacen más patentes. Baste decir que ahí puso de un viaje cuatro creaciones universales como "Rin del angelito", "Run Run se fue pa'l norte", "Volver a los diecisiete" y "Gracias a la vida".

Es justo esta etapa final la que su nieta, Javiera Parra, abordará en el disco de canciones de Violeta Parra que lanzará en abril de 2008.

"La última etapa es la más fructífera en términos musicales, ella se estaba sofisticando, son más interesantes, tienen más hueso que roer. Hay mucha personalidad", dice Javiera.

La nieta también es un link con otras iniciativas. Junto a su padre, Ángel Parra, va a participar tanto en la música de una obra de teatro callejero dirigida por Rodrigo Pérez, como en la de una cinta de Raúl Ruiz basada en "Violeta se fue a los cielos" (2006), libro de Ángel Parra.

También se avecinan nuevas ediciones musicales de la artista. Para octubre está previsto el lanzamiento de su primer box set, publicado por el sello Warner, que incluirá Las últimas composiciones (1966) y el fugaz disco grabado por la cantante en 1961 en Argentina, donde el LP fue censurado debido a la letra de protesta de la canción "Por qué los pobres no tienen", según relata el escritor Fernando Sáez en su biografía de Violeta Parra "La vida intranquila" (1999), recién relanzada. Y un adelanto ya disponible es la reedición que el sello EMI hizo de Carpa de La Reina (1965) que la muestra en su faceta de anfitriona en la carpa que tenía en esa comuna.

Cueca, rock e internet

El actor y cuequero Daniel Muñoz también tiene a su Violeta Parra favorita: es la recopiladora, la que recogió las cuecas campesinas que Muñoz acaba de grabar en el segundo disco de su grupo de cueca urbana, La otra patita (2007).

"Nuestra línea se aleja un poco de las cuecas campesinas, pero dimos con éstas y nos gustaron mucho las melodías", explica.

El desenfado del rock siempre ha combinado con la rebeldía de la artista, y el próximo ejemplo es el del trío Matorral, uno de los grupos locales más sensibles a la historia musical chilena. "Puedes ser un buen músico, pero es más difícil hacerte de un lenguaje y tener las cosas claras", distingue Felipe Cadenasso, cantante y guitarrista, que grabó una adaptación de la épica "Cantores que reflexionan" para el disco que el grupo lanzará el 14 de noviembre. "No me siento un continuador de ella, pero me imagino que es grande por este tipo de cosas. Aunque hubiera hecho sólo esa canción ya es mucho".

Más nuevos aún son cantantes pop de última generación como Javiera Mena y Gepe, que bajaron a Violeta Parra de internet para incorporarla entre sus diversas influencias, como cuando Gepe ha cantado en vivo "El palomo" y "Santiago penando estás". Y desde antes se destacan con nitidez Los Bunkers, quienes no descartan editar en un disco el repertorio de Violeta Parra que grabaron en vivo hace dos años.

"Siempre es interesante ver las lecturas de las otras personas", redondea la propia Javiera Parra. "Mientras más gente se atreva a desempolvar a Violeta de esa categoría de gigante es mejor".


www.violetaparra.scd.cl

http://www.lamusica.emol.com/detalle/index.asp?idnoticia=277203

lunes, octubre 01, 2007

VIOLETA PARRA POR DOS

Les dejo dos notas sobre Violeta Parra publicado el día de ayer en el mercurio, a esto habría que sumarle las paginas que le entregó el The Clinic a Violeta en la edición del Jueves Pasado.


OCTUBRE DE 1966. "Vengan a cantar junto a mí, no tengo plata para gastar en propaganda"
Violeta Parra: su desconocida entrevista cuatro meses antes de su muerte

Alfonso Molina Leiva


Reacia a las notas de prensa, la cantautora conversó durante varias horas con un joven estudiante que escribía en el "Suplemento Dominical" de "El Mercurio", quien llegó a la habitación en que vivía, contigua a la carpa de La Reina.
Desencantada por las pocas personas que acudían a su espectáculo, Violeta Parra narra aquí pasajes de su infancia y juventud y reflexiona con melancolía sobre su quehacer musical, en esta entrevista que transcribimos casi en su totalidad.
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ALFONSO MOLINA LEIVA

En la comuna de La Reina, en el límite aquel en que la ciudad deja de ser tal y empieza a tener su dominio el campo, se encuentra levantada una carpa grande y vistosa con una entrada rústica formada por troncos. Esa carpa es el orgullo de Violeta Parra. Posee un interior amplio con sillas de madera y totora y largos mesones de madera en bruto sobre piso de tierra. "Me gusta sentarme en la tierra porque sé que estoy firme y sentir la naturaleza en mí. Palparla con mis manos y sentirme cerca de ella para poder olerla". "Para mí no hay nada más hermoso que las cosas rústicas, quiero emplear todo lo que la naturaleza da y emplearlo tal como de ella nace".

Llegué un día de lluvia, era temprano y la función no empezaba. No estaba muy seguro de encontrarla allí porque pensaba que aquel lugar era sólo donde iba a cantar, creía que vivía en un departamento en el centro de Santiago. Pero no fue así.

"Así vivo yo"

Me hicieron pasar a la parte trasera de la carpa donde se encuentra una casita de adobes, más bien dicho a una pieza, sólo una, donde ella vive y que compone toda su casa. El recibimiento que me dispensó fue el más extraño del que hasta entonces había sido objeto. Fue algo así como una especie de advertencia a posibles dudas que yo pudiera tener con respecto al lugar donde vive y al mismo tiempo un saludo.

"Adelante", dijo. "Ésta es mi casa, así vivo yo". No sería difícil dar una descripción del lugar, pero más fácil resulta decir que basta con imaginarse una casita de campo, hecha con adobes, de techo bajo y piso de tierra. De ese suelo de conformación irregular, en que los muebles difícilmente guardan una posición nivelada. Estaba recostada en la cama porque, según me explicaba, había trabajado hasta tarde y luego comenzaba a llegar el público y la velada se prolongaría hasta avanzadas horas de la noche. Digo que la encontré recostada en la cama, porque inmediatamente al lado de la puerta se encuentra lo que hace de dormitorio, como asimismo un poco más retirado está el comedor y también unos sillones que representan el living. Todo en una sola pieza.

Sobre la cama tenía unos instrumentos musicales que eran unas guitarras pequeñas hechas con caparazón de animales y de muchas cuerdas, traídas de una reciente gira que había realizado a Bolivia, además de un cuatro venezolano. Su velador lo constituía un tronco rudimentario y las frazadas se componían de unos chales confeccionados por ella misma. Mientras conversábamos afinaba aquellos instrumentos y me contaba que la casa la había construido ella misma. Los adobes los había hecho con barro de su patio y el diseño era propio, así como también había dirigido la obra. "A usted le parecerá extraño todo esto, que viva así, sin lo que otras personas llaman comodidades. Para mí esto es comodidad, me crié en el campo y viví así largo tiempo y jamás cambié mi modo de vida".

La viruela

Cuando quise saber sobre su niñez, me dijo: "No le encuentro mayor interés hablar sobre mi infancia que fue como la de todos los niños, además mucha gente la conoce y no tiene nada de extraordinario. Éramos pobres, somos muchos hermanos y mi padre era profesor de música en un pueblito de Chillán y también algo aficionado a la bebida. Mi primera expresión de actuación en público fue un día en que yo me di cuenta de que no había dinero para alimentarnos. Tomé mi guitarra (no tendría más de 11 años) y junto con mis hermanos menores salí a cantar al pueblo provista con una canasta. Cantamos en la calle y no recibíamos dinero, sino que alimentos y frutas. Pasamos gran parte del día fuera del hogar y ya tarde volvimos con la canasta llena de comida para nuestra casa. Mi madre estaba muy preocupada y nos esperaba intranquila. Cuando llegamos y le narré lo que habíamos hecho, nos abrazó y lloró inconsolablemente y, posteriormente, me dio un gran sermón. No salí nunca más a cantar a la calle y mucho menos a pedir comida".

"Luego nos trasladamos a Temuco, a un pueblo al interior de la provincia. Aquel viaje que realizamos en tren tiene un amargo recuerdo para mí. Durante el trayecto me sobrevino una espantosa enfermedad que no era otra que la temida viruela, la que me contagié en el coche en que viajábamos. Llegamos con grandes esfuerzos al pueblo al que mi padre fue trasladado y pasé muchos días en cama al borde de la muerte. Realmente no sé cómo me salvé". Su rostro guarda hoy las huellas de aquella terrible enfermedad.

"En realidad, no creo que haya más cosas de importancia en mi niñez que recordar, salvo la principal, que fue el gusto por la música chilena, que empecé a practicar en esa temprana edad".

"Escriba lo que ve"

"Quiero que ponga en lo que va a escribir, dijo, todo lo que ve, lo que se hace en esta carpa y lo que presencia la gente que aquí viene. No escriba cosas hermosas acerca de mí, ni aquellas que puedan ser apreciaciones subjetivas, así como también narre exactamente el modo de vida y que su interpretación quede a cargo de aquel que me visita y el que me conoce. Deseo que lleguen a esta carpa y se den cuenta personalmente de lo que aquí se realiza y cómo se canta el verdadero folclore".

"Ojalá que por medio de esta entrevista se invite a todos a visitarme y decirles que vengan a cantar junto a mí, no tengo plata para gastar en propaganda y quiero aprovechar esta oportunidad. La mantención de la carpa y el pago de los artistas me llevan gran parte de las entradas".

Hay una especie de nube sobre Violeta Parra, que no la deja mantenerse tranquila y que es causada por la ausencia de juventud en su carpa. Ellos no van a visitarla, los que van por lo general son matrimonios y gente mayor de edad. Me comenta que lamenta la indiferencia de los jóvenes por estas reuniones de música folclórica, acentuada además porque compuso para ellos una canción con gran cariño y dedicación, especialmente dirigida a los estudiantes.

Narró sus experiencias del viaje realizado a Europa y América y de las atenciones muy especiales que recibió en Francia. Después de largo rato de conversación, tuve que retirarme, porque empezó a llegar público para esa noche. Dejé atrás a esa mujer que ha dedicado íntegramente su vida a la música de nuestro pueblo, que quiso dejar en mí una cordial invitación para todos aquellos que quieren ver y escuchar cómo se canta con real dedicación nuestra música chilena.

La historia de un encuentro inesperado: "Fue una conversación triste"

"No va a querer darte ninguna entrevista. Ella es bien difícil", fue la sentencia lapidaria que le dirigió José María Navasal, entonces editor del "Suplemento dominical" de "El Mercurio", al inexperto estudiante de primer año de derecho que le proponía entrevistar a Violeta Parra, en septiembre de 1966.

Alfonso Molina tenía entonces 19 años y había llegado a "El Mercurio" como estudiante escolar con ganas de escribir, influido por las clases de literatura que recibía del hermano Martín Panero, su profesor en el Instituto Alonso de Ercilla, de los hermanos maristas.

En el diario lo recibió un lacónico José María Navasal, quien le pidió que le trajera sus crónicas, y finalmente se las terminó publicando en la contratapa del suplemento dominical, que luego sería reemplazado por la "Revista del Domingo".

Dos días en La Reina

Molina llevaba doce meses escribiendo entrevistas a personas del ambiente artístico, como Orietta Escámez, Pepo y Octavio Cintolessi. Y pese a los presagios de Navasal, persistió en sus intenciones de entrevistar a Violeta.

"Fui el primer día a ver su espectáculo en la carpa de La Reina. Había muy poco público, unas 20 o 30 personas, en una carpa que podía recibir a mucha gente, sobre mil, calculo. Servían en el interior unos trozos de carne y anticuchos dentro de un brasero, acompañado de sopaipillas, empanadas y un vaso de mistela (un trago en base a aguardiente, canela, palos de membrillo, cáscara de naranja y clavo de olor). El interior de la carpa tenía sillas de totora y mesones sobre piso de tierra".

"Era un encuentro casi familiar, ella conversaba con los asistentes y entraba y salía de la tarima. Cuando terminó, me acerqué con timidez a pedirle una entrevista. Fue gentil, tal vez porque me vio bien joven. Me citó para el otro día, a las cinco de la tarde".

"Al otro día, cuando llegué, no estaba para nada preparada para la entrevista, aún cuando la habíamos acordado la noche anterior. Supuse que estaba descansando en su casa-pieza, seguramente recostada. Ella misma me abrió la puerta y sólo entrar, estaba la cama y un trozo de tronco que hacía las veces de velador".

"Me mostré algo sorprendido porque pensé que estaba cometiendo una imprudencia al entrar a su dormitorio, y ella misma, notando mi actitud, me tranquilizó diciendo que así vivía ella, que ése era su estilo. El hecho de tener la cama tan pegada al suelo era consecuencia del pavor que le provocaban los temblores, que le recordaban el gran terremoto que azotó en 1939 a la ciudad de Chillán".

"Fue un encuentro amable y sincero. Tal vez porque yo era un desconocido se abrió y me relató muchos episodios de su vida. Estuvimos conversando hasta la noche, cuando ella tuvo que irse a hacer su presentación en la carpa".

"Tenía una voz baja y aguda al mismo tiempo. No era una voz impostada ni educada para modular, pero no era ordinaria en sus expresiones. Jamás titubeó al conversar, era asertiva y orgullosa de su obra".

El desamor

Durante cuatro horas, el tono de desencanto de una Violeta que conjugaba humildad y altivez impresionó al novel periodista. "Me hablaba del desamor y la soledad, de que necesitaba a los hombres, pero ellos la traicionaban". Sus fracasos amorosos y su poco reconocido caminar por Chile buscando la música del pueblo constituyeron tópicos recurrentes. También sus composiciones. "Yo no canto tonteras', recuerdo que repetía".

Fue una entrevista triste. "Era joven y quedé muy apesadumbrado. Me demoré como dos semanas en escribirlo". Unos meses después, Violeta Parra se suicidó en la carpa de La Reina, el domingo 5 de febrero de 1967.

"No me sorprendió. Había palpado su desencanto. Lo entendí de inmediato. Creo que fue la última entrevista que dio a la prensa durante su vida. No he visto ninguna publicada con fecha posterior".

Con el tiempo, Alfonso Molina se convirtió en un reputado corredor de la Bolsa de Comercio. Pero no olvida su melancólico encuentro con Violeta, hace ya cuatro décadas.

http://diario.elmercurio.com/2007/09/30/artes_y_letras/_portada/noticias/96CCAEA0-7812-40B7-99A1-12C3C88424F9.htm?id={96CCAEA0-7812-40B7-99A1-12C3C88424F9}

ENSAYO. Vigencia de su obra:
VIOLETA después de vivir un siglo

Juan Pablo González



"Empezamos a trabajar en la casa de Nicanor(...) Ahí nació el proyecto de transcribir a escritura pautada todo lo que había recopilado del folclor, que era una enormidad. Ella había viajado bastante por el territorio nacional. Empezamos a transcribir y a comentar". (Gastón Soublette).
Foto:El Mercurio




El aporte de Violeta Parra radica en transformar una categoría segregante, como es el folclor, en una unificante, como es el arte. Su obra se convierte en fuente iluminadora para todo artista, pues allí se halla la palpitación de la gente más pretérita. Las canciones de Violeta son canciones de su tiempo, de un tiempo de agudos conflictos sociales, que por primera vez eran expresados en forma elocuente por la canción popular.
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JUAN PABLO GONZÁLEZ
Musicólogo del Instituto de Música UC.

En una mesa redonda en torno a la figura de Violeta Parra, organizada por la Vicerrectoría de Comunicaciones y Extensión de la Universidad Católica en 1971, el escritor y antropólogo peruano José María Arguedas afirmaba que Violeta representa uno de los casos más excepcionales e interesantes de cuantos se pueden presentar en el arte latinoamericano. Su aporte radica -señala Arguedas- en haber transformado una categoría segregante, como es el folclor, en una unificante, como es el arte. Su obra se convierte en fuente iluminadora para todo artista, pues allí se encuentra la palpitación de la gente más pretérita, más menospreciada, más segregada, que, por haber creado en ese estado de marginalidad, crea obras que constituyen un mensaje pleno de fuerza, concluye el escritor peruano.

Economía de recursos

En efecto, el legado de Violeta Parra, en una tierra más bien austera en expresiones musicales, consistió justamente en ampliar las influencias de la canción chilena, con una visión más artística que antropológica del problema, incorporando prácticas musicales pretéritas y de otros pueblos de América, siempre dentro de una severa economía de recursos. La canciones de Violeta, atrayentes por su sinceridad expresiva y por su notable factura formal, son canciones de su tiempo, de un tiempo de agudos conflictos sociales, que por primera vez eran expresados en forma elocuente por la canción popular. En su obra poética, musical y plástica, impacta la frontalidad de la crítica, en una tierra de eufemismos; la mezcla del amor humano con el amor divino, en una sociedad católica; y su libertad para vivir y ser mujer, en una época sin feminismos.

Si bien sus canciones surgen del fragor de su tiempo, lo han trascendido con creces, adquiriendo nuevos sentidos para las audiencias venideras. "Gracias a la vida", "Volver a las diecisiete", "Me gustan los estudiantes", "La carta", "Arauco tiene una pena" y "Run Run se fue pa'l norte", por ejemplo, son canciones de amor, de dolor y de lucha, creadas hace más de cuarenta años, pero que mantienen toda su frescura y fuerza original. De este modo, Violeta Parra ejercerá una influencia importante en músicos chilenos de distintas corrientes musicales y sus canciones serán interpretadas tanto por grupos de huasos como por bandas de rock. Sin embargo, será su libertad para mezclar raíces musicales diversas, tocando ritmos chilotes en instrumentos andinos, por ejemplo, la que marcará el camino de las propuestas más originales de la música popular chilena.

Apertura de un manantial

Si no podemos imaginar la existencia de Quilapayún o de Inti-Illimani sin la senda abierta por Violeta Parra, tampoco podemos concebir a Los Jaivas y Congreso sin el despertar hacia la mezcla latinoamericana propuesta por Violeta. Incluso, por su actitud franca, creativa y transgresora, algunos músicos actuales ven en ella el espíritu rebelde del rock en nuestro suelo. De este modo, no resultará extraño que al cambiar el siglo, Alvaro Henríquez, del grupo Los Tres, produzca un CD llamado justamente "Después de vivir un siglo", cita de "Volver a los diecisiete", donde confluyen los solistas y bandas chilenas de rock y pop más destacados de comienzos del nuevo siglo, como Chancho en Piedra, Lucybell, Los Miserables, Mamma Soul, Los Bunkers, Joe Vasconcellos, Javiera Parra y Anamaría Tijoux. Cada uno de ellos con sus particulares modos de aproximarse a la obra de Violeta.

La necesaria ampliación de la paleta sonora y expresiva de la canción chilena, había sido iniciada por Violeta a comienzos de los '50, desenterrando géneros, instrumentos y prácticas musicales sepultadas por el tiempo. "Voy a desentierrar canciones", decía. Es así como recorrió el país recolectando repertorios y formas de interpretación que luego difundirá y fundirá en su propia creación. En ella, habita una conciencia de artista que la hace transitar caminos propios y originales.

Ya sea por la crucial influencia de su hermano mayor, Nicanor Parra; por haber expuesto sus tapices en el Museo de Artes Decorativas de el Louvre; o por vivir artísticamente su vida, Violeta Parra instala un campo artístico y popular propio. De este modo, su obra poético-musical se transforma en el mayor impulso renovador que ha recibido la música popular chilena desde su interior. Esta renovación se entiende al descubrir en Violeta una personalidad artística completa, que no sólo buscó expresarse a través de la música, la poesía y la plástica, sino que a través de su propia vida, la que transformó en un acto artístico, que define muy bien la renovación del ser mujer, de la cultura popular, y de la música chilena en la década de 1960. El drástico fin que Violeta puso a su vida, manifiesta el total control del artista sobre su obra, en la que también se ha transformado su propia existencia.

La aparición de la Nueva Canción en Chile, que alcanzó ribetes de movimiento continental, fue posible gracias a talentos individuales como el de Violeta, al que se sumaron sus hijos Angel e Isabel, junto a Patricio Manns, Rolando Alarcón y Víctor Jara. La mezcla instrumental desarrollada por la Nueva Canción Chilena y su perfil de música elaborada y abierta a la innovación, constituye todo un modelo para el desarrollo de nuevas mezclas y elaboraciones musicales en Chile, país que ha aumentado su apertura a influencias externas desde el retorno de la democracia, pero que se mantiene ante el peligro de permanecer sepultado bajo ellas.

Hoy día, los nuevos cantautores chilenos permanecen confundidos bajo la maraña de sonidos que envuelve la escena musical contemporánea, mientras que el rescate del folclor ha sido sustituido por el husmeo en las músicas del mundo. Si a esto sumamos la enorme circulación musical a la que se enfrenta el auditor actual y la influencia ejercida por el mercado, podremos imaginar a las nuevas Violetas Parra, si las hubiese, desplazadas por la larga fila de estrellas que buscan la fama instantánea en televisión. Los cantautores chilenos actuales se han alejado de la industria musical establecida, cultivando un modo independiente de producción y distribución de su obra, que ha sido parcialmente financiado por fondos públicos concursables. Entre las nuevas cantautoras se destacan Magdalena Matthey, Elizabeth Morris y Francesca Ancarola y, entre los cantautores, Francisco Villa y Gepe.

El imperio del diseño y del remake llegado con la posmodernidad, el pop parece invadirlo todo. Lo hace al amparo de poderosas corporaciones internacionales de la entretención, que repletan nuestros parlantes de booms-booms bien ecualizados. Ante ellos, el cantautor sólo puede mantener distancia. No es que las canciones de Violeta no se sigan cantando, somos nosotros los que no logramos escucharlas.

La próxima exposición de Violeta

Después de muchos años viajando en maletas y paquetes por todo el mundo, de la mano de Isabel y Ángel Parra, la obra visual de Violeta encontró un lugar para que todos los chilenos la pudieran ver. La muestra se realizará en el Centro Cultural Palacio de la Moneda a partir del 8 de noviembre y, según cuenta su directora Alejandra Serrano "se exponen 47 piezas, entre óleos, arpilleras y obras en papier maché, que se dividen en tres muestras definidas temáticamente, las que serán presentadas consecutivamente en un espacio especialmente concebido y diseñado para ello (el primer nivel subterráneo) y que dentro del centro es de gran visibilidad y presencia. Este espacio incluirá también elementos sonoros, audiovisuales y gráficos".

Esto fue posible gracias a un comodato -gestionado por la Corporación del Patrimonio Cultural- en que la Fundación Violeta Parra (comandada por sus dos hijos) entregó hasta 2012 las obras plásticas de la artista al Centro Cultural Palacio de la Moneda, quienes adquirieron el compromiso de dar un alto estándar a su exhibición y, por supuesto, a su conservación (su restauración se realizó por medio de un FONDART). La condición de la exposición es que se realizara sin lucro.

El trabajo, según explica Cecilia García-Huidobro, vicepresidenta de la corporación, ha sido enorme: "Hemos trabajado dos años en ayudar a la Fundación en los términos del comodato y en la implementacion del espacio, y la publicación de un libro que es a su vez el catálogo de la muestra, todo ello con la ayuda de la Ley de Donaciones Culturales y Minera Escondida". Ángel Parra está contento con esa solución: "Esto representa la posibilidad de que el legado sea visto físicamente por todo el mundo, que es lo que mi mamá quería, que la gente se sienta identificada con la cultura popular chilena y que supiera que en ella hay dignidad. Que desarrolle un gusto por Chile".

No se sabe qué ocurrirá después con la obra visual -hasta ahora la menos conocida- de la cantautora. De todos modos, un espacio definitivo se hace imprescindible, pues además de la obra visual, la fundación tiene en su poder los manuscritos y grabaciones, objetos personales y otras expresiones de Violeta Parra.


http://diario.elmercurio.com/2007/09/30/artes_y_letras/artes_y_letras/noticias/D75879A3-2AF7-4DEC-8545-557BB3B5289E.htm?id={D75879A3-2AF7-4DEC-8545-557BB3B5289E}