domingo, mayo 02, 2010

Tributo a 31 minutos

Algo había adelantado de este disco en el último programa del 2009, pero hasta la fecha aún no se vende en Chile, por esta razón decidí programarlo completo, haciendo averiguaciones sobre los músicos mexicanos que participan en la mayoría de estas versiones. Si bien México nos conquistó con sus mariachis, sus rancheras, que se escuchaan en cada rincón de nuestro país, resulta curioso como la música mexicana nos tributa en este disco

No esta demás comentar que las publicaciones en este blog van muy adelantadas a las transmisiones de la radio,

Pero bueno, les dejo con el podcast en donde tocamos este disco, a la espera que salga por fin a la venta en Chile

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Los Mac's Kaleidoscope Men

En esta oportunidad escucharemos de forma integra el disco Kaleidoscope Men de Los Mac's editado el año 1967.
Si bien en esa época el mundo del espectáculo destacaba con grandes bombos y platillos la nueva ola, los pretty faces de la música chilena, no es menos cierto que en todas partes del mundo se daba un movimiento similar en donde en forma paralela a estos fenómenos musicales se desarrollaba una vertiente de música juvenil mas ligada a la tendencia universal de cambios y descubrimientos musicales.
En este escenario el disco Kaleidoscope Men de Los Mac's, viene a representar el impacto que provoca en los músicos chilenos el disco de The Beatles Sgt. Pepper's lonely hearts club band editado el mismo año.

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Mas datos sobre los Mac's

http://es.wikipedia.org/wiki/Los_Mac's

domingo, abril 25, 2010

Todos juntos (y sin letra chica)

Por Marcos Moraga L. / La Nación Domingo
Se unieron para capear en familia el baldío posterremoto y ayudar a reconstruir la biblioteca de la isla Robinson Crusoe. Y para compartir la experiencia de sentir sus canciones raptadas por alguna marca comercial. DVD de por medio, dos referentes de la música nacional entregan sus recetas para el desastre.




Domingo 25 de abril de 2010 | | LND Cultura
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El concierto parte a las 20 horas y las entradas están disponibles en Ticketmaster.


Una vibra que dicen compartir, una hebra que se enraíza en Latinoamérica, que pasa por la Patagonia, por La Araucanía, por Rapa Nui. Y por ahí aventuran la definición de su alianza: Vasconcellos y Los Jaivas están reconociendo terreno en la Estación Mapocho, donde decidieron juntar fuerzas para ofrecer este 8 de mayo un concierto a dos bandas.

Que sí, dicen, será la oportunidad para promocionar dos DVD. Los Jaivas, en su esquina, presentando la antología “Obras cumbres”; Vasconcellos revelando las imágenes de “Mágico -El recital”, el concierto en el Teatro Caupolicán con el que celebró 50 años de vida.

“Pero esto también tiene que ver con la situación de los artistas chilenos posterremoto”, dice Mario Mutis

“Los músicos nos quedamos sin trabajo. Nadie nos está contratando para hacer giras por Chile. Queríamos hacer un recital en Santiago, que hace tiempo no organizamos, y con un fin benéfico”, explica el bajista.

Con la entrada, los crustáceos del rock chileno y el mágico ideal solicitan un libro -cualquiera-, para reconstruir la biblioteca de la isla Robinson Crusoe en Juan Fernández. “Es una ceremonia”, completa Juanita Parra, la mujer de las baquetas en Los Jaivas.

Serán más de tres horas de concierto, con canciones en conjunto y la presencia de Rosario Mena, Vasti Michel y Camila Moreno para abrir los fuegos.

“Y la posibilidad de apapacharnos también nosotros”, dice Vasconcellos, con la mira en su banda y Los Jaivas, dos conjuntos con encuentros y banderas comunes.

HEDIONDO DE BUENO

Uno de esos encuentros fue en el Estadio Nacional, mayo del 2003, cuando Los Jaivas convocaron a miles para despedir cantando a Eduardo “Gato” Alquinta, fallecido el 15 de enero de ese año.

Y por más que el luto amenazaba en bambalinas, Vasconcellos le hizo el quite, subió al escenario junto a la banda amputada y sintió las frases de “En el tren a Paysandú” ahora saliendo de sus pulmones. Garganta felina por algunos minutos. “Pero por más que me ponga triste, sólo me acuerdo de historias para reír”.

-¿Por ejemplo?

-Un concierto en Canela. Estábamos mirando el escenario, después de un ensayo general. El “Gato” me dice: “Oye Joe, el micrófono está súper hediondo”. ¿Qué me quería decir? Quedé como descolocado, buscando alguna definición técnica, de sonido. Y cuando me subo al escenario, el micrófono, compadre, se había comido un guarén. La huevá estaba podrida. Y el “Gato” se mataba de la risa.

Vasconcellos puso pie en Chile en 1979 y le regalaron dos discos de Los Jaivas. En uno, recuerda, “aparecían estos barbones con tubos largos”. Trutrucas. “En base a eso yo me había hecho una con PVC y había cachado y me fui en la volá”, dice. Antes de su incorporación a Congreso. Juanita Parra lo conoció en 1996, cuando llegó de París. “Yo lo vi durante los últimos años de la dictadura, en el Café del Cerro”, cuenta Ankatu Alquinta, “y quedé maravillado con la banda, la formación de Verde Cerca (1992). Fue la época en que decidí dedicarme a esto. Era impresionante. Pero Eloy (Alquinta) era más cercano”.

-Vasconcellos: “Sí, nos juntábamos harto. Y me decía: ‘¡Chis, voh parecí el Prince chileno, huevón!’

Los Jaivas y Joe acaban de sumar otro punto en común, cuando París decidió ocupar “Todos juntos” para su campaña bicentenaria.

Mario Mutis: Ese temita. Sigue como el primer día. El comercial está al aire sin que hayan hecho caso absoluto de ninguna de nuestras sugerencias. No queremos esa asociación, se lo hemos pedido y llevamos 15 días sin respuesta. Estamos todavía conversando, con asesorías. Como dicen los franceses, el pescado ya está vendido.

-Juanita Parra: Eduardo Parra nos llamó desde París -la ciudad- y nos dijo: “Pero nooooo, como pueden estar peleando. Pongan la otra mejilla”. Me gustó esa visión pacifista. Volvimos a la SCD con esa postura y nos dijeron que no, que cómo se nos ocurría.

-Mario Mutis: Los abogados se cagaron de la risa. Y en la SCD nos dijeron: “Señores Jaivas, ahí tienen la bandera, todos vamos a estar detrás de ustedes”. Así que si ahora no hacemos algo, cuándo. Si no, morimos con la bandera en la cajuela del auto. Y no cabe. (Risas)

-Vasconcellos: Lo único que yo les puedo decir es que a mí me pasó en un momento de extrema exposición. Llega un loquito en Copiapó y me tira un casete rojo de lo más picante que hay para que me pegara en la cabeza. Y me dijo: “¿y a cuánto se vendió el hijo del sol luminoso? Chuchetumadre, erís igual todos los huevones vendíos de mierda”. Y me estremecí, porque mi cara estaba para vender pañales, detergente. Cuando uno trabaja con un sello vendes el fonograma, no tu alma. La empresa nunca supo entender que no es así. En dos años frecuenté abogados y no músicos.

-Juanita Parra: Y es un desgaste. Son cuatro horas de reunión y qué ganas de juntarse cuatro horas a tocar.

-Vasconcellos: El parangón que hago es HidroAysén, Pascua Lama, Punta de Choros. La realidad a la que nos vamos a enfrentar es que no vamos a tener presidentes, vamos a tener gerentes que se entienden con otros gerentes. Todo es negociable, manoseable, vale el número azul. Si estás en ésa, vamos. Si no, haz lo tuyo. Vas, compras la pelea, sacas tu bandera y cuando miras para atrás no queda ningún huevón. Estás solo frente a un Godzilla rodeado de abogados dispuestos a pisotearte. Y ojo que hay medio Chile que demoler.

“Pero así están las cosas”, dice Mutis, frente a la Estación Mapocho que abre caminos del pasado. “Como en las tragedias, como en los terremotos, como la familia, nos juntamos. Y ésa es la razón de ser de todo esto”.

Los Jaivas y Joe Vanconcellos en Concierto

miércoles, abril 14, 2010

Rolando Alarcón podcast 3

Este es el tercer y ultimo programa dedicado a Rolando Alarcón con motivo de la edición de su biografía. En esta sesión se habla sobre las producciones de Rolando editados entre 1970 y 1972, y las conclusiones que saca el autor del libro sobre la figura de Rolando, los resultados personales de Manuel y sus nuevos proyectos.
Manuel administra el sitio de Rolando Alarcón www.rolandoalarcon.cl, en donde pueden encontrar mas antecedentes sobre el cantautor.
El libro Rolando Alarcón la canción en la noche está a la venta en Discomanía, y en la Facultad de música de la Universidad de Chile aproximadamente a $4.500.

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Rolando Alarcón Podcast 2

Esta sesión es la segunda de tres dedicada al lanzamiento del libro “Rolando Alarcón, La canción en la noche”. En esta sesión trataremos sobre su trabajo en el conjunto Cuncumén, su relación con Víctor Jara, su aporte al Neofolclor, la canción comprometida, el cambio en su instrumentación a partir de sus discos editados por el sello tiempo, y su segunda etapa compositiva a partir del año 1969.

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Rolando Alarcon Podcast I

A fines de 2009 salió editado el libro "Rolando Alarcón, la canción en la noche" de Carlos Valladares y Manuel Vilches, que nos entrega una biografía amena e informada sobre la vida de Rolando Alarcón y sobre la evolución del medio musical en el cual se desenvolvió este músico chileno. Por este motivo me junté un día sábado del mes de Febrero con Manuel para conversar sobre este libro. De la conversación que duró más de 2 horas saldrán aproximadamente 3 programas en el cual iremos mezclando la conversación con la música.
En este primer programa conversaremos sobre los inicios del libro, de la investigación realizada en Chillán, y de los primeros pasos de Rolando en el conjunto Cuncumén. En lo musical nos centraremos en escuchar varios temas de su primer disco solista editado el año 1965, algunos de su segundo disco editado el año 1966, y después nos devolveremos en el tiempo para escuchar las primeras participaciones de Rolando en el primer disco del Cuncumén grabado en el año 1957.

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Rolando Alarcón La canción en la noche

Apareció a la venta el libro Rolando Alarcón, canción de la noche. Un libro que retrata en forma amena la vida de este músico chileno, que pertenece a las raíces fundamentales de la música folclórica chilena, del neo folclor, y de la nueva canción que se desenvolvió desde la segunda mitad de la década de lo 50 hasta 1973.
Dentro de una sociedad que ha demostrado cada vez mas interés por la historia de la música popular, como lo han demostrado diversos estudios publicados en los últimos años, la edición de este libro viene a contribuir a un mayor conocimiento de esta época, a detener el borrado de la memoria, y a ubicar en el lugar que se merece Rolando Alarcón dentro de los representantes del música chilena. El libro entrega un retrato justo, mostrando sus virtudes y sus defectos, abriendo detalles sobre su vida que nos hacen mirarnos como sociedad sobre la discriminación que puede llegar a sufrir las personas en nuestro país.
Este libro esta construido de la forma de hacer hablar todas las voces, todos los datos que se tienen sobre Rolando, para finalmente, a través de la investigación, dejar la versión definitiva de las diversas etapas de la vida de este músico. Además el libro se adentra en la evolución de la música chilena en es época, entregándonos anécdotas, confirmaciones o desmentidos sobre distintos “mitos” que han rodeado la música nacional.
Rolando Alarcón. La canción en la Noche, es un libro que se agradece en estos tiempos de recuento de nuestra historia nacional.

viernes, marzo 19, 2010

Margot Loyola lanza dos antologías para el Bicentenario

La folclorista e investigadora de 91 años lanza mañana un disco doble que compila piezas inéditas de diversas zonas del país. En junio publicará un ambicioso libro sobre la cueca.

ANDRÉS DEL REAL
Con 91 años en el cuerpo y más de sesenta de actividad musical, Margot Loyola no muestra intenciones de dejar su carrera como solista e investigadora del folclor nacional. Para este 2010, la ganadora del Premio Nacional de Arte en 1994 tiene preparados dos ambiciosos proyectos en completa sintonía con el Bicentenario.

El primero de éstos es de alcance inmediato. Mañana, en la Corporación Cultural de La Reina (gratis, a las 18:00 horas), Loyola presentará junto al conjunto Palomar "Otras voces en mi voz", un disco doble que intenta condensar su trabajo como solista e investigadora. Se trata de un voluminoso catálogo de 43 canciones inéditas de diversas zonas de Chile, interpretadas por Loyola y con comentarios escritos por ella misma, una muestra de que la comadre de Violeta Parra sigue tan activa como siempre.

"Hace poco más de seis años, mi marido me dijo que grabara las mejores canciones de mi repertorio. Grabé de todo un poco: tonadas, pregonas, melodías de salón, temas de Isla de Pascua, de Chiloé y mapuches, y después las dejé en remojo", cuenta la artista sobre la génesis de esta titánica compilación, que pone a disposición del público "el trabajo inédito de nuestros campesinos desconocidos, el patrimonio de comunidad", según ella misma explica.

Los registros estuvieron guardados hasta que el sello Oveja Negra los editó en un álbum que desde esta semana puede adquirirse en disquerías del país, por un precio referencial de $6.990. "Se nos ocurrió postular a un Fondart en el gobierno anterior y nos fue bien. Cuando lo grabé no le hice ninguna propaganda, como rosita en el campo nomás", dice Margot.

"Otras voces en mi voz" incluye también recuerdos fotográficos de Loyola con artistas de zonas rurales, cuatro poemas -uno de ellos recitado por Daniel Muñoz- y "Saludo a Margot", una canción del grupo hip hop Legua York, dedicada a la folclorista.

Pero éste no es el único proyecto de la cantautora nacida en Linares. Para mediados de año se espera la publicación de "La danza de la vida y de la muerte", un libro que rescatará su trabajo investigativo de años sobre la cueca en diversos sectores de Chile. El volumen será editado por la Universidad Católica de Valparaíso, y contendrá además 4 CDs y un DVD, con 147 ejemplos de cuecas inéditas del país.

"Estamos entregando nuestro vivir y nuestro sentir con la cueca, de Arica a Magallanes, desde los años 40 hasta la fecha", dice la compositora, quien explica el título del libro: "Hoy, la cueca está en la devoción y en la muerte. En los funerales la gente pide cueca. No es para la jarana nomás; es la de la vida, del vino, y está más viva que nunca".


"Mi Maule se está muriendo"
Una de las zonas más afectadas por el terremoto del pasado 27 de febrero fue la región del Maule, lugar de origen de Margot Loyola, quien visitó el sector pocos días antes del sismo.

"Por esas cosas del destino, nos tocó ver el amanecer con Margot en el río Maule, y de repente ella se puso a llorar", cuenta su esposo, el académico Osvaldo Cádiz. "Le pregunté por qué lloraba, y me respondió 'mi Maule se está muriendo'. Fue algo muy especial", agrega Cádiz, quien revela la preocupación de ambos por sus parientes afectados en lugares como Putú y Constitución. "El mar se llevó todas las casas del Maule donde estuve tantas veces, cantando con la gente de allá", dice con tristeza la cantautora.

Publicado por el mercurio 19 03 2010

miércoles, marzo 17, 2010

Despues de...

Uno no puede abstraerse de todo lo que pasa, cuando la naturaleza te muestra en forma tan explicita su enorme poder, y que frente a esa expresión uno se siente un ser mínimo, un detalle sobre esta existencia. La tierra tuvo la opción de seguir un par de minutos mas, y si se hubiera dado ese placer, ya nada de la existencia humana sería importante. En el terremoto muchos llegamos a sentir por unos instantes esa sensación de entrega tan necesaria cuando llega el minuto exacto de la muerte.
Pasado el sacudón, los nervios, la tensión, se acomodaron como parte de la vida misma tal como lo son la respiración y el pestañear. Todo se sigue moviendo, nada nos hace estar tranquilos.
El sufrimiento, el ver como están nuestros compatriotas, nos hace bajar la guardia. Todo esto puede llegar a destruir la fuerza vital necesaria para estos momentos de nuestra vida.

Y frente a todo esto, nuestro aporte como un humilde programa de radio, es hacerle llegar a todos ustedes unas notas, un canto, un ritmo que les entregue energía, que los lleve de nuevo a la sangre ese pulso que nos ha inundado desde siempre en la música chilena, y que nos devuelva de alguna forma la esperanza, las ganas de vivir, de sonreír, de seguir adelante.
Nada mejor que escuchar una selección de alguno de los temas más enérgicos de los Jaivas, para volver a respirar desde el alma con toda la fuerza de la vida.
Los temas que se escuchan en este programa corresponden a los sgtes discos:
La ventana- Todos Juntos
Los Jaivas (El indio)
Cancion del Sur
Alturas de Machu Pichu
Aconcagua
Mamalluca

Un fuerte abrazo

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domingo, marzo 07, 2010

Casa natal de Violeta Parra afectada por terremoto

A las 2.500 viviendas dañadas por el terremoto hay que sumar la Casa donde naciera Violeta Parra, ubicada en Roble 531, inmueble que estaba sin uso ni moradores y que se mantuvo en pie.

Ahora se deberá efectuar un estudio que determine como se encuentra la estructura de esta vieja casa de adobes que tiene un alto significado para la cultura.


El municipio ha señalado que si la casa resultó con daños estructurales que obliguen a su demolición se tendría que estar pensando en una réplica de la misma y hacia allá deberán estar orientados todos los Proyectos que pretendan lograr recursos para su restauración.


En alcalde de San Carlos Hugo Gebrie asegura que escuchará a los profesionales y técnicos antes de actuar "...si la casa resultó con daños estructurales que obliguen a su demolición se tendría que estar pensando en una replica de la misma..."



Cabe agregar que esta casa fue regalada por el ayuntamiento de Baena, España hace ya cinco años y que es Monumento Nacional, en su categoría de Monumento Histórico, declarada el 29 de septiembre de 1992.


Hace 5 años que sus puertas han permanecido cerradas para frustración de los visitantes y turistas que llegan al lugar en busca de revivir la historia de esta mujer, que en su niñez estuvo con sus padres en esta zona.


La única noticia que se tuvo sobre este inmueble fue el inicio de un estudio del inmueble, antes del terremoto, desarrollado por profesionales de arquitectura y financiado con recursos gubernamentales, y su proyecto a fondos externos aún no se concreta y ahora obviamente deberá reformularse.


Sin ningún tipo de señalización hoy, esta casa con tanto significado cultural aparece como una más de las cientos que el terremoto dañó en San Carlos.



FUENTE: SAN CARLOS.- (Mario San Martín Aliaga)
http://www.radioelsembrador.cl/index.php/noticias-sembrador/1316-casa-natal-de-violeta-parra-afectada-por-terremoto

En Pudahuel se cae casa donde vivió Violeta Parra

El terremoto destruye parte de la historia de los Parras en la comuna

Pudahuel Santiago de Chile, casa en donde vivió Clarisa Sandoval Navarrete, madre de los célebres, Nicanor, Roberto y Violeta Parra, resulta gravemente dañada y con peligro de derrumbe tras el terremoto del 27 de febrero 2010; que afectó al centro-sur del país.

El domicilio que albergó a los insignes Parras, está ubicada en Calle Serrano N° 1229 en Pudahuel Norte y fue construido por la familia en 1957; el cual resultó profundamente agrietado, con desplome de murallas e inhabilitado para vivir.

Horacio Salinas Parra, transportista, es uno de los últimos de la familia que habitó la residencia hasta el reciente terremoto. Dice a diario Tropezón que es muy difícil recuperar la casa con recursos propios y que hay que demolerla (….), además agrega que hubo interés por parte de la familia que esto fuera un museo, pero no se llegó a un acuerdo con el municipio de Pudahuel, a pesar que gente de la municipalidad y el propio alcalde visitaron el lugar tiempo atrás.



Quien estaba más interesada en que la casa se convirtiera en un museo comunal, fue María Arena Sandoval, uno de los familiares de los Parras, quien falleció hace unos dos años sin conseguir ese objetivo. En cuanto al precio de venta que algunos familiares habrían solicitado en su oportunidad que sería unos 100 millones según dice Horacio Salinas. El lugar concentra dos grandes sitios, en donde residen varias familias, en su gran mayoría arrendatarias.

No deja de llamar la atención, comenta Adriana Gonzales: fiel seguidora del legado artístico de los Parras, que Pudahuel no haya consolidado ese espacio de historia de la raíz misma de la llegada de esta familia a la comuna, en donde vivió y murió la madre de estos celebres artistas de la cultura popular cuyos hijos, virtuosos también, vivieron a intervalos. Además Adriana hace una fuerte crítica a todas aquellas organizaciones sociales que utilizan los nombres y apellidos de esta ilustre familia como eslogan publicitario o las autoridades locales que han nombrado espacios públicos, calles, población y recinto de salud en homenaje a estos cultores populares y que pese a todo no hayan consolidado un museo en su nombre, que sin duda habría sido un polo turístico importante a nivel internacional y nacional como lo son las casas de Pablo Neruda hoy en día.


http://www.tropezon.cl/2010/03/06/en-pudahuel-se-cae-casa-donde-vivio-violeta-parra

Continuar bailando con la Patria

Margot Loyola (folclorista, 1918):

"Continuar bailando con la Patria".

"Lo viví como el peor de los terremotos. Su magnitud no tiene comparación con ningún otro. Hace algunos días había estado en el Maule, frente al río más hermoso de Chile, y lloré, como presintiendo esta catástrofe. El Pacífico se llevó todas las casas donde estuve cantando junto a su gente, frente a la desembocadura del Maule. En Chile siempre nos unimos en el dolor y en la muerte. ¡Ojalá que nuestras guitarras sigan ayudándonos a querernos y ser solidarios! Alcemos nuestra bandera y levantemos en alto nuestros pañuelos, para continuar bailando con la Patria".

Adiós a un héroe de la cumbia nacional: murió Hirohito, autor de "Viejito lolero"


El cantante, cuyo nombre real es Eugenio León Hernández, falleció esta mañana a los 86 años a causa de una neumonía.

Emol

Martes 23 de Febrero de 2010 13:28

SANTIAGO.- A consecuencia de una neumonía murió esta mañana en Santiago el cantante y músico chileno Eugenio León Hernández, mucho más conocido con el nombre de Hirohito y como el hombre que popularizó la célebre canción "Viejito lolero" ( Escuche la canción), infaltable en cualquier antología de la música tropical hecha en Chile.

Hirohito murió a las 6.45 horas de esta mañana en su casa en la comuna capitalina de Quinta Normal. La causa fue una neumonía fulminante que le había sido diagnosticada hace dos semanas, y que obligó a hospitalizarlo a mediados de este mes, según confirmó a Emol su nieta, Carolina Cerpa León.

Fue con el nombre de Hirohito y su Conjunto que Eugenio León grabó la canción "Viejito lolero" ( Escuche la canción). Caratulada como guaracha, quedó desde entonces inmortalizada por el abundante doble sentido de sus estrofas y por la voz con la que Hirohito entona el característico lema “El que no baila es cola” al comienzo de la canción.



Como parte del repertorio de este cantante con nombre de emperador japonés también figuran versiones igualmente personales para éxitos como "Ritmo de chunga" o "Pajarillo, pajarillo". Varios de ellos fueron grabados por el popular sello Sol de América, iniciado a comienzos de los años '70 por el productor musical Fernando Neira.



En los últimos años León estaba retirado de la música, y en 2006 recibió un reconocimiento de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor, SCD, como uno de los socios con más de cincuenta años de trayectoria. En la ocasión Hirohito compartió ese honor junto a colegas como Lalo Parra, Valentín Trujillo, Silvia Infantas y Los Hermanos Campos.



Una de sus últimas apariciones públicas tuvo lugar en 2009, cuando fue convocado a participar de una "fiesta kitsch" celebrada en el Teatro Caupolicán de la capital. Allí Hirohito volvió a causar fervor entre una nueva generación de público con el picaresco personaje del viejito lolero, que permanece como su legado y su creación más universal.

Las mil y una historias de los organilleros en Chile




PATRIMONIO MUSICAL | Son pocos, pero siguen "vivitos y coleando"
En un país sin carnavales, han sido la manifestación musical callejera por excelencia durante más de un siglo. Antes eran mal mirados, hoy incluso hacen serenatas. Por estos días de verano están desperdigados de norte a sur.

Nicolás Rojas Inostroza

Inicios del siglo XIX. En el encuentro de las fronteras de Suiza, Francia y Alemania, se crea un complejo sistema de cilindros y púas comandado por una manivela, que permitía reproducir antiguas melodías a través de una "pequeña orquesta" escondida en un cajón. Nacía el organillo. Muy probablemente su creador nunca pensó que su invención sería popular en las calles y plazas del país más austral del mundo.

Hoy los tiempos han cambiado. Ya no se viven los años de gloria de los albores del siglo XX, pero el oficio ha derivado en nuevas formas. Por $50.000 se puede arrendar por hora para cumpleaños, matrimonios y hasta inolvidables recepciones en el aeropuerto. La música también se ha modificado. Las últimas canciones incorporadas al catálogo son de Elvis Presley, valses de Strauss y un hit seguro, "Delilah" de Tom Jones.

En blanco y negro

La historia de los organillos en Chile es esquiva. Se remonta, según el fallecido luthier Enrique Venegas, al arribo del alemán José Strup, en 1895. "Por lo menos 30 o 40 años antes", contradice al otro lado del teléfono el musicólogo Agustín Ruiz, "porque la modalidad que tiene de trabajar el organillero chileno corresponde al estilo genovés, particularmente en la costumbre de andar con el loro de forma trashumante". Ruiz argumenta que los organilleros italianos llegaron a Buenos Aires a mediados del siglo XIX, como músicos aventureros que abordaban barcos de inmigrantes.

El organillo convivió, en sus años de gloria, con la pianola y el gramófono. Por esos días estaban de moda los instrumentos para "hacer música" en casa. La novedad fue tal que poseer organillos en Chile se convirtió en un atractivo negocio. "Eran pequeños empresarios que importaban 15 o 20 máquinas, en su mayoría alemanas. Un negocio redondo, pues constituían la radio de la época", recuerda Agustín Ruiz.

"Los cilindros se fabricaban en Alemania en base a música que se pedía desde Chile. Los éxitos del momento se editaban en partituras para piano y éstas se enviaban a las fábricas de cilindros, que las transformaban para ser interpretados en los organillos", añade el musicólogo Juan Pablo González. Siempre eran ocho partituras, que son las que caben en el cilindro que se reproduce al interior del cajón de 40 kilogramos.

Partituras y juguetes

En el primer lustro del siglo XX -era de esplendor del instrumento aerófono-, Carlos Pezoa Véliz escribe su poema "El organillo", en el cual el instrumento le enrostra a un vagabundo: "¿Y cómo quieres que calle toda esa vida penosa que no hay quien no halle?". Eran otros tiempos. En ese entonces, Santiago contaba con carnavales y abundaban retretas de las bandas civiles o militares.

El libro "Historia Social de la Música Popular en Chile: 1890-1950" consigna el episodio en que decenas de organilleros tocaron al unísono en el Parque Forestal. Fue un estruendoso regalo que hicieron los jóvenes a la ciudad en la fiesta de la primavera de 1919. Dieciocho años más tarde se importó el último organillo a Chile. En la década del 40, los instrumentos decayeron debido a la masificación de la radio. Los patrones vendían las cajas musicales a sus empleados. Pero la manivela seguía echando al vuelo valses, tangos, tonadas, cuecas y piezas de foxtrot o pasodoble (luego ganaría popularidad la canción mexicana). Por esos días, los organilleros vendían partituras de la época, aunque esta práctica comenzaría a ser desplazada por la venta de juguetes, como remolinos, "sapitos" y pelotas de aserrín.

Junto a la nueva mercancía aparece el efusivo chinchinero. Se ha afirmado que este personaje fue creación nacional, pero Agustín Ruiz asegura haber visto antiguas fotografías de los percusionistas en la Alemania del siglo XIX, aunque el exponente germano habría sido bastante más parco y el baile estaba excluido de sus funciones.

Latin american sound

El organillo es conocido en Argentina y Uruguay como ''organito''. A fines del siglo XIX, el general Bartolomé Mitre los incluyó para distraer a las tropas trasandinas que luchaban en la guerra contra Paraguay. Por esos años también se usaban para despedir a un "angelito" recién nacido. La familia argentina La Salvia los fabricó hasta 1984. Incluso desarrollaron un modelo de "banda militar", premunido de instrumentos de percusión y muñecos animados que emulaban ser directores de orquesta o bailarines.

El tango le debe mucho a la caja musical, pues fue su principal difusora antes de la masificación de la radio. "Tendrá una caja blanca el último organito, y el asma del otoño sacudirá su son, y adornarán sus tablas cabezas de angelitos, y el eco de su piano será como un adiós", reza una composición de Homero Manzi. Esta canción se convirtió en una romántica profecía. Buenos Aires le dio el adiós al último organillero de la ciudad, Héctor Salvo, quien murió en 1998.

México es el país en América Latina donde sobrevive con mayor fuerza la tradición del organillo, aunque la tendencia es a la baja. En el Distrito Federal quedan menos de cien instrumentos. "Las mañanitas" y "Las golondrinas" son las canciones insustituibles y la recaudación de un organillero promedio bordea los 10 dólares diarios. En el ejercicio del oficio hay dos grandes diferencias con Chile: en el país azteca los organilleros generalmente llevan el instrumento colgando de la espalda y tienen prohibido vender cualquier producto. La propina es su sueldo.

¿Y en Chile?

Según cifras de la Corporación Organilleros de Chile, hoy sólo quedan 24 instrumentos originales de los más de 200 que existieron a principios del siglo XX. Manuel Lizana (59) es parte de este mundo: es organillero desde los años en que acompañaba a su padre, Héctor (81), y hoy es el único luthier de organillos en América del Sur.

Su amplia casa en San Ramón alberga un taller donde abundan trozos de madera, herramientas, boquillas y pequeñas piezas que son la materia prima para construir un organillo. Una empresa nada fácil, ya que armar un ejemplar puede tardar seis meses. Lo curioso es que Manuel es completamente autodidacta y su trabajo ha sido reconocido por sus pares alemanes.

El luthier ya les regaló un organillo a cada hijo y a su esposa. En el patio de la familia se pasea un perro, un gato observa y tres loros descansan en una pajarera. En el pasado, los organilleros solían ser acompañados de monos araña vestidos con chaleco sin mangas. La función del animal era entregar un papel con la suerte a los espectadores, pero algunas agresiones de los simios motivaron su prohibición. Ahora el problema son los loros: la tenencia de una de las especies que utilizan, los loros choroy, está prohibida por las autoridades. Los organilleros se defienden argumentando que las aves alegran a los niños.

Un vals para comenzar

Para que esta tradición no sucumba, Manuel Lizana comenzó a congregar, en 2001, a los 32 trabajadores que hoy conforman la Corporación Cultural Organilleros de Chile. La unión hizo la fuerza: actualmente están uniformados, fueron declarados patrimonio vivo por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y han viajado a diversos países representando al país. La tendencia de arrendar organillos no ha terminado, actualmente existe un par de empresarios que alquilan el instrumento.

Pero no sólo de tradición vive el organillo. El ingenio nacional para la falsificación "pirata" también ha afectado a estos instrumentos. Hace un par de años se detectaron los llamados "mulas" que son cajas -con manivela incluida- que llevan una radio a pilas en su interior. El supuesto organillero sólo actúa.

Entre los múltiples usos de los organillos "legítimos" está la interpretación de serenatas especiales. Manuel Lizana ha sido testigo de diversos reencuentros orquestados desde la manivela. Llantos, gritos, abrazos y escenas dignas de algún final de teleserie se han gestado con el sonido. "Estamos prestos a cualquier situación amorosa, hasta de separación", dice riendo. El luthier reconoce la escasez de organilleros para cubrir la capital y agrega que trabajan "desde el barrio alto hasta Maipú". En el verano se distribuyen en la costa central y en el sur (Pucón suele ser una de las paradas), donde pueden ganar unos $40.000 diarios. Sobre sus canciones regalonas, Lizana afirma que "todas son favoritas. Pero siempre parto tocando un vals, porque a todos les llega".

A diferencia de casi todos los países de este lado del planeta, el organillo sigue sonando, aunque con menos frecuencia que en los años sin televisión ni cibernéticas redes sociales. El musicólogo Juan Pablo González, esbozando una explicación, concluye que "el organillero es la manifestación musical callejera que tenemos en Chile, orientada hacia el mundo infantil, que está controlado. El problema que ha habido en Chile es que el mundo adulto no se ha tomado la calle para bailar y celebrar".

Elementos la tradición

1 En Chile se adaptaron los organillos con ruedas, en México suelen llevarse colgando de la espalda.

2 Siguiendo la tradición genovesa, el loro entrega las tarjetas de la suerte.

3 Los organillos que llegaron a Chile provenían de Alemania y funcionan a base de aire accionado por una manivela.

4 La vestimenta de los trabajadores se uniformó en 2001 con la creación de la Corporación Cultural Organilleros de Chile.

5 Remolinos, burbujas, "sapitos" y pelotas de aserrín son los principales juguetes vendidos por los organilleros. Antes vendían partituras.

¿Buena o mala suerte?

Los organillos han estado ligados tradicionalmente a las tarjetas de la suerte, que solía entregar un mono o un loro. La historia cuenta que un francés llevó a imprimir un pliego de éstas a la imprenta Abecé, de la calle Gorbea, que nunca retiró. Así comenzaron a reproducirse. La regla de oro es que las tarjetas nunca comuniquen malas nuevas. Los presagios oscilan entre el matrimonio, la paternidad y la prosperidad económica entre otros amigables escritos. Pero algunas personas dicen que los organillos traen mala suerte. Bien lo sabe Sonia Trujillo, quien partió en el oficio en 1991, cuando su esposo le compró un ejemplar alemán que, supone, tiene más de cien años. Sonia ha vivido en reiteradas ocasiones la experiencia de que le digan que trae mala suerte. Una vez, una almacenera de Las Cruces al verla con su instrumento le pidió que no tocara allí, argumentando que "cada vez que tocan cerca de la casa se muere alguien". Manuel Lizana recuerda la misma situación con una adolescente en La Florida. Le habían contado la misma historia.

Publicado por artes y letras el mercurio febrero 2010

domingo, febrero 21, 2010

Patricio Castillo Band- Travesía-2009

En un posteo del año 2008 hablé sobre Don Patricio Castillo cuando vino a dar una serie de presentaciones a Santiago y Valparaíso, en resumen es un músico fundamental de la música popular chilena, pero que por lo general pasa “desapercibido” debido a que ha sido músico acompañante o integrante de agrupaciones. Su recorrido va desde ser integrante del Quilapayun, trabajar con Víctor Jara, Isabel Parra, como músico invitado en algunos registros de Los Jaivas, integrante de Amerindios; más algunas experiencias en agrupaciones de Latin Jazz o de música popular latinoamericana
El año 2008 Patricio Castillo nos vino a presentar su propuesta solista, que está compuesta de todas sus experiencias históricas con otros músicos, mas con algunas experiencias personales. En esa oportunidad se presentó acompañado por una serie de músicos que le entregaron un aire certeramente acústico a cada una de sus interpretaciones.
Y después de un año de esas presentaciones salió al mercado a fines de diciembre de 2009 un disco en estudio que recoge las canciones, las obras y las versiones que en su mayoría fueron incluidas en esas presentaciones. Es un disco que se mueve suavemente entre tema y tema, con arreglos justos y sencillos, sin estridencias, sin fuertes contrastes en cada propuesta.
El sonido es preciso, cada voz esta bien puesta, salvo en algunas pocas ocasiones la voz femenina, pero en fin es un disco que rescata la tarea que se dio don Patricio de recopilar su carrera..
Algunos temas son Viene Volando, un tema compuesto hace muchos años y dedicado a su hijo Aureliano Castillo, Incluye además un par de temas que Patricio Castillo trabajó con Víctor Jara para el disco Canto Libre editado por la Odeón en 1970, como son Angelita Huenuman, mas Ventolera en donde aparecen las guitarras con aires contrapuntísticos mapuches, mas afinaciones transpuestas. Una versión mas libre de Gringa compuesta para el disco Quilapayún 4 de 1970, un par de trabajos de Osvaldo “Gitano” Rodríguez, un par mas de “su suegra” Violeta Parra, y algunos temas instrumentales.
Solo falta que esta producción sea el primer peldaño de nuevas propuestas de parte de Don Patricio, y de próximas visitas para que aquellos que no pudieron ir a los recitales de 2008 puedan saber la historia detrás de cada tema que compone “Travesía” de Patricio Castillo Band.
En total es un disco recomendable para aquellos que buscan los caminos de la música popular chilena vinculados a la Nueva Canción Chilena.

Para adquirir el CD http://www.myspace.com/castillotour

referencia en cancioneros.com: http://www.cancioneros.com/nd/2112/0/travesia-patricio-castillo-band

domingo, enero 24, 2010

Gustavo Becerra

Por qué escribir?, por don Gustavo, casi nadie sabe que falleció don Gustavo Becerra, como apareció en mi vida?, a quien le importa?;
Pero igual voy a contar… cuando escuche por primera vez la grabación del quila en chile que le encargué hacer a mi hermano mayor de la emisión que hizo la radio umbral apenas salió el casete doble del sello alerce…
Me volvió loco memento… sabiendo poco y nada de música me pareció que ese tema era fenomenal, y que para interpretarlo de esa manera había que ser músico de otro nivel…

El tiempo me dio la razón…
Tocar un tema así… de una… sin director en escena, es para pocos…

Después averiguando mas supe que el trabajo con el quila y Gustavo Becerra tenía otros pasos… la segunda obra que me llegó fue Américas
Después con el tiempo supe de una grabación de una obra llamada revolución, que no vine a escuchar muchos años después…

En algún instante al comprarme el libro de Ignacio q Santander, supe de la cantata allende… años mas adelante supe que la obra era de una envergadura mayor, con interpretaciones fuera de lo que conocíamos como normal dentro del quila, y una partitura voluminosa

Después antes el último estertor del quila antes del fin vino el hombre de hoy, el tema con el sonido más interesante del disco al horizonte

Y ese encuentro con don Gustavo me abrió el camino para escuchar música contemporánea…Muchos años anduve en esa, lamentablemente en esos conciertos era poco lo que se interpretaba de don Gustavo, y muchos músicos hacían tanta locura que esa locuras se parecían tanto a las locuras de los demás, que a las finales casi todo se convertía en lo mismo año tras año…

Tal vez don Gustavo era para pocos, tal vez no caerá dentro de un libro de música popular, pero pensándolo mas calmadamente, debería caer en algunas líneas por ahí…
Por su trabajo con el quila, y por hacer que los auditores de música popular se amplíen a nuevas sonoridades…

Quien soy yo para hablar de don Gustavo?, nadie, nada… son un anónimo auditor, que agradece en el alma el aporte de don Gustavo a mis oídos y al de mi familia (aunque ellos necesariamente no sepan quien hace cada uno de los temas que machacaba constantemente en la casa de mis viejos)…

Un brindis por don Gustavo, gracias por su obra…

Y no puedo más que dejarles con algunos links

Y con el programa especial

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domingo, enero 03, 2010

31 minutos

Creo que a pesar de todo, se ha mirado en menos a este proyecto musical llamado 31 minutos, y resulta que bajo un concepto de música para un programa de niños salieron una serie de canciones que son fundamentales en la música popular chilena dentro de la década del 2000.
Libertad, desprejuicio, buenas letras, y un sonido interesante son lo que se conjugan en estos 3 discos, todo dominado por el concepto lúdico.
Que mas nos puede decir que un disco tributo a este proyecto salga en México y no en Chile?.
El material de ese disco tributo me llegó después de haber grabado el programa que se emitió por la radio, pero algo de ese disco he incorporado en la versión que he subido en el podcast.
El disco tributo es un muy buen disco, en el cual se reinventan las canciones, en donde los músicos chilenos invitados ponen el concepto de música tocada por instrumentos tradicionales dentro del concepto de música pop-rock, mientras los artistas mexicanos en su mayoría se acompañan por música electrónica o primordialmente por computadores.
Un excelente disco, para excelentes canciones.

domingo, diciembre 27, 2009

Canto a lo Divino

El canto a lo divino es una de las expresiones mas profundas de nuestra tradición. En ella el pueblo interpreta en música y poesía distintos hechos bíblicos. Su entonación, su canto, su poesía es esencia misma de la tierra, son mensajes transmitidos de generación en generación a través de la poesía popular.
Esta expresión de nuestra identidad se mantiene alejada de los medios de comunicación, y no es de extrañar, ya que esta expresión esta alejada de los cánones que actualmente manejan los medios y los difusores culturales.
A pesar de todo, su fuerza y su profundidad no desaparecen, y poder verlos y oírlos en entrar en contacto con la sabia profunda, con el latido fundamental de nuestra tierra.
En esta oportunidad lo que escucharemos son cantos por el niño dios. Además en el programa hacemos una breve presentación del significado del canto a lo divino, su forma poético musical, y su vigencia actual en Chile.
Este registro se realizó en la biblioteca nacional de Santiago de Chile en Diciembre de 2009 con equipos propios.

A todos los que posan su mirada y sus oídos en este espacio, espero que hayan tenido una feliz navidad, y les deseo un feliz año 2010.
Un fuerte abrazo

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domingo, diciembre 13, 2009

Premian a dos grandes cultores de la cueca


PATRIMONIO Investigación, docencia y canto



El "Premio a la Cueca Chilena, Samuel Claro Valdés", en su tercera versión, lo obtuvieron Raquel Barros y Osvaldo Gajardo, dos notables exponentes del género.

Magaly Arenas Zapata
No es septiembre pero la cueca está más viva que nunca en la ciudad. Para los cuequeros da lo mismo el mes porque el baile es demasiado potente y no se deja abandonar. La entrega del Premio Samuel Claro Valdés -musicólogo, gran estudioso de la cueca- es otro motivo para celebrar, porque dos maestros del género lo recibirán: Raquel Barros y Osvaldo Gajardo. Las distinciones son otorgadas por la Corporación Patrimonio Cultural de Chile, la Universidad Católica y minera Escondida

"El Premio Samuel Claro fue una idea de la Corporación Patrimonio Cultural de Chile. Ellos quedaron fascinados por el mundo de la cueca y nos propusieron, a la Universidad Católica, instaurar este galardón", recuerda Carmen Peña, investigadora y docente del Instituto de Música de la UC.

-¿Por qué los jóvenes están tan interesados por la cueca?

"Creo que tiene que ver con la globalización -sostiene la profesora Peña- si bien la globalización abre muchos mundos, también es un proceso que requiere instalarse, a veces inconscientemente, en un lugar. De ahí esta valorización de lo propio. Por otro lado, apareció el libro "Chilena o cueca tradicional" donde se explica, paso a paso, cómo es el mundo de la cueca. Eso interesó a los jóvenes que tienen sus propios espacios, un submundo dentro de otros mundos, como lo puede ser el hip hop, el rock, la música clásica, y quisieron saber más porque sintieron que la cueca es una experiencia muy rica. Salieron discos, aparecieron sitios web , hubo más recitales, se mediatizó y captó a la gente joven".

El jurado de esta versión estuvo integrado por Carmen Peña y Eugenio Rengifo, por la Universidad Católica; Roberto Fuenzalida y Rodrigo Torres, por la Corporación Patrimonio Cultural de Chile; Mario Rojas, de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor y Óscar Agüero.

La señora de la cueca

Sorprendida estaba Raquel Barros cuando supo del premio. De puro modesta, según cuentan quienes la conocen y han seguido su prolífica y extensa trayectoria. Esta mujer de mucho humor, risueña, con sus recién cumplidos 90 años, le ha dedicado la vida entera a la cueca, a enseñarla, a estudiarla y bailarla. Su aporte es extenso, tiene publicaciones, recopilaciones, larga experiencia como docente, ha sido jurado de la Competencia Folklórica "Festival de Viña del Mar'', directora del Ballet Folklórico Nacional, Bafona, decana de la Facultad de Ciencias de Artes Musicales y de la Representación de la Universidad de Chile 1974-1975; y creadora y presidenta de la Agrupación Folclórica Chilena desde 1952 a la fecha, siendo el conjunto folclórico más antiguo del país. (En otra actividad, mañana lunes se realizará la presentación del libro "Agrupación Folclórica Chilena Raquel Barros 1952 - 2009", en la sala América de la Biblioteca Nacional).

-¿Cómo se interesó por la cueca?

"Mi madre bailaba cueca cuando las señoras la bailaban pocazo, porque era un baile de las campesinas. La que le había enseñado le dijo: 'patrona, si la cueca no se enseña, la cueca es la vida, el hombre ruega y la mujer se echa para atrás. Al final, como la mujer es frágil...'. Esa explicación me sirvió mucho para aprender la cueca y para enseñarla''.

"La cueca siempre tiene algo de personal en el sentido de que hay un diálogo, y un diálogo no puede ser una repetición de una fórmula, sino que tienen que ser unas preguntas y unas respuestas".

Raquel Barros cree que la cueca ha cambiado porque la situación de la mujer es distinta por el cambio en las relaciones de poder. "La cueca que bailaba mi madre era con mucha coquetería, pero era el hombre el que definitivamente mandaba. Hoy en una cueca bailada en Santiago no es tan claro que mande el hombre'".

"Ha cambiado la cantidad de instrumentos y el tipo de voces. Antes se usaba arpa y guitarra o guitarra sola, cantando una o dos voces, sólo mujeres, en cambio ahora en la ciudad se ha incorporado más gente y están cantando más hombres. Aunque esencialmente la cueca de tres vueltas sigue siendo la misma y siempre termina en un suspenso. Termina como en una pregunta, no se resuelve. Es un poco como nuestro territorio, que estamos entre la cordillera y el mar en un equilibrio inestable, esperando el próximo terremoto".

El cuequero paleteado

Osvaldo Gajardo es uno de los cuequeros más importantes del país, con su canto y su dirección de Los Paleteados del Puerto ha dejado un legado poético musical, no sólo en Valparaíso, sino que en todo el país, causando gran impacto en la juventud.

"Sinceramente recibo este premio con mucha humildad -dice Gajardo desde el puerto- porque sé que hay mucha gente y muy buena en el mundo de la cueca. Por eso me llena de emoción más que de orgullo el recibir este premio".

Quizás para los más jóvenes, Los Paleteados del Puerto -integrado por Gloria Arancibia, Elías Zamora, Athol Gemmel y Fernando Leiva- sea lo más representativo del trabajo de Gajardo, quien dirige al grupo desde 1991. Pero la verdad es que Gajardo es uno de los más grandes cultores de la cueca desde hace más de 70 años. A este cuequero no le gusta eso de la cueca con apellido. "Soy enemigo de las diferencias, para mí la cueca es una sola. Hay variantes -la urbana, la brava, la porteña-, pero en el fondo cada cual la baila como la siente, las diferencias no se justifican".

Gajardo ha participado en el Festival de Viña del Mar y de Olmué, y en muchos otros. Ha recibido el Premio Altazor y el Apes. Fue uno de los fundadores del primer club de cueca en el puerto, conocido como el "Club de Cueca Valparaíso". Dirigió numerosas agrupaciones. Recientemente la canción "200 primaveras'', de Ricardo de la Fuente e interpretada por Los Paleteados del Puerto, fue elegida la Cueca del Bicentenario.

"Los viejos nos hemos dado cuenta de que han surgido nuevos grupos de cueca y eso siempre es muy valioso", dice el líder de Los Paleteados del Puerto.

Para Eugenio Rengifo, el Premio a Osvaldo Gajardo "es un reconocimiento a la difusión de la cueca porteña, una visión diferente de nuestro baile nacional y la peculiar forma de interpretarlo que le otorga este grupo, con toda la carga emotiva de Valparaíso. Un premio a quienes mantienen viva y renovada al baile criollo".




Samuel Claro, un estudioso de la cueca
Fallecido en octubre de 1994, Samuel Claro dedicó su vida al estudio de la música, a la investigación. Una de ellas la hizo con Fernando González Marabolí, quien le entregó muchas cuecas y una peculiar teoría sobre su origen, las que fueron recogidas y comentadas por Claro -junto a Carmen Peña y María Isabel Quevedo- en el libro "Chilena o Cueca tradicional, según las enseñanza del matarife Fernando González Marabolí''.

"La entrega de este premio me emociona porque mi marido dedicó mucho de su vida al estudio de la cueca. El tenía una verdadera vocación de investigador. Estoy segura que en el cielo está feliz de saber que Raquel Barros ganó porque no hay persona que se lo merezca más, ha dado su vida a la cueca, no sé cómo no se lo había ganado antes'', dice Patricia Swinburn, viuda de Claro.

Con gran cariño Raquel Barros recuerda a Samuel Claro, "era una maravilla trabajar con él, era una persona tan capaz, aprendí mucho de él, a pesar de que era bastante más joven que yo. Creo que Samuel no bailó en su vida una cueca, pero fue un gran, gran estudioso de ella''.

Samuel Claro sería el más feliz viendo cómo se baila cueca en Santiago todo el año en El Huaso Enrique, en el Atlético, o en Valparaíso en "El rincón de las guitarras'', y visitando sitios web como www.cuecachilena.cl

Fuente: El Mercurio

La conexión de la sicodelia con el cartel chileno




Un grito en la pared" Gráfica chilena, hippismo y política:

¿Qué tienen en común la sicodelia pequeñoburguesa de los 60, las reivindicaciones sociales de los 70, una tienda en el Drugstore, Inti Illimani y Bono? Nada menos que el cartel chileno.



Óscar Contardo
En la introducción del libro de historia gráfica chilena "Un grito en la pared", de Mauricio Vico y Mario Osses, se hace referencia a una frase de Susan Sontag. En uno de sus ensayos la escritora sostiene que el afiche publicitario es una expresión de la estabilidad política y económica de una sociedad. Por el contrario, allí donde hay una proliferación del cartel de vocación política lo que se respira es crisis.

Chile, en ese sentido, ha estado en ambos lados de la frontera trazada por Susan Sontag. "Un grito en la pared" es una especie de tentativa de iniciar una costura entre ambas orillas, explorando la relación entre el cartel sicodélico hippie surgido a fines de los sesenta, el político setentero y el cultivado durante el exilio en Europa y Estados Unidos.

Desde hace poco más de una década, un puñado de diseñadores chilenos se ha encargado de hacer un trazado histórico y patrimonial de la gráfica chilena, indagando en una tradición que se inicia en la Escuela de Artes y Oficios de la U. de Chile y se esparce en la medida en que el siglo avanza al paso de las convulsiones políticas y las transformaciones económicas. Desde "El Cartel Chileno" (Ediciones B), de Eduardo Castillo, hasta "Marca Registrada" (Ocho Libros), de Pedro Álvarez Caselli, han intentado atar cabos sueltos y darles una narrativa congruente a las imágenes de afiches políticos, carátulas discográficas y gráfica publicitaria de la segunda mitad del siglo XX.

"Un grito en la pared" sigue la misma ruta y pone acento en la historia. Le da un marco social al desarrollo del cartel y tiende un puente entre la sicodelia hippie mirada con suspicacia por la izquierda chilena y el afiche de compromiso político.

"La sicodelia fue un referente importante en el recambio del concepto del cartel en Chile", apunta Mauricio Vico, diseñador y académico de la Utem. Los autores fijan en 1967 un punto de inflexión. Ese año, junto con las carátulas de los grupos rockeros como los Mac's y los Jockers, se suceden y traslapan una serie de hitos que anuncian el desembarco en Chile de la estética sicodélica tributaria del pop art, el op art, el hippismo y la contracultura californiana con todas sus motos buscando nuevos destinos y otras yerbas.

"En muy poco tiempo surgen muchas cosas. Ese año se lleva a cabo el Festival de la Nueva Canción Chilena en la UC, llega la minifalda a Chile y se abre la tienda Postershop, de Guillermo Núñez y Patricia Israel", comentan los autores.

Guillermo Núñez volvía de un viaje por Estados Unidos, allí descubrió el potencial estético del formato cartel más allá de los propósitos informativos. En Chile, junto a Patricia Israel, fundó Postershop, primero en Bellavista luego en el Drugstore de Providencia, foco del embrionario hippismo local. Más burgués y californiano que proletario y cubanizado, ese hippismo era mirado con sospecha por la izquierda, la que finalmente adoptaría algo de su estética y la adaptaría a los carteles políticos. "Muchos de sus elementos (del cartel sicodélico) fueron incorporados a una gráfica más "militante", precisamente para llegar a una mayor cantidad de usuarios". De hecho, los diseñadores Antonio y Vicente Larrea -considerados los creadores de la "imagen corporativa" de la Nueva Canción Chilena junto a Luis Albornoz- sostienen que la exhibición en el país de la película "El submarino amarillo", del alemán Heinz Edelmann, fue "determinante para los cambios que experimenta el diseño en Chile a partir de la segunda mitad de los sesenta".

Con mayor o menor timidez, la influencia del hippismo se plasmaba en afiches militantes, carátulas de discos y revistas. Desde la irrupción de Paula hasta la revista gubernamental Onda, que incorpora elementos de estética sicodélica en la medida de lo posible para su orientación política, reemplazando los influjos hinduistas por la reivindicación indigenista y la tipografía ondulante por una más discreta aunque igualmente irregular. "Eran influencias suaves, menos exacerbadas, más residual que aquellos carteles de la sicodelia norteamericana", acota Mario Osses.

Pero en mayor o menor medida conectadas, ambas vertientes creativas corrieron la misma suerte después del golpe. En adelante todas las barbas serían dignas de sospecha y el nuevo nicho de desarrollo publicitario evitaría cualquier referencia a la estética con reminiscencias militantes o hippies.

La historia del cartel continuó, pero fuera de Chile.

"La gente que se va se lleva esto como un imaginario cultural, como un sedimento y lo sigue desarrollando en sus países de destino", explica Mario Osses.

En Europa la tradición iniciada en Chile continuó ahora en otro tono. Ya no son los sueños revolucionarios o el futuro esplendor. El tono se acerca al lamento y el tema siempre será el mismo: la denuncia de los crímenes contra los derechos humanos y la recuperación de la democracia. Hay figuras recurrentes. Vico y Osses han logrado reunir ciento cuarenta afiches distintos con la misma figura: la de Víctor Jara.

En Estados Unidos, en cambio, el cartelismo en el exilio se abre a otras causas. No es sólo el retorno de la democracia en Chile, sino que también la lucha contra el apartheid en Sudáfrica, la causa palestina en Medio Oriente y la violencia política en Centroamérica. "Es muy difícil dar con el nombre de los autores de muchos de esos carteles. Una excepción es René Castro, quien, además de hacer carteles de denuncia, se transformó en diseñador escenográfico de U2 y en amigo de Bono".

La Bienal del 74
"Para una cultura democrática y antifascista" fue el lema de la Bienal de Venecia de 1974. Quizás la versión de la Bienal con mayor presencia chilena en la historia de la muestra. En esa oportunidad y repartidas en varias salas de exposiciones se mostraron piezas del cartel chileno desarrollado en los 70. "Entre los carteles destacaron una versión depurada de "x Viet-Nam" y "Desármelo y Vótelo" de Guillermo Núñez, "No a la Sedición" de José Balmes, algunos trabajos de los hermanos Larrea y los diseños característicos de la brigada Ramona Parra", apuntan los autores de "Un grito en la pared". Además de la representación de afiches, en esa oportunidad Roberto Matta participó de la Bienal con un mural realizado en las calles de Campo San Polo.

Ninguna de estas exposiciones fueron dadas a conocer en Chile. "El solo hecho de su exposición en un evento de arte italiano elevó estos trabajos a la categoría de manifestación artística que en Chile nunca pudieron tener", apuntan Vico y Osses.


fuente: El mercurio

domingo, diciembre 06, 2009

Victor Jara

Queremos recordar su alegria de vivir en una revisión de su discografía solistas mas sus mas importantes desarrollos artísticos.

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Vicente Bianchi-Jueves 3. Municipalidad de Providencia

Era un concierto de navidad lo que nos esperaba ese día, y para mi iba a ser la primera vez que vería dirigiendo a don Vicente Bianchi. La ceremonia comenzó como todo acto oficial: Gente bonita en las primeras filas, locutor oficial, palabras del alcalde, un padre que iba presentando en sus palabras cada sector de la municipalidad que comenzaría a ser iluminada (un discurso perfecto, seguramente iluminado por dios); fallas en la iluminación de navidad, musicos que comenzaron a tocar sin ser presentados, etc.
Hace unas semanas me comentó don Vicente que él solo dirigiría, que la orquesta y el coro lo ponen la municipalidad y que el iba a unirse con los musicos en los ultimos ensayos.
Cuesta reconcoerlo, pero los musicos profesionales de musica de concierto confían demasiado en su profesionalismo, en su capacidad de lectura a primera vista; y los primeros instantes del concierto así lo denotaron: una orquesta y un coro totalmente descuadrado, una solista soprano que no sabía donde entrar, ni a que pulso interpretar la obra. Tal vez les faltó la humildad de ver en Don Vicente a un maestro al cual hay que escuchar, y deberían haberlo escuchado en concienzudos ensayos, pero parece que eso no ocurrió.
A partir de la tercera obra la agrupación comenzó a mostrar un sonido mas prolijo; y la directora del coro Silvia Sandoval pudo acercarse tranquilamente al sonido para corregir ciertos problemas de equalización.
A partir de ahí se pudo apreciar de mejor forma los arreglos de Don Vicente para obras tradicionales del repertorio navideño, incluso incorporando el aleluya de la misa a la chilena; arreglos precisos, auditivamente sencillos, hermosos.
pero de repente uno podía sentir que todo se desarmaba o que podía caer a borbotones...

Don vicente, con su fragil apariencia puede aún dirigir con maestría, solo faltan musicos que se pongan a la altura que les corresponde al estar en frente de tal figura de la musica nacional.

Velorio Víctor Jara

Ese día me hice presente en los funerales de Víctor Jara. Fue una visita corta pero fuerte. Caminar, rodearlo, y tocar el feretro.
Me lleno una sensación de angustia, de temor, de rabia, de dolor, de sufrimiento, me quebre en millones de respiros.
Tal vez fue todo lo que significa Víctor, todo lo que su figura encierra, todo lo que podría ser y jamás fue al ver truncada su vida.
Es cierto, hay que tratar de recordarlo siempre sonriendo, pero es dificil con el dolor que transmite su cuerpo.
Su alegría se borra con este dolor.

Espero que al final de los tiempos su horrible muerte no cubra su ser, su obra, su alegría...
Soñemos con Víctor vivo y alegre, con su sonrisa en la mirada.

Cantata Rock-4 Diciembre. Teatro Oriente

La cantata santa María es una obra mayor, y abordarla fuera de su rango tradicional es un real desafío para quien se arriesgue.
Hace un par de años presencie la puesta en escena de la obra en variante rock interpretado por los 4 integrantes de chancho en piedra mas Oddó, Venegas de Quilapayún; y Salinas y Julio del Inti Histórico, en pleno paseo Bulnes. Fue un buen apronte, bien entregado, con una correcta puesta en escena…
Según lo que he podido leer en los medios, esta idea de retomar la cantata en variante rock fue pensado como un gran espectáculo, casi rayando los cánones de una opera rock, con una potente puesta en escena. La falta de interés de auspiciadotes y patrocinadores, determinó que el proyecto se viera reflejado en la esencia: grabar la nueva propuesta y presentarla cuando fuera posible.
El día viernes 3 de diciembre fue la oportunidad de ver esta puesta en escena, después de varios meses en que el CD ya se encontraba en la tienda.
Lo primero a consignar es el retraso en el inicio de la obra, la cita era a las 21.30, y el concierto empezó por lo menos 30 minutos después, y lo que es peor: el concierto hubiera comenzado con mucho menos público si el inicio hubiera sido en punto. Lo que afecto el inicio fue el peligro de partes a los automóviles que estaban fuera del teatro a manos de inspectores municipales, y lo otro fue el problema técnico de conectar el contrabajo a la línea de sonido, pasaron mas de 10 minutos y los técnicos no pudieron hacer que saliera, hasta que ocurrió el milagro.

Pasado de las 22.00 horas comenzó el concierto, una cuidada puesta en escena, buen manejo de la iluminación, el telón de fondo eran lienzos blancos que se acoplaban fácilmente a las combinaciones de luces.
Desde el principio hasta la última nota interpretada fue una entrega mas madura, más cuidada, más elaborada tanto a la primera entrega como en la edición del disco. Cada nota, cada voz, cargaba con un grado de intensión e intensidad superior; cada músico estaba entregando la obra con una mayor sensibilidad, en esto se sumo un mejor manejo de efectos sonoros a través de un notebook manejado directamente en escenario por Lalo, mas un relato entregado en forma espectacular por Pato pimienta, … como lo debe hacer un verdadero actor : sin ningún papel en sus manos; además su intención en la voz, en cada frase fue cargada de emotividad, de fuerza, de relato, de envergadura en la obra, no quiso sobresalir, hizo un papel ajustado, y un gran trabajo total.
Incluso en esta versión hubieron leves modificaciones al original rock, ciertas introducciones un poco mas largas, un buen juego en agónicas, voces firmes; si bien en pequeños momentos los nervios jugaron pequeños efectos, en suma fue una obra entregada con madurez, con fuerza, con rabia, con dolor, y con una fuerte esperanza que el pueblo de Chile aprenda por fin de su larga y angosta historia.
La sensación final fue de una satisfacción total, pero también de cierta tristeza: este espectáculo necesitaba un teatro repleto, y ese detalle me hace sentir que fuimos testigos únicos de un espectáculo de excelente calidad que lamentablemente será difícil ver nuevamente en vivo y en directo.

Hasta cuando!, escucha Chile!, Despierta Chile!

domingo, noviembre 29, 2009

Vicente Bianchi- Misa a la Chilena

Obra fundamental de la musica chilena,es una de las mayores expresiones de unión entre la música docta y musica popular, formando un repertorio que inconcientemente se ha ido transmitiendo de generación en generación dentro del pueblo de Chile. Para adentrarnos mas en esta hermosisima obra escucharemos la Misa Luba, misa sobre la cual se inspiró Don Vicente, y compartiré un pequeño fragmento de una conversación qye tuve con don Vicente.
Don Vicente a sus casi 90 años esta vigente, y para quien quiera saber mas sobre sus proximas actuaciones le recomendamos esta pagina

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Mira Niñita: las mujeres en el rock chileno

Publicamos un fragmento del texto ganador del Concurso de Ensayo, organizado por la Universidad Diego Portales, el Goethe Institut y El Mercurio. El ensayo ganador se titula "Mira niñita: Apuntes sobre creación y experiencia cultural de rockeras chilenas", de Fabio Salas. También fueron premiados "Memoria y entendimiento. El arte del poeta y guitarronero", de Fidel Améstica, y "Machado de Assis y La Letra Escarlata", de Fernando Emmerich.

FABIO SALAS
Al comenzar a tratar el tema de las artistas rockeras en el rock chileno lo primero que salta a la vista son dos aspectos sumamente importantes de prever: 1. el carácter necesariamente periférico y dependiente del rock chileno respecto del rock anglosajón. 2. el comportamiento pendular e intermitente en la cronología de sus manifestaciones históricas. En efecto, entendemos que el RCH es a todas luces un espacio secundario en la macrohistoria del rock iberoamericano y que invariablemente se manifiesta en sus propuestas sonoras un discurso imitativo, cuando no calcado y clonador, de los estilos hegemónicos que cada cierto tiempo promueve el rock anglosajón (británico y norteamericano). De ahí su dependencia, estilística, tecnológica y estética y su rotunda marginalidad, idiomática e ideológica dentro del imaginario audiovisual frente al mainstream anglo. Por otra parte el rock chileno tampoco ocupa un sitial de privilegio al lado de otros referentes del rock iberoamericano, como el rock nacional argentino, el brasilero o el español. Nunca ha sido capaz de abrir cuñas para su difusión y consumo allende nuestras fronteras y al menos hasta comienzos de la presente década de los dos mil, tampoco señalaba un alto consumo discográfico en el mercado nacional ni una alta emisión en las radioemisoras chilenas.

De ahí que se explique lo señalado en segundo término: la oscilación entre sucesivas etapas de florecimiento y reactivación musical y fonográfica al mismo tiempo que alterna con otros lapsos de marasmo y marcado decaimiento público en lo que es casi un elemento estructurante de su economía. De modo que es normal que en su historia se inscriban etapas de mayor expansión comercial y onvocatoria con otras etapas de duro entrampamiento e inercia cultural. Estos detalles aludidos inciden en la notoria condición de marginalidad y arrinconamiento en que han vivido las rockeras chilenas, al punto que todos los trabajos existentes en la literatura del rock chileno ni siquiera se plantean el hecho de ver la presencia de las artistas mujeres como un asunto que exige una precisión por sí sola y diferenciada del análisis general.

La pregunta entonces a formular es: ¿Ha habido mujeres artistas importantes en la historia del rock nacional? Y de ser así: ¿Qué es lo que demanda una pauta de diferenciación frente a su condición de mujeres creadoras?

Respuesta a la primera pregunta: sí. A todas luces que sí. Afirmación que se puede sustentar en numerosos ejemplos de bandas y agrupaciones que no hubiesen logrado la relevancia que tuvieron en algún minuto sin el aporte de tales artistas.

Los ejemplos son abundantes: ¿hubiese sido posible la relevancia que tuvo a fines de los sesenta un grupo como Aguaturbia sin el peso protagónico, vocal e icónico de su cantante Denise? ¿La música de Fulano en plenos años ochenta habría logrado su estatus de culto que hoy posee sin los aportes vocales, instrumentales y escénicos específicos de Arlette Jequier? ¿Es pensable el folk rock de los años ochenta sin la aparición señera de Sol Domínguez y su grupo Sol y Medianoche? ¿Se puede omitir el aporte silencioso y sustantivo de María José Levine en el pop electrónico de los años noventa? ¿No fue determinante para la resurrección musical y pública de Los Jaivas la participación de la baterista Juanita Parra? Y en fin, ¿no resulta justo mencionar que bandas como Saiko, Mal Corazón, Sónica o Christianes lograron impactarel medio local gracias a la presencia de sus integrantes femeninas? ¿Acaso Nicole no es la única personalidad del rock chileno que logró fichar en un sello discográfico de selección (Maverick, propiedad de la cantante ítaloamericana Madonna) fuera de todos los malos augurios y dudas que se vertieron sobre su talento?.

Si nunca se ha reparado en estos detalles conviene recordar que el primer disco de rock and roll que se grabó en nuestro país y que dio paso al movimiento de la Nueva Ola Chilena fue realizado por una mujer Nadia Milton, al despuntar los años sesenta.

Y así la historia de las rockeras nacionales está jalonada de aportes que han sido omitidos o nunca tomados en consideración por la crónica musical chilena. La importancia creciente de estas artistas ya no puede ser soslayada porque en esencia constituye un aporte verdadero y sustancial a la existencia de nuestra música rock.

Aunque a simple vista este creciente protagonismo femenino no es antagonista ni sexista, simplemente está reclamando su lugar y para ello no necesita la validación del testimonio masculino tanto dentro de la propia escena musical como tampoco de la crítica especializada, nos guste o no la idea.

En relación a la segunda pregunta formulada más arriba, hay que precisar lo siguiente: la cultura chilena siempre ha asumido, bajo una especie de atavismo machista, una suerte de predominio natural del varón, como algo natural e incuestionable la supremacía de los hombres en el campo de las artes y de la música, como si el género masculino tuviese la responsabilidad rectora de tales espacios por un mandato sobreentendido o aceptado socialmente.

Supremacía que es vista como abierta superioridad en algunos casos pero que siempre se ha percibido, de ahí la mención de atavismo cultural, como algo pre-establecido donde los varones debemos dirigir el curso de las cosas. Tratar de precisar de dónde viene el origen de esta situación es algo que escapa a los límites de este documento. No estamos en condiciones de asumir que esta situación de exclusión cultural se haya debido a una estrategia deliberada del poder macho como asimismo a una estrategia deliberada de ocultamiento malicioso y pernicioso causado por alguna instancia de poder exclusivamente masculina, ya que a simple vista pareciera que no es así, pero... ¿cómo explicar entonces la flagrante contradicción entre la grandeza humana y artística de nuestro mayor genio musical, Violeta Parra, y el silenciamiento e incomprensión que su obra tuvo en vida?

¿Cómo justificar su relegación a una esfera todavía no protagónica camuflada bajo el oportunismo de los homenajes mediáticos y nunca validada desde el ámbito gubernamental o educativo?

Mira Niñita

Tercer concurso de Ensayo en Humanidades Contemporáneas, Colección Pensamiento Contemporáneo, Ediciones Universidad Diego Portales, 2009.

Fuente: El Mercurio
http://diario.elmercurio.com/2009/11/29/artes_y_letras/artes_y_letras/noticias/86D91A8D-66F2-4E01-96B0-C6556BADE338.htm?id={86D91A8D-66F2-4E01-96B0-C6556BADE338}

Patricio Castillo Besancon Francia 11 Diciembre

Les dejo con mayores antecedentes de la presentación de Don Patricio Castillo en Besacon- Francia el 11 de diciembre de 2009.





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domingo, noviembre 22, 2009

Historia social de la música popular chilena. 1950-1970"

Hoy suena curioso, pero el éxito de "Te perdí" del Pollo Fuentes por sobre Los Beatles no fue extraño en su tiempo. En los años 50 y 60, la música popular chilena no sólo vivió un boom y experimentó cambios radicales, sino que también se caracterizó por el eclecticismo en los estilos y por la irrupción del adolescente en la industria. Una nueva investigación de tres académicos de la UC revela las particularidades de esta época.

Evelyn Erlij
ra el fin de un año agitado para John, Paul, George y Ringo. El recuento final de 1964 para Los Beatles daba como resultado dos discos, una película, una infinidad de singles número uno y multitudinarios conciertos en Hong Kong, Francia, Australia y Estados Unidos. A esas alturas, el cuarteto tenía a medio planeta postrado a sus pies y Chile no fue la excepción: desde noviembre de ese año en adelante, ningún grupo o cantante pudo competir contra ellos en las listas de popularidad nacionales.

Ninguno, hasta abril de 1965, cuando llegaron Los Huasos Quincheros con su versión de "El corralero" y desplazaron a los Fab Four del primer lugar de los rankings. En definitiva, el famoso estribillo "cómo pretende que yo/ que lo crié de potrillo/ clave en su pecho un cuchillo/ porque el patrón lo ordenó" logró llegar más profundo al corazón de los chilenos que las "lolas" letras de hits como "No puedes comprarme, amor".

Por ese entonces, cuecas y tonadas eran ritmos popularizados por estrellas nacionales como Silvia Infantas y Ester Soré, además de formar parte de la música de fondo en las noches de diversión bohemia en cualquier boite de la capital. Y la tonada de Los Huasos Quincheros no será la única tendencia musical que venza al rock and roll. Años más tarde, durante la misma década, el Pollo Fuentes -el gran ídolo chileno de los años 60 junto a Cecilia-, Raphael e Isabel Parra, entre otros, también lograrán robar el preciado número uno a Los Beatles.

Estos ejemplos son una muestra del eclecticismo que dominaba el gusto popular de esos tiempos, pero también son un reflejo del auge del folclor en sus distintas vertientes -a pesar de la avasalladora presencia extranjera- y de la aparición de la mujer en la escena nacional, dos de los grandes cambios que marcan la industria musical entre 1950 y 1970. Ese período es, precisamente, el que abarca el segundo volumen de la investigación "Historia social de la música popular chilena" del musicólogo Juan Pablo González y del historiador Claudio Rolle, a quienes se unió en esta edición un tercer académico de la UC, el guitarrista Óscar Ohlsen.

"Se trata de las dos décadas en que más fenómenos ocurren en relación a la música popular en Chile", explica González. "Es un período en que hay mucha música estadounidense, europea y latinoamericana. Pero, al mismo tiempo, también hay una fuerte propuesta chilena en el ámbito del bolero, del folclor y del incipiente pop, las tres corrientes que generarán los grandes hitos que tiene este país en música popular, desde Lucho Gatica hasta Violeta Parra", afirma el musicólogo.

En el texto están revisados todos los movimientos, géneros y tendencias musicales que marcaron la época -como la balada, la cumbia, la Nueva Canción, el rock y el pop-, pero también explora las transformaciones sociales y culturales que afectaron tanto a la industria discográfica como a la sociedad de entonces, sacudida en todo el mundo por los embates de la Guerra Fría. Todo cambiará en la música popular después de los 50 y los 60, y el culpable será un nuevo actor social: el adolescente, productor y consumidor de los nuevos ritmos, costumbres y modos de vivir.

El tocadiscos en la pieza

Los rankings musicales demuestran la diversidad de ritmos que reinaban en esos años, pero también son, en sí mismos, el reflejo de dos fenómenos transversales que impactan en la música popular: la enorme influencia de los medios de comunicación y la emergencia de la cultura juvenil dentro de la industria cultural. Esto, no sólo porque las listas de popularidad eran publicadas en revistas dedicadas sólo a los jóvenes -Ritmo, Rincón Juvenil, El Musiquero-, sino además porque la medición reflejaba el consumo de los adolescentes, los principales compradores de discos de entonces.

En las portadas y páginas de esos medios brillaban desde figuras de la llamada Nueva Ola hasta cantantes del neofolklore como Pedro Messone o de la futura Nueva Canción Chilena como Patricio Manns, todos iniciados como ídolos juveniles. "La música popular implica el cruce de ideas, sonidos, actitudes, formas de circulación, consumo y difusión que se expresan en productos como discos, revistas, fotografías y otras expresiones, las que permitieron una potente entrada de la cultura juvenil en la vida nacional", señala Claudio Rolle.

Asimismo, los avances tecnológicos permitieron una mayor autonomía del adolescente: "A partir de los 50, los chicos pueden comprar discos más baratos y escucharlos en el famoso pick-up , aparato que desde entonces pueden tener en su pieza. Antes de eso, el sonido era controlado por el padre, ya que normalmente el equipo de música estaba en el living", explica González.

Esta mayor independencia también tendrá que ver con una revolución en las formas de hacer música. "Los jóvenes empiezan a tener en sus manos la posibilidad de producir un sonido que antes sólo podían reproducir las orquestas profesionales para bailar, que solían estar compuestas por veinte músicos. Con el rock and roll y los instrumentos amplificados, todo se reduce a lo que se llama power trio: bajo eléctrico, guitarra eléctrica y batería con micrófono", detalla el musicólogo.

Se prohíbe bailar en la sala

"Columbia Pictures y la empresa Teatro Real ruegan al público asistente mantener la calma durante las exhibiciones de la película" era el aviso que se mostraba en 1956 previo a la proyección de la famosa película "Rock around the clock", protagonizada por Bill Haley and His Comets. La música de la cinta provocaba desenfrenados bailes entre los jóvenes espectadores, pero también les enseñaba cómo tocar sus primeros acordes rocanroleros. A esas alturas, los adolescentes no sólo eran los grandes consumidores de música popular, sino también sus principales protagonistas.

"Claramente, los solistas y grupos chilenos fueron, al menos en sus comienzos, émulos de los ídolos juveniles norteamericanos, como por ejemplo Peter Rock, que partió imitando a Elvis Presley", señala Óscar Ohlsen sobre una de las figuras juveniles emblemáticas del rock and roll en Chile, que comenzó su carrera a los catorce años de edad. Lo mismo ocurrió con otras estrellas de la llamada Nueva Ola, agrega el guitarrista: "Los Carr Twins, modelados al estilo de los Everly Brothers; Danny Chilean en el estilo de Frankie Avalon, y Fresia Soto, transformada en la Brenda Lee chilena".

Pero no todo fue imitación o rock and roll: "Los cantantes melódicos chilenos, como Lucho Gatica y Antonio Prieto, que hicieron sus carreras fuera de Chile, crearon estilos propios y gozaron de una inmensa fama internacional", agrega Ohlsen sobre las dos estrellas chilenas más grandes del bolero.

Aun así, a lo largo de las dos décadas que abarca el libro, se ve una industria musical chilena siempre pendiente de lo que ocurre en el extranjero -incluso Violeta Parra y Víctor Jara manifestarán su aprecio por los Beatles- y constantemente tomando préstamos de ritmos foráneos. Que Palmenia Pizarro haya sido elegida la cantante más importante del folclor peruano o que Ginette Acevedo se haya destacado por sus grabaciones de repertorio litoraleño y paraguayo son una prueba de ello.

Esto explica, en parte, el rotundo éxito de artistas extranjeros en suelo nacional, como Charles Aznavour, cuyas canciones eran las más demandadas en la sección de guitarra de las revistas juveniles, o Raphael, el artista más popular en el Chile de los 60 al lograr 61 presencias en los rankings entre 1967 y 1970. "Esa mirada hacia afuera de Chile tiene que ver con nuestro aislamiento geográfico y con una manera de estar al día y traer el mundo para acá. Y eso está en todos los estratos sociales, lo que se percibe, por ejemplo, en el gusto por la música mexicana y la cumbia en el campo", explica González.

Este fenómeno también se refleja en una mezcla de ritmos que caracterizará, a nivel general, a la música popular chilena. Es el caso de la Nueva Canción -donde se destacan Violeta Parra, sus hijos Isabel y Ángel, Víctor Jara y el mencionado Patricio Manns-, movimiento que incorporará ritmos latinoamericanos al folklore nacional.

Y existen más ejemplos. "A nadie en el mundo se le había ocurrido tocar una balada o bolero acompañado con un grupo de rock que tocaba funk, como a Los Ángeles Negros. Tampoco mezclar rock y música andina, como en el caso de Los Jaivas. En base a las importaciones hacemos las mezclas, y esto hace que los músicos chilenos sean muy dúctiles", afirma Juan Pablo González.

Desde esta perspectiva, no es de extrañar que "Te perdí" haya desplazado a "Yellow submarine" en los rankings, ni que Los Huasos Quincheros hayan derrotado con sus guitarras al rock de Los Beatles. "El Festival de Viña también es una muestra de ese eclecticismo", agrega el musicólogo. De qué otra forma podría entenderse un espectáculo que en 1991 tuvo a la banda de rock Faith No More, a la cantante pop mexicana Yuri y a la fusión chilena de Congreso en el mismo escenario.

La chilenización de las estrellas mundiales

En estas dos décadas se dio el auge del star system local, gracias a los fan clubs y a la intensa cobertura de la prensa. Lucho Gatica, Cecilia y el Pollo fueron los ídolos indiscutidos.


"Lucho Gatica será el primer astro chileno que produzca fenómenos públicos de fanatismo a partir de sus presentaciones en Radio Minería durante la primera mitad de 1953", escriben los autores de "Historia social de la música popular chilena" sobre la gran estrella de la canción que tuvo Chile en los años 50. Ver al astro del bolero junto a Elvis Presley, Sammy Davis Jr. o Nat King Cole en fotografías de la prensa nacional se había vuelto una costumbre. "Nuestro" rancagüino Lucho Gatica era, por ese entonces, una estrella de alcance mundial. De hecho, si de vez en cuando visitaba Chile, cuenta González, no era porque venía a ver a sus fans chilenos, sino porque aquí vivía su mamá y porque aprovechaba de pasar a la disquería que tenía en la Plaza Italia.

El impacto internacional de las estrellas chilenas de la canción en los 50 y 60 fue asombroso. Antonio Prieto fue otra de las figuras emblemáticas: en los 60 condujo el programa de TV más importante de Buenos Aires durante cuatro años y recibió una veintena de premios Martín Fierro. También está el éxito del dúo melódico Sonia y Myriam en México y el de Luis Dimas en Perú, donde el rey del twist tuvo tres programas de televisión.

Por entonces, la construcción de figuras mediáticas de la canción era una práctica de marketing consolidada varios años antes en la industria musical mundial, aunque en Chile esta tendencia tuvo su gran clímax en los 60, con la aparición del neofolklore y la Nueva Ola. El auge del star system local se traducirá en clubes de fans, en una incesante exposición de las estrellas en los medios de comunicación y en fenómenos colectivos de locura por los astros nacionales.

Esto tuvo que ver, en parte, con las estrategias de la industria discográfica. Los sellos disqueros locales solían privilegiar la grabación y difusión de éxitos internacionales en versiones chilenizadas a cargo de artistas locales, por encima de las canciones originales. Esta "nacionalización" de la música extranjera fue la clave en el éxito de la Nueva Ola, que tuvo a Peter Rock, Pat Henry, Luis Dimas o Fresia Soto interpretando canciones de Paul Anka, Elvis Presley, Johnny Tillotson, Chubby Checker o Brenda Lee. Cecilia incluso llegará a cantar en inglés e italiano con una muy dudosa pronunciación.

La explotación de la imagen de las estrellas en las revistas -y posteriormente en la televisión, que llegó a Chile veinte años después que en Estados Unidos- será otro de los motivos de este fanatismo. Patricio Manns, Los Cuatro Cuartos y Pedro Messone, galanes absolutos de la época, muchas veces serán portadas de las revistas juveniles. Cecilia y el Pollo Fuentes serán casos aparte, ya que generarán los fenómenos más impresionantes de euforia entre la juventud.

El "cecilismo" fue un hito. "Ninguna artista mujer había despertado ese nivel de admiración y fanatismo", escriben los autores del libro, y al respecto también es citado el periodista Cristóbal Peña en su biografía "Cecilia, la vida en llamas", quien consigna: "A su manera, el fenómeno de Cecilia fue en Chile similar al que en paralelo provocarán Los Beatles en Inglaterra y EE.UU". Fuentes, en cambio, será el ejemplo del niño bueno, "de modales correctos y buen hablar, polo opuesto de muchos coléricos", según El Mercurio en 1968.

El fanatismo será visible también en las visitas a Chile de ídolos extranjeros, como Paul Anka, Neil Sedaka y Brenda Lee, todos ellos dulces y apacibles "pretty faces". Aunque el rock and roll era muy popular en el país, casi ningún astro de esa órbita vino a presentarse en vivo.

"Nunca vino Elvis, y Bill Haley llegó cuando tenía 30 años y no vendía nada en Estados Unidos. Después de eso, el próximo rockero que vino a Chile fue Rod Stewart en 1989", afirma González.

Patricio Wang- Winanda del Sur. Canciones Salvajes 2009

Les adelantamos el programa del día Lunes 23, estará dedeicado a revisar el CD Canciones Salvajes de Winanda del Sur, Patricio Wang. Son obras para solista femenina, Coro, ensamble instrumental latinoamericano; de poemas de Pablo Neruda musicalizados por Patricio Wang.
Disco editado en Mayo de 2009 en Holanda, Inedito en Chile.

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Los Prisioneros Corazones

Escucharemos el programa del lunes pasado dedicado a escuchar el disco de 1990 Corazones de los Prisioneros, que también es el primer disco solista de Jorge Gonzalez. Un disco que significa un quiebre en la tamatica y en el sonido del grupo; además de permanecer en el tiempo como un disco único, que se mantiene sonicamente a 20 años de su creación.

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Quilapayun Solistas

Esta semana les dejo con la emisión del lunes pasado dedicado a revisar la mas reciente producción del conjunto Quilapayun "Solistas", para ello contamos con una conversación con el Sr Eduardo Carrasco.

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