viernes, octubre 07, 2016

Un singular cuarteto aborda obra clave de John Cage

El Mercurio

Los compositores Sebastián Jatz y Cristián Parker, y los cantautores Colombina Parra y Tomás Preuss presentarán "Four {+6} ", de uno de los músicos más influyentes del siglo XX.  

Romina de la Sotta Donoso 

Vasta es la influencia de John Cage en la música, las artes visuales y la literatura de la segunda mitad del siglo XX, y las resonancias de su obra exceden el ámbito de la música de concierto.

Los originales preceptos musicales del compositor estadounidense podrán explorarse a las 22 horas de hoy, en el Centro Arte Alameda (Alameda 139, $4 mil y $5 mil), en un concierto que contará con la participación de cuatro músicos de muy distintos backgrounds .

Participará Sebastián Jatz, responsable del estreno en Latinoamérica de "Musicircus", también de Cage, ante cinco mil personas, entre otros hitos. El proyecto fue gestionado por Cristián Parker, compositor que se ha sumergido en el mundo de la cumbia y es coautor de un documental sobre Mauricio Redolés. Los otros dos integrantes del singular cuarteto son los cantautores Colombina Parra y Tomás Preuss, quienes provienen del rock pop. "Ellos no conocían esta música, pero les encantó desde que les presentamos la partitura y les explicamos cómo se trabajaba. Se les abrió una posibilidad de acercarse a algo que veían como de especialistas. Todo esto servirá justamente para que el público que los sigue a ellos también pueda conocer a Cage", comenta Jatz.

Este singular cuarteto presentará "Four {+6} " (1990), una obra característica de la última etapa creativa de Cage.

Jatz ya la ha tocado antes, en tres ocasiones. "Pero siempre es distinto. Depende de con quién uno la haga, pues hay que tomar varias decisiones; la obra ofrece un grado de flexibilidad que permite distintas maneras de hacerla", dice Jatz. Y profundiza: " 'Four {+6} ' es de las últimas obras de Cage, donde trabaja principalmente con muchos silencios y con sonidos suaves. Es muy distinto del Cage de los años 60 que usa radios y mete ruido. Es una música mucho más tranquila y linda. Él trabaja dándote un paréntesis de tiempo para comenzar a hacer un sonido y otro paréntesis de tiempo para terminar de hacer el sonido, y tú eliges las duraciones mismas de los sonidos".

La partitura indica que cada intérprete debe elegir doce sonidos: "Puedes utilizar un instrumento, objetos o la voz, lo que uno quiera".

Asimismo, programaron otra obra de Cage, "One {+7} ". "Es en video y va a suceder al mismo tiempo", adelanta.

Desert Trip: los años dorados y el millonario viaje al paraíso del rock

El Mercurio

La alineación artística no baja de los 70 años en la cumbre musical más importante de la historia. La nostalgia está presente con una recaudación estimada en US$ 160 millones.  

José Vásquez. 

cALIFORNIA A dos horas y media por tierra del Desert Trip, la autopista musical corre conectada con una doble vía desde Los Angeles. En el epicentro cultural de California, las radios hablan constantemente sobre el festival que desde esta noche y hasta el domingo sacudirá la aridez de Indio y que tendrá una réplica de igual intensidad el fin de semana siguiente. Juntos por primera vez, los íconos vivos del rock en un mismo cartel: los Rolling Stones con Bob Dylan, Paul McCartney junto a Neil Young y Roger Waters con The Who.

Una cita con características de irrepetible, que desde el lugar donde cada abril se levanta Coachella -la antítesis juvenil de esta reunión de la edad dorada-, el Empire Polo Club, ya lanza señales de actividad. El miércoles, el ex Pink Floyd probó su montaje en el desierto, mientras que en pleno Hollywood, en el Sunset Strip, un tributo a Jagger y compañía calentaba los motores en el tradicional Whisky a Go Go, el club nocturno donde se comenzaron a hacer un nombre The Doors y Alice Cooper a finales de los sesenta, y Mötley Crue y Guns N' Roses en los ochenta, entre muchos otros.

La concurrencia a este show promedia las cinco décadas, muchos de ellos con abonos para el festival. La etiqueta de "Oldchella", con que se sindicó al Desert Trip, no escapa de la realidad: si sobre el escenario ningún músico baja de los 70 años, el perfil de asistentes al que se apuntó para esta cumbre es evidentemente adulto. La disposición del público, separado por sectores, con tribunas, sitios vip y un lugar para sillas y mantas, a diferencia de las tradicionales explanadas de estos eventos -donde la distribución de la ubicación en el campo la escoge cada uno-, remarcó desde el comienzo que se trataba de una experiencia distinta.

Goldenvoice, los organizadores de esta cita, quisieron hacer historia con un espectáculo que tuviera una alineación estelar, junto a facilidades para el público acordes al nivel de lo ofrecido. Las entradas vip superan el millón de pesos, y entre sus características dan derecho a comidas preparadas por chefs internacionales. Las más simples, por solo asistir un día, iniciaban en unos $132 mil. A pesar de los altos costos, los boletos se agotaron en apenas tres horas. Agregar el segundo fin de semana entonces fue cuestión de minutos.

El perfil del público es distinto. Al Desert Trip llegarán turistas de todo el mundo a pasar un fin de semana de vacaciones. La hotelería de Indio y los alrededores, como Palm Springs, está prácticamente copada. El lugar, visitado por viajeros con un alto poder adquisitivo, ofrece una amplia lista de resorts que durante estos días disparó sus precios. Recintos de dos estrellas promedian los $180 mil por noche y los de cinco superan los $650 mil, cifras que una vez terminado el festival bajarán a solo un tercio de ese valor.

En lo musical, aunque no se reveló cuánto se pagó a cada uno de los nombres del festival, trascendió que el monto para artistas como los Rolling Stones y Paul McCartney alcanzó los US$ 7 millones, prácticamente el doble de lo que reciben por cada espectáculo que ofrecen en el mundo.

Según Paul Tollet, el presidente de Goldenvoice, todos "cobraron lo que valen".

Pese a la millonaria inversión, se estima que el retorno es un botín todavía mayor y cercano a los US$ 160 millones, el doble de lo recaudado en Coachella, algo que da pie a trascendidos publicados en medios locales en Los Angeles: el Desert Trip tendría próximas ediciones, pero con nuevos 


Cómo llegan los artistas que protagonizarán la cumbre musical histórica


Los Rolling Stones acaban de anunciar un nuevo disco. Roger Waters explotó su lado político en un show gratuito en México y Bob Dylan continúa con su "gira interminable".  

J.V. 

 The Rolling Stones se tiñeron de azul
El olfato comercial no falla. Como la atención musical en el mundo estará centrada este fin de semana en Indio, California, Mick Jagger y su pandilla aprovecharon la plataforma mediática para elevar las expectativas de su arribo. Ayer oficializaron una información que ellos mismos habían comentado brevemente en abril pasado: el lanzamiento de un disco nuevo, que en rigor es viejo.

La banda se reactivó en febrero cuando comenzaron en Santiago un tour sudamericano que incluyó a México y terminó con un multitudinario concierto gratuito en La Habana, realizado a finales de marzo -el que dio origen a una película que estrenaron hace dos semanas-. Luego de eso, el grupo aprovechó el impulso para encerrarse en el estudio. Keith Richards y Ronnie Wood no se guardaron la primicia y comentaron entonces que en apenas tres sesiones habían grabado una serie de canciones en las que homenajeaban a las viejas glorias del blues. Y todo se tiñó de azul, desde el nombre, "Blue & Lonesome", hasta el logo del conjunto con el que esta semana dieron la alerta a través de sus redes sociales. Las 12 canciones, de autores como Willie Dixon, Little Johnny Taylor y con invitados como Eric Clapton, saldrán a la venta el 2 de diciembre.

Paul McCartney y sus rescates
Siempre activo, el ex Beatle se las arregla para generar expectativas en cada gira que emprende. Con espectáculos que promedian los 38 temas, McCartney sorprendió este año agregando a su repertorio una canción que a pesar de lo popular dentro del catálogo de la banda de Liverpool, hacía 51 años que no interpretaba. "A hard day's night" ya había pasado su período de aniversario tras las cinco décadas de su estreno, por lo que su inclusión en abril pasado en un show en Fresno, California, llamó la atención, transformando el concierto en noticia mundial.

El músico continúa recorriendo el mundo con su tour "One on one" y esta semana realizó dos shows en Sacramento, anticipando lo que podría mostrar mañana: un espectáculo en el que repasa toda su carrera: el tiempo que trabajó con los Beatles, con Wings y su proyecto solista.

Neil Young, el activista
El cantante le cantó al planeta en su última obra, "Earth", una colección de canciones que interpretó junto a Promise of The Real, la banda con la que llegará al Desert Trip y que estrenó primero en la plataforma musical on line Tidal. Young, figura de capital influencia en las nuevas generaciones del rock, mantiene su compromiso ambientalista y hace solo algunas semanas apoyó con una canción, "Indian givers", a los indios Sioux, que batallan contra la construcción del oleoducto que amenaza sus tierras sagradas.

The Who de oro
La banda se embarcó en 2014 en una gira para celebrar sus 50 años de carrera, sin esconder la posibilidad de próximamente anunciar su adiós. Con el discurso de que nada es para siempre, el conjunto comenzó a recorrer el mundo con la idea del fin, aunque sin una fecha definitiva. Por ahora, sus espectáculos son generosos en éxitos como "Who are you", "My generation" y "Baba O'Riley".

Bob Dylan siempre está de gira
No hay pausas, más allá de las necesarias, en la carrera de Bob Dylan. En 1988 inició una gira que tituló "Never Ending Tour" y desde entonces la perpetuó. Los viajes son prácticamente los mismos, lo que ha cambiado son las canciones de un repertorio que ha crecido y adaptado a su propia manera de reinterpretarse. Dylan será el encargado de abrir hoy el festival de Indio a las 18:50 (22:50 en Chile). No muy asiduo a las concesiones, el cantautor no se caracteriza por realizar espectáculos dedicados a sus éxitos, sí por tocar algo de su material más reciente, como los temas en los que asumió el papel de Frank Sinatra, a quien ha tributado en sus dos últimas entregas. Para no quedarse atrás, el músico también anunció recientemente el lanzamiento de un nuevo material, el que llega en volúmenes monumentales: 36 discos que recopilan su gira de hace 50 años: "Bob Dylan: The 1966 Live Recordings".

Roger Waters, el político
Llevaba un año alejado de los escenarios, y la semana pasada reapareció en México para volver a calibrar en vivo el espectáculo con el que cerrará el domingo el Desert Trip. Su repertorio solo ´incluyó material de Pink Floyd, tocando canciones como "Money", "Shine on you crazy diamond", "Another brick in the wall" y "Comfortably numb". En tierras aztecas emplazó al Presidente Enrique Peña Nieto a responder por los 28 mil ciudadanos desaparecidos durante su mandato, proyectando en sus pantallas el mensaje "Renuncia ya".

THE ROLLING STONES ANUNCIAN SU PRIMER ÁLBUM DE ESTUDIO DESDE 2005

La Nación

“Blues & Lonesome” significará el regreso de la legendaria banda británica, el que está previsto para el próximo 2 de diciembre.

La banda británica The Rolling Stones anunció este jueves la publicación el próximo 2 de diciembre de su primer álbum de estudio desde 2005, "Blues & Lonesome", un regreso a las raíces del "blues".

El trabajo, que se grabó en tan solo tres días, refleja la "pasión por la música 'blues' que siempre ha estado en el corazón y el alma" del grupo liderado por Mick Jagger, según un comunicado publicado en su página web.

El grupo había generado una enorme expectación entre sus fans al divulgar en su cuenta de Twitter un enigmático video de diez segundos en el que aparecen sus cuatro componentes reunidos en el estudio de grabación y un segundo mensaje que decía: "TOMORROW. 2PM GMT / 6AM PST / 9AM EST".
REGRESO AL BLUES CON LA AYUDA DE ERIC CLAPTON

Tras meses de especulaciones alimentadas por el propio grupo, a partir de este jueves se puede reservar por adelantado un álbum en el que aparece como invitado especial Eric Clapton, cuya guitarra acompaña a las de Keith Richards y Ronnie Wood en dos temas.

El trabajo se grabó en diciembre de 2015 en el oeste de Londres, cerca de los primeros pubs y locales donde los Stones iniciaron su andadura en los años 60.

El resultado de las tres jornadas que duraron las sesiones de "Blue & Lonesome" es un disco "espontáneo", cuyos temas fueron grabados "en vivo en el estudio", sin pistas dobladas de forma artificial.

Los Stones han retomado algunos de los clásicos del "blues" que versionaron en sus primeros tiempos, incluidos temas de Jimmy Reed, Willie Dixon, Eddie Taylor, Little Walter y Howlin' Wolf.
La lista completa de doce temas que compone el nuevo trabajo incluye títulos como "Just Your Fool", "Commit A Crime", "Blue and Lonesome", "All Of Your Love", "I Gotta Go" y "Everybody Knows About My Good Thing".

"Este álbum es un testamento manifiesto de la pureza de su amor por crear música. El 'blues' es, para los Stones, la fuente primordial de todo lo que hacen", señaló Don Was, coproductor del trabajo.
La veterana banda publicó su anterior álbum de estudio en 2005, "A Bigger Bang", aunque incluyó dos temas inéditos en el recopilatorio "Grrrr!", en 2012.

Este viernes, los Stones tienen previsto tocar en Desert Trip, un festival en California en el que comparten cartel con Paul McCartney y el fundador de Pink Floyd Roger Waters.

miércoles, octubre 05, 2016

Con tributo a Violeta Parra se celebró ayer el Día de la Música Chilena

El Mercurio

En su decimotercera versión, el evento estuvo marcado por el lanzamiento de una canción en homenaje a la cantautora chilena, que cumpliría 100 años en 2017.  

Valentina Correa L. 

Entonando "Casamiento de negros", el Sindicato de Folkloristas de Chile dio inicio al Día de la Música Chilena en la Fundación Museo Violeta Parra. Alrededor del mediodía, artistas, directivos del museo y aficionados repletaron la entrada del recinto, donde Manuel García era el invitado especial. Con este evento, se dio inicio a las celebraciones de los cien años de Violeta Parra.

"En tu nombre" se titula la canción que interpretó García junto a Tita y Melina Parra, hija y nieta de la cantautora, respectivamente. "Esta canción es un encargo que me hizo la Isabel (Parra) especialmente; por lo tanto, era un desafío, ya que hay veces que las canciones no salen y no quieren existir y esta sí quiso existir", planteó García.

Finalizada la presentación musical, el ministro de Cultura, Ernesto Ottone, recordó los tres hitos que se celebraron ayer: El Día de la Música y los Músicos chilenos, el inicio de las celebraciones por los cien años de Violeta Parra - que cumpliría el 4 de octubre de 2017- y el primer aniversario desde la apertura del museo que guarda parte de la obra e identidad de la artista.

"Hoy se inician los cien años de nuestra Violeta, una mujer transformadora y vanguardista. Así que este año, aunque llegue la peor de las plagas, desde Cultura estaremos celebrando", afirmó el titular de la cartera.

Por la tarde, diversos artistas, tales como Eduardo Gatti, Valentín Trujillo, Alex Andwanter, Villa Cariño y Fernando Milagros, ofrecieron shows gratuitos en forma simultánea en los más de 40 escenarios desplegados en diferentes lugares de la capital y del país.

El Ballet Folklórico Nacional (Bafona) también dijo presente en esta versión del Día de la Música y, desde la Plaza de la Constitución, presentó su versión de "Canto para una semilla", el montaje musical basado en las décimas de Violeta Parra que Inti Illimani junto a Isabel Parra transformaron en disco en 1972. El espectáculo, dirigido por Leticia Lizama, comenzará ahora un recorrido itinerante por el resto del país.

"Esta gira permitirá mostrar facetas de la vida de Violeta, de su legado en torno a nuestra identidad, a nuestra cultura y a nuestras raíces", señaló el ministro Ottone.


domingo, octubre 02, 2016

Eulogio Dávalos, un pionero de la guitarra clásica chilena

El Mercurio

El destacado músico nacional radicado en Barcelona publica sus memorias "Una leyenda hecha guitarra" (Ediciones B). El intérprete repasa, entre otros episodios, su debut a los 9 años en el Municipal de Santiago, la grabación del "Concierto de Aranjuez" de Joaquín Rodrigo y su impulso para dar a conocer este instrumento que hoy "goza de muy buena salud en Chile y el mundo".  

Maureen Lennon Zaninovic 

"Si en Eulogio Dávalos hay una característica predominante, sin duda es el compromiso. Esa virtud tan humana y tan desprestigiada últimamente". Son palabras del cantautor catalán Joan Manuel Serrat con las que prologa el libro "Una leyenda hecha guitarra" (Ediciones B): el libro de memorias del guitarrista clásico chileno radicado hace más de 40 años en España.

"Con Serrat tenemos una amistad de años. Son muy emocionantes sus palabras", comenta a "Artes y Letras" el propio Eulogio Dávalos en un contacto telefónico desde Barcelona, a pocas horas de su regreso a nuestro país para el lanzamiento de su libro (este miércoles, a las 19:00 horas en la Biblioteca Nacional). Y añade que, después de más de cuatro décadas fuera de Chile, se siente "más catalán que chileno pero, como ya lo he dicho en otras oportunidades, nunca he dejado de trabajar por mi país. La difusión cultural es lo que más me identifica y he colaborado para que -hasta acá- pudieran llegar más de 200 artistas de todo tipo: no solo guitarristas, también pianistas, actores y cantantes. Barcelona es una capital cultural europea en todo sentido, un lugar muy apetecido por músicos y creadores que quieren darse a conocer", señala el intérprete quien, en 1990, fue designado Embajador Cultural Itinerante de Chile, cargo ad honorem , otorgado por el fallecido Presidente Patricio Aylwin.

Dávalos también valora el aporte del reconocido periodista, historiador y escritor español Mario Amorós, autor -entre otros volúmenes- de "Neruda, el príncipe de los poetas" (Ediciones B). "Es un narrador valenciano de mucha calidad. Él llegó a visitarme a Barcelona y me impulsó a escribir mis memorias. Yo le contesté que no sabía cómo hacerlo. 'Mario me dijo no te preocupes, si tu estás de acuerdo yo te voy a entrevistar'; y así se fue juntando muchísima información que finalmente quedó en este libro y que se pudo editar gracias al apoyo de Aguas Barcelona. No me mueve un afán comercial ni ganar plata con esta publicación; de hecho en este viaje a Chile quiero hacer una donación importante de ejemplares a conservatorios, institutos de música y bibliotecas".

En sus memorias, el intérprete rememora que nació en 1944 en el seno de un hogar que vivía para la música. Su padre de origen boliviano fue el pianista Eulogio Dávalos Román y su madre, Helia Llanos Romero, destacó como cantante, saxofonista y guitarrista, algo inusual para su época. Sus progenitores lo llevaron a amar este mundo de sonidos, al igual que sus hermanas Gloria (pianista) y Gracia (cantante).

Desde muy pequeño su padre le exigió rigor y disciplina, porque -según le advirtió- "fabricantes de sonidos hay muchos, pero poetas de la guitarra, muy pocos". El mismo Eulogio Dávalos escribe que "la guitarra es el instrumento más espiritual e intimista que existe, pero también el más difícil e ingrato de todos. Si sus encantos te atrapan, te conviertes en rehén suyo, sin escapatoria posible... Es el instrumento más popular del mundo, el más fácil de tocar, casi cualquiera puede tocar cuatro notas, pero el más difícil de tocar bien".

A los 9 años ofreció un recital en el Salón Filarmónico del Municipal de Santiago (hoy Sala Arrau) ante un público de reconocidos músicos de la época, como Pedro Humberto Allende y Pablo Garrido. Dos años después, aún de pantalones cortos, hizo su primera gira de conciertos por todo Chile y fue calificado por la prensa como "la revelación musical". A los 13 continuó sus estudios -junto a su hermana Gloria- en la Asociación de Música de Cámara de Buenos Aires. También a los 13 años, en el ex Hotel Carrera, ofreció una audición para el mismísimo Andrés Segovia, toda una leyenda de la guitarra. En 1962 grabó su primer disco: "Un regalo para mi madre", para la compañía RCA Victor francesa y, en 1966, fruto de una férrea amistad con el músico argentino Miguel Ángel Cherubito, formó el Dúo Internacional de Guitarra "Dávalos & Cherubito". Juntos recorrieron buena parte del mundo y ofrecieron más de 800 conciertos en importantes espacios como el Museo del Louvre de París y el Carnegie Hall de Nueva York. Entre otros hitos, en 1969 -en los estudios de la RCA en Santiago-, grabó "El concierto de Aranjuez" de Joaquín Rodrigo (fue el primer latinoamericano) y durante el gobierno de Salvador Allende participó en el Tren Popular de la Cultura. Después de 1973 debió exiliarse en España junto a su familia y en 1983 fundó el Estudio Musical Eulogio Dávalos Román, en la mismísima rambla de Cataluña. Junto con ello, ha sido creador y director del prestigioso Certamen Internacional de Guitarra de Barcelona Miquel Llobet, su gran contribución, según el guitarrista Oscar Ohlsen; y en 2010 el Ayuntamiento de Barcelona le concedió la Medalla de Honor de la ciudad. En 2015, nuestro Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes lo honró con la Medalla al Mérito Artístico y Cultural Pablo Neruda.

Violeta Parra y las anticuecas

En síntesis, una vida intensa y llena de encuentros con artistas notables. En "Una leyenda hecha guitarra", Eulogio Dávalos rememora que conoció de manera cercana a Violeta Parra y a sus hijos Ángel e Isabel. Con la autora de "Volver a los 17" vivió un episodio que lo acompaña hasta hoy. A mediados de los 60, la cantante se le acercó y le dijo que "así como mi hermano Nicanor tiene los antipoemas, yo tengo unas anticuecas". Violeta Parra le comentó que tenía grabadas las anticuecas y le solicitó a Dávalos poder traspasarlas a una partitura, pero la colaboración no pudo concretarse.

La historia prosiguió en 1985 cuando en la Fundación Pablo conoció a la profesora de música Olivia Concha Molinari y el guitarrista le comentó de su episodio con las anticuecas. "Para mi sorpresa, vi que su rostro se transformó, se puso lívida... Me llevó al fondo de la casa y me explicó que Nicanor Parra le había pasado el casete y ella tuvo que reconstruir su sonido, porque estaba en mal estado y las transcribió en partituras. Fue Olivia Concha Molinari quien rescató las anticuecas que yo no pude trabajar con Violeta. Gracias a ella, que me entregó públicamente los manuscritos, las pude estrenar el 14 de diciembre de 1991 en la Real Academia de San Fernando, en Madrid, en un concierto retransmitido por Radio Nacional de España", escribe Dávalos.

-¿Siente que fue un niño prodigio?
"Lo que pasa es que, como dijo en su momento la crítica, tuve condiciones familiares muy ricas y propicias para destacar desde muy niño. Gracias a mi mamá, mi papá y mis hermanas viví con sonidos todo el día. Antes de decir abc, comencé a vocalizar. La guitarra en mi época era mal vista, como un instrumento populachero, un instrumento de cantinas y de cuecas. Pero yo le debo todo a ella. El primer concierto que di en el Municipal de Santiago, a los 9 años, tuvo una trascendencia enorme. Cito a varias personas en mi libro, entre otras a Vicente Salas Viu, creador del Instituto de Extensión Musical de la Universidad de Chile y primer director de la Revista Musical Chilena, quien llamó a mi madre tres semanas después del concierto y le dijo que había hablado con el ministro de Educación, Juan Gómez Millas, y habían decidido apoyarme en la realización de mi primera gira nacional, para que todos los niños de Chile supieran qué se puede hacer con una guitarra. Esa gira prácticamente me definió en mi vocación, en mi amor por el instrumento. Toqué por todo el país, de Arica a Magallanes, tres o cuatro veces más y esos conciertos fueron creando en mi país un ambiente muy favorable hacia la guitarra clásica. Hoy se habla de que la guitarra goza de buena salud, pero en mis tiempos solo se conocía a un tal señor Andrés Segovia que estaba haciendo una gira, a un señor Maruenda exiliado español del Winnipeg que había pasado por Chile, y de los talentos nacionales, estaban las profesoras Esther Martínez y María Luisa Sepúlveda. La verdad es que a mí me tocó meterme en la selva, abrir una serie de espacios que no existían. Uno siempre cuenta sus éxitos, no sus fracasos. Muchas veces me retiré llorando de los escenarios, siendo un niño. Si no fuera por la moral que me insuflaba mi madre, habría terminado hace rato con la guitarra, pero afortunadamente no fue así".

"El nivel de la guitarra hoy en Chile es extraordinario, afirma Dávalos. Luis Orlandini, Romilio Orellana y Sebastián Montes son nombres que tienen un prestigio y que se pueden presentar en cualquier parte del mundo, y lo van a hacer muy bien. Eso se debe también a un gran maestro que acaba de fallecer: Ernesto Quezada".


Sonido recobrado: El gran órgano franciscano después de 15 años

El Mercurio

Con apenas $4 millones y medio contó el proyecto de restauración de uno de los más importantes instrumentos de este tipo construidos en Chile por el organero Orestes Carlini, hace cien años. El proyecto buscará nuevos recursos para completar su impostergable recuperación.  

IÑIGO DÍAZ 

"Lo peor que le puede pasar a un órgano es quedarse en silencio. Si nadie lo toca, se resiente. Sus válvulas se resecan, y cuando se vuelve a tocar se revientan", explica desde Estados Unidos el organero y organista chileno Luis González. "Esas válvulas que permiten el paso de aire a los tubos están fabricadas en cuero. Si tienes una chaqueta de cuero te durará toda tu vida, pero si la cuelgas por 20 años y te la vuelves a poner, se deshace", agrega el organista holandés Marnix Doorn.

Desde esta óptica, Doorn y González iniciaron el año pasado un proyecto de recuperación patrimonial y musical del gran órgano de la iglesia de San Francisco, una pieza fundamental entre todas las que el luthier italiano Orestes Carlini fabricó en su taller hace cien años.

"Carlini fue un maestro organero, que construyó 40 órganos, uno por año. Por el tipo de mecánica que se observa en el instrumento franciscano, corresponde al período 1900-1920", dice González. Otras versiones lo datan en 1909 y en 1914, pero más allá de la antigüedad que ostenta, se le ha considerado el más grande en cuanto a dimensiones, frente a los órganos Carlini de las iglesias de Santa Ana, San Lázaro o San Saturnino, en la Plaza Yungay, el primero que se conoció con la firma del italiano.

Tiene 2.127 tubos, algunos de hasta 5 metros de altura, además de dos teclados de 58 teclas y una pedalera de 56. Su mueble se impone con más de 5 metros de frente, fondo y alto: un armatoste que descansa en el coro de la iglesia roja de 1618, la más longeva de Chile.

Escasez de fondos

Hoy, el órgano de San Francisco ha recuperado su sonido, después de 15 años de total silencio, con la primera etapa de restauración llevada a cabo por el equipo de especialistas, entre los que son protagonistas Luis González y su hermano Patricio González. Vienen trabajando en el órgano desde 1985, y desde el año pasado se internaron en las entrañas del instrumento para conseguir el funcionamiento básico que le permitiera volver a escucharse. Lo lograron en mayo y reestrenaron el órgano con un gran concierto en la iglesia.

Sin embargo, los restauradores aseguran que se trata solo de un paso inicial. "Bajo la lógica de si nadie toca el órgano, nadie lo escucha; y si nadie los escucha, nadie se anima a ayudar", dice el holandés, en referencia a los escasos recursos que se consiguieron para la primera etapa del proyecto. Apenas $4 millones y medio para la tarea de devolverle el sonido, al restaurar el teclado principal y la pedalera. Por eso se programa allí una serie de conciertos mensuales gratuitos. El próximo será el 9 de octubre, a las 18:00 horas, con obras de Bach y Mozart, además de transcripciones de piezas para piano de Satie y Albinoni, interpretadas por el propio Doorn y el organista James Báez. "Así estamos diciendo lo importante que es para la comunidad este bello órgano", agrega el músico.

Según los cálculos, para la segunda etapa, que consiste en la restauración del instrumento, se requieren unos $23 millones, que el equipo deberá reunir pronto para iniciar las obras en 2017. La tercera etapa está lejana, pero consistirá en la incorporación de un cuerpo de tubos que nunca fueron instalados según el proyecto de John Moir en los años 70 (ver recuadro). "Si se quisiera reemplazar el órgano de San Francisco por uno nuevo, dadas sus dimensiones habría que pensar en medio millón de dólares para comprarlo, trasladarlo, internarlo, montarlo y afinarlo en su lugar de destino. Por eso es importante recuperar el que ya existe", cierra Luis González.


Zaz: "Descubrí en Violeta Parra a una artista increíble e intensa"

El Mercurio

La cantante francesa, que se presentará por tercera vez en Santiago, habla de su éxito creciente en nuestro país y de su relación con el público chileno.  

Amparo Troncoso R. 

El debut en Chile de Isabelle Geffroy, su nombre verdadero, fue en marzo de 2014. Sin tener ningún disco editado en el país, Zaz (su nombre artístico) logró agotar las casi mil butacas del Nescafé de las Artes en solo dos semanas. Un año después, volvió para repletar el Teatro Caupolicán y este 17 de octubre, la artista se presentará en el Movistar Arena, donde espera repetir el éxito de sus anteriores conciertos.

"El concierto será la historia de un reencuentro", adelanta la artista de 36 años, sobre su próximo show, con el que promocionará su cuarto álbum, "Sur la Route". "Estaré acompañada por ocho músicos y, a diferencia de los anteriores, será un recital más electrónico, agrega al teléfono desde Francia. Su nuevo material recopila grabaciones en vivo de su última gira mundial e incluye la balada acústica "Si jamais j'oublie" ("Si me olvido").

-¿Por qué cree que es tan exitosa en Chile?
"Yo creo que al público le gusta esa mezcla entre canción francesa y ritmos más modernos. Además, comprenden los valores que trato de inculcar en mis letras: que vivamos juntos en sociedad y que dejemos de lado el consumismo. Me hace muy feliz transmitirles ese tipo de energía".

-¿Qué recuerdos tiene de sus anteriores visitas a nuestro país?
"Ambas fueron muy agradables. Tanto que me dieron ganas de vivir allá. Me encantó la espontaneidad, la alegría y la energía creativa de los chilenos. Pero lo que más atesoro son los regalos que me hicieron mis fanáticos, entre ellos, una película sobre Violeta Parra".

-En 2017 celebraremos el centenario de Violeta Parra. ¿Qué fue lo que más le llamó la atención de ella?
"Descubrí en Violeta Parra a una artista increíble e intensa. Fue un personaje completamente comprometido con la cultura del país y me emocionó su forma de rescatar el patrimonio popular".

-Ha estado de gira por el mundo durante los últimos años. ¿Recoge usted influencias musicales de los lugares que visita?
"Gracias a mis viajes he recogido un montón de estilos musicales -como pop, blues e influencias electrónicas-, que deseo incluir en mis futuras canciones. Quiero seguir componiendo, pero eso requiere de trabajo y responsabilidad. Y, lamentablemente, durante los tours no tengo mucho tiempo".

Celebración de la animita: ofrenda y protección del alma de los difuntos

El Mercurio

Están a la vista, sobre todo en los caminos de Chile, pero las hay en muchos lugares. Constituyen una tradición ancestral de protección a los difuntos. Desde una perspectiva multidisciplinaria, el libro "Lecturas de la animita" se aproxima a esta extendida manifestación de la religiosidad popular que tiene alcances estéticos, culturales y de idiosincrasia.  

Pedro Pablo Guerrero 

Por estos días es común ver, embanderadas y a veces con remolinos a su alrededor, las tradicionales animitas que se levantan al costado de las carreteras. Sus deudos celebran con ellas Fiestas Patrias, tal como lo hacen en todas las fechas importantes: Navidad, Cuasimodo, el Primero de noviembre, los días de la madre, del padre, el cumpleaños y, por supuesto, el día de su partida. La animita marca el lugar en que ocurrió una muerte, y su forma más común es la de una pequeña casa, pero también pueden verse, con mucho menor frecuencia, réplicas de iglesias y grutas de la Virgen. En torno a la animita se depositan flores, objetos personales y fotografías. Con el tiempo, incluso aparecen comestibles, bebidas, peluches y otros juguetes que parecen acumularse infinitamente para satisfacer los gustos del adulto o niño fallecido.

"En Chile, la animita es un objeto instalado en el espacio público a raíz de una muerte inesperada, accidental, muchas veces trágica y brutal", escribe Claudia Lira en su artículo para el libro "Lecturas de la animita. Estética, identidad y patrimonio", recién publicado por Ediciones UC. "Su aparición -prosigue- no es instantánea, sino un proceso sujeto a los rasgos de la muerte acaecida. Los restos del fallecido y la sangre derramada son tratados ritualmente: los primeros son asumidos como lo entrañable, se recogen y acumulan en el sitio del suceso (como prueba del hecho) hasta quedar como elementos que acompañarán, posteriormente, a la animita. La sangre es una extensión de la vida del difunto que marca, demoniza y sacraliza el espacio. Ambos elementos son asistidos con profundo respeto y cuidado, pues se cree que el ánima queda prendida de ellos".

Origen híbrido

Claudia Lira Latuz es académica de la Facultad de Filosofía de la Universidad Católica y editora del libro que reúne 12 ponencias sobre el tema, presentadas en un coloquio durante el cual se abordaron sus relaciones con la religiosidad popular, el arte, la ritualidad en torno a la muerte y el paisaje cultural de los caminos. Candidata a Doctora en Filosofía, con mención en Estética y Teoría del Arte de la Universidad de Chile, es también autora de "El rumor de las casitas vacías, estética de la animita" (2002), estudio de referencia obligada junto con "L'animita", de Oreste Plath (1993). Lira detecta, como la mayoría de los investigadores -incluido el padre Raúl Feres-, un origen "híbrido" en esta manifestación popular, que proviene de fuentes europeas y precolombinas. Según Pía Readi Garrido en su ponencia "Origen e historia de la animita", se combinan en ella tradiciones católicas provenientes de España, como el culto a los santos, y las costumbres basadas en la devoción a los antepasados, características del pueblo indígena, "el cual señala que los muertos cuidan a sus parientes y se quedan cerca de ellos, son parte viva y activa de la comunidad y de la familia".

Cuando llegaron los conquistadores, encontraron las llamadas apachetas, o apachitos, a lo largo de los caminos altiplánicos de Perú, Bolivia, Argentina y el norte grande de Chile. Sonia Montecino las define como un "conjunto de piedras que constituye un espacio sagrado al que hay que retribuir en rezos u ofrendas". Las apachetas se levantaban en honor a la Pachamama, a los espíritus del lugar y a los antepasados, con el objeto de propiciar un viaje tranquilo. Readi informa que algunas sobreviven hasta hoy en el norte de Chile, aunque cuesta diferenciarlas de las animitas, pues las ofrendas de piedras dieron paso a flores y empezaron a construirse casitas a su alrededor, tomadas del culto andino a las alasitas: miniaturas de billetes, casas, animales, e incluso, hoy, objetos modernos, como computadores que se ofrecen para conseguir estos bienes en el mundo real. Asociado en muchos casos a la figura del Ekeko, el juego de las alasitas deriva etimológicamente de un verbo aimara que significa "comprar", y se traduce como "cómprame" o "cómprame estas cositas".

El Concilio Limense de 1567 ordenó destruir las apachetas. Los párrocos del lugar debían reemplazarlas por una cruz y rebautizarlas con el nombre de un santo o figura católica. En su artículo "Las cruces de la mala muerte en la costa norte del Perú" -escrito gracias a su estadía en ese país el año 2001 mientras cursaba un magíster en cultura andina en el Centro Bartolomé de las Casas, en Cusco-, Claudia Lira se ocupa de las cruces que descubrió en el camino a Chiclayo, llamadas de mala muerte, porque llega de manera inesperada y no permite recibir los sacramentos. Buscando sus referentes, Lira repasa la simbología católica de la cruz, desde San Juan Damasceno, en el siglo VII, hasta Jacobo de la Vorágine. Describe su carácter redentor durante la Edad Media y la profusión que exhibe en los caminos de Galicia entre los siglos XII y XVII, a través de dos formas: los cruceiros de parada y los cruceiros de término . Mientras los primeros se ponían por donde pasaban las procesiones o cortejos funerarios y presentaban un altar donde se rezaba o depositaba el féretro, los segundos señalaban el límite de una parroquia, y su función era mantener alejados los espíritus malignos.

Un caso especial era las encrucilladas , puestas en los cruces de los caminos para evitar la Santa Compaña (procesión de ánimas en pena, tan popular en el folclor local, que incluso la recogieron escritores gallegos, como Álvaro Cunqueiro). En su base se solían enterrar anxeliños : niños que murieron sin bautismo y que, por lo tanto, no podían ser enterrados en los camposantos (Juan Escobar Albornoz estudia, en Chile, el rito velatorio del angelito en otra monografía del libro). Los familiares los marcaban para identificar a sus difuntos.

"Esta práctica gallega se relaciona de manera directa con la animita, pues, aunque el cuerpo no es enterrado en el sitio del deceso, reitera la búsqueda, por parte de los deudos, de un sitio sacro y salvador para proteger el ánima", escribe Claudia Lira.

La devoción por Balmaceda

No existe rincón de Chile donde no haya una animita. Bernardo Guerrero estudia en su artículo el origen, apogeo y decadencia del fervor popular que rodea a las más famosas de Iquique. En la Patagonia, el culto del Indiecito Desconocido, en el cementerio de Punta Arenas, ha adquirido categoría de atracción local, suerte que no corrió el cadáver del chilote junto al que fue encontrado este kawéskar, muertos ambos en un probable enfrentamiento ocurrido el año 1928 en la isla Diego de Almagro. Pablo Vargas Rojas indaga en los alcances de esta significativa omisión en su artículo "La apropiación del indígena: sociedad magallánica y colonialidad". En otra monografía del libro, el equipo de investigadores compuesto por Juan Carlos Skewes, María Pía Poblete, Pablo Rojas y María Amalia Mellado examina los "descansos" asociados al ritual funerario mapuche-huilliche, que presenta similitudes y diferencias con las animitas según reveló un estudio que efectuaron a orillas del lago Neltume.

¿Por qué algunos delincuentes, incluso criminales que cometieron asesinatos horrendos, son "canonizados" por el pueblo, que convierte sus tumbas en lugares de peregrinación? Es la pregunta que se hace Luis Bahamondes en su trabajo centrado en las animitas de Emile Dubois (Valparaíso) y Emilio Inostroza (Temuco).

Aunque la animita originalmente marcaba el lugar donde ocurrió una muerte, ha ido mutando con el tiempo, y muchas indican el sitio donde están los restos del difunto. Tomás Domínguez Balmaceda levanta la topografía de algunas de las animitas más visitadas de la capital en su estudio "La ruta milagrosa de la ciudad de los muertos: devoción popular en tumbas y santuarios del Cementerio General de Santiago". Destacan las imágenes del Cristo Rico, el Cristo Pobre y las sepulturas milagrosas de Romualdito -cuya animita junto a un tiznado muro de Estación Central es analizada en otro estudio de este libro por Magín Moscheni-, la Carmencita y La Novia (Orlita Romero). De manera insólita, dos figuras públicas se han transformado en favorecedoras de la religiosidad popular, especialmente entre alumnos de enseñanza media. Se entiende, hasta cierto punto, que una sea el educador Abelardo Núñez. ¿Pero por qué José Manuel Balmaceda? Ya en 1921, Joaquín Edwards Bello escribía: "Personas de diversas categorías, generalmente humildes, le piden favores. Siempre está cubierta de peticiones o mandas. Un estudiante le suplica que le ayude a salir bien en los exámenes. Otro le solicita ayuda para que lo quiera una chiquilla llamada Estela. La obrera María S. le pide que libre a su marido del alcoholismo. La tumba de Balmaceda se parece a las 'animitas' de extramuros".

No se menciona en el libro, pero lo mismo sucede desde hace años con el Mausoleo de Salvador Allende. Entre las típicas ofrendas políticas de claveles y coronas rojiblancas, es cada vez más común encontrar hojas de cuaderno con mandas, sobre todo de escolares.

"En ambos casos estamos frente a muertes cruentas, dolorosas, trágicas. A veces los culpables no están debidamente sancionados -dice Claudia Lira-. El sufrimiento purifica sus almas y los convierte en seres humanos como cualquiera, a pesar del gran poder que tuvieron. Al humanizarlos te sientes con la posibilidad de que entiendan tu dolor. Una persona que ha sufrido se pone misericordiosa, se ablanda, se abre, te escucha. Tiene que ver con nuestra identidad: somos un pueblo, primero que todo, afectivo. Antes que intelectuales o corporales, somos básicamente corazón. La sensibilidad ante la muerte, la injusticia y el dolor es muy tradicional en el chileno".

Las nuevas animitas

En un nuevo libro que está preparando, Claudia Lira aborda interesantes casos de los últimos años. Uno de los más sintomáticos es el que ocurrió con la construcción de la Autopista Central. El año 2003, la concesionaria se dio cuenta de que al ensanchar la carretera, varias animitas iban a ser destruidas por las faenas. Decidió entonces trasladarlas, y encargó al estudio + Arquitectos diseñar un prototipo de animita que las reemplazara. Del encargo surgió una "animita estándar", como la llamó Claudia Lira, de líneas minimalistas: un cubo de hormigón armado sobre el cual se instaló una plancha metálica de 10 milímetros de espesor, con dos líneas que bosquejan una cruz.

"Se hicieron 300", recuerda Claudia Lira. "En este momento yo diría que están ocupadas cinco. La gente que aceptó utilizarlas las pintó con un color emblemático de animita: el celeste de la Virgen, el blanco de la pureza, el amarillo del Vaticano. Además, intervinieron la cruz sugerida para que se notara que era una cruz. Finalmente trajeron todos los elementos estéticos que acompañan la animita, como las ofrendas de flores y los objetos religiosos. Fue resemantizada con la lógica de la estética de la animita, porque tiene una función, no es un simple adorno. Lo estético le da la eficacia al objeto. Hace que sea un lugar donde el alma descansa y el deudo establece relación con esta pérdida".

Desde Argentina ha llegado en las últimas décadas el culto de la Difunta Correa. Según una leyenda del siglo XIX, ella murió de sed en el desierto, pero mantuvo con vida a su hijo amamantándolo hasta que lo encontraron unos arrieros. Primero un oratorio y luego un santuario se levantaron en Vallecito, el pueblo de la provincia de San Juan, donde está sepultada. Sus promesantes le llevan botellas de agua, tal como hacen en los diversos recordatorios que han surgido espontáneamente en las carreteras de Chile, probablemente gracias a los camioneros.

¿Qué determina que algunas devociones crezcan y otras se extingan? "Algunas prosperan porque las personas que establecen los lazos con ese culto han tenido resultado, y lo transmiten. La Difunta Correa tenía fama de milagrosa en Argentina, y la fama se va corriendo. Es algo muy dinámico", explica Claudia Lira.

El año 2012 hizo su aparición en las calles de Santiago la "bicianimita", singular recordatorio que se coloca en el lugar donde muere atropellado un ciclista. Los transeúntes terminan por familiarizarse con estas bicicletas blancas, a las que se pega una hoja con la foto del difunto, su nombre y la leyenda "No más ciclistas muertos". La iniciativa es impulsada por la agrupación Ciclistas con Alas.

Claudia Lira recuerda, con emoción, el día en que le tocó poner en práctica todo lo que había investigado sobre las animitas. Fue en agosto de 2010: estaba haciendo clases en el Campus Oriente cuando le avisaron que había muerto, a solo unas cuadras, Amalia Herrera, alumna del Instituto de Estética. Suspendió la clase, y en la tarde pasó en auto por el lugar donde la joven había sido embestida mientras andaba en bicicleta. Había un grupo de amigas llorando. Claudia Lira fue a comprar unas velas, regresó con ellas y las puso alrededor de la mancha de sangre todavía fresca. Cortó también unas flores de un jardín cercano. Luego les pidió a las jóvenes que se tomaran de las manos, rezaron, y dijo lo que había oído decir tantas veces en estos casos: "Amalia, si estás acá, tranquila, falleciste", le comunicó. "Me sentía en el deber de hacerlo. Yo no sé si eso ocurre o no, pero si es verdad que el alma puede quedar perdida, errante, no podía permitir que eso sucediera", recuerda Claudia Lira. Al día siguiente, las velas -que, según la creencia popular, deben iluminar el camino al otro mundo- se habían derretido completamente sobre el pavimento. Nació así un nuevo lugar de culto. Tres años después se instaló una bicianimita.

El libro "Lecturas de la animita" se ofrenda, en su presentación, a Amalia Herrera y a María Angélica Pérez, "abrazada por el mar en Juan Fernández" ese mismo año.

Frédéric Chambert, Director del Municipal de Santiago : "El cambio de nombre del teatro obedece a nuestra historia y realidad actual"

El Mercurio

"Municipal de Santiago. Ópera Nacional de Chile" es el nuevo nombre del teatro de Agustinas. El director francés justifica aquí el cambio, que incluye el nuevo logo de la institución. Además, repasa la temporada 2017, una que lleva su impronta, parcial aún, pero con elementos importantes de su estilo.  


Ya instalado definitivamente en el país desde julio, Frédéric Chambert tiene tiempo suficiente para realizar su trabajo en forma, uno que requiere dedicación completa. El teatro es un mundo complejo, con una planilla de 480 personas que dan desarrollo al proyecto cultural. Se le ve tranquilo y a medida que pasa este año, va reafirmando positivamente algunos aspectos que le preocupaban. Uno muy importante es que el público responde a los espectáculos. Incluso, lo sorprendió el éxito de la polémica ópera "Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny", de Weil y Brecht. "Me habían dicho que el público de Santiago podía ser muy conservador pero no, la acogieron muy bien". También ha notado algo importante para él, que el público "es bastante diverso en el teatro, especialmente si uno considera las presentaciones de los elencos estelares. Es un público que representa bastante bien la sociedad chilena, hay jóvenes, mayores, profesionales, gente con la que uno se cruza en la calle o en el metro, o sea, que estamos muy lejos de esta imagen de la ópera como un templo de la élite o solo de ella".

En el lanzamiento de la temporada 2017, el miércoles pasado, fue motivo de sorpresa el anuncio del cambio del nombre y el logo del teatro, un encargo del directorio de este, canalizado y orientado por Chambert. El anuncio fue motivo de inmediatas reacciones en un tema sensible a la comunidad artística y al público general. La primera se ve tocada, especialmente en regiones, donde la ópera crece cada año de la mano de muy buenas gestiones municipales; y el público tradicional del teatro ve en el nuevo nombre, una intencionalidad más allá de lo extrictamente artístico.

El nuevo nombre del teatro

La inclusión por primera vez en el folleto explicativo, de todas las actividades que realiza el teatro, es una novedad esencial para Chambert. "Las dos páginas más importantes de la brochure son el sumario, donde se abarca todo lo que hace el teatro. Y eso sí es nuevo, porque hasta ahora se consideraba que la temporada oficial era esencialmente la de abonos, y todo lo demás no aparecía. Actividades como el DAE, nuestro centro de documentación, son importantes, las visitas guiadas también, es otra manera de compartir con otra gente, que disfruta del monumento patrimonial".

-Pero la gran novedad es el cambio del nombre del teatro: Municipal de Santiago: Ópera Nacional de Chile. ¿Qué argumentos lo justifican?
"El cambio de nombre es un resultado, en realidad, de considerar la totalidad de la actividad del teatro y sus misiones en regiones, sacando los cuerpos estables de Santiago. Por ejemplo, este domingo una formación coral del teatro estará en Punta Arenas, porque el teatro tiene una difusión en el país entero. También este teatro a través de un convenio que existe con el Ministerio de Cultura tiene una intensa actividad de capacitación y formación de profesionales y técnicos. Si uno toma eso, por un lado, y la noción que conlleva la de teatro municipal, por otro, en realidad hay un cambio. Cuando nació este teatro, Chile era Santiago y tal vez Valparaíso, principalmente, y era 'el' Teatro Municipal porque era el centro. Hoy existe el teatro Municipal de Chillán, Rancagua, Las Condes, en todas partes hay teatros municipales, y esa etiqueta de 'teatro municipal' no abarca la totalidad de las misiones de esta institución. Partiendo de la constatación de que estamos haciendo mucho más que animar la vida municipal de la comuna de Santiago, pensamos en buscar una identidad propia, que en realidad yo creo que está en la noción de Ópera Nacional de Chile".
"Este teatro responde a unas expectativas que son las que se formulan para una ópera nacional. Esto lo traduce su mismo financiamiento, pues recibe dineros públicos de las municipalidades, pero recibe aún más del Estado, a través del convenio del Ministerio de Cultura, de la Ley de Rentas 2, que se reserva a instituciones nacionales, y a través de la Ley de Donaciones. Somos una institución con un financiamiento mayoritariamente nacional. Luego también, naturalmente, el de la Municipalidad de Santiago y el aporte de Las Condes, Providencia y Vitacura que nos apoyan. Entonces había que hacer convivir estas realidades en un título que no fuera contradictorio y que diera cuenta de todas sus dimensiones".

-¿Y cómo llegaron a esa nomenclatura?
"Trabajamos con una agencia de comunicaciones, pensamos, discutimos, lo hablamos con el directorio, y en verdad, en la práctica, la gente habla del 'municipal', casi como el Met, de Nueva York. Hablamos de Pequeño Municipal, y los artistas extranjeros que cantan aquí suelen referirse al 'municipal', Chile. Se conoce como tal y se nombra así. Entonces dejamos Municipal, pero como sustantivo, en vez de ser adjetivo, y de ahí la idea de llamarnos Municipal de Santiago, porque es nuestra historia, y Ópera Nacional de Chile, porque esa es la realidad actual".

-¿Se justifica también el cambio el logo?
"Había un logo que era el edificio y que me planteaba dos problemas: el primero es que el edificio aparecía de mil maneras distintas, no era un logo hecho con normas adecuadas. Y, como he dicho, las misiones del teatro van mucho más allá del edificio de calle Agustinas. Es una institución con objetivos, no es solamente un lugar donde uno va a ver espectáculos. Hay giras, difusión, etcétera. Era reductor limitar su imagen al edificio. Por otro lado, puede ser una apetencia más personal, pero me parece que la tipografía cuando se trabaja puede ser muy elegante y que es suficiente para identificar a un lugar, con tal que sea una tipografía propia. Desarrollamos una y me pareció que era lo más sobria, sencilla, adecuada y que puede hablar a cualquiera".

Novedades con los abonos

-¿En materia de abonos, se innova para seguir atrayendo más a los jóvenes?
"Sí. Queremos innovar con los jóvenes. Hay en el teatro espectáculos que a veces no se llenan completamente y quedan 10 o 100 entradas excelentes en platea, palcos. Partiendo de eso, intentamos una nueva fórmula, permitiendo a los jóvenes menores de 25 años conectarse por internet el mismo día del espectáculo a partir de las cero horas. Ahí pondré en venta las butacas vacías o parte de ellas. Y por 8 mil pesos podrán comprar entradas que se venderían a 120 mil o más. Yo lo hacía en Toulouse, con frecuencia, pues me parecía absurdo que el público quedara mal sentado arriba cuando tenía espacios abajo. Creo que eso puede crear un interés por formar público, hacer que la gente llegue más fácilmente. Espero a través de esto atraer a los jóvenes que han perdido la costumbre de venir al teatro. Ellos hoy son muy tecnológicos, viven conectados, después voy a esconder pokemones en el teatro ¡y llegarán todos!" (risas).

-¿Se incorporan abonos más cortos?
"A los abonos flexibles inaugurados hace algunos años, este año proponemos abonos más reducidos de tres o cuatro títulos, sea de ópera, o mixtos, con temáticas, que le dan cierta consistencia a la programación. Ello permite acceder a parte del público que le costaría comprometerse con seis títulos, por ejemplo. Nuestras sociedades han cambiado, hoy tenemos competencia de la poderosa entertainment society , que significa que la gente puede reservar pasajes para viajar a Cancún, por 200 dólares. Eso hace más difícil tal vez que alguien se comprometa con un año de anticipación con un concierto. Por último, vamos a abrir un punto de venta nuevo en el Patio Bellavista, un lugar donde pasa mucho turista, y el Municipal debe atraer a este público también".

Hitos de la temporada 2017

-¿Cuáles son los principales énfasis de la temporada musical que quiere mostrar para el próximo año?
"En la ópera, debo recordar que los títulos ya estaban diseñados por Andrés Rodríguez, y parte de los elencos, y se lo agradezco mucho, porque nosotros necesitamos programar con dos o tres años de anticipación. Pero aparte de esto, he puesto especial énfasis en la puesta en escena de los títulos. Esta disciplina ha evolucionado mucho en los últimos 40 años. El público siempre nos dice, 'no, a mí me gustan las óperas como siempre se han hecho', pero yo rechazo eso bastante, porque se asombraría ese público si viera una ópera barroca como fue escrita originalmente. Igualmente, hoy nadie podría aguantar una puesta en escena de las obras de Richard Wagner con sus maquetas originales. Entonces, me he preocupado de traer a algunos directores de escena de nivel mundial, como Jorge Lavelli para Jenúfa, de Leos Janacek. Es un francoargentino, padre de la evolución de la puesta en escena, desde su famoso Fausto, de Gounod, en 1975, que causó gran escándalo, pero que logró imponer una nueva impronta en esta disciplina. Para él, la ópera es teatro, hay una dramaturgia que debe expresarse, y con esa idea creo que regresamos a la fuente de la ópera como un espectáculo total. Para Las Bodas de Fígaro, segundo título de la temporada, traemos como director de escena a Pierre Constant, con una puesta probada que compramos y que está concebida, para escenificar las tres óperas Mozart-Da Ponte (más Don Giovanni y Cosi fan Tute), que daremos en los años siguientes. Una producción súper clásica, pero bellísima".
"Lo mismo podemos decir de Rigoletto, de Verdi, que será la ópera más cuestionada de la temporada, con puesta en escena del inglés Walter Sutcliffe y de un gran escenógrafo, Kaspar Glarner. Una versión muy actual, ambientada en el siglo XX, muy minimalista. Se puede notar que todos los cantantes del elenco estelar están mencionados en el brochure , con contratos cerrados, y eso me parece importante".

-En ballet viene, por primera vez, una coreografía de El Mesías y de La Flauta Mágica.
"El Mesías, de Haendel, con la coreografía de Mauricio Wainrot, es bellísimo, es la obra entera bailada. Creo que puede ser un hito fenomenal. La Flauta Mágica, de Béjart (con música grabada), también será una novedad. Es una temporada bastante Béjart, porque estará además en el Festival de Coreógrafos, y el Bolero de Ravel, también. Luis Ortigoza hace una nueva edición de Raymonda, con una nueva escenografía y vestuario de Pablo Núñez".

-El eje de la temporada de conciertos será Mozart.
"Sí, ¿por qué? Porque es inagotable. Pero también programar conciertos es tomar en cuenta el mejoramiento de la orquesta. Mozart es, probablemente, el ejercicio más arriesgado para una orquesta, porque requiere gran precisión. La temporada se abre con Juan Pablo Izquierdo, que volverá durante las próximas temporadas; regresará Francisco Rettig, y estarán Konstantin Chudowsky, Max Valdés, Pero-Pablo Prudencio y Attilio Cremonesi".

 Nuevo ciclo de guitarra clásica

La gran innovación en materia de programación para este año es el inicio de un ciclo de guitarra clásica. "Es lo único totalmente nuevo y lo haremos en la Sala Arrau. Le doy gran importancia, porque hay una gran tradición de guitarra en Chile, de alto nivel, y podemos tener una experiencia similar a la del piano, con el tiempo. Me visitó Luis Orlandini y le hice la propuesta de ayudarme a levantar este ciclo. Serán ocho conciertos en el año, que por esta vez será un ciclo nacional, para dar a conocer a los artistas chilenos, muchos de ellos de nivel mundial. Por supuesto, después nos abriremos a invitados internacionales. Yo soy muy poco nacionalista en materia de arte. Es una actividad muy internacional".

¿Se mantienen los auspiciadores?
Un punto sensible para el teatro es mantener la confianza de las empresas que colaboran con el proyecto. Al respecto, Chambert dice que hay una continuidad. "Varios que por algún motivo se habían retirado están volviendo, y eso me alegra. Pasa aquí, y en todas partes, que los años de crecimiento alto de las economías quedaron atrás, y eso se siente muy claramente en este país. Hay una cierta expectativa, y cuando hablo con mis colegas de otros teatros y hasta con los mismos empresarios, se ve un poco más de timidez en los últimos años. Pero creo que es provisorio, porque siento que hay una gran dinámica en este mundo y este teatro tiene que apoyarse sobre empresas, por motivos obvios, pero además es una manera de conectarse con las fuerzas vivas de la sociedad".

¿Cómo se arma el cartel de artistas de Lollapalooza?

El Mercurio

Un enjambre de músicos que supera los 60 nombres, liderados por Metallica, protagonizará la séptima edición del festival. Pero ¿cuántas bandas en el mundo podrían estar a la cabeza de este tipo de eventos y qué criterios priman a la hora de seleccionarlos?  

José Vásquez 

A mediados de marzo del próximo año, la maquinaria de Lollapalooza desembarcará por séptima vez en el Parque O'Higgins. Los engranajes de la nueva edición del festival tardarán dos semanas en levantar los escenarios por donde, el 1 y 2 de abril, más de 60 artistas desplegarán sus espectáculos ante una masa joven -el promedio del público, según sus organizadores, es de 23 años- que amplificará la fiesta.

Los protagonistas de la nueva cita fueron revelados el miércoles, con un nombre excluyente como Metallica, dentro de una alineación de músicos que se equilibra gracias a sus mismas diferencias. Del punk de vieja escuela de Rancid a la nueva estrella del R&B, The Weeknd. O del rock de inspiración retro de The Strokes al dúo electrónico The Chainsmokers. Como si fuera un lema de la Teletón, Lollapalooza este año firma su cartel con un "Estamos todos", que así se lee consecuente. ¿Pero cómo se diagrama este enjambre de nombres?

Sitio en construcción

En la música, nada termina siendo demasiado matemático. Algunos nombres se persiguen por años y otros se firman en solo unos días. "Por lo general, tratamos de avanzar muy tempranamente, con un año de anticipación, con los headliners y luego avanzamos con el resto del line up , de manera aleatoria", cuenta Sebastián de la Barra, director de booking de Lotus, la productora chilena encargada de Lollapalooza.

"A The Strokes los habíamos buscado desde el primer año, al igual que lo hemos intentado con muchas otras bandas. En un momento dijimos: 'si no los podemos tener juntos, traigámoslos por separado', y así antes vinieron Albert Hammond Jr. y Julian Casablancas. Fue una sorpresa para todos conseguir su participación, lo sentíamos como una deuda muy importante, ya que es la tercera banda que el público más pedía en nuestras encuestas".

Otro nombre que siempre aparece en los primeros lugares de las listas de deseos del público es Radiohead. La banda liderada por Tom Yorke regresó este año a los grandes festivales junto con su último álbum, "A moon shaped pool", por lo que volvieron a ser opción. "Se intentó con ellos, pero lamentablemente su gira mundial y su planificación no coincidió con nuestra fecha", dice De la Barra.
La dinámica para armar un cartel de artistas comienza apenas finaliza la edición de un festival. "Cada año es un borrón y cuenta nueva. Tenemos una comisión de varios socios y amigos de la productora con los cuales empezamos a conversar, pero hay que buscar el consenso siempre con los Lolla de Brasil y Argentina, que si bien son mercados parecidos, también tienen diferencias, lo que transforma en un desafío, a veces, el ponerse de acuerdo. Buscamos vanguardia y estamos atentos a las tendencias", dice el productor.

La primera línea de artistas del evento es la que capta la mayor atención y, aunque la industria musical pareciera no tener márgenes, este ítem, según De la Barra, es un aspecto muy acotado. "Los cabeza de cartel clásicos de los festivales en el planeta no son más de 30. El desafío, entonces, es crear nuevos, de acuerdo al momento que está pasando un artista, como por ejemplo, el caso de ahora con The Weeknd. Nosotros tratamos de leer una tendencia global y traer a los músicos a Chile justo en su momento de mayor popularidad, como antes lo hicimos con Skrillex o Lorde", detalla a modo de línea editorial de la cita. "Hemos podido traer, por primera vez, al país a muchos artistas en su mejor momento, algo que por costos, solo se puede conseguir bajo el concepto de un festival. Por sí solos, quizás nunca lo hubieran hecho".

El lugar en la pirámide

No todos negocian su posición, pero para muchos artistas antes de firmar, es fundamental saber en qué lugar de la parrilla quedarán ubicados. "Con los más grandes, por lo general, hay que negociar horarios y escenarios. A veces es complejo, por los egos, pero en general te pones de acuerdo bastante rápido. Los artistas que vienen están acostumbrados a tocar en festivales en todo el mundo y conocen con qué popularidad cuenta cada uno. Claramente, ya tenemos estructurados los horarios de cada uno, algo que probablemente vamos a liberar antes de fin de año".

La hora del vacío: ¿vivimos un nuevo malestar de la cultura?

El Mercurio

Se repiten los diagnósticos que acusan que algo le pasa al mundo. Dicen que somos una sociedad líquida, cansada, atomizada, consumista, precaria; que algo buscamos, que nada encontramos. Aquí y allá irrumpe la violencia, desde una guerra hasta el vandalismo. Lo político está en crisis: lo que hoy queremos es vivir más livianos, no la revolución, expresa Gilles Lipovetsky en su libro más reciente, "De la ligereza". "Estoy un poco angustiado", señaló la semana pasada Raúl Zurita en este suplemento.

Juan Rodríguez M.

Un fantasma recorre el mundo. Aquí y allá se repite el diagnóstico, al parecer hay un consenso: vivimos en una época de angustia, de malestar; la modernidad líquida de Zygmunt Bauman, la sociedad del cansancio de Byung-Chul Han, la disolución de lo político de Pierre Manent, la guerra civil como nuevo orden mundial de Hans Magnus Enzensberger, el vacío y la ligereza de Gilles Lipovetsky, por mencionar a algunos. No todos son pesimistas que condenan al presente y añoran el paraíso perdido, pero sí concuerdan en que algo nuevo, y no siempre bueno, se propaga.

En su libro más reciente en castellano -"De la ligereza" (Anagrama)-, Lipovetsky dice: "Jamás habíamos vivido en un mundo material tan ligero, fluido y móvil (...) Comienza una nueva era de la ligereza que coincide con un momento de tecnología avanzada (...) Así es la dinámica social de la hipermodernidad que instituye el reinado de un individualismo de tipo errante y zapeador (...) los individuos «desatados», desligados, emancipados, funcionan como átomos en estado de flotación social". Y Pierre Manent, en "Curso de filosofía política" (IES), escribe a propósito de la sociedad moderna fundamentada en la ciencia y libertad: "Nosotros [a diferencia de nuestros antepasados] no queremos obedecer a la ley, queremos ser libres. Para ser libres, debemos crear las condiciones de la libertad. La ciencia y el Estado nos permiten crear esas condiciones. Y el espacio público está cada vez más vacío porque somos cada vez más libres".

El domingo pasado, en Artes y Letras, Raúl Zurita habló de "un clima" que se está viviendo en Chile y en general en el mundo. "Es bastante apocalíptico", dijo. "Esta vertiginosidad del daño, del mal, de violencia sobre violencia, sin un minuto de sosiego". Pensaba en la crisis migratoria, en los miles de ahogados camino a Europa; en eso y más. "Entonces estoy un poco angustiado. La sensación de que estamos pasando por un momento que no alcanzamos a dimensionar lo amenazante que es (...) Es un momento de inflexión peligroso", decía el poeta.

De ahí, entonces la pregunta: ¿Vivimos un nuevo malestar cultural? ¿Es el malestar existencialista, tal vez el de la posmodernidad, o es algo distinto?...

Quizás, para matizar el tono decadentista, sea bueno adoptar la perspectiva crítica de Lipovetsky, esa que ni demoniza ni glorifica al mundo actual; y recordar lo que escribió Nietzsche en "El crepúsculo de los ídolos": "Cada vez he ido comprendiendo mejor que lo que menos prueba el consenso de los sabios es que tengan razón en aquello en lo que están de acuerdo. Lo que prueba, más bien, es que esos hombres tan sabios coinciden fisiológicamente en algo que les hace adoptar -de una manera forzosa- una misma postura negativa frente a la vida".

Y usted, ¿siente algún malestar?.


Carlos Peña: "La sombra del deseo"

Nunca las sociedades habían vivido un momento de mayor prosperidad y nunca los ideales de autonomía individual y de diversidad habían estado tan expandidos; pero a pesar de eso se experimenta insatisfacción y desasosiego. ¿A qué puede deberse ese fenómeno en apariencia contradictorio? Si cada vez se está mejor y más a discreción de la propia voluntad, ¿a qué puede deberse la sombra de que algo no anda bien, el incómodo roce con un cierto vacío?
La respuesta es muy sencilla: al aumento del bienestar. Es lo que pudiera llamarse la economía del deseo.
El deseo humano (explicaba Hegel, según Kojéve) es un vacío, una nada que anhela ser colmada. Por eso, entregado a sí mismo y carente de toda orientación, está amenazado por la vacuidad. Este fenómeno lo advirtió también la sociología. Durkheim, por ejemplo, afirmó que el peor mal que aquejaba a las sociedades era "el mal del infinito", el deseo sin contención, la concepción de la vida como un mar sin orillas. Cuando ello ocurría, dijo Durkheim, acechaba el peligro de la anomia, la bruma del sinsentido y del hastío.
Algo de eso hay en la vida contemporánea.
La ausencia de contención del deseo, el desprestigio de los límites, parece ser el problema. La cultura humana requeriría, para funcionar, algún límite sobre el cual se funda el sentido o significado de la existencia.
Por eso Chesterton dijo que las sociedades humanas tenían la estructura de los cuentos de hadas. El goce y el disfrute tendrían una estructura condicional: hay disfrute si y sólo si se acepta un previo límite que configure el deseo. Esto es lo que haría absurda la pregunta de Cenicienta de por qué debe irse de la fiesta a las doce. Cenicienta no estaría en la fiesta si no debiera irse a las doce . Los habitantes de las modernas sociedades de consumo tampoco se dan cuenta de que solo pueden disfrutar de veras si tienen a la vista un horizonte de sentido que constituya sus deseos. Al espantar todas las prohibiciones, todas las reglas incondicionadas y absolutas, la cultura moderna condena a sus miembros a una búsqueda sin fin, amenazada por el vacío. Al revés de lo que sugirió Freud, para quien la renuncia al deseo era la fuente de la infelicidad, en las sociedades modernas no es la renuncia del deseo sino su sometimiento a él la causa de la incomodidad. Ése sería el gran defecto del moderno capitalismo: la búsqueda de un goce que nunca llega. El objeto petit a del que hablaba Lacan -y que Zizek ejemplifica con la Coca-Cola- sería la muestra de ese anhelo vacío que a veces llenan las ideologías.
Por eso, como ha expuesto Zizek, lo peculiar de la vida contemporánea, y lo que causa el desasosiego, no es la prohibición de gozar, sino el mandato de hacerlo. Pero como el deseo humano es un vacío imposible de ser llenado, el mandato de gozar, de disfrutar, de satisfacer todos los anhelos, es también una especie de condena a no sentirse nunca satisfecho.
CARLOS PEÑA.Rector de la UDP y autor de "Ideas de perfil" (Hueders).


Ricardo Capponi: "La tecnología y el humanismo luchan por imponerse"


Quien más quien menos, asistimos a tensiones sociales que en el pasado involucraron casi exclusivamente a las aristocracias y que hoy envuelven a la sociedad en su conjunto. Y entre las distintas maneras de explicarlo, está la función que hoy cumplen las ciencias, las mismas que a través de la tecnología han abierto un mundo de placeres y confort que parece llenar de sentido nuestra existencia. Pero aquella ciencia que tiene como fin el ser humano, que ha construido un vasto conjunto de conocimientos sobre el mundo subjetivo y contribuido a la humanización de la sociedad y la cultura, sospecha de ese mundo consumista.
Ambas posiciones -tecnología y humanismo- luchan por imponerse en todos los frentes: la crianza, la educación, la sociedad y forma de vida que queremos.
Y en esta lucha, la primera ha cooptado a la segunda. Así, la psicología norteamericana ha construido una ideología que hace de la búsqueda del placer y del confort individualista su finalidad, el camino a la salud mental. Me refiero a la "psicología positiva", y su búsqueda del "felicismo", de gran penetración en la cultura, enorme promoción y libros de autoayuda, e infiltración masiva en las empresas y organizaciones.
De esta pugna emana pesimismo. Los intelectuales piensan que gana el "felicismo", y temen el triunfo de una sociedad del vacío y la ligereza, del individualismo de tipo errante y de un espacio público cada vez más vacío.
No lo creo así. Como ocurrió ante el derrumbe de las utopías sociales, en un futuro no predecible, agotados del vacío a que nos lleva el "felicismo", buscaremos caminos más profundos y humanizadores. Los pensadores de las ciencias humanas deberíamos estar buscando dichos caminos y quejándonos menos de una situación a mi juicio inevitable, culminación casi desesperada de la modernidad dura en sus últimos estertores.
Ricardo Capponi. Psiquiatra y psicoanalista.


Raúl Zurita: "El gran paliativo a la ausencia de futuro es la violencia"


No hay límites para la melancolía humana/ Se cuenta siempre con una piedra más para colocar sobre la pirámide/ de las lágrimas . Las líneas están en el poema "Licantropías contemporáneas" de Louis Aragon, uno de los fundadores del surrealismo, y en el lapso brevísimo de nuestras vidas a todos, sin excepción, se nos da al menos una vez, la oportunidad de comprobarlo. El espanto de nuestro tiempo es la incapacidad de espanto y el solo hecho de que la culpa por el holocausto nazi haya durado tan poco es una de las más desoladoras pruebas de ello. En una historia de sangre, la culpa es el único lazo con el pasado, pero también la única esperanza de un nuevo comienzo. El futuro no es sino la cara oculta del recuerdo y sin recuerdos solo queda un presente perpetuo en el cual la vida se reduce al intento eternamente fallido de inventar sustitutos, simulacros de felicidad, paraísos artificiales, frente a la ausencia del porvenir. Hemos borrado el pasado, y al hacerlo hemos cancelado el futuro, nos hemos eximido de la culpa y por eso nos hemos eximido de toda posibilidad de redención. El problema es que el gran paliativo a la ausencia de futuro es la violencia. La violencia es la única manera de mitigar la angustia y las trillones de imágenes con que es reproducida segundo a segundo reflejan un mundo terminal en que las certezas están canceladas. El fin de la culpa es el fin de la esperanza, y el individuo que está surgiendo de esa gigantesca cancelación no tiene nombres, solo los alias con que se reproduce en la red; no tiene rostro, solo máscaras; no tiene mirada, solo la estrecha franja de una capucha anaranjada por donde pasa todo el horror de la tierra.
Raúl Zurita. Poeta y premio nacional de Literatura; acaba de reeditar su libro "El paraíso está vacío" (Alquimia).


Constanza Michelson: "El otro resulta un escollo"


Si hay un rasgo representativo de la época es el cinismo. Así como para Diógenes Alejandro Magno no era más que una carne que le tapaba el sol, para el sujeto contemporáneo el otro resulta un escollo a su proyecto existencial: el goce libre de todo dolor. Hoy intentamos reducir al otro a su expresión mínima, para neutralizar la amenaza de la alteridad. Por ejemplo a través del entusiasmo científico, cuando éste reduce al amor, el deseo, la revolución, la salud a la química cerebral, se biologiza toda la política implicada en tales expresiones humanas. La tiranía de las células cierra la discusión, el pensamiento compartido.
Los higienismos morales también hacen lo suyo, los conservadores de siempre, pero también los nuevos, los de la corrección política de semblante progresista -que obligan no sólo a actuar y hablar de cierta manera, sino que también a sentir de forma aséptica- inhiben la discusión a través de la violencia de la superioridad moral. Reducir la verdad a las células o a una moral última es momificar el saber como si ya no hubiese nada más que hablar. Fragilizando el corazón del humanismo: la necesidad de encontrarnos para refundar siempre el pacto social. Clausurar el pensamiento es una forma de evitar la alteridad, tanto de una idea como de un otro. Quedando cada uno gozando en sus verdades.
Si tras la caída del muro vino el caos provocado por el entusiasmo del libre mercado, demasiado libre, hoy todo el peso del juicio ha caído sobre esa selva. Sin embargo, más allá de los cuestionamientos al modelo económico y el éxito de una izquierda cultural, parece que la ética de la soledad es la que ha triunfado. Una especie de pornografización de la vida, como si toda verdad residiera en el primer plano de las masturbaciones elegidas por el consumidor.
Ahora bien, del apocalipsis también hay que cuidarse, porque suele ser una coartada del goce egótico sobre los otros: "Soy el único que piensa bien en un mundo miserable". Lo cierto es que Tánatos nos ha acompañado siempre, pero también Eros, ese empuje al lazo social. Aunque siempre hemos bordeado lo peor, hemos sobrevivido como especie, porque aún sufrimos por amor. Aún necesitamos salir del egoísmo para ser amados.
Constanza Michelson. Psicoanalista y autora de "50 sombras de Freud" (Catalonia)


Daniel Mansuy: "Al diluir lo político, el hombre tiende a transformarse en un individuo hedonista"


Mi impresión es que la sensación de malestar en la época contemporánea guarda relación con el despliegue muy exhaustivo de ciertas lógicas modernas, que se nos presentan como ineludibles: no habría en el mundo fuerza capaz de resistirse al movimiento en el que estamos embarcados (de algún modo, seguimos inmersos en una concepción progresista de la historia). Si se quiere, la inflexión viene dada por la radicalización de ciertas tendencias cuyos contrapesos se han ido diluyendo. Suele decirse que el inicio de la aceleración se ubica en mayo de 1968: bajo apariencia romántica, allí parece haber triunfado el ideal individualista, que se manifiesta a través de un ilimitado progresismo moral y un exacerbado liberalismo económico. Quien mejor describió estas patologías fue Tocqueville, quien percibió ya en el siglo XIX los mecanismos más íntimos de la modernidad: al diluir lo político, el hombre tiende a transformarse en un individuo hedonista, encerrado en sus placeres pequeños, y sin mayor vinculación con sus semejantes (como puede verse en cualquier novela de Houellebecq). Así, se ha ido imponiendo una concepción demiúrgica del hombre, cuyas manifestaciones más explícitas son el transhumanismo y las versiones radicales de la teoría de género. Esta visión nos hace perder de vista el carácter esencialmente limitado del fenómeno humano: el individuo no lo puede todo, pues su desarrollo requiere de muchos factores ajenos a su voluntad sacrosanta. La libertad humana se juega en la aceptación de ciertas condiciones no consentidas antes que en la negación de ellas; o, dicho de otro modo: la cultura es más continuidad que ruptura con la naturaleza. Mientras no integremos estos datos a nuestra reflexión, la hibris contemporánea seguirá desplegando todos sus efectos.
Daniel Mansuy. Filósofo, profesor de la Universidad de los Andes y director de estudios del Instituto de Estudios de la Sociedad.


Sonia Montecino: "El 'malestar' en nuestra propia cultura no es uno, es un conjunto de incomodidades de larga duración "


Mundo líquido, individuos desapegados, la vorágine del mal y de la violencia, malestar, son conceptos y palabras que se repiten para diagnosticar el estado de las sociedades contemporáneas y las transformaciones civilizatorias amplificadas por las nuevas tecnologías, la expansión inédita del capitalismo y las corrientes denominadas posthumanas. Me parece que esta universalización debe ser examinada a la luz de sus realizaciones particulares y de las singularidades histórico-culturales de cada comunidad. En nuestro caso, el malestar no es nuevo, y adquiere una modulación a la "chilena" (y podríamos decir latinoamericana), asentándose en un proceso de conflictos de larga data, enraizados en el devenir colonial que marcó los cuerpos indígenas y no indígenas, y sus significados sociales, al interior de una jerarquía desigual cuya rearticulación a lo largo del tiempo ha producido un relato de incluidos y excluidos del desarrollo y de la sociedad (el otro gran quiebre que se monta en esa oposición fue la dictadura y su sistema represivo de incorporación/exilio). Los "otros" de la nación, las mujeres, los pobres, los indígenas, los jóvenes, en definitiva los huachos (los marginados de los beneficios plenos de la sociedad), han experimentado un desasosiego histórico que ha tenido diversas expresiones de resistencia, la diferencia de hoy es que la incomodidad no es indefinible (como entiende la RAE el malestar), está ritualizada (por ejemplo, en las marchas) y balbucea un discurso que está por construirse, pero que parece asomarse como intento de superar los binarismos. De este modo, el "malestar" en nuestra propia cultura no es uno, es un conjunto de incomodidades de larga duración que se ensamblan con los malestares mundiales, pero que no necesariamente se corresponden con ellos en sus significados profundos. Una lectura desde las particularidades y sus modos de agencia frente a las amenazas sería deseable para pensar el "malestar" desde Chile.
Sonia Montecino. Antropóloga, premio nacional de Humanidades y profesora de la Universidad de Chile.


Julio Retamal: "Occidente ha ido despojándose de Dios"


Efectivamente, Occidente vive un profundo malestar, desazón y desilusión. Creo que la razón principal es atribuible a lo que se ha llamado "La muerte de Dios". Desde el siglo XVIII hasta el actual, pensadores y gente común se han ensañado con la persona de Dios. Nietzsche pareció enterrarlo definitivamente en el aforismo 125 de "La Gaya Ciencia".
Se trataba no solo del Dios cristiano, sino también de las demás formas de Dios o del Ser, tanto en la religión como en la metafísica. De Dios como base y sustentación de la Verdad. De Dios como comienzo y fin de la vida, de la historia, de la ciencia, del arte y la moral. De Dios como tema central de la filosofía. De Dios como misterio sumo, como silencio místico, como caridad suprema.
Occidente ha ido despojándose de Dios y de los demás temas esenciales del pensamiento superior, para encerrarse o concentrarse en los temas menores: política ideologizada, economía como fin máximo de la vida humana y tecnología omnicomprensiva como gran distracción y desvío de la creatividad. La sociedad occidental ha ido también reemplazando el bien por la utilidad, la belleza por lo funcional, la misericordia por los fines subjetivos de los líderes de opinión, el pensamiento profundo por el pensamiento "light", la moral cristiana o racionalista por la surgida de minorías marginales, incapaces de dominar instintos desbocados, igualdades "supuestas" y "derechos humanos" sin solidez. El mundo real, serio y natural es reemplazado por un mundo circense, exhibicionista y superficial donde cada cual cree tener licencia para postular sus propias fantasías, tratando de imponerlas a los demás.
Y las grandes autoridades: iglesias, universidades, gobiernos, sociedades científicas o líderes carismáticos, o bien apoyan líneas débiles, o protestan en tono menor y acomplejado, o no hacen nada.
Los sabios callan, mientras los osados improvisadores guían la danza terminal de la cultura.
Concluyo con una frase de Voltaire sobre el tema, en carta a un amigo, de 1770: "Si Dios no existiese, habría que inventarlo"... Sorprendente en él, pero de gran inteligencia y profundidad para todos.
Julio Retamal. Historiador, filósofo y profesor de la Universidad Gabriela Mistral.