Tuve la posibilidad de presenciar un par de los conciertos en donde Pàtricio Wang estreno parte de su obra en Chile, algo de lo cual escribía hace algunas semanas. Esta sesión esta dedicada a hacerse una idea sonora de lo ahí presentado, por lo cual escucharemos un par de tomas en Vivo del concierto de Quilpué, mas la serie completa de Canciones Salvajes, y el oficio de Tinieblas.
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jueves, noviembre 11, 2010
La Cueca, Danza de la Vida y de la Muerte.
folcloreyculturachilena
Margot Loyola presenta su libro «La cueca, danza de la vida y la muerte»
La gran leyenda del folclore chileno, Margot Loyola, en conjunto con Osvaldo Cádiz, presentaron el libro "La cueca, danza de la vida y la muerte", este pasado domingo 7 de noviembre.
"La cueca, danza de la vida y la muerte".
Porque la danza está en todas partes, no solamente en el sandungueo, la cueca también está en la muerte, en la tristeza, está en la libertad, está en el amor, está en el suplicio.
Está en todo la cueca.
Son 50 años que llevo hurgando en los caminos de Chile para encontrar los secretos, no solamente de la cueca, sino los secretos de la vida de cada sujeto que la interpreta. No nos interesa solamente la cosa, nos interesa el hombre, como vive, como sufre, como piensa, como quiere, como se esperanza. Todo eso dice la cueca".
Margot Loyola prefiere conversar erguida. "También se puede paraditos ", dice con una sonrisa pícara. La investigadora y músico, que actualmente prepara un libro sobre el tema, nació en Linares el 15 de septiembre de 1918. Su lucidez impacta y a veces parece que declama. Y aunque a ratos alguno de sus cercanos cree que sus oídos pueden traicionarla, cuando se trata de cueca, su rostro arde, sus ojos lagrimean y se achican para dar rienda suelta al pedazo de historia en el que ha trabajado toda su vida.
El encuentro fue en el Museo Histórico Nacional la mañana del miércoles. Ahí tres organismos se unieron para dar a conocer la iniciativa. Pedro Villagra se paseaba entre el público, también Juanita Parra. La invitación de la Comisión Bicentenario en complicidad con Radio Uno y la discográfica Emi marca la unión de fuerzas que dio el vamos a una competencia que pretende dar un lugar de privilegio a la danza tradicional. Ahí estuvieron todos unidos para darle curso a la Cueca Bicentenario, que tiene como requisito que esa palabra aparezca en la coplas. Para Loyola es una buena iniciativa que responde a un género que traspasó las fronteras. "Este concurso es una primera gran importancia, un agradecimiento, una emoción, una esperanza. Es como un refugio para que la cueca siga viva después de 200 años, cuando ha sido vilipendiada a veces y adorada otras, pero ahí sigue y ha llegado hasta México, ahí se conservan rasgos de nuestra cueca en la chilena. Es el son guerrenense el que acoge sonidos de nuestra cueca y de nuestra marinera que son hermanas", dice.
-¿Y tan chilena es? ¿Usted está de acuerdo en que la cueca tiene un origen negro?
-Es muy difícil hablar de orígenes. Yo trabajo con los elementos principales que la constituyen. Una copla que es española, una seguidilla que también es española, veo en el estilo y en los pasos, veo culturas antiguas agrarias y en sus evoluciones veo mucho España. Creo que el origen negro tiene que ver con que el negro aporta, aquí y también Perú, con su ritmo y su vaivén, con su talento. El negro africaniza la cueca, eso es lo que yo creo, según los elementos que la constituyen.
-¿Qué le parecen las ramificaciones de la cueca, que a veces generan discusiones sobre quiénes son los que pueden tocarla?
-Son características de toda danza tradicional. En todas partes del mundo hay diferencias regionales y locales también. Madre cueca podría ser la zamacueca, cuyo verdadero nombre era zamba clueca, de ahí viene el nombre negro, pero se llamó chilena también, y es una lástima que no se haya conservado con ese nombre de chilena. Cuando viene de Perú, a su regreso le llaman cueca chilena. Así la recuerdan en muchas partes de Argentina, de Chile y de Perú, donde yo voy y me dicen cántese ahora una chilenita señora. Pero su primer nombre es africano, y por eso dicen que es de origen afro, pero el negro aporta con su gran ritmo y su expresión.
Como la vez anterior cuando presentó el libro escrito para La Tonada, Margot Loyola en conjunto con Osvaldo Cádiz, ponen a disposición de todos este libro de "La cueca, danza de la vida y la muerte".
Margot Loyola presenta su libro «La cueca, danza de la vida y la muerte»
La gran leyenda del folclore chileno, Margot Loyola, en conjunto con Osvaldo Cádiz, presentaron el libro "La cueca, danza de la vida y la muerte", este pasado domingo 7 de noviembre.
"La cueca, danza de la vida y la muerte".
Porque la danza está en todas partes, no solamente en el sandungueo, la cueca también está en la muerte, en la tristeza, está en la libertad, está en el amor, está en el suplicio.
Está en todo la cueca.
Son 50 años que llevo hurgando en los caminos de Chile para encontrar los secretos, no solamente de la cueca, sino los secretos de la vida de cada sujeto que la interpreta. No nos interesa solamente la cosa, nos interesa el hombre, como vive, como sufre, como piensa, como quiere, como se esperanza. Todo eso dice la cueca".
Margot Loyola prefiere conversar erguida. "También se puede paraditos ", dice con una sonrisa pícara. La investigadora y músico, que actualmente prepara un libro sobre el tema, nació en Linares el 15 de septiembre de 1918. Su lucidez impacta y a veces parece que declama. Y aunque a ratos alguno de sus cercanos cree que sus oídos pueden traicionarla, cuando se trata de cueca, su rostro arde, sus ojos lagrimean y se achican para dar rienda suelta al pedazo de historia en el que ha trabajado toda su vida.
El encuentro fue en el Museo Histórico Nacional la mañana del miércoles. Ahí tres organismos se unieron para dar a conocer la iniciativa. Pedro Villagra se paseaba entre el público, también Juanita Parra. La invitación de la Comisión Bicentenario en complicidad con Radio Uno y la discográfica Emi marca la unión de fuerzas que dio el vamos a una competencia que pretende dar un lugar de privilegio a la danza tradicional. Ahí estuvieron todos unidos para darle curso a la Cueca Bicentenario, que tiene como requisito que esa palabra aparezca en la coplas. Para Loyola es una buena iniciativa que responde a un género que traspasó las fronteras. "Este concurso es una primera gran importancia, un agradecimiento, una emoción, una esperanza. Es como un refugio para que la cueca siga viva después de 200 años, cuando ha sido vilipendiada a veces y adorada otras, pero ahí sigue y ha llegado hasta México, ahí se conservan rasgos de nuestra cueca en la chilena. Es el son guerrenense el que acoge sonidos de nuestra cueca y de nuestra marinera que son hermanas", dice.
-¿Y tan chilena es? ¿Usted está de acuerdo en que la cueca tiene un origen negro?
-Es muy difícil hablar de orígenes. Yo trabajo con los elementos principales que la constituyen. Una copla que es española, una seguidilla que también es española, veo en el estilo y en los pasos, veo culturas antiguas agrarias y en sus evoluciones veo mucho España. Creo que el origen negro tiene que ver con que el negro aporta, aquí y también Perú, con su ritmo y su vaivén, con su talento. El negro africaniza la cueca, eso es lo que yo creo, según los elementos que la constituyen.
-¿Qué le parecen las ramificaciones de la cueca, que a veces generan discusiones sobre quiénes son los que pueden tocarla?
-Son características de toda danza tradicional. En todas partes del mundo hay diferencias regionales y locales también. Madre cueca podría ser la zamacueca, cuyo verdadero nombre era zamba clueca, de ahí viene el nombre negro, pero se llamó chilena también, y es una lástima que no se haya conservado con ese nombre de chilena. Cuando viene de Perú, a su regreso le llaman cueca chilena. Así la recuerdan en muchas partes de Argentina, de Chile y de Perú, donde yo voy y me dicen cántese ahora una chilenita señora. Pero su primer nombre es africano, y por eso dicen que es de origen afro, pero el negro aporta con su gran ritmo y su expresión.
Como la vez anterior cuando presentó el libro escrito para La Tonada, Margot Loyola en conjunto con Osvaldo Cádiz, ponen a disposición de todos este libro de "La cueca, danza de la vida y la muerte".
El charango no se olvida: Músicos lanzan avanzado método en la Feria del Libro
Emol
Horacio Durán, histórico charanguista de Inti-Illimani, e Italo Pedrotti, charanguista fundador del grupo Entrama actualizan su estudio sobre técnicas y repertorios. Este viernes lo presentan con un concierto junto a figuras de la fusión latinoamericana en la Estación Mapocho.
SANTIAGO.- En una versión de lujo, bilingüe (castellano e inglés) con más de 200 ejercicios, repertorios diversos y dos discos llega la edición del “Método de Charango”, de los músicos chilenos Italo Pedrotti y Horacio Durán, que se lanza con un concierto este viernes 12 de noviembre en la Feria del Libro.
En el concierto participarán Italo Pedrotti, Horacio Durán, Horacio Salinas, Juan Antonio “Chicoria” Sánchez, Claudio “Pájaro” Araya, Hector Soto (actual presidente de la recién creada Sociedad Chilena del Charango) y el virtuoso Freddy Torrealba. Todos ellos participaron en el libro con composiciones de su autoría.
El texto de 200 páginas es una versión corregida y ampliada de un material publicado en Chile en 2001 con el título de “Método de Charango”. Sus autores, ciomo los de la versión actual, son los charanguistas Italo Pedrotti y Horacio Durán, músicos de Entrama e Inti-Ilñlimani respectivamente.

Los standards altiplánicos
La nueva versión reúne clásicos y maravillosos temas como: “Camino a Potosí”, “Cavouriadas”, “Escarcha y sol”, “Mis llamitas”, “Reencuentro”, “Rosita de Pica”, “Khespiña”, “Vuelo de parinas”, entre otros.
Además, la nueva publicación trae un disco compacto con ejercicios par practicar cuerdas al aire, escalas, repiques y tremólos; y otro cedé con repertorio que incluye 23 piezas instrumentales para charango y guitarra.
La edición 2010 viene sellada por a editorial estadounidense Mel Bay, que se encarga de la distribución internacional y Liberalia Ediciones de la distribución en Chile que comprende las principales librerías de norte a sur del país.
“Este trabajo constituye para nosotros una manera de compartir el sentimiento de integración que surge al ser parte de un proceso vivenciado por generaciones de charanguistas o charangueros, que al igual que nosotros, han sido cautivados por los bellos sonidos de este formidable instrumento. El charango constituye un elemento cultural unificador que traspasa las fronteras geo-políticas y que junto a otros instrumentos le da sustento al actual universo andino”, dicen sus autores.
Palabra de charanguista: los alcances del sonido
Italo Pedrotti es uno de los solistas del charango que en Chile ha contribuido a encontrar los caminos para difundir y divulgar la música para el charango. Sin duda, el método y su trabajo musical son parte de los grades esfuerzos que realizan los músicos y que permiten dar a conocer el repertorio latinoamericanos al mundo.
-¿Cómo surge la idea de escribir un método?
-Luego que me tocara estrenar junto a Mauricio Valdebenito la obra “Dúo Concertante para Charango y Guitarra” del compositor peruano Celso Garrido-Lecca. Esta obra me ayudó a relacionar la escritura musical con los recursos propios del charango. En ese año gracias a Lecca pude conocer a Horacio Durán, a quien le propuse la idea de realizar un método donde pudiese decantar la experiencia suya y mis conocimientos musicales. Fueron ocho años de fructíferas reuniones que dieron como resultado una serie de conciertos a los que fuimos sumando más charanguistas en lo que posteriormente llamaríamos “La Gran Noche del Charango”. El repertorio de esta serie de conciertos se plasmó el año 2001 en el disco Charango autores chilenos.
-¿Qué importancia le das a esta publicación?
-Tiene que ver con masificación y universalización de un instrumento que tiene interés en lugares tan apartados como Japón Turquía o China. La escritura musical convencional y el inglés ayudan sin dudas a que el aprendizaje lo puedan hacer personas de las más variadas procedencias. Éste es un método que plantea una propuesta nunca abordada hasta ahora: la transcripción precisa de todos los recursos más característicos del charango mestizo urbano desarrollado en Bolivia y su correspondiente proyección en Chile.
SANTIAGO.- En una versión de lujo, bilingüe (castellano e inglés) con más de 200 ejercicios, repertorios diversos y dos discos llega la edición del “Método de Charango”, de los músicos chilenos Italo Pedrotti y Horacio Durán, que se lanza con un concierto este viernes 12 de noviembre en la Feria del Libro.
En el concierto participarán Italo Pedrotti, Horacio Durán, Horacio Salinas, Juan Antonio “Chicoria” Sánchez, Claudio “Pájaro” Araya, Hector Soto (actual presidente de la recién creada Sociedad Chilena del Charango) y el virtuoso Freddy Torrealba. Todos ellos participaron en el libro con composiciones de su autoría.
El texto de 200 páginas es una versión corregida y ampliada de un material publicado en Chile en 2001 con el título de “Método de Charango”. Sus autores, ciomo los de la versión actual, son los charanguistas Italo Pedrotti y Horacio Durán, músicos de Entrama e Inti-Ilñlimani respectivamente.
Los standards altiplánicos
La nueva versión reúne clásicos y maravillosos temas como: “Camino a Potosí”, “Cavouriadas”, “Escarcha y sol”, “Mis llamitas”, “Reencuentro”, “Rosita de Pica”, “Khespiña”, “Vuelo de parinas”, entre otros.
Además, la nueva publicación trae un disco compacto con ejercicios par practicar cuerdas al aire, escalas, repiques y tremólos; y otro cedé con repertorio que incluye 23 piezas instrumentales para charango y guitarra.
La edición 2010 viene sellada por a editorial estadounidense Mel Bay, que se encarga de la distribución internacional y Liberalia Ediciones de la distribución en Chile que comprende las principales librerías de norte a sur del país.
“Este trabajo constituye para nosotros una manera de compartir el sentimiento de integración que surge al ser parte de un proceso vivenciado por generaciones de charanguistas o charangueros, que al igual que nosotros, han sido cautivados por los bellos sonidos de este formidable instrumento. El charango constituye un elemento cultural unificador que traspasa las fronteras geo-políticas y que junto a otros instrumentos le da sustento al actual universo andino”, dicen sus autores.
Palabra de charanguista: los alcances del sonido
Italo Pedrotti es uno de los solistas del charango que en Chile ha contribuido a encontrar los caminos para difundir y divulgar la música para el charango. Sin duda, el método y su trabajo musical son parte de los grades esfuerzos que realizan los músicos y que permiten dar a conocer el repertorio latinoamericanos al mundo.
-¿Cómo surge la idea de escribir un método?
-Luego que me tocara estrenar junto a Mauricio Valdebenito la obra “Dúo Concertante para Charango y Guitarra” del compositor peruano Celso Garrido-Lecca. Esta obra me ayudó a relacionar la escritura musical con los recursos propios del charango. En ese año gracias a Lecca pude conocer a Horacio Durán, a quien le propuse la idea de realizar un método donde pudiese decantar la experiencia suya y mis conocimientos musicales. Fueron ocho años de fructíferas reuniones que dieron como resultado una serie de conciertos a los que fuimos sumando más charanguistas en lo que posteriormente llamaríamos “La Gran Noche del Charango”. El repertorio de esta serie de conciertos se plasmó el año 2001 en el disco Charango autores chilenos.
-¿Qué importancia le das a esta publicación?
-Tiene que ver con masificación y universalización de un instrumento que tiene interés en lugares tan apartados como Japón Turquía o China. La escritura musical convencional y el inglés ayudan sin dudas a que el aprendizaje lo puedan hacer personas de las más variadas procedencias. Éste es un método que plantea una propuesta nunca abordada hasta ahora: la transcripción precisa de todos los recursos más característicos del charango mestizo urbano desarrollado en Bolivia y su correspondiente proyección en Chile.
miércoles, noviembre 10, 2010
Obra acerca de la Cueca de Margot y Osvaldo, dieron vida a la Feria Internacional del Libro, a pesar de velorios culturales.
Margot Loyola
Este reciente domingo 7 de noviembre de 2010, la trigésima versión de la Feria Internacional del Libro realizada año tras año en la “Estación Mapocho”, Santiago de Chile; se vistió completamente de chilenidad; de su majestad la cueca, a través del lanzamiento de la obra más completa que haya salido a circulación durante todo el siglo XX y parte del XXI relacionado con el tema; macizo libro que tuvo por autores a los destacados maestros e investigadores del folclor Margot Loyola Palacios, y su esposo Osvaldo Cádiz Valenzuela.
Dicho parto cultural denominado “La Cueca. Danza de la vida y la muerte”, se realizó en el imponente espacio denominado “Sala del Arte”, a las 18:00 hrs., con un recinto repleto de amantes de la cultura y de la vida y obra de nuestra Premio Nacional de Arte 1994; siendo presentada por el destacado etnomusicólogo y Magíster en Artes, Sr. Agustín Ruiz Zamora; y el actual Presidente de la Academia Chilena de la Lengua, Sr. Alfredo Matus.
Esta interesante obra, consta de un poco más de 300 páginas, apareciendo 147 cuecas almacenadas en 3 Cd y un DVD, escogidas entre 400 temas investigados en terreno desde la década del cuarenta; siendo editado por Ediciones Universitarias de Valparaíso, perteneciente a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, gracias a la siempre irrestricta fidelidad y apoyo para con Margot, “Profesora Demerita” de esa casa de estudios superiores por sus casi 30 años de docencia al interior de sus aulas.
En dicha ocasión, el musicólogo, miembro de número de la Academia Nacional de Cultura Tradicional Margot Loyola, Agustin Ruiz, destacó dicha obra diciendo:
“Este libro es carente de todo fundamentalismo, donde la cueca no aparece como perteneciente a alguien en particular; y donde Margot interpreta lo que es posible interpretar fielmente lo del otro con la beatitud necesaria de los rescatadores esenciales; acompañada siempre de su otro yo, Osvaldo Cádiz, con ese medio siglo de bailar y sentir con pasión la cueca juntos.
Los investigadores, por su parte, encontrarán en él una fuente inagotable de material; también quienes deseen conocer más de esta expresión popular”.
Por su parte, el destacado académico, Sr. Alfredo Matus, Presidente de la Academia Chilena de la Lengua, declaró a los atentos presentes:
“Hablo en nombre de la Academia de la Lengua. La cueca es poesía, es belleza, es lenguaje también; en ella, están todas las formas y todos los estilos de la literatura”. En cuanto a los autores allí presentes, espetó: “Son unos salvadores de la lengua viva, de los modos de decir tradiciones, de los testimonios del pasado, porque presentan la lengua intervenida, natural, anterior a toda academia…una faena de rescate y puesta en vigencia de especies culturales que de otra manera, se habrían perdido”. Finalizando con una esencial frase al decir: “Este libro es una obra de cultura, ciencia, y belleza”.
Claro que la fiesta recién comenzaba, fue así que el maestro Osvaldo Cádiz, se dirigió al micrófono para presentar diversas cuecas rescatadas por nuestro Chile fecundo en cultura tradicional (y donde el maestro tambien hizo gala de su talento como eximio bailarin), a cargo del Conjunto “Palomar” en música y danza, quienes estuvieron excepcionales al momento de las interpretaciones. Allí estaban sobre un mismo escenario, la cueca carnavelera de la zona de Tarapacá, como también la cueca maulina perteneciente a la zona central; una emotiva cueca de difuntos recordando a su angelito ido hacia los cielos; una cueca de Santa Cruz, perteneciente a la zona de Colchagua; otra infaltable, una chilota; y al finalizar, una cueca que mantuvo entusiasmado de principio a fin al público presente, denominada “Cueca de destreza”; huasos bailando sobre un simple tablón afirmado de dos caballetes soportes, con la maestría de siempre; para luego entrar a escena parejas, donde resaltaban las damas bailando una hermosa cueca con una botella sobre sus cabezas. Todo al servicio del arte y la cultura, en un emotivo y experto homenaje, tanto a sus maestros y fundadores, como también, a su majestad la cueca…y el público acompañándoles en todo momento en palmas y bailes.
Una magistral tarde cultural, la que en casi dos horas de muestra, logró lo que sólo estos autores y maestros ejemplares han sido capaces de estremecer y difundir a lo largo de sus fructíferos años de investigación; que muchos se encariñen más aún con nuestra propia cultura tradicional; y esta vez, en el marco de una feria tan importante para los autores escritores, como ésta de los libros.
¿Quién dijo que este tipo de lanzamientos tenían que ser aburridos? Quizás por ello, el destacado escritor nacional Pedro Lemebel, quiso agradecerles en persona tan magnifica entrega a la biblioteca nacional de todos los tiempos. Afuera, los cielos lloraban de emoción, al igual que los ojos de algunos presentes, sobretodo cuando la maestra asida al brazo de su esposo, les saludaba con un blanco pañuelo al viento, para luego lanzarlo en ofrenda hacia ellos…una tarde para no olvidar; una jornada épica vivida en esa sala que dejó “la vara muy alta”, en manera de presentaciones literarias…copihues para los maestros a nombre de la Academia.
NOTA: Julio Fernando San Martín.
FOTOS: Edgardo Villablanca.
El libro se puede descargar legalmente desde acá.
Dicho parto cultural denominado “La Cueca. Danza de la vida y la muerte”, se realizó en el imponente espacio denominado “Sala del Arte”, a las 18:00 hrs., con un recinto repleto de amantes de la cultura y de la vida y obra de nuestra Premio Nacional de Arte 1994; siendo presentada por el destacado etnomusicólogo y Magíster en Artes, Sr. Agustín Ruiz Zamora; y el actual Presidente de la Academia Chilena de la Lengua, Sr. Alfredo Matus.
Esta interesante obra, consta de un poco más de 300 páginas, apareciendo 147 cuecas almacenadas en 3 Cd y un DVD, escogidas entre 400 temas investigados en terreno desde la década del cuarenta; siendo editado por Ediciones Universitarias de Valparaíso, perteneciente a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, gracias a la siempre irrestricta fidelidad y apoyo para con Margot, “Profesora Demerita” de esa casa de estudios superiores por sus casi 30 años de docencia al interior de sus aulas.
En dicha ocasión, el musicólogo, miembro de número de la Academia Nacional de Cultura Tradicional Margot Loyola, Agustin Ruiz, destacó dicha obra diciendo:
“Este libro es carente de todo fundamentalismo, donde la cueca no aparece como perteneciente a alguien en particular; y donde Margot interpreta lo que es posible interpretar fielmente lo del otro con la beatitud necesaria de los rescatadores esenciales; acompañada siempre de su otro yo, Osvaldo Cádiz, con ese medio siglo de bailar y sentir con pasión la cueca juntos.
Los investigadores, por su parte, encontrarán en él una fuente inagotable de material; también quienes deseen conocer más de esta expresión popular”.
Por su parte, el destacado académico, Sr. Alfredo Matus, Presidente de la Academia Chilena de la Lengua, declaró a los atentos presentes:
“Hablo en nombre de la Academia de la Lengua. La cueca es poesía, es belleza, es lenguaje también; en ella, están todas las formas y todos los estilos de la literatura”. En cuanto a los autores allí presentes, espetó: “Son unos salvadores de la lengua viva, de los modos de decir tradiciones, de los testimonios del pasado, porque presentan la lengua intervenida, natural, anterior a toda academia…una faena de rescate y puesta en vigencia de especies culturales que de otra manera, se habrían perdido”. Finalizando con una esencial frase al decir: “Este libro es una obra de cultura, ciencia, y belleza”.
Claro que la fiesta recién comenzaba, fue así que el maestro Osvaldo Cádiz, se dirigió al micrófono para presentar diversas cuecas rescatadas por nuestro Chile fecundo en cultura tradicional (y donde el maestro tambien hizo gala de su talento como eximio bailarin), a cargo del Conjunto “Palomar” en música y danza, quienes estuvieron excepcionales al momento de las interpretaciones. Allí estaban sobre un mismo escenario, la cueca carnavelera de la zona de Tarapacá, como también la cueca maulina perteneciente a la zona central; una emotiva cueca de difuntos recordando a su angelito ido hacia los cielos; una cueca de Santa Cruz, perteneciente a la zona de Colchagua; otra infaltable, una chilota; y al finalizar, una cueca que mantuvo entusiasmado de principio a fin al público presente, denominada “Cueca de destreza”; huasos bailando sobre un simple tablón afirmado de dos caballetes soportes, con la maestría de siempre; para luego entrar a escena parejas, donde resaltaban las damas bailando una hermosa cueca con una botella sobre sus cabezas. Todo al servicio del arte y la cultura, en un emotivo y experto homenaje, tanto a sus maestros y fundadores, como también, a su majestad la cueca…y el público acompañándoles en todo momento en palmas y bailes.
Una magistral tarde cultural, la que en casi dos horas de muestra, logró lo que sólo estos autores y maestros ejemplares han sido capaces de estremecer y difundir a lo largo de sus fructíferos años de investigación; que muchos se encariñen más aún con nuestra propia cultura tradicional; y esta vez, en el marco de una feria tan importante para los autores escritores, como ésta de los libros.
¿Quién dijo que este tipo de lanzamientos tenían que ser aburridos? Quizás por ello, el destacado escritor nacional Pedro Lemebel, quiso agradecerles en persona tan magnifica entrega a la biblioteca nacional de todos los tiempos. Afuera, los cielos lloraban de emoción, al igual que los ojos de algunos presentes, sobretodo cuando la maestra asida al brazo de su esposo, les saludaba con un blanco pañuelo al viento, para luego lanzarlo en ofrenda hacia ellos…una tarde para no olvidar; una jornada épica vivida en esa sala que dejó “la vara muy alta”, en manera de presentaciones literarias…copihues para los maestros a nombre de la Academia.
NOTA: Julio Fernando San Martín.
FOTOS: Edgardo Villablanca.
El libro se puede descargar legalmente desde acá.
domingo, noviembre 07, 2010
Camilo Salinas, el hombre tras la emotiva música de Los 80
La Tercera
Parte fundamental en la tensión dramática de la serie de Canal 13 es la música del integrante de Inti-Illimani y ex Pettinellis.
por Manuel Maira
Para las fotos de este artículo, Camilo Salinas pidió pararse arriba del inmenso piano que da la bienvenida a su casa estudio. "No quiero aparecer serio como esos músicos que se las dan de intelectuales. Lo mío tiene que ver con el mundo popular", dice al otro día de la sesión de fotos en lo que puede entenderse como una declaración de principios. Unos 15 años antes, pensó exactamente lo mismo cuando bordeaba los 20, estudiaba piano y composición en la Universidad Católica, y tenía que tomar una decisión clave. En un camino estaban los estudios y la música clásica y en el otro ser colaborador estable de un grupo llamado Los Tres. Apostó por lo segundo. Y ganó. Actualmente, Salinas vive uno de los momentos más intensos su intensa historia musical. Porque además de tocar de manera estable con Inti-Illimani, Chico Trujillo y su nueva banda Los Bipolares, se ha consolidado en un nuevo nicho. Un espacio que tiene su nombre como uno de los más cotizados a la hora de ponerle música a documentales, películas y series de televisión, como la exitosa producción de Canal 13, Los 80.
El punto de quiebre fue un día de mediados de 2008. A raíz de una serie de trabajos esporádicos, como la música para las series de TVN, Cuentos chilenos y Justicia para todos, Boris Quercia marcó su teléfono para convocarlo a un trabajo que tenía las típicas restricciones de los proyectos de TV: poco tiempo y poco presupuesto. La contrapropuesta fue clave.
"Necesitaban música para 10 capítulos y querían que las hiciera rápido y sin ver las imágenes para que luego las manipularan. Les dije que esa fórmula los llevaría a un formato de teleserie, y les propuse enfrentar cada capítulo con música individual de acuerdo con las situaciones que ocurrían. No tenían mucha plata, pero les dije que nos jugáramos, que así quedaría mejor y, por lo tanto, luego habría una nueva temporada y ahí volviéramos a conversar". Así partió su trabajo al piano, frente a un televisor, repasando las primeras imágenes de Los 80. Entonces, nadie, a excepción del equipo de trabajo, había visto la notable recreación de época de la serie de Quercia. Nadie sabía que obtendría buenas críticas y menos que la sintonía sería tan firme que la llevaría a alcanzar tres ciclos, para los que ha producido más de 150 piezas musicales.
"Me di cuenta de que componer podía influir en la emoción de las personas y eso es muy entretenido, es de las cosas que me hacen más feliz en la vida. Los 80 me abrió la mente, me ayudó a hacerme un método y he aprendido más que nunca a trabajar capítulo a capítulo. Me di cuenta de que es posible hacerlo y me abrió camino para trabajar en otros proyectos", comenta Salinas.
Cotizado
Junto con aprender a condimentar la tensión dramática, el músico también ha aprendido a decir "no". Simplemente, porque entre los ensayos con sus bandas, las giras y los shows, muchas veces el tiempo no da. Sobre todo en este, el año más "intenso" de Camilo Salinas en lo audiovisual. En un rápido repaso a los trabajos de la temporada del ex Pettinellis, aparece la música de los siguientes proyectos: la serie La Colonia (Mega), A tu día le falta Aldo (Canal 13), Halcones y vampiros (TVN) y Compilado local (TVSenado). Eso, sin contar trabajos en desarrollo como un documental de Ricardo Larraín sobre el maremoto de febrero, otro de María Elena Wood sobre Gabriela Mistral y un par de nuevos documentales del área cultural de TVN.
"Las bandas y la musicalización, para mí son dos cosas muy importantes. El músico para poder vivir tiene que estar en varias facetas, aunque a veces tengo que asumir que no alcanzan las horas para hacer todo. Por eso hay que cuidarse de no tomar trabajos para los que después no darás abasto, porque cuando te involucras en este tipo de proyectos, hay que saber llegar a tiempo y cumplir". Para cumplir, Salinas se ha armado de un método, donde la inspiración llega por las buenas o por las malas. "Se necesita mucho tiempo y sobre todo silencio, que es lo más importante. He agarrado un ritmo de producción y una eficacia que hace 10 (años) no tenía". ¿Referentes? "No soy muy cinéfilo, pero me gusta mucho la escuela antigua de Morricone, esa música bien emotiva, bien italiana, me fascina. También soy bien admirador del trabajo de Michael Giacchino, el creador de la música de Lost", cuenta en el living de su casa en Providencia minutos antes de volver al piano para seguir trabajando en la música de un nuevo capítulo de Los 80.
Parte fundamental en la tensión dramática de la serie de Canal 13 es la música del integrante de Inti-Illimani y ex Pettinellis.
por Manuel Maira
Para las fotos de este artículo, Camilo Salinas pidió pararse arriba del inmenso piano que da la bienvenida a su casa estudio. "No quiero aparecer serio como esos músicos que se las dan de intelectuales. Lo mío tiene que ver con el mundo popular", dice al otro día de la sesión de fotos en lo que puede entenderse como una declaración de principios. Unos 15 años antes, pensó exactamente lo mismo cuando bordeaba los 20, estudiaba piano y composición en la Universidad Católica, y tenía que tomar una decisión clave. En un camino estaban los estudios y la música clásica y en el otro ser colaborador estable de un grupo llamado Los Tres. Apostó por lo segundo. Y ganó. Actualmente, Salinas vive uno de los momentos más intensos su intensa historia musical. Porque además de tocar de manera estable con Inti-Illimani, Chico Trujillo y su nueva banda Los Bipolares, se ha consolidado en un nuevo nicho. Un espacio que tiene su nombre como uno de los más cotizados a la hora de ponerle música a documentales, películas y series de televisión, como la exitosa producción de Canal 13, Los 80.
El punto de quiebre fue un día de mediados de 2008. A raíz de una serie de trabajos esporádicos, como la música para las series de TVN, Cuentos chilenos y Justicia para todos, Boris Quercia marcó su teléfono para convocarlo a un trabajo que tenía las típicas restricciones de los proyectos de TV: poco tiempo y poco presupuesto. La contrapropuesta fue clave.
"Necesitaban música para 10 capítulos y querían que las hiciera rápido y sin ver las imágenes para que luego las manipularan. Les dije que esa fórmula los llevaría a un formato de teleserie, y les propuse enfrentar cada capítulo con música individual de acuerdo con las situaciones que ocurrían. No tenían mucha plata, pero les dije que nos jugáramos, que así quedaría mejor y, por lo tanto, luego habría una nueva temporada y ahí volviéramos a conversar". Así partió su trabajo al piano, frente a un televisor, repasando las primeras imágenes de Los 80. Entonces, nadie, a excepción del equipo de trabajo, había visto la notable recreación de época de la serie de Quercia. Nadie sabía que obtendría buenas críticas y menos que la sintonía sería tan firme que la llevaría a alcanzar tres ciclos, para los que ha producido más de 150 piezas musicales.
"Me di cuenta de que componer podía influir en la emoción de las personas y eso es muy entretenido, es de las cosas que me hacen más feliz en la vida. Los 80 me abrió la mente, me ayudó a hacerme un método y he aprendido más que nunca a trabajar capítulo a capítulo. Me di cuenta de que es posible hacerlo y me abrió camino para trabajar en otros proyectos", comenta Salinas.
Cotizado
Junto con aprender a condimentar la tensión dramática, el músico también ha aprendido a decir "no". Simplemente, porque entre los ensayos con sus bandas, las giras y los shows, muchas veces el tiempo no da. Sobre todo en este, el año más "intenso" de Camilo Salinas en lo audiovisual. En un rápido repaso a los trabajos de la temporada del ex Pettinellis, aparece la música de los siguientes proyectos: la serie La Colonia (Mega), A tu día le falta Aldo (Canal 13), Halcones y vampiros (TVN) y Compilado local (TVSenado). Eso, sin contar trabajos en desarrollo como un documental de Ricardo Larraín sobre el maremoto de febrero, otro de María Elena Wood sobre Gabriela Mistral y un par de nuevos documentales del área cultural de TVN.
"Las bandas y la musicalización, para mí son dos cosas muy importantes. El músico para poder vivir tiene que estar en varias facetas, aunque a veces tengo que asumir que no alcanzan las horas para hacer todo. Por eso hay que cuidarse de no tomar trabajos para los que después no darás abasto, porque cuando te involucras en este tipo de proyectos, hay que saber llegar a tiempo y cumplir". Para cumplir, Salinas se ha armado de un método, donde la inspiración llega por las buenas o por las malas. "Se necesita mucho tiempo y sobre todo silencio, que es lo más importante. He agarrado un ritmo de producción y una eficacia que hace 10 (años) no tenía". ¿Referentes? "No soy muy cinéfilo, pero me gusta mucho la escuela antigua de Morricone, esa música bien emotiva, bien italiana, me fascina. También soy bien admirador del trabajo de Michael Giacchino, el creador de la música de Lost", cuenta en el living de su casa en Providencia minutos antes de volver al piano para seguir trabajando en la música de un nuevo capítulo de Los 80.
sábado, noviembre 06, 2010
IX Encuentro Nacional de Guitarroneros Pirque 2010
12:00 pm --> Misa a lo Poeta
16:30 pm --> Inicio Encuentro Nacional de Guitarroneros
Organiza Agrupación Herederos del Guitarrón Chileno.
Participan:
Santos Rubio Morales (La Puntilla - Pirque)
Juan Pérez Ibarra (Sta. Rita - Pirque)
Manuel Saavedra (Pirque)
Fidel Améstica (Puente Alto)
Erick Gil Cornejo (Prov. Cordillera)
Claudio Mercado (San Vicente - Pirque)
Juan Carlos Bustamante (Molina)
Dángelo Guerra (Estación Central)
Víctor Quintana (Los Ángeles)
Alexis Yañez (Lo Barnechea)
Arnoldo Madariaga López (Lagunillas)
Cecilia Astorga (Codegua)
Alejandro Ramírez (Estación Central)
Hugo González (Puente Alto)
Manuel Sánchez (Lo Barnechea)
Moisés Chaparro (Codegua)
José Pablo Catalán (Valparaíso)
Alfonso Rubio Morales (Pirque)
José Luis Suárez (Puente Alto)
Cantores Invitados:
Angélica Muñoz «Pepita» (Pirque)
María Ignacia Rubio (Pirque)
Arnoldo Madariaga Encina (Lagunillas)
Nelson Moreno (San Bernardo)
Ramón Cornejo (Pumanque)
Presentador:
Jorge Yañez
Entrada Liberada.
Mauricio Redolés, poeta y músico: "Hay gente que se las da de flaite y es sencillamente cuma"
La Hora
Su pinta desgarbada y discurso crítico dan cuenta de un personaje al que la vida, los aparatos de represión y el mercado han golpeado sistemáticamente. Pero, lejos de amilanarse, el poeta ha reafirmado su preferencia por el caos antes que una realidad tan charcha.
05 de noviembre 2010 por Carlos Fuentealba V
MAURICIO REDOLES es un poeta de frustrada vocación de masas. Eterno desplazado por los medios de comunicación, se ha acostumbrado a la autogestión como forma de difusión de su arte. Tanto que se siente cómodo allí, fuera de los espacios de poder, en el centro de la realidad misma. En eso anda cuando lo encontramos, acompañado de dos amigos pegando afiches sobre su próximo concierto. "No te olvidís de avisarlo", solicita sin ninguna vergüenza.
Los devenires de la cultura chilena ya lo curaron de espanto y ya no hay vehemencia en sus críticas, sólo un profundo sarcasmo y un asomo de utopismo que lo mantienen como se le ve, muerto de la risa.
Tenías razón en tu poema sobre tus canciones que nunca romperían los charts.
Ese poema lo escribí en el año 83' y resultó ser una profecía autocumplida. Por entonces yo sabía que a los cantores de música popular que dicen la firme no los pescan. Allá tampoco me hubiesen pescado, son muy pocos los que pueden romper ese cerco allá también, los Clash son un buen ejemplo. Un día conversando de esto con Perrosky me respondió con una pregunta que hasta ahora considero pertinente: ¿Por qué habrían de tocarnos?.
¿Qué te parece el proyecto de ley que exige a las radios programar un 20% de música chilena?
Aunque sea aprobado no creo que cambie mucho la naturaleza de la exclusión. Podrían programar todo el día a la Myriam Hernández, antes que ponerme a mí. El argumento de la derecha de que los gustos de la gente no se pueden manejar por decreto es hipócrita, porque es lo que el mercado termina haciendo. Ellos no tocan lo que a la gente le gusta sino lo que le va a gustar a la gente. Si me tocaran a mí todo el día sería famosísimo. Entonces dan a entender que a ellos no más les gusta determinar, por ejemplo, quién va a ser el próximo Presidente de la República a partir de encuestas y sobreexposición mediática.
¿Pero no funciona también al revés, las audiencias no determinan los contenidos como la demanda a la oferta?
Una vez un joven me contó que me había pedido en la radio Rock and Pop y le habían dicho que allí no tocaban a Redolés. Después el locutor, el señor Cuevas, me entrevistó y como conté eso al aire me trató de saco e` hueas. Entonces así no se puede. La verdad es que si yo controlara los medios de comunicación tendría una visión más amplia, de una derecha más inteligente que quiere asentar su hegemonía sobre la base del consenso, de reconocer el aporte de la crítica, no sólo de la censura y la represión. Distinto sería si yo cantara instructivos para hacer bombas, ahí yo también me opondría que alguien difundiera ese tipo de canciones. Independientemente que en otras épocas y contextos pueda haber resultado legítimo.
¿Celebraste el Bicentenario, cómo lo asumiste?
La verdad es que no mucho. Yo creo cada vez menos en los países. El liberalismo y la derecha van adelante en este sentido. Antes del centenario Recabarren escribió que la bandera de los capitalistas es la libra esterlina y este año, cuando Piñera estuvo en Nueva York, le dio la razón cuando celebró porque sus acciones habían subido en el Dow Jones diciendo que si era así siempre se iba a quedar en Estados Unidos. Piñera no cree en Chile, él sabe que no existe Chile.
¿Qué existe?
Una red de redes económicas. A Serrat le preguntaron hace algunos años qué opinaba sobre la juventud chilena y él respondió: "vaya que las juventudes se dividen en clases sociales y no en nacionalidades". Un joven pobre chileno tiene muchas más cosas en común con un pobre argentino que con un cuico.
Para mucha gente debe ser difícil asimilar esto con tanta bandera...
Sí, aunque ese fanatismo por Chile habla de la soledad de nuestro país. Estamos aislados del concierto mundial, no nos sentimos pertenecientes a Latinoamérica. La frase nazi que puso Piñera en Alemania: "Alemania sobre todos", es lo que yo creo que él piensa de Chile en Latinoamérica, que estamos sobre todos.
¿CómO se combate esa soledad?
Con integracionismo, los jóvenes tienen que ser más busquillas y no identificarse sólo con el reggaeton, el humor del Che Copete y la concepción chata del fútbol que nos venden las sociedades anónimas y el señor Segovia. En eso no hay nada de poesía ni de valor cultural.
Se puede interpretar un desprecio por la figura de flaite en esta posición
No, al contrario. El flaite es un tipo respetable, es el choro, el bravo de anteayer. Ahora cualquiera se autodenomina flaite y son rascas po. A veces se engloba en el concepto flaite a un montón de gente que no son flaites, que se las dan de flaites pero que son sencillamente cumas.
¿Cuál es el cuma?
El Cuma es más como Zalo Reyes, con su chasquillita cuma. Es la cultura del pueblo pobre. Yo tengo un maestro del coa, el Juanjo, autor del Choro porteño, que está preso de nuevo, él me decía que flaite venía de fight , pelea. Tiene que ver con cierto lumpen que llegó de Estados Unidos y que impuso su manera flaitona de ver las cosas. Flaite rasca es el que se pone adelante tuyo en la cola para pagar y que más encima viste a la mujer robando un lápiz.
EL FONDO DEL TERRORISMO
El afiche de la próxima tocata de Mauricio Redolés fue diseñado por Manuel Olate, el chileno acusado de trabajar como vínculo entre la Coordinadora Arauco Malleco y las FARC. "Él es mi amigo, lo conozco hace muchos años y también a su familia", dice y se lamenta de su actual situación que cree obedece a un montaje.
"Si alguien va a establecer un vínculo así tiene que ser un cuadro militar, no un intelectual que organiza actos públicos de solidaridad con las FARC. Ahora, si apoyar a ese movimiento es un delito, entonces en este país no hay libertad", argumenta. "Esto se ha llevado a cabo por Piñera y Santos, pero está orquestado desde el Pentágono con el fin de perseguir y aislar a los que se oponen a los actuales regímenes, para desprestigiar, por ejemplo al pueblo mapuche".
Redolés habla largamente de los documentos revelados por Wikileaks que muestran el genocidio norteamericano en Irak y Afganistán "al que la prensa y nuestras autoridades avalan sin calificar como terrorismo". El poeta explica que no adhiere a las FARC, ni cree ya en la lucha armada, pero la justifica en casos de genocidio, "¿O me vas a decir que en la dictadura cuando el Chico Zaldívar salió con una pistola a defender su casa era un terrorista?".
MAR PARA BOLIVIA Y LA SICOMAGIA
A Mauricio Redolés le parece un chiste la idea de Pablo Longueira de plebiscitar la cesión de mar a Bolivia, sobre todo si no va a ser vinculante. Dice que primero hay que "desxenofobizar" a la población chilena, "entender la dignidad del pueblo boliviano, no reírnos más de haberles arrebatado el mar".
Cuenta que firmó una carta en apoyo a la posición boliviana y un "ex mirista y ahora sociólogo de derecha", Fernando Villegas, le increpó no ser un intelectual como para andar apoyando ese tipo de mociones. "Hay que trabajar esas cabezas retorcidas y planas antes de plebiscitar", dice.
Secunda a Jodorowsky en la idea de ceder como un acto de generosidad.
Cuando se le pregunta sobre la idea del cineasta y tarotista de hacer un acto de sicomagia social para sanar las heridas y unir al país, ya no está tan de acuerdo con Jodorowsky. "Esa brecha no tiene que ver con hacer sicomagia sino con la propiedad de los medios de producción, que empiece por ahí don Alejandro. No creo mucho en la sicomagia sino en que el ser humano vive como produce y ahora mismo estamos produciendo como las huifas", reflexiona.
jueves, noviembre 04, 2010
Mónica Echeverría: “Violeta Parra no fue una virgen”
Ñ
Mónica Echeverría presentará hoy, en la feria chilena del libro, “Yo, Violeta”, la biografía novelada sobre la cantautora. La escritora narra la brutalidad, la pobreza y el talento de la artista, sin tapujos para desmitificar su historia y ubicarla en el lugar que le corresponde: la “Viola” carnal, comunista y rabiosa.
No es la primera vez que Mónica Echeverría desenmaraña la vida de personajes chilenos, pero ella asegura que esta vez fue distinto. “La Viola” se le clavó en el pecho, como un amor no correspondido y siempre supo que escribiría sobre ella. La conoció cuando la cantautora se presentó ante su marido, el arquitecto Fernando Castillo Velasco, quien en ese tiempo era alcalde de la comuna de La Reina en Santiago. Violeta Parra, ya conocida, le pidió un terreno para poner su universidad del folclor y una carpa para sus presentaciones. El encuentro fue un año antes de que se suicidara. La escritora jamás olvidó esa tenacidad disfrazada de huesos enjutos y ojos grandes.
Durante la entrevista, Mónica ofrecerá bombones venezolanos, hablará de su jardín de flores fucsias y de una fuente de agua que relaja a los convidados. También se explayará sobre como fue cubrirse de la piel de Violeta con esta biografía escrita en primera persona.
“Yo, Violeta” es el producto de una investigación de dos años, donde entrevistó a hermanos, mentores y pupilos de la cantautora. Descubrió el erotismo y la cólera de la artista, también el limbo entre fatalidad y existencia en el que vivió toda su vida. Dualidad que la hizo escribir “Maldigo el alto cielo” y “Gracias a la vida”, dos canciones profundamente contradictorias entre sí.
Mónica Echeverría estudió pedagogía en castellano y entre sus logros está ser cofundadora del teatro Ictus en Santiago, también lideró el movimiento por el Centro Cultural Estación Mapocho. Luego se fue del país arrancando como tantos otros de la dictadura. El exilio la llevó a Cambridge, junto a su esposo desde 1974 a 1978. Emancipación que le sirvió para entender a la artista. Para la escritora, la vida de Violeta tiene semblantes de brutalidad y de genio, pero por sobre de libertad. Aquí se muestra a “La Viola” como si fuera la primera punk chilena, la que recibió todas las piedras de una sociedad patriarcal y clasista.
-¿Cuál fue el mito más grande que se tejió en torno a Violeta Parra y que se deshizo durante esta investigación?
-Que la hicieran inmaculada, hablando un lenguaje que no le corresponde, un mito que para mi gusto no la enaltece. Es mucho más importante decir que ella es una genio salida de la pobreza campesina, de una infancia donde pasó hasta hambre. Eso es más trascendente que ponerla sin hombres, sin amantes. Ella conoció muy bien el amor, fue apasionada y también furiosa.
- ¿Que le pasó a usted al escribir en primera persona y andar en los zapatos de la cantautora?
-En general me involucro con los personajes, en este caso la realidad está mezclada con hechos del alma que son difíciles de probar, pero con las entrevistas que realicé, supe que allí estaban. En la última parte de libro escribo como habría sido una misiva de Violeta a su hermano Nicanor. A ella le hubiera gustado que él diera a conocer la carta que dejó la noche anterior antes de dispararse. Su hermano la tiene guardada bajo siete llaves. Ella la escribió enojada, se sintió desamparada no sólo por los hijos, sino por lo poderosos de este país.
-¿Cómo se originó la idea de escribir esta biografía narrada en la voz de Violeta Parra?
-Había demasiados secretos sobre la vida de Violeta, cosas que no se habían dicho o que habían tergiversado en parte su verdadera personalidad. La investigación duró dos años y hablé con amigos, hermanos y compañeros de viaje. También conversé con gente que la ayudó a transcribir su música como el compositor y premio nacional Miguel Letelier. Hablé con el historiador de arte Gastón Soublette que la incentivo tanto en su carrera, ella les decía “los pitucos de mierda”. Todas esas personas me hablaron sobre su doble personalidad, cariñosa un día y al otro de mal genio y hablando puras cochinadas.
El fuego de Violeta
Mónica Echeverría no duda en reconocer a Violeta Parra como una mujer erótica, ha dicho que era incapaz de vivir sin tener un tipo en su cama. En su libro demuestra que para la artista, los hombres fueron su elemento vital, pero también la herida abierta de toda su vida. En sus canciones logró plasmar todas sus desventuras y el fatídico final, el último paso entre los encuentros y desencuentros con el suizo Gilbert Fabre, o su “chinito”, como le gustaba llamarlo. Para Echeverría, las decepciones conformaron parte del instinto musical de Violeta. Ella no se medía en amar u odiar, pegar escobazos, lanzar escupitajos y maldiciones al hombre que la engañara. Una escena que devela la escritora en su libro, fue como la cantautora golpeó a su pareja, el pintor Julio Escámez, cuando se enteró de sus infidelidades. “La Viola” le pegó con una guitarra y luego le prendió fuego al colchón en que ambos durmieron, como una forma de exorcizar sus noches de pasión. “No fue una virgen, fue una mujer fuerte, erótica y con un temperamento terrible”, espeta la escritora.
-¿Cómo se relacionó Violeta con los hombres que transitaron por su vida?
- Violeta no podía vivir sin amor y sin una pasión desgarradora, a veces le iba mal y en muchas de sus canciones se tomaron estos temas de manera fuerte. Si te das cuenta, antes de suicidarse escribió sus más grandes obras, como “Gracias a la vida” y “Volver a los 17”. Ella fue una mujer sensual que no podía estar sin un hombre que le hiciera el amor, un hombre que la acariciara.
-“El noviciado del dolor”, lo llamó usted para ser más precisa. ¿Cómo marcaron su música todas las tragedias que vivió?
-Todos somos parte de eso, de pasar por penas y no es sencillo batirse en la vida, pero a Violeta le costó todo mucho más. Tuvo grandes dolores, la perdida de una hija, la muerte del padre, de su hermanito Polo, el abandono de su gran amor y el desprecio de la gente que la rodeaba. Fue una vida muy dramática a ratos con momento de pasión y alegría, pero también muy trágica.
-Hay episodios muy sombríos que usted revela en el libro y que los hermanos nunca lhan mencionado, como el de su hermana Yuquita, que era discapacitada mental.
- Yuquita vivió mucho tiempo y se ha rodeado de una falsa imagen, esa hermana y sus problemas son el resultado de uno de los episodios de violencia del padre de Violeta. En una de sus borracheras, él llegó a la casa y golpeó a la madre que tenía en sus brazos a la niña. La pequeña al caer de sus brazos se golpeó la cabeza en la punta de un brasero. Un episodio brutal, cuando la Yuquita creció era un bultito que no hablaba y que sus hermanos hacían rodar por el suelo. Esas cosas nunca las han contado.
-¿Qué le dijo la familia Parra acerca de el libro? ¿Se enojaron?
-Creo que lo deben haber leído, Javiera (Parra) me prestó el cuadro para la portada del libro, creo que a sus familiares no les gustó que ella lo hiciera. El otro día escuché a Ángel (Parra) en la radio y dijo que no leería el libro, que no quería saber de el. Sé que de todos modos lo leerán.
Mónica Echeverría presentará hoy, en la feria chilena del libro, “Yo, Violeta”, la biografía novelada sobre la cantautora. La escritora narra la brutalidad, la pobreza y el talento de la artista, sin tapujos para desmitificar su historia y ubicarla en el lugar que le corresponde: la “Viola” carnal, comunista y rabiosa.
No es la primera vez que Mónica Echeverría desenmaraña la vida de personajes chilenos, pero ella asegura que esta vez fue distinto. “La Viola” se le clavó en el pecho, como un amor no correspondido y siempre supo que escribiría sobre ella. La conoció cuando la cantautora se presentó ante su marido, el arquitecto Fernando Castillo Velasco, quien en ese tiempo era alcalde de la comuna de La Reina en Santiago. Violeta Parra, ya conocida, le pidió un terreno para poner su universidad del folclor y una carpa para sus presentaciones. El encuentro fue un año antes de que se suicidara. La escritora jamás olvidó esa tenacidad disfrazada de huesos enjutos y ojos grandes.
Durante la entrevista, Mónica ofrecerá bombones venezolanos, hablará de su jardín de flores fucsias y de una fuente de agua que relaja a los convidados. También se explayará sobre como fue cubrirse de la piel de Violeta con esta biografía escrita en primera persona.
“Yo, Violeta” es el producto de una investigación de dos años, donde entrevistó a hermanos, mentores y pupilos de la cantautora. Descubrió el erotismo y la cólera de la artista, también el limbo entre fatalidad y existencia en el que vivió toda su vida. Dualidad que la hizo escribir “Maldigo el alto cielo” y “Gracias a la vida”, dos canciones profundamente contradictorias entre sí.
Mónica Echeverría estudió pedagogía en castellano y entre sus logros está ser cofundadora del teatro Ictus en Santiago, también lideró el movimiento por el Centro Cultural Estación Mapocho. Luego se fue del país arrancando como tantos otros de la dictadura. El exilio la llevó a Cambridge, junto a su esposo desde 1974 a 1978. Emancipación que le sirvió para entender a la artista. Para la escritora, la vida de Violeta tiene semblantes de brutalidad y de genio, pero por sobre de libertad. Aquí se muestra a “La Viola” como si fuera la primera punk chilena, la que recibió todas las piedras de una sociedad patriarcal y clasista.
-¿Cuál fue el mito más grande que se tejió en torno a Violeta Parra y que se deshizo durante esta investigación?
-Que la hicieran inmaculada, hablando un lenguaje que no le corresponde, un mito que para mi gusto no la enaltece. Es mucho más importante decir que ella es una genio salida de la pobreza campesina, de una infancia donde pasó hasta hambre. Eso es más trascendente que ponerla sin hombres, sin amantes. Ella conoció muy bien el amor, fue apasionada y también furiosa.
- ¿Que le pasó a usted al escribir en primera persona y andar en los zapatos de la cantautora?
-En general me involucro con los personajes, en este caso la realidad está mezclada con hechos del alma que son difíciles de probar, pero con las entrevistas que realicé, supe que allí estaban. En la última parte de libro escribo como habría sido una misiva de Violeta a su hermano Nicanor. A ella le hubiera gustado que él diera a conocer la carta que dejó la noche anterior antes de dispararse. Su hermano la tiene guardada bajo siete llaves. Ella la escribió enojada, se sintió desamparada no sólo por los hijos, sino por lo poderosos de este país.
-¿Cómo se originó la idea de escribir esta biografía narrada en la voz de Violeta Parra?
-Había demasiados secretos sobre la vida de Violeta, cosas que no se habían dicho o que habían tergiversado en parte su verdadera personalidad. La investigación duró dos años y hablé con amigos, hermanos y compañeros de viaje. También conversé con gente que la ayudó a transcribir su música como el compositor y premio nacional Miguel Letelier. Hablé con el historiador de arte Gastón Soublette que la incentivo tanto en su carrera, ella les decía “los pitucos de mierda”. Todas esas personas me hablaron sobre su doble personalidad, cariñosa un día y al otro de mal genio y hablando puras cochinadas.
El fuego de Violeta
Mónica Echeverría no duda en reconocer a Violeta Parra como una mujer erótica, ha dicho que era incapaz de vivir sin tener un tipo en su cama. En su libro demuestra que para la artista, los hombres fueron su elemento vital, pero también la herida abierta de toda su vida. En sus canciones logró plasmar todas sus desventuras y el fatídico final, el último paso entre los encuentros y desencuentros con el suizo Gilbert Fabre, o su “chinito”, como le gustaba llamarlo. Para Echeverría, las decepciones conformaron parte del instinto musical de Violeta. Ella no se medía en amar u odiar, pegar escobazos, lanzar escupitajos y maldiciones al hombre que la engañara. Una escena que devela la escritora en su libro, fue como la cantautora golpeó a su pareja, el pintor Julio Escámez, cuando se enteró de sus infidelidades. “La Viola” le pegó con una guitarra y luego le prendió fuego al colchón en que ambos durmieron, como una forma de exorcizar sus noches de pasión. “No fue una virgen, fue una mujer fuerte, erótica y con un temperamento terrible”, espeta la escritora.
-¿Cómo se relacionó Violeta con los hombres que transitaron por su vida?
- Violeta no podía vivir sin amor y sin una pasión desgarradora, a veces le iba mal y en muchas de sus canciones se tomaron estos temas de manera fuerte. Si te das cuenta, antes de suicidarse escribió sus más grandes obras, como “Gracias a la vida” y “Volver a los 17”. Ella fue una mujer sensual que no podía estar sin un hombre que le hiciera el amor, un hombre que la acariciara.
-“El noviciado del dolor”, lo llamó usted para ser más precisa. ¿Cómo marcaron su música todas las tragedias que vivió?
-Todos somos parte de eso, de pasar por penas y no es sencillo batirse en la vida, pero a Violeta le costó todo mucho más. Tuvo grandes dolores, la perdida de una hija, la muerte del padre, de su hermanito Polo, el abandono de su gran amor y el desprecio de la gente que la rodeaba. Fue una vida muy dramática a ratos con momento de pasión y alegría, pero también muy trágica.
-Hay episodios muy sombríos que usted revela en el libro y que los hermanos nunca lhan mencionado, como el de su hermana Yuquita, que era discapacitada mental.
- Yuquita vivió mucho tiempo y se ha rodeado de una falsa imagen, esa hermana y sus problemas son el resultado de uno de los episodios de violencia del padre de Violeta. En una de sus borracheras, él llegó a la casa y golpeó a la madre que tenía en sus brazos a la niña. La pequeña al caer de sus brazos se golpeó la cabeza en la punta de un brasero. Un episodio brutal, cuando la Yuquita creció era un bultito que no hablaba y que sus hermanos hacían rodar por el suelo. Esas cosas nunca las han contado.
-¿Qué le dijo la familia Parra acerca de el libro? ¿Se enojaron?
-Creo que lo deben haber leído, Javiera (Parra) me prestó el cuadro para la portada del libro, creo que a sus familiares no les gustó que ella lo hiciera. El otro día escuché a Ángel (Parra) en la radio y dijo que no leería el libro, que no quería saber de el. Sé que de todos modos lo leerán.
miércoles, noviembre 03, 2010
Vicente Bianchi recibe medalla Abate Molina en concierto sinfónico coral
Universia
A sus 90 años, el músico sigue trabajando, empeñado en dejar una valiosa herencia cultural a las nuevas generaciones.
“Éste es el premio más significativo, más grande e imperecedero”, dijo un emocionado Vicente Bianchi, al agradecer la Medalla al Mérito “Abate Molina”, entre los aplausos de autoridades, académicos, funcionarios administrativos y estudiantes de la Universidad de Talca.
Con más de 70 años dedicados a la música chilena como compositor y arreglador de un enorme repertorio de obras, el maestro Vicente Bianchi deja un potente legado a las nuevas generaciones, mérito más que suficiente para otorgarle la Medalla “Abate Juan Ignacio Molina”, que le entregó la Casa de Estudios.
La ceremonia de reconocimiento se realizó en el Teatro Regional del Maule, durante el concierto que ofrecieron la Orquesta Juvenil y el Coro de la Universidad de Talca por el
XXIX Aniversario de esta Casa de Estudios.
Al hacerle entrega de la condecoración, el rector Álvaro Rojas manifestó que Bianchi es “una leyenda en la música chilena, autor de un sinnúmero de composiciones, arreglos y obras mayores de la música”, lo que motivó al Consejo Académico y la Junta Directiva de la Universidad a concederle el galardón, que se otorga a personalidades destacadas en el ámbito de las artes, las letras o las ciencias.
Con gran sencillez, el maestro Bianchi agradeció el homenaje. “Venir acá y ser reconocido por esta universidad, con el prestigio que tiene, me llena de orgullo”, dijo. Bianchi no ocultó su gratitud porque su música sea interpretada por un coro y una orquesta que conforman jóvenes universitarios. “Para mí es gratificante, porque yo he hecho copias para que las orquestas toquen y difundan y ojalá podamos tocar más música chilena, que yo he vestido para hacerla más internacional”, comentó.
Una deuda pendiente
La creatividad de Bianchi está plenamente vigente. Entre sus últimos trabajos, compuso la “Cueca del Bicentenario” y acaba de terminar una grabación con 14 arreglos de piano sobre motivos populares chilenos y temas propios, “Vicente Bianchi y su piano, a los 90”. Pero sus composiciones y arreglos inéditos constituyen un material de incalculable valor.
“Espero que cuando muera mis hijos sepan resguardarlos o mandarlos a un lugar donde se puedan aprovechar”, reflexionó. Entre la música inédita, Bianchi relató que hay varios temas de carácter histórico que él está seguro que gustarán cuando se toquen. “Es un material para guardar, que seguirá viviendo eternamente, no como un monumento que se cae”, observó.
Confesó además que le desmoraliza haber sido nominado en 14 ocasiones al Premio Nacional de Arte y siempre se lo negaran. Sin embargo, sigue trabajando sin detenerse. “Estoy preparando mi partida, ordenando todos mis trabajos, y que no digan después que yo era un viejo “tal por cual” que dejó todo abandonado. Por eso yo pido un par de años más”, acotó.
En el concierto por el XXIX Aniversario de la Universidad, Vicente Bianchi se dio el gusto de dirigir “La Rosa y el Clavel”, una de las piezas interpretadas por la orquesta.
Previamente, la directora de la Escuela de Música, Mirta Bustamante, destacó el legado del músico chileno. “Su labor abarca la interpretación, la dirección musical, la creación y la difusión, en los géneros docto, religioso y popular. Todos los homenajes recibidos no son suficientes para testimoniar el agradecimiento que como país le debemos. Con la entrega de la Medalla “Abate Molina”, la Universidad quiso saldar una deuda”, señaló la académica.
Edición: Universia / RR
lunes, noviembre 01, 2010
“Piedra Roja”: Woodstock, the Chilean way
La Nación
Marcos Moraga L.
Todos sumergieron la cabeza en baldes de ácido, todos alucinaron con tres días de trip sicodélico a cargo de Agua turbia y otros rockeros locales. O no. A 40 años del festival hippie más célebre hecho en Chile, una investigación ajusta el volumen de los hechos, mano a mano con los organizadores y asistentes del mito.
Una explosión recorría el mundo con leve retardo, justo cuando terminaba la década del 60. “La imaginación al poder”, escribieron los estudiantes franceses en mayo de 1968 y para su arribo a Chile la consigna ya tomaba un significado curioso: Piedra Roja. Un festival hippie, amasado en la memoria ansiosa de mitos populares, demonizado por la prensa de izquierda y conservadora, reinventado cada vez que se le puso, frente a frente, a un festival como Woodstock. La imaginación al poder, desde la primera nota.
“¿Cómo hablar de un Woodstock si la batería no tenía micrófonos, o si las luces eran tarros de leche?”, pregunta el periodista Antonio Díaz Oliva. Y problemas como esos están recopilados en “Piedra Roja: El mito del Woodstock chileno” (Ril Editores, 2010), que se presentará el domingo 14 de noviembre en la versión número 30 de la Feria del Libro de Santiago. Justo cuando se cumplen 40 años desde que un fundo de Los Dominicos alojó la mayor concentración hippie que registra Santiago, los días 11, 12 y 13 de octubre de 1970.
Díaz Oliva leyó la novela “Palomita Blanca” de Enrique Lafourcade, vio la película homónima del director Raúl Ruiz y escuchó esas impresiones de su madre de que en Chile hubo un Woodstock, que se llamó Piedra Roja y que fueron tres días de música flotando sobre un río de LSD. Entremedio, escribió su tesis sobre el tema. Barrió con todos los diarios chilenos, desde la primera vez que aparece la palabra “hippie” (“fue por el año 69”, dice). Y con dos años más de investigación, ya tenía lo más cercano a la reconstrucción del hecho sobre la alucinación.
“Tenía la idea de hacer una historia oral”, explica. “Pero las versionas chocaban demasiado y en hacer ese libro me iba a demorar 30 años por la cantidad de material. La idea siempre fue darle voz a quienes no han hablado nunca: los organizadores y los asistentes. Y también rescatar el testimonio de algunos músicos para decir que Agua Turbia no tocó, que Los Blops hicieron como cuatro canciones, que Lágrima Seca salía a tocar entremedio de todos y que Los Jaivas tocaron como una hora de pura improvisación sicodélica”.
Perdidos
De entrada, algunos datos que recopila “Piedra Roja”: todo partió como una actividad del Liceo Nº 11 de Las Condes para hacer un paseo de curso; sólo un día hubo de música; las drogas estaban lejos del pedigrí gringo; la asistencia -enfrentando versiones de prensa y asistentes- bordeó el número de los dos mil asistentes. Díaz Oliva dio con Jorge Gómez Ainsle, un hombre que en 1965 volvía a Chile tras estudiar en Inglaterra y que embarcó a sus compañeros en la organización de un festival de música al aire libre. Un par de pancartas en los colegios amigos, un par de cheques en garantía para conseguir la Hacienda Apoquindo –un fundo en el sector de Los Dominicos-, otro para el cableado, algún auspicio de Coca- Cola que se puso con el único toldo comercial en el peladero que sirvió para el concierto.
“Desde el primer momento, los grandes responsables de que esto se haya convertido en mito somos nosotros, los periodistas. La primera nota de prensa que aparece (en La Tercera) le cambia el nombre original del sector, que se conocía como ‘Piedra Rajada’ por una piedra que efectivamente, estaba partida, a Piedra Roja”, comenta Díaz Oliva. Las lagunas de la memoria difícilmente se le pueden atribuir, con exclusividad, a las drogas: “Según un asistente, Hugo Chávez, la gente les preguntaba por qué fumaban caca de caballo. Y por ese desconocimiento era fácil que la demonizaran y agrandaran su consumo en la prensa, o que la gente que tenía algo más fuerte, como anfetaminas, tuvieran malos trips”.
-¿Qué prejuicio te tuviste que sacudir?
-Como la gente de mi generación tenía esa nebulosa que todos tenemos sobre que hubo un Woodstock acá en Chile. En “Palomita Blanca”, Lafourcade escribe que el país ya estaba extremadamente politizado y aplica lo mismo a Piedra Roja, con una diferencia gigante entre los ricos y los pobres. Pero me quedó la impresión que no era tan así en este tipo de juventud. En prensa de la época él no se quemaba, pero da a entender que no fue. A la mayoría de la gente que fue no le gusta el libro porque dice que la gente, por ejemplo, ocupaba jeans, cuando, no sé, dos personas tenían jeans en Chile para ese año.
Que corra
El autor insiste en que este es un libro abierto: escenario dispuesto para que los perdidos, los que vieron y alucinaron con el llamado Woodstock chileno suban a tocar las notas extraviadas. Partió con la ayuda de Gonzalo Planet, autor del libro “Se oyen los pasos”, quizás uno de los pocos antecedentes documentados sobre qué pasó allá arriba en la Hacienda Apoquindo. Armó un Facebook. Y entre los que llegaron, apareció Paul Lowry, hijo de padres metodistas estadounidenses, quien llegó al festival con su cámara Leica para tomar el mayor registro fotográfico que se tiene del hecho.
“Y llegó gente diciendo que sí había visto a Aguaturbia y que había estado la raja y que la Denise bailó en pelotas y así. Ahí ya daba para descartar”, dice Díaz. La banda de Carlos Corales y Denise llegó hasta el fundo de Rosselot, vio el despelote, arrugó la cara con la tarima de juguete, se espantó con la amplificación de bingo y media vuelta. No tocaron. “Les pareció que era demasiado hippie”, cuenta el autor.
-Los músicos, la izquierda y la derecha, los medios. Si todos reventaron el recital. ¿Por qué nos llega la imagen idealizada?
-El tema es curioso. La prensa se explotó la imagen mala del festival. Y la de Lafourcade tampoco es la buena. Bueno, está la película de Raúl Ruiz. Y sobre todo, la necesidad que tenemos los chilenos de tener mitos. Preferimos la postal del primer día, donde efectivamente tocaron las bandas, al segundo día, donde ya llegaron los pacos y la prensa, y ocurrieron los robos y todo como que ya empezó a decaer. Nadie sabe del tercer día y el cuarto, donde hubo redadas cuando un grupo volvió al Parque Forestal y se los llevaron a todos presos.
-¿Es tan distinto a lo que hizo la prensa con los thrashers, o con los pokemones?, ¿O cómo cubre, por ejemplo, el cierre del Galpón Víctor Jara?
-La prensa siempre va un paso más atrás para captar las “ondas” en la juventud. Por el estado de la prensa en Chile y porque la juventud nunca ha tenido representatividad mediática en Chile. Cuando la ha tenido, no permanece. Piensa en los esfuerzos de revista Rolling Stone para instalarse, o la desaparición de la Zona. Con Internet es todo tan de nicho que la señora no ve la página real de los pokemones, la ve a través de las noticias de la tele.
-¿Podemos explicarnos eso desde Piedra Roja? Ahí es cuando la juventud aparece en los medios.
-Más que la juventud en general, creo que la prensa revienta a este tipo de juventud. En Estados Unidos, los hippies representaban la izquierda, pero acá teníamos una izquierda que los rechazó. Los hippies chilenos eran más relajados, reunidos más que nada por la música, con una primera y casi única explosión en Piedra Roja. Y después no tienen cabida más en los medios. Después de la elección de Salvador Allende desaparecen de los medios. El núcleo más duro, los que organizaron, como que desaparecieron. Se fueron de Chile, o se fueron a hacer artesanía a la playa. Juan Álvarez de Lágrima Seca se reinventó como prócer del heavy metal con Pánzer. Entiendo que hay un músico de Los Ripios que se hizo micrero. O la prensa, que publicó “Impacto, desaparecen niñas”, y gran escándalo. Y después, nunca más viste una nota”.
Por eso y otras razones, ahí donde se erigió el sueño de un Woodstock a la chilena, en el sector del Fundo Los Dominicos, ahora hay condominios con sus 4 x 4 y cableado subterráneo. La vista entrenada, sin embargo, puede llegar a dar con la “piedra rajada”, el único hito sobreviviente de una juventud borrada con el codo. Lejos, bien lejos, de cualquier similitud con las piedras rodantes que ahí se reunieron hace cuatro décadas. LCD
Barcelona rinde un emotivo y merecido homenaje al Quilapayún
Cancioneros.com
Barcelona rindió el viernes un cálido homenaje que se vivió a dos niveles: uno público, sincero y emocionado por parte de los ciudadanos y el Ayuntamiento que los representa; y otro entre bastidores, entre los que querían monopolizar el acto, los que querían impedirlo y los que de buena fe se vieron involucrados en medio de la batalla y querían mantener la neutralidad.
01/11/2010 REDACCIÓN

Carlos Quezada, Hernán Gómez, Guillermo García, Eduardo Carrasco y Hugo Lagos frente al monumento a Salvador Allende en Barcelona. Como curiosidad, el paquete que lleva Eduardo Carrasco bajo el brazo es el máster de Canciones folklóricas de América, aparecido recientemente en Japón.
© Juan Miguel Morales
La petición de la Comisión para el homenaje de Barcelona a Quilapayún dirigida al Alcalde de Barcelona se refería a los conciertos de 1974 como "un acontecimiento singular que en un contexto político adverso, sirvió para manifestar solidariamente las ansias de libertad de nuestros dos pueblos. Fue especial por la emoción con que los recibimos".
Con una emoción similar, Barcelona los volvió a recibir este viernes para rendirles un sincero, sencillo y merecido homenaje después de 36 años.
Los actos se iniciaron a las 12 de la mañana con una sencilla rueda de prensa en la Biblioteca “Juan Marsé-El Carmel” donde la representante del Distrito d'Horta-Guinardó y Eduardo Carrasco —fundador del Quilapayún y su director en 1974— dieron unos breves parlamentos.
Más tarde, y en un recién estrenado ascensor-funicular, se dirigieron a la Plaça Salvador Allende, donde rindieron homenaje al Presidente de Chile delante del monumento que la ciudad de Barcelona le erigió. Fue una ceremonia sobria, sin parlamentos, pero con una fuerte carga simbólica y emocional.
Por la tarde tuvo lugar el acto central en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona. El Saló de Cent fue la sede del Consell de Cent, que era el órgano de gobierno de la ciudad de Barcelona desde su fundación en el año 1249 por Jaume I hasta la entrada de las tropas castellanas de Felipe V —hasta hace pocos años, cuando tras la muerte de Franco todos los partidos políticos, incluidos los de izquierda, abrazaron la monarquía, entrar en una taberna y preguntar por "el Felipe V" equivalía a preguntar por el retrete— el 11 de septiembre de 1714 que supuso además la pérdida de la independencia.
Esta coincidencia —la del 11 de septiembre—, destacada más tarde por el alcalde de Barcelona Jordi Hereu, le dio más valor simbólico si cabe al acto de homenaje.
Empezó el acto con unas palabras de José Luis Vergara, miembro de Agermanament, la institución que organizó los conciertos de 1974 y uno de los impulsores del homenaje, cuyo discurso tuvo dos partes bien diferenciadas: la primera, emotiva, en la que contó cómo se gestó la organización de los conciertos en una época dura y peligrosa —Franco todavía estaba vivo y fusilando— y una segunda, francamente desafortunada, en donde a parte de incluir a Guillermo García en aquellos conciertos —músico de gran aporte en la historia del Quilapayún, pero que se incorporó al grupo después—, falseó la historia reciente del grupo dejando algo desconcertados a algunos de los asistentes.
Tuvo un emocionante recuerdo para Willy Oddó, desaparecido en el año 1991, y pudimos escuchar emocionados sus palabras, que cerraron los conciertos de 1974. No tuvo tanta consideración con el que abrió los conciertos, Rodolfo Parada, al que bautizó como "Rafael" posiblemente por un lapsus linguae, o como algunos pensaron, por aquello que dice el saber popular que "de rodillas sólo ante Dios".
Luego le llegó el turno a Eduardo Carrasco que visiblemente emocionado y con la voz medio quebrada especialmente al inicio, pronunció un discurso francamente lúcido y acertado. Contó de su relaciones con Cataluña iniciadas a los ocho años con el infantil enamoramiento de una vecinita catalana hija del exilio. Habló también de un primer viaje frustrado por el franquismo a Cataluña en 1967 con la gira "Chile ríe y canta" y, finalmente relató las vicisitudes de los conciertos del 74: su llegada, la censura, la policía secreta pidiendo autógrafos o el concierto en sí.
"Creo que nosotros fuimos el público y la gran función la dieron los espectadores. Qué privilegio estar allí. No hemos visto nunca después nada semejante", relató Carrasco.
Después le llegó el turno al Alcalde Barcelona, Jordi Hereu, que glosó la importancia no sólo de los conciertos del 74, sino de los discos y la canciones del Quilapayún que han pasado a ser un referente en la memoria colectiva del pueblo catalán. Se refirió emotivamente al primer vinilo de los Quilapayún que entró en su casa, lógicamente traído de Francia, que fue El pueblo unido jamás será vencido, y de lo mucho que le impactó la portada. Seguramente más le hubiera impactado si hubiera sabido que dicha portada es obra de Jaume Balmes, otro catalán hijo del exilio después de la guerra civil.

El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, hace entrega de una placa conmemorativa a Eduardo Carrasco.
© Juan Miguel Morales
Al finalizar, el alcalde hizo entrega de una placa conmemorativa a Eduardo Carrasco, y los cinco músicos presentes —Eduardo Carrasco, Carlos Quezada, Hernán Gómez, Hugo Lagos y Guillermo García— acompañados a la guitarra de otro de los promotores del homenaje, el maestro Eulogio Dávalos, interpretaron Te recuerdo Amanda, de Víctor Jara.
Luego, ya en solitario, cantaron la emblemática La muralla y, fuera de programa y a petición popular, El pueblo unido jamás será vencido, himno de generaciones, ante un Saló de Cent con pocos chilenos y muchos catalanes.

«El pueblo unido jamás será vencido» sonó en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona.
© Juan Miguel Morales
El off homenaje
Más o menos esto es lo que el 95% de asistentes —el porcentaje de los presentes que desconocía el conflicto en el que están sumergidos los Quilapayún, divididos en dos facciones— pudieron advertir.
Entre bastidores, lejos de luces y taquígrafos, se producían unos hechos menos emocionantes y sinceros entre los que querían instrumentalizar el acto a su favor, los que querían impedirlo y los que de buena fe se encontraron en medio de la batalla y querían mantener su neutralidad.
Entre los asistentes, Andrea Mena, la abogada de Rafael —perdón— Rodolfo Parada, tomando buena nota de lo que allí pasaba. Aunque lo realmente extraño y destacable fue la lista de ausentes. En primer lugar no apareció ninguno de los músicos que firmaron la petición al alcalde de Barcelona —algunos de ellos se encontraban en Barcelona y sin compromiso—. Escasos medios de comunicación acreditados, apenas BTV (Televisión pública del Ayuntamiento de Barcelona) y CANCIONEROS.COM.
Mención aparte el dossier de prensa de 23 páginas en donde desde 1984 hasta septiembre 2003 existe la nada, donde Parada aparece sólo en dos fotos, y mencionado sólo en una como R. Parada —no sabemos si "R" de Rafael o "R" de Rodolfo— y en donde ni el propio Parada, ni Patricio Wang, ni Patricio Castillo han pertenecido jamás al conjunto.
Preguntados Yanni Munujos y Laura Magrinyà, mánagers del Quilapayún-Carrasco, y Pere Camps, director del BarnaSants —que ha programado ambas facciones del Quilapayún en su festival—, y cuyos logotipos aparecen en la portada del dossier; negaron su participación en dicho documento, mostraron su disconformidad con el contenido y denunciaron la utilización de sus respectivos logotipos sin su permiso.
Preguntado también Marcial Mira —el tercero de los miembros de la comisión organizadora junto con José Luis Vergara y Eulogio Dávalos— negó también su participación en la elaboración del mismo.
Papel difícil para el Ayuntamiento de Barcelona y su alcalde, que descubrían el martes pasado la existencia del conflicto y tuvieron que realizar equilibrismos para mantener una necesaria neutralidad.
Pero la nota negra, la principal, la ausencia de quien abrió con su discurso los conciertos de 1974, Rafael —perdón— Rodolfo Parada que ni tan sólo fue invitado, responsabilidad que según el Jefe de protocolo del Ayuntamiento recaía en la comisión.
Al final del homenaje, y comentando por un lado lo emotivo del acto pero por otro el error de no haber invitado a Parada, Hernán Gómez respondió sin ambigüedades: "estoy de acuerdo contigo". Palabras que lo ennoblecen y que responden al verdadero espíritu del Quilapayún: el que realmente se homenajeaba en Barcelona.
Barcelona rindió el viernes un cálido homenaje que se vivió a dos niveles: uno público, sincero y emocionado por parte de los ciudadanos y el Ayuntamiento que los representa; y otro entre bastidores, entre los que querían monopolizar el acto, los que querían impedirlo y los que de buena fe se vieron involucrados en medio de la batalla y querían mantener la neutralidad.
01/11/2010 REDACCIÓN
Carlos Quezada, Hernán Gómez, Guillermo García, Eduardo Carrasco y Hugo Lagos frente al monumento a Salvador Allende en Barcelona. Como curiosidad, el paquete que lleva Eduardo Carrasco bajo el brazo es el máster de Canciones folklóricas de América, aparecido recientemente en Japón.
© Juan Miguel Morales
La petición de la Comisión para el homenaje de Barcelona a Quilapayún dirigida al Alcalde de Barcelona se refería a los conciertos de 1974 como "un acontecimiento singular que en un contexto político adverso, sirvió para manifestar solidariamente las ansias de libertad de nuestros dos pueblos. Fue especial por la emoción con que los recibimos".
Con una emoción similar, Barcelona los volvió a recibir este viernes para rendirles un sincero, sencillo y merecido homenaje después de 36 años.
Los actos se iniciaron a las 12 de la mañana con una sencilla rueda de prensa en la Biblioteca “Juan Marsé-El Carmel” donde la representante del Distrito d'Horta-Guinardó y Eduardo Carrasco —fundador del Quilapayún y su director en 1974— dieron unos breves parlamentos.
Más tarde, y en un recién estrenado ascensor-funicular, se dirigieron a la Plaça Salvador Allende, donde rindieron homenaje al Presidente de Chile delante del monumento que la ciudad de Barcelona le erigió. Fue una ceremonia sobria, sin parlamentos, pero con una fuerte carga simbólica y emocional.
Por la tarde tuvo lugar el acto central en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona. El Saló de Cent fue la sede del Consell de Cent, que era el órgano de gobierno de la ciudad de Barcelona desde su fundación en el año 1249 por Jaume I hasta la entrada de las tropas castellanas de Felipe V —hasta hace pocos años, cuando tras la muerte de Franco todos los partidos políticos, incluidos los de izquierda, abrazaron la monarquía, entrar en una taberna y preguntar por "el Felipe V" equivalía a preguntar por el retrete— el 11 de septiembre de 1714 que supuso además la pérdida de la independencia.
Esta coincidencia —la del 11 de septiembre—, destacada más tarde por el alcalde de Barcelona Jordi Hereu, le dio más valor simbólico si cabe al acto de homenaje.
Empezó el acto con unas palabras de José Luis Vergara, miembro de Agermanament, la institución que organizó los conciertos de 1974 y uno de los impulsores del homenaje, cuyo discurso tuvo dos partes bien diferenciadas: la primera, emotiva, en la que contó cómo se gestó la organización de los conciertos en una época dura y peligrosa —Franco todavía estaba vivo y fusilando— y una segunda, francamente desafortunada, en donde a parte de incluir a Guillermo García en aquellos conciertos —músico de gran aporte en la historia del Quilapayún, pero que se incorporó al grupo después—, falseó la historia reciente del grupo dejando algo desconcertados a algunos de los asistentes.
Tuvo un emocionante recuerdo para Willy Oddó, desaparecido en el año 1991, y pudimos escuchar emocionados sus palabras, que cerraron los conciertos de 1974. No tuvo tanta consideración con el que abrió los conciertos, Rodolfo Parada, al que bautizó como "Rafael" posiblemente por un lapsus linguae, o como algunos pensaron, por aquello que dice el saber popular que "de rodillas sólo ante Dios".
Luego le llegó el turno a Eduardo Carrasco que visiblemente emocionado y con la voz medio quebrada especialmente al inicio, pronunció un discurso francamente lúcido y acertado. Contó de su relaciones con Cataluña iniciadas a los ocho años con el infantil enamoramiento de una vecinita catalana hija del exilio. Habló también de un primer viaje frustrado por el franquismo a Cataluña en 1967 con la gira "Chile ríe y canta" y, finalmente relató las vicisitudes de los conciertos del 74: su llegada, la censura, la policía secreta pidiendo autógrafos o el concierto en sí.
"Creo que nosotros fuimos el público y la gran función la dieron los espectadores. Qué privilegio estar allí. No hemos visto nunca después nada semejante", relató Carrasco.
Después le llegó el turno al Alcalde Barcelona, Jordi Hereu, que glosó la importancia no sólo de los conciertos del 74, sino de los discos y la canciones del Quilapayún que han pasado a ser un referente en la memoria colectiva del pueblo catalán. Se refirió emotivamente al primer vinilo de los Quilapayún que entró en su casa, lógicamente traído de Francia, que fue El pueblo unido jamás será vencido, y de lo mucho que le impactó la portada. Seguramente más le hubiera impactado si hubiera sabido que dicha portada es obra de Jaume Balmes, otro catalán hijo del exilio después de la guerra civil.
El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, hace entrega de una placa conmemorativa a Eduardo Carrasco.
© Juan Miguel Morales
Al finalizar, el alcalde hizo entrega de una placa conmemorativa a Eduardo Carrasco, y los cinco músicos presentes —Eduardo Carrasco, Carlos Quezada, Hernán Gómez, Hugo Lagos y Guillermo García— acompañados a la guitarra de otro de los promotores del homenaje, el maestro Eulogio Dávalos, interpretaron Te recuerdo Amanda, de Víctor Jara.
Luego, ya en solitario, cantaron la emblemática La muralla y, fuera de programa y a petición popular, El pueblo unido jamás será vencido, himno de generaciones, ante un Saló de Cent con pocos chilenos y muchos catalanes.
«El pueblo unido jamás será vencido» sonó en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona.
© Juan Miguel Morales
El off homenaje
Más o menos esto es lo que el 95% de asistentes —el porcentaje de los presentes que desconocía el conflicto en el que están sumergidos los Quilapayún, divididos en dos facciones— pudieron advertir.
Entre bastidores, lejos de luces y taquígrafos, se producían unos hechos menos emocionantes y sinceros entre los que querían instrumentalizar el acto a su favor, los que querían impedirlo y los que de buena fe se encontraron en medio de la batalla y querían mantener su neutralidad.
Entre los asistentes, Andrea Mena, la abogada de Rafael —perdón— Rodolfo Parada, tomando buena nota de lo que allí pasaba. Aunque lo realmente extraño y destacable fue la lista de ausentes. En primer lugar no apareció ninguno de los músicos que firmaron la petición al alcalde de Barcelona —algunos de ellos se encontraban en Barcelona y sin compromiso—. Escasos medios de comunicación acreditados, apenas BTV (Televisión pública del Ayuntamiento de Barcelona) y CANCIONEROS.COM.
Mención aparte el dossier de prensa de 23 páginas en donde desde 1984 hasta septiembre 2003 existe la nada, donde Parada aparece sólo en dos fotos, y mencionado sólo en una como R. Parada —no sabemos si "R" de Rafael o "R" de Rodolfo— y en donde ni el propio Parada, ni Patricio Wang, ni Patricio Castillo han pertenecido jamás al conjunto.
Preguntados Yanni Munujos y Laura Magrinyà, mánagers del Quilapayún-Carrasco, y Pere Camps, director del BarnaSants —que ha programado ambas facciones del Quilapayún en su festival—, y cuyos logotipos aparecen en la portada del dossier; negaron su participación en dicho documento, mostraron su disconformidad con el contenido y denunciaron la utilización de sus respectivos logotipos sin su permiso.
Preguntado también Marcial Mira —el tercero de los miembros de la comisión organizadora junto con José Luis Vergara y Eulogio Dávalos— negó también su participación en la elaboración del mismo.
Papel difícil para el Ayuntamiento de Barcelona y su alcalde, que descubrían el martes pasado la existencia del conflicto y tuvieron que realizar equilibrismos para mantener una necesaria neutralidad.
Pero la nota negra, la principal, la ausencia de quien abrió con su discurso los conciertos de 1974, Rafael —perdón— Rodolfo Parada que ni tan sólo fue invitado, responsabilidad que según el Jefe de protocolo del Ayuntamiento recaía en la comisión.
Al final del homenaje, y comentando por un lado lo emotivo del acto pero por otro el error de no haber invitado a Parada, Hernán Gómez respondió sin ambigüedades: "estoy de acuerdo contigo". Palabras que lo ennoblecen y que responden al verdadero espíritu del Quilapayún: el que realmente se homenajeaba en Barcelona.
Gonzalo Cuadra: el príncipe de la música antigua en Chile
El Mercurio
Itinerario de un tenor que protagoniza la escena nacional
Ofrece, mínimo, tres conciertos al mes, y ha grabado cuatro discos en el último año. El solista del Estudio MusicAntigua, Syntagma Musicum y del Ensamble Terra Australis, canta también música popular, y su otra pasión es la régie .
Romina de la Sotta Donoso
A punto de cumplir 42 años, es uno de los nombres más presentes en el circuito nacional de la música de cámara. Cada año tiene entre 30 y 40 presentaciones en vivo, ya sea como cantante invitado, o con los tres conjuntos a los que pertenece: Estudio MusicAntigua UC, Syntagma Musicum de la Usach y el Ensamble Terra Australis.
"Soy de los afortunados que pueden vivir de las actividades musicales", dice en su departamento. El febril ruido de Portugal con Alameda se cuela como una sordina, y se funde con la colorida música instrumental que Gonzalo Cuadra está estudiando. "Por cierto que no vivo sólo de la interpretación; de la docencia también. Uno se tiene que multiplicar".
El característico histrionismo que este cantante despliega sobre el escenario, en una conversación de a dos se convierte en una fluidez verbal envolvente. Sus respuestas las conduce con ritmo, a punta de inflexiones y expresividad.
"A veces la gente se confunde; da por sentado que soy contratenor, ya que en la música antigua se utiliza mucho esa tesitura. Pero no, yo soy tenor", aclara, y explica en qué consiste la voz de falsete del contratenor: "Es una capacidad fisiológica que tienen todos los hombres y que algunos la pueden desarrollar con fines artísticos, y otros no. Es como el salto largo, sólo algunos se convierten en atletas".
-Pero ¿alguna vez le interesó hacer carrera como contratenor?
"Canté como contratenor de manera privada, como juego. Pero cuando empecé a dedicarme seriamente al canto, era una época en que la música antigua en Chile aún estaba muy restringida a dos o tres conjuntos pioneros. Hubiera sido un poco arriesgado dedicarse a contratenor porque uno no estaba ni social ni musicalmente preparado como para hacer una carrera en eso. A fines de los 90, el único norte que uno tenía era dedicarse al repertorio de los siglos XIX y XX. Hoy en día, el alcance de la música antigua, en cambio, es impresionante. Hemos formado público y gustos discográficos, hemos ido a festivales, a programas de radio".
"¡Nunca pensé que iba a hacer tanta cosa!"
En Gonzalo Cuadra llama la atención su versatilidad. Ha pasado de la música antigua a la popular, e incluso protagonizó la primera ópera rock chilena. "En 'Ícaro' nadie me ubicaba. Me miraban y decían '¿y tú quién eres?'. Fue fantástico aprender desde cero, y además fue un gran éxito de público. Me encanta la música popular, los boleros, el chachachá. Mi papá cantaba en la radio con Vicente Bianchi, y tocaba acordeón. Cuando entré al elenco de la compañía Del Salón al Cabaret me preguntaban dónde había aprendido a cantar boleros. ¡Aprendí de niño! (risas). Pero también he trabajado en música electroacústica, con José Miguel Candela. ¡Yo nunca pensé que iba a hacer tanta cosa! Pero como nunca creí tener una gran voz, eso me ha permitido arriesgarme", confiesa.
-¿Eso pensaba en sus inicios?
"Cuando empecé a estudiar, yo era una persona muy entusiasta, pero mi voz era muy particular, y muy poco dotada. Mi voz está por debajo del promedio, por debajo de cualquier estudiante de canto, en cuanto a muchos detalles, como la extensión o el volumen. Claramente, mi voz tenía demasiados problemas".
-¿Y por qué apostó por el canto, entonces?
"Porque soy exagerado por naturaleza; a veces se me desbordan los afectos. Necesitaba cantar, amplificar lo que podía haber dicho hablando. Afortunadamente, mis inquietudes musicales y artísticas están por sobre el promedio y eso obró en mí maravillas, santo es mi Dios. A lo largo de estudio, paciencia y encontrar el repertorio adecuado, he encontrado un nicho para poderme desarrollar a mis anchas. Fue un trabajo largo".
Gonzalo Cuadra, quien dirigió musicalmente por cinco años el Taller de Ópera UC, hoy es profesor en el departamento de Música de la U. Alberto Hurtado. Licenciado en Música en la Universidad de Chile, fue alumno de Nora López, "de quien aprendí aspectos de teatralidad", y de Clara Oyuela -"me enseñó el rigor musical y profesional"-. Destaca también la "experiencia musical que compartí con el maestro Miguel Patrón Marchand. Yo ya me doy por satisfecho desde que empecé a cantar hasta ahora. En ese inicio mi voz no decía mucho, yo pensaba que no iba a poder. Todo lo que ha venido después es un regalo". Su repertorio preferido es el barroco latino: "es muy representativo, teatral".
-¿Qué se necesita para cantar música antigua?
"Agilidad, manejar el vibrato, desinhibirse y tener ansias culturales. La agilidad es una destreza que se puede aprender, con esfuerzo y trabajo, pero también hay gente que de forma innata tiene una capacidad de hacer muchas notas muy rápido, con una precisión de neurocirujano".
-Y los agudos, ¿son determinantes en este repertorio?
"Tener agudos, tener más registro o menos registro, para el mundo de la música barroca no es tema. Ni el volumen ni la extensión (cuán alto o cuán bajo llego) son un tema. Son buenos si se tienen, pero una persona puede tener un registro muy pequeño y ser un gran intérprete de música antigua".
MaipúCampana: La sinfonía sacra del Bicentenario
El Mercurio
CREACIÓN MULTIDISCIPLINARIA Con textos de Joaquín Alliende y música de Boris Alvarado
Más de 130 artistas, entre músicos, cantantes, bailarines y actores, darán vida a esta creación que se montará en el Santuario de Maipú y constituye un aporte de la Iglesia Católica a la celebración de los 200 años de la Independencia de Chile
Gustavo Villavicencio
Es invierno del año 2007 y las aguas del río Rhin están prácticamente congeladas. En la ciudad de Koblenz, el padre Joaquín Alliende, espera el tren que lo llevará a Vallendar, donde se encuentra el Santuario de Schoensttant. Ese recorrido de seis kilómetros, será clave para la creación del regalo de la Iglesia Católica al Bicentenario de nuestro país que lleva el título de "MaipúCampana".
"Chile celebrará 200 años de su Independencia, habrá que volver a las raíces más profundas de nuestra identidad histórica, para que las nuevas generaciones la conozcan". Esta fue la primera idea que tuvo Alliende al comenzar a esbozar este proyecto artístico-religioso, del que hoy se ultiman los detalles y que podrá ser visto el próximo mes por más de 10 mil personas, en cuatro días.
"MaipúCampana", es la creación más ambiciosa del sacerdote y poeta Joaquín Alliende, quien ha trabajado largo tiempo en la reconstrucción de 200 años de historia y de fe del pueblo chileno, con la ayuda del reconocido compositor nacional Boris Alvarado (Pontificia Universidad Católica de Valparaíso); la teóloga argentina Amelia Peirone y la licenciada en literatura Valentina Jensen.
La obra se estrena el 11 de noviembre y estará abierta a todos los que deseen observarla. "Acá se mezclan tres grandes disciplinas: danza, música y teatro. Los textos del padre Joaquín tienen un orden cronológico y recorren desde la promesa de O'Higgins realizada a la Virgen del Carmen, hasta la acción de gracias por la vida de los mineros. No quedará nada afuera, se hablará de la crisis de los 70 y los 80, de la construcción del Santuario y de los momentos difíciles que ha tenido que vivir nuestro país", señala Boris Alvarado, autor musical de la obra.
Además Alliende, que es un gran apreciador de las expresiones de religiosidad popular en Chile, quiso plasmar en esta obra su gran pasión por las "chilenías". Un lenguaje muy propio de él, que utiliza prácticamente en todos sus textos, y que se inspira en el habla popular.
El conocido actor nacional, Héctor Noguera será el personaje principal y responsable de trasladar al público en este viaje "del hoy... al atrás". Periplo en el que aparecen otros protagonistas más jóvenes, y en el que la danza tiene un papel fundamental en este viaje. Un grupo de solistas, un coro y una orquesta, a través de intervenciones poéticas y simbólicas van dando unidad y cuerpo a las ideas centrales.
Según Alvarado "el lenguaje de la obra en algunos momentos incluirá expresiones de distintas disciplinas y contenidos , pero tendrán conexión. Podríamos hablar de un montaje fragmentado. Se utiliza el lenguaje de lo sacro para darle vida a su obra, que no puede ser definida como oratorio, ni ópera, sino más bien como una sinfonía interdisciplinaria, donde el centro de toda la historia es la Virgen del Carmen", comenta el músico.
Los textos escritos por Alliende "giran en torno a la reconciliación, pero no es una reconciliación que tiene que ver con la izquierda o derecha, sino con el volvernos a encontrar con nosotros mismos, o sea con el alma de la chilenidad", concluye Alvarado.
MaipúCampana
Sinfonía Sacra
11 al 14 de Noviembre, 20:30 horas
Santuario Nacional de Maipú
Entradas gratuitas, deben retirarse antes en FeriaTicket, Santuario de Maipú, Radio María, Caja de Compensación los Andes (afiliados).
Más información: www.maipucampana.cl
CREACIÓN MULTIDISCIPLINARIA Con textos de Joaquín Alliende y música de Boris Alvarado
Más de 130 artistas, entre músicos, cantantes, bailarines y actores, darán vida a esta creación que se montará en el Santuario de Maipú y constituye un aporte de la Iglesia Católica a la celebración de los 200 años de la Independencia de Chile
Gustavo Villavicencio
Es invierno del año 2007 y las aguas del río Rhin están prácticamente congeladas. En la ciudad de Koblenz, el padre Joaquín Alliende, espera el tren que lo llevará a Vallendar, donde se encuentra el Santuario de Schoensttant. Ese recorrido de seis kilómetros, será clave para la creación del regalo de la Iglesia Católica al Bicentenario de nuestro país que lleva el título de "MaipúCampana".
"Chile celebrará 200 años de su Independencia, habrá que volver a las raíces más profundas de nuestra identidad histórica, para que las nuevas generaciones la conozcan". Esta fue la primera idea que tuvo Alliende al comenzar a esbozar este proyecto artístico-religioso, del que hoy se ultiman los detalles y que podrá ser visto el próximo mes por más de 10 mil personas, en cuatro días.
"MaipúCampana", es la creación más ambiciosa del sacerdote y poeta Joaquín Alliende, quien ha trabajado largo tiempo en la reconstrucción de 200 años de historia y de fe del pueblo chileno, con la ayuda del reconocido compositor nacional Boris Alvarado (Pontificia Universidad Católica de Valparaíso); la teóloga argentina Amelia Peirone y la licenciada en literatura Valentina Jensen.
La obra se estrena el 11 de noviembre y estará abierta a todos los que deseen observarla. "Acá se mezclan tres grandes disciplinas: danza, música y teatro. Los textos del padre Joaquín tienen un orden cronológico y recorren desde la promesa de O'Higgins realizada a la Virgen del Carmen, hasta la acción de gracias por la vida de los mineros. No quedará nada afuera, se hablará de la crisis de los 70 y los 80, de la construcción del Santuario y de los momentos difíciles que ha tenido que vivir nuestro país", señala Boris Alvarado, autor musical de la obra.
Además Alliende, que es un gran apreciador de las expresiones de religiosidad popular en Chile, quiso plasmar en esta obra su gran pasión por las "chilenías". Un lenguaje muy propio de él, que utiliza prácticamente en todos sus textos, y que se inspira en el habla popular.
El conocido actor nacional, Héctor Noguera será el personaje principal y responsable de trasladar al público en este viaje "del hoy... al atrás". Periplo en el que aparecen otros protagonistas más jóvenes, y en el que la danza tiene un papel fundamental en este viaje. Un grupo de solistas, un coro y una orquesta, a través de intervenciones poéticas y simbólicas van dando unidad y cuerpo a las ideas centrales.
Según Alvarado "el lenguaje de la obra en algunos momentos incluirá expresiones de distintas disciplinas y contenidos , pero tendrán conexión. Podríamos hablar de un montaje fragmentado. Se utiliza el lenguaje de lo sacro para darle vida a su obra, que no puede ser definida como oratorio, ni ópera, sino más bien como una sinfonía interdisciplinaria, donde el centro de toda la historia es la Virgen del Carmen", comenta el músico.
Los textos escritos por Alliende "giran en torno a la reconciliación, pero no es una reconciliación que tiene que ver con la izquierda o derecha, sino con el volvernos a encontrar con nosotros mismos, o sea con el alma de la chilenidad", concluye Alvarado.
MaipúCampana
Sinfonía Sacra
11 al 14 de Noviembre, 20:30 horas
Santuario Nacional de Maipú
Entradas gratuitas, deben retirarse antes en FeriaTicket, Santuario de Maipú, Radio María, Caja de Compensación los Andes (afiliados).
Más información: www.maipucampana.cl
sábado, octubre 30, 2010
400 músicos jóvenes tocan en el Municipal
El Mercurio
Por Daniela Silva Astorga
No llamarán la atención diciendo "dulce o travesura", porque para mañana tienen su propia celebración de gala: el IX Festival de Orquestas Juveniles Fernando Rosas . Participan 400 intérpretes -de distintas edades y regiones del país-, quienes ofrecerán dos conciertos durante la tarde. El primero comienza a las 15:00 horas, con la Orquesta Juvenil de Chiguayante, la Sinfónica Juvenil Infantil de Colina, la Estudiantil Municipal de San Antonio y la Sinfónica Juvenil de La Antena. Y el público podrá escuchar obras de Bach, Vivaldi, Gardel, Bizet, Strauss, Verdi, Puccini y Violeta Parra, entre otros. Mientras que a las 18:00 horas, será el turno de las orquestas Sinfónica Juvenil de Rancagua, Nocedal de La Pintana, Sinfónica Infantil Metropolitana y Sinfónica Juvenil Jorge Peña Hen. ¿El programa? Tan variado como el de la primera sesión. Sonarán Beethoven, Tchaikovsky, Los Jaivas y Rimski-Korsakov. Teatro Municipal (entrada por Tenderini). Gratis.


Fiesta de la artesanía
Queda una semana para visitar la 37° Muestra Internacional de Artesanía UC . Un panorama fantástico para toda la familia: más de 120 artesanos chilenos y 30 representantes de 16 países latinoamericanos rememoran valiosas tradiciones ancestrales de nuestra región. Exhiben preciosas piezas textiles, cestería en crin y trabajos en piedra Toba, por ejemplo. Pero, además, los asistentes pueden conocer en vivo y en directo cada paso de esas creaciones artesanales, gracias a demostraciones y talleres. Para los que quieren música hoy habrá canto popular chileno, y mañana un taller de folclor nacional (ambos a las 20:00 horas). En el Parque Bicentenario de Vitacura. $3.000, general.

Feria del Libro para todo gusto
Ayer abrió su edición Bicentenario, y hasta el 14 de noviembre contará con 550 autores nacionales invitados. Presencia histórica que se ve reforzada por los stands en que cada región muestra lo más representativo de su literatura. Y como siempre, la Estación Mapocho estará plagada de actividades. Se calculan más de 600, pero aquí recomendamos algunas. Hoy, por ejemplo, se realizará el evento "Las noches de los poetas" (17:00 horas), habrá una conversación con el escritor Jorge Edwards (18:00 horas) y se iniciará el ciclo de mesas redondas "200 años de literatura chilena" , con José Miguel Varas y Álvaro Bisama, entre otros (19:00 horas). Mañana, en tanto, Ramón Díaz Etérovic y Gianfranco Rollieri presentarán el libro "Y tú no me respondes", de Poli Délano (17:00 horas). Luego, Alejandro Jodorowsky hablará con María Teresa Cárdenas, subeditora de Artes y Letras (19:00 horas). Todo el programa en www.camlibro.cl
Citas musicales
Notas nacionales y europeas. Con el estreno de "Lo que calla el río", del chileno Sebastián Vergara, parte el próximo concierto de la Orquesta de Cámara de Valdivia , bajo la batuta de Cristóbal Urrutia. Sigue la Sinfonía Concertante para oboe y cello de Bach, que interpretarán como solistas Nadia Barbudo y Cristian Peralta. Cierra "Música del agua", de Haendel. Jueves, 20:00 horas, Iglesia Luterana (Valdivia). $4.000.
Taller taquilla. Oscar Stagnaro, bajista de Paquito D' Rivera, dará una clase magistral en la
U. del Pacífico. Lo acompañarán algunos docentes de la Escuela de Música y Tecnología en Sonido. Jueves, 15.00 horas, Las Condes 11.271. Gratis.
Arte probado
El regreso de Cádiz. Después de tres años de la retrospectiva que presentó en el Museo de Bellas Artes, el pintor surrealista Ruperto Cádiz vuelve con "Crónicas crepusculares". Una exposición que reúne 30 obras recientes e íntimas, que evidencian un profundo viaje por mundos imaginarios. En Galería Artium (Alonso de Córdova 3102 ), hasta el 6 de noviembre.

Madre e hija. Marcadas por una gran herencia artística y conectadas, pero distintas, Concepción Balmes y Gracia Castillo comparten la pasión por la pintura. La sienten "como una opción que involucra todos los aspectos del sentir y el pensar", complicidades que evidencia su exhibición compartida "Paisajes paralelos" . En Galería Trazos (Drugstore de Providencia), hasta el miércoles.
Por Daniela Silva Astorga
No llamarán la atención diciendo "dulce o travesura", porque para mañana tienen su propia celebración de gala: el IX Festival de Orquestas Juveniles Fernando Rosas . Participan 400 intérpretes -de distintas edades y regiones del país-, quienes ofrecerán dos conciertos durante la tarde. El primero comienza a las 15:00 horas, con la Orquesta Juvenil de Chiguayante, la Sinfónica Juvenil Infantil de Colina, la Estudiantil Municipal de San Antonio y la Sinfónica Juvenil de La Antena. Y el público podrá escuchar obras de Bach, Vivaldi, Gardel, Bizet, Strauss, Verdi, Puccini y Violeta Parra, entre otros. Mientras que a las 18:00 horas, será el turno de las orquestas Sinfónica Juvenil de Rancagua, Nocedal de La Pintana, Sinfónica Infantil Metropolitana y Sinfónica Juvenil Jorge Peña Hen. ¿El programa? Tan variado como el de la primera sesión. Sonarán Beethoven, Tchaikovsky, Los Jaivas y Rimski-Korsakov. Teatro Municipal (entrada por Tenderini). Gratis.
Fiesta de la artesanía
Queda una semana para visitar la 37° Muestra Internacional de Artesanía UC . Un panorama fantástico para toda la familia: más de 120 artesanos chilenos y 30 representantes de 16 países latinoamericanos rememoran valiosas tradiciones ancestrales de nuestra región. Exhiben preciosas piezas textiles, cestería en crin y trabajos en piedra Toba, por ejemplo. Pero, además, los asistentes pueden conocer en vivo y en directo cada paso de esas creaciones artesanales, gracias a demostraciones y talleres. Para los que quieren música hoy habrá canto popular chileno, y mañana un taller de folclor nacional (ambos a las 20:00 horas). En el Parque Bicentenario de Vitacura. $3.000, general.
Feria del Libro para todo gusto
Ayer abrió su edición Bicentenario, y hasta el 14 de noviembre contará con 550 autores nacionales invitados. Presencia histórica que se ve reforzada por los stands en que cada región muestra lo más representativo de su literatura. Y como siempre, la Estación Mapocho estará plagada de actividades. Se calculan más de 600, pero aquí recomendamos algunas. Hoy, por ejemplo, se realizará el evento "Las noches de los poetas" (17:00 horas), habrá una conversación con el escritor Jorge Edwards (18:00 horas) y se iniciará el ciclo de mesas redondas "200 años de literatura chilena" , con José Miguel Varas y Álvaro Bisama, entre otros (19:00 horas). Mañana, en tanto, Ramón Díaz Etérovic y Gianfranco Rollieri presentarán el libro "Y tú no me respondes", de Poli Délano (17:00 horas). Luego, Alejandro Jodorowsky hablará con María Teresa Cárdenas, subeditora de Artes y Letras (19:00 horas). Todo el programa en www.camlibro.cl
Citas musicales
Notas nacionales y europeas. Con el estreno de "Lo que calla el río", del chileno Sebastián Vergara, parte el próximo concierto de la Orquesta de Cámara de Valdivia , bajo la batuta de Cristóbal Urrutia. Sigue la Sinfonía Concertante para oboe y cello de Bach, que interpretarán como solistas Nadia Barbudo y Cristian Peralta. Cierra "Música del agua", de Haendel. Jueves, 20:00 horas, Iglesia Luterana (Valdivia). $4.000.
Taller taquilla. Oscar Stagnaro, bajista de Paquito D' Rivera, dará una clase magistral en la
U. del Pacífico. Lo acompañarán algunos docentes de la Escuela de Música y Tecnología en Sonido. Jueves, 15.00 horas, Las Condes 11.271. Gratis.
Arte probado
El regreso de Cádiz. Después de tres años de la retrospectiva que presentó en el Museo de Bellas Artes, el pintor surrealista Ruperto Cádiz vuelve con "Crónicas crepusculares". Una exposición que reúne 30 obras recientes e íntimas, que evidencian un profundo viaje por mundos imaginarios. En Galería Artium (Alonso de Córdova 3102 ), hasta el 6 de noviembre.
Madre e hija. Marcadas por una gran herencia artística y conectadas, pero distintas, Concepción Balmes y Gracia Castillo comparten la pasión por la pintura. La sienten "como una opción que involucra todos los aspectos del sentir y el pensar", complicidades que evidencia su exhibición compartida "Paisajes paralelos" . En Galería Trazos (Drugstore de Providencia), hasta el miércoles.
jueves, octubre 28, 2010
Barcelona homenajea los míticos conciertos de Quilapayún de 1974
Cancioneros.com
Los días 20 y 21 de septiembre de 1974 el grupo chileno Quilapayún efectuó dos conciertos que han quedado por siempre impregnados en la memoria colectiva de los barceloneses. Mañana 29 de octubre el Ayuntamiento y la ciudad de Barcelona rinden un merecido homenaje a los integrantes de aquel concierto, a pesar de los intentos de capitalizar el acto por parte de una de las "facciones" actuales del Quilapayún.
28/10/2010 REDACCIÓN

Programa de mano que se entregó en los conciertos de Barcelona de 1974
El homenaje al grupo Quilapayún empezará por la mañana con una rueda prensa y una visita al monumento a Salvador Allende en la plaza homónima.
Luego, por la tarde, en el Saló de Cent del Ayuntamiento tendrá lugar un breve acto protocolario en el que intervendrán José Luis Vergara, miembro de la comisión organizadora y uno de los promotores de los conciertos de 1974.
Luego, los cuatro miembros invitados más Ismael Oddó —en representación de su padre—, acompañados por el guitarrista chileno Eulogio Dávalos interpretarán Te recuerdo Amanda de Víctor Jara y un tema a capella.
Por último, el alcalde de Barcelona Jordi Hereu, pronunciará unas palabras de clausura.
El conflicto otra vez
Una vez más el conflicto entre las dos facciones del Quilapayún ha enturbiado este merecido homenaje al intentar uno de los grupos en activo capitalizar el acto como forma de legitimizarse. Rodolfo Parada, uno de los que estuvieron en aquel concierto, no ha sido invitado.
Preguntadas fuentes oficiales del Ayuntamiento, han manifestado que desde el consistorio no correspondía enviar ninguna invitación y que eso era responsabilidad de la comisión ciudadana que propuso el homenaje. Esas mismas fuentes han informado que el Ayuntamiento no ha pagado ni un solo boleto de avión, ni alojamientos ni dietas (viáticos) a ningún invitado.
Por último el Ayuntamiento de Barcelona ha dejado muy clara su postura neutral ante cualquier conflicto interno del grupo y que el acto está dirigido a los miembros del Quilapayún presentes en aquellos conciertos de 1974, desde Eduardo Carrasco a Rodolfo Parada, pasando por Carlos Quezada, Willy Oddó, Hernán Gómez y Hugo Lagos y se ha mostrado satisfecho por el ejercicio de "memoria histórica" que representa este homenaje.
CANCIONEROS.COM intentó infructuosamente en el día de ayer ponerse en contacto con un miembro de la comisión organizadora, pero fuentes cercanas a esta comisión revelaron que hubo un veto explícito a la participación de Rodolfo Parada, aunque no indicaron por parte de quien.
Los conciertos de 1974

Historieta gráfica de Romeu, aparecida en la revista humorística «Por favor» en octubre de 1974 en referencia a los conciertos de Barcelona.
© Archivo
Con Franco todavía en el poder, una asociación cristiana —sólo desde la Iglesia se podía haber organizado algo así—, llamada Agermanament, organizó dos conciertos para el 20 y 21 de septiembre de 1974 en el Palau Blaugrana de Barcelona.
A pesar de haberse prohibido la posibilidad de hacer ningún tipo de promoción de esos conciertos, la noticia corrió como la pólvora llegando a reunir hasta 12.000 personas.
Es esos conciertos Quilapayún interpretó por este orden las siguiente canciones: El alma llena de banderas, La muralla, Quiaqueñita, Elegía al Che, La Ilusión, Tío Caimán, El canto de la cúculi, Comienza la vida nueva, Qué lindas son las obreras, Duerme negrito, Chacarilla, Plegaria a un labrador y El pueblo unido jamás será vencido.
Los conciertos que habían de celebrarse en Madrid en los días posteriores fueron prohibidos.
Aún así, el domingo 22 de septiembre Quilapayún apareció en Televisión Española (el único canal que existía) en un programa dirigido por el periodista José María Íñigo en donde pudieron interpretar La muralla, Qué lindas son las obreras y Chacarilla.
Estos conciertos son recordados en una canción del Quilapayún, la Cueca autobiográfica, en donde se dice "En Cataluña / tocando «El pueblo unido» / quedé sin uñas".
Los días 20 y 21 de septiembre de 1974 el grupo chileno Quilapayún efectuó dos conciertos que han quedado por siempre impregnados en la memoria colectiva de los barceloneses. Mañana 29 de octubre el Ayuntamiento y la ciudad de Barcelona rinden un merecido homenaje a los integrantes de aquel concierto, a pesar de los intentos de capitalizar el acto por parte de una de las "facciones" actuales del Quilapayún.
28/10/2010 REDACCIÓN
Programa de mano que se entregó en los conciertos de Barcelona de 1974
El homenaje al grupo Quilapayún empezará por la mañana con una rueda prensa y una visita al monumento a Salvador Allende en la plaza homónima.
Luego, por la tarde, en el Saló de Cent del Ayuntamiento tendrá lugar un breve acto protocolario en el que intervendrán José Luis Vergara, miembro de la comisión organizadora y uno de los promotores de los conciertos de 1974.
Luego, los cuatro miembros invitados más Ismael Oddó —en representación de su padre—, acompañados por el guitarrista chileno Eulogio Dávalos interpretarán Te recuerdo Amanda de Víctor Jara y un tema a capella.
Por último, el alcalde de Barcelona Jordi Hereu, pronunciará unas palabras de clausura.
El conflicto otra vez
Una vez más el conflicto entre las dos facciones del Quilapayún ha enturbiado este merecido homenaje al intentar uno de los grupos en activo capitalizar el acto como forma de legitimizarse. Rodolfo Parada, uno de los que estuvieron en aquel concierto, no ha sido invitado.
Preguntadas fuentes oficiales del Ayuntamiento, han manifestado que desde el consistorio no correspondía enviar ninguna invitación y que eso era responsabilidad de la comisión ciudadana que propuso el homenaje. Esas mismas fuentes han informado que el Ayuntamiento no ha pagado ni un solo boleto de avión, ni alojamientos ni dietas (viáticos) a ningún invitado.
Por último el Ayuntamiento de Barcelona ha dejado muy clara su postura neutral ante cualquier conflicto interno del grupo y que el acto está dirigido a los miembros del Quilapayún presentes en aquellos conciertos de 1974, desde Eduardo Carrasco a Rodolfo Parada, pasando por Carlos Quezada, Willy Oddó, Hernán Gómez y Hugo Lagos y se ha mostrado satisfecho por el ejercicio de "memoria histórica" que representa este homenaje.
CANCIONEROS.COM intentó infructuosamente en el día de ayer ponerse en contacto con un miembro de la comisión organizadora, pero fuentes cercanas a esta comisión revelaron que hubo un veto explícito a la participación de Rodolfo Parada, aunque no indicaron por parte de quien.
Los conciertos de 1974
Historieta gráfica de Romeu, aparecida en la revista humorística «Por favor» en octubre de 1974 en referencia a los conciertos de Barcelona.
© Archivo
Con Franco todavía en el poder, una asociación cristiana —sólo desde la Iglesia se podía haber organizado algo así—, llamada Agermanament, organizó dos conciertos para el 20 y 21 de septiembre de 1974 en el Palau Blaugrana de Barcelona.
A pesar de haberse prohibido la posibilidad de hacer ningún tipo de promoción de esos conciertos, la noticia corrió como la pólvora llegando a reunir hasta 12.000 personas.
Es esos conciertos Quilapayún interpretó por este orden las siguiente canciones: El alma llena de banderas, La muralla, Quiaqueñita, Elegía al Che, La Ilusión, Tío Caimán, El canto de la cúculi, Comienza la vida nueva, Qué lindas son las obreras, Duerme negrito, Chacarilla, Plegaria a un labrador y El pueblo unido jamás será vencido.
Los conciertos que habían de celebrarse en Madrid en los días posteriores fueron prohibidos.
Aún así, el domingo 22 de septiembre Quilapayún apareció en Televisión Española (el único canal que existía) en un programa dirigido por el periodista José María Íñigo en donde pudieron interpretar La muralla, Qué lindas son las obreras y Chacarilla.
Estos conciertos son recordados en una canción del Quilapayún, la Cueca autobiográfica, en donde se dice "En Cataluña / tocando «El pueblo unido» / quedé sin uñas".
Illapu nuevamente en Argentina, esta vez en el Teatro IFT
folkloreclub
UN DISFRUTE DE LA VIDA
El histórico conjunto chileno Illapu ("rayo" en voz quechua) estrenó el sábado las composiciones de su nuevo disco de estudio "Vivir es mucho más" en el porteño teatro IFT. Hubo sorpresas: estuvieron como invitados Coplanacu.
El grupo formado en 1971 en Antofagasta, en el norte de Chile, se presentó con Roberto Márquez en voz, charango y guitarra; José Miguel Márquez en voz, quena, guitarra y cuatro; Carlitos Elgueta en voz, bajo y zampoñas; Cristian Márquez en voz y guitarra; Luis Galdames en voz, saxos y quenas, Alfredo Ulloa en voz, quena y zampoñas y Sidney Fernández Da Silva en batería y percusión.
“Sentimos mucha emoción hoy por estar frente a ustedes y por estar pisando este mítico escenario donde actuaron nuestros compatriotas Violeta Parra y Víctor Jara”, así abría el recital, Roberto Márquez, líder de esta banda.
Illapu es un grupo que siempre ha estado vinculado a las luchas de los pueblos, de América Latina, en general. Con casi cuarenta años de carrera, su música se ha teñido con la historia de nuestros aborígenes. Por eso, en ese rol de cronistas de su vivir, Roberto contó la vinculación que tuvieron con poetas como Elicura Chihuailaf: “Nos acompañó cuando hicimos una canción que se llama “Bio Bio, sueño azul” que tiene que ver con todo el despojo que se dio en las tierras del Bio Bio. Fue una lucha muy fuerte que dieron los Mapuches. Para seguir reflejando fuertemente esa lucha, vamos a hacer "Bío Bío sueño azul".
“Este tema está dedicado a esas mujeres que han hecho grande nuestra América Latina, como las abuelas de Plaza de Mayo”, decía Roberto generando plausos espontáneos antes de hacer el ritmo mapuche de "Caracola madre tierra", con letra de Nelly Lemus, que, además, en los versos de su letra, menciona otras mujeres latinoamericanas de mucha profundidad como Rigoberta Manchú, Frida Kahlo o Violeta Parra.
Para continuar con esa sensación de optimismo y compromiso, llegaría "La plegaria a un labrador", de Víctor Jara . “Lo que viene ahora, lo compusimos en Colombia. Una noche en Bogotá, nos dimos cuenta que había mucha gente que dormía sus sueños en silencio en las calles, estaban ahí varados, preguntamos y nos dijeron que eran los desplazados de la guerra que bajaban de los campos. Por eso, a ellos van estas melodías que nacieron de esa realidad”, explicaba didácticamente Roberto antes de dar paso a "Sueños en silencio".
Luego, vendría "Amigo", "Qué manera", "Comparsa en negro y blanco". Más tarde, llegarían los invitados de la noche: Julio Paz y Roberto Cantos (Los Copla), quienes, alguna vez, recibieron al grupo chileno en su famosa peña cuando Illapu actuó por quinta vez en Cosquín.. Juntos interpretaron el clásico de Violeta Parra, "Casamiento de negros", que está incluida en el nuevo disco del dúo y estará en el próximo de los chilenos.
Otro de los momentos que generaron aplausos espontáneos de la gente fue cuando anunciaron que harían una versión de "Juana Azurduy" dedicada a Mercedes Sosa.
Enseguida, vendría “Para quererte" y “El cascabel”. Tras varios pedidos del público, la banda entró por última vez para entonar uno de sus temas emblemáticos, “Candombe para José”, y ya no hubo restricción que aguantara: dos varoncitos y una nena de no más de 8 años subieron al escenario del teatro a bailar.
Así, fueron más los que comenzaron a subir y en la sala, casi todo el público terminó bailando al ritmo de las armonías vocales del grupo que esa noche, si se quiere, nos enseñó varias cosas: lo único que no podes perder es esa capacidad de ser reflexivos y críticos para que en algún momento la chispa se te prenda, y que, claro, “Vivir es mucho más”, una vida que tendría que ser para disfrutar a pesar de las injusticias que soportamos a diario.
Guillermo Chulak
¿Cómo ha logrado sobrevivir a internet la industria musical?
El Mercurio
Aunque no se lo diga en público, la industria musical está mejor que nunca. Gracias a los conciertos en vivo, sólo en Estados Unidos quintuplicó sus ganancias comparadas con 1990. Al parecer la enfermedad -internet- terminó siendo el remedio. Aunque, claro, ahora las bandas y artistas deban trabajar realmente.
J.C. Ramírez Figueroa
Cuando Radiohead lanzó In Rainbows el 10 de octubre de 2007, diversos medios y analistas vaticinaron el fin de la industria musical. Aquel mastodonte corporativo que agrupaba estudios de grabación, managers, presupuestos para hoteles cinco estrellas y extensas campañas de promoción.
La idea de que el usuario pagara lo que quisiera para descargar el disco en mp3 fue calificada de "revolucionaria". Sumado a la posibilidad de encargar, por un precio fijo, vinilo, postales y CDs. Supuestamente, pasaríamos a un nuevo estadio de independencia, intercambio digital y sin la malvada industria cultural vendiéndonos looks, rebeldía y disidencia para vender más ejemplares.
Pero dos meses después el álbum apareció en formato CD por los canales de distribución normales, y se organizó una gira mundial en la que, naturalmente, no se podía elegir el precio. Algunos hablaron de la mejor campaña de marketing de los últimos tiempos. Sobre todo porque jamás se transparentaron totalmente las ganancias por las descargas en internet. Sí quedó claro que la industria musical supo reaccionar, aunque aparente lo contrario. Un informe de The Economist demuestra que (al contrario del "autoflagelante" discurso antipiratería) la industria del rock/pop aumentó sus ganancias. ¿La clave? Usar internet como antes se hacía con la radio o MTV, y que los músicos trabajen más. Porque ahora la base del negocio retornó a los shows en vivo. Según la agencia Pollstar, citada por el semanario, entre 1990 y 2008 las ganancias por tickets en Estados Unidos se quintuplicaron. Si hace veinte años los recitales facturaban mil millones de dólares, el año pasado se acercaron a los cinco mil millones. A continuación, cuatro claves que han ayudado a levantar la industria, potenciando el interés por los shows en vivo.
La primacía del espectáculo mediático reforzado con hits.
En un contexto en que no se venden discos (en Inglaterra, país melómano por donde se mire, las ventas han bajado un 40% desde 2001, según la British Records Music Industry) no es de extrañar el éxito de Lady Gaga. Tampoco los subproductos Disney como Jonas Brothers, Miley Cirus o Demi Lovato. Menos, la serie Glee (cuyo núcleo son las versiones "corales" de clásicos de Journey, Cindy Lauper y Queen) o el -inteligente- uso de las polémicas mediáticas de Katy Perry. Todos ellos han llevado al límite esa vieja sentencia situacionista de Guy Debord: "La imagen se ha convertido en la forma final de la reificación (cosificación) de la mercancía".
O, parafraseando, "la imagen es todo, los estribillos nada". La intoxicación digital de videos en Youtube, posteos de Twitter, links, spots multiplataforma son el caldo de cultivo para desarrollar una imagen marca. El talento corre por asumirse como show las 24 horas y saber utilizar desde un peinado nuevo hasta un paparazzeo. Si antes los hits se reforzaban con la imagen (ahí tienen a Kiss), ahora la imagen necesita ser refrescada por alguna canción pegajosa.
Música ilimitada: la gran jugada promocional.
Quienes han probado Spotify coinciden en que es muy difícil volver a escuchar música como antes. En efecto, con estas aplicaciones, la fantasía de tener todos los discos a la mano se aproxima -al fin- a la realidad. Spotify funciona sobre la base de acuerdos con discográficas que no sólo autorizan a distribuir los discos enteros, sino que también los estrenan en esa plataforma. Pero no por mp3, sino vía streaming: la canción se reproduce automáticamente sin necesidad de bajarla (pagando algunos euros se puede usar en el celular).
Es sencillo: una interfaz principal anuncia las novedades (las reediciones de Bob Dylan o el nuevo disco de Belle and Sebastian). A la izquierda, un menú de búsquedas que busca canciones o artistas. A la derecha, una lista de usuarios con los que compartir canciones o listas de reproducción. Basta hacer click en el nombre del artista para acceder a la discografía, singles, reediciones o compilaciones donde figura. También se muestran bandas relacionadas. ¿Problemas? Sólo funciona en Escandinavia, Inglaterra y España. Sin embargo, ya hay versiones alternativas; una de las más populares es Grooveshark, aunque también Myspace o sitios como Terra tienen discos completos gratis.
Los festivales recorren el mundo.
En los próximos meses, Chile tendrá al menos 4 festivales: El Abrazo (cumbre chileno argentina), Live music tour (reggaeton), Sue (pop y electrónica) y Pop Festival (con Katy Perry y Shakira). Hace dos semanas se realizó el Maquinaria 2010, un festival con 3 escenarios que llevó mas de 40 mil personas. Esta fiebre es un fenómeno mundial: las bandas deben trabajar y aprovechar todas las posibilidades, dependiendo de la demanda. Pixies, por ejemplo, se presentó en Maquinaria, y días después ofreció un show exclusivo. En Argentina, Italia, Portugal, Japón y Grecia la experiencia festivalera es similar. Sin olvidar que las bandas ahora viajan más, tal como una empresa, a la conquista de nuevos mercados.
El mercado de la nostalgia.
Da lo mismo que haya sólo dos integrantes originales (Creedence Clearwater Revisited), que la banda se odie (The Police), que no haya un disco nuevo (Sex Pistols), que sean un tributo (Bootleg Beatles) o que el artista esté muerto (Elvis on Tour); la posibilidad de sentir a la banda viva ha sostenido gran parte de los shows de las últimas temporadas. El fetichismo es apoyado con DVDs, temas descartados, versiones mono/stereo, grabaciones de conciertos, diseños de cajas o libros. Así, un fan adulto de rock clásico perfectamente ha comprado más de siete veces la misma grabación: vinilo, cassette, laser disc, CD, remasterización, versión aniversario, caja con extras. Y podemos sumar las compilaciones que se venden en supermercados o Starbucks -¿quien necesita disquerías?
Aunque no se lo diga en público, la industria musical está mejor que nunca. Gracias a los conciertos en vivo, sólo en Estados Unidos quintuplicó sus ganancias comparadas con 1990. Al parecer la enfermedad -internet- terminó siendo el remedio. Aunque, claro, ahora las bandas y artistas deban trabajar realmente.
J.C. Ramírez Figueroa
Cuando Radiohead lanzó In Rainbows el 10 de octubre de 2007, diversos medios y analistas vaticinaron el fin de la industria musical. Aquel mastodonte corporativo que agrupaba estudios de grabación, managers, presupuestos para hoteles cinco estrellas y extensas campañas de promoción.
La idea de que el usuario pagara lo que quisiera para descargar el disco en mp3 fue calificada de "revolucionaria". Sumado a la posibilidad de encargar, por un precio fijo, vinilo, postales y CDs. Supuestamente, pasaríamos a un nuevo estadio de independencia, intercambio digital y sin la malvada industria cultural vendiéndonos looks, rebeldía y disidencia para vender más ejemplares.
Pero dos meses después el álbum apareció en formato CD por los canales de distribución normales, y se organizó una gira mundial en la que, naturalmente, no se podía elegir el precio. Algunos hablaron de la mejor campaña de marketing de los últimos tiempos. Sobre todo porque jamás se transparentaron totalmente las ganancias por las descargas en internet. Sí quedó claro que la industria musical supo reaccionar, aunque aparente lo contrario. Un informe de The Economist demuestra que (al contrario del "autoflagelante" discurso antipiratería) la industria del rock/pop aumentó sus ganancias. ¿La clave? Usar internet como antes se hacía con la radio o MTV, y que los músicos trabajen más. Porque ahora la base del negocio retornó a los shows en vivo. Según la agencia Pollstar, citada por el semanario, entre 1990 y 2008 las ganancias por tickets en Estados Unidos se quintuplicaron. Si hace veinte años los recitales facturaban mil millones de dólares, el año pasado se acercaron a los cinco mil millones. A continuación, cuatro claves que han ayudado a levantar la industria, potenciando el interés por los shows en vivo.
La primacía del espectáculo mediático reforzado con hits.
En un contexto en que no se venden discos (en Inglaterra, país melómano por donde se mire, las ventas han bajado un 40% desde 2001, según la British Records Music Industry) no es de extrañar el éxito de Lady Gaga. Tampoco los subproductos Disney como Jonas Brothers, Miley Cirus o Demi Lovato. Menos, la serie Glee (cuyo núcleo son las versiones "corales" de clásicos de Journey, Cindy Lauper y Queen) o el -inteligente- uso de las polémicas mediáticas de Katy Perry. Todos ellos han llevado al límite esa vieja sentencia situacionista de Guy Debord: "La imagen se ha convertido en la forma final de la reificación (cosificación) de la mercancía".
O, parafraseando, "la imagen es todo, los estribillos nada". La intoxicación digital de videos en Youtube, posteos de Twitter, links, spots multiplataforma son el caldo de cultivo para desarrollar una imagen marca. El talento corre por asumirse como show las 24 horas y saber utilizar desde un peinado nuevo hasta un paparazzeo. Si antes los hits se reforzaban con la imagen (ahí tienen a Kiss), ahora la imagen necesita ser refrescada por alguna canción pegajosa.
Música ilimitada: la gran jugada promocional.
Quienes han probado Spotify coinciden en que es muy difícil volver a escuchar música como antes. En efecto, con estas aplicaciones, la fantasía de tener todos los discos a la mano se aproxima -al fin- a la realidad. Spotify funciona sobre la base de acuerdos con discográficas que no sólo autorizan a distribuir los discos enteros, sino que también los estrenan en esa plataforma. Pero no por mp3, sino vía streaming: la canción se reproduce automáticamente sin necesidad de bajarla (pagando algunos euros se puede usar en el celular).
Es sencillo: una interfaz principal anuncia las novedades (las reediciones de Bob Dylan o el nuevo disco de Belle and Sebastian). A la izquierda, un menú de búsquedas que busca canciones o artistas. A la derecha, una lista de usuarios con los que compartir canciones o listas de reproducción. Basta hacer click en el nombre del artista para acceder a la discografía, singles, reediciones o compilaciones donde figura. También se muestran bandas relacionadas. ¿Problemas? Sólo funciona en Escandinavia, Inglaterra y España. Sin embargo, ya hay versiones alternativas; una de las más populares es Grooveshark, aunque también Myspace o sitios como Terra tienen discos completos gratis.
Los festivales recorren el mundo.
En los próximos meses, Chile tendrá al menos 4 festivales: El Abrazo (cumbre chileno argentina), Live music tour (reggaeton), Sue (pop y electrónica) y Pop Festival (con Katy Perry y Shakira). Hace dos semanas se realizó el Maquinaria 2010, un festival con 3 escenarios que llevó mas de 40 mil personas. Esta fiebre es un fenómeno mundial: las bandas deben trabajar y aprovechar todas las posibilidades, dependiendo de la demanda. Pixies, por ejemplo, se presentó en Maquinaria, y días después ofreció un show exclusivo. En Argentina, Italia, Portugal, Japón y Grecia la experiencia festivalera es similar. Sin olvidar que las bandas ahora viajan más, tal como una empresa, a la conquista de nuevos mercados.
El mercado de la nostalgia.
Da lo mismo que haya sólo dos integrantes originales (Creedence Clearwater Revisited), que la banda se odie (The Police), que no haya un disco nuevo (Sex Pistols), que sean un tributo (Bootleg Beatles) o que el artista esté muerto (Elvis on Tour); la posibilidad de sentir a la banda viva ha sostenido gran parte de los shows de las últimas temporadas. El fetichismo es apoyado con DVDs, temas descartados, versiones mono/stereo, grabaciones de conciertos, diseños de cajas o libros. Así, un fan adulto de rock clásico perfectamente ha comprado más de siete veces la misma grabación: vinilo, cassette, laser disc, CD, remasterización, versión aniversario, caja con extras. Y podemos sumar las compilaciones que se venden en supermercados o Starbucks -¿quien necesita disquerías?
domingo, octubre 24, 2010
"Es una mirada a Violeta muy libre y amplia"
El Mercurio
Andrés Wood habla de la cinta que actualmente rueda sobre la vida de la icónica cantautora: "Violeta se fue a los cielos".
FERNANDO ZAVALA
"Rodar con niños siempre es una experiencia sorpresiva y atemorizante, porque nunca sabes qué va a pasar. Pero si le quitas a la situación un poco de ansiedad y dejas que las cosas pasen, siempre te entregan algo impresionante", dice Andrés Wood. El director de "Machuca" estaba, precisamente, en el proceso de dirigir a un grupo de infantes cuando el lente de "El Mercurio" visitó el rodaje de su nueva película, "Violeta se fue a los cielos", en la localidad de Curtiduría, a unos 30 kilómetros de Talca.
La cinta -que comenzó a filmarse el pasado 11 de octubre y termina en diciembre- cuenta la vida de la emblemática cantautora Violeta Parra, basada en el libro escrito por su hijo Ángel. "Es una mirada a Violeta muy libre y también amplia", afirma Wood. "Es imposible hacer una película que cuente todos los detalles de su vida, así que no intentamos abarcarla completamente, pero tampoco me centro en una anécdota específica", explica.
El director reconoce que este proyecto -escrito por Wood, Rodrigo Bazáes y el cubano Eliseo Altunaga- nace de su admiración por la artista: "Siempre me ha interesado la Violeta por su gran originalidad como persona y también por la originalidad de su obra. Ella utilizó lo más propio de nosotros".
Programada para debutar en 2011, "Violeta se fue a los cielos" será a la vez un largometraje y una miniserie que emitirá Chilevisión.
Con un extenso elenco que también integran Roberto Farías y Gabriela Aguilera, el filme tiene a Francisca Gavilán en el rol protagónico. Sobre su trabajo, Wood señala: "Ella es el ancla de todo, yo estoy muy agradecido de la pasión y la entrega que ha tenido para representar a Violeta".
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