martes, agosto 25, 2015

Escuela Internacional de Profesores Visitantes 2015 PUC


Durante el mes de Septiembre, nuestra Escuela Internacional de Profesores Visitantes, contará con la presencia de Emmanuel Sejourné, uno de los más connotados percusionistas del mundo.

Emmanuel Séjourné es percusionista y compositor francés cuya música rítmica, romántica y energética, se inspira tanto en la tradición clásica occidental como en la cultura popular (jazz, rock, etc.). Aclamado por miembros de la comunidad percusionista, sus trabajos han sido encargados y grabados por Gary Cook, John Pennington, Ju-Percussion group, Bob Van Sice, Nancy Zeltsman, Marta Klimasara, Katarzyna Mycka, y  Amsterdam Percussion Group. En 2006 compuso un nuevo concierto para Marimba y Cuerdas, encargado e interpretado por Bogdan Bacanu y Salzburg Solisten. Desde 2007, el concierto se ha convertido en una pieza fundamental del repertorio para marimba. Séjourné ha compuesto asimismo piezas para música de cámara y coro.

Fascinado por la relación entre las diferentes formas de expresión artística, escribe música para televisión y teatro. Compuso la música para el espectáculo Los Invasores, de la compañía  Ballet du Rhin, interpretado durante el 2000 aniversario de la ciudad de Estrasburgo, y la comedia musical School Boulevard, encargo del Teatro Nacional de Luxemburgo.

Fundó el grupo Noco Music junto al saxofonista Philippe Geiss, con el que ganó el Gran Premio Audiovisual Europeo. Como solista y con el grupo Accroche-Note, ha estrenado más de cien piezas incluyendo conciertos, música de cámara y solos. Emmanuel Séjouné también es Jefe del Departamento de Percusión del Conservatorio de Estrasburgo.

Concierto: Martes 16 de Septiembre a las 19:30 hrs, Espacio Oriente, Jaime Guzmán 3300.

Concierto Jugend Gitarrenorchester Baden-Württemberg & Ensamble de Guitarras IMUC


Dentro del marco de la visita a Chile del ensamble de guitarras alemán Jugend Gitarrenorchester Baden-Württemberg se realizará un concierto en conjunto con el ensamble de guitarras IMUC de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Este concierto es el cierre de una serie de actividades que el ensamble alemán tendrá en Santiago y que consitirá básicamente en un intercambio músico-cultural con alumnos de guitarra del Instituto de Música de la Universidad Católica.

Durante los días 1 a 3 de  septiembre los dos ensambles prepararán un repertorio en conjunto, este repertorio incorporará arreglos y obras originales para ensamble de guiatrras y la idea es realizar un programa que mezcle tanto el repertorio que tradicionalmente el ensamble de guitarras alemán presenta en sus conciertos como también arreglos de música chilena realizados por el ensamble de guitarras IMUC.  El concierto junto al Ensamble de guitarras IMUC será la culminación de la semana de trabajo e intercambio que tendrán los guitarristas alemanes en santiago.

El ensamble de guitarras Jugend Gitarrenorchester Baden-Württemberg cuenta con una gran trayectoria y prestigio internacional. Fue creado en el año 1991 y hasta la fecha han realizado mas de 10 producciones discográficas además de realizar giras internacionales que los han llevado a presentarse en importantes escenarios del mundo.  Sin duda será un evento de intercambio cultural muy trascendente para ambos ensambles y para el público asistente una oportunidad de escuchar un programa muy atractivo y un evento sin precedentes en escenarios chilenos.


III Ciclo de Voces Chilenas. Septiembre 2015



Esta versión del ciclo de Voces Chilenas, está íntegramente dedicada el género del Lied desde su forma más tradicional para voz solista y piano, pasando por sus versiones para coro y sus variaciones más modernas para instrumento melódico y voz.

En esta oportunidad, este ciclo tendrá lugar en el Salón de Honor de la Casa Central UC, los martes del mes de septiembre a las 19:30 hrs, siendo de entrada liberada.

Martes 1 de Septiembre Liebestod: Wagner y Debussy Este programa está pensado en el quiebre de paradigma que significó Tristan und Isolda, y su trascendencia en la historia de la Música. En la primera parte, disfrutaremos del ciclo Wesendonk Lieder de Richard Wagner (1813-1883), conocido como el germen de Tristan und Isolda, por su estrecha relación temática y musical con esta ópera. La segunda parte del programa, está dedicada al ciclo Cinq Poémes de Baudelaire de Claude Debussy (1862-1918), obra emblemática para mostrar la influencia de esta ópera en otros compositores a pesar de los diferentes estilos.
La interpretación estará a cargo de: Doris Silva, soprano; Pablo Terraza, piano; Angelo Solari, director de escena.

Martes 8 de Septiembre La Voz del Violín Este programa, contempla obras para canto y violín del periodo moderno, compuestas por Gustav Holst (1874-1934), Ralph Vaughan-Williams (1872-1958) y Heitor Villalobos (1887-1959), entre otros. Llama la atención en estas obras, la combinación poco usual de instrumentos, probablemente por compartir un registro similar, lo que nos muestra la maestría de estos compositores al crear obras de ricas líneas melódicas y armonías claras.
Los intérpretes de este concierto son: Andrea Aguilar, soprano; Rodrigo del Pozo, tenor; David Nuñez, violín.

Martes 22 de Septiembre Die Schöne Müllerin En este programa, tendremos la oportunidad única de escuchar de manera integral, uno de los más famosos ciclos de Franz Schubert (1797-1828) Die Schöne Müllerin, escrito con textos de Wilhem Müller (1794-1827), donde narra la historia de un joven quien se enamora de una bella molinera.
Los intérpretes de este concierto son: Rodrigo del Pozo, tenor; y Liza Chung, piano.

Martes 29 de Septiembre Una velada con Franz Schubert Este programa, nos invita a un recorrido por la música vinculada a las Schubertiadas incluyendo música coral, música de cámara y el género solístico del Lied.
Los intérpretes de este concierto son: Claudia Trujillo, soprano; Mariana Karachov, mezzosoprano; Diego Arellano, tenor; Rodrigo del Pozo, tenor; Penelope Knuth, viola; Alejandro Tagle, violoncello; Carlos Arenas, contrabajo; Miguel Ángel Jiménez, piano; Mario Lobos, piano; y Coro de Cámara UC bajo la dirección del profesor Mauricio Cortés.


1er concierto. 1° de septiembre. Salón de Honor UC 

Liebestod

I Parte
Richard Wagner (1813-1883)
Wesendonk Lieder
I. Der Engel 
II. Stehe still! 
III. Im Treibhaus 
IV. Schmerzen 
V. Träume 

II Parte
Claude Debussy (1862-1918)
Cinq poèmes de Baudelaire
I. Le balcon
II. Harmonie du soir
III. Le jet d'eau
IV. Recueillement
V. La mort des amants

Intérpretes: Doris Silva Saavedra, soprano
Pablo Terraza, piano
Angelo Solari, puesta en escena

Notas al programa
En todos los aspectos Tristan und Isolde es la esencia del estilo wagneriano. Su irrupción en el mundo musical, afectó no sólo a las generaciones posteriores, sino  también a los compositores contemporáneos a Richard Wagner (1813-1883). En Francia, su presencia se expresó básicamente en dos bandos, los partidarios a experimentar con estas nuevas ideas, o los que eran abiertamente adversarios, como Claude Debussy (1862-1918), quien  buscaba la manera de “evolucionar” musicalmente con un sello francés, escapando lo más lejos posible de la invasión extranjera.

Wesendonk Lieder, son las únicas canciones del período maduro de Wagner con textos que no son de su autoría. Son producto de su aventura con Mathilde Wesendonk (1828-1902), autora de los poemas, que surgió cuando ella y su esposo Otto, un prominente mercader de seda en Zürich, se convirtieron en sus devotos patrocinadores durante su estadía en Suiza.

Durante este mismo tiempo, Wagner había comenzado a escribir el libreto de Tristan und Isolde, utilizando estas canciones como un ejercicio de composición de esta ópera. Al igual que en Tristan, los poemas de Mathilde se desarrollan en la misma sintonía, mostrando que el dolor y el sufrimiento son necesarios para alcanzar la verdadera felicidad.

Musicalmente destacan Träume e Im Treibhaus por resultar una anticipación del estilo melódico y armónico que apreciamos en Tristan, con pasajes que podemos reconocer en el preludio y segundo acto de la ópera. Stehe still! por su parte, es un anticipo del primer acto.

En el concierto de esta noche, presentamos este ciclo en su versión original para soprano y piano.

La segunda parte del concierto, está centrada en el ciclo Cinq poèmes de Baudelaire de Debussy, canciones que fueron escritas entre 1888 y 1889, tiempo que coincide con su viaje al Festival de Bayreuth, en donde conoció la música de Wagner.

A pesar de manifestar su aversión a esta música, Debussy escogió para estas canciones poemas de Charles Baudelaire (1821-1867), uno de los más insignes defensores de Wagner en Francia, quien incluso le dedicó un largo ensayo titulado Richard Wagner et Tannhäuser à Paris.

Lo cierto, es que Debussy sentía un paralelismo entre sus ideas musicales con las ideas de escritura de Baudelaire. En una carta de 1885 describió el tipo de música que quería hacer: “un género de música suficientemente flexible y entrecortada para adaptarse a los movimientos líricos del alma y a los caprichos de la ensoñación”. Estas palabras hacen eco, sin duda, a un pasaje del prefacio-dedicatoria de los Petites poèmes en prose, donde Baudelaire se refiere a sus búsquedas formales: “¿Quién de nosotros no ha soñado, en sus momentos de ambición, con el milagro de una prosa poética, musical pero sin ritmo ni rima, flexible y suficientemente entrecortada para adaptarse a los movimientos líricos del alma, a las ondulaciones de la ensoñación, a los sobresaltos de la conciencia?”.

De este ciclo de canciones, cuyos textos están tomados del libro Les fleurs du mal, Le Balcon ha sido señalada como la más Wagneriana, debido a su suntuosidad y armonías orquestales en el piano, además del uso de cromatismos –junto con Harmonie du soir-: son una remembranza, una forma de exorcizar el final del amor, a través de una mágica recreación del pasado. 

Le jet d’eau, es un poema erótico que toma lugar en una noche de luna llena en el cuarto de los amantes. Debussy pide un fino y sustancioso legato en el que Wagner se aprecia a través del uso crescendos y diminuendos con gran pasión, en donde la línea vocal se torna más forzosa en el refrán.

Finalmente, Recueillement y La Mort des Amants evidencian una alusión temática a Tristan und Isolde. En la primera, Debussy crea un comienzo con una intensa, oscura y dramática melodía y una progresión de acordes suave y sugestiva. En la segunda, desarrolla una canción con tres secciones, en donde cada una representa la atmósfera sensual del amor, la apoteosis de la pasión y el más allá, en una línea melódica llena, apoyada con un acompañamiento lujoso. La transición de los cinco compases de la línea vocal entre la segunda y tercera sección preparan la sublime evocación que significa pasar del amor terrenal al amor espiritual.
Doris Silva Saavedra

2° concierto 8 de septiembre La voz del violín

Programa

Along the Field (1922)                                   Ralph Vaughan-Williams( 1872-1958)    
-We'll to the woods no more
-Along the Field
-The Half -Moon westers low
-In the Morning
-The sigh that heaves the grasses
-Good-Bye
-Fancy's Knell
-Whit rue my heart is Laden

Papalote (2000)                                                                     Hilda Paredes ( 1957)
                                                                                                                   
4 Songs Op.35                                                                  Gustav Holst(1874-1934)

Altazor (1990)                                                                           David Nuñez ( 1970) 
 
Dos Canciones (1965)                                              Norbert Rousseau (1907-1975)
-Complainte
-Le Grillon 

Suite para Voz y Violín (1928)                                     Heitor Villalobos (1887-1959)                       
-A menina e a Cancao
-Quero ser alegre

-Sertaneja

Intérpretes: Andrea Aguilar, soprano
Rodrigo del Pozo, tenor
David Núñez, violín
         
      El origen del violín está íntimamente relacionado con la voz humana. Una vez que las voces femeninas fueron aceptadas en la liturgia católica, naturalmente se dio la necesidad de construir instrumentos agudos para doblar, acompañar e imitar dichas voces. Originalmente las voces más importantes eran las voces centrales de registro medio, pero paulatinamente las melodías más importantes se fueron perfilando en las voces más agudas. En la música de Bach y de Haendel así como en numerosos compositores barrocos, encontramos ejemplos de arias que combinan un violín solista y un solista vocal. En el siglo XIX el redescubrimiento de las 6 Sonatas y partitas de J.S. Bach, junto a los 24 Caprichos de Niccolo Paganini pusieron en evidencia las enormes capacidades polifónicas del instrumento, con la consecuencia lógica de que numerosos compositores se aventuraran en la escritura de obras donde las posibilidades armónicas y contrapuntísticas del violín se encuentran exploradas hasta su límite. Esta tendencia se mantiene hasta hoy. Entre esas obras encontramos las que conforman este programa que tiene como hilo conductor la rarísima combinación de la voz humana acompañada tan solo por un violín.

Después del controversial estreno de la Consagración de la Primavera, la música de Igor Stravinsky se consolida como uno de las  influencias más dominantes de la primera mitad del siglo XX. En su obra “Historia del Soldado”  de 1914 Stravinsky  utiliza unos pocos instrumentos de forma sintética (entre ellos el violín) obteniendo un resultado superlativo. Esta influencia está presente en la suite de Heitor Villalobos, obra escrita en la década de los veinte cuando el compositor  visitaba  Paris por primera vez. Además de la influencia  de Stravinsky  esta presente la cultura popular Brasileña, en especial en el último movimiento, donde el violín en pizzicato evoca el cavaquinho, una variedad de  guitarra afinada  en cuerdas  agudas  muy usada  en Brasil.

La influencia  de Stravinsky  también se encuentra  en  Holst (conocido sobre todo por su maravillosa obra los planetas  para orquesta sinfónica) y también en Vaughan-Williams  pero de forma totalmente  diferente. Apegados a la tradición romántica inglesa, se reconoce una voluntad de síntesis totalmente moderna.

Norbert Rousseau (1907-1975) nació en Gantes (Bélgica). A pesar de lo que puede sugerir su apellido Francés, Rousseau fue un destacado compositor dentro de la zona Flamenca (el lado norte de Bélgica, de habla neerlandesa), entres sus obras se destacan numerosas piezas vocales especialmente litúrgicas. En lo estético  se definía así mismo como un ecléctico.

La compositora mexicana Hilda Paredes es una de las compositoras más activas de la actualidad, su música se interpreta con regularidad por los ensambles  más prestigiosos. Reside en Londres  desde hace varias décadas. Papalote es el nombre a lo que en Chile se llama volantín.

Escribí Altazor hace más de veinte años, después de una entusiasmada lectura del poemario de Huidobro y escucha de la Suite de Villalobos. Se mantuvo sin estrenar durante mucho tiempo (quizás por la dificultad de cada una de sus partes), hasta que en el año 2012 cuando se estreno en el Goethe Institut de Chile, durante el Encuentro de Compositores del año 2012. 
David Núñez

3er concierto. 22 de septiembre, Salón de Honor UC

Die schöne Müllerin - La bella molinera


Programa

Franz Schubert (1797-1828)
Die schöne Müllerin (La bella molinera), D.795 (Op.25)

1. Das Wandern / El caminar
2. Wohin? / A donde?
3. Halt! / Alto!
4. Danksagung an den Bach / Gratitud al arroyo
5. Am Feierabend / Al cesar el trabajo
6. Der Neugierige / El curioso
7. Ungeduld / Impaciencia
8. Morgengruß / Saludo matinal
9. Des Müllers Blumen / Las flores del molinero
10. Tränenregen / Lluvia de lágrimas
11. Mein! / Mía!
12. Pause / Pausa
13. Mit dem grünen Lautenband / Con la verde cintad del Laúd
14. Der Jäger / El cazador
15. Eifersucht und Stolz / Celos y orgullo
16. Die liebe Farbe / El color favorito
17. Die böse Farbe / El color odiado
18. Trockne Blumen / Flores secas
19. Der Müller und der Bach / El molinero y el arroyo
20. Des Baches Wiegenlied / Canción de cuna del arroyo

Intérpretes: Rodrigo Del Pozo, tenor
Liza Chung, piano

Notas al programa

Schubert murió a la temprana edad de 31 años pero durante su corta vida fue un compositor prolífico, dejando entre otras, más de 600 obras vocales. A pesar de no haber obtenido fama ni reconocimiento durante su vida, exceptuando un pequeño círculo de admiradores en Viena, el interés por sus composiciones fue creciendo significativamente en los decenios posteriores a su muerte. Mendelssohn, Schumann, Liszt y Brahms, entre muchos otros compositores del siglo XIX, fueron descubriendo y sucesivamente alabando sus obras, llevándolo así a ser considerado uno de los grandes compositores de fines de la era clásica y comienzos de la romántica.

Entre sus obras vocales pertenece su primer ciclo de canciones “La bella molinera”, música compuesta sobre poemas de Wilhelm Müller. Dicho ciclo dio un nuevo peso al género de la música vocal y de cámara: amplió el drama del Lied ligando las canciones una a otra, abarcando unos sesenta minutos de duración, donde se narra una historia y se explora sentimientos y caracteres profundos de una manera que no había sido posible hacer en el marco de una sola pieza. El ciclo consta de veinte canciones, la mitad con una forma estrófica simple, y van desde un optimismo alegre a la desesperación y la tragedia, desarrollando temas típicamente románticos: el amor, la espera, la decepción amorosa, la tristeza, la muerte, la búsqueda personal, el viaje, la naturaleza.

La historia cuenta de un hombre joven que vaga alegremente por el campo y se encuentra con un arroyo. Este sigue el curso del arroyo hasta llegar a un molino donde encuentra y se enamora de la hija del molinero (de allí el título, La bella molinera). Intenta impresionarla, pero sin resultados. De pronto aparece un cazador vestido de verde, el color de una cinta que él le había entregado a la molinera. En su angustia experimenta una obsesión con dicho color, luego con una fantasía de muerte en la que las flores nacen de su tumba para expresar su amor eterno (similar fantasía se encuentra en el Lied “Adelaida” de Beethoven). Al final el joven, en su desesperación y dolor por el amor no correspondido, supuestamente se ahoga en el arroyo, aunque no queda muy claro si en efecto se suicida o se trata de una fusión abstracta entre el joven y el arroyo, entre el hombre y la naturaleza. El último Lied es una canción de cuna cantada por el arroyo en donde consuela y protege el sueño del joven. La pregunta queda: ¿es el arroyo realmente el amigo del joven o quizás su demonio, como Mefistófeles en la leyenda de Fausto, y lo lleva a su caída y destrucción?

Liza Chung



4° concierto. Martes 30 de Septiembre Salón de Honor UC.
 
Una velada con Franz Schubert


1. Gebet D. 815
2. Psalm 23 D. 706
3. Gesang der Geistern über den Wassern D. 714
4. 2 Polonaises D. 599
5. An Sylvia D. 891
6. Der Gondelfahrer D. 809
7. Ständchen D. 920
8. Ungeduld D. 795
9. Im Gegenwärtigen Vergangenes D.710
10. Lebenslust D. 609

Intérpretes: 
Coro de Cámara UC
Director: Mauricio Cortés L.
Director Asistente: Felipe Ramos T.

Penélope Knuth, Viola
Alumno de Penélope Knuth, viola
Alejandro Tagle, Cello
Alumno de Alejandro Tagle, Cello
Carlos Arenas, Contrabajo
Claudia Trujillo, Soprano
María José Uribarri, Mezzosoprano
Rodrigo del Pozo, Tenor
Diego Arellano – Alumno de R. del Pozo, Tenor
Mario Lobos, Miguel Ángel Jiménez; Piano 
Franz Schubert (1797-1828): Maestro hijo de maestro

Schubert fue hijo de un maestro de escuela de Viena, y en su infancia fue educado como miembro del coro de la capilla de la corte imperial. Gran parte de su vida la pasaría en Viena, disfrutando mucho de la compañía de amigos, pero nunca conociendo la celebración de cualquier posición en el quehacer musical o atraer el tipo de patrocinio que Beethoven tenía 20 años antes. Sus años finales fueron empañadas por una infección sifilítica. Murió de 31 años de edad, dejando gran parte de su obra sin terminar. Sus dones se habían expresado sobre todo en el canto y su talento para la melodía siempre fue evidente en sus otras composiciones. En este sentido las obras corales cobran mucha importancia. 

Schubert escribió sus más famosas composiciones vocales como canciones o Lieder –con textos que van desde Shakespeare a sus amigos contemporáneos en una cantidad aproximada de 600-. Sin embargo el trabajo fino de ensemble coral que se ve reflejado en su obra para voces mixtas, voces masculinas y voces femeninas, es sin duda, una parte central de su repertorio.

Partimos el programa con algo sacro, donde Gebet y el Salmo 23 resaltan por su tonalidad (La bemol mayor es la tonalidad de la reflexión y la plegaria en Schubert). Ambas composiciones tranquilas e inusualmente espirituales para un autor que no estaba inmerso en el mundo de la religión. 

Gebet una muy profunda religiosidad acompañada por acordes suaves del piano y una sección final aún más etérea y el Salmo 23, alejado de la tradición germana de los coros masculinos y compuesto más bien como un encargo –para las alumnas de canto de Anna Fröhlich-. Schubert escoge nuevamente el tono de La bemol mayor como símbolo de quietud y reflexión. Acompañando con tresillos el salmo parece venir casi del cielo. Una sección central provee duda y drama, pero pronto la atmósfera vuelve a su original. 

Durante su corta vida, Franz Schubert escribió más música para piano a cuatro manos que cualquier otro compositor. Aparte de la satisfacción que él obtenía tocando estas piezas en el entorno familiar y con sus amigos, encontró que los editores de música estaban más interesados en publicar estas obras que las orquestales o de agrupaciones de cámara. Su primera obra para cuatro manos la compuso a la edad de trece años y la última unos meses antes de su muerte.
Schubert tenía veintiún años cuando compuso las Polonesas D.599 en julio de 1818. Dentro de sus obras tempranas, estas piezas están muy lejos de ser obras juveniles; después de todo, prácticamente ya había completado seis sinfonías y había escrito los famosos Lieder Gretchen am Spinnrade y Erlkönig. Aunque estas polonesas son menos ambiciosas que la Polonesa en Do mayor Op.89 de Beethoven  y menos brillantes que las contribuciones de Chopin a éste género, no deben ser subestimadas; son relativamente breves y su clara estructura proporcionan una sutil prueba de la inmediatez y pureza emocional de la pluma del compositor. Con sus sencillas melodías y la polifonía en las dos partes, los tríos de estas obras son absolutamente encantadores.

An Sylvia D.891

Un día que Schubert disfrutaba en una cervecería junto a sus amigos, encontró sobre la mesa un libro de poesías de Shakespeare. Inmediatamente después de haberlo leído y con la asombrosa espontaneidad que lo caracterizaba, concebía esta canción estrófica con un simple acompañamiento de acordes repetidos que van dando marco a la descripción cada vez más entusiasta de la protagonista: Sylvia. La dificultad de este Lied, aparentemente simple, radica en sus tres estrofas idénticas musicalmente; éstas deben tener una expresión y color que las vaya diferenciando en el transcurso, aunque la melodía sea la misma cada vez, resaltando de manifiesto el significado que el poeta deseaba cuando se produce una nueva frase. 

Los atributos de Sylvia en la primera estrofa son tales como para golpear los ojos, dando la impresión de una hermosa, pero fría estatua. En el segundo verso, con un acompañamiento muy suave, el poeta se pregunta si su naturaleza interna, sus cualidades humanas de amor y simpatía, se corresponden con su aspecto exterior. El tercer verso expresa una leve insinuación y la adulación de un amante deseoso de congraciarse con su señora, perdiendo gradualmente el efecto tenue a medida que crece más audaz, afirmando libremente su supremacía sobre todos los mortales para finalmente, ofrecerle guirnaldas como a una deidad.

El Canto de los espíritus sobre las aguas -Gesang der Geistern über den Wassern- está en do sostenido menor y el acompañamiento fluye uniforme y misterioso hasta la entrada de las voces. Desde el principio tenemos un estado de ánimo de la mayor tranquilidad contemplativa donde semicorcheas del piano presagian la circulación de agua y el coro murmura su línea vocal en pianissimo casi inaudible. La modulación en Do sostenido mayor en Wasser dem gleicht parece afirmar, con tranquilo regocijo hacia el interior, la inmortalidad asegurada por estos interludios. 

De la obra, no tenemos el manuscrito completo del autor, pero Schubert nos ha dejado las partes corales intactas con lo que tenemos al menos un esqueleto de la armonía básica de la obra. El acompañamiento de piano es muy convincente para reflejar los estados de ánimo variables de agua (según dice el texto) De esta manera, el piano va a su parte aguda cuando hay luz y se requieren texturas brillantes, y cuando la fuerza de Ragen Klippen dem Sturz entgegen tiene un motivo de la Quinta Sinfonía de Beethoven (tres corcheas optimistas y un golpe en el primer tiempo). Extremadamente precioso es el movimiento de Schubert a Re bemol mayor hacia el final donde emerge gradualmente, en el acompañamiento del postludio, el resplandor de la imagen de las estrellas reflejada en la superficie del agua. 

En la segunda parte, continuamos con una de las temáticas del Romanticismo con Der Gondelfahrer, una imagen bella del gondolero surcando las aguas acompañado por la luna. 

En Ständchen el coro de mujeres acompaña a la mezzo, siendo esta la segunda idea de Schubert. La imagen de una gran cantidad de mujeres que merodeaban por la noche a cantar a la Freundin habría parecido algo ridículo para un compositor en la tradición galante de la serenata, sin embargo la sonoridad resultante fue más bella. La música en sí es exquisita: aparece la noche y una suave canción de cuna en fa mayor. La idea de coqueteo de puntillas, con el más ligero y el más discreto de los golpes en la puerta, está magníficamente transmitida por el suave acompañamiento. El pasaje cuasi-fuga magistral y desde la tercera estrofa una indicación de que el contrapunto era interesante: Schubert pronto iba a querer tomar clases. La amistad y el amor ('Freundschaft, Liebe') cortan una sección y a la vez un extraordinario toque de humor es la sonrisa incorporada del compositor en la longitud de la pieza: justo cuando la novia ya se ha entregado, y creemos que lse acerca el final, nos pide una palabra más noch ein Wort y la música se pone en marcha de nuevo. La salida se realiza con encanto en un estilo casi operístico y de hecho, este trabajo tiene algo en común con el coro nocturno que abre la ópera Alfonso y Estrella.

Ungeduld (Impaciencia) D.795

Pertenece a uno de los primeros ciclos de canciones del romanticismo, compuesto en 1823, La bella molinera es una de las obras maestras de Schubert, en la que a través de una historia va narrando las peripecias de un viajero que llega a trabajar a un molino y se enamora de la hija del dueño de éste. El piano lleva el peso expresivo de la obra, por lo que rara vez es un simple acompañamiento. Son veinte canciones que transitan desde el alegre optimismo a la desesperación y la tragedia. Ungeduld, (impaciencia), es la séptima del ciclo y esta impaciencia se ve reflejada de inmediato con los primeros tresillos del preludio inicial realizado por el piano; Nos encontramos ante el Lied más tenso de todo el ciclo y también el de la tesitura más extrema, siendo la nota más elevada de estos veinte Lieder un la agudo situado en la palabra dein, tuyo, en cada verso final de estrofa, cuyo texto es el siguiente: dein ist mein Herz, und soll es ewig bleiben tuyo es mi corazón y eternamente lo será. El texto se desarrolla aquí de forma silábica, perseguido por el incesante e inquieto acompañamiento del piano. 

Un salto significa Im gegenwärtigen Vergangenes. Es sin duda la menos conocida de las excursiones Schubert en la poesía cuasi-oriental, y sin duda una de las menos conocidas de sus versiones de Goethe. Es también inusual el híbrido de una parte de piano mucho más independiente de lo que es habitual en este género. Se inicia con un largo y hermoso solo de tenor. Luego la segunda sección (marcada Allegretto) es un dueto para dos tenores, donde la adición de la segunda voz es una verdadera sorpresa para el oído; la tercera sección (Allegro moderato) florece en un cuarteto masculino y el final Andantino quasi allegretto da protagonismo una vez más al tenor solista.

Terminamos el concierto con la alegría de Lebenslust. Un lied simple en comparación a otros, pero no por eso menos interesante y romántico a la vez: eso es la maestría de Herr Schubert.



Mario Lobos y Felipe Ramos

miércoles, julio 22, 2015

Cristián Cuturrufo, trompetista: “La SCD es más turbia que la chucha”

 



The Clinic

22 de Julio, 2015


En unas semanas más, Cuturrufo llegará con su trompeta al Olimpo del jazz. Tocará en el Blue Note, el club más famoso en el mundo por el que han pasado Dizzi Gillespie y Chick Corea. Y junto a The Chilean Project –que integra junto a Christián Gálvez, Fareed Haque y Alejandro Espinoza– se paseará durante un mes por distintos bares de Nueva York, donde todos quieren tocar. Antes de la gira, hablamos de su vida de pandillero en Coquimbo, del combo que le puso a Scaramelli y de su odio a la bachata y al programa “The Voice”: “Esos cantantes sirven pa cantarle el cumpleaños a la abuelita”, califica.


Por Macarena Gallo


Los Cuturrufo son de Coquimbo. ¿Es cierta la fama de que los coquimbanos son todos choros, mañosos y chuchetas?

-Tal cual. Y a veces cogoteros. Coquimbo es una ciudad muy especial. La caleta, los pescadores, Coquimbo Unido, La Pampilla…


Tu familia decía en una entrevista que allá tenías fama de desordenado.

-Yo era el más revolucionario y desordenado. A los 13 años fui pandillero. Fue en un verano que repetí primero medio. Salía con todos los chicos de mi barrio a huevear por Coquimbo, íbamos a pelear con otro grupo de otra población con linchacos y cadenas. Entretenido.


Esa onda.

-Éramos rudos pero al peo. Cabros chicos tontos, nomás. Todo hasta que me sacaron la cresta y me salí.


¿Es verdad que una vez le sacaste la cresta a Scaramelli?

-Eso fue más tarde. Como en los 90. Soberbia suya. Y una tontera. Nosotros éramos los músicos de la orquesta del Festival de Huasco y los de Cinema llegaron con mucha prepotencia a sacarnos la punta. Y como somos mecha corta los Cuturrufo, terminó de tocar Scaramelli y le sacamos la cresta.


A lo mejor ese fue el inicio de su yetismo…

-No creo, ja, ja, ja. Bien pegado el combo, en todo caso.


En tu época pandillera, ¿ya estabas metido en la música?

-No, la música fue más tarde. Después que quedé repitiendo primero medio, mi papá un día me dijo: apréndete este solo del tema “La Bamba” en trompeta y recién ahí te voy a dar permiso pa una fiesta. Le hice caso y me lo aprendí. Cuando me estaba yendo a la fiesta, mi papá me para cinematográficamente y me dice: “Acuérdate de mí, algún día se te va a prender la ampolleta y no vas a saber lo que va a pasar”. Tal cual. Sucedió. Y me puse a estudiar trompeta, trompeta, trompeta. Y escuchar a Chick Corea, George Gershwin, Cole Porter. Y me transformé en un autista. Nunca más fui a fiestas. Del más malo de la trompeta en el colegio pasé a ser el más bacán, gané todos los puestos en la orquestas. De primero a cuarto medio no tuve ningún cuaderno. Tenía todos los ramos rojos en la Escuela de Música de La Serena. Era pura música.


Una vez dijiste que la Orquesta Sinfónica de La Serena era como el pico.

-Sí. Me había fumado un pito y un periodista maricón me pilla volando bajo y me pregunta por la orquesta y yo le respondo “como el pico”.


¿Pero no pensabas que la orquesta era como el pico?

-O sea, sí. Pero no es que me crea la raja, porque así se entendió… Pero bueno, es verdad: me creo la raja.


¿En serio?

-Sí, me creo un trompetista muy así: la ra ja. Feliz de la vida. Pero eso no me hace ni ser ni déspota ni prepotente, ni nada. Decir que uno se cree la raja en este país cae como las huevas. Pero no me importa. Tengo el ego bien alto y la gente misma te alimenta el ego. ¿No te parece poco todo lo que me huevean? Me dicen que soy mafioso, porque estoy a cargo de todos los festivales, porque voy a todos lados y tengo mi bar. Y dicen que me creo la raja y todo el cuento. Bueno, es así. En el ambiente también se ha creado la atmósfera del Vito Corleone del jazz. O sea, me han dicho que soy el Vito Corleone del jazz. Eso me ha hecho ser un músico jazzista intimidante. Muchos hueones como que me tienen miedo: Cuturrufo, chucha, uf. No soy el más simpático. Eso me ha hecho ser conocido como el hueón cabrón.


¿Quién es el mejor trompetista de Chile? ¿Cristián Cuturrufo?

-No, yo creo que el mejor trompetista de jazz en este país es Jorge Inostroza, mi alter ego.


Ya…

-Mucha gente me conoce por ese nombre. A veces llamo y me hago pasar por Jorge Inostroza, el productor de Cristián Cuturrufo, el jazzista.


Y con el ego tan alto, ¿cómo lo harás en Nueva York, donde vas a ser uno más del montón?

-No me comparo con nadie. Soy yo, nomás. En el mundo del jazz no existe el mejor, uno se codea con todo el mundo. No es que me crea el mejor, pero sí me creo la raja, porque me encanta tocar trompeta, el estilo de jazz que toco me encanta, me siento cómodo, y eso me hace creerme la raja. Es como andar bien en mountainbike. O ser malabarista y que te vaya la raja. Mi ego es absolutamente personal que ni expongo ni lo impongo. Yo solamente toco en el escenario y dejo la cagada. Reviento vasos con mi trompeta. Y eso alimenta mi ego.


¿A los jazzistas los siguen muchas groupies?

-Sí, caleta. Muchas minurris. Pasa, es la realidad. Pero soy hombre casado y con tres hijos. Pero es cierto que uno arriba del escenario tiene una especie de encanto con el sexo opuesto. Más uno, que viene con el ADN de galantería de su abuelo.


LA POLÍTICA Y LA BACHATA


¿El jazz es apolítico?

-Puede ser. A no ser que haya figuras estereotipadas políticamente, como Daniel Lencina que le hizo el jingle a la campaña del SÍ y lo hicieron pico. Pero eso ha cambiado. Yo organizo festivales de jazz para el alcalde Francisco de la Maza, pero también con el Sadi Melo. Soy músico y transversal en lo político. No tengo color político, no me gusta ni la derecha ni la izquierda. Y puedo decir que de diez trabajos en municipios, en siete u ocho veces con la izquierda he tenido rollos. Siempre son con los pagos, salen con sus bicicletas, chanchullos. Con la derecha nunca he tenido problemas de lucas. ¿Qué me dice eso? Algo les pasa a los de izquierda.


¿Votas?

-Por nadie. Mi candidato perfecto es Gladys Lavín, ja, ja, ja. Politizarse es como meterse en una religión. Y la religión de la Nueva Mayoría es primitiva. En Chile está todo envenenado, está la cagada, todo confuso. Este país tiene muchas espinillas. Entre los aluviones, los volcanes, la corrupción, las AFP, la ANFP y la envidia no está tan grato. Está penca la cosa. Menos mal que salimos campeones de América, porque la gente quiere alegría un rato ante tanta mala onda.


¿Cómo celebraste el triunfo de Chile?

-Lloré. Lo vi con mis tres hijos y mi señora en mi casa. Quebré una silla y boté la parrilla eléctrica de una patada cuando Bravo atajó el último penal argentino. Después me fui a mi club, el Jazz Corner, y toqué arriba de la barra. Dejé la cagada. Estábamos todos eufóricos.


¿Tampoco estuviste politizado cuando empezaste en la música? Eran los 80, ¿no te metías en las protestas?

-No, pero con mis amigos grandotes universitarios, con los que tocábamos, me vinculé en tocatas que se hacían en medio de las manifestaciones con lacrimógenas y todo. Uh, la cagá, impresionante. Pero yo siempre detrás, nunca participé. Pero sí, a modo personal y familiar, botamos todos los letreros de Büchi a puros peñascazos y palos. Recorríamos la carretera desde Peñuelas a Coquimbo botando letreros. Cada vez que los reponían, nos dábamos la paja de botarlos de nuevo.


¿Cómo era recibido el jazz en una época en que todos escuchaban a Los Prisioneros?

-Era una pugna súper cerrada. El jazz era como un oasis musical. Estaba todo politizado, con un ambiente bien hostil y aparecía el jazz. Los que pescaban eran los universitarios más volados y experimentales. Se hacían como unas peñas, unos conciertos de jazz medio clandestinos. Era muy chiquito el círculo.


¿Y qué te parecían Los Prisioneros?

-Nunca me ha gustado la música de Los Prisioneros. Ni de Narea y Tapia que son horribles. Sus instrumentos los tocan mal, pero con esa simpleza hicieron maravillas. Y con tres acordes. Eso se valora.


¿Y lo que está haciendo ahora Jorge González?

-No, nada. Me gusta el Pedro Piedra, lo encuentro notable, tiene una simpleza compleja. Su música es simple, pero tiene un fundamento y una identidad que se le nota. Ese me encanta.


¿Pero lo tuyo siempre fue el jazz?

-No soy jazzista, sino que un músico que toca jazz. Soy fanático número uno de la buena cumbia. Me encantan los Viking 5, soy su fan número uno. Primero los Viking 5, después Miles Davis y Herbie Hancock.


Y si te gusta lo bailable, ¿también el reggaetón?

-No, por Dios, es un cáncer para la música pop. Así como la bachata. Metería en una olla con aceite hirviendo al Américo –que lo único bueno que tiene es su trompetista–, a Noche de Brujas y toda esa tracalá de cumbia romántica, chillona, ahueoná, que quiere ser como Marc Anthony. A todos esos hueones los quemaría.


¿Por qué tanto?

-La odio. Es pésima. No me provoca nada, solo malestar auditivo. El estilo de la bachata lo meto a la hoguera. No es que sea clasista, pero la encuentro chula, picante la hueá, horrible, una mierda. Me da vergüenza la bachata. Se va a derrumbar mi casa antes de escuchar bachata. No conquistaría a una mina con un tema de Américo ni cagando.


¿Te gusta la música chilena?

-Me encanta. Pero no escucharía nunca a Lucybell. No me gustan.


¿Por qué no?

-Con todo respeto, pero Lucybell es como un zapato de cuero, pero de plástico. O como un Ferrari chino. Mula. Los Bunkers son insoportables.


¿Qué te parece el programa de talentos “The Voice”?

-El otro día lo vi para sapear. Y nada, una vergüenza ajena. Ese prototipo de jurados, hablan como cantando y opinan como si supieran. Un tongo. Horrible. Hablan bien de un hueón que canta mal. O mal de uno que canta bien. ¿Cómo un jurado hueón se transforma en un jurado si no tienen por dónde? No entiendo. El jurado es de segunda división.


¿A quiénes pondrías?

-En su lugar pondría una bomba.


Más allá de eso, ¿ves talentos en este tipo de programas?

-No hay. El talento es otra cosa. Esto es solo people meter. Esos cantantes sirven pa cantarle el cumpleaños a la abuelita, pero de ahí a ser estrellas, no. Nómbrame a algún hueón que haya salido de un reality en Chile, que sea cantante, y sea una estrella. ¡Nadie poh! Si es una mierda, nomás.


¿Algo más que agregar?

-La SCD, alias SQM de los músicos, porque la hueá es más turbia que la chucha, va a ser mejor –y yo sería feliz– cuando su director sea Patricio Manns, mi máximo ídolo, y deje de serlo Álvaro Scaramelli.

viernes, julio 10, 2015

El guitarrista clásico Horacio Salinas

El Mercurio

El director de Inti-Illimani Histórico actúa esta noche en el Palacio Schach con su hija cantante Martina.

IÑIGO DÍAZ

El adolescente Horacio Salinas no solo debía lidiar con el rigor del estudio académico de la guitarra, sino con la animadversión que su profesora, la eminente Liliana Pérez Corey, tenía ante los gustos musicales del alumno. "Es que me encantaba el folclor, el rasgueo de los argentinos. Ella se enfadaba con eso. No quería que me alejara de la guitarra clásica", recuerda hoy, a los 64 años, el guitarrista, compositor y director de Inti-Illimani Histórico.

Esta noche, en el Palacio Schacht (Nueva Providencia 1995, 19:30 horas, $3.000), el concierto titulado "Música y canciones para soñar" tendrá una doble dimensión. Por un lado, es un regreso de Horacio Salinas a la guitarra sola, en un formato de concertista clásico y los repertorios de autores latinoamericanos como Agustín Barrios Mangoré ("Julia Florida") o Atahualpa Yupanqui ("Lloran las ramas del viento"), pero también será un estreno para Martina Salinas.

"Crecí en un ambiente de guitarras y canciones. De ahí proviene mi gusto por la música latinoamericana. Después estudié danza en Espiral, y en Sevilla profundicé en el baile flamenco. Ahora estudio psicología. Tengo tres actividades", dice Martina (29).

Tras una primera parte de guitarra sola, la dupla padre-hija abordará una serie de canciones escogidas, donde destacan piezas de Chavela Vargas ("Paloma negra", "El último trago"), Simón Díaz ("Tonada de luna llena") "y una tonada medio triste de Violeta Parra que se llama 'Por la mañanita' y que simboliza el tono de este concierto", dice Martina.

"Mi primera pasión fue la guitarra. Después, con Inti-Illimani no hubo mucho espacio para ella. Hace poco hice una itinerancia por el sur solo con guitarra. Ninguno de mis discos solista son de guitarra, pero este año grabaré un repertorio completo en ese formato", cierra Horacio Salinas.


lunes, junio 29, 2015

“Margot no está enferma. Pero es como una velita que se cansó de alumbrar y se está apagando..."



Radio U de Chile

Tiene 96 años y ya no da entrevistas ni participa de actividades pero junto a su marido Osvaldo Cádiz continúa preparando libros y entregando su conocimiento a sus incontables alumnos. De cuecas, tonadas, bailes y amor por los pueblos hablan aquí quienes han conocido de cerca a la más importante de las investigadoras de nuestras tradiciones que continúa con vida.

Por Rodrigo Alarcón

Antes de estudiar Pedagogía en Castellano, antes de ser alumno y luego ayudante de Margot Loyola, antes de codirigir el conjunto Palomar y antes de publicar innumerables libros y artículos junto a su mujer acerca de variadas tradiciones chilenas, Osvaldo Cádiz vivía en San Fernando y estaba obsesionado con el rocanrol. Con el baile, para ser precisos.

“Me fascinaba. En los ‘50 iba a ver las películas de Gene Kelly y Fred Astaire y en mi casa trataba de imitar sus pasos. Luego vino el boom del rock. Empezó a sonar en las radios y nos decían cómo era, pero no lo conocimos hasta que llegó la película Al compás del reloj (Rock around the clock). La estrenaron en el cine Real, que quedaba en Compañía, al llegar a la Plaza de Armas de Santiago”, recuerda ahora.

Osvaldo Cádiz era tan fanático, que consiguió algo de dinero y un lugar donde alojar y tomó un tren a Santiago. Vio la película no una ni dos ni tres veces, sino muchas: “Como estaba metido en la juventud católica, me quedé en una casa de reposo y me aprendí el recorrido de memoria: tenía que llegar a La Moneda, cruzar la Plaza de la Constitución en diagonal, caminar otra cuadra y subir. Me quedé como dos o tres días y, como era rotativo, me iba lo más temprano posible después de almuerzo y me quedaba toda la tarde viéndola. Tenía como 14 años y de tanto ver bailar, aprendí y llegué a San Fernando a enseñarle a mis compañeros”, relata.

Luego, en 1958, cuando se instaló en Santiago para estudiar, Osvaldo Cádiz seguía siendo un joven “colérico”, pero ganó un concurso de baile en una radio y el premio era un curso de cueca, enseñada por Margot Loyola. Aunque han pasado las décadas desde entonces y han viajado, dictado clases y hecho publicaciones juntos, Osvaldo Cádiz corrige cuando se le dice que en el pasado fue alumno de Margot Loyola.

“Sigo siéndolo”, precisa.

Células activas

Osvaldo Cádiz es el más cercano de los innumerables alumnos que ha tenido Margot Loyola Palacios, nacida un 15 de septiembre de 1918 en Linares. Luego de formar el dúo Las Hermanas Loyola junto a su hermana Estela y de sus primeras incursiones en los campos para recopilar canciones tradicionales, en 1949 Margot Loyola se integró a las Escuelas de Temporada que realizaba la Universidad de Chile y comenzó una labor pedagógica que ni siquiera hoy se ha detenido.

También tuvo sus maestros, algunos de los cuales homenajeó cuando recibió el Premio Nacional de Artes, en 1994: Carlos Isamitt, por ejemplo, quien le mostró el mundo mapuche. Blanca Hauser, su maestra de canto. Flora Guerra, quien le enseñó piano. Pablo Garrido, Eugenio Pereira Salas, Cristina Miranda y hasta su amiga Violeta Parra.



A ellos habría que sumar a todas las anónimas personas que le enseñaron cantos, danzas y tradiciones que luego ella se ha encargado de transmitir a sus alumnos: “El sistema de trabajo en terreno que tenemos con Margot es ser una célula activa dentro de la comunidad, pasar a ser uno más de ellos”, explica Osvaldo Cádiz. “Cuando estudiamos el cachimbo, por ejemplo, nos llevó más de cinco años en Pica, Matilla, Tarapacá, Iquique, toda esa zona. Estudiábamos la danza, la mostrábamos y la gente nos decía: está bien, pero algo nos dice que ustedes son del sur tratando de bailar como el norte. Entonces les preguntábamos: ¿es por el pañuelo? ¿Los pasos? No, está todo, nos decían. ¿Entonces qué falta? Hay algo que no dice no más poh, nos respondían. Era eso interno que debe tener todo intérprete, captar el espíritu de esa danza para luego poder entregarla con fidelidad. Así, recién a los cinco años nos dijeron: ahora son como nosotros”.

Una de las principales herramientas de la pareja para enseñar es Palomar, el conjunto que fundaron en 1962 y que busca encarnar ese método de trabajo: “Cada vez que escuches al Palomar, siempre será distinto. Lo mismo pasa con la danza. Nosotros entregamos todas las posibilidades de pasos, de movimientos, y cada vez el alumno tiene que recrear la danza, hacerla propia, internalizarla, no repetirla”, asegura Osvaldo Cádiz.

Hoy, Palomar está a cargo sobre todo de un coordinador general, Richard Faúndez, quien se integró al grupo en 1984, cuando ensayaban en la Recoleta Domínica. Así recuerda el primer encuentro con la maestra: “Yo llevaba muy poco tiempo y cuando mis compañeros supieron que iba Margot, se produjo una cierta tensión que en su momento no entendí. Es que Margot siempre se ha caracterizado por ser directa y si algo no le gustaba, lo decía”, rememora.

La casa de Osvaldo y Margot

A la labor de Palomar hay que sumar una multitud de grabaciones, artículos y extensas investigaciones. Solo entre los más recientes: los libros La tonada: Testimonios para el futuro (2006); La cueca: Danza de la vida y de la muerte (2010); y 50 danzas tradicionales y populares en Chile (2014); el disco Otras voces en mi voz (2010); y un ciclo de 25 programas radiales, Conversando Chile con Margot Loyola y Osvaldo Cádiz.

“Ahora estamos completando cuatro libros, con la ayuda de nuestros alumnos”, añade Osvaldo Cádiz, apuntando a otra arista de su labor: la gran cantidad de personas que llega a su casa en La Reina para aprender.

Una de ellas es la cantautora Natalia Contesse, quien se acercó a Margot Loyola en 2009, luego de un viaje a Bolivia en que tocó música chilena y se dio cuenta que “en realidad no sabía nada”. Así, comenzó a visitar a la pareja, escuchaban música y ella les mostraba sus composiciones, hasta que llegaron a una conclusión: “En el fondo, lo que yo estaba buscando era la tonada”, dice Natalia Contesse.


También llegó a su casa, más de una vez, Daniel Muñoz. En su caso, fue luego de actuar junto a 3 x 7 Veintiuna en el Festival del Huaso de Olmué: “Hicimos un espectáculo de cueca y días después me invitaron a su casa”, recuerda el actor. “Nos agradeció la difusión de la cueca y comenzó una amistad. Cada cierto tiempo nos reuníamos, conversábamos, nos hacían comentarios y nos pasaban material”.

Luego, Daniel Muñoz se hizo cargo de la obertura del Festival de Viña del Mar y se basó en la investigación que Margot Loyola había hecho sobre la cueca en Latinoamérica, sobre la cual gira también el espectáculo que hoy presenta junto a su banda, Los Marujos. Con ellos, más tarde, grabó el disco Cueca (2013), que les provocó un reproche: “Hicimos una cueca que pensábamos que era cuyana, pero Osvaldo y la señora Margot nos dijeron que era una tonada simple, así que nos destruyeron un diez por ciento del disco”, recuerda entre risas el cantante. “Tuvimos que volver a buscar hasta encontrar una cueca cuyana como corresponde, que es lo que cantamos ahora en vivo”.

Otro que recibió el llamado de Margot Loyola y Osvaldo Cádiz después de actuar en Olmué fue Daniel Riveros (Gepe), quien también llegó a su casa para cantar y conversar: “Para que me escuchara, tenía que cantarle al lado de su oído y fue súper emocionante, porque me decía ‘qué bonita esa parte’. Estaba muy atenta y ponía todo su esfuerzo para escuchar. Fue inolvidable”, recuerda.

Daniel Riveros dice que le llamaba la atención “que una persona aparentemente tan ortodoxa como Osvaldo Cádiz pudiera apreciar o interesarse por algo tan poco ortodoxo como lo que hago. Ya era genial que no lo encuentre una falta de respeto. En general, el mundo más ortodoxo no me tiene tanta buena y me parece natural, casi obvio, entonces es divertido que una autoridad del folclor tuviera esas ganas de conocerme”.

Una vela que se apaga

¿Qué fue lo más importante que te enseñó Margot Loyola? Es una pregunta para la que muchos se toman un momento antes de responder. Natalia Contesse, por ejemplo, dice que fueron demasiadas, pero ensaya una respuesta: “Fue la confirmación de la profundidad del folclor, que la vi en la pasión y certeza de ella. También en las experiencias que me cuenta, en sus caminos, en cuando encuentra a la gente. Ella me decía: uno camina para adentro por los campos, se siente el viento y ahí está la tonada, la fuerza, la profundidad, el sentimiento, el llanto de una tonada. Esa es la confirmación de que este lenguaje es muy profundo y muy importante tomarlo, más si uno está en este territorio”, explica.



Daniel Muñoz, en tanto, acude a un recuerdo particular: “La palabra dinámica me quedó grabada de una conversación que tuve con ella. Que el folclor tiene que ver con una dinámica, con algo que está en constante movimiento, como el mar que va transformando una orilla o una roca, la va moldeando o la roca se va acomodando a lo que le propone el mar. Si bien nuestras tradiciones son sólidas, no quiere decir que sean inmutables. Es lo que atesoro mucho de las conversaciones con ella: que estamos en presencia de algo vivo, no algo que está en un museo para ser venerado y adorado”.

Gepe, por su parte, recurre al asombro: “Cuando la conocí ella tenía más de 90 años, apenas escuchaba, pero le ponía mucho entusiasmo. Hablaba como si tuviera 15 ó 20, con el mismo entusiasmo de una persona joven o de una persona que está obsesionada con algo. Era un entusiasmo profundo, esa llama que tiene adentro”.

Osvaldo Cádiz, finalmente, dice que lo primero que aprendió de Margot Loyola es “el profundo amor y respeto por los pueblos y el dolor por las injusticias que sufren”. Luego, recuerda cuando hacían clases juntos: “A los alumnos les decíamos que no íbamos a enseñarles que esta es la verdad absoluta. Venimos a mostrar puertas y ventanas, ustedes sabrán por qué ventanas miran y por qué puertas salen y qué camino toman, pero lo que hagan, que esté cimentado en un profundo estudio y cariño por el hombre que es portador de estas manifestaciones. Eso les decíamos y es otra gran enseñanza que me deja Margot: aprender a ver, a respetar y a querer. Más que la danza, lo que importa es su portador; más que la canción, importa quién la canta, cómo la canta y por qué la canta”.

El próximo 15 de septiembre, Margot Loyola cumplirá 97 años. Continúa recibiendo personas en su casa, pero ya no da entrevistas ni tampoco hace apariciones públicas. En mayo pasado, incluso, un comunicado salió al paso de un supuesto deterioro de su estado salud.

¿Cómo está ella ahora?

Osvaldo Cádiz, su marido, su compañero de investigaciones, su alumno, lo responde: “Margot no está enferma. Le hemos hecho exámenes y está todo muy bien, pero es como una velita que se cansó de alumbrar y se está apagando. Como decimos en el campo, tiene 96, pero anda en los 97. Ella decidirá el momento en que diga “me voy de Chile y me despido de toda la gente que me quiere y pregunta por mí’. Está muy tranquila, eso es lo principal”.

lunes, junio 22, 2015

III Ciclo de Vientos y Percusión



Comunicado de prensa

Ya convirtiéndose en una tradición,  en este tercer Ciclo de Viento y Percusión UC, al igual que en sus dos versiones anteriores, destaca  la gran inclusión de obras del siglo XX y XXI.
En esta oportunidad este ciclo tendrá lugar los días martes del mes de julio en el Centro Cultural Gabriela Mistral. La entrada es liberada.

Martes 7 de Julio Compositores franceses del siglo XX, de Claude Debussy a Gérard Grisey Tal como lo indica el título de este concierto, este concierto está dedicado a obras de compositores franceses del siglo XX, haciendo un recorrido que incluye obras emblemáticas como el Prélude à l'après-midi d'un faune de Claude Debussy (1862-1918), pasando por obras de otros íconos como Pierre Boulez (1925) y  Oliver Messiaen (1908-1992),  y finalizando con Gérard Grisey (1946-1998).
La interpretación está a cargo del Ensamble Contemporáneo UC integrado por: Karina Fischer, flauta; Rodrigo Herrera, oboe; Dante Burotto y Francisco Gouet, clarinetes; Davor Miric y Gonzalo Beltran, violines; Penelope Knuth, viola; Alejandro Tagle, cello; Carlos Arenas, contrabajo; Luis Alberto Latorre, piano; Mario Alarcón, armonio; Gerardo Salazar, percusión; Aliocha Solovera, dirección.

Martes 14 de Julio Clásicos e Iberoamericanos en Cuarteto de Saxofones  El programa de esta jornada, nos muestra las distintas facetas interpretativas del Cuarteto de Saxofones como agrupación, a través de un repertorio ecléctico que abraca la música clásica, latinoamericana y el jazz.
Los intérpretes de este concierto son el Cuarteto de Saxofones Oriente integrado por: Alejandro Rivas, saxofón soprano; Pablo Vega, saxofón alto; Miguel Villafruela, saxofón tenor; Karem Ruiz, saxofón barítono.

Martes 21 de Julio Los Clásicos de Siempre para Piano y Vientos  El programa de esta jornada, incluye  las obras más populares de los diferentes estilos y nacionalidades para quinteto de vientos y piano. Todas ellas, de alguna manera, han servido de inspiración para sus contemporáneos, y al mismo tiempo han establecido una agrupación estable a lo largo de la historia de la música.
Los intérpretes de este concierto son: Karina Fischer, flauta; Rodrigo Herrera, oboe; Francisco Gouet, clarinete; Marina Martelli, fagot; Ricardo Aguilera, corno; Camilo Gouet, piano.

Martes 28 de Julio Clásicos de la percusión del Siglo XX y más El último programa de este ciclo, está dedicado íntegramente a la percusión. En la primera parte, escucharemos obras del ámbito académico, en donde destaca la Tercera Construcción de John Cage (1912-1992).
La segunda parte del programa, se centra en música de raíz más popular, en donde destaca el estreno en Chile de Piedra Negra  Víctor Mendoza.
La interpretación de este concierto está a cargo de: Sebastián Moya, contrabajo; y el Grupo de Percusión UC integrado por: Felipe Bravo, Felipe Leiva, Cesar Vilca, Tomas Moreno y el profesor Carlos Vera Pinto en la dirección.



miércoles, junio 03, 2015

Concierto de Aniversario UC 2015

Comunicado de prensa

Este 2015, en la conmemoración del día del Sagrado Corazón, queremos rendir homenaje a nuestra casa de estudios a través de sus alumnos, que son los que le dan vida a la universidad y reflejo de su misión de excelencia en conocimientos y entrega de valores al servicio del país. Es por esto que en este significativo concierto, serán protagonistas cuatro de sus más destacados estudiantes, que serán acompañados por sus compañeros y profesores.

En la primera parte del programa, disfrutaremos del Divertimento en sib mayor K137 para orquesta de cuerdas de W. A. Mozart; la Ciaccona en sol menor de T. Vitali, en la realización de F. David y orquestación de O. Respighi; y el Rondó Op.94 de  A. Dvorak.
La segunda parte del programa estará dedicada íntegramente a W. A. Mozart. De él escucharemos el concierto en sol mayor KV 313/285c  para flauta sola y orquesta y el aria de concierto Misero! o sogno  K431.

Como es tradición, este concierto se realizará en el Salón Fresno del Centro de Extensión UC, ubicado en Alameda 341, metro Universidad Católica, el jueves 11 de junio a las 19:30 hrs. La entrada es liberada.
La interpretación está a cargo de la Orquesta Academica UC, concertino Profesor Gonzalo Beltrán; los solistas: Fernando Espinoza, violín; Marco Carrasco, violonchelo; Alexis Contreras, flauta traversa; y Diego Arellano, tenor; dirección general Profesor Alejandro Reyes.

martes, mayo 19, 2015

Margot Loyola: Una vida marcando a generaciones de músicos chilenos


El Mercurio

En medio de versiones de que su salud atraviesa un mal momento, Osvaldo Cádiz, esposo de la folclorista de 96 años, despeja las dudas, recuerda momentos claves de su vida y reflexiona sobre el legado que deja para la cultura nacional.

Javier Contreras

"Mire, comadre, uno tiene que decidir el momento en que se muere, en que se va", le dijo Violeta Parra a Margot Loyola, entonces amigas inseparables, meses antes de que la autora de "Volver a los 17" se quitara la vida. Pero Loyola discrepó: "Yo no, porque yo no me quiero morir". De ese diálogo han transcurrido más de cinco décadas, y la compositora y folclorista Premio Nacional de Artes Musicales todavía se aferra a ese deseo. A los 96 años -nació en Linares un 15 de septiembre de 1918-, Margot Loyola sigue eligiendo vivir.

"Últimamente ha recibido visitas de un italiano", dice su esposo Osvaldo Cádiz (73), mientras ella descansa en su habitación. "De franco deterioro", puntualiza el hombre y luego suelta una carcajada. Echa mano a la picardía para restarle dramatismo a las versiones de que en las últimas semanas su salud ha empeorado, al borde de encender las alarmas de una inminente desgracia.

"Naturalmente que a estas alturas está con los achaques propios de los años. Se cuida mucho de los fríos. La levantamos poco porque nos han dicho que tenemos que evitar los cambios bruscos de temperatura. Para no tener problemas, tiene que estar tomando remedios todos los días", explica Cádiz, su compañero desde principios de los 60 -se conocieron cuando él tenía 15 y ella 39-y marido
desde 1990.

Pese a los cuidados, Margot se las arregla para mantenerse activa. "Ella sigue recibiendo alumnos, sigue corrigiéndoles, sigue dictándole letras, sigue enseñándoles rasgueos de guitarra, y a pesar de lo poco que se levanta, también les enseña movimientos de pañuelos y movimientos de brazos", explica.
Gepe, Juga di Prima, Natalia Contesse, Daniel Muñoz y los integrantes de El Parcito se cuentan entre quienes han visitado a la maestra para aprender de ella técnicas compositivas y de interpretación, así como para interiorizarse de los géneros del folclore nacional y de sus manifestaciones en las distintas regiones del país. Cádiz recuerda en particular una conversación que Loyola tuvo con Lulo, miembro del grupo hip-hop Legua York a quien le tiene un gran cariño. "'Nosotros también en la tradición tenemos rap', le discutía Margot. 'De dónde', le dijo el joven. Y ella empezó a tocar la guitarra y se puso a 'rapear' un canto recitativo: 'huifa, rendija, la mama, la hija, Rancagua, Pisagua, le lloran la guagua. Y Lulo dijo: '¡de veras!'"

Como la principal folclorista del país y reconocida investigadora -el método que utiliza para sus estudios de los cantos de tradición oral es referido en las universidades estadounidenses como el de "la chilena"- ha sido inspiración constante para los artistas nacionales. "Y transversal", enfatiza su esposo y mano derecha en labor académica. "Desde Los Huasos Quincheros hasta Víctor Jara, todos han admirado su trabajo", agrega.

Cádiz recuerda su relación con Jara: "Cuando Víctor iba a trabajar en terreno, llegaba después con temas que estaba estudiando. Y partía donde Margot para hacérselos escuchar. Y Víctor le decía: 'esto qué cosa es', 'cómo lo podemos clasificar'. Tenían una relación muy linda desde que en 1961 hicieron una gira juntos cuando él estaba en Cuncumén". Con Los Huasos Quincheros, a quienes Loyola ha prestado varias de sus canciones, había un respeto mutuo, en particular por Benjamín Mackenna. "Después del golpe militar, estuvo muy preocupada de los amigos folcloristas y profesores que estaban detenidos, y ayudó a sacar a algunas personas de Chile. El puente fue Benjamín Mackenna, que estaba a cargo de la cultura", revela.

Pero de todos los artistas a los que guió, fue Violeta Parra quien le cambió la vida. "Tuve la gran suerte de verlas a las dos juntas; conversar, cantar, intercambiarse los temas que estaban componiendo, eras dos volcanes", rememora Cádiz. Y continúa: "Ella conoció a la Violeta actuando en una fonda en la Quinta Normal. Se acerca y la felicita porque había cantado dos temas propios. Margot le pregunta si los tiene inscritos y le dice que no. Llegan a la casa de Margot, y Margot le transcribe y le inscribe estos temas. Al poco tiempo le pide que sea la madrina de Rosita Clara, con Nicanor como padrino".

"Ella le cantaba y dictaba sus canciones, y Margot anotaba y transcribía. Violeta no sabía partituras. Cuando se encuentran, Margot la invita a escribir las partituras en sus temas y luego la lleva a las diferentes radios, y la promociona, entendiendo que Violeta era una figura extraordinaria", explica Juan Pablo López, director ejecutivo de la Academia Nacional de Cultura Tradicional, organización que administra el legado formativo de la folclorista (su contraparte musical recae en el grupo Palomar).

Un legado que bien vale recordar hoy, cuando Margot Loyola insiste en su determinación de abrazar la vida. De abrazar un país. Porque pocas nombres resumen mejor en su biografía la identidad de Chile. "Cuando le han preguntado donde le hubiera gustado haber nacido, la maestra ha dicho siempre, con toda fuerza: 'en mi país, no podría haber nacido en otro país'".

Amiga de la Presidenta

Loyola ha cultivado una estrecha amistad con Michelle Bachelet. Hasta hoy la Mandataria usa un anillo con forma de kultrun que le regaló la folclorista y que sirve para "alejar las malas vibraciones y atraer lo positivo".

III Ciclo de Cuerdas UC




Comunicado de Prensa

Este 2015, durante el Ciclo de Cuerdas UC, tendremos la oportunidad de escuchar bellísimas obras en donde son protagonistas los instrumentos de cuerdas frotadas, incluyendo obras de cámara con otros instrumentos, el cuarteto de cuerdas, y  la orquesta de cuerdas. Como novedad, se realizarán dos conciertos que contemplan obras de Dmitri Shostakovich  como un homenaje a los 40 años de su muerte, incluyendo el estreno en Chile de  las Seven Romances by poem of Alexander Blok Op.127.
Estos conciertos se realizarán todos los martes del mes de Junio a las 19:30 hrs en el Centro Cultural Gabriela Mistral. La entrada es liberada.

Al igual que en el 2014, estos conciertos se repetirán los días jueves a las 13:00 hrs, en el  Auditorio del Complejo Andrónico Luksic Abaróa del Campus San Joaquín, siendo aquí de entrada liberada.
Martes 2 de Junio “Violons dans le soir” Música de Cámara de Camille Saint Säens Tal como lo indica el título de este concierto, la música de esta jornada está dedicada íntegramente a obras de cámara del compositor Camille Saint Säens (1835-1921), incluyendo el estreno en Chile del Cuarteto N°1 Op. Póstumo  y de la Serenata Op. 27.

Los intérpretes de este concierto son: Doris Silva, soprano; David Nuñez, violín; Penelope Knuth, viola; Martin Osten, violoncello; Camilo Brandi, órgano; Mario Alarcón, piano.
Repetición: Jueves 4 de Junio en el Auditorio del Compleo Andrónico Luksic Abaróa del Campus San Joaquín a las 13:00 hrs. Entrada Liberada.

Martes 9 de Junio Shostakovich a cuarenta años de su muerte En la primera parte del programa, oiremos el Cuarteto N°3, el que fue escrito en pleno sitio de Stalingrado, donde residía Shostakovich. En la segunda parte del programa, disfrutaremos del Quinteto con piano Op.57, considerada una de las obras emblemáticas del compositor.
Los intérpretes son: Liza Chung, piano; y el  Cuarteto Académico UC integrado por, Frida Ansaldi y Gonzalo Beltrán, violines;  Oriana Silva, viola;  Alejandro Tagle, violoncello.
Repetición: Jueves 11 de Junio en el Auditorio del Complejo Andrónico Luksic Abaróa del Campus San Joaquín a las 13:00 hrs. Entrada Liberada.

Martes 16 de Junio J.S. Bach y G. F Händel: 330 años Este concierto está pensado como un homenaje a dos grandes genios del barroco destinadas a los instrumentos de cuerdas. En el caso de las obras escogidas de Händel, éstas corresponden a la síntesis de estilos y formas que provienen de las tendencias compositivas italianas y, en menor medida, francesas, como son la Sonata Op 1, la Sonata en Trio Op 5 y la Ciacconna de la partita N°2. Para el caso de Bach, la Sonata en sol mayor para viola da gamba y clavecín obligado BWV1027 es una transcripción hecha por J.S. Bach de una sonata originalmente escrita para dos flautas traveseras y bajo continuo.
Los intérpretes de este concierto son: Molly Flanagan, soprano Diego Arellano, tenor; Israel Gutiérrez, violín; Felipe Muñoz, violín; Patricio Velásquez Violín; Paula Rosales, violín; Miguel Millanao, violonchelo; David Carrasco, violonchelo, Florencia Bardavid, viola da gamba; Camilo Brandi, clavecín.
Repetición: Jueves 18 de Junio en el Auditorio del Complejo Andrónico Luksic Abaróa del Campus San Joaquín a las 13:00 hrs. Entrada Liberada.

Martes 23 de Junio Orquesta de Cuerdas Este programa está dedicado a obras del periodo clásico-romántico escritas para orquesta de cuerdas. En primer lugar, disfrutaremos de el Divertimento en Sib Mayor KV 137 / 125b de W. A. Mozart (1756-1791), en donde, a pesar de su simplicidad, se puede apreciar el genio melódico del compositor, y su gusto por los giros armónicos sorpresivos. Continuamos el programa con el Concierto para viola en el estilo de J. C. Bach de Henri Casadesus (1879-1947),  famoso violista francés, quien dedicó gran parte de su quehacer al redescubrimiento de obras y compositores olvidados. Finalizamos el programa con Sinfonía para cuerdas No. 8 en Re Mayor, MWV N° 8 de Felix Mendelssohn (1809-1847),  en donde se observa una transición entre el estilo estricto de su maestro Carl Friedrich Zelter, y la escritura elegante y lírica que caracterizaría posteriormente la obra de Mendelssohn.
La interpretación está a cargo de: Oriana Silva, viola; Orquesta de Estudiantes UC bajo la dirección del profesor Gonzalo Beltrán.
Repetición: Jueves 25 de Junio en el Auditorio del Complejo Andrónico Luksic Abaróa del Campus San Joaquín a las 13:00 hrs. Entrada Liberada.

Martes 30 de Junio Semblantes de Rusia en el siglo XX Este programa nos muestra dos aspectos de la Rusia del siglo XX, a través de la música de Igor Stravinsky (1882-1971) y Dmitri Shostakovich (1906-1975). La primera obra a escuchar es Le Baiser de la fée: Divertimento (1937) de Stravinsky, en donde se aprecia la Rusia elegante, llena de fantasía y exotismo.  Continuamos en la segunda parte, con las Seven Romances on Poems by Alexander Blok Op 127 de Shostakovich (estreno en Chile) donde damos un giro de 180° para mostrar la Rusia de la posguerra, lúgubre y desde una mirada muy personal y depresiva.
La interpretación está a cargo de: Doris Silva, soprano; Gonzalo Beltrán, violín; Sebastián Mercado, violoncello; Pablo Terraza, piano.
Repetición: Jueves 2 de Julio en el Auditorio del Complejo Andrónico Luksic Abaróa del Campus San Joaquín a las 13:00 hrs. Entrada Liberada.

miércoles, mayo 13, 2015

lunes, mayo 11, 2015

Concierto Orquesta de Cámara DEMUS/UMCE - Mi 13, 20h Parroquia el Buen Pastor


Joe Vasconcellos, la fiesta continúa



Comunicado de prensa

Uno de los cantautores más queridos de la música chilena con mas de 20 años de ininterrumpida presencia en los escenarios festeja su presente lanzando una nueva canción 'María' con un gran concierto en el Club Chocolate el próximo 11 de junio.

ESCUCHA María 

Son dos décadas desde la edición de 'Toque' su tercer álbum como solista después de Congreso , trabajo que le permitió debutar en la difusión radial a través de canciones como 'Mágico' y 'Solo por Esta Noche'. Y a la fecha el músico no ha dejado de tocar recorriendo Chile y escenarios extranjeros con su música, popular y vigente.  Y a su armadura de hits radiales suma nuevas canciones como 'Ser Feliz' y su próximo estreno radial 'María' incluida en su más reciente trabajo 'Llamadas Vol.1' (CHV Música, 2014).

'La canción María, es un homenaje a los inmigrantes que han llegado a nuestro país, con sus costumbres, su timidez y sus ganas de cumplir un sueño' dice Joe. "María ha tenido una gran aceptación en vivo durante nuestra gira de verano, esperamos que siga su bonito camino" agrega el autor.

Solo este 2015 el músico ha realizado más de 30 conciertos por el país mostrando su espectáculo 'Llamadas' que retorna a la capital el próximo jueves 11 de junio en el Club Chocolate de Bellavista. Show en el que no faltan clásicos como 'Mágico', 'Las Seis', 'Solo por Esta Noche', 'Sed de Gol', 'Preemergencia', 'La Funa', 'Hijo del Sol Luminoso', 'La Joya del Pacifico', 'Ciudad Traicionera' y 'Huellas' con la identidad y perdurabilidad de su autor.

Las entradas para el concierto están a la venta directamente a través de www.joevasconcellos.cl desde $8.000 (sin recargo por servicio) y valor especial más CD 'Llamadas'.

Vale Moï presenta su disco debut 'Quiébrate' en Sala Master


Comunicado de prensa

La cantautora chilena presentará su primer disco 'Quiébrate' el miércoles 20 de mayo en Sala Master. En radios comienza a destacar el primer sencillo 'Te Desdibujo'.
ESCUCHA SINGLE 

Valentina Moyano es cantante, compositora, psicóloga y sonoterapeuta. Desde su infancia estuvo ligada a distintos géneros artísticos como la danza y la música hasta estudios formales en la Escuela Moderna de Música en Santiago y Sonoterapia en San Francisco, California. Es en Estados Unidos donde comenzó el trabajo de composición de su primer álbum 'Quiébrate', producido entre mayo y octubre 2014 en la ciudad de Los Ángeles y que será publicado este 20 de mayo a través del sello KLI Records (Yael Meyer, Tunacola).

Después de colaboraciones en cine y teatro, la artista comenzó a crear las canciones que forman parte de su primer disco como Vale Moï. 'Quiébrate', está compuesto de 6 canciones en tono folk pop, cadencioso y atemporal con influencias del jazz y el pop contemporáneo.  El primer sencillo ‘Te Desdibujo’ muestra la dulzura y fidelidad de su propuesta. Producido por Bill Lefler (productor de Ingrid Michaelson y Yael Meyer).

Lanzamiento Vale Moï – ‘Quiébrate’
Día del evento: Miércoles 20 de Mayo, Sala Estudio Master (Miguel Claro 509).
Entrada: $4.000 preventa escribiendo a preventa@valemoimusic.com / $5.000 puerta

www.valemoimusic.com
www.soundcloud.com/valemoimusic
Youtube

Festival Músicas del Mundo


jueves, abril 30, 2015

Lucho Córdova y Alfredo Espinoza: El jazz pierde a sus dos maestros

Lucho Córdova
El Mercurio

En Providencia y en Pudahuel fallecieron el baterista antofagastino y pionero del Club de Jazz , y el saxofonista porteño, considerado el mayor improvisador chileno de todos los tiempos.

IÑIGO DÍAZ

Córdova: el gran generador de Swing

"Antes que apareciera Lucho Córdova, la batería era un instrumento con el que delirábamos solo en las películas norteamericanas. Todos éramos súbditos vía celuloide de Gene Krupa. Pero cuando Córdova irrumpió en el Club de Jazz, nos convertimos al cordovismo", escribió Antonio Skármeta para "Mi batería y yo", las memorias de José Luis Córdova Ballesteros.

El músico falleció a los 93 años la noche del martes debido a complicaciones cardíacas y respiratorias. Sus restos están siendo velados en la iglesia Santo Toribio (La Capitanía 473), y su funeral se realizará mañana a las 10:00 en el cementerio Parque del Recuerdo, ocasión en que tocará la actual Orquesta Huambaly, que Córdova integró entre 1954 y 1959.

"Se nos fue el último mohicano. Córdova era el hombre de batalla, el que tenía que salir a tocar cada noche y responder a las exigencias de un mercado que entonces era muy dinámico. Ser músico popular en los 40 y 50, cuando tenías que manejar todo tipo de ritmos, era un enorme desafío", dice el musicólogo Álvaro Menanteau.

Antofagastino de nacimiento, Córdova fue cada vez un pionero. Comenzó a tocar la batería en 1940 y llegó a convertirse en el primer improvisador de hot jazz . Fue uno de los fundadores del Club de Jazz en 1943; y el primero en tocar jazz en el Teatro Municipal, en 1972. "Lucho fue un compañero de escenario y de la vida. Era un tipo que naturalmente te hacía llevar el ritmo con el pie", dice el trompetista Daniel Lencina. "Está el que tiene swing y el que no lo tiene, por mucho que muestre gran técnica. Lucho Córdova fue uno de los grandes generadores de swing", agrega el baterista

Córdova fue empleado fiscal y hombre de radio, además de jazzista por ocho décadas: "Toqué con todos los músicos, desde Luis Aránguiz, el trompetista de los comienzos, hasta Cristián Cuturrufo, el trompetista contemporáneo (...) Decidí ganarme la vida como músico de jazz en Chile y eso fue muy especial".


Alfredo Espinoza

Espinoza: un melodista irrepetible

El longplay de la agrupación argentina La Porteña Jazz Band no indicaba los créditos correctamente, pero el crítico Pepe Hosiasson tomó nota de la indicación "A. Espinoza". Aquel era el mejor músico en la grabación. Cuando Hosiasson viajó a Buenos Aires preguntó por el tal A. Espinoza, le dijeron "ah sí, el chileno".

"¿Cómo el chileno? No puede ser chileno porque alguien que toca así yo lo conocería", respondió. En efecto, Alfredo Espinoza Cabezas, saxofonista alto y clarinetista, nacido en 1942, en el Cerro Cordillera de Valparaíso, se había mudado a Argentina siendo niño con su familia, "y finalmente se formó allá. Hizo historia en Buenos Aires y durante todos los años 70 fue un ídolo en París", recapitula Hosiasson. Fue conocido en Francia como "el chileno del saxofón", y el aura misteriosa que acompañó un desorden mental también contribuyó a generar esa leyenda.

Espinoza murió la mañana de ayer debido a múltiples complicaciones. Había sufrido un enfisema pulmonar y un accidente cerebrovascular, además de ser operado por un tumor. Su velorio se realiza en la capilla Casas del Sendero (Av. Pajaritos 1552, Maipú), y hoy, a las 14:00 horas, será trasladado al cementerio Parque del Sendero.

"Nunca toqué con un músico tan creativo y genuino. En los últimos veinte años fuimos compañeros. Nos juntábamos a tocar a dúo en mi casa en 1994 y después llevamos esos ensayos frente a un público en el Mesón Nerudiano, donde tocamos por años sin parar, hasta que se enfermó. Alfredo era un melodista que atravesaba las armonías", señala el pianista Giovanni Cultrera.

En 2011 debió retirarse para siempre, pero su figura quedó salvaguardada con el disco "Retrospectiva" (2012), que reúne sus grandes solos desde 1975; el documental "Escape al silencio" (2009), que reconstruye su mito en Francia, y la biografía "Alfredo Espinoza jazzman. Legendario y oscuro" (2013), del italiano Duccio Castelli.

Vicente Bianchi recibirá grado de Doctor Honoris Causa por parte de la UTEM



Radio Beethoven

La Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), tras una decisión unánime del Honorable Consejo Superior, otorgará al connotado artista nacional, Vicente Bianchi, el grado académico de Doctor Honoris Causa, debido a su “brillante trayectoria profesional como estudioso de la música y extraordinaria vocación como pianista, compositor y arreglador orquestal”. Bianchi fue también creador del himno de esa casa de estudios.

Desde que inició su formación en el Conservatorio Nacional de Música, Vicente Bianchi Alarcón (n.1920) ha destacado sobre todo en su interés por rescatar la raíz chilena. Musicalizó poemas de Neruda en canciones basadas en formas vernáculas como la tonada y la cueca y en 1998 obtuvo el primer lugar en la competencia folclórica del XXXIX Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar con “La noche de Chillán”, escrita sobre versos inéditos del poeta.

La ceremonia de reconocimiento se realizará este miércoles 6 de mayo a contar de las 11:00 horas en el Salón de Honor de la Universidad Tecnológica Metropolitana, ubicado en Casa Central, Calle Dieciocho 161, Santiago Centro.