lunes, junio 19, 2017

Maximiano Valdés en su mes más intenso: estrena obra de Penderecki y dirige "Rigoletto"

El Mercurio

El conductor llega esta semana a nuestro país y con ello dará inicio a una de sus estancias más fructíferas como director invitado de la Filarmónica. En el Municipal de Santiago dirigirá, el 27 y 28 de junio, el Concierto para guitarra y orquesta del legendario compositor polaco, con el que mantiene -desde hace décadas- una estrecha amistad. Y, desde el 14 de julio, abordará la popular creación verdiana.  

Maureen Lennon Zaninovic 

Maximiano Valdés pregunta si hace mucho frío en Chile. Quiere prepararse física y anímicamente, sobre todo porque, desde hace nueve años, se ha ido acostumbrando a temperaturas mucho más cálidas. El director titular de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico y del Festival Casals, y sin duda una de las batutas chilenas con mayor proyección internacional, llegará esta semana a nuestro país para instalarse por casi dos meses en Santiago.

La razón de esta visita es doble. La primera -que promete convertirse en uno de los imperdibles de la temporada de conciertos 2017- contempla los días 27 y 28 de junio (19:00 horas). En ambas fechas dirigirá, en el Municipal de Santiago, el estreno latinoamericano del Concierto para guitarra y orquesta del compositor polaco Krzysztof Penderecki (1933). Y desde el 14 de julio se sumará a la temporada de ópera del teatro de Agustinas con "Rigoletto", de Verdi .

Desde una geografía paradisíaca donde el sol brilla constantemente sobre las atractivas casas multicolores del Viejo San Juan, Maximiano Valdés no esquiva la difícil situación económica por la que atraviesa Puerto Rico. Como es de público conocimiento, la isla contrajo deudas que ascienden a US$ 123 mil millones.

"Esta es un orquesta financiada enteramente por el Estado y lo mismo ocurre con el Festival Casals. Por ahora, gracias a Dios, no nos ha pasado nada. Nuestro presupuesto, pese a la crisis, sigue siendo el mismo. Seguimos adelante porque yo creo que aquí existe una conciencia bastante grande de que la orquesta es una institución fundamental para la cultura de la isla y para su prestigio. Acabamos de terminar nuestra temporada de conciertos con una presentación magnífica del gran violista chileno Roberto Díaz, con una obra que la compositora estadounidense Jennifer Higdon escribió especialmente para él", comenta Valdés.

"Uno de nuestros grandes viejos"

Los conciertos en el Municipal significan la concreción de un sueño muy anhelado por el director chileno, quien mantiene -desde hace más de una década- una estrecha relación con el legendario compositor polaco.

A mediados de los 90, en Madrid, en una presentación con la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA) -de la que fue director titular durante 16 años- recibió la visita de Penderecki. "Se acercó muy cariñoso y me dijo: '¿Usted es de Chile? Ese es el único país de Latinoamérica donde aún no he estado'. Hasta el día de hoy no había sido posible estrenar una gran obra de él en nuestro país o invitarlo a dirigir. ¡Qué pena! Él es uno de nuestros grandes viejos. Es uno de los pocos que van quedando vivos, y bien pudimos haber hecho el esfuerzo para traerlo a Santiago", dice. Maximiano Valdés añade que, a raíz de ese encuentro madrileño, le extendió al músico polaco una invitación para dirigir su agrupación asturiana. "Comenzó una relación anual, con varias visitas y colaboraciones con nuestra orquesta. Él venía constantemente a dirigir sus obras y las de otros creadores contemporáneos, e incluso su Octava Sinfonía la terminó en mi casa. También me ha invitado a sus celebraciones más importantes: sus cumpleaños 75 y 80. Ahora me estoy preparando para sus 85 años. En cada uno de estos homenajes musicales invita a directores de todo el mundo, como el ruso Valery Gergiev. Para mí es un honor contar con su aprecio".

Krzysztof Penderecki ha sido uno de los grandes creadores del siglo XX. Con un corpus amplio y variado, ha transitado por el oratorio, la ópera y la sinfonía. Muchos expertos lo sitúan en la vanguardia más agresiva, gracias a obras como "Treno por las víctimas de Hiroshima", que comienza con grandes estridencias, en alusión al horror que se generó tras la explosión de la bomba.

"Tiene casi 85 años y no para. ¡Es impresionante su ritmo! Continúa componiendo y dirigiendo sus obras más grandes como 'Las siete puertas de Jerusalén' y su 'Credo' para cinco solistas, coro y orquesta. Está trabajando en una serie de cantos chinos y la Ópera de Viena le comisionó una obra para un importante aniversario de este teatro austríaco", comenta Valdés.

En abril de 2016, el director chileno fue invitado al Festival Beethoven de Varsovia para conducir la Sinfonía N° 4 de Penderecki y el estreno mundial del Concierto para guitarra del creador polaco con el solista Lukasz Kuropaczewski. "El concierto original fue estrenado en 1983 para viola. El músico lo escribió para una agrupación del Sistema de Orquestas Juveniles de Venezuela. Tuvo tanto éxito que -años después- se hizo una versión para cello y clarinete. El joven guitarrista polaco Lukasz Kuropaczewski, alumno del gran músico cubano Miguel Barrueco, le propuso a Penderecki realizar otra versión para guitarra, pero el compositor estaba un poco dudoso porque la guitarra solista supone una sonoridad mucho más contenida. Finalmente se hizo un retoque a la partitura original, adaptándola para pocos instrumentos de cuerdas, celesta y percusión. El estreno fue toda una curiosidad y una revelación. Lukasz nos dejó a todos deslumbrados. En una visita a Chile le conté de este estreno al director del Municipal de Santiago, Frédéric Chambert, y de inmediato me propuso contactar al solista y mostrar esta obra en el escenario capitalino".

El director chileno se explaya: "Después de haber escrito 'Treno por las víctimas de Hiroshima', una obra tremendamente actual y de vanguardia, Penderecki dio un vuelco y compuso su Segunda Sinfonía para la Filarmónica de Nueva York. De modo que este Concierto para guitarra es la continuación de un nuevo estilo compositivo. Guarda el gesto tonal, pero quita la armonía, la priva del contenido armónico. Es una obra muy interesante. Dura 18 minutos y tiene otra novedad que será muy usada después por el propio Penderecki, es decir, estamos ante una obra de un solo movimiento".

Un hombre muy taciturno

Valdés revela aspectos de la personalidad de este músico. "Es un hombre muy taciturno, muy callado, muy gentil, suave y fino. Cuando uno le habla te mira como si él estuviera bajando de la luna, porque siempre está pensando en una composición. De repente saca papel y lápiz y escribe algo. Tiene a su lado a una mujer absolutamente extraordinaria: Elzbieta. Llevan casados toda una vida. Ella es una fuerza de la naturaleza. Sin ella, este hombre no sería lo que hoy es. Su esposa le organizó la vida moderna, lo sacó de Cracovia y lo convirtió en una figura internacional".

El programa en el Municipal de Santiago también incluye la Sinfonía N° 25 en Sol menor, K. 183 de Mozart y la Segunda Sinfonía de Schumann. "El teatro me pidió una obra del compositor de Salzburgo y escogí esta pieza porque no ha sido tan abordada en Chile. En esta Sinfonía las trompetas tienen un rol muy protagónico y unificador. Representa un momento muy importante porque su autor estaba saliendo de una depresión muy grande. Schumann tuvo una vida con altos y bajos, pero esta es una Sinfonía muy positiva, contrariamente a la Cuarta, que es la más terrible", dice el director chileno.

Sobre sus compromisos más inmediatos, añade que el 24 de agosto volverá al Teatro Colón a dirigir a la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires y al célebre violinista Pinchas Zukerman. También tiene compromisos en México y con la Filarmónica de Bogotá. "El 2018 lo tengo bastante lleno. Voy a dirigir la ópera 'Werther' con Piotr Beczala, y lo que me tiene muy ilusionado, en enero, debutaré con la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil en la Quinta Vergara y en las Semanas Musicales de Frutillar, como parte de los 50 años de este encuentro. Será, además, mi estreno en el Teatro del Lago".

 Programarse:

Municipal de Santiago
Maximiano Valdés dirige a la Orquesta Filarmónica de Santiago
27 y 28 de junio, a las 19:00 horas
Entradas desde $3.000

"Rigoletto", de Verdi
Desde el 14 de julio
19:00 horas
Entradas desde $7.000

Conversatorio sobre los problemas del circuito artístico

El Mercurio

El director del Museo de Arte  Latinoamericano, Malba, Agustín Pérez Rubio, conversará hoy con Alejandra Villasmil, directora de la revista digital Artishock, de temas como el papel de los museos en el contexto actual, los modelos de gestión y la curaduría como práctica en constante revisión. A las 20:00 horas, en el Auditorio 3 de la Facultad de Artes de la UC, Campus Oriente. Entrada libre.

Importante orquesta japonesa debuta en Santiago

El Mercurio

Entre el 23 y el 27 de junio se presentará la Orquesta Filarmónica de Geidai de la Universidad de las Artes de Tokio. El programa incluye piezas niponas, la Séptima Sinfonía de Beethoven y una obra del compositor chileno Eduardo Cáceres.  

Maureen Lennon Zaninovic 

Una intensa semana de conciertos tendrá la Orquesta Filarmónica de Geidai, de la Universidad de las Artes de Tokio, en nuestro país. Como parte de la conmemoración de los 120 años de relaciones bilaterales entre Chile y Japón, el conjunto debutará en Santiago el viernes 23 de junio. En dicha fecha, al mediodía (gratis), en el Centro Cultural Palacio La Moneda -junto a la Orquesta Sinfónica Estudiantil Metropolitana-, la agrupación abordará piezas latinoamericanas y niponas, entre otras obras.

El sábado 24 y el domingo 25, a las 19:00 horas, será el turno del Municipal de Santiago (entradas desde $14.000), con dos programas bien diversos. El sábado, por ejemplo, el conjunto abrirá con el poema sinfónico "El Moldava", de Smetana. La obra será acompañada por imágenes del Proyecto Astronómico TAO, capturadas en el observatorio del cerro Chajnantor, en Atacama. Le seguirá "Ten-Chi-Kyo-Ou", que es un concierto para Wadaiko (tambor japonés) y Orquesta del director de este conjunto, Isao Matsushita, y la presentación finalizará con la Sinfonía N° 8, de Dvorák.

El domingo, en tanto, los platos fuertes serán la Séptima Sinfonía de Beethoven; "Las preguntas", del compositor chileno Eduardo Cáceres, e "Hi-Ten-Yu", de Matsushita.

El último concierto será el martes 27, en el Teatro de la Universidad de Chile, a las 19:40 horas (entradas desde $6.000).

Música y poesía

La historia de la Orquesta Filarmónica se remonta a 1898. Ese año se funda, bajo el alero de la Escuela de Música de Tokio, actual Facultad de Música de la Universidad de las Artes de Tokio. Está conformada por instrumentistas profesionales japoneses y sus integrantes capacitan permanentemente a estudiantes de música.

"Nuestro repertorio es variado. Va desde lo clásico a lo contemporáneo: Bach, Beethoven, Brahms, Tchaikovsky, Stravinsky, Takemitsu y Messiaen, por nombrar a algunos compositores", señala su director, Isao Matsushita, un destacado músico nipón formado en Alemania. Su obra "Hi-Ten-Yu" fue ejecutada en 2000 por la Filarmónica de Berlín, bajo la dirección de Kent Nagano.

"'Hi-Ten-Yu' ha sido estrenada en muchos países, lo que me llena de orgullo", cuenta y agrega que, al igual que "Ten-Chi-Kyo-Ou", en escena hay un Wadaiko, un instrumento tradicional de Japón, "que se suele utilizar en los 'matsuri': un ritual original de mi país. Este instrumento cumple un papel muy impresionante, porque de alguna manera conecta la tierra con el cielo".

"Las preguntas", de Eduardo Cáceres, son cinco piezas breves para barítono estrenadas en l985, pero revisitadas en 2004, en el marco del centenario del nacimiento de Pablo Neruda. Cáceres comenta que fue el propio director Isao Matsushita quien lo contactó para que la Filarmónica de Geidai la interpretara en el Municipal, con el barítono chileno Patricio Sabaté.

"He trabajado con los poemas de muchos autores chilenos, entre otros, de Huidobro y Elicura Chihuailaf. Me gusta la poesía póstuma de Neruda y por eso decidí musicalizar su libro 'Las preguntas'. Esta obra nace de mi afinidad con la poesía y con la orquestación, que es parte de mi preocupación académica; de hecho soy académico de orquestación de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile", dice el músico. Cáceres puntualiza que, además de presentarla en nuestro país, "el ciclo se cerrará, porque este proyecto también incluye un estreno en Japón".

Ópera para todos exhibirá "Tosca", de Giacomo Puccini, en el Centro Arte Alameda

El Mercurio

En una nueva función  del ciclo organizado por la Corporación Cultural Arte Alameda, el público podrá disfrutar de la obra, liderada por el tenor Jonas Kaufmann y registrada en el Teatro de Ópera de Zúrich, en 2008. El espectáculo es el día domingo 25 de junio a las 17:00 horas y las entradas tienen un valor de $5.000 en preventa y $6.000 el día del evento.

Con Bonnie Tyler comenzó el desfile de músicos ochenteros

El Mercurio

La cantante se presentó el sábado en Sun Monticello. G.I.T., KC & The Sunshine Band, Christopher Cross, Kool & The Gang y The Commodores están en la agenda de los casinos.  

JOSÉ VÁSQUEZ 

En las próximas semanas los conciertos se trasladarán a los casinos. Mientras en la capital la actividad quedará reducida a las presentaciones de Mon Laferte, quien actuará en noches consecutivas en el Teatro Caupolicán, el 20 y 21 de junio, y J Balvin, quien realizará una reunión doble el 1 de julio junto a Nicky Jam en el Movistar Arena -recinto que al día siguiente y en días correlativos tendrá el show de Andrés Calamaro y luego a Ariana Grande en su regreso a Sudamérica tras el atentado de Manchester-, la atención de los espectáculos en las próximas semanas se centrará en los teatros ubicados al interior de las salas de juegos.

Con poco movimiento en los recintos de mayor capacidad de Santiago, los shows más relevantes de los próximos días se centrarán en las décadas del 70 y 80 con Bonnie Tyler como primera exponente.

El reunificado conjunto argentino de G.I.T. hará un repaso de su catálogo de rock latino -centrado en su repertorio de hace tres décadas-, con actuaciones primero el 1 de julio en la discoteca Blondie y luego dos semanas más tarde, el 14 debutando en el nuevo espacio, Gran Arena Monticello.

El funk y la música disco llegarán el 22 de julio con KC & The Sunshine Band , una fiesta que dos meses más tarde continuará Kool & The Gang , el 23 de septiembre también en ese mismo recinto, donde interpretarán sus principales hits como "Celebration" y "Ladies' night".

La balada y el soft rock llegarán el 26 de agosto a Sun Monticello con Christopher Cross , quien realizará un show íntimo de la mano de canciones como "Sailing", "Ride like the wind" y su gran éxito "Arthur's theme (best that you can do)", con la que ganó el Oscar a la Mejor Canción, de la película "Arthur". El ex conjunto de Lionel Richie, The Commodores, tocará el 21 de octubre en el Gran Arena Monticello, con su funk y soul modelo Motown que pasan del baile de "Brick house" a las baladas como "Easy" y "Three times a lady" y el 4 de noviembre, en el mismo lugar, llegará Tony Hadley , la voz de Spandau Ballet a revisitar temas como "True" y "Through the barricades".

Discurso de Dylan al Nobel, en la mira de la crítica

El Mercurio

El trovador Bob Dylan , premio Nobel de Literatura, habría copiado ideas casi textuales de la guía de resúmenes para estudiantes SparkNotes, cuyo acceso a internet es gratuito. Eso, según indagaciones realizadas por la periodista Andrea Pitzer, quien examinó el discurso de aceptación del premio de la Academia Sueca. Allí, dice, aparecería una veintena de citas de la novela "Moby Dick" que asegura son inexistentes y, sin embargo, están en SparkNotes, en calidad de virtuales calcos.


Los ritmos del tango regresan a la escena capitalina

El Mercurio

El espectáculo "Siempre tango" cuenta con la voz del reconocido cantante José Ángel Trelles, además de un elenco de 18 artistas. El show tendrá dos funciones en el Teatro Municipal.  

Eduardo Miranda 

El músico José Ángel Trelles ha cultivado la música popular, ha cantado en piezas teatrales, pero, por sobre todo, se ha convertido en una de las voces legendarias del tango. A punto de cumplir los 50 años de trayectoria, su carrera ha estado ligada con la música de Astor Piazzolla y también ha recreado algunas canciones con acompañamiento de guitarras, como lo hacía Carlos Gardel. De hecho, grabó un disco completo en ese estilo.

Trelles es el protagonista de "Siempre tango", un espectáculo que vuelve a llevar el ritmo porteño al Teatro Municipal de Santiago, después de nueve años, cuando se presentó Mariano Mores durante la temporada 2008. Esta nueva pieza, que fue creada especialmente para el escenario capitalino, tendrá dos funciones el día domingo 16 de julio. "Hay canciones que tienen más popularidad en Chile que en otros lugares, por eso hemos seleccionado algunos éxitos", dice el productor Enrique Inda.

Temas como "Uno", "Naranjo en flor", "Malena" y "Cambalache", entre otros, componen el repertorio de canciones. Se suman otras obras instrumentales como "Tanguera", "Payadora" y "La cumparsita", que serán interpretadas por un sexteto de músicos. El elenco, compuesto por 18 artistas, lo cierran cuatro parejas de bailarines, que interpretarán una serie de coreografías que marcarán las distintas escenas dentro del show.

"Estamos acostumbrados a un tipo de espectáculo en que lo acrobático del baile es lo principal. Sin embargo, este show se concentra en la voz y la interpretación. Sin duda que hay un buen despliegue de los bailarines, pero lo musical está al centro de la puesta en escena", agrega Inda, sobre el show que tendrá una duración de una hora y 40 minutos.

Las entradas se pondrán a la venta en los próximos días y los precios van desde los $8.000 a los $35.000. El productor agrega: "Es un espectáculo que mezcla la tradición, pero que también alcanza a las nuevas tendencias del tango. Todo bajo la interpretación de Trelles, quien hoy es uno de los últimos grandes intérpretes".

 Se suma un nuevo show

El Teatro Nescafé de las Artes también presentará un espectáculo de tango durante esta temporada. Los días 23, 24 y 25 de junio se presentará "Tango genuine", un show que reúne a 15 artistas en el escenario, entre músicos, cantantes y bailarines. Bajo la dirección de Roberto Santocono, músico y productor con 20 años de trayectoria, este espectáculo hace un recorrido por los sonidos más tradicionales hasta llegar a la fusión del tango con lo electrónico. Las entradas para ver este show, que regresa a la escena local, ya están a la venta y sus precios van desde los $15.000 hasta los $38.000.

Quilapayún es nombrado Figura Fundamental de la Música Chilena 2017



El Mercurio

El grupo recibió el martes pasado, en el Centro de Eventos Botánico, el reconocimiento de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD) que ya obtuvieron artistas como Margot Loyola, Cecilia y Los Jaivas.

Magdalena Bordalí

Con más de 50 años de carrera, la agrupación musical sigue tan vigente como en sus inicios. El mes pasado, luego de agotar en solo días las entradas para su concierto en el Teatro Municipal junto a Inti Illimani Histórico, tuvieron que agregar otra fecha, añadiendo también una tercera, en el Teatro Caupolicán, ante la alta demanda. "Tenemos hasta hoy muchas demostraciones de afecto, reconocimiento y respaldo de nuestro público, no nos podemos quejar", comenta Eduardo Carrasco, líder de Quilapayún.

Ese cariño de sus seguidores, que también se demuestra en países como España y Francia y en América Latina, los ha hecho acumular más de mil conciertos y más de 30 discos grabados alrededor del mundo, siendo uno de los conjuntos más emblemáticos de la Nueva Canción Chilena.

Es por esto que la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD) nombró a Quilapayún Figura Fundamental de la Música Chilena 2017, reconocimiento que considera la trayectoria, influencia y legado de los artistas. Y donde el Consejo Directivo destaca al grupo, en este caso, como uno de los mayores referentes de la música nacional de todos los tiempos. "Estamos muy felices de que la SCD nos otorgue este premio. Es un honor, son nuestros pares los que nos reconocen. Además, nosotros que venimos de una época sin SCD, vemos el cambio tremendo que ha tenido el valor y la difusión de la música nacional. Hay iniciativas de enseñanza y aprendizaje. Todo esto ha facilitado y mejorado la obra de los músicos chilenos", expresa Carrasco.

La ceremonia, que años anteriores ha premiado a artistas tan disímiles como Margot Loyola, Valentín Trujillo, Cecilia y Los Jaivas, entre otros, será hoy a las 20 horas en el Centro de Eventos Botánico de Peñalolén y contempla presentaciones de homenaje al conjunto de parte de Manuel García, Pascuala Ilabaca y Jimmy Fernández, y una Intervención coreográfica. El reconocimiento a Quilapayún será entregado por el ministro de Cultura, Ernesto Ottone, y el presidente del consejo directivo de la SCD, Álvaro Scaramelli.

El conjunto, además, contempla una serie de presentaciones, tanto en Chile como en el extranjero, para las próximas semanas. "Estamos constantemente haciendo conciertos y creando cosas. Hoy en día no es viable hablar de discos, porque ya no se venden. Por eso subimos música a internet. Pero los conciertos siempre se llenan. En algunas semanas más tenemos conciertos en Francia, Argentina y Uruguay. Nos piden mucho y nosotros siempre respondemos a sus requerimientos", agrega.

El discurso de Eduardo Carrasco, director de la agrupación, al recibir el premio fue el siguiente:

Amigos y amigas, tengan ustedes muy buenas noches.

Es el momento en que la SCD nos concede este alto honor y es el momento de agradecerles a ustedes por ello. En nuestros 52 años de vida hemos recibido muchos reconocimientos, pero no les quepa ninguna duda de que este es el más importante de todos. Primero, porque viene de nuestros pares, esto es, de los que verdaderamente saben sobre el posicionamiento de un artista en nuestro medio. Segundo, porque viene de la SCD, esto es, de una institución creada por los propios artistas, y que en la actualidad está consolidada como la mas representativa de los músicos nacionales. Nosotros somos tan viejos que vivimos en la época en que no había SCD, y sabemos la diferencia que existe entre un medio cultural nacional sin la SCD y uno con la SCD. Entre un Chile donde la mayor parte de los derechos de autor se los llevaba la institución que los administraba, y un Chile donde existe una sociedad de gestión que los reparte cuidando cada peso para que los músicos nacionales puedan tener una justa remuneración por su trabajo. Pero además, una institución que colabora en la formación de los músicos, en la difusión de sus obras, les da asistencia social cuando no tienen los medios y les otorga un reconocimiento, como este que estamos recibiendo nosotros hoy día. No es poco, es mucho. Por eso, me voy a permitir una cursilería y voy a decir: ¡SCD, gracias por existir! Si esta institución es la que nos nombra “Figura fundamental de la música Chilena” entonces capaz que sea cierto. En nombre de todos mis compañeros les repito: muchas gracias.

Esta sería una estupenda ocasión para lanzarme a contarles con lujo de detalles los 52 años de existencia del Quilapayún. Pero no se preocupen, no lo voy a hacer. Lo dejamos para otro día. Tampoco voy a nombrar uno por uno a todos los que han pasado por este grupo. Son muchos y cual mas, cual menos, todos han jugado su rol en nuestra historia. Pero lo que sí me gustaría hacer es aprovechar este momento para hacer un acto de justicia y recordar a aquellas personas dentro y fuera del conjunto que cumplieron un rol relevante en nuestra existencia. Digo un acto de justicia porque en un conjunto como este el carácter de grupo muchas veces esconde las individualidades, disuelve a las personas y si bien es verdad que todos los que han pasado por el Quilapayún han puesto su granito de arena para que este conjunto exista, no todas las contribuciones han pesado lo mismo. No quiero menoscabar el aporte de nadie, solo quiero poner de relieve a quienes han tenido un rol relevante, y me siento obligado a ello, precisamente porque este es un momento de reconocimiento.

Para empezar, no puedo olvidar entonces a los tres chiflados que Inventaron este grupo. Me refiero a Julio Numhauser, con quien hace tres días estaba en un restaurante comiendo porotos granados y haciendo recuerdos de esos primeros tiempos, a mi hermano Julio, que vive en Paraguay, y a quien sus amigos todavía llaman “el Quila”, y a mí mismo, que estoy aquí tratando de descubrir con serias dificultades lo que mis demás compañeros hubieran querido decir en este acto. Es diferente sostener un sueño que no existe, trabajar por darle algún sentido a ese sueño, pero sin contar todavía con los aplausos del público, con el interés de productores y casas de discos y con las distribuciones de derechos de la SCD. Esto es mucho mas difícil que acoplarse a un grupo que tiene éxito, que llena los teatros, que hace exitosas giras, etc. La llamita era muy débil en esa época y esos tres la soplaron hasta que se transformó en fogata. Y digamos además que esos tres chiflados inventaron el nombre del grupo, sus vestimentas en el escenario y sus definiciones esenciales. Hacen la diferencia.

Tampoco puedo olvidar a Víctor Jara. Y no hablo del mártir de la revolución chilena, de esa imagen que insiste en hacerse presente como un mal sueño y que nos recuerda la ferocidad de los militares, la valentía de su postura política y la impotencia de la justicia chilena. Hablo del amigo cercano, del artista delicado, del director que nos enseñó la disciplina del trabajo profesional y que revisó minuciosamente cada nota, cada acorde, cada postura para que todo fuera mas expresivo y mas perfecto. Hablo del artista que nos enseñó a pararnos en un escenario y que compuso para nosotros canciones inolvidables que seguimos cantando en todos nuestros conciertos. Él también hace la diferencia.

Y también hacen la diferencia, Willy Oddó, que tuvo una muerte que no se pareció en nada a su vida y que desparramó luces en los escenarios con su humor y con sus inolvidables interpretaciones con su voz desgarrada y dramática. Y también Carlos Quezada, la voz mas hermosa y expresiva que le da su impronta al Quilapayún y que con el peso de sus años sigue cruzando el océano Atlántico para venir a cantar a su país como en sus mejores tiempos con una musicalidad inigualable.

También está Hernán Gómez, con su hermosa voz de barítono, con su talento escénico que se ganó con simpatía el cariño del público en todos los países que visitamos durante el exilio. Y para todos nosotros, ese carácter de bulldog jurídico con que apareció de repente y que mordió y no soltó su presa hasta que logró que los jueces franceses le dieran plena satisfacción a nuestras reivindicaciones, despejando definitivamente las sombras que se habían alzado sobre la historia del Quilapayún en Francia. Junto a él Pascaline, su mujer que ha sido una colaboradora formidable y que ha mostrado de mil maneras su compromiso con el Quilapayún. También hacen la diferencia.

Y tampoco podemos olvidar al que mejor encarna el espíritu de nuestro grupo, hasta tal punto que su quilapayunismo ya es objeto de canciones, un ejemplo de dedicación, de lealtad, de entusiasmo arriba del escenario que ha sido un fundamental factor de unidad entre nosotros. Creo que el que más ha gozado cantando en el Quilapayún es sin duda alguna Ricardo Venegas. Es tanta la felicidad que extrae de pertenecer a este grupo que alguna vez se me ha pasado por la mente la idea de cobrarle por cantar con nosotros.

Por cierto, no me olvido de Hugo Lagos, de Guillermo García, de Rubén Escudero (Palabra de hombre) y de Fernando Carrasco, el Huaso. Todavía no hemos encontrado el parentesco, pero ya vendrá. Tampoco me olvido de la generación de los jóvenes, Sebastián Quezada, Caito Venegas, Ismael Oddó, todos hijos de Quilapayunes, que nacieron en medio de la gran familia Quilapayún y que cantaron nuestras canciones desde niños. Espero que ellos también celebren algún día la nominación de Figura fundamental 2. Lo que no significa que no hayan contribuido decisivamente a la existencia de nuestro grupo pues el que menos lleva ya 10 años cantando con nosotros. También ellos son figuras fundamentales dentro de la figura fundamental.

Hay otros más que ya no están con nosotros. Más allá de los conflictos que hemos tenido con algunos de ellos, en ningún momento se nos ocurriría negar su contribución: Rodolfo Parada, Patricio Castillo, Patricio Wang han dejado también su huella en esta historia. Son o fueron excelentes músicos y ojalá que encuentren su camino propio sin dañar las hermosas páginas de la historia que escribimos juntos.

También están los que no pertenecieron al grupo, pero sin los cuales no es posible comprender su historia: los grandes músicos Luis Advis, Sergio Ortega, Cirilo Vila, Gustavo Becerra, Juan Orrego Salas. Todos colaboraron con nosotros, hicieron músicas pensando en nuestras voces e instrumentos, nos ayudaron a descubrir nuevos caminos, nos permitieron abordar obras más ambiciosas y nos ayudaron a poner nuestra música en un nivel que jamás habríamos alcanzado con nuestros propios medios. Y también están esos otros músicos que dejaron su huella en nuestros discos, que tocaron junto a nosotros lo que nosotros no podíamos hacer. No me van a creer, pero uno de ellos es Valentín Trujillo, a quien pasábamos a buscar en su casa de Ñuñoa para llevarlo al estudio y nos recibía interpretando el himno de la República Popular China y después se despedía de nosotros ofreciéndonos los libros de Mao Tse Tung. El llegó mucho mas lejos que nosotros en esto de la revolución. Si en un disco del Quilapayún suena un piano, es Valentín el que está tocando. También está Giolito con su batería, Cazavón tocando el bajo y Rareza tocando las tumbas y los bongoes. Nunca supimos como se llamaba Rareza, pero los músicos lo llamaban así. También fue importante la contribución de Pierre Rabath quien hizo todas las grandes orquestaciones con las que el Quilapayún se presentó en la televisión francesa y que enriquecieron algunos de nuestros discos. Está Desiderio Arenas con sus canciones y colaboraciones que están dentro de las más preciadas por nosotros y que fueron fundamentales en un momento de búsqueda y desconcierto. Y está Miguel Zabaleta que también se hizo presente en algunos arreglos.

Pero también hay otras personas que no fueron músicos y sin las cuales la historia del Quilapayún sería otra. En primer lugar Raúl Gomez, el Guarren, infatigable e improvisado manager que organizó conciertos, consiguió entrevistas, y ocupó buena parte de su vida en intentar convencer al mundo de que el Quilapayún era el mejor grupo musical que jamás había existido. Y está Guillermo Hashke, chileno residente en Francia que gestionó nuestra primera actuación en el Olympia, la que providencialmente nos hizo salir de Chile pocos días antes del golpe militar ahorrándonos el dolor que vivieron muchos de nuestros compatriotas. También está Rubén Nouzeilles, que convenció a los ingleses de la Emi que era muy importante grabar nuestros discos y así lo hizo aunque los ingleses nunca estuvieran muy convencidos de la idea. Está Ricardo García, que se la jugó por editar los discos del Quilapayún con gran valentía cuando nuestra música estuvo prohibida. Amigo entrañable que reconoció el valor de nuestra música desde el primer día en que lo conocimos. Está el periodista francés Jacques Chancel que nos abrió las puertas de su programa y que hizo posible la actuación mas importante del Quilapayún durante los 15 años de exilio. Denise Barbey y los esposos Salou, que fueron nuestros managers durante nuestro exilio en Francia, artífices fundamentales de nuestro éxito artístico en ese país. Dominique Frelaut, alcalde de Colombes que nos invitó generosamente a vivir en su comuna donde pasamos los años mas difíciles del exilio. Está el gran artista nacional Héctor Duvauchelle que descubrió junto a nosotros la cantata Santa María y que logró una interpretación insuperable del relato, Daniel Messguich que nos ayudó en Francia a montar el espectáculo mas ambicioso que fuimos capaces de presentar en el Olympia de Paris, desarrollando la línea de acción teatral nacida de nuestro trabajo con Victor Jara. Y está también Alfredo Troncoso, nuestro manager actual, que nos quiere casi tanto como al Inti illimani, lo que es mucho decir, y cuyo aporte ha sido esencial en todos estos años desde el Reencuentro hasta ahora. Creador de grandes iniciativas que nos han permitido volver a existir con fuerza en nuestro medio y en particular de ese grupo rival, el Inti Quila, que con las últimas exitosas actuaciones ha estado a punto de destronarnos.

Tampoco hay que olvidar a los ingenieros de sonido y a los técnicos que con su magia supieron disimular todas nuestras desafinaciones mostrándonos con un ropaje sonoro casi perfecto: Son muchos, pero sobresalen: Ángel Arados, que grabó la Cantata Santa María y que encontró el pedacito de cinta que se nos había perdido, Daniel Michel, que grabó casi todos nuestros discos en Francia, Patrick Gonties y Pierre Redón que sonorizaron mas de 1000 conciertos en diferentes países del mundo, Eduardo Vergara, que desde nuestra vuelta a Chile grabó casi todos nuestros discos, Jorge Fortune, nuestro actual ingeniero al que le sobra cuerda para sonorizar todo lo que hacemos. Y como ahora hasta tenemos Roudy, no puedo dejar de nombrarlo, Juan Pablo Rojas.

Y como olvidar a los hermanos Larrea y al Flaco Albornoz, que nos ayudaron a forjar nuestra imagen pública inventando el logo, las carátulas, las fotografías y los afiches que han hecho historia por su originalidad y por su exacta interpretación gráfica de nuestras definiciones artísticas y políticas.

Y mención especial para Roberto Matta. Nuestro encuentro con él nos dio la solución en un momento de desconcierto en que parecía que todo se venía abajo. Frente a la hecatombe ideológica y política en la que fuimos a parar nos dio la clave para no arriar nuestras banderas y para reconocer que el camino era ahondar en la locura y no cejar en la confianza de que es la cultura y el arte la finalidad verdadera del ser humano. De eso vino la idea de la revolución y las estrellas que hizo mas utópico nuestro ideal político, lo hizo mas lejano e imposible, pero mas indispensable e irrenunciable. Porque no hay que olvidar que el Quilapayún no es solo un grupo de gente que canta con ponchos negros, sino también una decisión sobre los valores fundamentales de la historia, la cultura y el arte.

Y finalmente hay un niño que desde las rejas de su casa que estaba frente a la mía siempre miraba como nosotros descargábamos nuestros instrumentos cuando veníamos a ensayar o cuando salíamos con Víctor Jara en caravana a actuar los fines de semana. Se le grabó en sus pupilas esta imagen y en su corazón de niño quedó la sensación de que lo que hacían estos tipos entrando y saliendo de la casa de enfrente con bombos y guitarras era muy importante. Por eso seguramente cuando pasaron los años y estuvo en disposición de hacerlo se dedicó a convencer a todos los que todavía no estaban convencidos de que el Quilapayún era el grupo que tenía que ser homenajeado esta noche. Hablo de Álvaro Scaramelli, Presidente de la SCD.

Todas estas personas y muchas mas han hecho la historia del Quilapayún. A todas ellas les debemos nuestro agradecimiento y en este momento de homenaje es justo recordarlos.

Estimados amigos del directorio de la SCD, Álvaro, les reitero a todos ustedes nuestro agradecimiento. Ahora somos una figura fundamental de la música chilena. Nos vamos a transformar en unos tipos insoportables, engreídos y soberbios. Ustedes son los responsables, los que nos otorgan este honor. Ahora vamos a seguir con lo nuestro, pero llevando en nuestros corazones esta convicción de la importancia de nuestro grupo que ustedes nos entregaron. Tengan la seguridad de que eso genera en cada uno de nosotros un racimo de orgullo y un canasto lleno de felicidad. Muchas gracias.

La cruzada educacional de la Mapocho Orquesta

El Mercurio

La agrupación nacida con ex alumnos de la Conchalí Big Band dio 23 conciertos en 20 días.

IÑIGO DÍAZ 

Fue en el Colegio Rural Chanquin, de Cucao, el punto más alejado al que llegó durante su reciente gira. La Mapocho Orquesta cuenta con 18 músicos en sus filas, y esa mañana en la audiencia había 18 personas. "Fue una perfecta paridad y una cantidad muy favorable, si se trata de enseñar a niños", asegura el saxofonista Andrés Pérez, director de esta orquesta de jazz que acaba de finalizar su primer programa de conciertos educativos fuera de la capital. Ofrecieron 23 conciertos en 20 días.

La gira no es el único hito reciente para la Mapocho Orquesta, big band que Pérez organizó en 2014 con "veteranos" de la Conchalí Big Band. La orquesta obtuvo el premio Pulsar por su disco "Cicatriz". "Fue un espaldarazo para nuestro proyecto. Esto nos da visibilidad y credibilidad para seguir adelante con el proyecto educativo", dice.

Esto porque la Mapocho Orquesta se autoimpuso el llamado "desafío 2017", que consiste en llegar con música para big band a 50 mil estudiantes de básica y secundaria de todo Chile. No solo con música, sino con ideas acerca de las capacidades personales de cada uno y su desarrollo, y el trabajo en equipo, a través de la música en bloque que ellos tocan. "En países europeos nunca se les ha quitado importancia a las artes en la formación. Nosotros no queremos decir 'sean todos artistas', sino incentivar a los niños con la música para que observen sus propias capacidades", señala Pérez.

Según contabilizan, han reunido a 13 mil niños este año. La gira sigue en junio. "Esto es por la voluntad de los músicos, que nos formamos en la Conchalí y queremos contribuir con lo que aprendimos", dice Pérez.

Exposición de Pink Floyd podría aterrizar en Latinoamérica

El Mercurio

"El Mercurio" estuvo en la muestra sobre la banda en Londres y habló con Aubrey Powell, curador de la exhibición y director artístico de la agrupación.  

Martín Cifuentes Fuentes 

LONDRES Pink Floyd, una de las agrupaciones de rock británico más importante, celebra este año las cinco décadas del lanzamiento de su primer álbum, y el Victoria & Albert Museum lo recuerda con "Pink Floyd: Their mortal remains", una exposición que se inauguró el 3 de mayo y permanecerá abierta al público hasta el próximo 1 de octubre. Hasta ahora, cada día el montaje, con más de 350 piezas en exhibición, recibe más de tres mil visitantes, en un recorrido que puede superar las dos horas y que agota sus entradas durante la mañana.

Una réplica gigante del furgón Bedford que Pink Floyd utilizaba en sus inicios, a mediados de los 60, da la bienvenida a los visitantes. Al pasar por una de sus puertas y cruzar a través de un túnel con espirales blancas y negras, se llega a la primera sala de la exposición. Ahí todo es psicodélico, con colores brillantes, proyecciones, pósteres y publicaciones sobre la agrupación en las paredes y el techo. Esta es en memoria del fallecido Syd Barrett.

El proyecto "Their mortal remains" comenzó en 2014, cuando Aubrey Powell se lo propuso al museo, que buscaba un nuevo montaje tras el éxito de su "David Bowie Es". Concibió la idea con el diseñador gráfico Storm Thorgerson, fallecido en 2013, con quien formaba desde los 60 el colectivo artístico Hipgnosis, encargado de realizar las portadas de discos de Pink Floyd y otras bandas como Led Zeppelin, Renaissance y Genesis.

La muestra es, según Powell, una cronología perfecta de la banda contada en tres etapas. La primera, de Barrett, juega con los colores y la psicodelia. "Porque se quemaba con las drogas", explica el curador. La segunda es de cuando David Gilmour se une a la banda "y cambian completamente su dirección, comienza a jugar con su voz y un hábil guitarreo". Entre cada sala hay fotos, recortes, publicaciones, cartas de integrantes de la banda y manuscritos originales. La tercera fase es de cuando llega Roger Waters y el grupo gira hacia álbumes más conceptuales. Destacan "Atom heart mother" (1970), "The dark side of the Moon" (1973) y "The wall" (1979).

La exhibición fue diseñada para itinerar durante 10 años y la idea es llevarla a otras partes del mundo. Powell dice que ya están viendo posibilidades en Italia, Alemania, Francia y otros lugares de Europa.
¿Qué pasa con Chile o Latinoamérica? "No sé cuándo, pero sí tengo claro que iremos. Estoy muy seguro de eso", afirma. Explica que uno de los grandes obstáculos ha sido el que, debido a la cantidad de objetos e instalaciones, los espacios deben ser los apropiados.

El montaje está pensado para ser como el viaje de "Alicia en el País de las Maravillas", y antes de ingresar cada visitante debe usar unos audífonos con los que realiza el recorrido. Según su ubicación, van surgiendo melodías, entrevistas, conciertos y distintos sonidos ambientales.

Para entender el crecimiento de la banda, el recorrido es progresivo y cronológico, con apoyo de videos, colores e instalaciones que permiten profundizar en Pink Floyd: desde un cuarto oscuro, en el que se puede ver el prisma de la portada de "The dark side of the Moon" cobrar vida; mesas de mezcla de audio, donde se puede jugar con la versión single de "Money"; partes de la escenografía original de "The wall"; réplicas del cerdo inflable que hicieron volar sobre la Battersea Power Station en 1977; y hasta las esculturas de "The division bell". "La idea es que la gente se sienta en las carátulas, que puedan entrar a Pink Floyd y viajar", sostiene Powell.

El recorrido finaliza con un salón rodeado por pantallas, donde se proyecta la presentación de "Comfortably numb", en el Live 8 de 2005 y que fue la última vez que Pink Floyd se reunió. La dinámica es impactante. El visitante entra a un cuarto oscuro con sus audífonos, se sienta en el suelo y, poco a poco, se van escuchando los instrumentos. Cada pantalla se va revelando como un gran muro de ladrillos que va derrumbándose, dejando ver los rostros de cada uno de sus cuatro integrantes.

Consejo de la Cultura abre postulación a sus fondos 2018

El Mercurio

El Consejo Nacional de la Cultura y las Artes anunció que ya están abiertas las postulaciones a los Fondos Cultura del próximo año, que financiarán proyectos vinculados con los fondos del Libro y la Lectura, de la Música, Audiovisual y los Fondart Regional y Nacional. El proceso de tramitación deberá hacerse a través de la plataforma Clave.fondosdecultura.cl. Allí se especifican las bases y las fechas de cierre, que son escalonadas. La primera de ellas corresponde al Fondo del Libro, y será el 13 de julio.

Massimo Marchese: debuta en Chile una gran figura del laúd

El Mercurio

Música isabelina y anónimos escoceses ofrecerá el virtuoso intérprete italiano el lunes 19 en Santiago y el 20 en Talca.

Romina de la Sotta Donoso 

Massimo Marchese (1965, Savona) es uno de los laudistas italianos más relevantes del momento. Pero conoció ese instrumento de cuerda por casualidad.

De niño, durante unas vacaciones, vio un póster de un festival de música antigua y un curso de laúd. "Lo dictaba Jakob Lindberg, quien entonces era muy joven, pero ya era un artista con reconocimiento internacional. Fue amor a primera vista con el laúd y no nos separamos más", cuenta el músico italiano desde Alessandria, en el Piamonte.

Aunque Marchese estudió con Lindberg en el Royal College de Londres, no se considera su sucesor. Al menos no todavía: "Laudistas como Hopkinson Smith, Jakob Lindberg y Paul O' Dette no tienen igual. Mi rol ha sido divulgar en el mundo la música para laúd, siempre intentando salvaguardar la práctica interpretativa que estos grandes músicos nos han enseñado".

Además de dirigir el Festival Europeo de Música Antigua del Piemonte Oriental, Marchese ha publicado una veintena de discos, centrándose en figuras como Spinacino, Bossinensis, Joachim van den Hove y Robert de Visée. "Esas monografías simplemente hacían falta en el panorama discográfico", dice él.

En paralelo, este italiano tiene una intensa agenda de conciertos que ahora lo traerá a nuestro país, luego que su colega chileno Claudio Hernández lo convenciera de venir. "Estoy muy emocionado. Quiero conocer más del movimiento de la música antigua en Chile", asegura.

Sus recitales serán gratuitos: el 16 en la Iglesia Luterana de Concepción; el lunes 19 en la Fundación Cultural de Providencia (Nueva Providencia 1995) y el martes 20 en Talca. El programa se titula "The Golden Age", y su foco es el repertorio isabelino. La mayoría de las piezas provienen del primer manuscrito inglés para laúd, el "Matthew Holmes manuscripts" (1585-1595). "Allí se compilaron piezas de autores ingleses como John Dowland y Francis Cutting, además de muchísimos anónimos. Era un mix entre música popular y música de corte", dice.

"El laúd, en dúo con el canto, conoció en la Inglaterra isabelina una gran suerte. Aunque en Inglaterra el Renacimiento llegó con un cierto atraso respecto del maravilloso florecimiento italiano, igualmente produjo algunos frutos que están entre los más grandes. Me refiero al arte de John Dowland. Él personifica el espíritu inquieto del músico errante y del aventurero de la nueva era barroca", detalla.
En su recital dará cuenta de la "inmensa gama estilística" de Dowland. Tocará siete obras suyas, desde su famosísima Lachrimae - donde desarrolla el contrapunto con elementos imitativos, virtuosísticos y ornamentales- hasta la irónica "Semper Dowland Semper Dolens", y la vivaz gallarda "Earl of Essex".

Igualmente mostrará los distintos caracteres de la música isabelina. Por un lado estará la melancolía dolorosa de Dowland: "Un estado de lamentación perenne de origen amoroso, en la cual la ausencia o pérdida de la persona amada se convierte en una figura del alma, casi un precursor del wanderer schubertiano, el vagabundo romántico que busca constantemente una patria que no se encuentra".

Por el otro, estará el goce de la naturaleza, "el frescor primaveral" de obras como The Squirrel's Toy", de Francis Cutting, de quien también tocará la famosa adaptación de la canción tradicional "Greensleeves". Y se sumará al programa la pavana que Francis Pilkington escribió para el entierro de su padre, "Georg Pilkington's Funerall", así como la ultraconocida Gallarda de Anthony Holborne.
"Y para completar el ambiente 'nórdico' he sumado algunas melodías escocesas anónimas, profundamente distintas del repertorio inglés, y de carácter popular", cierra Marchese.

Amor entre bemoles y sostenidos

El Mercurio

Él es el director joven italiano más requerido por los teatros del mundo. Ella, la soprano española de más veloz carrera de los últimos años. Juntos -pero no revueltos, pues ambos tienen carreras individuales valiosas- trabajan incansablemente por la música.  

Por Juan Antonio Muñoz H.  

"Descubrí que mi instrumento era la orquesta"
El nombre de Riccardo Frizza (1971) ya está ubicado en el mundo de la ópera. Es un director de gran talento y sus trabajos son apreciados por los principales teatros de Europa y en el Metropolitan de Nueva York, escenario en el que debutó en 2009 con "Rigoletto" y "El trovador", y donde vuelve asiduamente. Nacido en Brescia, comenzó en la música a los 5 años estudiando piano, pero mientras seguía esos estudios sabía que el piano no era lo suyo. "Cuando tuve 14 o 15 escuché el 'Requiem' de Mozart en una versión de Karajan, y se me abrió el mundo. Era lo mío de verdad. Más tarde, fui a Viena con mi familia y en la Catedral de San Esteban vi en vivo un concierto con una Misa de Mozart. Entonces volví a decir: 'La orquesta es mi instrumento'", cuenta a "El Mercurio" desde Budapest, donde acaba de dirigir "Los puritanos" (Bellini).

Le pareció entonces comenzar a vivir dentro de un sueño. Por supuesto, escuchó mucha música y trabajó con grandes maestros, como Gianluigi Gelmetti, en la Accademia Chigiana di Siena. "Empecé a componer también, porque un maestro me dijo que si quería dirigir tenía que comprender cómo estaba hecha la música. Además, en la iglesia de mi ciudad había un libro de piezas para órgano, y comencé a orquestar estas piezas para dirigirlas con mis amigos. Yo estudiaba horas y horas las partituras que me gustaría interpretar, pero para saber si uno sirve para esto tiene que trabajar con una orquesta: eso es lo que más cuesta, pues no hay conjuntos para tantos aspirantes a director. ¡Qué sacas si tus ideas no las puedes traducir en un gesto que los músicos comprendan!", dice. Su primera ópera fue un título donizettiano, "Le convenienze ed inconvenienze teatrali", para un grupo de alumnos, "pero yo entonces no sabía nada de nada. Tengo la grabación y todavía a veces la escucho y me doy cuenta de que no está tan mal, pero también de la inconsciencia de uno... Yo digo que mi verdadero debut fue en Parma, en 2001, con 'Rigoletto'; un escenario difícil que me trajo uno de los momentos más inolvidables de mi vida. Y fue por casualidad, porque el director previsto canceló y me llamaron para que lo sustituyera".

Fue también por casualidad que conoció a su esposa, la soprano canaria Davinia Rodríguez: "Yo dirigía 'El elixir de amor', y debimos sustituir a la cantante que hacía el rol de Giannetta, y ahí llegó Davinia, que entonces estaba medio dedicada al pop. No nos separamos más".

Seguidor de Riccardo Muti -"admiro su capacidad para partir desde el texto para llegar a la música, y también su respeto por el significado auténtico de la ópera"- y de Alberto Zedda -"fue un maestro maravilloso; en él se unían el musicólogo y el músico, y como era músico sabía qué cosas de sus estudios filológicos pueden llegar a un escenario"-, el trabajo de Frizza se ha concentrado en Verdi y también en la tríada belcantista: Rossini, Donizetti, Bellini. Uno de sus últimos trabajos fue precisamente "Lucia di Lammermoor", que "abrí por completo. Hicimos a un lado todos los cortes. Y pude hacer la escena de la locura tal como es. Y la ópera deviene otra; se descubren tantísimas cosas; toma un aire de frío, de hielo, muy impresionante. Cambia la arquitectura de la obra de manera radical y también el tipo de voz adecuada para la protagonista. Pusimos atención al canto legato , las variaciones, las cadencias, la elasticidad del respiro musical, y la pazzia la hicimos no con flauta sino con l'armonica a bicchieri ". Con todo, su amor máximo sigue siendo Verdi. Pronto irá sobre "Aida", en Macerata, y luego "Falstaff", en Parma, pero su amor máximo es "Otello": "Es la ópera de las óperas. Verdi estaba en el momento de máxima madurez y logró una partitura apoteósica. Es una obra que no tiene parangón realmente en la historia de la música". Con una agenda cada vez más repleta de compromisos, entre estos destaca el regreso a la Scala de un título sobre el que pesa la leyenda -y la realidad- de Maria Callas: dirigirá "El pirata" (Bellini), con Sonya Yoncheva como protagonista.
Próximos compromisos: "Aida" (Verdi), en Macerata desde el 30 de julio al 14 de agosto; "Falstaff" (Verdi), en Parma, entre el 1 y el 22 de octubre. Siguen "La Traviata" (Verdi), en Tokio; "El Barbero de Sevilla" (Rossini), en París, y "Semiramide" (Rossini), en Múnich.
http://riccardofrizza.com

"Encontrar mi propia voz ha sido encontrarme a mí misma"
La vida de la soprano Davinia Rodríguez ha sido de descubrimientos. Respecto de sí misma y del mundo de la música. Nacida en Palmas de Gran Canaria en 1980, pocos podrían pensar que la artista que hoy canta óperas tan arduas como "I due Foscari" o "Macbeth" partió dedicada al folclor canario. "Lo hacía desde niña y me encantaba. Pero desde ahí derivé a una suerte de pop fusión", cuenta. Por supuesto, estudió canto lírico, primero en Palmas y luego en Madrid, durante tres años, con la mezzosoprano Teresa Berganza. "Pero siempre estaba entre una cosa y la otra. Un buen día tuve que cantar la Giannetta del 'El elixir...' y ahí me encontré con Riccardo, que ya tenía una carrera importante a su haber. "Nos enamoramos y nunca más nos separamos. Siempre preparamos juntos nuestro trabajo y lo conversamos todo, pero pocas veces hemos coincidido en una misma producción. Ahora tenemos una hija maravillosa, Sofía (6), que vive entre bambalinas y escenarios, y que tiene una sensibilidad increíble que a veces me llega a asustar. Entiende el teatro como modus vivendi ".
Señalada en los inicios como soprano lírico-ligera, hoy su repertorio es otro muy distinto. ¿Cómo fue ese cambio? "La verdad es que mi voz encontró su propia vereda. El embarazo fue fundamental; las hormonas me cambiaron la vida (ríe). Yo realmente estaba complicada porque sentía que haciendo ese repertorio me cansaba muchísimo; podía terminar, pero quedaba agotada. Íntimamente sentía que algo no funcionaba. Al pasar a roles como Amelia ("Simón Boccanegra"), Lucrezia Contarini ("Foscari") o Lady Macbeth, todo cambió: al terminar una función podría cantar la ópera completa otra vez. Eso ha sido para mí el indicio de que estoy en el camino justo. En cierta medida, siento que encontrar mi propia voz ha sido encontrarme a mí misma. Pero estoy feliz también con lo anterior, porque he podido mantener los agudos, ¡eso me queda en el bolsillo y nadie me lo quita!".

Otro de sus descubrimientos ha sido la soprano Sylvia Sass, con quien trabaja su repertorio. "Ella es un milagro. Una grandísima maestra. Riccardo me dice que nunca vio una maestra así. Capta todo. La descubrí cuando me llamaron para hacer Lady Macbeth en Viena, con Plácido Domingo; me puse a hurgar en YouTube todo lo que había y de pronto doy con ella. Veo a esta mujer hermosa, gran actriz y cantante impresionante. Yo no sabía si existía o no, si estaba o no viva. Me lancé a buscarla como una loca hasta que di con su paradero. Cuando escuché su voz, en cierta medida me descubrí a mí misma... fue una especie de simbiosis. Me vi reflejada en lo que escuché. Fue realmente tremendo. Así, ahora estudio siempre con ella, y cuando no podemos juntarnos lo hacemos por Skype. No solo es una gran artista, sino la persona más buena que existe, y además de gran cantante es una gran pianista. ¡Cómo toca el piano esa mujer!". Es Sylvia Sass también la que la contiene para que no dé pasos apresurados. "Hay que tomar las cosas con calma. Ella lo sabe muy bien. Uno de mis sueños es hacer 'Tosca'; sé que lo haré un día y quiero estar preparada. Ahora trabajo en la Donna Elvira de 'Don Giovanni', que haré en el festival de Spoleto. Ya hice Donna Anna y Zerlina, y ahora con Elvira haré a las tres mujeres de este Don Juan. Me hace muy bien cantar Mozart porque es lo más limpio que existe, a la vez que lo más expuesto. El de Verdi es un canto de desahogo; Mozart, en cambio, obliga a recoger todos los caballos".

Próximos compromisos: "Don Giovanni" (Mozart / Donna Elvira), en Spoleto, Italia, entre el 30 de junio y el 2 de julio; "Turandot" (Puccini / Liú), entre 21 de julio y el 13 de agosto, y "Simón Boccanegra" (Verdi), Nápoles, 7 y 14 de octubre. http://daviniarodriguez.com

viernes, junio 09, 2017

Dylan lee su discurso de aceptación del Premio Nobel

El Mercurio

A siete meses de haber obtenido el galardón, por fin el músico se pronuncia oficialmente: el lunes pasado se hizo público su discurso de aceptación, con lo que recibirá los 819 mil euros con que está dotado.  

Por Roberto Careaga C. 

A siete meses de que la Academia Sueca anunciara que el ganador del Premio Nobel de Literatura había recaído en Bob Dylan, ayer se dio a conocer que el cantautor estadounidense cumplió con la mínima exigencia para recibir los 819 mil euros del galardón: envió su discurso de aceptación. Se trata del capítulo final de una teleserie en que Dylan, jugando su esquivo papel, apenas ha dicho palabras sobre el reconocimiento y, en vez de asistir a la ceremonia de entrega, mandó de emisaria a Patti Smith.

"El discurso es extraordinario y, tal y como cabía esperar, elocuente. Ahora que ha sido enviado, la aventura Dylan está llegando a su conclusión", escribió Sara Danius, secretaria permanente de la Academia Sueca, en el sitio web del Nobel, donde se puede leer el discurso y también oír al mismo músico leerlo. El creador de "Like a rolling stone" demora 27 minutos en su lectura: es un largo rodeo que empieza en el rock and roll de los 50 para llegar hasta las tres novelas que lo marcaron: "Moby Dick", de Herman Melville; "La odisea", de Homero, y "Sin novedad en el frente", de Erich Maria Remarque.

Esas tres novelas

"Cuando supe que había ganado el Nobel de Literatura, me empecé a preguntar exactamente cómo mis canciones se relacionan con la literatura", arranca sus palabras Dylan, resumiendo la duda de tantos. Comienza recordando el mundo que se le abrió escuchar por primera vez a los 18 años Buddy Holly, uno de los pioneros del rock and roll, y luego, no mucho después, escuchar el disco "Cottonfields", de Leadbelly, legenda del folk y blues: "De repente, la oscuridad se iluminó", dice Dylan.

Lo que vino, sigue el músico, fue conectarse con la "cultura vernácula" de su país: recorrer pueblos de Estados Unidos aprendiendo viejas tonadas folk, canciones de vaqueros, las baladas de los Apalaches, blues de los campos de algodón. "Cuando empecé a escribir mis propias canciones, la jerga folk era el único vocabulario que tenía, y lo usé", cuenta Dylan. Pero agrega que tenía algo más: "Tenía principios, sensibilidades y una informada visión del mundo. Lo aprendí en el colegio: 'Don Quijote', 'Ivanhoe', 'Robinson Crusoe', 'Los viajes de Guliver', 'Historia de dos ciudades'", dice el músico, listando clásicos literarios unidos por los viajes y las aventuras.

Luego Dylan dedica largos pasajes a relatar su experiencia como lector de tres novelas que, dice, aparecen de múltiples formas en sus canciones: de "Moby Dick" a "Sin novedad en el frente" y luego "La odisea". El músico cuenta sus tramas plagadas de aventuras sin tratar de entregar explicaciones sobre sus temas y, más aún, desiste de conectarlas con sus canciones. "Yo y muchos compositores han sido influidos por estos temas. Y pueden significar muchas cosas. Si una canción te emociona, eso es todo lo importante. No tengo que saber qué significa", dice.

Las pocas conexiones explícitas que hace, tampoco son tan claras: Dylan recuerda que Aquiles, en "La odisea", se arrepintió de haber cambiado una larga vida pacífica por una corta llena de honor y gloria. "No había honor. Nada de inmortalidad. Fue un rey en la tierra de los muertos", dice Dylan. Y añade: "Nuestras canciones están vivas en el mundo de los vivos. Pero las canciones no son como la literatura. Las palabras de Shakespeare en sus obras fueron pensadas para los escenarios. Tal como las letras de las canciones fueron pensadas para ser cantadas, no leídas. Espero que algunos de ustedes tengan la opción de escuchar estas letras de la manera que fueron ideadas para ser escuchadas: en conciertos o en discos. Yo vuelvo una y otra vez a Homero, que dice: 'Canta en mí, oh musa, y a través de mí cuenta la historia".

Este es el Discurso Integro:

"Cuando supe que había obtenido el Premio Nobel, me surgió la pregunta de cómo se relacionaban exactamente mis canciones con la literatura. Quise reflexionar sobre ello y ver dónde se hallaba la conexión. Voy a tratar de articularlo. Y lo más probable es que lo haga dando rodeos, pero espero que lo que diga valga la pena y tenga sentido.

Si tuviera que volver al amanecer de todo, creo que tendría que empezar con Buddy Holly. Buddy murió cuando yo tenía dieciocho años y él veintidós. Desde el momento en que lo escuché por primera vez, me sentí identificado. Sentí casi que era como un hermano mayor. Hasta pensé que me parecía a él. Buddy tocaba la música que me apasionaba -la música con la que crecí: country western, rock 'n' roll y rhythm&blues-. Tres hebras separadas de la música que entrelazó y fundió en un género. Una marca. Y Buddy escribía canciones - canciones que tenían bellas melodías y versos imaginativos. Y cantaba muy bien - cantaba con distintas voces. Él era el arquetipo. Todo lo que yo no era y quería ser. Lo vi sólo una vez, unos días antes de su muerte. Tuve que viajar 100 millas para verlo actuar y no me decepcionó.

Era poderoso y electrizante y tenía una presencia imponente. Yo estaba a solo seis pies de distancia. Estaba hipnotizado. Le miré la cara, las manos, la forma en que marcaba el ritmo con el pie, sus grandes gafas negras, los ojos detrás de las gafas, la forma en que sostenía su guitarra, su postura, su traje elegante. Todo él. Aparentaba más de veintidós años. Algo en él parecía permanente, y me llenó de convicción. Entonces, de repente, sucedió lo más extraño. Me miró directamente a los ojos y me transmitió algo. Algo que no sé lo que era. Y sentí escalofríos.

Creo que fue un día o dos después de que su avión se estrellara. Y alguien -alguien a quien nunca había visto- me dio un disco de Leadbelly que incluía la canción 'Cottonfields'. Y este disco cambió mi vida en ese momento y en ese lugar. Me transportó a un mundo desconocido. Fue como una explosión. Como si hubiera estado caminando en la oscuridad y, de repente, la oscuridad se iluminara. Era como si alguien hubiera puesto sus manos en mí. Debo de haber tocado esa canción cientos de veces.

Estaba en un sello discográfico del que nunca había oído hablar con un libreto dentro lleno de anuncios de otros artistas del sello: Sonny Terry y Brownie McGhee, The New Lost City Ramblers, Jean Ritchie, 'string bands'. Nunca había oído hablar de ninguno de ellos. Pero consideré que si estaban en esta etiqueta con Leadbelly, tenían que ser buenos, así que necesitaba escucharlos. Quería saberlo todo y tocar ese tipo de música. Todavía me atraía la música con la que había crecido pero, de pronto, se me olvidó. Ni siquiera lo pensé. En ese momento, hacía tiempo que esa música había desaparecido.

Todavía no me había ido de casa, pero estaba ansioso: quería conocer esa música y a la gente que la tocaba. Al final me marché del hogar y aprendí a tocar esas canciones. Eran diferentes de las canciones que ponían en la radio y que había estado escuchando hasta entonces. Eran más vibrantes y más sinceras. Con las canciones que suenan en la radio, un intérprete podría conseguir el éxito como con una tirada de dados o una buena mano de cartas, pero eso no importaba en el mundo del folk. Todo era un éxito. Todo lo que tenías que hacer era escribir buenos versos y ser capaz de tocar una melodía. Algunas de estas canciones eran fáciles, otras no. Tenía una predisposición natural para las viejas baladas y el 'country blues', pero todo lo demás lo tuve que aprender desde cero. Tocaba para un público pequeño, a veces de no más de cuatro o cinco personas, en una habitación o en una esquina en la calle. Había que tener un amplio repertorio, y tenías que saber qué tocar y cuándo tocarlo. Algunas canciones eran intimistas, en algunas había que gritar para que te escucharan.

Puedes aprender la jerga escuchando a los artistas folk de los primeros años y cantando sus canciones. La interiorizas. La cantas en los blues a tiempo rasgado, en las canciones de trabajo, en las canciones que cantaban los marinos mercantes de Georgia, en las baladas de los Apalaches y en las canciones de los 'cowboys'. Escuchas los matices y aprendes los detalles.

Ya sabéis de qué va esto. De sacar la pistola y volver a meterla en la pistolera. De abrirte camino a través del tráfico, de hablar en la oscuridad. Ya sabéis que Stagger Lee era un mal tipo y que Frankie era una buena chica. Ya sabéis que Washington es una ciudad burguesa y ya habéis oído la voz profunda de John the Revelator y ya habéis visto al Titanic hundirse en un arroyo cenagoso. Y sois colegas del vagabundo irlandés y del chico de las colonias. Escuchasteis la batería amortiguada y los flauitines que tocaban bajito. Habéis visto al lujurioso Lord Donald clavarle un cuchillo a su mujer y a muchos de vuestros camaradas envueltos en lino blanco.

Ya había interiorizado la jerga totalmente. Conocía la retórica. Nada de eso se me escapó: los artefactos, las técnicas, los secretos, los misterios, y también conocí todos las carreteras desiertas por las que circulaban. Podía hacer que todo estuviese conectado y que se moviera con la corriente del día. Cuando empecé a escribir mis propias canciones, la jerga folk era el único vocabulario que conocía, y lo usé.

Pero yo también tenía algo más. Tenía principios y sensibilidades y una visión informada del mundo. Y la había tenido desde hace tiempo. Lo aprendí todo en la escuela primaria. Don Quijote, Ivanhoe, Robinson Crusoe, Los viajes de Gulliver, Historia de dos ciudades, todo lo demás - lectura típica de la escuela secundaria que te da una manera de ver la vida, una comprensión de la naturaleza humana y un estándar para medir las cosas. Tomé todo eso conmigo cuando empecé a componer letras. Y los temas de esos libros funcionaron en muchas de mis canciones, ya sea a sabiendas o sin intención. Quería escribir canciones que fuesen diferentes a cualquier cosa que alguien hubiera escuchado, y estos temas eran fundamentales.

Algunos de los libros específicos que han permanecido conmigo desde entonces, los había leído en la escuela secundaria. Quiero hablarles de tres de ellos: 'Moby Dick', 'Sin novedad en el frente' y 'La Odisea'.

'Moby Dick' es un libro fascinante, un libro que está lleno de escenas y diálogos dramáticos. El libro te exige. La trama es sencilla. El misterioso Ahab -capitán de un barco llamado el Pequod- un egomaníaco con una pierna de perno que persigue su némesis, la gran ballena blanca Moby Dick que se la arrancó. Y la persigue desde el Atlántico, bordeando la punta de África y adentándose en el Océano Índico. Persigue a la ballena de una punta a otra de la Tierra. Es un objetivo abstracto, nada concreto o definido. Él la llama Moby el emperador, y la ve como la encarnación del mal. Ahab tiene una esposa y un hijo en Nantucket que recuerda de vez en cuando. Ya podéis imaginaros lo que acaba sucediendo.

La tripulación del buque está formada por hombres de diferentes razas, y cualquiera que vea a la ballena recibirá la recompensa de una moneda de oro. Una gran cantidad de símbolos del zodíaco, alegorías religiosas, estereotipos. Cuando Ahab se encuentra con otros barcos balleneros, presiona a los capitanes para obtener detalles sobre Moby. ¿Lo han visto? Hay un profeta loco, Gabriel, que predice la condena de Ahab. Moby encarna al dios Shaker y cualquier trato con él llevará al desastre. Se lo dice al capitán Ahab. Otro capitán del buque, el Capitán Boomer, pierde un brazo contra Moby. Pero él se aguanta y está feliz de haber sobrevivido. No puede aceptar la sed de venganza de Ahab.

Este libro cuenta cómo los diferentes hombres reaccionan de distintas maneras a la misma experiencia. Hay mucho del Antiguo Testamento, mucha alegoría bíblica: Gabriel, Raquel, Jeroboam, Bildah, Elijah. Nombres paganos también: Tashtego, Frasco, Daggoo, Fleece, Starbuck, Stubb, Martha's Vineyard. Los paganos son adoradores de ídolos. Algunos adoran pequeñas figuras de cera, algunas figuras de madera. Algunos adoran el fuego. El Pequod es el nombre de una tribu india.

'Moby Dick' es un cuento marinero. Uno de los hombres, el narrador, dice: "Llámame Ismael". Alguien le pregunta de dónde viene, y él dice: "No está en ningún mapa. Los verdaderos lugares nunca lo están". Stubb no da significado a nada, dice que todo está predestinado. Ismael ha estado en un velero toda su vida. Llama a los veleros su Harvard y su Yale. Y mantiene su distancia de la gente.
Un tifón golpea al Pequod. El capitán Ahab cree que es un buen presagio. Starbuck, que piensa que es un mal presagio, considera matar a Ahab. Tan pronto como la tormenta termina, un miembro de la tripulación cae del mástil del barco y se ahoga, anticipando lo que está por venir. Un sacerdote pacifista cuáquero, que en realidad es un hombre de negocios sanguinario, le dice a Flask: "Algunos hombres heridos siguen el camino de Dios, otros el camino de la amargura."

Todo está mezclado. Todos los mitos: la Biblia judeo-cristiana, los mitos hindúes, las leyendas británicas, San Jorge, Perseo, Hércules, todos ellos son balleneros. La mitología griega, el negocio sanguinario de cortar una ballena. Muchos hechos en este libro, como conocimientos geográficos, el aceite de ballena -bueno para la coronación de la realeza- familias nobles en la industria ballenera... El aceite de ballena se usa para ungir a los reyes. La historia de la ballena, frenología, filosofía clásica, teorías pseudocientíficas, justificación de la discriminación, todo incluido y nada racional. Ilustres, persiguiendo la ilusión, persiguiendo la muerte, la gran ballena blanca, blanca como el oso polar, blanca como un hombre blanco, el emperador, la némesis, la encarnación del mal. El capitán demente que en realidad perdió su pierna hace años tratando de atacar a Moby con un cuchillo.

Solo vemos la superficie de las cosas. Podemos interpretar lo que está debajo de cualquier forma que creamos conveniente. Los tripulantes caminan en la cubierta escuchando las sirenas, y los tiburones y los buitres persiguen la nave. Leer los cráneos y las caras como usted lee un libro. Aquí hay una cara. Lo pondré delante de usted. Léalo si puede.

Tashtego dice que murió y renació. Sus días extra son un regalo. No fue salvado por Cristo, sin embargo, dice que fue salvo por un compañero: un no cristiano. Una parodia de la resurrección.
Cuando Starbuck le dice a Ahab que debe pasar página, el capitán enojado le responde: "No me hables de blasfemia, hombre, porque sería capaz de golpear al sol si me insultara". Ahab, también, es un poeta de la elocuencia. Él dice: "El camino hacia mi propósito fijo está puesto con rieles de hierro sobre los cuales mi alma está diseñada para rodar". O estas líneas: "Todos los objetos visibles son máscaras de cartón". Frases poéticas que no pueden mejorarse.

Finalmente, Ahab ve a Moby y aparecen los arpones. Los barcos se vacían. El arpón de Ahab ha sido bautizado en sangre. Moby ataca el barco de Ahab y lo destruye. Al día siguiente, vuelve a avistar a Moby. Los barcos se vacían de nuevo. Moby ataca de nuevo el barco de Ahab. Al tercer día, otro barco entra. Más alegoría religiosa. Se ha elevado. Moby ataca una vez más, golpeando al Pequod y hundiéndolo. Ahab se enreda en las cuerdas del arpón y cae de su barco a una tumba acuosa.
Ismael sobrevive. Está en el mar flotando en un ataúd. Y eso es todo. Esa es toda la historia. Ese tema y todo lo que implica funcionaría en más de una de mis canciones.

'Sin novedad en el frente' era otro libro que también encajaría en mis canciones. 'Sin novedad en el frente' es una historia de terror. Este es un libro donde pierdes tu infancia, tu fe en un mundo con sentido, y tu interés por los individuos. Estás atrapado en una pesadilla. Sumergido en un misterioso remolino de muerte y dolor. Te estás defendiendo de la eliminación. Te van a borrar de la faz del mapa. Había una vez un joven inocente con grandes sueños de ser concertista. Hace un momento amabas la vida y el mundo, y ahora estás disparando.

Día tras día, las avispas te muerden y los gusanos recorren tu sangre. Eres un animal acorralado. No encajas en ninguna parte. La lluvia que cae es monótona. Hay interminables asaltos, gas venenoso, gas nervioso, morfina, corrientes ardientes de gasolina, barrido y escabechado de alimentos, gripe, tifus, disentería. La vida se derrumba a tu alrededor, y las conchas están silbando. Esta es la región inferior del infierno. Barro, alambre de púas, trincheras llenas de ratas, ratas comiendo intestinos de hombres muertos, trincheras llenas de suciedad y excrementos. Alguien grita: "Eh, tú ahí. Párate y pelea."

¿Quién sabe cuánto tiempo durará este lío? La guerra no tiene límites. Te están aniquilando, y esa pierna está sangrando demasiado. Ayer mataste a un hombre y hablabas con su cadáver. Le dijiste que después de que esto haya terminado, pasarás el resto de tu vida cuidando a su familia. ¿Quién se beneficia aquí? Los líderes y los generales ganan fama, y muchos otros se benefician financieramente. Pero tú estás haciendo el trabajo sucio. Uno de tus camaradas dice: "Espera un momento, ¿a dónde vas?" Y tú dices: "Déjame en paz, volveré en un minuto". Entonces entras en el bosque de la muerte buscando un pedazo de salchicha. No puedes entender que los civiles puedan tener algún tipo de propósito en la vida. Todas sus preocupaciones, todos sus deseos - no puedes comprenderlo.

Más ametralladoras atronadoras, más partes de cuerpos que cuelgan de los alambres, más piezas de brazos y piernas y cráneos donde las mariposas se posan en los dientes, heridas más espantosas, pus saliendo de cada poro, heridas de pulmón, heridas demasiado grandes para el cuerpo, cadáveres que sueltan gas y cuerpos muertos haciendo ruidos vomitivos. La muerte está en todas partes. Nada más es posible. Alguien te matará y usará tu cadáver para practicar tiro. Botas, también. Son tu posesión más preciada. Pero pronto estarán en los pies de otra persona.

Hay soldados que atraviesan los árboles. Cabrones despiadados. Te estás quedando sin balas. "No es justo que nos ataquen otra vez tan pronto", dices. Uno de tus compañeros está tendido en la tierra, y quieres llevarlo al hospital de campaña. Alguien más dice: "Podrías ahorrarte un viaje." "¿Qué quieres decir?" "Gíralo, verás lo que quiero decir."

Esperas a oír las noticias. No entiendes por qué la guerra no ha terminado. El ejército está tan corto de tropas de reemplazo que están reclutando a muchachos sin formación militar porque se están quedando sin hombres. La enfermedad y la humillación han roto tu corazón. Tus padres te han traicionado, tus maestros de escuela, tus ministros, e incluso tu propio gobierno.

El general que fuma un cigarro lentamente te traicionó también -te convirtió en un matón y un asesino. Si pudieras, le meterías un balazo en la cara. El comandante también. Fantaseas con que si tuvieses el dinero, ofrecerías una recompensa para cualquier hombre que le quitase la vida por un módico precio. Y si a él lo matasen, aun así tendría dinero para dejarles a sus herederos. El coronel también, con su caviar y su café, otro más. Pasa todo su tiempo en el burdel de los oficiales. También te gustaría verlo muerto. Matarás a veinte de ellos y otros veinte saldrán en su lugar. Simplemente apesta en las fosas nasales.

Has venido a despreciar a esa generación mayor que te envió a esta locura, a esta cámara de tortura. A tu alrededor, tus compañeros están muriendo. Muriendo de heridas abdominales, amputaciones dobles, caderas destrozadas, y piensas: "Sólo tengo veinte años, pero soy capaz de matar a cualquiera. Incluso a mi padre si se me acerca".

Ayer, trataste de salvar a un perro mensajero herido, y alguien gritó: "No seas tonto". Un soldado está gorgoteando a tus pies. Le apuñalaste con una daga en el estómago, pero el hombre todavía vive. Sabes que deberías terminar el trabajo, pero no puedes. Te han clavado en la cruz y un soldado romano está poniendo una esponja de vinagre en tus labios.

Los meses pasan. Te vas a casa con un permiso. No puedes comunicarte con tu padre. Él dijo: "Serás un cobarde si no te enrolas". Tu madre también, al salir de la puerta, dice: "Ten cuidado con las chicas francesas". Más locura. Luchas durante una semana o un mes y avanzas diez yardas. Y al mes siguiente las vuelves a perder.

Toda esa cultura de hace mil años, esa filosofía, esa sabiduría -Platón, Aristóteles, Sócrates- ¿qué le sucedió? Debería haber evitado todo esto. Tus pensamientos te devuelven a casa. Y una vez más eres un colegial que camina entre los altos álamos. Es un recuerdo agradable. Más bombas cayendo sobre ti desde dirigibles. Tienes que hacerlo ahora. Ni siquiera puedes mirar a nadie por miedo a algo impredecible que podría suceder. La tumba común. No hay otras posibilidades.

Entonces notas las flores de la cereza, y ves que a la naturaleza no le afecta todo esto. Los álamos, las mariposas rojas, la belleza frágil de las flores, el sol - se ve cómo la naturaleza es indiferente a todo. Toda la violencia y el sufrimiento de toda la humanidad. La naturaleza ni siquiera lo nota.
Estás tan solo. Entonces un pedazo de metralla golpea el lado de su cabeza y estás muerto. Has sido descartado, tachado. Has sido exterminado. Dejé este libro y lo cerré. Nunca quise volver a leer otra novela de guerra, y nunca lo hice.

Charlie Poole de Carolina del Norte tenía una canción que conectó con todo esto. Se llama "No me estás hablando", y las letras son así:
Vi un cartel en una ventana caminando por la ciudad un día. Únete al ejército, 'ven a ver el mundo' es lo que tenía que decir. Verás lugares emocionantes con una tripulación jovial, conocerás gente interesante y aprenderás a matarlos también. Oh no me estás hablando a mí, no me estás hablando a mí. Puedo estar loco y todo eso, pero soy sensato. No me estás hablando a mí, no me estás hablando a mí. Matar con una pistola no suena divertido. No me estás hablando a mí.

'La Odisea' es un gran libro cuyos temas han influido en las baladas de muchos compositores: 'Homeward Bound', 'Green on Grass Range', 'Home on the Range' y mis canciones también.

'La Odisea' es una historia extraña y aventurera de un hombre adulto que trata de llegar a casa después de luchar en una guerra. Un largo viaje a casa lleno de trampas y trampas. Su maldición es vagar para siempre. Siempre tiene que volver al mar por algún motivo. Grandes trozos de rocas hacen oscilar su bote. Hace enfadar a gente a la que no debería. Hay gente problemática en su tripulación. Traición. Sus hombres se convierten en cerdos y luego se convierten en hombres más jóvenes y más guapos. Siempre está tratando de rescatar a alguien. Es un hombre viajero, pero está haciendo demasiadas paradas.

Atrapado en una isla desierta. Encuentra cuevas desiertas y se esconde en ellas. Se encuentra con gigantes que dicen: "Te comeré esta vez". Y se escapa de los gigantes. Trata de regresar a casa, los vientos le llevan de un lado a otro. Vientos intranquilos, vientos fríos, vientos hostiles. Viaja lejos y los vientos lo alejan más.

Siempre le advierten de las cosas por venir. Tocando cosas que le dijeron que no lo hiciera. Hay dos caminos por recorrer, y ambos son malos. Ambos peligrosos. En uno se podría ahogar y por el otro se podría morir de hambre. Entra en los estrechos estrechos con espumosos remolinos que lo tragan. Se reúne con monstruos de seis cabezas con colmillos afilados. Los rayos le atacan. Dioses y dioses lo protegen, pero otros quieren matarlo. Cambia identidades. Está agotado. Se duerme y se despierta por el sonido de la risa. Él cuenta su historia a extraños. Han pasado veinte años. Lo llevaron a algún lugar y se fue de allí. Las drogas cayeron en su vino. Ha sido un camino demasiado duro
.
De muchas maneras, algunas de estas mismas cosas te han pasado. Tú también has compartido cama con la mujer equivocada. También has sido hechizado por voces mágicas, voces dulces con extrañas melodías. También has llegado demasiado lejos. Y también has tenido llamadas cercanas. Has enojado a la gente que no deberías. Y has sentido que el viento enfermo, el que te sopla en la cara, no es bueno. Y eso no es todo.

Cuando vuelve a casa, las cosas no son mejores. Los sinvergüenzas se han mudado y están aprovechando la hospitalidad de su esposa. Y hay demasiados. Y aunque es más grande que todos y el mejor en todo - mejor carpintero, mejor cazador, mejor experto en animales, mejor marinero - su valor no lo salvará, pero su truco lo hará.

Todos estos rezagados tendrán que pagar por profanar su palacio. Se disfrazará como un mendigo sucio, y un humilde criado le dará patadas por los escalones con arrogancia y estupidez. La arrogancia del siervo le revuelve, pero él controla su ira. Él es uno contra cien, pero todos caerán, incluso los más fuertes. No era nadie. Y cuando todo está dicho y hecho, cuando él finalmente está en casa, él se sienta con su esposa. Y le cuenta historias.

Entonces, ¿qué significa todo ésto? Yo y muchos otros compositores han sido influidos por estos mismos temas. Y pueden significar muchas cosas diferentes. Si una canción te mueve, eso es todo lo que importa. No tengo que saber lo que significa una canción. He escrito todo tipo de cosas en mis canciones. Y no voy a preocuparme por eso, lo que significa todo. Cuando Melville puso el Antiguo Testamento, referencias bíblicas, teorías científicas, doctrinas protestantes y todo ese conocimiento del mar y de los veleros y las ballenas en una sola historia, no creo que tampoco se preocupara por lo que significa .

John Donne, el poeta-sacerdote que vivió en la época de Shakespeare, escribió estas palabras, "El Sestos y Abydos de sus pechos. No de dos amantes, sino de dos amores, de los nidos". Yo tampoco sé lo que significa. Pero suena bien. Y quieres que tus canciones suenen bien.

Cuando Ulises en 'La Odisea' visita al famoso guerrero Aquiles en el inframundo - Aquiles, que cambió una larga vida llena de paz y alegría por una corta cargada de honor y gloria - le dice a Odiseo que todo fue un error. "Acabo de morir, eso es todo." No había honor. Ninguna inmortalidad. Y si pudiera, elegiría regresar y ser un esclavo humilde de un arrendatario en la tierra en lugar de ser lo que es -un rey en la tierra de los muertos- que cualesquiera que fueran sus luchas de vida, eran preferibles A estar aquí en este lugar muerto.

Eso es lo que son las canciones también. Nuestras canciones están vivas en la tierra de los vivos. Pero las canciones son diferentes a la literatura. Están destinadas a ser cantadas, no leídas. Las palabras en las obras de Shakespeare estaban destinadas a actuar en el escenario. Así como las letras de las canciones están destinadas a ser cantadas, no a leerse en una página. Y espero que algunos de ustedes tengan la oportunidad de escuchar estas letras de la forma en que fueron destinados a ser escuchadas: en vivo o en un disco, y sin embargo la gente está escuchando canciones estos días. Regreso una vez más a Homero, quien dice: "Canta en mí, oh Musa, y a través de mí cuenta la historia"."


U2 vuelve al Estadio Nacional para reinterpretar la nostalgia de "The Joshua Tree"

El Mercurio

Bono y compañía se presentarán el 14 de octubre en Ñuñoa para tocar de forma íntegra el disco que hace 30 años los transformó en gigantes. La banda arribará con una pantalla de dimensiones monumentales y de avanzada tecnología, que proyecta la obra que los unió a Chile.  

José Vásquez 

La hoja de ruta de U2 comenzó a operar con los mismos comandos que un reproductor musical. El año pasado cuando grababan su nuevo álbum, la elección como Presidente de Estados Unidos de Donald Trump los hizo modificar completamente su agenda, decidiendo pausar el proyecto "Songs of experience" -que estaba casi acabado- y replantearse todo para rebobinar tres décadas de carrera hasta estacionarse en "The Joshua Tree", el álbum que en 1987 los convirtió en unos gigantes de la industria.

"El mundo es un lugar distinto ahora, y necesitábamos la oportunidad para reconsiderarlo todo", le dijo The Edge a la revista Rolling Stone. La banda irlandesa miró por primera vez al pasado en su historia y recurrió entonces a un disco influenciado en gran medida por la política y la música estadounidense para volver a presentarse en estadios con un mensaje que hoy sintoniza los mismos temas que los empujaron a escribir el disco hace 30 años.

Después de girar durante 2015 por las arenas de Norteamérica y Europa, Bono y compañía volvieron a los grandes shows con un tour que comenzó el 12 de mayo en Vancouver y que los tendrá de regreso en Santiago el próximo 14 de octubre en el Estadio Nacional. Una fecha que, además, tendrá como número de apertura a Noel Gallagher junto a los High Flying Birds.

U2 toca por primera vez de forma íntegra y en el mismo orden del disco, "The Joshua Tree", que es el corazón del nuevo espectáculo. El concierto se divide en tres partes y se inicia en un escenario B ubicado al final de una pasarela que simula la enorme sombra del característico árbol que ilustra el álbum. Ahí la banda interpreta canciones como "Sunday bloody sunday" y "Pride (In the name of love)" y ahí también vuelve cerca del cierre para finalizar con temas como "One", "Beautiful day" y "Elevation".

La enorme pantalla curva al centro y literalmente gigante de casi 61 metros de ancho por 14 de alto -con una resolución de 8K de gran nitidez-, es el contrapunto tecnológico de una entrega que es por sobre todo sobria con las imágenes proyectadas de un colaborador habitual del grupo, Anton Corbijn. La obra brilla en canciones como "Where the streets have no name", "I still haven´t found what I'm looking for", "With or without you" y "Mothers of the disappeared", tema dedicado a las madres de los fallecidos en las dictaduras de Chile y Argentina y que en su nueva versión en vivo realiza un homenaje a través de la proyección en la pantalla de una decena de mujeres levantando una vela.

Las entradas para este concierto tendrán una preventa de 30 mil boletos este 12 de junio para los clientes de Entel. La venta general comenzará tres días después y sus precios van desde los $44.850 a los $287.500 a través de Superticket.

Con Noel Gallagher El ex Oasis será el encargado de abrir el show de U2 en Chile, junto a su banda, los High Flying Birds.