martes, mayo 15, 2018

Natalia Lafourcade pone en pausa su carrera


El Mercurio

Tras cantar en los premios Oscar la canción principal de la película Coco, Natalia Lafourcade reconoce estar en un buen momento de su carrera. Recuerda el período en el que decidió dejar la música, y lo que la hizo volver. Habla, además, de su opción por la música mexicana y del reencuentro con sus raíces chilenas. También anuncia que al terminar su gira se tomará un tiempo lejos de los escenarios: "No sé, la verdad, cuándo vuelva a sacar un disco".

Por Antonia Domeyko

Dos semanas antes de la ceremonia de premiación de los Oscar, la cantante mexicana Natalia Lafourcade estaba en París. Había logrado reunirse allá con unas amigas para celebrar su cumpleaños número 34. Y hasta ese momento la posibilidad de cantar en vivo en el escenario del Dolby Theater, en Hollywood, era solo un rumor. La posibilidad se concretó cuando recibió la llamada de su manager confirmándole que cantaría junto al actor mexicano Gael García, y al cantante estadounidense Miguel la canción "Recuérdame", de la película de Disney y Pixar, Coco, que ella ya había grabado para el filme, y que más tarde ganaría en la categoría Mejor canción original.

-Yo más bien estaba así como 'no quiero hacerme falsas ilusiones'. De hecho, yo tenía un show en esas fechas, que tuvimos que mover para poder ir -dice Natalia Lafourcade al teléfono.

De París se tomó un avión a Los Angeles. Estaba nerviosa, y llegó directo a ensayar, con Gael García, con los músicos, con los bailarines, ahí mismo en el escenario de los Oscar.

El domingo 4 de marzo, Natalia Lafourcade, con un vestido rojo y un cintillo de flores rosadas, al estilo de Frida Kahlo, cantó frente al mundo "Recuérdame", entonando las únicas palabras en español que sonaron en la ceremonia.

Unas horas antes, Natalia había posteado en su Instagram una foto durante un ensayo para la presentación. Entre sus frases escribió:

"Todos estamos ilusionados y felices. Todos estamos representando a México en esta celebración del cine tan importante. Siento que todo esto es un tributo y un homenaje total para nosotros los mexicanos y los latinos".

Para ella, la música mexicana ha sido la base sobre la que se ha planteado como artista en los últimos años.

-Me ha ayudado mucho a ir caminando más fuerte, entera, más orgullosa de quien soy y de estar donde estoy -dice Natalia Lafourcade, quien en 2015 con su álbum "Hasta la raíz" ganó un Grammy y cinco Grammy Latinos, en 2017, con Musas Vol. 1 (Un homenaje al folclore latinoamericano en manos de Los Macorinos), obtuvo dos Grammy Latino, y en febrero de este año, con su nuevo álbum Musas Vol. 2, se lanzó a su primera gira por Europa.

Un recorrido que Natalia al mirar hacia atrás dice:

-Siento que estoy en un buen momento, definitivamente, sí. Siento que es un momento de disfrutar todos los frutos que se están dando, después de tantos años de venir trabajando.

Al teléfono, Natalia Lafourcade habla lento y pausado. Está en Costa Rica, dará un concierto con la Orquesta Filarmónica de este país, que tocarán con violines y chelos su música, sus canciones. Lleva meses en gira por Latinoamérica, de hecho una de sus paradas fue en Chile el pasado 29 de abril en el Teatro Coliseo. De aquí partió a Canadá y luego a Estados Unidos donde dará más de 20 shows. Recién a fines de junio terminará con tres conciertos en el Teatro Metropolitan en México, para los que tiene las entradas casi agotadas.

-Cada día estoy más cercana al momento en el que me retiro para descansar, para estar conmigo, en mi casa, con mi familia. Para hacer cosas que hace mucho tiempo que no he podido hacer.

Para Natalia, este no es solo el cierre de una gira, es el cierre de varios años de trabajo.

-No sé la verdad cuándo vuelva a sacar un disco -dice Natalia al teléfono, quien además anunció a través de video en su cuenta de Instagram que se tomará algunos años sabáticos.

-¿Cuáles son su planes cuando termine esta gira?

-Me voy a mi casa y después no sé a dónde. Tengo ganas de hacer muchas cosas, de volver a mi casa, de estar cerca de mis mascotas, de mi familia, de mi hogar, de mis discos, de mis libros, de mis pinturas. Estar con mis padres, quiero pasar mucho con mi papá, mi papá es un señor grande ya, tiene 82 años y lo quiero disfrutar mucho, y a mi mamá también.

Natalia Lafourcade es hija del músico chileno Gastón Lafourcade Valdenegro -hermano del escritor Enrique Lafourcade- y de la mexicana María del Carmen Silva Contreras. Gastón es músico clavecinista y organista, fue profesor en la Universidad Autónoma de México y fundador de la Asociación de Organistas y Clavecinistas de Chile. María del Carmen Silva es pianista, está especializada en pedagogía musical, y creó el Método Macarsi para la formación musical de los niños.

Natalia nació en México, como hija única de este matrimonio, y se crió en la ciudad de Coatepec, en este ambiente musical que la marcó desde que ella tiene memoria.

-Yo me di cuenta de que la música me gustaba desde que era pequeñita. La inquietud que yo tenía de hacer música venía desde que yo tenía como ocho años, a los 14 estaba componiendo canciones.

En 1998, Natalia entró formalmente a la industria de la música. Se unió al grupo pop llamado Twist. Eran tres adolescentes que lanzaron un disco, y que fueron invitadas a programas de televisión mexicana a cantar y bailar con un look completamente noventero: camisetas ajustadas, pantalones anchos y zapatillas grandes. A pesar del éxito, el grupo era criticado por hacer playback. El año pasado, dos integrantes de Twist se reencontraron y lanzaron un video que se transformó en un viral. Natalia no participó.

A los 18, Natalia Lafourcade ya se había alejado del grupo juvenil y lanzó su primer disco homónimo, con temas pop y pegajosos como "En el 2000", "Busca un problema" y "Te quiero dar". Con este álbum consiguió sus primeras nominaciones a los Latin Grammy.

Pero no fue todo fácil. Tras lanzar su disco se unió a una banda que llamaron Natalia y la Forquetina, y al presentarse en el Festival Vive Latino, uno de los más importantes de música alternativa latinoamericana, varios medios publicaron que el público la abucheó, hasta que ella se bajó del escenario.

Con la banda lanzaron otro disco, Casas, pero un año después se separaron. Natalia llevaba casi nueve años en la música, tenía 22, y no se sentía cómoda.

-Convivir con la industria musical, convivir con todo lo que conlleva estar en el lugar en el que estoy ahora, hay una parte, una cara de la moneda que se muestra a la gente, pero hay otra que la gente ni si quiera se imagina de lo que pasa atrás. Eso en un principio fue muy difícil. Fue tan difícil, que en un momento boté la toalla y me fui a Canadá. Me dije: "no quiero hacer esto, no me quiero dedicar a esto".

-¿Por qué partir a Canadá? 

-Porque necesitaba tomar aire y encontrarme conmigo misma para saber por dónde seguir. Aprendí cosas nuevas, estudié inglés, compartí con artistas y compuse mucha música. Fue un tiempo muy valioso.

Estuvo alrededor de un año en Canadá, donde aprendió inglés, compuso canciones, y también hizo colaboraciones con el grupo canadiense People Project.

- ¿Qué fue lo que la motivó a volver a México y retomar su carrera? 

-Pensé que ya era tiempo, eso se siente. Y cuando volví tenía nueva música y muchas ganas de compartirla.

Al regresar comenzó a trabajar en su primer disco instrumental Las 4 estaciones del Amor, junto con la Orquesta Sinfónica Juvenil del Estado de Veracruz (OSJEV), y en 2009 retomó su carrera como solista al sacar el álbum Hu hu hu. Un par de años después, Natalia Lafourcade cuenta que vivió un proceso personal que cambió el rumbo de su carrera hacia el lugar en el que se encuentra hoy.

-Como que el lugar desde donde hago la música que hago cambió, hace como unos 6 años empezó a transformarse. Este interés por conectar con el folclore, por conocer otros compositores, por seguir aprendiendo, y buscar mi forma de trascender como artista, de evolucionar.

- ¿Por qué se dio este cambio?

-Me di cuenta de que esto es lo que amo. Yo tengo muchas pasiones, me gusta mucho pintar, bailar, me gusta mucho el cine, la fotografía, pero hubo un momento donde dije voy a enfocarme en cantar, en componer. Decidí hacerlo con todo, ponerle toda mi atención, mi energía, mi amor, todo a eso, porque hace unos años me di cuenta de que al yo querer hacer tantas cosas, como que la energía se me estaba desparramando para muchos lugares sin llegar a ninguno. Entonces tomé mi decisión, y dije bueno, voy para acá. Lo que está pasando ahora es el resultado de haberme enfocado. Intercambié muchas cosas por mi música, dije: voy a dejar de ver a mis amigos, a mi familia, voy a dejar de bailar, voy a dejar de hacer muchas cosas que amo hacer, porque yo quiero dedicarme a la música.

De la noche del Oscar, Natalia Lafourcade recuerda especialmente este diálogo:

-Natalia, me estoy muriendo de los nervios, estoy que no puedo -le dijo Gael García a ella antes de subirse al escenario del Dolby Theater a cantar "Recuérdame".

-¿A quién le vas a cantar esta canción? -le respondió Natalia.

-Se la voy a cantar a mi hija -dijo García.

Entonces Natalia pensó para sí misma:

-Ah, pues, ahí está. Es eso. Es realmente conectarnos con nosotros mismos. Para mí va más allá de estar cantando frente a mucha gente famosísima, en un contexto de celebridad -dice y agrega:

-Tiene que ver con valores que hoy en día son importantes rescatar, traerlos a la superficie. Son valores que, de alguna u otra manera, si no ponemos atención, se pueden quedar olvidados, porque el mundo hoy en día está avanzando con una velocidad máxima, y la tecnología, las redes sociales, nos hacen creer que algo es importante y que en realidad no lo es.

Lo dice refiriéndose a los mensajes que hay detrás de la canción "Recuérdame" y la película Coco, que hablan de los muertos, de no olvidarlos, del árbol genealógico, de recordar de dónde viene cada uno y sus raíces. Un mensaje que, dice Natalia, se conecta directamente con su trabajo.

Revivir y traer al presente a antiguos compositores de la música mexicana dice que ha sido una tecla clave en su carrera. Primero con el disco Mujer divina, Homenaje a Agustín Lara, que lanzó en 2013. Y también en sus últimos dos álbumes: Musas Vol. 1 y Vol. 2, que compuso junto a Los Macorinos, Miguel Peña y Juan Carlos Allende, dos músicos mayores que tocaron junto a Chavela Vargas, ícono de la música mexicana.

-Ha sido mucho mi búsqueda, a través de compositores que admiro, su música, y coquetear un poquitito con el folclore. Así he podido llevar esta música a nuevas generaciones, como un poco generar que otras personas, que a lo mejor nunca se hubieran acercado a esta música, se interesen por estos compositores también, que a mí tanto me gustan.

- ¿Qué motivó la decisión de asociar su música a la música mexicana? 

-Fue, pues, por la necesidad de fortalecer mis raíces como mexicana, como mujer, decir 'esta es mi tierra, de aquí vengo, y de aquí me voy a donde sea'. Eso ayuda mucho a sentar la identidad propia.

- Sobre sus raíces chilenas, ¿qué la ha marcado? ¿Ha influido en su música o en su identidad?

-Mis hermanas viven allá, tengo mi familia. Mis sobrinos y parte de mis raíces viven ahí también, porque soy mitad chilena. El haber visitado lugares de Chile, haber estado en Osorno con mi hermana en su casa, haber ido a Neltume, Pirihueico, Huilo Huilo, a las casas de Pablo Neruda, ha sido de mis memorias más bonitas, porque mi papá de niña todo el tiempo me recitaba Pablo Neruda y mi mamá también. Es súper mágico ir al Museo de Violeta Parra, visitar Valparaíso -dice, y agrega:

-El encuentro que tuve a nivel familiar con mis hermanas hace ocho años cambió mi vida, porque yo crecí como hija única, sintiendo que era hija única y ahora dije 'he recuperado mi vínculo familiar del lado paterno, con mis hermanas', y esto me ha permitido construirme desde otro lugar como mujer. Son aspectos personales que están ligados con Chile, más allá de la parte de ser una artista, es una cosa más personal.

Nicolas Rauss y la OSNJ Jóvenes sinfónicos: más que promesas

El Mercurio

Por Jaime Donoso A.

El sábado, bajo la conducción de Nicolas Rauss, en el Teatro Municipal de Ñuñoa se presentó la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI). Sus integrantes, de entre 16 y 24 años, han logrado situarse en la cúspide de la pirámide del programa formativo que fundara Fernando Rosas y que, dada su calidad, están a un paso de convertirse en músicos profesionales de orquesta.

El programa contempló la Sinfonía Nº 75 en Re Mayor de Haydn; la "Hora triste Nº 3", perteneciente a la suite sinfónica "Pensamientos íntimos", del chileno Enrique Soro (1884-1954), y los "Tres Nocturnos" de Debussy.

Programar a un austríaco clásico, un romántico chileno y un francés "impresionista" no tendría nada en particular en una orquesta profesional, pero cuando ese programa es ejecutado por una orquesta juvenil, no puede olvidarse que sus integrantes están exponiéndose a una situación formativa al enfrentarse a estilos muy diferentes. A esa edad se empieza a abrir el mundo y cada concierto es un viaje iniciático y un anticipo de lo que después será el pan de cada día en su vida musical profesional. Por eso impacta positivamente el óptimo rendimiento y madurez de este grupo, que en este concierto fue logrado gracias a la sabia tutela del maestro Rauss (nunca se usó mejor el término).

El lenguaje de Haydn siempre es un baúl de sorpresas donde abundan las experimentaciones. Entre movimientos aparentemente convencionales y cortesanos afloran momentos plenos de originalidad, como ocurre en el segundo movimiento (tema con variaciones) donde cada variación tiene un tratamiento tímbrico distintivo, incluido un solo de chelo que fue excelentemente ejecutado por Benjamín Solano.

La obra de Soro no fue un aporte. Es una composición "rara", en cuanto a lenguaje y a color orquestal, y no está a la altura de otras obras sinfónicas del compositor. Con su lenguaje posromántico solo sirvió como puente para llevarnos a la última parte del programa: un Debussy que superó todas las expectativas.

"Nubes" "Fiestas" y "Sirenas" son obras que implican un desafío mayor para cualquier conjunto sinfónico. Lenguaje hecho de retazos melódicos que sobrevuelan la orquesta y se diluyen en atmósferas siempre cambiantes, exige un discurso sutil que fue extraordinariamente logrado. En "Sirenas" se contó con la participación del Ensamble Femenino ConcertoVocale (director, Víctor Alarcón) y del Coro Femenino de Crecer Cantando. Muy bellas voces e impecable amalgama.

Un muy buen concierto y, además, esperanzador.

Partió "Rojo" con los sueños y las esperanzas de los jóvenes... y de TVN

El Mercurio

Por Carmen Rodríguez

La expectativa no era poca. Con una intensa campaña de marketing , Televisión Nacional logró concitar la atención sobre el regreso de este programa de talentos que fue un fenómeno entre los años 2002 y 2008.

"Rojo" vuelve, después de 10 años, con otros realizadores, jurados y un nuevo animador (Álvaro Escobar), pero manteniendo intacta su esencia: jóvenes que aspiran a la fama y el reconocimiento por su talento como cantantes o bailarines.

Los 24 primeros participantes fueron elegidos de entre 5.451 postulantes que enviaron un video y que luego se fueron seleccionando a través de distintas etapas. La selección que llegó al escenario ayer fue variopinta: provenientes de distintas zonas de Chile, y también de otros países, los competidores mostraron talentos disímiles y muchos nervios, pero la mayoría hizo gala de buen potencial y de condiciones que pueden pulirse para mejorar sus desempeños.

Así como estos 24 jóvenes, también TVN cifra esperanzas en "Rojo: el color del talento". Por primera vez en casi tres décadas -salvo por breves lapsos- este canal no programa teleseries nacionales a las 20:00 horas y apuesta por este programa franjeado, un espectáculo en vivo al que le da tratamiento de estelar, para levantar la sintonía de las tardes. Y esto lo hace en un súper lunes que incluyó además otros dos estrenos en el horario nocturno: "Familias en jaque", con Karen Doggenweiler, y "No culpes a la noche", el late show conducido por Katherine Salosny.

La apuesta con "Rojo" dio resultado. Su debut tuvo un promedio de 12,5 puntos online -casi 7 más que los que obtenía en ese horario-, que lo puso en el primer lugar en ese lapso, junto con Mega. El show de talentos comenzó a las 19:17 horas, después de un espacio que reveló el proceso de casting . Partió con un atractivo musical que sacó partido de los coaches y del jurado. Aquí se lucieron los ex "Rojo" Daniela Castillo, Leandro Martínez, Yamna Lobos, María Isabel Sobarzo, Christian Ocaranza y María Jimena Pereyra, y los jueces Consuelo Schuster, Neilas Katinas y Maitén Montenegro.

Luego, cada uno de los seis tutores eligió a sus pupilos para formar equipos, lo que se hizo un poco largo y tedioso. A las 19:45 por fin abrió los fuegos Juan Ángel Mallorca (21), un joven de Nueva Imperial, quien luego de ver una nota que mostró su vida en el campo, soltó lágrimas en el estudio al recordar los sacrificios que hace su familia para apoyarlo en su sueño de ser cantante. Como en su antigua versión, "Rojo" fue combinando historias humanas con las actuaciones en vivo en el estudio de TVN, y con la inmediata votación del jurado y del público. Esta vez, la novedad fue que los televidentes pudieron poner notas y comentar el programa a través de distintas redes sociales. Una pregunta recurrente en Twitter fue "¿Cómo lo hago para votar?".

Lo que se vio en el primer capítulo de "Rojo: el color del talento" revela que este formato sigue siendo atractivo y que puede acaparar el interés del público en este horario, en la medida en que se mantengan la agilidad, el ritmo y las buenas historias de los personajes. Se valora, además, la diversidad de estilos musicales y de bailes que desplegó ayer el debut, que se alargó hasta las 21:17 horas.

Álvaro Escobar tuvo un buen desempeño como animador, sin sobreactuar, en un estilo más íntimo y coloquial, y menos vociferante que el de Rafael Araneda. Los jurados también desplegaron sus armas. Y fue el bailarín Neilas Katinas el que se exhibió como el duro del equipo, mientras Maitén Montenegro y Consuelo Schuster se mostraban más generosas y empáticas con los competidores.

Empate
"Rojo" alcanzó 12,5 puntos promedio entre las 19:17 y las 21:17 horas. Mega marcó lo mismo en ese horario; Canal 13 tuvo 9,7 y al final CHV 6,8.

The Weeknd es el último músico en dar el salto a los cómics

El Mercurio

El cantante se convertirá en superhéroe en "Starboy", su colaboración en papel con Marvel a lanzarse el próximo 13 de junio. 

Por Bárbara Castro

Como cualquier superhéroe, Abel Tesfaye conoce de identidades ocultas. Su alter ego musical, The Weeknd, saltó a la fama en 2015 con su segundo álbum, "Beauty Behind the Madness", que debutó a la cabeza del ranking Billboard 200. Un año después llegaría el turno de "Starboy", versión exagerada de la personalidad del canadiense, concebido para promocionar su tercer trabajo discográfico del mismo nombre. Un personaje que dejará el estudio de grabación para cobrar vida en el papel con la publicación el próximo 13 de junio de la historieta "Starboy", en colaboración con Marvel.

Fiel a sus fórmulas tradicionales, el gigante de los cómics ya adelantó que el argumento de "Starboy" verá al músico cobrar habilidades superhumanas para defender la metrópolis de Alphatron de una ola de crímenes liderada por una perversa figura.

No es la primera aparición del canadiense en el universo Marvel. En febrero pasado prestó su voz para la banda sonora de la cinta "Pantera Negra" con la canción "Pray for me". Pero para Tesfaye, un declarado aficionado de los cómics, protagonizar su propia historieta es un paso más allá. "Marvel es el pináculo del éxito en su industria y he sido fanático toda mi vida de su trabajo. Poder trabajar con ellos es un sueño hecho realidad", señaló el ganador del Grammy, quien también participó como coguionista y consultor creativo.

Tintas musicales

La historia compartida entre los músicos y los cómics data de los años 60, y debe su nacimiento a Los Beatles. En la cima de su popularidad, la banda británica apareció en la portada del número 130 de las tiras Strange Tales de Marvel. En sus páginas, los chicos de Liverpool cruzaban caminos con los 4 Fantásticos, reuniendo a dos de los cuartetos más célebres de ese entonces.

Una década más tarde, los rockeros de Kiss llevaron su extravagancia en el escenario al papel, con su debut en "Howard the Duck" en 1977. Un cameo que dio paso a más de una decena de series de cómics protagonizadas por ellos, y que en su última encarnación -"KISS", publicada en octubre de 2016 por Dynamite Entertainment- vio a los músicos de cara pintada en una travesía musical con elementos de fantasía.

La versatilidad de las historietas permitió que en los 90, New Kids On The Block expandiera su influencia en el público juvenil con una serie de cómics, mientras que Prince combatió a su contraparte maligno en la tira "Prince: Alter Ego".

Si en sus inicios los cómics estaban reservados para bandas de rock, hoy son terreno fértil para las principales figuras de la música urbana. Al igual que The Weeknd, Eminem llevó su conocido fanatismo por las historietas un paso más allá con sus apariciones junto a El Castigador y Iron Man en 2009 y 2013, respectivamente.

El dúo de hip hop Rae Sremmund acompañó al superhéroe Shadowman en una edición especial en octubre pasado, mientras que el rapero ganador del Oscar, Common, prepara la publicación de una tira homónima para fines de este año.



Lorde vuelve a Chile como protagonista de Fauna Primavera

La Tercera

La estrella neozelandesa lidera la edición 2018 del evento, que se realizará el 10 de noviembre. MGMT, Death Cab for Cutie y At the Drive-In también estarán en la cita.

Por Andrés del Real

Los seguidores chilenos de Lorde tenían motivos para ilusionarse con el regreso de la estrella al país. En especial luego que en abril la propia neozelandesa, tras ser confirmada como parte del cartel del festival brasileño Popload, comentara en su cuenta de Twitter que “no haré sólo un show en Sudamérica”. Un mes después, el reencuentro de la solista con su público local ya tiene fecha y condiciones definitivas, con su llegada a la próxima edición del festival capitalino Fauna Primavera.

Tal como adelantó La Tercera en abril pasado, la autora de Green light, una de las artistas más relevantes y premiadas de la industria del pop de los últimos años, volverá a Santiago el próximo 10 de noviembre, esta vez como la gran protagonista del evento que organiza la productora Fauna y que en su versión 2018 reunirá nuevamente en Espacio Broadway a una atractiva constelación de nombres ligados al electropop y el rock alternativo.

Que la cantautora de 21 años aparezca en el extremo superior del afiche de la cita no es antojadizo: a cuatro años de su estreno en el país, con una memorable presentación en Lollapalooza Chile 2014 y en calidad de joven promesa, Lorde regresa a Santiago convertida en estrella, y luego de encabezar algunos de los festivales más importantes del planeta durante el último año.

Un nuevo estatus en el que mucho tuvo que ver Melodrama (2017), su segundo disco de estudio y uno de los lanzamientos más elogiados del “pop de autor” de la última temporada. Nominado a los premios Grammy en la categoría Álbum del Año, el sucesor de Pure heroine (2013) llegó a prácticamente todos los rankings de los mejores lanzamientos de 2017 y consolidó a la cantante como una voz original y representativa de la generación millennial, de composiciones elaboradas y temas autobiográficos, como el quiebre amoroso que inspira su último LP.

Indie rock y alto voltaje
Junto al retorno de la neozelandesa, el cartel 2018 de Fauna Primavera incluye dos esperados estrenos en vivo para el público local. Uno de ellos, el de los estadunidenses Death Cab for Cutie, uno de los grupos fundamentales y más exitosos del indie rock de comienzos de este siglo, quienes hasta ahora, y pese a su arrastre en el país, nunca habían lograron abrochar su debut en Chile.

El conjunto liderado por Ben Gibbard -el mismo tras The Postal Service-, cuya cima de popularidad llegó con los elogiados Transatlanticism (2003) y Plans (2005)-, confirma su aterrizaje en el festival capitalino ad portas del lanzamiento de su nuevo disco, el primer largaduración desde Kintsugi (2015), cuyo lanzamiento está programado para este año.

En contraposición a las atmósferas reposadas y melancólicas de éstos últimos, aparece el estreno en Chile de los texanos At The Drive-In, un nombre de culto entre los seguidores del post hardcore y las guitarras de alto voltaje, quienes en 2001 se despidieron con uno de los álbumes que redefinió el género: el contundente Relationship of command.

Tras su reunión en 2016, Cedric Brixler-Zavala y Omar Rodríguez-López, la misma dupla tras The Mars Volta, publicó el año pasado su primer LP en 17 años, in•ter a•li•a, con el que materializarán un debut local que un día antes de su show en Espacio Broadway los tendrá actuando en solitario en el Teatro La Cúpula.

Los norteamericanos MGMT y Warpaint, otros dos nombres de amplio arrastre ente la audiencia indie que retornan a Santiago, junto a sus compatriotas de Built to Spill -uno de los más longevos e influyentes de todo el menú del festival- completan la primera línea del cartel del evento, en cuyos cuatro escenarios desfilarán también los chilenos Javiera Mena y Bronko Yotte, además del DJ y productor alemán Paul Kalkbrenner.

lunes, mayo 14, 2018

Los rostros de TV que se consolidan en la música

El Mercurio

Para estas figuras de la televisión, la música se ha convertido en una carrera paralela que los mantiene al filo de los horarios y enfrentando los prejuicios por querer lograr reconocimiento en ambos mundos. 

Por Bárbara Castro

Antes de hacerse conocido en televisión, el hábitat natural de Jean Phillipe Cretton eran los bares inundados de humo, haciendo música. "Miro atrás, y me veo cantando con borrachos al frente, con olor de cigarro en el aire. De repente pasan los años, y estoy en un estudio televisivo, conociendo gente de la tele que yo veía cuando chico, un par de años más y estoy en una alfombra roja. Ese ha sido mi cambio de switch, porque ha sido la TV la que siempre me ha resultado más grandilocuente", dice el animador -hoy en CHV en "La noche es nuestra"-, vocalista de la banda de rock Rey Puesto y quien acaba de lanzar su primer disco solista bajo el nombre de Crettino.

Según confiesa, su afición primera fue la música -se inició en plena adolescencia-, y ahora su banda ya cuenta con dos discos.

Es tan solo uno de los referentes del grupo de figuras de la pantalla que han sabido balancear una carrera ambivalente. Una ruta vocacional que los mantiene en constante movimiento entre sets, estudios de grabación y escenarios frente a aficionados dispuestos a conocerlos en su faceta musical.

Por su parte, Daniel Muñoz -ahora en Mega en "Si yo fuera rico"- baraja sus jornadas de grabación en el canal con su rol de vocalista en el grupo de cueca chora Los Marujos. "Siempre ando muy justo, me toca grabar, termino, y tengo que correr para agarrar el transporte para irnos de viaje. Por eso dejé de hacer teatro; si no, no tendría tiempo. Pero el placer justifica un poco el esfuerzo", señala Muñoz, quien también explica cómo el llevar años alejado de las tablas no le ha permitido olvidar la relación entre ambos oficios artísticos. "Con Los Marujos no estoy caracterizando ningún personaje, pero en cierto modo estoy haciendo una performance, interactuando con el público, animando, y cuando cantamos estamos contando una historia", dice.

En el caso de los actores Francisco Dañobeitía y Nicolás Poblete, ambos comparten una infancia que los guiaba hacia una afición por la música, que años después debieron equilibrar con una carrera interpretativa.

Si el primero -que se prepara para un semestre estrictamente musical, luego del final de "Wena profe", en TVN- debutó en el coro de los niños cantores de Viña del Mar, el segundo -en "Soltera otra vez 3", de Canal 13- fue cautivado a los seis años por un concierto de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi, que lo motivo a tomar clases de violín.

Las coincidencias se mantienen al conversar sobre los beneficios que otorga la práctica actoral. "Juega muy a favor en términos de presencia escénica el ser actor. El enfrentar un escenario en vivo es un trabajo muy riguroso, no se puede simular una desafinación. Allí te aporta mucho lo aprendido sobre cómo respirar y proyectar la voz", dice Poblete, quien realizó en abril una gira de presentaciones con su grupo de cuecas Los Piolas del Lote y prepara un disco en solitario con influencias del reggae.

Para el rostro juvenil de la señal estatal, el aprendizaje en la Escuela de Teatro se traduce en una puesta en escena electrizante. "Con mi banda, Caudal, tratamos de ligar la música con la performance. No es el glam de los 80, pero es un show que desborda energía y movimiento", asegura Dañobeitía, quien alista el estreno de la película "Un himno de Julio en Santiago", donde también actúa con Daniela Vega y el regreso de la obra "Romeo y Julián".

Son cerca de las 7 de la tarde, y a la jornada de ensayos de la banda de Cretton aún le restan unas cuatro horas. Navegar entre dos mundos conlleva de forma inevitable la amenaza de los prejuicios, y para Cretton, es una realidad de la que no se puede huir.

"Es difícil poder ser validado en ambos aspectos en un país con una permanente obsesión de encasillarte en ciertos espacios. Por eso dejé de martirizarme con eso de que hay que escoger un camino; nadie me obliga a hacerlo", sostiene.

 Otras figuras por partida doble
En la piel de Gerardo Montero, el yerno del villano Armando Quiroga en "Perdona nuestros pecados", Nicolás Oyarzún se ha convertido en un rostro habitual de las noches gracias a la ficción de Mega. Pero desde este año, el actor se entregó a lo musical, prestando su voz al grupo Mercali. En la misma teleserie están Gabriel Cañas y José Antonio Raffo, quienes también tienen incursiones musicales. A través de la misma señal, el coprotagonista de "Verdades ocultas" Matías Oviedo equilibra su rol en la teleserie con su banda de pop latino Matías Oviedo y los Julio Pino. Mientras que gracias a su alter ego Kali Mutsa, Celine Raymond ha podido trazar una frontera clara entre sus sonidos alternativos y su veta actoral.



Fauna Otoño llevó a cabo su segunda edición en Santiago

El festival se realizó el sábado último en Espacio Riesco y, al igual que su versión primaveral, reunió a destacadas bandas de la escena indie y electrónica internacional, entre las que destacaron los escoceses Mogwai y los estadounidenses Future Islands.

Bigote Arrocet publicará disco junto a su pareja

El humorista chileno radicado en España grabó con María Teresa Campos, presentadora de TV española, un disco titulado "Una bella historia". La producción contiene versiones de canciones románticas además de un par de temas inéditos.




A 40 años de la TV a color en Chile: historias detrás de un hito

El Mercurio

Don Francisco, Eduardo Ravani, Enrique Maluenda y María Graciela Gómez recuerdan la transición que vivieron y los cambios que implicó en escenografía, vestuario, equipos, y la forma de pensar la televisión. 

Por Martín Cifuentes F.

La pregunta se la hace hoy Eduardo Ravani, y mira hacia cuatro décadas atrás: "Si todo estaba hecho para ello, ¿por qué le íbamos a negar a Chile la posibilidad de que viera ese festival en colores?". Se refiere al Festival de Viña 1978 que él dirigió y que fue parte de la transición de la televisión en blanco y negro a las emisiones en color.

Pese a que aún faltaban dos meses para que se aprobara como norma oficial la transmisión en formato NTSC, y que permitiría importar televisores a color al país, el evento viñamarino fue el primer paso de un hito.

"El gran tema era que la aprobación por servicios eléctricos y la parafernalia estatal impedían que se transmitieran colores. Ahí yo insistí, pero no estaba asignada la señal en términos de cómo debía transmitirse. Evidentemente, tenían que tramitar un decreto, que hicieron después", recuerda el ex "Jappening con Ja" sobre la resolución del 10 de abril de 1978, que emitió el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones.

Los canales venían desde hacía un tiempo experimentando con transmisiones a color, pero como la importación de televisores de esas características estaba prohibida, no tenía sentido hasta ese minuto.

Uno de los espacios que experimentaron con el color fue "Dingolondango" (TVN). "Estábamos en la Viña Undurraga, en 1977, y desde ahí hicimos una experimentación, aunque fuera muy breve", recuerda Enrique Maluenda, conductor del programa. La locación la eligió Ravani, director del espacio. "Hicimos el programa en exteriores buscando la forma de mostrar la escenografía, la naturaleza, y los azules del cielo. El único que veía color era yo, y aunque transmitiera en blanco y negro, veíamos el preview y el final a colores", rememora el profesional.

Viña 78 se realizó entre los días 1 y 6 de febrero. Relata Ravani: "El domingo 5, cerca de las 16:00 horas, llega Compañía de Teléfonos de Chile, y el ingeniero técnico me dice: 'Eduardo, la Subsecretaría de Servicios Eléctricos acaba de autorizar para ir en colores esta noche'". De inmediato fue a buscar a la periodista y comentarista de espectáculos Yolanda Montecinos y le dijo que a las 18:00 horas harían un enlace con el noticiero "60 Minutos" y que debía anunciar que el evento iría a color. "Eso fue lo más emocionante", asegura Ravani.

La transmisión permitió jugar con las luces, el maquillaje y tener más cuidado con la vestimenta, pero muy pocos pudieron verla: solo unos 2 mil televisores existían en Chile con la nueva tecnología. "No hubo nerviosismo, pero sí emoción, porque nos había tocado vivir ese momento", añade María Graciela Gómez, coanimadora del Festival entre 1977 y 1979. "Nosotros le avisamos al público, y hubo un gran aplauso, pero esto fue fuera de cámaras, durante los comerciales, porque pasamos de un momento a otro al color", dice la comunicadora, quien por esos años trajo de Estados Unidos dos televisores a color.

Auge comercial

Pero aún quedaban hitos televisivos en el año 1978. El principal fue el Mundial de Fútbol, que se celebró en Argentina. Y fue la razón principal por la que Transportes apuró la aprobación de la nueva normativa. "Los mercados se llenaron de televisores a color, y, como pasa siempre cuando hay un campeonato mundial, se hace publicidad para vender en las tiendas o almacenes. En esos meses las ventas se multiplicaron por mil", dice Ravani.

Según documentos de la biblioteca del Congreso, el 10 de abril de 1978 se emitió la resolución. Ese mismo día, en el programa "Esta noche fiesta" (Canal 13), el animador César Antonio Santis hizo un chasquido con los dedos, jugando con la pantalla, para hacer en vivo el cambio de blanco y negro a color. El 11 de abril, en la misma señal, el periodista Hernán Olguín realizó la primera nota periodística a color.

En diciembre de ese año, Mario Kreutzberger organizó la primera Teletón. El conductor revive las consecuencias que tuvo la nueva tecnología en la industria local: "El color le dio una magia que era muy distinta. El cine hacía rato que estaba en colores, pero estar viendo TV en blanco y negro todo el día y después ir al cine era extraño. Esto le dio mucha fuerza a la televisión". Don Francisco también comenta sobre la fiebre que hubo en el país por la venta de nuevos televisores. "Eran carísimos. Durante muchos años, la mitad de los televisores en Chile eran en blanco y negro y la otra mitad a color, porque era un lujo", asegura.

Una consecuencia evidente fue la preocupación que comenzaron a tener los canales de TV respecto de cambiar los sets, que no estaban diseñados para la llegada del color. "Vimos que toda nuestra escenografía era en blanco y negro. Tuvimos que empezar a hacer la primera escenografía a color", asegura el animador. El otro problema fue la vestimenta de quienes aparecieran en pantalla. "En un principio, pedían que no usáramos tenidas blancas, sino celestes", dice Kreutzberger, quien el 15 de abril de 1978 condujo "Sábados gigantes" bajo la nueva tecnología.

Enrique Maluenda ya había tenido la experiencia del color, cuando trabajó en la televisión de Puerto Rico entre 1972 y 1976. También recuerda las dificultades al estar frente a una cámara: "Había gente que usaba colores muy extravagantes, dibujos en la corbata o rayas en la camisa. Hubo que tener cuidado, porque se producía un desbande en la pantalla. El maquillaje también disminuyó, y fue más suave". María Graciela Gómez complementa : "En ese tiempo leíamos tarjetas, pero usaba unas que combinaran con mi vestido en la tele. Eso, en el blanco y negro, no se notaba. Así fuimos descubriendo cosas".

Orquesta Sinfónica observa el cosmos

Dirigida por  el alemán Alexander Michelthwate, la Orquesta Sinfónica de Chile prepara su propia vuelta por el universo en los próximos conciertos en el Teatro U. de Chile, este viernes y sábado. El programa consulta la Sinfonía N°41 "Júpiter", de Mozart, y "Los planetas", de Holst, pieza de 1919 en siete partes. De $6.000 a $15.000.

domingo, mayo 13, 2018

Pablo Ilabaca prepara ópera rock y disco solista



La Tercera

Tras salir de Chancho en Piedra, el músico alista además una nueva entrega de Jaco Sánchez y una obra de teatro.

Por Mauricio Jürgensen

Le preocupa lo que piensen “los chiquillos”, que algo de lo que diga pueda sonar a descortesía o a falta de agradecimiento. Pablo Ilabaca González reconoce que los últimos días no han sido “para nada fáciles” y que ha sentido más pena de la que esperaba cuando decidió alejarse del conjunto que ayudó a fundar en 1993 y donde todavía militan su hermano Felipe y sus amigos de toda la vida, Lalo Ibeas y Toño Corvalán.

“Nada se ha roto a nivel personal”, aclara de entrada sobre sus antiguos colegas con los que llegó a publicar nueve discos en 24 años. “Nos seguimos viendo y hablando por teléfono. Igual se siente raro no estar con ellos, no ser parte de las reuniones y todo lo que significa haber sido parte de esa banda por tanto tiempo”.

El músico, también conocido como K-V-Zón, dice que fue una decisión “reciente” y su cara cambia cuando tiene que definir si su alejamiento es definitivo o no. “No puedo ver el futuro”, dice. “No puedo asegurar algo sobre lo que no tengo certeza. Pero la decisión está tomada y me siento tranquilo de poder seguir con lo mío, porque me fui por eso: porque necesitaba más tiempo para concentrarme en las muchas cosas que quiero hacer”.

El músico de 41 años mide sus palabras y elude teorías que, una vez más, podrían incomodar a sus antiguos colegas: dice que no estaba agotado de tocar en Chancho en Piedra y descarta que haya sido él quien empujaba el carro creativo. Dice que el conjunto superó un montón de obstáculos en su carrera (“nos estafaron, nos robaron los instrumentos, cuando sacamos El tinto elemento (2002), nos criticaron, pero seguimos adelante”) y que no duda que Chancho en Piedra saldrá adelante de la mano de C-Funk, su reemplazo.

Aunque elude cualquier versión que tenga que ver con diferencias creativas o artísticas, Ilabaca sí admite que hubo “distintos criterios” y que por lo mismo decidió que este 2018 sería para lo propio, un concepto que justifica con un arsenal de planes para los próximos meses. Lo primero que viene es el nuevo proyecto de música soul que estrenó en 2005 llamado Jaco Sánchez y que en los próximos meses reaparecerá con un tercer álbum llamado Sunshine (el primero desde 2008) y que adelantará parcialmente el viernes 15 de junio en el Club Subterráneo, seis días después que su antigua banda reaparezca con C-Funk.

Lo nuevo de Jaco Sánchez (10 canciones, una de ellas en inglés llamada Amapola my love sleep like angel) antecede su segundo proyecto de la temporada: un EP que firmará con su nombre y que está grabando con Guido Nisenson, productor argentino avecindado en Chile, y que también supervisó la grabación de Funkybarítico hedónico fantástico (2016), el más reciente de Chancho en Piedra. “Se va a llamar Canciones para conversar con la parca”, precisa, “y lo veo como una obra de arte. Lo de Jaco es más convencional y pop en su estructura, esto no, porque hay una gran diferencia temática”.

En la misma senda anuncia un tercer registro para este 2018: se trata de una ópera rock que viene trabajando desde 2011 y que se va a llamar Las cuatro muelas del juicio, un proyecto que debería aparecer en octubre y que contará con invitados como Pedropiedra y el guitarrista estadounidense Trey Spruance, de Mr. Bungle, que aparecerá en dos canciones. K-V-Zón, que seguirá tocando con 31 Minutos, también confirma que participará en un musical dirigido por Álvaro Díaz, socio musical en el famoso proyecto infantil, y donde también está Elvira López, con quien Ilabaca ya había trabajado en Ciencia ficción, otro montaje donde hizo la música. “Se llama Condicional y se estrena en octubre como parte de los 75 años del Teatro de la Universidad Católica”, explica sobre un montaje donde oficiará como director musical.

Lo más inmediato, sin embargo, es lo que más le preocupa. “Me estoy tomando muy en serio lo de Jaco Sánchez”, dice. “Va a ser como una bienvenida a mi nueva situación. De hecho, ahora me gusta mucho más cantar que tocar guitarra. Es un gran desafío artístico estar haciendo todo esto”. Lo dice uno que tomó la siempre difícil decisión de renunciar para seguir creciendo.

Gustavo Dudamel volverá a Chile para homenajear a su maestro

La Tercera

El director venezolano y primera batuta de la Filarmónica de Los Angeles dirigirá los conciertos titulados A mi maestro, el 28 y 29 de junio en CorpArtes. Dedicados a José Antonio Abreu, fallecido en marzo, lo acompañarán 90 músicos de la FOJI y las filarmónicas de Viena, Berlín, Los Angeles y de la Simón Bolívar.

Por Pedro Bahamondes

“Cuando a un niño que habita en un barrio marginal de cualquier urbe latinoamericana le proporcionas un instrumento musical, le estás dando un arma para salir de la pobreza”, solía decir José Antonio Abreu. Conmovido por los alarmantes índices de pobreza infantil de su país, el músico, compositor y educador venezolano, quien nació en la ciudad de Valera, en 1939 y falleció en marzo pasado en Caracas, a la edad de 78 años, entró tardíamente a estudiar Economía para cumplir un sueño de toda la vida: levantar un modelo de educación musical que revolucionara el mundo.

Bajo el lema “Aprender tocando”, en 1975 y junto a otros nueve músicos, Abreu fundó el Sistema Nacional de Orquestas de Venezuela, cuyo Coro y la Orquesta Simón Bolívar, creados bajo su alero, hoy pueden jactarse de prestigio y ejemplaridad a nivel internacional, con réplicas en más de 40 países. Hoy, sobre 400 mil niños y jóvenes pertenecen al Sistema, y el 75% de ellos aún se encuentra por debajo de los índices de pobreza de Venezuela.

“Quien hace práctica orquestal empieza a vivir en el ejercicio de la concertación, de la interdependencia, del equipo. Cada uno es responsable de los demás y los demás son responsables de uno”, dijo el ya fallecido Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2008 en el documental Tocar y luchar, que le siguió los pasos a su vida y obra en la dirección de Alberto Arbelo, estrenado en 2006.

A casi dos meses de su partida, la herencia de Abreu sigue fresca: los directores Eduardo Marturet (1953), hoy al frente de la Sinfónica de Miami, y Christian Vásquez (1984), director de la Orquesta Sinfónica Teresa Carreño y la Filarmónica de Stavanger (Noruega), son dos de sus discípulos. Y ahora, acaso el más famoso de ellos, Gustavo Dudamel, primera batuta de la prestigiosa Filarmónica de Los Ángeles -donde trabaja junto al chileno Paolo Bortolameolli- y la Orquesta Simón Bolívar, volverá al país tras presentarse en marzo pasado, en el Municipal de Santiago, con A mi maestro: dos conciertos que lo tendrán al frente de casi 90 músicos, en homenaje a su mentor, los próximos 28 y 29 de junio, en el Teatro CorpArtes. Evento organizado por la Orquesta Simón Bolívar y Fundación CorpArtes.

De puño y letra

“Mi corazón está abrumado. Me viene a la cabeza un haiku de Jorge Luis Borges que corona la Academia de Santa Cecilia, en Roma: ‘Callan las cuerdas, la música sabía lo que yo siento’”, escribió Dudamel (1981) en marzo pasado para el periódico español El País, a pocas horas de conocerse el deceso de su maestro. “José Antonio Abreu fue para mí una inspiración, un artista, un amigo, un padre, un maestro. Me regaló los arcanos de la música con la misma vehemencia con que me enseñó que el derecho a la belleza es inalienable; me aproximó a los clásicos universales con la misma pasión con que me acercó a mis raíces. Lo que soy se lo debo a su generosidad, a su humanidad y a su visión”, agregó.

Ex alumno suyo en el Sistema de Orquestas e influenciado por sus ideas, el director de 37 años -ganador del Grammy en 2012 y quien fue calificado como “un genio musical” por la revista National Geographic- creó la fundación que lleva su nombre y cuyo objetivo es ampliar la oportunidad de experimentar la música a la mayor cantidad de niños.

“Siguiendo esas ideas inculcadas por el maestro Abreu, Gustavo Dudamel ha decidido invitar a 90 músicos de cinco orquestas distintas”, explica la directora ejecutiva de la Fundación CorpArtes, Francisca Florenzano. Unos 50 de ellos provendrán de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile (FOJI), dirigida por Alejandra Kantor, y el resto será una selección de varias de las agrupaciones que han sido conducidas por la batuta de Dudamel: las filarmónicas de Viena, Berlín y, desde luego, Los Angeles, además de la Orquesta Juvenil Simón Bolívar de Venezuela.

“El mismo está extendiendo esas invitaciones, y esperamos que el listado definitivo esté dentro de poco. Pero sí está siendo escrito por su puño y letra”, revela Florenzano. “Hacía tiempo veníamos en conversaciones con Gustavo por la admiración y respeto que como Fundación CorpArtes sentimos por su trabajo, pero dada su apretada agenda, esperamos el momento adecuado para tenderle esta invitación. Y afortunadamente se dio, y surgió de una iniciativa muy suya además, pues el homenaje y el corazón que están detrás de estos conciertos están en él, por la triste pérdida del maestro Abreu”, añade.

Las conversaciones, sin embargo, se retomaron recién a comienzos de abril pasado, cuenta la antropóloga, cuando viajó hasta Los Angeles para el estreno de la puesta en escena de La canción de la Tierra de Gustav Mahler, en la que Dudamel dirigió a la compañía chilena TeatroCinema (ex La Troppa).

“Será una experiencia única, a mi parecer, primero porque los dos conciertos tienen un sentido especial para él, pero también por que se estarán presentando en Chile y además en CorpArtes”, señala la directora. La llegada de Dudamel, agendada para él último fin de semana de junio, lo tendrá desde el lunes 25, a primera hora, con ensayos de hasta dos o tres jornadas junto a los casi 90 músicos que lo acompañarán sobre el escenario.

El programa de ambos conciertos, explica Florenzano, “está siendo evaluado según las capacidades de CorpArtes, pero siempre y muy de la mano de los favoritos del maestro Abreu”, dice y adelanta que se interpretarán, por ejemplo, la Sinfonía N° 7 de Beethoven como la Sinfonía N° 4 de Tchaikovsky.

Israel confirma su favoritismo y gana Eurovisión

El Mercurio

La canción "Toy" se impuso en la final de ayer en Lisboa. 

Por E. Miranda

Desde que apareció en competencia se alzó como una de las canciones favoritas entre el público, y ayer lo confirmó con las votaciones de la gran final: "Toy", de la cantante Netta Barzilai, de Israel, se coronó como la gran ganadora del certamen Eurovisión en su versión 2018.

La canción, que la misma intérprete definió como un alegato feminista, tiene entre sus frases: "Mujer maravillosa, nunca olvides que eres divina y él se va a arrepentir" o "No soy tu juguete, chico estúpido". Todo, unido a juegos vocales que imitan los cacareos de una gallina y que ayer, en la final del certamen que se realizó en Lisboa, encendieron al público tal como a los fanáticos que le otorgaron unos 26 millones de vistas a su video en YouTube.

Netta Barzilai, a sus 25 años de edad, se llevó el micrófono de cristal de esta edición y se impuso a otras favoritas: "Fuego", de Chipre, que quedó en segundo lugar. Los representantes de España, Amaia y Alfred, quedaron relegados al puesto 23 con el tema "Tu canción".

La próxima edición del certamen musical, que este año llegó a 200 millones de telespectadores, se realizará en Israel, el país vencedor. A pesar de su situación geográfica, ya ha participado en 40 versiones del festival, porque es miembro de la Unión Europea de Radiodifusión (UER).

Este es el cuarto triunfo para el país que en 1978 se presentó por primera vez y triunfó con el tema "A-ba-ni-bi", de Izhar Cohen y Alphabeta, y al año siguiente con "Hallelujah", de Gali Atari & Milk and Honey. En 1998, Dana Internacional cantó "Diva" y también fue la primera victoria de una intérprete transgénero en Eurovisión.

Fresco y natural después del postre vuelve a 30 años de su debut

El Mercurio

Fernando y Nicolás Larraín, junto a Felipe Izquierdo, traen de regreso a los escenarios el proyecto con el que se dieron a conocer y donde combinan humor absurdo con números musicales. 

Por Raimundo Flores S.
Hace ya tres décadas comenzó la vida pública en la escena local de Felipe Izquierdo y los hermanos Fernando y Nicolás Larraín. Fue en el programa "Martes 13" cuando el trío se presentó por primera vez en televisión bajo el nombre de Fresco y natural después del postre, un proyecto que fusionaba humor con música.

El próximo 23 de mayo, en el Teatro San Ginés, se volverán a reunir en un espectáculo único que revivirá las viejas canciones del conjunto y en el que también estrenarán material nuevo relacionado con la contingencia. "Hay que pensar que todo lo que ocurrió en Chile pasó en los últimos 30 años, que son los que nosotros no estuvimos. Apareció internet, el celular, el libre mercado", reflexiona Izquierdo, quien asegura que la química del trío sigue intacta.

Esa misma química es la que aflora inmediatamente cuando los tres amigos se reúnen para hablar de su regreso -en conjunto- a los escenarios. Rápidamente comienzan los recuerdos de aquella época: las reacciones del público ante sus presentaciones y de cuando comenzó todo, esa vez que los invitaron a presentar un show al bar de un conocido. "Nosotros pensábamos ir a cantar, pero cuando lo hicimos, la gente se empezó a reír", recuerda Izquierdo.

"Me siento como Peter Pan. Es parte de sentirse joven, de hacer locuras en un mundo tan esquematizado, tan sistemático, lleno de normas. Fresco y natural... es una especie de terapia, es un gran psicólogo que te está ayudando a recordar que el mundo no es tan serio", comenta Fernando Larraín, en alusión al humor absurdo característico del grupo.

Su hermano Nicolás lo reafirma: "Le tenemos un cariño muy fuerte a Fresco y natural... Para cada uno fue el inicio de todo lo que hicimos. Si me preguntas, el corazón de todo lo que hice después estaba en esto".

Los tres enfatizan en la nostalgia que ha producido en ellos volver a reunirse, y esperan que ese sea el mismo sentimiento del público que llegue a verlos. "Los que van a ir son los cincuentañeros que nos veían en todos los colegios, en todas las kermesses y en todos los festivales", señala Nicolás Larraín, mientras Izquierdo agrega: "Hoy día nadie sabe lo que es Fresco y natural..., solo la generación que lo vivió".

Sobre la posibilidad de realizar otras presentaciones, los integrantes del trío son cautos."Hagamos un show y veamos qué pasa", dice Nicolás Larraín.

Por ahora, Felipe Izquierdo y Fernando Larraín siguen con las presentaciones de la obra "Todos tenemos la misma mujer", en el teatro Mori Vitacura. Mientras, Nicolás Larraín continúa con su programa "Nicolate" por YouTube y con su monólogo "Mi boca me traiciona", que presenta en algunos teatros y restoranes.

Las entradas para el show de Fresco y natural después del postre están a la venta a través del sistema Dale Ticket.

sábado, mayo 12, 2018

Las horas más críticas de Álvaro Henríquez



El Mercurio

Desde octubre estuvo seis veces internado -la última, durante un mes- por una insuficiencia hepática crónica que derivó en un trasplante que le realizaron la semana pasada. El cirujano que lo operó asegura a "Sábado" que el músico estuvo al borde de la muerte, su hermano Gonzalo y la pareja del líder de Los Tres recuerdan los duros meses previos a la intervención, la angustia por la espera de un donante y hablan sobre el posible regreso al escenario del cantante.

Por RODRIGO MUNIZAGA Y SEBASTIÁN CERDA

Gonzalo Henríquez cuenta que recibieron el primer llamado del 1 de mayo pasado muy temprano. Eran las siete de la mañana cuando sonó el teléfono y le comunicaban, desde la clínica Las Condes, que existía la posibilidad de que sucediera el trasplante para Álvaro, de 48 años, pero que debían verificar que fuera compatible. Su hermano mayor, el líder del grupo Los Tres, la figura más influyente de la música chilena en los últimos 25 años, estaba desde el 23 de febrero en lista de espera nacional por un donante de hígado. Su estado era crítico: en medicina se utiliza la escala MELD para medir la severidad de una enfermedad hepática crónica y Henríquez llegó a puntuar 32, lo que implicaba más de un 50% de posibilidades de morir tres meses después.

El segundo llamado llegó a las 10:30 horas y Gonzalo Henríquez, 46 años, también músico y de un notable parecido físico a su hermano, lo recuerda una semana más tarde, en una pequeña sala de la clínica, hablando "en nombre de la familia" con "Sábado":

-Nos dijeron que viniéramos a la clínica (Las Condes). Nos demoramos un poco en llegar, porque vinimos en un auto nuestro. Álvaro se perdía un poco, pero estaba más bien lúcido, quería que sucediera, estaba consciente de lo que tenía que hacer y lo que se venía. Siempre estuvo disponible para hacer caso en lo que había que hacer para el trasplante. Llegó con movilidad reducida, porque subirse a un auto y venir a la clínica era lo máximo que hacía en este período en que tenía que controlarse.

La movilidad reducida a la que se refiere el menor de los Henríquez Pettinelli fue literal: el autor de "Déjate caer" pasó las semanas previas al trasplante encerrado en su casa en Ñuñoa, bajo los cuidados de su pareja de hace tres años, Carolina Hernández -36 años, dueña de una empresa de servicios integrales dedicada al aseo industrial-, con quien vive. La advertencia era de estricto reposo y de no recibir visitas, porque un simple virus externo podía agravar el deteriorado estado de salud del músico.

-El nivel de higiene fue muy estricto en la casa, con visitas restringidas y si alguien se enfermaba, tenía que irse. Estuvo casi aislado, transformamos la pieza para que tuviera todo a su alcance. No pasaba todo el día acostado, pero sus energías se agotaban rápidamente y volvía a reposar -cuenta Carolina Hernández, hablando por primera vez sobre la salud de su pareja.

El tercer llamado que recibieron el 1 de mayo fue a la una de la tarde, cuando Álvaro Henríquez entró a pabellón: un procedimiento que tardó ocho horas y del que no se enteraron los medios de comunicación -la noticia se difundió al día siguiente- ni tampoco los amigos del cantante, sino solo su familia más cercana.
Su pareja recuerda el ingreso del músico al pabellón:

-Entró tirando la talla. "No sé si te vuelvo a ver", me dijo. A un doctor le dijo: "Después te firmo el autógrafo". Se lo ha tomado de buen humor, sin amargura.

El cantante permanece en la UCI y el martes pasado fue sometido a un procedimiento quirúrgico para revisar que su nuevo hígado funcionara bien. Carolina Hernández comenta que saben que los próximos tres meses serán muy importantes.

Erwin Buckel, jefe de trasplantes de la clínica y quien lideró la cirugía, explica la situación que enfrentaba el cantante:

-En los días previos al trasplante, podría haber tenido un cuadro infeccioso, una hemorragia digestiva, una descompensación grave de su insuficiencia hepática y haber fallecido en el muy breve plazo, sin duda. Doy fe de que este hombre ha seguido un vía crucis terrible. 19 de enero de 2018. Festival del Verano de Talagante. Ana Tijoux termina su presentación y es el turno de Los Tres. Pasan 20 minutos y la banda no aparece sobre el escenario. Cuando lo hacen, Álvaro Henríquez se mueve con lentitud, interpreta parte de la letra de las canciones y el público comienza a pifiar. "¡Ya pos, hombre, canta!", le gritan. Al quinto tema, se retiran del escenario y camino de salida, un periodista de la municipalidad lo aborda para entrevistarlo.

-Álvaro, ¿no te parece impresentable venir así, en estas condiciones, a trabajar? -le dice, increpándolo, en un video grabado por el funcionario que aún está disponible en YouTube.

-Súper impresentable. Pero estái peor vos, sí -responde el músico, quien esa noche sufría una encefalopatía hepática, dice su doctor tratante, patología que incluye desorientación y dificultad para hablar, entre otros síntomas.

-Pero te están pagando por venir a hacer un espectáculo, es un trabajo -insiste el periodista.

-Ya, ¿y? -le responde Henríquez.

-Me refiero a las condiciones, presentarse borracho -lanza el funcionario municipal.

-¿Por qué no te vái a la conch...? -responde el cantante.

-¿Es la forma de tratar a quienes te contratan? -lanza el periodista, mientras la pareja del cantante le pide un poco de respeto al funcionario.

Ya en al auto, testigos relatan que el alcalde de Talagante, Carlos Álvarez, se acercó al músico y le dijo: "Te digo altiro a ti en la cara..., que te pague el Viejito Pascuero, porque no te daré ni un peso". Al día siguiente, el video de la presentación se difundió en todos los noticiarios y el edil anunció acciones legales contra la banda. Pero no se concretaron, cuentan hoy en el municipio. Eso sí, la factura con el cobro por el show fue rechazada y en Talagante no pagaron por el espectáculo.

21 de enero de 2018. Fiesta Costumbrista Trilla a Yegua Suelta, en la localidad de Calle Larga, en Los Andes. Se presenta el grupo Garras de Amor y luego es el turno de Los Tres. Han llegado algunos periodistas a cubrir el evento, luego de la polémica de hace dos días. La presentación avanza sin grandes contratiempos, aunque Henríquez se limita a un "bien, gracias" cuando la prensa le pregunta por su salud.

-Tras lo de Talagante nos pusimos nerviosos, pero la mánager me dijo que pasara lo que pasara llegarían al evento -recuerda el alcalde de Calle Larga, Nelson Venegas-. Él estaba retraído, pero hizo un show bastante bonito. Se mantuvo de pie todo el tiempo y subí a entregarle un premio que recibió de buena forma. Pero se veía cansado -agrega el edil sobre la que, hasta hoy, es la última presentación de Álvaro Henríquez, que finalizó con un cover del corrido mexicano "Jefe de jefes".

En ese contexto, los shows de Los Tres fueron cancelados -como Vive Latino-, y el de Álvaro Henríquez en La Cumbre del Rock Chileno. El organizador del evento, Juan Andrés Ossandón, dice que ya a comienzos de 2017 algunos amigos le habían comentado de la delicada salud del cantante.

-Gente en común me decía que estaba muy solo, que se quedaba hasta demasiado tarde en la sala de ensayo. Y cuando ocurrió lo de Talagante, me hizo sentido que él estaba mal de salud. Entonces le escribo a Claudia (Schlegel, mánager del músico) para saber si Álvaro estaba como para tocar. Durante tres días tuvimos muchas llamadas y él quería estar en la Cumbre y los médicos se oponían absolutamente -comenta Ossandón, quien finalmente acordó con la mánager que lo preferible era bajarlo del show.

Por esos días, Henríquez tuvo que lidiar con otro golpe duro, tanto en lo personal como profesional: el quiebre definitivo con su representante de los últimos 12 años, Claudia Schlegel, quien en noviembre ya le había anunciado que dejaría de trabajar con él por la muerte de su madre y por estrés laboral, cuentan testigos de esas conversaciones. Desde entonces, Schlegel y Henríquez no volvieron a verse y la comunicación fue solo telefónica, con la condición de seguir juntos hasta marzo. Pero el incidente de Talagante precipitó el quiebre: en el entorno de Schlegel dicen que ella no estaba de acuerdo en que se presentara, dada su salud. Pero la trama terminó siendo más compleja.

En la página del Instituto Nacional de Propiedad Industrial, Inapi, figura que el 30 de enero de 2018 Ricardo Morales Chandía, pareja de Schlegel, inscribió la marca "Los Tres". El nombre estaba sin dueño, luego de que el 18 de agosto de 2016 venciera la inscripción que Álvaro Henríquez hizo el 17 de noviembre de 2005 y no la renovara. La misma página web de Inapi informa que el 14 de febrero de este año, Henríquez inscribió a su nombre las marcas "Los Tres" y "Los Tr3s" y su publicación en el Diario Oficial fue a comienzos de marzo. El registro, además, indica que la presentación de Morales Chandía para ser propietario de la marca quedó sin efecto, luego de que Gonzalo y Álvaro Henríquez lo confrontaran y Morales les explicara que no continuaría con el proceso.

-Lo que puedo confirmar es que Álvaro ya no trabaja con su mánager histórica, Claudia Schlegel. Pero preferiría no explayarme en la cosa laboral, porque creo que forma parte de otro tema -responde Gonzalo Henríquez sobre el conflicto que hubo por la marca "Los Tres".

En el entorno del músico, eso sí, confirman que ese incidente gatilló el punto de quiebre con la representante. Cercanos a Schlegel dicen que "se trató de una tontera, un arrebato que hizo Ricardo para que Álvaro reaccionara por la falta de valoración que tenía por él". Y afirman que "nunca hubo intención de quedarse con la marca".

El caso médico de Álvaro Henríquez fue presentado a la Comisión de Trasplante en noviembre, pero su doctor ya le había advertido que debía cumplir con varios requisitos: evaluaciones completas, exámenes que tienen que ser repetidos con cierta regularidad y un período de abstinencia de alcohol mínimo de seis meses, que debía supervisar un psiquiatra especialista en adicciones para que certificara la adhesión al régimen.

"Tenía un daño hepático crónico producto de una adicción al alcohol de muy larga data", explica el cirujano tratante Erwin Buckel. Al menos dos veces fue internado -reconocen integrantes del staff de Los Tres- y en los últimos shows de la banda se habilitaba un camarín especial para él, precisamente, para que no hubiera alcohol. La dinámica de trabajo también incluía que tras una presentación, Henríquez se retiraba a su casa, para evitar una recaída.

-Los seis meses en abstinencia son antes de entrar en lista de espera. Luego, hasta el trasplante, el paciente debe estar en una abstinencia demostrable y comprobable. Si él no hubiera hecho lo que hizo y sin las asistencias que tuvo, desde el punto de vista de la integralidad de su tratamiento, Álvaro en este momento estaría fallecido -asegura Erwin Buckel.

El hermano menor de Henríquez dice que el cantante ha pasado "por distintos procesos" de abstinencia a lo largo de su vida, pero que fue una visita médica, en noviembre del año pasado, el que lo remeció a él y a su familia.

-Ya no podía seguir con hábitos, en general, de alimentación y consumo. Él estaba en un proceso de limpieza. Creo que llegó a un punto en que había que tomar decisiones más radicales -reconoce Gonzalo Henríquez.

Noviembre fue el mes clave para el artista, el momento en que partió con una curva descendente de su salud, los chequeos médicos y los ingresos a clínicas, como el de septiembre del año pasado, cuando Claudia Schlegel lo llevó hasta la clínica Indisa porque al compositor le sangraba la nariz más allá de lo razonable, y el médico le dijo que era un problema hepático. Carolina Hernández recuerda que ella intentó cambiar el régimen alimenticio de su pareja:

-Traté de que comiera vegetariano, él empezó a hacer pesas, muy motivado, pero nos llamaba la atención que no bajara de peso. Pensamos en ir a un nutricionista, pero luego supimos que se trataba de algo de su hígado. Nos cambió la vida de un minuto a otro. Al comienzo lo vivimos nosotros dos, fue un pacto de silencio. Luego fue decirle a su hermano (Gonzalo) que estaba partiendo un tratamiento. Pero la enfermedad fue progresando. La postura de ambos fue "esto no nos va a ganar". Álvaro es fuerte.

Como el cantante tenía un puntaje 32 en la escala MELD, el doctor Buckel explica que hubo que someterlo a tratamientos para bajar esa puntuación, porque no podía ser intervenido con una salud tan precaria. En el caso del músico, además, debía esperar por un donante del grupo B positivo. Se estima que solo una de 12 personas pertenecen a ese grupo de sangre, lo que hacía más difícil el pronóstico para él. Pero terminó siendo todo lo contrario, cuenta la pareja del artista: al ser tan específico el donante que se buscaba, asegura ella, la lista tenía a cinco personas y el líder de Los Tres era el caso más grave.

-Siempre he estado positiva, con esperanza y nunca pensando que no va a resultar. Cuando supe que había un donante fue una mezcla de emociones: estaba feliz, con miedo, pero también con pena por una familia que al mismo tiempo que nosotros estaba enfrentando una pérdida -recuerda Carolina Hernández, a una semana de la intervención y al teléfono desde la clínica-. Para mí era la posibilidad de seguir con la persona que amo. Sea quien sea esa familia, quiero que sepan que agradezco la generosidad, porque al esperar un trasplante aprendes a valorar la importancia de ser donante.

Álvaro Henríquez cumplió 48 años el 18 de octubre pasado, grabando una canción. Desde las seis de la mañana de ese día comenzó a llamar a su equipo para registrar percusiones de un tema que ya estaba casi armado. El productor Gonzalo González, el fotógrafo Carlos Muller y un roadie fueron parte de los citados. Que llamara tan temprano, recuerdan testigos, era extraño, pero el cantante no le dio importancia ni se disculpó. En su círculo sabían que estaba con problemas de salud, pero no les contó la gravedad del daño hepático que ya estaba debilitándolo, al punto de quedarse dormido de improviso. Así, esa mañana pidió que lo fueran a buscar a su casa y lo encontraron durmiendo en un sillón. Al llegar a CHT Estudios, en Ñuñoa, y tras algunos registros del baterista Boris Ramírez, volvió a dormirse y prefirieron no despertarlo. Su abdomen lucía abultado, pero su cara no, recuerdan.

Cerca de las cinco de la tarde su mánager, Claudia Schlegel, llegó con una torta y luego apareció Gonzalo Henríquez y su madre. Unas bebidas, nada de alcohol y muy pocas personas. La tónica de estos meses: su círculo se fue reduciendo cada vez más y solo sus familiares directos sabían que se estaba evaluando un trasplante de hígado. Un círculo compuesto por sus hermanos Ximena y Gonzalo, su madre -Juana-, su hija Olivia -de 14 años, de su relación con la actriz Mariana Loyola- y su pareja con los dos hijos de ella.

Un cercano a Roberto "Titae" Lind cuenta que el bajista de Los Tres se enteró del trasplante el mismo 1 de mayo, pese a ser el único integrante original del grupo que se ha mantenido junto a Henríquez. El exbaterista, Francisco Molina, es conciso y dice a "Sábado" que le desea "que se recupere pronto" y que, como Lind, se ha enterado de la operación y de sus avances "por la prensa". Ángel Parra, quien a fines de 2013 renunció a Los Tres y luego se enfrascó en discusiones con Henríquez -"Salir de Los Tres fue una bendición", dijo el guitarrista, mientras Álvaro replicó con un "nos tenía cansadísimos"- optó por no hablar para este reportaje.

En noviembre del año pasado la grabación del nuevo disco de Los Tres, Por allanga, entró en receso. El ingeniero y productor del álbum, Gonzalo González -que colabora con Henríquez desde el disco homónimo de la banda Pettinellis, otro de los proyectos musicales del cantante-, cuenta que para el sucesor de Por acanga (2015) esperaban una colaboración de Meme del Real, integrante de Café Tacvba, que tardó en llegar y que se sumó al declive de salud del músico.

-Lo veía súper cansado y un poco menos asertivo que de costumbre, aunque con la genialidad de siempre. No es secreto que él siempre ha tenido la mayor parte de la responsabilidad creativa y estética de Los Tres, al menos en los últimos diez años; entonces, él lleva una mayor carga emocional y de tiempo -explica González.

La idea de que Henríquez vuelva a la música es algo que el cirujano que hizo el trasplante, Erwin Buckel, afirma que dependerá de su evolución, pero que es factible que ocurra durante el segundo semestre. El cantante, hasta el día antes de la operación, se mantuvo leyendo sobre música y pensando en canciones, cuenta su pareja.

-Tiene ganas de seguir creando, ha leído mucho, la guitarra siempre estuvo cerca de él, aunque su fuerza no era la suficiente para desplazarse, pero no dejó de estudiar -cuenta Carolina Hernández, quien dice que el músico ha estado durante estos días regresando del coma inducido y, aunque puede hablar, "está entre este planeta y otro" y aún no puede mantener una conversación fluida.

-Álvaro está contento, siempre vio esto como una oportunidad de "hacer la vida tal como la quiere vivir", disfrutar de las cosas simples, hacer un viaje tras esto -comenta Hernández. Eso sí, antes de entrar al quirófano, el músico le repitió más de una vez la misma idea, un sueño que esperaba concretar al despertar de la intervención médica:

-Dijo que quiere volver a subirse a un escenario y va decirles a todos: "¿Pensaban que me iba a morir, los hue...? Aquí estoy".


Chet Baker, a 30 años de la caída

La Tercera

El trigésimo aniversario de la muerte del trompetista y cantante matizan el encandilamiento ante su leyenda. El músico fue un seductor y un traidor, un talento vibrante pero descuidado, coinciden al fin cercanos y biógrafos, que invitan a escucharlo en su conmovedora fragilidad.

Por Andrés Gómez Bravo (En la versión impresa esta nota se atribuye a Marisol García)

Ex esposas y amantes constituyen siempre buenas fuentes para investigar a un hombre importante, enseña el tópico periodístico, y el consejo se aplica en el caso de Chet Baker desde un lado que supera la frivolidad anecdótica. Más que acompañarlo, al trompetista se le padecía, coinciden las entrevistadas para el documental Let’s get lost (1988), feroz claroscuro de talento y angustia narcótica que el fotógrafo Bruce Weber filmó con excepcional cercanía durante los dos últimos años de vida del jazzista, fallecido hace exactas tres décadas en Amsterdam.

Volátil, arrogante, manipulador; a la vez, magnético y encantador: “… nos tomó 20 segundos quedar enganchados”, recuerda allí la cantante Ruth Young, compañera por 10 años de Baker, y quien en la cinta describe a la relación entre ambos como un precio caro de pagar. “Amor y fascinación, de eso se trata. Estaba la mística pero no necesariamente la realidad. Y te toma un largo tiempo darte cuenta y separarlas”.

iente en Born to be blue (2015), biopic que instaló a Ethan Hawke como encarnación del músico nacido en Oklahoma (EEUU) en 1929, que hace un mes es recordado por reediciones de discos y libros, conciertos de tributo y sinfín de artículos en medios. Jane es allí una actriz hermosa y atenta -su personaje ficticio sintetiza anécdotas reales de varias mujeres-, que pone en pausa sus sueños para asistir a quien no deja de cruzar la línea entre galán cautivador y paciente ingrato; deslumbrante junto a su trompeta y desvalido en los infaltables turnos (diarios) de heroína.

“¿Por qué necesitas las drogas?”, le pregunta ella al Baker de Hawke. “Me da confianza”, es su respuesta.

El lugar común del perdedor hermoso -todo aquello de “el James Dean del jazz”- al fin se revisa en un aniversario fúnebre sin hagiografías. El testimonio amargo de quienes fueron quedando de lado durante el ascenso de su leyenda es hoy tan constitutivo del estilo de Chet Baker como su canto suave y el soplido tranquilo -cool- de sus labios sobre la boquilla metálica. Está también su fotogenia joven, cómo negarlo; porque su recuerdo es también el de los pasmosos retratos en blanco y negro que le hizo William Claxton.

Músico ambicioso, en un principio a su historia musical la definió la ansiedad por quedar a la altura de los megatrompetistas de su tiempo, aunque se juega a perder si se nace cerca de Miles Davis, Clifford Brown y Dizzy Gillespie. Eso sí: ninguno de ellos cantó My funny valentine ni Almost blue como el trompetista rubio.

Al poco andar, su impronta era la de un jazzista cuya ruina recordaba la fragilidad del talento, desperdiciado en su caso demasiado rápida y dolorosamente entre droga y golpes, festivales y arrestos, giras y deportaciones; y al centro una discografía aún asombrosa: “¿Cómo se atreven a decir que podría haber hecho más? ¿Alguno de ellos ha grabado cien discos?”. Al fin, el cierre de una muerte extraña, el 13 de mayo de 1988. Al cuerpo inerte encontrado sobre la acera de un barrio yonqui, la policía de Amsterdam lo ingresó en la morgue como N.N., clasificando el deceso como caída accidental desde la ventana de un hotel. Su principal biógrafo, sin embargo (ver recuadro), está convencido de que se trató de un suicidio. No hubo más de 35 personas en su funeral.

Hay registro en YouTube de la bendita cita entre Baker, Elvis Costello y Van Morrison en el escenario del club de jazz londinense Ronnie Scott’s, en 1986. Es una secuencia de música y entrevista, en la que al trompetista -su cuerpo parece cargar 10 años más que los 57 en registro- en un momento le preguntan por qué no escribe su autobiografía.

“Sí, sí, lo empecé a hacer -responde-. Y paré. Porque pensé: da igual, de todas formas, no se lo van a creer”.

Demi Lovato: “En este negocio es importante ser honesto”

La Tercera

La estadounidense conversa con Culto antes de su regreso a Chile en noviembre. Junto a los detalles de su nueva gira, la artista cuenta el proceso detrás de su álbum más revelador y explica por qué ha hecho de su carrera una exposición de sus fantasmas personales.

Por Claudio Vergara

Dentro del selecto grupo de estrellas femeninas que hoy dominan la música popular estadounidense, aquel reservado sólo para algunas escogidas y en el que cada artista ocupa un rol determinado e impone su propia tendencia, Demi Lovato parece ser el bicho raro del curso. En los 15 años que lleva en la industria del entretenimiento, desde su primera aparición en el programa infantil Barney y sus amigos, la cantante nacida en Nuevo México ha trazado una trayectoria zigzagueante y a ratos turbulenta, de períodos oscuros y otros de esplendor, que a la larga la han transformado en una de las exponentes más atípicas del pop anglo de esta década. Y aunque la solista de 25 años ha hecho de la autenticidad y la exposición de sus fantasmas personales una de sus principales fortalezas -mucho antes que Lady Gaga, Selena Gomez o el mismo Luis Miguel decidieran hacer lo propio-, hay algo misterioso e inclasificable en la personalidad de Demetria Devonne Lovato, en quien parecen convivir diversas personalidades.

Está, por un lado, la superestrella con seis discos editados -todos ellos con debut en el top 5 del ranking Billboard- y la actriz de series y películas adolescentes, como Sonny entre estrellas y la popular Camp rock (2008). También, la activista y emprendedora, defensora de diversas causas sociales y de los derechos de la comunidad LGBT, así como la artista cercana y transparente que comparte con sus fans sus batallas personales contra los desórdenes alimenticios, adicciones varias y desequilibrios mentales. Y ahora, al otro lado del teléfono desde Estados Unidos y en medio de un receso de su actual gira mundial, Lovato muestra otra faceta, algo desganada a ratos y de respuestas concisas.

“Estuve un buen tiempo fuera de la ruta así que estoy feliz de volver a la música, a los escenarios, y de haber podido reencontrarme con mis seguidores estadounidenses”, dice la intérprete a Culto, consultada por Tell Me You Love Me World Tour, la gira que inició en febrero en San Diego (California) y que la tuvo recorriendo las principales arenas norteamericanas hasta el 2 de abril. Se trata de su primer recorrido en solitario desde 2015, y con el que luego de un paso por capitales europeas regresará a Santiago el 14 de noviembre, en su cuarta presentación en el Movistar Arena y la sexta en Chile, contando su paso por el Festival de Iquique en 2012 y su debut en el Club Hípico (2009).

De acuerdo a las reseñas de la prensa estadounidense, el nuevo espectáculo que la cantante mostrará a sus fans locales (a quienes define como “increíbles”) marca diferencias a nivel de montaje y efectos visuales, al tiempo que consigue sintetizar en dos horas las múltiples dimensiones de Lovato. Con elaborada puesta en escena, el show incluye invitados en las pantallas -como Luis Fonsi, para cantar a dúo el éxito Échame la culpa-, pausas para reflexionar con su público, algo de autoflagelación humorística -como cuando emerge al escenario sentada en un sillón de siquiatra- y, por sobre todo, mucho atuendo y coreografía sugerente.

“Definitivamente hay un salto en términos de producción y eso lo vuelve más apasionante tanto para mí como para los asistentes”, señala la artista, quien detalla que lo mostrado en su país “es la misma idea que llevaré a Latinoamérica. Lo pasamos tan bien en la gira norteamericana que no queremos cambiarle casi nada”.

¿Lo definiría como un espectáculo personal, revelador quizás?

Sí, creo que en este show hay mucho de mí, de mi mundo interior, y eso me gusta mucho. Por lo mismo, la gente que lo vea realmente va a poder conocerme mejor, aspectos quizás más íntimos y que quise compartir porque son importantes para mí.

En su último disco también predominan las letras íntimas e incluso referencias explícitas de temas como el sexo. ¿Lo considera parte de una madurez artística?

Las letras son muy personales y esa siempre fue la idea, porque traté de contar mucho de lo que siento hoy. Por lo mismo estoy muy orgullosa de ellas y me entusiasma poder cantarlas ante la gente. Estaba tratando de hacer canciones que no son las que está haciendo todo el mundo hoy. Me sentí más involucrada en este álbum y creo que le pude imprimir una visión más autoral, más artística, como en ningún otro disco de los que hice antes. En ese sentido fue un trabajo más interesante para mí, porque sentía que estaba haciendo algo más grande mientras trabajaba en este álbum, que era un paso adelante y que estaba creciendo como artista en el proceso.

Ahora se ha vuelto más común, pero hasta hace poco no era habitual que una figura del pop revelara haber sufrido bullying o desórdenes alimenticios. ¿Se siente una pionera? ¿Cree que esta actitud es también una forma de empoderamiento femenino?

Creo que en este negocio es importante ser honesto, es la forma que tienes de poder conectar con tu público y de paso de reafirmar tu identidad como mujer. No me gusta mucho opinar del resto, me enfoco más en mi propia vida y en mi carrera, pero sí creo que sería positivo que otros también se animaran a ser más abiertos a contar sus propias historias, porque así generas que la gente también se anime a hacerlo. Yo al menos soy una agradecida de la oportunidad que me han dado.

¿Esta honestidad tiene límites? ¿Hay cosas que no comparte con sus fans?

Por supuesto, hay muchas cosas que prefiero guardarme para mí porque tampoco creo que sea bueno revelar demasiado de mi vida al resto del mundo.

¿Cómo fue la experiencia de grabar con Luis Fonsi? ¿Sintió que de alguna forma se reencontraba con sus raíces latinas?

Definitivamente. Luis es un artista sumamente talentoso y me encantó la canción apenas la escuché. Fue muy “cool” poder haberla cantado juntos.

El dispar destino de los músicos trasplantados de hígado

La Tercera

La nueva vida que empezará Álvaro Henríquez ya fue transitada por otras figuras.

Por Claudio Vergara

Gustavo Santaolalla, el productor latino más relevante de los últimos 30 años, levantó el paralelo en estas páginas, cuando en una entrevista equiparó los casos del músico estadounidense David Crosby y de Alvaro Henríquez: “Él tuvo un trasplante de hígado hace más de veinte años. Y está ahí, bien, bárbaro, este año hizo dos discos. Álvaro debe ser Peter Pan al lado de todos los excesos de Crosby, y entonces espero y confío en que lo suyo va a estar aún mejor”.

Más allá de la comparación, el líder de Los Tres -trasplantado de hígado la semana pasada debido a una hepatitis severa- hoy está en el grupo de los cantautores cuyo destino personal y artístico avanza en rodaje: aquellos que sometidos a esa compleja intervención, por lo general consecuencia de sus problemas con el alcohol, intentan retomar con cierta normalidad una vida tan intensa como la que se despliega entre escenarios, hoteles, aviones, fiestas y semanas enteras fuera de casa. En el caso del chileno, no hay plazos definidos, pero sí algunas generalidades: según su hermano, el también artista Gonzalo Henríquez, el intérprete tiene para al menos 15 días en la clínica, para después iniciar un proceso de recuperación que se extenderá por la totalidad el segundo semestre, por lo que las perspectivas de un retorno a la actividad recién apuntan a 2019.

“El trasplante a mí me alargó la vida, mi forma de pensar, mi tranquilidad ante todas las cosas. Antes la palabra muerte te sonaba como…ahora no, porque como ya la he visto, estoy muy tranquilo”, declaraba el español Raphael hace dos años, rememorando el proceso médico al que se sometió en 2003, cuando tenía 60, luego de llegar a la clínica en un estado de extrema gravedad, producto de una hepatitis B que lo afectaba desde su juventud, pero también de la inclinación al alcohol que empezó a desarrollar en su adultez, cuando “bebía botellitas pequeñas de la de los hoteles porque me hacían dormir”, según reveló. El artista volvió a escena cinco meses después e impulsó una adultez marcada por la intensidad.

Un trance similar atravesó Camilo Sesto en 2001, con un cambio de hígado también a partir de una hepatitis, cuando tenía 54 y sus problemas de salud habían detonado la caída del pelo y una progresiva pérdida de peso. El cantante se sumergió en un retiro de dos años, para volver y calificar la intervención como una simple “anécdota”. En ambos casos, y según los médicos involucrados, la edad de ambos había jugado a su favor. La misma ventaja corrió para Crosby, el hombre bigotudo que revolucionó el sonido de la guitarra a bordo de The Byrds en los 60, trasplantado en 1994, cuando lucía 53 años y uno de los prontuarios de excesos más legendarios del rock Esa estadística benévola también parece correr para Henríquez, quien ni siquiera ha llegado a la cincuentena: recién tiene 48.

En contraparte, una suerte distinta tuvieron Gregg Allman, trasplantado en 2010, pero que falleció siete años después; y Lou Reed, el caso menos feliz de todos, ya que fue intervenido en mayo de 2013, pero una serie de complicaciones con su nuevo hígado precipitaron su muerte apenas cinco meses después.

(Me llamo) Sebastián se radica en México tras la polémica

La Tercera

El músico, que en noviembre se vio envuelto en una acusación contra su ex guitarrista, seguirá su carrera en Norteamérica. “Me voy, entre otras cosas, por miedo”, cuenta.

Por Andrés del Real

Lo venía pensando hace un tiempo y finalmente se decidió. El próximo 20 de junio Sebastián Sotomayor tomará un vuelo al extranjero sin pasaje de vuelta ni fecha tentativa de regreso. “Me voy a vivir a México”, confirma el cantautor de 30 años, unas las voces más originales y aplaudidas que han surgido en el pop independiente durante esta década, quien deja el país para empezar otra carrera frente a un nuevo público, luego de verse involucrado en una polémica de la que nunca pudo sacudirse completamente.

“Creo que finalmente estoy tratando de encontrarme a mí mismo, y de volver a la razón original por la que hago música”, dice el solista, cuya carrera sufrió un drástico giro en noviembre pasado, cuando su guitarrista hasta ese entonces, Pablo Gálvez, fue acusado de acoso sexual con una denuncia en la Fiscalía de Ñuñoa. La reacción inicial de Sotomayor, quien desvinculó al músico de su banda aclarando que no le correspondía pronunciarse sobre su inocencia o culpabilidad, lo convirtió en el principal blanco de las críticas. De un día para otro, uno de los artistas más identificados con el feminismo de la escena local se transformaba en uno de los enemigos de la causa, y las redes sociales que durante años usó para promocionar su carrera se llenaron de insultos y críticas.

“La otra vez me pasó algo muy triste”, cuenta el artista. “Hablé con un primo chico, de 21 años, que estudia arte, y me dijo que yo le caía mal, que no era de su agrado porque sentía que había actuado mal en toda esta polémica”, agrega el músico, ejemplificando con este episodio familiar parte de lo que ha vivido durante los últimos seis meses. Una suerte de corolario del disco La sombra, su trabajo más oscuro y depresivo a la fecha.

Aprovechando la buena recepción que ha tenido en el país norteamericano su música, en especial luego del éxito de la película de Nicolás López Hazlo como hombre, donde aporta la canción principal y tiene un pequeño rol, Sotomayor iniciará en junio una serie de fechas en diversas ciudades de México, de las que ya tiene 15 confirmadas y más de una decena que cerrará en los próximos días. Antes hará algunos conciertos de despedida en Chile, como el de esta noche en el Magnolia Bar de Chillán.

“Me voy, entre otras cosas, por miedo por todo esto que pasó con mi ex guitarrista. Pero también por cómo me he ido viendo atrapado en esta onda de volverme más famoso, lo que me hace más difícil interactuar con la gente y me inseguriza”, señala.

Con Matías Bize

Antes de dejar Chile, (me llamo) Sebastián estrenará un nuevo trabajo que a la vez funciona como un testimonio de este complejo período. Se trata de un videoclip que agrupa tres nuevas canciones de su autoría, dirigido por el realizador nacional Matías Bize.

“Hay una secuencia continua de 12 minutos con las tres canciones nuevas, que funciona como una pequeña obra de teatro”, detalla el cantautor sobre su trabaja con el director de La memoria del agua.

Las nuevas composiciones, con títulos como La fogata y El valor vendrá, sintetizan esta etapa de transición y lo que ha vivido estos meses, según explica. “La sombra es el momento mas depresivo por el que he pasado en mi vida y estas nuevas canciones hablan de eso, de ponerse de pie y seguir luchando por algo sin que este contexto te destruya. Los temas apuntan a esas ideas, de que tú puedes lanzar una estaca a alguien en pos de un ideal pero hay gente súper real entre medio”, comenta.

Eurovisión, el festival que rompe las reglas y acapara atenciones

El Mercurio

Hoy en Lisboa se desarrollará la gran final del certamen, uno de los pocos que han enfrentado con éxito la amenaza de irrelevancia que pende sobre las competencias de canciones. 

Por Sebastián Cerda
Su historia es pródiga en nombres y episodios memorables. Además del hito irrepetible que representó el triunfo de ABBA en 1974, por las tarimas del festival Eurovisión han pasado artistas tan resonantes como Olivia Newton-John, Nana Mouskouri, Raphael, Julio Iglesias, Domenico Modugno, Paloma San Basilio, Nicola di Bari y Mocedades, entre muchos otros.

A 62 años de su primera versión, Eurovisión sigue ahí, firme y saludable, listo para vivir esta noche su gala número 63, con la atención de toda Europa y buena parte del mundo, puesta en lo que vaya a suceder en Lisboa.

Parece una verdadera torcedura de mano al destino, pero en absoluto se trata de algo casual. A lo largo de su historia, Eurovisión y su público han sabido adaptarse el uno al otro, con gustos y evento persiguiéndose mutuamente. Su propia lógica ya marca diferencias: antes que afincarse en un solo territorio (como Viña del Mar o San Remo), opta por la sede variable vía asignación al ganador del año anterior, lo que permite que la atención se expanda más allá de lo local.

Pero así y todo, su sola tipología podría haber llevado a Eurovisión por el despeñadero, y se estima que directrices concretas son las que han impedido que el certamen siguiera el destino fatal de buena parte de sus símiles.

Una de ellas está en el extremo cuidado con que se abordan las puestas en escena, así como en una búsqueda de singularidad a toda costa. Cada nación apunta a crear en el escenario una atmósfera única, de modo tal que la gala no parezca un desfile de intérpretes, sino más bien múltiples experiencias.

Al respecto, Eurovisión se ha convertido en un verdadero laboratorio para ensayar formas de iluminación, despliegue de cámaras e intercambio entre artistas y recursos tecnológicos, lo que va aparejado con horas y horas de riguroso ensayo.

El público también es protagonista: además de hacerse notar in situ , su expresión vía televoto es determinante en las calificaciones obtenidas por los participantes, proceso que se ha ido depurando a través de los años para procurar un justo equilibrio entre esa votación y la de los jueces.

Pero más allá de todas esas características, lo más importante de todo siempre estará en las canciones y en quienes las interpreten. Y la norma al respecto durante los últimos años ha parecido apuntar más al atrevimiento, la peculiaridad, la originalidad, la innovación, e incluso, la provocación.

Se ha visto con ganadores recientes, como los finlandeses Lordi, en 2006, un grupo de heavy metal enfundado en horripilantes atuendos, a la usanza de un orco u otras criaturas de la fantasía medieval. O en 2014, cuando la austriaca Conchita Wurst se transformó en celebridad mundial no solo por su registro y su condición de transformista, sino además por el sello inconfundible que representó su estampa de diva barbuda.

En 2017, el delicado trofeo (al ganador de 2009 se le rompió) fue para el portugués Salvador Sobral, quien cautivó al público no solo con su propuesta intimista, sino también con su propia fragilidad; el cantante estaba en lista de espera para un trasplante de corazón.

Pero no siempre la originalidad va ligada a la belleza o la sorpresa. Entre una veintena de canciones, por cierto que no puede haber puras gemas, y el propio Sobral se ha encargado de liderar los cuestionamientos hacia el tema que este año representará a Israel: una sinfonía de sonidos bucales y cacareos (con imitación de gallina incluida) a cargo de una expresiva cantante llamada Netta.

"Es una canción horrible", dijo el portugués sobre la pieza que este año agita la bandera del freakismo, otro de los nuevos estandartes de Eurovisión, y que podría alzarse como su sucesora. ¿Lo logrará? Esta noche lo sabremos. Pero, si no, al menos el impacto viral ya está asegurado.

Valor de entradas en museos chilenos para público general fluctúa entre $500 y $10 mil

El Mercurio

La diferencia de precios se da porque no existe una ley que regule la tarifa de acceso a estos centros. Entre 2010 y 2017 se crearon 33 nuevos museos en todo el país, de acuerdo con el último informe que analiza a este sector y establece que al 31 de diciembre pasado son 242 establecimientos en total. La mayor parte recibe hasta 50 mil visitas al año y cuentan con hasta 15 mil objetos en su colección, siendo la mayoría de historia y arqueología.

Por Bernardita Pérez Santander 

El último fin de semana de mayo (26 y 27) se realizará una de las actividades culturales más importantes del país y que cada año congrega a más personas. Se trata del Día del Patrimonio, donde edificios históricos, bibliotecas, centros culturales y museos abren sus puertas al público bajo el común denominador de la gratuidad. Esta actividad, junto con acercar la historia a las personas, fomenta las visitas, por ejemplo, a los museos, algunos de los cuales cobran durante el resto del año.

En la misma línea, el Museo de Arte Precolombino bajó sus tarifas para promover las visitas, al pasar de $4.500 a $1.000 para público general y de $2.000 a $500 para estudiantes.

El apoyo a esta actividad cultural ya tenía un referente. En 2015, el entonces Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (hoy Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio) lanzó una medida para mejorar el acceso a los museos, generando espacios de gratuidad con el fin de cambiar la visión elitista sobre estos por una que hiciera ver que son espacios educativos para todo tipo de personas.

Según el último informe del Registro de Museos de Chile (RMC), entre 2010 y 2017 se crearon 33 museos, totalizando 242 a diciembre último.

Museos privados captan 46% de las visitas

De acuerdo con el informe preliminar sobre la "Situación de los Museos en Chile 2017", el 25% de estos se encuentra en la Región Metropolitana, seguido por las regiones de Valparaíso (con el 13%) y del Biobío (con el 11%), conforme a la información entregada por 218 establecimientos inscritos en el registro al cierre del año pasado. (ver infografía).

Sobre las visitas, el estudio señala que estas superaron los 7,6 millones si se consideran solo los 150 museos que entregaron esa información, de las cuales 4.097.481 visitas corresponden a espacios públicos y las otras 3.516.215 a privados, equivalente al 46% del total.

En el caso de los recintos que tienen dependencia administrativa privada, la mayoría cobra un aporte voluntario o una entrada fija definida por la institución que los gestiona como una fuente de financiamiento, independiente de que algunos igual reciben aporte estatal. En el caso de los públicos, muchos son gratis, aunque los municipales que se consideran en esta categoría muchas veces cobran.

Al considerar la información del RMC, las tarifas van desde $500 a $10 mil para público general, aunque algunas instituciones tienen cobros diferenciados para estudiantes, niños, adultos mayores y turistas. Esta diferencia de más de $9 mil se debe a que no hay una ley regulatoria sobre las tarifas, por lo que los museos cobran lo que estiman de acuerdo con sus gastos y presupuestos de manutención, explican desde el RMC.

"Teníamos una deuda con el público chileno. Anteriormente, para una familia era muy caro visitarnos. Esa fue la principal razón por la que elaboramos un nuevo orden tarifario, lo que ha dado muy buenos resultados: está viniendo más público local y esperamos que con el tiempo esto vaya aumentando", dice Carlos Aldunate, director del Museo de Arte Precolombino, al explicar el porqué decidieron bajar sus precios. Y agrega: "en esta nueva etapa soñamos con un público chileno y migrante más masivo, pudiendo incluso duplicar a los turistas extranjeros. Debemos hacer todo lo posible para conectar a las personas con las raíces de Chile y América; esa es nuestra misión".

A la fecha, los resultados han sido positivos. Paulina Henríquez, coordinadora del área de gestión de esa institución, afirma que en los primeros meses el público que ingresó creció en 30%, y de ese total un 85% corresponde a chilenos o extranjeros residentes.

Nuevas políticas públicas después de dos décadas

El informe 2017 realizado por la Subdirección Nacional de Museos (SNM) sobre la base de los datos recogidos por el RMC, busca evaluar el panorama de este sector después de 20 años, ya que el estudio previo a este último data de la década del 90 ("Situación y necesidad de los museos en Chile. Diagnóstico 1997-1998"). El objetivo del nuevo documento es orientar al gobierno a generar políticas públicas actuales acorde a los patrimonios culturales.

María Paz Undurraga, coordinadora del área de Estudios de la Subdirección Nacional de Museos, destaca la relevancia del nuevo informe: "Primero, muestra una fotografía del sector luego de 20 años en que han sucedido muchas cosas en el ámbito del patrimonio. Segundo, porque la información que ha sido posible levantar desde el RMC es fundamental para generar nuevas políticas públicas".

Además, señala que "el informe muestra que los museos chilenos en general son de mediana y pequeña magnitud, y que la excepción son los de orientación más masiva, por lo que nuestras expectativas de su labor deben estar enfocadas en su impacto en la comunidad local". Destaca, también, que hoy estos centros están presentes en todas las regiones del país y poseen características similares: tienen más de 15 mil objetos en su colección -generalmente de historia y arqueología- y que exponen un 34% de su acervo. Además, en su mayoría reciben hasta 50 mil visitas al año.

Más de $800 millones para mejoras del sector

Un nuevo fondo para el mejoramiento integral de los museos que administra la SNM se entregará este 17 de mayo a todos los museos que no reciben financiamiento directo del Estado y que hayan estado adecuadamente inscritos en el registro al momento de postular. En total son $875.875.000 destinados a financiar iniciativas vinculadas a tres ámbitos: equipamiento museográfico (vitrinas, iluminación, gráfica, multimedia, otros); puesta en valor de colecciones (inventario, documentación, conservación y embalaje, entre otros), y capacitación a los trabajadores ligados a los recintos.

"Se ha definido colaborar con recursos que permitan mejorar las condiciones generales de los museos y de los servicios que entregan a sus comunidades, para dar solución a las carencias de estas instituciones", explica el subdirector nacional Alan Trampe.

Para este fondo se recibieron 59 proyectos de 12 regiones, de los cuales 40 fueron declarados como admisibles y actualmente están siendo revisados.

LOS MUSEOS ESTÁN PRESENTES en todas las regiones del país, y si bien se concentran en las más pobladas, estos se distribuyen tanto en ciudades grandes como en las pequeñas. Entre los recintos públicos más visitados está el Museo Nacional de Historia Natural, y de los privados, el de Arte Precolombino.

Fundación Teatro del Lago: Encuentro pone énfasis en la educación artística

En el marco de la celebración de su primer año de vida como fundación, la Fundación Teatro del Lago convoca a su encuentro "La educación artística como factor de cambio", que se realizará el 17 de mayo en Frutillar. Con presentaciones de los alumnos de las escuelas de danza, instrumental y coral, el evento contempla una mesa redonda que analizará la situación y desafíos de la educación artística en el país.

El panel contará con la participación de especialistas de las fundaciones Mustakis, Ibáñez Atkinson, Siemens; la ONG Canales y Adimark. Los interesados pueden asistir previa inscripción al correo aflores@teatrodellago.cl