miércoles, diciembre 05, 2012

Serrat y Sabina: "Todavía nos divertimos juntos"

El Mercurio


El dúo hispano se presenta este viernes y domingo en Chile. Aseguran que se llevan muy bien, se quejan de la crisis económica en España y Serrat anticipa éxitos a Alexis Sánchez.

Felipe Rodríguez Enviado especial

Quito Afuera del Hotel Marriot de Quito se vive un pequeño caos. Decenas de indígenas protestan con cánticos y bailes contra la medida del gobierno de Rafael Correa de privatizar algunas petroleras de la Amazonia. La policía los observa sin reprimirlos y Joaquín Sabina, enterado de la situación, se cuadra con los manifestantes. "Me gustaría estar con ellos protestando", asegura.

La relación entre el creador de "19 días y 500 noches" y Joan Manuel Serrat es óptima. Aunque llevan meses en la carretera con su tour , "Dos pájaros contraatacan" -que se presenta este viernes en Santiago y el domingo en la Quinta Vergara-, mantienen complicidad y humor. Serrat es el que pone el equilibrio y el pensamiento ponderado versus Sabina, que ocupa el chiste corto y la frase vivaz. Como si fueran un padre y un hijo. "Si te dijera que recuerdo el día que nos conocimos, te estaría mintiendo. Pero seguro debe haber sido en un bar", suelta el intérprete de "Mediterráneo", mientras su colega replica con admiración. "Pasé de un año en que no lo saludaba a sentirme adoptado por él. Incluso, me fue a esperar a un par de aeropuertos. Fue a un concierto mío y eso que no va a ninguno. Recuerdo que en mayo fuimos juntos a ver a Bob Dylan en Buenos Aires. Y aunque nos gusta mucho, aguantamos 15 canciones y nos largamos".

-¿De qué manera es posible tener ganas de seguir en giras cuando llevan tantas décadas en la música?
Serrat: "Me divierto sólo de estar en un escenario, pero todavía la pasamos bien juntos porque, aunque sería entretenido para ustedes que tuviéramos peleas y nos odiáramos, nuestra relación laboral es buenísima".

-¿Cómo ven la crisis económica española con un 25% de cesantía?
Sabina: "Es terrible. Más que por nosotros, que tenemos una situación económica tranquila, esta gira les da trabajo a 32 personas. O sea, 32 familias que pueden vivir dignamente. Ellos necesitan trabajar".

-Clint Eastwood dice que los cineastas de más edad pueden crear obras más maduras, lo mismo los escritores y los músicos. ¿Creen que es así?
Sabina: "Las cosas cambiaron. En los 60, con el nacimiento del pop, la idea era morir joven y dejar un hermoso cadáver. Nadie esperaba que, veinte años después, Dylan y Leonard Cohen siguieran sacando discos o que Jagger y Richards siguieran moviendo el culo. No es tan así".

-Usted es un fanático del Barcelona, Joan Manuel. ¿Está difícil la continuidad de Alexis?
Serrat: "Es muy desafortunado lo que le pasa porque ha tenido mala suerte. Es un chico que le hace bien al equipo porque juega muchísimo. Pero saldrá adelante: la gente lo quiere mucho".

Los discos que buscan repartirse el botín navideño

El Mercurio


Se acerca Navidad, y una avalancha de bandas y solistas intenta sacar partido de la momentánea reactivación del mercado musical. Costosas versiones de lujo, inesperados regresos y reediciones de trabajos aparecidos hace pocos meses están a la orden del día.

Andrés Panes

Peleó con Steven Tyler y Mariah Carey, pero ahora busca un rival aún más fuerte. Esta semana, Nicki Minaj hizo público su enojo con las tiendas de retail más grandes de Estados Unidos, a las que culpa por las bajas ventas de "Pink friday: roman reloaded - the re-up", la nueva versión de lujo de su último disco. En ningún momento la intérprete de "Starships" parece cuestionar que la culpa puede ser suya: la tirada original de "Pink friday" data de abril pasado. A siete meses de su aparición, el álbum está otra vez a la venta, con un CD adicional de temas extras, y un DVD con imágenes tras bambalinas. Minaj olvidó preguntarse si era necesario relanzar un trabajo tan reciente, y sólo lo hizo: la Navidad obliga.

La trinitense no es la única que sigue esta corriente. Otra solista, Lana del Rey, está presentando una remozada edición de su debut 2012, bajo el título "Born to die - the paradise edition", puesta en tiendas a comienzos de mes. También incluye temas nuevos. Uno de ellos, "Cola", ha servido como estrategia comercial para darle notoriedad al disco gracias a versos donde ella habla de su genitalidad, que le ha valido un considerable número de titulares más a la ascendente y controvertida cantante.

Pero la tendencia no se limita al pop inmediato. Es más, la reedición apresurada por excelencia esta temporada pertenece al grupo folk Mumford & Sons. Su disco "Babel", uno de los mejor vendidos este año, recibirá el tratamiento de lujo a partir de diciembre, menos de tres meses después de su primera publicación. Incluso, un veterano como Paul McCartney aprovecha la festividad mediante "Kisses on the bottom - complete kisses", una reimpresión digital de su experimento crooner estrenado en febrero, disponible desde esta semana en iTunes.

Una tajada del pastel

La industria se mueve por estos días. De paso en el programa de E! "Chelsea lately", para hablar sobre su nuevo disco, Ne-Yo lo explicaba a la perfección. "Existen versiones estándar, deluxe y target deluxe . Así que le regalas la estándar a alguien que te caiga más o menos, la deluxe a alguien que realmente te gusta, y te dejas la target deluxe para ti", graficó el popular vocalista R&B. Y si de obsequios se trata, los fanáticos pudientes de Rihanna podrán deleitarse esta Navidad con "Unapologetic", su última entrega, en formato "Diamonds executive platinum box". 250 dólares, unos 120 mil pesos, permiten acceso a vinilos de colores, autoadhesivos, litografías, una polera y otros accesorios alusivos a la voz de "We found love".

Todos quieren su tajada del pastel. Michael Bublé sacó el año pasado "Christmas", pero acaba de relanzarlo, ahora con un nuevo tema, "The Christmas song". Parece una movida perezosa, aunque no tanto como la de Mariah Carey, quien actualmente desempolva como single "Christmas time is in the air again", extraído de su álbum navideño de 2010, "Merry Christmas II to you". La diva estadounidense es uno de los nombres insignes de estas fechas. En 1994, tuvo el acierto de escribir y grabar "All I want for Christmas is you", uno de los villancicos más populares de la historia, del que cada año aparecen distintos covers .

Una de las últimas versiones de "All I want for Christmas is you" es la de Cee-Lo Green, recientemente subido al carro de los lanzamientos navideños con "Cee Lo's magic moment", al igual que Rod Stewart, Backstreet Boys, y el regreso del dúo histórico de Olivia Newton-John y John Travolta.
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Regreso
El olvidado Richard Marx, el intérprete de "Right here waiting", que estuvo en Viña 92, tiene su versión de "Christmas spirit".

Nano Stern e Inti Illimani Histórico Trio en Guañacagua

El Morrocotudo

Los Artistas se presentarán en el marco del lanzamiento del disco de música aymara del proyecto patrimonio cultural inmaterial de Chile, Perú y Bolivia


Durante los días 7, 8 y 9 de diciembre se llevará a cabo en la región de Arica y Parinacota, la tercera versión del Arica y Parinacota Jazz- Festival. Durante los días 7 y 8 la actividad se realizará en la ciudad de Arica, en el anfiteatro de la casa de la cultura. Contará con grandes expositores del jazz nacional e internacional como los chilenos Cómo asesinar a Felipes con su propuesta de jazz hip hop y el proyecto peruano Ensamble Perú Jazz que cultiva el afro peruano mezclado con tintes de jazz clásico. El día 9 el festival se fusiona con la música tradicional andina y se  traslada al pueblo de Guañacagua, ubicado en el valle de Codpa al interior de la región.

En Guañacagua la actividad comienza con el lanzamiento del disco de música aymara, organizado por el Consejo de la Cultura y las Artes de Arica y Parinacota, que pertenece al proyecto de Patrimonio Cultural Inmaterial de Chile, Perú y Bolivia de CRESPIAL. El  inicio es a las  17:00 horas en el atrio de la restaurada Iglesia San Pedro de Guañacagua con la presentación de diferentes cultores participantes  del proyecto. Luego se presentará por primera vez en la región el reconocido cantautor nacional  Nano Stern, que tras cerca de 8 años exitosos de carrera musical se presentará para deleitar al público con sus delicadas y perfectas melodías que ha plasmado en sus 4 álbumes de estudio y su Nano Stern live in Concert del 2011.

En relación a su primera presentación en la región de Arica y Parinacota Nano expresó que “como músico, y más aún, como ser humano, siento que el rescate de las raíces culturales es lo que nos permite mantener un rumbo cierto en nuestras andanzas por el mundo. Creo que para poder crear desde un lugar profundo, es necesario adentrarse en la tradición, en el legado que nos ha dejado la tierra y su gente. No tiene sentido pretender ser original si no se conoce el origen. Por eso, el poder ir a comunidades remotas como Guañacagua es una oportunidad increíble por la cual me siento honrado y agradecido. Espero poder ir a entregar mi canto en su forma más honesta, y también poder aprender y compartir, para así llevarme un pedacito de la cultura aymara en mi equipaje de vida”.

En la actualidad la música popular chilena está teniendo un vuelco hacia la raíces del folklore chileno, sumado a las influencias del mundo moderno. Con respecto a la música chilena Nano comenta que “está viviendo un momento muy vertiginoso y hermoso, en donde confluyen muchos creadores jóvenes que además de tener ideas frescas e influencias muy eclécticas, tienen un respeto profundo por las raíces de nuestra tierra. Yo me siento privilegiado de poder tener contacto directo con los músicos que mantienen vivo el legado cultural, que es sin duda un tesoro precioso que debemos honrar, cuidar y al cual debemos dar vida. Creo que hoy se vive un renacer de las conciencias que nos lleva, entre muchas otras cosas, a volver a darnos cuenta de la importancia de nuestros ancestros y su sabiduría”.

Es necesario destacar que Nano ha compartido escenario con los máximos exponentes de la música popular chilena en la actualidad, destacan Camila Moreno, Chinoy, Pascuala Ilabaca y el ariqueño Manuel García, a lo que comenta que se ha dado “de manera muy natural, y siempre con la amistad como motor principal”, además agregó “espero poder conocer a músicos, viejos y jóvenes, de la región de Arica y Parinacota para poder compartir y aprender de ellos”.

La actividad de lanzamiento del disco de música aymara se encuentra enmarcada dentro  del Arica y Parinacota Jazz Festival, el cual traerá a Guañacagua al cuarteto La Marraqueta, propuesta musical con más de 10 años de trayectoria, que mezcla los sonidos criollos latinoamericanos, con el rock y jazz clásico.

Para finalizar la jornada, y como broche de oro al lanzamiento de música aymara, se presentará la banda Inti-Illimani Histórico Trío, conformado por Horacio Salinas, José Seves y Horacio Durán , los que traerán sus grandes clásicos y deleitarán al público con un show lleno de historia y canciones de sus últimas producciones.

Para los que quieran asistir a este inolvidable evento, se proporcionará buses de acercamiento de la empresa de transportes La Paloma, los cuales partirán el día domingo 9 de diciembre a las 14:30 horas desde su oficina en Germán Riesco #2071 y regresarán a Arica al finalizar la actividad cerca de las 23:00 horas. La venta se estará realizando en el anfiteatro de la Casa de la Cultura durante los días 7 y 8, mientras se desarrolla el Festival de Jazz.

domingo, diciembre 02, 2012

Quilapayún Parada - Wang edita nuevo disco en estudio.

Quilapayún Parada - Wang 2012: Arriba: Patricio Castillo, Rodolfo Parada, Rodrigo Gonzalez. Abajo: Mario Contreras, Patricio Wang y Álvaro Pinto.


Nota del editor Purochilemusical: La vida de los últimos 10 años del Quilapayún ha estado unida a la situación real que existen dos grupos que coexisten utilizando la misma nominación: Una dirigida por Eduardo Carrasco y otra por la agrupación dirigida por Rodolfo Parada (dirección artística) y por Patricio Wang (dirección musical) ( si quiere saber mas detalle de la historia del conjunto Quilapayún desde los orígenes hasta los últimos años puede hacer click aquí). Antes del quiebre, ocurrida a fines de 2002, el conjunto Quilapayún, que desde fines de la década de los 80 estaba dirigido por Rodolfo Parada y Patricio Wang, había sacado un último disco en estudio el año 1999 llamado "Al Horizonte". Desde ese año a la fecha que no salía un disco en estudio bajo la dirección de Parada- Wang, por lo tanto esta sería la oportunidad de escuchar la propuesta musical de la agrupación después de 10 años del quiebre y a 13 años del último disco en estudio. Un disco que sería distribuido próximamente en Chile por Sony Music.

Los dejamos con la nota de Cancioneros.com publicada esta semana en donde Maria Salicrú-Maltas conversa en profundidad con Patricio Wang y Rodolfo Parada sobre esta producción 2012 llamada "Absolutamente Quilapayún".
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El Quilapayún dirigido por Rodolfo Parada y Patricio Wang acaba de lanzar en España y Argentina y próximamente en Chile Absolutamente Quilapayún, su primer disco de estudio en trece años y después de diez años de su extraordinario álbum en vivo A Palau. Buena excusa para conversar con ellos.

Seguidores de Quilapayún: Esta entrevista será diferente. Vamos a hablar de música. De este arte al cual el grupo ha dedicado toda su vida. Dejemos atrás la nostalgia y las diferencias que se asocian con el nombre de la banda pues lo importante es el hecho que ellos siguen luchando a través de la música.

Vamos a repasar el nuevo disco de la agrupación dirigida por Rodolfo Parada y Patricio Wang, Absolutamente (Picap/Alfiz, 2012), canción por canción desde el enfoque musical. Esta es la última de sus creaciones, en la que —de nuevo—, el Quilapayún demuestra que sigue en evolución.

La canción Según el favor del viento es un tema de su querida folklorista Violeta Parra. Ustedes le añaden una introducción, Preludio, en la que se presentan los instrumentos que aparecerán a lo largo del disco: bombo, guitarra, piano, bajo, batería, charango, quena… Luego cantan monodia y polifonía masculina sobre ritmos tradicionales chilenos. En menos de 2 minutos definen musicalmente a Quilapayún. ¿Creen que estos rasgos son los que esperan sus seguidores en sus canciones?

(Patricio Wang).- Siempre es difícil escoger el tema de inicio del CD. En este caso la elección fue un poco menos complicada porque efectivamente nuestra interpretación aúna muchos elementos que nos representan. La fuerza musical y expresiva de este monumento de Violeta Parra es un desafío para estar a la altura en nuestra versión, que trata con cariño y respeto la canción, pero, al mismo tiempo, agrega una gran cantidad de elementos musicales, lo que siempre representa un riesgo, de defraudar a los puristas, de no alcanzar la expresividad que el tema requiere, etc. Otro riesgo lo representa la ejecución porque es un arreglo técnicamente bastante difícil y que, sin embargo, debe ser de una escucha fácil. No sabemos nunca exactamente qué esperan nuestros seguidores pero sí sabemos qué nosotros esperamos de ellos que, justamente y en el mejor de los casos, nos sigan en nuestras búsquedas. Nunca hay garantía, pero nuestra labor es proponer y no ir a la segura. En el caso del tema de Violeta nos ha dado mucho gusto la calurosa y entusiasta recepción que ha tenido en los conciertos.

El tema instrumental Transiente, que ya habían grabado anteriormente, tiene un inicio trepidante. ¿Cómo podría definirse su instrumentación?

(PW).- Queríamos retomar este tema porque nos hacía falta apropiarnos de nuevo de él en un marco sonoro que corresponda mejor a lo buscamos hoy en el tratamiento instrumental, incluyendo la guitarra eléctrica y la flauta que no son novedad porque ya las hemos usado en varias oportunidades pero que no hemos explotado sistemáticamente. Es también un gesto hacia una generación de músicos chilenos, admiradores del grupo, para los que aparentemente este tema instrumental que grabamos en los años 80 representó una novedad inspiradora. Son muchas las versiones de Transiente que hemos escuchado de jóvenes músicos chilenos, incluyendo una versión electrónica (Hidalgo), otra de guitarristas clásicos (Consort Guitarrístico de Chile) o de la Orquesta Andina de Valparaíso. Incluso dio el nombre a un excelente ensamble de música contemporánea del Instituto de Música de la PUCV.

Por ellos canto es una canción del cantautor uruguayo Daniel Viglietti. ¿Por qué han escogido esta canción y no otra del interesante corpus musical de Viglietti?

(Rodolfo Parada).- Estructurar un disco es una tarea delicada porque siempre es el resultado de varios factores: novedades propuestas, ritmo general del CD, deseo de subrayar algunas referencias, canciones creadas en el seno del grupo, diversidad instrumental, etc. En el fondo se trata de llegar a una realización coherente que transmita ideas, conceptos, músicas, energía, sentimientos que identifiquen al grupo en tanto tal (historia, estilo, curiosidades, sensibilidad de los tiempos) y que al mismo tiempo represente a los distintos miembros del grupo. Es una condición para mantener la cohesión y la pasión colectivas.

En el caso de Viglietti, del que habíamos grabado sólo una canción en los años 70, quisimos rendirle un homenaje. Y nos pareció que los motivos para tomar la guitarra y cantar que describe en su canción, nos representaban muy bien y queríamos expresarlo.

La siguiente canción Manuel Ascencio Padilla (con texto y música de Sergio Ortega, el autor de El pueblo unido jamás será vencido) ya formaba parte de su repertorio, pero esta vez la han grabado a ritmo de candombe uruguayo ¿Por qué les gusta reivindicar la figura de este guerrillero? ¿O bien es un pequeño homenaje al Sr. Ortega?

(RP).- Como Violeta, Neruda y Viglietti, que están en este disco (aunque hay muchos otros que esta vez no lo están), Sergio Ortega forma parte también de nuestras referencias más seguras. Hace mucho tiempo que queríamos pasearnos de nuevo en su compañía, la de un enorme compositor y amigo, con una canción de corte vivaz que pudiéramos integrar a nuestro concierto, mostrando a Sergio más allá de solamente su emblemático Pueblo Unido. Y a pesar de que siempre es de actualidad reivindicar la memoria de nuestros héroes de la Independencia, también nos motivó la posibilidad de subrayar su parte rítmica, una milonga rápida al borde del candombe. El resultado nos entusiasma bastante, pensando sobre todo en los conciertos.

Las canciones Siete por ocho y La indiferencia (escritas por Parada y musicadas por Wang), y la pieza Con la primavera (escrita por el poeta Pablo Neruda y compuesta también por Wang) son 3 dulces baladas, la última de ellas dedicada a Sergio Ortega y a Luis Advis, compositor de la Cantata Popular Santa María de Iquique, la obra que popularizó a Quilapayún. En estos casos, los arreglos son muy distintos a los de las 2 primeras canciones del disco. ¿Cómo es el proceso de trabajo entre Rodolfo Parada y Patricio Wang? ¿El Sr. Wang compone la música partiendo de la letra del Sr. Parada? ¿Es al revés o trabajan paralelamente? ¿Qué diferencia hay con el proceso de composición de otros miembros del grupo?

(RP).- Cualesquiera sean los autores o compositores, no hay una regla general para hacer nuestras canciones, aunque el detonador es siempre de origen personal. Simplemente nos vamos mostrando nuestras creaciones y/o conversando nuestras ideas para confirmar que pueden interesar y/o ser útiles al grupo. Si es el caso, pasamos al acto, escribiendo un texto, componiendo una música, realizando un arreglo o montando una canción. Así, de manera muy intuitiva o pragmática, vamos construyendo el repertorio a grabar o cantar, cuidando siempre los distintos factores de los que te hablaba anteriormente.

(PW).- Realmente, los arreglos de esos 3 temas mencionados son muy diferentes entre sí. El arreglo determina el ambiente musical (el sonido) y su carácter final. Por eso hay un cuidado especial en la escritura de los nuestros, en el sentido de que cada canción tenga un tratamiento absolutamente particular y totalmente extranjero a una rutina. Esto lleva a una experimentación constante sobre la manera de armonizar las voces y la utilización o integración de instrumentos. En la creación es un ir venir lo que aporta el material que cantamos, a veces es el texto que inspira la música (como en Siete por ocho o Con la primavera) o a la inversa como en La indiferencia. Así, a veces puede ser incluso una idea de arreglo la que motiva una creación, como cuando nos proponemos crear un tema con una cierta sonoridad, un ritmo particular, o determinado estilo.

Otra canción con principio trepidante es Chilandó. ¿Esta canción ha estado inspirada en algún canto y/o ritmo popular de los Andes?

(RP).- Básicamente Chilandó es una réplica de un ritmo andino llamado huayno, aunque con un estribillo que responde a las estrofas en un estilo que proviene más bien de las coplas de origen hispánico. En cuanto al texto, lúdico, es voluntario que se usen inversiones gramaticales y acentuaciones agudas, tal como se practica en algunos sectores rurales del continente.

El Gavilán ha sido una de las canciones más versionadas de Violeta Parra. Una de las versiones más espectaculares ha sido la que ha grabado Pascuala Ilabaca y Fauna. ¿Pero de dónde han sacado esta preciosa voz de Josefina Echenique?

(PW).- Desde siempre nos interesa tener una relación cercana con las nuevas generaciones de músicos. Es un asunto de transmisión. Queremos compartir nuestras experiencias y al mismo tiempo conocerlos y descubrir lo que hacen y aportan. En cada viaje a Chile siempre proponemos encuentros informales y también en el escenario con solistas y grupos chilenos. Ya desde los primeros años, por ese deseo de transmisión, el conjunto inició un trabajo con jóvenes, muchos de los cuales se integraron más tarde al grupo. Nuestro arreglo de El Gavilán, que data del año 79, es el primer que se escribió sobre este tema; nadie había hecho todavía una versión de esta extraña y maravillosa creación de Violeta. Luego hemos tenido la ocasión de interpretarla con muchas grandes figuras de la canción, pero esta vez queríamos presentar a una intérprete que esté recién abriéndose camino, y Josefina Echeñique es un gran talento que tuvimos ocasión de conocer en París y que para nuestra satisfacción supo imprimir su sello personal en una interpretación expresiva y con mucho temperamento.

Para este disco, ustedes han compuesto la canción Ramona Parra ¿Quién fue esta mujer a quién el cantautor Víctor Jara —el primer director artístico de Quilapayún— y Sergio Ortega ya le dedicaron canciones?

(RP).- Ramona Parra, era una niña de familia católica que ingresó a las Juventudes Comunistas a los 17 años. Allí trabajó de manera muy activa en la Comisión de Propaganda. A principios de 1946, cuando sólo tenía 19 años, fue acribillada por los carabineros (policía de Chile) junto a otras 25 personas en la Alameda de Santiago. Ella era una de las 20.000 personas que se manifestaban en solidaridad con los trabajadores del salitre. A fines de los 60, las Juventudes Comunistas crearon las Brigadas Ramona Parra (BRP) en su homenaje. Inicialmente instrumento de propaganda mural, las Brigadas jugaron un gran rol en la campaña de Salvador Allende de 1970. Muy pronto se transformaron en un hecho cultural y hasta el pintor Roberto Matta concibió algunos murales especialmente para ellas. A nosotros nos pareció interesante rescatar la parte más ensoñada de esta joven, hoy símbolo de la lucha de los jóvenes por una sociedad más justa y libre.

La canción Rosa de los vientos ha sido escrita por Patricio Castillo y musicada por Álvaro Pinto. ¿Qué han aportado a nivel musical los jóvenes de otras generaciones a Quilapayún?

(RP).- Me parece importante subrayar que se trata de una canción que nació en el transcurso de unos conciertos que hicimos en Jerusalén-Este, Palestina. Y que un tema tan sensible como este sea el resultado de una colaboración entre dos generaciones presentes en el grupo, habla muy bien de una continuidad de espíritu que arranca en los 60. Porque el Quilapayún es un proyecto que se nutre tanto de talentos artísticos diversos como de posturas éticas frente a lo que pasa en el mundo de hoy.

(PW).- Cada integrante es un mundo musical en sí aunque no aparezca en los créditos de los autores. Una manera de cantar, de tocar, de dar una opinión aporta un elemento de gran influencia en la personalidad del grupo y creo que en esta producción aparece ese aspecto en forma destacada. Los jóvenes integrantes del grupo son todos músicos probados y de larga trayectoria y es estimulante verlos aparecer también en creaciones recientes. Rosa de los vientos, es un tema Absolutamente Quilapayún y además, como todos los otros temas, pasa por todo un proceso de creación, de arreglo, de montaje, de ajustes, de correcciones a veces, que es la manera como cada canción se va integrando como parte de la experiencia de todos. Es la diferencia con el trabajo de un solista. Es siempre el desafío: de que a pesar de los diferentes impulsos creativos o las diferencias individuales de talentos diversos, seamos capaces de seguir manteniendo un sello inconfundible reconocible como Quilapayún. Esto sigue siendo nuestro desafío permanente, al que siempre queremos responder con nuevas proposiciones.

Aquí estamos es la canción más pop del disco, con una base electrónica y una melodía que invita a acompañar el ritmo con las palmas. El hecho que se turnen a cantar algunos miembros del grupo, la hace dinámica. ¿El texto describe la realidad actual de los Quilapayún?

(RP).- No muestra solamente nuestra realidad actual. Por los comentarios que hemos recibido, tenemos tendencia a pensar que, por una parte, representa la experiencia del grupo y al mismo tiempo la de una generación, aquella que vivió la época de los sueños quebrados. Pero por otra, quizás porque hacemos referencia a “los de ayer, los de hoy y los de mañana” que siguen creyendo y luchando, hay gente muy joven que la siente cercana a su propia realidad.

Las 3 últimas canciones: Allende (que por razones de identidad no puede faltar), Canto a la pampa (de Fernando Pezoa/Tomás Gabino Ortiz) y La batea, son algunos de sus temas más clásicos. ¿Qué novedades musicales les han añadido en esta ocasión?

(PW).- Es una tradición en el grupo respetar el impacto sonoro de los arreglos originales de las canciones emblemáticas y así las presentamos en concierto. Nuestras nuevas ideas sonoras las invertimos en general en nuevas creaciones salvo en algunos temas, por ejemplo, cuando sentimos que hay un potencial todavía no explotado en algunas versiones grabadas como en Manuel Asencio Padilla o si queremos llevar más allá el carácter extremo de algún tema como en Transiente. En los 3 temas mencionados en la pregunta, que pertenecen a la 2ª parte del CD, que hemos llamado Homenaje a Allende es válido lo dicho respecto de los temas emblemáticos, y lo que estos temas tienen de novedad musical es sobre todo la interpretación de los solistas (Allende, Canto a la Pampa), la emoción en concierto (Allende) y la actualidad de un texto como en La Batea.

Una vez hemos repasado el disco, hablemos de él a nivel global ¿Qué creen que representa en la trayectoria de Quilapayún?

(RP).- El lugar de un disco en la trayectoria de un artista se mide con el tiempo, tomando incluso en cuenta la acogida del público. Como es un disco que recién sale a la venta, no podemos sino que caracterizar lo que terminamos de hacer. Aparte las innovaciones musicales de las que ya te ha hablado Patricio, a mí me parece que, en su estructuración, este es un disco que equilibra, quizás con mayor eficacia que otros, temas muy fuertes y de gran despliegue coral y/o instrumental, con otros más calmos y reflexivos, o bien con otros rítmicos y de tonalidad chispeante. De esta totalidad se desprende una gran energía comunicativa, sin duda proveniente de las ganas de tocar... y de grabar! Es lo que hace que algunos digan que es un disco homogéneo en su diversidad, entretenido y vital, sin muchos altos y bajos para la escucha.

A notar también una gran cantidad de temas en primera persona, que le dan al disco una cierta intimidad (prácticamente inédita) en la manera de abordar temas más generales. Es esta dinámica la que posibilita recurrir a la subjetividad expresiva de los diferentes solistas del grupo. Es probable que con esto hayamos conquistado un grado de libertad de estilo suplementario. Las creaciones por venir lo dirán.

¿Cuándo empezarán la gira de este disco? ¿Cuál es el futuro inmediato del grupo?

(RP).- Por el momento, la edición de nuestro disco está asegurada en Chile, Argentina y España. Estamos viendo también ediciones para otros países. Naturalmente, las casas editoras, los productores y nosotros mismos, estamos muy interesados en los conciertos de presentación de este nuevo disco. Estamos trabajando para ello, los mantendremos informados!

No me gustaría terminar sin preguntarles acerca de su anterior disco A Palau (2003). Nunca podré olvidar la impactante interpretación de la canción Què volen aquesta gent? en el Palau de la Música Catalana de Barcelona, junto a su autora, la mallorquina Maria del Mar Bonet. Sin duda, se trata de una de las mejores versiones de las decenas que se han grabado de esta triste canción. Los arreglos de quena, charango y bombo impactaron al público asistente. ¿Cómo fue su proceso de composición? ¿Cómo se organizaron con Maria del Mar Bonet?

(PW).- María del Mar es una artista que conocemos y admiramos desde hace mucho tiempo. Cuando ella nos propuso esa canción sentimos una gran responsabilidad porque es muy emblemática, nuestros amigos catalanes nos dicen siempre que para ellos es como El Pueblo Unido. Ella nos dio toda la libertad para proponer una nueva versión y quisimos destacar la universalidad del tema haciendo viajar esa canción tan catalana por nuestras tierras. Decidimos entonces darle un color instrumental muy latinoamericano y subrayar los coros casi al borde del grito para estar a la altura de la fuerza con la que canta esta maravillosa artista. Y como el tiempo nunca abunda en estos proyectos tan exigentes como el concierto en el Palau, recuerdo los días previos a la presentación ensayando a voz en cuello hasta altas horas de la madrugada en una habitación de hotel en Barcelona.

Si quiere escuchar una muestra del disco haga click Aquí



sábado, diciembre 01, 2012

Retrato de un pianista post adolescente

Revista el Sábado- El Mercurio


Gustavo Miranda es muy joven, es pianista y es uno de los grandes. A los 21 años, estudia en Julliard en NY y lo acaban de escoger para participar del Ciclo Grandes Pianistas del Teatro Municipal de Santiago. Esta es su historia, de Puente Alto a Nueva York.  

Por Andrea Muñoz

En Manhattan, en la calle sesenta y cinco, está Juilliard, la escuela de música, danza y drama. Por fuera es una mole de ángulos rectos, vidrio y mármol. Por dentro es un laberinto de pasillos y puertas -oscuras, pesadas, gruesas-, todas cerradas. Son ochenta y cuatro puertas y todas suenan. Hay una puerta-suena un violín-otra puerta-un contrabajo-puerta-cello. Son ochenta y cuatro sonidos: uno por cada sala de ensayo. Al final del pasillo se escucha un piano.

Gustavo Miranda está sentado frente a un Steinway negro, largo, de esquinas gastadas. Mueve la cabeza, a veces mira hacia el techo, los ojos oscuros, abiertos. Levanta las cejas; escucha. Mueve los dedos; suenan. Respira hondo; suena. Suena como si estuviera soplando. Suena como si no hubiera partitura, como si las notas estuvieran siendo improvisadas, ahora, detrás de esa puerta, al final de este pasillo sin ventanas.
Miranda es muy joven, es pianista y es uno de los grandes. Es joven porque tiene veintiún años. Es grande porque lo acaban de escoger para participar del Ciclo Grandes Pianistas del Teatro Municipal de Santiago. Tocará en junio del próximo año. Tocará tres eses: Schubert, Schumann y Scriabin.

Ahora está estudiando a Schubert, uno de sus impromptus, y si el sonido parece natural es porque en su ejecución hay control, se nota un plan, se oyen (porque se oyen) las horas de ensayo. Ha pasado los últimos cuatro años estudiando en Juilliard. En mayo terminó el pregrado, donde lo guió Julian Martin, y en septiembre comenzó su máster, donde estudia con Robert McDonald.

Su carrera comenzó a los diez años, cuando ganó el Concurso Nacional de Piano Claudio Arrau, en Quilpué. Desde entonces, Gustavo Miranda se transformó en una especie de profecía. En los diarios era un "talento promisorio". A algunos les recordaba a Claudio Arrau. A otros, a Alfredo Perl. Lo que aparecía, en el noventa por ciento de los artículos que se escribieron sobre él, es que venía de Puente Alto. Que la historia era sobre un niño, de Puente Alto, que algún día sería grande. Que era una historia de esfuerzo.

-Lo único que me interesa es que cuando vayan a mis conciertos la gente escuche, que de verdad escuche -dirá hacia el final de la tarde.

La historia es así. Sus abuelos cuidaban una parcela en el Cajón del Maipo. En la casa del dueño de la parcela había un piano. Gustavo Miranda se acercaba a tocarlo. Tenía tres años.

"Parece que no se podía. Me decían: 'No toques'. Pero yo iba y tocaba", cuenta.

-¿Escuchabas a alguien tocar?
-No, iba por curioso. Tocaba otros instrumentos también. Jugaba con música, esa era mi forma de jugar.
En alguna de esas historias publicadas en el diario, Miranda describió el piano -el piano como lo veía él cuando tenía tres años-como una especie de mueble que sonaba.

-Pero no sé si partió por ahí. Yo cantaba mucho. Recuerdo que cantaba y sigo cantando. No sé si canto bien, pero es algo que siento internamente. Fue más que el piano: era la música.

Después se aburre: "Es que esta historia sí que la vengo diciendo de siempre".

No quiere hablar del principio. Dice que se lo han preguntado demasiadas veces. Dice también, que la gente cambia.

"No necesitas escribir eso porque ya está", dice.

A los ocho años comenzó a estudiar piano en el Instituto de Música de la Universidad Católica. La prueba de admisión la recuerda vagamente: "Me llevó mi mamá, no sé qué habré hecho". Había, sí, un grupo de profesores y en ese grupo estaba Miguel Ángel Jiménez, quien después sería su primer maestro.

Ese día, Miranda tocó con autoridad, usando las dos manos, pero sabía muy poco, tal vez nada.

 "Comenzó a tocar cosas incoherentes, pero con una especie de interés y dominio; como simulando que tocaba una gran obra", recuerda Jiménez. "Entonces en ese minuto yo dije: 'Este niño tiene algo, ¿qué es?'"
Ese niño era bajo y flaco, de manos delgadas, dedos finos. Su puntaje, tras las pruebas auditivas y rítmicas, era uno más en la lista de postulantes: ni tan bueno ni tan malo. Pero lo aceptaron. Y cuando comenzaron las clases, el profesor se dio cuenta de que su alumno -además de gustarle tanto la música, además de ser flaco- también aprendía muy rápido. Terminó el primer año a los tres meses. Al final del primer semestre, sabía lo mismo que un alumno de segundo año.

Luego vino el Concurso Claudio Arrau. Miranda tocaba el piano y sus movimientos eran expresivos. Eran tan expresivos que perdió el equilibrio: cuando terminó de tocar, se le cayó la cabeza sobre el piano. La última nota y luego un pequeño golpe, un cabezazo.

Jiménez piensa que su talento era más grande que su cuerpo de niño.

"Fue bonito eso", recuerda.

Miranda no se acuerda de nada.

Después vino la edad incómoda. Tenía doce años, tenía otro cuerpo y el piano se sentía extraño. Tenía, además, sus propias ideas sobre cómo debían sonar las cosas.

-Cuando llegó a mi clase ya había desarrollado un sentido extraordinario en la interpretación -explica María Iris Radrigán, su segunda profesora. Y además, con mucha propiedad; es decir, muy decidido, muy sabiendo lo que hacía. Yo quiero decir tal cosa y eso era lo que salía para afuera, lo que él comunicaba.
Los músicos dicen que interpretar música es como actuar. Por un lado, hay un guión; por el otro, hay imaginación. El actor lee la historia y se memoriza los diálogos. Cómo decirlos, cuándo hablar así o asá, cuándo llorar o no, si llorar con o sin ruido; para eso no hay guión.

A veces los guiones son específicos. A veces son más vagos. Una vez, Radrigán le pasó a Miranda un guión vago: un preludio de Bach. Las partituras del compositor alemán apenas tienen indicaciones. No dicen ni "tóquese con alegría" ni "con sentimiento". Así que Miranda tocó lo que él se imaginó.

"Y era realmente increíble la postura", recuerda Radrigán.

Después ella le propuso otra, opuesta a la que él había preparado.

"Y lo dio vuelta. Lo que era blanco lo puso negro. Fue increíble. Eso, a veces, ni un adulto lo puede hacer".
Según Radrigán, desde muy niño Miranda fue capaz de transmitir todo tipo de emociones a través del sonido.

En persona era distinto.

-Era más bien tímido y retraído -dijo Jiménez, su primer profesor.

-Yo no soy tímido. ¿Tú crees que soy tímido? -pregunta Gustavo Miranda desde el piano.

-Sí, aparentemente tímido -dice María Iris Radrigán.

Dice: "Aparentemente".

-Porque uno ve a Gustavo en el escenario y se pregunta: ¿quién dijo que era tímido o introvertido? Nadie. Nadie podría decirlo. Se sienta al piano y Gustavo es otro.

El Gustavo Miranda que llegó a Juilliard tenía diecisiete años.

"El primer año fue más de señas y cosas", dice aludiendo al idioma. "Pero ya sobrevivía. Sabía un poco porque antes vine a los festivales en Canadá".

En las entrevistas que le hicieron durante esos años, Miranda describió su rutina así:

"Me despierto a las seis y media, tomo desayuno a eso de las siete, luego practico entre ocho y nueve, y a esa hora comienzan las clases hasta las cinco de la tarde, con almuerzo entremedio, para luego continuar estudiando hasta bien tarde. No hay tiempo para mucha vida social".

Julian Martin, su profesor de esa época en Juilliard, recuerda que Miranda hablaba muy poco con sus compañeros. Que comía poco, que adelgazaba más. Que un día se le ocurrió preguntarle qué había comido ayer. Que después le enseñó a cocinar huevos. Que no le iba  a contestar ninguna pregunta sobre el piano hasta que lo viera freír un huevo. Que Miranda siempre tenía hambre de piano.

Al piano, Miranda tenía "una voz fuerte y segura", dice Martin. Tenía un gran oído, un sentido de autoridad, ideas claras sobre la música. Tenía, también, una manera curiosa de sentarse en el piano. Se sentaba lejos, y miraba el techo, no las teclas ni sus manos.

-Para el oyente era como si o estuviera leyendo las notas del techo o pidiéndole inspiración a los cielos -explica Martin.

Al profesor, los gestos le parecían innecesarios; dañinos, incluso, pues amenazaban con reducir su repertorio. Algunas partituras no se pueden tocar así, desde lejos. Y tampoco podía transformarse en un gran pianista lejos del resto, opina Martin.

-No importa cuán duro trabajes ni cuántas horas te pases practicando -y él pasa muchísimas horas en la sala de práctica-pero creo que no te puedes convertir en un gran pianista en solitario.

Miranda, en Chile, no tocaba dúos, ni tríos, ni cuartetos. Si tocaba en grupo, era en patota: con una orquesta. Pero la mayor parte del tiempo, tocaba solo. La música de cámara era algo nuevo: era trabajar en grupo, pero sin un director que zanjara el asunto. Era ponerse de acuerdo con uno, dos y hasta siete músicos. Era escuchar a otros músicos y escucharse a sí mismo, de otra manera.

Comenzó a hacerlo a partir del tercer año. A fines del cuarto, lo hizo intensamente. Miranda fue seleccionado para participar en el festival de verano de The Taos Music School, una institución que se especializa en música de cámara. Ahí, junto al ensamble, estuvo dando conciertos cada dos semanas.

Julian Martin dice:
-El festival lo hizo cambiar tremendamente, volvió muy distinto del verano, sobre todo en como se comunica conmigo y con sus pares. En Taos se trabaja muy duro, es muy alto el nivel, pero él hizo buenos amigos allí y eso ha tenido un gran impacto. Como persona y como músico.

Como persona y como música, dice también Miranda.

-Durante esos primeros años estaba trabajando solo, básicamente. Entendiéndome a mí, como pianista y como persona. Ahora no. Ahora estoy tratando de entender cómo soy yo interactuando con gente. Y en la música también.

Su progreso también se manifiesta en su manera de sentarse al piano. Esos "gestos extravagantes" de los que hablaba Martin han ido desapareciendo.

Hoy, Gustavo Miranda sigue sentado a cierta distancia del piano, de este Steinway, en esa sala de ensayo, al final del pasillo sin ventanas. A veces, también, fija los ojos en el techo, ojos oscuros, ojos abiertos. No pierde el equilibrio. Su cuerpo está estable.

Está tocando el primer impromptu de Schubert. Ahora, en este pasaje, la mano derecha se mantiene fija-fija y constante en un rango de dieciséis notas -mientras que la izquierda salta de las graves a las agudas, como si graves y agudas estuvieran conversando. Para alcanzar las altas, Miranda debe cruzar una mano por sobre la otra. No se nota el esfuerzo.

Termina.

-Mucho gusto, Gustavo.

Sonríe.

Después hablamos del siglo de oro de los pianistas. De la tradición de los súper genios que comenzó en Liszt, el inventor de los recitales de piano. Hablamos del pasado, de cómo ha cambiado la manera de oír música. De las grabaciones. De los años donde no existían ingenieros en sonido asegurándose de que los pianistas tocaran exactamente las notas que aparecían en la partitura.

-En esos tiempos era mucho más espontánea la forma de tocar, era más lo que salía en el momento. Se agregaban notas, se quitaban notas, era otra forma.

-Y eso, ¿lo admiras?
-Claro y trato de tocar así también. Son otros tiempos, pero el espíritu es correcto y me gusta.

-¿Tocarías una nota equivocada?
-Siempre lo hago.

-¿Intencionalmente?
-Pasa. Es espontáneo, por eso me gusta tocar en vivo. Es más importante el contenido artístico que alcanzar una perfección. Uno puede llegar a obsesionarse con la perfección y entonces se pierde la belleza de la música. Yo prefiero concentrarme en eso. Y de alguna forma, cuando uno se concentra en eso, termina tocando las notas que están en la partitura. Uno necesita esas notas para lograr ese significado de la música.

-¿Si uno quiere ser perfecto termina sin decir nada?
-Sí, es así. Es que la música no se trata de tocar las notas, se trata de proyectar emociones. Eso es la música. Así funciona.

-¿Te molesta algún ruido?
-El ruido no es grato, pero la música no es ruido.

-¿No es ruido sino sonido? ¿Cuál es la diferencia?
-En el sonido hay intención. El ruido ocurre sin control. En la música cada sonido que uno produce tiene un significado. Y es probable que cuando no estamos conectados con la música estemos metiendo ruido.
Entremedio sigue tocando. Toca a Fauré, Ravel, Debussy. Toca a Liszt, a Brahms. Toca también a Mompou. Cuando va en Mompou su cara está lisa, la boca relajada, no levanta las cejas, los ojos en el piano.

-Yo, como intérprete, quiero desaparecer: meterme tanto en la música que termine no siendo yo. Eso es lo ideal para mí. Es lo que busco: casi desaparecer. Desaparecer -dice.

En Chile, le parece a él, a veces es difícil desaparecer.

-No sé. Será porque me conocen, porque soy chileno, que se enfocan en otras cosas a veces. Yo ya llevo cinco años en Nueva York, y está bien, Puente Alto es por donde partí, pero no es quién soy definitivamente. Yo soy un pianista joven, estoy encontrando mi forma, pero tengo algo que compartir.

-¿Qué cosas de Puente Alto te acompañan hasta acá?
-Siempre voy. Cuando voy a ver a mi familia ahí es donde vivo. En la misma casa. Pero no sé si sea puentealtino. Yo simplemente me quedo ahí por una semana.

-¿Te tiene aburrido seguir siendo una promesa?
-¿Promesa? Es como: 'algún día llegará a ser'. Soy joven, no es mentira que soy joven, pero tengo algo que mostrar. Detrás de mis programas hay un concepto. Trato de poner obras que signifiquen algo para mí. No es como: 'Soy talentoso y vengo a tocar'. No. Hay algo que quiero mostrar.

El próximo año, en el Ciclo Grandes Pianistas del Teatro Municipal, tocará la Fantasía de Schumann.

-¿Qué quieres mostrar con eso?
-Es una obra muy apasionada, con mucha vida. Y hay mucha juventud ahí y es justo como me siento ahora: en un momento intenso.

 Una semana atrás era un sábado de octubre y Gustavo Miranda caminaba por la orilla del Hudson. Vestía camisa, chaqueta Armani, zapatillas. Su pelo, cortado con cuidado. Los vidrios de sus anteojos estaban impecables. Miranda sigue siendo flaco.

Al frente suyo estaba la costa de New Jersey. Atrás, Manhattan y sus rascacielos, luces, sirenas, bocinas, martillazos. En este paseo, a la orilla del Hudson, hay dos cosas que en Nueva York son escasas: silencio y vista al agua. Por eso le gusta caminar por aquí.

"Es como salir de la ciudad", dijo.

Frente al río, volvemos al principio.

-Ha habido casos donde ni siquiera me han preguntado cómo empezaste e igual lo ponen. Es como para recordarle a la gente, creo yo, no sé.

-¿Y te molesta que te lo pregunten?
-No, pero hay otras cosas que uno también quisiera compartir también. Hay una evolución, uno crece, cambia, todos los días, y eso es bueno que se sepa. La verdad es difícil. No importa. Lo importante es la música.

Lo demás, ruido.

miércoles, noviembre 28, 2012

Consejo de la Música elige ganadores del Premio a la Música Nacional Presidente de la República



Cultura.gob


El Ministro de Cultura, Luciano Cruz-Coke, dio a conocer hoy los nombres de quienes recibirán este año el Premio Presidente de la República por su aporte a la Música Nacional. Escogidos por un jurado integrante del Consejo de la Música, en las categorías de Música Docta, Popular y Folklórica, los ganadores de este año son: Eduardo Cáceres, José Alfredo Fuentes y Los Huasos Quincheros, respectivamente.

El premio, creado en 1999, distingue a aquellas personas e instituciones que se destacan por su aporte al desarrollo y consolidación de la identidad musical chilena. Desde entonces se ha consolidado como un reconocimiento y estímulo para los artistas nacionales que, por su excelencia y creatividad, han realizado un aporte trascendente al repertorio nacional y al acervo cultural del medio.

Los nuevos ganadores se suman a un listado diverso de representantes de la música, como Pedro Yáñez, Illapu, Tita y Ángel Parra, Patricio Manns y Eleodoro Campos, en la categoría Folclor; Luis Advis, Miguel Aguilar, el Coro de la Universidad de Chile, Juan Pablo Izquierdo y la Orquesta Sinfónica de Chile, en Música Clásica; y figuras como Palmenia Pizarro, Inti Illimani, Los Jaivas, Valentín Trujillo, Los Tres, Manuel García y Buddy Richard en Música Popular.

Cada uno de los ganadores de las tres categorías, recibe un diploma firmado por el Presidente de la República y un estímulo de dinero por la suma de 270 UTM. Las menciones de Productor fonográfico y Editor musical quedaron desiertas este año.

Música Popular
José Alfredo Fuentes, el legendario intérprete de canciones como “Te perdí”, “Dirladada” y “Mi bombo y mi chin-chin”, que durante años fue conductor de televisión, hoy recibe los máximos honores desde La Moneda por su larga trayectoria musical de reconocimiento nacional e internacional, en la categoría de “Música Popular”.

Música Folclórica
Con el apoyo de la destacada folklorista Margot Loyola, el premio en esta categoría recae sobre los Huasos Quincheros, agrupación que por años le ha cantado a Chile, su paisaje y su gente, a través de tonadas que han sido escuchadas en diversos escenarios del país y el extranjero, como el Kennedy Center, la Sala Paulo VI en el Vaticano, el Metropolitan Opera House y el teatro del Ejército Soviético, entre otros.

Música Docta
Tan multifacético como la propia música, Eduardo Cáceres, ganador del Premio en la categoría Música Docta, ha transitado por diversos estilos como compositor. Ha dado origen a más de 90 obras en los géneros Solista, Sinfónico, Música de Cámara, Coral y Electroacústico. Además, ha compuesto música para danza, teatro, cine y televisión; además de bandas sonoras para instalaciones, performances, y más. El 2005 recibió el Premio Altazor por su obra “Cantos ceremoniales para aprendiz de machi”, y este año se le otorga la distinción firmada por el propio Presidente de la República.

martes, noviembre 27, 2012

Encuentro Internacional de Payadores


Reviven la música colonial de la Catedral de Santiago

El Mercurio


Hoy y mañana , el Coro Madrigalista de la Usach y Les Carillons reestrenarán obras que solían cantarse hace 200 años en Chile.

Romina de la Sotta Donoso

"Tenemos la idea de que durante la Colonia nuestro país estaba bastante aislado, especialmente por la cordillera. Pero eso, en el ámbito de la música, es absolutamente falso. Todo lo que se hacía en cualquier lado llegaba rápidamente a Lima y a Santiago", asegura el musicólogo Alejandro Vera, profesor del Instituto de Música UC. Él, que lleva años estudiando el Archivo de la Catedral de Santiago, confirmó el año pasado que parte de ese acervo proviene de Perú. "Lo comprobé en el Archivo Arzobispal de Lima. Analizando caligrafías y copistas, pude seguirle la huella a algunas obras que pasaron desde la Catedral de Lima a la de Santiago", explica.

Ese trabajo de rescate ahora vive una nueva etapa, pues una selección de esas piezas provenientes de Perú será reestrenada tras 200 años. El programa "De Lima a Santiago" será presentado hoy y mañana, por el Coro Madrigalista de la Usach y el conjunto de música antigua de la U. de Chile Les Carillons, con la dirección de Rodrigo Díaz.

Es el caso de los villancicos "Hermoso imán mío" (anónimo) y "Hoy al portal ha venido", del español Antonio Ripa -maestro de capilla en Sevilla-, el que describe a un charlatán que opera justamente en Navidad.
También será reestrenado el anónimo "Oh portento, qué glorioso". Se sumarán "Amados pastores" y "Trisagio a solo", del catalán José de Campderrós, maestro de capilla de la Catedral de Santiago hasta 1811.

El programa incluirá música que se interpretaba durante el siglo XVIII y hasta la Independencia. Aunque todas las piezas son religiosas, la mayoría son villancicos y cantatas en español. Pero también hay dos obras sacras: el Dixit Dominus de Joseph de las Heras, y una Misa de difuntos de Claudio Casciolini. Esta última, explica Díaz, "es la única que no tiene acompañamiento instrumental, es una polifonía a varias voces, es decir, a lo Palestrina".

"Todas estas obras fueron conservadas en el Archivo de la Catedral de Santiago, y han sido estudiadas y transcritas por Alejandro Vera", aclara Díaz. Y Vera destaca que "este repertorio tiene una sonoridad un poco distinta de la actual, y es bastante atractivo en lo musical, son obras bien escritas".

Los conciertos se realizarán a las 19:30 horas de hoy, en la Sala Arrau del Teatro Municipal de Santiago (en su 2º Festival de Música Barroca, desde $1.500), y mañana, a las 19:00 horas, en el Aula Magna Usach (Ecuador 3659, gratis).

lunes, noviembre 26, 2012

Obras de nueve compositores chilenos sonarán en concierto de fagot y piano

Radio U de Chile

El novedoso y atractivo repertorio está dedicado al destacado fagotista Emilio Donatucci, quien actuará junto a otros cinco intérpretes de este instrumento de viento y al pianista Sergio Massardo Cavajal.


Obras compuestas y arregladas por nueve reconocidos compositores chilenos componen el programa del Concierto para Fagot y Piano que ofrecerá el fagotista Emilio Donatucci, acompañado por el pianista Sergio Massardo y cinco músicos de la Orquesta Sinfónica de Chile y de la Orquesta de la USACH.

La presentación se realizará el sábado 1 diciembre, a las 19:00 horas, en el Teatro Escuela Moderna de Música, con entrada liberada.

Las obras que forman parte del repertorio de este concierto son “La muerte de una marioneta” de Charles Gounod, en un arreglo para seis fagotes del recordado cantautor  Nino García;  “Divertimento para fagot y piano” de Guillermo Rojas; “Ojos de uva” de Sergio Berchenko; “Sonatina” de Luis Advis; “Sextupla Fagótica” para seis fagotes de Eduardo Cáceres; “Caída 22” de Sergo Massardo; “Milongazo para Emilio” de Adolfo Flores; “Tributo” de Astor Piazzolla, en un arreglo para fagot y piano de René Arangua y “Tonada y cueca”· de Guillermo Rifo, en un arreglo de Sergio Massardo.

En la interpretación de este programa estarán los fagotistas Emilio Donatucci, Marina Martelli, Paulina González, José Molina, Patricio Cano y Armando Aguilar Zegers, acompañados por el pianista Sergio Massardo.

Emilio Donatucci ha desarrollado una larga y brillante trayectoria profesional en Chile y el extranjero como solista y músico de cámara. Nacionalizado chileno, llegó a los 20 años a Chile (1957) desde Argentina, su país natal, para ocupar el cargo de fagot solista en la Orquesta Filarmónica de Santiago, donde se desempeñó hasta 1962. Luego integró durante dos años la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Cuyo, en Mendoza. Regresó como Primer Fagot de la Orquesta Sinfónica de Chile donde permaneció durante más de dos décadas.

En 1971 fue clasificado como uno de los cuatro mejores fagotistas del mundo y elegido como el único representante de Chile para integrar la World Symphony Orchestra, que ofreció tres conciertos en el Lincoln Center de Nueva York.

Su fructifica actividad artística abarca actuaciones como solista con orquesta, recitales y música de cámara. Fundó varios conjuntos musicales como el Quinteto de Vientos Hindemith,  “Hindemith, 76”, “Latinoamérica viva” y la agrupación Vivaldi. Estrenó obras del repertorio universal y de autores chilenos escritas para fagot. También desempeñó la docencia en Chile y el extranjero donde ofreció clases magistrales.

Sábado 1 de diciembre, 19:00 hrs.
Teatro  Escuela Moderna de Música,  Luis Pasteur 5303
Entrada liberada

Jorge González y Pulp fueron el broche perfecto para Primavera Fauna

El Mercurio


En un día con una intensa temperatura, el festival congregó estilos como el pop, la sicodelia y el funk y tuvo peaks con las actuaciones de The Walkmen, Dinosaur Jr. e Illya Kuryaki. El acceso y los puestos de comida fueron un problema para los asistentes.

FELIPE RODRÍGUEZ y JOSÉ VÁSQUEZ

Comenzó con puntualidad como lo avisaba el cartel. Recién pasaban algunos minutos del mediodía y los emergentes Protistas subían al Escenario Latino a defender las canciones de su recién estrenado álbum, "Las Cruces" (2012).

A esa hora el sol pegaba duro y el escaso público que comenzaba a llegar al espacio Broadway, ubicado en la Ruta 68, le hacía una finta a la música: la mayoría prefería instalarse en las piscinas. La segunda versión del festival Primavera Fauna tenía este año su propia meta: dar un salto rotundo con respecto al debut de 2011. Y casi lo consiguió. Si el año pasado partió tímido y con !!! y The Raveonettes como responsables de la fiesta, esta temporada era la hora de ponerse los pantalones largos. No sólo el cartel concitaba interés -la presencia de Pulp es un pequeño hito para los que fueron jóvenes en los 90-, sino que las exigencias eran mayores. La asistencia de público -diez mil personas- era el doble del año pasado y los grupos eran exponentes sólidos en diversos estilos. Pero, como suele suceder en este tipo de festivales, hubo problemas. El lento acceso desde la carretera provocó atochamientos y los sitios de comida fueron un parto: sólo para comer algún sándwich o papas fritas, las personas debieron hacer filas por más de treinta minutos.

Con el sol en su máxima expresión, Francisca Valenzuela brindó un show correcto y breve que fue la antesala de José González. El sueco de padres argentinos amortiguó la alta temperatura con canciones templadas e intimistas. El músico estaba en consonancia con el calor: sus melodías, inspiradas en Simon & Garfunkel, llamaban a escuchar y no bailar; a contemplar en lugar de enloquecer. Estuvo casi una hora soltando su folk bucólico y se ganó al público que pidió un bis que nunca llegó.

Mientras la audiencia subía y las piscinas se llenaban de personas, Astro subió al escenario latino para confirmar sus virtudes en vivo. Y lo lograron rápido: su propuesta sicodélica bailable se plegó a los deseos de un auditorio que, a esa hora, quería comenzar a moverse. Como de costumbre, fueron de menos a más. Partieron casi con indiferencia y, luego, empujados por títulos como "Maestro distorsión" y "Mono tropical" -apoyados por una coreografía de mujeres enmascaradas- se metieron al auditorio en el bolsillo.

Cuando el sol comenzaba a decaer, The Walkmen cumplieron con su cartel de estrellas de banda de reparto. Ese repertorio de canciones delicadas, elegantes e ideales para musicalizar un capítulo de "Mad men" lo desarrollaron con una calidad impresionante. Entre temas como "Blue as your blood", "Heartbreaker" y la finísima "On the water", los estadounidenses se balancearon por ese rock nostálgico y guitarrero de sus comienzos, cuando compartían cartel con The Strokes y The White Stripes, hasta su actual interpretación, donde la emotividad instrumental y el timbre vocal de Hamilton Leithauser, similar al Bob Dylan de comienzos de los 60, gatillan una de las mejores versiones del pop distinguido de esta década.
Con un nuevo álbum recién bajo el brazo, "Elegancia tropical" (2012), los colombianos Bomba Estereo ejecutaron un show donde exponen claramente sus preferencias: el sonido caribeño enlazado a melodías sintéticas que invitan a mover pies y cadera. Lo suyo fue un triunfo y una advertencia: son más que el single "Fuego".

Mientras Dinosaur Jr., la banda grunge antes de que existiera el grunge, prendió la mecha con un show eléctrico y distorsionado en que la dupla compuesta por el líder J Mascis y el bajista Lou Barlow reinterpretaron la urgencia y el frenesí del rock independiente noventero con énfasis en su última obra, "I bet on sky" (2012).

El mismo espíritu de esa década fue el que atrapó Illya Kuryaki. Con ese sello de funk canchero, los argentinos lograron simpatizar, aunque con pocas novedades. Cerca de las 23 horas, Clap Your Hands Say Yeah, émulos de Talking Heads, calentaban motores en espera de los shows más esperados: Jorge González recreando por primera vez el disco "Corazones", y Pulp debutando en el primero de sus dos conciertos en el país.

25 shows en el festival

Desde Protistas a Pulp, fueron cerca de 14 horas de música continua en esta segunda edición del evento.
 Música, sol y piscina

Los 28 grados de temperatura que marcó Santiago ayer tuvieron en las piscinas de Espacio Broadway el mejor escape del calor. Rodeados por una serie de músicos electrónicos que se turnaron durante toda la jornada -entre ellos Daniel Klauser, Goldroom y Surtek Collective-, decenas de bañistas aprovecharon las instalaciones para disfrutar en el agua acompañados de algún trago de alcohol. Beneficios de un evento para mayores de 18 años. Otros se divirtieron flotando en unos llamativos patos inflables que uno de los auspiciadores del evento repartió entre el público.
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El cierre del festival cautivó con el revisionismo del ex líder de Los Prisioneros y los británicos más queridos del brit pop. Atochamientos de autos y largas filas para comer fueron la nota roja del evento.  

El final de Primavera Fauna era una contradicción. En un festival consagrado a escuchar a músicos contemporáneos, los shows de Jorge González y Pulp, los principales de la jornada, rendían culto a una mirada que, cada vez con mayor frecuencia, se repite en el Primer Mundo: el revisionismo.

Aunque los horarios de los shows se respetaron y las más de diez mil personas que llegaron al Espacio Broadway, en plena ruta 68, se retiraron conformes con el sonido de los espectáculos a lo largo del día, los baches fueron otros. Los interminables tacos para llegar e irse del recinto sacaron de quicio a la mayoría. Si para ingresar, los asistentes demoraron largos minutos por los atochamientos que comenzaban en la carretera, el retorno se extendió por una hora. Salvo las escasas 200 personas que se quedaron en el escenario electrónico para alargar la noche, las hileras de vehículos que regresaban a Santiago se volvían interminables.

No fue el único problema. Los lugares de comida y bebestibles se hicieron pocos -habían filas de cientos de personas tratando de conseguir sándwiches y hot dogs -, los baños colapsaron -especialmente los de mujeres- y el servicio de micros se tornó exiguo para la alta cantidad de público que se concentró a la salida al terminar el último show.

La música, en tanto, convenció de que este es el festival con mejores nombres de la temporada primaveral. En el escenario latino, Illya Kuryaki cerró su frenético set con "Abarajáme" (1995), el primer hit que tuvieron en el continente. Entonces, de inmediato vino el pase para que comenzara su presentación Clap Your Hands Say Yeah.

El grupo de Brooklyn, capitaneado por Alec Ounsworth, salió a realizar la primera de sus dos presentaciones en el país y lo hicieron ordenando bailar bajo las instrucciones del mismísimo demonio. Con "Satan said dance", esa parodia oscura de rock independiente sampleado para la discoteca atrajeron a un público que ya llegaba para encontrar un mejor puesto para el plato fuerte de la noche: Pulp.

Ounsworth, con su voz característica al borde de la desafinación y con reminiscencias de David Byrne remató su presentación en alto, con el público agradeciendo su hora de música y con cimas en temas como "Is this love?" y "The skin of my yellow country teeth".

El ambiente y la temperatura eran inmejorables para recrear "Corazones" (1990), el álbum más popular en la carrera de Los Prisioneros. Junto a la tecladista Cecilia Aguayo y su marido, Uwe Schmidt, Jorge González dio otra prueba de su presente pletórico. Por primera vez, el ex líder de Los Prisioneros se sintió querido por todos. Los demonios de sus supuestos adversarios -sobre todo, en la prensa- quedaron en la historia y el músico disfrutó su rol de sumo pontífice del rock chileno. Cantó con ganas, recordó que ese disco es de "la transición de mi vida" y no olvidó la ironía para hablar de los comienzos de su carrera cuando lo acompañaban "unos colegas". Fue una victoria plena de un álbum cargado de himnos masivos, aunque es hora de verlo con un repertorio de novedades.

El cierre con Pulp fue, para la mayoría de los asistentes, un sueño hecho realidad. Introducidos por error a mediados de los 90 en el vagón repleto de brit pop -a un rincón de los súper héroes, Blur y Oasis-, su show se concentra en un solo personaje: el vocalista Jarvis Cocker. Teatral, juguetón y divertido, el cantante es el hilo que enhebra la música intrínsicamente británica del grupo con líricas que recurren con agudeza a los pensamientos más recurrentes de la humanidad: el amor, el futuro, la tristeza y la muerte. Cocker y su equipo nunca bajaron la guardia. Partieron con "Do you remember the first time?", instaron al baile con "Disco 2000", afianzaron su diversidad musical con "This is hardcore" y "I spy", y desataron el delirio masivo con "Common people".
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Queda festival

Como parte de los sideshows, hoy toca The Walkmen en la ex Oz y el miércoles Clap Your Hands Say Yeah en Amanda.

El Mundo al Instante: Muere Juan Carlos Calderón, compositor esencial de la música latina


El Mercurio

Productor español, quien lanzó las carreras de Mocedades y Luis Miguel, e internacionalizó a Myriam Hernández.

"Nunca tiraré la toalla. Seguiré haciendo música hasta que me muera", dijo Juan Carlos Calderón en 2010, de entonces 72 años, luego de recibir el Premio de Honor de la Academia de las Artes y las Ciencias de la Música, máximo galardón del medio musical hispano. Y ese momento llegó anoche. El compositor español falleció a los 74 años por una insuficiencia cardíaca en una clínica madrileña, en la cual estaba internado desde hace cuatro semanas.

Nacido en 1938 en Santander, el también productor, intérprete y arreglista fue uno de los autores más influyentes de la música popular iberoamericana de los últimos cincuenta años. De su autoría son clásicos como "Eres tú", popularizado por Mocedades, o "Cartas amarillas", de Nino Bravo. Pero fue en México, en la década de los 80, donde se ganó el estatus de "Rey Midas" de la industria. Su sociedad con Luis Miguel, máxima estrella de la música latina, le valió el reconocimiento absoluto. Sus créditos se pueden leer en temas esenciales de la carrera del artista azteca, como "Entrégate" y "La incondicional".

Pero en los 70 ya había brillado en España como productor de Mocedades, arreglista de Joan Manuel Serrat o colaborador permanente de Nino Bravo. Tras su exitosa alianza con Luis Miguel, el músico comenzó a ser requerido por los principales intérpretes latinos, siendo fichado, entre otros, por Chayanne, Emmanuel y Ricky Martin. También tuvo un vínculo con Chile, al trabajar junto a Myriam Hernández, para quien compuso "Un hombre secreto" y "Se me fue", ambas del disco "Myriam Hernández III" (1992), álbum que le abrió definitivamente las puertas del mercado internacional.

Calderón no escondía su orgullo por haber trabajado con "las mejores voces de habla latina", desde Julio Iglesias, Massiel, José José y Rocío Durcal, hasta artistas más contemporáneos, como Amaral. Lamentaba, eso sí, no haber podido hacerse un nombre en la música de habla inglesa. "Me encantaría producir a Celine Dion", afirmaba. O se permitía soñar y confesar que si hubiese nacido antes, habría trabajado para Nat King Cole, "la voz más maravillosa que ha existido".

domingo, noviembre 25, 2012

Cantante Lucho Gatica es condecorado con la Orden al Mérito Pablo Neruda

Emol

El Rey del Bolero dijo que "este premio es lo máximo que he podido recibir en mi carrera, que felicidad más grande, me emociona mucho".


GUADALAJARA.- El cantante nacional, Lucho Gatica, recibió esta tarde en el pabellón de Chile en la Feria del Libro de Guadalajara la Orden al Mérito Pablo Neruda, la cual es la máxima distinción que entrega el Consejo de la Cultura y las Artes a figuras del quehacer artístico cultural de nombre internacional.

En la oportunidad, el cantante nacional recordó cuando conoció a Pablo Neruda, precisamente en México, y le pidió que le firmara 30 libros, los que luego le robaron. De ellos sólo “tengo Canto General firmado por él,  en que hace un corazón en la dedicatoria, con una flecha. El corazón era ella, mi señora. La flecha soy yo, y abajo pone,  Pablo Neruda”.

Sobre el reconocimiento, el Rey del Bolero señaló que “este premio es lo máximo que he podido recibir en mi carrera, que felicidad más grande, me emociona mucho”.

El Ministro de Cultura, Luciano Cruz-Coke, destacó el aporte de Gatica: “Ha marcado a fuego la música chilena y ha representado también, como ninguno tal vez, el nombre de nuestro país en el extranjero (…) pasa a formar ahora  parte de ese panteón de notables condecorados con la orden al Mérito Pablo Neruda, entre los que se encuentran la dramaturga Isidora Aguirre, el cineasta Patricio Guzmán, La folclorista Margot Loyola, y también relevantes figuras internacionales como es el caso de Rubén Blades, Ennio Morricone, y Pina Bausch”.

Cuidado con la reedición vinilo 2012 de The Beatles !



Casa Central

Llegamos al disco Sgt. Pepper de The Beatles en su edición en vinilo 2012, una de los discos mas importantes dentro de la Historia de la Música Popular...

Por cosas del destino recibimos la misma semana una edición en vinilo japonesa de la década del 70 de este disco, y por otro lado la versión 2012; y al comparar ambas versiones uno se da cuenta que la versión 2012 suena HORRIBLE: tiene fuertes problemas de saturación en los agudos desde los primeros temas de cada lado, siendo incontrolables llegando casi al final de cada faz. Una muestra notoria es el caso del tema  "Good Morning", el vinilo versión 2012 corta el sonido de los saxofones al inicio de la canción, si quieren comparar a continuación encontrarán primero una muestra del vinilo edición japonesa de la década del 70, y la segunda muestra extraído del vinilo edición 2012 ocupando mismo equipo, misma aguja, todo igual, solo un par de días de diferencia entre la audición de un disco y otro... y el resultado es sorprendente: La versión 2012 literalmente se escucha como la mierda.

Good Morning Vinilo Edición japonesa década del 70
Good Morning Vinilo Edición 2012

Hemos revisado algunos comentarios en Amazon.com, y hay varios compradores que han manifestado este problema al comprar el BOX de vinilos, se supone que la partida de producción de estos vinilos son desde USA y desde Europa, la edición que presentaría problemas es la de fabricación Norteamericana; pero cuando uno compra el disco o la caja no necesariamente sabe que partida de fabricación le va a tocar, es casi como una ruleta...

Y si quiere invertir dinero en estas reediciones, por lo menos tengan conciencia que finalmente pueden llegar a disfrutar solo del arte de cada vinilo.

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Actualización:

-Acabo de abrir un Magical Mystery Tour vinilo 2012, el diseño y el sonido del vinilo es perfecto, en este ejemplar no encontramos problemas de sonido.

- Lo mismo en un ejemplar de Revolver vinilo 2012: diseño y sonido perfecto

En resumen, y no teniendo en la mano otros discos de esta reedición, y tomando los comentarios publicados en Amazon, las reediciones que tendrían problemas son:
-Sgt Pepper
-White Album disc 1
-Abbey Road

Víctor Tapia

Contrapunto de Libros: Keith Richards: Vida- Geoff Emerick: El Sonido de Los Beatles





Casa Central


Podría escribirse la historia de la música necesariamente?, se pueden hilar ciertos aspectos que se pasan por alto por cierto… pero hay que tener algo por seguro: la música es vida, y es algo inútil darle la misma importancia al comentario, al estudio o a la critica, que a la importancia que se merece la música. La música vive, y como vida es eterna, casi alcanzando el nivel de los dioses, los comentarios, las criticas y los estudios en cambio son opiniones mortales sobre aspectos divinos, es decir a millones de pies por debajo del ser musical…

Teniendo esto en claro, y además acotando que para poder entender la historia de la música chilena es imprescindible mirar mas allá de las fronteras, podemos dar los pasos necesarios para acercarnos a este par de libros de música inglesa, y se trata sobre dos puntales fundamentales, el libro de Keith Richards (guitarrista de los Rolling Stones) : Vida; y el libro de Geoff Emerick (uno de los principales ingeniero de sonido de The Beatles): Here, there and everywhere, o como se conoce en edición española “El sonido de los Beatles por su ingeniero”; sin duda son rastros y datos de primera mano sobre todo esta proceso musical que comienza en los 50 y que fue revolucionariamente importante en la historia de la música popular a partir de la década del 60; Keith Richard, por cierto que cuenta la historia desde dentro de lo que le tocó vivir toda la carrera de los Rolling. Mientras Emerick cuenta con lujo de detalles los procesos evolutivos del trabajo de Los Beatles durante sus años mas importantes.

Primero que nada, estos libros son casi inencontrables en Chile, y si los busca por ahí el precio es desorbitante, si puede trate de comprarlo a través de Amazon USA, sino tiene tarjeta pídale a un amigo que se los compre, no los dos juntos, pruebe primero con uno. Lo recibe, lo lee. Y después pida al otro, así no se autoexige demasiado, y así también se evita el IVA y los derechos de aduana que pueden multiplicar el precio de los dos libros más allá de lo que tiene estimado.

Primero hay que imaginarse un ambiente de guerra y post guerra en Inglaterra, con todo lo que ello significa; estar preparados para los ataques de las fuerzas alemanas, después del fin de la guerra vivir diariamente con la destrucción de la ciudad que se mantiene por largos años, así también como el racionamiento alimenticio. Sin duda no es un ambiente sicológicamente muy tranquilo; y así también dentro de ese ambiente, las radios en Londres mantenían su tradicional secuencia de música que habían transmitido por décadas, las únicas alternativas que tenían los Ingleses de escuchar música distinta era sintonizar Radio Luxemburgo, que transmitía su señal desde Europa, y que tenía diversos espacios con música norteamericana, esta es la vía bajo la cual el medio inglés se fue influenciando paulatinamente de música Norteaméricana, y algo que descubren estos libros: Podían recibir la música norteamericana puramente en sus oídos sin saber que cara, que rostro, que color de piel tenían los músicos, sin saber cual era la situación de segregación racial que podían tener esos músicos en su propio país, y que grado de difusión tenían allá; los ingleses recibían la música desde la distancia; llegando a pedir directamente singles a los sellos norteamericanos sin intermediarios, y crearon desde la lejanía una recopilación sonora tan completa de la música norteamericana, de tal calidad, que ni los mismos norteamericanos podían lograr con todas sus segregaciones y aislamientos regionales que vivían diariamente; por lo tanto el sonido que llegó a Inglaterra era toda la paleta sonora americana sin limites. Por supuesto que después se percataron del rostro, del fraseo, de los colores de los intérpretes, de los estilos, de la forma de tocar, pero el contacto y el aprendizaje ya estaba instaurado.

Los primeros espacios de encuentro de los interesados en la música eran los colegios, después algunos de una u otra forma entraban a las escuelas de arte, que no eran mas que escuelas técnicas sobre aspectos vinculados al diseño o a la industria publicitaria, pero que permitieron los espacios generacionales para poder compartir y escuchar todas las nuevas propuestas que llegaban de Norteamérica. Fue cosa de tiempo que los jóvenes británicos comenzaran a interpretar esta música, y el espacio natural fue aquellos lugares en que se cobijaban las expresiones del Jazz; ahí cupieron el blues, algunas expresiones de R&B, aunque nunca faltaban aquellos puristas que veían con horror que estas interpretaciones no tenía sincopa, y cómo el blues “diabólicamente” se electrificaba haciendo perder, según su percepción, toda aquella pureza divina de su origen.

De ahí a que los jóvenes pudieran crear sus grupos, tener aceptación en los medios, a que la industria musical se alimentara de estas expresiones o de otros jóvenes que recién salidos de la secundaria querían probar suerte en un sello de grabación, eran cosas que podían ocurrir naturalmente. Se percibe la naturalidad de los pasos, de la vida, algo que sería casi imposible hoy en día en la cual las variables se miden después de evaluar a tantos postulantes, tantos curriculums, tanta experiencia de seguro en una situación similar. Esos milagros hoy no ocurrirían, y tal vez de cuanto nos estamos perdiendo.

Así por un lado un joven comenzó a ser guitarristas de los Rolling, una agrupación que estudiaba con devoción las expresiones del Blues norteamericano, por otro lado un joven de casualidad lo llaman a trabajar en los estudios ubicados en Abbey Road de la EMI; uno se ve arrastrado desde su amor al Blues a las presión por componer, por arrancar de las chicas, y por verse enfrascados en toda esa llamarada que habían abierto poco antes The Beatles. El otro llegó después de algunos meses a estar en la sala de grabación de The Beatles, y con el tiempo llega a romper las estrictas reglas del sello de grabación para probar nuevas experiencias sonoras, nuevos acercamientos, compresiones, experimentación al máximo para sacar provecho a esas grabadoras de 4 pistas con nuevas texturas y sonidos que cambiarían para siempre el mundo del registro sonoro de la música popular.

Las drogas, el alcohol, las jornadas extenuantes de trabajo se mezclan en los libros; las rencillas, las peleas, el trabajo milagroso de hermanos musicales, también queda reflejado después de leer estos voluminosos libros.

En el libro de Keith siempre queda la sensación que su mirada subjetiva de alguna u otra forma mira livianamente todas aquellos exceso de su vida, los mira desde la vejez, y de la experiencia de estar vivo después de todo lo consumido, lo cargado, lo vivido. En sus páginas se saborea de otra forma cierto grado de sabiduría musical, de cómo pudo reinterpretar esas tradicionales cuerdas de la guitarra transpuesta en el rock, de cómo su vida estuvo llena de amores, de drogas, y de una muerte segura.

En las líneas de Emerick, está la visión mas objetiva posible de la intimidad del estudio de grabación de los Beatles, como no hay libros, ni creo que hayan de registros autobiográficos de ninguno de ellos, ni de su productor, las mirada de Emerick, es la mas cercana disponible, y también nos da toda sensibilidad de abrir horizontes, de probar, de entregarse enteramente por el trabajo que amaba, y como ha pesar de todo el grupo de desarmaba ante sus ojos, y como nunca pudo darse cuenta que pronto llegaría el fin de esa historia.

Si el rock puede ser carne de estudio musicológico, pues bien , que otros lo hagan,, creo que eso se lee frecuentemente como una autopsia, en cambio en las paginas de este par de libros hay vida por montones, está la mirada transparente de que todo era posible, y de que a las finales todos eran inmortales, hasta el fin.

Sexo, Drogas, Rock and Roll mirados y contados desde la carne y el alma, vistos con cercanía, con todo el mundo y la vida que eso significa, para poder aprender de donde partimos, en que estamos y hacia donde vamos.

Víctor Tapia

viernes, noviembre 23, 2012

Mañana Sabado: Un inédito experimento de música radiofónica

El Mercurio


"El espacio del sonido", del compositor electroacústico Federico Schumacher, se escuchará en la sala de conciertos, pero a través del dial 96.5.

Iñigo Díaz

"El espacio del sonido" es la nueva obra del compositor electroacústico Federico Schumacher. Se estrenará mañana en el Goethe Institute (Holanda 100, 19:45 horas, gratis) en el marco de los 60 años de vida de este instituto alemán de cultura. Pero ni siquiera se escuchará por el sistema de audio interno de su sala de conciertos, como ocurre con los programas de música electroacústica. "Cada asistente tendrá que llevar su radio portátil, reproductores digitales, smartphones o equipo de conexión a internet, porque esta obra será transmitida solamente por radio", explica Federico Schumacher.

Así, "El espacio del sonido" saldrá al aire por Radio Beethoven (96.5), en un programa especial. "Es mi primera obra radiofónica, es decir, que fue destinada a pasar por radio, aprovechando sus diversos formatos. En este caso, la obra es una entrevista subvertida", anticipa su autor.

Los protagonistas de esa conversación son el propio Schumacher y el productor de Radio Beethoven José Oplustil, quien desde 1995 conduce el programa "Siglo XX", consagrado a los repertorios de música contemporánea y emitido diariamente a las 23:30 horas.

Pero las colaboraciones entre Schumacher y Oplustil no se remiten sólo a esta transmisión. En el concierto también se estrenará "Oplustil mix", un trabajo que preparó el sonidista. "Federico me entregó siete de sus obras y me dijo 'haz lo que quieras con ellas'. Hice un mix de 27 minutos con fragmentos superpuestos o mezclados para conseguir un relato basado en el timbre y el contenido. Tiene algo de cíclico. Espero que haya sido un buen mix", dice Oplustil.

"De la manera en que trabajó el material, a través de una reconstrucción lineal donde hay relaciones entre elementos, puedo decir con seguridad que José ya se convirtió en un compositor electroacústico", señala Schumacher. Oplustil es más cauto: "No, nunca tanto. Es sólo un experimento".

"Corazones", el disco más influyente para la actual generación del pop chileno

El Mercurio


El álbum será interpretado íntegramente por Jorge González en el Primavera Fauna. Gepe, Dënver y Álex Anwandter consideran que es una obra clave porque mezcla sonidos bailables con letras crudas y tristes.

FELIPE RODRÍGUEZ

En un comienzo, algunos fanáticos no lo toleraron. Los Prisioneros vivían un nuevo período sin Claudio Narea y el cambio de estrategia de Jorge González era radical. Las canciones de identidad barrial y carácter contestatario de sus tres primeros y excelentes álbumes eran historia. El cuarto trabajo -también conocido como el debut solista del líder de la banda-, "Corazones", envolvía otros intereses: un desarrollado apego a la electrónica con referencias a Pet Shop Boys y a Depeche Mode, y letras acuñadas bajo el mismo formato romántico de glorias de la balada como Camilo Sesto.

El disco, donde González unió fuerzas por primera vez con el productor argentino Gustavo Santaolalla -y que será interpretado íntegramente mañana en el Primavera Fauna-, fue un proyecto vanguardista e incomprendido. Pero con el tiempo, una obra maciza y glorificada por la actual generación de músicos chilenos que lo sitúan como imprescindible. En febrero, Javiera Mena grabó una versión de "Amiga mía" para la película "Joven y alocada" y artistas como Mariana Montenegro, del dúo Dënver, consideran que es el mejor álbum chileno de todos los tiempos. "A nosotros nos enseñó a entender el sentido pop de la música. Tiene una originalidad única al mezclar sonidos electrónicos con letras románticas. Algo que nunca se había hecho en Chile", reconoce.

Para Álex Anwandter, "Corazones" es un disco revolucionario al mismo nivel que "Doble Opuesto" (1991), de La Ley. Un tipo de música que marcaba una actualización del pop local con lo que sucedía en el Primer Mundo. "Sus canciones nos enseñaron a no disociar el idioma castellano del pop en inglés. Se podían unir los dos conceptos. Es música que no tiene prejuicios y, por eso, para algunos escucharlo es como ir a la escuela del pop. Ahí está todo".

Daniel Riveros, alias Gepe, cree que el cuarto disco de Los Prisioneros es un trabajo bisagra. Once canciones que rompen esquemas porque en sus letras se concentran actitudes románticas cotidianas y expuestas en forma sencilla y desgarrada. "Tengo recuerdos de viajes a la playa con mi familia escuchando "Corazones" y "Burbujas de Amor", de Juan Luis Guerra, y también Locomía. "Te hacían aprender tanto esas letras melancólicas con acordes bailables. Es un disco súper clave para los que, en esa época, éramos niños", finaliza.

 Los otros imperdibles de Primavera Fauna

Cuando se supo a fines de 2010 que volvían a reunirse, la ilusión de los fans de Pulp era una sola: que vinieran a Sudamérica. En Chile, donde actúan por primera vez, los representantes más elegantes del brit pop brindarán dos shows -el domingo estarán en La Cúpula-, que, según su líder Jarvis Cocker, combinará canciones de sus distintos álbumes.

Por su parte, Dinosaur Jr., una de las bandas seminales para Kurt Cobain, debuta esta noche en la ex Oz y mañana en Fauna, con un disco nuevo en sus brazos, "I Bet on Sky" (2012), y un estilo en que las guitarras sucias son su marca registrada. Junto con The Walkmen -quienes presentarán en Fauna y en ex Oz este lunes "Heaven" (2012), un álbum donde la austeridad y la delicadeza instrumental son el sello-, promete ser uno de los mejores shows del año.

Lollapalooza anuncia lineup por día y el lunes comienza venta de pases diarios

La Tercera

Pearl Jam y Queens of Stone Age liderarán el primer día, mientras que el cierre estará a cargo de The Black Keys.


La organización de la nueva edición del festival Lollapalooza Chile ya anunció el lineup dividido por día de los artistas que se presentarán.

Además, este lunes comienza la venta de pases diarios, a un valor de preventa de $55.000 hasta agotar stock. Más tarde, el valor aumentará a $65.000. El pase por un día en la zona VIP, en tanto, tiene un valor de $120.000. Las entradas, al igual que los abonos de dos días, se pueden adquirir mediante el sistema Puntoticket.

El sábado 6 de abril Lollapalooza comienza, encabezado por Pearl Jam y Queens of Stone Age.

Otros grupos que se presentarán también ese día son Kaskade, The Hives, Kaiser Chiefs, Two Door Cinema Club, Passion Pit, Los Tres, Foals, Crystal Castles, Major Lazer, Puscifer, The Temper Trap, Alabama Shakes, Chancho en Piedra, Zeds Dead, Gepe, Banda Conmoción, Dread Mar I, Carla Morrison, DJ Marky, Zonora Point, Mecánico, Pascuala y Fauna, Intimate Stranger, Tréboles y Keko Yoma.

El domingo 7, en tanto, el lineup estará liderado por The Black Keys, deadmau5 y A Perfect Circle.

También se presentarán Franz Ferdinand, Steve Aoki, Hot Chip, Keane, Nas, Tomahawk, Manuel García, Porter Robinson, Feed Me, Of Monsters and Men, Gary Glark Jr., Marcelo D2, Bad Brains, Toro y Moi, Perrosky, Russian Red, Poncho, De Saloon, Protistas, Red Oblivion, Kali Mutsa, Resina Lala, Daniel Klauser y Agents.