jueves, mayo 25, 2023

Richard Wagner vuelve a brillar en el Municipal para niños

 El Mercurio


A partir de este sábado, el escenario de Agustinas pondrá en escena “Sigfrido”, como parte del abono “Pequeño Municipal”. El director Pedro-Pablo Prudencio adelanta que se hizo un esfuerzo y en el foso se instalarán 60 músicos, “para darle todo el esplendor”.

Maureen Lennon Zaninovic

La titánica tarea de adaptar a Richard Wagner a un público infantil partió en 2019, cuando el Municipal de Santiago estrenó “El oro del Rin” —versión que obtuvo el Premio del Círculo de Críticos de Arte de Chile— y que corresponde a la primera entrega de la tetralogía “El anillo del nibelungo”. La serie de cuatro óperas creadas por el compositor nacido en Leipzig siguió con “La Valquiria” —presentada en el teatro de Agustinas en 2022— y a partir de este sábado (17:00 horas), y hasta el domingo 4 de junio, el histórico coliseo pondrá en escena la tercera parte de la famosa tetralogía. En uno de los hitos del abono “Pequeño Municipal” 2023, llegará “Sigfrido” con la Orquesta Filarmónica de Santiago dirigida por su batuta residente Pedro-Pablo Prudencio.


Este último afirma que “las óperas de Wagner, como muchas obras del Romanticismo, hablan de un mundo de fantasía y del más allá. Su saga es muy apta para toda la familia”. Añade que la música, “por lo menos a mí, desde niño, me encantaba. Tiene una cantidad de melodías y temas preciosos. Este compositor fue quien fortaleció el uso del leitmotiv: un tema musical que simboliza una persona, una cosa o un sentimiento”. Prudencio considera que, además, sus partituras son muy cinematográficas, “por eso muchos directores de cine han usado su música”.


El director residente de la Filarmónica de Santiago valora el aporte del fagotista de la Filarmónica Zilvinas Smalys, “que nos permitió reducir este título de más de cuatro horas a aproximadamente una hora, manteniendo lo fundamental. Cortar la música fue muy difícil, porque acá no hay arias o descansos como en otras producciones líricas. Wagner no para. Cada corte me dolió el alma, pero al final quedó algo bien redondo”, expresa.


Pedro-Pablo Prudencio agrega que, a diferencia de los dos títulos anteriores, “acá se hizo un esfuerzo mayor, con una orquesta que estará en el foso y que es mucho más grande (60 músicos) para darle todo el esplendor que requiere Richard Wagner, y así crear efectos impresionantes para el público”.


Fabiola Matte vuelve a tener a cargo la régie de este proyecto de la tetralogía. Dice que en “‘La Valquiria' fue la primera vez que hicimos rotoscopía: imágenes de animación cuadro a cuadro. Esta vez creamos nuestros propios videos en un estudio de grabación y sobre ellos editamos las imágenes y se hicieron los dibujos cuadro a cuadro. Artísticamente ha sido un desafío distinto”, explica.


La profesional revela que en escena se podrá ver un dragón gigante, fabricado por los talleres de escultura y utilería del Municipal, una labor liderada por el jefe del taller Claudio Marín. Junto con ello, “trabajamos la escenografía con un sistema de capas y como la ópera fue pensada para un público familiar, buscamos romper la cuarta pared, es decir, parte del elenco estará en las plateas y palcos”, concluye la régisseur.


Un Batman


El barítono Javier Weibel será el encargado de dar vida a Sigfrido, mientras que el bajo Pedro Alarcón encarnará al dragón Fafner; el tenor e integrante del Ibáñez Atkinson Young Artist Program, Gonzalo Quinchahual, abordará el rol de Mime; el bajo-barítono Jaime Mondaca será El Caminante, y la soprano Paulina González cantará Brunilda, entre otros destacados intérpretes nacionales.


Javier Weibel explica que Sigfrido es un “adolescente que está en búsqueda de su identidad: quién es él y sus padres”. Agrega que su personaje tiene la estructura de un héroe muy clásico, “pero también es muy humano. Es como Batman. Tiene artilugios que son como mágicos y poderosos, pero él no es eterno, ni tiene poderes”.


Gonzalo Quinchahual, quien acaba de pasar a la final del Paris Opera Competition, añade que Mime es “como un villano de Disney. En algún momento reluce un dejo de humanidad, pero casi siempre es falso y lo hace para conseguir lo que quiere. Hay escenas donde es malo, otras donde es mentiroso y embustero. Le miente a Sigfrido y hay lucha de energías, donde lo intenta mantener a raya, pero él ya no es un niño que se puede manejar”, concluye.

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