miércoles, junio 22, 2016

El desconocido mapa de las orquestas en regiones

El Mercurio

Gestores de algunos conjuntos profesionales dedicados a la música clásica se refieren a los desafíos de dirigir a estas agrupaciones, el énfasis que han puesto en un repertorio propio, el apoyo a los talentos locales y las dificultades de la escasez de financiamiento.

Maureen Lennon Zaninovic 

"No se olvidará el estreno en Chile de 'Las Indias Galantes', ópera-ballet de Jean-Philippe Rameau y libreto de Louis Fuzelier. Y no se olvidará por la altísima calidad de su Orquesta NuevoMundo", escribió efusivamente en este diario el crítico Juan Antonio Muñoz, a propósito de las recientes presentaciones, en el Teatro Regional de Rancagua, de este título.

La mezzosoprano Evelyn Ramírez ha seguido de cerca el desarrollo de esta agrupación barroca, desde su fundación en 2013. "Tiene músicos notables como el concertino Raúl Orellana, quien trabaja con artistas de la talla de Christina Pluhar y Philippe Jaroussky. Resulta increíble que todos sus integrantes -que son un lujo- se reúnan y toquen en la zona".

Marcelo Vidal, uno de los fundadores de este conjunto con sede en la VI Región, agrega con satisfacción que "la crítica ha sido unánime en torno a la calidad de la Orquesta Barroca NuevoMundo. Lo que más nos emociona ha sido comprobar que hay un público entusiasta que fue capaz de salir de Santiago y llegar hasta el Teatro Regional de Rancagua, porque sabe que aquí va a escuchar buena música. Lo digo con orgullo, yo creo que prácticamente todos los directores de nuestro país han estado en esta ciudad y nos han escuchado".

Vidal, quien además es director del Teatro Regional de Rancagua, confiesa que no ha sido fácil mantener en pie a este "milagro musical rancagüino", entre otras razones por la falta de presupuesto. "No tenemos ningún tipo de financiamiento y lo que conseguimos va directamente al pago de los músicos. Lo poco que recolectamos nos llega del aporte voluntario de nuestros seguidores y por venta de entradas. Junto con ello cada músico, de lo que recibe, destina recursos para comprar sus cuerdas de tripa o materiales para las cañas, así como también los arcos. Todos estos insumos son muy específicos, de difícil acceso, porque son fabricados por artesanos que cultivan oficios centenarios perdidos en la bruma de los siglos", señala Marcelo Vidal, y añade que "finalmente lo que hacemos, entre todos, es repartirnos las tareas y asumir las responsabilidades".

Otro elemento que sin duda ha contribuido a la reputación de esta orquesta es la luthería que se ha desarrollado con gran prestigio -en la última década- en la Región de O'Higgins. De hecho esta agrupación cuenta con instrumentos de reproducción histórica fabricados por reconocidos especialistas que viven en esta ciudad. "El oficio de la luthería es una tremenda motivación. Cada vez que nace un instrumento fabricado por Rafael Mardones, Mauricio Puentes o Christian González es un nuevo integrante de nuestra familia. Nos sentimos reviviendo las antiguas misiones jesuíticas, porque en un mismo lugar se confeccionan y se tocan los instrumentos", dice Vidal.

El músico considera que esta es la única orquesta profesional que existe en la región; además, "siguiendo una labor educativa, hemos recorrido todas las comunas, incluso pueblos recónditos donde nunca se había escuchado música clásica, menos barroca, solo pidiendo a cambio la comida y el transporte. Queremos postular a los fondos del Consejo Nacional de la Cultura de las Artes. Se abrió la convocatoria para recibir una asignación directa -vía glosa presupuestaria- que sería muy buena para la consolidación de nuestros músicos".

¿Otros anhelos? Marcelo Vidal puntualiza: "Depende de los recursos y aunar fuerzas, pero mi sueño sería estrenar una ópera de Vivaldi o un ciclo que comprenda 'El Mesías' de Haendel, el 'Gloria' de Vivaldi y 'La Pasión según San Mateo' de Bach, todo por supuesto en sus versiones originales: o sea, tal cual lo pensó su autor. Algo que en Chile, aún, no se ha hecho".

Valdivia busca sueldos competitivos

Fundada en 2007, la Orquesta de Cámara de Valdivia actualmente convoca a 15 instrumentistas (un quinteto de vientos y un noneto de cuerdas). "Tenemos una conformación reducida que nos permite, por un lado, actuar como dos ensambles separados, pero también -si sumamos algunos músicos invitados- abordar repertorio del siglo XX", advierte Cristóbal Urrutia, director ejecutivo de este conjunto.

Urrutia estuvo hace unos días en Rancagua, en una función de la ópera "Las Indias Galantes". Comenta que había leído en la prensa sobre el trabajo de Marcelo Vidal y la Orquesta Barroca NuevoMundo, y decidió viajar para conocer en terreno este aporte musical. "Conversamos sobre la posibilidad de generar alianzas. Este año, por ejemplo, nuestra orquesta se presentará en el GAM junto a la compañía Tryo Teatro Banda que decidió ofrecer una nueva versión de su obra 'Jemmy Button' con un mayor contingente de músicos. Hablé con Vidal sobre la posibilidad de llevar este trabajo a su teatro, porque Rancagua nos parece una plaza muy interesante".

Cristóbal Urrutia añade que la temporada oficial comprende 10 programas. Generalmente actúan en el aula magna de la Universidad Austral de Valdivia, pero también realizan una fuerte extensión en zonas rurales. Sobre el financiamiento, complementa que reciben una asignación directa, vía Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) de 238 millones de pesos. Desde este año el CNCA, a través de su Unidad de Convenios, administra el Programa de Orquestas Regionales Profesionales, que beneficia a seis conjuntos de todo el país (ver nota relacionada).

"Además, levantamos $350 millones más que provienen de la Universidad Austral, el gobierno regional y el sector privado, a través de empresas. Los ingresos que recibimos del Estado, vía asignación directa, son buenos, pero constituyen una cifra bastante baja considerando que tenemos que pagar los sueldos de los músicos y de nuestro equipo de gestión. Nuestros sueldos no son competitivos y mientras nuestros honorarios sean inferiores a los de Santiago, no podemos retener a nuestros integrantes", dice.

El director ejecutivo de la Orquesta de Cámara de Valdivia puntualiza que en regiones es difícil el aporte de los privados. "Las empresas parece que no tienen mayor interés en invertir fuera de Santiago. Por otra parte, hay que decirlo, existe un sesgo muy grande del Consejo Nacional de la Cultura. La mayoría de las transferencias directas, cerca de trece mil millones de pesos, van a la Foji, al GAM, al Teatro Municipal y a otras instituciones que conocemos y que tienen su sede en Santiago. Nosotros, como orquestas regionales, entramos el 2016 con una asignación de más o menos $1.500 millones. Parece que no hay confianza en las instituciones de regiones. Santiago, que tiene un tercio de toda la población del país, recibe cuatro quintos del presupuesto total. Hay un nivel de disparidad muy grande. Las orquestas santiaguinas también operan con presupuestos muy arriba de los mil millones de pesos cada una. Por alguna razón, se espera que las orquestas en regiones funcionen con 300 millones de pesos, y esa cifra no resiste mayor análisis".

La dificultad del norte

Emplazada en una ciudad con una fuerte carga musical y el influjo del fallecido director Jorge Peña Hen, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de La Serena tiene 33 integrantes. "Desde que empezamos a recibir fondos estatales, cambiamos nuestra manera de trabajar. Hasta el 2008, nuestra orquesta era de carácter docente. Después del 2009, comenzamos a tener una temporada de conciertos, con 12 fechas al año, más las presentaciones educacionales. Hoy tenemos cerca de 55 actividades al año", comenta con orgullo Rodrigo Díaz Cuevas, director administrativo artístico de esta agrupación. Agrega que el fuerte del financiamiento proviene del convenio con el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. "La universidad nos da un aporte pecuniario y nos coloca los servicios básicos, y sus funcionarios. Obviamente, deberíamos tener más recursos. El sueldo líquido de nuestros músicos varía entre 400 mil y 600 mil pesos. Hemos insistido al gobierno regional para que nos pase fondos, vía transferencia directa, para que podamos llegar a toda la región. Por el momento accedemos a fondos de cultura, que son un poco inservibles para recorrerla".

La Orquesta Marga Marga, dirigida por Luis José Recart Echenique, fue fundada en marzo de 2010. Cuenta con 16 integrantes y aunque prioriza los conciertos en la Región de Valparaíso, sus presentaciones incluyen giras y conciertos en el norte y sur de Chile, y también el extranjero. Desde enero del 2016 forma parte del nuevo Programa de Orquestas Profesionales Regionales. "Recibimos aportes del Estado, pero nuestra principal institución sostenedora es la Corporación Municipal para el desarrollo social de Villa Alemana", señala Recart. Y puntualiza:
"La Orquesta Marga Marga interpreta un repertorio que incluye compositores de la música universal desde el siglo XVII en adelante, con énfasis en los de finales del siglo XX y siglo XXI, pero da prioridad a la difusión de la música chilena de compositores emergentes y consolidados del ámbito nacional".

Dos realidades: Maule y Concepción

Francisco Rettig dirige a la Orquesta Clásica del Teatro Regional del Maule y la define como un "conjunto estable, pero permanentemente hay que estar contratando músicos extras para poder abordar el repertorio clásico. Para una agrupación que ha alcanzado un muy buen nivel musical, es indispensable contar con el orgánico orquestal completo y con una estabilidad laboral".
Rettig añade que cuentan, además de fondos del Estado, con los aportes del gobierno regional. "Pero debemos buscar financiamiento especial para realizar nuestras producciones de ópera que tanto éxito han tenido en la zona", puntualiza el músico.

En el sur también ha tenido una presencia destacada la Orquesta Sinfónica Universidad de Concepción. Data de 1952, actualmente cuenta con 56 músicos de planta contratados y, a partir del 2017, su director titular será el maestro sueco Mika Eichenholz.
"El 85 por ciento de nuestro financiamiento proviene de la Universidad de Concepción. Desde el 2007 también comenzamos a contar con el aporte del Fondo de la Música y que este año pasó a glosa presupuestaria. Esos fondos estatales son para desarrollo artístico de la orquesta: para traer directores invitados, programar óperas, ballets. Es una cifra que, claramente, no cubre todo", comenta a "Artes y Letras" Lilian Quezada, gerenta de la Corporación Cultural de la Universidad de Concepción. Y añade que "necesitamos bastante más. En julio, por ejemplo, presentaremos la ópera 'Elixir de amor', de Donizetti, y son palabras mayores".

Quezada explica que el 30 por ciento de la programación de este conjunto corresponde a conciertos sinfónicos y el resto a programas de formación de públicos. También cuentan con una importante actividad de extensión.
"La orquesta ha generado un polo de desarrollo enorme en la zona. Por ejemplo, si programamos una ópera se suma mucha gente local trabajando en producción y en escenografía. Si eso ocurriera en todas las regiones sería fantástico. Ya hemos logrado que seis conjuntos sean profesionales en todo Chile y hay que seguir apuntando hacia allá. Sería muy bueno que Antofagasta, Iquique y Copiapó se sumaran. Pero, para eso que eso ocurra, los fondos tienen que crecer considerablemente. En ninguna otra región existe una Universidad de Concepción que decide hacerse cargo de una orquesta y apoyar con más de mil millones de pesos al año".

 Ministro Ottone: "Sumaremos tres orquestas profesionales más"

Son seis las orquestas a lo largo de todo Chile que este año resultaron beneficiadas con el CNCA, a través de su Unidad de Convenios. Se trata de las Orquestas de Valdivia, U. de Concepción, Temuco, Maule, Marga Marga y La Serena.

"En años anteriores, estas orquestas eran apoyadas desde el Consejo de la Música, mediante concurso. Desde el 2016 están en la Ley de Presupuestos, con nombre y apellido, lo que asegura la continuidad del aporte, permitiéndoles trabajar con cierta tranquilidad presupuestaria", comenta Ernesto Ottone, ministro de Cultura.

-¿Hay posibilidad de incluir, en un futuro, a nuevas orquestas?
"Es una de las novedades que anunciaremos prontamente. Se permitirá la integración de tres nuevas orquestas profesionales a través de un fondo. La idea es evaluar cómo logramos que otras orquestas regionales profesionales puedan ser incluidas a futuro en esta nueva glosa presupuestaria".
-¿Qué requisitos se privilegiaron a la hora de escoger las orquestas beneficiadas?
"La gran mayoría de estas orquestas ya ha consolidado sus funciones de extensión y formación de nuevos compositores chilenos. Además de eso, se consideró la incidencia e importancia que tienen a nivel territorial y su vinculación con el sistema educativo, por lo tanto los requisitos tenían que ver por una parte con una solvencia financiera, administrativa o contable, que es un elemento fundamental en cualquier ámbito de la cultura, y también con el ámbito programático".


Ra Díaz: el bajista nacional que ahora recorre el mundo con Suicidal Tendencies

El Mercurio

El músico se convirtió en miembro estable de la banda pionera del metal y el punk . Con ellos se presentará en Santiago el 30 de junio y grabó un nuevo disco, que saldrá en septiembre.

José Vásquez

"Yo creo que fan voy a ser siempre y no es algo de lo que me avergüence. Siento que es algo súper bonito el poder ser fan de tu banda", cuenta al teléfono desde Los Angeles, California, Roberto "Ra" Díaz, el bajista chileno que hoy es miembro estable de Suicidal Tendencies, uno de los grupos pioneros del metal y el punk estadounidense.

El músico está cumpliendo el sueño americano, de la mano de los dueños de canciones como "Institutionalized". De crecer escuchando el conjunto liderado por Mike Muir a ser su compañero, el cambio de Ra Díaz ha sido vertiginoso. "Mi primera gira con el grupo fue en febrero pasado por Estados Unidos y Canadá, cuando actuamos como soporte de Megadeth. Luego fuimos a Europa y ahora nos preparamos para ir a Sudamérica", cuenta sobre el próximo viaje que lo tendrá de regreso en el país el 30 de junio, en Kmasu Premiere, un show que finalmente se transformó en una reunión doble, ya que Napalm Death, que se presentaba en el Teatro Cariola esa misma noche, se cambió a esa locación.

"No me he sentado a imaginar lo que va a pasar. No me quiero hacer ideas ni nada. Solo sé que será muy emocional: he hablado con muchos amigos que van a ir y mi familia va a estar ahí, así es que probablemente ese show y ese día sea el más importante de mi vida", señala Díaz, que agrega que sus compañeros de banda comparten su emoción: "Ellos no solo están felices por hacer este viaje a Sudamérica, sino que están felices por mí".

El bajista chileno, que llevaba varias temporadas buscando hacerse un nombre en Los Angeles, cuenta hoy orgulloso sus logros. "Traté de tocar en todos los lugares en los que pude, aprovechando todas las oportunidades que se me presentaron, no podía darme el lujo de negarme a nada y eso fue lo que me abrió el camino para que mi nombre ganara credibilidad y me hiciera más conocido en el circuito", señala sobre su empeño que lo ha llevado a compartir escenario con músicos como Tom Morello, el guitarrista de Rage Against The Machine y Chad Smith, el baterista de Red Hot Chili Peppers.

Ahora, completamente integrado a Suicidal Tendencies, Ra Díaz se proyecta con la banda: "Grabamos un disco y la meta es que se estrene en septiembre para salir de gira a promocionarlo", cuenta. "Grabar con ellos fue un sueño hecho realidad, además, pensar que tu nombre y tu bajo estarán presentes en un trabajo para siempre es algo muy bonito".

Jornada doble

El 30 de junio se presentarán, en Kmasu Premiere, Suicidal Tendencies, con el debut en Chile de Ra Díaz, y Napalm Death.

Un concierto de astromúsica aterriza en el Planetario

El Mercurio

"Piano bajo las estrellas" es el espectáculo que se realizará desde mañana y que abrirá el renovado programa del recinto.  

Eduardo Miranda 
El pianista Claudio Recabarren tiene dos momentos clave en sus 26 años de trayectoria. Uno de ellos es haber musicalizado episodios del programa infantil "Plaza Sésamo" y el otro, el más permanente y al que se dedica por estos días, es realizar astromúsica.

"Suena como si fuera algo muy complejo, pero básicamente es crear música y tomar a las estrellas como inspiración. Es conectarse con nuestros ancestros y crear a partir de esas sensaciones", adelanta el pianista, quien también ha musicalizado diversos espectáculos que se presentan en el Planetario Chile. Y es en ese recinto donde realizará su próximo concierto, "Piano bajo las estrellas", que se presentará mañana y el viernes 24.

"Es un concierto que fue creado para festejar el solsticio. Si tuviera que definirlo, creo que es una suerte de vivencia, porque es un espectáculo que se complementa con la proyección de imágenes. Lo que puedes sentir como espectador es muy personal", dice Recabarren, y luego agrega: "Este concierto te permite conectar con el Universo y maravillarte con su belleza".

El espectáculo tiene una duración de una hora, y además de las piezas en piano que presentará Claudio Recabarren, se presentará el músico Rodrigo Qowasi en la interpretación de instrumentos precolombinos.

La labor de Recabarren continuará en el extranjero, porque Planetario Chile está en conversaciones con otros recintos astronómicos para intercambiar experiencias. "La idea es llevar algunos conciertos con los cielos de Chile. Generar piezas musicales que se proyecten en conjunto al paisaje astronómico que vemos en nuestro país".

Planetario Chile, que pertenece a la Universidad de Santiago, renovará su programación en julio y abrirá sus puertas de forma ininterrumpida entre el sábado 9 y el domingo 24 de ese mes. La nueva cartelera incluye el estreno de un nuevo montaje full dome , además de otros espectáculos de entretención y educativos, como "Sistema solar con los ojos del S.XXI" y "Un pequeño planeta perfecto", entre otros.
 

El documental autorizado de The Beatles, de Ron Howard, se estrena el 15 de septiembre

ABC

Se produce con la total colaboración de Paul McCartney, Ringo Starr, Yoko Ono (viuda de Lennon) y Olivia Harrison (viuda de George), pilares en que descansa el legado de la banda.

Se estrena el 15 de septiembre, y es el primer documental autorizado sobre los primeros años de los Beatles en años.

Al renacimiento del género documental se ha sumado Ron Howard. «The Beatles: Eigth days a week» (Ocho días a la semana), estará primero disponible solo para los suscriptores de Hulu al día siguiente de su estreno en las salas de EE.UU. Será el primer largometraje que haga su debut en esta plataforma (fórmula que está dando importantes frutos a las empresas de distribución a la carta, muy presentes en aquel país).

La cinta cuenta con imágenes exclusivas y se produce con la total colaboración de Paul McCartney, Ringo Starr, Yoko Ono (viuda de Lennon) y Olivia Harrison (viuda de George). Este hecho también es bastante insólito, ya que el acuerdo entre los cuatro pilares en que descansa el legado de la banda de Liverpool tampoco ha sido una constante en las últimas décadas.

«The Beatles: Ocho días a la semana» se basa en la primera parte de la carrera de la banda entre 1962 y 1966 y refleja cómo John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr se reunieron.

La película explora el funcionamiento interno del grupo, sus singulares dotes musicales y sus personalidades complementarias e incluye alguna de sus primeras actuaciones, desde el Cavern Club en Liverpool a su último concierto en el Candlestick Park de San Francisco, en 1966.

La película se estrenará el 15 de septiembre en Londres como parte de su lanzamiento en el Reino Unido, Francia y Alemania.


“Festival de Guitarras en Latinoamérica”



Destacados intérpretes de guitarra clásica de Chile, Bolivia y Argentina participarán del encuentro que se realizará en la Sala El Zócalo de la Universidad de las Américas en su sede de Providencia.

Los guitarristas bolivianos Marcos Puña, Oscar Peñafiel y Fernando Arduz, y el guitarrista Federico Tomba de Argentina, participarán en conciertos, charlas y clases magistrales que formarán parte del Festival de Guitarras en Latinoamérica. Este Festival se llevará a cabo entre el miércoles 22 y el sábado 25 de Junio, en la sede Campus Providencia de la Universidad de las Américas, y contempla, además de charlas y clases magistrales, la realización de Conciertos en horarios de mediodía y vespertino a las 19:30 hrs.

Los intérpretes que concurren a este evento han sido reconocidos tanto dentro como fuera de su país. El guitarrista Marcos Puña, por ejemplo, obtuvo en el año 2011 el Primer Premio en el Concurso Internacional de guitarra Miguel Llobet de Barcelona y también en el “Admira” de Zarautz – España en el 2007; el guitarrista Oscar Peñafiel es Primer Premio del Concurso Nacional de guitarra de Tarija (1992) Bolivia y actualmente es docente en el Conservatorio Nacional de Bolivia; Fernando Arduz Ruiz, quien es a su vez guitarrista y compositor, recibió el premio Eduardo Abaroa otorgado por el Ministerio de Culturas de Bolivia en el año 2013, en la categoría arreglos de música folclórica para orquesta sinfónica.

Las obras que serán interpretadas corresponden al repertorio clásico universal (contemplando a autores como Antonio Vivaldi, J.S. Bach, Isaac Albéniz o Francisco Tárrega), así como al repertorio de la música latinoamericana para guitarra con destacados compositores de Bolivia y Latinoamérica tales como Eduardo Caba (Bolivia), Abel Carlevaro (Uruguay), Alfredo Domínguez (Bolivia), Máximo Pujol (Argentina), Agustín Barrios (Paraguay), entre otros.

En los conciertos de mediodía, participarán jóvenes talentos de Chile y Argentina. Los conciertos vespertinos cuyas fechas son jueves 23, viernes 24 y sábado 25 de Junio, se desarrollarán a las 19:30 hrs y tendrán una entrada con un valor de $2.000 estudiantes y $4.000 entrada general. Todos los conciertos se desarrollarán en la Sala El Zócalo, ubicada en Av. Antonio Varas 880, Providencia.

Guitarras en Latinoámerica - Conciertos

23 de Junio 19:30
Marcos Puña(Conservatorio Nacional Bolivia) e invitados nacionales.

24 de Junio 19:30
Federico Tomba (Argentina) e invitados Argentinos.

25 de Junio 19:30
Óscar Peñafiel (Conservatorio Nacional Bolivia)
Fernando Arduz (Conservatorio de Tarija)

23 a 25 de junio 12:00
Conciertos de jóvenes talentos Chilenos y Argentinos.
Charlas y Clases magistrales entre el 22 y 25 de Junio

Teatro el Zocalo - Universidad de las Americas
Antonio Varas 880, Providencia – Metro Manuel Montt

Entradas: $2.000 estudiantes y $4.000 entrada general

Auspicia
Universidad de las Americas
Organiza: Udla - Telar - AV

jueves, marzo 17, 2016

Brasileño Pedro Longes presenta su álbum Conexión en Santiago

Pedro Longes, cantautor del sur de Brasil, presenta su álbum debut "Conexión" en Santiago, el dia 17 de marzo, a las 21h, en El Mesón Nerudiano (Calle Dominica 35, Barrio Bellavista, Santiago), junto a lo músico invitado Rafael Tejara, de España, que vivió muchos años en Índia y actualmente vive en Chile.


Cantautor, pianista y guitarrista, nacido em Porto Alegre, Brasil, Pedro abre en su álbum debut Conexión un diálogo entre la Música Popular Brasileña, la música latina y mundial, combinando ritmos, armonías, sus referencias, regionalismos y poesía, en búsqueda de un sonido contemporáneo, cuyo punto de partida es el sur de Brasil.

Comunicado de prensa

Financiado por el Programa de Incentivo a la Cultura de Canoas (Río Grande del Sur), Conexión fue grabado en 2015 en los Estudios Suminsky y Soma, contando con la producción de Tiago Suminsky y la participación de músicos como Daniel Mueller, Caio Maurente, Ariel Lopez y Dudu Barboza. Además, el álbum cuenta con la participación de la intérprete argentina Ana Clara Moltoni, con quien Pedro hace un dueto en Hermosa, y del mexicano Francisco Guzmán, que declama una estrofa de Oda al Tiempo, de Pablo Neruda, en Aurora.

Pedro Longes abrió recientemente el 5° Festival de Jazz de Canoas, evento que es un referente en América Latin, y actualmente viaja por la America divulgando su disco que fue grabado también en español y grabando episodios para su canal en YouTube llamado “Conexión na Estrada” Tiene como principales influencias artistas como Oswaldo Montenegro, Vitor Ramil, Milton Nascimento, Caetano Veloso, Pedro Aznar, Charly García, Fito Paez, Paul McCartney, Elton John, Pat Metheny, entre otros.

El disco está disponible en español y portugués de manera gratuita para ser escuchado en línea en plataformas de streaming como Spotify, Deezer, SoundCloud y Youtube, y a la venta en GooglePlay, iTunes y CDbaby. Los enlaces están publicados en la página oficial www.pedrolonges.com.br.

Pedro Longes y Rafael Tejara en El Mesón Nerudiano
17/03 - 21h
Adhesión: $ 4000.

Encuentros Corales de Semana Santa

Comunicado de prensa

- LUNES 21 DE MARZO, 19:30 hrs.
  Iglesia San Miguel Arcángel
  (Lira 125, a pasos de Diagonal Paraguay, Santiago Centro)

- MIÉRCOLES 23 DE MARZO,  20 hrs.
  Basílica del Inmaculado Corazón de María
  (Zenteno 780, entre 10 de Julio y Copiapó)

Ya están inscritos, para ambos días, Ensamble Laudus y la Capella Vocale.  Y también el Coro Fantacciro de la Maestra Miriam Alarcón, y los Coros ENAP Santiago y Coro Voces Mozartianas del Maestro Gastón Abarzúa, a quienes solicitamos por favor re-confirmen sus Coros y días en que participarán.

Seremos 5 Coros, en cada Encuentro Coral, con tiempo de participación de 15 a 20 minutos,cada uno, y con repertorio Sacro/Religioso (acorde a Semana Santa)

Temporada de Música Sacra IMUC 2016


Pseudo FM! Nuevo espacio para la Música Chilena Emergente



Comunicado de prensa

Mucha gente habla de que en Chile no se apoya al artista, a los escritores, a los músicos…todos hablan pero nadie hace nada…Pseudo FM no es de esas personas, porque nosotros apoyamos la música Chilena y a las nuevas generaciones de Artistas.

Una nueva Radio Online nace en Noviembre del 2015 con varios propósitos, y entre ellos el más importante, apoyar y difundir la música Chilena Emergente. Subiendo lentamente peldaño a peldaño, pero con seguridad, Pseudo FM ha podido crear espacios en los que la gente puede escuchar a nuevas bandas y además conocerlos de sus propias palabras. “El Amplificador” es uno de estos espacios, un programa en el cual todos los Lunes nos visita una banda diferente que viene a conversar con nosotros, a contarnos de ellos, de su música, a reírnos un rato y pasarlo bien, pero sobre todo y lo más importante, a regalarnos un mini concierto formato acústico para terminar de convencernos de escuchar su material. Mes a mes bandas nuevas se presentan en nuestro programa y se vuelven parte de la programación musical habitual de Pseudo FM, tales como Napols, Tranquila Asesina, El Último Viaje, Método, Deaveris, Feppe Aguirre, etc… suma y sigue día a día.

Pero Pseudo FM no es pura música chilena, no quisimos limitarnos a eso (aun cuando es lo que más se escucha en nuestra radio), ya que a nosotros nos gusta música de muchas partes y estilos diferentes, así que creamos Entre Micrófonos, un espacio donde disfrutará de una conversación sobre actualidad musical, nuevos discos, singles, lanzamientos, conciertos, y más, todo lo que un amante de la música puede querer, acompañado siempre de la mejor música.

Humor y entretención son otros tópicos importantes en nuestra radio, Chuch3tas y Las Chanchiwawi se encargan de llenar tus tardes con actualidad, anécdotas, tragedias, risas, y buena música, al estilo de cada programa, todo para pasar un buen rato escuchando nuestra señal.

Pseudo FM es una radio como las bandas que vienen, “Emergente”, nos falta mucho que recorrer y mucha gente a la que llegar, pero si nos escucha no se va a arrepentir. Comparta y difunda para apoyar a esta radio, y así seguir luchando para que se conozca nueva música de nuestro propio país, que aunque no lo crea la mayoría de la gente, estamos a la altura y más que muchos otros grandes países.

Valentín Trujillo grabará DVD con su nuevo proyecto, Cuatro para el bolero

El Mercurio

El conjunto se presentará este sábado en la Sala SCD de Mall Plaza Vespucio, con un repertorio dedicado a los principales compositores del género.

José Vásquez

La idea maduró mientras buscaban instancias para llegar a un nuevo público. El último proyecto de Valentín Trujillo, Cuatro para el bolero, intentará posicionarlo ahora en las plataformas virtuales y para ello, piensa Omar Lavadié, una de las voces del conjunto, era fundamental tener un registro audiovisual.

Por eso, su próxima presentación del sábado en la Sala SCD de Mall Plaza Vespucio será grabada íntegramente para la posterior edición en formato de DVD. "Lo pensamos como un enganche, una prueba para ver cómo nos resultaba. Necesitamos tener este material, algo muy necesario para la música que hacemos, porque queremos situarnos en las redes sociales", se proyecta Lavadié, quien fue parte de la Flor de Orquesta en 2009, año en que se homenajeó la trayectoria del pianista en el Festival del Huaso de Olmué.

En esa ocasión, y tras interpretar "Bésame mucho" juntos en el escenario, comenzaron a afianzar una relación que recién el año pasado germinó como un conjunto de manera formal: Cuatro para el bolero.

"Inicialmente éramos cuatro: Valentín al piano, Carmen Prieto (cantante), Jorge Lobos (trompetista y percusionista) y yo. Pero luego del accidente que Valentín tuvo en Miami el año pasado sumamos a Fernando Otárola para que apoyara con su guitarra. Él es un gran guitarrista, en algún momento hasta Manzanero se lo quiso llevar para trabajar con él", cuenta el artista.

Este 19 de marzo el repertorio estará centrado en los boleros más reconocidos del cancionero latino. Ahí, al piano, el eterno compañero de Don Francisco en "Sábado Gigante" presentará cada composición, como solía hacerlo en el programa. Temas del mismo Armando Manzanero, "Noche callada" de Jaime Atria y "Amor por ti" de Marco Aurelio -dentro del listado de obras chilenas- animarán una presentación que debería superar la hora y veinte minutos.

"Todo será muy dinámico y con mucha interacción con la gente", anticipa Lavadié. "Esperamos que esto sirva para que también se conozca más de su carrera, en Chile se sabe muy poco de la historia de Valentín Trujillo, él fue director de orquesta por cuarenta años y acompañó a todos los grandes artistas de América".

Cuatro para el bolero ya piensa en el futuro y se proyecta con nuevas presentaciones, cuenta su cantante, quien aspira a llevar su música próximamente a todo Chile. Las entradas para la función del sábado se pueden conseguir a través de Ticketek a un valor de $5.000.

La Fonda Permanente llega ahora al Movistar Arena

El Mercurio

La octava edición del evento se realizará el 30 de abril y estará comandada por Chancho en Piedra, Villa Cariño y Sol y Lluvia.

José Vásquez

Cuando comenzó fue un fracaso, cuenta Eduardo López, el director de la Fonda Permanente. "Partimos haciendo una fonda en el sindicato de trabajadores de la construcción de alcantarilleros, con motivo del Día del Trabajador, y solo llegaron 108 personas", recuerda sobre un traspié que, a pesar de haber ocurrido hace solo 8 años, hoy parece muy lejano.

La Fonda Permanente rápidamente desbordó sus márgenes de público que creció de la mano con la popularización de la cumbia al ritmo de nombres como los de Chico Trujillo o la Banda Conmoción. Hoy sus eventos superan las 40 mil personas, como las que asistieron en enero al Hipódromo Chile este verano o las 30 mil que fueron al Espacio Broadway para las Fiestas Patrias pasadas. El concepto no se reduce a un solo evento anual, sino que a tres grandes shows durante el año.

"Lo nuestro es una fiesta de ritmos latinos, más que de rescatar el nombre de 'fonda' de manera chovinista relacionada con el Copihue o el rodeo. Esto es un movimiento urbano, una neofonda".
Este año será el octavo aniversario del espectáculo con motivo del Día del Trabajador, y solo para esta fecha han convocado a unas 60 mil personas en sus ediciones anteriores.

El próximo 30 de abril este colectivo se trasladará hasta el Movistar Arena, para un espectáculo que será animado por Chancho en Piedra, Sol y Lluvia, Villa Cariño, Santa Feria y La Combo Tortuga, entre otros. "Siempre tuvimos la inquietud de realizar esto en un buen espacio y este es el de mejor calidad en cuanto a infraestructura que tenemos", explica el director.

Las cifras alentadoras con las que cuenta, admite, lo llevan a pensar en ampliar aún más sus márgenes, incluso sin descartar agregar una segunda fecha en el recinto del Parque O'Higgins. "Apenas subimos un preafiche de este nuevo evento logramos más de 400 mil interacciones en Facebook en solo 24 horas. Cada evento para nosotros es el más grande y el más importante, pero ya estamos pensando en llevar todo esto a regiones y salir de Chile. Desde Perú, Argentina y México nos han manifestado el interés por tenernos".

Los desafíos de Lollapalooza 2016: entre la logística de un festival simultáneo y el reencantamiento del público

El Mercurio

Cuando comience el evento de Santiago se iniciará la despedida del de Buenos Aires. Aviones chárter están reservados ante eventuales problemas para el traslado de la avalancha de músicos. Pese a la ausencia de un gran artista convocante, se espera una asistencia de 140 mil personas durante el próximo fin de semana en el Parque O'Higgins, 20 mil más respecto de 2015.

José Vásquez

La maquinaria de Lollapalooza comenzó a operar en terreno el pasado lunes. Los esqueletos de los cinco escenarios exteriores ya se comienzan a imponer en el Parque O'Higgins, que el fin de semana abrirá sus puertas a la sexta edición en Chile del evento importado desde Chicago, la versión más compleja en cuanto a logística que ha enfrentado el festival.

Por primera vez desde que la fiesta de Perry Farrell conquistó Sudamérica -después de Chile llegó a Brasil, luego a Argentina, y ahora también a Colombia-, se desarrollará en dos países simultáneamente.

El sábado, a las 12:30, cuando Ases Falsos dé inicio al evento en Santiago, en Buenos Aires, a la misma hora, Juan Ingaramo comenzará la jornada del cierre trasandino que destaca ese día los shows de Florence + The Machine, Mumford & Sons y Alabama Shakes, los mismos que actuarán el domingo en nuestro país. Algunos de ellos deberán abordar un avión casi bajándose del escenario, repitiendo una mecánica que comenzará el viernes en la tarde con bandas como los Eagles of Death Metal.

"La logística de este festival implica un mayor esfuerzo que en años anteriores, pero todo lo que se puede controlar lo tenemos controlado. Entonces en ese sentido estamos tranquilos", dice Maximiliano del Río, director de márketing de Lotus, la productora a cargo de Lollapalooza en Chile. "Tenemos diferentes planes de contingencia, estamos preparados para reaccionar; por ejemplo, reservamos algunos aviones charter ante algún imprevisto. Por suerte la distancia entre Santiago y Buenos Aires es corta, entonces ante una eventualidad hay un margen para reaccionar", cuenta Del Río.

Sube la asistencia

Este fin de semana la avalancha de artistas que llegarán por Lollapalooza a Santiago se repartirá en seis hoteles capitalinos. Son más de 500 habitaciones reservadas para el contingente que animará esta sexta versión del evento, que, por lo menos en las temperamentales redes sociales, ha generado más cuestionamientos que aceptación.

La ausencia de nombres convocantes como lo fueron Pearl Jam en 2013 y Red Hot Chili Peppers en 2014, bandas que en Chile llenan estadios y que con los dueños de "Give it away" lograron el récord de asistencia del festival con 160 mil personas, resultan como una de las explicaciones para la baja de público que tuvo Lollapalooza el año pasado. Jack White y Kings of Leon, entre otros, convocaron a 120 mil personas volteando entonces la curva ascendente de popularidad que tenía el evento.

"El público se ha vuelto más exigente en cuanto a los carteles de artistas, pero la oferta sigue siendo muy buena y variada. El público joven es el que va creciendo, y hoy gran parte de ellos viene por el concepto de festival, y no por algún artista en particular. Cada año vendemos más entradas en verde -sin conocer el cartel de artistas-. Para este año estuvimos muy cerca del 70% del total", dice Del Río, cuya expectativa es convocar a 140 mil personas durante este fin de semana, 20 mil más que en 2015.
"Lollapalooza está en un muy buen momento. En las próximas ediciones volveremos a traer bandas de estadios, y seguramente aumentará la cantidad de gente, pero hoy, en asistencia, estamos al mismo nivel que Brasil, que tiene un mercado mucho más grande que el nuestro", comenta Del Río.

6.000
personas trabajarán durante Lollapalooza.

7
escenarios tendrá a disposición el festival.

500
habitaciones de hotel usarán los artistas del evento.

14
días dura el montaje del evento en el Parque O'Higgins.

Cambio
Una baja inesperada en el cartel fue la de Snoop Dogg. En su reemplazo se consiguió la participación del líder de The Killers, Brandon Flowers.

La precaria realidad de los "amigos del arte" en Chile

El Mercurio

Bastante desconocido es el aporte de las agrupaciones que apoyan a las distintas instituciones culturales del país, y muy lejano a la realidad filantrópica de otros países. Aquí revisamos algunos ejemplos y conversamos con sus actores principales.

Maite Manzanares

Hace algunos días, el Museo Nacional del Prado adquirió para su colección una obra de Fra Angelico. Costó 18 millones de euros -unos $13.300 millones- y fue producto de la gestión de la Fundación Amigos del Prado, que reunió 4 millones de euros (el Estado español aportó 10 millones y el museo los otros 4).

Esta agrupación tiene como objetivo promover, apoyar y desarrollar acciones para la actividad del museo, y cuenta con más de 29.000 amigos que donan desde 25 euros hasta cuatro mil al año.
En Chile existen agrupaciones que ayudan a distintas instituciones culturales, pero su trabajo es bastante desconocido. Estamos lejos de lo que ocurre en Estados Unidos, España y otros países de Europa, donde estos grupos son un apoyo fundamental al quehacer cultural.

Amigos sin web

En el Museo Nacional de Bellas Artes existe, desde 1985, la Fundación Bellas Artes, organización privada sin fines de lucro que funciona a través de la Ley de Donaciones Culturales. Desde sus inicios, su presidente es Mario Arnello, quien comenta que en los 31 años de existencia "se ha conseguido aportar tres o cuatro obras, no más". Para el director del museo, Roberto Farriol, esta fundación "ha sido un pilar fundamental para exposiciones".

De acuerdo a Arnello, recaudan unos $330 millones al año, de unas 20 empresas y de algunos particulares. Sin embargo, no existe una página web donde se den a conocer sus aportes -en 1985 colaboraron con la restauración del museo-, y Arnello dice que no les interesa tener una: "Viste mucho, pero no se traduce en resultados. No nos interesa ser más conocidos; nos interesa poder ayudar al museo, no más".

Por otro lado, el Museo de Arte Contemporáneo tiene su Corporación Amigos MAC desde 1997. La presidenta del directorio, Pabla Ugarte, destaca la adquisición de casi la totalidad de las obras de Lautaro Labbé. Esta corporación tampoco cuenta con sitio web.

En el mundo de la música la situación es un poco más favorable. Una de las más exitosas es la Corporación Amigos del Teatro Municipal, que desde 1982 fomenta los nuevos talentos musicales. Tiene cerca de 140 socios que pagan hasta 500 UF anuales. Recaudan cerca de $150 millones al año con la ayuda, además, de unas 12 empresas, para becas que entregan a jóvenes músicos. De acá han salido famosos artistas, como el pianista Gustavo Miranda.

También activo es el Círculo Mundial de Amigos (CMA) del Teatro del Lago, impulsado por la familia Schiess. Actualmente el CMA cuenta con unos 200 integrantes. Nicolás Bär, gerente general del teatro, dice que en 2015 sus miembros se triplicaron, y aspira llegar este año a un total de 500.
¿Para qué colaborar? Los Amigos del Prado tienen la siguiente respuesta: "Para cumplir con la responsabilidad social del mundo empresarial de ejercer y fomentar el mecenazgo cultural". Pero Francisco Brugnoli, director del MAC, señala que nuestro país está muy distante a esos ejemplos: "En el mundo privado se mantiene la imagen de un Estado muy rico, entonces se preguntan por qué apoyar a sus instituciones".

"Chile es un país que tiene muy poca cultura filantrópica", afirma Bär. "Estos espacios siempre van a tener un déficit, entonces el aporte privado es clave. Las instituciones tenemos un deber de mostrarles a las personas que es importante que aporten", añade.

María Eliana Simian, presidenta del directorio de la Corporación Amigos del Teatro Municipal, comenta que cuesta mucho conseguir donaciones, porque "la gente duda del destino de sus dineros".
"Tenemos la impresión de que los instrumentos existen, como la Ley de Donaciones Culturales, Fondart y otros, pero las personas que están tras las iniciativas culturales a veces no tienen disponibilidad de tiempo ni de recursos para dedicarse en pleno a la gestión que requiere la producción de un evento cultural de calidad", comenta la directora de la Corporación Cultural "Semanas Musicales" de Frutillar, Harriet Eeles.

Cecilia García-Huidobro, presidenta de la Federación Chilena Amigos de Museos, dice: "Imagínate cuánta gente está interesada en cooperar, y no se le ha abierto el espacio. Lo importante es que existan estas instancias".

Publican retrato de Arnold Schoenberg construido con sus propias cartas

El Mercurio

El carácter, la inteligencia y la pasión del influyente compositor austríaco se van desplegando en 260 misivas que escribió a destinatarios muy disímiles.

Romina de la Sotta Donoso

Arnold Schoenberg (1874-1951) es uno de los músicos más importantes del siglo XX: hizo viable que el lenguaje musical siguiera desarrollándose, con su revolucionario dodecafonismo. Y ahora se puede dimensionar su honestidad intelectual y artística, la perspicacia de sus argumentos y su humor sagaz, en "Arnold Schoenberg. Cartas" (Turner, 332 páginas). El libro reúne 260 cartas seleccionadas por su ex alumno Erwin Stein. Las escribió desde los 35 años, en 1910, hasta pocas semanas antes de morir, a los 76, en 1951. En la última felicita al violinista Tibor Varga, por como interpretó su Concierto para violín: "Nunca había conocido una ejecución tan buena, en la que no hubiera colaborado yo en cada detalle (...). Querría ser más joven para producir para usted más material de esta clase".

Igualmente, cuando aplaude la versión de Artur Nikisch de su Sinfonía de Cámara, en 1941, destaca su comprensión del tejido contrapuntístico y también el "gran amor y cálido interés" que parece haberle puesto a la obra.

Y, cuando quiere ser sarcástico, es igual de asertivo. A una tesista le responde que "el compositor de Pierrot Lunaire y otras obras que han cambiado la historia de la música le agradece su honrosa invitación a participar en una tesis doctoral. Pero él considera que es más importante escribir estas obras". Y al director Otto Klemperer, que "aprecio su talento lo bastante para atacarle con medios mucho más agresivos".

El propio Schoenberg se sitúa muy lejos de ser un rupturista. "¡No doy tanta importancia a ser un cerebro musical, sino mucho más a ser un continuador de la vieja y buena tradición bien comprendida!", escribe en 1923. "No hay nada que desee más ardientemente (si es que puedo hacerlo) que ser tenido por una suerte de Tchaikovsky un poco mejor -¡válgame Dios!- un poco mejor, y eso es todo. A lo sumo, aún, que se conozcan y se tarareen mis melodías", confiesa el genio austríaco en 1935.

Muchos de los asuntos sobre los que polemizó aún están vigentes. Discutiendo con un crítico de The New York Times, demuestra que el gusto es banal en el arte. Gusto, dice, "en mi vocabulario significa 'arrogancia y complejo de superioridad de los mediocres' (...). El gusto es estéril, no puede crear nada. El gusto es solo aplicable a los dominios más bajos del sentir humano, a los físicos". También denuesta a quienes creen que un concierto es un evento social para ver estrellas, no para oír música. Se necesita, dice, "gente que al leer el programa, primero no miren 'quién toca, quién dirige o quién canta', sino 'qué tocan'. En tanto una parte significativa del público no sea atraída por la obra ejecutada, será difícil llenar las salas de conciertos".

Con la música como centro, Schoenberg es un humanista. Denuncia los peligros del antisemitismo e intercede por todo artista maltratado por el nazismo y él mismo es expulsado de la Academia de Arte de Berlín en 1933. También ayuda a los colegas en peor situación que él.

No pudo, eso sí, dejar de hacer clases ni jubilado. En 1945 le pide una beca a la Fundación Guggenheim, para poder concentrarse en completar la ópera "Moisés y Aarón", el oratorio "La escala de Jacob", y tres manuales teóricos. La solicitud fue desestimada, y en los ratos libres de los seis años que le quedaban, solo alcanzó a terminar uno de los manuales.

George Martin, el sonidista más famoso del mundo

El Mercurio

Difícil encontrar un ingeniero de sonido que haya alcanzado la popularidad y fama del "quinto Beatle", quien además fue productor, compositor y arreglista. Lo ayudó no solo su talento y creatividad, sino también su capacidad de congeniar con los más diversos personajes del mundo de la música pop y entregar soluciones musicales casi siempre originales que abrían nuevos caminos.

  Su era Beatle: Un músico clásico

Nunca tocó el piano como le habría gustado.
A los seis años había convencido a sus papás de que le pusieran una profesora. En el colegio fantaseaba con la idea de ser un concertista e incluso había estudiado composición y arreglos en una academia; pero hasta que conoció en persona a los Beatles, un 6 de junio de 1962, el presente (y el futuro) de George Martin no estaba plenamente en la música, sino en la comedia. En serio.
Por entonces, la mayor parte de las ganancias del sello Parlophone -una pequeña subsidiaria de EMI que Martin gerenteaba- venía de los singles grabados con Peter Sellers, Spike Milligan y otros titanes del humor británico. En realidad, no había accedido a escuchar a esa bandita de Liverpool por una corazonada genial, sino porque todas las otras compañías estaban grabando canciones pop. Era sólo otra moda como tantas. Lo que de verdad le interesaba era continuar usando el estudio como si fuese un teatro, crear nuevos efectos de sonido, transportar a los auditores a un escenario con sólo poner la aguja sobre el disco, usar la voz humana como el más plástico de los instrumentos.

Ese impulso e inventiva es evidente en sus proyectos con Sellers -basta escucharlos en youtube, para darse cuenta-, pero es increíble comprobar la prodigiosa facilidad con que ese ingenio se traspasó a sus grabaciones con The Beatles. ¿Qué las hizo tan perfectas, tan mágicas? No era la técnica: casi todas las bandas de la época grababan en mono y cuatro pistas. Tampoco el espacio: el estudio 2 de Abbey Road había sido diseñado para alojar orquestas, y quizás era demasiado amplio para un grupo de rock. Fue el oído de Martin, aguzado al máximo por su trabajo con los comediantes, el que lo motivó a intentar recrear la atmósfera "en vivo" que el cuarteto generaba en sus shows. Grabarlos en directo, en tomas maestras, sin cortes. Fue su curiosidad por escuchar nuevos sonidos la que contagió a esos chicos que comenzaron a jugar con disonancias ("She Loves You"), acordes imposibles ("A Hard Day's Night"), feedback ("I Feel Fine") y meter nuevos instrumentos al estudio (timbales en "Every Little Thing", una caja de cartón en "What You're Doing"). Para cuando Martin le sugirió a Paul McCartney usar un cuarteto de cuerdas en "Yesterday", el desafiar las expectativas ya no era un juego, era un mecanismo de trabajo, un proceso asimilado de la que se había transformado en la agrupación más popular del mundo.

Tal vez es por eso que, a medio siglo de distancia de esas históricas sesiones, la forma más bella de escuchar a los Beatles aún es la cronológica: ir melodía a melodía, de arreglo en arreglo, asistir -aunque sea de manera virtual- a un proceso de transformación que se desenvuelve y se expande por tus oídos, mientras la banda y su productor van descubriendo nuevos terrenos , atravesando y reconociendo nuevos parajes sonoros al mismo tiempo que son creados: George Martin componiendo los arreglos de cuerda para Eleanor Rigby, mezclando la voz de McCartney con el corno de Alan Civil en For No One, ralentizando la voz de John en la primera sección de Strawberry Fields Forever y luego acelerándola en la segunda, transcribiendo en partitura el barroco solo de trompeta para que David Mason la grabe en el master de Penny Lane. Por momentos, las rutas transitadas por Martin y los Beatles en casi 200 canciones parecen no tener fin, al extremo que él mismo acabó por convertirse en una celebridad pop; él que no iba a ninguna parte sin su traje oscuro, sin peinarse religiosamente a la gomina.

Nunca le gustó el mote de "quinto Beatle". Salvo Paul, rara vez veía a los otros fuera del estudio. Su vida junto al cuarteto ocurría al interior de Abbey Road y ni siquiera era exclusiva: trabajando para Cilla Black, Billy J. Kramer y la BBC, a veces perdía el hilo de lo que estaba haciendo el grupo, pero cuando en enero del 67 McCartney le comentó que Sgt. Pepper, el siguiente disco, sería una mezcla de música, nostalgia y teatro -una obra concebida con principio, desarrollo y final-, se ganó su completa atención. ¿Acaso los Beatles se habían convertido en algo más que cantantes? La certeza de Martin, que acabó dirigiendo una orquesta sinfónica en los majestuosos crescendos atonales de "A Day in the Life", último tema del álbum, ya era absoluta: los chicos iban camino a transformarse en clásicos. Él también.

El productor que todos querían tener

Luego de que Paul McCartney anunciara en una rueda de prensa por el lanzamiento de su primer disco solista, "McCartney", que dejaba a los Beatles, todo el mundo lloró el fin de la banda más importante del siglo pasado. Todos salvo George Martin. A pesar de haber colaborado en la creación de varios de los discos fundamentales en la historia de la música popular-entre ellos "Revolver", "Sgt Peppers Lonely Hearts Club Band" y "Abbey Road"-, trabajo por el que siempre se declaró muy orgulloso, el productor de los Fab Four también deseaba poder hacer otras cosas. El tiempo que los Beatles empezaron a dedicar a su trabajo de estudio desde que se retiraran de los escenarios en 1966 comenzó a ser cada vez más demandante: si "Please Please Me" fue grabado en 10 horas, para el "White Album" ya estaban grabando por cerca de seis meses, y eso sin contar las sesiones de post producción que le tocaban a Martin con sus ingenieros. Es por esto que la serie de producciones que hizo con otros artistas a lo largo de sus próximos 30 años de carrera le resultaron de lo más refrescantes; él mismo lo describió una vez como "una serie de relaciones de una noche luego de haber estado casado con la misma mujer por toda tu vida".

El cierre del capítulo de los Beatles a principios de los 70 no significó el fin de la relación de George Martin con la banda. Mientras John Lennon y George Harrison se aliaban con el infame Phil Spector, y McCartney se alzaba sin saberlo como el abuelo de la música Indie al producir él mismo sus aventuras como multiinstrumentalista, Ringo Starr prefirió dejar su primer disco solista, "Sentimental Journey" en manos conocidas. Cuatro años después, McCartney volvería a llamarlo para que produjera "Live and Let Die", que iba a ser usada como la canción principal de la película de James Bond del mismo nombre, para la que Martin también terminó por escribir la banda sonora. Luego de esta buena experiencia, Macca no dudaría en llamar a su antiguo productor cuando sintiera que su música necesitaba un guía, contratando a Martin para sus discos "Tugo of War" y "Pipes of Peace".
Con el prestigio que había acumulado a lo largo de la década de los 60, George Martin se había convertido en una figura reverenciada dentro de la música popular. Fue por esto que cuando una banda quería que su trabajo sonara profesional y claro, no dudaban en llamarlo. Demostrando su capacidad para conectar el pasado con el presente, guió la colaboración entre la Mahavishnu Orchestra de John McLaughlin con la Orquesta Sinfónica de Londres para el disco "Apocalypse", aunando sin problemas el jazz fusión con la música clásica. Otra banda que recurrió a Martin en busca de un mentor fueron America, quienes venían perdiendo vuelo luego de que canciones como "A horse with no name" los lanzaran a la fama. Al notar que la banda se estaba alejando de sus raíces folk-rock a favor de efectos y tecnologías de moda, el productor los ordenó, enfatizando su lado acústico y añadiendo leves acompañamientos orquestales cuando lo encontrara necesario.

A pesar de estas colaboraciones, quizás el proyecto más importante que dirigió fue el disco "Blow by Blow" (1974), del guitarrista inglés Jeff Beck. Luminaria del rock pesado y la innovación, Beck jugaba en las mismas ligas que coetáneos como Eric Clapton o Jimmy Page, pero su estilo lírico e íntimo de tocar había complicado su colaboración con bandas de rock más tradicionales. Tras haber disuelto su Jeff Beck Group-que incluía a un en ese entonces desconocido Rod Stewart como cantante-, el guitarrista acudió a George Martin para que guiara su nueva y arriesgada apuesta: un disco instrumental de jazz rock. Martin no solo se enfocó en lograr un sonido limpio y ordenado, sino que también animó a Jeff Beck a asumir el rol de líder, con su guitarra interpretando las melodías de la manera en que lo haría un vocalista. "Blow by Blow" obtuvo un inesperado éxito, que abriría las puertas a futuros virtuosos como Joe Satriani o Steve Vai, al demostrar que un buen guitarrista podía prescindir de las voces.

George Martin decidió oficializar su retiro de la música luego de producir la reedición del single "Candle in the Wind" de Elton John en 1997, el que rompería todos los records de ventas. Sin embargo, su lealtad al material de los Beatles resultaría más fuerte que cualquier otra cosa. Fue Giles Martin, su hijo y sucesor como productor musical, quien lo convenció de trabajar juntos en la puesta en escena que el Cirque du Soleil iba a montar usando la música del cuarteto de Liverpool. El resultado fue el disco "Love", donde algunas canciones fueron mezcladas con otras o se les añadieron nuevas partes orquestales, todo bajo la supervisión del hombre que las vio nacer.

Vicente Bianchi celebrará los 50 años del estreno de su "Misa a la chilena"

El Mercurio

En la Capilla San José  del Instituto Nacional de Geriatría (José Manuel Infante 370, Providencia) un coro de catorce voces interpretará mañana, a las 11:00 horas, la "Misa a la chilena" (1964) de Vicente Bianchi. A sus 96 años, el autor -que dirigirá desde el órgano-, conmemorará así las cinco décadas del estreno de su emblemática obra, que se cumplieron en 2015. Y en mayo próximo, Bianchi festejará también las seis décadas de las "Tonadas de Manuel Rodríguez" (1955), otra de sus composiciones más conocidas, que cuenta con textos de Neruda.

viernes, febrero 05, 2016

Cantos mapuches: la fuente ignorada de Violeta Parra

Versiones digitalizadas de las cintas. Francisco Miranda, jefe de la Mediateca de la U. de Chile, confirma que "son pocos los investigadores que se adentran en el tema de la música mapuche"

El Mercurio

Hoy, cuando se cumplen 49 años de su muerte , un estudio comprueba la enorme influencia que tuvo en su obra creativa su sistemática investigación de la música tradicional mapuche.

Romina de la Sotta Donoso

Con el libro "La poesía de Violeta Parra" (2013), la académica de la Facultad de Letras UC Paula Miranda reabrió la senda literaria de la genial música. Y ahora decidió profundizar en la huella mapuche que exhibe su obra creativa.

Primero debía responder una pregunta que nadie había contestado: ¿habrá, Violeta Parra, investigado sistemáticamente el canto mapuche, tal como lo hizo con el canto a lo poeta, la cueca y la tonada?
La respuesta estaba en la Mediateca -ex Archivo Sonoro- de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile: en cuatro cintas que la propia artista donó al Instituto de Investigaciones Folclóricas de esa universidad. Son 80 minutos de registros realizados en 1958: 40 cantos en mapudungún, y diálogos entre los cantores y la investigadora. Son la prueba que faltaba.

Ese año, 1958, aclara Paula Miranda, "es el de la eclosión creativa de Violeta Parra, y uno de sus gatillantes es su labor de recopilación de cantos mapuches, la que tuvo mucha influencia en su obra. Influyó a nivel temático, poético y musical en sus canciones y proyectos; pero sobre todo en su visión de mundo: le dará a su arte un sentido de función social y comunitaria".

Es la conclusión de dos años de estudio que realizó con la experta en Educación Intercultural Elisa Loncon, académica de la Facultad de Humanidades Usach y colega suya en el Centro de Estudios Interculturales e Indígenas de la UC, y con Allison Ramay, también de la Facultad de Letras UC. Tuvieron financiamiento del Fondap de Conicyt y en marzo publicarán el libro "Violeta Parra y los cantos mapuche recolectados: ¿qué dice la palabra?" (Ediciones UC).

Aunque este inédito estudio se enfoca en la poesía, podría constituirse como un valioso punto de partida para una profundización musicológica. Todos los registros fueron hechos en visitas de Parra a Lautaro, en 1958; la mayoría, en la casa de su amigo Fernando Teillier, padre del poeta Jorge Teillier.
Elisa Loncon, quien transcribió las letras de las canciones y las tradujo al castellano, confiesa que se emocionó profundamente la primera vez que oyó los audios: "Sentí recibir las voces de mis antepasados, me atrapó la ternura del canto". Propuso entonces ir a buscar a los cantores o sus familias, para agradecerles. "De los siete, encontramos familiares de dos", cuenta. Y destaca que Parra es muy empática con la gente que dialoga: "A veces ella dice palabras mapuche, a veces tararea con ellos, los sigue con la melodía y les dice yo también soy cantora. Entiende la risa mapuche. Algo debe comprender de los textos, pero no los traduce; muy respetuosamente les pide que cuenten de qué trata la canción".

Incluso usaba una expresión muy mapuche: "qué dice la palabra", donde "palabra" es sinónimo de "mensaje".

Allison Ramay aclara que Parra no tiene el acercamiento habitual de los investigadores del siglo XX: "No es rígida. No pretende encajar a la cultura mapuche en categorías preestablecidas. En las grabaciones se destaca su actitud y convicción de la importancia de las historias y los ritos de las personas".

Canto social

Entre los 40 registros estudiados hay cantos tradicionales comunitarios, propios de prácticas como la trilla de la arveja, y cantos improvisados, que relatan experiencias personales. "Abundan los cantos de amor a la familia, el dolor por la pérdida de seres queridos que se van a la otra vida (al bafken ), el amor a la novia, el rapto", detalla Loncon. "Podemos decir con certeza que Violeta encontró en el canto mapuche un sentido particular para su obra", agrega.

Miranda lo confirma: "Con esta interrelación profunda, se convence de que su canto es social, en el sentido de cumplir funciones comunitarias: sanar, aliviar, enamorar, alegrar, hacer dormir 'la guagüita'. Un canto que es su propio canto, y a la vez el de todos".

 Canción de cuna
"¿Qué será lo que haré?/ Si te tengo en mis brazos ¿qué encontraremos?/ Duérmete, duerme guagüita./ Qué vamos a encontrar si te tengo embrazo./ Cuando la gente trabaja hace cualquier cosa,/ tejería ¡qué no haría!./ Si te tengo en los brazos ¿qué vamos a sacar?/ Duérmete guagüita, es mejor".

martes, enero 12, 2016

Biografía de Palmenia Pizarro revela sus tristezas y éxitos


El Mercurio

El texto aborda la historia de la fundamental cantante chilena; su infancia en San Felipe, su depresión tras ser tildada de "yeta" y su carrera en México.

Diego Rammsy S.

La trascendencia de Palmenia Pizarro es tan grande como desconocida. Basta ver la cantidad de célebres artistas que se van cruzando en su historia para comprender su importancia: Chavela Vargas, Lucho Gatica, Camilo Sesto, Sandro y muchos más.

Evidencia de eso es el libro "¡Qué lindo canta Palmenia!", la biografía que se lanzará el 18 de enero. Editado por la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD) en conjunto con Catalonia, el texto de 350 páginas recorre su vida y trayectoria.

Elaborada por Silvia León Smith y Ricardo Henríquez Saá, la biografía revela inéditos episodios de sus 73 años de vida y 51 de trayectoria artística.
"Estoy feliz con mi libro. Está tal como yo conté las cosas", confiesa hoy la cantante que, a mediados de 2015, lanzó su disco número 80.

Su biografía contiene ingredientes dramáticos. Desde su niñez en medio de la pobreza de El Almendral, pasando por su temprano matrimonio a los 15 años ("fue un error muy grande", confiesa) y su partida a México en medio de una depresión tras ser tildada de "yeta" (que atrae la desgracia).
Palmenia tuvo seis hermanas y perdió a su padre cuando tenía 16 años. Impresionan además sus borrosos recuerdos del intento de un borracho de sobrepasarse con ella cuando solo tenía cuatro años, en una fiesta familiar, episodio que acabó con una balacera en contra de su casa.

Su camino a la fama no podría faltar; a los 10 años ganaba un concurso musical en la Radio Corporación de Santiago y a los 21 grababa su primer larga duración. Su primer sencillo que sonó en radios fue "Mi pobreza".

Uno de los temas ineludibles es el infame rumor que se le adjudicó en los 70, algo que a la fecha no estaba del todo claro. "Se alejó durante un largo período de Chile por una dolorosa situación que vivió cuando alguien le inventó que era una mujer que acarreaba la mala suerte", escribe el animador Enrique Maluenda en el prólogo.

Palmenia se preocupa de aclarar el asunto de forma categórica: "Don Francisco no fue el que empezó con este absurdo rumor". Ella dice saber perfectamente quién fue el iniciador del asunto, pero prometió que jamás diría su nombre.

El origen de esto viene de dos desafortunados hechos. Primero, la culparon del fatal accidente que sufrieron algunos de sus compañeros de gira en una carretera cerca de Concepción, y luego de la muerte de un asistente a un concierto suyo en Talcahuano.

Don Francisco nada más se encargó de hacer eco del rumor, con su habitual burla televisiva. "Llegaron unas muchachas a cantar al concurso del 'Chacal de la trompeta' y al mencionar que interpretarían una canción mía, (Don Francisco) hizo los gestos típicos de quien espanta la mala suerte", dice Palmenia en su biografía. Aunque el mismo desmemoriado animador, entrevistado para el libro, ofrece disculpas por las burlas, no muy consciente de ellas: "Si alguna vez se hizo una broma, no fue con mala intención. Yo le pido disculpas hoy y antes también", dice Don Francisco.
Al fin, fue tanto el eco que los medios hicieron de esto, que Palmenia entró en una depresión que la llevó a tomar una sobredosis de píldoras para dormir, lo que terminó con ella en el hospital. "Recordar eso fue terrible para mí. Me afectó y me hizo llorar", confiesa.

Coordenadas
Lanzamiento “¡Qué lindo canta Palmenia!” de Silvia León Smith y Ricardo Henríquez Saa
Lunes 18 de enero
20:00 horas
Teatro de la Fundación Telefónica (Av. Providencia 111, Metro Estación Baquedano).

David Bowie, el artista de otro mundo


El Mercurio

La muerte del "Duque Blanco" deja un vacío en la música, en las artes plásticas, en la moda, e incluso en la tecnología, ámbitos que se alimentaron por 50 años del ingenio y creatividad de una de las mentes más brillantes que haya dado la cultura popular.

Felipe Ramos

Ayer, uno de los mensajes más repetidos en Twitter decía "si estás triste, solo recuerda que el mundo tiene 4.543 billones de años y tú, por alguna razón, lograste existir al mismo tiempo que David Bowie", retratando la importancia del músico, actor, forjador de internet, diseñador y gran innovador de nuestros tiempos que lamentablemente falleció la madrugada de ayer, dejando a millones de fans con un vacío que difícilmente otro artista logrará llenar en el futuro cercano.

David Robert Jones dejó de existir en Nueva York a los 69 años producto de un cáncer contra el que combatió durante 18 meses. Esa misma enfermedad que hace pocos días había dado cuentas del líder de Motorhead, Lemmy Kilmister, y que sin misericordia se ha llevado a ídolos, abuelos, padres, hermanos e hijos. Cáncer 2 - Rocanrol 0. Aunque aún no se sabe qué órgano fue el afectado, por años Bowie fue un fumador empedernido, lo que sin dudas repercutió en su salud. Ya en 2004 había tenido un preinfarto que lo llevó a retirarse de los escenarios, y desde entonces poco se sabía de su estado, aunque el lanzamiento de "Blackstar", justo el pasado viernes, y el anuncio de diversos proyectos hacen suponer que estaba lleno de planes. Ahora sabemos que tenía esa urgencia propia de quien sabe que va a morir, pero que aún tiene las energías como para no entregarse antes de terminar su misión.
David Jones puede que esté muerto, pero nadie podrá decir que David Bowie se ha ido. Porque él fue más que un personaje creado por un artista demasiado temeroso como para subirse a un escenario sin usar una careta, sino que es un concepto, un impulso, una estrella guía. Como bien sabemos, las ideas difícilmente mueren.

Ziggy Stardust, Aladdin Sane, el Duque Blanco, todos fueron versiones de él mismo y dieron permiso a generaciones enteras para soñar con que se podía ser otro. En la gris Inglaterra de comienzos de los setenta fue él quien les dio una mano a miles de jóvenes que querían ser más libres y que no se sentían cercanos a la generación de sus padres. "No están solos / Denme sus manos porque son maravillosos", les decía a sus fanáticos en "Rock and Roll Suicide", de 1972, abriendo la puerta entre él y su público, uno de adolescentes inadaptados, nerds, solitarios, raros, o simplemente aburridos; uno que luego derivaría en estrellas del punk, el new romantic y el pop.

Bowie fue uno de los primeros artistas en transformar el rock en espectáculo, donde las vestimentas tenían la misma importancia que la música, y el teatro kabuki y la mímica daban paso a verdaderos cuadros plásticos sobre el escenario. Antes que él, los músicos tocaban en vivo; tras él impactaban, dejaban huellas, transformaban vidas. No solo cambió las de quienes lo vieron en sus conciertos, sino también las de muchos artistas. Si no fuera por su capacidad por captar nuevas tendencias, habrían sido muy pocos los que habrían oído hablar de Lou Reed, The Velvet Undergound o de Iggy Pop y sus Stooges. Fue él quien los escuchó y decidió hacerlos conocidos en Gran Bretaña, dándoles el impulso para transformarse en íconos mundiales. Bowie también grabó dos canciones de un entonces desconocido Bruce Springsteen, y luego tocó con guitarristas como Adrian Belew, Nile Rodgers y Stevie Ray Vaughan. En los 80 habló maravillas de Pixies, se codeó en los noventa con Nine Inch Nails y en los 2000 impulsó las carreras de Arcade Fire y TV on the Radio. Siempre sus ojos (de distintos colores) estaban bien puestos y listos para entregarnos los mejores datos sobre las bandas o músicos que había que escuchar.

Todo melómano tiene un momento Bowie. Algunos prefieren su época folk de comienzos de 1970 o la era glam de Ziggy. Los más conocedores suelen hablar de la trilogía de Berlín como su mejor momento, mientras quienes gustan de los éxitos radiales prefieren a "Ashes to ashes" y "Let's dance", de los 80. Tampoco se puede descartar su época industrial junto a la banda Tin Machine o el dance electrónico post apocalíptico de "Outside" y "Earthling". Y qué se puede decir de su regreso con "The Next Day". Él hizo todo. Tomó prestado e inventó. Cuando para el resto de los artistas era 1978, para Bowie era 1998, o hasta el 2008. Así de adelantado siempre estuvo, y eso lo prueba el que ninguno de sus discos se escucha anticuado.

Las canciones de Bowie muestran una genialidad que pocas veces se ha dado en la música popular. Más que compararlo con sus congéneres, es necesario ir a compositores como Mozart, Beethoven o Debussy para adentrarnos en su mente creadora. "El Camaleón" nos entregó una discografía de canciones repletas de melodías escondidas y subliminales, capas tras capas de sonidos que son como pinturas que se revelan a medida que uno se acerca a ellas. En palabras del propio Bowie en 1998, "para un artista, lo más importante es hurgar entre los escombros de una cultura, ver aquello que ha quedado olvidado o no se ha tomado en serio. Una vez que se ha clasificado y aceptado algo, pasa a formar parte de la tiranía de las tendencias al uso, y pierde su fuerza. Para mí, ha sido siempre así: lo peor para la propia libertad es sentirse encasillado".

Actitud Bowie

Si hay algo que no existe en la carrera de Bowie, es la estabilidad. Esa obsesión por el cambio, combinada con un aire de carisma, superioridad intelectual y eterna curiosidad hicieron de él un personaje sumamente complejo. No por nada cantantes como Annie Lennox o la actriz Tilda Swinton tomaron esos mismos componentes para crear sus propias personas y luego evolucionar en sus carreras. Al igual que ellas, los fanáticos de Bowie han ido sacando actitudes suyas para construir sus identidades. Hace años leí a un escritor que decía que cada vez que estaba enfrente de una situación o persona nueva pensaba cómo actuaría o qué diría él. Así de importante ha sido para sus seguidores.
Si hay algo que agradecer a David Bowie, son sus canciones, pero también haber transformado a quienes lo escucharon en héroes, estrellas de rock espaciales, duques, cantantes de soul blanco, marcianos y piratas. En gente libre. Con él descubrimos a escritores como William Borroughs o artistas como Irving Berlin o Ryuichi Sakamoto. Su visión hizo del rock un desfile de modas a la vez que volvió la moda algo más fascinante que la ropa. Entre "Fashion" (moda) y "Fame" (fama) hizo de las vidas de sus seguidores algo mucho más interesante y los impulsó al cambio, a no quedarse encasillados en un estilo. Por él estuvo bien ser el diferente, el solitario.

Mientras el mundo llora, los mensajes de condolencias colman las redes sociales y la puerta de su edificio en la calle Lafayette de Nueva York se repleta de flores, despedimos a David Jones, porque David Bowie no ha muerto. Simplemente ocurre que su cuerpo terrenal ya no está con nosotros, pero puede ser que quizás nunca lo estuvo. Lo que es seguro es que alguien así, como algunos dicen, no es de este mundo.



Fanáticos en todo el mundo lloraron a su ídolo

En Brixton, barrio al sur de Londres donde el artista creció, se improvisó uno de los altares más masivos. Sus seguidores también lo homenajearon en su casa de Nueva York y en Berlín.

P.C. F. y M.C. F.

Millones de fanáticos despidieron ayer a David Bowie, pero fue Brixton, barrio ubicado al sur de Londres y donde David Robert Jones comenzó a soñar con convertirse en artista, uno de los lugares preferidos por sus seguidores para darle el último adiós. Allí, en una pared contigua a un supermercado de Tunstall Road, se encuentra el mural que el artista australiano Jimmy C (James Cochran) pintó inspirándose en el álbum "Thin white duke". La imagen rodeada de flores, velas, mensajes y fotografías se transformó ayer en una de las postales que dieron la vuelta al mundo.
En ese lugar, las muestras de pesar se repitieron durante toda la jornada de ayer. "Todos lo querían. Es un día de tristeza", comentaba ayer Julia, una vecina del barrio mientras contemplaba la escena. Otro fanático llamado Charlie agregaba que el artista no solo fue un pionero en la música sino también en la defensa de la diversidad sexual. "Él representa mi juventud, el desafío a los estereotipos sobre el sexo. Para los gays, era una luz que nos guiaba y nos daba esperanza", dijo.
Frente al cine Ritzy, ubicado en la misma zona, una gran multitud con guitarras, velas y sus caras pintadas repletaron las calles aledañas durante todo el día de ayer para rendir un homenaje al fallecido londinense.

La casa en que actualmente vivía el artista en Nueva York también congregó a los fanáticos. Hasta el frontis del edificio de calle Lafayette 285, donde el músico pasó sus últimos años, los seguidores llegaron a rendirle tributo en silencio y retirarse minutos después sin hablar con la prensa. En paralelo, otra horda de seguidores optó por dejar sus mensajes de despedida sobre la estrella que el artista tiene en el Paseo de la Fama, en Hollywood Boulevard.

Finalmente, otro de los más sentidos homenajes al artista se desarrolló en Berlín, hasta donde Bowie llegó en 1976 desde Los Angeles, aburrido de los excesos y la fama. En esa ciudad, aún marcada por la guerra, fue donde compuso una trilogía de álbumes revolucionarios: "Low", "Lodger" y el emblemático "Heroes", grabado en los estudios Hansa. Precisamente por este último disco el Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania no dudó ayer en publicar en su cuenta de Twitter sus agradecimientos al artista por haber "ayudado a derribar el muro".



La discografía esencial de un genio revolucionario


Del folk al jazz, del glam a lo industrial, David Bowie, artista inquieto y en permanente evolución hasta el final de sus días, le entregó a la música mucho más que rock y pop para las masas.

José Vásquez

La vuelta nunca es demasiado larga en la música popular, pero en su último disco, "Blackstar", David Bowie quería evitar el rock para sumergirse en el jazz, a su medida, claro. Los convencionalismos nunca lograron el timbre del denominado "duque blanco".

El cantautor, que comenzó su carrera en 1967 con un disco homónimo, entonces ya daba pistas del pop espacial que vendría luego. La llegada del hombre a la Luna lo entusiasmó a pintar los paisajes que cantó en "Starman", época donde ya adaptaba sus cuerdas vocales a la experimentación.
La música no tenía fronteras para el cantante. Tampoco su nombre. En los setenta, cuando tampoco administraba márgenes en lo sexual, decidió crear un alter ego para seguir un recorrido planetario que había iniciado con "Space oddity". Bowie se envolvió en el personaje que llamó Ziggy Stardust (1972), y junto a los Spiders from Mars, su banda, se embarcó en un viaje a ritmo de glam rock -que explotaba en la segunda mitad del álbum, entonces, el lado B-, donde representaba a un extraterrestre bisexual que se convertía en una estrella de rock.

Canciones como la homónima de su personaje, "Suffragette city" y "Rock'n'roll suicide", le entregaron vértigo y una creciente popularidad a una discografía que continuaría con "Aladdin sane" (1973) y canciones como "The Jean genie", "Let's spend the night together" -que tomó prestada de su amigo Mick Jagger de los Rolling Stones- y "Rebel, rebel", publicada en "Diamond dogs" (1974).
El próximo viraje apuntaría al funk, al soul y a la conquista de Estados Unidos. Con "Young americans" (1975) consiguió su primer número uno en ese país, gracias a "Fame", que compuso junto a John Lennon y "Golden years", que apareció en "Station to station".

Todo continuaría con su trilogía grabada en Berlín junto a Brian Eno, con "Low" (1977), "Heroes" (1977) y "Lodger" (1979), donde se volvió a entregar al rock más experimental que dejaría en los ochenta para probar con el new wave gracias a canciones como "Ashes to ashes", de "Scary monsters" (1980).

La masividad la alcanzó con "Let's dance" (1983) y temas como "Modern love" y "China girl", producidos por Nile Rodgers de Chic. Los golpes de timón nunca se detuvieron. Volvió al rock en "Never let me down" (1987) y comenzó a coquetear con la electrónica en "Black tie white noise" (1993), tras dejar atrás a Tin Machine, con los que vino por primera vez a Chile en 1990. Todo se intensificó en trabajos como "Earthling" (1997) que endurecieron su electrónica hasta volverla industrial. Una fábrica infinita de inspiración.

 Sus obras secretas

No era un mito, pero se transformaba en tal cada vez que alguien comentaba tener un avistamiento suyo en Nueva York. David Bowie desapareció de la vida pública prácticamente en 2004, luego de que su corazón lo llevó a urgencias cuando se encontraba de gira en Alemania. Tras la operación, muy poco se supo de él.

La última vez que cantó frente al público fue dos años más tarde, para una actuación benéfica. Después de eso, aunque su nombre nunca perdió relevancia, su figura se asemejó a la de un fantasma dentro de la Gran Manzana, pese a que nunca dejó de ser un ciudadano de Manhattan.
Desde entonces hubo muchos trascendidos sobre su estado de salud, pero nunca una certeza sobre lo que en realidad le pasaba. El círculo de hierro del cantante se fundía a fuego para resguardar cualquier información.

Ya en 2013 sorprendió avisando, en el día de su cumpleaños, que lanzaría un nuevo disco, "The next day", una idea que planificó repetir este año con "Blackstar", su última obra estrenada el viernes pasado, pero una grieta dentro de su seguridad arruinó la planificación dos meses antes.

Pese al descubrimiento, otra vez el fantasmal Bowie lo había logrado: cocinar en secreto un nuevo disco en pleno Nueva York. La historia de "Blackstar" comenzó luego que el músico fuera invitado a ver un show en el 55 Bar, un añoso club de jazz en el West Village. Sorprendido por su calidad, contactó por correo electrónico al cuarteto liderado por el saxofonista Donny McCaslin y se encerró con ellos en el estudio The Magic Schop, a comienzos de 2015, cuando ya batallaba contra el cáncer.
Tal vez consciente de que su final se acercaba, Bowie encaró uno de sus trabajos más oscuros. Evadiendo el rock, se adentró en una obra que hoy cobra un sentido todavía más confesional. Su último videoclip, para el single "Lazarus", lo muestra levitando sobre una cama donde antes había comenzado cantando: "Mira hacia arriba, estoy en el cielo, tengo cicatrices que no pueden ser vistas", dos líneas que se leen demoledoras tras conocer su final.



Su interesante faceta como actor en cine


Fernando Zavala

El éxito frente a las cámaras ni se acercó al que obtuvo en la música, pero la carrera como actor de David Bowie está muy por encima de la de tantos cantantes que también saltaron a la pantalla. Lo suyo no fue lo mismo que Elvis o Michael Jackson, sino que fueron treinta años en que destacaron personajes llamativos en influyentes proyectos a las órdenes de directores fundamentales. Películas que, muchas veces, fracasaron en su estreno inicial y que han necesitado el paso del tiempo para ser apreciadas y valoradas.

Se debut en cine fue junto al director Nicolas Roeg en la cinta de ciencia ficción "El hombre que cayó a la Tierra" (1976), donde interpretó a un extraterrestre. En 1983, bajo la dirección de otro grande, el japonés Nagisa Oshima, protagonizó "Furyo", donde fue un prisionero de los japoneses durante la II Guerra Mundial. Ese mismo año, Tony Scott lo convocó para la cinta de vampiros "El ansia", en la actualidad una verdadera pieza de culto. Allí actuó junto a Catherine Deneuve.

Ninguno de los filmes anteriores funcionó en la taquilla. Su mayor éxito fue la cinta familiar "Laberinto", dirigida por el creador de los Muppets, Jim Henson. Allí interpretó al tenebroso rey Jareth.

Fue Andy Warhol en "Basquiat" (1996), la cinta independiente de Julian Schnabel sobre el artista Jean-Michel Basquiat. Su último rol de relevancia fue en 2006 en una de las películas menos populares de Christopher Nolan, "El gran truco", donde interpretó al inventor Nikola Tesla.
Bowie también tuvo llamativos cameos en cintas como "La última tentación de Cristo" (1988) -en donde fue Poncio Pilato-, "Twin Peaks: El fuego camina conmigo" (1992), la comedia "Zolander" (2001) y la cinta juvenil "Bandslam" (2009), donde se interpretó a sí mismo y fue su último rol.
Su legado en cine no termina ahí. Su hijo, Duncan Jones, es un aplaudido director de cintas como "Moon" y "8 minutos para morir".

Otro acercamiento al cine: Todd Haynes basó en él un personaje para la película "Velvet Goldmine" (1998), que retrataba una relación emocional y física entre dos estrellas de la música en los 70 (la otra, interpretada por Ewan McGregor e inspirada en Iggy Pop). Pero al artista no le gustó el retrato y amenazó con demanda. Así, Haynes alteró el personaje para aumentar sus diferencias.



El hombre que se veía a sí mismo como una obra de arte


Javier Contreras

"Todo arte es inestable. Su significado no es necesariamente el implicado por el autor. No hay una voz de autoridad. Solo múltiples lecturas", dijo en 1995. Esa cita inspiró el concepto detrás de "David Bowie is", retrospectiva de su multidisciplinaria carrera que vio la luz el 23 de marzo de 2013 en el Victoria and Albert Museum de Londres y que ha recorrido los principales espacios de arte moderno del mundo.

"Soy un actor. Toda mi vida profesional es un acto", dijo alguna vez. Si incluso su muerte vino acompañada de una "performance" a través del lanzamiento de "Blackstar", no extraña que el título de la exhibición sea una oración incompleta, donde cada uno pueda tener su propia lectura de la obra "David Bowie".

Una creación que no solo bebió de la música, tal como lo demuestran las más de 300 piezas que conforman la muestra y que abarcan desde la moda, al diseño teatral, la pintura y la fotografía. "Si tenía un obstáculo creativo en la música que estaba haciendo, a menudo lo destrababa pintando o dibujando", afirmó en 1998.

Su propósito -decía- era entregarle un paisaje a la música. Y en ese proceso, le dio la espalda a la "tiranía de lo establecido" y se fijó en los vanguardistas, en el surrealismo y Dada, en Brecht y en el expresionismo alemán; también en Warhol y en el teatro Kabuki. Ese apetito por el riesgo nunca lo abandonó, algo que quedó demostrado con el estreno hace un mes de "Lazarus", el musical que coescribió y que debutó hace un mes en Nueva York.

Nunca un artista proclamó con tanta vehemencia que la forma en que te ves es una manera de hablarle al mundo, por lo que su conexión con la moda fue siempre vigorosa, siendo uno de sus mayores admiradores el fallecido diseñador Alexander McQueen. Incluso, el dominio de la androginia hoy en la pasarela es prueba de ese influjo.



En Chile: "Ojalá apenas sea un artista contemporáneo"


David Bowie llegó a la escena capitalina en 1990 y 1997. La primera vez se presentó ante 15 mil personas y la segunda estuvo acompañado de su esposa, la modelo Imán.

Eduardo Miranda

La periodista Paula Véliz recuerda a Bowie como un hombre amable y sencillo. "Pensé que era un divo por toda la fama que tenía, pero fue todo lo contrario. Era muy culto y conversamos mucho de literatura". La actual editora de la revista Vivienda y Decoración recuerda así su encuentro con "El Duque Blanco", a horas de su primer concierto en Chile, el jueves 27 de septiembre de 1990 (en la foto).

Ante 15 mil personas y en el Estadio Nacional, Bowie apareció en escena luciendo una "camisa blanca con vuelos y chaleco sin mangas". Su primera canción fue "Space Oddity" y le siguió la que él presentó como "mi primera canción de amor": "Life on Mars?". Según la crónica del periodista Iván Valenzuela, "el público aplaudió respetuosamente, pero no deliró".

El segundo encuentro con el público local volvió a ser en el Estadio Nacional: el 5 de noviembre de 1997, unas 4 mil personas llenaron el Court Central, ante un Bowie -que esta vez vino con su segunda esposa, la modelo Imán- se mostró sonriente: "Llevo dos días en Chile y ya hablo castellano", dijo ante los aplausos. "No me veo como una especie de futurista. Ojalá apenas sea un artista contemporáneo. Si dejé algún legado es que la música puede apartar cualquier pensamiento ridículo sobre lo que se supone no debes hacer", declaró a "El Mercurio" en esa oportunidad.