miércoles, agosto 09, 2017

La música disco se mantiene vigente a sus 40 años

El Mercurio

Este género sigue teniendo adeptos en Chile, lo que se refleja en la cantidad de artistas de la época que se presentan en el país. Expertos dicen que es un fenómeno influenciado por la nostalgia, pero que también tiene la capacidad de cautivar a un público joven.  

RAIMUNDO FLORES 

Corría 1977 y el éxito que alcanzaba la película "Fiebre de sábado por la noche" reflejaba la incipiente popularidad de la música disco, al mismo tiempo que ayudaba a masificarla. Un género que surgió de la mezcla del soul clásico con elementos del funk y ritmos latinos, con la preponderancia de un bombo que imitaba los latidos del corazón y que inundó rápidamente las pistas de baile.

Coincidió con un momento fuerte de la industria musical. Los sellos trataron de replicar el éxito, repitiendo fórmulas y potenciando el surgimiento de estrellas. "Es una música vacía, de muy poca calidad en cuanto a creatividad melódica o armónica, porque es reiterativa, pero sí de muy buenos compositores y técnicos. El gran éxito se debió a lo bailable que era", dice el conductor Sergio "Pirincho" Cárcamo.

El fenómeno, que en Nueva York giraba en torno a la discotheque Studio 54, tenía sus réplicas en Chile con la Disco Hollywood y la Sala Gente. Parte de la buena acogida que hubo en el país se debió a las películas y videoclips que llegaban desde Estados Unidos. "El cine fue fundamental. "Fiebre de sábado por la noche" fue trascendental y trajo consigo la banda musical que era principalmente de los Bee Gees. La película marcó a la gente y por eso las canciones entraron muy bien", asegura el cantante Juan Antonio Labra.

A 40 años de su estreno, el legado de la película sigue presente. A mediados de octubre próximo el Teatro Municipal de Las Condes estrenará el musical que ya se dio con éxito en Broadway y Londres, basado en la película protagonizada por John Travolta y que en su banda sonora tiene temas de los Bee Gees, KC and The Sunshine Band e Yvonne Elliman. La versión local será dirigida por Ángel Torrez y con Eyal Meyer, Francisca Walker y Felipe Ríos en los roles principales.

Pero no solo la música disco tuvo éxito en Chile. También la moda y la estética asociada a este movimiento fueron adaptadas por los jóvenes. "La moda del vestir llegó por 'Fiebre de sábado por la noche', que también era nostalgia por el movimiento hippie. La pinta de Travolta fue muy copiada, la gente usaba terno blanco y pantalones pata de elefante", recuerda Cárcamo.

Íconos de una época

Y el fenómeno también sigue vigente gracias a las giras que continúan haciendo sus representantes por el mundo, incluido Chile. Aunque estas figuras no mantienen el ritmo de composición que tenían en los 70 y 80, aún llenan teatros y estadios a punta de sus hits de antaño. Tal es el caso de Gloria Gaynor, quien sigue estrujando al máximo las posibilidades que le dan sus canciones. Además de repasarlas en sus constantes presentaciones en vivo, en 2013, mismo año en que visitó Chile por última vez, publicó el libro "We will survive", una compilación de historias de personas que superaron momentos difíciles de sus vidas inspirados en su hit "I will survive".

Similar surte tuvo Diana Ross, quien no ha estrenado temas nuevos, pero sí ha lanzado diversas compilaciones y reversiones de sus clásicos. Su último trabajo, de 2015, "Diana Ross sing songs from The Wiz", incluía sus versiones de los temas del musical que protagonizó con Michael Jackson en 1978.

En el caso de los Bee Gees, Barry es el único de los tres hermanos Gibb que sigue con vida. A pesar de que en 2016 lanzó su segundo disco como solista, su mayor reconocimiento sigue estando dado por la música que hizo con sus hermanos. Hace unas semanas, se presentó en uno de los escenarios principales del Festival Glastonbury, haciendo bailar a miles de personas al interpretar canciones como "Stayin´alive" o You should be dancing".

Próximamente se presentarán en Santiago bandas emblemáticas de la época, como Kool & The Gang. "La factura de esa música era de alta calidad y eso permanece. También hay un tema de nostalgia que hace que hasta el día de hoy se siga tocando", explica la cantante Andrea Tessa al explicar el éxito de estas presentaciones.

Pero la vigencia de la música disco no se limita solo a quienes vivieron este boom. "El efecto que tiene en el público es alucinante cuando canto alguna de esas canciones. Son gente joven, de 20 o 30 años, y se prenden igual. Es música que está hecha para bailar. Son temas que tienen una respuesta inmediata", dice Tessa, quien habitualmente incluye en sus shows canciones de Donna Summer, la estrella disco que murió en 2012.

Visitan Santiago

La agenda de conciertos en la capital incluye actuaciones de grupos icónicos de la época disco. Ya tocaron en el Gran Arena Monticello KC and The Sunshine Band. El mismo recinto recibirá el 23 de septiembre a Kool & The Gang.

El ambicioso plan cultural de Manuel Ahumada para Providencia


Promete programación artística gratuita y de calidad para todos los vecinos de la comuna. Pero no le alcanza el presupuesto municipal. "Y no tengo ningún complejo en pedirle a la empresa privada", asegura el director de la Fundación Cultural.  

Daniela Silva Astorga 

Sus adjetivos son superlativos. Cómodamente instalado en su oficina de la Fundación Cultural de Providencia, Manuel Ahumada los va sacando de su manga mientras habla. Con música clásica de fondo, se refiere a "cosas potentes", aludiendo a espectáculos, muestras o conciertos. Comenta que su norte es tener una "oferta artística gratuita" y de "gran calidad" para los vecinos, y que la cultura lo entusiasma tanto que frente a ella no tiene límites ni temores.

Él es un ex militante de la DC, que en los 90 dejó su escritorio del BCI para trabajar con la primera dama Leonor Oyarzún. Que luego impulsó la actividad cultural en Macul y La Reina, y que en 2009 salió del Teatro Oriente, que conducía.

Con siete meses en la comuna a cargo de Evelyn Matthei, se define como un director cultural resuelto, que al programar piensa en el "primer nivel" y que, buscando alcanzarlo, usa sus armas para lograr aportes financieros de privados.

Hasta ahora, su gestión ha contemplado conciertos de música clásica y popular, junto a otras acciones, pero está al debe en artes visuales. Si bien reabrió la sala de exposiciones del Parque de las Esculturas -con Mario Irarrázabal- y ha programado tres muestras en el Palacio Schacht, no se han visto grandes exhibiciones como las de antaño. Esas que el público celebraba, porque traían arte clásico extranjero u objetos patrimoniales de gran valor. Un ejemplo: "El alma de Rusia en sus íconos" (2007).

-Hablando de calidad, ¿apostará por tener de nuevo esas exposiciones de alto impacto?
"No, ese no es mi foco. Si antes el sello fue mirar hacia lo europeo, a mí me interesa mostrar la obra de chilenos. Por eso, en 2018 celebraremos el centenario de Nemesio Antúnez. Aquí hay mucha gente con bastante talento, como él, que no ha tenido posibilidad de mostrar todo su trabajo. También quiero darles posibilidades a jóvenes. Quiero una programación diversa. Y ahora abriremos una muestra de Oswaldo Guayasamín ("Orbo novo decades", con 47 obras, desde el miércoles)".
En paralelo a Guayasamín, en la otra sala del Palacio Schacht habrá arte textil. Y luego, una exposición organizada por Arte al Límite, una sobre cartas de mujeres y otra con trabajos realizados desde la Corporación Nacional de Ciegos. Ahumada dice que un programa tan variado se conecta con gente de todas las edades e intereses. "No se dice nada si uno solo muestra cuadros", afirma.

-¿La falta de presupuesto lo llevó a inclinarse por mostrar obras que están más a la mano y no son de grandes artistas?
"¡No, para nada! Mi expertise es gestionar recursos. La muestra de Mario Irarrázabal la armamos sin ningún peso de la municipalidad, solo con contribuciones de empresas. Pero, igual debemos presentar pronto el presupuesto de 2018 y, para todo lo que hacemos, necesitamos más plata. La Fundación Cultural de Providencia tiene solo $400 millones para 2017. ¡Qué es eso!".
Pero aun así, Ahumada requirió más de $400 millones para reacondicionar el Teatro Oriente, que Providencia tiene en comodato y que reabrirá el sábado 26. "¡Qué cantidad invertimos para que quede operativo! Eso solo para el sistema eléctrico y la climatización", apunta. Famoso por su afecto hacia el edificio, en 2010, contó en una entrevista que recién se habían destinado US$ 1,5 millones a "hacer de nuevo el teatro" (a lo que hay que sumar lo invertido después, entre 2012 y 2016).

-¿Tanta reparación en 10 años?
"Es que jamás se le había hecho nada. El edificio se construyó y así quedó. Era como una casa de 80 años. Pero vale la pena, ya no quedan teatros como el Oriente. Todo esfuerzo tiene sentido".
Avanza la mañana y Ahumada confiesa, aunque casi no existe duda, que si él aceptó ocupar el sillón cultural de la comuna es básicamente por el teatro. Pero el centro de su gestión, y para lo que fue convocado, es ocuparse -y mantener viva- toda la oferta artística de la fundación. Una que, dice él, han disfrutado 55 mil personas en seis meses. ¿Qué le falta? "Más recursos. Para lo que hacemos, entre gastos de la fundación y del Oriente, necesitamos $2.000 millones de presupuesto municipal para 2018".

-Entonces, ¿entre platas privadas y municipales, la caja no está dando para darles a los vecinos actividades gratuitas de calidad?
"A nosotros nos da perfecto. Todo lo que hemos hecho son producciones propias, sin costo para los vecinos. ¡Y les pagamos a los músicos! Si a uno le interesa esto, uno hace con o sin presupuesto. Los gestores culturales se han acostumbrado a que el Estado y el Fondart les den. Yo soy al revés, no tengo ningún complejo en pedirle a la empresa privada".

-¿Qué significa para usted esa programación de "primer nivel"? ¿Qué no podría ser parte de su programa?
" Prefiero no ponerme en esa situación. ¿Qué he descartado? Nada, la verdad. No he necesitado hacerlo. Hemos programado, para este año, unos 90 conciertos. Y cuando fuimos bombardeados por correos de músicos que querían presentarse, creímos que debíamos abrirles espacio a sus valiosas propuestas. La mayoría de lo que nos llega es música clásica. Todo de muy buen nivel. Lo mismo pasa con el arte visual y el teatro".

 El Teatro Oriente y su futuro

Ahumada acostumbra a recordar lo que hizo hasta 2009 en el teatro, "cuando programaba hasta 40 conciertos al año. Todos llenos. Para ahora firmé con el CEAC de la U. de Chile y con la Orquesta de Cámara". Pero ya no existen los convenios de antes con la Fundación Beethoven, que se fue al Municipal de Las Condes, y las Orquestas Juveniles e Infantiles. ¿Podrá recuperar ese frente musical? "Es difícil, pero uno nunca sabe: el teatro quedó realmente lindo". Por ahora, hay un programa de segundo semestre para el Oriente, que, entre propuestas de la fundación y de productoras, totaliza unos tres o dos eventos semanales". ¿Logrará completar el calendario y tener números buenos? "Todos los días sumamos. Contaremos con actividades de lunes a domingo", promete.

viernes, agosto 04, 2017

David del Pino Klinge celebra 40 años de trayectoria

El Mercurio

En los últimos 25 años , el músico nacido en Lima ha sido una figura fundamental de nuestra escena. Además de haber sido clave en la excelencia artística de la Sinfónica y la Orquesta Usach, fue un pionero formando directores.  

Romina de la Sotta Donoso 

Es casi imposible imaginar que la Orquesta Sinfónica de Chile fuera lo que hoy ha llegado a ser sin el influjo perfeccionador que le impuso David del Pino Klinge, durante su período como director titular. Entre 2001 y 2006, él amplió significativamente el repertorio, programando obras clave que la orquesta nunca había tocado, estrenando unas 90 obras chilenas, haciendo la recordada "Temporada del descubrimiento", con jóvenes talentos ganadores de concursos e inaugurando la Colección Bicentenario de la Música Sinfónica Chilena, con tres discos de impecable calidad artística. El remate quizás fue la exitosa gira que hicieron en 2004 por Alemania.

Algo esencial fue que Del Pino le dio voz y voto a la Sinfónica. "Es cierto que trabajamos en conjunto para programar cada temporada, y el resultado fue siempre muy bueno, porque el proceso mismo hace madurar a la orquesta y porque de este modo hay más posibilidades de acertar", comenta.
No menos relevante fue su trabajo con la Orquesta Usach. A partir de 2009 y en solo tres años, tomó su gran material humano y musical y lo convirtió en un conjunto 100% profesional.

- ¿Está consciente de que dejó a ambas orquestas funcionando muy bien en lo técnico?
"Bueno, siempre hay trabajo técnico. Ninguna orquesta, ni la Filarmónica de Berlín, es perfecta. Pero sí es cierto que las orquestas fueron quedando a un nivel que podían asumir con menos temor el nuevo repertorio, y además, tocando con esa belleza que viene del dominio".

- ¿Solo le gustan los desafíos grandes, sin importar poder lucir los logros?
"Bueno, sí. Aunque tuvimos gran lucimiento artístico con las dos orquestas; públicos tan importantes como el de Düsseldorf, Colonia y Berlín aplaudieron con entusiasmo a la Sinfónica en nuestra gira. No digo que me aburra dirigir una orquesta que tenga el 80% todo listo, pero es mucho más desafiante, y por lo tanto, energizante para mí, el poder participar en una transformación de la estructura de la casa, no solamente en la decoración".

Otros cuarenta

Actualmente, Del Pino es titular de la Sinfónica de Rosario, y entre 1992 y 2007 fue en dos períodos titular de la Sinfónica Nacional de Georgia. Sus 40 años de trayectoria ya los celebró con la Filarmónica de Montevideo y la Sinfónica Nacional de Lima, y en unas semanas lo hará con la Sinfónica de Mendoza.

El próximo miércoles será el turno de la Orquesta Usach, agrupación que lo invita todos los años. Abordarán una de las especialidades -y pasiones- del director: el Impresionismo francés. Tocarán "Petite Suite", de Debussy; "Pavana", de Fauré, y "Mi madre la oca", de Ravel. Además, estrenarán "Biobío", Concierto para trompeta de Guillermo Rifo, con el solista Claudio Anais (Aula Magna Usach, 19:00 horas, gratis).

-Usted fue el primero que se atrevió en Chile a dictar un curso de dirección orquestal, en la Universidad de Chile, y estuvo a cargo entre 2001 y 2013. ¿Fue muy difícil concretarlo?
"Para nada. El primer mérito es de los miembros de la orquesta y los profesores como Luis Orlandini, que me lo pidieron. Lo que yo aporté fue la parte pedagógica, y siempre me sentí muy apoyado. La verdad es que me considero a mí mismo un profesor de dirección de orquesta, que además dirige".

Con él estudiaron Víctor Hugo Toro, hoy titular en Campinas; Paolo Bortolameolli, recién elegido asistente en Los Angeles, Estados Unidos, y Francisco Núñez, titular en La Serena, entre otros. También ha tenido alumnos de Georgia, Argentina y Perú.

"Con este gran grupo de alumnos que tuve en Chile nos vamos a reunir el lunes para festejar. Es lindo ver que después de tantos años vas dejando no solo amigos, sino muchos alumnos. Estos 40 años sirven para darte cuenta de que sabes muy poco. Qué pena que no va a haber otros 40 para seguir aprendiendo", comenta el músico nacido en Lima y nacionalizado chileno.

-¿Qué lugar ha ocupado Chile en su carrera?
"Matemáticamente podría ser un cuarto de mi carrera (ríe), y hay que sumarle todos los años que he venido como invitado. Pero artísticamente Chile representa mucho más para mí".


Lollapalooza Chile se extiende a tres días y promete cartel "histórico" con más de 100 bandas

El Mercurio

La octava edición del festival subió la apuesta y sus productores dicen que equilibrarán "calidad con cantidad" en el evento que se desarrollará entre el 16 y el 18 de marzo próximo en el Parque O'Higgins.  

JOSÉ VÁSQUEZ Enviado especial 

CHICAGO La sentencia funciona como un eslogan, pero Sebastián de la Barra, promotor de Lotus, la productora chilena que realiza Lollapalooza, la dice con absoluto convencimiento: "El próximo año vamos a sorprender con el mejor cartel de nuestra historia en el festival".

La promesa representa la mayor tarea desde que el evento aterrizara en Santiago en 2011, que, con una popularidad ascendente, se terminó por consolidar como el festival más masivo del país, con una asistencia que bordeó las 160 mil personas este año.

Una historia de crecimiento que en 2018 ampliará todos sus márgenes extendiendo la cita de dos a tres días, entre el 16 y el 18 de marzo, con un espectáculo por el que en siete escenarios se presentarán más de cien bandas y que espera convocar a cerca de 250 mil personas durante ese fin de semana.

De la Barra habla con seguridad porque afirma que ya cuentan con el 70 por ciento del cartel de artistas confirmado, de un listado de bandas que se dará a conocer próximamente, sin una fecha límite estipulada.

En la región han trascendido nombres como los de Pearl Jam y The Killers, que serían parte de la edición brasileña del evento, como han informado los medios de ese país, pero los organizadores chilenos evitan las especulaciones hasta completar el proceso de conformación del programa. "Por ahora, lo que podemos decir es que tendremos bandas de primer nivel, bandas grandes que llenan estadios y son números uno en sus géneros", dice De la Barra sobre los cabezas de cartel de un festival que, además, reforzará su línea media con nombres potentes dentro de la industria.

"Sucederá algo parecido a lo de 2013, cuando Phoenix fue cabeza de cartel en Coachella, y acá al año siguiente fue parte de la línea media. Este año sucederá algo similar con los que encabezan a nivel global otros festivales, que estarán acá en una segunda línea o después de otras bandas que en Chile son más populares", señala el promotor de Lotus, quien agrega: "Nuestra idea es sorprender, donde el multigénero esté presente con grandes DJs, grandes bandas de rock y grandes bandas indie. En resumen, va a haber un poco para todos".

Proceso de consolidación

El récord de ventas de entradas del festival este año fue parte del convencimiento que necesitaba la productora para aventurarse a crecer en un día y quedar a la par de los principales eventos en el mundo que tienen una duración de tres días. El Lollapalooza de Chicago, el festival madre de los que se realizan en Sudamérica -y que ahora también llegó a Europa con sedes en Berlín y París- desde el año pasado, cuando cumplió 25 años de historia, creció a cuatro días, extensión que mantuvo este año.

"Cuando comenzamos en Santiago, había mucha incertidumbre. Entonces fue un salto al vacío; ahora, después de siete años, es distinto. Será nuestro Lollapalooza más importante hasta ahora y lo hacemos con mucha seguridad y experiencia. Es un crecimiento y una evolución natural que no damos solo nosotros en Santiago, sino también nuestros socios en Sao Paulo y Buenos Aires", plantea Maximiliano del Río, gerente de marketing de Lotus, sobre el evento que se realizará nuevamente de forma paralela durante un fin de semana en Chile y en Argentina.

Del Río cuenta que el 90% de las entradas de la última edición del evento se vendieron como abonos, y el resto como boletos individuales. El público ha optado por el paquete completo de la cita, que hasta hace cuatro años solo llegaba al 60%. "El festival ha llegado a un grado de maduración y este crecimiento se da porque también la gente está pidiendo que ello suceda", sostiene.

"El festival crece en un 50% en su capacidad, pasamos de dos días a tres y el precio aumentará según el crecimiento, pero en una proporción menor. El incremento percibido será de un promedio de $35 mil, por tener un día más de festival", señala Del Río.

Las entradas saldrán a la venta el 17 de agosto. Los primeros 2.500 Pases Tres Días General (Early bird) tendrán un valor de $95.200. Agotados esos boletos, su precio subirá a $128.800 en preventa 1 y se incrementará en sus distintas fases hasta llegar a su precio normal de $201.600 (valores con cargo por servicio en Puntoticket).

El Pase 3 Días Lolla Lounge (que permite acceso a una zona especial de descanso, con comida y barra libre) comienza en $257.600 y el Pase 3 Días Lolla Lounge Premium (al que se le agrega un acceso preferencial a un costado de los escenarios) parte en $347.200.

 Una tormenta obliga a evacuar el festival en Chicago

Anoche, justo cuando llegaba el turno de los números centrales en la primera jornada de Lollapalooza Chicago, la tormenta eléctrica que había amenazado intermitentemente con llegar durante todo el día, finalmente se desató cuando Lorde y Muse iniciaban sus presentaciones.

De inmediato, los organizadores del evento junto con la policía detuvieron el festival -cuando la neozelandesa llevaba apenas tres canciones y los británicos, cuatro- e iniciaron una tranquila evacuación de las 100 mil personas que llegaron hasta el Grant Park. Durante el día también se presentó Liam Gallagher, quien abandonó el escenario tras 20 minutos sin que se diera una explicación.

Lollapalooza Chicago se reanuda hoy con The Killers y Blink-182 como las principales atracciones.

Santaferia, el nuevo paso de la cumbia chilena

El Mercurio

El grupo nacional presentará hoy su cuarto álbum de estudio: "En el ojo del huracán".  

MAGDALENA BORDALÍ 

Desde 2006 forman parte de la escena de la cumbia nacional. El año pasado, en la celebración de su décimo aniversario, se consagraron con una hazaña que ningún otro grupo del género había logrado: llenar el Movistar Arena. Además lanzaron un DVD y un libro con la historia de la banda. Y ese es solo el comienzo, porque ahora la agrupación de 10 músicos llega a otro escenario.

"Hace un mes que se agotó nuestro show. La gente quiere apostar por este nuevo sonido", dice el percusionista Gonzalo Fouere.

"Nuestra columna vertebral es la cumbia, pero la dislocamos con rock, jazz, rap, electrónica, percusión afrocubana y afrobrasileña y muchos sonidos del norte", añade Fouere sobre el nuevo disco "En el ojo del huracán", que cuenta con colaboraciones de otros artistas.

"Estamos siempre buscando sonidos para que la cumbia no sea la de siempre, sino más transversal" afirma Diego Muñoz, saxofonista de la banda. Y es esa transversalidad la que los hizo tomar el desafío de presentarse hoy a las 21 horas en un espacio nuevo para ellos como es el teatro Nescafé de las Artes. "Nuestra gente está acostumbrada a un lugar donde pueden desordenarse y bailar, pero aquí están sentados, por eso hay que mostrar un show musical de calidad. No solo nos podemos defender con la noche y las fiestas, sino que también con el poder musical que tiene Santaferia", señala Fouere. Muñoz agrega: "El objetivo es que nuestra música no sea solo adicional al carrete".

"La Cenicienta": Regresa una ópera moral y social

El Mercurio

El director José Miguel Pérez Sierra y la repositora Frédérique Lombart destacan esta producción del fallecido régisseur franco-argentino Jérôme Savary. La gala "El Mercurio" es el 17 de agosto, pero las funciones a público parten el 19, en el Municipal.  

Maureen Lennon Zaninovic 

En el libreto no hay una aparición física del hada madrina o de la malvada madrastra; tampoco hay un baile en el palacio del príncipe y el zapato perdido es reemplazado por un brazalete. Tampoco están la calabaza, los ratones y lagartijas que se convierten en carrozas, lacayos, caballos y cocheros.

"El músico Gioachino Rossini no quiso remitirse al original de Charles Perrault, sino a leyendas primitivas, algunas anteriores al nacimiento de Cristo. En su 'Cenicienta' también hay referencias bíblicas que tienen que ver, entre otros tópicos, con las luchas fratricidas, como las que hubo entre Caín y Abel", comenta el director español José Miguel Pérez Sierra, quien a partir del 17 de agosto (gala "El Mercurio") conducirá a la Orquesta Filarmónica de Santiago en el elenco internacional de "La Cenicienta" (el elenco estelar será dirigido por Pedro-Pablo Prudencio). Para el público general y abonados, las presentaciones de este título tendrán lugar entre el 19 y 25 de este mes.

Después de 13 años de ausencia, esta ópera regresa al Municipal de Santiago. "Rossini estuvo por mucho tiempo oscurecido, pero gracias a la valiosa labor de maestros como Alberto Zedda (1928-2017), gran rossiniano y del que me considero su discípulo, se comenzó a revalorizar. Cada vez hay mejores cantantes capaces de abordar este repertorio y hay muchos jóvenes que están estudiando en academias especializadas en la obra de este compositor italiano. En el elenco internacional, por ejemplo, tenemos a José María Lo Monaco (Angelina), una de las mezzosopranos del momento", añade Pérez Sierra.

Una apuesta familiar

Es sabido que Rossini fue una verdadera máquina de componer óperas. Entre 1817 y 1821 produjo 13 títulos y concibió "La Cenerentola" en apenas 24 días. Dada la premura con que se estrenó, en enero de 1817, ni el mismo músico italiano quedó conforme con el resultado.

"Rossini hizo varias revisiones. En su estreno en Roma, por ejemplo, hubo varios números escritos por su discípulo Luca Agolini y lo que él hizo, en ediciones posteriores, fue reemplazar estas colaboraciones por su propia música. Para las presentaciones en el Municipal de Santiago utilizaré la edición crítica de Alberto Zedda que, entre otros pasajes, incluye el aria de Alidoro: ' Là del ciel nell'arcano profondo' que, por mucho tiempo, cayó en desuso", explica José Miguel Pérez, quien puntualiza que "La Cenicienta" es un dramma giocoso . "Erróneamente está considerada como ópera buffa . No es una ópera para reír, sino para sonreír. Nos puede dar ternura, nos puede hacer sonreír su final feliz, pero la verdad es que todo es muy dramático".

El director agrega que Rossini tiene un trasfondo moral muy moderno y que "La Cenicienta" es, fundamentalmente, una obra moral y social. "El músico desprecia la belleza para hacer triunfar la bondad y, al final, volvemos a una cuestión bíblica: los últimos serán los primeros. A Rossini le dio lo mismo que no existiera un hada madrina. Optó por darle realce a un maestro, a un personaje como Alidoro, que es una suerte de Deus ex Machina que lo controla todo, una figura entre lo humano y lo divino".

El régisseur franco-argentino Jérôme Savary falleció en 2013, pero los que asistan a las funciones en el Municipal tendrán la oportunidad de apreciar uno de sus trabajos más atractivos y aplaudidos. Su producción de "La Cenicienta" se estrenó en la década de los 90 en Ginebra y luego ha recorrido otros escenarios de primera línea, como la Ópera de París. "La Ópera de Rennes decidió reponerla con una escenografía más acotada, pensada para teatros no tan monumentales como el de París, y esa es la versión que veremos en Santiago", comenta la asistente histórica de Jérôme Savary, Frédérique Lombart, quien se encuentra en nuestro país para la reposición de este título.

"Jérôme siempre decía que quería una puesta en escena clásica, que no pasara de moda. En el libreto original no hay calabaza, ni carruaje, ni zapato de cristal, pero él quiso dejar algunos guiños al mundo de Perrault, ciertos elementos mágicos propios de un cuento de hadas. Este es un espectáculo familiar. La escenografía es bellísima y fue diseñada por un importante artista veneciano, Ezio Toffolutti, quien recreó una estética muy propia del siglo XVIII, con detalles e ilusiones ópticas", puntualiza Lombart.

Más información de fechas y valores en Municipal.cl.

"Despacito" se consolida como el mayor éxito de la era streaming

El Mercurio

El video de la canción de Luis Fonsi podría convertirse en el más visto en YouTube. Santiago es la tercera ciudad en el mundo que más ha reproducido al artista en esa plataforma.  

JOSÉ VÁSQUEZ 

El fenómeno es global y ya hizo historia: "Despacito", la canción que Luis Fonsi grabó junto a Daddy Yankee, sumará un nuevo logro en un recorrido que ya la convirtió en el mayor éxito de la era streaming .

Se espera que esta semana el videoclip del tema, lanzado el 13 de enero, derroque a "See you Again", de Wiz Khalifa y Charlie Puth, que recientemente se había coronado como el más visto en YouTube. Este último tardó más de dos años en superar al gran suceso de la plataforma, "Gangnam Style", del surcoreano Psy, que reinó durante casi cinco años y ahora ha sido relegado al tercer lugar.

El contador no se detiene y el hit de Fonsi crece a un ritmo de dos millones de reproducciones por hora. Hasta la noche de ayer, "Despacito" superaba las 2.965 millones de vistas, una distancia de poco más de 22 millones con "See you Again". Es cuestión de días para que "la canción del año" sea la nueva soberana de YouTube.

En cifras globales y sumando todas las plataformas de streaming , "Despacito" es la número uno de la historia, con más de 4.600 millones de ejecuciones, hasta el último conteo realizado en julio. En 35 países alcanzó el primer lugar y sigue camino a romper el récord de permanencia en el ranking Billboard Hot 100, donde ha estado al tope durante 11 semanas, con el remix del tema que incluye a Justin Bieber. La canción "One Sweet Day", de Mariah Carey con Boyz II Men, logró estar entre 1995 y 1996 por 16 semanas al tope de las listas, una marca que hasta ahora nadie ha podido superar.
Por ahora, el mayor éxito en español de la publicación sigue siendo Los del Río y su "Macarena", que lideró durante 14 semanas el ranking Hot 100.

El aporte de Chile

El éxito del puertorriqueño Fonsi es indiscutible, y Santiago, un mercado pequeño dentro de la industria mundial, ha tenido una importante participación en él. La capital de Chile es la tercera ciudad en el mundo que más ha reproducido sus clips en YouTube, más de 68 millones de veces, detrás de Bogotá (98 millones) y Ciudad de México (89 millones).

El éxito en territorio nacional se podría ver influido, además, por las dos temporadas en las que el cantante participó de la versión chilena de "The Voice". En otras plataformas de streaming, como Spotify, España y nuestro país fueron los dos primeros territorios donde "Despacito" alcanzó el número uno de los listados, prácticamente apenas se estrenó.

En Spotify, "Despacito" (en su versión de Luis Fonsi con Daddy Yankee) se ha escuchado más de 36 millones de veces en Chile, lo que es equivalente a que cada habitante del país la haya reproducido en dos ocasiones. El remix con Justin Bieber, que se lanzó hace tres meses, ya suma más de 8 millones de reproducciones. A nivel global, la canción fue destronada tras 14 semanas en el primer lugar del ranking por "Mi gente", de J Balvin, que se convirtió en el primer tema completamente cantado en español en alcanzar esa posición.

En concierto 

Luis Fonsi se presentará durante octubre en Chile: el 7 en Concepción, el 9 en Viña del Mar, el 11 y 12 en el Movistar Arena y el 14 en Antofagasta.


 Otras versiones
La semana pasada, tanto Luis Fonsi como Daddy Yankee criticaron duramente al Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por usar la base de la canción, con otra letra, para una campaña política por la Asamblea Constituyente, que se realizó el domingo 30. El gobernante hizo caso omiso a las quejas y continuó haciendo uso del tema, aludiendo a una "persecución mundial" contra él y su país.
La suya es solo una de las versiones más recientes de la canción, que tiene numerosas interpretaciones virales dando vueltas por internet. Entre ellas llamó la atención una adaptación "folclórica", hecha por la cantante peruana conocida como la Tigresa del Oriente y su pareja, Elmer Molocho. El video de precaria producción causó burlas en redes sociales.

Otros que han explotado el tema han sido un grupo de actores italianos de la productora audiovisual The Jackal, especialistas en éxitos virales, que han parodiado "Despacito" en tres videos, en uno incluso contaron con la participación de Fonsi. El más reciente propone que todos los éxitos musicales de la temporada actual se pueden cantar sobre la base de la taquillera canción.

martes, agosto 01, 2017

Claudio Narea y los Indicados en vivo

Comunicado de prensa

Claudio Narea, icónico guitarrista de la escena nacional, se presenta en vivo en SCD Plaza Egaña junto a su afiatada banda Los Indicados, presentando canciones de todos sus proyectos. Los Prisioneros, Profetas y Frenéticos y su carrera solista son parte de la revisión que el grupo realizará este viernes junto a quienes asistan.

Las entradas están disponibles por sistema D Ticket, en el siguiente link:
http://www.dticket.cl/evento/930/CLAUDIO-NAREA-Y-LOS-INDICADOS

Valores: $6.000 anticipada, $8.000 puerta.

Inti-Illimani Nuevo (De Los Hermanos Coulón) en tres momentos: Bodas de oro, tributo a Violeta Parra y disco sinfónico

Jorge Coulón, Marcelo Coulón y Manuel Meriño
El Mercurio

La banda celebra este viernes 50 años de carrera en el Teatro Caupolicán. A mediados de agosto estrenarán el tributo a la folclorista "El canto de todos" y a fin de año grabarán un álbum inédito.  

José Vásquez 

El viaje de Inti-Illimani Nuevo fija el camino primero hacia el pasado, en un recorrido que finalizará la temporada apuntando al futuro.

La banda inicia un agitado agosto este viernes en el Teatro Caupolicán con el concierto "De pie, cantar, 50 años de andar", espectáculo con el que celebrarán sus cinco décadas sobre el escenario y dos semanas después -aún no definen el día- lanzarán el disco "El canto de todos", donde voces desde Silvio Rodríguez a Mon Laferte, reinterpretaron el cancionero de Violeta Parra.

El año, cuenta Manuel Meriño, director musical del grupo de los hermanos Jorge y Marcelo Coulón, finalizará con la banda en el estudio para un proyecto mayor: el registro sinfónico de una obra inédita. "Es un disco que obedece a un proceso de necesidades artísticas", dice Meriño.

Junto a Congreso

"Queremos hacer un resumen, dentro de lo posible, de nuestra historia", cuenta el director musical sobre un show que tendrá a Congreso como invitado, pero bajo una modalidad especial. La estructura del espectáculo considera una mixtura de los conjuntos, que además de interpretar sus repertorios por separado -la banda de Pancho Sazo tendrá un breve momento sobre el escenario en solitario- los tendrá reunidos para tocar las canciones más representativas de cada banda. "Estaremos con ellos porque hemos tenido por años una relación de admiración y compromiso mutuo", dice el artista.

Meriño señala que ese día será un momento ideal para estrenar un nuevo adelanto del disco que grabaron para tributar a Violeta Parra. "Con Pancho (Sazo) y Roberto Márquez grabamos 'Miren como sonríen'. Isabel Parra también participó, pero lamentablemente ella no podrá asistir, porque estará en París en esa fecha", se lamenta el músico.

En el álbum, que está en proceso de fabricación, participaron Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Joan Manuel Serrat y Mon Laferte, entre otros. El miembro de Inti-Illimani Nuevo cuenta que la elección del repertorio se hizo en conjunto con los invitados. "A Mon Laferte le propusimos 'Qué he sacado con quererte' y ella aceptó inmediatamente. A Serrat le planteamos cuatro temas y él optó por 'Volver a los 17'. Las versiones variaron de sus grabaciones originales, tratamos de intervenir más de lo que habitualmente se hace con la música de Violeta", anticipa el músico, quien espera realizar pronto un concierto de lanzamiento de este álbum, aunque sabe que las opciones de contar con todos quienes participaron en el álbum dificultan su deseo. "Hacer algo así con Silvio y Milanés ya sería casi impagable. A ver si a futuro podemos hacerlo de alguna manera".

El conjunto quiere cerrar 2017 grabando un ambicioso proyecto sinfónico en el estudio, que se desmarca de las participaciones orquestadas que han realizado anteriormente. "Lo que habíamos hecho antes era vestir con ropajes sinfónicos las canciones de Inti. Ahora estamos haciendo una serie de canciones, que tengan que ver unas con otras como una unidad que permita presentar esta obra como un todo", dice Meriño, "Una obra unitaria que debe ser tocada en un orden específico", adelanta sobre el álbum que vería la luz el próximo año.

Lucybell vuelve con su disco más reposado

El Mercurio

Claudio Valenzuela habla del proceso de "Magnético", su primer álbum de estudio en siete años y la gira que lo trae de regreso a Chile.  

José Vásquez 

Claudio Valenzuela se oye feliz al teléfono desde Boise, la capital de Idaho en Estados Unidos, que limita con Canadá. El vocalista de Lucybell lleva casi dos años instalado en la ciudad que cambió por Los Angeles, buscando una mejor calidad de vida para su hijo, que está pronto a cumplir tres años. "Acá es bien extremo, ahora que es verano no bajamos de los 35 grados, pero en invierno estamos por más de un mes bajo cero", cuenta el cantante que está próximo a viajar a Chile, para iniciar una nueva gira con la banda.

Aunque nunca han dejado de tocar, este es el primer tour de Lucybell en siete años con un disco largaduración. Hace dos semanas lanzaron "Magnético" y ahora el plan es, por lo menos en el concierto en la capital, del 13 de agosto, en CasaPiedra, interpretar el álbum completo. "Hay que ir viéndolo en cada show, pero la gente se ha identificado con los temas de forma transversal", dice Valenzuela.

"Magnético" ha despachado singles como "Por amor" y "Cuando me acerco a ti", mezclados por Alain Johannes -hijo de Danny Chilean, sobrino de Peter Rock y músico venerado por todo el rock alternativo estadounidense-. "Existía la idea de poder sumar su visión. Él mezcló esos temas y quedaron muy potentes, suenan increíble", dice el músico, disfrutando el resultado de un trabajo que decidieron dejar madurar, tomándose todo el tiempo que sintieran necesario.

"Siempre habíamos hecho nuestros discos apurados y ahora decidimos hacer todo lo contrario. Quisimos tomarlo con calma. Después de la gira con el sexteto -donde invitaron a todos los miembros que han pasado por la banda-, de celebrar los 20 años de 'Peces' y 'Viajar' y de lanzar un EP como 'Poderoso', quisimos tomarnos el tiempo para remasticar los temas, darles vuelta y también intercambiar instrumentos. Todo esto fue muy importante para el desarrollo del disco", cuenta Valenzuela, sobre un trabajo que grabaron en distintos períodos, a distancia y también juntos, con Cote Foncea y Eduardo Caces, que viven en Chile. El vocalista cuenta que aprovecharon hasta instancias como las pruebas de sonido de sus conciertos para ensayar los nuevos temas que iban a quedar en el disco.

La gira de Lucybell comienza este jueves, en Antofagasta, y pasará por Iquique, Copiapó, Coquimbo y Puerto Montt, entre otras ciudades. Además de próximas fechas en Perú y México.


"La gente está tan fascinada con sus juguetes que no pone atención al arte"

El Mercurio

El legendario periodista estadounidense David Fricke visitará Chile por primera vez, para dictar una cátedra sobre 1967, el año que cambió el rumbo de la música popular. "Hoy las cosas cambian todos los días, pero dejan una huella menor", dice.  

Guillermo Tupper . 

En julio de 1968, David Fricke (65) asistió a su primer concierto. En el estadio John F. Kennedy de Filadelfia, su ciudad natal, vio a Pink Floyd, quienes hacían su primera gira con David Gilmour. "Tocaban un puñado de bandas y la entrada costaba un dólar", relata a "El Mercurio". "Ellos (Pink Floyd) eran el acto de apertura y, simplemente, me volaron la cabeza. Es algo que pasa una y otra vez: escuchas algo como una experiencia nueva y te señala un camino que, quizás, no sabes exactamente lo que es. Pero te das cuenta que quedarte quieto no es una opción".

Cuando ya tenía una pequeña colección de cinco discos, Fricke supo que quería ser periodista de música. Sin embargo, no sabía cómo hacerlo: a finales de los 60 ya existían escritores de rock, pero ninguno de ellos ganaba dinero. "No era algo que hacías como una carrera, sino como una aventura o un llamado", dice. "Ahora puedes ir a la escuela y tener cursos sobre historia del rock, pero eso no existía. Si querías hacer de esto tu vida, simplemente tenías que vivirlo, que es lo que yo hice. Apenas terminé la universidad, empecé a tomar trabajos relacionadas con la música: fui el secretario de un festival, hice relaciones públicas para un bar, escribí para un diario local y luego para otro. Y no me rendí (risas)".

En 1977, cuando todavía vivía en Filadelfia, Fricke publicó su primer artículo en la revista Rolling Stone. Dos años después se convirtió en uno de sus críticos de discos, luego en su editor musical -entre 1992 y 1995- y, desde hace una década, ocupa el cargo de editor senior . En las últimas tres décadas fue artífice de varios de los artículos más memorables de la publicación fundada en San Francisco. Entre ellos, una reveladora entrevista con Kurt Cobain seis meses antes de su muerte; un viaje con Mick Jagger y Keith Richards a Marruecos, en 1989, y una extensa conversación con Patti Smith, con quien pasó dos días en Detroit.

Además de sus dotes como entrevistador -también colaboró en medios como Melody Maker, MOJO y The New York Times-, Fricke concita el respeto unánime de los músicos. Cuando R.E.M. anunció su separación, la banda lo eligió a él para contar los detalles del quiebre. Y era, quizás, el único crítico de rock al que Lou Reed le contestaba el teléfono sin propinarle insultos. Sus notas aparecen en compilados y reediciones de álbumes históricos -desde Led Zeppelin y The Velvet Underground, hasta Metallica y Frank Zappa-. Y su rostro -con aquel inconfundible corte de pelo taza- es requerido cada vez que los documentalistas buscan un experto que los ponga en contexto.

"En la película 'Casi Famosos', la banda piensa que el reportero es 'el enemigo'", dice Fricke. "Pero, en realidad, el personaje no es el enemigo, sino que quiere saber más. ¡Es una pasión para él! Está ahí para conectar y eso es lo que yo hago. Los músicos que he llegado a conocer se dan cuenta de que no estoy aquí para robar su alma. Estoy aquí para aprender algo y compartirlo. Incluso si es algo oscuro, como las adicciones, no les hago preguntas porque quiero hacerles sentir mal, sino porque esa es la historia. Y, con suerte, lo que saldrá de esa historia será algo conmovedor y revelador que será más grande que el hombre mismo".

El año cero

Invitado por Encuentros El Mercurio, con el apoyo de Banco Bice, Moller y Pérez Cotapos y Universidad San Sebastián, este jueves 3 de agosto, Fricke dictará una conferencia en el Teatro iF (ver detalles en el recuadro). En "1967: A 50 años de la revolución del rock", el periodista se explayará sobre la inolvidable explosión creativa de aquel año junto al ingeniero en sonido y conductor radial Hernán Rojas. "Espero escuchar lo que está pasando musicalmente en tu cultura", anuncia. "Quiero conocer más allá de Víctor Jara. Estoy preparado para aprender. Le dije a Hernán: si vamos a hablar de 1967, también quiero hablar de lo que estaba pasando en Chile, porque ese año fue un año para todos".

Además de ser el año del "verano del amor", 1967 timbró álbumes que cambiaron el rumbo de la música popular. Entre ellos, "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band", de The Beatles; "The Piper at the Gates of Dawn", de Pink Floyd; "Are You Experienced", de Jimi Hendrix Experience, y el debut homónimo de The Doors. "Pero también tenías a Motown (el sello de música negra de Detroit) en su mejor momento; 1967 fue un año peak para Stax (sello de soul, blues y jazz con base en Memphis). Otis Redding pasó de ser una estrella de rhythm and blues a conectar con las radios pop con la canción '(Sittin' On) The Dock Of The Bay'. Y, por supuesto, también tenías el Monterey Pop Festival, el primer gran festival de música pop que estaba diseñado para darle vitrina a la música nueva".

En 1967, Fricke era un adolescente de 15 años, que vivía en Filadelfia. En mayo de ese año escuchó por primera vez "A Day in The Life", de The Beatles, cuando una radio local contactó a alguien de Londres que tenía una copia de adelanto de "Sgt. Pepper's" y pasaron el disco completo por teléfono. Dos semanas más tarde escuchó "Purple Haze", de Jimi Hendrix. "En ese año, las cosas parecían cambiar, y ser excitantes, literalmente, todos los días", dice. "Hoy las cosas cambian todos los días, pero dejan una huella menor. Una semana eres una estrella de YouTube, pero a la siguiente estás terminado. No estoy seguro de que, realmente, hayamos resuelto cómo hacer un arte duradero en una cultura que pareciera tener una menor capacidad de atención".

-¿Por qué 1967 es el año más importante?
"No es solo por lo que ocurrió en la música pop. También es por el hecho de que la música nació en una época, y en un año, en que muchas cosas estaban ocurriendo alrededor de ella. La música lo reflejaba y, en realidad, estaba empujando la historia. Las canciones influenciaban a las personas para tomar medidas y las canciones también reflejaban las acciones que la gente hacía. El feminismo todavía no era una palabra, pero no había duda que las mujeres crecieron viendo todo lo que ocurría alrededor de ellas, particularmente con los derechos civiles, y pensaron: 'hey, ¿dónde están los míos?'. En cierto sentido, lo que 1967 hace es que resume no solo todo lo que ocurre en un año, sino que representa un pico de optimismo que marcó todo lo que ocurrió después de esa fecha".

El arte y la tecnología

Desde finales de 1968, cuando compró sus primeros números, Fricke tenía el sueño de trabajar en Rolling Stone. Fue el inicio de un largo camino, que lo elevó al panteón de las grandes plumas de la revista, con Lester Bangs, Greil Marcus, Hunter S. Thompson y Paul Nelson. "Un impacto fundamental que tuvo Rolling Stone sobre mí fue que me hizo querer escribir sobre música y, ojalá, hacerlo con su integridad e impacto".

En octubre de 1993, el periodista fue uno de los últimos que entrevistó a Kurt Cobain. Fue en un hotel de Chicago, en plena gira del disco "In Utero". "Hablamos más de dos horas, todavía tengo las cintas originales", recuerda. "El segundo concierto que había dado Nirvana no había sido bueno, al punto que ni siquiera tocaron 'Teen Spirit'. Aún así, él (Cobain) todavía estaba dispuesto a hablar largo y tendido. Él venía saliendo de rehabilitación y tenía un claro sentido de sí mismo que, obviamente, cambió seis meses después. Yo esperaba con muchas ganas tener otra conversación con él y eso nunca ocurrió. Y, a nivel personal, esa fue una de las tragedias".

-¿Cree que veremos otro fenómeno como Los Beatles o Nirvana, en términos de su impacto en la sociedad?
"Es algo que no se debería descartar. Este tipo de cosas sucede cuando no estás mirando. Cuando Nirvana apareció, pilló a todo el mundo con los pantalones abajo. Todo el mundo decía 'el rock está muerto', y Kurt Cobain, Eddie Vedder y el resto dijeron: 'no, en realidad, no lo está'. Otis Redding o Jimi Hendrix no pueden aparecer de nuevo, porque ya no están aquí. Pero las personas que aprendieron de ellos, tal vez aprendieron algo tan profundo, que van a cambiar todas las cosas de nuevo. ¡Eso es lo que hicieron Los Beatles! Chuck Berry, Elvis, Buddy Holly y Ruth Brown cambiaron las cosas en una dirección. Los Beatles escucharon esos discos y decidieron: 'esta es la forma en que nosotros queremos hacerlo'. ¡Lou Reed era un fan del doo-wop y lo transformó en algo completamente diferente! Pienso que hoy el impacto se ha diluido un poco por la influencia de la tecnología y los medios. La gente está tan fascinada con sus juguetes que no pone atención al arte. Cuando se aburran de sus juguetes, ahí es cuando el arte va a tener un efecto".

 "Lou Reed pensaba que los periodistas eran tontos".

Hendrix, el mejor: "El año 2003 hice una lista de los 100 mejores guitarristas de la historia para Rolling Stone. Jimi Hendrix fue el número uno. En lo que a mí respecta, es el más grande de todos los tiempos y todo el resto es el número dos. Él representa algo que fue tan profundamente nuevo, excitante y expresivo en el instrumento, que hizo que yo mismo quisiera aprender a tocar guitarra. Y él fue gran parte del motivo por el que quise escribir sobre música".

El sargento Pimienta: "'Sgt. Pepper's' es un disco con el que, ahora, la gente tiene opiniones divididas. Fue un disco concebido en un período muy optimista y experimental. Los Beatles eran el grupo pop más grande del mundo y salieron con un disco que era profundamente distinto a cualquier cosa que habían hecho y que también parecía representar una cultura juvenil que estaba al borde de algo transformativo y definitivo. Conozco personas que ahora dicen que 'Sgt. Pepper's' fue la muerte del rock, porque tiene muchos violines. '¿Dónde están las guitarras eléctricas y el fuzzbox ?'. Yo digo, 'hey, el hombre no se mira solo por la distorsión'".

Lou, el cascarrabias: "A comienzos de los 80, entrevisté por primera vez a Lou Reed. Años después, volví a la carga para un artículo en Rolling Stone. Y él dijo: 'en el otro artículo pusiste tal y tal cosa y no era verdad'. Me hizo pasar un muy mal rato por el hecho de ser periodista, cosa que le encantaba hacer con los periodistas en general. Yo le dije: ' man , no quiero que sientas como que te estoy insultando. Si quieres que me vaya, me voy'. Y él me miró y dijo: 'ok. Hazme una pregunta' (risas). La entrevista fue bastante decente y, posteriormente, tuvimos otra conversación. Después de eso, nos llevamos bien. No era que él no tolerara a los periodistas, sino que no toleraba a los tontos. Y él pensaba que muchos de los periodistas que lo abordaban eran, básicamente, tontos. Él se dio cuenta de que a mí me importaban la música y el arte, y que respetaba lo suficiente al artista como para hacer la entrevista de una forma en que esta fuese un resultado mutuo".

David Fricke en Chile

Jueves 3 de agosto, a las 20 horas, en Teatro iF (Avenida Italia 850, Providencia). Venta de entradas en www.encuentroselmercurio.cl. Valores Socios Club de Lectores: $8.000. Público general: $10.000.

Juan Pablo González cierra cien años de música popular chilena

El Mercurio

La investigación que iba a desembocar en el esperado tercer volumen de la "Historia social de la música popular en Chile" experimentó un giro en el camino. El académico de la Universidad Alberto Hurtado elaboró, en cambio, un trabajo de corte musicológico reunido en el libro "Des/encuentros en la música popular chilena. 1970-1990", donde completa la serie y comienza a hablar derechamente de "música chilena". Aquí, sus impresiones, apuntes y críticas, después de escribir de un siglo.  

IÑIGO DÍAZ 

"El músico chileno es tal vez uno de los más completos en repertorio. Nosotros tocábamos todas las cosas que venían de afuera", decía el gran pianista Valentín Trujillo en un ejercicio de memoria. En un ejercicio de historia, el musicólogo Juan Pablo González ratifica la idea.

"Somos como políglotas musicales. Nuestros músicos tienen gran versatilidad y una cultura musical muy grande para asimilar estilos, one step, foxtrot, bolero, tango, cumbia. Sabemos que un 80 por ciento de lo que se tocaba aquí eran ritmos prestados y por eso estuvimos hablando mucho tiempo de 'música en Chile'", dice el académico de la Universidad Alberto Hurtado, otra vez al frente de la agenda como el nombre principal en los estudios de música popular.

Toda esta semana, González estará en el III Congreso de la Asociación Regional para América Latina y el Caribe de la Sociedad Internacional de Musicología, que tendrá lugar en la Universidad Católica de Santos, en Brasil. Hasta allí llega para dar una conferencia y presentar su nuevo libro, "Des/encuentros en la música popular chilena. 1970-1990" (Ediciones Universidad Alberto Hurtado). En Chile se lanzará en la feria Primavera del Libro, que se realiza en octubre en Providencia.

Si bien González ha permanecido activo en la publicación de trabajos en la última década, este no es un libro cualquiera. Es el título que viene a cerrar el círculo de una investigación iniciada en 1999 y que dejó dos biblias tituladas "Historia social de la música popular en Chile".

"Cuando se escribe una historia social de la música estamos inevitablemente tomando muchos ángulos de observación. Se habla de todo lo que en Chile circula, sea chileno o no. En una historia social hay que apuntar a lo que la gente escucha, consume, le gusta, compra, baila y con ello forja su identidad", dice González acerca de los tomos transversales y con características de estudios de divulgación, que elaboró desde la Universidad Católica en 2004 y 2009. Abordaban los períodos 1890-1950 y 1950-1970, respectivamente, y allí trabajó con el historiador Claudio Rolle y el músico Óscar Ohlsen. "En este nuevo libro comenzamos a hablar entonces de 'música chilena'", agrega.

"Des/encuentros..." representa de paso un golpe de timón en la mirada que el autor había tomado en esos volúmenes previos. Ya no se trata de una historia social sino de musicología e historia. El proyecto de investigación, que como los predecesores contó con financiamiento Fondecyt, se había iniciado hace tres años con la idea de completar esa historia social. Para ello, González convocó a un equipo de tesistas, pero en el trayecto se encontró con una sobrepoblación de fuentes, prensa activa y todo tipo de libros sobre música popular chilena de fines del siglo que lo hizo cambiar de planes.

"Aquí no estás descubriendo nada como lo hicimos antes, ni a Illapu ni a Los Prisioneros. No estás encontrándote con el primer disco de Electrodomésticos, ni con Violeta Parra en sus versiones. Antes hicimos una serie de hallazgos, pero aquí estaba todo muy vigente. Entonces decidí volver a la musicología, la disciplina en la que yo me desenvuelvo. Toda esta apertura que se produce en el medio me permitió retomar el estudio académico de los fenómenos musicales", señala.

El libro nació en el contexto de debate de la obligatoriedad del 20 por ciento de la música chilena en las radios. Juan Pablo González se mantuvo entonces activo a través de cartas a diarios o programas de conversación. "Me juego por una crítica: no se podía definir por ley qué era música chilena, porque estamos en un terreno cultural. Música chilena podía a la larga ser una sinfonía de Mozart tocada por chilenos. Es una ley que favorece al músico chileno, lo que es muy importante. En este libro quiero dar las condiciones para definir qué es música popular chilena", dice.

En diez capítulos, González recorre la música popular durante las friccionadas décadas del régimen militar. En su origen, cada uno fue una conferencia que el musicólogo presentó en seminarios y que luego se convirtieron en artículos publicados en diversas revistas académicas, en Francia, España, Brasil, o Israel. Luego se reescribieron como ensayos musicológicos.

La década larga

"El libro concatena la última versión de todos los capítulos. Escribí en España, en todos lados, en trenes. A veces me pasaba de la estación y tenía que devolverme. Fue complicado hacerlos porque son décadas significativas para mí. Es mi juventud y son mis años de formación. Yo estuve ahí. Son las décadas en que tengo memoria, y la memoria es sagrada. Pero yo no quiero hacer memoria: quiero hacer historia", dice.

Esa historia del período está representada en la explosión de la música andina, el rock como suministro continuo y la música de fusión, una de las tendencias más productivas de los tiempos modernos. González aborda además temas como la historia frente a la memoria, y la memoria frente al olvido, y de paso analiza la construcción de un repertorio de tipo canónico a través de trece canciones de los 80.

"Hay una década larga de los años 70, que es clave. Comienza en 1968, cuando la música del ámbito folclórico se separa como coletazo de los caminos irreconciliables de la Guerra Fría, y que desembocan en la crisis de 1973", refiere González.

"Hasta entonces todos los músicos andaban juntos. Conviven la música típica, la proyección folclórica, el Neofolklore y la Nueva Canción Chilena. El gran promotor era René Largo Farías, que arma giras al sur donde iban Violeta Parra y Pedro Messone, que eran amigos. Después, en sus festivales, Ricardo García quiere juntar a Los Quincheros con Quilapayún. Eso se rompe el 68", dice.
Su hito final de esa década larga y determinante en los encuentros y los desencuentros es la canción "La voz de los 80", de Los Prisioneros, escrita en 1983, que coincide con las movilizaciones contra el régimen militar.

-Usted habla aquí de una música chilena propiamente tal. ¿No existió nunca antes?
"Indudablemente lo que logró la Nueva Canción Chilena fue una genuina música chilena, porque produjo un encuentro. Hay ahí una mezcla, un fenómeno de fusión e integración, donde no importaba que se usara cuatro venezolano, charango boliviano, tiple colombiano o bombo argentino. La crítica de los folcloristas más conservadores de la época era 'cómo van a hablar de canción chilena si son ritmos e instrumentos extranjeros'. Pero ese no era el punto. El punto era que estos músicos estaban integrando y transformando músicas distintas que venían desde fuera. Eso es un aporte chileno porque no estaba ocurriendo ni en Venezuela, ni en Colombia, ni en México, ni en Argentina. No quiero decir que la Nueva Canción sea la primera música chilena porque la realmente primera tiene que ver con la urbanización del folclor, lo que hacen los grupos de huasos en los años 20, que ya no es el folclor puro del campo, sino el folclor puesto en un escenario y en un disco y que es producido. Eso ocurre hasta los años 60, cuando será entendida como la música popular chilena propiamente tal.

-¿Desencuentro es una mala palabra?
"El Golpe fue un desencuentro brutal, eso es innegable. Pero eso también provocó un encuentro. Más allá de lo horrible que vivieron los músicos de la Nueva Canción Chilena exiliados, esa vida en Europa les permitió florecer. Si Víctor Jara hubiera sido exiliado, sin duda hubiera sido un músico mundial. Después del bando militar que prohibió los instrumentos andinos vino un boom de la música andina. Esas son las cosas que yo busco, paradojas, contradicciones".

-¿El análisis de la historia de la música queda resuelto con este tercer libro?
"Existe una deuda en los tres libros, donde se analizan los fenómenos musicales, los músicos y sus creaciones. Pero siempre quedó fuera el sonido. Ya estoy formulando un proyecto para escribir la historia de la década de 1990 en un cuarto libro, completamente en la línea de la 'música chilena' y no de la 'música en Chile'. Eso me permitirá trabajar con ingenieros de sonido".

-¿Existe una musicología sobre música popular?
"Desde que hice mi tesis sobre música popular en los años 30 todo fue complicado. La musicología ha estado siempre vinculada a la música docta. Era difícil estar en el Conservatorio donde por un lado estaban los musicólogos estudiando la música de la Catedral de Santiago, por otro los intérpretes estudiando a Beethoven y por otro los compositores estudiando a Ligety. Y tú estás estudiando un foxtrot, una tonada de Los Cuatro Hermanos Silva, o a Armando Carrera, 'el rey del shimmy'. Hoy día hemos evolucionado y la música popular está en la academia con nuevos nombres que están haciendo sus estudios".

Fabio Biondi, figura de la música antigua, habla de su debut en Chile

El Mercurio

El programa incluye obras de Corelli, Geminiani y Locatelli.
Hace 27 años fundó Europa Galante , conjunto que impuso una nueva manera de entender y de tocar la música del Barroco y del Clasicismo. Este martes, en Santiago, interpretarán "Las Cuatro Estaciones" de Vivaldi.  

Romina de la Sotta Donoso 

Será la primera vez que actúen en nuestro país. Llegan con 36 discos y decenas de premios, entre ellos, tres Diapason d'Or. Cuando Fabio Biondi (1961) fundó Europa Galante, en 1990, impuso un nuevo punsto de vista en la interpretación histórica. Se han presentado en todas las salas importantes del mundo y han rescatado un sinnúmero de composiciones y óperas, con gran aceptación del público.

La temporada de la Fundación Beethoven los trae ahora a Chile. Este lunes darán un concierto para estudiantes en el Teatro Centro Cultural Carabineros de Chile y el martes actuarán en el Teatro Municipal de Las Condes (Fundacionbeethoven.org).

Igualmente, se presentarán en la Viña Santa Rita, en Alto Jahuel: el miércoles ante escolares y el jueves para público general (Museoandino.cl). Además, Biondi dará una clase magistral en el Instituto de Música UC.

El plato fuerte de sus conciertos será "Las Cuatro Estaciones" de Vivaldi. Biondi dirigirá la obra desde el violín solista. "Ya no las tocamos como al principio, por conocimiento y por evolución humana", comenta, en perfecto español, el artista desde Valencia, donde reside ahora que es co-director musical del Palau de les Arts. "Los descubrimientos sobre la articulación de los últimos años han sido muy importantes. Al inicio tocábamos muy articulado y muy corto, pero hemos comprendido que no se tocaba solamente así, y ahora podemos presentar esta música de forma no tan radical como al principio, pero un poco más clásica", dice.

"En estos 30 años muchas cosas han cambiado. Hemos relativizado la idea de una reproducción de la autenticidad, pero buscamos una idea más próxima al compositor, sobre todo en el sonido, en la forma de ver el fraseo musical, y respetando los tratados de época. Tocando con instrumentos de época, por supuesto, pero sin olvidar, cosa que al principio no era tan clara, que somos hombres del siglo XXI y que eso lo filtra todo".

-¿A qué se debe que "Las Cuatro Estaciones" de Vivaldi sea tan, pero tan famosa?
"Es una pieza increíble y maravillosa, siempre la hemos tocado con mucho entusiasmo, pero yo mismo me pregunto por qué pasó esto con 'Las Cuatro Estaciones' y no con otros Conciertos que son de la misma calidad. Creo que es algo casual. En todo caso, la música programática suele ser atractiva, especialmente cuando reproduce la naturaleza. Sin embargo, más que pájaros y tormentas, yo veo amor, rabia y fragilidad y por eso la llamo 'Las Estaciones del Alma'"(ríe).

El hit de Vivaldi, que también es el hit del Barroco veneciano, será contrastado con tres piezas cumbre de la otra escuela barroca italiana esencial: la romana. Se trata de tres Concerti Grossi , forma concertante en que un trío o cuarteto hace la parte solista, y una orquesta de cuerdas hace el acompañamiento.

Partirán con el Concerto Grosso Op. 6, N°4, en Re Mayor, de Arcangelo Corelli, compositor que fue el más reeditado antes de que apareciera Haydn. "Es un imprescindible, porque es el padre del violín del siglo XVIII y desarrolló hasta la perfección la forma del Concerto Grosso ", apunta Biondi. Los otros dos elegidos son alumnos de Corelli. De Francesco Geminiani tocarán su Concerto Grosso Op. 3, N°2 en Sol Menor.

De Pietro Locatelli, en tanto, presentarán su Concierto Grosso Op. 1, N°5: "Paganini, muy joven, empezando su carrera de violinista, decía 'Quiero ser más virtuoso que Locatelli'. A fines del siglo XVIII, Locatelli era la referencia del virtuosismo en el violín. Sin embargo, dejó su carrera para quedarse en Ámsterdam y difundir la música con una gran biblioteca y organizando conciertos para amateurs ".

-Usted ha dicho que lo fundamental es buscar el lenguaje original de la música. ¿Cómo ha sido ese camino?
"Hemos profundizado en eso. Al principio se han cometido varias equivocaciones; no se ha considerado cuán importante fue la improvisación ni que esta fue un marco distintivo de la calidad de los intérpretes en los siglos XVIII y XIX. La ornamentación es transformar un fraseo musical y hacerlo más bello, pero hay que conocer su tipología y contextualizar cada caso, pues cuando el fraseo original es muy bello hay que respetarlo; existen melodías tan bonitas, que no se pueden ornamentar".

Disco rescata los primeros Cuartetos de cuerdas de América Latina

El Mercurio

Obras escritas en 1820 por Pedro Ximénez Abrill Tirado, "el Rossini de América".
Cuarteto Surkos grabó tres piezas recién redescubiertas.  

Romina de la Sotta Donoso 

Mañana, en la Embajada de Perú en Santiago, Cuarteto Surkos presentará en vivo "Primeros cuartetos de América", disco que reúne tres piezas de Pedro Ximénez Abrill Tirado (1784-1856), un músico peruano apodado "el Rossini de América", por el gran impacto que tuvo en vida. El CD contó con un Fondo de la Música (Surkos.com) y para que fuera posible grabar estas obras, que llevaban 200 años sin tocarse, se concatenaron varias fortunas.

Primero, las autoridades del Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia se percataron de que una persona estaba vendiendo, en Sucre, cientos de manuscritos atribuidos a Ximénez, de quien hasta ahora existían muy pocas partituras.

Segundo, ese Archivo compró todo lo que aún no se vendía -cerca del 60%- y catalogó y le dio acceso público al legado.

Tercero, el musicólogo chileno José Manuel Izquierdo dedicó siete años a estudiar y transcribir las piezas, viajando a Bolivia, Perú y también a Europa, donde viven los coleccionistas que compraron originales.

"Se calcula que Ximénez compuso unas 500 obras. Él fue excepcional, pues escribía música instrumental en una época en que casi todos los compositores trabajaban para la Iglesia", dice Izquierdo. Compuso 40 sinfonías, de las cuales él reconstruyó 31: "Eso también es excepcional, porque en toda América Latina se habían encontrado 10 sinfonías del período".

El Cuarteto Surkos les ha dedicado dos años de estudio a los tres Cuartetos de cuerdas de Ximénez -que son sus Opus 55, 56 y 68- y los reestrenó en tiempo moderno. "Al ver las partituras descubrimos un gran compositor. Es música extraordinaria, que debiera imponerse en el repertorio", dice David Núñez, primer violín del Surkos, que se completa con Marcelo Pérez (violín), Francisca Reyes (chelo) y Pablo Salinas (viola).

Las piezas fueron escritas hacia 1820 y son los Cuartetos de cuerdas latinoamericanos más antiguos que se han encontrado. Ximénez los escribió en el estilo vigente en Europa. "En cada uno de sus tres cuartetos él trata de hacer algo muy propio; no son copias de lo que se hacía en Europa. Además, introduce cosas locales, por ejemplo, el segundo movimiento del Opus 55 es un yaraví, que es una canción andina, y esto lo hace justo después de la Independencia de Perú", dice Izquierdo. Y lo complementa Núñez: "Es impresionante cuán tempranamente Ximénez plantea la problemática de buscar una identidad propia, y que la encuentre en el mestizaje. También es sorprendente la gran originalidad de sus cuartetos".

Daniel Barenboim y la Orquesta West-Eastern Divan, por primera vez en Chile

El Mercurio

El músico argentino -que debutó en nuestro país hace 17 años como pianista - volverá el 9 de agosto a CorpArtes, con esta agrupación que reúne a jóvenes músicos israelíes y árabes.  

MAUREEN LENNON ZANINOVIC 

"Recién en 1999, Edward Said y yo empezamos con la orquesta. Ahora tenemos una verdadera academia en Berlín, para capacitar a jóvenes israelíes y árabes. Ex miembros de la Divan están tocando en la Filarmónica de Berlín, en la Staatskapelle, el Met, La Scala y, naturalmente, muchos de ellos en la Filarmónica de Israel. Ha sido un gran viaje musical", comentó Daniel Barenboim, en 2015, en una entrevista al diario inglés The Times.

Nacido en 1942, en Buenos Aires, entre las múltiples facetas del artista de raíces judías está la creación de la Orquesta West-Eastern Divan, que reúne a jóvenes músicos de origen israelí y árabe. Inspirado en la larga amistad que mantuvo con el autor y crítico palestino Edward Said (1935-2003), Barenboim se lanzó a dar forma a este conjunto impulsado por un fuerte espíritu de unidad.

"Mi punto es que cuando los israelíes y palestinos tocan la misma música, comparten la misma pasión, al final no nos importa en lo más mínimo si somos enemigos o no", señaló el pianista y director de orquesta al periódico británico, destacando el aporte de la West-Eastern Divan al acercamiento entre judíos y árabes.

Desde el 2014 esta agrupación sinfónica se presenta en el marco del Festival Barenboim, en el Teatro Colón de Buenos Aires y, en febrero de 2016, fue nombrada por la ONU como "Defensora Mundial para el Entendimiento Cultural".

La muy buena noticia es que esta prestigiosa orquesta, bajo la batuta del propio Daniel Barenboim, tendrá su debut en nuestro país, en uno de los imperdibles de la temporada de conciertos 2017 ( 9 de agosto, a las 20:00 horas, en CorpArtes. Rosario Norte 660. Valor único $160.000). En 2000, el músico tuvo su estreno en Chile, en el Municipal de Santiago, pero en su faceta de pianista.

"En el aporte de Barenboim y Said hay una mezcla muy difícil de lograr, que es el balance entre política y proyecto artístico. Acá, por una parte, el aporte social y político de la institución no ha dejado de lado un proyecto musical de alta calidad", señala a "El Mercurio" el musicólogo José Manuel Izquierdo König.

El escritor y destacado periodista musical del diario español El País, Jesús Ruiz Mantilla, añade que aunque Barenboim dice que no hace política, sí la hace y a altos niveles. "Él es un provocador, en el buen sentido de la palabra. Él mismo me lo ha dicho en entrevistas: 'Yo no hago política. Mi cometido es sentar juntos a un israelí y a un palestino. Que ambos lean la partitura en un mismo atril y al unísono interpreten la Quinta Sinfonía de Beethoven', pero luego el propio director increpa a los mandatarios de uno y otro lado, y les dice 'no es verdad que no podemos vivir juntos'. Finalmente, los destroza con este argumento", señala Ruiz, en un contacto telefónico con "El Mercurio".

El periodista español explica que al momento de crear la West-Eastern Divan, Barenboim se encontró con un desbalance: "Los israelíes estaban a un nivel estratosférico y los árabes no. El mejor aporte de esta orquesta, sobre todo en países árabes y en Palestina, ha sido la formación de músicos jóvenes. También, que los chicos, después de horas durísimas de ensayo y de practicar obras difíciles, por la noche viven la hora del diván, es decir, se desahogan y hablan del conflicto abiertamente. Es una suerte de terapia y se dicen de todo, pero al día siguiente deben olvidarse de eso, desayunan juntos y vuelven a ensayar. El arma es la palabra, pero después de discutir uno no se mata. Trabaja".

Tardío -romántico

José Manuel Izquierdo, en tanto, profundiza en torno al virtuoso y exigente programa que ofrecerán en CorpArtes: el "Poema Sinfónico Don Quixote", de Richard Strauss, y la Quinta Sinfonía, de Tchaikovsky: "Justamente donde Barenboim más ha sobresalido como director es en el repertorio tardo-romántico (Bruckner, Strauss, Wagner) y, por lo mismo, me parece que es en el bellísimo concierto-fantasía-poema sinfónico de Strauss 'Don Quixote' donde Barenboim sabrá lucirse más y sacar mayor sonido a su orquesta. Pero recuérdese también que entre esta obra y la de Tchaikovsky hay solo unos pocos años, ambas entran perfectamente en el repertorio y período por el que se ha hecho más famoso", puntualiza Izquierdo.

ENSAYO ABIERTO:

9 de agosto . La entrada al ensayo será gratuita, previa inscripción durante esa semana en Corpartes.cl

Toccata expande su festival cultural en Valdivia

El Mercurio

Después de dos años en Rancagua, la fundación que lo organiza proyecta al sur este encuentro en torno a la música y sus alcances. Habrá conciertos, exposiciones, conferencias, rutas patrimoniales y la presencia de dos premios nacionales.  

IÑIGO DÍAZ 

El Instituto Alemán Carlos Andwanter, el Centro Cultural El Austral, el remodelado Club de la Unión, y auditorios de las universidades Austral y San Sebastián serán espacios para las actividades de la tercera edición del festival Toccata. Después de dos versiones en Rancagua, el encuentro se traslada a Valdivia para consolidar su idea de descentralizar la cultura.

"Este es el modelo de los festivales culturales de Europa, que son principalmente interdisciplinarios, con intercambio de puntos de vista. Toccata comienza en la música, pero termina mucho más allá", señala Alejandra Kantor, directora ejecutiva de este encuentro que tendrá un nuevo desafío ahora en una nueva sede. "Toccata Valdivia equivale a la Toccata Rancagua que hicimos en 2015, porque estamos comenzando otra vez en otra ciudad", dimensiona Kantor.

Con doce actividades gratuitas en esas cinco sedes, este 4 y 5 de agosto el festival buscará convertirse en una plataforma para mostrar a los actores locales y vincularlos con los actores nacionales de la cultura. La curatoría va desde el barroco al jazz, y si bien presenta nombres de primera línea, como los premios nacionales de Música y de Literatura, Juan Pablo Izquierdo y Manuel Silva Acevedo, el programa pone foco en las nuevas generaciones.

Un eje central

Participarán la Orquesta Cifán (del Centro Integral Familia Niño), con un homenaje a la centenaria Violeta Parra, y la Orquesta del Conservatorio de la U. Austral, que tocará "Las cuatro estaciones", de Vivaldi, con el violinista barroco Raúl Orellana. Al programa de conciertos se suma también la consolidada Orquesta de Cámara de Valdivia, con el joven y premiado pianista Clemente Prudencio. En los matices del programa musical también actuará el cuarteto del saxofonista valdiviano de jazz Guido Ruiz.

Además de dos recorridos patrimoniales por la ciudad, vinculados a la literatura, Toccata Valdivia pone el foco en una figura en especial. "El profesor, ensayista, poeta, crítico y naturalista Luis Oyarzún, quien fuera una de las figuras centrales de la intelectualidad chilena y que vivió sus últimos años en Valdivia", dice Kantor. El programa incluye una mesa redonda sobre su figura y legado, con Óscar Contardo, Claudio Valdés y su albacea, Eugenio Oyarzún.

Otro de los homenajeados es el poeta y artista visual Juan Luis Martínez, a través de la charla y exposición "Aproximación al principio de incertidumbre de un proyecto poético". Mientras, una serie de conversaciones encabezadas por Cristián Warnken abordarán temas como la relación de la música y la poesía, con Manuel Silva Acevedo, y la presencia de Nietzsche en la música, con el director de orquesta Juan Pablo Izquierdo.

El programa finaliza con el recital de piano del letón Armands Abols, el sábado por la noche, en el Aula Magna de la U. Austral.

A los 91 años muere el recordado Tato Cifuentes

El Mercurio

A comienzos de julio, la salud de Héctor "Tato" Cifuentes, el recordado humorista y ventrílocuo, se había deteriorado tras un accidente doméstico que sufrió en Buenos Aires, donde residía.

Una caída en la ducha derivó en una neumonía, por lo que tuvo que ser hospitalizado. El comediante -que también fue cantante y actor-, destacado por su humor blanco (aunque también realizaba humor para adultos en locales nocturnos), falleció producto de un paro cardiorrespiratorio en la mañana del pasado domingo. Tenía 91 años.

Tato Cifuentes alcanzó su momento de mayor popularidad en Chile en la década del setenta, llegando hasta la Quinta Vergara en 1974, logrando gran éxito en su actuación junto a su muñeco "Tatín". Aunque también hay que mencionar que desarrolló una carrera vinculado al mundo infantil en Argentina durante la década de 1950 y 1960 en donde realizó un programa de televisión y realizó varios registros fonográficos.

Sus últimas apariciones en la televisión chilena las realizó actuando en el programa "Mentiras verdaderas" de La Red.

Su equipo de fútbol, la Universidad Católica, donde fue jefe de su barra, y Enrique Maluenda, entre otras personalidades del espectáculo, manifestaron sus condolencias a través de las redes sociales.


Primer musical sobre Gardel llega a Chile

El Mercurio

El montaje tendrá funciones entre el 16 y 20 de agosto, en el Teatro Municipal de Las Condes. Apoyado en canciones originales, cuenta la historia del "zorzal criollo" desde sus inicios en la música hasta su muerte.  

Martín Cifuentes Fuentes 

Todo comenzó como el proyecto de tres amigos. "Demoramos años en esto, pero por fin vio la luz", dice Guillermo Fernández, protagonista de "Gardel, el musical", que se estrenará el miércoles 16 de agosto en el Teatro Municipal de Las Condes. "Junto a Luis Longhi y Federico Mizrahi -que también actúan en el montaje- leímos toda la bibliografía del 'zorzal criollo', en un proceso que tomó más de seis años", señala Fernández.

El montaje, que comenzaron a producir en 2010, dura aproximadamente 90 minutos, sin intermedios. Para llevar la vida de Carlos Gardel en formato musical -es la primera producción de este tipo- se centraron precisamente en anécdotas que les parecieran curiosas o que no todos conocieran. Así, intentaron insertarse en el Gardel más íntimo, que tenía problemas con las mujeres, con su madre, con su mejor amigo y socio Razzano y las discusiones que tuvieron. "Todo eso pasó porque Gardel veía que venía una nueva música, que tenía que ver con lo que le pasaba a la gente de la urbe en ese momento. Ese era el tango. Él fue el inventor del tango-canción", afirma.

El musical comienza con un Gardel adulto y va contando su historia hasta su muerte, a los 44 años, en un accidente aéreo en 1935 en Colombia, apoyado en canciones compuestas originalmente para el espectáculo. Una de las anécdotas que destaca Fernández, y que utilizaron para el musical, muestra el momento en que el compositor y bandoneonista Astor Piazzolla, cuando era niño, conoce a Gardel. "A su papá, que era ebanista, le gustaba mucho Gardel. Entonces le hizo una estatuilla y Astor se la llevó, mientras estaba en un hotel de Nueva York. Ahí él se mete por la ventana y se la entrega. Le contó que tocaba el bandoneón y Gardel se lo quiso llevar, '¿Te imaginas lo hubiese acompañado?' En vez de perder solo un ídolo, habríamos perdido dos", reflexiona.

Fernández, que es un reconocido intérprete de baladas y tango en Argentina y que se ha presentado en Chile en otras ocasiones, entre ellas en la Competencia del Festival de Viña 2009, cuando ganó el premio a Mejor Intérprete Internacional, resalta la vigencia del tango. "Es una de las ramas folclóricas más potentes. Hay compositores que, aunque hayan muerto, aún nos quedan como Homero Manzi, Homero Expósito y Cátulo Castillo", enumera.

La producción, que se estrenó en abril de 2016 en Buenos Aires, se proyecta llevar a otros países después de presentarse en Santiago, con Colombia están cerrando ahora y en España estarán en noviembre, dice Fernández. Como tuvo buena recepción en Argentina, en algún momento se pensó en crear dos compañías para abarcar más funciones, en caso de no poder actuar Fernández. "Además de compositor, soy parte de la producción. Queríamos buscar un Gardel para armar dos compañías, así que encontramos a Oscar Lajad", afirma.

Lajad encarnó al llamado "zorzal criollo" entre junio y julio, mientras Fernández estaba en "Crimen pasional", obra musical con melodías de Piazzolla.