Emol
Por David Ponce
Más de cuarenta músicos actuaron ayer en Cerrillos y dieron cuenta de un recambio escénico en el circuito musical chileno. La poca disponibilidad de agua fue el mayor llamado de atención, por el calor imperante y la larga duración del espectáculo.
SANTIAGO.- Fueron instantáneas registradas en distintos momentos del festival de larga duración celebrado durante todo el día de ayer en Santiago. Katona Katrina, la cantante de Vodoo Zombies, criticaba a eso de las dos y media la falta de bandas rockeras de verdad en un espectáculo que se hace llamar Cumbre del Rock, molesta además por haber tenido que acortar la duración del show del grupo.
"Para la gente que le gusta la música chilena hagan un gran ruido" invitaba poco más tarde uno de los integrantes de Movimiento Original, que lejos de ser rockeros hacen rap sobre bases de reggae. "Chao, Cumbre del Pop Rock Chileno", fue la despedida de Álex Anwandter ya entrada la noche, un cantante pop por definición.
Una de las evidencias que dejó la tercera versión de este espectáculo es que la marca Cumbre del Rock Chileno podrá estar registrada y ser muy reconocible, pero que los propios gestores de este festival han tenido el criterio para expandir más que en las dos versiones anteriores la convocatoria del encuentro a varias de las diversas tendencias que hace años coexisten en la música chilena. Y que lejos de de ser un problema, ésa es una perspectiva saludable.
La Cumbre del Rock III fue en realidad un encuentro de rock, fusiones latinas, rap, elementos del jazz, el blues y el reggae, pop rock, folk, funk y electropop, de acuerdo con lo que pusieron a sonar en los dos escenarios los más de cuarenta solistas y músicos invitados.
Una primera incógnita más allá de la música era el uso de la Ciudad Parque Bicentenario, ex aeródromo de Cerrillos, como una plaza para festivales masivos. Las versiones previas de la cumbre habían sido hechas en el Estadio Nacional y el Club Hípico, recintos más habituales para estos espectáculos. Y las buenas condiciones de acceso así como la existencia de una explanada de gran tamaño probaron que el viejo aeródromo puede funcionar bien para estos propósitos, si se presta atención a las condiciones climáticas y al suministro de agua, dos variables que se conjugaron para generar el mayor problema de la tarde.
Las treinta mil personas que llegaron a Cerrillos, de acuerdo con las estimaciones de los organizadores, pasaron horas expuestas a un sol inclemente, y los tanques con agua potable dispuestos en la mitad de la pista del ex aeródromo no dieron abasto. El público se agolpó frente a ellos en largas filas durate toda la jornada en espera del camión cisterna. Y recién pasadas las seis de la tarde hubo mangueras con agua para refrescar a parte de las primeras filas de la audiencia, inmovilizadas frente al escenario: factores que va a ser preciso tener en cuenta para seguir relizando espectáculos masivos en este recinto.
La nueva generación y el tributo-bisagra
Al inicio actuaron músicos que cuadran con la definición de "emergente" otorgada por la industria a nombres que considera más desconocidos, pero hubo varias buenas lecciones a las que prestar atención en esas primeras horas.
Entre ellas está la garra que sacó a relucir Ángelo Pierattini para aleonar ya temprano al público, o la oportunidad de ver muestras aunque fueran breves del rockabilly de Voodoo Zombies, del sonido blusero de Jiminelson o Perrosky o de la fusión de rock, rap y jazz de Cómo Asesinar a Felipes, entre varios otros.
Pero también hubo señales importantes de lo que vendría más tarde, en las intervenciones de Pascuala Ilabaca, que ya a las 13.56 refrescó la tarde con sonidos latinoamericanos e instrumentos como acordeón y guitarra acústica; o de Dënver, que a las 15.40 hicieron un anticipo del contingente pop que vendría más tarde; o la colaboración entre Juana Fe y Nano Stern desde las 16.14, buena muestra del mestizaje prendido hace ya más de cinco años en el circuito musical chileno.
En un punto hacia las 14.30 sobrevino un par de bloques musicales ordenados por afinidad, primero entre las tendencias del hip-hop que pusieron a sonar Pacto Latino, Cómo Asesinar a Felipes, Legua York, Zaturno y Movimiento Original, un grupo que volvió a demostrar cómo desde su origen en el underground logró apelar a un público joven mucho más amplio. Y sobre todo un bloque más ligado al funk y al soul iniciado a las 17.38 hizo una primera marca generacional en la Cumbre.
A partir de esa hora actuaron Papanegro, Mamma Soul y, como bono adicional a la presentación de Felo Foncea, la reunión de la banda de rap metal Dracma, seguidos poco más tarde por el sentido del show a toda prueba de Sinergia. Todos grupos iniciados a mediados o a fines de los '90 y programadas en el segmento central del encuentro. Y a las 16.59 el trío De Saloon fue el mejor exponente de esa "generación": una banda que sacó máximo partido a un repertorio masificado gracias a la vieja escuela de la radio y que volvió a demostrar en vivo ese arrastre con cuarenta minutos de show.
"La nueva generación" era el subtítulo de esta edición de la Cumbre, y ésa es la otra evidencia mayor del festival: el balance entre esos músicos que iniciaron sus carreras en los '90 y nombres más recientes aparecidos en la última década. Porque a partir de las 18.39 el escenario fue la prueba de un recambio. Desde la actuación de los flamantes Ases Falsos con su disco "Juventud americana" recién editado, pasaron por ahí, unos tras otros Astro, Fernando Milagros, Chinoy, Camila Moreno, Gepe, Álex Anwandter ("Oh, mi apellido está mal escrito", dijo cuando miró las pantallas gigantes. "Pero es la historia de mi vida"), Javiera Mena, Manuel García, Pedropiedra y Francisca Valenzuela.
Hay muchas diferencias musicales entre todos ellos, y tampoco están todos los que son, pero sí tienen en común que, salvo en el caso de Francisca Valenzuela, las radios han llegado tarde, mal o nunca a darse cuenta de la existencia de estos músicos, y no porque hagan precisamente rock alternativo. En ese sentido La Cumbre del Rock Chileno III cumplió en gran forma con tomar nota del crecimiento de la música local registrado en los últimos años, y, tal como ha pasado en espectáculos previos como Vive Latino o Lollapalooza, fue una prueba de lo bien que funciona poner a estos músicos en grandes escenarios.
Para el último tramo del festival sí fueron guardados grupos de trayectorias previas, en particular Saiko con su formación original reunida, Los Bunkers con una poderosa actuación final y Pettinellis con el catálogo en vivo de único disco, junto a la aparición de Jorge González para ser objeto de un tributo. Y con toda la historia que tiene, el cantante de Los Prisioneros fue la mejor bisagra para unir generaciones. No sólo por el tributo y el trofeo que recibió, sino porque desde mucho antes viene habiendo pruebas de ese reconocimiento en la música. Sólo durante esta jornada Camila Moreno lo mencionó y homenajó en su actuación; Manuel García citó dos versos de Los Prisioneros a su turno; y Javiera Mena volvió a mostrar en vivo la emocionante sintonía que hay entre su disco "Mena"(2011) y el tecnopop de "Corazones" (1990).
El maestro de ceremonias del festival, Nicolás Copano, lo decía en algún momento tras el escenario: "Tengo la teoría de que Inernet derrotó definitivamente a la radio", proponía, a raíz del hecho cierto de que varios de estos músicos se han hecho oír por Internet ante la consabida desidia de las radios chilenas. Es un diagnóstico atento, aunque puede ser optimista todavía. Por lo pronto, este sábado 17 de noviembre, La Cumbre del Rock Chileno III fue un festival con una línea editorial despierta y con los recursos de una plataforma de "megaevento" para poner música chilena en vivo a disposición del público. La prueba de que un mejor trato a la música chilena y sobre todo a la audiencia chilena es posible.
Por David Ponce, Emol Domingo, 18 de Noviembre de 2012, 13:55
Festivales 2012 - 2013
Continuando con la ola de festivales que se realizarán en Chile, te mostramos cuáles son los que vienen a finales de este 2012 y a principios de 2012:
Primavera Fauna: 24 de noviembre / Espacio Broadway
Artistas: Pulp, The Walkmen, Poolside, Clap You Hands Say Yeah, The Virgins, Fran Valenzuela, Alez Anwandtr, The Valderramas y más.
Festifunk: 24 de noviembre / Movistar Arena
Artistas: Illya Kuryaki and The Valderramas, Chancho en Piedra, Los Tetas, Papa Negro, Emma Lihn y más.
Día de Música 2012: 25 de noviembre / San Bernardo, Maipú, San Miguel, Peñalolén, La Florida
Artistas: Los Miserables, Combo Ginebra, La Guacha y más (Depende del lugar).
Festival Kid's Rock: 8 de diciembre / Parque Alberto Hurtado (Ex Intercomunal de La Reina)
Artistas: 31 minutos, Los Pulentos, Zapallo, Mosquitas Muertas, Plumabits y Achú.
Un Paso Adelante, La Historia del Ska en Chile: 9 de diciembre / Matucana 100
Artistas: Santiago Rebelde, Los Revolucionarios, Santo Barrio, Sandino Rockers, Rojo Vivo, Drakos, Sonora de Llegar y más.
Lollapalooza 2013: 6 y 7 de abril /Parque O'Higgins
Artistas: Pearl Jam, The Black Keys, Deadmau5, Queens of the Stone Age y más.
Este es un blog que tiene como misión recopilar información o noticias sobre música chilena, la Industria musical y la industria cultural de nuestro país aparecida en diversos medios de comunicación. Por lo tanto los textos son propiedad de los medios y de los periodistas que encabezan cada nota.
domingo, noviembre 18, 2012
Cartelera saturada de conciertos en Chile: la industria musical se replantea para 2013
La Tercera
Menos shows, identificar nichos y revisar el costo de los tickets, son algunas de las medidas que estudia el sector.
por Marcos Moraga
“¡Vayan a alegar a la productora!”, gritaban los guardias del Teatro Caupolicán al centenar de metaleros que, ticket en mano, remecían las rejas del recinto de San Diego, reclamando por ver a Slayer. El lunes, a dos horas de su show, la banda canceló, anotando la última patinada en una cartelera que -por diversas causas- ya reunía las bajas de Jason Bonham, Next Generation Fest, Liza Minelli, Sandro el musical, The Beach Boys y Kasabian. Que sumó a Emmanuel y a Coldplay. Que plantea dudas sobre un mercado que pretendió celebrar más de 80 conciertos internacionales en tres meses.
“Estamos frente a una reestructuración”, comenta Francisco Goñi, director de T4F, la empresa que trae a Lady Gaga el martes y a Madonna el 19 de diciembre en el Estadio Nacional: “La industria se va a racionalizar en torno a cuánto se puede pagar a un artista y el valor del ticket promedio”.
“Quizás está sobrevalorado el poder adquisitivo. Las programaciones se van a tener que adaptar al género. La gente va a seguir consumiendo y quizás más, pero la capacidad tiene un techo”, agrega Carlos Geniso, director de la productora DG Medios, que tiene los shows de Tony Bennett (8 de diciembre) y Fiona Apple (6 de diciembre), entre otros.
Según el economista Rafael Garay, la abundancia de conciertos no es algo nuevo. “En 2010 fue similar”, recuerda. La diferencia está en la cifra de crecimiento que ha experimentado el consumo este año, entre el 6 y el 7%, en buena parte apoyado en el endeudamiento mediante crédito. “No es la oferta la que está saturada: es el medio de pago”, explica. “Si una entrada cuesta lo mismo que una consola de videojuegos, la segunda opción brinda una seguridad distinta”. Todo indica que este crecimiento de la deuda se mantendrá o crecerá durante 2013.
Eso viene aparejado a otros vicios, como realizar “ofertones” de último minuto, “algo sumamente peligroso como respuesta”, explica Garay, “un disparo en sus pies”. La práctica tiene historia: en diciembre de 1993, Paul McCartney visitó Chile y para llenar el estadio, la producción remató las entradas a cinco mil pesos, junto a tres tapas de cerveza.
“El 2x1 de Transistor (la productora tras Maquinaria) es una medida desesperada que nos deja sólo cosas negativas a los que nos dedicamos al negocio”, opina el administrador del Teatro Caupolicán, José Antonio Aravena.
Menos es más
En un año en que el Caupolicán agendó cerca de 150 fechas (contra unas 135 en 2011), la organización vio crecer la asistencia “en ciertos nichos”, con llenos para los tres conciertos de Manuel García y un sold-out de Illapu el viernes. Las grandes citas son las que se están vendiendo con dificultad. Lady Gaga y Madonna no han cumplido con las expectativas y la cantante de Bad romance ya activó su propia versión de un 2x1 para ciertas localidades.
“Hay una sensación de pequeña estafa”, aprecia Juan Andrés Ossandón, gestor de la Cumbre del Rock. Frente a ello, dice, los productores van a tener que “ponerse creativos”, por ejemplo, en abrir nuevos espacios para conciertos. “Pero la industria está jugando con fuego. Crea una desconfianza válida y lógica”, advierte el crítico musical de La Tercera, Marcelo Contreras. Las ofertas responden también a algo que la industria postula como un intocable: los precios. “Este es un país tercermundista que disfruta de algo parecido a una súper cartelera. Pero el sueldo promedio no da para ir a ver una vez a la semana a un artista internacional, cuando con eso puedes pagar un dividendo”, explica Contreras.
Como lección, dice Geniso, “habrá que revisar lo que cobran los artistas por sus giras”. Pero ni en DG Medios ni en T4F hablan de una fractura en las confianzas. Geniso explica que -como sucedió con el 60% de descuento en la platea baja de Robert Plant- los descuentos que su empresa prefiere “son en sectores específicos”. “La gente se da cuenta de que son coyunturales y comprará cuando haya contenidos que quiere ver”, asegura Goñi.
Así ocurrió con el concierto de Silvio Rodríguez en el Estadio Monumental, del 2 de diciembre, hoy prácticamente agotado. O la gira Gigante2 de Marc Anthony y Chayanne, que metió casi 50 mil personas al Estadio Nacional y sumó una segunda fecha en Movistar Arena. “Este boom -donde cualquiera cree que puede hacer un concierto- se va a regularizar, porque no puede haber 200 productoras”, comenta Alfredo Alonso, director de la productora detrás de esa visita, Bizarro.
Otro que suma fechas en vez de recortar: Dead Can Dance (3 y 4 de diciembre). Desde la productora que organiza ese concierto, toman apuntes sobre cómo trabajar el 2013: “Apuntamos a la selección de nuestros números con pinzas. Queremos entregar experiencias únicas y eso implica hacer no más de tres o cuatro al año”, comenta el director Rodrigo Pérez.
Menos shows, identificar nichos y revisar el costo de los tickets, son algunas de las medidas que estudia el sector.
por Marcos Moraga
“¡Vayan a alegar a la productora!”, gritaban los guardias del Teatro Caupolicán al centenar de metaleros que, ticket en mano, remecían las rejas del recinto de San Diego, reclamando por ver a Slayer. El lunes, a dos horas de su show, la banda canceló, anotando la última patinada en una cartelera que -por diversas causas- ya reunía las bajas de Jason Bonham, Next Generation Fest, Liza Minelli, Sandro el musical, The Beach Boys y Kasabian. Que sumó a Emmanuel y a Coldplay. Que plantea dudas sobre un mercado que pretendió celebrar más de 80 conciertos internacionales en tres meses.
“Estamos frente a una reestructuración”, comenta Francisco Goñi, director de T4F, la empresa que trae a Lady Gaga el martes y a Madonna el 19 de diciembre en el Estadio Nacional: “La industria se va a racionalizar en torno a cuánto se puede pagar a un artista y el valor del ticket promedio”.
“Quizás está sobrevalorado el poder adquisitivo. Las programaciones se van a tener que adaptar al género. La gente va a seguir consumiendo y quizás más, pero la capacidad tiene un techo”, agrega Carlos Geniso, director de la productora DG Medios, que tiene los shows de Tony Bennett (8 de diciembre) y Fiona Apple (6 de diciembre), entre otros.
Según el economista Rafael Garay, la abundancia de conciertos no es algo nuevo. “En 2010 fue similar”, recuerda. La diferencia está en la cifra de crecimiento que ha experimentado el consumo este año, entre el 6 y el 7%, en buena parte apoyado en el endeudamiento mediante crédito. “No es la oferta la que está saturada: es el medio de pago”, explica. “Si una entrada cuesta lo mismo que una consola de videojuegos, la segunda opción brinda una seguridad distinta”. Todo indica que este crecimiento de la deuda se mantendrá o crecerá durante 2013.
Eso viene aparejado a otros vicios, como realizar “ofertones” de último minuto, “algo sumamente peligroso como respuesta”, explica Garay, “un disparo en sus pies”. La práctica tiene historia: en diciembre de 1993, Paul McCartney visitó Chile y para llenar el estadio, la producción remató las entradas a cinco mil pesos, junto a tres tapas de cerveza.
“El 2x1 de Transistor (la productora tras Maquinaria) es una medida desesperada que nos deja sólo cosas negativas a los que nos dedicamos al negocio”, opina el administrador del Teatro Caupolicán, José Antonio Aravena.
Menos es más
En un año en que el Caupolicán agendó cerca de 150 fechas (contra unas 135 en 2011), la organización vio crecer la asistencia “en ciertos nichos”, con llenos para los tres conciertos de Manuel García y un sold-out de Illapu el viernes. Las grandes citas son las que se están vendiendo con dificultad. Lady Gaga y Madonna no han cumplido con las expectativas y la cantante de Bad romance ya activó su propia versión de un 2x1 para ciertas localidades.
“Hay una sensación de pequeña estafa”, aprecia Juan Andrés Ossandón, gestor de la Cumbre del Rock. Frente a ello, dice, los productores van a tener que “ponerse creativos”, por ejemplo, en abrir nuevos espacios para conciertos. “Pero la industria está jugando con fuego. Crea una desconfianza válida y lógica”, advierte el crítico musical de La Tercera, Marcelo Contreras. Las ofertas responden también a algo que la industria postula como un intocable: los precios. “Este es un país tercermundista que disfruta de algo parecido a una súper cartelera. Pero el sueldo promedio no da para ir a ver una vez a la semana a un artista internacional, cuando con eso puedes pagar un dividendo”, explica Contreras.
Como lección, dice Geniso, “habrá que revisar lo que cobran los artistas por sus giras”. Pero ni en DG Medios ni en T4F hablan de una fractura en las confianzas. Geniso explica que -como sucedió con el 60% de descuento en la platea baja de Robert Plant- los descuentos que su empresa prefiere “son en sectores específicos”. “La gente se da cuenta de que son coyunturales y comprará cuando haya contenidos que quiere ver”, asegura Goñi.
Así ocurrió con el concierto de Silvio Rodríguez en el Estadio Monumental, del 2 de diciembre, hoy prácticamente agotado. O la gira Gigante2 de Marc Anthony y Chayanne, que metió casi 50 mil personas al Estadio Nacional y sumó una segunda fecha en Movistar Arena. “Este boom -donde cualquiera cree que puede hacer un concierto- se va a regularizar, porque no puede haber 200 productoras”, comenta Alfredo Alonso, director de la productora detrás de esa visita, Bizarro.
Otro que suma fechas en vez de recortar: Dead Can Dance (3 y 4 de diciembre). Desde la productora que organiza ese concierto, toman apuntes sobre cómo trabajar el 2013: “Apuntamos a la selección de nuestros números con pinzas. Queremos entregar experiencias únicas y eso implica hacer no más de tres o cuatro al año”, comenta el director Rodrigo Pérez.
sábado, noviembre 17, 2012
Los 20 años de Jazz de Ángel Parra Trío
Wiken- El Mercurio
El primer disco lo lanzaron en 1992: desde entonces, Ángel Parra y Titae Lindl han persistido en su proyecto más personal, protagonizando un recambio generacional, abriendo el género al pop y rescatando a viejos estandartes. Al mismo tiempo, el grupo les ha funcionado como refugio paralelo de su otra banda, Los Tres, con la que se transformaron en rockstars nacionales. Aquí, Parra y Lindl reflexionan sobre cómo empezaron, qué ha significado y cómo ha cambiado la escena del jazz en Chile.
Por Isabel Plant
Ángel Parra Orrego transpira y transpira y transpira y nunca deja de tocar la guitarra. Está en llamas. Las pocas veces que levanta la vista son para hablarle a la audiencia del Teatro Mori, que está boquiabierta ante el entusiasmo que muestra en escena en este concierto organizado por Radio Zero. Parra también levanta la vista, sólo unos segundos, para pasarle el mando del solo a su compañero de dos décadas en el escenario, en Ángel Parra Trío y en el otro grupo (ese tal Los Tres): Roberto "Titae" Lindl, contrabajista y bajista, quien con el mismo ánimo se roba el escenario y se lo vuelve a entregar. Ángel Parra y Titae Lindl celebraron este 2012 los veinte años del primer disco de Ángel Parra Trío, y por primera vez presentan en el escenario a una vocalista mujer, Marcela Thais, quien, bella y con vozarrón, trata de mantener el ritmo del pin pon que se genera entre los dos compañeros, quienes allá arriba se entienden casi telepáticamente.
-Tocar con nosotros no es fácil, que cuando entra el solo, sale el solo -dice Ángel Parra semanas después, mientras juega con una guitarra.- Thais lo está entendiendo, pero si yo fuera ella estaría bien muerto de susto. Es peludo.
-Llevamos 20 años, hemos pasado por todas, nos gusta el proyecto más que nada, hemos aprendido y esa es la onda; no hay como tocar con alguien que te entienda al tiro -dice, después, Titae Lindl, sobre su emparejamiento musical con Ángel.
Parra y Lindl han sido protagonistas del mundo musical chileno desde la vuelta a la democracia, y en ese panorama y biografía, el trío -cuya formación ha variado constantemente- ha sido su lugar de escape, de experimentación y de vitrina más personal, en el caso de Parra. El primer disco de la agrupación, casi un experimento, marcó la llegada de la juventud al mundo del jazz; luego ellos mismos fueron quienes terminaron poniendo el swing en las radios más pop.
-En un mapa más oficial del jazz no existimos, pero no importa nada -dice Parra-. Tú sabes que los jazzistas acá en Chile son más papistas que el Papa, pero en Nueva York y Europa tocan de todo.
Son veinte años de moverse en el jazz puro, en el jazz pop, de trabajar y rescatar a las viejas glorias del estilo.
Veinte años de trío.
1992: El inicio. La historia de Los Tres ya había comenzado: los penquistas Álvaro Henríquez, y Titae Lindl y Francisco Molina habían llegado hace años a Santiago, ya habían armado el grupo, que en 1990 sumó a un músico que venía del jazz y de estudiar en París y Estados Unidos, Ángel Parra, hijo del músico del mismo nombre y nieto de Violeta. Eran Los Tres. En 1991 ya habían lanzado su primer disco.
Aprovechando una gira de Álvaro Henríquez con La Negra Ester, Ángel Parra, quien llevaba un par de años con un proyecto de jazz, grabó junto a Lindl y Pancho Molina lo que sería el disco debut de Ángel Parra Trío, en un álbum del mismo nombre.
-Unimos fuerzas -cuenta Lindl- Por ejemplo a Ángel le encantaba Wes Montgomery, y yo me vestía como Thelonious Monk, rallando la papa. Éramos fanáticos, tocábamos con Los Tres en La Batuta, después nos volvíamos a la casa del Ángel y seguíamos tocando jazz. En ese entonces estábamos descubriendo y tocábamos todo el día.
-Yo me voy a sentir orgulloso siempre de conseguir esa plata para hacer ese disco con Alerce -recuerda Ángel Parra-. Yo tenía algunos temas, el Titae había entrado hace poco, habíamos empezado a tocar hace poco juntos, fue un desafío, mis solos en el área más bebop o el área más straight jazz me cargaban cuando los volvía a escuchar, ahora no tanto. Pero después de ese disco mejoré mucho. Me gusta ese disco, ahora con Titae igual nos da risa, estábamos probando, aprendiendo.
El Ángel Parra Trío se convirtió en la vitrina y vereda paralela a Los Tres, banda definitoria de los 90 en el país, cuando las compañías discográficas no sólo invertían, dispendiaban; Parra recuerda ir a Estados Unidos a grabar, tener un departamento en Nueva York para cada uno, limosinas recogiéndolos en la puerta. El trío, en cambio, era un mundo aparte, más pequeño, donde a pesar de los cambios de miembros de la banda, Parra y Lindl continuaron siempre tocando y donde se les permitía más protagonismo.
-Yo tuve que entender cómo eran las reglas del juego, que Los Tres era un grupo que funcionaba de cierta forma, que tenía un compositor, un cantante, y yo fui aprendiendo a amoldarme dentro de eso -cuenta Parra-. Pero no me ha costado, porque desde chico que toco música y nunca he sido un líder, excepto en el Trío. Ahí sí.
-¿Los tres es la banda de Álvaro y el Trío es la tuya?
-Eso es lo que sale siempre, lo que yo leo: La banda de Álvaro Henríquez. Porque es verdad y está bien que sea así, porque la cosa la dirige una persona y le da una dirección muy clara, Álvaro sabe muy bien cómo llevar las cosas. Ahora, la música sin nosotros no existe. No creo que pudiera reemplazar ni al Titae ni a mí. Con el trío es donde yo tuve que esforzarme y aprender a componer, a comunicarme jazzísticamente con otros mundos. Mi sueño cuando chico era tocar jazz y tocar bien guitarra, no era el Rock and Roll necesariamente.
Con un par de cambios en el equipo, Ángel Parra Trío siguió grabando discos durante la década, "Patana" (1995), "Piscola Standards" (1996), "Tequila" (1998) y en 2000 lanzaron "No junta ni pega". Lindl y Parra fueron infiltrando en su swing los sonidos que practicaron también con Los Tres, la influencia de viejos compositores, el pop. Y ahí vino el minuto en que un trío de jazz, el "otro" grupo de los integrantes de Los Tres, sonaron en todas las radios de Chile.
2002: El vuelco pop
Las cosas habían cambiado: Lindl y Parra tenían más tiempo para el Trío, ya que en 2000, Los Tres habían decidido separarse, después de una década intensa de éxitos. Los proyectos paralelos podían ahora ser los proyectos centrales. En 2002, Ángel Parra Trío lanza el disco en vivo "La hora feliz".
-Nos habíamos separado con Los Tres y con el Titae seguimos para delante, con ideas, tocando con el trío, con harto problema económico porque todo cambió, pero felices de hacerlo -dice Parra- Y ahí empezamos a tirar líneas, luego de la influencia que teníamos de la fonda, tocar con músicos más viejos, nos llamaron para ofrecernos este proyecto. La idea básica era hacer cuatro sesiones en el Teatro Oriente con diferentes músicos. Fue muy lindo, se nos ocurrió con el Titae ir a buscar a la Nelly Sanders (cantante y crooner de los 50 en adelante), a una población lejísimos. Fue bonito, lo electrónico con Bitman, tener a Don Lalo Parra, que en paz descanse, a Rabanito Berríos (popular acordeonista)...todos muertos, qué terrible.
-Debe ser lindo darles la última gloria a ellos.
-Sí, pero no te das cuenta mientras lo estás haciendo. Con el Titae era como, '¿Te acuerdas del "Festival de la una", la Nelly Sanders cuando cantaba tango?'. Con el tiempo te das cuenta de que ayudaste un poco a que fueran más reconocidos. Hay cero respeto en este país por los viejos, a nosotros nos llamaba la atención el sonido que podía aportar Rabanito, por la artritis, por la onda, más que se pudiera equivocar dentro de un solo. Estos viejos se han quedado dentro de nosotros.
-Como en toda profesión uno se fija en lo que han hecho antes los otros -explica Titae Lindl- Uno es consecuencia de muchas cosas que han pasado antes. Nosotros investigamos, hay que informarse del país donde uno vive, el panorama musical, esas cosas para mí son fundamentales como músico. Tocar con Panchito Cabrera (guitarrista que comenzó tocando a fines de los años 40) no es un rescate, es un honor, y menos mal que nos pescaron y vieron que éramos gente seria, con ganas de aprender de los demás, de gente que ha vivido más que uno.
En "La hora feliz" aparecía quizás el tema más exitoso hasta hoy de Ángel Parra Trío, en la voz de su cantante más habitual, Julian Peña, una reversión del clásico "No puedo quitar mis ojos de ti". Que sonó, y sigue sonando, en todo tipo de radios, escapando de los confines más clásicos y de nicho del jazz.
-Esa fue una etapa en que yo estaba rayando con Tony Bennett -recuerda Lindl-. También tuvo que ver con eso, y que el Julián Peña maneja muy bien el inglés y es bueno para cantar, surgió una etapa diferente. Fue entretenido hacer una canción más popular, es algo que no habíamos hecho nunca por nuestra cuenta, siempre habíamos trabajado con el Álvaro en eso. Con el Trío siempre buscamos cosas que no hemos hecho, la gracia del Trío es que es un grupo para experimentar, llevar gente a la sala de ensayo y aunar sonidos. Es entretenido. Nos gusta mucho hacer jazz, no del punto de vista del jazz, sino que del punto de vista de la música popular, esos cruces son entretenidos.
2012: Dos décadas y contando
Ángel Parra Trío avanzó entregando un disco cada dos años, "Vamos, que se puede" (2003), "Playa solitaria" (2005), "Un año más" (2007), "Espérame!!!" (2009). Continuaron con su mezcla con pop, con diferentes corrientes del jazz, e invitando a colaborar a músicos que admiran y que no habían tenido el reconocimiento que ellos creen que merecían; los dos últimos discos, por ejemplo, están grabados junto a Valentín Trujillo. Los Tres ya se habían rejuntado en 2006, lo que de a poco fue obligando a tener menos recreos para el Trío.
Así los pilla la veintena de años: han hecho un par de conciertos, los primeros en un tiempo, y están pensando en un disco nuevo, ojalá el próximo año. Julián Peña, su voz habitual, está viviendo fuera de Santiago, pero Parra dice que le gustaría incluirlo igual en algunas canciones. Está su nueva propuesta con Thais también. La idea sería hacer casi puros temas originales.
Ángel Parra y Titae Lindl ya no son los jóvenes que se inmiscuyeron en el clásico mundo del jazz, sino que son hombres maduros, rockstars nacionales, y músicos con carrete. Parra mira con extrañeza a parte de la nueva camada de jazzistas, que ellos colaboraron de alguna manera en formar.
-Yo creo que están muy pegados con lo que se hace afuera en jazz. Hay otros que están afuera, como Melisa Aldana, gente muy bien posicionada, pero que no son así, cuando uno encuentra pequeños genios como la Melisa, que saben escucharte, da gusto. Los músicos jóvenes de jazz son de un nivel instrumentista que le pega patadas a lo que he visto afuera, pero, de repente, cuando veo que no conocen los boleros de los 50 o la música de Louis Prima me da rabia.
Hoy Lindl trabaja en otro proyecto, propio, un disco que saldría a fines de este año. Y Parra está viviendo un momento, a los 46 años, de reflexión y calma, y de mucha composición: "El año pasado fue como un año casi de duelo, con la película de la Violeta, fue como de sanarse viendo eso. Yo también estaba en un año oscurito de mi vida, que terminó en que dije chao, no quiero más carrete. Dejé de tomar como hace seis meses. Yo quiero vivir muchos años y componer y hacer cosas que no he podido hacer. Ahora me tomo todo con más calma, no estoy apurado en nada, ni en componer el disco. He compuesto harta música, con el tiempo uno ha podido irse simplificando en lo musical, eso es importante, que todo sea sencillo, no tan jazzístico; la gente siempre nos ha distinguido por eso, no somos jazzistas cuadrados".
20 años de discos
1992: "Ángel Parra Trío"
1995. "Patana"
1996: "Piscola Standards"
1998: "Tequila" (junto al acordeonista "Rabanito" Berríos).
2000: "No junta ni pega"
2002: "La hora feliz" (Disco doble, grabado en vivo en el Teatro Oriente).
2003: "Vamos, que se puede"
2005: "Playa solitaria" (junto al guitarrista de la Nueva Ola, Óscar Arriagada)
2007: "Un año más" (junto a Valentín Trujillo y Panchito Cabrera).
2009: "Espérame!!!" (junto a Valentín Trujillo).
Fuente: músicapopular.cl
El primer disco lo lanzaron en 1992: desde entonces, Ángel Parra y Titae Lindl han persistido en su proyecto más personal, protagonizando un recambio generacional, abriendo el género al pop y rescatando a viejos estandartes. Al mismo tiempo, el grupo les ha funcionado como refugio paralelo de su otra banda, Los Tres, con la que se transformaron en rockstars nacionales. Aquí, Parra y Lindl reflexionan sobre cómo empezaron, qué ha significado y cómo ha cambiado la escena del jazz en Chile.
Por Isabel Plant
Ángel Parra Orrego transpira y transpira y transpira y nunca deja de tocar la guitarra. Está en llamas. Las pocas veces que levanta la vista son para hablarle a la audiencia del Teatro Mori, que está boquiabierta ante el entusiasmo que muestra en escena en este concierto organizado por Radio Zero. Parra también levanta la vista, sólo unos segundos, para pasarle el mando del solo a su compañero de dos décadas en el escenario, en Ángel Parra Trío y en el otro grupo (ese tal Los Tres): Roberto "Titae" Lindl, contrabajista y bajista, quien con el mismo ánimo se roba el escenario y se lo vuelve a entregar. Ángel Parra y Titae Lindl celebraron este 2012 los veinte años del primer disco de Ángel Parra Trío, y por primera vez presentan en el escenario a una vocalista mujer, Marcela Thais, quien, bella y con vozarrón, trata de mantener el ritmo del pin pon que se genera entre los dos compañeros, quienes allá arriba se entienden casi telepáticamente.
-Tocar con nosotros no es fácil, que cuando entra el solo, sale el solo -dice Ángel Parra semanas después, mientras juega con una guitarra.- Thais lo está entendiendo, pero si yo fuera ella estaría bien muerto de susto. Es peludo.
-Llevamos 20 años, hemos pasado por todas, nos gusta el proyecto más que nada, hemos aprendido y esa es la onda; no hay como tocar con alguien que te entienda al tiro -dice, después, Titae Lindl, sobre su emparejamiento musical con Ángel.
Parra y Lindl han sido protagonistas del mundo musical chileno desde la vuelta a la democracia, y en ese panorama y biografía, el trío -cuya formación ha variado constantemente- ha sido su lugar de escape, de experimentación y de vitrina más personal, en el caso de Parra. El primer disco de la agrupación, casi un experimento, marcó la llegada de la juventud al mundo del jazz; luego ellos mismos fueron quienes terminaron poniendo el swing en las radios más pop.
-En un mapa más oficial del jazz no existimos, pero no importa nada -dice Parra-. Tú sabes que los jazzistas acá en Chile son más papistas que el Papa, pero en Nueva York y Europa tocan de todo.
Son veinte años de moverse en el jazz puro, en el jazz pop, de trabajar y rescatar a las viejas glorias del estilo.
Veinte años de trío.
1992: El inicio. La historia de Los Tres ya había comenzado: los penquistas Álvaro Henríquez, y Titae Lindl y Francisco Molina habían llegado hace años a Santiago, ya habían armado el grupo, que en 1990 sumó a un músico que venía del jazz y de estudiar en París y Estados Unidos, Ángel Parra, hijo del músico del mismo nombre y nieto de Violeta. Eran Los Tres. En 1991 ya habían lanzado su primer disco.
Aprovechando una gira de Álvaro Henríquez con La Negra Ester, Ángel Parra, quien llevaba un par de años con un proyecto de jazz, grabó junto a Lindl y Pancho Molina lo que sería el disco debut de Ángel Parra Trío, en un álbum del mismo nombre.
-Unimos fuerzas -cuenta Lindl- Por ejemplo a Ángel le encantaba Wes Montgomery, y yo me vestía como Thelonious Monk, rallando la papa. Éramos fanáticos, tocábamos con Los Tres en La Batuta, después nos volvíamos a la casa del Ángel y seguíamos tocando jazz. En ese entonces estábamos descubriendo y tocábamos todo el día.
-Yo me voy a sentir orgulloso siempre de conseguir esa plata para hacer ese disco con Alerce -recuerda Ángel Parra-. Yo tenía algunos temas, el Titae había entrado hace poco, habíamos empezado a tocar hace poco juntos, fue un desafío, mis solos en el área más bebop o el área más straight jazz me cargaban cuando los volvía a escuchar, ahora no tanto. Pero después de ese disco mejoré mucho. Me gusta ese disco, ahora con Titae igual nos da risa, estábamos probando, aprendiendo.
El Ángel Parra Trío se convirtió en la vitrina y vereda paralela a Los Tres, banda definitoria de los 90 en el país, cuando las compañías discográficas no sólo invertían, dispendiaban; Parra recuerda ir a Estados Unidos a grabar, tener un departamento en Nueva York para cada uno, limosinas recogiéndolos en la puerta. El trío, en cambio, era un mundo aparte, más pequeño, donde a pesar de los cambios de miembros de la banda, Parra y Lindl continuaron siempre tocando y donde se les permitía más protagonismo.
-Yo tuve que entender cómo eran las reglas del juego, que Los Tres era un grupo que funcionaba de cierta forma, que tenía un compositor, un cantante, y yo fui aprendiendo a amoldarme dentro de eso -cuenta Parra-. Pero no me ha costado, porque desde chico que toco música y nunca he sido un líder, excepto en el Trío. Ahí sí.
-¿Los tres es la banda de Álvaro y el Trío es la tuya?
-Eso es lo que sale siempre, lo que yo leo: La banda de Álvaro Henríquez. Porque es verdad y está bien que sea así, porque la cosa la dirige una persona y le da una dirección muy clara, Álvaro sabe muy bien cómo llevar las cosas. Ahora, la música sin nosotros no existe. No creo que pudiera reemplazar ni al Titae ni a mí. Con el trío es donde yo tuve que esforzarme y aprender a componer, a comunicarme jazzísticamente con otros mundos. Mi sueño cuando chico era tocar jazz y tocar bien guitarra, no era el Rock and Roll necesariamente.
Con un par de cambios en el equipo, Ángel Parra Trío siguió grabando discos durante la década, "Patana" (1995), "Piscola Standards" (1996), "Tequila" (1998) y en 2000 lanzaron "No junta ni pega". Lindl y Parra fueron infiltrando en su swing los sonidos que practicaron también con Los Tres, la influencia de viejos compositores, el pop. Y ahí vino el minuto en que un trío de jazz, el "otro" grupo de los integrantes de Los Tres, sonaron en todas las radios de Chile.
2002: El vuelco pop
Las cosas habían cambiado: Lindl y Parra tenían más tiempo para el Trío, ya que en 2000, Los Tres habían decidido separarse, después de una década intensa de éxitos. Los proyectos paralelos podían ahora ser los proyectos centrales. En 2002, Ángel Parra Trío lanza el disco en vivo "La hora feliz".
-Nos habíamos separado con Los Tres y con el Titae seguimos para delante, con ideas, tocando con el trío, con harto problema económico porque todo cambió, pero felices de hacerlo -dice Parra- Y ahí empezamos a tirar líneas, luego de la influencia que teníamos de la fonda, tocar con músicos más viejos, nos llamaron para ofrecernos este proyecto. La idea básica era hacer cuatro sesiones en el Teatro Oriente con diferentes músicos. Fue muy lindo, se nos ocurrió con el Titae ir a buscar a la Nelly Sanders (cantante y crooner de los 50 en adelante), a una población lejísimos. Fue bonito, lo electrónico con Bitman, tener a Don Lalo Parra, que en paz descanse, a Rabanito Berríos (popular acordeonista)...todos muertos, qué terrible.
-Debe ser lindo darles la última gloria a ellos.
-Sí, pero no te das cuenta mientras lo estás haciendo. Con el Titae era como, '¿Te acuerdas del "Festival de la una", la Nelly Sanders cuando cantaba tango?'. Con el tiempo te das cuenta de que ayudaste un poco a que fueran más reconocidos. Hay cero respeto en este país por los viejos, a nosotros nos llamaba la atención el sonido que podía aportar Rabanito, por la artritis, por la onda, más que se pudiera equivocar dentro de un solo. Estos viejos se han quedado dentro de nosotros.
-Como en toda profesión uno se fija en lo que han hecho antes los otros -explica Titae Lindl- Uno es consecuencia de muchas cosas que han pasado antes. Nosotros investigamos, hay que informarse del país donde uno vive, el panorama musical, esas cosas para mí son fundamentales como músico. Tocar con Panchito Cabrera (guitarrista que comenzó tocando a fines de los años 40) no es un rescate, es un honor, y menos mal que nos pescaron y vieron que éramos gente seria, con ganas de aprender de los demás, de gente que ha vivido más que uno.
En "La hora feliz" aparecía quizás el tema más exitoso hasta hoy de Ángel Parra Trío, en la voz de su cantante más habitual, Julian Peña, una reversión del clásico "No puedo quitar mis ojos de ti". Que sonó, y sigue sonando, en todo tipo de radios, escapando de los confines más clásicos y de nicho del jazz.
-Esa fue una etapa en que yo estaba rayando con Tony Bennett -recuerda Lindl-. También tuvo que ver con eso, y que el Julián Peña maneja muy bien el inglés y es bueno para cantar, surgió una etapa diferente. Fue entretenido hacer una canción más popular, es algo que no habíamos hecho nunca por nuestra cuenta, siempre habíamos trabajado con el Álvaro en eso. Con el Trío siempre buscamos cosas que no hemos hecho, la gracia del Trío es que es un grupo para experimentar, llevar gente a la sala de ensayo y aunar sonidos. Es entretenido. Nos gusta mucho hacer jazz, no del punto de vista del jazz, sino que del punto de vista de la música popular, esos cruces son entretenidos.
2012: Dos décadas y contando
Ángel Parra Trío avanzó entregando un disco cada dos años, "Vamos, que se puede" (2003), "Playa solitaria" (2005), "Un año más" (2007), "Espérame!!!" (2009). Continuaron con su mezcla con pop, con diferentes corrientes del jazz, e invitando a colaborar a músicos que admiran y que no habían tenido el reconocimiento que ellos creen que merecían; los dos últimos discos, por ejemplo, están grabados junto a Valentín Trujillo. Los Tres ya se habían rejuntado en 2006, lo que de a poco fue obligando a tener menos recreos para el Trío.
Así los pilla la veintena de años: han hecho un par de conciertos, los primeros en un tiempo, y están pensando en un disco nuevo, ojalá el próximo año. Julián Peña, su voz habitual, está viviendo fuera de Santiago, pero Parra dice que le gustaría incluirlo igual en algunas canciones. Está su nueva propuesta con Thais también. La idea sería hacer casi puros temas originales.
Ángel Parra y Titae Lindl ya no son los jóvenes que se inmiscuyeron en el clásico mundo del jazz, sino que son hombres maduros, rockstars nacionales, y músicos con carrete. Parra mira con extrañeza a parte de la nueva camada de jazzistas, que ellos colaboraron de alguna manera en formar.
-Yo creo que están muy pegados con lo que se hace afuera en jazz. Hay otros que están afuera, como Melisa Aldana, gente muy bien posicionada, pero que no son así, cuando uno encuentra pequeños genios como la Melisa, que saben escucharte, da gusto. Los músicos jóvenes de jazz son de un nivel instrumentista que le pega patadas a lo que he visto afuera, pero, de repente, cuando veo que no conocen los boleros de los 50 o la música de Louis Prima me da rabia.
Hoy Lindl trabaja en otro proyecto, propio, un disco que saldría a fines de este año. Y Parra está viviendo un momento, a los 46 años, de reflexión y calma, y de mucha composición: "El año pasado fue como un año casi de duelo, con la película de la Violeta, fue como de sanarse viendo eso. Yo también estaba en un año oscurito de mi vida, que terminó en que dije chao, no quiero más carrete. Dejé de tomar como hace seis meses. Yo quiero vivir muchos años y componer y hacer cosas que no he podido hacer. Ahora me tomo todo con más calma, no estoy apurado en nada, ni en componer el disco. He compuesto harta música, con el tiempo uno ha podido irse simplificando en lo musical, eso es importante, que todo sea sencillo, no tan jazzístico; la gente siempre nos ha distinguido por eso, no somos jazzistas cuadrados".
20 años de discos
1992: "Ángel Parra Trío"
1995. "Patana"
1996: "Piscola Standards"
1998: "Tequila" (junto al acordeonista "Rabanito" Berríos).
2000: "No junta ni pega"
2002: "La hora feliz" (Disco doble, grabado en vivo en el Teatro Oriente).
2003: "Vamos, que se puede"
2005: "Playa solitaria" (junto al guitarrista de la Nueva Ola, Óscar Arriagada)
2007: "Un año más" (junto a Valentín Trujillo y Panchito Cabrera).
2009: "Espérame!!!" (junto a Valentín Trujillo).
Fuente: músicapopular.cl
2º Festival de Jazz a la Vega ofrece amplio menú musical
La Tercera
El viernes 23 y sábado 24 de noviembre será el evento, en la Vega Central. Estarán Daniel Lencina y Carl Hammond Big Band.
El saxofonista Andrés Pérez tiene una especial fijación por el barrio Mapocho. Una de las esquinas más antiguas y tradicionales de Santiago le motivó a ilustrar la carátula de su disco Santiago vivo (2011), con la desaparecida Plaza Venezuela. Además, la oficina del Colectivo Mapocho que integra está ahí mismo, frente al bar La Piojera.
“El barrio Mapocho es uno de los pocos lugares que siguen siendo tal como hace 100 años”, dice. “El puente (Cal y Canto) dividió Santiago y segregó lo que está al norte, lo que era La Chimba, y así se ha mantenido. Uno de nuestros objetivos como colectivo es devolverle la cultura a esta gente, y por eso estamos muy conectados con el tema patrimonial”, explica. Otro de sus proyectos al respecto, cuenta, fue la exposición Fuera de lugar, suerte de reflexión urbana que se presentó en el Museo de Bellas Artes, entre 2010 y 2011.
En esa lógica, el músico y miembro de la banda Contracuarteto explica la realización del Festival de Jazz a la Vega, un encuentro musical gratuito en el popular mercado, que la próxima semana tendrá su segunda edición. El 2011, con Valentín Trujillo, la Conchalí Big Band y Jazzimodo en el programa, fue un éxito total. “Llegaron cerca de mil personas en cada uno de los dos días”, cuenta Pérez.
El festival se realizará el viernes 23 y sábado 24 de noviembre, desde las 19 horas. Siempre en conjunto con los locatarios de la Vega Central, Pérez y los suyos afinan los detalles del nuevo programa jazzístico que, al igual que en su primera versión, ofrece una amplia variedad estilística. “Habrá jazz tradicional, con Daniel Lencina, y también estará Santiago Downbeat, una nueva big band de ska-jazz, que va a hacer temas de la Orquesta Huambaly. El cantante Rodrigo González hará standards, y Pancho Aranda Trío ofrecerá un jazz actual. También invitamos al Rodrigo Ratier Quinteto, que hacen tango contemporáneo, un poco en la senda de Astor Piazzolla”, resume.
Además, se destaca la presencia de la Carl Hammond Big Band, combo swing de 20 instrumentistas liderado por el músico y profesor estadounidense del mismo nombre, radicado en el país desde 2007 y profesor del proyecto de Orquestas Juveniles. “Es una gran banda, y es segunda vez que se va a presentar en el año”, dice el organizador.
Tras la primera versión del festival, Andrés Pérez sacó conclusiones. La principal, asegura, fue comprobar que se pueden combinar dos mundos que podrían verse antagónicos o al menos distantes. “Pese a ser un género popular, el jazz tiene un nicho elitista, y fue muy gratificante ver cómo la gente que sigue el género llegaba de otros sectores a la Vega y se mezclaba con los locatarios, que cierran sus negocios a las cinco de la tarde y se quedaban a escuchar a las bandas”, cuenta.
Según señala, los locatarios estaban agradecidos porque se les renovó el público que va a la Vega Central. “Nosotros estamos generando audiencias nuevas y queremos poner a grupos que no están muy agendados en el circuito jazzístico establecido. Pero, por sobre todo, al ser una producción autogestionada, nos sentimos con la misión de ofrecer cosas, en este caso, a los trabajadores de la Vega”, cierra el músico.
El viernes 23 y sábado 24 de noviembre será el evento, en la Vega Central. Estarán Daniel Lencina y Carl Hammond Big Band.
El saxofonista Andrés Pérez tiene una especial fijación por el barrio Mapocho. Una de las esquinas más antiguas y tradicionales de Santiago le motivó a ilustrar la carátula de su disco Santiago vivo (2011), con la desaparecida Plaza Venezuela. Además, la oficina del Colectivo Mapocho que integra está ahí mismo, frente al bar La Piojera.
“El barrio Mapocho es uno de los pocos lugares que siguen siendo tal como hace 100 años”, dice. “El puente (Cal y Canto) dividió Santiago y segregó lo que está al norte, lo que era La Chimba, y así se ha mantenido. Uno de nuestros objetivos como colectivo es devolverle la cultura a esta gente, y por eso estamos muy conectados con el tema patrimonial”, explica. Otro de sus proyectos al respecto, cuenta, fue la exposición Fuera de lugar, suerte de reflexión urbana que se presentó en el Museo de Bellas Artes, entre 2010 y 2011.
En esa lógica, el músico y miembro de la banda Contracuarteto explica la realización del Festival de Jazz a la Vega, un encuentro musical gratuito en el popular mercado, que la próxima semana tendrá su segunda edición. El 2011, con Valentín Trujillo, la Conchalí Big Band y Jazzimodo en el programa, fue un éxito total. “Llegaron cerca de mil personas en cada uno de los dos días”, cuenta Pérez.
El festival se realizará el viernes 23 y sábado 24 de noviembre, desde las 19 horas. Siempre en conjunto con los locatarios de la Vega Central, Pérez y los suyos afinan los detalles del nuevo programa jazzístico que, al igual que en su primera versión, ofrece una amplia variedad estilística. “Habrá jazz tradicional, con Daniel Lencina, y también estará Santiago Downbeat, una nueva big band de ska-jazz, que va a hacer temas de la Orquesta Huambaly. El cantante Rodrigo González hará standards, y Pancho Aranda Trío ofrecerá un jazz actual. También invitamos al Rodrigo Ratier Quinteto, que hacen tango contemporáneo, un poco en la senda de Astor Piazzolla”, resume.
Además, se destaca la presencia de la Carl Hammond Big Band, combo swing de 20 instrumentistas liderado por el músico y profesor estadounidense del mismo nombre, radicado en el país desde 2007 y profesor del proyecto de Orquestas Juveniles. “Es una gran banda, y es segunda vez que se va a presentar en el año”, dice el organizador.
Tras la primera versión del festival, Andrés Pérez sacó conclusiones. La principal, asegura, fue comprobar que se pueden combinar dos mundos que podrían verse antagónicos o al menos distantes. “Pese a ser un género popular, el jazz tiene un nicho elitista, y fue muy gratificante ver cómo la gente que sigue el género llegaba de otros sectores a la Vega y se mezclaba con los locatarios, que cierran sus negocios a las cinco de la tarde y se quedaban a escuchar a las bandas”, cuenta.
Según señala, los locatarios estaban agradecidos porque se les renovó el público que va a la Vega Central. “Nosotros estamos generando audiencias nuevas y queremos poner a grupos que no están muy agendados en el circuito jazzístico establecido. Pero, por sobre todo, al ser una producción autogestionada, nos sentimos con la misión de ofrecer cosas, en este caso, a los trabajadores de la Vega”, cierra el músico.
Jóvenes profesionales que lo dejaron todo por la música
El Mercurio
Estudiaron carreras apetecidas socialmente y que les garantizaban un buen pasar, pero de a poco su pasión por la música se fue instalando hasta obligarlos a tomar una decisión. ¿Arrepentidos? ¡Jamás! Estas son sus historias.
Mauricio Palazzo
Para quienes no lo conocen, Daniel Riveros, más conocido como Gepe, es un compositor y multiintrumentista que se ha instalado, tras cuatro discos solistas, varias colaboraciones y un arduo trabajo de más de una década, como uno de los artistas imprescindibles de la escena musical chilena. Reconocido en Argentina, México y España, forma parte de la vanguardia independiente desde el año 2001, cuando hizo sus primeras armas en el dúo Taller Dejao. Aprendió a tocar la batería a los cinco años y según él mismo confiesa, "desde chico no recuerdo que haya querido ser otra cosa que músico, pero aunque intenté estudiar, nunca pude pescar en serio a los profesores que me contrataron mis padres, porque lo mío era más intuitivo. Y cómo sabía que no tenía la metodología para estudiar música, cuando tuve que elegir qué estudiar en la universidad estudié primero Derecho, tomé unos ramos de Estética y al final me metí a Diseño Integral en la UC", explica.
Por un buen tiempo tuvo que compatibilizar las clases con los viajes y los conciertos, pero de a poco "la música se fue apoderando de mi mundo entero", asegura. El 2004, cuando estaba en tercer año de la carrera, editó su primer disco solista, empezó a ser más conocido y los profesores entonces lo dejaron faltar a clases y entregar los trabajos atrasados. "Mi entorno fue bien amable en ese aspecto, y de a poco me la fui creyendo hasta que la música lo fue todo", sentencia.
-¿Trabajaste alguna vez como diseñador?
"Lo único que he diseñado son las portadas de mis discos y afiches míos y de otros amigos. Pero es loco, porque mi tesis la hice sobre la música como material de diseño. Y cuando hago música, me siento más diseñador que músico. Técnicamente, sé mucho menos de música que de diseño, y uso mejor Photoshop o Ilustrator que ProTools. Tuve suerte, porque no tuve que elegir entre el diseño y la música: hice que el mundo que más me importaba inundara el otro, y la música se metió en el diseño y en todos los aspectos de mi vida".
Una historia parecida tiene el compositor Leo Quinteros, quien tras cinco discos solistas también es parte de la avanzada musical criolla. Estudió Derecho, se recibió, puso una oficina con unos amigos y hasta trabajó de procurador, pero el bichito de la música siempre le estuvo picando. "Estudié percusión en la Escuela Moderna de chico y siempre tuve grupos con amigos, pero era más un hobby para mí. En mi familia no son muy apegados al arte, por lo que cuando elegí Derecho ni siquiera me pregunté si quería estudiar música. Pero de a poco fui construyendo una perspectiva más personal, y cuando ya estaba trabajando, me di cuenta de que prefería hacer música que ir a la oficina y tratar con los clientes. Grabé mis primeros demos, tuve buena recepción y me dije que si no me la jugaba ahora, no lo iba a hacer nunca".
Finalmente dejó la oficina y apostó todas sus fichas en grabar su primer disco con un sello independiente. "Y en ese mundo me quedé. Nunca más volví al Derecho, aunque le he hecho favores a amigos y familiares, obvio. Y aunque me ha servido harto, hoy me gano la vida con la música", asegura orgulloso.
-¿Fue dura la transición, pasaste hambre alguna vez? Porque en el intertanto te casaste y tuviste tu hija...
"Yo creo que todos hemos estado en alguna situación apretada alguna vez, pero no pasé hambre ni mucho menos. Nunca tan heroico, jajaja... Fue una transición pacífica, en ese aspecto".
La música es mi vida
Andrés Vicentela, licenciado en Medicina y puntaje nacional de Matemáticas en su época, y Juan Pablo Rojas, psicólogo titulado también de la UC, son dos jóvenes que se la jugaron por la música, pero que aún tienen mucho camino por delante. Ambos estudian en la Escuela Moderna de Música -el primero en primer año de Producción Musical y Gestión Artística y el segundo en el último de Composición-, y están en proceso de dejar sus carreras por seguir la senda musical.
"Yo mismo me puse como meta quedar en Medicina, porque quería estar en la punta de la pirámide social. Y aunque mis padres me apoyaban en lo que quisiera, supongo que si les hubiera dicho que quería estudiar Producción Musical se habrían imaginado a un tipo tocando guitarra en el metro por plata. Estudié cinco años, me licencié, pero cuando llegó el momento de hacer la práctica me di cuenta que no era lo que quería para el resto de mi vida", reflexiona este chico oriundo de Concepción.
-¿Y dejaste Medicina después de estudiar cinco años...?
"Jajajaja, sí, congelé Medicina y me vine a Santiago a estudiar Producción Musical... tuve la suerte de que mi familia me apoyó, aunque claro que les costó asumirlo".
Distinto es el caso de Juan Pablo Rojas, que por estos días alterna sus días entre su consulta psicológica y las clases y ensayos de diversos proyectos donde está componiendo, como su última obra, el musical "El Burgués Gentilhombre", estrenado el mes pasado en la Universidad de los Andes.
"A mí la música me persiguió. Entré a Psicología porque me gustaba, aunque siempre seguí cultivándome y componiendo. Tras algunos intentos musicales exitosos decidí arriesgarme y estudiar ambas carreras en paralelo. No me dio el cuero y tuve que dejar Composición, pero en la universidad me pidieron entonces que hiciera un musical. Lo hice por dos años seguidos, por amor al arte, como una manera de servir a la Iglesia, y ahí me di cuenta de que podía llegar al corazón de la gente mucho mejor como músico que como psicólogo".
Se tituló, abrió su consulta y volvió con más ahínco a la Escuela Moderna. "Y aunque mi familia me apoya, siempre insisten en que mantenga algunos pacientes y no deje la psicología, porque la música no me va a dar de comer. ¡Pero yo gano más plata como músico que como psicólogo! Así que ahora estoy tratando de hacer las dos cosas, aunque sé que en poco tiempo más voy a tener que elegir una", dice pensativo.
-¿Y cuál te produce más alegrías?
"Disfruto mucho de las dos, porque mi pasión es ayudar a los demás. Pero me veo más como músico, porque ahí es donde puedo hacer un aporte mayor y, obviamente, ser más feliz".
Estudiaron carreras apetecidas socialmente y que les garantizaban un buen pasar, pero de a poco su pasión por la música se fue instalando hasta obligarlos a tomar una decisión. ¿Arrepentidos? ¡Jamás! Estas son sus historias.
Mauricio Palazzo
Para quienes no lo conocen, Daniel Riveros, más conocido como Gepe, es un compositor y multiintrumentista que se ha instalado, tras cuatro discos solistas, varias colaboraciones y un arduo trabajo de más de una década, como uno de los artistas imprescindibles de la escena musical chilena. Reconocido en Argentina, México y España, forma parte de la vanguardia independiente desde el año 2001, cuando hizo sus primeras armas en el dúo Taller Dejao. Aprendió a tocar la batería a los cinco años y según él mismo confiesa, "desde chico no recuerdo que haya querido ser otra cosa que músico, pero aunque intenté estudiar, nunca pude pescar en serio a los profesores que me contrataron mis padres, porque lo mío era más intuitivo. Y cómo sabía que no tenía la metodología para estudiar música, cuando tuve que elegir qué estudiar en la universidad estudié primero Derecho, tomé unos ramos de Estética y al final me metí a Diseño Integral en la UC", explica.
Por un buen tiempo tuvo que compatibilizar las clases con los viajes y los conciertos, pero de a poco "la música se fue apoderando de mi mundo entero", asegura. El 2004, cuando estaba en tercer año de la carrera, editó su primer disco solista, empezó a ser más conocido y los profesores entonces lo dejaron faltar a clases y entregar los trabajos atrasados. "Mi entorno fue bien amable en ese aspecto, y de a poco me la fui creyendo hasta que la música lo fue todo", sentencia.
-¿Trabajaste alguna vez como diseñador?
"Lo único que he diseñado son las portadas de mis discos y afiches míos y de otros amigos. Pero es loco, porque mi tesis la hice sobre la música como material de diseño. Y cuando hago música, me siento más diseñador que músico. Técnicamente, sé mucho menos de música que de diseño, y uso mejor Photoshop o Ilustrator que ProTools. Tuve suerte, porque no tuve que elegir entre el diseño y la música: hice que el mundo que más me importaba inundara el otro, y la música se metió en el diseño y en todos los aspectos de mi vida".
Una historia parecida tiene el compositor Leo Quinteros, quien tras cinco discos solistas también es parte de la avanzada musical criolla. Estudió Derecho, se recibió, puso una oficina con unos amigos y hasta trabajó de procurador, pero el bichito de la música siempre le estuvo picando. "Estudié percusión en la Escuela Moderna de chico y siempre tuve grupos con amigos, pero era más un hobby para mí. En mi familia no son muy apegados al arte, por lo que cuando elegí Derecho ni siquiera me pregunté si quería estudiar música. Pero de a poco fui construyendo una perspectiva más personal, y cuando ya estaba trabajando, me di cuenta de que prefería hacer música que ir a la oficina y tratar con los clientes. Grabé mis primeros demos, tuve buena recepción y me dije que si no me la jugaba ahora, no lo iba a hacer nunca".
Finalmente dejó la oficina y apostó todas sus fichas en grabar su primer disco con un sello independiente. "Y en ese mundo me quedé. Nunca más volví al Derecho, aunque le he hecho favores a amigos y familiares, obvio. Y aunque me ha servido harto, hoy me gano la vida con la música", asegura orgulloso.
-¿Fue dura la transición, pasaste hambre alguna vez? Porque en el intertanto te casaste y tuviste tu hija...
"Yo creo que todos hemos estado en alguna situación apretada alguna vez, pero no pasé hambre ni mucho menos. Nunca tan heroico, jajaja... Fue una transición pacífica, en ese aspecto".
La música es mi vida
Andrés Vicentela, licenciado en Medicina y puntaje nacional de Matemáticas en su época, y Juan Pablo Rojas, psicólogo titulado también de la UC, son dos jóvenes que se la jugaron por la música, pero que aún tienen mucho camino por delante. Ambos estudian en la Escuela Moderna de Música -el primero en primer año de Producción Musical y Gestión Artística y el segundo en el último de Composición-, y están en proceso de dejar sus carreras por seguir la senda musical.
"Yo mismo me puse como meta quedar en Medicina, porque quería estar en la punta de la pirámide social. Y aunque mis padres me apoyaban en lo que quisiera, supongo que si les hubiera dicho que quería estudiar Producción Musical se habrían imaginado a un tipo tocando guitarra en el metro por plata. Estudié cinco años, me licencié, pero cuando llegó el momento de hacer la práctica me di cuenta que no era lo que quería para el resto de mi vida", reflexiona este chico oriundo de Concepción.
-¿Y dejaste Medicina después de estudiar cinco años...?
"Jajajaja, sí, congelé Medicina y me vine a Santiago a estudiar Producción Musical... tuve la suerte de que mi familia me apoyó, aunque claro que les costó asumirlo".
Distinto es el caso de Juan Pablo Rojas, que por estos días alterna sus días entre su consulta psicológica y las clases y ensayos de diversos proyectos donde está componiendo, como su última obra, el musical "El Burgués Gentilhombre", estrenado el mes pasado en la Universidad de los Andes.
"A mí la música me persiguió. Entré a Psicología porque me gustaba, aunque siempre seguí cultivándome y componiendo. Tras algunos intentos musicales exitosos decidí arriesgarme y estudiar ambas carreras en paralelo. No me dio el cuero y tuve que dejar Composición, pero en la universidad me pidieron entonces que hiciera un musical. Lo hice por dos años seguidos, por amor al arte, como una manera de servir a la Iglesia, y ahí me di cuenta de que podía llegar al corazón de la gente mucho mejor como músico que como psicólogo".
Se tituló, abrió su consulta y volvió con más ahínco a la Escuela Moderna. "Y aunque mi familia me apoya, siempre insisten en que mantenga algunos pacientes y no deje la psicología, porque la música no me va a dar de comer. ¡Pero yo gano más plata como músico que como psicólogo! Así que ahora estoy tratando de hacer las dos cosas, aunque sé que en poco tiempo más voy a tener que elegir una", dice pensativo.
-¿Y cuál te produce más alegrías?
"Disfruto mucho de las dos, porque mi pasión es ayudar a los demás. Pero me veo más como músico, porque ahí es donde puedo hacer un aporte mayor y, obviamente, ser más feliz".
Trescientos músicos se toman la Plaza de Armas
El Mercurio
Ocho coros se suman a la Orquesta Sinfónica para presentar hoy obras de Beethoven, Tchaikovsky y Víctor Jara, en forma gratuita.
Romina de la Sotta Donoso
Siete mil ciudadanos se congregaron en la Plaza de Armas cuando la Universidad de Chile presentó, en 2010, "Carmina Burana" (Orff). El año pasado, "París-Santiago", con el Banch y Los Jaivas, superó los diez mil.
Este sábado, y para celebrar sus 170 años de existencia, la U. de Chile invita, a las 20:00 horas, a un concierto sinfónico-coral de grandes dimensiones, con la dirección de David del Pino.
Junto a la Orquesta Sinfónica de Chile actuarán más de 200 voces. La mitad serán profesionales: el Coro Sinfónico U. de Chile y la Camerata Vocal. Y a ellos se sumarán los coros de las facultades de Economía, Ciencias, y Ciencias Físicas y Matemáticas, así como el Coro Magnificat, el Coro Lex (Derecho) y el Coro Schola Cantorum (Medicina).
"La mayoría de los coros de estudiantes son inexpertos, es primera vez que cantan con orquesta. Por eso empezaron a trabajar el primer semestre, y después yo los reuní a todos para prepararlos, hasta que tomó la dirección general el maestro Del Pino", explica Juan Pablo Villarroel, director del Coro Sinfónico.
El concierto abrirá con la Obertura "Egmont" y el Coral de la Novena Sinfonía, de Beethoven, y seguirá con la Marcha Nº 2 de "Pompa y circunstancia" de Elgar y las "Danzas Polovtsianas" de "El Príncipe Igor", de Borodin. También, la "Obertura 1812" de Tchaikovsky.
"Lo más difícil ha sido el ruso. Pero Del Pino comprometió a los jóvenes a que cantaran casi todo de memoria", cuenta Villarroel.
Además interpretarán selecciones de "Aires Chilenos", de Enrique Soro, y de "Víctor Jara Sinfónico", de Carlos Zamora, específicamente, las transcripciones sinfónico-corales de "Te recuerdo Amanda", "El cigarrito" y "Plegaria del Labrador".
"La iniciativa fue de la profesora Verónica Rivas", aclara Del Pino. "La Obertura 'Egmont' y 'Pompa y circunstancia' son clásicos del sinfonismo universal, y aportarán solemnidad. Pero también tendremos la alegría y la brillantez de Borodin y Tchaikovsky, y un capítulo de hermosa música chilena".
Hace, además, una confesión personal: "Me emociona que estos futuros médicos, ingenieros y abogados de la principal universidad del país vayan a compartir con músicos profesionales. Ellos jamás olvidarán el día que cantaron con la Sinfónica".
Ocho coros se suman a la Orquesta Sinfónica para presentar hoy obras de Beethoven, Tchaikovsky y Víctor Jara, en forma gratuita.
Romina de la Sotta Donoso
Siete mil ciudadanos se congregaron en la Plaza de Armas cuando la Universidad de Chile presentó, en 2010, "Carmina Burana" (Orff). El año pasado, "París-Santiago", con el Banch y Los Jaivas, superó los diez mil.
Este sábado, y para celebrar sus 170 años de existencia, la U. de Chile invita, a las 20:00 horas, a un concierto sinfónico-coral de grandes dimensiones, con la dirección de David del Pino.
Junto a la Orquesta Sinfónica de Chile actuarán más de 200 voces. La mitad serán profesionales: el Coro Sinfónico U. de Chile y la Camerata Vocal. Y a ellos se sumarán los coros de las facultades de Economía, Ciencias, y Ciencias Físicas y Matemáticas, así como el Coro Magnificat, el Coro Lex (Derecho) y el Coro Schola Cantorum (Medicina).
"La mayoría de los coros de estudiantes son inexpertos, es primera vez que cantan con orquesta. Por eso empezaron a trabajar el primer semestre, y después yo los reuní a todos para prepararlos, hasta que tomó la dirección general el maestro Del Pino", explica Juan Pablo Villarroel, director del Coro Sinfónico.
El concierto abrirá con la Obertura "Egmont" y el Coral de la Novena Sinfonía, de Beethoven, y seguirá con la Marcha Nº 2 de "Pompa y circunstancia" de Elgar y las "Danzas Polovtsianas" de "El Príncipe Igor", de Borodin. También, la "Obertura 1812" de Tchaikovsky.
"Lo más difícil ha sido el ruso. Pero Del Pino comprometió a los jóvenes a que cantaran casi todo de memoria", cuenta Villarroel.
Además interpretarán selecciones de "Aires Chilenos", de Enrique Soro, y de "Víctor Jara Sinfónico", de Carlos Zamora, específicamente, las transcripciones sinfónico-corales de "Te recuerdo Amanda", "El cigarrito" y "Plegaria del Labrador".
"La iniciativa fue de la profesora Verónica Rivas", aclara Del Pino. "La Obertura 'Egmont' y 'Pompa y circunstancia' son clásicos del sinfonismo universal, y aportarán solemnidad. Pero también tendremos la alegría y la brillantez de Borodin y Tchaikovsky, y un capítulo de hermosa música chilena".
Hace, además, una confesión personal: "Me emociona que estos futuros médicos, ingenieros y abogados de la principal universidad del país vayan a compartir con músicos profesionales. Ellos jamás olvidarán el día que cantaron con la Sinfónica".
La gran biblioteca de jazz que se instala en el GAM
El Mercurio
La colección incluye biografías , discografías, relatos y revistas. "Es una forma de agradecer al país que me recibió cuando llegué hace 65 años", dice el melómano, crítico y pianista polaco José Hosiasson.
IÑIGO DÍAZ
"De haberlo sabido antes no lo hubiera hecho", bromea José Hosiasson al ver por primera vez la cifra en que fue avaluada su colección personal de libros y revistas de jazz: 51 millones de pesos.
El cálculo fue realizado por expertos del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), que recibió la donación de este material bibliográfico por parte del crítico, pianista y melómano nacido en Varsovia en 1931 con el nombre de Józef Hosiasson. Bibliogam anuncia para enero la presentación oficial de la colección de 1.400 volúmenes que esta semana completó su proceso de catalogación. El material ocupa cinco estantes de tres niveles en la biblioteca.
"Llegué a Valparaíso en 1948 desde Bolonia, donde viví entre los ocho y los dieciséis años. En ese viaje ya venía con dos libros que compré en Italia en 1946 y que hoy están en el GAM", cuenta Hosiasson. "Pero no son los más antiguos. Mi colección fue creciendo: por ejemplo, en un local de viejo en Nueva York encontré el libro 'Jazz' de Paul Whiteman, que es de 1926. Tiene casi 90 años: es un papel de muy buena calidad", añade.
La colección se basa en recuentos discográficos, títulos generales como la traducción que el músico chileno Pablo Garrido (1905-1982) hizo de "Jazz hot", del francés Hughes Panassié, y series completas de revistas como Downbeat y Jazz Times.
También hay biografías como la de Louis Armstrong (de Gary Giddins), Oscar Peterson (de Gene Lees) y la del chileno Alfredo Espinoza (de Duccio Castelli), y autobiografías de Bud Freeman, Babs Gonzales y Art Pepper, quien además autografió su obra "Straight life" (Vida recta): "Pepe, ojalá que disfrutes leyendo este libro tanto como yo disfruté viviéndolo", escribe el trompetista. "La suya fue todo lo contrario a una vida ordenada", dice Hosiasson. Otras dedicatorias de puño y letra de Armstrong y de Duke Ellington están en primeras ediciones donadas, dado que Hosiasson fue el traductor del trompetista en su visita de 1957, y entrevistó al compositor en el Hotel Crillón cuando estuvo en Chile en 1968.
La discoteca mayor
El 90 por ciento de la colección está en inglés. "No sé si sea favorable para un usuario común, pero lo que yo puedo asegurar es que es mucho mejor leer estos textos en la lengua original. Ahora mismo estoy leyendo un libro sobre John Coltrane cuya traducción al español es horrible. Tengo que imaginarme el relato en inglés para entenderlo", apunta.
"Ésta es una biblioteca especializada en artes escénicas y música, y además tiene como estrategia la formación de público y la entrega de elementos sólidos para que las personas puedan enfrentarse a disciplinas artísticas. En ese sentido, sabemos que normalmente los seguidores del jazz sí pueden leer en inglés", señala Erika Araya, jefa de Bibliogam, que en dos años ha triplicado su material, casi en su totalidad provisto por donaciones de gente como Jorge Marchant, Alejandro Sieveking, Berthica Prieto y Sara Nieto, entre otros.
Y si de colecciones contundentes se trata, Hosiasson aún resguarda un tesoro mucho mayor: la discoteca del jazz más grande de la que se tenga registro en Chile. Ni siquiera se trata de una cifra de álbumes, porque el crítico no tiene un control sobre ese catálogo físico, como sí lo lleva sobre las obras contenidas: son 86.000.
"Cada vez que compro un disco nuevo, en un sistema computacional creado antes de la era Windows ingreso todo tipo de datos: título de la pieza, compositor, año, sello, músicos de la sesión. Me tomó tres años de trabajo constante completar los datos de mi discografía original. Luego he ido actualizando día a día. He sido un archivero instintivo. Doné mis libros y revistas como una forma de agradecer al país que me recibió cuando llegué desde Europa. Pero todavía quiero seguir escuchando estos discos. Es probable que el día en que yo muera, esa colección sea para el GAM".
La colección incluye biografías , discografías, relatos y revistas. "Es una forma de agradecer al país que me recibió cuando llegué hace 65 años", dice el melómano, crítico y pianista polaco José Hosiasson.
IÑIGO DÍAZ
"De haberlo sabido antes no lo hubiera hecho", bromea José Hosiasson al ver por primera vez la cifra en que fue avaluada su colección personal de libros y revistas de jazz: 51 millones de pesos.
El cálculo fue realizado por expertos del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), que recibió la donación de este material bibliográfico por parte del crítico, pianista y melómano nacido en Varsovia en 1931 con el nombre de Józef Hosiasson. Bibliogam anuncia para enero la presentación oficial de la colección de 1.400 volúmenes que esta semana completó su proceso de catalogación. El material ocupa cinco estantes de tres niveles en la biblioteca.
"Llegué a Valparaíso en 1948 desde Bolonia, donde viví entre los ocho y los dieciséis años. En ese viaje ya venía con dos libros que compré en Italia en 1946 y que hoy están en el GAM", cuenta Hosiasson. "Pero no son los más antiguos. Mi colección fue creciendo: por ejemplo, en un local de viejo en Nueva York encontré el libro 'Jazz' de Paul Whiteman, que es de 1926. Tiene casi 90 años: es un papel de muy buena calidad", añade.
La colección se basa en recuentos discográficos, títulos generales como la traducción que el músico chileno Pablo Garrido (1905-1982) hizo de "Jazz hot", del francés Hughes Panassié, y series completas de revistas como Downbeat y Jazz Times.
También hay biografías como la de Louis Armstrong (de Gary Giddins), Oscar Peterson (de Gene Lees) y la del chileno Alfredo Espinoza (de Duccio Castelli), y autobiografías de Bud Freeman, Babs Gonzales y Art Pepper, quien además autografió su obra "Straight life" (Vida recta): "Pepe, ojalá que disfrutes leyendo este libro tanto como yo disfruté viviéndolo", escribe el trompetista. "La suya fue todo lo contrario a una vida ordenada", dice Hosiasson. Otras dedicatorias de puño y letra de Armstrong y de Duke Ellington están en primeras ediciones donadas, dado que Hosiasson fue el traductor del trompetista en su visita de 1957, y entrevistó al compositor en el Hotel Crillón cuando estuvo en Chile en 1968.
La discoteca mayor
El 90 por ciento de la colección está en inglés. "No sé si sea favorable para un usuario común, pero lo que yo puedo asegurar es que es mucho mejor leer estos textos en la lengua original. Ahora mismo estoy leyendo un libro sobre John Coltrane cuya traducción al español es horrible. Tengo que imaginarme el relato en inglés para entenderlo", apunta.
"Ésta es una biblioteca especializada en artes escénicas y música, y además tiene como estrategia la formación de público y la entrega de elementos sólidos para que las personas puedan enfrentarse a disciplinas artísticas. En ese sentido, sabemos que normalmente los seguidores del jazz sí pueden leer en inglés", señala Erika Araya, jefa de Bibliogam, que en dos años ha triplicado su material, casi en su totalidad provisto por donaciones de gente como Jorge Marchant, Alejandro Sieveking, Berthica Prieto y Sara Nieto, entre otros.
Y si de colecciones contundentes se trata, Hosiasson aún resguarda un tesoro mucho mayor: la discoteca del jazz más grande de la que se tenga registro en Chile. Ni siquiera se trata de una cifra de álbumes, porque el crítico no tiene un control sobre ese catálogo físico, como sí lo lleva sobre las obras contenidas: son 86.000.
"Cada vez que compro un disco nuevo, en un sistema computacional creado antes de la era Windows ingreso todo tipo de datos: título de la pieza, compositor, año, sello, músicos de la sesión. Me tomó tres años de trabajo constante completar los datos de mi discografía original. Luego he ido actualizando día a día. He sido un archivero instintivo. Doné mis libros y revistas como una forma de agradecer al país que me recibió cuando llegué desde Europa. Pero todavía quiero seguir escuchando estos discos. Es probable que el día en que yo muera, esa colección sea para el GAM".
Cuarteto Latinoamericano gana el Grammy Latino
El Mercurio
El conjunto integrado por los hermanos Bitrán, de ascendencia chilena, y el mexicano Javier Montiel ganó el premio en la categoría "Mejor Álbum Clásico" por su álbum "Brasileiro".
Camila Mellado
Ya habían sido nominados en 2002 por el sexto volumen de los 17 cuartetos de Villa-Lobos. Sin embargo, los integrantes del Cuarteto Latinoamericano tuvieron que esperar hasta 2012 para obtener la estatuilla en la categoría "Mejor Álbum Clásico", con "Brasileiro: works of Francisco Mignone".
Tres de los músicos, los hermanos Saúl, Álvaro y Arón Bitrán, son hijos de chilenos. Álvaro y Arón nacieron en este país, y Saúl realizó parte de sus estudios en el Conservatorio Nacional y en la Universidad Católica de Chile.
Arón Bitrán dice que el galardón tiene un especial significado para ellos: "Es un premio otorgado por los colegas, es decir, los votantes son los propios músicos que integramos la Academia y, por esto mismo, es para nosotros doblemente valioso". Agrega que lo considera un reconocimiento a los 30 años de carrera del conjunto y a su compromiso con la música latinoamericana.
El músico destacó también la obtención del premio con este disco en particular: "Es un claro ejemplo de este compromiso: grabar al más alto nivel interpretativo, y en un prestigiado sello internacional, la música de los compositores de nuestro continente, ya sea los más conocidos -como Villa-Lobos, Ginastera o Revueltas-, o figuras injustamente olvidadas, pero de extraordinaria calidad, como es el caso de Mignone".
El cuarteto fue fundado en 1982 en México y desde entonces ha seguido una carrera estable, con más de 70 discos grabados. Además, ha realizado un gran trabajo en la formación de nuevos talentos en distintos países. Actualmente, son directores de la Academia Latinoamericana de Cuartetos de Cuerdas en Venezuela.
El conjunto integrado por los hermanos Bitrán, de ascendencia chilena, y el mexicano Javier Montiel ganó el premio en la categoría "Mejor Álbum Clásico" por su álbum "Brasileiro".
Camila Mellado
Ya habían sido nominados en 2002 por el sexto volumen de los 17 cuartetos de Villa-Lobos. Sin embargo, los integrantes del Cuarteto Latinoamericano tuvieron que esperar hasta 2012 para obtener la estatuilla en la categoría "Mejor Álbum Clásico", con "Brasileiro: works of Francisco Mignone".
Tres de los músicos, los hermanos Saúl, Álvaro y Arón Bitrán, son hijos de chilenos. Álvaro y Arón nacieron en este país, y Saúl realizó parte de sus estudios en el Conservatorio Nacional y en la Universidad Católica de Chile.
Arón Bitrán dice que el galardón tiene un especial significado para ellos: "Es un premio otorgado por los colegas, es decir, los votantes son los propios músicos que integramos la Academia y, por esto mismo, es para nosotros doblemente valioso". Agrega que lo considera un reconocimiento a los 30 años de carrera del conjunto y a su compromiso con la música latinoamericana.
El músico destacó también la obtención del premio con este disco en particular: "Es un claro ejemplo de este compromiso: grabar al más alto nivel interpretativo, y en un prestigiado sello internacional, la música de los compositores de nuestro continente, ya sea los más conocidos -como Villa-Lobos, Ginastera o Revueltas-, o figuras injustamente olvidadas, pero de extraordinaria calidad, como es el caso de Mignone".
El cuarteto fue fundado en 1982 en México y desde entonces ha seguido una carrera estable, con más de 70 discos grabados. Además, ha realizado un gran trabajo en la formación de nuevos talentos en distintos países. Actualmente, son directores de la Academia Latinoamericana de Cuartetos de Cuerdas en Venezuela.
viernes, noviembre 16, 2012
Pulsar 2012
Casa Central
Después de haber ido a los 3 Pulsar, después de ver los cambios desde el GAM a la estación Mapocho, después de haber invertido 4 mil pesos, y después de cabecearme por horas para escribir un comentario con párrafos de sustento, me di cuenta que no valía la pena: Pulsar 2012 es una mierda.
Después de haber ido a los 3 Pulsar, después de ver los cambios desde el GAM a la estación Mapocho, después de haber invertido 4 mil pesos, y después de cabecearme por horas para escribir un comentario con párrafos de sustento, me di cuenta que no valía la pena: Pulsar 2012 es una mierda.
jueves, noviembre 15, 2012
Chilenos no triunfaron en los Grammy Latinos
Cooperativa
Inti Illimani Histórico y Ana Tijoux no lograron quedarse con los premios en sus respectivas categorías.
Inti Illimani Histórico y Ana Tijoux no lograron quedarse con los premios en sus respectivas categorías, en la premiación de los Grammy Latinos.
La agrupación liderada por Horacio Salinas no pudo vencer en la categoría Mejor Album Folclórico, perdiendo el galardón frente a la mexicana Lila Downs y su placa "Pecados y milagros".
La banda postulaba con el trabajo "Eva Ayllón + Inti Illimani Histórico", el cual grabaron y promocionaron con una gira internacional junto a la cantante peruana.
"Muchas gracias a tod@s por vuestro apoyo, por esta nominacion que es muy importante para nuestra musica junto a nuestra gran amiga Eva Ayllon.. lo importante es haber dejado una huella en este espacio... abrazosss!!!! (el proximo año lo traemoss !!!!)" manifestaron los músicos en sus cuentas oficiales de Facebook y Twitter.
En tanto, la rapera nacional Ana Tijoux tampoco se quedó con la estatuilla en el apartado Mejor Album de Música Urbana, ya que su trabajo "La bala" fue superado por "MTO2 New Generation" de Don Omar.
Tijoux agradeció a través de Twitter el apoyo de la gente, publicando: "don omar gano, igual se agradece todos los saludos y carino! salud!".
Inti Illimani Histórico y Ana Tijoux no lograron quedarse con los premios en sus respectivas categorías.
Inti Illimani Histórico y Ana Tijoux no lograron quedarse con los premios en sus respectivas categorías, en la premiación de los Grammy Latinos.
La agrupación liderada por Horacio Salinas no pudo vencer en la categoría Mejor Album Folclórico, perdiendo el galardón frente a la mexicana Lila Downs y su placa "Pecados y milagros".
La banda postulaba con el trabajo "Eva Ayllón + Inti Illimani Histórico", el cual grabaron y promocionaron con una gira internacional junto a la cantante peruana.
"Muchas gracias a tod@s por vuestro apoyo, por esta nominacion que es muy importante para nuestra musica junto a nuestra gran amiga Eva Ayllon.. lo importante es haber dejado una huella en este espacio... abrazosss!!!! (el proximo año lo traemoss !!!!)" manifestaron los músicos en sus cuentas oficiales de Facebook y Twitter.
En tanto, la rapera nacional Ana Tijoux tampoco se quedó con la estatuilla en el apartado Mejor Album de Música Urbana, ya que su trabajo "La bala" fue superado por "MTO2 New Generation" de Don Omar.
Tijoux agradeció a través de Twitter el apoyo de la gente, publicando: "don omar gano, igual se agradece todos los saludos y carino! salud!".
Camila Moreno lanzará su nuevo disco en Centro Cultural Matucana 100
La Tercera
El estreno oficial de "Panal", disco producido por Cristián Heyne, será el próximo 21 de diciembre.
La cantante Camila Moreno lanzará su nuevo disco "Panal" el próximo 21 de diciembre en un show en el Centro Cultural Matucana 100. "Panal", que fue producido por Cristián Heyne, es el tercer álbum de la artista, y cuenta con la colaboración de los artistas internacionales Andrea Echeverri de Arteciopelados y el ex guitarrista de Mr. Bungle, Trey Spruance.
"Este disco para mi gusto es mucho más oscuro, es más complejo, está más cuidado, en los sonidos, en la estética, en lo que se quiere decir, en cómo se dice", dijo la cantante de su nueva producción.
Para el lanzamiento, la artista tiene preparadas varias sorpresas, prometiendo hacer un show inolvidable. Las entradas están a la venta a través del sistema www.ticketek.cl, dónde está la opción de comprar una preventa con y sin disco. Además, por este fin de semana también se podrán adquirir entradas en el stand n°12 de la Feria Pulsar en Estación Mapocho.
El estreno oficial de "Panal", disco producido por Cristián Heyne, será el próximo 21 de diciembre.
La cantante Camila Moreno lanzará su nuevo disco "Panal" el próximo 21 de diciembre en un show en el Centro Cultural Matucana 100. "Panal", que fue producido por Cristián Heyne, es el tercer álbum de la artista, y cuenta con la colaboración de los artistas internacionales Andrea Echeverri de Arteciopelados y el ex guitarrista de Mr. Bungle, Trey Spruance.
"Este disco para mi gusto es mucho más oscuro, es más complejo, está más cuidado, en los sonidos, en la estética, en lo que se quiere decir, en cómo se dice", dijo la cantante de su nueva producción.
Para el lanzamiento, la artista tiene preparadas varias sorpresas, prometiendo hacer un show inolvidable. Las entradas están a la venta a través del sistema www.ticketek.cl, dónde está la opción de comprar una preventa con y sin disco. Además, por este fin de semana también se podrán adquirir entradas en el stand n°12 de la Feria Pulsar en Estación Mapocho.
Ex aeródromo Los Cerrillos debuta como plaza de conciertos
El Mercurio
Con un truncado proyecto inmobiliario en su historial, la Ciudad Parque Bicentenario albergará la Cumbre del Rock Chileno este sábado 17 de noviembre.
Diego Rammsy
"Si Dios quiere, en tres días más, a esta misma hora, estará sonando Silvestre". Son las 12:14 del miércoles y Héctor Benavente, productor de la Cumbre del Rock Chileno III, dice muy confiado, luego de mirar su reloj, el esquema que guarda en su cabeza mientras se avanza en la construcción de los dos escenarios en la Ciudad Parque Bicentenario de Cerrillos.
El equipo técnico trabaja desde el sábado pasado en el montaje del festival que utilizará por primera vez el abandonado aeródromo Los Cerrillos para realizar un espectáculo masivo de alta convocatoria. "Este lugar es un hallazgo; está prácticamente en el centro de Santiago, pero reúne atributos de un lugar apartado, como su gran superficie y las áreas verdes", dice Juan Andrés Ossandón, gestor de la velada.
El sábado 17 de noviembre, a partir de las 12:00 horas, se dará inicio a una travesía musical protagonizada por 39 bandas y solistas exclusivamente nacionales que se presentarán en vivo de manera intermitente en los escenarios rojo y azul durante 12 horas seguidas.
"Este lugar reúne las condiciones (accesos, superficie y áreas verdes) para realizar un evento masivo", dice el jefe de seguridad de la cumbre, Iván Muñoz, con mapa en mano. Dos sectores de baños, dos ambulancias y dos copas de agua están previstos para el radio (15 mil metros cuadrados) que utilizará el festival, que espera reunir cerca de 40 mil personas. También se ha habilitado un sector para estacionamientos con capacidad para 5 mil autos frente a los escenarios, tras el público, y un plan especial de Transantiago espera movilizar a los peatones.
"El lugar, aparte de los músicos, es el principal atributo de esta cumbre, el gran atractivo", asegura Ossandón. "Para nosotros es un lugar soñado para hacer conciertos, es como tener el Club Hípico y la elipse del Parque O'Higgins juntos", agrega el gestor de la cumbre que este año reunirá a figuras como Manuel García, Los Bunkers y Francisca Valenzuela.
Un hito aeronáutico
Fue el primer aeropuerto de Santiago, fundado en 1929 gracias a las donaciones del filántropo estadounidense Daniel Güggenheim, con el requisito impuesto por él mismo de que fuesen utilizados en el fomento de la aviación civil nacional.
Claramente, las condiciones impuestas por el norteamericano fueron olvidadas. Hace seis años se cerró definitivamente el aeródromo Los Cerrillos, el mismo que en 1960 recibió al Presidente de los Estados Unidos, Dwight Eisenhower, y que cuatro años después tuvo en su losa al general francés Charles de Gaulle.
Un inminente proyecto inmobiliario terminó con su cierre, obra que nunca se realizó.
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Buses
Se implementará un plan especial de transporte para ida y regreso de la Cumbre del Rock Chileno. Los recorridos 108, 109, 113 y 115 funcionarán entre las 11:00 horas del sábado y la 01:00 del domingo.
"Cachureos" encabezará el nuevo Kidzapalooza
El Mercurio
El apartado infantil de Lollapalooza espera replicar, con el espectáculo de Marcelo, el gran éxito que tuvo "31 Minutos" este año en el festival.
José Vásquez
Si es por números despachados en territorio nacional, las canciones del Gato Juanito, Epidemia y el Conejo Wenceslao se ponen al tope de Lollapalooza. Las cifras son abultadas: "alrededor de un millón de discos", dice Marcelo Hernández, el capitán del programa infantil que más años estuvo al aire en la televisión chilena.
Tras 27 temporadas y con más de una treintena de álbumes editados, el show de "Cachureos" llega como el número estelar del próximo Kidzapalooza, el apartado infantil del festival que exportó desde Estados Unidos Perry Farrell, el líder de Jane's Addiction y Porno for Pyros.
Este año el escenario tuvo un explosivo aumento de público con el debut como show musical en vivo de "31 Minutos". El éxito de Tulio Triviño y Juan Carlos Bodoque entusiasmó a Aplaplac, la productora detrás de los títeres, a iniciar una gira nacional, con presentaciones en varias regiones, que culminarán en el próximo Festival de Viña del Mar. Una proyección que Marcelo prefiere mirar con calma: "Las vallas hay que saltarlas de a una", dice.
"Esa actuación sobresaliente abrió las puertas para que esta sección dedicada a los niños siga existiendo. Nos llena de orgullo que hayan pensado en nosotros", cuenta la voz de "Congelao", que se prepara para un desafío inédito en su carrera con el programa: tocar con una banda en vivo.
Por ahora, la producción busca a los músicos que lo acompañen para interpretar "La chica ye-yé", "A mover el pollo" y la característica canción que abría el programa con "Llegó la hora de entrar al club" y que nunca tuvo un nombre.
"Va a ser diferente sentir la batería, la guitarra y el teclado que harán vibrar con más ganas a los niños de 30, como yo los llamo y que van a recordar sus tiempos de infancia con sus hijos porque son canciones muy populares que incluso se cantan en los jardines infantiles".
En el show lo acompañarán Chanchomán, Epidemia, el Gato Juanito, el Tiburón, Chester y las chicas ye-yé. "He tenido muchos piratas, pero los monos fueron creados por mí. Han pasado muchos actores por los personajes y los que estarán en Lollapalooza son los que me han acompañado en los últimos 10 años".
Los otros artistas que se presentarán en el Kidzapalooza son Sinergia, con un espectáculo especial para niños, Amadou & Mariam, Los Plumabits, Transubhiriano y el Mago Oli con todos sus trucos.
_____
Los niños al escenario
En esta edición habrá un concurso en el que las familias podrán crear su propia banda de rock para presentarse en el festival. Esta competencia parte el 6 de diciembre.
El apartado infantil de Lollapalooza espera replicar, con el espectáculo de Marcelo, el gran éxito que tuvo "31 Minutos" este año en el festival.
José Vásquez
Si es por números despachados en territorio nacional, las canciones del Gato Juanito, Epidemia y el Conejo Wenceslao se ponen al tope de Lollapalooza. Las cifras son abultadas: "alrededor de un millón de discos", dice Marcelo Hernández, el capitán del programa infantil que más años estuvo al aire en la televisión chilena.
Tras 27 temporadas y con más de una treintena de álbumes editados, el show de "Cachureos" llega como el número estelar del próximo Kidzapalooza, el apartado infantil del festival que exportó desde Estados Unidos Perry Farrell, el líder de Jane's Addiction y Porno for Pyros.
Este año el escenario tuvo un explosivo aumento de público con el debut como show musical en vivo de "31 Minutos". El éxito de Tulio Triviño y Juan Carlos Bodoque entusiasmó a Aplaplac, la productora detrás de los títeres, a iniciar una gira nacional, con presentaciones en varias regiones, que culminarán en el próximo Festival de Viña del Mar. Una proyección que Marcelo prefiere mirar con calma: "Las vallas hay que saltarlas de a una", dice.
"Esa actuación sobresaliente abrió las puertas para que esta sección dedicada a los niños siga existiendo. Nos llena de orgullo que hayan pensado en nosotros", cuenta la voz de "Congelao", que se prepara para un desafío inédito en su carrera con el programa: tocar con una banda en vivo.
Por ahora, la producción busca a los músicos que lo acompañen para interpretar "La chica ye-yé", "A mover el pollo" y la característica canción que abría el programa con "Llegó la hora de entrar al club" y que nunca tuvo un nombre.
"Va a ser diferente sentir la batería, la guitarra y el teclado que harán vibrar con más ganas a los niños de 30, como yo los llamo y que van a recordar sus tiempos de infancia con sus hijos porque son canciones muy populares que incluso se cantan en los jardines infantiles".
En el show lo acompañarán Chanchomán, Epidemia, el Gato Juanito, el Tiburón, Chester y las chicas ye-yé. "He tenido muchos piratas, pero los monos fueron creados por mí. Han pasado muchos actores por los personajes y los que estarán en Lollapalooza son los que me han acompañado en los últimos 10 años".
Los otros artistas que se presentarán en el Kidzapalooza son Sinergia, con un espectáculo especial para niños, Amadou & Mariam, Los Plumabits, Transubhiriano y el Mago Oli con todos sus trucos.
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Los niños al escenario
En esta edición habrá un concurso en el que las familias podrán crear su propia banda de rock para presentarse en el festival. Esta competencia parte el 6 de diciembre.
El Mundo Al Instante: Orquesta elimina partituras para tocar con tablets
El Mercurio
En pleno concierto , los músicos de la Filarmónica de Bruselas arrojaron las partituras al aire para continuar leyendo música en pantallas.
Agencias
Con el simbólico lanzamiento al aire de sus partituras durante un concierto efectuado en la Sala Flagey de la capital belga, la Orquesta Filarmónica de Bruselas comenzó a acaparar las miradas no sólo del medio musical. También del tecnológico.
Ello, porque en su reemplazo los músicos utilizaron tabletas para leer pasajes de la ópera "Tristán e Isolda", de Wagner; o el "Bolero", de Ravel, y convertirse así -según promueve la firma Samsung- en la primera orquesta del mundo en eliminar de sus atriles las cientos de hojas que componen las obras clásicas.
"Hay que situarse en el centro de la vida social, cultural y económica. Con todo el potencial de la interactividad que nos ofrece la esfera digital", indicó el director de la orquesta, Gunter Broucke, al diario Le Soir.
Los músicos siguieron la modalidad touch para cambiar de página en sus tabletas. Según se indicó, la experiencia aún está en una fase de prueba, pero que de resultar ahorraría unos 25 mil euros anuales por concepto de preparativos de partituras en papel y almacenamiento de gran volumen de material, dado que cada dispositivo puede albergar miles de obras.
Además, ya se está trabajando en aplicaciones que optimizarán el trabajo conjunto. Por ejemplo, un software permite al director escribir anotaciones sobre las partituras de cada miembro de la orquesta y que éstas aparezcan en tiempo real en las pantallas de los músicos.
En pleno concierto , los músicos de la Filarmónica de Bruselas arrojaron las partituras al aire para continuar leyendo música en pantallas.
Agencias
Con el simbólico lanzamiento al aire de sus partituras durante un concierto efectuado en la Sala Flagey de la capital belga, la Orquesta Filarmónica de Bruselas comenzó a acaparar las miradas no sólo del medio musical. También del tecnológico.
Ello, porque en su reemplazo los músicos utilizaron tabletas para leer pasajes de la ópera "Tristán e Isolda", de Wagner; o el "Bolero", de Ravel, y convertirse así -según promueve la firma Samsung- en la primera orquesta del mundo en eliminar de sus atriles las cientos de hojas que componen las obras clásicas.
"Hay que situarse en el centro de la vida social, cultural y económica. Con todo el potencial de la interactividad que nos ofrece la esfera digital", indicó el director de la orquesta, Gunter Broucke, al diario Le Soir.
Los músicos siguieron la modalidad touch para cambiar de página en sus tabletas. Según se indicó, la experiencia aún está en una fase de prueba, pero que de resultar ahorraría unos 25 mil euros anuales por concepto de preparativos de partituras en papel y almacenamiento de gran volumen de material, dado que cada dispositivo puede albergar miles de obras.
Además, ya se está trabajando en aplicaciones que optimizarán el trabajo conjunto. Por ejemplo, un software permite al director escribir anotaciones sobre las partituras de cada miembro de la orquesta y que éstas aparezcan en tiempo real en las pantallas de los músicos.
Horacio Salinas musicaliza El Húsar de la Muerte en show masivo
La Tercera
El director de Inti Illimani Histórico tocará junto a la proyección del filme ante 10 mil personas en la Plaza de la Ciudadanía en diciembre.
por Marcos Moraga
El músico Horacio Salinas estaba dividido en dos hasta el día martes pasado: por un lado, armaba las maletas para asistir a la ceremonia de premiación del Grammy Latino, donde está nominado junto a su banda, Inti Illimani Histórico, en la categoría de Mejor disco folclórico por su álbum Eva Ayllón + Inti Illimani Histórico. Por otro, hacía anotaciones a un fardo de partituras y reunía un grupo de 16 músicos.
Salinas dirigirá su música para la película muda El Húsar de la Muerte (1925) mientras el filme es proyectado, en un concierto en vivo en la Plaza de la Ciudadanía el 7 de diciembre.
Será un espectáculo gratuito que dará la partida al Tercer Festival de la Cineteca Nacional, que organiza ese espacio entre el 6 y 13 de diciembre. La idea es inaugurar las proyecciones con un espectáculo masivo -se espera la asistencia de 10 mil personas-, y ahí es donde entra el director musical de Inti Illimani Histórico.
“Son 45 minutos de música, durante los cuales debo estar atento a este mamotreto que tengo por partitura, a la orquesta y a la imagen”, comenta el músico, días antes de partir hacia Estados Unidos. En 1996, Salinas grabó esa partitura para la restauración que ese año se realizó de la película. Nunca la ha tocado en vivo y esta vez realizará arreglos distintos. “Donde había dejado silencios, esta vez pondré música”, comenta.
Dirigida por Pedro Sienna, El Húsar de la Muerte es la única película chilena declarada como Patrimonio Histórico. La práctica de musicalizar cine mudo en vivo se ha convertido en un subgénero musical: este año, el grupo francés Air musicalizó la obra de Georges Méliès, Viaje a la Luna (1902), mientras que en 2009, el grupo Mostro puso su banda sonora en vivo para El acorazado de Potemkin (1925). “Lo vi en Roma, alguna vez”, recuerda Salinas, “cuando una orquesta formidable recreó la música de Napoleón”.
El concierto sumará la actuación del músico Nano Stern, quien tocará mientras en la pantalla, de 12 metros de largo por seis de alto, se proyectan imágenes patrimoniales de Santiago. La jornada comienza a las 20 horas.
Antes de partir a Las Vegas, el martes, Salinas ya tenía una buena noticia: el guitarrista australiano John Williams grabará en abril de 2013 su obra Danzas peregrinas junto a The English Chamer Orchestra.
El director de Inti Illimani Histórico tocará junto a la proyección del filme ante 10 mil personas en la Plaza de la Ciudadanía en diciembre.
por Marcos Moraga
El músico Horacio Salinas estaba dividido en dos hasta el día martes pasado: por un lado, armaba las maletas para asistir a la ceremonia de premiación del Grammy Latino, donde está nominado junto a su banda, Inti Illimani Histórico, en la categoría de Mejor disco folclórico por su álbum Eva Ayllón + Inti Illimani Histórico. Por otro, hacía anotaciones a un fardo de partituras y reunía un grupo de 16 músicos.
Salinas dirigirá su música para la película muda El Húsar de la Muerte (1925) mientras el filme es proyectado, en un concierto en vivo en la Plaza de la Ciudadanía el 7 de diciembre.
Será un espectáculo gratuito que dará la partida al Tercer Festival de la Cineteca Nacional, que organiza ese espacio entre el 6 y 13 de diciembre. La idea es inaugurar las proyecciones con un espectáculo masivo -se espera la asistencia de 10 mil personas-, y ahí es donde entra el director musical de Inti Illimani Histórico.
“Son 45 minutos de música, durante los cuales debo estar atento a este mamotreto que tengo por partitura, a la orquesta y a la imagen”, comenta el músico, días antes de partir hacia Estados Unidos. En 1996, Salinas grabó esa partitura para la restauración que ese año se realizó de la película. Nunca la ha tocado en vivo y esta vez realizará arreglos distintos. “Donde había dejado silencios, esta vez pondré música”, comenta.
Dirigida por Pedro Sienna, El Húsar de la Muerte es la única película chilena declarada como Patrimonio Histórico. La práctica de musicalizar cine mudo en vivo se ha convertido en un subgénero musical: este año, el grupo francés Air musicalizó la obra de Georges Méliès, Viaje a la Luna (1902), mientras que en 2009, el grupo Mostro puso su banda sonora en vivo para El acorazado de Potemkin (1925). “Lo vi en Roma, alguna vez”, recuerda Salinas, “cuando una orquesta formidable recreó la música de Napoleón”.
El concierto sumará la actuación del músico Nano Stern, quien tocará mientras en la pantalla, de 12 metros de largo por seis de alto, se proyectan imágenes patrimoniales de Santiago. La jornada comienza a las 20 horas.
Antes de partir a Las Vegas, el martes, Salinas ya tenía una buena noticia: el guitarrista australiano John Williams grabará en abril de 2013 su obra Danzas peregrinas junto a The English Chamer Orchestra.
miércoles, noviembre 14, 2012
Presidente del Grammy Latino: "De todos los países, el que está más desconectado es Chile"
El Mercurio
El mexicano Gabriel Abaroa cuenta por qué los artistas nacionales tienen una baja presencia en las nominaciones de la academia que mañana define a sus ganadores 2013.
d. rammsy José Vásquez
Cuenta que disfruta su trabajo como nadie. Gabriel Abaroa, el presidente de los Grammy Latino, lo dice con una sonrisa en los labios: "Cuando me ofrecieron este puesto fue como si a un niño le pidieran dirigir Disneylandia".
A un día de la ceremonia de entrega de los gramófonos, que tiene sólo a dos artistas chilenos en competencia (ver recuadro), Abaroa intenta desmitificar leyendas negras sobre la premiación más importante de la música iberoamericana.
"Eso de que los Grammy se pueden comprar o que Emilio Estefan decida premiaciones no es real. Cuando llegué a este puesto hablé con él, le dije 'tu nombre pesa tanto que le haces daño a la organización y la organización te hace daño a ti', entonces el señor, hecho un caballero, se despegó por completo. Su poder en la academia es el de un voto, como el de todos los 3 mil integrantes. La gente tiene derecho a cuestionar, pero ese es un tema que se superó hace muchísimo tiempo".
-También hay una idea generalizada de que los artistas apoyados por multinacionales tienen ventaja sobre los independientes.
"Siempre hay dos visiones sobre la misma bola de cristal y es interesante cuando se conocen los dos aspectos. Este año Ricardo Arjona y Gaby Moreno son independientes, la banda de rock Zoé está en una multinacional pero su último álbum es independiente. Está el caso de Bebe, Carla Morrison y puedo seguir dando ejemplos porque en las categorías de mejores artistas nuevos prácticamente el 60 % son independientes".
-Pero Arjona ahora es independiente después de una larga carrera con la promoción de una multinacional. Es el comienzo el más complicado para los artistas.
"Sí, y esa es la misión que tenemos como academia, la de darle la oportunidad a quien no la tenga. Ojalá sean muchos, pero si por lo menos lo hacemos con uno, nos damos por bien servidos. Afortunadamente hay gente que lo sabe aprovechar y lo lleva a la cúspide".
-Hay artistas chilenos con excelentes reseñas en el extranjero, pero con baja popularidad aún. ¿Son conocidos por la academia artistas como Gepe, Manuel García o Javiera Mena?
"Claro que son conocidos, el problema radica en otro punto de vista. En la academia no somos un grupo de 5 personas de traje decidiendo la música que a nosotros nos gusta y de todos los países latinoamericanos el que está más desconectado es Chile. He estado ahí en varias ocasiones, es un mercado que conozco. Llevo muchísimos años invitando a que la gente se agremie y sea parte de esto. Tenemos 2 o 3 representantes que vienen, nos educan y nos enseñan cual es su última música, pero si los chilenos no se incorporan no hay mucho que podamos hacer porque los milagros no suceden".
-¿Sólo hay 3 miembros chilenos dentro de los 3 mil de la academia?
"No, no podemos decir qué membresía tenemos. Lo que yo digo es que sólo hay 3 miembros de Chile que se toman el tiempo para venir a nuestras reuniones para análisis de música, pero fuera de esos 3 miembros que lo hacen por el cariño y el amor a la camiseta no hay nadie más. Hay trabajo que hacer: la academia desmotiva que se vote por banderas, pero no desmotiva que los miembros de un país asistan, propongan y defiendan ideas".
La dura competencia
Ana Tijoux obtuvo su segunda nominación al Grammy Latino gracias a su disco "La bala", que al igual que su trabajo anterior ("1977"), fue seleccionado como candidato a Mejor Disco de Música Urbana. Este año le toca competir exclusivamente con boricuas que cultivan el reggaetón.
Don Omar está nominado por su disco "MTO2 New Generation", por el que también fue destacado en dos categorías más. El joven Farruko (21), una de las estrellas emergentes del género, fue elegido gracias a "The most powerful rookie" y J Álvarez entra a competir con "Otro nivel de música reloaded".
El experimentado Tego Calderón , parte de una corriente alternativa de reggaetón y venerado por los exponentes más jóvenes, trae "The original gallo del país" un disco más cercano al hip hop.
Inti Illimani Histórico logra esta inédita nominación gracias a la colaboración que registra junto a Eva Ayllón . Bajo la categoría de Mejor Disco Folk, la competencia se muestra ardua para los chilenos.
De la sociedad formada entre el cubano Chuchito Valdés -hijo de Chucho y nieto de Bebo-, y el boliviano Eddy Navia nace "Piano y charango", una rica recreación instrumental de música andina. El cantante Luciano Pereyra plasmó todo su bagaje en un disco de música folclórica argentina y el venezolano Reynaldo Armas , un gran cultivador de la música llanera, también compite.
Por último, surge el último disco de la mexicana Lila Downs , quizás el más difundido de la categoría. En "Pecados y milagros", la cantante saca a relucir el alma de México, rescatando canciones tradicionales y también melodías propias.
El mexicano Gabriel Abaroa cuenta por qué los artistas nacionales tienen una baja presencia en las nominaciones de la academia que mañana define a sus ganadores 2013.
d. rammsy José Vásquez
Cuenta que disfruta su trabajo como nadie. Gabriel Abaroa, el presidente de los Grammy Latino, lo dice con una sonrisa en los labios: "Cuando me ofrecieron este puesto fue como si a un niño le pidieran dirigir Disneylandia".
A un día de la ceremonia de entrega de los gramófonos, que tiene sólo a dos artistas chilenos en competencia (ver recuadro), Abaroa intenta desmitificar leyendas negras sobre la premiación más importante de la música iberoamericana.
"Eso de que los Grammy se pueden comprar o que Emilio Estefan decida premiaciones no es real. Cuando llegué a este puesto hablé con él, le dije 'tu nombre pesa tanto que le haces daño a la organización y la organización te hace daño a ti', entonces el señor, hecho un caballero, se despegó por completo. Su poder en la academia es el de un voto, como el de todos los 3 mil integrantes. La gente tiene derecho a cuestionar, pero ese es un tema que se superó hace muchísimo tiempo".
-También hay una idea generalizada de que los artistas apoyados por multinacionales tienen ventaja sobre los independientes.
"Siempre hay dos visiones sobre la misma bola de cristal y es interesante cuando se conocen los dos aspectos. Este año Ricardo Arjona y Gaby Moreno son independientes, la banda de rock Zoé está en una multinacional pero su último álbum es independiente. Está el caso de Bebe, Carla Morrison y puedo seguir dando ejemplos porque en las categorías de mejores artistas nuevos prácticamente el 60 % son independientes".
-Pero Arjona ahora es independiente después de una larga carrera con la promoción de una multinacional. Es el comienzo el más complicado para los artistas.
"Sí, y esa es la misión que tenemos como academia, la de darle la oportunidad a quien no la tenga. Ojalá sean muchos, pero si por lo menos lo hacemos con uno, nos damos por bien servidos. Afortunadamente hay gente que lo sabe aprovechar y lo lleva a la cúspide".
-Hay artistas chilenos con excelentes reseñas en el extranjero, pero con baja popularidad aún. ¿Son conocidos por la academia artistas como Gepe, Manuel García o Javiera Mena?
"Claro que son conocidos, el problema radica en otro punto de vista. En la academia no somos un grupo de 5 personas de traje decidiendo la música que a nosotros nos gusta y de todos los países latinoamericanos el que está más desconectado es Chile. He estado ahí en varias ocasiones, es un mercado que conozco. Llevo muchísimos años invitando a que la gente se agremie y sea parte de esto. Tenemos 2 o 3 representantes que vienen, nos educan y nos enseñan cual es su última música, pero si los chilenos no se incorporan no hay mucho que podamos hacer porque los milagros no suceden".
-¿Sólo hay 3 miembros chilenos dentro de los 3 mil de la academia?
"No, no podemos decir qué membresía tenemos. Lo que yo digo es que sólo hay 3 miembros de Chile que se toman el tiempo para venir a nuestras reuniones para análisis de música, pero fuera de esos 3 miembros que lo hacen por el cariño y el amor a la camiseta no hay nadie más. Hay trabajo que hacer: la academia desmotiva que se vote por banderas, pero no desmotiva que los miembros de un país asistan, propongan y defiendan ideas".
La dura competencia
Ana Tijoux obtuvo su segunda nominación al Grammy Latino gracias a su disco "La bala", que al igual que su trabajo anterior ("1977"), fue seleccionado como candidato a Mejor Disco de Música Urbana. Este año le toca competir exclusivamente con boricuas que cultivan el reggaetón.
Don Omar está nominado por su disco "MTO2 New Generation", por el que también fue destacado en dos categorías más. El joven Farruko (21), una de las estrellas emergentes del género, fue elegido gracias a "The most powerful rookie" y J Álvarez entra a competir con "Otro nivel de música reloaded".
El experimentado Tego Calderón , parte de una corriente alternativa de reggaetón y venerado por los exponentes más jóvenes, trae "The original gallo del país" un disco más cercano al hip hop.
Inti Illimani Histórico logra esta inédita nominación gracias a la colaboración que registra junto a Eva Ayllón . Bajo la categoría de Mejor Disco Folk, la competencia se muestra ardua para los chilenos.
De la sociedad formada entre el cubano Chuchito Valdés -hijo de Chucho y nieto de Bebo-, y el boliviano Eddy Navia nace "Piano y charango", una rica recreación instrumental de música andina. El cantante Luciano Pereyra plasmó todo su bagaje en un disco de música folclórica argentina y el venezolano Reynaldo Armas , un gran cultivador de la música llanera, también compite.
Por último, surge el último disco de la mexicana Lila Downs , quizás el más difundido de la categoría. En "Pecados y milagros", la cantante saca a relucir el alma de México, rescatando canciones tradicionales y también melodías propias.
En el Teatro U. de Chile hoy debuta el Grupo de Percusión IMUC
El Mercurio
Obras de los estadounidenses Christopher Rosue, Bob Becker, Mark Ford, Russell Peterson y Bruce Hamilton, así como una adaptación de "Alborada del gracioso" de Ravel, presentará esta tarde el Grupo de Percusión IMUC, en un concierto no tradicional. "Es algo más de vanguardia. Una serie de imágenes funcionará como una suerte de orador, anticipando el contenido de cada pieza", explica Gerardo Salazar (en la foto), líder de la agrupación que cerrará la temporada de cámara de la Orquesta Sinfónica de Chile.
A él se sumarán otros cinco percusionistas -Carlos Vera Larrucea, César Vilca, Magdalena Pacheco, Felipe Leiva y Felipe Bravo- además de una pianista, Natalia Aquiles. "En términos de lenguaje, habrá de todo, desde sonidos indeterminados hasta melodías", agrega.
A las 19:30 horas de hoy, en Providencia 043, desde $1.500.
Obras de los estadounidenses Christopher Rosue, Bob Becker, Mark Ford, Russell Peterson y Bruce Hamilton, así como una adaptación de "Alborada del gracioso" de Ravel, presentará esta tarde el Grupo de Percusión IMUC, en un concierto no tradicional. "Es algo más de vanguardia. Una serie de imágenes funcionará como una suerte de orador, anticipando el contenido de cada pieza", explica Gerardo Salazar (en la foto), líder de la agrupación que cerrará la temporada de cámara de la Orquesta Sinfónica de Chile.
A él se sumarán otros cinco percusionistas -Carlos Vera Larrucea, César Vilca, Magdalena Pacheco, Felipe Leiva y Felipe Bravo- además de una pianista, Natalia Aquiles. "En términos de lenguaje, habrá de todo, desde sonidos indeterminados hasta melodías", agrega.
A las 19:30 horas de hoy, en Providencia 043, desde $1.500.
martes, noviembre 13, 2012
Con fuerte acento chileno, vuelve el Festival de Música Contemporánea UC
El Mercurio
El evento parte hoy en el GAM . El 90% de la programación serán estrenos y más de la mitad de los compositores tiene menos de 30 años.
Romina de la Sotta Donoso
"De toda la programación, sólo tres obras no son estrenos", dice el compositor Alejandro Guarello, fundador del Festival de Música Contemporánea Chilena UC, cuya vigésimo segunda edición se ofrecerá desde hoy y hasta el viernes, siempre a las 19:00 horas y en el GAM (Artes.uc.cl).El 63% de las piezas serán estrenos absolutos, y el 27%, primeras audiciones en Chile.
En esta versión, el festival tendrá un fuerte acento chileno, con la presencia de varias generaciones de compositores: el mayor de los convocados nació en 1941 y el menor, en 1990. Porque al lado de nombres como Rafael Díaz, Aliosha Solovera, Pablo Aranda y David Núñez, también fueron convocados cinco jóvenes músicos que aún están estudiando composición. Sus creaciones serán presentadas por el Ensamble UC, con la dirección de Aliosha Solovera (jueves).
Igualmente, habrá un fuerte contingente de las regiones de Coquimbo y de Valparaíso: con Gabriel Gálvez, Fernando Guede, Hernán Ramírez y Valeria Valle.
Esta última, nacida en 1979, es ganadora del Premio Obra por Encargo SCD, y por ello se estrenará su pieza para seis violoncellos "Michelada" (mañana).
"Es una característica propia del festival darle espacio a los jóvenes y presentar la verdadera diversidad de las diferentes generaciones chilenas. Seguimos siendo un lugar de estrenos; mucha gente escribe especialmente para el festival. Si este año bajamos de los seis días habituales a sólo cuatro no es porque falten obras, sino porque no tenemos plata para más", aclara Guarello. Este año no sacaron Fondo de la Música.
Además de solistas, actuarán Taller de Lejos, de La Serena, y el Taller de Música Contemporánea UC, que dirige Pablo Aranda. Habrá dos invitados internacionales. El cornista virtuoso Denis Simandy estrenará en nuestro país "Appel Interstellaire" de Messiaen, "Quattro Pezzi" Nº 3 de Scelsi, y "Duende y luz" de Horatio Radulescu (hoy). Y el Cuarteto de Cuerdas UNTREF, de Buenos Aires -conjunto apadrinado por Irvine Arditi-, ofrecerá primeras audiciones en Chile de obras de Diógenes Rivas, Gerardo Gandini, György Ligeti y el propio Guarello (viernes).
El evento parte hoy en el GAM . El 90% de la programación serán estrenos y más de la mitad de los compositores tiene menos de 30 años.
Romina de la Sotta Donoso
"De toda la programación, sólo tres obras no son estrenos", dice el compositor Alejandro Guarello, fundador del Festival de Música Contemporánea Chilena UC, cuya vigésimo segunda edición se ofrecerá desde hoy y hasta el viernes, siempre a las 19:00 horas y en el GAM (Artes.uc.cl).El 63% de las piezas serán estrenos absolutos, y el 27%, primeras audiciones en Chile.
En esta versión, el festival tendrá un fuerte acento chileno, con la presencia de varias generaciones de compositores: el mayor de los convocados nació en 1941 y el menor, en 1990. Porque al lado de nombres como Rafael Díaz, Aliosha Solovera, Pablo Aranda y David Núñez, también fueron convocados cinco jóvenes músicos que aún están estudiando composición. Sus creaciones serán presentadas por el Ensamble UC, con la dirección de Aliosha Solovera (jueves).
Igualmente, habrá un fuerte contingente de las regiones de Coquimbo y de Valparaíso: con Gabriel Gálvez, Fernando Guede, Hernán Ramírez y Valeria Valle.
Esta última, nacida en 1979, es ganadora del Premio Obra por Encargo SCD, y por ello se estrenará su pieza para seis violoncellos "Michelada" (mañana).
"Es una característica propia del festival darle espacio a los jóvenes y presentar la verdadera diversidad de las diferentes generaciones chilenas. Seguimos siendo un lugar de estrenos; mucha gente escribe especialmente para el festival. Si este año bajamos de los seis días habituales a sólo cuatro no es porque falten obras, sino porque no tenemos plata para más", aclara Guarello. Este año no sacaron Fondo de la Música.
Además de solistas, actuarán Taller de Lejos, de La Serena, y el Taller de Música Contemporánea UC, que dirige Pablo Aranda. Habrá dos invitados internacionales. El cornista virtuoso Denis Simandy estrenará en nuestro país "Appel Interstellaire" de Messiaen, "Quattro Pezzi" Nº 3 de Scelsi, y "Duende y luz" de Horatio Radulescu (hoy). Y el Cuarteto de Cuerdas UNTREF, de Buenos Aires -conjunto apadrinado por Irvine Arditi-, ofrecerá primeras audiciones en Chile de obras de Diógenes Rivas, Gerardo Gandini, György Ligeti y el propio Guarello (viernes).
lunes, noviembre 12, 2012
Maquinaria convocó a 25 mil fanáticos en su día más variado
El Mercurio
Ayer, el evento concentró menos espectadores que el sábado, pero ofreció mayores alternativas musicales. En total, unos 60 mil asistentes tuvo el festival de rock.
Andrés Panes
Los dos grupos que iniciaron la segunda sesión de Maquinaria, Villa Cariño y Kita, vivieron experiencias opuestas mientras tocaban prácticamente al mismo tiempo. El escenario de los nacionales, si bien mostraba escasa audiencia, tenía un público dispuesto a soportar el sol inmisericorde de las 14:00 horas para escuchar música tropical. Claro que Villa Cariño no sólo es pachanga, sus letras disparan consignas sociales y políticas, aunque su profundidad equivale a la de un universitario que recién viene descubriendo la lucha de clases. Con "Mi prisionera", de Zalo Reyes, y "Política, amor y revolución" (dedicada a Víctor Jara), la banda marcó sus mejores niveles. Kita, en cambio, tuvo un deshabitado debut en Chile, culpa del horario y la baja difusión de su música en nuestro país.
Pánico le inyectó adrenalina al domingo con sus melodías vibrantes y circulares, diseñadas para bailar de noche, pero igualmente útiles en un contexto festivalero. Con su disco "Resonancia" recién salido, los comandados por Edi Pistolas y Carolina Tres Estrellas también repasaron catálogo anterior. En "Illumination", el camión que pasaba mojando a la insolada concurrencia hizo una providencial aparición. Gran momento. A varios metros, Camila Moreno demolía su personaje de cantautora folk con un show denso, similar al que desplegó en Lollapalooza, y de especial énfasis en las percusiones, influidas por las búsquedas de Radiohead desde "Kid A". El próximo disco de la solista, "Panal", augura mayor buceo en esas aguas.
Para The Suicide Bitches y Prefiero Fernández, Maquinaria fue un terreno donde foguearse, sin prestar atención a la escasa convocatoria que despertaron sus respectivos debuts en eventos de este tipo. Ambos grupos vienen de presentarse en locales pequeños de la capital, un circuito que ahora amplían al aire libre con su rock vital; sucio en el caso de The Suicide Bitches, y melódico en el de Prefiero Fernández. Mientras, el punk gitano de Gogol Bordello levantaba la primera polvareda del día: el pulso saltón de sus canciones alentó las primeras muestras reales de algarabía de parte un público que, a eso de las cinco y media de la tarde, continuaba siendo esquivo. Ya se sabía que los formados en Manhattan dejarían el alma sobre el escenario, tal como en sus venidas anteriores a nuestro país.
A la hora de los grandes números, grande fue también la desazón. La espera de más de una hora por el show de Los Tres desequilibró la agenda de quienes se programaron para verlos. Buena parte de ese público emprendió rumbo a Slash. Pero ver al ex Guns N' Roses era como mirar por enésima vez la misma película: independiente de lo buena que sea, aburre. Todo su nuevo material, en especial el reciente "Apocalyptic love", es predecible, y obedece a una fórmula que padece todos los tics del rock pesado de la Norteamérica post grunge. Lamentable por su vocalista, el impresionante Myles Kennedy, eternamente opacado; primero en Alter Bridge (el proyecto de los salidos de Creed) y ahora atrapado en el laberinto del revival.
A las 19:00 horas, Deftones volvía a prender la llama. Su romance con Chile ya amerita comparaciones con Iron Maiden y Faith No More: vienen seguido y la comodidad que sienten se traduce en cada una de sus excelentes presentaciones. Maquinaria se anotó en el listado de conquistas que el grupo de Chino Moreno acumula en tierra local. La chapa de aggrometal le queda chica hace años a una banda con referentes tan ricos como My Bloody Valentine y Hum, pasados por un filtro que mezcla episodios de violencia con pasajes sónicos templados. Otro éxito para los californianos, que seguían con su set mientras Jorge González alistaba su paso por el festival, con el sol cayendo y el número de asistentes aumentando.
Los escenarios principales cerraron con el ánimo arriba. Calle 13 impuso otra vez su incontinencia verbal, cortesía de Residente, el personaje principal del grupo y sus canciones. The Prodigy se vio beneficiado por la óptima recepción que gozaron los boricuas. La banda de Liam Howlett tuvo en sus manos la opción de cerrar Maquinaria con honores, y la aprovechó con una descarga de energía cyber punk que dejó a varios con los pelos de punta. "Poison" y "Breathe", entre otras canciones, electrizaron el ambiente en Las Vizcachas, convertida durante el concierto de los británicos en una ciudad en ruinas después del apocalipsis.
Lo bueno y lo malo del festival
La tercera versión del evento rockero trajo grandes novedades, como el cambio de locación y la posibilidad de acampar. Unas funcionaron, otras no como se esperaba.
Diego Rammsy S.
Lineup
Lo bueno:
Sin duda, Kiss fue el show más esperado y un espectáculo completo. Fuegos artificiales, humor y rock de alto voltaje. Marilyn Manson, Deftones y Slayer también arrastraron bastante público y respondieron con actuaciones de calidad.
Lo malo:
El desequilibrio entre ambas jornadas. Si bien el sábado se logró convocar a cerca de 40 mil personas, el domingo la concurrencia fue mucho menor. Calle 13 fue uno de los cabezas de cartel, pero sus visitas frecuentes a Chile le quitan novedad y The Prodigy, otro número fuerte, no logró masividad como para cerrar un festival.
El lugar
Lo bueno:
El Club de Campo Las Vizcachas ofreció un hermoso paisaje, con cerros y mucha naturaleza.
Lo malo:
La explanada donde se ubicaron los cuatro escenarios era extremadamente árida y calurosa, desprovista de toldo para resguardarse del sol y de los 28 grados que se alcanzaron el domingo.
Sonido:
Lo bueno:
Las críticas que tuvo Maquinaria 2011 por un sonido que dejaba que desear, se acallaron.
Lo malo:
Todos los escenarios apuntaron a una misma dirección, como una medialuna. Esto provocó que pudieran escucharse más de un show al mismo tiempo. Los dos escenarios principales estaban muy juntos, aunque nunca funcionaron de forma simultánea.
Comida y bebida
Lo bueno:
El agua no fue escasa e incluso era repartida por personas cercanas a los escenarios principales. El carro de mote con huesillo fue todo un acierto.
Lo malo:
La oferta para comer. Todas las opciones eran de comida chatarra, como pizza, hamburguesa y choripán.
Servicios
Lo bueno:
Los baños químicos dispuestos pudieron cumplir a la demanda diaria. El puesto de enfermería era vistoso y de fácil acceso.
Lo malo:
Sólo ubicaron dos sectores de baños y un solitario cajero automático, que si bien nunca colapsó, estaba falto de indicaciones.
Accesos
Lo bueno:
Ambos estaban indicados de forma clara en el mapa, y que sólo hubiesen dos (uno VIP y otro general), simplificaba la llegada.
Lo malo:
El Camino San José de Maipo no estaba preparado para recibir a tamaño gentío. La llegada y salida del sábado fue caótica, y los atochamientos pudieron provocar accidentes.
Camping
Lo bueno:
El sector destinado para las carpas era ideal, fresco y amplio.
Lo malo:
No existió un acceso que conectara directamente el camping con el evento, lo que obligó a los campistas a rodear el festival entero en cada trayecto por un polvoriento camino. Además, la falta de iluminación fue una queja constante en los desplazamientos de noche.
Ayer, el evento concentró menos espectadores que el sábado, pero ofreció mayores alternativas musicales. En total, unos 60 mil asistentes tuvo el festival de rock.
Andrés Panes
Los dos grupos que iniciaron la segunda sesión de Maquinaria, Villa Cariño y Kita, vivieron experiencias opuestas mientras tocaban prácticamente al mismo tiempo. El escenario de los nacionales, si bien mostraba escasa audiencia, tenía un público dispuesto a soportar el sol inmisericorde de las 14:00 horas para escuchar música tropical. Claro que Villa Cariño no sólo es pachanga, sus letras disparan consignas sociales y políticas, aunque su profundidad equivale a la de un universitario que recién viene descubriendo la lucha de clases. Con "Mi prisionera", de Zalo Reyes, y "Política, amor y revolución" (dedicada a Víctor Jara), la banda marcó sus mejores niveles. Kita, en cambio, tuvo un deshabitado debut en Chile, culpa del horario y la baja difusión de su música en nuestro país.
Pánico le inyectó adrenalina al domingo con sus melodías vibrantes y circulares, diseñadas para bailar de noche, pero igualmente útiles en un contexto festivalero. Con su disco "Resonancia" recién salido, los comandados por Edi Pistolas y Carolina Tres Estrellas también repasaron catálogo anterior. En "Illumination", el camión que pasaba mojando a la insolada concurrencia hizo una providencial aparición. Gran momento. A varios metros, Camila Moreno demolía su personaje de cantautora folk con un show denso, similar al que desplegó en Lollapalooza, y de especial énfasis en las percusiones, influidas por las búsquedas de Radiohead desde "Kid A". El próximo disco de la solista, "Panal", augura mayor buceo en esas aguas.
Para The Suicide Bitches y Prefiero Fernández, Maquinaria fue un terreno donde foguearse, sin prestar atención a la escasa convocatoria que despertaron sus respectivos debuts en eventos de este tipo. Ambos grupos vienen de presentarse en locales pequeños de la capital, un circuito que ahora amplían al aire libre con su rock vital; sucio en el caso de The Suicide Bitches, y melódico en el de Prefiero Fernández. Mientras, el punk gitano de Gogol Bordello levantaba la primera polvareda del día: el pulso saltón de sus canciones alentó las primeras muestras reales de algarabía de parte un público que, a eso de las cinco y media de la tarde, continuaba siendo esquivo. Ya se sabía que los formados en Manhattan dejarían el alma sobre el escenario, tal como en sus venidas anteriores a nuestro país.
A la hora de los grandes números, grande fue también la desazón. La espera de más de una hora por el show de Los Tres desequilibró la agenda de quienes se programaron para verlos. Buena parte de ese público emprendió rumbo a Slash. Pero ver al ex Guns N' Roses era como mirar por enésima vez la misma película: independiente de lo buena que sea, aburre. Todo su nuevo material, en especial el reciente "Apocalyptic love", es predecible, y obedece a una fórmula que padece todos los tics del rock pesado de la Norteamérica post grunge. Lamentable por su vocalista, el impresionante Myles Kennedy, eternamente opacado; primero en Alter Bridge (el proyecto de los salidos de Creed) y ahora atrapado en el laberinto del revival.
A las 19:00 horas, Deftones volvía a prender la llama. Su romance con Chile ya amerita comparaciones con Iron Maiden y Faith No More: vienen seguido y la comodidad que sienten se traduce en cada una de sus excelentes presentaciones. Maquinaria se anotó en el listado de conquistas que el grupo de Chino Moreno acumula en tierra local. La chapa de aggrometal le queda chica hace años a una banda con referentes tan ricos como My Bloody Valentine y Hum, pasados por un filtro que mezcla episodios de violencia con pasajes sónicos templados. Otro éxito para los californianos, que seguían con su set mientras Jorge González alistaba su paso por el festival, con el sol cayendo y el número de asistentes aumentando.
Los escenarios principales cerraron con el ánimo arriba. Calle 13 impuso otra vez su incontinencia verbal, cortesía de Residente, el personaje principal del grupo y sus canciones. The Prodigy se vio beneficiado por la óptima recepción que gozaron los boricuas. La banda de Liam Howlett tuvo en sus manos la opción de cerrar Maquinaria con honores, y la aprovechó con una descarga de energía cyber punk que dejó a varios con los pelos de punta. "Poison" y "Breathe", entre otras canciones, electrizaron el ambiente en Las Vizcachas, convertida durante el concierto de los británicos en una ciudad en ruinas después del apocalipsis.
Lo bueno y lo malo del festival
La tercera versión del evento rockero trajo grandes novedades, como el cambio de locación y la posibilidad de acampar. Unas funcionaron, otras no como se esperaba.
Diego Rammsy S.
Lineup
Lo bueno:
Sin duda, Kiss fue el show más esperado y un espectáculo completo. Fuegos artificiales, humor y rock de alto voltaje. Marilyn Manson, Deftones y Slayer también arrastraron bastante público y respondieron con actuaciones de calidad.
Lo malo:
El desequilibrio entre ambas jornadas. Si bien el sábado se logró convocar a cerca de 40 mil personas, el domingo la concurrencia fue mucho menor. Calle 13 fue uno de los cabezas de cartel, pero sus visitas frecuentes a Chile le quitan novedad y The Prodigy, otro número fuerte, no logró masividad como para cerrar un festival.
El lugar
Lo bueno:
El Club de Campo Las Vizcachas ofreció un hermoso paisaje, con cerros y mucha naturaleza.
Lo malo:
La explanada donde se ubicaron los cuatro escenarios era extremadamente árida y calurosa, desprovista de toldo para resguardarse del sol y de los 28 grados que se alcanzaron el domingo.
Sonido:
Lo bueno:
Las críticas que tuvo Maquinaria 2011 por un sonido que dejaba que desear, se acallaron.
Lo malo:
Todos los escenarios apuntaron a una misma dirección, como una medialuna. Esto provocó que pudieran escucharse más de un show al mismo tiempo. Los dos escenarios principales estaban muy juntos, aunque nunca funcionaron de forma simultánea.
Comida y bebida
Lo bueno:
El agua no fue escasa e incluso era repartida por personas cercanas a los escenarios principales. El carro de mote con huesillo fue todo un acierto.
Lo malo:
La oferta para comer. Todas las opciones eran de comida chatarra, como pizza, hamburguesa y choripán.
Servicios
Lo bueno:
Los baños químicos dispuestos pudieron cumplir a la demanda diaria. El puesto de enfermería era vistoso y de fácil acceso.
Lo malo:
Sólo ubicaron dos sectores de baños y un solitario cajero automático, que si bien nunca colapsó, estaba falto de indicaciones.
Accesos
Lo bueno:
Ambos estaban indicados de forma clara en el mapa, y que sólo hubiesen dos (uno VIP y otro general), simplificaba la llegada.
Lo malo:
El Camino San José de Maipo no estaba preparado para recibir a tamaño gentío. La llegada y salida del sábado fue caótica, y los atochamientos pudieron provocar accidentes.
Camping
Lo bueno:
El sector destinado para las carpas era ideal, fresco y amplio.
Lo malo:
No existió un acceso que conectara directamente el camping con el evento, lo que obligó a los campistas a rodear el festival entero en cada trayecto por un polvoriento camino. Además, la falta de iluminación fue una queja constante en los desplazamientos de noche.
domingo, noviembre 11, 2012
El perfil de Gastón Soublette
Revista El Sabado- El Mercurio
Filósofo, musicólogo, profesor por más de treinta años en Estética de la UC y responsable de haber traspasado a Violeta Parra a partituras.
Por Sabine Drysdale
El hombre que estira la mano, tremendamente alto, tremendamente flaco, sosteniendo un maletín pesado, ochenta y cinco años, el pelo blanco rozándole los hombros, la barba y el bigote blancos, el oído deteriorado. El filósofo, el musicólogo, el profesor por más de treinta años en Estética de la Universidad Católica, padre de tres hijos, hombre de izquierda, que alguna vez simpatizó con el nazismo, el marxismo y el ateísmo, marido de una francesa, abuelo de varios nietos, pantalones de cotelé oscuros, el hígado averiado. El discípulo del gurú de la no violencia, Lanza del Vasto, el experto en filosofía oriental, que practica la meditación y el yoga hatha. El responsable de haber traspasado a puro oído la música de Violeta Parra a partituras, el compositor de una suite para orquesta de cámara, el músico que sabe tocar todos los instrumentos mapuches, el agregado cultural de Chile en Francia en mayo del 68, el coleccionista, el poeta, escritor de "Rostro de hombre", un estudio de 600 páginas sobre Jesús, de quien es un seguidor incondicional. El que no sabe manejar un auto ni usar un celular, no le interesa internet ni ha probado las drogas, que vive en Limache pero trabaja en Santiago, que camina, se mueve en bicicleta, taxi y se alimenta de comida naturista, que no tiene tarjeta de crédito, y que por principio no ha visitado ni visitará los Estados Unidos. El hombre de origen burgués que hubiera preferido no serlo, Gastón Soublette Asmussen, confiesa:
-Me costó mucho encontrar mi camino. Llegar a saber quién es uno es el trabajo de una vida.
El hombre en búsqueda de su infancia. Años ochenta. Gastón Soublette ya casado y con tres hijos, se cuelga una cámara fotográfica y parte solo a Valparaíso donde vivió cuando era un niño en el abrigo de una familia acomodada y amante de las bellas artes para fotografiar los cerros, para reencontrarse con su pasado. Fueron varios fines de semana durante diez años. Dos mil fotografías en blanco y negro, fotos dramáticas, trescientas que aún conserva en un álbum que pesa kilos en su casa de Limache. Algunas de lugares que ya no existen.
-Yo pensaba que Valparaíso era una obra de arte que tenía que rescatar antes de que la demolieran dice.
Pero esos viajes no eran puramente patrimoniales. Los viajes estaban influenciados por Violeta Parra y la frase que le lanzó cuando lo conoció en Radio Chilena, en 1958: "Eres un pituco de mierda".
-Quería decirme que yo vivía en un mundo de absoluta inconsciencia de lo que sufría su pueblo dice sentado frente a una mesa en los jardines del Campus Oriente donde dicta un curso sobre tradición oral y cultura popular chilena, donde les demuestra a su alumnos que la sabiduría que buscan en la India o en el budismo Zen están en los refranes en los sabios populares y anónimos del campo.
Gastón Soublette habla bajo, pero seguro. Tiene la mirada profunda, aunque no intimidante, la nariz prominente, el pelo largo que se echa hacia atrás cuando le molesta y cada vez que quiere enfatizar alguna idea, golpea la mesa con el canto de su mano izquierda. Viste una camisa celeste abotonada, sobre ella un sweater de lana azul y encima una casaca Geox.
-A mí la dictadura me volvió un poco loco dice sonriendo. Busqué la compañía de los sectores más desgraciados de la sociedad chilena y los encontré en los cerros de Valparaíso. Aquí en la universidad había un rector delegado, un almirante medio emparentado conmigo. La gente me decía: "tú eres un privilegiado. A ti no te va a pasar nada. Hagas lo que hagas no te van a echar nunca". Entonces dije: que me pase algo. Voy a ir solo a Valparaíso en la noche y voy a subir al cerro a ver qué me pasa. Yo no quería ser castigado por la CNI, sino que quería ser castigado por mi propio pueblo.
-Y un sábado a las once de la noche subió caminando, solo, por la Calle Cajilla y consiguió lo que buscaba: lo asaltaron.
-Sin embargo, no me pasó nada. Fue un encuentro. Con el asaltante nos hicimos amigos, hasta hoy. Y él me presentó a la gente de todos los cerros y conviví con ellos momentos inolvidables. Mi hija mayor me decía papá, algún día lo van a matar allá. No. Yo le decía es tanto el amor que siento que el amor protege. Participé en reuniones con tipos extremadamente peligrosos.
¿Y qué papel jugaba usted ahí?
-El del huevón loco que lo tiene todo en Santiago y que viene a compartir con ellos. No se puede decir que fui para allá a hacer la caridad, para nada. O tal vez otro tipo de caridad. Ser amigo real de ellos, compartir con ellos durante muchos años.
¿Ser burgués ha sido un peso?
-Sí.
Qué le pasa con las conversaciones del mundo "pituco".
-Ya no frecuento a esa gente. No frecuento gente que tiene un pensamiento fascista, clasista, discriminador.
Violeta Parra no sólo lo inspiró en su mirada hacia los desaventajados, sino que lo eligió para que traspasara sus canciones y melodías a partitura. Durante varios años, en la casa de Nicanor Parra en La Reina, en la de la misma Violeta en la calle Madrigal, y en la Universidad de Concepción, se juntaban en sesiones de canto y guitarra donde ella cantaba, tocaba y él iba escribiendo las notas musicales. Y en esas sesiones tuvieron largas conversaciones que marcaron la vida de Gastón Soublette. Su suicidio lo impactó. La última vez que se vieron fue en el aeropuerto de Paris, donde él era agregado cultural de Chile. Ella le pidió que la fuera a acompañar mientras hacía escala para volver a Chile. Como si lo estuviera sometiendo a un examen, le pidió que le cantara de memoria algunas de las tonadas que habían trabajado juntos.
-Me di cuenta de que me estaba haciendo pasar un examen para cerciorarse de que yo era un discípulo de ella. Y si moría, habría alguien que la recordaría en todo Chile. Ella tenía un plan. Violeta es uno de mis maestros. Ella cambió mucho mi concepción del mundo, de la sociedad, de todo.
Gastón Soublette nació en Antofagasta en 1927, donde su padre trabajaba en el salitre. Al año se trasladaron a Valparaíso donde fue nombrado gerente de Dupont, pero la mayoría del tiempo vivieron en Viña del Mar. Sus padres eran del Partido Conservador y más tarde estuvieron ligados a la Democracia Cristiana. En eso influyó mucho el político Gabriel Valdés, quién se casó con su hermana Sylvia.
Desde su temprana juventud, Gastón Soublette se sentía incómodo y comenzaba a inquietar a sus padres con preguntas existenciales. A no llevarse bien con las tradiciones impuestas. A juntarse con amigos que no eran de su grupo social para hablar hasta la madrugada, bebiendo cerveza en algún boliche, sobre el malestar que empezaban a sentir. Sobre el sentido de la vida. Comenzó así su peregrinaje. Una búsqueda espiritual que ha modelado la vida de este filósofo.
-No había hippies en esa época pero a esos muchachos y a mi también nos arrastraba un poco hacia ese modelo. Conocí gente que llevaba una vida muy libre, gente de izquierda.
¿Se unió a ellos?
-Sí. En un momento sentí que el marxismo podía ser una posibilidad.
¿Sus padres cómo reaccionaron?
-No me tomaban muy en serio. Pero eso se me quitó después. Yo no puedo ser marxista por ser cristiano. También pasé por el nazismo. Consideré que podía ser una opción válida. Era muy amigo de la colonia alemana de Viña y Valparaíso, algunos eran nacionalsocialistas y decían que era un régimen necesario para ciertos países, como Francia. Pero cuando supimos realmente lo que era fue horripilante para nosotros. En Viña vivíamos en el mundo de Bilz y Pap.
En su época, ¿probó las drogas?
-Nada. Nunca he fumado un pito de marihuana, porque no quiero provocarme un estado de hipersensibilidad, sino con la meditación. Me acuerdo que le pregunté a Pablo Neruda: "maestro, ¿usted alguna vez ha ingerido ácido lisérgico o anfetaminas o ha fumado marihuana?". "No", me dijo, "yo tengo mi propio ácido lisérgico dentro de mí para mi inspiración". Me impresionó mucho esa respuesta.
Pero se habrá emborrachado.
-Sí, me dio por el whisky en una época y lo pagué bastante caro. Pero nunca he sido un hombre de trago, sólo que me dijeron que el whisky era un trago muy sano y quise probar si era así y me cayó como bomba porque tengo el hígado malo.
La búsqueda espiritual lo llevó a conocer la filosofía oriental, de la cual se convirtió en un experto. Después de un breve y poco exitoso coqueteo con la poesía, escribió su libro más exitoso, "Lao Te King", un comentario acabado de la obra del Tao de la virtud de Lao Tse. Se convirtió en un disciplinado practicante del hatha yoga y de la meditación.
-La meditación ha sido para mí un arma para vencerme a mi mismo y a la mala influencia que el mundo pueda ejercer sobre mi. Vivimos en un mundo muy violento, muy injusto, muy oscuro. La respiración rítmica calma la mente, concentras la mente y puedes controlar tus fuerzas vitales, como la ira, el sexo, puedes controlar todo si te mantienes en esa concentración.
¿Y cuál es la idea de controlar todo eso?
-Ser dueño de esa fuerza y no que esas fuerzas te avasallen. Y el conocimiento de sí mismo. Es muy importante para la maduración sicológica del hombre hacer conscientes todos los impulsos que te manejan. Yo le daba mucho apego a las cosas materiales y yo no me daba cuenta. Yo me creía un hombre liberado, pero quedaba mucha capacidad de ira, mucha capacidad de acomplejarme.
¿Qué lo acomplejaba?
-No lo sé. Curiosamente he tenido siempre una tendencia al complejo de inferioridad, que tengo que vencerlo.
¿Por qué se siente así?
-Por toda esta espiritualidad también me metí mucho con San Francisco de Asís, y en la espiritualidad franciscana el consejo básico es la humildad. Pero creo que se me pasó la mano. Llegué a un momento en que me consideré inferior a todo el mundo. Yo creía que estaba en la verdad y me sentía feliz de despreciarme. Y también cuando uno se critica a uno mismo muy fuerte está en un proceso depresivo. Todo eso ocurre en la primera etapa de la vida espiritual. Tienes que vencer todo eso y finalmente situarte en la fe, en la confianza en Dios y en la confianza en sí mismo. Eso ya está vencido. Me liberé de todo eso.
Su inclinación a estas prácticas de la filosofía oriental, sin embargo, llevaron a Gastón Soublette a cuestionarse su calidad de católico. Varios sacerdotes le hicieron ver que ambas posturas eran incompatibles.
-En algún momento me confesé no católico dice.
Esa crisis la superó con los consejos de la persona que más lo ha influido en su vida, Lanza del Vasto, discípulo de Gandhi, gurú de la no violencia, al que primero conoció a través de sus libros, luego por carta y más tarde en forma personal.
-Él me alejó de la política y entré de lleno en la espiritualidad. Me cambió toda la visión del mundo. Este hombre me colocó donde realmente yo debiera estar porque nunca más me moví de ahí, de ese mundo espiritual, de búsqueda. Él, además de haber sido discípulo de Gandhi y de Sivananda , uno de los Yoguis más importantes de la India, nunca dejó de ser católico. El me aconsejó que la revelación, la Biblia y Jesucristo están por sobre todo, por sobre la meditación y el yoga.
¿No le dio miedo que hubiera personas que tuvieran tanta influencia sobre su vida?
-En un primer momento se transforma en una especie de absorción. Cuando uno es inmaduro, esa persona tiene una gravitación muy grande, pero cuando uno es grande toma de él lo que le sirve para su personalidad, porque había cosas que no me servían para mi personalidad.
Su tercer maestro, después de Lanza del Vasto y Violeta Parra, dice, fue la doctora Lola Hoffman quien lo introdujo en el mundo de Carl Jung y el inconsciente.
Gastón Soublette conoció a su mujer, la francesa oriunda de Lille, Bernadette de Saint Luc en un aristocrático matrimonio en un castillo en Bretaña, Francia.
-Simpatizamos inmediatamente. No sé si fue tan certero como mi hermana que cuando conoció a Gabriel Valdés, a los pocos minutos dijo: "Este es el hombre que va a ser mi marido", pero simpatizamos inmediatamente y nos comprometimos, tuvimos tres hijos y tuvimos un periodo de desavenencia breve.
¿Con qué etapa de su vida coincidió eso?
-Con una etapa en que yo intensifiqué las prácticas yóguicas y la meditación y descubrí todo el mundo indígena chileno. Era una locura mía por la arqueología y ella no me podía acompañar porque no sentía ninguna empatía con eso. Fue una época, un disparo mío hacia la mística de la tierra, la mística americanista indígena.
Viajó al sur, vivió en comunidades mapuches, pasó meses en Icalma, en Puerto Saavedra. Participó de guillatunes. Aprendió a tocar los instrumentos. Partió a Machu Picchu, llevado por la mística de la América precolombina, influido por el "Canto General" de Pablo Neruda.
-Escribí un libro sobre eso, "Pablo Neruda Profeta de América". Estudié los dos primeros poemas, "Lámpara en la tierra" y "Alturas de Machu Picchu" y él logró lo que se propuso con esos poemas: me transfirió ese espíritu, esa atracción y empatía con la vibración espiritual de esas culturas.
La meditación y estas búsquedas espirituales , y esto es un prejuicio mío, ¿no tienen algo de egoísmo, esto de centrarse tanto en uno?
-No sé si egoísmo, sino que de egocentrismo. Hay un momento malo en ese sentido. en que uno ya tienen bastante con sí mismo y descuida un poco la relación con los demás.
¿Le pasó la cuenta la búsqueda espiritual?
-Sí, me pasó la cuenta.
Gastón Soublette tiene tres hijos, Violaine, cantante de ópera, profesora de canto en la Universidad Alberto Hurtado; Francisco, ex marino e ingeniero industrial e Isabel, diseñadora de vestuario, ex modelo, gran belleza de los años 80 que se acaba de titular de psicóloga.
-Mis hijos todos son muy críticos y con un gran sentido de justicia social. No hay nadie en mi familia que pueda yo decir que es "cuico"; tienen facha de cuicos , pero no puedo decir que psicológicamente lo sean.
Con toda esta obsesión por lo espiritual, ¿le molestó que su hija fuera modelo?
-No dice riendo. La veía que era muy linda, muy bonita. Pero una vez le dijeron en televisión: "esta niña da para Miss Chile". Yo le dije "no, hasta aquí llegamos".
¿Cuál ha sido su influencia sobre sus hijos?
-He influido mucho, tanto en una forma negativa como positiva. La positiva es que han visto a un padre que sinceramente busca la verdad y se compromete con un camino espiritual. La parte negativa ha sido que pasé por un período muy autoritario con mis hijos. Me nacía espontáneamente sin darme cuenta ser autoritario con ellos. Prohibirles cosas bruscamente, obligarlos a comportarse de una determinada manera. O también hacerles bromas pesadas.
¿Intelectualmente?
-Sí. Bromas pesadas. Someterlos a pruebas. y ellos sufrían bastante. Con preguntas como para dejarlos un poco, no digo en ridículo, pero demostrarles que no sabían. Y que debían saber. Tal vez no fue un método muy bueno. Después me lo han echado en cara.
Limache se ha convertido para la familia de Gastón Soublette en un verdadero refugio. Viaja a Santiago de lunes a jueves en bus a hacer sus clases y pasa el resto del tiempo allá, desde donde su mujer casi no se mueve.
-Tengo una francesa que nació en el norte de Francia y que no quiere moverse de Limache. Rara vez viene a Santiago. Sus hijos tienen que ir a verla allá y goza con sus perros, sus gallinas, los paltos, con su cocina.
Fue en ese lugar que refundaron su núcleo familiar, donde reciben a sus hijos y sus nietos.
-Es realmente un paraíso, un regalo de Dios, con árboles de cien años, una chacra, prados de pasto grande, mucho más grande que esto, dice mirando el patio del campus Oriente.
¿Cómo se mantiene el amor vivo tantos años?
-Yo creo en Jesucristo. Creo que es una obra de Dios lo que ocurrió, porque nunca más hemos tenido ni un no, ni un sí, ni diferencias, ni discusiones, nunca más. Yo diría que desde que escribí ese libro sobre Jesucristo mi vida cambió definitivamente en su fase más madura. Yo observé inmediatamente que mi comportamiento cambiaba, me ayudó a ser mucho más tolerante, a no reaccionar con ira.
El libro que le cambió la vida se llama "Rostro de hombre" y es la empresa más ambiciosa que ha emprendido. Inspirado por la ignorancia que veía en sus alumnos católicos que sólo sabían lugares comunes y rutina religiosa sobre Jesús, dedicó treinta años a la investigación y dos a la escritura de este comentario sobre los evangelios que fue aprobado por el Vaticano antes de ser publicado.
-Pero resultó que el manual no lo pueden comprar los alumnos porque resultó un libro de 600 páginas. Es muy caro, entonces yo les fotocopio capítulos y se los paso.
¿Qué opina de su Iglesia hoy?
-Cuando la Iglesia evangeliza desde la moral causa estragos en la fe, porque a la gente le choca. No necesitamos de la moral si es que promovemos a Jesucristo. Y el hecho de que mis alumnos no sepan nada de Jesucristo es una prueba de que lo están haciendo muy mal.
La oficina de Gastón Soublette en el instituto de Estética es de una sobriedad franciscana. Un sencillo escritorio de madera que da a la ventana donde puede ver algo de árboles, hay dos sillas, una estufa a gas apagada, algunos libros, unas tijeras enormes con las que recorta artículos, y ningún aparato que suene, salvo una trutruca y un kull kull, un cacho de vaca convertido en instrumento que los mapuches usan para hacer llamados y que Gastón Soublette ahora toma en sus manos y hace sonar a la perfección.
-Y voy a las marchas mapuches y grito y toco la trutruca, en la última toqué la trutruca todo el camino, no sé cómo me aguantaron los pulmones a los 85 años.
De la reivindicación de tierras por parte del pueblo mapuche y de la violencia que se ha dado en la región de La Araucanía, como buen profesor, explica su posición con un ejemplo:
-Hay un fundo, no voy a mencionar el nombre, de 12 mil hectáreas que fue vendido a una familia extranjera sin preocuparse de saber de quién era. Y con los mapuches adentro. Entrevistaron al cacique y dijo: "este predio lo vendieron con nosotros adentro como un animal más, si el predio tenía pumas, zorros y conejos, también tenía mapuches". Hay juicios que se prolongan mucho tiempo y los mapuches no pueden esperar. Entonces los actos de violencia que ellos cometen quemando casas, vehículos, no están bien, ellos mismos reconocen que no están bien, pero cuando viene la desesperación, la impotencia de que el winka es escuchado pero el mapuche no, qué puedes esperar tú.
¿A los ochenta y cinco años, ¿qué le falta por hacer en la vida?
-Me habría gustado tener un cuerpo más fuerte para recorrer el mundo, entrar en las selvas del Brasil, ir a Australia a los desiertos, hacerme amigo de la tribus negras que quedan, entrar en cavernas. Bueno, ya no lo hice, y hay tanto libro que ya no leí. Hay un momento en que el anciano ya no puede absorber más contenido. Tiene que contentarse con los que ya absorbió en su vida.
De alguna manera su sueño lo está cumpliendo su nieto Cristián Fernández, que todos pensaban iba a ser arquitecto como su padre, pero decidió dedicarse a la montaña, al contacto con la naturaleza y que viajará a Argentina para convivir con una comunidad Pehuenche.
-Estoy feliz de que haya tomado esa decisión. Le regalé un cuchillo chileno del siglo XIX, esos corvos maravillosos, "para que cortes el pan", le dije, "peles las papas y te defendai de los pumas si te atacan", dice riendo. Él no quiere saber nada con este modelo de civilización.
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