lunes, agosto 08, 2016

Regresa a Chile el virtuosismo clásico y popular de Lang Lang

El Mercurio

A ocho días de su segunda presentación en el país, el pianista analiza las obras de Chopin, Tchaikovsky y Bach que tocará en el Municipal de Santiago. Además, defiende sus cruces con la música popular -desde Metallica a Pharrell Williams-, habla de su deseo de componer y de la relación con su padre: "No es tan duro como se ha dicho".  

Juan Rodríguez M. 

El año pasado, en el estadio olímpico de Beijing, estaba todo listo para comenzar la final de los 100 metros planos del mundial de atletismo. O casi todo, porque faltaba uno de los hombres más rápidos. El público lo ovacionó cuando lo vio entrar y cruzar la pista. No era Usain Bolt, él -junto a Justin Gatlin, Asafa Powell, Tyson Gay y otros atletas- ya estaba ahí, listo para correr. Era Lang Lang (Shenyang, 1982), el virtuoso pianista chino que, entre caminando y trotando, se dirigió al piano que estaba junto a la pista para hacer lo suyo: poner a correr sus dedos por el teclado durante 9,58 segundos, los mismos del récord mundial de Bolt en los 100 metros.

Lang Lang terminó su proeza, la celebró y, luego, la cámara mostró a un Bolt con cara de desconcierto. Lo cual no es poco cuando se trata de un hombre con mucho, tal vez demasiado sentido del espectáculo, siempre listo para poner alguna cara o hacer algún juego antes, durante y después de sus carreras; un hombre muy consciente de que, más allá de las pistas, hay un público que lo está viendo. Un hombre como Lang Lang... "es un músico hiperconsciente de su audiencia: pone una ineludible carga sonora de gran dramatismo para mostrar la música y se asegura de que, si esto no bastara, está él también para demostrarla", escribió el crítico chileno Gonzalo Saavedra en 2013, luego del debut en Chile del artista.

Tres años después, Lang Lang vuelve al país como embajador del Año de Intercambio Cultural China-América Latina y el Caribe. Es el lunes 15 en el Teatro Municipal de Santiago. Las entradas ya están agotadas y él está listo: "Tengo muchas ganas de viajar a Chile, mi visita anterior fue muy corta, pero me impresionó mucho. Cuando llegue, espero poder compartir con otros artistas y conocer sus opiniones. Chile es un país hermoso y me falta mucho por conocer, como la vida de su pueblo, la historia y la geografía", dice Lang Lang. Quien, de todos modos, algo conoce: "Recuerdo el rescate de los mineros en 2010, que demuestra que Chile es un país muy eficiente y con mucha humanidad. Además, me gusta el fútbol y estoy muy contento de ver que Chile logró el campeonato de la Copa de América".

De Lang Lang en vivo los críticos han dicho que todo lo que toca "transcurre sin fallas" (Pablo Gianera, Argentina), que es "un artista plenísimo, cuya técnica pianística y sensibilidad interpretativa están en un nivel fugado más allá de lo normal" (Mario Córdova, Chile), que "en estas obras (cuatro Baladas de Chopin) está a sus anchas, no hay dificultad técnica que no sortee y destaca cada matiz, cada hallazgo melódico o armónico del genio polaco" (Gonzalo Saavedra, Chile). También: "Demasiado Lang Lang y muy poco Prokofiev" (Lawrence A. Johnson, Estados Unidos), "tuvo un buen comienzo", pero "rápidamente esa impresión cambió debido al manierismo con el que busca llamar la atención" (John Allison, Inglaterra) o "maestro de la técnica, pero la música necesita más exploración" (Peter McCallun, Australia).

Tal vez se puedan resumir esos juicios con lo que dijo este diario a propósito de la retransmisión, el año pasado, de su concierto en el Festival iTunes 2011: "Virtuosismo sin límites". Y entonces se podría preguntar: ¿hay que poner límites al virtuosismo? O, si se quiere, ¿hay virtud donde no hay límites?

De París a Santiago

Dijo Susan Sontag: "Si tuviera que elegir entre The Doors y Dostoievski, elegiría, por supuesto, a Dostoievski. ¿Pero tengo que elegir?"... Algo de eso hay en Lang Lang: no le hace asco a juntar las pistas que separan lo que todavía se llama popular y docto. O al menos a saltar de una a otra. Su próximo disco -"New York Rhapsody" (se lanzará el 16 de septiembre, y ya se puede ordenar en Langlang.com)- es un "homenaje a la ciudad que definió la música del siglo XX", con obras que van desde Rhapsody in Blue de George Gershwin hasta el tema de Spiderman. Y antes de eso, ha grabado bandas sonoras -del videojuego Gran Turismo 5 y de la película "Un método peligroso", por ejemplo-, ha tocado en copas del mundo de fútbol y juegos olímpicos, incluso para tiburones (en un túnel bajo el agua en un acuario), en la Gran Muralla China y en los premios Grammy.

"En el escenario de los Grammy me siento maravillosamente tocando junto con artistas de distintos tipos de música, como Metallica, John Legend y Pharrell Williams", explica. "En realidad, me parece que la música clásica y la moderna deben combinarse solidariamente y desarrollarse juntas. Gracias a ese salto, la música moderna se muestra más fina y brillante, y la música clásica se ve más viva y tiene mayor acogida, provoca mayor interés en el público. A través de las distintas plataformas me gusta darle mayor presencia a la música clásica y también apoyar la música moderna".

También le gustan los escenarios con historia. Uno de sus sueños era tocar en el Palacio de Versalles, en Francia. Lo hizo en 2015 en un concierto privado en el Salón de los Espejos -recogido en DVD y Blu-ray como "Lang Lang in Versalles"-, donde interpretó obras de Chopin y Tchaikovsky, dos de los compositores con los que mejor se lleva. Ese repertorio lo llevó luego al estudio y lo publicó en su disco "Lang Lang in Paris". Parte de eso es lo que se oirá en la sala del Municipal de Santiago: Estaciones, op. 37 a, de Tchaikovsky; y 4 Scherzos, de Chopin. "Cada suite muestra una combinación de música, pintura y poesía que forma una imagen profunda y sencilla", cree Lang Lang. Mientras que "los Cuatro Scherzos de Chopin se caracterizan por combinar muchos elementos diferentes y técnicas variadas, como por ejemplo un fragmento (de un villancico) tomado de la música folclórica polaca".

Además, Lang Lang cuenta que hace poco empezó a preparar las Variaciones Goldberg, BWV998, de Bach. No las mostrará en Chile, pero sí el Concierto Italiano en Fa mayor, BWV 971, del compositor alemán. "Es una obra que despierta mucho interés en el público y que representa muy bien la obra de Bach. A lo largo de sus tres movimientos se van anticipando los Conciertos de Beethoven y Mozart, que asimilaron la esencia de la obra de Bach".

Un romántico

Bach, Haydn, Mozart, Beethoven, Chopin, Liszt, Tchaikovsky, Rachmaninov... Son los nombres que predominan al revisar la discografía de Lang Lang. Y, si hubiera que especificar más su universo, habría que hablar de un intérprete que se inclina por el Romanticismo: la explicación que ha dado para tocar a Tchaikovsky y Chopin en su disco parisino es, simplemente, porque son "románticos". Y ahora, al preguntarle qué tiene que haber en una obra contemporánea para que la aborde, responde: "La música contemporánea, tanto el neoclasicismo como el neorromanticismo, tiene características de las obras creadas en la época romántica. Puedo interpretar obras contemporáneas, mostrarlas al público, pero necesito que sean atractivas y tengan elementos representativos de la música clásica"
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-En China se ha vuelto importante la educación del repertorio occidental; usted es una prueba de ello. ¿Existe el riesgo de que se pierda el repertorio tradicional chino? ¿Le gustaría darle más espacio en sus discos y presentaciones?
"Sí, necesitamos trabajar en un equilibrio. Publiqué una colección con obras chinas ("Lang Lang: Dragon Songs") y quiero tocar más creaciones de este tipo en los conciertos que dé en China. En las presentaciones o los intercambios que se hacen fuera de China, pienso que tenemos la obligación de transmitir el mejor arte de nuestro país para que más públicos lo conozcan, y es lo que he hecho durante muchos años. Estoy muy complacido de ser el embajador del Año de Intercambio Cultural China-América Latina y el Caribe y, precisamente, entre lo que tengo que hacer en ese rol está el intercambio y la transmisión culturales".

La fuerza del padre

En 2013, Lang Lang le dijo a este suplemento que había crecido musicalmente con Mozart y Chopin. Mas, se podría decir que nació musicalmente gracias a Liszt y a unos dibujos animados. Varias veces ha contado que la primera vez que oyó música clásica fue a los dos años, en un episodio de "Tom y Jerry", en el que el ratón intenta distraer al gato mientras toca la Rapsodia Húngara N° 2. Aunque algún acercamiento debe haber tenido ya a la música, pues su padre, Lang Guoren, es intérprete de erhu, un instrumento de cuerdas chino.

Tras esa experiencia animada, a los tres años Lang Lang empezó a estudiar piano, a los cinco dio su primer concierto y ganó su primer concurso. A los nueve entró al Conservatorio Central de Música de Beijing, a los trece ganó la Competencia Internacional Tchaikovsky para Jóvenes Músicos e interpretó los 24 Estudios de Chopin. Se fue a Estados Unidos, a los diecisiete tocó con la Orquesta Sinfónica de Chicago y, de ahí en adelante, ha publicado 17 cedés y tocado con las Filarmónicas de Viena y Berlín, entre otras, y ha trabajado con directores como Daniel Barenboim, Zubin Mehta y Valery Gergiev.

Pero no fue tan fácil como suena. En 1991, cuando dejó su ciudad natal para irse a Beijing, no se fue solo, sino que con su padre, quien postergó su vida para empujar la carrera de su hijo. Vivieron en un departamento de un dormitorio, en medio de la pobreza, el frío y las ratas. En su autobiografía -"Un viaje de miles de kilómetros"-, Lang Lang cuenta que su padre le puso mucha presión para que progresara; hasta el punto de que, cuando falló en su primer intento de entrar al Conservatorio, le dijo: "¡Todo se acabó y deberías estar muerto!", y lo llevó afuera para que saltara del edificio... Hasta que el niño se desesperó y le gritó: "¡Odio mis manos, odio el piano, te odio a ti!". Tras eso, dejó el piano por un tiempo, pero su gusto por el instrumento fue más fuerte, lo retomó, y fue aceptado en el Conservatorio. "Tenía un gusto natural por la música, y mi padre me dio más empuje mientras crecía", recuerda. "Mi padre no es tan duro como se ha dicho, la gente no lo entiende bien", agrega, con una sonrisa.

Si fue un niño prodigio, hoy con 34 años, ¿qué tipo de adulto es Lang Lang? "Uno que sabe amar y ser responsable", contesta. ¿Y cómo se imagina a los 60? Como una persona "que sabe amar más y ser más responsable".

-¿Qué ha cambiado entre su interpretación de los 24 Estudios de Chopin y su reciente disco en París?
"Es un cambio muy pequeño, pero se puede notar. Entre los diez años y los más de treinta que tengo, la experiencia de vida y el estudio sin cesar de la música se expresan en las presentaciones. Respecto a algún cambio concreto, espero que sean ustedes quienes puedan notarlo cuando escuchen la música que he tocado y que tocaré".

-¿Los compromisos musicales y extramusicales de una estrella son compatibles con el estudio? ¿No se convierte la fama en el Jerry que distrae a Tom?
"En música el estudio nunca termina. Hay que dedicarle el mayor tiempo y energía, y de esa manera seguir vigente y satisfacer al público. También necesito tiempo para hacer cosas fuera de la música; por ejemplo, dedicarme a la filantropía y la educación musical, que son muy importantes para mí. Si puedes hacerlo, podrás tocar la Rapsodia Húngara y le gustará a todo el mundo, tal como Jerry le gusta a la gente".

-Con una carrera exitosa, y luego de haber tocado en Versalles, ¿qué sueños le quedan por cumplir en la música?, ¿tiene en sus planes componer?
"La exploración y el conocimiento de la música es un proceso largo, sin fin. Me gustan los desafíos, y también los desafíos musicales. He intentado componer, pero todavía no ha sido algo sistemático y oficial; aunque de todas maneras lo haré, para satisfacer al público".

-¿Y más allá de la música?
"Fuera de la música tengo mucho que hacer. Por ejemplo, próximamente ayudaré a un pariente a planificar su boda".

De Lang Lang se ha dicho que es "un artista plenísimo", aunque también que es un "maestro de la técnica" y que "la música necesita más exploración".

RECITAL DE LANG LANG
Teatro Municipal de Santiago
15 de agosto, 19 horas.
Obras de Tchaikovsky, Chopin y Bach.
Transmisión por streaming a través de página web del teatro.

Lang Lang, Mehta y Kaufmann: la excepcional semana musical de Santiago

El Mercurio

Entre el 15 y el 18 de agosto se presentan en tres escenarios diferentes de la capital tres de los músicos más afamados del momento: el pianista chino de increíble técnica, el director indio que celebra sus 80 años y el rutilante tenor alemán.

María Soledad Ramírez R.

Alejados como estamos de los grandes escenarios del mundo, no es fácil que aterricen en Santiago los intérpretes, directores o cantantes del mundo clásico más afamados del momento. Pero así como la cartelera de bandas de rock y pop está saturada, la semana del 15 de agosto será excepcional en la capital con la presencia de tres grandes artistas.

El pianista chino Lang Lang estará el lunes 15 en el Teatro Municipal; el director indio Zubin Mehta y la Filarmónica de Israel se presentarán el miércoles 17 en el CA 660, y el jueves 18, el famoso tenor alemán Jonas Kaufmann estará en el Movistar Arena.

Recuerdos de un período así se remontan a 1996. El 23 de mayo se presentó en el Teatro Municipal el excéntrico pianista Ivo Pogorelich; y el 2 de junio, la soprano alemana Hildegard Behrens. Luego, el 15 de octubre, estuvo el compositor Pierre Boulez con el Ensemble InterContemporain. En 1998 hubo otro momento estelar: el 8 y el 23 de abril se presentaron, respectivamente, la soprano española Montserrat Caballé y el conjunto de música antigua Les Arts Florissants, dirigidos por William Christie.

"Realmente, se trata de una semana magnífica", señala el crítico de ópera de "El Mercurio" Juan Antonio Muñoz. La posibilidad de tener a los tres "se puede atribuir a que en todo el hemisferio norte están en verano y las estrellas aprovechan de hacer giras", comenta el periodista especializado en música Álvaro Gallegos.

Hoy el circuito de presentaciones se ha expandido. Antiguamente era Brasil y Argentina a donde llegaban estas megaestrellas, pero ahora "está Colombia muy fuerte; Sao Paulo tiene una sala que es espectacular; está el Colón en Buenos Aires, y ahora en Lima, el Gran Teatro Nacional, que es maravilloso, de altísimo nivel", agrega Gallegos. De hecho, estas cuatro ciudades también verán presentarse en estos días a alguno de estos artistas.

La novedad viene de parte del tenor Jonas Kaufmann. Será su primera presentación en el país. "Es un artista de estatura histórica, con un enorme magnetismo personal. El público chileno tendrá la oportunidad de verlo en el único recital de su gira consagrado casi en su totalidad a la ópera italiana; de manera que podrá escucharlo en arias de roles como Cavaradossi ("Tosca"), Andrea Chénier de la ópera homónima, Radamés ("Aida"), Turiddu ("Cavalleria Rusticana") y nada menos que en el célebre Nessun dorma de "Turandot", y en "El Cid" (de Jules Massenet)", comenta Juan Antonio Muñoz. Agrega que será difícil que se repita pronto, "considerando que en su agenda tiene compromisos hasta el año 2021".

Su venida no ha estado exenta de polémica por el lugar elegido. Muchos operáticos han decidido ir a verlo a Buenos Aires, al Teatro Colón, donde se presentó ayer y volverá el 14.

Con una visita anterior en 2013, Lang Lang no es novedad, pero "es un virtuoso, de esos que sacan fuegos artificiales del piano", explica Muñoz. Esas mismas chispas son las que, también, provocan críticas a su forma de interpretar. "Creo que de los tres números, es del que más se discute su real calidad. Nadie duda de su fama, pero no suscribo su manera de interpretar", reconoce Gallegos. Lang Lang tocará Tchaikovsky, Bach y Chopin.

Aniversario en Chile

La única queja contra la presencia de Zubin Mehta y la Orquesta Filarmónica de Israel en el país podría venir de que se han presentado acá ya cinco veces (Mehta ha venido además con otras orquestas). Pero de su calidad, nadie duda. Este año están de aniversario: tanto la orquesta como el director cumplen 80 años de existencia (1936).

"El público tiene claro que van a tener un concierto de altísima calidad", comenta Gallegos.
Para el crítico de música de "El Mercurio" Gonzalo Saavedra, él es un "gran director (y contrabajista, eso la sabe menos gente), pero el programa que trae me tiene intrigado: dos obras de cámara en la primera parte del concierto y después la Novena de Schubert, que es enorme de larga".

Habrá entonces que prepararse para esa semana, con los sentidos bien abiertos ante las estrellas que llegarán a Santiago.

15 de agosto
Lang Lang
Teatro Municipal
19:00 horas
Municipal.cl

17 de agosto
Zubin Mehta y la Orquesta Filarmónica de Israel
20:00 horas
CA660
Corpartes.cl

18 de agosto
Jonas Kaufmann
21:00 horas
Movistar Arena
Puntoticket.com

Festival Fauna Primavera cambia de recinto y confirma a Primal Scream

La Tercera

El evento debuta con doble jornada: de día en Espacio Centenario de Vitacura y de noche en Espacio Riesco. Los escoceses se suman a un cartel que también cerró a Kurt Vile y Róisín Murphy, entre otros.

Andrés del Real

No sólo un cambio de nombre estrenará este año Primavera Fauna, que el 12 de noviembre regresará con su nueva denominación oficial: Fauna Primavera. Para su sexta edición, el festival capitalino consagrado al rock indie y la electrónica dejará el Espacio Broadway y debutará con una nueva modalidad en dos recintos hasta ahora inéditos para la marca, según dieron a conocer sus organizadores esta noche, en el lanzamiento de la versión 2016 de la cita.

El Espacio Centenario, ubicado en Vitacura, y el Espacio Riesco, de Huechuraba, serán los lugares que albergarán la próxima encarnación del evento capitalino, que desde 2011 se realizó en el predio de la ruta 68. Un cambio que no sólo trae al festival por primera vez a Santiago -haciendo eco de uno de los reparos más escuchados por su público en estos cinco años-, sino que además incluye una nueva modalidad de jornada doble: una para todo público y otra sólo para adultos, similar a la que han instaurado en el país eventos de música electrónica, como Don’t Let Daddy Know.

Así, la primera versión se realizará en el ex club de campo emplazado en avenida Las Condes 12.110, que para su estreno  en los eventos musicales contará con tres escenarios por los que desfilarán cerca de quince artistas internacionales y locales. Una jornada de carácter familiar y abierta a menores de edad.

La edición nocturna, en tanto, se efectuará en las inmediaciones del tradicional recinto de Huechuraba, con dos escenarios de música electrónica para mayores de 18 años. Eso sí, en ambas instancias habrá venta de alcohol.

“Una de las gracias que tenemos como productora es que somos dueños de nuestro propio festival, no estamos atados a otros creadores o franquicias extranjeras”, señala Pía Sotomayor, productora artística de Fauna Producciones, desde donde hace ya un par de años venían estudiando la idea de un cambio de recinto.

Luego que en 2015 se vieran obligados a suprimir el uso de las piscinas de Espacio Broadway, por las nuevas disposiciones de la Intendencia para los eventos masivos, la idea del traslado cobró más fuerza. “En este sexto año de festival teníamos ganas de replantear el evento y darle nueva vida, y en esa búsqueda apareció esta idea de dividirlo en dos instancias diferentes”, agrega Sotomayor, quien aclara que se habilitará un sistema de transportes entre ambos lugares y también desde Espacio Riesco hasta un punto más céntrico.

Cabeza de cartel

En paralelo a los detalles de su mudanza, los encargados de Fauna Primavera dieron a conocer el cartel completo de la próxima versión de la cita, para la que ya habían sido confirmados Courtney Barnett, Edward Sharpe and the Magnetic Zeros y los franceses Air y La Femme.

Y entre los nuevos anuncios, más de una sorpresa bajo la manga. Es el caso de los escoceses Primal Scream, uno de los nombres fundamentales del pop rock británico de las últimas tres décadas, quienes llegan por tercera vez a Chile y como plato fuerte del festival de noviembre.

El grupo liderado por el vocalista Bobby Gillespie, pioneros de la escena indie de fines de los 90 -y responsables de llevar la música bailable al rock inglés- regresa a Santiago tras su recordado debut de 1998 en la ex Oz, al que le siguió su presentación en el Teatro Caupolicán en 2011. Ahora, además, con un nuevo disco para mostrar: Chaosmosis (2016), LP en el que el conjunto de Glasgow agrega synth pop  a su faceta más sicodélica.

 El resto de la programación diurna del evento incluye a otros artistas de renombre del circuito alternativo anglo, como los californianos The Brian Jonestown Massacre, el cantautor Kurt Vile y el neoyorquino Com Truise - una de las últimas sensaciones de la electrónica de inspiración retro-, además de la cantautora nacional Camila Moreno.

La jornada nocturna tendrá como gran protagonista a la irlandesa Róisín Murphy, ex vocalista de Moloko que en los últimos años ha editado dos elogiados discos de pop sofisticado y teatral. Junto a ella, diversos exponentes de la electrónica, como el canadiense Tiga, los alemanes Booka Shade y los nacionales Fantasna y Roman & Castro, entre otros.

Entradas

Mañana comienza la venta general de boletos para el festival, a través del sistema Puntoticket y con precios de preventa de  $38.000 (día), $22.000 (noche)y $48.000 (abono). Los tickets vip costarán 55.000 (día), 30.000 (noche) y 62.000 (abono). Las entradas adquiridas “en verde” funcionarán como abono día y noche.

Paul Anka: "El rock no existe, Dylan y McCartney ya no tienen voz, pero las canciones de amor quedarán"

La Tercera

El crooner canadiense habla con La Tercera de su próximo show en Chile, que incluye nuevas versiones de sus clásicos, duetos virtuales y un tributo a Prince. Con 60 años de carrera, analiza la industria actual, revela su fórmula para mantenerse vigente y adelanta planes de nueva música y emprendimientos tecnológicos.  

Andrés del Real

Con 75 años recién cumplidos y seis décadas de carrera ininterrumpida, Paul Albert Anka no duda en definirse como un sobreviviente. Un rasgo que surgió tempranamente en la vida del cantante y compositor canadiense, que se sobrepuso al bullying que sufrió en sus años escolares en Ottawa, a causa de su baja estatura y origen libanés; que zafó por casualidad del accidente de avión que terminó con la vida de Buddy Holly y Ritchie Valens, en 1959; que logró continuar con su carrera ante el auge de la Beatlemanía en la década siguiente, y que en los últimos años ha sabido reinventarse y seguir llenando estadios con clásicos inmortales como Diana, My way y Put your head on my shoulder.

“Definitivamente soy un sobreviviente. Llevo mucho tiempo haciendo esto con éxito y he logrado perdurar frente a todas estas modas, constantemente trabajando. En ese sentido, soy un tipo muy agradecido”, dice con la humildad de los grandes el crooner desde Ohio (Estados Unidos), antes de su próxima presentación en Chile a fines de este mes.

Será el retorno de Anka ante su fiel fanaticada local, a la que conoció por primera vez en 1960, en una legendaria visita que figura en los registros como el primer gran concierto en el país, y que dejó como anécdota su fugaz romance con una azafata chilena llamada Jenny. Desde entonces, ha vuelto en tres ocasiones, la última de ellas en 2012 y ante un repleto Movistar Arena, el mismo recinto al que regresará este 31 de agosto con un show de grandes éxitos, duetos virtuales con Frank Sinatra y Michael Jackson, además de una que otra sorpresa.

“Obviamente estarán las grandes canciones que siempre presentamos. Eso sí, cambiamos algunos arreglos y la banda interpreta los clásicos de otra forma. También habrá videos nuevos, canciones en versión dueto y swing, y un tributo a Prince del que no quiero contar mucho para no arruinar la sorpresa”, cuenta el solista, que en algunas de sus últimas actuaciones ha dedicado un pasaje para recordar a su fallecido colega con su propia versión de Purple rain.

¿Guarda buenos recuerdos de sus últimos pasos por Chile, en 2012 y Viña 2010?

Lo que más me queda de esas visitas es la actitud que la gente muestra hacia las canciones que ama, que siempre ha sido la misma. Cada vez que vamos a Chile nos quedamos con la sensación de una pasión muy fuerte. Lo de Viña del Mar también fue increíble, pero lamentablemente lo que más recuerdo fue el terremoto, del que en realidad sólo me enteré cuando ya iba volando de vuelta y el piloto me contó.

Un año después de ese último show en Chile, en 2013, lanzó un álbum de duetos de sus éxitos y su primera autobiografía, My Way: An Autobiography. ¿Fue coincidencia o estaba en un momento en que sintió necesario volver a repasar su trayectoria? 

No, afortunadamente sigo con esta extensa y exitosa carrera y aún no siento la necesidad de enfocarme sólo en el pasado. Fueron cosas que siempre estuvieron planeadas de esa forma y que tardaron mucho en terminarse, como toda persona que acumula mucho trabajo. Con el libro, por ejemplo, sabía que tenía que terminarlo para seguir con otros proyectos, porque lo dejé pendiente por años y había mucha gente que lo estaba esperando.

Según relata en My Way, su primera ocupación fue de periodista. La historia pudo haber sido distinta.

Cuando era joven mi padre notó que tenía talento para escribir, de hecho, cuando estaba en el colegio, escribía todo el tiempo y me gané premios haciendo ensayos sobre Gandhi y temas musicales. Eran tiempos distintos, no había tecnología, los medios no eran tan grandes como ahora y como no veía futuro a lo musical estuve un tiempo trabajando en el diario Ottawa Citizen. Pero en realidad estaba buscando, quería juntar mis ahorros y convencer a mi padre de mi amor por la música.

Así terminó grabando Diana, que ya va por los 60 años. Después de todo este tiempo, ¿quedan desafíos pendientes en su carrera?

No sé si desafíos como tal. Estoy en este momento trabajando en un nuevo disco, ya hice este libro que me tomó mucho tiempo... lo que me gustaría ahora es que el libro se convierta en una película, o en una obra de Broadway. Quizás ese es el único objetivo pendiente que me queda. Por ahora, mi principal preocupación es mantenerme saludable y disfrutar a mis hijos. Y en lo profesional, mientras el público me siga pidiendo, seguir cantando, que es lo que me apasiona y lo que me permite hacer lo que me gusta todos los días.

¿Cómo hace para mantener su voz en buen estado? No todos sus coetáneos pueden decir lo mismo.

Es algo para lo que tienes que trabajar constantemente. Uno es como un atleta, no puedes abusar de tu voz, no puedes fumar. Son cosas que aprendí de mi época junto a Frank Sinatra y el “Rat Pack”.

¿Extraña esa época de la industria o las cosas son mejores ahora para un artista?

Como todo, hay cosas mejores y peores. Pero es difícil mantenerse, todo ha cambiado mucho. Como tú y yo sabemos, el rock and roll ya no existe. (Bob) Dylan perdió su voz, (Paul) McCartney perdió su voz -aún cuando es un gran artista- y ahora todo es rap y urbano, todo es sobre el dinero. Pero la música romántica, las canciones de amor, siempre quedarán, porque el amor es la emoción más fuerte.

¿Cuáles son sus planes a futuro? ¿Trabaja en nueva música? 

Claro, sigo de gira y estoy componiendo canciones para un disco que pretendo lanzar el próximo año. En paralelo, formé una nueva compañía de tecnología con unos amigos canadienses y unos socios de China, la lanzaremos pronto de manera oficial. Hemos tenido reuniones con gente de Australia, Los Angeles, Hong Kong... es algo que me tiene muy emocionado.

viernes, agosto 05, 2016

Yo diseñé Revolver


La Tercera

A 50 años de la obra maestra de The Beatles, Klaus Voormann, quien ideó la icónica portada, habla con La Tercera del disco que revolucionó la música pop.

por Claudio Vergara

EL MÚSICO y diseñador alemán Klaus Voormann dice que cogió el guante del desafío sólo orientado por su intuición: “Sabía que este disco iba a ser un hito. Si no hubiera pensado de esa manera, jamás habría aceptado semejante trabajo”.

En abril de 1966, cuando The Beatles se encerraron en los estudios Abbey Road para dar cuerpo al álbum que el mundo conocería como Revolver -esa pieza que remeció para siempre la marcha de la música popular-, el cuarteto le encargó el diseño de la portada a su viejo camarada de los días de Hamburgo, el mismo que había servido de inspiración para el peinado con flequillos que perpetuarían como marca de fábrica.

Por eso, hace exactos 50 años, cuando el trabajo copó las disquerías, el público no sólo cayó hechizado ante un cancionero repleto de trucos y sonidos hasta entonces inéditos en la historia del rock; también se impactó con una carátula donde los rostros de los músicos parecían tallados en mármol y rodeaban un collage de aspecto onírico. Antes, las tapas de los álbumes sólo se remitían a mostrar a los artistas en pose promocional. Con Revolver, el agregado estético se consolidó como parte integral de las producciones, la imagen del sonido, herencia que luego tomaron The Velvet Underground, Pink Floyd, y todo el hard rock y el rock progresivo.

“La música a partir de ese año comenzó a ser tan innovadora que las cubiertas tuvieron que estar a la altura. La música empezó a tener sentido gracias a la carátula y viceversa. En ese ejercicio, Revolver fue un trabajo pionero”, postula Voormann desde Berlín. Un triunfo creativo fraguado en un pequeño ático situado en su cocina -donde se encerró por tres semanas a bosquejar el proyecto- y por el que EMI le pagó apenas 50 libras.

Antes de entrar a estudio, John Lennon telefoneó al también fotógrafo para preguntarle si se animaba a ilustrar el próximo título, recordando que había hecho varios dibujos de los Beatles antes del fenómeno y que había diseñado las tapas de algunos discos alemanes de jazz. El germano sigue: “En tiempos donde todo era flores y psicodelia, ellos querían experimentar en cada uno de los puntos de su obra. Que nada fuera convencional, que todo fuera atípico. Entonces, obviamente deseaban algo más surreal”.

Para contagiarse con los nuevos tiempos, Voormann asistió a la primera sesión de grabación, donde registraron el track que después bautizarían como Tomorrow never knows, la quintaesencia de la vanguardia Beatle y esa canción montada sobre loops de cinta, guitarras a la inversa y la voz de John semejando un monje desde la cima de una montaña (el músico había sugerido cantar balanceándose en una soga, lo que fue descartado).

“Quedé mudo de asombro al escuchar lo que estaban haciendo”, recuerda el hombre que también tocó en los proyectos en solitario de Lennon y George Harrison. “Ese tema tuvo una gran influencia sobre el resultado final de lo que hice, pero también hubo muchos otros aspectos que tomé en cuenta, como el público o las reacciones de los fans”.

En efecto, el plan también buscaba que tanta audacia no eclipsara a la fanaticada más tradicional que había alimentado la histeria beatlemaniaca hasta ese mismo 1966 en que se retiraron de las giras. Por eso, el mánager de la banda, Brian Epstein, le sugirió a Voormann que la carátula no olvidara a esos Beatles de melena y corbata que los bigotes y el LSD sepultarían para siempre. De alguna manera, el representante temía que la nueva apuesta detonara una fuga de público.

“Para evitar eso tuve una idea: en la carátula decidí remarcar sus cortes de pelo, que se vieran muy vistosos, porque era la marca que tenían como grupo. Hasta ese momento era lo más característico para el mundo, por lo que borrarlo de la gráfica habría sido extremo”, relata Voormann. Además, las imágenes reales que usó para el centro de la tapa son todas de 1964 y 1965, los años más representativos de la Beatlemanía.

Pero al final, los temores eran injustificados. Revolver marcó un hito en la cultura del siglo XX y su diseño ganó un Grammy como Mejor arte de álbum. Eso sí, tenía en sus propios autores al aguijón capaz de temperar su impacto. En otra exhibición de genialidad, los Beatles lanzaron un año después Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, cuya portada se convirtió en la más célebre de todos los tiempos. Pero Voormann, cinco décadas después, no se aproblema: “El tiempo ha demostrado que cada imagen brilla por sí misma. Ambas son de culto y ambas son un hito por separado”

Klaus Voormann

Robert Rodríguez: "Revolver tuvo un impacto más duradero que Sgt. Pepper"

por C.Vergara

El título es elocuente: Revolver, cómo The Beatles reimaginaron el rock and roll. Así se llama el libro que el especialista en cultura pop, el estadounidense Robert Rodríguez, editó en 2012 y que postula que el álbum de 1966 es el más influyente del cuarteto.

¿Por qué para usted Revolver es más importante que Sgt. Pepper?

El impacto a largo plazo de Pepper es bastante escaso. En su efecto inmediato, influyó a varios artistas, pero muchos de ellos menores y que sólo intentaron hacer de sus discos algo conceptual, como lo planteaban los Beatles en ese álbum. De hecho, su influencia más duradera pudo haber sido negativa: lo que no había que hacer. Los álbumes más exitosos que vinieron después precisamente querían ser más concisos y querían volver a lo básico, sin tanta ornamentación. Los propios Beatles lo hicieron con el Album blanco. En cambio, el impacto de Revolver fue más duradero y se siente hasta hoy. Su influjo fue demoledor en las generaciones posteriores, con una energía atemporal que no hay en Pepper. La onda hippie de este último no envejeció bien.

¿En dónde se percibe hoy la influencia de Revolver?

Los efectos electrónicos de Tomorrow never knows se manifestaron décadas después en artistas como The Chemical Brothers y Radiohead. También el notable patrón de batería de Ringo se puede ver en los beats del hip hop. Hay estilos que van y vienen, y casi todos se remontan a Revolver. El britpop en los 90 le debe toda su diversidad, justo en una década donde Revolver empezó a ser aceptado como canon por la crítica.

¿Cuál fue el mayor descubrimiento en este libro?

Hay anécdotas, como que lo intentaron grabar en Memphis, pero no resultó. Pero lo más importante es que la antorcha del liderazgo artístico pasó de John a Paul. El primero hasta ese momento era dueño de las canciones de alto perfil, pero a partir de ahí todos los proyectos importantes fueron conducidos por McCartney. El conjunto estaba en su máximo punto de colaboración interna, pero eso de inmediato significó un cambio de mando.

Fernando Ubiergo: "Lo que siempre busqué es lo que estoy haciendo ahora"

El Mercurio

El cantautor nacional repasará sus 40 años de carrera en dos shows que realizará el próximo fin de semana en Santiago. Aquí cuenta cómo prefirió la consecuencia por sobre la popularidad.  

Javier Contreras 
Dice que todo fue por un taxista. Que tomó un taxi en Santiago y que el conductor lo reconoció y le preguntó si seguía cantando. Porque pese a que realiza 50 conciertos al año a lo largo de Chile, Fernando Ubiergo quedó con la impresión de que la mayoría de la gente cree que está retirado: "Si los músicos ya no estamos en TV, hay que meter un poquito más de bulla". Por eso decidió realizar una nueva presentación en la capital -la primera del año-, en el Teatro Nescafé de las Artes, que fijó para el próximo viernes 12 de agosto, a las 21 horas.

Y algo de ruido generó, porque ya agotó las entradas para ese show, que llamó "Concierto Sentido", al punto que tuvo que agregar una nueva fecha para el día siguiente. A sus 63 años, Ubiergo afirma estar en "un gran momento". Porque pese a la poca presencia en los medios, el cantautor no ha dejado de componer. "Nunca me di por vencido. Jamás hubiera imaginado, cuando tenía 20 años, que 40 años después seguiría trasnochando y escribiendo. Eso es alucinante", afirma.

De hecho, los últimos meses han sido especialmente productivos para el autor, quien a fin de año espera lanzar un nuevo disco con canciones inéditas, el primero en 12 años, desde que editó "La sombra del águila".

Tres de esos temas los tocará por primera vez en su dos shows del próximo fin de semana. "En 'Concierto Sentido' interpretaré las canciones que más me han estremecido. Hay una que tiene más de 40 años, que es 'Antonio de un mundo mejor', que fue compuesta en el año 75. Y habrá otra que se llama 'Vahie', que es una canción que tiene un mes. Estarán, desde luego, las inevitables, pero también otras de distintas épocas y que solo conocen los que compraron mis discos."

Una decisión clave

Al hablar de inevitables, Ubiergo hace referencia a las canciones que cimentaron su carrera entre fines de los 70 y principios de los 80, y con las cuales ganó festivales nacionales e internacionales, desde Viña del Mar hasta la OTI, como "Un café para Platón", "El tiempo en las bastillas", "Yo pienso en ti" y "Agualuna". Recuerda que participó de esos certámenes porque era la única forma, en esa época, de alcanzar cierta notoriedad.

Y en algún momento, cuando tenía 28 años, acarició el sueño de cualquier artista latinoamericano. En 1981, una compañía discográfica se lo llevaba a España para internacionalizar aún más su carrera. A la par, y en una decisión que le costó tiempo entender, Fernando Ubiergo fue tomando la dirección opuesta. "Lo que sucedía es que en esos años la compañía quería que fuera más un baladista, que tuviera una vocación más comercial. Y ahí yo tuve un serio conflicto. Probablemente podría haber escrito algunas canciones de amor de pareja, pero significaba una limitación profunda en lo que era mi percepción de las cosas", rememora sobre una elección que hizo entonces de manera intuitiva, pero que le significó alejarse de productores de renombre, renunciar a la masividad y volver a Chile en 1986.

Y continúa: "Después de tantos años, la vida me ha dado claridad. No me arrepiento de nada en lo absoluto. Me doy cuenta de que lo que siempre busqué es lo que estoy haciendo ahora y lo que he hecho todos estos años. Si yo no hubiera sido un compositor, nunca habría sido un cantante. Y a lo que debería aspirar un compositor es a escribir lo mejor que pueda. De lo que le asombra. Porque la vida me asombra. Porque es un milagro, aunque a veces no lo parezca. Y mientras me siga asombrando, seguiré escribiendo".

Una "Traviata" clásica que busca ser un éxito de público


Pablo Núñez tiene a su cargo la régie , escenografía y vestuarios

Una "Traviata" clásica que busca ser un éxito de público
La popular ópera de Verdi tendrá nueve funciones en el Teatro Municipal de Santiago. A partir del viernes 12 se estrenará esta nueva producción del diseñador Pablo Núñez.  

Maureen Lennon Zaninovic 

La primera vez que el diseñador Pablo Núñez vio un montaje lírico fue a los 8 años en el Teatro Municipal de Santiago. A su corta edad presenció la escenografía de su padre, el Premio Nacional de Arte Guillermo Núñez, para "Madama Butterfly" de Puccini. El impacto fue fulminante. "Pedí que me regalaran discos de ópera: primero de 'Carmen', de Bizet, y luego de 'La traviata', de Verdi. Más tarde, como a los 15 o 14 años, me obsesioné con este personaje tan fascinante que existió en la vida real: la cortesana Alphonsine du Plessis y que luego tomó Alexandre Dumas en su novela 'La dama de las camelias' (Margarita Gautier) y finalmente Verdi en su ópera (Violetta Valery). De hecho, en mi primer viaje a París, con 17 años, fui a Montparnasse a ver la tumba de Alphonsine, y en el colegio -antes de entrar a la universidad a estudiar Diseño- dibujé como cinco versiones de este título. Es una historia que siempre ha estado presente en mi vida", señala en uno de los talleres del coliseo de Agustinas.

A partir del viernes 12 de agosto, Pablo Núñez concretará un sueño muy importante en su carrera artística. Con nueve funciones confirmadas -una cifra inédita para el Teatro Municipal de Santiago- por primera vez llevará a escena este título que tiene música de Verdi y libreto de Francesco Maria Piave. "Me parece fantástico que, por éxito de público, se estén sumando nuevas fechas. Eso demuestra la popularidad de esta ópera y que casi no existen personas que no hayan escuchado aunque sea un fragmento de 'La traviata'. El famoso brindis es bien conocido. Se ha utilizado en muchas películas y comerciales".

"Fui respetuoso con la obra original"

El diseñador -que tiene a su cargo la régie , escenografía y vestuarios de esta nueva producción- añade que no fue partidario de un cambio de época. "Cuando Andrés Rodríguez, ex director del Teatro Municipal, me ofreció este título me pidió una versión tradicional para que se pudiera dar por años en este escenario y en otros; y eso hice. Fui respetuoso con la obra original. La ambienté en 1846, porque en 1847 muere la verdadera 'Dama de las camelias': Alphonsine du Plessis. En cuanto al vestuario, decidí que los hombres fueran de negro y frac y las mujeres en tonalidades de rojo. Violetta, en cambio, tiene un vestuario donde lo que priman son los blancos, los celestes pálidos y los colores grises. Ella es un personaje tremendamente solo, triste y melancólico".

Con respecto a la escenografía, puntualiza que optó por un recargamiento en los decorados. "Estamos en el reinado de Luis Felipe, con grandes contrastes sociales pero también ante un París y una época muy ostentosa. Esa estética está en la casa de Violetta pero, sobre todo, se encuentra en el palacio de Flora. En el segundo acto en la casa de campo, no quise crear un ambiente bucólico o primaveral. Plasmé una casa en pleno otoño, melancólica y donde se desencadena el drama".

 Nadine Koutcher: de Tancredi a La Traviata

La soprano bielorrusa Nadine Koutcher (1983) recientemente sacó aplausos como Amenaide en "Tancredi", de Rossini. Desde el viernes 12 (elenco internacional) tendrá un nuevo desafío: la cortesana Violetta. "'Traviata' es una de mis óperas favoritas y me siento afortunada porque, desde 2009, la vengo cantando de manera regular", dice Koutcher, y añade que para ella Violetta "es una jovencita víctima de las circunstancias. En su fuero íntimo, sueña con otra vida, con una familia feliz y con el amor verdadero. Se combinan dos mujeres en ella: la inmadurez de la juventud y la sabiduría de una mujer adulta. Ella es fuerte, pero también está desesperada y sola".

jueves, agosto 04, 2016

Concierto por el cumpleaños 87 de Rolando Alarcón, viernes 5 de agosto


Residencia creativa busca la raíz de la música

El Mercurio

El pianista argentino Diego Schissi lidera actividades que finalizarán con un concierto en el Museo Violeta Parra.  

IÑIGO DÍAZ 

Clases magistrales con compositores e intérpretes y el montaje de una obra especialmente considerada para la ocasión forman parte de las actividades que toda la semana entrante tendrá en Chile al pianista argentino de jazz Diego Schissi. Es el protagonista de la segunda residencia de creación y formación de música latinoamericana que impulsa Telar.

En junio el programa arrancó con el eminente guitarrista tucumano de folclor Juan Falú, quien tomó la imagen del árbol para simbolizar una idea: "La copa es tan frondosa como la raíz", dijo para representar las músicas actuales y la de los orígenes, siempre vinculadas.

Desde un ángulo más contemporáneo, Diego Schissi tiene una idea similar: "Más que hacer un resguardo deliberado de la tradición, la identidad musical se va a notar aunque no quieras. Cualquier músico de cualquier lugar es capaz de ir a sus raíces. Y más que innovar, lo que hacemos es apropiarnos de un lenguaje", dice.

La residencia considera encuentros en Uniacc y Projazz, y conciertos el sábado 13 y domingo 14 en el Museo Violeta Parra donde Schissi presentará una obra adaptada para la ocasión con el Ensamble Telar, conjunto de cámara reunido con músicos chilenos para estos efectos. Una obra igualmente simbólica en la copa y en la raíz: "Es una pieza orquestal titulada 'Árbol', que estrené el año pasado en Buenos Aires", dice Schissi.

La misa de rito tradicional romano mantiene seguidores

El Mercurio

Este sábado se celebrarán las cinco décadas de este movimiento en Chile, con una misa solemne en la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria en Bellavista.  

MARÍA SOLEDAD RAMÍREZ 

Para quien haya nacido después del Concilio Vaticano II, la misa con el rito tradicional, celebrada en latín y con el sacerdote de espaldas a los fieles, es casi completamente desconocida. Tras los cambios litúrgicos introducidos en 1970 -que permiten celebrar la misa en el idioma vernáculo de cada país, entre otros aspectos-, el ahora antiguo rito quedó reducido a pequeñas comunidades que no querían perderlo.

Uno de esos grupos se fundó en Chile en 1966, y aunque su peregrinar no ha estado exento de dificultades, hoy celebran 50 años casi ininterrumpidos de celebración eclesial. La Asociación Litúrgica Magnificat ha preparado su festejo en torno al bien que defienden: el sábado al mediodía celebrarán su misa solemne de acuerdo con el rito antiguo, en la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria (Bellavista 37, Recoleta) y luego ofrecerán un vino de honor. El destacado organista Luis González Catalán será el maestro de capilla y un grupo de unas 20 voces interpretará cantos gregorianos y litúrgicos tradicionales.

"Preferimos mantener lo antiguo, el ritual, el misterio, la devoción, la actitud de los fieles", señala el historiador Julio Retamal, académico de la Universidad Católica, presidente de la Asociación Magnificat y uno de sus fundadores. "Para nosotros, la misa es como una sinfonía; no hay improvisaciones ni variantes", agrega, explicando las razones de permanecer fieles al rito que se forjó entre el siglo IV y VIII y que tras el Concilio de Trento (1545-1563) fue codificado y oficializado para toda la Iglesia Católica Romana, en oposición, en aquellos años, a la Reforma Protestante.

La celebración de los 50 años también incluye un seminario que se inicia hoy y dura hasta el sábado, sobre temas eclesiásticos, con dos invitados internacionales. El encuentro se celebra en la misma iglesia.

Permiso papal vigente

La existencia de la Asociación Litúrgica Magnificat -convertida en corporación cultural desde 2014- no ha sido fácil. Capítulo chileno de la Federación internacional Una Voce, creada en 1962, el grupo ha enfrentado las dudas que surgieron sobre si era correcto o no celebrar la misa antigua tras la reforma de 1970 y también ha debido defenderse de quienes los asociaban con el grupo tradicionalista liderado por el sacerdote francés Marcel Lefebvre.

Según cuenta Retamal, se mantuvieron realizando misa, pero tuvieron que cambiar varias veces de iglesia o recinto. Nunca se opusieron al papado ni han estado excomulgados, y cuando monseñor Lefebvre rompió con Juan Pablo II, en 1988, ellos también se alejaron de ese movimiento, del cual eran cercanos, pero no lo mismo.

"Hoy estamos muy bien", agrega Julio Retamal, recordando los años más difíciles. El Papa Benedicto XVI terminó por zanjar el problema de la legalidad o no de este rito al publicar, en 2007, el decreto motu proprio Summorum Pontificium, que señala que nunca fue derogado el misal romano de 1962 -de Juan XXIII- y que siempre se ha podido celebrar la misa de acuerdo con el antiguo rito de la Iglesia Católica.

miércoles, agosto 03, 2016

"Ministerio de las Culturas" entra al Senado

El Mercurio

La Cámara Baja aprobó ayer el proyecto, con 109 votos a favor y una abstención. Hasta último minuto se discutió el plural del nombre.  

Romina de la Sotta y Rienzi Franco 

Una extensa discusión se dio ayer en la Sala de la Cámara Baja en torno al proyecto que busca crear el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. La propuesta fue aprobada en primer trámite legislativo, en general, por 109 votos a favor y con la abstención del DC Gabriel Silber. De esta manera la propuesta pasó al Senado.

Silber señaló que se abstuvo por no estar de acuerdo con la "proliferación" de entidades que harán más "pesado el aparato público".

El debate previo a la votación fue bastante animado y participó prácticamente la totalidad de los parlamentarios presentes. La sesión se extendió hasta pasadas las 14:00 horas.

La mayoría de los diputados destacó virtudes del nuevo ministerio y que la iniciativa había partido en la administración anterior. "Manifestamos desde ya nuestro voto favorable a esta iniciativa. Viene a crear algo que está pendiente", declaró Jorge Rathgeb (RN). Y también hubo críticas.

Gabriel Boric acusó que la Dibam seguirá sufriendo "invisibilidad", pues "continúa como servicio y no como subsecretaría". "Esperamos que en la tramitación logre la importancia que se merece", agregó.

"Pedimos votación separada de los artículos en lo que tiene relación con lo que el Gobierno de la Presidenta Bachelet ha cambiado", anunció el diputado Issa Kort (UDI), y manifestó su rechazo al nombre del ministerio: "Cultura en sí es un concepto plural, anteponerle el artículo 'las' es una redundancia".

Como resultado, se votaron en forma separada once artículos del proyecto. Todos fueron aprobados por amplia mayoría. La idea de reemplazar "las culturas" por "cultura", tuvo 38 votos a favor, 67 en contra y 4 abstenciones.

El diputado Ramón Farías, presidente de la comisión de Cultura, Artes y Comunicaciones, confesó a "El Mercurio" que la distinción entre "cultura" y "culturas" "fue una discusión larga también en la comisión".

Y el ministro de Cultura, Ernesto Ottone, aclaró que "el plural es fundamental. Hay que reafirmarlo; este es un país multicultural. Somos culturalmente diversos".

Una de las modificaciones que se hicieron al proyecto en la comisión que preside Farías fue la reducción a seis meses de la entrada en funcionamiento del ministerio a partir de su promulgación. "Creemos que esto ha avanzado lo suficiente para que así sea. El proyecto va ahora al Senado y esperemos que en corto tiempo pueda ser aprobado, para que tengamos ojalá este año promulgado el decreto y a mediados del próximo tener ya ministerio", explicó Farías.

Coincidió el ministro Ottone: "Ahora se hace cargo la comisión de Educación, Cultura y Comunicaciones, ya estamos en conversaciones para que pueda tener sesiones con urgencia, la idea es seguir los plazos que nos hemos autoimpuesto y sacarlo antes de abril".

Orquestas juveniles en Valparaíso

El Mercurio

En su 2ª Temporada de Conciertos de Orquestas Juveniles, la Escuela de Derecho de la U. de Valparaíso acoge una agrupación al mes, hasta diciembre. Este año se sumaron dos conjuntos de fuera de la Región de Valparaíso: la Camerata CIFAN de Valdivia y la Orquesta Infantil del Colegio Nocedal de Santiago. Mañana, a las 19:00 horas, actuará la Sinfónica Infantil y Juvenil de la Corporación Municipal de Valparaíso, que dirige Francisco Javier Villalobos.

Wilco confirma debut en Chile: entradas a la venta desde el viernes

La Tercera

El grupo actuará el 12 de octubre en el Caupolicán con Coiffeur y Matorral.

por Andrés del Real

Los seguidores locales de Wilco ya pueden respirar tranquilos. 70 días después que el grupo de Chicago anunciara en sus redes sociales un concierto en Chile para el segundo semestre, como parte de una gira sudamericana de cuatro fechas que en el intertanto ya fue confirmada en otros tres países, el esperado debut del sexteto en el país ya tiene coordenadas definitivas: será el próximo 12 de octubre en el Teatro Caupolicán -tal como lo había informado la banda hace dos meses-, con una velada que incluirá a dos teloneros y cuyas entradas se pondrán a la venta este viernes (ver recuadro).

El cantautor argentino Coiffeur y el cuarteto chileno Matorral serán los números de apertura de los estadounidenses, según confirman desde la productora DG Medios, que tras varios meses de negociaciones logró cerrar un desembarco que diversas compañías intentaron amarrar en los últimos años, y que el público local esperó por cerca de dos décadas. Incluso, a mediados de 2010, durante una visita a Santiago junto a su proyecto paralelo, el guitarrista Nels Cline comentaba a este medio que con Wilco “estaremos pronto tocando en Chile, debiera ser antes de fin de año”.

La ansiedad era justificada: si bien desde su inicio en 1994 nunca han gozado de arrastre masivo ni de discos súperventas -con la notoria excepción de su obra cumbre, el celebrado Yankee hotel foxtrot (2002)-, el conjunto que lidera el vocalista y compositor Jeff Tweedy se ha transformado en uno de los mayores referentes de la escena alternativa norteamericana, gracias a un catálogo de nueve álbumes que cruza rock, country y el folk de avanzada de los años 70, que los ubica como uno de los patriarcas del tan en boga indie rock.

Un fenómeno desde el inicio incrustado en el espíritu estadounidense, pero que con el tiempo ha expandido sus fronteras. En ese contexto el sexteto emprende su segunda visita a Sudamérica -en 2005 tocaron en un evento en Río de Janeiro-, con un recorrido que comenzará el 8 de octubre en el festival Popload de Sao Paulo, seguirá por Montevideo dos días después, y que, tras Santiago, finalizará en el festival bonaerense BUE, el 15 de ese mes.

Disco bajo el brazo

En los dos meses transcurridos desde que anunciaron su show en Chile, Wilco no ha detenido su habitual ritmo creativo. De hecho, hace dos semanas liberaron la portada y dos canciones de Schmilco, el nuevo álbum de estudio que lanzarán el próximo 9 de septiembre.

Se trata del sucesor del elogiado Star wars, publicado -también sorpresivamente- el año pasado. El mismo que los tiene de gira desde septiembre y que presentarán por diversas ciudades de Estados Unidos antes de su visita a Sudamérica.

martes, agosto 02, 2016

Hecho en China: El gigante asiático trae su cultura a Chile

El Mercurio

Tradición y modernidad | Desde agosto y hasta noviembre.
Una serie de agrupaciones y tesoros llegarán a nuestro país, como parte del "Año de Intercambio Cultural entre China-América Latina y el Caribe". Lo primero será un concierto del pianista estrella Lang Lang, el 15 de agosto; luego, una exposición con objetos de la Ciudad Prohibida, complementada con música tradicional; después, una gira de la Orquesta Sinfónica de Qingdao, para cerrar con la presentación de una premiada compañía teatral de sombras chinescas.  

Juan Rodríguez M. 

Un Gran Salto Adelante para industrializar el país... que mató a millones, y una Gran Revolución Cultural Proletaria que quiso romper con la tradición y cerrarse al capitalismo... que les costó la vida a otras tantas personas. Luego, golpe de timón, y una apertura económica y cultural que nos dejó la imagen de un hombre parado frente a un tanque en la plaza de Tiananmén, y que -pasadas las décadas- convirtió al país en el motor de la economía global y principal comprador de nuestra mayor gracia, el cobre. Productos baratos, y otros no tanto, que llenan los comercios del mundo, incluso autos; restaurantes que hicieron de su comida, o de una versión chilenizada de ella -arrollado primavera, carne mongoliana, wantán-, parte de nuestra dieta. China -ese círculo cuadrado que reúne comunismo y capitalismo, que impacta con la modernidad llena de rascacielos de sus grandes ciudades del este- es un cosmos sobre el que tenemos muchas imágenes, lugares comunes incluso; tanto que apodamos "chino" -no japonés, no coreano- a cualquiera que tenga los ojos rasgados.
Ese universo, su gobierno, quiere profundizar la presencia de sus mundos en nuestro imaginario, en Latinoamérica y particularmente en Chile. Claro, la bandera de su arribo a este lado del mundo es la economía y la política, pero ellos saben que los imaginarios son, antes, culturales. No por nada, en Beijing, al lado del Gran Salón del Pueblo -la sede del poder Legislativo-, el arquitecto francés Paul Andreu levantó la cúpula de titanio de 200 mil metros cuadrados -hace pensar en una nave alienígena- que alberga el Gran Teatro Nacional de China, y donde el mes pasado la Orquesta Sinfónica de Beijing dio un concierto para celebrar los 95 años del Partido Comunista de China. Política y cultura, juntos.

Por eso, también, en julio de 2014, en Brasil, durante su reunión con los líderes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el Presidente de China, Xi Jinping, propuso que 2016 fuera el "Año de Intercambio Cultural entre China-América Latina y el Caribe".

Embajador estrella

El Ministerio de Cultura de la República Popular China -a través de una de sus instituciones, el China Arts and Entertainment Group (CAEG)- se encargó de organizar las actividades en colaboración con los gobiernos de este lado del mundo. "Según el plan, los primeros seis meses de este año invitamos a grupos y artistas a presentarse en China. Y, en el segundo semestre, mandaremos nuestros grupos a América Latina y el Caribe", explica Qing Wenhuan, vicepresidenta de la división de artes escénicas de CAEG, en una de las salas de reuniones de la institución ubicada en Beijing, en cuyas paredes lucen fotografías -desde Mao Zedong hasta Xi Jinping- que muestran la experiencia de más de medio siglo que tiene la institución promoviendo la cultura de la potencia asiática.

Si la revolución cultural quiso olvidar la tradición y cerrarse al mundo, la apertura que inició China en 1978 ha sido, entonces, hacia adentro y afuera. Se ha recuperado y potenciado lo antiguo, se ha adoptado y enriquecido lo extranjero, especialmente lo occidental. Por eso, no debe extrañar que el año de intercambio traiga a Chile un panorama a la vez tradicional y moderno: desde el pianista estrella Lang Lang -elegido embajador de este intercambio-, hasta una agrupación de teatro de sombras, pasando por objetos y música que resucitarán la vida en la Ciudad Prohibida, y la Orquesta Sinfónica de Qingdao (la segunda más importante de China).

Cuando Lang Lang tocó por primera vez en Chile, en 2013, los comentarios -antes de su llegada- anduvieron en esta línea: "megaestrella del piano", "uno de los artistas clásicos más taquilleros del mundo" y "el pianista más popular del momento". Y luego de la misma: "Lang Lang es único", "genio y superstar", "un artista plenísimo, cuya técnica pianística y sensibilidad interpretativa están en un nivel fugado más allá de lo normal", "es un músico hiperconsciente de su audiencia". En su segunda visita (las entradas están agotadas), no debiera extrañar que la respuesta sea similar. Se presentará el 15 de agosto, en el Teatro Municipal de Santiago, con un programa que incluye parte del repertorio que interpretó en un concierto privado en el Salón de los Espejos del Palacio de Versalles -que se tradujo en el DVD y Blu-ray "Lang Lang in Versalles" y en el disco de estudio "Lang Lang in Paris"; a saber: Estaciones, op. 37 a, de Tchaikovsky, y 4 Scherzos, de Chopin. A lo que sumará el Concierto Italiano en Fa mayor, BWV 971, de Bach.

La vida imperial

La Ciudad Prohibida o Palacio Imperial Chino es un espacio de dos momentos. Uno de explanadas y edificios, como la Sala de la Suprema Armonía, donde aún puede verse el trono del emperador. El otro, de pasajes, edificaciones más pequeñas y jardines, donde el emperador, su familia y algunos cortesanos vivían su intimidad. Esos dos tiempos y espacios -el centro de la autoridad y la vida cotidiana- recreará la exposición "La prosperidad de la mejor era: el arte y la vida en la Ciudad Prohibida", desde el 2 de septiembre y hasta el 27 de noviembre, en las dos salas del Centro Cultural Palacio La Moneda.

Son 275 objetos -algunos de 3 mil años de antigüedad, que incluyen pinturas, porcelanas, vestuario, piezas de jade, de bronce- que muestran el esplendor dinástico chino, especialmente el reinado de Qianlong: estarán su trono, túnica, silla de montar, espada, una réplica de la biblioteca o estudio donde el emperador leía y trabajaba. Junto a eso llegarán armaduras, instrumentos de caza, adornos y objetos religiosos (budistas y taoístas). Además, la exhibición será acompañada por un grupo de diez músicos de la Orquesta Tradicional China de Shanghai: se presentarán en la inauguración y tres días más para que, a la vez que el público observa las piezas -algunas de ellas, instrumentos musicales tradicionales-, pueda oír la música que acompañaba los días de los emperadores: "Se trata de favorecer la combinación de entendimiento y percepción de esta exposición", explica Ding Meng, subdirector del Departamento de Objetos y Artes Decorativas del Museo del Palacio Imperial, y curador de la exposición. "La idea es darles vida a estos objetos muertos a través de la iluminación y el sonido".

Sinfonía y sombras

Qingdao -una rica ciudad portuaria al sureste de Beijing- tiene una tradición musical heredada de la presencia alemana en el lugar en las primeras décadas del siglo XX. Prueba de ello es su orquesta sinfónica, la segunda más importante de China, luego de la de Beijing. La misma que realizará una gira por Santiago (Teatro Municipal de Las Condes), Valparaíso (Universidad Federico Santa María) y Rancagua (Teatro Regional), entre el 31 de octubre y el 4 de noviembre.

Presentarán un programa que mezcla lo tradicional y lo moderno, lo chino y lo occidental, con el objetivo de "ver la transformación de la música china", dice Zhang Guoyong, el director de la orquesta. Interpretarán piezas de compositores chinos contemporáneos -Wang Xilin, Bao Yuankai y Guan Xia. También, una adaptación de la Ópera de Pekín "La belleza borracha", con la cantante Zhang Ying. Obras folclóricas, un solo de soprano, con composiciones de Johann Strauss, Charles Gounod y Zheng Qiufeng. Además, la orquesta vendrá acompañada por el que, dicen en China, es su mejor violinista: Lu Siqing, famoso por su interpretación del concierto para violín "Los amantes mariposa", de He Zhanhao y Chen Hang, una adaptación de una antigua leyenda china homónima, que mostrará en Chile.

La última ola del año de intercambio cultural llegará desde Tangshan. A tres horas en auto desde Beijing, es una ciudad que fue reconstruida luego del terremoto que la destruyó en 1976 y que mató a más de 200 mil personas. Allí se encuentra la Compañía de Sombras Chinescas de Tangshan: un arte con 1.300 años de antigüedad, declarado en 2011 por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, en el que maravillosas y coloridas figuras articuladas, manejadas por titiriteros -hechas con pieles curtidas, que se proyectan sobre un telón blanco- narran cuentos populares chinos, y a veces nuevas historias. La compañía de doce actores -que cuenta con giras por Estados Unidos y Europa- se presentará en Viña del Mar, Punta Arenas, Puerto Natales y Santiago, entre el 31 de octubre y el 6 de noviembre. "Como nunca hemos estado en América Latina, no tenemos conocimientos de su cultura, pero según nos han dicho, tiene mucho en común con la cultura china, y hay mucha tolerancia a la diversidad", dice su director, Da Jian Guang. "Por eso queremos mostrar algo clásico y llevaremos una amplia gama de temas para el público chileno".

Alfredo Perl: "Hoy tengo más claridad para enfrentar una obra"

El Mercurio

El pianista chileno -quien por estos días cuenta con una importante agenda de presentaciones en nuestro país- repasa su carrera actual como solista, su desempeño como director y su mirada a las nuevas generaciones de intérpretes. "Cuando ya no es el contenido sino la imagen lo que prima, entras en una espiral y no sabes a dónde vas a llegar, te vas alejando de la esencia", comenta.  

Maureen Lennon Zaninovic 

Alfredo Perl (1965) conversa pausadamente de sus nuevos desafíos profesionales, instalado en su refugio de los últimos días: una acogedora casa de Vitacura que pertenece a una de sus hermanas. El clima es de absoluto silencio aunque -a los pocos minutos- la llegada de sus sobrinas, que coincide con los últimos rayos de luz de una tarde invernal, lo pone de buen humor. El pianista chileno abre sus ojos azules profundos e inquietantes y sonríe al ver el arribo de su joven familia. "Tengo siete sobrinas y un sobrino", comenta a "Artes y Letras", en una de las pocas declaraciones personales de este músico, considerado uno de los pianistas chilenos más brillantes y de reconocimiento internacional, después de Claudio Arrau.

Radicado en Alemania, su actual vida se ha convertido en un constante peregrinaje entre la pequeña ciudad renana de Detmold y Berlín. Es en este país europeo donde su carrera ha comenzado a tomar otros derroteros artísticos. Además de su trabajo como concertista, tiene a su cargo la cátedra de piano en la Escuela de Música de Detmold y, desde 2009, asumió la dirección titular de la Orquesta de Cámara de Detmold.

"Comencé a dirigir en los 90, con la Orquesta de Cámara de Chile. ¡Cómo ha pasado el tiempo! Dejé la dirección y luego la retomé de manera más estable. Dirigir a un grupo de músicos y armar un programa es un trabajo tremendamente completo. Yo, además, intervengo como solista en un programa de la temporada de Detmold", comenta sobre su reciente trabajo como director orquestal, que ya le ha valido importantes gratificaciones. En 2015 -gracias a la grabación de "La Canción de la Tierra" de Mahler (para el sello MDG)- su conjunto fue reconocido con un Echo Klassik, el premio musical más importante de Alemania.

"Este estímulo fue un gran incentivo para la orquesta, para nuestros músicos y para mí también. Uno como director tiene sus metas artísticas, una dirección trazada, y este premio lo que hizo fue reafirmar que la dirección que uno trazó va por buen camino", dice Alfredo Perl.

"Tengo la experiencia"

Al consultarle sobre su desempeño como director y cómo este quehacer se superpone o se enriquece con su reconocida labor de pianista, el músico responde sin mayores titubeos: "Es algo que puedo comentar de manera bastante clara, porque es una pregunta que me he formulado varias veces. El hecho de haber desarrollado de manera tan intensa y acuciosa un instrumento es un aporte a la hora de dirigir. Tengo la experiencia y sé más o menos los problemas que pueden surgir con cualquier instrumento. Puedo darme cuenta cuando una orquesta no está sonando bien e inmediatamente soy capaz de corregir. Eso por un lado, pero también el trabajo de conductor ha ampliado mucho mi horizonte de pianista. De hecho, hoy tengo más claridad para enfrentar una obra. Incluso con una pieza que he abordado innumerables veces, como la 'Appassionata', gracias a la experiencia que he tenido como director me sigue abriendo nuevas perspectivas".

Ya se ha convertido casi en una costumbre que todos los años este intérprete destine un importante espacio de su calendario a nuestro país. En 2015 actuó por partida doble: tuvo su debut en el Teatro de CorpArtes (CA660) y en el Teatro de la Universidad de Chile -acompañado de la Orquesta Sinfónica- estrenó el Concierto para piano del compositor nacional Andrés Maupoint. "Es un logro y una lucha constante que las instituciones culturales programen música contemporánea. Para mí, abordar a los grandes compositores y a los creadores actuales es una misma pasión. No los veo como compartimentos separados. Tocar piezas del siglo XXI es una oportunidad que uno valora, porque te permite entrar a un terreno absolutamente desconocido. Estrenar la obra de Maupoint con la Sinfónica fue un momento tremendamente difícil. Un tour de force , pero el resultado fue maravilloso. Un gran éxito", señala el pianista.

De buen humor

Entre fines de julio y comienzos de agosto su agenda de conciertos en Chile es intensa. Hace unos días debutó en la patrimonial Viña Santa Rita. "El miércoles ofreció una presentación a estudiantes muy conmovedora. Los chicos le hicieron preguntas y se generó una atmósfera muy linda, distendida, gratificante", revela su agente, Cristóbal Giesen, director de Musicaplus.

Este martes 2 volverá a CA660 (Rosario Norte 660) y el viernes 5 tendrá su estreno en el Teatro Municipal de Temuco. Al día siguiente, en la Región de La Araucanía, ofrecerá una clase magistral para jóvenes pianistas locales. El programa -tanto para Santiago como para Temuco- incluirá la Sonata en La bemol Mayor Hob. XVI/46, de Joseph Haydn; "Humoreske" Op. 20, de Robert Schumann, y las Sonatas Op. 54 y Op. 57, "Appassionata", de Beethoven.

"Escogí 'Humoreske' de Schumann porque es bien especial, de una gran inspiración romántica y libertad. Es, además, la primera pieza que lleva ese título. No hay que confundir esa expresión de Schumann con lo que hoy entendemos como humor. No estamos ante un chiste. Es más bien humor que tiene que ver con el temperamento, con un estado de ánimo. Hoy cuando hablamos de buen humor nos referimos a estar de buen ánimo y esta obra se relaciona con cierta naturalidad, con cierto espíritu donde lo principal no es una forma que se llena de contenido, sino la libertad, la inspiración y la espontaneidad que se va abriendo paso. Encuentro que está tremendamente lograda. Una pieza larga como esta -que dura casi media hora- y que produzca un sentimiento, un sentido de unidad, de la primera a la última nota, no hace más que confirmar que estamos ante una obra maestra", dice Perl y se explaya sobre el repertorio. "Haydn representa otro aspecto del humor. Este compositor suele tener un humor más chistoso, pero esta sonata que abordaré no es de sus más burlonas, sino bastante serena, de gran profundidad, extensa y larga. De nuevo hay una cierta conexión con este estado de ánimo que llamo de buen humor y que, en la segunda parte del concierto, cambia completamente. La 'Appassionata' de Beethoven produce un corte: es una pieza turbulenta y trágica. El nombre se lo puso el editor del músico y le calza completamente. Es una sonata que tiene que ver también con pasión, con el sentido original de la palabra: con sufrimiento y lucha. Varias veces el artista de Bonn señaló que era su mejor obra. Sin duda es una de sus creaciones más compactas. Uno no puede hacerle el quite. Y significa un compromiso importante, en cuanto a su ejecución en vivo. Beethoven ha sido uno de los pilares de mi carrera y sin duda Claudio Arrau ha sido un referente de la interpretación de su obra. Imposible obviarlo. Tuve la oportunidad de escucharlo dos veces en Alemania, una de ellas con la 'Appassionata'. Impactante".

El pianista chileno también reflexiona en torno a la Sonata 22 Op. 54. "Me encanta. Es de dimensiones más discretas, pero aun así es una joya. No es un gran monumento, pero sí una pieza de gran refinamiento e inspiración. Ahí se notaba que estaba de buen humor Beethoven. Es una sonata muy plácida, sin grandes pretensiones y junto a la 'Appassionata' calza muy bien. Son dos caras de la misma medalla".

-Entre estos compositores: Schumann, Beethoven y Haydn, ¿hay temperamentos comunes?
"Entre Haydn y Beethoven hay ciertas características que los vinculan, pero Schumann es completamente distinto. Haydn y Beethoven fueron los más apegados al tema formal, Schumann -en cambio- era el más experimental de todos. Yo creo además que lo hizo de manera más bien intuitiva, no tan consciente. Él sintió que el camino era salir a buscar nuevas formas para expresarse, principalmente a través del piano y la voz. Lo que me transmiten a mí como artista, y ahí veo algo que tienen en común, es la inmediatez. Hay música que muestra una forma tremendamente acabada y perfecta, pero el poder de estos tres compositores no pasa por la forma. Sus creaciones pasan directamente a tocar el alma".

- Usted ha sido considerado como el pianista chileno de mayor proyección internacional después de Claudio Arrau, ¿qué ha pasado después? ¿Ha habido una sequía?
"Sequía es una palabra bien ingrata (risas). Son varios los factores. Por un lado, esta es una carrera bastante difícil y hoy la competencia es enorme. En 2016 los tiempos son muy distintos a cuando Claudio Arrau tenía 20 años. No podemos hacer comparaciones. En este momento las circunstancias son duras. Hay mucha competencia, mucha más diversidad. Si uno tiene como meta vivir de la música, hay que tener claro que es un sueño arduo de cumplir. La figura de un pianista, de un concertista hoy en día es muy distinta a la de 50 años atrás".

-¿Se refiere a la irrupción de figuras mediáticas, de verdaderas estrellas pop del piano?
"Por ejemplo. Ahí hay todo un aspecto que tiene que ver con la necesidad de vender, que hay que tener un éxito comercial y para eso hay que ir creando imágenes que tengan su impacto y no siempre coinciden con algún contenido artístico. Yo soy un poco escéptico de lo que puede venir a futuro, porque cuando ya no es el contenido, sino la imagen lo que prima, entras en una espiral y no sabes a dónde vas a llegar. Te vas alejando de la esencia".

''Beethoven ha sido uno de los pilares de mi carrera y sin duda Claudio Arrau ha sido un referente de la interpretación de su obra. Imposible obviarlo".

Programarse:
CA660. Rosario Norte 660. Las Condes. Martes 2 de agosto, a las 20:00 horas.
Entradas desde $3.500 a $22.000
Teatro Municipal de Temuco. Viernes 5, a las 20:00 horas. Entrada general $4.000.

 Sus próximos compromisos internacionales y en Chile

Alfredo Perl adelanta a "Artes y Letras" que hacia fines de agosto, tras sus actuaciones en Chile, se presentará junto a la Orquesta Filarmónica de Bogotá. En septiembre tomará vacaciones y luego retomará sus actividades en Alemania. "Con la Orquesta de Cámara de Detmold tengo una temporada bien interesante. Entre otras obras, dirigiré la Sinfonía Nº 14 de Shostakovich y el Concierto para violín y orquesta de Max Reger", comenta.

Sobre otras presentaciones en Chile añade que en este momento se están cerrando algunos contratos para el 2017 y 2018. "Se vienen cosas grandes, pero solo podemos adelantar que el próximo año está confirmado para el Ciclo Grandes Pianistas del Teatro Municipal de Santiago", puntualiza su agente, Cristóbal Giesen.

Mozart , una vez a la semana, en Providencia

El Mercurio

Los miércoles de agosto, gratis.

Para celebrar el 260° aniversario de Mozart, la Fundación Cultural de Providencia invita a un ciclo gratuito de conciertos, los miércoles de agosto, a las 19:00 horas, en Nueva Providencia 1995. Mañana, el Ensamble Mozart interpretará dos cuartetos para flauta y trío de cuerdas, y uno para oboe y trío de cuerdas. Más adelante, otras agrupaciones abordarán tríos con flauta, tríos con piano y cuartetos, además de arias.

Músico experimental argentino estrena obra

El Mercurio


Luis Conde, residente en Nave.

Improvisador, compositor y performer de la escena experimental argentina, Luis Conde realiza esta semana una residencia en el centro de creación Nave. Allí trabajará con los participantes del laboratorio en el uso de la voz y el cuerpo como "instrumentos no-verbales". Los resultados de la investigación serán expuestos en una obra sonora experimental este jueves, viernes y sábado, en Libertad 430 (20:00 horas, gratis).


lunes, agosto 01, 2016

La inesperada sociedad que une en un disco a Daniel Guerrero y Mauricio Redolés

La Tercera

El artista producirá y cantará en un álbum del también poeta.

Por Claudio Vergara

A simple vista, Daniel Guerrero siempre parece rasguñar el autoflagelo. 

“Yo soy un cantante muy reconocido, pero hoy los grandes artistas son otros. Y la culpa la tengo yo más que el medio: siempre digo que no a las invitaciones, no acepto cosas, no me gusta que me entrevisten. Me da risa ser alguien tan instintivamente pelotudo, yo soy mi peor pesadilla, yo he sido el peor problema de mi carrera y eso me da risa. Soy bien cagado de la cabeza, pero por alguna razón hago canciones que le gustan a la gente”, asume uno de los compositores más renombrados del cancionero chileno en las últimas dos décadas, mitad de ese suceso romántico llamado La Sociedad y autor de hits como Mañana, de Luis Jara.

Pero durante este año, el cantante ha recurrido precisamente a su costado más insurrecto -una faz que alguna vez retrató en su rabioso debut solista, Guerrero (2003)- y ha impulsado dos proyectos de naturaleza menos predecible, un poco a contracorriente de su pasado inmediato. Un disco de covers que revive a artistas ignorados por los años y un trabajo en dupla con Mauricio Redolés, el poeta y cantautor que en los 90 pareció representar su opuesto más evidente, habitante del underground y sin lograr jamás las vitrinas multiventas disfrutadas por Guerrero.

En lo concreto, el primer sencillo de su álbum de versiones es Con la mano en la Biblia, estrenado en radios hace un par de meses y original de Los Golpes, clásicos de esa música romántica chilena diseñada con guitarra, bajo y teclados. “Soy un artista muy perseguido, nunca antes quise hacer un disco de covers, porque lo veía como un facilismo. Me gusta hacer nuevos éxitos, me carga vivir del pasado”, argumenta el cantautor. Luego añade: “Y elegí un tema de Los Golpes porque fueron una banda muy castigada por la historia. No quería que fuera lo típico, no podría haber grabado Mentira, de Buddy Richard, que es mi ídolo, pero ya en el Rojo la grabaron como 500 veces”. 

Flechazo mutuo

En esa misma línea, la producción -con lanzamiento para 2017- también tendrá relecturas para creaciones de Yaco Monti, los nuevaoleros iquiqueños Los New Demonds, Leo Dan, Los Galos, Los Ramblers y Mauricio Redolés.

De hecho, ese es el eslabón que une su segunda gran aventura. “El me llamó hace un tiempo. Por un compañero de colegio me había enamorado de su música, me abrió un mundo, no cachaba que se le podía decir poeta a alguien que decía ‘viejo cu…’ por televisión. Cuando me telefoneó creí que era un alcance de nombre, ahí pensé ‘¡Redolés no me puede cachar!’. Pero era él y quería trabajar conmigo porque le gustaba mi forma de encarar la música y mi popularidad. Es fanático de Nada quedará”, describe.

Y esa devoción recíproca se materializará en un álbum llamado Viejitas pero enchuladas, el que saldría en septiembre, estará centrado en las rancheras y estrenará un track inédito: Padres solteros, interpretado a dúo entre ambos artistas. No será el único. El espejo, parte del clásico ¿Quién mató a Gaete? (1996), también aparecerá a dos voces. El resto del trabajo -producido por Guerrero- sólo tendrá versiones remozadas del hombre identificado a fuego con el barrio Yungay. 

¿Y cómo es trabajar con alguien que siempre pareció estar del otro lado? El ex La Sociedad no se aproblema: “Redolés lo tiene muy claro, sabe que esta dupla sacará ronchas. Hay un público muy purista que lo sigue y que no va a entender esta fusión, pero bueno, como tampoco el mundo alternativo comprendió mi trabajo con Cristián Heyne. Pero esa insolencia me une con Redolés, es un tipo de verdad. Los prejuicios son puras idioteces, yo no pertenezco a ninguna familia musical. Mi única familia son mi mujer y mis hijos”. 


La fusión del Cirque du Soleil y Soda Stereo llegará a Chile en julio de 2017

El Mercurio

El espectáculo "Sép7imo día" -igual que la canción de la banda- debutará el 9 de marzo en Buenos Aires, y desde ahí pondrá en órbita a su "Planeta Soda" por el resto del continente.  

José Vásquez 

El itinerario ya es concreto: el 9 de marzo en Buenos Aires se dará inicio al primer matrimonio entre el Cirque du Soleil y una banda sudamericana. Así como la compañía canadiense plasmó rentables espectáculos basados en titanes de la música como Los Beatles, Elvis Presley y Michael Jackson, ahora, como lo adelantó "El Mercurio" en junio del año pasado, los elegidos eran la banda de rock más popular de Latinoamérica, Soda Stereo.

"Sép7imo día" -igual que el tema "(En) El séptimo día" publicado en el álbum "Canción animal" (1990)- se titula el show que llegará a Chile en julio de 2017, después de pasar por Córdoba y Lima. Aunque el espectáculo aún define los días en los que estará en cartelera y el lugar donde se instalará en la capital, se espera que las funciones se realicen en el Movistar Arena, dada la envergadura del montaje.

"El nombre de la obra tiene que ver con la creación, básicamente ese fue el concepto que inspiró a Michel Laprise (director de creación del Cirque du Soleil) a elaborar los cuadros", señaló Zeta Bosio al diario La Nación de Argentina.

La génesis del proyecto se produjo en julio de 2013, cuando Roberto Costa, presidente de PopArt Music, Daniel Kon, mánager de Soda Stereo y Diego Sáenz, ex mánager de producción de la banda liderada por Cerati y actual CEO de PopArt Music, viajaron a Las Vegas evaluando ideas para capitalizar un nuevo proyecto. Los tres habían estado detrás de la gira de regreso de Soda Stereo en 2007 y ahora, en sus cabezas, había una búsqueda más teatral para capitalizar sus iniciativas.

Después de ver los espectáculos del Cirque du Soleil dedicados a Los Beatles y al Rey del Pop, supieron que ese era el camino que querían seguir, e iniciaron las negociaciones con la compañía canadiense, firmando recién el acuerdo en mayo pasado.

Órbita Stereo

A diferencia de los otros shows de la compañía, el que debutará en Buenos Aires no será al interior de la tradicional carpa circense, sino que en el céntrico Luna Park. También será un evento interactivo, donde el público que se ubique en la cancha del recinto tendrá una participación especial.
El ex bajista de Soda adelantó que la propuesta es "una especie de historia de ciencia ficción, donde hay un planeta -y ese planeta es Soda, básicamente, señala- donde las cosas son de alguna forma inspiradas en muchos paisajes de las canciones de la banda". De esta forma, contó Bosio, muchos de los conceptos y el cómo vive la gente en ese particular planeta estarán ligados con el cancionero que dejó el trío.

Laprise, a través de un comunicado, sintetizó la historia, presentando "a un personaje de 15 años, enjaulado y con sed de vivir, que transita esa edad clave en la que aparece el amor por una banda que se transformará en la favorita para toda tu vida. Es cuando uno siente la necesidad de cambiar al mundo, sin el poder suficiente", señala el director de creación de la compañía que demarca el camino lógico: "Cuando el personaje escucha la música de Soda Stereo se libera, viviendo en un planeta donde el tiempo es elástico, el tiempo de quien vive enamorado. La obra conlleva un mensaje universal: la música es más fuerte que la muerte", dice.

Como Charly Alberti le había adelantado a "El Mercurio", no habrá una banda en vivo interpretando las canciones. Por eso, él y Zeta se sumergieron en las grabaciones que realizaron durante su etapa junto a Cerati para adaptarlas a la obra. "Los temas que se van a usar en el espectáculo serán canciones que nosotros vamos a modificar o a adaptar de los másters de los discos, para así conseguir las versiones que sean necesarias y que estén acordes con lo que ellos vayan a presentar en cada uno de los actos".

El joven virtuoso Ryu Goto debuta en Chile

El Mercurio

El violinista abordará el 1er Concierto de Mendelssohn con la Orquesta de Cámara. Lo dirigirá Víctor Hugo Toro, quien va a estrenar, además, una orquestación propia de "Cuadros de una exposición".  

Romina de la Sotta Donoso

A los siete se atrevió con uno de los Conciertos para violín más virtuosos de la literatura, el Primero de Paganini. Ryu Goto (1988) fue un niño prodigio, tal como lo había sido su hermana mayor, Midori Goto, que fue apadrinada por Zubin Mehta en 1985.

Su brillante y aplaudida trayectoria incluye largas giras, recitales repletos y 11 discos. Y ya ha trabajado con la Orquesta de la Radio de Frankfurt y la de Filadelfia, y con batutas como Lorin Maazel, Myung-Whun Chung y Jonathan Nott. Todo, sin descuidar una segunda carrera: se licenció en Física en Harvard hace cinco años.

Ahora Goto llega a nuestro país, para actuar con la Orquesta de Cámara de Chile.

"Vi algunos videos de la orquesta en YouTube y me dieron ganas de tocar con ella", asegura Goto. Y profundiza: "Por cierto que tengo algunas ideas sobre cómo quiero tocar una pieza. Pero como la orquesta y el director son distintos en cada ocasión, y ellos tienen sus propias ideas, debes hacer concesiones, trabajar dentro de su estilo y así crear una interpretación única. Es bastante emocionante esta colaboración".

En Santiago será solista en el archiconocido Concierto para violín de Mendelssohn-Bartholdy: "Es muy famoso por varios motivos. Es muy romántico y habla directamente al corazón, así que cualquiera puede disfrutarlo, incluso si no ha estado expuesto a la música clásica. Y sus melodías son pegajosas".

Goto aclara que la técnica "solo es una herramienta para algo más grande que ella, te sirve para materializar la interpretación que tienes en tu cabeza".

Seriamente comprometido con lo sociomusical, financia una beca para jóvenes talentos en Nueva York y da charlas magistrales por el mundo, y lo hará también en Chile. El martes trabajará con la Orquesta Infantil y Juvenil Municipal de Puente Alto y el sábado en la escuela de Fundación Toki, en Rapa Nui. Además, visitará a menores internados del Hospital San Borja. "Algunas veces disfruto más esas actividades que los conciertos. Veo mucho talento, dedicación y amor por la música, es alentador", dice.

Ryu Goto actuará con la Orquesta de Cámara el miércoles en la Parroquia La Transfiguración del Señor, de Las Condes (gratis), y el jueves en el Teatro Oriente ($5 mil y $8 mil). Los dos conciertos serán a las 20:00 horas.

Batuta chilena

En las otras funciones de esta semana de la Orquesta de Cámara, el solista será el barítono chileno Patricio Álvarez. Abordará arias de Mozart, como "Rivolgete a lui lo sguardo", así como el aria del Conde de Almaviva en "Las Bodas de Fígaro" y la de Leporello en "Don Giovanni". Ambos conciertos serán gratuitos, el viernes en el Teatro Municipal de Ñuñoa (19:45 horas) y el sábado en la Capilla Instituto Alonso de Ercilla (19:00 horas).

Todos serán dirigidos por el chileno residente en Brasil Víctor Hugo Toro (1975), y el programa se completará con la Suite "Don Quijote", de Telemann, y con la orquestación que Toro hizo de "Cuadros de una exposición", de Mussorgsky.

"Mi intención es ser lo más fiel al texto original de la partitura para piano, y que la sonoridad tenga el peso y grandiosidad que requiere una obra así. Con todo lo genial que es su orquestación, Ravel se apartó bastante del original: cortó y agregó compases, cambió armonías y sacó movimientos completos. Están las notas de Mussorgsky, pero suena a Ravel", comenta Toro.

Él llega con novedades en su quinto año como titular de la Orquesta Sinfónica de Campinas: acaban de lanzar un disco con la integral de los Conciertos de Radamés Gnatalli, y en septiembre será el turno de un disco de arias y canciones de Carlos Gomes. "Grabamos incluso el aria 'Mia Piccirella', de su ópera 'Salvator Rosa', una de las primeras grabaciones que hizo Caruso", detalla, y dice que ambos discos podrán descargarse de la web de su orquesta (Osmc.com.br).

Desde hoy en Valparaíso cinco días de musicología

El Mercurio



El Instituto de Música PUCV desarrollará hasta el viernes, en la iglesia Saint Paul, un seminario de musicología, en el que participarán invitados internacionales, como Egberto Bermúdez (U. Nacional de Colombia) y Germán Labrador (U. Autónoma de Madrid).

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