miércoles, abril 25, 2012

Músico de Quelentaro se mantiene grave tras accidente vascular cerebral

Eduardo y Gastón Guzmán: Quelentaro
Radio Bío Bío


Publicado por Daniel Medina | La Información es de Karen Soto ·

Internado en el quinto piso del Hospital Clínico de la Universidad Católica permanece uno de los fundadores del grupo folclórico Quelentaro, Eduardo Guzmán.

El músico se encuentra grave desde el pasado sábado, aquejado de un accidente vascular cerebral.

Según explicó la sobrina del compositor, Nitza Dáez, el pronóstico del paciente es reservado por su crítico estado de salud.

Los tres hijos de Guzmán, criados en Canadá desde su exilio en 1973, viajaron a Chile una vez conocido el estado de salud del músico.

Primer real book chileno compila 200 partituras originales de jazz y fusión


El Mercurio


Tomó cinco años reunir las más representativas de la historia del jazz chileno. Andrés Pérez, músico y productor, presentó el resultado.  

Camila Mellado

"La idea de hacer un Real Book no es algo nuevo", confiesa Andrés Pérez. El concepto viene de Estados Unidos, donde se denominó así a las primeras compilaciones serias de partituras de jazz. "La idea rondaba por el ambiente de la música", cuenta Roberto Lecaros hijo, quien colaboró con sus composiciones para el libro. "Pero nunca nadie concretaba nada", explica. El trabajo era arduo, nunca se había hecho algo de este tipo en Chile.

En ese tiempo (2007) Pérez leyó "Kane y Abel", el best seller de Jeffrey Archer basado en una historia verídica, en la que uno de los protagonistas logra superar todo tipo de adversidades en su camino al éxito. Entonces comenzó a pensar que era posible si se esforzaba. "En ese tiempo, el medio estaba bullente de creación, de generar cosas: discos, conciertos, festivales -recuerda-, pero todo era muy underground . Entonces surgió esta idea de compilar, de hacer un homenaje a todos estos músicos que iban contra la corriente".

Después de cinco años de arduo trabajo, con dos Fondart de por medio y muchos recursos económicos personales involucrados, se publica "El Real Book Chileno", que compila 200 partituras de 78 músicos nacionales. Pérez llegó a recopilar más de 600 partituras, pero por asuntos legales y de presupuesto, finalmente se hizo una selección. "Afortunadamente me llevo bien con la gran mayoría de los músicos -cuenta-. Eso me facilitó la llegada, permitió que pudieran confiar en mí". De hecho, reconoce haber tocado con la mayoría de los que aparecen en el libro. "El medio es bastante chico", explica.

La idea original era hacer un compendio de partituras de las generaciones nuevas, pero fe creciendo hasta que Pérez intuyó que tenía un enorme proyecto entre manos: una compilación completa del jazz y fusión nacional. Se hizo asesorar por expertos como Álvaro Menanteau para establecer criterios de selección. El trabajo fue duro. Muchas de las partituras tuvo que transcribirlas él mismo desde el audio, porque no existía respaldo en papel de las melodías.

La compilación incluye obras de autores de la vieja escuela, como Valentín Trujillo, los hermanos Roberto y Mario Lecaros y Manuel Villarroel; y otros tantos de la nueva generación, como Agustín Moya, Cristián Cuturrufo, Sebastián Duplaquet y Nicolás Vera.

El libro se distribuirá gratuitamente en distintas bibliotecas públicas y universitarias del país. Por la alta expectativa generada, Pérez no descarta lanzar una versión pagada, así como una segunda y tercera parte con todas las partituras que tuvo que dejar fuera.

Los Huasos Quincheros celebran 75 años

El Mercurio


Serán homenajeados en el Teatro Municipal de Las Condes el 23 de mayo.

Diego Rammsy
Pocas agrupaciones musicales en Chile han gozado de una trayectoria tan extendida como la de Los Quincheros, que a pesar de hoy no contar con ningún miembro fundador que siga con vida -Hernán Velasco, el último de aquella formación fundacional falleció en enero pasado a los 94-, se mantiene activa y con una agenda copada para sus miembros, que actualmente son Benjamín Mackenna, Ricardo Videla, Rodrigo Zegers y Antonio Antoncich.

Ahora mismo se encuentran en España, donde fueron parte del desembarco nacional que lució en la Feria de Sevilla, en la que Chile es el invitado de honor. Allí, el conjunto folclórico fue el encargado de amenizar la cena de gala.

La Municipalidad de Las Condes les rendirá homenaje el próximo miércoles 23 de mayo con un concierto gratuito en el que se presentarán en vivo y donde se mostrarán imágenes y videos en recuerdo de sus 75 años de trayectoria.

Entre sus mayores hitos se cuenta la identificación con la tonada "El corralero", escrita por uno de sus miembros antiguos, Sergio Sauvalle. También estuvieron en la gran pantalla, en la cinta "Ayúdeme usted, compadre" de Germán Becker, que marcó un récord histórico por la cantidad de gente que llevó al cine en 1968, sólo superado por la cinta "El chacotero sentimental", recién en 2000.

Durante su larga trayectoria, Los Quincheros han compartido escenario con artistas como Louis Armstrong, B.B. King y Sammy Davis Jr., y además se presentaron ante la reina de Inglaterra Isabel II en 1968, y ante Henry Kissinger en 1981, en sus respectivas visitas a Chile. Hasta junto al pianista Claudio Arrau figuraron en 1984 en uno de sus pasos por el país.

martes, abril 24, 2012

Daniel Muñoz: “Es asqueroso que el Presidente de Chile sea uno de los hombres más ricos del mundo”




El Ciudadano

Personificando a Juan Herrera, El Malo, Donovan Huaiquimán, El Carmelo o, ahora, como el médico de urgencias Samuel Vásquez, Daniel Muñoz Bravo (46 años) es uno de los actores más reconocidos y queridos por la gente. De estos personajes, de su trabajo actoral y musical como cuequero, de los estudiantes y de Aysén, de Camila Vallejo, de Piñera y del roto chileno, hablamos una calurosa tarde de marzo.

Su nuevo trabajo, Vida por Vida, que comienza a emitirse desde el miércoles 4 de abril, sorprende a un Daniel Muñoz consagrado como actor, luego de su rol de padre-de-cualquier-familia-chilena en la serie Los ’80. Claro, porque él tiene un apellido común y corriente, de una familia como la mayoría de las del campo, y habla con ese sentido común que recuerda al escritor uruguayo Mario Benedetti.

NUEVOS Y VIEJOS PROYECTOS

En la nueva serie dramática de la tele abierta Muñoz protagoniza al médico Samuel Vásquez, “que toca un poco lo problemático de ellos como personas y de la salud pública”. Aunque la primera temporada estará centrada en los personajes y sus dramas, cuenta que esperan profundizar en los problemas de los servicios públicos, con una mirada similar a la de Los ’80.

-¿Cómo es el trabajo de hacer creíble una historia contada en una mezcla de realidad y ficción y ser respetuosos al tratar temas complejos como en Los ’80?

-No era algo tan enmarañado ni complicado. Cómo llegas a eso, no lo sé. No sé lo que es la actuación, pero estudiábamos muchísimo. Los más viejos somos actores de experiencia y trabajamos en base a la simplicidad compleja. Mientras más simple, más profundo y, por lo mismo, más complejo. Si lo que se está entregando y contando es denso, hay que buscar alivianarlo. Generalmente uno rehúye el sentimiento y al hacerlo es cuando se manifiesta. Cuando tratas de afectarte de las cosas, ahí te alejas, porque le estás aplicando forma. Tienes que huir de la forma para que aflore el estado de ánimo real.

-No era un tema fácil, porque hay cosas que no están resueltas aún en la historia de Chile.

-Claro, y el principal peligro era caer en el melodrama, en lo empalagoso. Había que alejarse de eso y si uno leía los guiones y revisabas la historia que se iba a contar, era lacrimógeno. Así que dijimos, humanicémoslo. Démosle la justa medida, la simplicidad, lleguemos por ese camino a temas complejos. Contrastémoslo.

-¿Cree que Los ‘80 marcan un antes y después en cómo se cuenten esas historias?

-Me encantaría pensar que así es. Espero que esta serie de Vida por Vida vaya en esa línea, considerando que así fue enfocada. Yo creo más en la serie que en la teleserie, porque te da el aire para que la historia se cuente como debe ser.

REGINATTO, VIÑA, VALLEJO Y EL CONFLICTO

En febrero realizó una presentación en el Festival de Viña del Mar, junto a diversos músicos y artistas de Argentina, Bolivia, México y Perú, además de René Alfaro, reconocido cantor de cuecas de Santiago, Horario Hernández del grupo La Gallera y otros cuequeros de su ex grupo 3×7=21, De Caramba y Los Corrigüela.

-¿Seguirá haciendo música, a pesar de no seguir en 3×7?

-La música es un estímulo.

-Al finalizar su show en Viña del Mar, algunos músicos dijeron frases en apoyo a los ayseninos. También otros artistas aprovecharon para entregar mensajes sociales: Los Bunkers y Manuel García. Pero, luego de unos días, la alcaldesa de Viña dijo que no era el espacio para hablar de política.

-Cuando los cabros me preguntaron si podían mandar un saludo, un aliento a la gente del sur, yo dije, perfecto, ningún problema, yo creo en eso. Sino, ¿para qué hacemos arte? Además, me parece que la palabra política es una palabra muy maltratada, porque se confunde mucho con política partidista. Los políticos han demostrado con creces que son una especie que no cumple su objetivo. Pero si te tomas un café y conversas, estás haciendo política. Si estás en un una fiesta, estás haciendo política. Estás entregando una opinión. Si nosotros cantamos y alguien da un saludo o un ánimo a la gente, es política. Justamente de eso se trata el arte: entregar un mensaje más allá de una forma.

-¿De dónde cree que viene la idea negativa del conflicto y de la discusión?

-Creo que es parte de la cultura chilena: una cultura muy controlada, muy manipulada. Esencialmente una política que se controla terratenientemente. El dueño de todos sus caballos, impidiendo que el resto, el peonaje, los súbditos, o como se llame, toquen temas que son manipulados por este patrón. Así ha sido la historia de Chile desde siempre. La Iglesia tiene un papel fundamental en eso, acostumbrar a la gente a aguantarse: aguantar su suerte y que en el más allá van a tener su premio. Se le adiestra de esa manera. Y cuando alguien saca la voz, es un roto mal educado o un insolente, o un subversivo o un revolucionario o un anarquista. Le ponen términos que generalmente son prohibitivos de las posibilidades del ser humano y lo estigmatizan negativamente. Yo creo que es momento de empezar a darle el justo valor a cada una de las cosas. De hecho, el universo, es lo que es, producto del conflicto, de la crisis, del choque. Es el motor. Si no se produjera esta explosión, un vehículo no se mueve.

-El Universo está en constante entropía, en caos, en desorden…

-Y la necesidad de ordenarlo. Porque claro, no basta el caos en sí mismo. Lo que produce el conflicto es que uno trata de ordenar eso y ahí se produce el movimiento y la creación de nuevas formas. Porque uno, lo que tiende es a ir en contra del caos, pero es esencial para que uno se mueva. La necesidad es ordenarse, tranquilizarse, vivir en paz, ser feliz, pero gracias al constante enfrentamiento.

-Como una reacción.

-Acción-reacción. En todo se da. Como actor es lo mismo: tu actuación es acción, es constante movimiento. El equilibrio, en el fondo, no es quedarse parado, sino estar constantemente moviéndose. También se confunde esta palabra con la quietud, pero es justamente todo lo contrario: es un constante movimiento buscando la armonía. Creo que estamos en una situación crítica, en la parte de conflicto más álgido, donde se prevén cambios. Uno de esos es que la humanidad se autodestruya, porque ahora existen los elementos. Y otra posibilidad es que se produzca un cambio.

-¿Eso es aquí en Chile solamente?

-No, es en todas partes. Ahora que tienes acceso a Internet, te das cuenta que esto está pasando en las grandes potencias económicas que están en caída y las pequeñas potencias que eran miradas a huevo. Además, está este movimiento de los ¿descontentos?…

-…Indignados.

-Y este otro grupo de hackers…

-…Anonymous.

-Esto siempre ha estado, lo que pasa es que ahora hay más posibilidades para enterarse de todo y tienes una visión más global de lo que pasa en el mundo. A la gente le están metiendo este sistema en el cual muy pocos tienen muchísimo y se aprovechan de la gran mayoría. Y eso está provocando una reacción. Hay hitos que me parecen novedosos. Por darte un ejemplo, el caceroleo. Una expresión espontánea, producto de los recursos que tienen ahora las personas, donde se produjo un orden cívico espontáneo, gracias a un elemento nuevo, algo tan simple como un caceroleo, es decir, pegarle a una olla. Eso es política, es nueva política.

-¿Qué elementos caracterizan estas acciones de nueva política?

-Puede ser gobernarse con la ingobernabilidad, el sentido del sinsentido. Algunas veces he escuchado que no te das cuentas de que hay día, si es que no hubiera noche. Me hace sentido gobernarse con la ingobernabilidad, es decir, romper con las estructuras que están hechas -se supone- para gobernar. Una manera de encontrar algo nuevo, es justamente llevándolo al extremo; para encontrar la gobernabilidad, es bueno llegar a la ingobernabilidad.

-¿Qué tan parte se siente de la demanda de gratuidad y contra el lucro que propusieron los estudiantes?

-Me siento bastante ignorante, no soy un estudioso de los temas, me cansa, me agota. Siento que no me corresponde tanto estudiarlo, como ponerme la mano en el corazón y sentir qué es lo que está pasado. Yo veo una entrevista en televisión, cotejo por otro lado quienes le están llevando la contra, quiénes son esos; y después quiénes son los estudiantes que la defienden -lo mismo los trabajadores en Aysén-, yo con la mano en el corazón, realmente les creo. Será porque uno tiene la imagen de que las minorías son las que engrupen a la gente y se aprovechan de las grandes mayorías. A pesar de las estrategias de los poderes fácticos que defienden su metro cuadrado como gato de espaldas.

-Esos poderes fácticos no son tan ocultos. Hace poco salió el rating de Forbes donde aparecen cinco chilenos y tres familias en el top 100 de los más ricos y Sebastián Piñera es la cuarta fortuna de Chile.

-Para mí es asqueroso que el Presidente de Chile sea uno de los hombres más ricos del mundo y en su país hay gente que no tiene qué comer, niños que viven en la calle. ¿Cómo entiendes eso? Más desconfío de sus palabras y de todo lo que hace. Con eso demuestra que lo único que le interesa es la plata y la plata para sus amigos. O sea, así de básico puedo ser en mi explicación, pero creo que reflejo a mucha otra gente que no necesita que le hagan un powerpoint, ni leer cuáles son los petitorios para decir que tienen razón, el pueblo tiene razón.

-¿Y Camila Vallejo?

-Bien por los cabros chilenos, bien por ella, porque uno piensa al tiro en la próxima Presidenta chilena. Si tiene tal claridad y tal nobleza frente a las cosas que hace, bienvenido por ella. Independiente de cómo se le trató, un poco de desdibujar por su look y todo eso, me hace tener más confianza en ella, porque no fue doblegada. Lamentablemente, en la medida que se relacione más con los partidos políticos, me va a producir desconfianza.

“CÁNTATE UNAS CUEQUITAS DANIEL”

Su faceta como cantor de cuecas es ampliamente reconocida y, de hecho, al tomarle unas fotografías para esta entrevista, la gente en la calle se paraba a saludarlo y junto a las fotos que le pedían, también le gritaban “cántate unas cuequitas, Daniel” o susurraban, “mira, el que canta cueca”.

-Es bien popular la cueca hoy en día.

-Lo es, a pesar de que los medios no le dan su carácter ni la dimensión popular que tiene. Para mí, la cueca no es folclor. Es popular, como la ranchera, como la cumbia. Aunque llegó como un baile foráneo, la gente lo adoptó, le gustó y lo hizo suyo. Lo mismo está pasando con la cumbia, donde ya hay cumbia chilena con grupos que la hacen y gente que la baile.

-Pero la cueca sigue relegada a los actos institucionales, al corte de cinta y al esquinazo.

-Menos que antes, pero todavía se mantiene. Cuando fue el cambio de mando de Ricardo Lagos (12 de marzo de 2000), y subieron a cantar cueca “Los Chileneros”, la derecha se fue indignada, porque no podían concebir que esto fuera chileno, que estos señores de terno y corbata, más parecían tangueros que cuequeros. La creencia es que la cueca está relacionada con el hombre de a caballo, con el huaso, con el patrón, con la china, con el fundo. La institucionalidad todavía tiene arraigado eso y le cuesta desprenderse.

-Igual tiene su gusto que esta cueca pase un poco colada, media under.

-Como lo popular, que siempre le hace el quite a la institucionalidad, porque está evidentemente ligado al pueblo, a la gente.

-¿Cómo es el roto del que habla en sus canciones?

-Hasta hace un tiempo yo pensaba que el roto era una forma, como hablar del huaso o del gaucho. Pero el roto es un concepto, se habla de roto minero, del roto viajero, roto carrilano, roto marino. Es un concepto de chilenidad, de una persona que quiere vivir la vida en forma libre. Libertad y roto es casi lo mismo. El hombre que huye del campo, en un país de terratenientes, y quiere ser su propio dueño y por eso va buscándose la vida por aquí y por allá. Por eso la palabra roto era tan despectiva, porque era el chileno que se paraba frente a frente, no se humillaba, miraba a la cara al patrón o quien fuera. El roto es sinónimo del chileno, la esencia misma del espíritu de los chilenos, el héroe, el que logra escapar del yugo que le ponen.

-¿Este roto le daría mar a Bolivia, por ejemplo?

-No, son terriblemente nacionalistas. Pueden llegar hasta cierto punto, abrir las puertas de su casa, a todo el que venga, recibirlo, pero en la medida que llegue alguien que quiera habitar o hacerse dueño de esa casa, defiende con cuchillo lo que tanto le costó.

-Si es libre, ¿no habría un contrasentido en su idea patriota, considerando que la Patria es de los futres?

-Yo no sé cómo se podría interpretar eso, porque si lucho por la libertad, por qué no la comparto con mi vecino. Personalmente creo que los bolivianos deberían tener derecho al mar.

-¿Cómo se explica este amor a la patria o es sólo patriotismo?

-Se podría expresar como el amor a donde naciste, a tu origen, cariño a tus viejos, a la gente que lo compone. A tus recuerdos de infancia, costumbres de la casa. Porque una cosa es la patria y otra la sociedad y las injusticias sociales que se producen en esta patria, pero no deben confundirse. Que tu papá te pegue un charchazo o te castigue, no significa que vas a dejar de querer tu casa.

Se hace tarde. Las disquisiciones sobre la chilenidad y el roto chileno pueden seguir en otro momento, porque de hecho van cambiando, no son estáticas, sino vivas y bailadas como un buen pie de cueca.

Ante la conciencia de que era Daniel Muñoz quien se iba, varias personas le piden fotografías y saludos. Él los da de buena gana, un tanto tímido. Luego se aleja a pie por el Parque Bustamante.

Por Leonel Retamal Muñoz

El Ciudadano Nº122, primera quincena abril 2012

5 de mayo: Chinoy dará concierto de tres horas en el Teatro Cariola

El Ciudadano




“Chinoy Canto Capital” es el concierto que el músico nacional Chinoy está preparando para el próximo 5 de mayo en el Teatro Cariola, un recorrido por antiguas y nuevas canciones de su repertorio.

Este concierto durará aproximadamente 3 horas y contará con la presencia de varios invitados sorpresa.

Sábado 5 de mayo a las 21 hrs en el Teatro Cariola, ubicado en calle San Diego 246. las entradas están disponibles en las boleterías del teatro, y en disquería Discomanía, ubicada en calle 21 de mayo 583, local 894 / Plaza de Armas (Metro Plaza de Armas) (Dentro de Galería Plaza de Armas) / Entre Monjitas y Santo Domingo. En la Tiendita Nacional ubicada en calle merced 369 (barrio lastarria)(metro bellas artes).

Valor de las entradas Platea alta $4000 -$3000 preventa hasta el 15 de abril, Platea baja $7000 – $6000 preventa hasta el 15 de abril.

Quilapayún lanza tributo a Víctor Jara y alista disco de duetos




La Tercera


La banda lanza esta semana el registro del show que dieron en 2009 en el Teletón y que muestra temas nunca antes interpretados.

por Claudio Vergara


Eduardo Carrasco, fundador y cabecilla de la facción de Quilapayún que funciona en Chile, mira la lista de canciones que trabajó con Víctor Jara en los 60 y concluye lo lógico: gran parte de ese material jamás fue interpretado en vivo. Ni antes ni después del asesinato del cantautor. Incluso, el resumen incluye la simbólica Canción del soldado, pieza de 1969, donde el músico le implora a un militar que no le dispare.

“Por eso decidimos rescatar todos estos temas, apegarnos al arreglo original y darles tiraje en vivo, como si cada una fuera una primicia”, detalla en torno al proyecto más reciente de su colectivo: la edición de Homenaje a Víctor Jara, el álbum que grabaron en vivo en agosto de 2009 en el teatro Teletón y que llega esta semana a las tiendas.

El mismo que recorre 16 composiciones repartidas entre las más populares y las que Jara compuso junto a Quilapayún en los tres años que ejerció como su director artístico -de 1966 a 1969-, pero que hasta hoy lucen un carácter casi inédito, ya que nunca fueron mostradas sobre un escenario nacional. Entre ellas, destacan Con el alma llena de banderas o Herminda de la Victoria. Carrasco sigue: “Es una manera de hacer justicia no sólo con un hombre que se fue de manera injusta, sino que también con una herencia musical muy rica, que hasta hoy no se aprecia clara”.

Para que quede claro, el disco también viene acompañado de un DVD con el recital, aparte de material adicional, las palabras de Joan Jara -viuda del cantautor- y la participación de Inti-Illimani histórico en cuatro versiones.

Pero si de versiones renovadas se trata, los hombres de La muralla alistan por estos días uno de los discos de duetos más ambiciosos del circuito local en los últimos años. Se trata de un trabajo donde unen a nuevas figuras para interpretar, de manera aleatoria, creaciones propias y otras de los mismos invitados. Por ejemplo, a comienzos de año ya grabaron Pájaros de fuego junto a Alvaro Henríquez (tema perteneciente al debut de Los Tres) y Qué lindas son las obreras, con Colombina Parra. Lo propio hicieron un par de meses después con Carlos Cabezas y La canción, texto inédito de Gabriela Mistral que el líder de Electrodomésticos musicalizó en 2008. Ya están fichadas Camila Moreno (La carta), Ana Tijoux (Pido castigo), Los Bunkers, Chancho en Piedra y Mauricio Redolés.

Su estreno se estima para el segundo semestre. Carrasco remata: “Es un agradecimiento mutuo y una forma de buscar mestizajes en el sonido, de llevar el estilo del Quila a artistas que no tienen relación con lo nuestro”.

lunes, abril 23, 2012

Murió la actriz chilena Carmen Bunster a los 94 años



Emol

Uno de los grandes emblemas del teatro nacional desde la década de 1950 falleció esta madrugada en Costa Rica, país que la acogió desde 1975.


SANTIAGO.- La actriz chilena Carmen Bunster, que desarrolló una extensa carrera en el teatro, el cine y la televisión, falleció esta madrugada a los 94 años en su residencia en Costa Rica, país que se transformó con los años en su "segunda patria".

Su hijo, el también actor Rodrigo Durán Bunser, informó a través de redes sociales sobre el fallecimiento de su madre. La partida se habría producido debido a causas naturales frente a su avanzada edad.

Bunster se transformó en uno de los emblemas del teatro de la Universidad de Chile por más de 20 años, con una generación de actores que también incluia a Mario Lorca y María Cánepa.

Entre los numerosos montajes entre los que destacó están "La viuda de Apablaza", "La casa de Bernarda Alba", "Madre Coraje", "La madre", "La profesión de la Señorita Warren", "La remolienda" y "El abanderado".

En el cine, su papel más importante lo tuvo en la cinta "Alsino y el cóndor", dirigida por Miguel Littin y estrenada en 1983, que estuvo nominada al Oscar como Mejor película extranjera.

Bunster también apareció en "Conflicto de sangre" (1953), de Vinicio Valdivia; y "Confesión al amanecer" (1954), de Pierre Chenal.

En su polifacética trayectoria, Bunster también ofició como relatora en el disco Canto para una semilla, preparado por Isabel Parra con el grupo Inti Illimani, que también la recordó hoy en su cuenta de Twitter.

Bunster se fue del país tras el golpe de Estado y arribó a Costa Rica en febrero de 1975, donde de inmediato se incorporó al medio teatral de ese país. Además trabajó como docente y obtuvo diversos premios.


La poesía chilena aplicada a una nueva canción


El Mercurio

El compositor y pianista Andreas Bodenhofer lidera un ensamble que trabaja con obras de Huidobro, Mistral, Neruda y Parra. Incluso musicaliza una entrevista a Roberto Matta. Esta semana inició una gira de conciertos.

IÑIGO DÍAZ
Instalado en la Alemania de los años 60, con la influencia de compositores como Stockhausen, Boulez y Ligeti por un lado, y con la euforia del mayo francés por el otro, el veinteañero estudiante Andreas Bodenhofer (1945) tenía una sola una idea en mente: volver a Chile. "Me alejé de las vanguardias, porque eran demasiado elitistas y estaban lejos del pueblo. En cambio, en Chile estaba ocurriendo todo lo contrario", rememora.

Su regreso duró poco. Apenas tres años, porque en 1973 fue desterrado. Vivió en Francia y en Perú, y cuando regresó a Chile en 1988, el mayor de los hermanos Bodenhofer, hijo de la eminente compositora Leni Alexander, reinició su recorrido musical escribiendo canciones. "Salí de la música docta para regresar a la música popular", cuenta.

Así comenzó una segunda historia en su bitácora, con trabajos como los que Bodenhofer está presentando desde esta semana con su Banda de los Poetas, conjunto de cámara de fusión que interpreta sus canciones basadas en letras de Vicente Huidobro, Gabriela Mistral, Pablo Neruda y Nicanor Parra. También del pintor surrealista Roberto Matta, aunque no se trata de un poema sino de frases que Bodenhofer seccionó de una entrevista. "Matta habla muy poéticamente. Dice cosas como 'el hombre fue a la Luna, pero no para ver la Luna sino para ver la Tierra'".

La Banda de los Poetas inició la gira con un concierto en Quilpué el sábado, y seguirá este jueves en Quillota. El 10 de mayo se presentará en la SCD de Bellavista, el 17 en el Espacio Matta de La Granja y el 24 en Duoc de Valparaíso. El gran concierto final será en el GAM, el 24 de agosto.

"El grupo viene tocando estos repertorios desde 1989. En ese tiempo actuábamos en el Café del Cerro y el Teatro Cámara Negra, con distintos nombres: Inoperancia Divina y Mantelito Blanco. Pero los músicos eran los mismos", dice el tecladista. La Banda de los Poetas se completa con su hermano menor Bastián Bodenhofer (clarinete), Jaime Atenas (saxo tenor, del grupo Congreso), Luis Cheul (bajo), Ricardo Vivanco (batería, de la Orquesta Sinfónica), la actriz Verónica González y la cantautora Paula Herrera (voces). "Mi hija Arantxa Bodenhofer está invitada para interpretar la canción 'Molino de viento', un poema de Vicente Huidobro de 1931", dice el músico.

El resto del programa se centra en obras de Nicanor Parra: "Parque Forestal", "Fin de cueca", "Ritos", "Pobre fantasma de la libertad", "Hasta cuándo, señor, hasta cuándo" y "Que Dios nos libre de los comerciantes". De Mistral, escogió "País de la ausencia"; y de Neruda, "Poema 15". "Yo no hablo de arreglos, porque eso significa distribuir instrumentos. Esto es composición sobre textos preexistentes. Y son canciones que escribí hace muchos años, pero que siguen vigentes desde el punto de vista musical y poético", completa.


Mañana parte inédito festival de música clásica en San Fernando


El Mercurio

El Cuarteto de Clarinetes Del Giudice abre la primera temporada de cámara de la ciudad.  

Romina de la Sotta Donoso
Seis meses lleva el clarinetista Dante Burotto haciéndoles clases a los estudiantes de la Orquesta Juvenil de San Fernando. Tanto ha sido el entusiasmo, que se animó a organizar un evento sin precedentes para esa comuna de 75 mil habitantes.

"Acá siempre han venido grupos musicales de visita e incluso la Orquesta Sinfónica de Chile, pero nunca se ha hecho una temporada que ofrezca conciertos de manera más permanente", cuenta Burotto. "Cuando propuse la idea, me apoyaron de inmediato en la casa de la cultura. Se nota que están súper contentos. Postulé a un Fondo de la Música, y lo sacamos", agrega.

Así, este martes, a las 20:00 horas, comienza la 1ra Temporada de Música de Cámara de San Fernando. Los conciertos se realizarán en el centro cultural de la ciudad, que fue reinaugurado en enero y que está ubicado frente a la Plaza de Armas. Las otras siete funciones del año, gratuitas, se realizarán siempre el último martes o miércoles del mes.
Abre la programación el Cuarteto de Clarinetes Del Giudice, que integran Darwin Rodríguez, Patricio Zelaya, José Hernández y el propio Burotto, quien adelanta que "haremos una primera parte más clásica, con arreglos de la Sinfonía N° 25 de Mozart; 'Claro de Luna', de Debussy, y la Obertura de 'El barbero de Sevilla', de Rossini". Luego interpretarán danzas folclóricas rumanas de Bartok y creaciones latinoamericanas, y estrenarán una obra que le encargaron al chileno Fernando Lippi, "Vals del mimo".
Después serán los turnos del Quinteto de Cuerdas Usach y el Cuarteto Filarmónico de Saxofones, que lideran Davor Miric y Miguel Villafruela, respectivamente. El pianista Luis Alberto Latorre actuará en julio, seguido por un conjunto de música barroca y un cuarteto de flautas integrado por Guillermo Lavado y Karina Fischer, entre otros. En octubre se presentará el Grupo Rumbos, de Gustavo Pastene, percusionista de la Sinfónica, y el Quinteto de Vientos Arrau cerrará el año en noviembre.
"La idea es que se llene para que podamos hacer una segunda temporada el próximo año. En todo caso, le tengo harta fe al Centro Cultural de San Fernando, que acaba de programar a Tito Beltrán con la orquesta juvenil para el 16 de mayo".

Desde el Norte Chico llega el "antijazz"

El Mercurio


El guitarrista y compositor Orlando Sánchez fusiona música vernácula diaguita y aimara con improvisación jazzística contemporánea.  

IÑIGO DÍAZ
Su guitarra de jazz tiene "tatuada" una greca diaguita; es decir, el diseño ornamental con que los artistas de esa cultura nortina decoraban sus cerámicas. El músico de Coquimbo Orlando Sánchez la ha incorporado como una marca de pertenencia, pero también como un manifiesto musical que se despliega en las siete composiciones de su primer disco, grabado en directo desde el Observatorio Cruz del Sur de Combarbalá: "Antijazz".

"Antijazz es un punto de vista y una propuesta. Una fusión entre la manera en que Violeta Parra tocaba sus anticuecas y la posibilidad de improvisar que plantea el jazz", dice Sánchez, quien fue un nombre habitual en las sesiones del Club de Jazz de Coquimbo que dirigían los Cuturrufo, antes de su traslado al Teatro Centenario de La Serena.}

Sánchez acaba de lanzar este trabajo, que estrenará en conciertos para dúo durante un próximo viaje a Nueva Zelandia. Contiene obras para un quinteto bastante peculiar, si a formatos se refiere. La base rítmica está formada por guitarra, bajo y batería (Sánchez, Patricio Aravena y Raúl Ramos), lo que no reviste variedad, pero se completa con instrumentos que materializan la antítesis: cuerdas clásicas como violín y viola, a cargo de Polyana Castro, y aerófonos diaguitas como antaras, pitos y pifilkas, que toca Jimmy Campillay, un músico con esa ascendencia.

Las influencias vernaculares se habían instalado en la música de Sánchez desde que se unió al grupo coquimbano de rock fusión Los Changos, que ya ha editado dos discos. "El quinteto de jazz sigue en esta idea con las nuevas composiciones ("Transformación", "Chinos, tarkas y guitarra", "Rayeley tati leufu", "Sideral 1", "Sideral 2"). Los pitos y las flautas de la fiesta de Andacollo han sido determinantes en la creación. No sólo en la nuestra", dice Sánchez, quien percibe un fenómeno mayor en el Norte Chico: muchos músicos de Coquimbo y La Serena están comenzando a "soplar".

"Soplar cañas a la manera de los bailes chinos es un acto de unión. Hay una corriente musical muy fuerte: aquí todos estamos 'soplando'. Nos ubicamos en una frontera de Chile. Desde el norte llega la influencia aimara, y desde el sur, la mapuche. Podría decirse que confluyen en lo diaguita. Así se escucha aquí".

Los Blue Splendor celebran 50 años de existencia


El Mercurio

La banda de rock and roll más longeva de Valparaíso comenzó una gira aniversario que recorre Chile y que culminará a fines de junio en el Teatro Municipal del mismo puerto que los vio nacer.

Diego Rammsy S.
Corría el año 1964, y el quinteto de las chaquetas azules, formado hace dos años, se paseaba entre quintas de recreo y clubes sociales tocando rock and roll de un cerro a otro. Los Blue Splendor, comandados por la voz única de Rafael Palacios y el característico órgano Hohner de Angelo Macchiavello, se disponían a conquistar a la juventud con su contagioso twist de sonido espacial, misterioso e irremediablemente porteño.
En el auditorio de la desaparecida Radio Caupolicán de Valparaíso se presentaban en el "Show popular Phillips", un concurso de músicos emergentes cuyo premio mayor consistía en grabar en los estudios del sello en la gran capital. Con el sonido de los tambores y un par de saxos tenores acompañando la voz reverberante de Palacios cantando "Amazonas", se imponían con gran originalidad para ganar por lejos el primer lugar, dejando en el segundo al cantor popular Jorge Farías, reconocido por su versión de "La joya del Pacífico" e inmortalizado con una estatua que descansa sentada en una banca de la plaza Echaurren.
A pesar de haber ganado, los mozuelos fueron ignorados en los pasillos de los estudios en Santiago. Regresaron dos veces con las esperanzas desechas y las manos vacías a su puerto querido. Pero la tercera fue la vencida.

"Nos costó, no nos pescaban, nos decían que todas las horas de grabación estaban ocupadas. Para el argentino Saúl San Martín, entonces director musical de Phillips, nuestra música no era comercial, decía que era una 'porquería' y que el saxo sonaba como una 'vaca'", recuerda Carlos Cifuentes (65), saxofonista que desde 1964 integra el grupo, y que junto al guitarrista José Rivera (66) son hoy los dos únicos sobrevivientes de la formación histórica de la banda.

Si el entonces quinteto porteño logró llegar al disco, se lo debe a la cantante Palmenia Pizarro, quien, tras verlos tan abatidos en los pasillos del sello, les cedió parte de sus horas de estudio para que grabaran su primer sencillo. "Ella intercedió y nunca hemos tenido la posibilidad de agradecerle personalmente. Gracias a su gestión fuimos éxito de ventas en Chile", cuenta Cifuentes.

"El disco single que grabamos con 'Amazonas' y 'Verano sin amor' fue un batatazo no sólo en Valparaíso, sino que en todo Chile, y hasta en Perú, donde fuimos de gira", recuerda quien ha portado el saxo tenor por tantos años.

Así comenzó el recorrido de la banda porteña, que a 50 años de su fundación sigue activa con obstinación a pesar de la desaparición de sus fundadores. Ángelo Macchiavello y Rafael Palacios, cerebro y voz, respectivamente, calzaron la brillante chaqueta azul hasta la muerte. Palacios se marchó en 2007 a los 60 por una septicemia, días antes de partir de gira al norte, y Angelo Macchiavello en 2011, a los 66, por una insuficiencia cardiaca. Pero su inmortal "Ritmo de go go" ya se había grabado en la memoria de Valparaíso, donde sus canciones nunca han dejado de sonar en las radios.

Inmortalizados en el documental de Manuel González, ganador del In-Edit 2008, y revestidos como Patrimonio Cultural Intangible de Valparaíso por la Unesco, estos porteños han sido tercos en mantener la banda vigente. Así fue como tras la partida de Macchiavello, su hijo tomó su puesto. "Me decía tío cuando era niñito, y ahora somos compañeros", dice Cifuentes sobre Angelo hijo. Reemplazar a Palacios fue ardua tarea, pues se necesitaron dos para cubrirlo, un bajista (Wilton Jil) y un cantante (Fernando Chard). Pero las chaquetas azules nunca se colgaron.

Con motivo de este cincuentenario, el grupo comenzó en el Casino de Calama una gira nacional que los tendrá en Valdivia (28 de abril), Iquique (10 de mayo) y Temuco (12 de mayo), para cerrar las celebraciones en el Teatro Municipal de Valparaíso a fines de junio.

¿Cómo lograron llegar a los 50? "Hay que ser un poco loco, pero el amor por la música te hace sentir realizado", dice Carlos Cifuentes.

domingo, abril 22, 2012

Sylvia Soublette escribe sus memorias y lanza su primer CD monográfico


El Mercurio

Se ha dedicado a todos los aspectos de la música: la composición, la interpretación, la dirección y la gestión. A sus 90 años de edad, sigue plenamente vigente, y hace un balance de su carrera: "No he ganado un peso con la música, pero no me importa. Tengo una verdadera vocación de enseñarle a la gente joven".

Romina de la Sotta Donoso

Sylvia Soublette (1922) ha sido una actriz fundamental de la escena musical chilena. Como soprano, está entre las mejores intérpretes de lied de nuestra historia. Como directora, su trabajo con el pionero Conjunto de Música Antigua de la UC, en los años 60 y 70, le dio fama internacional. Como profesora, formó a decenas de intérpretes en el Instituto de Música de Santiago, que ella misma fundó. Como gestora, estrenó en Chile varias óperas de los siglos XVII y XVIII. Pero no sólo se dedicó al rescate del repertorio, sino que también a la creación: sus arreglos han sido interpretados durante décadas por coros nacionales y extranjeros.

En estos días, Soublette está abandonando el departamento que compartía con su marido, Gabriel Valdés, quien falleció hace siete meses. Le da demasiada pena estar ahí. Con él se casó en 1946. "Gabriel tenía una linda voz de barítono y cantaba en un cuarteto con sus dos hermanas y Alfonso Letelier, que era casado con una de ellas. Formamos el Octeto Vocal, e hicimos Poulenc, Debussy y Ravel, puras cosas contemporáneas... (ríe). Hace hartos años que yo no soy nada de contemporánea ya (ríe)".

-Además de ser compositora, se ha dedicado a la interpretación, a la enseñanza y a la gestión. ¿Cree que está al debe en la composición?
"Sí. Le quedé debiendo a la composición. Podía haber compuesto más si hubiera tenido esa vida de mucha paz y tranquilidad que necesita un compositor. Pero he hecho una vida muy activa, e incursioné en muchos aspectos de la música. Mi marido era un político y yo tenía que acompañarlo a sus muchos compromisos".
Además de haber sido ministro de Estado, Gabriel Valdés fue también senador y embajador. Su última destinación fue Roma, entre 2006 y 2008.

"En Roma empecé a escribir de nuevo. En ese período comenzó a componer "Misa Romana", obra para orquesta, coro y solistas que será estrenada este jueves en el IX Encuentro de Música Sacra de la UC, que se realiza en el Campus Oriente UC. En ese concierto también se estrenará su Stabat Mater Dolorosa , y se lanzará el primer disco monográfico de la compositora (ver recuadro).

-¿Cuáles son sus planes futuros?
"Voy a seguir componiendo, si Dios quiere, y estoy escribiendo mis memorias. Parece que va a ser muy largo (ríe). He escrito desde que nací hasta el período en que empiezo a trabajar con Domingo Santa Cruz, después de volver de Francia, donde estudié con Milhaud y Messiaen. Es muy entretenido recordar todo el pasado".

Recuerdos de vida
Su madre era cantante, y su abuela, compositora. Pero lo que más impresionó a Sylvia Soublette en su temprana infancia, fue escuchar obras corales de Bach cuando su padre la llevó a la Iglesia Luterana de Valparaíso. "Eso me impactó", reconoce. "A los 12 años, juntaba a mis primos y hacía pequeños arreglos, les enseñaba las voces y cantábamos. Y este entusiasmo fue creciendo hasta que formé el primer coro que hubo en la Universidad Católica de Valparaíso". Pero a esta viñamarina, que entonces tenía 22 años, no le bastó con un coro femenino: "Le dije al rector que quería formar un coro masculino, y él se rio de mí. '¿Usted cree que la van a respetar?', me dijo. 'Ya lo verá', le respondí. Y se portaron estupendo los chiquillos".

Después se integró al Departamento -hoy Instituto- de Música de la UC, e hizo historia al cofundar con Juana Subercaseaux el Conjunto de Música Antigua de la UC, el segundo de todo el continente. "Los primeros cuatro años estudiamos mucho la interpretación de la época y eso me marcó: las voces que se necesitan para hacer la música, yo diría hasta Mozart, no deben tener un gran vibrato, deben ser frescas y cristalinas".

Por quince años dirigió el conjunto, y gran parte del repertorio eran arreglos que ella misma hacía. Por ejemplo, sus famosos Sonetos sobre textos de Pablo Neruda. "La verdad es que me quedaban bastante bien", asume, y reconoce que "pasaba gato por libre". "Una canción que tuvo un éxito increíble en la gira que hicimos en Estados Unidos, fue 'Anoche estando durmiendo', de la Violeta Parra, con una melodía que ella encontró en Chiloé". Recuerda también cuando actuaron a los pies del Partenón: "Un crítico inglés dijo que había oído la cosa más rara, un grupo chileno en Grecia que cantaba tan bien como los ingleses los madrigales isabelinos (ríe)".

Tras el Golpe, se exilió en Nueva York y luego en Venezuela, donde creó una camerata que existe hasta hoy. Ya de vuelta, fundó la Cantoría San Francisco. "Raúl Salhi, presidente del Banco Español, me dio el dinero para arreglar lo que había sido una sala de actos de los franciscanos en el año de la pera. Pero después cambiaron al superior del Convento San Francisco, que era el padre González, y pusieron otro típico padre, bien estricto, que me dice que me tengo que ir. Y no dejo de encontrarle razón, pues teníamos 50 alumnos que a veces se paseaban frente a las celdas de los padres (ríe)".

-Ahora que está escribiendo sus memorias, ¿hay algo que le hubiera gustado hacer de otra manera?
"Fíjese que me siento muy satisfecha de lo que he hecho en mi vida. Si uno piensa en la parábola de los talentos, siento que he cumplido con lo que Dios me ha dado. He hecho lo posible por trabajar, y he estado en varios aspectos de la música. Fuera de la composición y del canto mío, tengo una verdadera vocación de enseñarle a la gente joven. Eso ha sido, para mí, la mayor satisfacción. No he ganado un peso con la música, pero no me importa nada".

-¿Cuál es su mayor orgullo profesional?
"Desde luego, el trabajo con el Conjunto de Música Antigua, y lo que se hizo en el Instituto de Música de Santiago. También tengo muy buenos recuerdos de conciertos que yo di con lieder y canciones francesas, con mi profesor, Federico Heinlein, al piano".

-Háblenos de su carrera de cantante.
"Mi registro es de soprano, pero nunca tuve una gran voz como para ópera. Sí podía cantar Mozart y lieder . El lied es una música intimista, que le sugiere a uno un estado de ánimo exacto. Yo viví una época muy feliz de la música, en mis tiempos se hacía mucho recital de cantantes, en los que primaba la música romántica de Schubert, Schumann, Brahms y Wolf, y también de los franceses, de Debussy, Ravel y Fauré. Y cuando a uno le gusta mucho eso, cuesta ser operática".

-Son dos formas de entender la voz, ¿no?
"La ópera italiana tiene como fin más importante lo teatral, y la voz también debe ser teatral. No hay nada íntimo, es todo exterior. Antiguamente, la voz era un elemento para dar a conocer la música, pero del siglo XIX al XX comenzó este movimiento posromántico italiano en que la voz pasó a ser el elemento más importante y, por lo tanto, se le empezó a exigir una técnica que impresione. Personalmente, rechazo todo eso".

-¿Cómo ve la evolución de su pluma?
"Es muy divertido, porque toda la primera etapa de mi música es mucho más moderna que hoy. Antes yo estaba en la posición joven de ser vanguardista, y muchas veces escribí cosas que no eran de toda mi persona. Este último tiempo me he dedicado mucho a la composición, pero he tratado de ser lo más franca posible, y no pensar si estoy o no a tono. Al llegar a la madurez me doy cuenta de que soy una persona de mucha vida interior y espíritu, y además soy creyente. En este momento la música religiosa me sale muy fácil".

-¿Qué rol ha jugado su familia en su carrera?
"Mi familia es tremendamente unida, mis hijos son estupendos, y toda la vida han celebrado lo que yo hago. Mi marido fue excelente, porque me dejó toda la libertad para que yo pudiera hacer lo que quería, y mi hijo Max (Maximiano Valdés) también ha sido un motivo de gran satisfacción y orgullo".

Becerro de oro
"He sido una persona muy luchadora, he pasado por todas las dificultades y he salido adelante. Trabajé 20 años en el Instituto de Música de Santiago, no tenía plata, pero me ayudaba mucha gente, por ejemplo Ricardo Claro, y la Fundación Andes. Muchas veces yo no sabía con qué iba a pagar los sueldos de los profesores al mes siguiente. Todo fue con mucho sacrificio y con mucho susto", dice Soublette, quien recuperó y estrenó en Chile varias óperas olvidadas: "Dafne" de Antonio Caldara (1999), "Dido y Eneas" de Purcell (2000), "El hijo pródigo" de Debussy (2002), "L'incoronazione di Poppea" de Monteverdi (2004), "El triunfo del honor" de Scarlatti (2009), "Il filosofo di campagna" de Galupi (2010).

-¿Qué la motivó a montar estas óperas?
"Como en Chile tenemos el Municipal solamente que hace ópera, donde vienen siempre cantantes internacionales de mucho calibre, son muy raras las ocasiones en que los roles principales están hechos por un chileno, y eso impide la formación de nuestros cantantes. Por eso, cuando volví de Roma quise crear un elenco de ópera con gente joven, y formarlos para que después accedieran al Municipal. No tuve ningún éxito, los empresarios no me respondieron. Los únicos que me han respondido siempre son Gonzalo García, de la Papelera, y Mauricio Larraín, del Banco Santander. Hasta el año pasado me ayudaban. Este año, ya desistí. No porque no tenga energía, a pesar de mis años. Sencillamente encuentro que no vale la pena, porque en este momento todo lo que se hace en materia de música es para deseducar. Lo que le gusta a la gran mayoría de la gente ni siquiera es música verdadera".

-Parece que usted ha tenido que pedir muchos favores para hacer música.
"Claro. Muchos. He tenido que pedir ayuda económica, porque a pesar de que hay gente que cree que uno es millonaria, eso es mentira (ríe). Mucha gente me ayudó, al principio. Pero este país va por un camino que a mí no me gusta nada, el camino de la adoración del becerro de oro. Y cuando uno hace todo por dinero, y todo lo compra, empieza a desvirtuarse el arte. Ahora hay gente que no canta, sino que habla, es decir, canta en un solo tono. Hoy día no se oye una mínima forma en las canciones, estas no tienen pies ni cabeza, ni melodía aceptable, ni siquiera audible. Yo sé que soy bien crítica, pero así es la cosa".

 El CD se lanzará con un concierto gratuito en el Campus Oriente UC
Aunque sí hay registros de su trabajo como directora y de sus arreglos, no existía ningún CD monográfico. Tras ganar un Fondo de la Música, Sylvia Soublette trabajó todo un año con el director Víctor Alarcón, el Coro de Estudiantes UC y los solistas Jeanette Pérez, María Teresa Domínguez e Isaac Verdugo, más la Orquesta Marga Marga, para grabar este disco.

En "Sylvia Soublette: Compositora chilena" se incluyen su pequeña Suite para violín y piano, los Sonetos "En los bosques", "Sabrás que te amo" y "Dos amantes dichosos", tres madrigales, y su Misa Romana. El CD se lanzará este jueves, a las 19:30 horas en el Templo Mayor del Campus Oriente UC. En el concierto, gratuito, los mismos intérpretes ofrecerán dos estrenos mundiales de Soublette: su Stabat Mater Dolorosa y su "Misa Romana", y estará disponible el CD.

Respecto de la "Misa Romana", obra para cuerdas, vientos y percusión, más coro y solistas, Alarcón comenta que "es muy dramática. Mezcla la tradición modal de la música antigua con una armonía más moderna basada en disonancias diatónicas y cromáticas. La pluma de melodías de Sylvia, como siempre, es de mucho vuelo".

Conjunto de Música Antigua de la UC: Florencia Pierret, Renate Mattic, Walter Olivares, Mirka Stratigopoulou, René Covarrubias y Óscar Ohlsen. De pie: Juan José Letelier, EmilioRojas, Carmen Luisa Letelier, Bernadette de Saint Luc y Sylvia Soublette. No está presente en la fotografía Juana Subercaseaux, cofundadora del grupo.

Hacia la reconstrucción de la música decimonónica chilena

El Mercurio

Archivo Andrés Bello recupera cuantioso acopio de partituras.Zamacuecas, cuplés, valses, tangos e himnos políticos abundan entre 700 piezas que están siendo restauradas y digitalizadas en este centro. "Se refuta la idea de que en el siglo XIX no había compositores", dicen allí.  

IÑIGO DÍAZ

La historia cuenta que los técnicos de la imprenta, incluido el compositor José Zapiola, se amanecieron en el trabajo de armado de tipografía para que la partitura del "Himno marcial del triunfo de Yungai", conocido después como el "Himno de Yungay", estuviera lista. Al día siguiente se efectuaría una fiesta conmemorativa, convocada por el gobierno de José Joaquín Prieto, para festejar la victoria sobre la Confederación Perú-Boliviana. Y esa noche, junto al piano del salón, se cantó el famoso himno dedicado al ministro de Relaciones Exteriores y Hacienda, Joaquín Tocornal.

Ese original de 1839 se encuentra hoy entre los tesoros musicales del siglo XIX que un grupo de expertos, encabezados por la licenciada en música Fernanda Vera, está rescatando del olvido. Es parte del proyecto "Puesta en valor, catalogación y difusión de la colección de partituras del Archivo Central Andrés Bello AB de la Universidad de Chile".

Así de largo es su título, pero más extenso e intenso es el trabajo "arqueológico" que se está realizando en los laboratorios de calle Arturo Prat 23 con un abundante cuerpo de partituras decimonónicas custodiado por este archivo. Provienen del material reunido durante décadas por los bibliófilos Domingo Edwards Matte, Eugenio Pereira Salas y José Zamudio. Son unas 700 partituras.

"Siempre se ha dicho que durante el siglo XIX no hubo música ni compositores. Esa creencia está siendo refutada ahora", señala Fernanda Vera. "De aquí a un par de años se van a conocer muchas cosas con respecto a este período", asegura. Eso, porque no sólo es el archivo de la U. de Chile el que avanza en la organización del material. También se están catalogando partituras, sacras y profanas, en el Seminario Pontificio Mayor, a cargo del licenciado en música José Contreras, y en la Recoleta Dominica, con el musicólogo Víctor Rondón.

"El mérito de nuestra colección es que recupera la música escrita para el salón señorial. La organología es para piano y canto. Son piezas publicadas por casas editoras litográficas como Inghirami & Brandt, Cadot y Eustaquio Guzmán, siempre con portadas muy diseñadas y casi siempre con dedicatorias grandilocuentes", cuenta Vera. El vals "Mil flores", de Arturo Hügel, dedicado a la distinguida señorita Christine Mougnoud, o la polka militar "Los clarines de Maipú", de Juan Krause, a Erasmo Escala.

Es un aspecto que también sorprende a los investigadores. Entre los ritmos populares de salón, considerados "música para disfrutar" -zamacuecas, refalosas, cuplés, pasodobles, valses, tangos, cuadrillas y habaneras-, aparece gran cantidad de himnos y canciones de proselitismo político: "Himno a los vencedores del Maipo", "El monitor peruano" y "Al mártir de la democracia", dedicada a la madre de José Manuel Balmaceda.

"Se trata de música de larga data, por lo tanto sus derechos de autoría cesaron. Eso nos permitirá distribuir gratuitamente las partituras, que serán digitalizadas y podrán descargarse desde nuestro sitio en internet, con una detallada ficha bibliográfica patrimonial", dice Alejandra Araya, directora del archivo. Fernanda Vera concluye: "Queremos que se vuelva a tocar y a escuchar la música chilena del siglo XIX, que estuvo perdida por tanto tiempo".

 Tesoros desconocidos y grandes descubrimientos
Debido al éxito del "Himno de Yungay" de 1839, muchas casas editoras siguieron publicando la canción. Al menos diez ediciones más están en el archivo universitario. No es la única joya allí. También se encuentran la primera partitura del "Himno patrio de la República de Chile", editado en Londres por solicitud del ministro plenipotenciario Mariano Egaña. "Le encargó a Ramón Carnicer, un compositor español, un himno que se acercara a la marcialidad europea. No eligió a un chileno", cuenta Fernanda Vera.

Los investigadores descubrieron además la primera zamacueca publicada en Chile: "Zamacueca", de Federico Guzmán, hijo del editor litográfico Eustaquio Guzmán, un argentino que se instaló en Chile y formó una gran familia de músicos.

"De hecho, su hija Adelaida compuso muchas piezas, lo que también viene a rebatir la idea de que las mujeres no escribían. Encontramos a muchas mujeres compositoras. Y también niños, como Federico Chessi de Ugarte, que a los doce años escribió canciones como 'La mariposa' y 'La opositora'. Tenían un valor evidente, de lo contrario no hubieran sido publicadas por Inghirami & Brandt", dice.

Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile: Dos directores, dos orquestas y el futuro de centenares de niños músicos


José Luis Domínguez

El Mercurio

José Luis Domínguez y Felipe Hidalgo conducen la Sinfónica Nacional Juvenil y la Estudiantil Metropolitana, respectivamente. Es decir, a los mejores jóvenes instrumentistas del país. Aquí evalúan el progreso y los mayores desafíos de estos niños, y revelan el lado más humano de un proyecto que puede cambiar la sociedad.  

Romina de la Sotta Donoso

"La entrega de la Juvenil es incomparable"
Antes de convertirse en titular de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil (OSNJ) en 2005, José Luis Domínguez (1971) fue director asistente en la época de Fernando Rosas. "Su objetivo más importante era poner a la Juvenil en el lugar que merece. Antes no tenía ni temporada", recuerda. "Este año, nuestro mayor desafío es que actuaremos en mayo en el Teatro Municipal con el Ballet de Santiago, en un hueso duro de roer: 'La fierecilla domada'. Es un gran logro para los jóvenes".

La OSNJ ha actuado en escenarios como el Teatro del Lago de Frutillar y la Quinta Vergara, con más de 13 mil asistentes; y algunos de sus instrumentistas ya actúan como extras de la Filarmónica.

Además, la orquesta tiene una temporada anual en el Teatro Escuela de Carabineros, siempre a las 19:30 horas y gratis. En su primer concierto, este miércoles, interpretarán valses de Strauss y Tchaikovsky, más oberturas de óperas de Rossini. Repertorio que retomarán en agosto, en una gala lírica donde acompañarán a solistas vocales en selecciones de Donizetti, Puccini y Verdi.

También hay novedades programáticas. En julio ofrecerán la Sinfonía N° 8 de Dvorak y la Petite Suite de Debussy; y en septiembre, obras de Moncayo, Ginastera y Beethoven, además de Saint-Saens. "Por primera vez abordaremos repertorio francés. Ya es el momento de empezar con este idioma orquestal, que es nuevo para los jóvenes. En el Concierto para cello de Saint-Sans será solista Nicolás Benavides, quien se ha ganado esta oportunidad", asegura Domínguez.

En noviembre, en tanto, presentarán la Sinfonía N° 1, "Titán" de Mahler. "Los jóvenes ya pueden hacer una interpretación trascendente, después de haber hecho la Quinta de Mahler, el año pasado. Mientras más difícil la obra, más se entusiasman ellos", dice Domínguez, y revela la mayor dificultad que enfrenta en su trabajo: "La gran mayoría de los jóvenes chilenos tiene un problema de formación musical bastante serio, es una carencia que viene desde el colegio. Nuestros músicos, que tienen entre 18 y 24 años, nunca habían tenido ramos teóricos".

Sin embargo, dice que vale la pena: "La entrega de esta orquesta es incomparable, y algunos casos individuales son fantásticos, los ves crecer y sobrepasar los niveles nacionales, y sabes que los has ayudado en el proceso. Lo otro gratificante es enseñarles la importancia de la disciplina. Se demoran, pero cuando lo entienden pasa algo casi místico, como de Kung Fu".

EN INTERNET
www.orquestajuvenilchile.com

"Estos chicos se transforman en pequeños líderes"
Felipe Hidalgo (1972) asumió en 2004 como director titular de la Orquesta Sinfónica Estudiantil Metropolitana (OSEM). "Ha sido un aprendizaje continuo. Empezamos con arreglos para orquestas juveniles y luego nos fuimos ampliando, hasta llegar a 'Los Preludios' de Liszt y el poema sinfónico 'El Moldava', de Smetana", cuenta, y anuncia que "este año tocaremos por primera vez una sinfonía". En octubre, en el Teatro Escuela de Carabineros, presentarán la Sinfonía N°9, "Desde el Nuevo Mundo", de Dvorak.

Los niños de la OSEM, de entre 14 y 18 años de edad, ya están trabajando en eso. "En Europa los chicos de esta misma edad tocan un repertorio más difícil, pero nuestra realidad educativa es muy distinta. Debemos tener nuestras propias metas", asegura Hidalgo, y explica por qué en junio ofrecerán un programa dedicado a Tchaikovsky: "La música románica resulta mucho más cercana a la experiencia musical, las emociones y la técnica que manejan los chicos".

El diciembre abordarán "El mar de Trempulcahue", de Berchenko, y "Danza Fantástica", de Soro, más "Adiós Nonino", de Piazzolla. "La combinación de cosas clásicas y populares le gusta mucho al público y explica las 13 mil personas que hemos contado en la Quinta Vergara", confidencia el director, y cuenta con orgullo que "estos chicos son escolares, y desde hace cuatro años la Fundación Beethoven nos invita a los Conciertos de Verano, donde sólo hay orquestas profesionales".

Además, aclara que la mayor dificultad que enfrenta es la continuidad. "Reunir a los chicos para ensayar es una ecuación compleja, entre sus responsabilidades escolares y las distancias, que muchas veces son largas, porque varios son de lugares como Peñaflor o Curacaví". Para Hidalgo, son fundamentales los subsidios de transporte y alimentación: "Antes, cuando los niños andaban de capa caída, era porque ni siquiera habían tomado desayuno".

Lo más gratificante -dice- es que "estos chicos se transforman en pequeños líderes. La mayoría de ellos vive en poblaciones y sectores rurales, y conviven con ocho o doce personas en su casa. Pero cuando empiezan a tocar, sus estudios toman otro sentido y sus vidas cambian".

El mejor ejemplo lo conoció en una orquesta que se está creando en el Sename de San Bernardo. "Uno de los chiquillos que tenían la peor conducta se transformó en un 100%, y ahora azuza a los demás a estudiar y a que se aparten de los líos".

Su nombre es Alfredo José Fuentes



La Tercera


Su madre muere a tres días de la entrevista, pero él no cancela. Dice que se lo esperaba, que ya tiene 64 años y puede hablar de todo. De su padre que murió cuando él era niño, del padrastro que golpeaba a su mamá, de la rabia por ser tildado de facho y mala influencia por hacer gritar a las calcetineras. De esa vida a dos bandas, donde el hombre nacido Alfredo Fuentes fue opacado por el "Pollo".

por Mauricio Jürgensen


"Los domingos por la tarde me daban pena. Las campanas que aún suenan de algunas iglesias me ponían triste. Quizás ahí hacía el resumen de que la cosa no andaba bien. Mi viejo murió a los 48, cuando yo tenía ocho. Murió de cáncer al páncreas. Era dentista y la verdad es que tengo los mejores recuerdos de él.  Fue una infancia feliz, al menos así la recuerdo, pero complicada en la parte económica. Una vez tuvimos que arrancar de una residencial, porque no había plata para pagar y nos fuimos de noche, empujando el Ford 41 de mi viejo, para que no se escuchara el motor y no nos pillaran.

Mi papá ganaba plata, pero siempre andaba corto. Le decían 'El 'Loco Fuentes'. Se llamaba Alfredo, igual que yo. Atendía a mucha gente gratis, sobre todo a los empleados de los corrales y a gente de la hípica, porque le gustaban los caballos y se gastaba la plata en las carreras. Peleaba mucho con mi mamá por eso. No era un gallo que se preocupaba por el futuro y pasamos muchas apreturas por eso.  No pasaba mucho en la casa, pero a mí sí me sacaba con sus amigos. Tanto así, que había peleas con mi madre, porque me quedaba hasta las dos de la mañana con sus amigos. Le encantaba andar con su 'Guatita', así me decía.

Me acuerdo perfectamente del día en que se murió. Fue un día de lluvia y hubo un funeral muy bonito. Fueron los Bomberos, mis compañeros de colegio. Harta gente. Me acuerdo de haber llorado harto. Fue muy fuerte, porque él era muy cariñoso conmigo. Recuerdo una anécdota triste, que después deduje con el tiempo. Cuando él dormía siesta, yo me subía arriba, le agarraba la corbata y jugaba al caballito. De repente, agarró mis puños, se los puso en los ojos y se me humedecieron. Yo no entendí en ese momento, pero debe haber estado llorando y pensando 'puta, no voy a ver más a este cabro'. Lo debe haber pasado muy mal el pobre, pero se fue rápido. Me hizo mucha falta y siempre pensé que le hubiera gustado verme cantar.

Eramos tres hermanos y quedamos dos. La Wilma, la mayor, murió hace dos años. Tenía 75. Mi hermano Iván, también es mayor y ahora está muy delicado de salud. Tuvo varios derrames que lo tienen sin caminar. Mi hermano me acompañó en mis primeros pasos como cantante. Mi mamá lo puso de chaperón, a pesar de que yo tenía 18 años, pero te hablo hace 45 años. Viajamos juntos a Puerto Rico, Perú, Ecuador y este hueón tenía una pinta increíble. Yo le decía, 'oye, déjame bajar a mí primero que no me vai a dejar ni una mina si salís tú antes'. Verlo en las condiciones en que está ahora ha sido muy doloroso y me hace pensar que el tiempo pasa y todos vamos para allá".

Preparándose "para tony"

"Un año después de que murió mi papá, mi madre se casó con otro hombre. Era un empresario de la construcción. El no tenía hijos y quería que yo fuera veterinario, porque él tenía chanchos y seguro quería que se los cuidara. Tenía una personalidad muy distinta a mi papá. Era bueno pa'l trago, medio huaso, muy severo. No era un tipo malo, pero no hacía las cosas bien. Se llamaba Telésforo Ojeda y le decían 'Tefo'. Cuando se casó con mi mamá, nos fuimos a vivir al 14 de Gran Avenida. Yo era un cabro chico y no me llevaba bien con él. Me acuerdo que decía en la mesa: "¿Y éste, por qué no estudia y trabaja conmigo?". Y cuando empecé a cantar, me decía que me preparaba para 'tony' y que esa era 'una profesión de maracos'.

 'Tefo' era un tipo muy celoso de mí, de las atenciones de mi mamá. Nunca me golpeó, pero sí a mi madre. Y lo enfrenté a los 10 u 11 años. Peleaban mucho, pero una noche sentí una discusión y un cachetazo. Me levanté en calzoncillos y me paré frente a él y le empecé a tirar combos. Me puso la mano en la frente y no me hizo nada. Me calmó y me dijo 'usted no tiene la culpa'. Siempre sentí que peleaban por culpa mía. El se molestaba, porque sentía que me protegían mucho. Mi mamá me tenía que regalonear cuando él no estaba. Y cuando llegaba a la casa, mi vieja ni me pescaba.

 Finalmente, me tuve que ir de la casa por recomendación médica. Me empezaron a pasar cosas raras, empecé a somatizar, lloraba mucho. Me acuerdo que miraba por el visillo y cuando llegaba su camioneta me dolía la guata. Me puse depresivo. Un día me vio un doctor porque tenía una pierna tiesa, no la podía estirar, y él le dijo a mi mamá: 'Hay que separarlo de este caballero'. Ahí me fui donde unas tías y lo pasé espectacular. Olor a marraqueta con mantequilla en la mañana, nos íbamos juntos con mis primos al colegio. Encontré el ambiente familiar que no tuve en mi propia familia. Fue fuerte, pero nunca culpé a mi madre. Creo que aguantó todo por mí. Para que yo tuviera las cosas que, quizás ella sola, no hubiera podido darme".

De "Chico" a "Pollo"

"Fue mi hermana la que cachó que yo cantaba. Yo me ponía a cantar solo cuando ella escuchaba la radio. Le pedía que prendiera "el lalá", que era como yo le decía a la radio. Tenía cuatro o cinco años y ella, 12 años mayor, era fanática de Frank Sinatra, Dean Martin y Lucho Gatica. La primera presentación en público fue en los Padres Franceses. Un aula espectacular en la Alameda. Yo tenía 17 y era súper corto de genio. Gustavo Arriagada, un profe del colegio, mando una canción a este concurso. Se llamaba Enamorado de ti. Mi mamá no fue a verme, no me inflaba con la cosa del canto. Cantaban de todos los colegios particulares. Como 50 cabros. Yo, bien tímido, me senté hasta que me llamaron. Salí a cantar y sentí 'esto es lo mío'. No tuve ningún susto. Fue como si hubiera estado escrito. Canté y hubo un silencio, primero, y después un aplauso cerrado. Ganamos y me felicitaron. Después, me fui a pata para la casa. Solo.

"El 'Moncho' Silva me puso 'Pollo'. El  era  del  San  Pedro  Nolasco.  Estos  cabros  tenían un grupo folclórico -Los del Sendero- y necesitaban un cantante. Alguien les pasó el dato que en el Alonso de Ercilla había un cabro que cantaba bien. El 'chico Fuentes', porque así me decían. Me invitaron a tocar con ellos,  grabamos Cura de mi pueblo y fue un impacto. Ahí empezaron a llamarme de los sellos. Un día llegué a ensayar y estaba lloviendo. Recién me había cortado el pelo y tuve que caminar como 10 cuadras. 'Moncho' abrió la puerta y dice 'parecís un pollo'. Nunca dejaron de llamarme así.

Yo fui el primer artista en Chile que cobró un millón de pesos por cantar y en poco tiempo me los ganaba diariamente. Dos meses después de grabar mi primer single, me fui a un departamento en Avenida Santa María. Ahí, mi padrastro, empezó a contarle a todo el mundo que a ese cabro lo había criado él.

El 66 me compré un Opel 65, con capota, azulito. Puta, rico el auto. Al poco tiempo, vino el Chevy 77 y después el Ford Falcon 70. A los 22, me compré una casa en Las Condes, y en 1971 me casé. Duré 28 años casado y fui feliz. No me arrepiento de muchas cosas, pero sí de haber hecho daño a gente que quise. Mi separación fue el momento más duro de mi vida. Fue a principios del año 2000. Me fui de la casa a un departamento solo y muchas noches estacionaba en mi antigua casa y esperaba que se apagaran las luces. Yo fui responsable, nadie me puso una pistola en la cabeza. Sentí que tenía que hacerlo, que mi cabeza y mi corazón estaban en otro lado. Ahora estoy solo, pero me gustaría encontrar el amor de nuevo.

Siempre fui muy tranquilo, muy ordenado. Probé la yerba, por ejemplo, pero no me gustó. La cocaína la probé viejo. En Arica, con 42 años. Se me aceleró la cuchara y nunca más.  Sí, me tomaba un traguito, de repente, y anduve con hartas minas. En cada ciudad, me metía con una comadre. Se acercaban solas, podías elegir tranquilamente. También salíamos con chiquillas de clubes nocturnos. Con todo respeto, es lo mismo que pasa hoy. La diferencia es que esas chiquillas no salían en la tele.

Me sacaba la cresta eso sí. Hacíamos giras de Santiago a Puerto Montt y de Santiago a Arica. Dos meses arriba de un bus. Sin prueba de sonido, la misma banda que tocaba para todos. Era otra cosa.

Era el hombre más feliz de la tierra cuando partí en la música. Lo pasaba bien, ganaba plata. Por ese lado, ningún problema. Pero alguna gente empezó a decir cosas que no correspondían. En los diarios de la época, y tomando en cuenta el ambiente politizado que había, me empiezan a tildar de facho, de ese cabro que hace gritar a las minas con Te perdí y que no canta cosas más comprometidas. Ellos sentían que gallos como yo no tenían que existir. Me agarraron a mí, un cabro chico, como el ejemplo de la juventud tontona.

Me dio mucha rabia y me duró años. Una vez, estaba en una esquina y unos cabros arriba de un camión de la Brigada Ramona Parra me empezaron a echar chuchadas. Como si les molestara mi presencia. Les levanté el dedo y me siguieron como 10 cuadras. Pero, para que veas cómo son las cosas, también conocí a Víctor Jara. Eso debe haber sido en 1969. Yo estaba sentado en el Café Jamaica y se acercó él. Me dice que le gustaba mucho lo que yo hacía. Se quedó un rato conversando, me preguntó por las fans y los llenos en el Caupolicán. Para que veas. Muchos de los que se sentían representados por él, me hacían bolsa, pero él fue respetuoso y cercano.

Quizás por todo eso nunca me metí en política, aunque tenía mis gustos. Estuve en contra de la Unidad Popular y celebré el golpe. Lo reconozco. Y en los tiempos de Pinochet, es cierto que fui a Chacarillas en 1977 a recibir un premio. Pero fui, me dieron el premio y me vine para la casa y no me quedé haciendo lobby como otros. Mira: yo no me hice el hueón y créeme que si hubiera podido ayudar a que no detuvieran a alguien o que se lo echara lo hubiera hecho feliz. Simplemente, seguí trabajando y haciendo lo mío. Pero siempre he estado en todos lados. He cantado para Lavín, pero también para el PC o el PPD. Tengo mis convicciones, pero lo mío es cantar. Voté por Lavín, MEO y Frei y me han llamado para ser alcalde y diputado. De la UDI y la DC. Ahora tuve que decidir si aceptaba ir como concejal por una comuna grande de Santiago, pero decidí no hacerlo. Tengo 64 años y aún puedo cantar. Eso es lo mío.

 Conocí a Pinochet. Fue en el Casino de Viña, cuando yo animaba allá. Debe haber sido el 77. Me llamaron, porque me dijeron que quería conocerme. Llegó y me saludó. Me echó un par de tallas por lo de 'Pollo'. Lo encontré como campechano. Bueno para la talla".

Pollo versus Alfredo

"El verdadero conflicto en mi vida aparece cuando nace el 'Pollo Fuentes'. Imagínate: de la noche a la mañana grabai un disco, en abril del '66, y en octubre erís conocido en todo el país. No podía salir a la calle, andaba con amigos como guardaespaldas, sólo no podía. Si salía al centro quedaba la cagada. Discoteques, yo no conocí. Al cine, tenía que esperar que apagaran las luces para entrar.

 Aún me pasa que hablo en tercera persona del 'Pollo Fuentes', como si fuera otra persona. Algo muy raro, pero que tiene que ver con cierta inseguridad y con miedos que arrastro desde chico. Lo del 'Pollo' me ha servido, por la cantidad enorme de cariño que he recibido. Pero, por otro lado, también me he ido cansando de la imagen del 'Pollito' buena onda, inofensivo, que no se quema nunca y que anda siempre de buena.

Siento que ese 'Pollito' ocultó mi lado más chascón. Siempre el deber ser, como un viejo chico. Quizás por eso a veces exploto y queda la cagada. A estas alturas de mi vida siento que ha salido más el Alfredo Fuentes. Que ya se ha empatado con el 'Pollo'. Puedo decir que no, y explotar y salir a la calle sin tener que esconderme. Sigo siendo culposo, pero ahora puedo hablar de mi vida con más franqueza. No tengo nada que perder y ya vengo de vuelta. Este es el 'Pollito' con 64 años y harto camino recorrido. Ahora, así soy yo".



sábado, abril 21, 2012

Músicos históricos de Lucybell fijan gira y show en el Caupolicán


La Tercera

Los seis miembros que han pasado por el grupo tocarán el 23 de junio y no descartan un retorno permanente.

por Claudio Vergara


Simbolismos. Para Pablo Rodríguez, mánager histórico de Lucybell, no es casualidad que el último logo de la banda sea un hexágono. “Tiene seis lados y los integrantes que han pasado por este grupo son seis, por lo que retrata algo así como que todos en esta etapa más adulta van a estar juntos”, establece el representante ante el proyecto más ambicioso e inmediato de sus crías artísticas: celebrar durante esta temporada sus 21 años de carrera con un concierto estelar y una gira con todos los miembros que han rotado por su historia.

Un abrazo definitivo que empezó a tomar forma en 2011, cuando dos de sus fundadores, el baterista Francisco González y el bajista Marcelo Muñoz -ambos retirados en distintas etapas del conjunto-, se sumaron a los dos shows que ofreció el actual elenco en el Teatro Oriente, liderado por Claudio Valenzuela, Eduardo Caces y “Cote” Foncea.

En el puzzle sólo faltó el tecladista Gabriel Vigliensoni, también mentor original de Lucybell y responsable del sonido más sintético de sus primeros años, quien no pudo viajar debido a que hoy cursa un doctorado en Canadá. Ahora, el músico dio el sí y completará el elenco de seis nombres, que tiene dos instancias fijas para su reencuentro: el próximo sábado 23 junio, en el Teatro Caupolicán, y una extensa gira nacional que empezará a fines de ese mes y que, por estos días, cierra fechas en ambas mitades del territorio.

“En lo personal, siento que con el paso de los años se han alivianado muchas cosas”, asegura el cantante Claudio Valenzuela. Luego profundiza: “Te vas distanciando de mucha gente, pero también me parece muy mágico retomar amistades tan gigantes y con las que hiciste muy buenas canciones. Acá son las tres vidas del grupo en un solo show”.

Y, desde hace al menos dos meses, los preparativos de la presentación se han ajustado en reuniones virtuales sincronizadas, a través del teléfono y Skype. “Hoy hay un espíritu nuevo. Estamos más grandes y pragmáticos, y eso me ha dado la confianza para convertirme nuevamente en un Lucybell. Se han retomado muchos nexos que estuvieron cortados. A partir de eso, hemos llegado a una elección de 28 temas representativos de toda nuestra existencia, a los que también les intentaremos dar un barniz moderno”, relata Francisco González, en una tarea encomendada a Vigliensoni: como experto en soportes, se ha sumergido en investigaciones para descifrar cuáles son los temas de la banda más descargados o escuchados.

Eso sí, los integrantes aún no definen cómo será la dinámica de sus conciertos. Valenzuela adelanta: “Lo lógico sería algo cronológico, pero quizás apostaremos por algo distinto. Ir mezclando integrantes y etapas. Obviamente habrá un momento con todos arriba”.

Ante el desafío, hay una pregunta que salta lógica: ¿Se trata de una reunión permanente o sólo la celebración de algo puntual? Ahí, las opiniones lucen matices. Francisco González asegura: “Para mí está bien que tenga un punto de partida y otro de término. Todos estamos involucrados en otros proyectos, aunque nunca se sabe”. A cambio, Valenzuela remata: “Todas las puertas están abiertas y veremos qué pasa. A lo mejor se dan temas nuevos y nos lanzamos a una nueva etapa. Iremos de a poco”.



Sol y Lluvia, Inti Illimani y Quilapayún editarán discos a precio popular

Radio Pinamarfm


Por primera vez bajo sello Master Media, las bandas Sol y Lluvia e Inti-Illimani editan discos para ser parte de la colección “La Canción Popular” que estará a la venta todos los jueves desde el 26 de abril por primera vez y de forma única a $1990. Un imperdible para tener el más grande repertorio de estas y otras bandas de todos los tiempos.-

La colección “La Canción Popular” trae de vuelta a Sol y Lluvia e Inti-Illimani, dos emblemáticas bandas que hoy forman parte del sello Master Media y que serán editadas en todos los kioscos del país a un precio popular y al alcance de todos a $1.990.

Sol y Lluvia presenta “Sol y Lluvia 30 años”, registro del concierto realizado en el Velódromo del Estadio Nacional para celebrar sus 30 años de trayectoria. Además, el disco incluye el tema inédito “Algo sobre las tribus urbanas” que fue un regalo para quienes estuvieron presentes durante el concierto.

El disco trae los grandes e inolvidables clásicos de Sol y Lluvia con arreglos nuevos de bronce y guitarra eléctrica como “El Emperador”, “Gorrión de Amor”, “Adiós General”, entre otros himnos. Este disco verá la luz el próximo jueves 26 de abril.

Por su parte, Inti-Illimani, reedita su disco “Pequeño Mundo”, un trabajo editado de forma independiente en 2006 y que hoy vuelve en formato económico en todos los kioscos. Canciones como “La flor de la Chamiza”, “La prisionera” y “Rondombe”, son algunas de las presentes en este disco que saldrá a la venta el jueves 3 de mayo, disco imperdible para los amantes de esta banda nacional.

Completan la colección Quilapayún y “15 grandes éxitos”, que incluye canciones como “El pueblo unido”, “La muralla”, “Melembre” y otras más. El disco estará a la venta el próximo jueves 10 de mayo.

Cierra la colección “Varios intérpretes” que incluye canciones de Patricio Manns, Schwenke y Nilo, Santiago del Nuevo Extremo y Ángel Parra. Estará disponible  el jueves 17 de mayo.

La colección estará disponible en todos los kioscos del país a solo $1.990 cada uno.

No sólo de Fondart vive la cultura


El Mercurio


Un nuevo modelo de gestión para proyectos independientes se está instalando en Chile. Involucra a personas con nombre y apellido, que pueden donar cinco mil pesos o un millón. Pero esto no es caridad: "Siempre hay una retribución", dicen los gestores de proyectos exitosos.

IÑIGO DÍAZ

Tras 20 años de vigencia, artistas y gestores se han acostumbrado a esperar las convocatorias de los Fondos de Cultura -los antiguos Fondart- para financiar sus iniciativas. Y aunque resulte paradójico, el peor día del año para el arte y la cultura es cuando se entregan esos resultados. "Esa noche, los bares están llenos de artistas despotricando porque su proyecto no obtuvo financiamiento", asegura una fotógrafa. Ella misma ha estado en esa situación.

"El Fondart es ineficiente y obsoleto. Y por otro lado, las empresas que donan dinero ven estos proyectos como una forma más de publicidad. Es claro que no son las únicas opciones", señala el compositor Sebastián Jatz.

Él es uno de los responsables de proyectos como "Musicircus" (2008), que reunió a 190 músicos tocando al mismo tiempo en el Centro de Extensión UC; y "Vexations" (2011), que interpretó una breve obra de Satie durante 28 horas continuadas en el Museo de Bellas Artes.

"Vexations" fue un prototipo de lo que hoy se está conociendo como "financiamiento colectivo", crowdfunding , según la idea original instalada en Estados Unidos. "Se hizo con el aporte de cinco personas conocidas, pero por primera vez estamos probando el modelo formal", dice Jatz.
Insólita partida

Su nuevo proyecto es "Reunion", la reposición de un experimento de John Cage, que se realizará a mediados de año: una partida de ajedrez sobre un tablero intervenido con dispositivos electrónicos y fotosensibles, que permitía generar música azarosamente según los movimientos de las piezas. La jugaron en Toronto, ese año, el propio Cage frente al artista visual Marcel Duchamp.

En el sitio Arsomnis.com, la plataforma que gestiona "Reunion", se puede participar del financiamiento colectivo según las categorías establecidas. "Son aportes variables en seis niveles, que van desde 'peón' ($5 mil) a 'rey' a ($500 mil). El proyecto tiene un costo medio de $4 millones 600 mil. Una persona ya puso un millón. Ése fue un verdadero mecenas", dice Jatz.

La experiencia del colectivismo se ha democratizado a partir del sitio estadounidense KickStarter.com, que reúne proyectos artísticos y culturales, pero también tecnológicos, científicos, sociales y creativos. La idea en español se replicó en el sitio mexicano Idea.me, que en Chile se conoce recién desde diciembre pasado. Allí aparecen una serie de proyectos nacionales, algunos con categoría de "exitosos", según el mecanismo.
Cada proyecto debe desglosar los montos que propone para donación y detallar sus tarifas, y cuenta con un plazo fijo para alcanzar la meta. Si no la consigue, tiene que devolver el dinero a los donantes. "Es un mecanismo de seguridad", explica la artista visual Claudia González, una de las impulsoras de "Chimbalab" en Idea.me.

Números a favor
En esa plataforma se destacan más proyectos chilenos que alcanzaron las metas. Uno es "Bus ConCiencia", laboratorio móvil que llevará talleres de experimentos transformadores a las escuelas rurales de Chile, liderado por las fundaciones Ecoscience y Ciencia para la Vida, con US$ 8.646. Otro es "Manga Corta", una plataforma de diseñadores de poleras que consiguió US$ 4.000; y otro es el webcomic "The Gift", que con los US$ 1.512 que reunió se transformará en un cortometraje animado, hecho a mano alzada por Miniestudio.

"Postulamos a los Fondos de Cultura en 2010 para iniciar la revista digital de arte 'Artishock'. Confiados de los resultados, en 2011 volvimos a postular. Pero fuimos rechazados. Eso nos obligó a replantear el modelo y llegamos al financiamiento colectivo. Yo lo veo como una oportunidad", dice la editora de "Artishock", Alejandra Villasmil.

La revista tiene 30 colaboradores y se actualiza diariamente. "Quizás el arte no es atractivo para un inversionista, pero hay muchísima gente que opina que proyectos así deben existir. Este modelo nuevo apela a la filantropía y a la persona natural", agrega. En su sitio Artishock.cl se detallan los rangos de donaciones y las retribuciones. "Esto no es caridad. Cada donante recibe algo relacionado con el proyecto a cambio de su aporte", asegura Jatz.

El compositor Juan Pablo Abalo acaba de lanzar, sin fondos estatales, su tercer trabajo con obras de cámara, titulado "Canciones de misa". "No somos muchos los que eludimos el Fondart, pero existimos. Las partituras suenan mejor sin Fondart: se dan a su propio tiempo y no al tiempo de formularios, ni de triunfos, derrotas, ni cartas de apelación".

Identifican en Chile la única flauta traversa originaria de América

El Mercurio


Cuarenta años después de haber sido descubierta, el etnomusicólogo Rafael Díaz comprobó que perteneció a la cultura tiwanaku y que no tiene nada que ver con los aerófonos altiplánicos conocidos hasta ahora.

ROMINA DE LA SOTTA DONOSO
Lleva décadas en el Museo Padre Le Paige, en San Pedro de Atacama. Pero acaba de descubrirse su verdadera importancia. "Es el único ejemplar de flauta traversa originaria de América encontrado hasta ahora", dice el etnomusicólogo y compositor Rafael Díaz. El hallazgo lo efectuó en su proyecto Fondecyt "El imaginario aborigen de la música chilena indigenista", y lo anunciará a la comunidad científica en una revista especializada norteamericana.

El aerófono mide 36,5 centímetros de largo y tiene cinco agujeros. Fue encontrado en 1969 por Gustavo Le Paige en un gentilario (tumba de no católicos) de San Pedro de Atacama.

Con apoyo del director del museo, Hans Gundermann, y de su asistente de conservación, Jimena Cruz, Díaz estudió los objetos que acompañaban a la flauta en la tumba. Una cerámica negra les indicó que su dueño vivió entre el 600 y el 900 D.C., época de esplendor de la cultura tiwanaku; un martillo de piedra, que era minero, y una cabeza de llama, que también era chamán

"Era muy requerido en actividades rituales y de sanación, por sus poderes especiales de supraconciencia, la que inducía a través de medios como la música", explica Díaz, profesor del Instituto de Música UC.
"Mi hipótesis es que ésta es la única genuina flauta traversa precolombina", anuncia, y asegura que su desaparición fue multifactorial: "Después del 900 D.C., el decaimiento del imperio tiwanaku debilitó su influencia cultural en San Pedro y se perdieron las prácticas chamánicas. Además, como esta flauta no posee un volumen sonoro prominente, no servía para situaciones carnavalescas. Fue reemplazada por el pífano -flauta traversa- altiplánico, que es una adaptación del pífano militar europeo, de mayor sonoridad y más fácil de producir, pues se fabrica con caña".

Mitos falsos
La investigación de Díaz derriba varios mitos. "La mayor parte del tiempo se ha escrito que los aerófonos del área surandina son todos de caña o cerámica. Pero el ingeniero bioquímico Jaime Emeres realizó un análisis de microscopía de barrido que reveló que esta flauta está hecha de madera de un árbol de la Amazonía boliviana llamado paquío. Es decir, sí existía una madera precolombina susceptible de ser utilizada para la fabricación de tan delicados instrumentos", aclara.

También desestima ciertos credos académicos: "Por siglos se ha hablado de la dependencia de Latinoamérica de los cánones europeos en lo que respecta a manufacturas e ideofacturas, visión que la flauta traversa de tiwanaku contradice, pues demuestra que esta cultura desarrolló sus propios cánones organológicos, y en el caso de este prototipo, varios siglos antes de que se estableciera una industria similar en Europa".

Díaz, que quiere recuperar la sonoridad y el sentido ritual de la flauta tiwanaku, le pidió al luthier Cristián González que construyese cuatro réplicas. Y está componiendo una obra que será estrenada por Ensamble Antara, que lidera Alejandro Lavanderos.

 Desaciertos anteriores
Existen dos referencias previas de la flauta tiwanaku. En la Revista Musical Chilena, María Ester Grebe dijo que era de caña y le asignó origen incaico. En los 80, el Museo de Arte Precolombino la integró en una muestra y José Pérez de Arce mencionó la cantidad de agujeros y su procedencia. Se detalló, además, que estaba conformada por dos mitades amarradas, y que no sonaba. "No suena porque está rota, alguien debe haberla pisado. Y por eso mismo está unida con hilo de coser moderno", explica Rafael Díaz.