El Mercurio
El análisis del Observatorio de Políticas Culturales muestra que en Santiago se concentran los proyectos y el financiamiento, en detrimento de las regiones extremas.
M.S.R.R.
Santiago versus regiones, proyectos del ámbito de las industrias creativas y de la difusión por sobre los que tienen que ver con la creación y la investigación. Estos son algunos de los resultados que arroja el "Informe de análisis de los fondos del CNCA 2014", documento entregado por el Observatorio de Políticas Culturales (OPC), organismo independiente en alianza con la Universidad de Chile.
Entre las cifras que entrega el informe, destacan las que desglosan los proyectos a lo largo del país. Al analizar la totalidad de los cinco fondos 2014 (Fondart Nacional, Fondart Regional, fondos de la Música, Libros y Audiovisual) se observa cómo la entrega de estos refleja la propia centralización del país. La Región Metropolitana concentra el 41,2 % de las iniciativas financiadas y el 53,1 % del presupuesto nacional, seguida de Valparaíso (15% del primero y 13,6 % de lo segundo) y Biobío (6,4 % y 5,5 %, respectivamente). En contraste, Atacama, Tarapacá y Antofagasta son las que tienen menor cantidad de proyectos (1,6 % la primera, por ejemplo) y menos financiamiento (donde se unen además, Arica y Parinacota, Aysén y Magallanes, todas con menos del 2% del presupuesto).
Esta desventaja en las regiones extremas se explicaría por varios factores, señala Bárbara Negrón, directora del OPC. "Un factor puede ser la falta de capacitación para la postulación a los fondos", explica. "Luego también está el factor FNDR; donde las regiones cuentan con el 2% y la postulación es más fácil", agrega la directora, entre otras razones.
El informe muestra la cantidad de proyectos financiados de acuerdo con los distintos fondos. Acá sucede que, por ejemplo, Atacama no tiene ningún proyecto del Fondo del Libro; y entre Arica y Parinacota y Antofagasta hay solo 15, versus Santiago con 181. O la inexistencia de proyectos del Fondo de la Música en Magallanes ( y la capital se lleva 138).
"La pregunta que cabe hacerse es si con este número de proyectos se logra generar un impacto que modifique la situación en regiones", señala Negrón.
El estudio también muestra cómo los fondos han pasado de financiar la creación, a financiar la distribución y el mercado de las artes, que son temas nuevos y prioritarios. "La duda es si son los fondos el instrumento más adecuado para eso", finaliza Negrón.
Este es un blog que tiene como misión recopilar información o noticias sobre música chilena, la Industria musical y la industria cultural de nuestro país aparecida en diversos medios de comunicación. Por lo tanto los textos son propiedad de los medios y de los periodistas que encabezan cada nota.
domingo, febrero 16, 2014
La cellista Natalie Clein lidera equipo top de profesores en el Teatro del Lago
El Mercurio
La estrella británica es parte de un team de solistas internacionales que enseñará música de cámara a intérpretes chilenos. "Adoro estar en Chile y amo a este público", dice, desde Londres.
Romina de la Sotta Donoso
"Voy porque adoro estar en Chile. ¡Será mi tercera visita!", dice con entusiasmo, desde Londres, Natalie Clein (1977). La británica es una de las estrellas mundiales del cello -multipremiada, adorada por la crítica y codiciada por los teatros- y ahora vuelve a Frutillar. Esta vez, como profesora del IV Curso Magistral de Música de Cámara Internacional del Teatro del Lago, que ya cuenta con 53 inscritos provenientes de Argentina, Colombia y Chile, específicamente de las regiones del Biobío, Metropolitana, Los Ríos, Maule y La Araucanía.
"Me encanta el público chileno, y Frutillar es tan especial. Esa sala de conciertos es una de las mejores en las que he tocado", asegura.
Desde el 22 de febrero y hasta el 1 de marzo, Clein integrará un team docente con el pianista chileno-alemán Jacques Ammon-Philippi; la violinista suiza Barbara Doll, la violista alemana Sara Rilling y el cornista chileno Ignacio García.
"Doy muchas master classes alrededor del mundo, me apasiona. Estudié con cellistas geniales como Heinrich Schiff, Boris Pergamenschicow y Mstislav Rostropovich, y aprendí tanto de ellos. Además, enseñar me ayuda a entender lo que hago musicalmente", comenta Clein.
En paralelo, los solistas ofrecerán un concierto el sábado 22, a las 19:00 horas, en el Teatro del Lago. El programa incluye el Cuarteto para piano, violín, viola y cello Nº 1, KV 478, de Mozart; "Le Grand Tango" de Piazzolla y el Trío Op. 40 de Brahms. "Será una interesante conversación musical", dice.
En octubre, Natalie Clein retornará a Santiago, en la temporada de la Fundación Beethoven. Esta vez, en formato de dúo con el pianista venezolano Sergio Tiempo (1972). "Hace mucho tiempo que queríamos actuar juntos, y finalmente se hará realidad. Estamos muy entusiasmados con esta gira. Tocaremos una Sonata de Shostakovich y una de Mendelssohn, y un solo cada uno", adelanta.
"Tengo recuerdos muy emotivos de la última vez que fui a Chile. Tocamos el Concierto de Haydn en la temporada de la Fundación Beethoven, ¡y ganamos el premio de la crítica al mejor concierto del año! Actuamos en dos lugares; en una sala de conciertos y en un sitio lleno de jóvenes que realmente amaban la música. Fue como un concierto pop, muy excitante", rememora, y revela que está por salir su sexto CD, con los dos Conciertos para cello de Saint-Saens que grabó con la BBC Scotish Orchestra, bajo el sello Hyperion.
Corno chileno de exportación
"Estoy feliz, vuelvo a Chile a enseñar y ¡en menos de siete meses!", exclama desde Berlín Ignacio García (1967). Viene llegando de la última función de "Salomé" con Zubin Mehta. Es primer corno de la Ópera de Berlín, donde además hace clases, al igual que en la Universidad de Rostock. También es mentor de la West-Eastern Divan. "Hay que enseñar, devolver lo que uno ha recibido. Por eso fui al Primer Encuentro Nacional de Cornos de la FOJI, y volveré al próximo, en octubre", detalla.
La estrella británica es parte de un team de solistas internacionales que enseñará música de cámara a intérpretes chilenos. "Adoro estar en Chile y amo a este público", dice, desde Londres.
Romina de la Sotta Donoso
"Voy porque adoro estar en Chile. ¡Será mi tercera visita!", dice con entusiasmo, desde Londres, Natalie Clein (1977). La británica es una de las estrellas mundiales del cello -multipremiada, adorada por la crítica y codiciada por los teatros- y ahora vuelve a Frutillar. Esta vez, como profesora del IV Curso Magistral de Música de Cámara Internacional del Teatro del Lago, que ya cuenta con 53 inscritos provenientes de Argentina, Colombia y Chile, específicamente de las regiones del Biobío, Metropolitana, Los Ríos, Maule y La Araucanía.
"Me encanta el público chileno, y Frutillar es tan especial. Esa sala de conciertos es una de las mejores en las que he tocado", asegura.
Desde el 22 de febrero y hasta el 1 de marzo, Clein integrará un team docente con el pianista chileno-alemán Jacques Ammon-Philippi; la violinista suiza Barbara Doll, la violista alemana Sara Rilling y el cornista chileno Ignacio García.
"Doy muchas master classes alrededor del mundo, me apasiona. Estudié con cellistas geniales como Heinrich Schiff, Boris Pergamenschicow y Mstislav Rostropovich, y aprendí tanto de ellos. Además, enseñar me ayuda a entender lo que hago musicalmente", comenta Clein.
En paralelo, los solistas ofrecerán un concierto el sábado 22, a las 19:00 horas, en el Teatro del Lago. El programa incluye el Cuarteto para piano, violín, viola y cello Nº 1, KV 478, de Mozart; "Le Grand Tango" de Piazzolla y el Trío Op. 40 de Brahms. "Será una interesante conversación musical", dice.
En octubre, Natalie Clein retornará a Santiago, en la temporada de la Fundación Beethoven. Esta vez, en formato de dúo con el pianista venezolano Sergio Tiempo (1972). "Hace mucho tiempo que queríamos actuar juntos, y finalmente se hará realidad. Estamos muy entusiasmados con esta gira. Tocaremos una Sonata de Shostakovich y una de Mendelssohn, y un solo cada uno", adelanta.
"Tengo recuerdos muy emotivos de la última vez que fui a Chile. Tocamos el Concierto de Haydn en la temporada de la Fundación Beethoven, ¡y ganamos el premio de la crítica al mejor concierto del año! Actuamos en dos lugares; en una sala de conciertos y en un sitio lleno de jóvenes que realmente amaban la música. Fue como un concierto pop, muy excitante", rememora, y revela que está por salir su sexto CD, con los dos Conciertos para cello de Saint-Saens que grabó con la BBC Scotish Orchestra, bajo el sello Hyperion.
Corno chileno de exportación
"Estoy feliz, vuelvo a Chile a enseñar y ¡en menos de siete meses!", exclama desde Berlín Ignacio García (1967). Viene llegando de la última función de "Salomé" con Zubin Mehta. Es primer corno de la Ópera de Berlín, donde además hace clases, al igual que en la Universidad de Rostock. También es mentor de la West-Eastern Divan. "Hay que enseñar, devolver lo que uno ha recibido. Por eso fui al Primer Encuentro Nacional de Cornos de la FOJI, y volveré al próximo, en octubre", detalla.
El lento arranque del libro electrónico en el mundo hispano
El Mercurio
En España, por cada 200 libros vendidos en las librerías, se venden tres ebooks. Y los ingresos de las editoriales por ese concepto bordean un paupérrimo 5% del total. Las descargas ilegales, los catálogos incompletos y la falta de costumbre son razones invocadas por destacados editores hispanos para explicar el fenómeno. Tres editores chilenos se refieren también al tema.
DANIEL ARJONA
El Cultural/ El Mundo
En los últimos años, cada inicio de temporada, los medios clamaban que, esta vez sí, llegaba la hora de la popularización del ebook . Sin embargo, parece ser hora de que aceptar que, cercado por la piratería y por un apego al papel mayor del esperado, el libro electrónico se estanca. En España -según datos que acaba de hacer públicos la agencia del ISBN- por cada 200 libros vendidos en las librerías, apenas se venden tres ebooks .
Lo que permite extrapolar que la versión digital de un título que alcance los 5.000 ejemplares de ventas en papel solo despachará 75 ebooks . Y las ventas digitales rondan el 5% de los ingresos de las editoriales. Los dispositivos digitales, es cierto, no se venden del todo mal, por lo que hay que suponer que, o sus propietarios los usan para leer contenidos piratas o, sencillamente, tras alguna prueba, los dejan metidos en un cajón y regresan a sus libros de papel. En esta materia, los editores consultados coinciden en que son los tablets -y no el reader de tinta electrónica- los que se han convertido ya en el principal dispositivo lector.
¿Por que el libro electrónico no cuaja? Según Paula Corroto, periodista y responsable de contenidos digitales de EnCubierta -la única e-revista española dedicada por completo al libro digital- hay varias razones para el estancamiento: "Primero: porque en cuatro años no ha cambiado nada, los precios siguen estando altos. A 9 euros (alrededor de 6.700 pesos chilenos) nadie compra un libro digital; segundo, se digitalizan novedades, pero no la backlist (el fondo); tercero, los libros electrónicos deberían incorporar otras funciones -lo que se llama ebook enriquecido-, pero aún son un mero trasunto del papel. Cuarto, muchas editoriales con títulos sugerentes todavía no han digitalizado su catálogo; y quinto, a todo esto se suma que seguimos en una crisis de consumo".
Santos Palazzi, director de la división digital del grupo Planeta, no cree que el ebook esté en declive. "¡Ni ha alcanzado la mayoría de edad!", pero admite que "se está ralentizando". "La piratería es la principal razón y, para combatirla, los editores trabajamos en tres frentes: digitalizando y poniendo a la venta todo nuestro catálogo, abriéndolo a todas las plataformas de venta y modalidades de lectura y ofreciendo ebooks a precios competitivos". Las ventas digitales suponen el 4% de la facturación de Planeta con excepciones: la novela romántica/erótica, la niña bonita, suma un 27% del total digital.
Desde Siruela, Ofelia Grande no participará en ninguna "guerra de soportes". "Percibimos un crecimiento un poco más lento del de hace unos meses, pero pensamos que el ebook todavía tiene que seguir creciendo tanto por la vía del lector final como por la de las compras institucionales, especialmente las de las bibliotecas públicas". Grande explica que la facturación digital de Siruela ronda el 5%, pero también que "una parte importante se debe a las campañas específicas de promociones temáticas o campañas de precio". Las promociones son habituales aquí, pero no gustan a todos.
Jorge Herralde, editor de Anagrama, aclara, tajante, que ellos tienen en su política de precios "no hacer promociones de precio de los ebooks , sino tratarlos de acuerdo a la ley del precio fijo, como el papel. Suponen, por cierto, un 2% del total. La colección digital ZOOM, en la que vamos publicando cuentos o pequeños ensayos de nuestros autores a un precio muy bajo, tiene un movimiento, digamos, lento (300 copias el más vendido)". Herralde prosigue con luces y sombras: "La facturación de las ventas de ebooks del 2013 se ha incrementado alrededor de un 20% respecto de la del 2012, pero siguen siendo cifras muy bajas. También hemos notado que las bibliotecas públicas hacen esfuerzo y nos compran licencias.. Pero sí parece que la mayoría de los lectores todavía prefiere el libro en papel. Y noticias recientes del mundo anglosajón, donde el despegue fue muy pujante, indican que ahora parece haberse estancado".
Fernando Varela es el coordinador de Lengua de Trapo y, a su juicio, "el papel está demostrando tener un nicho estable, basado no solo, aunque también, en razones sentimentales, sino en la funcionalidad indudable del soporte. La oferta en papel sigue siendo mucho más amplia, y parece que al reader le cuesta lograr sus propios lectores".
Para Malcolm Otero Barral, fundador del sello Malpaso, "lo que ocurrió es que hubo un optimismo exagerado y muchos quisieron ver (de manera interesada) un cambio brusco en las costumbres de los lectores. Hemos sufrido un bombardeo y recurrentes mensajes apocalípticos con respecto al papel, pero no se ha producido el advenimiento de la anunciada revolución digital. El mercado del libro electrónico ha estado inducido por los fabricantes, pero falta que sean los lectores de habla hispana los que tiren de la demanda".
"Para nosotros el tema es digital y papel; papel y digital. En ningún caso papel o digital", subraya Patxi Beascoa, director de Penguin Random House. Su facturación digital en España tampoco excede del 5%, aunque "existen títulos y especialmente géneros en los que hemos superado el 10%". ¿El mayor problema? "La piratería. Yo lo llamo directamente 'robo'". Según Beascoa, "en cuanto al presunto declive del formato digital, no es así. Avanza más lento que en otros lugares, pero el crecimiento es muy importante. En mercados anglosajones es cierto que existe un techo, del que el cambio de formato no pasa. Se habla del 40-50%. Estamos bien lejos, pero avanzamos".
Arturo Infante: "Quien pretenda ignorarlo o minimizarlo se quedará a la vera del camino"
El libro electrónico es hoy una realidad insoslayable, quien pretenda ignorarlo o minimizarlo se quedará a la vera del camino. Pero es necesario ponerlo en la justa dimensión, asumirlo como un proceso que tendrá sus tiempos de despegue y es imposible saber en qué medida desplazará al papel. Creo que la realidad de los españoles en este punto no es la realidad del resto del mundo. En España la industria editorial implementó diversos mecanismos defensivos que frenaron la oferta de contenidos digitales , a diferencia del mundo anglosajón.
En Chile hemos estado condicionados por esa realidad, aunque de un tiempo a esta parte los editores chilenos han comenzado a digitalizar sus libros y hacerlos disponibles en diversas plataformas digitales. Es el caso de la Editorial Catalonia, que ahora publica al mismo tiempo sus libros en papel y en digital. Estos se encuentran disponibles en Amazon y otras plataformas a la par con las librerías. El resultado de las ventas no es relevante, pero de crecimiento progresivo. Se produce en un 90% fuera de Chile, en mercados a los que nunca llegaríamos con el papel, por las dificultades y falta de incentivos que tiene la exportación de libros en Chile. Esto es incipiente, pero hay que ver qué color toma esta realidad cuando sea normal para el lector de habla hispana contar con contenidos digitales de todos los libros que quiere leer, algo hasta ahora muy precario.
Por otro lado está la realidad del sistema de bibliotecas, tanto públicas como universitarias que están requiriendo contenidos digitales para los préstamos, que parece tener en el mundo un crecimiento explosivo. Sin duda en la industria del libro dominará el papel por un buen tiempo, y nada podemos prever sobre la conducta del lector nativo digital de las próximas generaciones. Por ahora hay dos preocupantes amenazas en el horizonte: la piratería y la hegemonía en la distribución .
*Editor de Catalonia y presidente de la Cámara del Libro.
Isabel Buzeta: "El Pdf no es la mejor alternativa, la piratería siempre ganará"
Para nosotros como editorial el mundo del libro digital ha significado un verdadero aprendizaje, entramos en él cuando nadie sabía muy bien cómo funcionaba. Nuestro parámetro era la experiencia de USA -excesivamente alentadora y optimista- pero teníamos la certeza de que nuestra realidad era muy distinta como para creer que el fenómeno se repetiría en nuestro país. El 2009 los kindle y tablets se vendían mucho menos que ahora y en los teléfonos móviles nadie descargaba libros; por lo tanto, comenzamos sabiendo que el camino sería lento y debía ser inducido por las editoriales y librerías digitales hasta llegar al momento en que sean los lectores quienes empujen la demanda.
Comenzamos digitalizando casi el 30% de nuestro catálogo y hemos comprobado que el pdf no es la mejor alternativa, pues la piratería siempre ganará: no es alentador comprar un libro en pdf a cinco u ocho mil pesos, independiente de que el libro físico cueste el doble. A fines del año pasado comenzamos a realizar las primeras conversiones a epub y a tratar de ajustarnos a la rareza con que se manejan los precios -que no son fijos- y, además, deben ser muy bajos. Esta es una inversión voluntariosa porque funciona muy lentamente. Lo que más nos interesa es poner a disposición de los lectores los libros de fondo , por eso tenemos un plan de conversión variado y contundente.
En un país como Chile, en el que los libros son sumamente costosos de producir, el porcentaje para el librero, muy alto; y están gravados con un impuesto que ningún gobierno se ha preocupado en eliminar, confiamos en que el epub constituya una verdadera oferta, teniendo en cuenta que las descargas legales crecen, curiosamente, más en el mercado latinoamericano que en el español .
* Directora editorial de Uqbar Ediciones
Berta Concha : "La amenaza devastadora es falsa"
Hace muchos años que la "amenaza" digital es tema recurrente, pero efímero, en las conversaciones de los profesionales del libro en las grandes ferias del mundo, especialmente en América Latina y España. Hay varios puntos relevantes.
1. La amenaza devastadora del libro digital al de papel es falsa. Ambos cohabitan, aunque "el dueño de casa" es y seguirá siendo el impreso , gracias a sus artes para innovar formas y contenidos; a sus intrínsecas dotes de seducción (es objeto cómodo, personalísimo y grato a los sentidos) y también a la paradoja de un anticuado sistema de llegar al lector: un "súper-buscador" o librero.
2. Los más agresivos adalides del libro digital, agoreros del apocalipsis del papel, son los poderosos fabricantes de artilugios tecnológicos, entrampados siempre en rivalidades sangrientas: obsolescencias programadas o intempestivas; espionaje industrial o violaciones de los derechos de autor.
3. La falta de control de editores y autores sobre sus obras y derechos. Muchos editores digitalizan un porcentaje del catálogo "por cumplir y tantear", sabiendo que los resultados comerciales son insatisfactorios y la inversión arriesgada, por la piratería digital. Muchos autores se sienten desmotivados porque las "bajadas" ilegales les privan de los incentivos económicos autorales.
4. Existen líneas editoriales extraordinariamente idóneas para ser publicadas y circular en modalidad digital: obras de referencia (diccionarios, enciclopedias), manuales universitarios y textos escolares (básicamente en áreas científicas o ciencias aplicadas). También revistas científicas y tecnológicas, temas que requieren actualización y circulación permanentes.
5. Aparentemente el mundo anglosajón se ha entusiasmado mucho más con el libro digital que Europa e Hispanoamérica. Ese éxito es muy relativo: la masiva producción editorial en Estados Unidos incluye enormes porcentajes de libros "chatarra ", cuyo destino manifiesto se adecua estupendamente a lo digital, porque se consumen a velocidad visual (no hay lectura analítica secuencial) y, una vez usados, se eliminan con un clic.
* Berta Concha tiene a su cargo Liberalia Ediciones y Librería Prosa & Política.
En España, por cada 200 libros vendidos en las librerías, se venden tres ebooks. Y los ingresos de las editoriales por ese concepto bordean un paupérrimo 5% del total. Las descargas ilegales, los catálogos incompletos y la falta de costumbre son razones invocadas por destacados editores hispanos para explicar el fenómeno. Tres editores chilenos se refieren también al tema.
DANIEL ARJONA
El Cultural/ El Mundo
En los últimos años, cada inicio de temporada, los medios clamaban que, esta vez sí, llegaba la hora de la popularización del ebook . Sin embargo, parece ser hora de que aceptar que, cercado por la piratería y por un apego al papel mayor del esperado, el libro electrónico se estanca. En España -según datos que acaba de hacer públicos la agencia del ISBN- por cada 200 libros vendidos en las librerías, apenas se venden tres ebooks .
Lo que permite extrapolar que la versión digital de un título que alcance los 5.000 ejemplares de ventas en papel solo despachará 75 ebooks . Y las ventas digitales rondan el 5% de los ingresos de las editoriales. Los dispositivos digitales, es cierto, no se venden del todo mal, por lo que hay que suponer que, o sus propietarios los usan para leer contenidos piratas o, sencillamente, tras alguna prueba, los dejan metidos en un cajón y regresan a sus libros de papel. En esta materia, los editores consultados coinciden en que son los tablets -y no el reader de tinta electrónica- los que se han convertido ya en el principal dispositivo lector.
¿Por que el libro electrónico no cuaja? Según Paula Corroto, periodista y responsable de contenidos digitales de EnCubierta -la única e-revista española dedicada por completo al libro digital- hay varias razones para el estancamiento: "Primero: porque en cuatro años no ha cambiado nada, los precios siguen estando altos. A 9 euros (alrededor de 6.700 pesos chilenos) nadie compra un libro digital; segundo, se digitalizan novedades, pero no la backlist (el fondo); tercero, los libros electrónicos deberían incorporar otras funciones -lo que se llama ebook enriquecido-, pero aún son un mero trasunto del papel. Cuarto, muchas editoriales con títulos sugerentes todavía no han digitalizado su catálogo; y quinto, a todo esto se suma que seguimos en una crisis de consumo".
Santos Palazzi, director de la división digital del grupo Planeta, no cree que el ebook esté en declive. "¡Ni ha alcanzado la mayoría de edad!", pero admite que "se está ralentizando". "La piratería es la principal razón y, para combatirla, los editores trabajamos en tres frentes: digitalizando y poniendo a la venta todo nuestro catálogo, abriéndolo a todas las plataformas de venta y modalidades de lectura y ofreciendo ebooks a precios competitivos". Las ventas digitales suponen el 4% de la facturación de Planeta con excepciones: la novela romántica/erótica, la niña bonita, suma un 27% del total digital.
Desde Siruela, Ofelia Grande no participará en ninguna "guerra de soportes". "Percibimos un crecimiento un poco más lento del de hace unos meses, pero pensamos que el ebook todavía tiene que seguir creciendo tanto por la vía del lector final como por la de las compras institucionales, especialmente las de las bibliotecas públicas". Grande explica que la facturación digital de Siruela ronda el 5%, pero también que "una parte importante se debe a las campañas específicas de promociones temáticas o campañas de precio". Las promociones son habituales aquí, pero no gustan a todos.
Jorge Herralde, editor de Anagrama, aclara, tajante, que ellos tienen en su política de precios "no hacer promociones de precio de los ebooks , sino tratarlos de acuerdo a la ley del precio fijo, como el papel. Suponen, por cierto, un 2% del total. La colección digital ZOOM, en la que vamos publicando cuentos o pequeños ensayos de nuestros autores a un precio muy bajo, tiene un movimiento, digamos, lento (300 copias el más vendido)". Herralde prosigue con luces y sombras: "La facturación de las ventas de ebooks del 2013 se ha incrementado alrededor de un 20% respecto de la del 2012, pero siguen siendo cifras muy bajas. También hemos notado que las bibliotecas públicas hacen esfuerzo y nos compran licencias.. Pero sí parece que la mayoría de los lectores todavía prefiere el libro en papel. Y noticias recientes del mundo anglosajón, donde el despegue fue muy pujante, indican que ahora parece haberse estancado".
Fernando Varela es el coordinador de Lengua de Trapo y, a su juicio, "el papel está demostrando tener un nicho estable, basado no solo, aunque también, en razones sentimentales, sino en la funcionalidad indudable del soporte. La oferta en papel sigue siendo mucho más amplia, y parece que al reader le cuesta lograr sus propios lectores".
Para Malcolm Otero Barral, fundador del sello Malpaso, "lo que ocurrió es que hubo un optimismo exagerado y muchos quisieron ver (de manera interesada) un cambio brusco en las costumbres de los lectores. Hemos sufrido un bombardeo y recurrentes mensajes apocalípticos con respecto al papel, pero no se ha producido el advenimiento de la anunciada revolución digital. El mercado del libro electrónico ha estado inducido por los fabricantes, pero falta que sean los lectores de habla hispana los que tiren de la demanda".
"Para nosotros el tema es digital y papel; papel y digital. En ningún caso papel o digital", subraya Patxi Beascoa, director de Penguin Random House. Su facturación digital en España tampoco excede del 5%, aunque "existen títulos y especialmente géneros en los que hemos superado el 10%". ¿El mayor problema? "La piratería. Yo lo llamo directamente 'robo'". Según Beascoa, "en cuanto al presunto declive del formato digital, no es así. Avanza más lento que en otros lugares, pero el crecimiento es muy importante. En mercados anglosajones es cierto que existe un techo, del que el cambio de formato no pasa. Se habla del 40-50%. Estamos bien lejos, pero avanzamos".
Arturo Infante: "Quien pretenda ignorarlo o minimizarlo se quedará a la vera del camino"
El libro electrónico es hoy una realidad insoslayable, quien pretenda ignorarlo o minimizarlo se quedará a la vera del camino. Pero es necesario ponerlo en la justa dimensión, asumirlo como un proceso que tendrá sus tiempos de despegue y es imposible saber en qué medida desplazará al papel. Creo que la realidad de los españoles en este punto no es la realidad del resto del mundo. En España la industria editorial implementó diversos mecanismos defensivos que frenaron la oferta de contenidos digitales , a diferencia del mundo anglosajón.
En Chile hemos estado condicionados por esa realidad, aunque de un tiempo a esta parte los editores chilenos han comenzado a digitalizar sus libros y hacerlos disponibles en diversas plataformas digitales. Es el caso de la Editorial Catalonia, que ahora publica al mismo tiempo sus libros en papel y en digital. Estos se encuentran disponibles en Amazon y otras plataformas a la par con las librerías. El resultado de las ventas no es relevante, pero de crecimiento progresivo. Se produce en un 90% fuera de Chile, en mercados a los que nunca llegaríamos con el papel, por las dificultades y falta de incentivos que tiene la exportación de libros en Chile. Esto es incipiente, pero hay que ver qué color toma esta realidad cuando sea normal para el lector de habla hispana contar con contenidos digitales de todos los libros que quiere leer, algo hasta ahora muy precario.
Por otro lado está la realidad del sistema de bibliotecas, tanto públicas como universitarias que están requiriendo contenidos digitales para los préstamos, que parece tener en el mundo un crecimiento explosivo. Sin duda en la industria del libro dominará el papel por un buen tiempo, y nada podemos prever sobre la conducta del lector nativo digital de las próximas generaciones. Por ahora hay dos preocupantes amenazas en el horizonte: la piratería y la hegemonía en la distribución .
*Editor de Catalonia y presidente de la Cámara del Libro.
Isabel Buzeta: "El Pdf no es la mejor alternativa, la piratería siempre ganará"
Para nosotros como editorial el mundo del libro digital ha significado un verdadero aprendizaje, entramos en él cuando nadie sabía muy bien cómo funcionaba. Nuestro parámetro era la experiencia de USA -excesivamente alentadora y optimista- pero teníamos la certeza de que nuestra realidad era muy distinta como para creer que el fenómeno se repetiría en nuestro país. El 2009 los kindle y tablets se vendían mucho menos que ahora y en los teléfonos móviles nadie descargaba libros; por lo tanto, comenzamos sabiendo que el camino sería lento y debía ser inducido por las editoriales y librerías digitales hasta llegar al momento en que sean los lectores quienes empujen la demanda.
Comenzamos digitalizando casi el 30% de nuestro catálogo y hemos comprobado que el pdf no es la mejor alternativa, pues la piratería siempre ganará: no es alentador comprar un libro en pdf a cinco u ocho mil pesos, independiente de que el libro físico cueste el doble. A fines del año pasado comenzamos a realizar las primeras conversiones a epub y a tratar de ajustarnos a la rareza con que se manejan los precios -que no son fijos- y, además, deben ser muy bajos. Esta es una inversión voluntariosa porque funciona muy lentamente. Lo que más nos interesa es poner a disposición de los lectores los libros de fondo , por eso tenemos un plan de conversión variado y contundente.
En un país como Chile, en el que los libros son sumamente costosos de producir, el porcentaje para el librero, muy alto; y están gravados con un impuesto que ningún gobierno se ha preocupado en eliminar, confiamos en que el epub constituya una verdadera oferta, teniendo en cuenta que las descargas legales crecen, curiosamente, más en el mercado latinoamericano que en el español .
* Directora editorial de Uqbar Ediciones
Berta Concha : "La amenaza devastadora es falsa"
Hace muchos años que la "amenaza" digital es tema recurrente, pero efímero, en las conversaciones de los profesionales del libro en las grandes ferias del mundo, especialmente en América Latina y España. Hay varios puntos relevantes.
1. La amenaza devastadora del libro digital al de papel es falsa. Ambos cohabitan, aunque "el dueño de casa" es y seguirá siendo el impreso , gracias a sus artes para innovar formas y contenidos; a sus intrínsecas dotes de seducción (es objeto cómodo, personalísimo y grato a los sentidos) y también a la paradoja de un anticuado sistema de llegar al lector: un "súper-buscador" o librero.
2. Los más agresivos adalides del libro digital, agoreros del apocalipsis del papel, son los poderosos fabricantes de artilugios tecnológicos, entrampados siempre en rivalidades sangrientas: obsolescencias programadas o intempestivas; espionaje industrial o violaciones de los derechos de autor.
3. La falta de control de editores y autores sobre sus obras y derechos. Muchos editores digitalizan un porcentaje del catálogo "por cumplir y tantear", sabiendo que los resultados comerciales son insatisfactorios y la inversión arriesgada, por la piratería digital. Muchos autores se sienten desmotivados porque las "bajadas" ilegales les privan de los incentivos económicos autorales.
4. Existen líneas editoriales extraordinariamente idóneas para ser publicadas y circular en modalidad digital: obras de referencia (diccionarios, enciclopedias), manuales universitarios y textos escolares (básicamente en áreas científicas o ciencias aplicadas). También revistas científicas y tecnológicas, temas que requieren actualización y circulación permanentes.
5. Aparentemente el mundo anglosajón se ha entusiasmado mucho más con el libro digital que Europa e Hispanoamérica. Ese éxito es muy relativo: la masiva producción editorial en Estados Unidos incluye enormes porcentajes de libros "chatarra ", cuyo destino manifiesto se adecua estupendamente a lo digital, porque se consumen a velocidad visual (no hay lectura analítica secuencial) y, una vez usados, se eliminan con un clic.
* Berta Concha tiene a su cargo Liberalia Ediciones y Librería Prosa & Política.
Mercado de la música envasada en Chile mueve cerca de US$ 25 millones al año
La Tercera
Los grandes sellos agrupados en Ifpi vendieron, en 2013, cerca de US$ 15 millones, lo que representa una baja de 11% respecto a 2012.
por Carla Alonso Bertaggia
La quiebra de la cadena Feria Mix podría cambiar el ritmo habitual del mercado de la música envasada en el país. Según estimaciones de actores de esta industria, el mercado del disco físico en Chile mueve alrededor de US$ 25 millones al año, en venta al público.
“Eso incluye a los sellos discográficos, la importación y un margen de cerca de 40% en promedio a nivel global”, estima Héctor Santos, dueño de la distribuidora mayorista Punto Musical, en relación al tamaño de todo el mercado.
Los sellos discográficos son responsables de buena parte de ese movimiento. Richard Godoy, director de la Asociación de Productores Fonográficos de Chile (Ifpi), que reúne a Sony, Universal, Warner, Leader y CNR, cuenta que estos vendieron, en 2013, cerca de $ 8 mil millones (US$ 15 millones) en venta directa de discos físicos a tiendas y distribuidores. Y “ha bajado en relación a 2012, que fue cerca de $ 9 mil millones”, agrega.
Para los sellos agrupados en Ifpi, la venta de soporte físico ha ido cayendo año a año, en contraste con la comercialización de las descargas musicales, que subieron 47% entre 2012 y 2013, precisa Godoy. “El CD sigue bajando, aunque es un soporte importantísimo para mantenerse en el mercado para los sellos”, acota.
Gonzalo Ramírez, gerente de marketing de Universal, cree que el mercado de lo físico en Chile “ha decrecido mucho. Es tan pequeño, que el principal cliente se ve en la obligación de quebrar”. El ejecutivo admite que para Universal el disco físico es un formato “súper válido, no va a desaparecer”, pero ha ido perdiendo peso dentro de la plataforma de negocios del sello, que ha ido apostando por los soportes digitales. Puntualmente, el disco físico es menos del 40% de las ventas de Universal. “Antes era mucho más relevante. El disco físico tiene un costo muy alto, necesitas fabricar, bodegas para guardar y stock”, sostiene Ramírez.
Sin embargo, Héctor Santos afirma que en su caso las ventas han crecido, alcanzando un incremento de 20% entre 2012 y 2013. El 90% de ellas fueron discos compactos.
EL DIA DESPUES DE FERIA
Según el director de Ifpi, con el término de Feria Mix cada sello tendrá que buscar nuevos espacios para sus productos. Admite que “es indudable va a tener un impacto en las ventas de las compañías”, aunque no lo dimensiona. De hecho, el actor principal, Feria del Disco, llegó a tener un 80% del mercado de la venta de música envasada hasta hace dos años y al momento de la quiebra representaba un 40%, por falta de productos para la venta, estima un actor de la industria.
Ramírez, de Universal, advierte que Feria Mix, que “fue un referente más de 50 años de la venta de música en Chile”, era importante en el negocio de los sellos. Y admite que tras la quiebra, habrá un nuevo escenario. “Los actores van a ser menos”. ¿Enfrentarán los sellos problemas de distribución? El gerente de Universal explica que hay otros canales: “Tiendas especializadas en Providencia como Sonar y Fantrack, La Tienda Nacional en el centro, el canal masivo de supermercados y quioscos”, entre otros.
Hacia adelante, en Ifpi esperan que los supermercados, entre otros, puedan suplir la falta de espacio para comercializar los productos.
Los grandes sellos agrupados en Ifpi vendieron, en 2013, cerca de US$ 15 millones, lo que representa una baja de 11% respecto a 2012.
por Carla Alonso Bertaggia
La quiebra de la cadena Feria Mix podría cambiar el ritmo habitual del mercado de la música envasada en el país. Según estimaciones de actores de esta industria, el mercado del disco físico en Chile mueve alrededor de US$ 25 millones al año, en venta al público.
“Eso incluye a los sellos discográficos, la importación y un margen de cerca de 40% en promedio a nivel global”, estima Héctor Santos, dueño de la distribuidora mayorista Punto Musical, en relación al tamaño de todo el mercado.
Los sellos discográficos son responsables de buena parte de ese movimiento. Richard Godoy, director de la Asociación de Productores Fonográficos de Chile (Ifpi), que reúne a Sony, Universal, Warner, Leader y CNR, cuenta que estos vendieron, en 2013, cerca de $ 8 mil millones (US$ 15 millones) en venta directa de discos físicos a tiendas y distribuidores. Y “ha bajado en relación a 2012, que fue cerca de $ 9 mil millones”, agrega.
Para los sellos agrupados en Ifpi, la venta de soporte físico ha ido cayendo año a año, en contraste con la comercialización de las descargas musicales, que subieron 47% entre 2012 y 2013, precisa Godoy. “El CD sigue bajando, aunque es un soporte importantísimo para mantenerse en el mercado para los sellos”, acota.
Gonzalo Ramírez, gerente de marketing de Universal, cree que el mercado de lo físico en Chile “ha decrecido mucho. Es tan pequeño, que el principal cliente se ve en la obligación de quebrar”. El ejecutivo admite que para Universal el disco físico es un formato “súper válido, no va a desaparecer”, pero ha ido perdiendo peso dentro de la plataforma de negocios del sello, que ha ido apostando por los soportes digitales. Puntualmente, el disco físico es menos del 40% de las ventas de Universal. “Antes era mucho más relevante. El disco físico tiene un costo muy alto, necesitas fabricar, bodegas para guardar y stock”, sostiene Ramírez.
Sin embargo, Héctor Santos afirma que en su caso las ventas han crecido, alcanzando un incremento de 20% entre 2012 y 2013. El 90% de ellas fueron discos compactos.
EL DIA DESPUES DE FERIA
Según el director de Ifpi, con el término de Feria Mix cada sello tendrá que buscar nuevos espacios para sus productos. Admite que “es indudable va a tener un impacto en las ventas de las compañías”, aunque no lo dimensiona. De hecho, el actor principal, Feria del Disco, llegó a tener un 80% del mercado de la venta de música envasada hasta hace dos años y al momento de la quiebra representaba un 40%, por falta de productos para la venta, estima un actor de la industria.
Ramírez, de Universal, advierte que Feria Mix, que “fue un referente más de 50 años de la venta de música en Chile”, era importante en el negocio de los sellos. Y admite que tras la quiebra, habrá un nuevo escenario. “Los actores van a ser menos”. ¿Enfrentarán los sellos problemas de distribución? El gerente de Universal explica que hay otros canales: “Tiendas especializadas en Providencia como Sonar y Fantrack, La Tienda Nacional en el centro, el canal masivo de supermercados y quioscos”, entre otros.
Hacia adelante, en Ifpi esperan que los supermercados, entre otros, puedan suplir la falta de espacio para comercializar los productos.
lunes, febrero 10, 2014
Las pequeñas disquerías cuentan cómo sobrevivir en la era digital
El Mercurio
Discomanía, Billboard y La Tienda Nacional señalan los desafíos y estrategias.
Estructuras livianas, stocks reducidos y una mayor especialización les han permitido mantenerse en un negocio que entró en crisis a comienzos de siglo y que acabó con las grandes cadenas en el mundo.
Pablo Durán Vallejos
La quiebra de Feria Mix el pasado 28 de enero mostró en Chile una realidad que en el mundo es palpable desde hace más de una década: el negocio de las grandes disquerías se está muriendo. Las bajas ventas, una estructura demasiado pesada y una deuda de más de $2.500 millones terminaron por ahogar a una compañía que llegó a tener 52 tiendas y que fue clave en el desarrollo del mercado musical chileno.
El caso de la empresa de la familia De la Fuente-González se suma a los de Virgin Megastore o HMV, marcas internacionales con cientos de establecimientos que vieron caer drásticamente sus ventas a partir del surgimiento de los formatos digitales y la expansión de internet.
Encontrar anaqueles con cientos de copias de cada título será imposible en un futuro próximo; sin embargo, pequeñas compañías están dispuestas a ocupar el lugar que dejaron las grandes cadenas y evitar la desaparición de una industria que comenzó con la apertura de Spillers Records en Gales en 1894.
Tradición e innovación
En Santiago, solo en el centro es posible encontrar varios locales de ese tipo. Entre los más tradicionales está Discomanía, ubicada a un costado de la Plaza de Armas. La tienda fue abierta en 1956 por Ricardo García y tras su muerte en 1990 fue adquirida por Eliana Andaur, quien la administra desde entonces.
Especializada en el folclor nacional y latinoamericano, en sus repisas se encuentran artistas como Violeta Parra o Víctor Jara, pero también otros más contemporáneos como Gepe o Manuel García. Pese a estar oculta entre una de las tantas galerías del centro, la tienda se las arregla para darse a conocer. "El boca a boca es importante. Tenemos un público de toda la vida que la da a conocer a los más jóvenes, pero también llegan extranjeros que la han visto en páginas turísticas", explica Andaur.
En Providencia, Billboard, propiedad de Rafael Abuhadba, llegó a tener cuatro locales, pero tras una baja en las ventas de hasta un 60% hoy solo funciona con un establecimiento. "Uno tiene que adaptarse al volumen de ventas. Funcionar con una estructura pesada es imposible", dice Abuhadba. El nuevo auge del vinilo, el contacto con los clientes y un modelo basado en los encargos le han permitido recuperarse poco a poco.
Entre las iniciativas más originales está la que llevaron a cabo en junio de 2011 Gabriela Villalba y Cristián Maluenda, socios fundadores de La Tienda Nacional. La disquería, en la que solo hay artistas nacionales, surgió con la idea de crear un punto de venta para discos que no se encontraban en las grandes cadenas. "Pasaba mucho que músicos como Fernando Milagros o Gepe no tenían un lugar donde distribuir sus discos. La idea fue hacerse cargo de ese problema", cuenta Villalba.
La primera decisión fue arriesgada: comprar la licencia a EMI para producir mil copias de los discos "Ser Humano" de Tiro de Gracia y "Mama Funk" de Los Tetas, ambos ya descatalogados. Si bien la recepción fue buena, recién hoy se están vendiendo los últimos discos. Con un promedio de venta de alrededor de mil copias mensuales, la marca funciona también como sello discográfico y sala de conciertos.
Mantenerse en el negocio
Frente a las pesadas estructuras de las grandes compañías, las pequeñas han optado por un modelo más liviano. Casi todas cuentan con un solo local, muchos de los cuales son atendidos por sus propios dueños, y un sistema de abastecimiento directamente relacionado con la demanda. Así se intenta enfrentar los gastos producidos por salarios y arriendo, los principales egresos de una disquería según todos los consultados.
Los gastos operativos pueden ir del 20% hasta el 80% del margen neto del negocio. En La Tienda Nacional, la empresa se queda con un tercio del total de las ventas, mientras que el resto va a los proveedores. Una vez recortados los impuestos, deben pagar el arriendo, cuentas y sueldos. "En este último ítem es donde más se destinan recursos (trabajan 10 personas), que equivale más o menos al 80% del margen neto. Estamos al ras; recién alcanzando nuestro punto de equilibrio después de dos años y medio", explica Villalba.
Una de las estrategias que han adoptado para evitar costos innecesarios es la de trabajar con bajos stocks . El modelo consiste en solo reponer las copias que han sido vendidas y ampliar el catálogo según las peticiones de los clientes. "Antes yo tenía 5 mil títulos y ahora tengo 400, porque tú no puedes tener un capital inmovilizado. Es por eso que hemos desarrollado un sistema de encargo para que la gente entienda que aunque algo no esté en stock , sí se lo podemos tener rápido", dice Abuhadba.
Una estrategia similar tiene Discomanía. Día a día se lleva un registro escrito de las ventas a fin de solicitar a los sellos el número exacto de copias que requiere para mantener el stock necesario. La empresa tiene además la particularidad de distribuir álbumes que los propios artistas llevan a la tienda. Hace unos años, el recientemente fallecido Payo Grondona se contactó para distribuir uno de sus últimos trabajos autogestionados. Hoy, aún llegan a la tienda clientes a preguntar por alguno de sus CDs.
El contacto directo entre la tienda y el artista es clave también en el modelo de abastecimiento de La Tienda Nacional. "Un tercio del espectro total de discos que vendemos se lo compramos a sellos grandes, otro tercio a sellos chicos y el otro a autores independientes que dejan sus discos consignados, o sea se pagan una vez que se venden", señala Villalba.
Las tendencias del mercado
El renacimiento del vinilo ha sido otro de los factores que han permitido a algunas disquerías mantenerse en el negocio. En Billboard, por ejemplo, hoy las ventas en este formato generan alrededor del 50% de sus ingresos. "En estos dos últimos años ha explotado. El sonido es distinto y para los melómanos como nosotros es mucho mejor. Tiene más cuerpo, más profundidad, es un sonido más sólido", dice Abuhadba.
Para Villalba en el último tiempo se ha producido además una revalorización del formato físico tras la crisis que produjo la aparición del formato digital. "La gente tiene esa cosa de tocar el CD, olerlo, de que te lo firmen y ver el arte. Con el vinilo pasa algo parecido".
El fenómeno viene desde hace algunos años y no es propio del mercado chileno. En EE.UU. las ventas de vinilos crecieron un 32% en 2013 para alcanzar las 6 millones de unidades, la mayor cifra en los últimos 20 años. Mientras tanto, las ventas de CD se contrajeron en un 14,5%. En Europa la situación es más pronunciada. Según datos de la Feria Internacional del Disco de Barcelona, en 2013 la venta de vinilos creció un 400%.
La adición de productos no relacionados con la venta de discos también se ha convertido en una importante fuente de ingresos. Así, un 25% de las ventas mensuales de La Tienda Nacional son libros, un 8% películas y un 10% objetos de diseño, como afiches o poleras.
Las tiendas deben lidiar además con un volumen de ventas incomparable con el del año 2000. Abuhadba explica que antes un álbum podía vender mil copias en poco tiempo, pero ahora si llega a cien se considera que tuvo una buena venta. Para los independientes importa más que nada la cantidad de discos que se venden en un tiempo acotado. En estos casos, vender un mínimo de 500 copias en un año se considera razonable.
Las tiendas trabajan con márgenes del 30% o 40%, salvo que los proveedores fijen el Precio de Venta a Público (PVP). Con pequeños cambios, el modelo es el mismo para los grandes sellos y las producciones autogestionadas.
Según los consultados, el futuro del negocio está en la especialización, pero el tránsito no estará libre de obstáculos para la industria. "Lo complejo es qué va a pasar con quien nutre los catálogos. Porque si los sellos se dan cuenta que no van a poder tener el volumen de ventas de un título que no está en pedido no se va a fabricar. Es lo que pasa con EMI, por ejemplo", concluye Villalba.
Discomanía, Billboard y La Tienda Nacional señalan los desafíos y estrategias.
Estructuras livianas, stocks reducidos y una mayor especialización les han permitido mantenerse en un negocio que entró en crisis a comienzos de siglo y que acabó con las grandes cadenas en el mundo.
Pablo Durán Vallejos
La quiebra de Feria Mix el pasado 28 de enero mostró en Chile una realidad que en el mundo es palpable desde hace más de una década: el negocio de las grandes disquerías se está muriendo. Las bajas ventas, una estructura demasiado pesada y una deuda de más de $2.500 millones terminaron por ahogar a una compañía que llegó a tener 52 tiendas y que fue clave en el desarrollo del mercado musical chileno.
El caso de la empresa de la familia De la Fuente-González se suma a los de Virgin Megastore o HMV, marcas internacionales con cientos de establecimientos que vieron caer drásticamente sus ventas a partir del surgimiento de los formatos digitales y la expansión de internet.
Encontrar anaqueles con cientos de copias de cada título será imposible en un futuro próximo; sin embargo, pequeñas compañías están dispuestas a ocupar el lugar que dejaron las grandes cadenas y evitar la desaparición de una industria que comenzó con la apertura de Spillers Records en Gales en 1894.
Tradición e innovación
En Santiago, solo en el centro es posible encontrar varios locales de ese tipo. Entre los más tradicionales está Discomanía, ubicada a un costado de la Plaza de Armas. La tienda fue abierta en 1956 por Ricardo García y tras su muerte en 1990 fue adquirida por Eliana Andaur, quien la administra desde entonces.
Especializada en el folclor nacional y latinoamericano, en sus repisas se encuentran artistas como Violeta Parra o Víctor Jara, pero también otros más contemporáneos como Gepe o Manuel García. Pese a estar oculta entre una de las tantas galerías del centro, la tienda se las arregla para darse a conocer. "El boca a boca es importante. Tenemos un público de toda la vida que la da a conocer a los más jóvenes, pero también llegan extranjeros que la han visto en páginas turísticas", explica Andaur.
En Providencia, Billboard, propiedad de Rafael Abuhadba, llegó a tener cuatro locales, pero tras una baja en las ventas de hasta un 60% hoy solo funciona con un establecimiento. "Uno tiene que adaptarse al volumen de ventas. Funcionar con una estructura pesada es imposible", dice Abuhadba. El nuevo auge del vinilo, el contacto con los clientes y un modelo basado en los encargos le han permitido recuperarse poco a poco.
Entre las iniciativas más originales está la que llevaron a cabo en junio de 2011 Gabriela Villalba y Cristián Maluenda, socios fundadores de La Tienda Nacional. La disquería, en la que solo hay artistas nacionales, surgió con la idea de crear un punto de venta para discos que no se encontraban en las grandes cadenas. "Pasaba mucho que músicos como Fernando Milagros o Gepe no tenían un lugar donde distribuir sus discos. La idea fue hacerse cargo de ese problema", cuenta Villalba.
La primera decisión fue arriesgada: comprar la licencia a EMI para producir mil copias de los discos "Ser Humano" de Tiro de Gracia y "Mama Funk" de Los Tetas, ambos ya descatalogados. Si bien la recepción fue buena, recién hoy se están vendiendo los últimos discos. Con un promedio de venta de alrededor de mil copias mensuales, la marca funciona también como sello discográfico y sala de conciertos.
Mantenerse en el negocio
Frente a las pesadas estructuras de las grandes compañías, las pequeñas han optado por un modelo más liviano. Casi todas cuentan con un solo local, muchos de los cuales son atendidos por sus propios dueños, y un sistema de abastecimiento directamente relacionado con la demanda. Así se intenta enfrentar los gastos producidos por salarios y arriendo, los principales egresos de una disquería según todos los consultados.
Los gastos operativos pueden ir del 20% hasta el 80% del margen neto del negocio. En La Tienda Nacional, la empresa se queda con un tercio del total de las ventas, mientras que el resto va a los proveedores. Una vez recortados los impuestos, deben pagar el arriendo, cuentas y sueldos. "En este último ítem es donde más se destinan recursos (trabajan 10 personas), que equivale más o menos al 80% del margen neto. Estamos al ras; recién alcanzando nuestro punto de equilibrio después de dos años y medio", explica Villalba.
Una de las estrategias que han adoptado para evitar costos innecesarios es la de trabajar con bajos stocks . El modelo consiste en solo reponer las copias que han sido vendidas y ampliar el catálogo según las peticiones de los clientes. "Antes yo tenía 5 mil títulos y ahora tengo 400, porque tú no puedes tener un capital inmovilizado. Es por eso que hemos desarrollado un sistema de encargo para que la gente entienda que aunque algo no esté en stock , sí se lo podemos tener rápido", dice Abuhadba.
Una estrategia similar tiene Discomanía. Día a día se lleva un registro escrito de las ventas a fin de solicitar a los sellos el número exacto de copias que requiere para mantener el stock necesario. La empresa tiene además la particularidad de distribuir álbumes que los propios artistas llevan a la tienda. Hace unos años, el recientemente fallecido Payo Grondona se contactó para distribuir uno de sus últimos trabajos autogestionados. Hoy, aún llegan a la tienda clientes a preguntar por alguno de sus CDs.
El contacto directo entre la tienda y el artista es clave también en el modelo de abastecimiento de La Tienda Nacional. "Un tercio del espectro total de discos que vendemos se lo compramos a sellos grandes, otro tercio a sellos chicos y el otro a autores independientes que dejan sus discos consignados, o sea se pagan una vez que se venden", señala Villalba.
Las tendencias del mercado
El renacimiento del vinilo ha sido otro de los factores que han permitido a algunas disquerías mantenerse en el negocio. En Billboard, por ejemplo, hoy las ventas en este formato generan alrededor del 50% de sus ingresos. "En estos dos últimos años ha explotado. El sonido es distinto y para los melómanos como nosotros es mucho mejor. Tiene más cuerpo, más profundidad, es un sonido más sólido", dice Abuhadba.
Para Villalba en el último tiempo se ha producido además una revalorización del formato físico tras la crisis que produjo la aparición del formato digital. "La gente tiene esa cosa de tocar el CD, olerlo, de que te lo firmen y ver el arte. Con el vinilo pasa algo parecido".
El fenómeno viene desde hace algunos años y no es propio del mercado chileno. En EE.UU. las ventas de vinilos crecieron un 32% en 2013 para alcanzar las 6 millones de unidades, la mayor cifra en los últimos 20 años. Mientras tanto, las ventas de CD se contrajeron en un 14,5%. En Europa la situación es más pronunciada. Según datos de la Feria Internacional del Disco de Barcelona, en 2013 la venta de vinilos creció un 400%.
La adición de productos no relacionados con la venta de discos también se ha convertido en una importante fuente de ingresos. Así, un 25% de las ventas mensuales de La Tienda Nacional son libros, un 8% películas y un 10% objetos de diseño, como afiches o poleras.
Las tiendas deben lidiar además con un volumen de ventas incomparable con el del año 2000. Abuhadba explica que antes un álbum podía vender mil copias en poco tiempo, pero ahora si llega a cien se considera que tuvo una buena venta. Para los independientes importa más que nada la cantidad de discos que se venden en un tiempo acotado. En estos casos, vender un mínimo de 500 copias en un año se considera razonable.
Las tiendas trabajan con márgenes del 30% o 40%, salvo que los proveedores fijen el Precio de Venta a Público (PVP). Con pequeños cambios, el modelo es el mismo para los grandes sellos y las producciones autogestionadas.
Según los consultados, el futuro del negocio está en la especialización, pero el tránsito no estará libre de obstáculos para la industria. "Lo complejo es qué va a pasar con quien nutre los catálogos. Porque si los sellos se dan cuenta que no van a poder tener el volumen de ventas de un título que no está en pedido no se va a fabricar. Es lo que pasa con EMI, por ejemplo", concluye Villalba.
sábado, febrero 08, 2014
Paul y Ringo celebran en vivo los 50 años de la beatlemanía
El Mercurio
Los dos músicos vivos de The Beatles serán homenajeados en un especial de la CBS que se emitirá este domingo en Estados Unidos.
J. V.
El resorte les dio un brinco planetario. Hace exactamente 50 años, en la tarde del 7 de febrero de 1964, los Beatles llegaron a Estados Unidos, en un aterrizaje que tendría un significado totalmente opuesto: el del despegue definitivo de la banda más influyente de la música popular.
Hicieron historia. En términos artísticos, culturales y de industria, lo revolucionaron todo. Su actuación en "The Ed Sullivan show" del 9 de febrero de ese mismo año fue vista por 73 millones de estadounidenses, un récord para la época, y una caja de repercusión mayor para un fenómeno que se transformó en pandemia con la consolidación de la beatlemanía, término acuñado en Europa algunos meses antes.
Por eso la consumación de las cinco décadas de ese suceso alimentaba la celebración de una efeméride mayor, aunque Paul McCartney no estaba demasiado convencido de participar de un homenaje a la banda de Liverpool. Según han comentado algunos de los miembros del círculo más íntimo del músico, McCartney solo se decidió a recordar a los Beatles junto con su ex compañero Ringo Starr a mediados de enero cuando se le hizo ver el impacto que tuvo aquella recordada actuación televisiva.
En la CBS, la emisora que puso en pantalla por primera vez a los cuatro jóvenes ingleses, se preparó una serie de programas especiales para rememorar la trascendental fecha. Desde una entrevista en el late de David Letterman a Ringo y Paul, los dos miembros vivos del grupo (John Lennon fue asesinado en 1980 y George Harrison murió en 2001) en el mismo teatro donde se transmitió "The Ed Sullivan show", hasta un homenaje en que artistas como Stevie Wonder, Katy Perry, Maroon 5, John Mayer y Dave Grohl, entre otros, saludarán a la banda versionando algunas de sus canciones.
El plato de fondo era una tarea mayor: conseguir que ambos músicos rememoran a The Beatles, una idea de la que siempre han preferido escapar. En la última entrega de la ceremonia de los Grammy hubo un gran acercamiento. Ambos fueron parte del show y se reunieron para tocar una canción juntos, el tema "Queenie eye" de "New", el último álbum de McCartney.
El domingo, en Estados Unidos, se transmitirá el especial de la CBS (grabado el 27 de enero) titulado "The night that changed America: A Grammy salute to The Beatles", donde los músicos de Liverpool interpretan juntos "Hey Jude" y "With a little help from my friends".
Los dos músicos vivos de The Beatles serán homenajeados en un especial de la CBS que se emitirá este domingo en Estados Unidos.
J. V.
El resorte les dio un brinco planetario. Hace exactamente 50 años, en la tarde del 7 de febrero de 1964, los Beatles llegaron a Estados Unidos, en un aterrizaje que tendría un significado totalmente opuesto: el del despegue definitivo de la banda más influyente de la música popular.
Hicieron historia. En términos artísticos, culturales y de industria, lo revolucionaron todo. Su actuación en "The Ed Sullivan show" del 9 de febrero de ese mismo año fue vista por 73 millones de estadounidenses, un récord para la época, y una caja de repercusión mayor para un fenómeno que se transformó en pandemia con la consolidación de la beatlemanía, término acuñado en Europa algunos meses antes.
Por eso la consumación de las cinco décadas de ese suceso alimentaba la celebración de una efeméride mayor, aunque Paul McCartney no estaba demasiado convencido de participar de un homenaje a la banda de Liverpool. Según han comentado algunos de los miembros del círculo más íntimo del músico, McCartney solo se decidió a recordar a los Beatles junto con su ex compañero Ringo Starr a mediados de enero cuando se le hizo ver el impacto que tuvo aquella recordada actuación televisiva.
En la CBS, la emisora que puso en pantalla por primera vez a los cuatro jóvenes ingleses, se preparó una serie de programas especiales para rememorar la trascendental fecha. Desde una entrevista en el late de David Letterman a Ringo y Paul, los dos miembros vivos del grupo (John Lennon fue asesinado en 1980 y George Harrison murió en 2001) en el mismo teatro donde se transmitió "The Ed Sullivan show", hasta un homenaje en que artistas como Stevie Wonder, Katy Perry, Maroon 5, John Mayer y Dave Grohl, entre otros, saludarán a la banda versionando algunas de sus canciones.
El plato de fondo era una tarea mayor: conseguir que ambos músicos rememoran a The Beatles, una idea de la que siempre han preferido escapar. En la última entrega de la ceremonia de los Grammy hubo un gran acercamiento. Ambos fueron parte del show y se reunieron para tocar una canción juntos, el tema "Queenie eye" de "New", el último álbum de McCartney.
El domingo, en Estados Unidos, se transmitirá el especial de la CBS (grabado el 27 de enero) titulado "The night that changed America: A Grammy salute to The Beatles", donde los músicos de Liverpool interpretan juntos "Hey Jude" y "With a little help from my friends".
Mario Guerrero lanza su nuevo disco con cantantes mexicanas
El Mercurio
La actriz Sandra Echeverría ("Salvajes", "The Bridge") y María León, del grupo Playa Limbo, grabaron duetos con el chileno.
DIEGO RAMMSY
El cantautor local Mario Guerrero espera anotarse en las ligas mayores de la música romántica latina con su próximo disco, que lanzará a fines de marzo. Argumentos no le faltan.
El contrato que selló en 2013 con la editora Warner Chappell México -que ahora administra su catálogo como compositor- lo catapultó a nuevos mercados y, de manera inequívoca, todas las señales apuntan a una pronta internacionalización en su carrera. "El disco nuevo refleja un proceso largo lleno de cosas buenas. Es consecuencia de un largo caminar y de varios viajes a México en busca de oportunidades. Uno de los logros fue firmar como compositor de Warner Chappell, y así poder trabajar con grandes músicos", señala Guerrero. "Consideramos que Mario tiene un gran nivel como autor y que podemos trabajar sus canciones para moverlas con otros artistas", señala Pablo Esposito, creativo/A&R de la editora musical.
El primer gran cambio de este disco es que fue grabado y producido por los reputados Stefano Vieni y Fabrizio Simoncioni en el estudio Sonic Ranch, en la ciudad de El Paso, Texas. Yeah yeah yeahs, Ely Guerra, Band of Horses y Reik han grabado allí. Luego, fue mezclado en Italia y masterizado en Los Angeles por el legendario Dave Donnelly, que ha trabajado para Aerosmith y Mötley Crüe.
Otra de las novedades que tendrá el álbum, aún sin nombre, es la presencia de dos destacadas voces femeninas mexicanas. En primer lugar, la actriz y cantante Sandra Echeverría, que aparte de figurar en múltiples producciones de TV, tuvo una participación en la última cinta de Oliver Stone "Salvajes" y en la más reciente temporada de la serie "The Bridge" (Fox). Echeverría, que también grabó un dueto con Marc Anthony en 2011 para la telenovela "La fuerza del destino", puso su voz en "Dos extraños" para el disco del chileno.
La segunda es la voz del grupo Playa Limbo, María León, que figura en la canción "Cenizas". El grupo ha sido multiventas logrando disco de oro por superar las 30 mil copias vendidas en México. "Se trata de dos importantes figuras que le dan importancia a nivel internacional a este álbum. Ojalá puedan venir al lanzamiento para cantar juntos en vivo", dice Guerrero.
Las 10 canciones del disco fueron escritas en parte por el mismo Guerrero, y también participan en la autoría Ángela Dávalos y Ettore Grenci.
La actriz Sandra Echeverría ("Salvajes", "The Bridge") y María León, del grupo Playa Limbo, grabaron duetos con el chileno.
DIEGO RAMMSY
El cantautor local Mario Guerrero espera anotarse en las ligas mayores de la música romántica latina con su próximo disco, que lanzará a fines de marzo. Argumentos no le faltan.
El contrato que selló en 2013 con la editora Warner Chappell México -que ahora administra su catálogo como compositor- lo catapultó a nuevos mercados y, de manera inequívoca, todas las señales apuntan a una pronta internacionalización en su carrera. "El disco nuevo refleja un proceso largo lleno de cosas buenas. Es consecuencia de un largo caminar y de varios viajes a México en busca de oportunidades. Uno de los logros fue firmar como compositor de Warner Chappell, y así poder trabajar con grandes músicos", señala Guerrero. "Consideramos que Mario tiene un gran nivel como autor y que podemos trabajar sus canciones para moverlas con otros artistas", señala Pablo Esposito, creativo/A&R de la editora musical.
El primer gran cambio de este disco es que fue grabado y producido por los reputados Stefano Vieni y Fabrizio Simoncioni en el estudio Sonic Ranch, en la ciudad de El Paso, Texas. Yeah yeah yeahs, Ely Guerra, Band of Horses y Reik han grabado allí. Luego, fue mezclado en Italia y masterizado en Los Angeles por el legendario Dave Donnelly, que ha trabajado para Aerosmith y Mötley Crüe.
Otra de las novedades que tendrá el álbum, aún sin nombre, es la presencia de dos destacadas voces femeninas mexicanas. En primer lugar, la actriz y cantante Sandra Echeverría, que aparte de figurar en múltiples producciones de TV, tuvo una participación en la última cinta de Oliver Stone "Salvajes" y en la más reciente temporada de la serie "The Bridge" (Fox). Echeverría, que también grabó un dueto con Marc Anthony en 2011 para la telenovela "La fuerza del destino", puso su voz en "Dos extraños" para el disco del chileno.
La segunda es la voz del grupo Playa Limbo, María León, que figura en la canción "Cenizas". El grupo ha sido multiventas logrando disco de oro por superar las 30 mil copias vendidas en México. "Se trata de dos importantes figuras que le dan importancia a nivel internacional a este álbum. Ojalá puedan venir al lanzamiento para cantar juntos en vivo", dice Guerrero.
Las 10 canciones del disco fueron escritas en parte por el mismo Guerrero, y también participan en la autoría Ángela Dávalos y Ettore Grenci.
Dúo La Sociedad regresa con "13"
El Mercurio
Daniel Guerrero y Pablo Castro lanzan su nuevo disco el 14 de febrero.
Diego Rammsy
El cantautor Pablo Castro está en Santiago, ya repatriado desde Estados Unidos, donde trabajaba para el grupo mexicano Los Tigres del Norte. Daniel Guerrero, su contraparte en el dúo La Sociedad por 15 años, habla de las expectativas de esta nueva etapa del reformado grupo: "Lo que hicimos en un principio fue especial, pero otros ya lo han hecho; hacerlo dos veces, es más difícil. El desafío es volver a ser número uno y estar en boca de todos".
Un año exacto pasó desde su reunión para que el dúo La Sociedad lanzara un nuevo disco. Se trata de su primer trabajo en 13 años, con 13 canciones y grabado en 2013. Dicha reiteración los llevó a titularlo así: "13".
Los integrantes del dúo que brilló en los 90 lanzan su álbum el 14 de febrero, y ya suenan los sencillos "Me muero" y "Por mi maldito orgullo", copando un espacio del dial poco transitado, gracias a esa balada popular, romántica y latina.
"Eso de 'placer culpable', como le llaman a nuestra música, es una idiotez. La Sociedad es donde jugamos a ser Los Ángeles Negros y Leo Dan", replica Guerrero aludiendo al éxito de sus nuevos sencillos en las radios. Pero las expectativas en este retorno son mayores. "Quiero ganar lo que no terminamos de ganar antes. La idea es conquistar América", dice Guerrero.
Porque La Sociedad ha trabajado duro desde su regreso. Con "13" completarán su tercera producción musical en menos de un año tras un disco acústico hecho para la radio FM Dos y otro en vivo registrado en el Teatro Caupolicán. "No nos queremos poner viejos. Tenemos 40 años, pero vamos a conquistar a gente nueva", advierte Guerrero.
Daniel Guerrero y Pablo Castro lanzan su nuevo disco el 14 de febrero.
Diego Rammsy
El cantautor Pablo Castro está en Santiago, ya repatriado desde Estados Unidos, donde trabajaba para el grupo mexicano Los Tigres del Norte. Daniel Guerrero, su contraparte en el dúo La Sociedad por 15 años, habla de las expectativas de esta nueva etapa del reformado grupo: "Lo que hicimos en un principio fue especial, pero otros ya lo han hecho; hacerlo dos veces, es más difícil. El desafío es volver a ser número uno y estar en boca de todos".
Un año exacto pasó desde su reunión para que el dúo La Sociedad lanzara un nuevo disco. Se trata de su primer trabajo en 13 años, con 13 canciones y grabado en 2013. Dicha reiteración los llevó a titularlo así: "13".
Los integrantes del dúo que brilló en los 90 lanzan su álbum el 14 de febrero, y ya suenan los sencillos "Me muero" y "Por mi maldito orgullo", copando un espacio del dial poco transitado, gracias a esa balada popular, romántica y latina.
"Eso de 'placer culpable', como le llaman a nuestra música, es una idiotez. La Sociedad es donde jugamos a ser Los Ángeles Negros y Leo Dan", replica Guerrero aludiendo al éxito de sus nuevos sencillos en las radios. Pero las expectativas en este retorno son mayores. "Quiero ganar lo que no terminamos de ganar antes. La idea es conquistar América", dice Guerrero.
Porque La Sociedad ha trabajado duro desde su regreso. Con "13" completarán su tercera producción musical en menos de un año tras un disco acústico hecho para la radio FM Dos y otro en vivo registrado en el Teatro Caupolicán. "No nos queremos poner viejos. Tenemos 40 años, pero vamos a conquistar a gente nueva", advierte Guerrero.
El sonido de Chiloé: acordeonistas celebran cónclave
El Mercurio
Este 8 de febrero se realiza el XI Encuentro de Cultores del Acordeón en Tenaún. Habrá unos treinta músicos de Castro, Ancud y Chonchi, pero también de Mechuque y Coldita.
IÑIGO DÍAZ
Es lógico concluir que el origen del acordeón en el archipiélago de Chiloé está en la influencia alemana del sur y que la abundante población de estos instrumentos allí proviene de Puerto Montt y Puerto Varas, pero la investigadora ancuditana Cyntia Ulloa tiene algo más que decir al respecto.
"Casi todos los antiguos chilotes que he entrevistado me dicen que sus acordeones entraron a la isla desde Punta Arenas. El chilote tiene más conexión con la Patagonia que con Puerto Montt", dice Ulloa, quien prepara un estudio acerca de la historia de los acordeonistas del archipiélago. "Hay chilotes que se iban a trabajar a las estancias de Punta Arenas por temporadas con el único objetivo de reunir dinero y comprar sus acordeones de botones. Después volvían todos juntos, tocando en los barcos", agrega.
El acordeón representa el gran sonido de Chiloé. Según advierte la investigadora, se puede encontrar uno casa por medio de cualquier pueblo, y no existe familia que no tenga al menos un acordeonista en su núcleo. Por eso, cada vez más músicos se unen al Encuentro de Cultores del Acordeón que se realiza en Tenaún.
Organizada por la ONG Codet, la undécima edición del encuentro tendrá lugar este 8 de febrero, con una treintena de acordeonistas convocados a la maratón de siete horas de música. Ese día, Tenaún triplica su población con músicos y visitantes que admiran los acordeones de botones y de piano. Las actividades comienzan a las 16:00 horas con un pasacalle, procesión de 20 minutos con la totalidad de los cultores invitados. A ellos se les unen acordeonistas jóvenes y otros que recién comienzan en un unísono hasta llegar al escenario de la sede social.
"Los acordeonistas tienen otros oficios. Son campesinos o pescadores, y también tocan el instrumento. Es una forma de entender que no son músicos profesionales, pero sí son cultores", dice Ulloa.
Este año se esperan acordeonistas de Ancud, como la maestra octogenaria Carmen Choulouc, descendiente de alemanes que toca el acordeón a botones, y también de Castro, con el músico del grupo Trifulka Carlos Mancilla. Al encuentro llegarán doña Filomena Barrera, de Guardiamó; María Teresa Andrade, de Chonchi; Iván Cárcamo, de Rilán, y Luis Vargas, de Aldachildo. "Incluso vendrá Ana María Cárdenas, una monjita que vive en la isla Mechuque, y ojalá podamos tener también a don Liborio Almonacid, un señor mayor que vive en Coldita, isla apartadísima al sur de Quellón".
En el encuentro se lanzará el libro-catálogo "Acordeones chilotes", que reúne retratos de Lincoyán Parada junto a reseñas sobre la religiosidad y las fiestas populares que utilizan este instrumento, escritas por el investigador Renato Cárdenas. "Es un registro de los 20 acordeonistas que son la base de esta celebración, porque si hablamos de cultores en Chiloé, puede haber 150 o más", apunta Parada.
Este 8 de febrero se realiza el XI Encuentro de Cultores del Acordeón en Tenaún. Habrá unos treinta músicos de Castro, Ancud y Chonchi, pero también de Mechuque y Coldita.
IÑIGO DÍAZ
Es lógico concluir que el origen del acordeón en el archipiélago de Chiloé está en la influencia alemana del sur y que la abundante población de estos instrumentos allí proviene de Puerto Montt y Puerto Varas, pero la investigadora ancuditana Cyntia Ulloa tiene algo más que decir al respecto.
"Casi todos los antiguos chilotes que he entrevistado me dicen que sus acordeones entraron a la isla desde Punta Arenas. El chilote tiene más conexión con la Patagonia que con Puerto Montt", dice Ulloa, quien prepara un estudio acerca de la historia de los acordeonistas del archipiélago. "Hay chilotes que se iban a trabajar a las estancias de Punta Arenas por temporadas con el único objetivo de reunir dinero y comprar sus acordeones de botones. Después volvían todos juntos, tocando en los barcos", agrega.
El acordeón representa el gran sonido de Chiloé. Según advierte la investigadora, se puede encontrar uno casa por medio de cualquier pueblo, y no existe familia que no tenga al menos un acordeonista en su núcleo. Por eso, cada vez más músicos se unen al Encuentro de Cultores del Acordeón que se realiza en Tenaún.
Organizada por la ONG Codet, la undécima edición del encuentro tendrá lugar este 8 de febrero, con una treintena de acordeonistas convocados a la maratón de siete horas de música. Ese día, Tenaún triplica su población con músicos y visitantes que admiran los acordeones de botones y de piano. Las actividades comienzan a las 16:00 horas con un pasacalle, procesión de 20 minutos con la totalidad de los cultores invitados. A ellos se les unen acordeonistas jóvenes y otros que recién comienzan en un unísono hasta llegar al escenario de la sede social.
"Los acordeonistas tienen otros oficios. Son campesinos o pescadores, y también tocan el instrumento. Es una forma de entender que no son músicos profesionales, pero sí son cultores", dice Ulloa.
Este año se esperan acordeonistas de Ancud, como la maestra octogenaria Carmen Choulouc, descendiente de alemanes que toca el acordeón a botones, y también de Castro, con el músico del grupo Trifulka Carlos Mancilla. Al encuentro llegarán doña Filomena Barrera, de Guardiamó; María Teresa Andrade, de Chonchi; Iván Cárcamo, de Rilán, y Luis Vargas, de Aldachildo. "Incluso vendrá Ana María Cárdenas, una monjita que vive en la isla Mechuque, y ojalá podamos tener también a don Liborio Almonacid, un señor mayor que vive en Coldita, isla apartadísima al sur de Quellón".
En el encuentro se lanzará el libro-catálogo "Acordeones chilotes", que reúne retratos de Lincoyán Parada junto a reseñas sobre la religiosidad y las fiestas populares que utilizan este instrumento, escritas por el investigador Renato Cárdenas. "Es un registro de los 20 acordeonistas que son la base de esta celebración, porque si hablamos de cultores en Chiloé, puede haber 150 o más", apunta Parada.
Los hitos de la Feria del Disco, que bajó la cortina tras 58 años de historia
El Mercurio
La tradicional disquería se declaró en quiebra el pasado martes. Marta González, su fundadora, habla de los inicios y de la época de apogeo de la compañía que tuvo el protagonismo de la industria musical criolla.
D. Rammsy y J. Vásquez
El comienzo fue humilde, y solo Marta González confiaba que, en 1956, el negocio de la venta de discos resultaría. La esposa de Humberto de la Fuente (fallecido en 2002), dueño de un local de electrodomésticos en el centro de Santiago, insistía en una idea que se transformó en acción, y en un rincón de su tienda de Monjitas 642 se ubicó con una caja de cartón repleta de álbumes.
Así, entre lámparas y planchas, vinilos de 45 y 78 RPM de artistas como Astor Piazzolla y Los Chalchaleros se comenzaron a vender rápidamente. A los oídos de la pareja llegó la noticia de que el sello RCA Victor estaba deshaciéndose de sus discos para reducir mercadería, y decidieron comprar. Algo similar ocurría en EMI, que liquidaba su material sobrante.
La instancia era ventajosa y los precios mínimos, lo que favoreció el despegue del emprendimiento que en su mejor momento totalizó una cadena de 52 sucursales, más de 300 empleados e ingresos que se cuantificaron en millones de dólares.
"Esperaba a mi quinto hijo, tenía 24 años y quería trabajar, por eso le planteé la idea a mi marido. Yo partí llamando a los sellos para hacer la primera compra", dice Marta González, que reconoce que su sueño desde niña era ser cantante.
El sistema de tener los discos apilados en cajas gustó al público, que cada vez que entraba a una tienda se quedaba buscando algo más que un objeto material, porque la idea fuerza de González era que el negocio de la música consistía en vender sentimientos. "A la gente le encanta revisar las bateas, ahí están las alegrías, penas, amores y esperanzas", cuenta.
"En el camino iba a aprendiendo de la música. Cambié toda la historia, porque puse los discos por grupos, estilos. En la fábrica en un principio me retaron, pero yo fui innovadora para que el cliente eligiera. Así, nació la idea de las estanterías", recuerda González.
Los cantantes que alcanzaron la fama durante la denominada Nueva Ola, estrellas como Julio Iglesias, Luis Miguel (un artista que en Chile ha vendido más de 2 millones de discos) o los recientes fenómenos juveniles de boybands que llegaron en formato físico con su música a las casas del país, lo hicieron, en su gran mayoría, a través de la Feria del Disco, que cambió de nombre a Feria Mix en 2006, cuando el negocio se amplió a la venta de libros y videojuegos. Desde entonces, la venta de discos solo representaba el 50% de sus ingresos.
La empresa vivió momentos de gran prosperidad y avanzaba de la mano de los fenómenos musicales, a los que González se encargaba de cobijar. No fueron pocos los artistas que visitaron, por ejemplo, la tienda de la Feria del Disco ubicada en el paseo Ahumada, firmaron discos y compartieron con sus seguidores.
El primero fue José Alfredo Fuentes, ídolo de las quinceañeras de los sesenta, el que se fotografió en un local. De ahí en adelante se transformó en una costumbre que cada vez que llegaba un artista extranjero cumpliera el ritual de visitar una tienda.
Ahí estuvieron desde Kiss, que aparecieron sin maquillaje, a Muse, que en su primera visita a Chile compartió con una larga fila de seguidores en pleno centro de Santiago.
Pero la prosperidad no iba a ser duradera. La industria discográfica mundial se vio afectada por la tecnología, y en esta pasada, como ha ocurrido en prácticamente todo el mundo, las grandes tiendas de discos no se supieron adaptar al cambio, y progresivamente han ido desapareciendo.
La irrupción del formato MP3, la masificación de internet, el acceso a la música a través de distintas plataformas virtuales -hoy, una de las más populares es Spotify- y, sobre todo, la piratería, fueron el golpe de gracia a una industria que en su momento supo responder al cambio de formato desde el casete al disco compacto.
El pasado martes 28 de enero se les avisó a los empleados que las cortinas de Feria Mix no se volverían a levantar. Los hijos del matrimonio De la Fuente González, actuales dueños de la empresa, declararon la quiebra, y se espera la intervención de un síndico que determine los pasos a seguir en una industria que está sentenciada a seguir el mismo destino de los dinosaurios frente a las glaciaciones.
¿Dónde comprar música?
Hoy son los supermercados los que pueden ofrecer un sistema de venta parecido a lo que ofrecía Feria Mix, con los catálogos más populares del mercado.
El sello y la ticketeraLlegó el año 2006, y la compañía, que hasta el momento sólo se dedicaba a distribuir y vender música, decidió dar un paso más, diversificando el negocio hacia los libros y videojuegos y rebautizándose como Feria Mix. Pero además creó dos negocios paralelos; uno de venta de entradas para conciertos (Feria Ticket), y un sello musical propio (Feria Music).
Feria Music fue el sello discográfico de la mayoría de los artistas nacionales, como Américo, Los Tres, La Noche, Francisca Valenzuela y Luis Jara. El uruguayo Alfonso Carbone arrastró a los artistas de su sello, La Oreja, para asumir la gerencia de Feria Music entre 2007 y 2013. Tras el cierre de Feria Mix, artistas como Américo y Los Tres se enfrentan ahora al no pago de regalías por contratos históricos que tenían con la empresa.
El negocio de las entradas es otro que siempre estuvo presente en Feria del Disco. Antes de que existieran las ticketeras, el local de Ahumada vendía boletos para conciertos. Luego comenzaron a vender entradas de Ticketmaster, y más tarde pusieron Feria Ticket, su propia marca. Sara Solari fue la última gerente de la ticketera.
Hasta llegó a existir un negocio llamado Feria Kiosco, una estantería de discos en estaciones de servicio y farmacias. También Feria llegó a tener su propio programa de TV llamado "La pasión por la música". El espacio conducido por Francisco Palma se emitió entre 1998 y 2000, pasando por Canal 2, UCV-TV y Gran Santiago. Pedro Fernández, Los Nocheros, Eva Ayllón y Paolo Meneguzzi estuvieron en el espacio.
La tradicional disquería se declaró en quiebra el pasado martes. Marta González, su fundadora, habla de los inicios y de la época de apogeo de la compañía que tuvo el protagonismo de la industria musical criolla.
D. Rammsy y J. Vásquez
El comienzo fue humilde, y solo Marta González confiaba que, en 1956, el negocio de la venta de discos resultaría. La esposa de Humberto de la Fuente (fallecido en 2002), dueño de un local de electrodomésticos en el centro de Santiago, insistía en una idea que se transformó en acción, y en un rincón de su tienda de Monjitas 642 se ubicó con una caja de cartón repleta de álbumes.
Así, entre lámparas y planchas, vinilos de 45 y 78 RPM de artistas como Astor Piazzolla y Los Chalchaleros se comenzaron a vender rápidamente. A los oídos de la pareja llegó la noticia de que el sello RCA Victor estaba deshaciéndose de sus discos para reducir mercadería, y decidieron comprar. Algo similar ocurría en EMI, que liquidaba su material sobrante.
La instancia era ventajosa y los precios mínimos, lo que favoreció el despegue del emprendimiento que en su mejor momento totalizó una cadena de 52 sucursales, más de 300 empleados e ingresos que se cuantificaron en millones de dólares.
"Esperaba a mi quinto hijo, tenía 24 años y quería trabajar, por eso le planteé la idea a mi marido. Yo partí llamando a los sellos para hacer la primera compra", dice Marta González, que reconoce que su sueño desde niña era ser cantante.
El sistema de tener los discos apilados en cajas gustó al público, que cada vez que entraba a una tienda se quedaba buscando algo más que un objeto material, porque la idea fuerza de González era que el negocio de la música consistía en vender sentimientos. "A la gente le encanta revisar las bateas, ahí están las alegrías, penas, amores y esperanzas", cuenta.
"En el camino iba a aprendiendo de la música. Cambié toda la historia, porque puse los discos por grupos, estilos. En la fábrica en un principio me retaron, pero yo fui innovadora para que el cliente eligiera. Así, nació la idea de las estanterías", recuerda González.
Los cantantes que alcanzaron la fama durante la denominada Nueva Ola, estrellas como Julio Iglesias, Luis Miguel (un artista que en Chile ha vendido más de 2 millones de discos) o los recientes fenómenos juveniles de boybands que llegaron en formato físico con su música a las casas del país, lo hicieron, en su gran mayoría, a través de la Feria del Disco, que cambió de nombre a Feria Mix en 2006, cuando el negocio se amplió a la venta de libros y videojuegos. Desde entonces, la venta de discos solo representaba el 50% de sus ingresos.
La empresa vivió momentos de gran prosperidad y avanzaba de la mano de los fenómenos musicales, a los que González se encargaba de cobijar. No fueron pocos los artistas que visitaron, por ejemplo, la tienda de la Feria del Disco ubicada en el paseo Ahumada, firmaron discos y compartieron con sus seguidores.
El primero fue José Alfredo Fuentes, ídolo de las quinceañeras de los sesenta, el que se fotografió en un local. De ahí en adelante se transformó en una costumbre que cada vez que llegaba un artista extranjero cumpliera el ritual de visitar una tienda.
Ahí estuvieron desde Kiss, que aparecieron sin maquillaje, a Muse, que en su primera visita a Chile compartió con una larga fila de seguidores en pleno centro de Santiago.
Pero la prosperidad no iba a ser duradera. La industria discográfica mundial se vio afectada por la tecnología, y en esta pasada, como ha ocurrido en prácticamente todo el mundo, las grandes tiendas de discos no se supieron adaptar al cambio, y progresivamente han ido desapareciendo.
La irrupción del formato MP3, la masificación de internet, el acceso a la música a través de distintas plataformas virtuales -hoy, una de las más populares es Spotify- y, sobre todo, la piratería, fueron el golpe de gracia a una industria que en su momento supo responder al cambio de formato desde el casete al disco compacto.
El pasado martes 28 de enero se les avisó a los empleados que las cortinas de Feria Mix no se volverían a levantar. Los hijos del matrimonio De la Fuente González, actuales dueños de la empresa, declararon la quiebra, y se espera la intervención de un síndico que determine los pasos a seguir en una industria que está sentenciada a seguir el mismo destino de los dinosaurios frente a las glaciaciones.
¿Dónde comprar música?
Hoy son los supermercados los que pueden ofrecer un sistema de venta parecido a lo que ofrecía Feria Mix, con los catálogos más populares del mercado.
El sello y la ticketeraLlegó el año 2006, y la compañía, que hasta el momento sólo se dedicaba a distribuir y vender música, decidió dar un paso más, diversificando el negocio hacia los libros y videojuegos y rebautizándose como Feria Mix. Pero además creó dos negocios paralelos; uno de venta de entradas para conciertos (Feria Ticket), y un sello musical propio (Feria Music).
Feria Music fue el sello discográfico de la mayoría de los artistas nacionales, como Américo, Los Tres, La Noche, Francisca Valenzuela y Luis Jara. El uruguayo Alfonso Carbone arrastró a los artistas de su sello, La Oreja, para asumir la gerencia de Feria Music entre 2007 y 2013. Tras el cierre de Feria Mix, artistas como Américo y Los Tres se enfrentan ahora al no pago de regalías por contratos históricos que tenían con la empresa.
El negocio de las entradas es otro que siempre estuvo presente en Feria del Disco. Antes de que existieran las ticketeras, el local de Ahumada vendía boletos para conciertos. Luego comenzaron a vender entradas de Ticketmaster, y más tarde pusieron Feria Ticket, su propia marca. Sara Solari fue la última gerente de la ticketera.
Hasta llegó a existir un negocio llamado Feria Kiosco, una estantería de discos en estaciones de servicio y farmacias. También Feria llegó a tener su propio programa de TV llamado "La pasión por la música". El espacio conducido por Francisco Palma se emitió entre 1998 y 2000, pasando por Canal 2, UCV-TV y Gran Santiago. Pedro Fernández, Los Nocheros, Eva Ayllón y Paolo Meneguzzi estuvieron en el espacio.
Semanas Musicales de Frutillar: hitos de un milagro cultural
El Mercurio
Con entradas agotadas desde hace días, el encuentro se ha posicionado como uno de los eventos artísticos más convocantes de nuestro país. Ad portas de cumplir las bodas de oro, diversas personalidades desempolvan los momentos más relevantes del festival, sus escollos y desafíos.
Maureen Lennon Zaninovic
"Estoy seguro de que la ciudad de Frutillar, al hacerse cargo de esta iniciativa y tomar las medidas necesarias para asegurarse el papel de sede permanente de los festivales, ocupará un lugar destacado dentro del creciente movimiento musical en Chile".
El temprano augurio de Arturo Junge, fundador histórico de las "Semanas Musicales de Frutillar", ya fallecido, se cumplió con creces, ya que el tradicional encuentro está celebrando sus 46 años de vida hasta el 5 de febrero con una contundente e inusitada convocatoria de público.
"Sin duda que esta versión será una de las mejores de nuestra historia, en cuanto a asistencia -esperamos contar con más de 15 mil personas- y nivel artístico. El hecho de que la Orquesta Sinfónica interprete varias piezas que son estrenos para nuestro país es muy relevante. Desde varios días los conciertos tienen sus entradas agotadas. La vara nos quedó alta", comenta efusivamente a "Artes y Letras" Ramón Espinoza, alcalde de Frutillar y vicepresidente de la Corporación Cultural de las "Semanas Musicales de Frutillar". El edil saca cuentas alegres: "Este año se ha notado un incremento importantísimo de turistas, sobre todo nacionales. Por primera vez puedo decir que estamos a la altura de la convocatoria de otros balnearios de la zona central, que siempre han estado de moda, como Zapallar y Maitencillo. ¡Ha sido impresionante!, y nos plantea un desafío para nada menor, porque la capacidad hotelera se ha visto sobrepasada".
Flora Inostroza, presidenta de las "Semanas Musicales de Frutillar" complementa que "nunca pensé que llegaríamos a los 46 años. Afortunadamente vamos bien y tenemos carrete para mucho tiempo más. Uno pregunta en la boletería de dónde viene usted y te responden de San Francisco, Grecia o París. También tenemos melómanos que durante 30 años -de manera ininterrumpida- no se han perdido este festival. Eso nos llena de orgullo, porque acá todo ha sido muy a pulso. Partimos sin saber nada de gestión cultural, con un lápiz y una goma de borrar". Al preguntarle por las razones de esta supervivencia, Inostroza considera que "la gracia de nuestro proyecto es que hemos ido formando varias generaciones, tanto de amantes de la música como de voluntarios. Los orientadores de sala, por ejemplo, tienen desde 8 o 10 años hasta universitarios. A todos ellos se les forma: saben atender, sonreír y estar siempre impecables. Además de que entre el público se nota que cada vez más hay más profesionales jóvenes. Ha habido un recambio".
Los inicios de un soñador
A fines de los 50, Robert Dick, entonces director del Instituto Alemán de Frutillar, invitó a Arturo Junge (1913-1994) y a su coro Singkreiss a participar en las jornadas corales que se desarrollaban en el balneario. Fue tal el éxito de esas veladas, que en 1968 el propio Junge decidió convocar a un grupo de instrumentistas con "la idea de que entre los músicos surgiera algo parecido a lo que pasó con los coros", como recordó el artista en una entrevista concedida a este diario en 1993. Su amor por la música y su preocupación por los jóvenes lo llevaron a fundar, en 1968, las Semanas Musicales. Visto el éxito de esa primera Semana, Junge propuso al alcalde de Frutillar de la época, Egon Schmidt, la formación de un directorio que se hiciera cargo del evento. En 1969, este directorio integró a Alfredo Doetz y a la pianista y chelista Flora Inostroza, actual presidenta de la Corporación Cultural "Semanas Musicales de Frutillar" y principal responsable de lo que es el encuentro hoy.
"En los inicios había una cosa mucho más familiar. Nos alojábamos en el Instituto Alemán o en casas de vecinos del balneario. Arturo, por lo demás, tenía una mística muy especial. Entusiasmaba a todos. Frutillar era completamente distinto. Había, por ejemplo, solo un local que vendía kuchenes y se formaban colas. Tampoco se soñaba con el Teatro del Lago", recuerda su viuda, la soprano Ana María Zabala.
Agrega que cuando su esposo se proponía algo, siempre lo conseguía sin considerar los costos económicos. "Era un soñador fantástico y tremendamente visionario. Desde los inicios siempre los recursos fueron escasos, por eso en un momento Arturo fue a pedirle ayuda al entonces general Fernando Matthei y él le dijo: 'Perfecto, yo le facilito los aviones para el traslado de los artistas, a cambio de que se presente en Frutillar la Banda Sinfónica de la FACh'. Y así partió esta alianza que perdura hasta nuestros días".
En 1979, como rememora su viuda, "por desavenencias con el directorio Arturo Junge dejó las 'Semanas Musicales de Frutillar'. En uno de los momentos más dolorosos de su vida". De esta manera, Flora Inostroza, como presidenta de la Corporación, toma las riendas e impulsa otro de los hitos del encuentro: el convenio con la Universidad de Chile, que ha posibilitado que todos los años se presenten en el balneario los cuerpos estables de esta casa de estudios.
Del gimnasio al Teatro del Lago
Hasta el 2010, los conciertos se desarrollaban en distintas plazas de la ciudad, iglesias luterana y católica y, fundamentalmente, el gimnasio municipal. Una etapa llena de mística y anécdotas sabrosas.
"El gimnasio era un local grande, pero con asientos duros y sin aislación acústica", rememora el periodista Walter Krumbach. Sus recuerdos de los inicios de este encuentro musical están llenos de momentos tragicómicos: "En un árbol cercano se había instalado una familia de bandurrias, que graznaban en el momento menos pensado y nunca coincidían con la tonalidad de la obra que se ejecutaba. Una vez, un joven pianista se afanaba con un adagio en pianissimo . En eso, comenzó a llover a cántaros. El ruido en el tejado era tan intenso, que no se escuchaba el instrumento, de modo que el ejecutante interrumpió su recital, esperando que amainara el temporal. Durante otro temporal, la Sinfónica comenzó su concierto con la obertura 'La fuerza del destino', de Verdi. Apenas había tocado un par de compases, cuando se cortó la energía eléctrica. El gimnasio quedó totalmente a oscuras, ¡boca de lobo! Uno a uno, los instrumentos dejaron de sonar, resultando un silencio desconcertante. Rápidamente, los bomberos que resguardaban la sala pusieron unos chonchones para que la gente no se asustara".
Claramente, y tras el crecimiento y consolidación del encuentro, no podía continuar en tan precarias condiciones. Por eso, la propia Flora Inostroza, junto al fallecido empresario Guillermo Schiess, consiguió -con el apoyo la Municipalidad de Frutillar- que el lugar donde se encontraba el Hotel Frutillar (destruido por un devastador incendio en 1996) se les traspasara para la construcción de un moderno teatro. Así gracias a su empuje, la visión de las autoridades de la comuna y el aporte fundamental de Guillermo Schiess y sus familiares, así como el de muchos donantes y amigos, se comienza a hacer realidad el Teatro del Lago.
De esta manera, un 27 de enero de 1998, con la instalación de la primera piedra de la construcción, ceremonia que encabezó Christoph Schiess en honor a su padre, se inicia este gran proyecto que tardó 12 años en concretarse, entre otras razones por la crisis asiática y la falta de recursos. Ello sumado a que, en los últimos años, surgieron algunas desavenencias que se acentuaron para la inauguración del teatro en noviembre de 2010.
Como es de público conocimiento, la familia Schiess y la "Corporación Semanas Musicales de Frutillar" se aliaron hace más de una década bajo la sociedad Inmobiliaria Frutillar. La Corporación aportó el terreno (valorizado en unos $ 150 millones, cedido por la municipalidad) y la familia Schiess, otro tanto. El ambicioso teatro, sin embargo, significó una inversión superior a los 40 millones de dólares, principalmente financiados por los Schiess, quienes tomaron finalmente el control del inmueble. A él se sumó el hecho de que el matrimonio Uli y Nicola Bader-Schiess lideraron de manera decisiva el proyecto a partir de 2006, logrando transformarlo en uno de nivel internacional, finalizar la construcción e inaugurarlo en su totalidad en 2010, con la visión y misión de Teatro del Lago claramente establecidas. Hasta 2013, Nicola integró también el directorio de las "Semanas Musicales de Frutillar". ¿Cómo están las relaciones hoy entre ambas partes?
Relaciones cordiales
"Son relaciones cordiales", señala Carmen Gloria Larenas, gerenta de programación artística y de comunicaciones del Teatro del Lago, "pero cada uno va por un carril distinto. Nuestra visión y misión están íntimamente ligadas a la educación, a través de la música y las artes, y desarrollar un proyecto artístico transformador y generador de desarrollo a nivel local, nacional e internacional durante todo el año. Respecto del acuerdo con 'Semanas Musicales', ellos pueden utilizar los escenarios del teatro para sus actividades y conciertos y nuestro equipo técnico y de operaciones contribuye al buen desarrollo del festival. Pero es todo. Nos respetamos, pero no hay mayor interacción ni complementación".
El alcalde Ramón Espinoza comenta que, como jefe de la municipalidad, está abogando para que se produzca un acercamiento entre ambas partes. "Nicola hizo un extraordinario aporte en el directorio de las 'Semanas Musicales' y yo estoy convencido de que tiene que regresar. Debe haber una complementariedad entre ambos esfuerzos. Sin Flora y sin la familia Schiess no tendríamos el maravilloso teatro con el que hoy contamos".
Pero más allá de este momentáneo impasse , no se pone en duda que pasar del gimnasio de Frutillar al Teatro del Lago significó un avance exponencial en el despegue del festival. "El teatro ha sido una experiencia única de un proyecto, las Semanas Musicales, que nació en la precariedad absoluta y que sin embargo sigue manteniendo la misma mística y el mismo significado a nivel continental, de un evento de gran nivel artístico que se desarrolla en un ambiente único", señala Ernesto Ottone, director del Centro de Extensión Artístico y Cultural de la U. de Chile (CEAC).
Flora Inostroza considera que no se puede olvidar "lo lindo que fue pasar por el gimnasio municipal. Mucha gente me comenta que añora esa cercanía con los músicos. ¡Si hasta uno los veía transpirar! Pero estar en este teatro, con esta acústica impresionante, es un regalo. Ha sido un cambio tremendamente importante para todos" .
Artistas ad honoren
Otros de los sellos que caracterizan, desde sus inicios, a las "Semanas Musicales de Frutillar" es que todos los artistas que participan deben postular y, una vez aceptados por el directorio, la organización les financia sólo el alojamiento y la alimentación: "Acá trabajamos sin fines de lucro, de hecho todos los miembros del directorio no recibimos un peso. Nos encantaría contar con más recursos para financiar los honorarios de los músicos, pero no ha sido posible. Hacemos malabares con los dineros que recibimos del gobierno regional, del municipio y privados. Es terrible juntar la plata", señala Flora Inostroza.
Ramón Espinoza comparte este análisis y agrega que "afortunadamente terminamos cada edición sin deudas. Es cierto que sería fantástico contar con más ingresos, pero tampoco queremos perder de vista que queremos seguir organizando un festival a escala humana, sin perder la magia que nos caracteriza. Para los artistas estar aquí es un premio y no hay un afán comercial: solo queremos posicionar al balneario como una ciudad de la música y realizar muchos conciertos de extensión".
En 2015 debería renovarse el directorio de la Corporación "Semanas Musicales de Frutillar". Flora Inostroza adelanta a "Artes y Letras" que llegó el momento de "dejar paso a las nuevas generaciones. Y, afortunadamente, quienes llegarán estoy segura de que serán mucho mejores y con más ideas que los que partimos con este sueño".
El alcalde de Frutillar despeja dudas: "Flora es un símbolo de Frutillar. Ella es un motor y si la salud la acompaña, tal como lo sucede hasta ahora, no veo un recambio. ¿Para qué?".
Ernesto Ottone, director del CEAC, puntualiza: "Es difícil imaginar las 'Semanas Musicales de Frutillar' sin Flora. Que ella siga hasta el 2015 es la mejor noticia que nos pueden dar. Creo que todos los festivales han tenido una madrina o un padrino, y ella representa ese espíritu desde donde nació este gran evento. Ahora, los padrinos van cambiando en el tiempo y también es legítimo imaginarse un recambio, pero hasta que eso no ocurra no vale la pena hablar de ello".
Algunos sucesos y artistas inolvidables
Alfredo Perl rememora a "Artes y Letras" que en las "Semanas Musicales de Frutillar" el año 1978 "debuté como solista con orquesta, tocando el concierto KV 271 ('Jeunehomme') de Mozart. Dirigió Fernando Rosas. Fue una experiencia maravillosa, inolvidable, de la que recuerdo principalmente el impacto que me causó escucharme a mí mismo tocar, y a la vez oír a los demás músicos como formábamos un conjunto sonoro armónico. Yo tenía doce años entonces. Durante la misma edición de las 'Semanas Musicales' hubo un montaje de la ópera 'Bastián y Bastiana' del mismo Mozart, en la que participé en una especie de introducción actuada en la que aparecí tocando el clavecín disfrazado de Mozart. Todo el mundo lo encontró muy tierno".
El periodista Walter Krumbach destaca un hito del año 1994. "Me acuerdo de una Sinfonía Coral de Beethoven, a cargo del Coro y la Orquesta Sinfónica de Chile , dirigidos magníficamente por Irwin Hoffman , y en que destacó la contralto solista Pilar Díaz, con su característico timbre broncíneo. Inolvidable".
A lo largo de sus 46 años de vida, han actuado importantes solistas y conjuntos de cámara nacionales e internacionales, como el pianista francés Jean-Philippe Collard , la soprano Patricia Cifuentes (ganadora del Concurso "Luis Sigall"), la cantante Andrea Tessa, directores como David del Pino y Francisco Rettig, el Ensemble Bartok ; además de importantes agrupaciones como la Sinfónica Nacional Juvenil dirigida por José Luis Domínguez.
Pero, sin duda, uno de los mayores hitos de su historia ocurrió en enero de 2011, cuando la totalidad de sus conciertos vespertinos comenzaron a desarrollarse en el Teatro del Lago.
Con entradas agotadas desde hace días, el encuentro se ha posicionado como uno de los eventos artísticos más convocantes de nuestro país. Ad portas de cumplir las bodas de oro, diversas personalidades desempolvan los momentos más relevantes del festival, sus escollos y desafíos.
Maureen Lennon Zaninovic
"Estoy seguro de que la ciudad de Frutillar, al hacerse cargo de esta iniciativa y tomar las medidas necesarias para asegurarse el papel de sede permanente de los festivales, ocupará un lugar destacado dentro del creciente movimiento musical en Chile".
El temprano augurio de Arturo Junge, fundador histórico de las "Semanas Musicales de Frutillar", ya fallecido, se cumplió con creces, ya que el tradicional encuentro está celebrando sus 46 años de vida hasta el 5 de febrero con una contundente e inusitada convocatoria de público.
"Sin duda que esta versión será una de las mejores de nuestra historia, en cuanto a asistencia -esperamos contar con más de 15 mil personas- y nivel artístico. El hecho de que la Orquesta Sinfónica interprete varias piezas que son estrenos para nuestro país es muy relevante. Desde varios días los conciertos tienen sus entradas agotadas. La vara nos quedó alta", comenta efusivamente a "Artes y Letras" Ramón Espinoza, alcalde de Frutillar y vicepresidente de la Corporación Cultural de las "Semanas Musicales de Frutillar". El edil saca cuentas alegres: "Este año se ha notado un incremento importantísimo de turistas, sobre todo nacionales. Por primera vez puedo decir que estamos a la altura de la convocatoria de otros balnearios de la zona central, que siempre han estado de moda, como Zapallar y Maitencillo. ¡Ha sido impresionante!, y nos plantea un desafío para nada menor, porque la capacidad hotelera se ha visto sobrepasada".
Flora Inostroza, presidenta de las "Semanas Musicales de Frutillar" complementa que "nunca pensé que llegaríamos a los 46 años. Afortunadamente vamos bien y tenemos carrete para mucho tiempo más. Uno pregunta en la boletería de dónde viene usted y te responden de San Francisco, Grecia o París. También tenemos melómanos que durante 30 años -de manera ininterrumpida- no se han perdido este festival. Eso nos llena de orgullo, porque acá todo ha sido muy a pulso. Partimos sin saber nada de gestión cultural, con un lápiz y una goma de borrar". Al preguntarle por las razones de esta supervivencia, Inostroza considera que "la gracia de nuestro proyecto es que hemos ido formando varias generaciones, tanto de amantes de la música como de voluntarios. Los orientadores de sala, por ejemplo, tienen desde 8 o 10 años hasta universitarios. A todos ellos se les forma: saben atender, sonreír y estar siempre impecables. Además de que entre el público se nota que cada vez más hay más profesionales jóvenes. Ha habido un recambio".
Los inicios de un soñador
A fines de los 50, Robert Dick, entonces director del Instituto Alemán de Frutillar, invitó a Arturo Junge (1913-1994) y a su coro Singkreiss a participar en las jornadas corales que se desarrollaban en el balneario. Fue tal el éxito de esas veladas, que en 1968 el propio Junge decidió convocar a un grupo de instrumentistas con "la idea de que entre los músicos surgiera algo parecido a lo que pasó con los coros", como recordó el artista en una entrevista concedida a este diario en 1993. Su amor por la música y su preocupación por los jóvenes lo llevaron a fundar, en 1968, las Semanas Musicales. Visto el éxito de esa primera Semana, Junge propuso al alcalde de Frutillar de la época, Egon Schmidt, la formación de un directorio que se hiciera cargo del evento. En 1969, este directorio integró a Alfredo Doetz y a la pianista y chelista Flora Inostroza, actual presidenta de la Corporación Cultural "Semanas Musicales de Frutillar" y principal responsable de lo que es el encuentro hoy.
"En los inicios había una cosa mucho más familiar. Nos alojábamos en el Instituto Alemán o en casas de vecinos del balneario. Arturo, por lo demás, tenía una mística muy especial. Entusiasmaba a todos. Frutillar era completamente distinto. Había, por ejemplo, solo un local que vendía kuchenes y se formaban colas. Tampoco se soñaba con el Teatro del Lago", recuerda su viuda, la soprano Ana María Zabala.
Agrega que cuando su esposo se proponía algo, siempre lo conseguía sin considerar los costos económicos. "Era un soñador fantástico y tremendamente visionario. Desde los inicios siempre los recursos fueron escasos, por eso en un momento Arturo fue a pedirle ayuda al entonces general Fernando Matthei y él le dijo: 'Perfecto, yo le facilito los aviones para el traslado de los artistas, a cambio de que se presente en Frutillar la Banda Sinfónica de la FACh'. Y así partió esta alianza que perdura hasta nuestros días".
En 1979, como rememora su viuda, "por desavenencias con el directorio Arturo Junge dejó las 'Semanas Musicales de Frutillar'. En uno de los momentos más dolorosos de su vida". De esta manera, Flora Inostroza, como presidenta de la Corporación, toma las riendas e impulsa otro de los hitos del encuentro: el convenio con la Universidad de Chile, que ha posibilitado que todos los años se presenten en el balneario los cuerpos estables de esta casa de estudios.
Del gimnasio al Teatro del Lago
Hasta el 2010, los conciertos se desarrollaban en distintas plazas de la ciudad, iglesias luterana y católica y, fundamentalmente, el gimnasio municipal. Una etapa llena de mística y anécdotas sabrosas.
"El gimnasio era un local grande, pero con asientos duros y sin aislación acústica", rememora el periodista Walter Krumbach. Sus recuerdos de los inicios de este encuentro musical están llenos de momentos tragicómicos: "En un árbol cercano se había instalado una familia de bandurrias, que graznaban en el momento menos pensado y nunca coincidían con la tonalidad de la obra que se ejecutaba. Una vez, un joven pianista se afanaba con un adagio en pianissimo . En eso, comenzó a llover a cántaros. El ruido en el tejado era tan intenso, que no se escuchaba el instrumento, de modo que el ejecutante interrumpió su recital, esperando que amainara el temporal. Durante otro temporal, la Sinfónica comenzó su concierto con la obertura 'La fuerza del destino', de Verdi. Apenas había tocado un par de compases, cuando se cortó la energía eléctrica. El gimnasio quedó totalmente a oscuras, ¡boca de lobo! Uno a uno, los instrumentos dejaron de sonar, resultando un silencio desconcertante. Rápidamente, los bomberos que resguardaban la sala pusieron unos chonchones para que la gente no se asustara".
Claramente, y tras el crecimiento y consolidación del encuentro, no podía continuar en tan precarias condiciones. Por eso, la propia Flora Inostroza, junto al fallecido empresario Guillermo Schiess, consiguió -con el apoyo la Municipalidad de Frutillar- que el lugar donde se encontraba el Hotel Frutillar (destruido por un devastador incendio en 1996) se les traspasara para la construcción de un moderno teatro. Así gracias a su empuje, la visión de las autoridades de la comuna y el aporte fundamental de Guillermo Schiess y sus familiares, así como el de muchos donantes y amigos, se comienza a hacer realidad el Teatro del Lago.
De esta manera, un 27 de enero de 1998, con la instalación de la primera piedra de la construcción, ceremonia que encabezó Christoph Schiess en honor a su padre, se inicia este gran proyecto que tardó 12 años en concretarse, entre otras razones por la crisis asiática y la falta de recursos. Ello sumado a que, en los últimos años, surgieron algunas desavenencias que se acentuaron para la inauguración del teatro en noviembre de 2010.
Como es de público conocimiento, la familia Schiess y la "Corporación Semanas Musicales de Frutillar" se aliaron hace más de una década bajo la sociedad Inmobiliaria Frutillar. La Corporación aportó el terreno (valorizado en unos $ 150 millones, cedido por la municipalidad) y la familia Schiess, otro tanto. El ambicioso teatro, sin embargo, significó una inversión superior a los 40 millones de dólares, principalmente financiados por los Schiess, quienes tomaron finalmente el control del inmueble. A él se sumó el hecho de que el matrimonio Uli y Nicola Bader-Schiess lideraron de manera decisiva el proyecto a partir de 2006, logrando transformarlo en uno de nivel internacional, finalizar la construcción e inaugurarlo en su totalidad en 2010, con la visión y misión de Teatro del Lago claramente establecidas. Hasta 2013, Nicola integró también el directorio de las "Semanas Musicales de Frutillar". ¿Cómo están las relaciones hoy entre ambas partes?
Relaciones cordiales
"Son relaciones cordiales", señala Carmen Gloria Larenas, gerenta de programación artística y de comunicaciones del Teatro del Lago, "pero cada uno va por un carril distinto. Nuestra visión y misión están íntimamente ligadas a la educación, a través de la música y las artes, y desarrollar un proyecto artístico transformador y generador de desarrollo a nivel local, nacional e internacional durante todo el año. Respecto del acuerdo con 'Semanas Musicales', ellos pueden utilizar los escenarios del teatro para sus actividades y conciertos y nuestro equipo técnico y de operaciones contribuye al buen desarrollo del festival. Pero es todo. Nos respetamos, pero no hay mayor interacción ni complementación".
El alcalde Ramón Espinoza comenta que, como jefe de la municipalidad, está abogando para que se produzca un acercamiento entre ambas partes. "Nicola hizo un extraordinario aporte en el directorio de las 'Semanas Musicales' y yo estoy convencido de que tiene que regresar. Debe haber una complementariedad entre ambos esfuerzos. Sin Flora y sin la familia Schiess no tendríamos el maravilloso teatro con el que hoy contamos".
Pero más allá de este momentáneo impasse , no se pone en duda que pasar del gimnasio de Frutillar al Teatro del Lago significó un avance exponencial en el despegue del festival. "El teatro ha sido una experiencia única de un proyecto, las Semanas Musicales, que nació en la precariedad absoluta y que sin embargo sigue manteniendo la misma mística y el mismo significado a nivel continental, de un evento de gran nivel artístico que se desarrolla en un ambiente único", señala Ernesto Ottone, director del Centro de Extensión Artístico y Cultural de la U. de Chile (CEAC).
Flora Inostroza considera que no se puede olvidar "lo lindo que fue pasar por el gimnasio municipal. Mucha gente me comenta que añora esa cercanía con los músicos. ¡Si hasta uno los veía transpirar! Pero estar en este teatro, con esta acústica impresionante, es un regalo. Ha sido un cambio tremendamente importante para todos" .
Artistas ad honoren
Otros de los sellos que caracterizan, desde sus inicios, a las "Semanas Musicales de Frutillar" es que todos los artistas que participan deben postular y, una vez aceptados por el directorio, la organización les financia sólo el alojamiento y la alimentación: "Acá trabajamos sin fines de lucro, de hecho todos los miembros del directorio no recibimos un peso. Nos encantaría contar con más recursos para financiar los honorarios de los músicos, pero no ha sido posible. Hacemos malabares con los dineros que recibimos del gobierno regional, del municipio y privados. Es terrible juntar la plata", señala Flora Inostroza.
Ramón Espinoza comparte este análisis y agrega que "afortunadamente terminamos cada edición sin deudas. Es cierto que sería fantástico contar con más ingresos, pero tampoco queremos perder de vista que queremos seguir organizando un festival a escala humana, sin perder la magia que nos caracteriza. Para los artistas estar aquí es un premio y no hay un afán comercial: solo queremos posicionar al balneario como una ciudad de la música y realizar muchos conciertos de extensión".
En 2015 debería renovarse el directorio de la Corporación "Semanas Musicales de Frutillar". Flora Inostroza adelanta a "Artes y Letras" que llegó el momento de "dejar paso a las nuevas generaciones. Y, afortunadamente, quienes llegarán estoy segura de que serán mucho mejores y con más ideas que los que partimos con este sueño".
El alcalde de Frutillar despeja dudas: "Flora es un símbolo de Frutillar. Ella es un motor y si la salud la acompaña, tal como lo sucede hasta ahora, no veo un recambio. ¿Para qué?".
Ernesto Ottone, director del CEAC, puntualiza: "Es difícil imaginar las 'Semanas Musicales de Frutillar' sin Flora. Que ella siga hasta el 2015 es la mejor noticia que nos pueden dar. Creo que todos los festivales han tenido una madrina o un padrino, y ella representa ese espíritu desde donde nació este gran evento. Ahora, los padrinos van cambiando en el tiempo y también es legítimo imaginarse un recambio, pero hasta que eso no ocurra no vale la pena hablar de ello".
Algunos sucesos y artistas inolvidables
Alfredo Perl rememora a "Artes y Letras" que en las "Semanas Musicales de Frutillar" el año 1978 "debuté como solista con orquesta, tocando el concierto KV 271 ('Jeunehomme') de Mozart. Dirigió Fernando Rosas. Fue una experiencia maravillosa, inolvidable, de la que recuerdo principalmente el impacto que me causó escucharme a mí mismo tocar, y a la vez oír a los demás músicos como formábamos un conjunto sonoro armónico. Yo tenía doce años entonces. Durante la misma edición de las 'Semanas Musicales' hubo un montaje de la ópera 'Bastián y Bastiana' del mismo Mozart, en la que participé en una especie de introducción actuada en la que aparecí tocando el clavecín disfrazado de Mozart. Todo el mundo lo encontró muy tierno".
El periodista Walter Krumbach destaca un hito del año 1994. "Me acuerdo de una Sinfonía Coral de Beethoven, a cargo del Coro y la Orquesta Sinfónica de Chile , dirigidos magníficamente por Irwin Hoffman , y en que destacó la contralto solista Pilar Díaz, con su característico timbre broncíneo. Inolvidable".
A lo largo de sus 46 años de vida, han actuado importantes solistas y conjuntos de cámara nacionales e internacionales, como el pianista francés Jean-Philippe Collard , la soprano Patricia Cifuentes (ganadora del Concurso "Luis Sigall"), la cantante Andrea Tessa, directores como David del Pino y Francisco Rettig, el Ensemble Bartok ; además de importantes agrupaciones como la Sinfónica Nacional Juvenil dirigida por José Luis Domínguez.
Pero, sin duda, uno de los mayores hitos de su historia ocurrió en enero de 2011, cuando la totalidad de sus conciertos vespertinos comenzaron a desarrollarse en el Teatro del Lago.
Las claves de la futura sala de conciertos de la Sinfónica
El Mercurio
El nuevo recinto tendrá 950 butacas y será parte de un centro de extensión de 8.500 m2 . Se financiará con recursos mixtos.
Romina de la Sotta Donoso
Juan Pablo Izquierdo y Maximiano Valdés son solo dos de los cientos de músicos que han criticado las deplorables condiciones acústicas en las que trabaja la Orquesta Sinfónica de Chile, la más longeva del país. El último intento de solución fue la fallida sala de 2.000 butacas del GAM, que inicialmente se destinaría a la Sinfónica, pero ha quedado en nada.
A sus 73 años de edad, la Sinfónica finalmente se encamina a su casa propia. El rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez, revela a "El Mercurio" el estado de avance de un novedoso proyecto en el que han trabajado durante 20 meses y que hasta ahora mantenían en absoluto hermetismo.
"La Orquesta Sinfónica tiene un nivel internacional, y no es digno para el país que esté tocando en el Teatro Baquedano, que es un cine adaptado", dice el rector.
"Ninguno de nuestros cuerpos estables, ni la Sinfónica ni el Coro Sinfónico, ni la Camerata Vocal ni el Ballet Nacional Chileno, pueden seguir en esta situación de poca dignidad para con el arte y para con la ciudadanía. Por eso hemos desarrollado un proyecto para instalar un centro de extensión en Vicuña Mackenna 20, que contenga un hall de conciertos con 950 butacas para la Sinfónica y un auditorio de 270 para el Banch", agrega Pérez.
Este centro de extensión tendrá 8.500 m {+2} y se sumará a las nuevas edificaciones del Instituto de Asuntos Públicos y de la Escuela de Posgrado de la Universidad de Chile.
"Ya hemos desarrollado el proyecto de arquitectura y se está trabajando en la parte final de las especialidades. Las partes acústica y de iluminación tomarán más tiempo. En abril llevaremos el proyecto debidamente definido, y con un esquema de financiamiento, a los órganos de gobierno de la universidad, tanto el Consejo Universitario como el Senado Universitario. Plantearemos que se empiece la construcción con cargo parcial al fondo de inversión de la universidad. Pero el financiamiento será mixto: esperamos contar con la generosidad del sector privado y que el Estado cumpla con su responsabilidad hacia su principal universidad pública. Estamos hablando de bienes públicos patrimoniales, que tienen que estar a disposición de toda la ciudadanía", detalla el rector.
El centro de extensión tendrá ocho pisos y estacionamientos. Aún no existe una cifra definitiva sobre su costo; se estima entre 15 y 17 millones de dólares.
La sala de conciertos será moderna, con tecnología de punta, y con butacas en 360 grados respecto del escenario.
"No es opción para nosotros una sala multiusos, tan en boga hoy. No necesitamos un espacio de exhibición, sino de residencia. La Sinfónica tendrá su sala de ensayo, también el Coro Sinfónico y el Banch. Solo así, funcionando como un centro escénico moderno de creación, podrán desarrollar sus proyectos. Además invitaremos a compañías independientes de danza y orquestas clásicas de regiones", aclara Ernesto Ottone, director del CEAC.
"Los músicos de la Sinfónica no van a creerlo hasta que vean la primera piedra, y con justa razón, han vivido muchas promesas anteriores. Pero este proyecto va", asegura Ottone. "La universidad es sabia en apoyar iniciativas serias, no personalistas, que proyectan el quehacer universitario en el tiempo. No le estamos pidiendo al Estado que lo haga, sino que participe en un proyecto público en el cual la Universidad de Chile asegura el resguardo de estos bienes de valor patrimonial", agrega.
"Esperamos inaugurar en 2016", dice el rector Pérez. Entonces, la Sinfónica cumplirá 75 años, y tanto el Banch como el Coro Sinfónico habrán superado los 70.
El nuevo recinto tendrá 950 butacas y será parte de un centro de extensión de 8.500 m2 . Se financiará con recursos mixtos.
Romina de la Sotta Donoso
Juan Pablo Izquierdo y Maximiano Valdés son solo dos de los cientos de músicos que han criticado las deplorables condiciones acústicas en las que trabaja la Orquesta Sinfónica de Chile, la más longeva del país. El último intento de solución fue la fallida sala de 2.000 butacas del GAM, que inicialmente se destinaría a la Sinfónica, pero ha quedado en nada.
A sus 73 años de edad, la Sinfónica finalmente se encamina a su casa propia. El rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez, revela a "El Mercurio" el estado de avance de un novedoso proyecto en el que han trabajado durante 20 meses y que hasta ahora mantenían en absoluto hermetismo.
"La Orquesta Sinfónica tiene un nivel internacional, y no es digno para el país que esté tocando en el Teatro Baquedano, que es un cine adaptado", dice el rector.
"Ninguno de nuestros cuerpos estables, ni la Sinfónica ni el Coro Sinfónico, ni la Camerata Vocal ni el Ballet Nacional Chileno, pueden seguir en esta situación de poca dignidad para con el arte y para con la ciudadanía. Por eso hemos desarrollado un proyecto para instalar un centro de extensión en Vicuña Mackenna 20, que contenga un hall de conciertos con 950 butacas para la Sinfónica y un auditorio de 270 para el Banch", agrega Pérez.
Este centro de extensión tendrá 8.500 m {+2} y se sumará a las nuevas edificaciones del Instituto de Asuntos Públicos y de la Escuela de Posgrado de la Universidad de Chile.
"Ya hemos desarrollado el proyecto de arquitectura y se está trabajando en la parte final de las especialidades. Las partes acústica y de iluminación tomarán más tiempo. En abril llevaremos el proyecto debidamente definido, y con un esquema de financiamiento, a los órganos de gobierno de la universidad, tanto el Consejo Universitario como el Senado Universitario. Plantearemos que se empiece la construcción con cargo parcial al fondo de inversión de la universidad. Pero el financiamiento será mixto: esperamos contar con la generosidad del sector privado y que el Estado cumpla con su responsabilidad hacia su principal universidad pública. Estamos hablando de bienes públicos patrimoniales, que tienen que estar a disposición de toda la ciudadanía", detalla el rector.
El centro de extensión tendrá ocho pisos y estacionamientos. Aún no existe una cifra definitiva sobre su costo; se estima entre 15 y 17 millones de dólares.
La sala de conciertos será moderna, con tecnología de punta, y con butacas en 360 grados respecto del escenario.
"No es opción para nosotros una sala multiusos, tan en boga hoy. No necesitamos un espacio de exhibición, sino de residencia. La Sinfónica tendrá su sala de ensayo, también el Coro Sinfónico y el Banch. Solo así, funcionando como un centro escénico moderno de creación, podrán desarrollar sus proyectos. Además invitaremos a compañías independientes de danza y orquestas clásicas de regiones", aclara Ernesto Ottone, director del CEAC.
"Los músicos de la Sinfónica no van a creerlo hasta que vean la primera piedra, y con justa razón, han vivido muchas promesas anteriores. Pero este proyecto va", asegura Ottone. "La universidad es sabia en apoyar iniciativas serias, no personalistas, que proyectan el quehacer universitario en el tiempo. No le estamos pidiendo al Estado que lo haga, sino que participe en un proyecto público en el cual la Universidad de Chile asegura el resguardo de estos bienes de valor patrimonial", agrega.
"Esperamos inaugurar en 2016", dice el rector Pérez. Entonces, la Sinfónica cumplirá 75 años, y tanto el Banch como el Coro Sinfónico habrán superado los 70.
Los grandes intérpretes de la canción española llegan en masa a Chile
El Mercurio
Célebres voces ibéricas, con Raphael a la cabeza, visitan el país con múltiples conciertos en agenda y aprovechando la nutrida red de casinos de norte a sur.
DIEGO RAMMSY
Tal como lo han hecho sus compatriotas en busca de mejores oportunidades -hoy hay más de 50 mil españoles en Chile y 10 mil de ellos arribaron solo entre 2012 y 2013-, los músicos ibéricos se han tomado el país para ofrecer conciertos por doquier, estrujando hasta el último éxito en su repertorio.
Al menos la agenda de espectáculos local considera una docena de ellos con shows pactados entre febrero y abril de 2014. Liderando ese grupo de cantantes está Raphael. Su gira de 11 conciertos, en los que celebra en casi tres horas sus 50 años de trayectoria, se titula "Mi gran noche" y recorre desde Antofagasta hasta Frutillar, donde el Teatro del Lago abrirá sus puertas extrañamente a un cantante popular.
"Un artista tiene que desear ir a las regiones para que se pueda hacer el show. El montaje no es el mismo que en Santiago, es más sencillo, pero algunos pueden lograrlo y convocar al público. Para eso tiene que ser un artista transversal y con historia", asegura Jorge Ramírez, director ejecutivo de Multimúsica, productora responsable de la actual visita de Raphael y de su compatriota Álex Ubago.
Pero la ola ibérica en Chile tiene más representantes que exponer. Sin ir más lejos, unas de las principales voces del Festival de Viña del Mar es la cantante Paloma San Basilio, quien será parte de la velada del 27 de febrero en la Quinta Vergara.
Dentro de los consagrados, Dyango se presentará el próximo 13 de abril en el Teatro Caupolicán en lo que será su despedida de los escenarios, y Ana Belén hará lo propio el 11 de marzo en el Teatro Nescafé de las Artes. Rosana, Mocedades, Melendi y La Oreja de Van Gogh se suman al desembarco (ver recuadro).
Hoy, una de las mayores plataformas musicales a lo largo de Chile son los casinos. Gran parte de los conciertos que ofrecen los artistas internacionales la constituyen los escenarios de esos recintos. "Se han vuelto un lugar para pasarla bien donde el juego es solo una parte, porque de cada 100 personas que entran a un casino, 60 no juegan", señala Ramírez desde Multimúsica. De hecho, de los 11 conciertos de Raphael, cinco ocurren en casinos Enjoy, llevando al español por primera vez a lugares tan imprevistos como Colchagua. "Los espectáculos son importantes para nosotros, por eso aprovechamos la instancia que crean las productoras para tener a los artistas", explica Juan Andrés López de Santa María, de contenidos Enjoy, cadena que realiza más de 300 shows al año y alrededor de 120 entre enero y febrero.
Dreams, la cadena de casinos que cuenta con cinco recintos, está presentando a los hispanos Álex Ubago, Ella Baila Sola y Amistades Peligrosas en vivo, pero sin cobrar un ingreso extra que el de la entrada al casino. "Combinar el hecho de que sean artistas que nos interesan y que vienen a Chile, es una forma de abaratar costos, si no, sería casi imposible traerlos del extranjero exclusivamente", explica Antonio Menchaca, chief entertainment officer de Dreams.
En vivo
Raphael: En febrero, 8 y 9 en Teatro Caupolicán. También en Concepción (12), Frutillar (14), Temuco (16), Colchagua (18), Rinconada (21) y Viña del Mar (22).
Álex Ubago: 13 de febrero en Temuco. Luego en Monticello (14) y en Puerto Varas (15).
Marcos Llunas: 8 de febrero en Rancagua.
Mocedades: 8 de febrero en Puerto Varas, 11 en Viña del Mar y 13 en Teatro Caupolicán.
Ella Baila Sola y Amistades Peligrosas: 8 de febrero en Valdivia y 14 en Puerto Varas.
Paloma San Basilio: 27 de febrero en el Festival de Viña del Mar.
Melendi: 28 de febrero en el Festival de Viña del Mar y 2 de marzo en Teatro Caupolicán.
La oreja de Van Gogh: 8 de marzo en Teatro Caupolicán.
Ana Belén: 11 de marzo en Teatro Nescafé de las Artes.
Enrique Bunbury: 8 de abril en Teatro Caupolicán.
Dyango: 13 de abril en Teatro Caupolicán.
Rosana: 30 de abril en Teatro Caupolicán.
sábado, febrero 01, 2014
Cómo los músicos chilenos están aprovechando el mundo de la publicidad
El Mercurio
Una fuente extra de ingresos, la posibilidad de concretar un mayor número de presentaciones y más visibilidad son las alternativas que entrega esta alianza que comienza a hacerse recurrente en Chile y que, en el extranjero, tiene ejemplos de sobra.
Bastián García S.
A la encargada de marketing le gustaba Gepe. Daniel Riveros -el músico tras "Fruta y té" - cuenta que su llegada a las filas de Foster fue muy simple: "Ella le decía a Felicia Morales -cellista del cantautor- que de repente yo podría trabajar con ellos. Se convenció y me llamó a una reunión". La gente a cargo de la tienda de ropa y accesorios quería seguir haciendo cosas con músicos.
La campaña con Francisca Valenzuela había salido bien y ahora buscaban ampliarla incluyendo la línea de hombres. El sanmiguelino quería saber si aquella incursión sería "fome o entretenida", si además de fotos habría que hacer cosas incómodas, pero no: "Ellos se adaptaban a lo que quisiera hacer, fue súper libre y con harto respeto. Se preocuparon e informaron de saber quién era. Hubo un trabajo muy bueno de su parte", explica.
El multiinstrumentista no fue el único. Desde allí, artistas como Dënver, Nano Stern o Los Tres, por nombrar algunos, fueron parte de distintos tipos de campañas: con su música en comerciales, algunos como rostros y, muchos otros, con shows exclusivos.
La banda nacional We Are The Grand comenzó ayer su gira por varias ciudades de Chile -Valdivia y Osorno, entre otras-, previo a su presentación en Lollapalooza el domingo 30 de marzo. Y una de las firmas asociadas a su nombre es Ellus. Sobre el convenio, su baterista Matías Peralta explica que "Nos dan una cierta cantidad de dinero al año en sus productos, y lo que nos piden a cambio es que al promocionar nuestros espectáculos, tengamos fotos con su ropa para hacer un trabajo de redes sociales. Es como una colaboración".
Asimismo, opina que es una muy buena ayuda para profesionalizar el trabajo de las agrupaciones: "poder girar con tus propios equipos o costear un auto y bencina para no irte en bus es algo muy positivo, a falta del apoyo convencional de años atrás como los sellos", comenta.
Gepe, además de Foster, compuso una canción original para Inacap, que cada año toma a un músico nacional: "Ellos querían que fuese un tema alegre y optimista -típicas recomendaciones publicitarias-, parecida a 'Por la ventana'. Mandé dos referencias, eligieron una, la terminé y así salió", dice, e indica que, en algunos casos, se corre el riesgo de banalizar el trabajo del músico pero que en otros es un aporte, ya que "te sirve como un ingreso extra a los shows. Aunque tampoco hay que sobredimensionarlo. No es ni un gran paso ni un retroceso, es parte de la vida de los músicos contemporáneos".
Los últimos movimientos corrieron por cuenta de Astro y H&M, que a través de su plataforma H&M Life -que destaca agrupaciones que marcan tendencias-, presentó el video de "Manglares" a nivel mundial. Otro en aparecer fue Nicolás Torres, vocalista de Silvestre, que participa en la publicidad de otra línea de ropa.
Pero el batazo lo dio Javiera Mena, porque la cantante y productora vendió su último sencillo llamado "Espada" a la nueva campaña de la compañía Ford, donde promociona uno de sus vehículos. Y no solo eso, la artista es rostro y protagonista del comercial.
Esta fue una estrategia que ya utilizó otra empresa de automóviles en Estados Unidos, con la música de Foster The People como actor principal.
Mark Foster y Michael Jackson
Mark Foster partió a Hollywood, desde la casa de sus padres -en Sylmar, Los Angeles- a los 18 años para perseguir su sueño de ser músico. Aunque sus trabajos nocturnos, las fiestas y la adicción a las drogas lo alejaron de su objetivo. Se rehabilitó y buscó una nueva oportunidad. Hasta que en 2008 consiguió trabajo como escritor de jingles para comerciales: allí aprendió lo que funciona desde el punto de vista comercial.
Un año después formó Foster The People. Y la fama no tardó en llegar. Tampoco las marcas, porque los norteamericanos lograron introducir la mitad de su álbum debut "Torches" en distintas campañas: "Don't stop (color on the wall)" fue la elegida por Nissan; además, "Pumped up kicks" -su primer gran éxito- fue parte de series como "Entourage" o la película "Friends with benefits"; Houdini también en "Gossip girl"; "Helena beat" en "The vampire diaries"; y "Call it what you want" en el videojuego FIFA 2012.
Emblemática, también, fue la alianza de una bebida cola con Michael Jackson durante los años 80, en que el "Rey del pop" cantó una nueva versión de "Billie Jean", donde se le veía en medio de jóvenes imitadores. Así como la del 27 de enero de 1984 -con el contrato más costoso hasta esa fecha en la promoción de un producto- en la que el autor de "Thriller" terminaría con el cabello en llamas: "Lo curioso es que todo el incidente generó mucha publicidad para el anuncio, y se vendieron más bebidas que nunca", contaría después.
Durante este período, artistas de la talla de David Bowie, Oasis, Kanye West o Chemical Brothers han tenido sus canciones en comerciales de gaseosas o perfumes. Tal y como se está utilizando en Chile.
Una fuente extra de ingresos, la posibilidad de concretar un mayor número de presentaciones y más visibilidad son las alternativas que entrega esta alianza que comienza a hacerse recurrente en Chile y que, en el extranjero, tiene ejemplos de sobra.
Bastián García S.
A la encargada de marketing le gustaba Gepe. Daniel Riveros -el músico tras "Fruta y té" - cuenta que su llegada a las filas de Foster fue muy simple: "Ella le decía a Felicia Morales -cellista del cantautor- que de repente yo podría trabajar con ellos. Se convenció y me llamó a una reunión". La gente a cargo de la tienda de ropa y accesorios quería seguir haciendo cosas con músicos.
La campaña con Francisca Valenzuela había salido bien y ahora buscaban ampliarla incluyendo la línea de hombres. El sanmiguelino quería saber si aquella incursión sería "fome o entretenida", si además de fotos habría que hacer cosas incómodas, pero no: "Ellos se adaptaban a lo que quisiera hacer, fue súper libre y con harto respeto. Se preocuparon e informaron de saber quién era. Hubo un trabajo muy bueno de su parte", explica.
El multiinstrumentista no fue el único. Desde allí, artistas como Dënver, Nano Stern o Los Tres, por nombrar algunos, fueron parte de distintos tipos de campañas: con su música en comerciales, algunos como rostros y, muchos otros, con shows exclusivos.
La banda nacional We Are The Grand comenzó ayer su gira por varias ciudades de Chile -Valdivia y Osorno, entre otras-, previo a su presentación en Lollapalooza el domingo 30 de marzo. Y una de las firmas asociadas a su nombre es Ellus. Sobre el convenio, su baterista Matías Peralta explica que "Nos dan una cierta cantidad de dinero al año en sus productos, y lo que nos piden a cambio es que al promocionar nuestros espectáculos, tengamos fotos con su ropa para hacer un trabajo de redes sociales. Es como una colaboración".
Asimismo, opina que es una muy buena ayuda para profesionalizar el trabajo de las agrupaciones: "poder girar con tus propios equipos o costear un auto y bencina para no irte en bus es algo muy positivo, a falta del apoyo convencional de años atrás como los sellos", comenta.
Gepe, además de Foster, compuso una canción original para Inacap, que cada año toma a un músico nacional: "Ellos querían que fuese un tema alegre y optimista -típicas recomendaciones publicitarias-, parecida a 'Por la ventana'. Mandé dos referencias, eligieron una, la terminé y así salió", dice, e indica que, en algunos casos, se corre el riesgo de banalizar el trabajo del músico pero que en otros es un aporte, ya que "te sirve como un ingreso extra a los shows. Aunque tampoco hay que sobredimensionarlo. No es ni un gran paso ni un retroceso, es parte de la vida de los músicos contemporáneos".
Los últimos movimientos corrieron por cuenta de Astro y H&M, que a través de su plataforma H&M Life -que destaca agrupaciones que marcan tendencias-, presentó el video de "Manglares" a nivel mundial. Otro en aparecer fue Nicolás Torres, vocalista de Silvestre, que participa en la publicidad de otra línea de ropa.
Pero el batazo lo dio Javiera Mena, porque la cantante y productora vendió su último sencillo llamado "Espada" a la nueva campaña de la compañía Ford, donde promociona uno de sus vehículos. Y no solo eso, la artista es rostro y protagonista del comercial.
Esta fue una estrategia que ya utilizó otra empresa de automóviles en Estados Unidos, con la música de Foster The People como actor principal.
Mark Foster y Michael Jackson
Mark Foster partió a Hollywood, desde la casa de sus padres -en Sylmar, Los Angeles- a los 18 años para perseguir su sueño de ser músico. Aunque sus trabajos nocturnos, las fiestas y la adicción a las drogas lo alejaron de su objetivo. Se rehabilitó y buscó una nueva oportunidad. Hasta que en 2008 consiguió trabajo como escritor de jingles para comerciales: allí aprendió lo que funciona desde el punto de vista comercial.
Un año después formó Foster The People. Y la fama no tardó en llegar. Tampoco las marcas, porque los norteamericanos lograron introducir la mitad de su álbum debut "Torches" en distintas campañas: "Don't stop (color on the wall)" fue la elegida por Nissan; además, "Pumped up kicks" -su primer gran éxito- fue parte de series como "Entourage" o la película "Friends with benefits"; Houdini también en "Gossip girl"; "Helena beat" en "The vampire diaries"; y "Call it what you want" en el videojuego FIFA 2012.
Emblemática, también, fue la alianza de una bebida cola con Michael Jackson durante los años 80, en que el "Rey del pop" cantó una nueva versión de "Billie Jean", donde se le veía en medio de jóvenes imitadores. Así como la del 27 de enero de 1984 -con el contrato más costoso hasta esa fecha en la promoción de un producto- en la que el autor de "Thriller" terminaría con el cabello en llamas: "Lo curioso es que todo el incidente generó mucha publicidad para el anuncio, y se vendieron más bebidas que nunca", contaría después.
Durante este período, artistas de la talla de David Bowie, Oasis, Kanye West o Chemical Brothers han tenido sus canciones en comerciales de gaseosas o perfumes. Tal y como se está utilizando en Chile.
La fiesta multinacional del jazz en Las Condes
El Mercurio
Músicos de Estados Unidos, Japón , Inglaterra, Francia, Cuba, Nicaragua, Bolivia, Perú y Chile se congregan entre el viernes 31 y el domingo 2 de febrero en el Parque Alberto Hurtado para celebrar su primera década.
IÑIGO DÍAZ
Hace diez años comenzó con una convocatoria que pasó de pequeña a mediana en cosa de minutos. Los primeros momentos del Festival de Jazz de Las Condes, que desde 2005 se realizaba en la Plaza Perú del barrio El Golf, y logró una recepción progresiva tal, que cinco años más tarde el programa debió trasladarse al Parque Araucano.
Pero ese espacio también fue insuficiente, por lo que la municipalidad optó por llevar el festival al Parque Alberto Hurtado, donde se reúnen unas cerca de cuatro mil personas por jornada. "El año pasado, con el Ángel Parra Trío acudieron casi cinco mil personas. Si hay algo claro, es que en estos diez años hemos patrimonizado el jazz en Las Condes", dice Cristián Cuturrufo, impulsor de la idea.
El trompetista de Coquimbo volverá a ser parte del programa, que el fin de semana presentará tres noches con conciertos dobles, alternando visitas extranjeras con músicos nacionales. Ayer, a las 21:00 horas, las sesiones se iniciaron con el cuarteto del bajista peruano Enrique Luna, pionero en el jazz fusión en Chile durante los años 70, quien se rodea de músicos cubanos.
"Tocarmos música de los tres conjuntos que tengo actualmente: Eqlectik (música africana), Moontoon (jazz fusión) y Grooves Urbanos (funk y acid jazz)", dijo Luna. Esta primera jornada se completó con el cuarteto del guitarrista japonés Akira Ishiguro, uno de los músicos que se encuentran girando por diversos festivales del país.
Cuturrufo lidera con su sexteto la segunda noche, mañana a la misma hora, y anuncia un homenaje a Art Blakey con un extenso repertorio de los Jazz Messengers, la banda que el baterista afroamericano lideró desde los años 50 y le dio el sonido a la música de la era Blue Note. En la banda del chileno también hay solistas de Francia y Bolivia. Luego toca el grupo Old School of Blues, residente del club The Jazz Corner en el barrio Italia, con el saxofonista tenor inglés Edward Neidhardt. "Esta versión del festival es por lejos la más internacional que hemos tenido", apunta el trompetista.
"Yo venía del jazz y me reuní con estos músicos de la timba. Quería unir las dos influencias para armar un grupo sólido de latin jazz, y aquí estamos: listos para tocar", dice el baterista Ignacio Rocco, quien encabeza el nuevo grupo Efori, formado por músicos como el cubano Juan Manuel Arranz (piano) y el nicaragüense Johnny Campo (trompeta). "Para los cubanos, 'efori' es algo parecido a 'echar humo'. Aunque significa otra cosa", cuenta Rocco.
El gran cierre del festival quedará a cargo del guitarrista Frank Gambale, mundialmente famoso por su militancia en el clásico grupo de Chick Corea de los 80, Elektric Band. Gambale, quien tocó por primera vez en Chile en 1994 con una guitarra que lucía una espléndida calcomanía del Correcaminos, se unirá al nuevo trío eléctrico del bajista Christian Gálvez. Las entradas a los conciertos son de $2.000. Vecinos de Las Condes pueden retirar invitaciones en todos los centros comunitarios.
Músicos de Estados Unidos, Japón , Inglaterra, Francia, Cuba, Nicaragua, Bolivia, Perú y Chile se congregan entre el viernes 31 y el domingo 2 de febrero en el Parque Alberto Hurtado para celebrar su primera década.
IÑIGO DÍAZ
Hace diez años comenzó con una convocatoria que pasó de pequeña a mediana en cosa de minutos. Los primeros momentos del Festival de Jazz de Las Condes, que desde 2005 se realizaba en la Plaza Perú del barrio El Golf, y logró una recepción progresiva tal, que cinco años más tarde el programa debió trasladarse al Parque Araucano.
Pero ese espacio también fue insuficiente, por lo que la municipalidad optó por llevar el festival al Parque Alberto Hurtado, donde se reúnen unas cerca de cuatro mil personas por jornada. "El año pasado, con el Ángel Parra Trío acudieron casi cinco mil personas. Si hay algo claro, es que en estos diez años hemos patrimonizado el jazz en Las Condes", dice Cristián Cuturrufo, impulsor de la idea.
El trompetista de Coquimbo volverá a ser parte del programa, que el fin de semana presentará tres noches con conciertos dobles, alternando visitas extranjeras con músicos nacionales. Ayer, a las 21:00 horas, las sesiones se iniciaron con el cuarteto del bajista peruano Enrique Luna, pionero en el jazz fusión en Chile durante los años 70, quien se rodea de músicos cubanos.
"Tocarmos música de los tres conjuntos que tengo actualmente: Eqlectik (música africana), Moontoon (jazz fusión) y Grooves Urbanos (funk y acid jazz)", dijo Luna. Esta primera jornada se completó con el cuarteto del guitarrista japonés Akira Ishiguro, uno de los músicos que se encuentran girando por diversos festivales del país.
Cuturrufo lidera con su sexteto la segunda noche, mañana a la misma hora, y anuncia un homenaje a Art Blakey con un extenso repertorio de los Jazz Messengers, la banda que el baterista afroamericano lideró desde los años 50 y le dio el sonido a la música de la era Blue Note. En la banda del chileno también hay solistas de Francia y Bolivia. Luego toca el grupo Old School of Blues, residente del club The Jazz Corner en el barrio Italia, con el saxofonista tenor inglés Edward Neidhardt. "Esta versión del festival es por lejos la más internacional que hemos tenido", apunta el trompetista.
"Yo venía del jazz y me reuní con estos músicos de la timba. Quería unir las dos influencias para armar un grupo sólido de latin jazz, y aquí estamos: listos para tocar", dice el baterista Ignacio Rocco, quien encabeza el nuevo grupo Efori, formado por músicos como el cubano Juan Manuel Arranz (piano) y el nicaragüense Johnny Campo (trompeta). "Para los cubanos, 'efori' es algo parecido a 'echar humo'. Aunque significa otra cosa", cuenta Rocco.
El gran cierre del festival quedará a cargo del guitarrista Frank Gambale, mundialmente famoso por su militancia en el clásico grupo de Chick Corea de los 80, Elektric Band. Gambale, quien tocó por primera vez en Chile en 1994 con una guitarra que lucía una espléndida calcomanía del Correcaminos, se unirá al nuevo trío eléctrico del bajista Christian Gálvez. Las entradas a los conciertos son de $2.000. Vecinos de Las Condes pueden retirar invitaciones en todos los centros comunitarios.
Rescatan misterioso libro de partituras que habría sido escrito por una esclava
El Mercurio
Acaba de ser donado a la Biblioteca Nacional el "Libro Sesto", de María Antonia Palacios. Un compendio de partituras copiadas a fines del siglo XVIII, que el musicólogo Guillermo Marchant encontró, abandonadas, en un convento.
Romina de la Sotta Donoso
El musicólogo Guillermo Marchant (1950-2009) descubrió el "Libro Sesto" de María Antonia Palacios en un convento. "Nuestro encuentro fue casual y providencial; estaba entre escombros y vetustas 'basuras' resultantes de un proceso de 'modernización' en una antigua institución religiosa en Santiago de Chile", apuntó el investigador al respecto. Nunca dijo de qué orden era ese convento, pues no quería herir susceptibilidades eclesiásticas.
El manuscrito consta de 98 folios y reúne decenas de partituras copiadas a fines del siglo XVIII. Este volumen invaluable acaba de ser donado por la familia del musicólogo al Archivo de Música de la Biblioteca Nacional. "Existe bastante material que documenta la música colonial chilena, pero generalmente es vocal. Las piezas del 'Libro Sesto', en cambio, son instrumentales", dice Cecilia Astudillo, jefa de ese Archivo.
El compendio reúne música instrumental para clave, pianoforte, salterio y órgano. La mayoría, indica el musicólogo Luis Merino, fue escrita por compositores ibéricos activos entre 1780 y 1790, como Juan Capistrano Coley, Vicente Joaquín Castillón y Juan de Lanbida. También hay piezas del austro-francés Ignaz Joseph Pleyel y del veneciano Giambattista Grazioli. Incluso está Franz Joseph Haydn, con el primer movimiento de su Sonata en Do Mayor, Hob. XVI: 35.
Merino fue profesor guía de Marchant en la tesis de magíster, que dedicó al "Libro Sesto", y que fue donada junto al manuscrito. "Él era un historiador nato. Quería averiguar quién era María Antonia Palacios, cuyo nombre aparece en la portada. Indagó en el Archivo Histórico del Seminario Pontificio Mayor y en el Archivo Nacional y elaboró la hipótesis de que probablemente era una esclava afroamericana", detalla.
Marchant confirmó la existencia de una esclava de ese nombre, y revisó estudios precedentes que sostienen que en el siglo XVIII se valoraba mucho en Chile a los esclavos con capacidades musicales.
"Rosa Soto, autora de 'Esclavas negras', estudió la vida de María Antonia Palacios y cuenta que en la partida de su compra dice que sus labores no eran domésticas, sino de destreza musical. Ella sabía leer e interpretar piezas religiosas, y además sabía tocar el órgano y el salterio. Hay documentos que dicen que Gertrudis Palacios, su dueña, le habría permitido incluso componer. Guillermo creía que las tres obras anónimas del 'Libro Sesto' eran suyas", asegura Astudillo. "Su hipótesis es verosímil y consistente, pero hay que seguirla investigando", apunta Merino. Algo que será más fácil ahora que el documento ingresó al Archivo de Música.
"Esta donación fue posible gracias a las gestiones de Luis Merino con la familia de Guillermo", destaca Astudillo, y revela que lo primero que harán será someter el manuscrito a un tratamiento de conservación preventiva. "Nos pusimos un año como plazo para digitalizarlo, y queremos que al menos algunas de sus páginas estén disponibles en Memoria Chilena", concluye.
Acaba de ser donado a la Biblioteca Nacional el "Libro Sesto", de María Antonia Palacios. Un compendio de partituras copiadas a fines del siglo XVIII, que el musicólogo Guillermo Marchant encontró, abandonadas, en un convento.
Romina de la Sotta Donoso
El musicólogo Guillermo Marchant (1950-2009) descubrió el "Libro Sesto" de María Antonia Palacios en un convento. "Nuestro encuentro fue casual y providencial; estaba entre escombros y vetustas 'basuras' resultantes de un proceso de 'modernización' en una antigua institución religiosa en Santiago de Chile", apuntó el investigador al respecto. Nunca dijo de qué orden era ese convento, pues no quería herir susceptibilidades eclesiásticas.
El manuscrito consta de 98 folios y reúne decenas de partituras copiadas a fines del siglo XVIII. Este volumen invaluable acaba de ser donado por la familia del musicólogo al Archivo de Música de la Biblioteca Nacional. "Existe bastante material que documenta la música colonial chilena, pero generalmente es vocal. Las piezas del 'Libro Sesto', en cambio, son instrumentales", dice Cecilia Astudillo, jefa de ese Archivo.
El compendio reúne música instrumental para clave, pianoforte, salterio y órgano. La mayoría, indica el musicólogo Luis Merino, fue escrita por compositores ibéricos activos entre 1780 y 1790, como Juan Capistrano Coley, Vicente Joaquín Castillón y Juan de Lanbida. También hay piezas del austro-francés Ignaz Joseph Pleyel y del veneciano Giambattista Grazioli. Incluso está Franz Joseph Haydn, con el primer movimiento de su Sonata en Do Mayor, Hob. XVI: 35.
Merino fue profesor guía de Marchant en la tesis de magíster, que dedicó al "Libro Sesto", y que fue donada junto al manuscrito. "Él era un historiador nato. Quería averiguar quién era María Antonia Palacios, cuyo nombre aparece en la portada. Indagó en el Archivo Histórico del Seminario Pontificio Mayor y en el Archivo Nacional y elaboró la hipótesis de que probablemente era una esclava afroamericana", detalla.
Marchant confirmó la existencia de una esclava de ese nombre, y revisó estudios precedentes que sostienen que en el siglo XVIII se valoraba mucho en Chile a los esclavos con capacidades musicales.
"Rosa Soto, autora de 'Esclavas negras', estudió la vida de María Antonia Palacios y cuenta que en la partida de su compra dice que sus labores no eran domésticas, sino de destreza musical. Ella sabía leer e interpretar piezas religiosas, y además sabía tocar el órgano y el salterio. Hay documentos que dicen que Gertrudis Palacios, su dueña, le habría permitido incluso componer. Guillermo creía que las tres obras anónimas del 'Libro Sesto' eran suyas", asegura Astudillo. "Su hipótesis es verosímil y consistente, pero hay que seguirla investigando", apunta Merino. Algo que será más fácil ahora que el documento ingresó al Archivo de Música.
"Esta donación fue posible gracias a las gestiones de Luis Merino con la familia de Guillermo", destaca Astudillo, y revela que lo primero que harán será someter el manuscrito a un tratamiento de conservación preventiva. "Nos pusimos un año como plazo para digitalizarlo, y queremos que al menos algunas de sus páginas estén disponibles en Memoria Chilena", concluye.
El polémico libro que destapa las contradicciones del líder de U2
El Mercurio
"Bono: en el nombre del poder", tilda de personaje negativo al que millones consideran un embajador de la paz.
ANDRÉS PANES
"No es nada personal, Bono, pero me temo que uno de los primeros pasos para buscar justicia real es dejar de comprar el mensaje que nos estás vendiendo". Así remata Harry Browne, periodista, académico y activista irlandés, la introducción de su libro "Bono: en el nombre del poder". En casi 300 páginas, el autor evalúa la retórica del cantante de U2 como actor social y político, y saca cuentas tristes: asegura que su labor humanitaria causa más daño del que enmienda.
Browne califica a Bono de "filantrocapitalista". Lo perfila como un hijo de la interacción entre cinismo e idealismo influenciado por la conciencia social de los 60, pero a la vez tecnócrata y compinche de la élite rica occidental. Un "embajador de la explotación imperial", dice, exponiendo su trabajo con precursores de la guerra en Irak como George Bush o Tony Blair, mientras intenta sembrar la paz en el mundo, y destapando su lazo con organizaciones religiosas con sede en África que condenan el uso de preservativos, pese a que la lucha contra el sida es una de sus principales cruzadas.
No habría, según el cáustico libro, mejor ejemplo de los delirios, las pretensiones y la terquedad de la filantropía de celebridades que Bono, síntesis de misionero bienintencionado y comerciante colonialista; una contradicción ambulante. Alguien que tiene reuniones con presidentes para encontrar mejoras a la vida del Tercer Mundo -ofreciendo soluciones parche, recalca Browne-, y después protagoniza campañas para transnacionales que explotan a sus trabajadores en países pobres. Aunque reconoce algunos de sus aportes: después de todo, la fundación ONE impactó profundamente en la alfabetización del África subsahariana.
En su afán investigativo y denunciante, incluso dedica espacio a las cuentas personales de Bono. Cuenta que no financia casi ninguno de sus proyectos con dinero propio, sino que consigue el aporte de amigos inversores del calibre de Bill Gates. Y explica que U2 funciona como la mayoría de las grandes empresas: subdividida en compañías que realizan prestaciones entre sí, y establecida en Holanda desde 2006 para pagar menos impuestos. "Bono: en el nombre del poder" pertenece a la saga "Counterblasts" de la casa editorial Verso: una serie de libros que busca "desafiar a los apologistas del capital" como el economista Jeffrey Sachs o el columnista Thomas Friedman.
"Bono: en el nombre del poder", tilda de personaje negativo al que millones consideran un embajador de la paz.
ANDRÉS PANES
"No es nada personal, Bono, pero me temo que uno de los primeros pasos para buscar justicia real es dejar de comprar el mensaje que nos estás vendiendo". Así remata Harry Browne, periodista, académico y activista irlandés, la introducción de su libro "Bono: en el nombre del poder". En casi 300 páginas, el autor evalúa la retórica del cantante de U2 como actor social y político, y saca cuentas tristes: asegura que su labor humanitaria causa más daño del que enmienda.
Browne califica a Bono de "filantrocapitalista". Lo perfila como un hijo de la interacción entre cinismo e idealismo influenciado por la conciencia social de los 60, pero a la vez tecnócrata y compinche de la élite rica occidental. Un "embajador de la explotación imperial", dice, exponiendo su trabajo con precursores de la guerra en Irak como George Bush o Tony Blair, mientras intenta sembrar la paz en el mundo, y destapando su lazo con organizaciones religiosas con sede en África que condenan el uso de preservativos, pese a que la lucha contra el sida es una de sus principales cruzadas.
No habría, según el cáustico libro, mejor ejemplo de los delirios, las pretensiones y la terquedad de la filantropía de celebridades que Bono, síntesis de misionero bienintencionado y comerciante colonialista; una contradicción ambulante. Alguien que tiene reuniones con presidentes para encontrar mejoras a la vida del Tercer Mundo -ofreciendo soluciones parche, recalca Browne-, y después protagoniza campañas para transnacionales que explotan a sus trabajadores en países pobres. Aunque reconoce algunos de sus aportes: después de todo, la fundación ONE impactó profundamente en la alfabetización del África subsahariana.
En su afán investigativo y denunciante, incluso dedica espacio a las cuentas personales de Bono. Cuenta que no financia casi ninguno de sus proyectos con dinero propio, sino que consigue el aporte de amigos inversores del calibre de Bill Gates. Y explica que U2 funciona como la mayoría de las grandes empresas: subdividida en compañías que realizan prestaciones entre sí, y establecida en Holanda desde 2006 para pagar menos impuestos. "Bono: en el nombre del poder" pertenece a la saga "Counterblasts" de la casa editorial Verso: una serie de libros que busca "desafiar a los apologistas del capital" como el economista Jeffrey Sachs o el columnista Thomas Friedman.
Stax Records, la resurrección del sello que transformó al soul
El Mercurio
Cuna de artistas como Otis Redding, Wilson Pickett e Isaac Hayes, el sello de Memphis revolucionó la música negra en los 60. Ahora, con reediciones de su catálogo más esencial, vive un renovado aire de valoración. Esta es su historia.
Felipe Rodríguez
En una entrevista concedida el año pasado al diario The New York Times, John Fogerty, el ex líder de Creedence Clearwater Revival, recordó que, a comienzos de los 70, su banda "era bastante buena, pero no éramos los mejores del mundo". Ese honor, según él, le pertenecía a Booker T. & The MG's. La respuesta fue sorpresiva: ese era un grupo de soul instrumental que trabajó como la banda de estudio de la discográfica Stax Records.
Inaugurada a comienzos de los 60 en Memphis, la misma ciudad del rey Elvis, la compañía dio un golpe de timón a la realidad estadounidense. Si la segregación racial y los albores de la guerra de Vietnam fueron otro estallido de la división entre negros y blancos en ese país, Jim Stewart y su hermana Estella Axton brindaron un ejemplo. Su naciente empresa -instalada donde antes hubo un cine y bautizada al unir las dos primeras letras de los apellidos de sus dueños- giraba en sus propios gustos: abortaba la participación de grupos de rock and roll y posicionaba el soul como referente de identidad de su ciudad. Y aún más: en sus filas, la odiosidad de razas quedaba fuera. En ese sentido, Booker T. & The MG's daba un ejemplo de integración con músicos negros y blancos.
El primer golpe a la competencia, la millonaria Motown de Detroit, llegó en 1962 de la mano de un chofer de una banda de blues: Otis Redding. Ante la insistencia de tomar un micrófono, grabó un tema y, a los meses después, lanzó "Respect" y "These arms of mine", títulos que pusieron de rodillas a la competencia.
Ese fue el primer zarpazo de popularidad. Lo siguió un acuerdo de distribución para todo el país con el sello Atlantic -la discográfica de Led Zeppelin- y, especialmente, una idea de The Beatles que nunca se concretó, pero que les subió los bonos. En su gira de 1966 a Estados Unidos, los de Liverpool quisieron ensayar en sus estudios Soulsville. La idea no prosperó: el lugar, acondicionado con lo justo, fue rechazado por la policía después que jóvenes de Memphis y sus alrededores se lo tomaron. Los ejecutivos de Stax se desilusionaron. "Iba a cortar la alfombra en pedazos y venderla a los fans. Habíamos hecho cálculos y quedaba un buen saldo", dijo Deanie Parker, encargado de la publicidad de la discográfica.
La revancha demoró menos de un año en cuajar. Con el mercado estadounidense en el bolsillo, los dueños de la compañía plasmaron su primera gira por Europa. Llamada Stax/Volt Revue, el tour actuó como un revulsivo. Algunos músicos no conocían más que su propia ciudad y enterarse que en escenarios tan ajenos como Oslo, Estocolmo, Copenhague o París pedían sus canciones en las radios y se acercaban para sacarles autógrafos fue una rareza con características exóticas. Más aún, cuando en el aeropuerto de Londres los recibían como jefes de Estado. Enterados de su visita, The Beatles enviaron limusinas para su traslado, interrumpieron las grabaciones de "Sgt. Pepper... (1967)" para conocerlos e, incluso, se dice que al saludar a Steve Cropper, integrante de Booker T. & The MG's, los cuatro le hicieron una reverencia. No sería el único honor que los ingleses le brindarían a Cropper. En 1996, la revista Mojo lo citó como el segundo mejor guitarrista de la historia detrás de Jimi Hendrix. Una certificación que el músico agradeció, pero desestimó con humildad. "Es una exageración. Soy un obrero, no un virtuoso", afirmó.
La productividad de Stax era sorprendente. A la sombra mágica de Otis Redding se colaron varios más: Sam & Dave, Wilson Pickett, Eddie Floyd, The Bar Kays y Staple Singers, entre otros. En el estudio, otra rareza: no recurrían al alcohol ni a las drogas. "Debías entrar con las ideas claras, grabar rápido y salir corriendo, sobre todo en verano, que era inaguantable. Solíamos escaparnos al Lorraine Motel a darnos un chapuzón y seguir trabajando", asegura Cropper.
Mientras Stax era cada vez más cotizado, vino la tragedia. En 1967, unos meses después de consagrarse en el festival de Monterrey -donde compartió con The Who, Janis Joplin y Jimi Hendrix-, Otis Redding murió en un accidente de avión cerca de Wisconsin. Tenía 26 años y un mes después su disco póstumo, "(Sittin' on) the dock of the bay" (1968) llegaba al número uno. Esa victoria, sin embargo, fue el fin de su alianza con Atlantic Records, que les quitó los derechos de las canciones de Redding, debido a una cláusula en el contrato.
El suceso obligó a tapar el agujero tras la trampa de Atlantic. Entró otro socio, Al Bell, que coincidió con el período más político del sello tras la muerte en abril de 1968 de Martin Luther King en el propio Memphis. Bajo la administración de Bell, se editaron 27 álbumes y 30 singles en once meses y despuntaron figuras como Isaac Hayes y The Temprees. El punto culminante sucedió en agosto de 1972 con el concierto Wattstax en Los Angeles con más de cien mil personas pagando un dólar por la entrada. La politización de su nuevo catálogo fue el declive. En 1975, Stax Records se declaró en bancarrota. Según Deanie Parker, las cúpulas de Memphis abonaron la caída de la discográfica por racismo. "Éramos una empresa negra que hacía gala de su militancia y nos querían como sus camareros. No como hombres de negocios".
Los músicos emergentes no los olvidaron. En 1979, The Clash exigió a Sam & Dave como sus teloneros en su gira por Estados Unidos y Elvis Costello imitó el sonido Stax en su álbum "Get Happy!" (1980). Más allá del recuerdo que se plasma en Memphis al transformar actualmente su estudio en el Stax Museum of American Soul Music, la música de Stax revive un sentimiento poderoso: la intuición como escuela y la creatividad como antídoto contra la precariedad.
Cuna de artistas como Otis Redding, Wilson Pickett e Isaac Hayes, el sello de Memphis revolucionó la música negra en los 60. Ahora, con reediciones de su catálogo más esencial, vive un renovado aire de valoración. Esta es su historia.
Felipe Rodríguez
En una entrevista concedida el año pasado al diario The New York Times, John Fogerty, el ex líder de Creedence Clearwater Revival, recordó que, a comienzos de los 70, su banda "era bastante buena, pero no éramos los mejores del mundo". Ese honor, según él, le pertenecía a Booker T. & The MG's. La respuesta fue sorpresiva: ese era un grupo de soul instrumental que trabajó como la banda de estudio de la discográfica Stax Records.
Inaugurada a comienzos de los 60 en Memphis, la misma ciudad del rey Elvis, la compañía dio un golpe de timón a la realidad estadounidense. Si la segregación racial y los albores de la guerra de Vietnam fueron otro estallido de la división entre negros y blancos en ese país, Jim Stewart y su hermana Estella Axton brindaron un ejemplo. Su naciente empresa -instalada donde antes hubo un cine y bautizada al unir las dos primeras letras de los apellidos de sus dueños- giraba en sus propios gustos: abortaba la participación de grupos de rock and roll y posicionaba el soul como referente de identidad de su ciudad. Y aún más: en sus filas, la odiosidad de razas quedaba fuera. En ese sentido, Booker T. & The MG's daba un ejemplo de integración con músicos negros y blancos.
El primer golpe a la competencia, la millonaria Motown de Detroit, llegó en 1962 de la mano de un chofer de una banda de blues: Otis Redding. Ante la insistencia de tomar un micrófono, grabó un tema y, a los meses después, lanzó "Respect" y "These arms of mine", títulos que pusieron de rodillas a la competencia.
Ese fue el primer zarpazo de popularidad. Lo siguió un acuerdo de distribución para todo el país con el sello Atlantic -la discográfica de Led Zeppelin- y, especialmente, una idea de The Beatles que nunca se concretó, pero que les subió los bonos. En su gira de 1966 a Estados Unidos, los de Liverpool quisieron ensayar en sus estudios Soulsville. La idea no prosperó: el lugar, acondicionado con lo justo, fue rechazado por la policía después que jóvenes de Memphis y sus alrededores se lo tomaron. Los ejecutivos de Stax se desilusionaron. "Iba a cortar la alfombra en pedazos y venderla a los fans. Habíamos hecho cálculos y quedaba un buen saldo", dijo Deanie Parker, encargado de la publicidad de la discográfica.
La revancha demoró menos de un año en cuajar. Con el mercado estadounidense en el bolsillo, los dueños de la compañía plasmaron su primera gira por Europa. Llamada Stax/Volt Revue, el tour actuó como un revulsivo. Algunos músicos no conocían más que su propia ciudad y enterarse que en escenarios tan ajenos como Oslo, Estocolmo, Copenhague o París pedían sus canciones en las radios y se acercaban para sacarles autógrafos fue una rareza con características exóticas. Más aún, cuando en el aeropuerto de Londres los recibían como jefes de Estado. Enterados de su visita, The Beatles enviaron limusinas para su traslado, interrumpieron las grabaciones de "Sgt. Pepper... (1967)" para conocerlos e, incluso, se dice que al saludar a Steve Cropper, integrante de Booker T. & The MG's, los cuatro le hicieron una reverencia. No sería el único honor que los ingleses le brindarían a Cropper. En 1996, la revista Mojo lo citó como el segundo mejor guitarrista de la historia detrás de Jimi Hendrix. Una certificación que el músico agradeció, pero desestimó con humildad. "Es una exageración. Soy un obrero, no un virtuoso", afirmó.
La productividad de Stax era sorprendente. A la sombra mágica de Otis Redding se colaron varios más: Sam & Dave, Wilson Pickett, Eddie Floyd, The Bar Kays y Staple Singers, entre otros. En el estudio, otra rareza: no recurrían al alcohol ni a las drogas. "Debías entrar con las ideas claras, grabar rápido y salir corriendo, sobre todo en verano, que era inaguantable. Solíamos escaparnos al Lorraine Motel a darnos un chapuzón y seguir trabajando", asegura Cropper.
Mientras Stax era cada vez más cotizado, vino la tragedia. En 1967, unos meses después de consagrarse en el festival de Monterrey -donde compartió con The Who, Janis Joplin y Jimi Hendrix-, Otis Redding murió en un accidente de avión cerca de Wisconsin. Tenía 26 años y un mes después su disco póstumo, "(Sittin' on) the dock of the bay" (1968) llegaba al número uno. Esa victoria, sin embargo, fue el fin de su alianza con Atlantic Records, que les quitó los derechos de las canciones de Redding, debido a una cláusula en el contrato.
El suceso obligó a tapar el agujero tras la trampa de Atlantic. Entró otro socio, Al Bell, que coincidió con el período más político del sello tras la muerte en abril de 1968 de Martin Luther King en el propio Memphis. Bajo la administración de Bell, se editaron 27 álbumes y 30 singles en once meses y despuntaron figuras como Isaac Hayes y The Temprees. El punto culminante sucedió en agosto de 1972 con el concierto Wattstax en Los Angeles con más de cien mil personas pagando un dólar por la entrada. La politización de su nuevo catálogo fue el declive. En 1975, Stax Records se declaró en bancarrota. Según Deanie Parker, las cúpulas de Memphis abonaron la caída de la discográfica por racismo. "Éramos una empresa negra que hacía gala de su militancia y nos querían como sus camareros. No como hombres de negocios".
Los músicos emergentes no los olvidaron. En 1979, The Clash exigió a Sam & Dave como sus teloneros en su gira por Estados Unidos y Elvis Costello imitó el sonido Stax en su álbum "Get Happy!" (1980). Más allá del recuerdo que se plasma en Memphis al transformar actualmente su estudio en el Stax Museum of American Soul Music, la música de Stax revive un sentimiento poderoso: la intuición como escuela y la creatividad como antídoto contra la precariedad.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)








