El Mercurio
El máximo archivo nacional estrenó un Laboratorio Digital de última tecnología a fines de 2013. Está compuesto por el Kabis I, una máquina robotizada que funciona delicadamente, y un Suprascan que digitaliza grandes formatos. No solo permiten contar con imágenes de excelente calidad en menos tiempo, también marcan nuevas metas para el equipo. Aquí hablan los entendidos.
Daniela Silva Astorga
Un trabajo editorial todavía más cuidadoso
El robot Kabis I y el Suprascan A0 permitirán que el equipo de Memoria Chilena tenga más tiempo para trabajar en la edición del sitio, en la investigación y en la confección de contenidos propios. Una situación óptima, dicen. "Estamos haciendo un trabajo más fino en ese sentido. Contamos con condiciones para buscar obras inéditas, quizás olvidadas, por ejemplo, de autores de crónicas de inicios del siglo XX", dice la editora Macarena Dölz. Y así, actualmente, el énfasis está puesto -más que en digitalizar incunables, porque ya se hizo- en poner a disposición del usuario materiales sobre la historia y el patrimonio local. "Nos dimos cuenta de que hay un auge en la investigación de temas que no son parte de la historiografía oficial, se han abierto otras líneas, como la historia del deporte", agrega la editora.
En efecto, por estos días Memoria Chilena presenta joyas como un micrositio dedicado a la historia del boxeo local -con fotos recuperadas de sus máximos exponentes- y otro sobre las revistas temáticas de la primera mitad del siglo XX. Están Sucesos, Zig-Zag y algunas revistas femeninas, como Margarita. Y por estos días, el equipo que comanda Zegers se dedica, asimismo, a digitalizar más revistas.
Prensa periódica del siglo xix a solo un clic
Fue un anhelo pospuesto durante la primera década del sitio MemoriaChilena.cl. Pero, ahora, gracias al arribo del Digibook Suprascan A0 -un escáner francés de última tecnología-, comenzará la titánica tarea de digitalizar prensa periódica de fines del siglo XIX e inicios del XX. "Antes no podíamos, porque no contábamos con la tecnología adecuada", dice María Paz Zegers, coordinadora del área.
Con eso se refiere a que antes buena parte de la digitalización se desarrollaba tomando varias fotos con una cámara semiprofesional, y uniéndolas luego con Photoshop. Así, era casi imposible trabajar con periódicos decimonónicos que miden, en promedio, más de 80 centímetros de alto. "Si con los mapas podíamos tardar un día en uno solo, hay que imaginar lo que hubiese pasado al intentar trabajar con la colección completa de 'El Ferrocarril', que mide casi un metro", enfatiza Daniela Schütte, coordinadora general del sitio web.
No obstante, gracias al nuevo equipo, actualmente se desarrolla un plan para abordar esa publicación y seguir -en los próximos años- con El Mercurio de Valparaíso y el de Santiago, además de El Diario Ilustrado. "Diría que a fines de 2014, quizás, podría estar lista una pequeña parte de estas colecciones de diarios, porque son kilómetros y kilómetros", enfatiza Zegers.
100% de imágenes con calidad insuperable
Las dos nuevas máquinas logran archivos de excelente resolución: la Suprascan, por ejemplo, incluso plasma con gran claridad los bordes agrietados de volúmenes antiguos. Y junto con eso, son aparatos "capaces de captar de mejor forma los colores, la tonalidad, la trama... Tienen mejor respuesta, así que resulta una imagen sumamente fiel a la original. Antes, como ocupábamos una cámara semiprofesional, las fotos tenían todo el ruido de la luz exterior. Estas máquinas logran aislar todo eso y hacer una captura perfecta", comenta María Paz Zegers. Y con eso, su equipo -compuesto por tres fotógrafos- se ahorra pasos de edición posterior, y tiene una cadena de trabajo fluida.
Como los sistemas han evolucionado sobremanera desde que la Biblioteca Nacional empezó a digitalizar, en el año 2000, hoy en el sitio hay archivos que no tienen tan buena calidad. "Los usuarios nos reclaman a veces. Nos dicen: 'Esto está feo' o 'está en blanco y negro, quizás podrían digitalizarlo de nuevo'", revela Zegers. Así que ahora, según dice Dölz, "eventualmente volverán a digitalizar algunas cosas. Antes de tener estas máquinas, jamás se habría podido: nuestro presupuesto y tiempo estaban demasiado justos".
La mapoteca perfectamente conservada
El Suprascan puede digitalizar documentos de hasta 1,2 metros por 85 centímetros, y con una resolución perfecta. Por eso, una de las nuevas misiones del laboratorio es "digitalizar, entre 2014 y 2015, toda la colección de mapas. Es bien ambiciosa la meta, porque también incluye atlas. Empezamos y vamos bien encaminados, así que imagino que el objetivo será alcanzable", dice Zegers. La colección de mapas supera las 6.800 piezas: piensan digitalizar 400 al mes. Una tarea prioritaria, pues se trata de documentos sumamente consultados, pero también por la necesidad urgente de conservarlos: el más viejo es del siglo XVIII.
Una vez listo, cada archivo se envía al departamento de catalogación, lo que puede demorar un mes más, y recién en aquel momento se sube el archivo al sitio. "Algo paradójico es que la digitalización es lo que menos tiempo nos toma ahora. Entonces, la gente se pregunta: '¿Por qué no están los archivos en línea al otro día?'. Es que no se sabe que también debemos catalogar, crear fichas electrónicas y documentar todos los datos de cada documento. No podemos tener archivos sin información, esa es una garantía para los usuarios. Al final, es un proceso más largo de lo que parece", especifica Macarena Dölz.
Este es un blog que tiene como misión recopilar información o noticias sobre música chilena, la Industria musical y la industria cultural de nuestro país aparecida en diversos medios de comunicación. Por lo tanto los textos son propiedad de los medios y de los periodistas que encabezan cada nota.
domingo, marzo 16, 2014
Orquesta Filarmónica abordará tres épocas en próximo concierto
El Mercurio
Richard Strauss, Ludwig van Beethoven y el compositor chileno Juan Manuel Quinteros estarán en esta segunda fecha.
Paula Fredes Cortés
El presente, el siglo XX y el XIX serán los tres períodos protagonistas del segundo concierto de la Orquesta Filarmónica de Santiago. José Luis Domínguez, director residente del conjunto, estará a cargo de un programa que partirá con el debut mundial de "Alto en el Desierto", del compositor nacional Juan Manuel Quinteros (30), obra elaborada especialmente para esta temporada.
No es la primera vez que Domínguez y el compositor -egresado de la U. de Chile y que ha estrenado en España e Italia- trabajan juntos: el año pasado los reunió "La red de Indra", composición que integró la temporada 2013 de la Orquesta Sinfónica de Chile, y que fue conducida por Domínguez.
"Manto contraste", "Luces en el cielo" y "El baile de la arena", son los nombres de la triada o "momentos" que componen "Alto en el Desierto", obra de un movimiento. Más que una descripción de los parajes desérticos, Quinteros plantea en este trabajo una abstracción propia: "No es una música para retratar, sino más bien es mi representación personal de los paisajes".
Para lograrlo, la obra se valdrá de una percusión predominante, en la que se incorporarán instrumentos como la caña de agua, "que se relacionan con la sonoridad que busqué en la obra", adelanta. Además, cuenta que "la viola tendrá un rol protagónico, sobre todo en la segunda 'atmósfera', algo con lo que hace tiempo había querido experimentar". Recursos no convencionales, pero que a su parecer pueden resultar "una experiencia musical interesante, sobre todo en un escenario no tan acostumbrado a la música contemporánea".
Continuará la jornada el Concierto para oboe de Richard Strauss, renombrada pieza del compositor alemán nacido en Múnich y estrenada en 1946. Quien tendrá la difícil tarea de enfrentar la desafiante partitura del oboe -compuesta por una compleja introducción de 57 compases- será la intérprete Lillian Coppeland, solista de la Filarmónica. El imponente sonido de Beethoven, con la revolucionaria Tercera Sinfonía "Heroica", cerrará las noches del miércoles y del jueves.
Richard Strauss, Ludwig van Beethoven y el compositor chileno Juan Manuel Quinteros estarán en esta segunda fecha.
Paula Fredes Cortés
El presente, el siglo XX y el XIX serán los tres períodos protagonistas del segundo concierto de la Orquesta Filarmónica de Santiago. José Luis Domínguez, director residente del conjunto, estará a cargo de un programa que partirá con el debut mundial de "Alto en el Desierto", del compositor nacional Juan Manuel Quinteros (30), obra elaborada especialmente para esta temporada.
No es la primera vez que Domínguez y el compositor -egresado de la U. de Chile y que ha estrenado en España e Italia- trabajan juntos: el año pasado los reunió "La red de Indra", composición que integró la temporada 2013 de la Orquesta Sinfónica de Chile, y que fue conducida por Domínguez.
"Manto contraste", "Luces en el cielo" y "El baile de la arena", son los nombres de la triada o "momentos" que componen "Alto en el Desierto", obra de un movimiento. Más que una descripción de los parajes desérticos, Quinteros plantea en este trabajo una abstracción propia: "No es una música para retratar, sino más bien es mi representación personal de los paisajes".
Para lograrlo, la obra se valdrá de una percusión predominante, en la que se incorporarán instrumentos como la caña de agua, "que se relacionan con la sonoridad que busqué en la obra", adelanta. Además, cuenta que "la viola tendrá un rol protagónico, sobre todo en la segunda 'atmósfera', algo con lo que hace tiempo había querido experimentar". Recursos no convencionales, pero que a su parecer pueden resultar "una experiencia musical interesante, sobre todo en un escenario no tan acostumbrado a la música contemporánea".
Continuará la jornada el Concierto para oboe de Richard Strauss, renombrada pieza del compositor alemán nacido en Múnich y estrenada en 1946. Quien tendrá la difícil tarea de enfrentar la desafiante partitura del oboe -compuesta por una compleja introducción de 57 compases- será la intérprete Lillian Coppeland, solista de la Filarmónica. El imponente sonido de Beethoven, con la revolucionaria Tercera Sinfonía "Heroica", cerrará las noches del miércoles y del jueves.
La revolución musical de Paco de Lucía
El Mercurio
Si la música flamenca suena diferente de lo que era hace 50 años, se debe a la genialidad de un músico universal que sintió que el flamenco podía y tenía que evolucionar, para no transformarse en un fósil. Un hombre que no solo poseía una técnica imposible y una gran audacia creativa, sino que también el carisma de alguien que llenó cientos de teatros en el mundo.
CARLOS LEDERMANN
Concertista y compositor de guitarra flamenca.
Cuando la guitarra aparece en el arte flamenco andaluz -cosa que no ocurrió desde el comienzo mismo, como muchos creen-, lo hace en manos de personas que no eran exactamente guitarristas, pero que tocaban porque tenían una en su casa. Y tampoco exhibe en el inicio las características técnicas y musicales que hoy conocemos. El toque era muy rudimentario y se limitaba a "darles los tonos" a los cantaores con acordes arpegiados hechos con el pulgar, y muy poco más.
Entrado el siglo XX, el desarrollo paulatino de una forma de tocar más concreta e identificable ya nos había puesto por delante a instrumentistas que dejarían huella y crearían escuela; entre ellos, José Patiño, Paco el de Lucena, Ramón Montoya, Javier Molina, y una lista que poco a poco se fue haciendo gruesa. Luego llegaron Manuel Serrapi "Niño Ricardo" y Agustín Castellón "Sabicas", que llevaron la guitarra mucho más lejos, compusieron solos más coherentes y propusieron cosas que hasta entonces nadie había pensado.
Y más tarde surge una nueva generación encabezada por Víctor Monge "Serranito", Manuel Muñoz "Manolo Sanlúcar" y Francisco Sánchez "Paco de Lucía", que es la que definitivamente lanza a la guitarra flamenca a una órbita aún más alta, amplia, audaz, innovadora y, sobre todo, renovadora. Probablemente de estos tres fenómenos, Paco de Lucía, quien murió a los 66 años, es el nombre más conocido. Su partida la lloran hoy todos los flamencos, artistas y aficionados de todo el mundo.
Lecciones infantiles
La primera gran lección de flamenco que el hijo de Lucía Gómez recibió en su vida fue, sin duda, la más espontánea: de niño, cuando se despertaba, en el patio de su casa estaban los flamencos cantando y tocando, y cuando se escucha algo de ese modo, es inevitable que los códigos fundamentales se aprendan antes, incluso, de ser capaz de leer una nota. De ahí que Paco siempre dijo -y con razón- que él ya conocía todos los ritmos y líneas melódicas de la música flamenca antes de tomar una guitarra por primera vez. Luego vinieron las jornadas diarias de 8 o 10 horas practicando bajo la férrea supervisión de su padre, que lo sacó de la escuela simplemente porque ya no podía pagarla, y le puso en las manos la guitarra, entendiendo que le estaba entregando una herramienta con la que tal vez podría ganarse la vida. Está claro que don Antonio no se equivocaba.
El punto es que ese niño no era cualquier niño, y paulatinamente empezó a revelarse en él el genio que lo habitaba. A muy temprana edad hizo su primer viaje fuera de España, y empezó a escuchar otras músicas que lo hicieron pensar en algo que, por evidente, nadie cuestionaba: la música flamenca se hacía hasta entonces sobre dos bases armónicas, la modal (modo dorio griego) y la tonal, pero en ambos casos con no muchos recursos en materia de acordes; o sea, cuatro en el modo y tres en la tonalidad, con apenas alguna alternativa. Si a ese descubrimiento, originado en la posibilidad de haber escuchado jazz, bossa nova, rock y otras músicas cuando los de su edad solo escuchaban la música local sumamos unas condiciones naturales que lo llevaron a desarrollar una técnica sencillamente descomunal, no resultó extraño que antes de cumplir los 18 años ya fuera famoso y sus pares debieran optar entre dos posibles caminos: demolerlo con la crítica y el desdén, o empezar a hacer las cosas como Paco las hacía.
Pero no fueron solo su técnica y los colores y texturas armónicas que puso en su música lo que marcó un punto de inflexión en la música flamenca: fueron también su visión del tema rítmico, que desarrolló como nadie, y de pronto la visión integradora que empezó a mostrar en sus composiciones cuando dejó de unir ideas sueltas para crear ya temas redondos con exposición y desarrollo propios de alguien musicalmente preparado a un nivel superior al suyo, que era pura intuición. Por supuesto, esto le significó muchos ataques de los "guardianes de la tradición" que veían en él a una perona que estaba haciendo con el flamenco algo terrible, destruyéndolo, distorsionándolo de manera inaceptable porque no entendían lo que Paco proponía. Hasta hoy hay muchos que insisten en que la guitarra solo debe circunscribirse a su papel de acompañar el cante y que todo lo que se haga fuera de esa dimensión no existe, no es flamenco.
Coqueteos con el jazz
Cuando se empieza a tocar de otro modo y se empieza a cantar de otro modo, que es lo que ocurrió con José Monje "Camarón" en gran medida debido a su trabajo con Paco de Lucía, se empieza a bailar también de otro modo, y golpes de timón de ese tipo, este músico incomparable le dio varios al flamenco, hasta el punto de que cada nuevo disco suyo era esperado por el tiempo que hiciera falta, y en los días previos a la aparición de un nuevo trabajo, muchos acampaban a las puertas de las tiendas para ser los primeros en tenerlo.
Sus coqueteos con el jazz, en aquellas reuniones con músicos como Larry Coryell, John Mc Laughlin, Al Dimeola, Chick Corea, Winston Marsallis y sus visitas al campo de lo "clásico" con la transcripción y grabación de obras de Manuel de Falla y su versión del "Concierto de Aranjuez", de Joaquín Rodrigo, tampoco escaparon a las críticas de quienes presumen de ser dueños de la verdad, pero enriquecieron el caudal de posibilidades creativas de Paco de Lucía, que evidenció esto en sus discos desde la década de 1980 en adelante y le permitió crear una música que, sin renunciar jamás a ser flamenca por origen, por identidad y por intención, sonó de otro modo y movió a generaciones de músicos flamencos a seguir ese camino. Muchos lo han hecho muy bien y otros han exagerado el asunto, pero si hoy la música flamenca suena diferente a lo que era hace 50 años, se debe a la genialidad de un músico universal que sintió que el flamenco podía y tenía que evolucionar como todas las músicas de su tipo, y no transformarse en un fósil sonoro digno de vitrina.
No era solo la técnica imposible y la audacia creativa: era también el carisma de alguien que llenó muchos teatros del mundo con públicos que, en su mayoría, no entendían lo que escuchaban, porque cuando las personas escuchan swing, por ejemplo, puede llevar el compás con el pie y hasta mueven su cuerpo, pero en el flamenco el tema rítmico presenta complejidades que para el no iniciado resultan imposibles de asimilar. Y frente a este guitarrista incomparable, esos públicos terminaban aplaudiendo de pie por largos minutos en los que seguían sin tener claro qué habían escuchado, pero sabían que era algo único en manos de un artista único.
Paco de Lucía -en realidad debió ser de Luzia, con Z, puesto que el nombre artístico lo tomó de su madre portuguesa- logró que millones de personas en el mundo se acercaran al flamenco. Discutido o idolatrado según fuera la ocasión, el lugar y la gente, pero un genio de aquellos que nacen rara vez y son irrepetibles. Paco no era un flamenco: era el flamenco. Lo cambió para siempre, y el último concierto de su vida lo dio en Chile, en noviembre pasado.
Si la música flamenca suena diferente de lo que era hace 50 años, se debe a la genialidad de un músico universal que sintió que el flamenco podía y tenía que evolucionar, para no transformarse en un fósil. Un hombre que no solo poseía una técnica imposible y una gran audacia creativa, sino que también el carisma de alguien que llenó cientos de teatros en el mundo.
CARLOS LEDERMANN
Concertista y compositor de guitarra flamenca.
Cuando la guitarra aparece en el arte flamenco andaluz -cosa que no ocurrió desde el comienzo mismo, como muchos creen-, lo hace en manos de personas que no eran exactamente guitarristas, pero que tocaban porque tenían una en su casa. Y tampoco exhibe en el inicio las características técnicas y musicales que hoy conocemos. El toque era muy rudimentario y se limitaba a "darles los tonos" a los cantaores con acordes arpegiados hechos con el pulgar, y muy poco más.
Entrado el siglo XX, el desarrollo paulatino de una forma de tocar más concreta e identificable ya nos había puesto por delante a instrumentistas que dejarían huella y crearían escuela; entre ellos, José Patiño, Paco el de Lucena, Ramón Montoya, Javier Molina, y una lista que poco a poco se fue haciendo gruesa. Luego llegaron Manuel Serrapi "Niño Ricardo" y Agustín Castellón "Sabicas", que llevaron la guitarra mucho más lejos, compusieron solos más coherentes y propusieron cosas que hasta entonces nadie había pensado.
Y más tarde surge una nueva generación encabezada por Víctor Monge "Serranito", Manuel Muñoz "Manolo Sanlúcar" y Francisco Sánchez "Paco de Lucía", que es la que definitivamente lanza a la guitarra flamenca a una órbita aún más alta, amplia, audaz, innovadora y, sobre todo, renovadora. Probablemente de estos tres fenómenos, Paco de Lucía, quien murió a los 66 años, es el nombre más conocido. Su partida la lloran hoy todos los flamencos, artistas y aficionados de todo el mundo.
Lecciones infantiles
La primera gran lección de flamenco que el hijo de Lucía Gómez recibió en su vida fue, sin duda, la más espontánea: de niño, cuando se despertaba, en el patio de su casa estaban los flamencos cantando y tocando, y cuando se escucha algo de ese modo, es inevitable que los códigos fundamentales se aprendan antes, incluso, de ser capaz de leer una nota. De ahí que Paco siempre dijo -y con razón- que él ya conocía todos los ritmos y líneas melódicas de la música flamenca antes de tomar una guitarra por primera vez. Luego vinieron las jornadas diarias de 8 o 10 horas practicando bajo la férrea supervisión de su padre, que lo sacó de la escuela simplemente porque ya no podía pagarla, y le puso en las manos la guitarra, entendiendo que le estaba entregando una herramienta con la que tal vez podría ganarse la vida. Está claro que don Antonio no se equivocaba.
El punto es que ese niño no era cualquier niño, y paulatinamente empezó a revelarse en él el genio que lo habitaba. A muy temprana edad hizo su primer viaje fuera de España, y empezó a escuchar otras músicas que lo hicieron pensar en algo que, por evidente, nadie cuestionaba: la música flamenca se hacía hasta entonces sobre dos bases armónicas, la modal (modo dorio griego) y la tonal, pero en ambos casos con no muchos recursos en materia de acordes; o sea, cuatro en el modo y tres en la tonalidad, con apenas alguna alternativa. Si a ese descubrimiento, originado en la posibilidad de haber escuchado jazz, bossa nova, rock y otras músicas cuando los de su edad solo escuchaban la música local sumamos unas condiciones naturales que lo llevaron a desarrollar una técnica sencillamente descomunal, no resultó extraño que antes de cumplir los 18 años ya fuera famoso y sus pares debieran optar entre dos posibles caminos: demolerlo con la crítica y el desdén, o empezar a hacer las cosas como Paco las hacía.
Pero no fueron solo su técnica y los colores y texturas armónicas que puso en su música lo que marcó un punto de inflexión en la música flamenca: fueron también su visión del tema rítmico, que desarrolló como nadie, y de pronto la visión integradora que empezó a mostrar en sus composiciones cuando dejó de unir ideas sueltas para crear ya temas redondos con exposición y desarrollo propios de alguien musicalmente preparado a un nivel superior al suyo, que era pura intuición. Por supuesto, esto le significó muchos ataques de los "guardianes de la tradición" que veían en él a una perona que estaba haciendo con el flamenco algo terrible, destruyéndolo, distorsionándolo de manera inaceptable porque no entendían lo que Paco proponía. Hasta hoy hay muchos que insisten en que la guitarra solo debe circunscribirse a su papel de acompañar el cante y que todo lo que se haga fuera de esa dimensión no existe, no es flamenco.
Coqueteos con el jazz
Cuando se empieza a tocar de otro modo y se empieza a cantar de otro modo, que es lo que ocurrió con José Monje "Camarón" en gran medida debido a su trabajo con Paco de Lucía, se empieza a bailar también de otro modo, y golpes de timón de ese tipo, este músico incomparable le dio varios al flamenco, hasta el punto de que cada nuevo disco suyo era esperado por el tiempo que hiciera falta, y en los días previos a la aparición de un nuevo trabajo, muchos acampaban a las puertas de las tiendas para ser los primeros en tenerlo.
Sus coqueteos con el jazz, en aquellas reuniones con músicos como Larry Coryell, John Mc Laughlin, Al Dimeola, Chick Corea, Winston Marsallis y sus visitas al campo de lo "clásico" con la transcripción y grabación de obras de Manuel de Falla y su versión del "Concierto de Aranjuez", de Joaquín Rodrigo, tampoco escaparon a las críticas de quienes presumen de ser dueños de la verdad, pero enriquecieron el caudal de posibilidades creativas de Paco de Lucía, que evidenció esto en sus discos desde la década de 1980 en adelante y le permitió crear una música que, sin renunciar jamás a ser flamenca por origen, por identidad y por intención, sonó de otro modo y movió a generaciones de músicos flamencos a seguir ese camino. Muchos lo han hecho muy bien y otros han exagerado el asunto, pero si hoy la música flamenca suena diferente a lo que era hace 50 años, se debe a la genialidad de un músico universal que sintió que el flamenco podía y tenía que evolucionar como todas las músicas de su tipo, y no transformarse en un fósil sonoro digno de vitrina.
No era solo la técnica imposible y la audacia creativa: era también el carisma de alguien que llenó muchos teatros del mundo con públicos que, en su mayoría, no entendían lo que escuchaban, porque cuando las personas escuchan swing, por ejemplo, puede llevar el compás con el pie y hasta mueven su cuerpo, pero en el flamenco el tema rítmico presenta complejidades que para el no iniciado resultan imposibles de asimilar. Y frente a este guitarrista incomparable, esos públicos terminaban aplaudiendo de pie por largos minutos en los que seguían sin tener claro qué habían escuchado, pero sabían que era algo único en manos de un artista único.
Paco de Lucía -en realidad debió ser de Luzia, con Z, puesto que el nombre artístico lo tomó de su madre portuguesa- logró que millones de personas en el mundo se acercaran al flamenco. Discutido o idolatrado según fuera la ocasión, el lugar y la gente, pero un genio de aquellos que nacen rara vez y son irrepetibles. Paco no era un flamenco: era el flamenco. Lo cambió para siempre, y el último concierto de su vida lo dio en Chile, en noviembre pasado.
Marta Contreras, la musa de Georges Moustaki, le rinde homenaje
El Mercurio
La cantante chilena lidera un espectáculo musical dentro del contexto del Día Nacional de Grecia. Se realizará el próximo 22 de marzo en el Teatro del Lago de Frutillar, donde se interpretarán los principales éxitos de la voz de "Le métèque".
JOSÉ VÁSQUEZ
La música no estaba en sus planes, pero se transformó en la carrera que gobernó su vida. Marta Contreras quería estudiar Química en la universidad, pero a finales de 1970 vio truncada esta posibilidad al no alcanzar un cupo en la escuela.
La vida científica le presentaba obstáculos. Pero no quería perder tiempo: en marzo del año siguiente tomó una maleta y voló a Suiza para cumplir su sueño académico. Se instaló en Ginebra, y su vida cambió.
"Los problemas políticos entonces en Chile se intensificaron, y mi padre ya no pudo seguir enviándome dinero. Me dijo que me comprara un pasaje de regreso, pero fui valiente. Siempre he sido muy entusiasta. Busqué trabajo en el correo y me las arreglé. Fue una noche en que compartiendo con mis compañeros me propusieron cantar. Había un guitarrista muy virtuoso, lo que para mí fue una revelación. Un flechazo musical instantáneo que me obligó a cambiar la ruta", dice Contreras.
En la ciudad había "mucha innovación", dice la artista, que ilustra la época al ritmo del jazz latino y canciones de Milton Nascimento. De pronto, la escenografía la sitúa en París. Ya era 1973, y el dueño del local donde se presentaba entra a su camarín para avisarle que había llegado una visita ilustre. Se trataba de Georges Moustaki, uno de los principales cantautores de la "chanson française", quien compuso para Edith Piaf y Serge Reggiani, entre otros artistas.
"Mis actuaciones eran muy extravagantes, por lo que le llamé muchísimo la atención. Después de terminar de cantar, nos presentaron. A Georges le fascinaron mis ojos. Luego nos fuimos a su casa con otros músicos a seguir la fiesta. Pasamos toda la noche cantando. Él me hizo una prueba sin avisarme. Tocaba el órgano para saber hasta dónde podía llegar con mi registro. Al despedirme me invitó a su próximo concierto. Fui, entré a su camarín para saludarlo antes de que comenzara su espectáculo, me tomó de la mano y me llevó con él al escenario. Desde entonces estuvimos juntos por 20 años", recuerda la musa del fallecido cantante.
Su relación traspasó lo artístico, y comenzaron una vida juntos. Con su música recorrieron el mundo. Moustaki daba en promedio más de 100 conciertos al año, desde Asia a América Latina. "Lo recuerdo como un buen viviente. Él buscaba siempre la paz. Tenía una dosis inmensa de humanidad, cariño por lo humano, y era muy agradecido de las cosas que le entregaba la tierra".
El autor de "Le métèque" dejó la vida artística en 2009. Luego abandonó cualquier posible contacto con el exterior. "Ni siquiera su hermana se podía acercar", dice Contreras. Un año antes de su muerte (ocurrida en mayo de 2013, por una complicación pulmonar), la chilena tuvo el último mensaje de él, cuando le hizo llegar la noticia de que le haría un homenaje en Santiago. "Una persona que estaba con Georges me transmitió lo que le dijo: 'Mándame la grabación para escucharla'. Esa misma persona fue la que luego me avisaría su muerte".
El próximo 22 de marzo, en el Teatro del Lago, en Frutillar, Marta Contreras liderará un nuevo homenaje al cantautor. En el contexto del Día Nacional de Grecia interpretará "Il y avait un jardin", "En Méditerranée" y "Alexandrie", entre otros temas. El espectáculo será una obra multimedia donde se relatará una historia de amor mientras la musa de Moustaki lo recuerda con su voz.
"El legado de Georges lo vamos a conocer con el tiempo. Su obra tiene mucho del legado de los griegos, cosas que van pasando despacito por las piedras y se meten en lo humano", dice la artista.
Día Nacional de Grecia
La Fundación Moustaki -fundada por dos empresarios griegos avecindados en Chile desde 1920- realizará este espectáculo en Frutillar el próximo sábado 22 de marzo, a las 19:00 horas.
La cantante chilena lidera un espectáculo musical dentro del contexto del Día Nacional de Grecia. Se realizará el próximo 22 de marzo en el Teatro del Lago de Frutillar, donde se interpretarán los principales éxitos de la voz de "Le métèque".
JOSÉ VÁSQUEZ
La música no estaba en sus planes, pero se transformó en la carrera que gobernó su vida. Marta Contreras quería estudiar Química en la universidad, pero a finales de 1970 vio truncada esta posibilidad al no alcanzar un cupo en la escuela.
La vida científica le presentaba obstáculos. Pero no quería perder tiempo: en marzo del año siguiente tomó una maleta y voló a Suiza para cumplir su sueño académico. Se instaló en Ginebra, y su vida cambió.
"Los problemas políticos entonces en Chile se intensificaron, y mi padre ya no pudo seguir enviándome dinero. Me dijo que me comprara un pasaje de regreso, pero fui valiente. Siempre he sido muy entusiasta. Busqué trabajo en el correo y me las arreglé. Fue una noche en que compartiendo con mis compañeros me propusieron cantar. Había un guitarrista muy virtuoso, lo que para mí fue una revelación. Un flechazo musical instantáneo que me obligó a cambiar la ruta", dice Contreras.
En la ciudad había "mucha innovación", dice la artista, que ilustra la época al ritmo del jazz latino y canciones de Milton Nascimento. De pronto, la escenografía la sitúa en París. Ya era 1973, y el dueño del local donde se presentaba entra a su camarín para avisarle que había llegado una visita ilustre. Se trataba de Georges Moustaki, uno de los principales cantautores de la "chanson française", quien compuso para Edith Piaf y Serge Reggiani, entre otros artistas.
"Mis actuaciones eran muy extravagantes, por lo que le llamé muchísimo la atención. Después de terminar de cantar, nos presentaron. A Georges le fascinaron mis ojos. Luego nos fuimos a su casa con otros músicos a seguir la fiesta. Pasamos toda la noche cantando. Él me hizo una prueba sin avisarme. Tocaba el órgano para saber hasta dónde podía llegar con mi registro. Al despedirme me invitó a su próximo concierto. Fui, entré a su camarín para saludarlo antes de que comenzara su espectáculo, me tomó de la mano y me llevó con él al escenario. Desde entonces estuvimos juntos por 20 años", recuerda la musa del fallecido cantante.
Su relación traspasó lo artístico, y comenzaron una vida juntos. Con su música recorrieron el mundo. Moustaki daba en promedio más de 100 conciertos al año, desde Asia a América Latina. "Lo recuerdo como un buen viviente. Él buscaba siempre la paz. Tenía una dosis inmensa de humanidad, cariño por lo humano, y era muy agradecido de las cosas que le entregaba la tierra".
El autor de "Le métèque" dejó la vida artística en 2009. Luego abandonó cualquier posible contacto con el exterior. "Ni siquiera su hermana se podía acercar", dice Contreras. Un año antes de su muerte (ocurrida en mayo de 2013, por una complicación pulmonar), la chilena tuvo el último mensaje de él, cuando le hizo llegar la noticia de que le haría un homenaje en Santiago. "Una persona que estaba con Georges me transmitió lo que le dijo: 'Mándame la grabación para escucharla'. Esa misma persona fue la que luego me avisaría su muerte".
El próximo 22 de marzo, en el Teatro del Lago, en Frutillar, Marta Contreras liderará un nuevo homenaje al cantautor. En el contexto del Día Nacional de Grecia interpretará "Il y avait un jardin", "En Méditerranée" y "Alexandrie", entre otros temas. El espectáculo será una obra multimedia donde se relatará una historia de amor mientras la musa de Moustaki lo recuerda con su voz.
"El legado de Georges lo vamos a conocer con el tiempo. Su obra tiene mucho del legado de los griegos, cosas que van pasando despacito por las piedras y se meten en lo humano", dice la artista.
Día Nacional de Grecia
La Fundación Moustaki -fundada por dos empresarios griegos avecindados en Chile desde 1920- realizará este espectáculo en Frutillar el próximo sábado 22 de marzo, a las 19:00 horas.
Encuesta revela fallas en el nivel cultural de Chile
El Mercurio
Un estudio realizado en 2013 por ProCultura muestra que pocos chilenos reconocen el patrimonio del país.
Mariana González
El Barómetro ProCultura 2013 revela, por ejemplo, que al nombrarles a los encuestados cinco artistas nacionales, el 65% conoció a Marcela Paz, la creadora de Papelucho, versus el 95% que no supo quién era el escultor Samuel Román, responsable del monumento a Manuel Balmaceda en la mismísima plaza Italia. Esto es uno de los datos que arroja la encuesta realizada a 1.200 chilenos, de Arica a Punta Arenas, diseñada por la Fundación ProCultura y realizada por la Consultora Mori, por segundo año consecutivo.
Más de la mitad de quienes participaron en el estudio (56%) no supieron nombrar a algún escritor vivo, y en las preguntas abiertas realizadas, los nombrados Nicanor Parra e Isabel Allende, lo fueron con porcentajes bajos: 14% y 13% respectivamente. Esto evidencia "la falta de una política pública que se ocupe de fomentar el conocimiento de la riqueza cultural nacional", afirma la presidenta de la fundación ProCultura, Ilonka Csillag. "No hay ninguna interrelación entre ministerios en cuanto a planificación de políticas públicas de fomento cultural", agrega.
Csillag destaca que Valparaíso es el Patrimonio de la Humanidad más conocido del país, con 43% de las menciones, seguido de Isla de Pascua, con 20%. El tercer mencionado es una paradoja: Torres del Paine (con 12%) carece de tal título por la Unesco, pero sí fue elegido la octava maravilla del mundo, en 2013. Por el contrario, en el estudio de 2012, el parque de la región de Magallanes solo era mencionado por el 4% de los encuestados.
En el tema de leyendas tradicionales del país, la más conocida es la de El Trauco (25%) y en las artesanías, las de Pomaire con 58% y el mimbre con 32%.
Un estudio realizado en 2013 por ProCultura muestra que pocos chilenos reconocen el patrimonio del país.
Mariana González
El Barómetro ProCultura 2013 revela, por ejemplo, que al nombrarles a los encuestados cinco artistas nacionales, el 65% conoció a Marcela Paz, la creadora de Papelucho, versus el 95% que no supo quién era el escultor Samuel Román, responsable del monumento a Manuel Balmaceda en la mismísima plaza Italia. Esto es uno de los datos que arroja la encuesta realizada a 1.200 chilenos, de Arica a Punta Arenas, diseñada por la Fundación ProCultura y realizada por la Consultora Mori, por segundo año consecutivo.
Más de la mitad de quienes participaron en el estudio (56%) no supieron nombrar a algún escritor vivo, y en las preguntas abiertas realizadas, los nombrados Nicanor Parra e Isabel Allende, lo fueron con porcentajes bajos: 14% y 13% respectivamente. Esto evidencia "la falta de una política pública que se ocupe de fomentar el conocimiento de la riqueza cultural nacional", afirma la presidenta de la fundación ProCultura, Ilonka Csillag. "No hay ninguna interrelación entre ministerios en cuanto a planificación de políticas públicas de fomento cultural", agrega.
Csillag destaca que Valparaíso es el Patrimonio de la Humanidad más conocido del país, con 43% de las menciones, seguido de Isla de Pascua, con 20%. El tercer mencionado es una paradoja: Torres del Paine (con 12%) carece de tal título por la Unesco, pero sí fue elegido la octava maravilla del mundo, en 2013. Por el contrario, en el estudio de 2012, el parque de la región de Magallanes solo era mencionado por el 4% de los encuestados.
En el tema de leyendas tradicionales del país, la más conocida es la de El Trauco (25%) y en las artesanías, las de Pomaire con 58% y el mimbre con 32%.
El intenso 2014 de la Sinfónica Universidad de Concepción
El Mercurio
Julian Kuerti , director principal de la agrupación, entrega las claves de la sofisticada programación que abordarán este año y que se centra en compositores-intérpretes, como Liszt, Mahler y Bernstein.
ROMINA DE LA SOTTA DONOSO
Las batutas invitadas este año a la Orquesta Sinfónica Universidad de Concepción son Paolo Bortolameolli, Benjamín Schwartz, Alejo Pérez, Rodolfo Fischer, Doron Salomon, Emmanuel Siffert y Vladimir Simkin. La temporada 2014 será la segunda del canadiense Julian Kuerti (1976) como director principal, y su mano se siente en la programación. "Elegimos a compositores que, en vida, fueron igual de famosos como intérpretes", cuenta desde Montreal, donde asumió también, en 2013, como director principal invitado de la Orchestre Métropolitain de Montreal.
En Concepción estarán Bernstein -con su Sinfonía Nº 2 "Age of Anxiety" y con "West Side Story"-, y Liszt con el Concierto para piano Nº 2 y "Los preludios". "Uno de los conciertos más desafiantes será el del 24 de mayo, cuando recreemos el que dio Beethoven en Viena el 22 de diciembre de 1808. Tocaremos la Sinfonía Nº 6, 'Pastoral', y la Sinfonía Nº 5. También el Concierto para piano Nº 4 y la Fantasía Coral, con el pianista rumano Horia Mihail, como solista", adelanta.
Kuerti dirigirá después "La Canción de la Tierra" de Mahler (julio), que hará dialogar con un arreglo del Quartettstatz de Schubert. "Me gusta recordar que en Schubert pueden hallarse muchos fundamentos de Mahler, como las armonías temerarias, la obsesividad y lo macabro", aclara.
Otros dos compositores-directores serán Bruno Maderna, con la "Canzone a tre cori" e "Improvvisazione Nº 2", y Richard Strauss, con el poema sinfónico "Aus Italien" (octubre).
También se interpretará "La Valse", de Ravel, y el Concierto para violín de Korngold, con Freddy Varela como solista. El canadiense Corey Cerovcek retornará para ser solista en el Concierto para violín de Sibelius (mayo), y Stanimir Todorov (Bulgaria), presentará el Concierto para cello de Pedro Humberto Allende (octubre). Otros chilenos programados son Fernando García y Hernán Ramírez. El repertorio para 2014 incluye también a Bach, Mendelssohn, Haendel, Brahms y Bruckner. Además, la Orquesta y el Coro U. de Concepción interpretarán el Réquiem de Verdi (agosto).
Según Lilian Quezada, gerente de la Corporación Cultural Universidad de Concepción, el público ha respondido bien al mayor énfasis moderno-contemporáneo de Kuerti, con unos 70 mil asistentes en 70 conciertos en 2013. Dentro de ellos, ocho mil fueron escolares, en un programa educativo que en su versión 2014 tendrá 20 fechas y el estreno de un montaje escénico sobre Romeo y Julieta.
Este año, además de diez programas sinfónicos, habrá seis de cámara, y dos títulos de ópera, uno en versión escénica y el otro, de concierto, más una itinerancia de diez días.
"Y la orquesta acompañará, en vivo, a la Compañía del Chaco, de Argentina, en su versión de 'La Consagración de la Primavera'", adelanta Quezada.
Apertura juvenil
Paolo Bortolameolli abrirá la temporada el 22 de marzo. El joven violinista Felipe Muñoz será solista en la Introducción y Rondó Caprichoso de Saint-Saëns. "También tocaremos la obertura 'Sueño de una noche de verano', una de las obras maestras de Mendelssohn, que revela, ya a sus 17 años, su delicado, imaginativo y refinado lenguaje. Y después, una selección de lo mejor de Johann Strauss, con su genuina y delicada belleza", comenta el director, desde Baltimore. Del vienés interpretarán hits como "Cuentos de los bosques de Viena", "Danubio Azul" y la Obertura "El Murciélago".
Julian Kuerti , director principal de la agrupación, entrega las claves de la sofisticada programación que abordarán este año y que se centra en compositores-intérpretes, como Liszt, Mahler y Bernstein.
ROMINA DE LA SOTTA DONOSO
Las batutas invitadas este año a la Orquesta Sinfónica Universidad de Concepción son Paolo Bortolameolli, Benjamín Schwartz, Alejo Pérez, Rodolfo Fischer, Doron Salomon, Emmanuel Siffert y Vladimir Simkin. La temporada 2014 será la segunda del canadiense Julian Kuerti (1976) como director principal, y su mano se siente en la programación. "Elegimos a compositores que, en vida, fueron igual de famosos como intérpretes", cuenta desde Montreal, donde asumió también, en 2013, como director principal invitado de la Orchestre Métropolitain de Montreal.
En Concepción estarán Bernstein -con su Sinfonía Nº 2 "Age of Anxiety" y con "West Side Story"-, y Liszt con el Concierto para piano Nº 2 y "Los preludios". "Uno de los conciertos más desafiantes será el del 24 de mayo, cuando recreemos el que dio Beethoven en Viena el 22 de diciembre de 1808. Tocaremos la Sinfonía Nº 6, 'Pastoral', y la Sinfonía Nº 5. También el Concierto para piano Nº 4 y la Fantasía Coral, con el pianista rumano Horia Mihail, como solista", adelanta.
Kuerti dirigirá después "La Canción de la Tierra" de Mahler (julio), que hará dialogar con un arreglo del Quartettstatz de Schubert. "Me gusta recordar que en Schubert pueden hallarse muchos fundamentos de Mahler, como las armonías temerarias, la obsesividad y lo macabro", aclara.
Otros dos compositores-directores serán Bruno Maderna, con la "Canzone a tre cori" e "Improvvisazione Nº 2", y Richard Strauss, con el poema sinfónico "Aus Italien" (octubre).
También se interpretará "La Valse", de Ravel, y el Concierto para violín de Korngold, con Freddy Varela como solista. El canadiense Corey Cerovcek retornará para ser solista en el Concierto para violín de Sibelius (mayo), y Stanimir Todorov (Bulgaria), presentará el Concierto para cello de Pedro Humberto Allende (octubre). Otros chilenos programados son Fernando García y Hernán Ramírez. El repertorio para 2014 incluye también a Bach, Mendelssohn, Haendel, Brahms y Bruckner. Además, la Orquesta y el Coro U. de Concepción interpretarán el Réquiem de Verdi (agosto).
Según Lilian Quezada, gerente de la Corporación Cultural Universidad de Concepción, el público ha respondido bien al mayor énfasis moderno-contemporáneo de Kuerti, con unos 70 mil asistentes en 70 conciertos en 2013. Dentro de ellos, ocho mil fueron escolares, en un programa educativo que en su versión 2014 tendrá 20 fechas y el estreno de un montaje escénico sobre Romeo y Julieta.
Este año, además de diez programas sinfónicos, habrá seis de cámara, y dos títulos de ópera, uno en versión escénica y el otro, de concierto, más una itinerancia de diez días.
"Y la orquesta acompañará, en vivo, a la Compañía del Chaco, de Argentina, en su versión de 'La Consagración de la Primavera'", adelanta Quezada.
Apertura juvenil
Paolo Bortolameolli abrirá la temporada el 22 de marzo. El joven violinista Felipe Muñoz será solista en la Introducción y Rondó Caprichoso de Saint-Saëns. "También tocaremos la obertura 'Sueño de una noche de verano', una de las obras maestras de Mendelssohn, que revela, ya a sus 17 años, su delicado, imaginativo y refinado lenguaje. Y después, una selección de lo mejor de Johann Strauss, con su genuina y delicada belleza", comenta el director, desde Baltimore. Del vienés interpretarán hits como "Cuentos de los bosques de Viena", "Danubio Azul" y la Obertura "El Murciélago".
martes, marzo 11, 2014
Kenny Barron en Chile: "Quiero que me sorprendan"
El Mercurio
Tres jornadas con ocho conciertos tendrá esta semana el Festival Sesiones de Tolerancia en el Parque Bicentenario. El mayor atractivo es escuchar por primera vez al histórico pianista.
IÑIGO DÍAZ
Jazz-funk y jazz-rock son parte de una amplia terminología musical desde que el jazz fue evolucionando hacia lo electrónico en los años 70. Muchos músicos se transformaron así en estrellas mundiales, como los dos jazzistas que desde este viernes estarán en Chile para inaugurar las tres jornadas del Festival Sesiones de Tolerancia.
Son el bajista Stanley Clarke y el baterista Billy Cobham, con intensas trayectorias en estos campos del jazz. Ambos fueron protagonistas de la primera oleada de visitas a Chile: Clarke ha venido en 1988, 1995 y 2006; y Cobham, en 1988, 2005 y 2009.
Pero a estos dos nombres de probada convocatoria, el encuentro que se realizará en el Parque Bicentenario en tres jornadas -hasta el domingo- suma y remarca el estreno absoluto en Chile de uno de los mayores pianistas de jazz desde los años 60. Kenny Barron se presentará como número final de la jornada sabatina, que además incluye las actuaciones preliminares del trompetista chileno Cristián Cuturrufo y una nueva visita desde Nueva York de la cantante Claudia Acuña (en la foto). "Haré un repaso del repertorio de mis cuatro discos. No voy con mi banda estadounidense, sino que tocaré con jazzistas chilenos. Será un propuesta de creación muy interesante", dice la cantante.
A los 70 años, Barron es hoy un representante y defensor de la escuela del post-bop vinculada a una raíz tradicional. Cuando él apareció en la escena de Nueva York campeaba un concepto modernista del piano de la mano de Bill Evans, mientras que una serie de jóvenes pianistas estaban dando sus primeros pasos: desde McCoy Tyner con el cuarteto de John Coltrane, y Joe Zawinul con el quinteto de Cannonball Adderley, hasta Herbie Hancock, Chick Corea y el muy primerizo Keith Jarrett. Barron se unió a este frente de nuevos solistas integrando grupos de Dizzy Gillespie y James Moody.
"En los 60 la música estaba en todas partes. Había muchos clubes de jazz a través de Estados Unidos donde uno podía escuchar a grandes músicos. El jazz también podía llegar a otros países a través de festivales. Creo que ese fue un gran período", rememora acerca de sus inicios.
Kenny Barron presentará en Santiago un trío que está en formación y aún no ha entrado al estudio de grabación: la contrabajista malaya Linda Oh y el baterista Terreon Gully. "Me encanta el trío, pero a veces también es interesante aumentar la formación y tocar con instrumentos de viento. Musicalmente, cada situación tiene algo desafiante para un pianista. El trío es mucho más excitante que tocar en piano solo , que en ocasiones puede dar un poco de miedo", apunta.
-El público más instruido lo conoce a usted, pero ¿qué conoce usted del jazz en Chile?
"He conocido a Claudia Acuña durante muchos años, y también conocí a Melissa Aldana cuando ella era estudiante en Berklee. Claro, esta es mi primera vez en Chile, y tengo muchas ganas de conocer cosas. Quiero explorar la ciudad de Santiago, con buen vino y probar su comida. Y desde luego salir a escuchar músicos. Voy a Chile sin ninguna expectativa: quiero que me sorprendan".
TOME NOTA
Viernes 14: Quintessence, Christian Gálvez y Stanley Clarke.
Sábado 15: Claudia Acuña, Cristián Cuturrufo y Kenny Barron.
Domingo 16: Marinho Boffa Trio, Leny Andrade y Billy Cobham.
Parque Bicentenario, $50.000, $30.000 y $24.000, en Puntoticket.
La visita de Blue Note
Aunque no es músico, otro de los invitados internacionales del festival es determinante en el desarrollo del jazz en diversos puntos del planeta. Christian Ver Halen es el director de programación de los clubes Blue Note de Nueva York, Milán, Tokio y Nagoya.
"Mi visita no se limita al festival. Siempre es bueno ver a gente como Stanley Clarke y Kenny Barron, pero sobre todo miro hacia adelante y busco descubrir nuevos artistas", dice.
-¿Cuán difícil es programar esas temporadas?
"Es durísimo. Me contactan unos 150 músicos por semana y apenas tenemos unos espacios en la programación".
-¿Podrían algunos músicos chilenos entrar en ese circuito?
"Todos pueden entrar, no solo Claudia Acuña, que trabajó allí como empleada en sus inicios y después cantó. Antes de llegar a Blue Note, los músicos tienen que ser capaces de atraer a unas doscientas personas por sí mismos".
Tres jornadas con ocho conciertos tendrá esta semana el Festival Sesiones de Tolerancia en el Parque Bicentenario. El mayor atractivo es escuchar por primera vez al histórico pianista.
IÑIGO DÍAZ
Jazz-funk y jazz-rock son parte de una amplia terminología musical desde que el jazz fue evolucionando hacia lo electrónico en los años 70. Muchos músicos se transformaron así en estrellas mundiales, como los dos jazzistas que desde este viernes estarán en Chile para inaugurar las tres jornadas del Festival Sesiones de Tolerancia.
Son el bajista Stanley Clarke y el baterista Billy Cobham, con intensas trayectorias en estos campos del jazz. Ambos fueron protagonistas de la primera oleada de visitas a Chile: Clarke ha venido en 1988, 1995 y 2006; y Cobham, en 1988, 2005 y 2009.
Pero a estos dos nombres de probada convocatoria, el encuentro que se realizará en el Parque Bicentenario en tres jornadas -hasta el domingo- suma y remarca el estreno absoluto en Chile de uno de los mayores pianistas de jazz desde los años 60. Kenny Barron se presentará como número final de la jornada sabatina, que además incluye las actuaciones preliminares del trompetista chileno Cristián Cuturrufo y una nueva visita desde Nueva York de la cantante Claudia Acuña (en la foto). "Haré un repaso del repertorio de mis cuatro discos. No voy con mi banda estadounidense, sino que tocaré con jazzistas chilenos. Será un propuesta de creación muy interesante", dice la cantante.
A los 70 años, Barron es hoy un representante y defensor de la escuela del post-bop vinculada a una raíz tradicional. Cuando él apareció en la escena de Nueva York campeaba un concepto modernista del piano de la mano de Bill Evans, mientras que una serie de jóvenes pianistas estaban dando sus primeros pasos: desde McCoy Tyner con el cuarteto de John Coltrane, y Joe Zawinul con el quinteto de Cannonball Adderley, hasta Herbie Hancock, Chick Corea y el muy primerizo Keith Jarrett. Barron se unió a este frente de nuevos solistas integrando grupos de Dizzy Gillespie y James Moody.
"En los 60 la música estaba en todas partes. Había muchos clubes de jazz a través de Estados Unidos donde uno podía escuchar a grandes músicos. El jazz también podía llegar a otros países a través de festivales. Creo que ese fue un gran período", rememora acerca de sus inicios.
Kenny Barron presentará en Santiago un trío que está en formación y aún no ha entrado al estudio de grabación: la contrabajista malaya Linda Oh y el baterista Terreon Gully. "Me encanta el trío, pero a veces también es interesante aumentar la formación y tocar con instrumentos de viento. Musicalmente, cada situación tiene algo desafiante para un pianista. El trío es mucho más excitante que tocar en piano solo , que en ocasiones puede dar un poco de miedo", apunta.
-El público más instruido lo conoce a usted, pero ¿qué conoce usted del jazz en Chile?
"He conocido a Claudia Acuña durante muchos años, y también conocí a Melissa Aldana cuando ella era estudiante en Berklee. Claro, esta es mi primera vez en Chile, y tengo muchas ganas de conocer cosas. Quiero explorar la ciudad de Santiago, con buen vino y probar su comida. Y desde luego salir a escuchar músicos. Voy a Chile sin ninguna expectativa: quiero que me sorprendan".
TOME NOTA
Viernes 14: Quintessence, Christian Gálvez y Stanley Clarke.
Sábado 15: Claudia Acuña, Cristián Cuturrufo y Kenny Barron.
Domingo 16: Marinho Boffa Trio, Leny Andrade y Billy Cobham.
Parque Bicentenario, $50.000, $30.000 y $24.000, en Puntoticket.
La visita de Blue Note
Aunque no es músico, otro de los invitados internacionales del festival es determinante en el desarrollo del jazz en diversos puntos del planeta. Christian Ver Halen es el director de programación de los clubes Blue Note de Nueva York, Milán, Tokio y Nagoya.
"Mi visita no se limita al festival. Siempre es bueno ver a gente como Stanley Clarke y Kenny Barron, pero sobre todo miro hacia adelante y busco descubrir nuevos artistas", dice.
-¿Cuán difícil es programar esas temporadas?
"Es durísimo. Me contactan unos 150 músicos por semana y apenas tenemos unos espacios en la programación".
-¿Podrían algunos músicos chilenos entrar en ese circuito?
"Todos pueden entrar, no solo Claudia Acuña, que trabajó allí como empleada en sus inicios y después cantó. Antes de llegar a Blue Note, los músicos tienen que ser capaces de atraer a unas doscientas personas por sí mismos".
lunes, marzo 10, 2014
Hacia la reconstrucción del sonido único de la Orquesta Huambaly
El Mercurio
Marcos Aldana, hijo de uno de los astros de esta agrupación, restituyó en partituras 32 piezas del famoso repertorio de los años 50. Un ensamble bajo su dirección dará cuatro conciertos.
IÑIGO DÍAZ
Marcos Aldana tendría unos cinco o seis años cuando veía a ese destacamento de músicos entrar día a día a su casa. Eran los colegas de don Kiko Aldana, su padre saxofonista y una de las figuras de la Orquesta Huambaly. La mayor y hoy más legendaria agrupación en la escena musical de los años 50 se reunía allí a ensayar su repertorio de música afrocubana y swing americano.
"Eran las postrimerías de la historia de la Huambaly. Ya habían hecho la famosa gira a Europa y la formación original había cambiado, pero el espíritu seguía siendo el mismo", recuerda Marcos Aldana, también músico de jazz, profesor de los saxofonistas chilenos y hoy investigador. Es casi un "arqueólogo musical".
Aldana concluyó la larga tarea de reconstrucción de la música que la Huambaly tocó en sus años de gloria, principalmente el período que comprende su formación, en el antiguo restaurante Nuria de calle Agustinas en 1954, hasta la gira que en 1959 los llevó a tocar en escenarios de Francia, Holanda, Bélgica y España.
"Fue un trabajo concienzudo de audición de las grabaciones que quedaron de la orquesta y una transcripción a la partitura. El tiempo ha borrado los restos de esa época. Imagina que si hay pocas fotografías de la Huambaly, menos existirán las partituras originales", se lamenta Aldana.
Hoy, el músico tiene 32 temas y ha reunido un conjunto que combina solistas de jazz con músicos de bloque y gran experiencia en orquestas. El proyecto va en la búsqueda de ese espíritu, pero sobre todo del sonido que caracterizó a la orquesta. "Un sonido único, por el oficio que alcanzó tocando todos los días con contrato exclusivo en el Nuria. Dirigida por la metodología de Carmelo Bustos, la Huambaly logró su fiato. Y el hecho de tocar por la noche el material que había ensayado de día le dio esa ventaja. Ese sonido lo daba el cuerpo musical con muchos solistas que también amaban el jazz", apunta el musicólogo Álvaro Menanteau.
"Por ningún motivo se trata de armar una nueva Huambaly o de tocar con su nombre. Aquí tenemos el desafío del rescate de un patrimonio musical", anota Aldana. El elenco dará cuatro conciertos en el club Thelonious el 20 y 27 de marzo, y el 3 y 10 de abril. "Los resultados serán espléndidos cuando alcancemos la idea. Puedo decir que los músicos actuales son mejores técnicamente que los antiguos, pero ellos tenían un oficio mucho mayor", agrega.
De la orquesta sobreviven cuatro músicos. El pianista Nello Cianguerotti vive en Italia y el saxofonista Álvaro Vicencio, en Estados Unidos. Los mayores son el baterista Lucho Córdova (de 93 años) y el saxofonista Carmelo Bustos (de 89), aún activo como maestro en la Conchalí Big Band. Ambos serán invitados de honor para los conciertos.
El programa considera sus famosos temas tropicales con que cerraban las noches, como "El bodeguero", "Insólito" y "Arroz con palito". También boleros como "Mi realidad" y "Quémame los ojos", y ese repertorio de swing que distinguió a la Huambaly de otras orquestas como Los Peniques, Ritmo y Juventud o la primera Cubanacán de 1956: "Le grispy", "Expreso aéreo", "Dilema para tambores" y "Manhattan spiritual".
Aldana concluye: "Cuando escucho 'Manhattan spiritual', me transporta a esa época maravillosa, cuando veía a mi papá en los ensayos en la casa. Recuerdo muy bien su uniforme de orquesta en el ropero: fino pantalón blanco, chaqueta palo de rosa, corbatín. Y cuando tocaba, siempre iba peinado con gomina y con el bigote cuidado".
Marcos Aldana, hijo de uno de los astros de esta agrupación, restituyó en partituras 32 piezas del famoso repertorio de los años 50. Un ensamble bajo su dirección dará cuatro conciertos.
IÑIGO DÍAZ
Marcos Aldana tendría unos cinco o seis años cuando veía a ese destacamento de músicos entrar día a día a su casa. Eran los colegas de don Kiko Aldana, su padre saxofonista y una de las figuras de la Orquesta Huambaly. La mayor y hoy más legendaria agrupación en la escena musical de los años 50 se reunía allí a ensayar su repertorio de música afrocubana y swing americano.
"Eran las postrimerías de la historia de la Huambaly. Ya habían hecho la famosa gira a Europa y la formación original había cambiado, pero el espíritu seguía siendo el mismo", recuerda Marcos Aldana, también músico de jazz, profesor de los saxofonistas chilenos y hoy investigador. Es casi un "arqueólogo musical".
Aldana concluyó la larga tarea de reconstrucción de la música que la Huambaly tocó en sus años de gloria, principalmente el período que comprende su formación, en el antiguo restaurante Nuria de calle Agustinas en 1954, hasta la gira que en 1959 los llevó a tocar en escenarios de Francia, Holanda, Bélgica y España.
"Fue un trabajo concienzudo de audición de las grabaciones que quedaron de la orquesta y una transcripción a la partitura. El tiempo ha borrado los restos de esa época. Imagina que si hay pocas fotografías de la Huambaly, menos existirán las partituras originales", se lamenta Aldana.
Hoy, el músico tiene 32 temas y ha reunido un conjunto que combina solistas de jazz con músicos de bloque y gran experiencia en orquestas. El proyecto va en la búsqueda de ese espíritu, pero sobre todo del sonido que caracterizó a la orquesta. "Un sonido único, por el oficio que alcanzó tocando todos los días con contrato exclusivo en el Nuria. Dirigida por la metodología de Carmelo Bustos, la Huambaly logró su fiato. Y el hecho de tocar por la noche el material que había ensayado de día le dio esa ventaja. Ese sonido lo daba el cuerpo musical con muchos solistas que también amaban el jazz", apunta el musicólogo Álvaro Menanteau.
"Por ningún motivo se trata de armar una nueva Huambaly o de tocar con su nombre. Aquí tenemos el desafío del rescate de un patrimonio musical", anota Aldana. El elenco dará cuatro conciertos en el club Thelonious el 20 y 27 de marzo, y el 3 y 10 de abril. "Los resultados serán espléndidos cuando alcancemos la idea. Puedo decir que los músicos actuales son mejores técnicamente que los antiguos, pero ellos tenían un oficio mucho mayor", agrega.
De la orquesta sobreviven cuatro músicos. El pianista Nello Cianguerotti vive en Italia y el saxofonista Álvaro Vicencio, en Estados Unidos. Los mayores son el baterista Lucho Córdova (de 93 años) y el saxofonista Carmelo Bustos (de 89), aún activo como maestro en la Conchalí Big Band. Ambos serán invitados de honor para los conciertos.
El programa considera sus famosos temas tropicales con que cerraban las noches, como "El bodeguero", "Insólito" y "Arroz con palito". También boleros como "Mi realidad" y "Quémame los ojos", y ese repertorio de swing que distinguió a la Huambaly de otras orquestas como Los Peniques, Ritmo y Juventud o la primera Cubanacán de 1956: "Le grispy", "Expreso aéreo", "Dilema para tambores" y "Manhattan spiritual".
Aldana concluye: "Cuando escucho 'Manhattan spiritual', me transporta a esa época maravillosa, cuando veía a mi papá en los ensayos en la casa. Recuerdo muy bien su uniforme de orquesta en el ropero: fino pantalón blanco, chaqueta palo de rosa, corbatín. Y cuando tocaba, siempre iba peinado con gomina y con el bigote cuidado".
Desde réquiem hasta góspel tendrá el Encuentro de Música Sacra UC
El Mercurio
Siete serán las jornadas de la XI versión de este ciclo. El contundente repertorio incluye música europea y americana, composiciones antiguas y contemporáneas, en un variado programa con entrada liberada.
Paula Fredes Cortés
Un repertorio "lleno de highlights ". Así caracteriza Alejandro Reyes, académico y subdirector de Extensión del Instituto de Música de la U. Católica, el XI Encuentro de Música Sacra de la UC, que comienza este jueves y se extiende hasta fines de abril, con el auspicio de la Municipalidad de Providencia. El académico adelanta que esta versión contará con "una programación muy firme y variada".
El Templo Mayor de la UC -envidiable por su resonancia y acústica similar a la de las catedrales antiguas- fue nuevamente escogido como escenario de esta temporada de música.
Se inicia este jueves, a las 19:30 horas, con un homenaje a J. S. Bach, en el que se interpretarán las cantatas 42, 93 y 156 del compositor barroco. "Son obras sobre muerte y resurrección, vistas desde la perspectiva cristiana. Estas constituyen quizás la parte más importante de su obra, con una profundidad realmente notable", dice Reyes, quien dirigirá la presentación en la que estará el conjunto de cámara UC, el Coro Fernando Rosas y los solistas vocales Amalia Montero, Jin Hee Kim, Felipe Gutiérrez y Eduardo Jahnke.
El 20 de marzo, el Estudio MusicAntigua UC, dirigido por Sergio Candia y Gina Allende, sorprenderá con el rescate de partituras coloniales de Gutierre Fernández Hidalgo (c. 1547-c. 1620). El maestro de capilla de diversas catedrales sudamericanas seguirá presente en la interpretación de "los salmos y cánticos de la Catedral de Santafé de Bogotá". El jueves siguiente (27 de marzo) estará dedicado a Josquin Desprez, con una selección de obras del siglo XVI por la Cantoria Santiago, al mando de Felipe Ramos.
El 3 de abril se interpretará "Exequias Musicales", de Heinrich Schültz, el primer réquiem alemán de la historia, con el ensamble "Música Mundana", bajo la batuta de Eduardo Janhke.
Después, el 10 de abril, será el turno del Coro Femenino de la PUCV y del Ensamble ex Corde, quienes ofrecerán un programa denominado "Música Sacra: una vibración del cuerpo", consistente en una selección de obras de Pärt, Gorecki y Tavener. A cargo de la dirección estará Boris Alvarado, quien dice que este concierto "reunirá a tres de los compositores más relevantes de la escena sacra del llamado minimalismo", además de rendirles un homenaje. La presentación también incluirá "un recorrido por la obra solística, coral e instrumental que el Coro Femenino de la PUCV ha estrenado hace ya 20 años en el país".
Para conmemorar el Jueves Santo, el Coro de Cámara UC, solistas y el cuarteto Surkos ofrecerán una meditación titulada "Entre Dios y yo...", con obras sacras del romanticismo francés, de Charles Gounod. Y una de las mayores apuestas llegará el 24 de abril, con la culminación de estas jornadas. El cuarteto Bethel, conducido por Juan Salazar, abrirá el concierto que terminará con una Misa Góspel de Robert Ray, interpretada por un gran coro.
Siete serán las jornadas de la XI versión de este ciclo. El contundente repertorio incluye música europea y americana, composiciones antiguas y contemporáneas, en un variado programa con entrada liberada.
Paula Fredes Cortés
Un repertorio "lleno de highlights ". Así caracteriza Alejandro Reyes, académico y subdirector de Extensión del Instituto de Música de la U. Católica, el XI Encuentro de Música Sacra de la UC, que comienza este jueves y se extiende hasta fines de abril, con el auspicio de la Municipalidad de Providencia. El académico adelanta que esta versión contará con "una programación muy firme y variada".
El Templo Mayor de la UC -envidiable por su resonancia y acústica similar a la de las catedrales antiguas- fue nuevamente escogido como escenario de esta temporada de música.
Se inicia este jueves, a las 19:30 horas, con un homenaje a J. S. Bach, en el que se interpretarán las cantatas 42, 93 y 156 del compositor barroco. "Son obras sobre muerte y resurrección, vistas desde la perspectiva cristiana. Estas constituyen quizás la parte más importante de su obra, con una profundidad realmente notable", dice Reyes, quien dirigirá la presentación en la que estará el conjunto de cámara UC, el Coro Fernando Rosas y los solistas vocales Amalia Montero, Jin Hee Kim, Felipe Gutiérrez y Eduardo Jahnke.
El 20 de marzo, el Estudio MusicAntigua UC, dirigido por Sergio Candia y Gina Allende, sorprenderá con el rescate de partituras coloniales de Gutierre Fernández Hidalgo (c. 1547-c. 1620). El maestro de capilla de diversas catedrales sudamericanas seguirá presente en la interpretación de "los salmos y cánticos de la Catedral de Santafé de Bogotá". El jueves siguiente (27 de marzo) estará dedicado a Josquin Desprez, con una selección de obras del siglo XVI por la Cantoria Santiago, al mando de Felipe Ramos.
El 3 de abril se interpretará "Exequias Musicales", de Heinrich Schültz, el primer réquiem alemán de la historia, con el ensamble "Música Mundana", bajo la batuta de Eduardo Janhke.
Después, el 10 de abril, será el turno del Coro Femenino de la PUCV y del Ensamble ex Corde, quienes ofrecerán un programa denominado "Música Sacra: una vibración del cuerpo", consistente en una selección de obras de Pärt, Gorecki y Tavener. A cargo de la dirección estará Boris Alvarado, quien dice que este concierto "reunirá a tres de los compositores más relevantes de la escena sacra del llamado minimalismo", además de rendirles un homenaje. La presentación también incluirá "un recorrido por la obra solística, coral e instrumental que el Coro Femenino de la PUCV ha estrenado hace ya 20 años en el país".
Para conmemorar el Jueves Santo, el Coro de Cámara UC, solistas y el cuarteto Surkos ofrecerán una meditación titulada "Entre Dios y yo...", con obras sacras del romanticismo francés, de Charles Gounod. Y una de las mayores apuestas llegará el 24 de abril, con la culminación de estas jornadas. El cuarteto Bethel, conducido por Juan Salazar, abrirá el concierto que terminará con una Misa Góspel de Robert Ray, interpretada por un gran coro.
La ruta de Joan Baez en 1981: El registro de una visita fugaz por Chile
El Mercurio
Solo fueron 3 días. Con la excusa de conocer el país y retratar su contexto político, la cantante norteamericana estuvo de visita y entonó canciones de esperanza y protesta cuando existía prohibición de hacerlo.
EQUIPO ESPECTÁCULOS
Carlos Mecklenburg tenía 16 años cuando escuchó la noticia. Lo conmocionó. Desde su casa ubicada en el barrio Bellavista y con dos amigos del colegio, partieron rumbo a lo que sería un recuerdo mítico. No se sabía demasiado. Era un secreto a voces. Radio Chilena informó en ese entonces lo que ocurría con la visita de cortesía de Joan Baez al país y avisó que la cantante se presentaría en una iglesia de Ñuñoa.
Era el 15 de mayo de 1981 y luego de un accidentado paso por Argentina, donde no pudo tocar en recintos públicos y fue amenazada con bombas, Joan Baez aterrizó en Chile junto con su comitiva. Ahí la esperaba Domingo Namuncura, quien fue uno de los encargados de gestar su visita al país, como iniciativa del Servicio Paz y Justicia de Chile, Serpaj-Chile.
Namuncura, uno de los fundadores de la organización, rememora que la gira de la cantante pasó por varios países que vivían bajo regímenes militares y que, en conjunto con el premio Nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel, se decidió a traerla a Chile.
Pese a que no había motivos para prohibir su ingreso al país, el organizador recuerda que el gobierno de la época prohibió la realización de cualquier concierto, lo que ya había ocurrido en Argentina y Brasil.
"No obstante, nosotros ya habíamos preparado una intensa agenda de tres días: encuentros con amigos en la sede nacional de Serpaj-Chile en el barrio Matta; visitas a la Vicaría de la Solidaridad y a la Comisión Chilena de DD.HH.; encuentros con estudiantes en la Parroquia Universitaria y con artistas nacionales agrupados en el Ceneca (Centro de Indagación y Expresión Cultural y Artística), además de conversaciones con algunos medios de prensa", cuenta el fundador de Serpaj. Sin embargo, comenta que el broche de oro fue el recital gratuito que se organizó en el salón parroquial de la Iglesia Santa Gemita, ubicada en la comuna de Ñuñoa.
Con parlantes en la calle
"Tomé la primera micro que subiera hacia la cordillera por Providencia. Ni siquiera sabía dónde quedaba, caminamos por Simón Bolívar y llegamos al salón parroquial, que estaba al lado de la iglesia. Cuando entramos había gente sentada afuera, apoyada en las rejas", recuerda 33 años después Mecklenburg, uno de los testigos de aquel hito.
El local, que solo tenía capacidad para 300 personas, se vio sobrepasado y más de 3.000 personas, según calcula, tuvieron que escuchar a Baez a través de unos parlantes. Esto, pese a tener muy poca publicidad y a que la gente se enteró principalmente de la noticia de boca en boca. "Nunca pensamos que la convocatoria sería tan masiva, especialmente porque los medios de prensa, en su mayoría controlados por el régimen militar, casi no ofrecieron cobertura. Hubo uno que otro anuncio en la radio", explica Namuncura.
Tocó solo 45 minutos. El público la escuchaba un poco sorprendido y también exaltado con lo que ahí se vivió: recordó a Víctor Jara y emocionó cuando se aventuró a hablar y a cantar en un precario español.
En su última canción, cuando entonó "Balada de Sacco e Vanzetti", algo cambió en el público, que hasta entonces había estado contenido. Al final, casi terminando su presentación, los asistentes comenzaron a gritar a coro y a tono con el contexto político: "El pueblo unido jamás será vencido".
La artista norteamericana, conocida por ser la "reina de la canción de protesta", dejó su guitarra y terminó diciendo: "Sí, es verdad", aludiendo a la proclama. Salió caminando, mientras la siguió un público ferviente.
Eduardo Yentzen, director de la revista La Bicicleta, recuerda ese concierto como una instancia muy enérgica. Con un local desbordado, con personas sentadas en el suelo o reunidas en torno a la capilla, y en los patios: "Fue muy emotivo. Por todo lo bello que es su repertorio, sus canciones, su forma de estar en el escenario y también porque había una carga muy fuerte, emocional, por la cosa política".
Namuncura recuerda que, cuando las autoridades se dieron cuenta de la masividad del evento, llegó la policía. Aunque solo pudieron ejercer un control periférico, con grupo móvil y fuerzas especiales. "Al poco rato de iniciado el recital, aparecieron funcionarios de la CNI que sacaban fotos de la gente, pero a las personas les importaba poco porque se sentían amparadas en la música y la masividad del evento".
De visita en visita
Joan también participó de una misa en la Parroquia Universitaria. Esta organización, durante toda una década, realizaba la eucaristía cada domingo a las 11:30 de la mañana. Se ubicaban en un galpón al lado de la Parroquia de la Anunciación. Allí Baez fue parte del coro, que lo integraban figuras como Tati Penna, Eduardo Peralta, José Luis Ramaciotti, el actual presidente de la Democracia Cristiana, Ignacio Walker, y la cantante Cecilia Echenique, entre otros.
Esta última, quien entonces hacía dúo con Peralta, recuerda: "Fue un encuentro en donde cantamos, guitarreamos y después hicimos una misa en la parroquia con ella, que fue memorable. Todos cantamos un poquito, al final ella cantó una canción de Bob Dylan". Además, agrega: "El lugar estaba lleno. Imagínate, era un mundo clandestino el que ella visitaba. Muchos no la querían aquí. Ella vino a visitarnos para hacer un registro de lo que estaba sucediendo en Chile en esos tiempos".
Según Yentzen, ese fue uno de los momentos con mayor emoción de la visita de Baez: "Luego de la misa contó que, desde la época de los sesenta, no se había sentido tan emocionada en una iglesia". Así también lo recuerda Walker: "Casi llorando, me recordó que desde un encuentro con protestantes en Estados Unidos que no sentía algo parecido".
Fueron tres días intensos en los que Baez no solo hizo conciertos, también se reunió con músicos chilenos de la época en un encuentro con figuras de la oposición. En el Ceneca se juntaron a conversar y analizar el "nuevo canto" en el contexto latinoamericano.
La despedida
Antes de partir, la cantante norteamericana sufrió un último desaire. Ya en Pudahuel, personal del aeropuerto revisó todo su equipaje, requisándole todas las cintas de video donde documentó cada paso que dio en el país y en el resto de Latinoamérica.
La asistente que acompañaba a la artista alcanzó a dejarle un poder simple a Ignacio Walker, que ofició de abogado, para que interpusiera un recurso de amparo para recuperar el material audiovisual. Pero el alegato nunca llegó a buen puerto y del material registrado poco se supo.
Tras una ajetreada visita, el único registro que quedó fue el seguimiento fotográfico realizado por La Bicicleta y un disco que años después publicó el sello Alerce. "Lo tengo, pero es un casete que en su diseño pasa muy desapercibido. De hecho, su portada no tiene ninguna indicación de dónde fue grabado. Solo los que estuvimos ahí sabemos cuándo se hizo"..
-----------------------------
Nota del Editor de Puro Chile:
Hemos recibido el sgte comentario de David Spencer a esta nota:
No es cierto que no quedo ningún registro audiovisual de la visita de Baez a Chile en 1981. Se ha subido a youtube el documental realizado por la televisión publica en California.
Podrán ver a Baez interactuando con Ricardo Garcia, Tati Penna, Patricia Diaz Inostroza, entre otros conocidos interpretes y activistas.
Se puede ver en esta direccion:
http://www.youtube.com/watch?v=0xMp2uxixZs
Solo fueron 3 días. Con la excusa de conocer el país y retratar su contexto político, la cantante norteamericana estuvo de visita y entonó canciones de esperanza y protesta cuando existía prohibición de hacerlo.
EQUIPO ESPECTÁCULOS
Carlos Mecklenburg tenía 16 años cuando escuchó la noticia. Lo conmocionó. Desde su casa ubicada en el barrio Bellavista y con dos amigos del colegio, partieron rumbo a lo que sería un recuerdo mítico. No se sabía demasiado. Era un secreto a voces. Radio Chilena informó en ese entonces lo que ocurría con la visita de cortesía de Joan Baez al país y avisó que la cantante se presentaría en una iglesia de Ñuñoa.
Era el 15 de mayo de 1981 y luego de un accidentado paso por Argentina, donde no pudo tocar en recintos públicos y fue amenazada con bombas, Joan Baez aterrizó en Chile junto con su comitiva. Ahí la esperaba Domingo Namuncura, quien fue uno de los encargados de gestar su visita al país, como iniciativa del Servicio Paz y Justicia de Chile, Serpaj-Chile.
Namuncura, uno de los fundadores de la organización, rememora que la gira de la cantante pasó por varios países que vivían bajo regímenes militares y que, en conjunto con el premio Nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel, se decidió a traerla a Chile.
Pese a que no había motivos para prohibir su ingreso al país, el organizador recuerda que el gobierno de la época prohibió la realización de cualquier concierto, lo que ya había ocurrido en Argentina y Brasil.
"No obstante, nosotros ya habíamos preparado una intensa agenda de tres días: encuentros con amigos en la sede nacional de Serpaj-Chile en el barrio Matta; visitas a la Vicaría de la Solidaridad y a la Comisión Chilena de DD.HH.; encuentros con estudiantes en la Parroquia Universitaria y con artistas nacionales agrupados en el Ceneca (Centro de Indagación y Expresión Cultural y Artística), además de conversaciones con algunos medios de prensa", cuenta el fundador de Serpaj. Sin embargo, comenta que el broche de oro fue el recital gratuito que se organizó en el salón parroquial de la Iglesia Santa Gemita, ubicada en la comuna de Ñuñoa.
Con parlantes en la calle
"Tomé la primera micro que subiera hacia la cordillera por Providencia. Ni siquiera sabía dónde quedaba, caminamos por Simón Bolívar y llegamos al salón parroquial, que estaba al lado de la iglesia. Cuando entramos había gente sentada afuera, apoyada en las rejas", recuerda 33 años después Mecklenburg, uno de los testigos de aquel hito.
El local, que solo tenía capacidad para 300 personas, se vio sobrepasado y más de 3.000 personas, según calcula, tuvieron que escuchar a Baez a través de unos parlantes. Esto, pese a tener muy poca publicidad y a que la gente se enteró principalmente de la noticia de boca en boca. "Nunca pensamos que la convocatoria sería tan masiva, especialmente porque los medios de prensa, en su mayoría controlados por el régimen militar, casi no ofrecieron cobertura. Hubo uno que otro anuncio en la radio", explica Namuncura.
Tocó solo 45 minutos. El público la escuchaba un poco sorprendido y también exaltado con lo que ahí se vivió: recordó a Víctor Jara y emocionó cuando se aventuró a hablar y a cantar en un precario español.
En su última canción, cuando entonó "Balada de Sacco e Vanzetti", algo cambió en el público, que hasta entonces había estado contenido. Al final, casi terminando su presentación, los asistentes comenzaron a gritar a coro y a tono con el contexto político: "El pueblo unido jamás será vencido".
La artista norteamericana, conocida por ser la "reina de la canción de protesta", dejó su guitarra y terminó diciendo: "Sí, es verdad", aludiendo a la proclama. Salió caminando, mientras la siguió un público ferviente.
Eduardo Yentzen, director de la revista La Bicicleta, recuerda ese concierto como una instancia muy enérgica. Con un local desbordado, con personas sentadas en el suelo o reunidas en torno a la capilla, y en los patios: "Fue muy emotivo. Por todo lo bello que es su repertorio, sus canciones, su forma de estar en el escenario y también porque había una carga muy fuerte, emocional, por la cosa política".
Namuncura recuerda que, cuando las autoridades se dieron cuenta de la masividad del evento, llegó la policía. Aunque solo pudieron ejercer un control periférico, con grupo móvil y fuerzas especiales. "Al poco rato de iniciado el recital, aparecieron funcionarios de la CNI que sacaban fotos de la gente, pero a las personas les importaba poco porque se sentían amparadas en la música y la masividad del evento".
De visita en visita
Joan también participó de una misa en la Parroquia Universitaria. Esta organización, durante toda una década, realizaba la eucaristía cada domingo a las 11:30 de la mañana. Se ubicaban en un galpón al lado de la Parroquia de la Anunciación. Allí Baez fue parte del coro, que lo integraban figuras como Tati Penna, Eduardo Peralta, José Luis Ramaciotti, el actual presidente de la Democracia Cristiana, Ignacio Walker, y la cantante Cecilia Echenique, entre otros.
Esta última, quien entonces hacía dúo con Peralta, recuerda: "Fue un encuentro en donde cantamos, guitarreamos y después hicimos una misa en la parroquia con ella, que fue memorable. Todos cantamos un poquito, al final ella cantó una canción de Bob Dylan". Además, agrega: "El lugar estaba lleno. Imagínate, era un mundo clandestino el que ella visitaba. Muchos no la querían aquí. Ella vino a visitarnos para hacer un registro de lo que estaba sucediendo en Chile en esos tiempos".
Según Yentzen, ese fue uno de los momentos con mayor emoción de la visita de Baez: "Luego de la misa contó que, desde la época de los sesenta, no se había sentido tan emocionada en una iglesia". Así también lo recuerda Walker: "Casi llorando, me recordó que desde un encuentro con protestantes en Estados Unidos que no sentía algo parecido".
Fueron tres días intensos en los que Baez no solo hizo conciertos, también se reunió con músicos chilenos de la época en un encuentro con figuras de la oposición. En el Ceneca se juntaron a conversar y analizar el "nuevo canto" en el contexto latinoamericano.
La despedida
Antes de partir, la cantante norteamericana sufrió un último desaire. Ya en Pudahuel, personal del aeropuerto revisó todo su equipaje, requisándole todas las cintas de video donde documentó cada paso que dio en el país y en el resto de Latinoamérica.
La asistente que acompañaba a la artista alcanzó a dejarle un poder simple a Ignacio Walker, que ofició de abogado, para que interpusiera un recurso de amparo para recuperar el material audiovisual. Pero el alegato nunca llegó a buen puerto y del material registrado poco se supo.
Tras una ajetreada visita, el único registro que quedó fue el seguimiento fotográfico realizado por La Bicicleta y un disco que años después publicó el sello Alerce. "Lo tengo, pero es un casete que en su diseño pasa muy desapercibido. De hecho, su portada no tiene ninguna indicación de dónde fue grabado. Solo los que estuvimos ahí sabemos cuándo se hizo"..
-----------------------------
Nota del Editor de Puro Chile:
Hemos recibido el sgte comentario de David Spencer a esta nota:
No es cierto que no quedo ningún registro audiovisual de la visita de Baez a Chile en 1981. Se ha subido a youtube el documental realizado por la televisión publica en California.
Podrán ver a Baez interactuando con Ricardo Garcia, Tati Penna, Patricia Diaz Inostroza, entre otros conocidos interpretes y activistas.
Se puede ver en esta direccion:
http://www.youtube.com/watch?v=0xMp2uxixZs
Chile aplicará normativa internacional para combatir tráfico de bienes culturales
El Mercurio
Nuestro país estará en sintonía con 120 naciones que han adoptado un marco jurídico común para proteger las obras de arte y el patrimonio cultural y arqueológico.
Mariana González
El robo, la importación o exportación ilegal de obras artísticas y patrimonio cultural en Chile estarán regulados por normas y procedimientos internacionales, a raíz de la adhesión del país a la Convención Unesco contra el tráfico ilícito de bienes culturales, que data de 1970.
Tras su aprobación en el Congreso, en noviembre de 2013, el Presidente Sebastián Piñera firmó el documento de adhesión a esta convención. Y próximamente, la misión chilena en la Unesco depositará el instrumento de ratificación ante este organismo, que a su vez emitirá un certificado que precisará la fecha de entrada en vigor de la convención.
Para prevenir este tipo de delitos, el Gobierno chileno deberá registrar los bienes nacionales que desea proteger -obras de arte, piezas arqueológicas, libros y documentos patrimoniales-, además de ejecutar cambios normativos y procedimentales para evitar que bienes de otros países lleguen o pasen por Chile de forma ilegal.
"El tráfico ilícito de obras de arte y patrimonio cultural genera daño en los países y Chile estaba atrasado en esto. Por motivos que desconozco no se ratificó anteriormente, pero con esto se sientan bases para el fair play y para hacer las adecuaciones reglamentarias de acuerdo con los lineamientos de la Convención", dice Magdalena Krebs, directora de la Dibam.
Esta medida permitirá también estimular la creación artística y la protección e incremento del patrimonio cultural nacional.
El Gobierno chileno comenzará a trabajar en los aspectos jurídicos en dos o tres meses más, una vez que reciba la certificación de la Unesco y esta sea publicada en el Diario Oficial. La implementación de los cambios tardaría cerca de dos años.
Krebs afirma que han desarrollado acciones para acelerar esta adaptación al conformar una mesa de trabajo y grupos de capacitación en los que participan instituciones involucradas como el Servicio Nacional de Aduanas, la Policía de Investigaciones y el Ministerio de Relaciones Exteriores, así como el Consejo de Monumentos y la Dibam, instituciones que coordinan estos trabajos.
Hasta la fecha, la Convención de 1970 ha sido suscrita por más de 120 países, por lo que Chile rompe el aislamiento que tenía en la materia y se suma al trabajo regional e internacional.
Nuestro país estará en sintonía con 120 naciones que han adoptado un marco jurídico común para proteger las obras de arte y el patrimonio cultural y arqueológico.
Mariana González
El robo, la importación o exportación ilegal de obras artísticas y patrimonio cultural en Chile estarán regulados por normas y procedimientos internacionales, a raíz de la adhesión del país a la Convención Unesco contra el tráfico ilícito de bienes culturales, que data de 1970.
Tras su aprobación en el Congreso, en noviembre de 2013, el Presidente Sebastián Piñera firmó el documento de adhesión a esta convención. Y próximamente, la misión chilena en la Unesco depositará el instrumento de ratificación ante este organismo, que a su vez emitirá un certificado que precisará la fecha de entrada en vigor de la convención.
Para prevenir este tipo de delitos, el Gobierno chileno deberá registrar los bienes nacionales que desea proteger -obras de arte, piezas arqueológicas, libros y documentos patrimoniales-, además de ejecutar cambios normativos y procedimentales para evitar que bienes de otros países lleguen o pasen por Chile de forma ilegal.
"El tráfico ilícito de obras de arte y patrimonio cultural genera daño en los países y Chile estaba atrasado en esto. Por motivos que desconozco no se ratificó anteriormente, pero con esto se sientan bases para el fair play y para hacer las adecuaciones reglamentarias de acuerdo con los lineamientos de la Convención", dice Magdalena Krebs, directora de la Dibam.
Esta medida permitirá también estimular la creación artística y la protección e incremento del patrimonio cultural nacional.
El Gobierno chileno comenzará a trabajar en los aspectos jurídicos en dos o tres meses más, una vez que reciba la certificación de la Unesco y esta sea publicada en el Diario Oficial. La implementación de los cambios tardaría cerca de dos años.
Krebs afirma que han desarrollado acciones para acelerar esta adaptación al conformar una mesa de trabajo y grupos de capacitación en los que participan instituciones involucradas como el Servicio Nacional de Aduanas, la Policía de Investigaciones y el Ministerio de Relaciones Exteriores, así como el Consejo de Monumentos y la Dibam, instituciones que coordinan estos trabajos.
Hasta la fecha, la Convención de 1970 ha sido suscrita por más de 120 países, por lo que Chile rompe el aislamiento que tenía en la materia y se suma al trabajo regional e internacional.
Paul McCartney regresa a Chile en formato íntimo con su "Out there! tour"
El Mercurio
Luego de su paso por el Estadio Nacional en 2011, el ex beatle de 71 años se presentará en un único concierto en el Movistar Arena, el 21 de abril. Solo se venderán 10 mil entradas, con precios que van desde los $40 mil hasta los $500 mil.
BASTIÁN GARCÍA SANTANDER
El Sir comienza a despedirse. Antes ya había homenajeado a John Lennon y ondeado la bandera chilena junto a la británica. Suena "Sgt. Pepper's lonely hearts club band", del disco que lleva el mismo nombre y la insignia de una de las grandes obras de la historia de la música, y Paul McCartney desaparece tras el telón. El "Up and coming tour" llegó el miércoles 11 de mayo al Estadio Nacional, en 2011, y se recuerda tanto por el reencuentro del artista con nuestro país como por los precios de las entradas, que en sus ubicaciones más exclusivas se elevaron por sobre el millón de pesos. Pero a tres años de su última visita, el músico de Liverpool le agrega un nuevo capítulo a su relación con Chile.
Será una cita íntima el 21 de abril. Porque el ex beatle cambiará el coliseo de Ñuñoa -y las más de 50 mil personas que lo repletaron- por el aforo reducido del Movistar Arena, donde solo habrá 10 mil entradas disponibles que fluctuarán entre los $40 mil y los $500 mil (más cargos por servicio). DG Medios, la productora a cargo del show, anunciará durante la próxima semana la fecha en que comenzarán a venderse a través de Puntoticket.
McCartney llegará para presentar su "Out there! tour", acompañado de Rusty Anderson en guitarra y coros; Brian Ray en el bajo; Paul Wix Wickens en guitarras y teclado; y Abel Laboriel Jr. en la batería. Y en un espectáculo que tiene como principal novedad la inclusión de su nuevo y alabado álbum "New" -el decimosexto de su carrera en solitario-, que contó con la producción de Mark Ronson, Paul Epworth, Ethan Johns y Giles Martin; y que alcanzó el tercer lugar de los rankings de ventas en el Reino Unido y del Billboard 200 en Estados Unidos.
La vigencia de Macca
El 14 de octubre de 2013 salió al mercado el último trabajo del músico, que cuenta con los sencillos "New" -que se posicionó en el primer lugar de iTunes-y "Queenie eye", que presentó junto a su compañero en la batería de The Beatles, Ringo Starr, en la 56ª edición de los premios Grammy, donde el legendario cuarteto fue distinguido.
Desde mayo de 2013 -con tres presentaciones en Brasil- que McCartney volvió a salir de gira, pasando también por Asia y Europa, con el tour que lo trae de regreso a Chile. Aunque se dio un descanso tras la entrega de premios, celebrada el 26 de enero, y con un show final al día siguiente.
Durante el fin de semana de los Grammy, la Academia de Artes y Ciencias de la Grabación le tenía preparado un homenaje a su banda madre, al cumplirse 50 años de su primera aparición en un programa televisivo estadounidense: "Ed Sullivan show"; un momento clave para la historia de la banda y de la televisión norteamericana, ya que la audiencia superó los 73 millones de espectadores -más del 50% de los hogares con televisor en aquella época sintonizaron la presentación-. Allí, McCartney y Starr serían los protagonistas, tocando para un público que incluía a Yoko Ono y uno de los hijos de John Lennon, también a Olivia, la viuda de George Harrison.
Además, y un día después de la premiación que galardona a lo mejor de la industria musical, una serie de artistas como Maroon 5, Katy Perry o Eurythmics tributaron a la agrupación y a sus dos miembros vivos, que nuevamente se subieron al escenario para interpretar dos clásicos del cuarteto de Liverpool, "Hey Jude" y "With a little help from my Friends".
Son 57 años de trayectoria, 60 discos de oro y más de 70 millones de álbumes vendidos, de uno de los músicos más influyentes y exitosos de todos los tiempos, y que regresa a Chile el próximo 21 de abril.
Tres horas de concierto
<
La presentación de McCartney tiene previstos 180 minutos de duración y un gran despliegue tecnológico con pantallas, láser y pirotecnia.
Luego de su paso por el Estadio Nacional en 2011, el ex beatle de 71 años se presentará en un único concierto en el Movistar Arena, el 21 de abril. Solo se venderán 10 mil entradas, con precios que van desde los $40 mil hasta los $500 mil.
BASTIÁN GARCÍA SANTANDER
El Sir comienza a despedirse. Antes ya había homenajeado a John Lennon y ondeado la bandera chilena junto a la británica. Suena "Sgt. Pepper's lonely hearts club band", del disco que lleva el mismo nombre y la insignia de una de las grandes obras de la historia de la música, y Paul McCartney desaparece tras el telón. El "Up and coming tour" llegó el miércoles 11 de mayo al Estadio Nacional, en 2011, y se recuerda tanto por el reencuentro del artista con nuestro país como por los precios de las entradas, que en sus ubicaciones más exclusivas se elevaron por sobre el millón de pesos. Pero a tres años de su última visita, el músico de Liverpool le agrega un nuevo capítulo a su relación con Chile.
Será una cita íntima el 21 de abril. Porque el ex beatle cambiará el coliseo de Ñuñoa -y las más de 50 mil personas que lo repletaron- por el aforo reducido del Movistar Arena, donde solo habrá 10 mil entradas disponibles que fluctuarán entre los $40 mil y los $500 mil (más cargos por servicio). DG Medios, la productora a cargo del show, anunciará durante la próxima semana la fecha en que comenzarán a venderse a través de Puntoticket.
McCartney llegará para presentar su "Out there! tour", acompañado de Rusty Anderson en guitarra y coros; Brian Ray en el bajo; Paul Wix Wickens en guitarras y teclado; y Abel Laboriel Jr. en la batería. Y en un espectáculo que tiene como principal novedad la inclusión de su nuevo y alabado álbum "New" -el decimosexto de su carrera en solitario-, que contó con la producción de Mark Ronson, Paul Epworth, Ethan Johns y Giles Martin; y que alcanzó el tercer lugar de los rankings de ventas en el Reino Unido y del Billboard 200 en Estados Unidos.
La vigencia de Macca
El 14 de octubre de 2013 salió al mercado el último trabajo del músico, que cuenta con los sencillos "New" -que se posicionó en el primer lugar de iTunes-y "Queenie eye", que presentó junto a su compañero en la batería de The Beatles, Ringo Starr, en la 56ª edición de los premios Grammy, donde el legendario cuarteto fue distinguido.
Desde mayo de 2013 -con tres presentaciones en Brasil- que McCartney volvió a salir de gira, pasando también por Asia y Europa, con el tour que lo trae de regreso a Chile. Aunque se dio un descanso tras la entrega de premios, celebrada el 26 de enero, y con un show final al día siguiente.
Durante el fin de semana de los Grammy, la Academia de Artes y Ciencias de la Grabación le tenía preparado un homenaje a su banda madre, al cumplirse 50 años de su primera aparición en un programa televisivo estadounidense: "Ed Sullivan show"; un momento clave para la historia de la banda y de la televisión norteamericana, ya que la audiencia superó los 73 millones de espectadores -más del 50% de los hogares con televisor en aquella época sintonizaron la presentación-. Allí, McCartney y Starr serían los protagonistas, tocando para un público que incluía a Yoko Ono y uno de los hijos de John Lennon, también a Olivia, la viuda de George Harrison.
Además, y un día después de la premiación que galardona a lo mejor de la industria musical, una serie de artistas como Maroon 5, Katy Perry o Eurythmics tributaron a la agrupación y a sus dos miembros vivos, que nuevamente se subieron al escenario para interpretar dos clásicos del cuarteto de Liverpool, "Hey Jude" y "With a little help from my Friends".
Son 57 años de trayectoria, 60 discos de oro y más de 70 millones de álbumes vendidos, de uno de los músicos más influyentes y exitosos de todos los tiempos, y que regresa a Chile el próximo 21 de abril.
Tres horas de concierto
<
La presentación de McCartney tiene previstos 180 minutos de duración y un gran despliegue tecnológico con pantallas, láser y pirotecnia.
"No creo que deba cantar en inglés para que me conozcan en el mundo"
El Mercurio
Zaz, la revelación de la música francesa que agotó en dos semanas las entradas para su debut en Chile, el próximo 14 de marzo, defiende cantar en su idioma con el que ya se hizo muy popular.
JOSÉ VÁSQUEZ
No son pocos los que se quedarán fuera del primer show de Zaz (33) en Chile. Hasta las boleterías del Teatro Nescafé de las Artes todavía llega gente intentando comprar una entrada para el concierto que la cantante francesa dará ahí el próximo 14 de marzo. Pero los tickets se agotaron el 18 de febrero, todo se vendió en casi dos semanas. Además, se descartó la posibilidad de agregar una segunda función.
Existía la idea de que la voz de "On ira" tenía un público fiel en el país, pero no se sabía cómo cuantificarlo antes de su presentación. "Me ha escrito mucha gente de Sudamérica suplicando que haga mis conciertos en salas más grandes. Siento mucho el que no podrán ver en este viaje otro show, por eso, sin duda, deberé volver", cuenta sorprendida la artista que desde ya asume el compromiso del regreso, pese a no haber pisado nunca suelo chileno.
Zaz comenzó su carrera discográfica recién a los 30 años cuando un productor le ofreció la posibilidad de grabar un disco. Antes se dedicaba a cantar en el ritmo que le propusieran: "Estuve en orquestas de vals, en grupos de música cubana, brasileña, de cabaret, de rap y muchos más. Experimenté bastante. Luego grabé 'Je veux' y se convirtió en un gran éxito y en el responsable de mi despegue".
En 2010 lanzó su primer álbum homónimo, mezcla de canción francesa, con blues, flamenco y jazz gitano. Con él vendió más de 500 mil copias en Francia y su nombre se hizo conocido en Europa.
El año pasado dejó de ser una artista emergente con "Recto verso", cuyas ventas totales se acercan a los 2 millones de copias, ampliando aún más sus fronteras que ahora la tendrán presentando su espectáculo por primera vez en Sudamérica. "Como nunca antes les he mostrado mi música, haré una mezcla entre el primer y el segundo álbum, que estarán complementados de forma coherente para que la gente pueda ubicarse", adelanta.
-¿Siente que iniciar su carrera a los 30 años le sirvió para enfrentar mejor el éxito que logró?
"Puede ser. Siento que fue muy importante antes de conocer el éxito, haber enfrentado las dificultades que tiene esta profesión también. Eso me permitirá seguir evolucionando. Aunque no hubiera grabado un disco, ni vuelto famosa creo que habría seguido haciendo lo mismo, porque me gusta y me hace feliz".
-Compatriotas suyos como Phoenix o Daft Punk, a diferencia de usted, desarrollan sus carreras en inglés. ¿Cree que es un requisito para ser más conocida en el mundo?
"No creo que deba cantar en inglés para que me conozcan en el mundo. Yo no lo hago así y ya soy conocida en muchos países. No me parece que sea un problema de idioma, sino de un compromiso con tu música. Creo que podría cantar en cualquier idioma a partir del momento en que me comprometa emocionalmente con él. Por ejemplo, siempre que escucho hablar en español me siento en casa".
-¿Por qué le pasa eso con el español?
"Mi madre era profesora de español, por eso cada vez que escucho hablar en ese idioma entro en un estado amoroso, lo escuché desde niña y creo que es un amor de infancia. Me encanta la contradicción entre la melancolía y la alegría que refleja la música latinoamericana. Aunque no entienda las palabras hay algo que me habla y ese es el romanticismo y la poesía de ese idioma".
Único concierto
Las entradas se agotaron a un mes de su presentación y no existió la posibilidad de sumar un nuevo show.
Zaz, la revelación de la música francesa que agotó en dos semanas las entradas para su debut en Chile, el próximo 14 de marzo, defiende cantar en su idioma con el que ya se hizo muy popular.
JOSÉ VÁSQUEZ
No son pocos los que se quedarán fuera del primer show de Zaz (33) en Chile. Hasta las boleterías del Teatro Nescafé de las Artes todavía llega gente intentando comprar una entrada para el concierto que la cantante francesa dará ahí el próximo 14 de marzo. Pero los tickets se agotaron el 18 de febrero, todo se vendió en casi dos semanas. Además, se descartó la posibilidad de agregar una segunda función.
Existía la idea de que la voz de "On ira" tenía un público fiel en el país, pero no se sabía cómo cuantificarlo antes de su presentación. "Me ha escrito mucha gente de Sudamérica suplicando que haga mis conciertos en salas más grandes. Siento mucho el que no podrán ver en este viaje otro show, por eso, sin duda, deberé volver", cuenta sorprendida la artista que desde ya asume el compromiso del regreso, pese a no haber pisado nunca suelo chileno.
Zaz comenzó su carrera discográfica recién a los 30 años cuando un productor le ofreció la posibilidad de grabar un disco. Antes se dedicaba a cantar en el ritmo que le propusieran: "Estuve en orquestas de vals, en grupos de música cubana, brasileña, de cabaret, de rap y muchos más. Experimenté bastante. Luego grabé 'Je veux' y se convirtió en un gran éxito y en el responsable de mi despegue".
En 2010 lanzó su primer álbum homónimo, mezcla de canción francesa, con blues, flamenco y jazz gitano. Con él vendió más de 500 mil copias en Francia y su nombre se hizo conocido en Europa.
El año pasado dejó de ser una artista emergente con "Recto verso", cuyas ventas totales se acercan a los 2 millones de copias, ampliando aún más sus fronteras que ahora la tendrán presentando su espectáculo por primera vez en Sudamérica. "Como nunca antes les he mostrado mi música, haré una mezcla entre el primer y el segundo álbum, que estarán complementados de forma coherente para que la gente pueda ubicarse", adelanta.
-¿Siente que iniciar su carrera a los 30 años le sirvió para enfrentar mejor el éxito que logró?
"Puede ser. Siento que fue muy importante antes de conocer el éxito, haber enfrentado las dificultades que tiene esta profesión también. Eso me permitirá seguir evolucionando. Aunque no hubiera grabado un disco, ni vuelto famosa creo que habría seguido haciendo lo mismo, porque me gusta y me hace feliz".
-Compatriotas suyos como Phoenix o Daft Punk, a diferencia de usted, desarrollan sus carreras en inglés. ¿Cree que es un requisito para ser más conocida en el mundo?
"No creo que deba cantar en inglés para que me conozcan en el mundo. Yo no lo hago así y ya soy conocida en muchos países. No me parece que sea un problema de idioma, sino de un compromiso con tu música. Creo que podría cantar en cualquier idioma a partir del momento en que me comprometa emocionalmente con él. Por ejemplo, siempre que escucho hablar en español me siento en casa".
-¿Por qué le pasa eso con el español?
"Mi madre era profesora de español, por eso cada vez que escucho hablar en ese idioma entro en un estado amoroso, lo escuché desde niña y creo que es un amor de infancia. Me encanta la contradicción entre la melancolía y la alegría que refleja la música latinoamericana. Aunque no entienda las palabras hay algo que me habla y ese es el romanticismo y la poesía de ese idioma".
Único concierto
Las entradas se agotaron a un mes de su presentación y no existió la posibilidad de sumar un nuevo show.
Fragmento de obra Violeando de Pablo Délano será interpretada en Gala Cultural del traspaso de mando presidencial
Comunicado de prensa
El concierto se realizará en Estación Mapocho, donde la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, dirigida por José Luis Domínguez, dará vida a Introducción, rondó y final sobre El Guillatún. Además, solistas populares cantarán piezas de Víctor y Luis Advis, entre otros autores chilenos.
Especial emoción siente el compositor Pablo Délano, ya que un fragmento de su obra Violeteando será interpretada por la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, dirigida por José Luis Domínguez, en la Gala Cultural que se realizará este martes 11 de marzo para culminar el proceso del traspaso de mando presidencial.
A comienzos de enero, el también académico del Departamento de Música y Sonología de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile recibió la noticia de que Introducción, rondó y final sobre El Guillatún, último movimiento de la suite-fantasía Violeteando fue escogida para celebrar la asunción de la Presidenta Michelle Bachelet. “Para mí fue muy estimulante saber que se eligió un pasaje de mi obra para esta ocasión; es un reconocimiento al trabajo que he realizado como compositor y, a su vez, me estimula a seguir adelante por este camino”, comenta Délano.
La gran admiración que siente el músico hacia Violeta Parra se debe a “su autenticidad, la imaginación para cantar con su propia creación, también la calidad poética de sus textos”. De su música “que puede parecer muy sencilla, hay un germen en potencia de algo más grande, eso es lo que yo quise extraer con esta suite para música docta”, añade.
Anteriormente, su obra fue interpretada en el XIV Festival Internacional de Música Contemporánea y en las 46 “Semanas Musicales” de Frutillar, por la Banda Sinfónica del Departamento de Música y Sonología de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, dirigida por el maestro Eduardo Browne.
La Gala Cultural se realizará a las 20.30 hrs. en la Estación Mapocho, y también contará con la participación de solistas que cantarán obras de Luis Advis y Víctor Jara. A través de un viaje musical, el público invitado recorrerá diversos cuadros artísticos, entre ellos el de Cultura Mapuche donde se inserta la obra de Pablo Délano.
Una destacada trayectoria musical
Su vasto catálogo incluye más de 100 obras para orquesta, voz, música de cámara, cuerdas, piano, teatro y especialmente composiciones para guitarra y coros. Además, es autor de numerosos arreglos corales e instrumentales de música folklórica y popular chilena, que han sido presentados en diversos festivales corales en el país, América Latina y España.
Con su obra Puerto Desconocido, Délano obtuvo en octubre de 2002 el Primer Premio del Concurso de Composición coral del Gobierno de Islas Canarias, España, entre 40 compositores de todo el mundo, transformándose en el primer compositor latinoamericano en obtener el galardón. Desde 1972 a la fecha, es académico del Departamento de Música y Sonología en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.
El concierto se realizará en Estación Mapocho, donde la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, dirigida por José Luis Domínguez, dará vida a Introducción, rondó y final sobre El Guillatún. Además, solistas populares cantarán piezas de Víctor y Luis Advis, entre otros autores chilenos.
Especial emoción siente el compositor Pablo Délano, ya que un fragmento de su obra Violeteando será interpretada por la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, dirigida por José Luis Domínguez, en la Gala Cultural que se realizará este martes 11 de marzo para culminar el proceso del traspaso de mando presidencial.
A comienzos de enero, el también académico del Departamento de Música y Sonología de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile recibió la noticia de que Introducción, rondó y final sobre El Guillatún, último movimiento de la suite-fantasía Violeteando fue escogida para celebrar la asunción de la Presidenta Michelle Bachelet. “Para mí fue muy estimulante saber que se eligió un pasaje de mi obra para esta ocasión; es un reconocimiento al trabajo que he realizado como compositor y, a su vez, me estimula a seguir adelante por este camino”, comenta Délano.
La gran admiración que siente el músico hacia Violeta Parra se debe a “su autenticidad, la imaginación para cantar con su propia creación, también la calidad poética de sus textos”. De su música “que puede parecer muy sencilla, hay un germen en potencia de algo más grande, eso es lo que yo quise extraer con esta suite para música docta”, añade.
Anteriormente, su obra fue interpretada en el XIV Festival Internacional de Música Contemporánea y en las 46 “Semanas Musicales” de Frutillar, por la Banda Sinfónica del Departamento de Música y Sonología de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, dirigida por el maestro Eduardo Browne.
La Gala Cultural se realizará a las 20.30 hrs. en la Estación Mapocho, y también contará con la participación de solistas que cantarán obras de Luis Advis y Víctor Jara. A través de un viaje musical, el público invitado recorrerá diversos cuadros artísticos, entre ellos el de Cultura Mapuche donde se inserta la obra de Pablo Délano.
Una destacada trayectoria musical
Su vasto catálogo incluye más de 100 obras para orquesta, voz, música de cámara, cuerdas, piano, teatro y especialmente composiciones para guitarra y coros. Además, es autor de numerosos arreglos corales e instrumentales de música folklórica y popular chilena, que han sido presentados en diversos festivales corales en el país, América Latina y España.
Con su obra Puerto Desconocido, Délano obtuvo en octubre de 2002 el Primer Premio del Concurso de Composición coral del Gobierno de Islas Canarias, España, entre 40 compositores de todo el mundo, transformándose en el primer compositor latinoamericano en obtener el galardón. Desde 1972 a la fecha, es académico del Departamento de Música y Sonología en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.
Ermitaños se presenta en el merken de Providencia
Este 22 de Marzo , Ermitaños se presenta en el bar Merken , Antonio Bellet ,163 Providencia.
Evento a beneficio para grabar nuevo material 2014 ,
entrada General $ 2000 , Banda Invitada " la Terrible ". 22 Horas...
Guitarrista Alexis Vallejos deslumbra al mundo con su técnica e interpretación
Comunicado de prensa
Su virtuosismo lo ha llevado a presentarse en diversos escenarios de todo el mundo. Estudió con David Russel y Manuel Barrueco, entre otros grandes maestros de la guitarra en un magíster en la Universidad de Alicante. Actualmente, Alexis Vallejos se prepara para una nueva y extensa temporada de conciertos en Japón, España y, por supuesto, Chile.
Cada año Alexis Vallejos tiene una copada agenda de actividades y conciertos, y este 2014 no será la excepción. Tras su última gira que comenzó a fines de 2013 y culminó en enero, el guitarrista de 29 años se presentará el 8 de mayo en el Ciclo de Guitarra del Museo de Arte Contemporáneo, organizado por el Departamento de Música y Sonología. Durante el año también dará conciertos en España, Japón, Corea y China.
Su participación en el Festival Andrés Segovia, en España, fue especialmente emotiva ya que homenajeó al músico español con una pieza de Francisco Cuenca llamada Homenaje a Andrés Segovia, en el museo que lleva su nombre. “Para mí fue muy emocionante estrenar una obra en un homenaje a Segovia, donde debajo del escenario estaba su tumba”, comenta Vallejos.
En Tokio vivió otra experiencia inolvidable: “Yo creo que pocas veces he dado un concierto en una sala repleta para 250 personas que pagaron una costosa entrada y
compraron todos mis discos”. Al igual que en España deleitó al público con música hispanoamericana e incluyó obras de los compositores nacionales Juan Antonio Sánchez y Javier Farías.
Al momento de escoger los repertorios, el músico ganador de numerosos certámenes internacionales, opta por equilibrar lo que resulta atractivo para el público con la música más “intelectual”, así “pienso que la gente se siente motivada a ir a los conciertos”, afirma. Según Alexis, no está bien “estrenar obras o dar a conocer autores solamente en festivales, ya que los compositores también se quieren mostrar en otras
Instancias”.
Aprendiendo con los maestros
Alexis Valllejos, egresado del Departamento de Música y Sonología (DMUS) en 2011, ha desarrollado una prolífica carrera musical, elogiada por el público y la crítica especializada. Entre enero y noviembre de 2013, cursó un magíster en la Universidad de Alicante, España, donde sobresalió como uno de los mejores alumnos.
El master aunó a grandes maestros de diversas especialidades: “Roberto Aussel me hizo música latinoamericana. Por otro lado, Hopkinson Smith el mejor laudista de los últimos años me pasó música antigua y el director de orquesta ganador de un Grammy que trabajó con Plácido Domingo, José de Eusebio, me enseñó dirección orquestal”. De la lista de académicos, los intérpretes más renombrados eran Manuel Barrueco y David Russell, a quien Vallejos destaca por marcar un paradigma musical, dándole una nueva sonoridad más uniforme a la guitarra.
Para el músico de 29 años fue muy enriquecedora su experiencia en España, ya que le permitió apreciar visiones variopintas en torno a la guitarra y cómo interpretar la música. Sin embargo, admite sentir mayor inclinación por el repertorio romántico y segoviano, inspirado en Andrés Segovia. De un estilo más bien impresionista y nacionalista, “él tenía una forma de tocar muy colorida: a veces hacía sonar la guitarra como una pequeña orquesta con sonidos más brillantes semejantes a la trompeta o sonidos más dulces con vibratos imitando al chelo”, explica.
Su formación previa en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile le entregó una excelente base musical. “Cuando llegué al master venía bien preparado. Pese a que nuestra institución está lejos de todos los grandes sucesos de la música, tiene una importante escuela de guitarra con académicos de la talla de Luis
Orlandini, Ernesto Quezada y Romilio Orellana”, con quien ha tocado en numerosos conciertos.
En 2012 grabó un álbum titulado Recital de música hispanoamericana, además colaboró en discos de música de cámara. Auspiciado por Royal Classics, entidad que le proporciona cuerdas, realiza clases y conciertos por Chile y todo el mundo.
Su virtuosismo lo ha llevado a presentarse en diversos escenarios de todo el mundo. Estudió con David Russel y Manuel Barrueco, entre otros grandes maestros de la guitarra en un magíster en la Universidad de Alicante. Actualmente, Alexis Vallejos se prepara para una nueva y extensa temporada de conciertos en Japón, España y, por supuesto, Chile.
Cada año Alexis Vallejos tiene una copada agenda de actividades y conciertos, y este 2014 no será la excepción. Tras su última gira que comenzó a fines de 2013 y culminó en enero, el guitarrista de 29 años se presentará el 8 de mayo en el Ciclo de Guitarra del Museo de Arte Contemporáneo, organizado por el Departamento de Música y Sonología. Durante el año también dará conciertos en España, Japón, Corea y China.
Su participación en el Festival Andrés Segovia, en España, fue especialmente emotiva ya que homenajeó al músico español con una pieza de Francisco Cuenca llamada Homenaje a Andrés Segovia, en el museo que lleva su nombre. “Para mí fue muy emocionante estrenar una obra en un homenaje a Segovia, donde debajo del escenario estaba su tumba”, comenta Vallejos.
En Tokio vivió otra experiencia inolvidable: “Yo creo que pocas veces he dado un concierto en una sala repleta para 250 personas que pagaron una costosa entrada y
compraron todos mis discos”. Al igual que en España deleitó al público con música hispanoamericana e incluyó obras de los compositores nacionales Juan Antonio Sánchez y Javier Farías.
Al momento de escoger los repertorios, el músico ganador de numerosos certámenes internacionales, opta por equilibrar lo que resulta atractivo para el público con la música más “intelectual”, así “pienso que la gente se siente motivada a ir a los conciertos”, afirma. Según Alexis, no está bien “estrenar obras o dar a conocer autores solamente en festivales, ya que los compositores también se quieren mostrar en otras
Instancias”.
Aprendiendo con los maestros
Alexis Valllejos, egresado del Departamento de Música y Sonología (DMUS) en 2011, ha desarrollado una prolífica carrera musical, elogiada por el público y la crítica especializada. Entre enero y noviembre de 2013, cursó un magíster en la Universidad de Alicante, España, donde sobresalió como uno de los mejores alumnos.
El master aunó a grandes maestros de diversas especialidades: “Roberto Aussel me hizo música latinoamericana. Por otro lado, Hopkinson Smith el mejor laudista de los últimos años me pasó música antigua y el director de orquesta ganador de un Grammy que trabajó con Plácido Domingo, José de Eusebio, me enseñó dirección orquestal”. De la lista de académicos, los intérpretes más renombrados eran Manuel Barrueco y David Russell, a quien Vallejos destaca por marcar un paradigma musical, dándole una nueva sonoridad más uniforme a la guitarra.
Para el músico de 29 años fue muy enriquecedora su experiencia en España, ya que le permitió apreciar visiones variopintas en torno a la guitarra y cómo interpretar la música. Sin embargo, admite sentir mayor inclinación por el repertorio romántico y segoviano, inspirado en Andrés Segovia. De un estilo más bien impresionista y nacionalista, “él tenía una forma de tocar muy colorida: a veces hacía sonar la guitarra como una pequeña orquesta con sonidos más brillantes semejantes a la trompeta o sonidos más dulces con vibratos imitando al chelo”, explica.
Su formación previa en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile le entregó una excelente base musical. “Cuando llegué al master venía bien preparado. Pese a que nuestra institución está lejos de todos los grandes sucesos de la música, tiene una importante escuela de guitarra con académicos de la talla de Luis
Orlandini, Ernesto Quezada y Romilio Orellana”, con quien ha tocado en numerosos conciertos.
En 2012 grabó un álbum titulado Recital de música hispanoamericana, además colaboró en discos de música de cámara. Auspiciado por Royal Classics, entidad que le proporciona cuerdas, realiza clases y conciertos por Chile y todo el mundo.
Concluye la reconstrucción de la Escuela de Ballet del T. Municipal
El Mercurio
Con una inversión de $1.250 millones, el inmueble será la sede temporal del Ballet de Santiago, cuyas dependencias se incendiaron en noviembre.
Mariana González
El terremoto del 2010 destruyó un sector importante del edificio Moneda 759, que albergaba a la Escuela de Ballet de Santiago, en la parte posterior del Teatro Municipal. Hoy, cuatro años después, el inmueble luce una nueva cara. Con el proceso de reconstrucción se reorganizaron sus espacios y se restauraron los muros y la ornamentación, como no se había hecho desde medio siglo atrás.
No solo se pensó en reparar los daños, sino en mejorar los espacios más deteriorados por el tiempo. Así, las salas de ensayos del ballet fueron revestidas con un piso especial que facilita el rebote de los bailarines; los salones del coro del teatro tienen paneles y vidrios dobles que aíslan el ruido; se habilitó un área para el archivo del Centro de Documentación de Artes Escénicas; se construyó un entrepiso con salas para los profesores y pianistas, y se instaló un nuevo sistema para incendios.
"La idea era hacer un mejor aprovechamiento del espacio, recuperar los aspectos ornamentales y cuidar la integridad física de los artistas", dice el arquitecto y asesor escenotécnico, Alfio Sambataro, mientras recorre parte de los 2.000 metros cuadrados de oficinas, pasillos y camarines renovados.
Los casi $1.250 millones de inversión fueron aportados por el Fondo de Recuperación de Ciudades, de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo. El espacio será reinaugurado el 19 de marzo, anunció el director del Teatro Municipal, Andrés Rodríguez.
Este espacio será la sede del cuerpo artístico y técnico del Ballet de Santiago, mientras se rehabilitan las salas de ensayo del teatro, que se incendiaron en noviembre de 2013, y cuya recuperación aún está en proceso. Los estudiantes de la Escuela de Ballet continuarán tomando sus clases en el GAM.
"La nueva estructura dará condiciones de trabajo dignas, seguras y gratas a estos equipos artísticos. Se ha recuperado un edificio patrimonial que antes estaba invisible y va a mejorar las condiciones de nuestros estudiantes y de nuestros artistas del coro", dijo la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá.
En unos meses más el edificio albergará también al círculo de Amigos del Teatro Municipal, al Club de Amigos de la Ópera y al Archivo Musical del teatro.
NUEVA TEMPORADA
El Municipal iniciará su temporada 2014 el 12 de marzo, con el primer concierto de las sinfonías de Beethoven, dirigido por José Luis Domínguez.
Con una inversión de $1.250 millones, el inmueble será la sede temporal del Ballet de Santiago, cuyas dependencias se incendiaron en noviembre.
Mariana González
El terremoto del 2010 destruyó un sector importante del edificio Moneda 759, que albergaba a la Escuela de Ballet de Santiago, en la parte posterior del Teatro Municipal. Hoy, cuatro años después, el inmueble luce una nueva cara. Con el proceso de reconstrucción se reorganizaron sus espacios y se restauraron los muros y la ornamentación, como no se había hecho desde medio siglo atrás.
No solo se pensó en reparar los daños, sino en mejorar los espacios más deteriorados por el tiempo. Así, las salas de ensayos del ballet fueron revestidas con un piso especial que facilita el rebote de los bailarines; los salones del coro del teatro tienen paneles y vidrios dobles que aíslan el ruido; se habilitó un área para el archivo del Centro de Documentación de Artes Escénicas; se construyó un entrepiso con salas para los profesores y pianistas, y se instaló un nuevo sistema para incendios.
"La idea era hacer un mejor aprovechamiento del espacio, recuperar los aspectos ornamentales y cuidar la integridad física de los artistas", dice el arquitecto y asesor escenotécnico, Alfio Sambataro, mientras recorre parte de los 2.000 metros cuadrados de oficinas, pasillos y camarines renovados.
Los casi $1.250 millones de inversión fueron aportados por el Fondo de Recuperación de Ciudades, de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo. El espacio será reinaugurado el 19 de marzo, anunció el director del Teatro Municipal, Andrés Rodríguez.
Este espacio será la sede del cuerpo artístico y técnico del Ballet de Santiago, mientras se rehabilitan las salas de ensayo del teatro, que se incendiaron en noviembre de 2013, y cuya recuperación aún está en proceso. Los estudiantes de la Escuela de Ballet continuarán tomando sus clases en el GAM.
"La nueva estructura dará condiciones de trabajo dignas, seguras y gratas a estos equipos artísticos. Se ha recuperado un edificio patrimonial que antes estaba invisible y va a mejorar las condiciones de nuestros estudiantes y de nuestros artistas del coro", dijo la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá.
En unos meses más el edificio albergará también al círculo de Amigos del Teatro Municipal, al Club de Amigos de la Ópera y al Archivo Musical del teatro.
NUEVA TEMPORADA
El Municipal iniciará su temporada 2014 el 12 de marzo, con el primer concierto de las sinfonías de Beethoven, dirigido por José Luis Domínguez.
Claudia Barattini anuncia revisión del proyecto de ley del Ministerio de Cultura
El Mercurio
También señaló que, en los primeros cien días, se pondrá en marcha un programa de centros juveniles en todas las regiones del país.
Hernán Cisternas Desde Valparaíso
Impulsar con fuerza la nueva institucionalidad, que transforme el actual Consejo Nacional de la Cultura y las Artes en un Ministerio de Cultura y Patrimonio, constituye una de las tareas prioritarias de la futura ministra de la cartera, Claudia Barattini Contreras, quien llegó durante la pasada semana hasta la sede del Consejo Nacional de la Cultura, en Valparaíso, junto con los equipos de trabajo que la acompañarán en su gestión. El propósito fue recibir información del actual ministro del ramo, Roberto Ampuero, en el marco de los encuentros preparatorios de entrega de la cartera.
Barattini señaló que entre las medidas comprometidas para los primeros cien días del gobierno de Michelle Bachelet figura la revisión del actual proyecto de ley del Ministerio de Cultura, ingresado en mayo del año pasado al Congreso. La iniciativa legal se encuentra en primer trámite constitucional, sin avances en las comisiones de Cultura y de Hacienda.
La futura titular indicó que "vamos a hacer una revisión de todo ese proceso y vamos a insistir en nuestros aportes. Nuestra idea es que durante el año se realice un rápido camino parlamentario para tener finalmente, en Chile, un Ministerio de Cultura y Patrimonio".
Agregó que dentro de los primeros cien días también se implementará y se pondrá en marcha "un programa emblemático" de centros juveniles en todas las regiones. En el mismo lapso de tiempo, en cinco regiones se pondrán en ejecución programas de rescate de monumentos y edificios patrimoniales relevantes que están abandonados.
Además, Barattini señaló que, junto con consolidar la institucionalidad cultural, "tenemos el tremendo compromiso de aumentar y duplicar la inversión pública en cultura en cuatro años".
Rito republicano
Barattini valoró el encuentro con el actual ministro. "Me emociona el rito democrático de traspasar ordenadamente información, así como la cordialidad de las autoridades salientes. Hay un cambio de ciclo político, por tanto una alternancia política. Estamos cumpliendo eso en forma muy responsable", manifestó.
Roberto Ampuero expresó que el trabajo con su sucesora "fue una reunión entre porteños, amantes de la cultura, con una experiencia cosmopolita. Gente que está muy consciente de la importancia de los procedimientos republicanos".
Planteó que la entrega y recepción del máximo de información permite continuar con la gestión que realiza el Consejo Nacional de la Cultura en beneficio de Chile.
Respecto de si queda pendiente alguna tarea, Ampuero respondió que "siempre he considerado que lo que se hace en cultura en nuestro país es un proceso ascendente. La historia no comenzó cuando llegué yo. Aquí hay una trayectoria de esfuerzos de distintos ministros, distintos gobiernos y distintas sensibilidades".
También señaló que, en los primeros cien días, se pondrá en marcha un programa de centros juveniles en todas las regiones del país.
Hernán Cisternas Desde Valparaíso
Impulsar con fuerza la nueva institucionalidad, que transforme el actual Consejo Nacional de la Cultura y las Artes en un Ministerio de Cultura y Patrimonio, constituye una de las tareas prioritarias de la futura ministra de la cartera, Claudia Barattini Contreras, quien llegó durante la pasada semana hasta la sede del Consejo Nacional de la Cultura, en Valparaíso, junto con los equipos de trabajo que la acompañarán en su gestión. El propósito fue recibir información del actual ministro del ramo, Roberto Ampuero, en el marco de los encuentros preparatorios de entrega de la cartera.
Barattini señaló que entre las medidas comprometidas para los primeros cien días del gobierno de Michelle Bachelet figura la revisión del actual proyecto de ley del Ministerio de Cultura, ingresado en mayo del año pasado al Congreso. La iniciativa legal se encuentra en primer trámite constitucional, sin avances en las comisiones de Cultura y de Hacienda.
La futura titular indicó que "vamos a hacer una revisión de todo ese proceso y vamos a insistir en nuestros aportes. Nuestra idea es que durante el año se realice un rápido camino parlamentario para tener finalmente, en Chile, un Ministerio de Cultura y Patrimonio".
Agregó que dentro de los primeros cien días también se implementará y se pondrá en marcha "un programa emblemático" de centros juveniles en todas las regiones. En el mismo lapso de tiempo, en cinco regiones se pondrán en ejecución programas de rescate de monumentos y edificios patrimoniales relevantes que están abandonados.
Además, Barattini señaló que, junto con consolidar la institucionalidad cultural, "tenemos el tremendo compromiso de aumentar y duplicar la inversión pública en cultura en cuatro años".
Rito republicano
Barattini valoró el encuentro con el actual ministro. "Me emociona el rito democrático de traspasar ordenadamente información, así como la cordialidad de las autoridades salientes. Hay un cambio de ciclo político, por tanto una alternancia política. Estamos cumpliendo eso en forma muy responsable", manifestó.
Roberto Ampuero expresó que el trabajo con su sucesora "fue una reunión entre porteños, amantes de la cultura, con una experiencia cosmopolita. Gente que está muy consciente de la importancia de los procedimientos republicanos".
Planteó que la entrega y recepción del máximo de información permite continuar con la gestión que realiza el Consejo Nacional de la Cultura en beneficio de Chile.
Respecto de si queda pendiente alguna tarea, Ampuero respondió que "siempre he considerado que lo que se hace en cultura en nuestro país es un proceso ascendente. La historia no comenzó cuando llegué yo. Aquí hay una trayectoria de esfuerzos de distintos ministros, distintos gobiernos y distintas sensibilidades".
Roberto Ampuero a punto de dejar el Consejo de la Cultura: "A Chile le hace falta imaginarse desde sus regiones"
El Mercurio
Una apasionada crítica al centralismo y también a la "adicción a los fondos concursables" son algunas de las opiniones del escritor tras su gestión como ministro de Cultura. La situación de Valparaíso, el IVA de los libros y la protección patrimonial son temas que aborda Roberto Ampuero, quien se refiere a sus planes literarios y señala que no se alejará de la "mirada política".
ELENA IRARRÁZABAL SÁNCHEZ
A Chiloé -"para ver llover y retornar al silencio"- piensa partir Roberto Ampuero (61) apenas termine su gestión en el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, el 9 de marzo. El escritor describe estos nueves meses (asumió en junio, tras renunciar a su cargo de embajador en México) como "intensos, con muy poco tiempo para la familia, las jornadas son bastante extensas". Precisamente en familia, señala, piensa decidir qué va a hacer en el futuro. "Mi plaza en la Universidad de Iowa está congelada y tengo las puertas abiertas para volver. Pero debo conversar el tema con mi señora y mis hijos".
-¿Le quedó gustando la política o es un episodio que piensa archivar?
"Pienso volver a lo mío, a mis planes literarios. Pero me gustaría mantener una mirada hacia la política. Me interesa contribuir al desarrollo de una tradición de pensamiento liberal en Chile, ya que he vivido experiencias como la alemana y estadounidense. Creo que es primordial que los movimientos y referentes políticos que surjan en este ámbito, tengan espesor intelectual para que puedan funcionar con una base conceptual y no solo sobre personalismos".
-¿Se va a afiliar a algún partido político?
"Respaldo la idea de Evópoli de difundir el pensamiento liberal, pero no quiero integrar ningún partido. El escritor debe proteger su independencia. Lo que no quiere decir que se convierta en un ser apolítico".
-Salió publicado que iba a escribir unas memorias sobre su experiencia en el gobierno.
"Nunca pude crear algo, escribir ficción mientras estaba de embajador o ministro. Eso sí, tomé apuntes casi a diario. En algún momento, luego de decantar esta experiencia que no se aquilata de inmediato, puede que aparezcan unas memorias. Pero lo que sí va a salir, en forma más inmediata, es la segunda parte de '´´Nuestros años verde olivo´´
Asignaturas pendientes
"En el ámbito cultural, me parece importante que cada uno de los ministros base su construcción en lo que han hecho los anteriores. Lo peor que puede pasar es lo que yo llamo el 'Síndrome Cristóbal Colón', la percepción de que la historia comienza cuando yo llego. No está todo hecho, ni todo es perfecto, hay mucho por avanzar, las necesidades van creciendo", acota Ampuero
-¿Cuáles visualiza como las principales lagunas que debieran fortalecerse en los años venideros?
"En primer lugar, todo el trabajo de regiones. Existe una historia larguísima de ignorar el Chile que va más allá de la capital. Son las regiones, por ejemplo, las llamadas a definir qué rasgos van a poseer sus centros culturales. Hay una tarea pendiente de reconocer sensibilidades y necesidades particulares. A Chile le hace falta pensarse e imaginarse desde fuera de Santiago. Tomar una distancia y tener conciencia de sus extremidades. La cultura, las tradiciones en Chile están vivas sobre todo en regiones. Allí fue donde nacieron nuestros premios Nobel. Hay que fortalecer su autonomía en las decisiones".
-¿Alguna otra área lo inquieta?
"Creo que durante los 10 años del Consejo, que partieron desde cero y han sido exitosos, hay algo que debemos lograr superar: que no sea visto solo como una bolsa repartidora de fondos. En el Consejo se da un diálogo interesante en un directorio nacional con personalidades muy diversas, muy independientes, pero en algún momento sentí que nos reuníamos fundamentalmente para aprobar presupuestos. Debe ser un centro de reflexión sobre la cultura, no solo un distribuidor de recursos".
"Me inquieta el 'peligro de adicción' del artista a los fondos concursables y estatales. No es bueno para el artista depender completamente del papá Estado y hay que estimular proyectos que sean sustentables. Esperamos que con la nueva ley de donaciones se genere más diversidad de donantes. Y se emprendan acciones para, por ejemplo, estimular a las empresas para que sean leales hacia sus regiones. Acercarlas a los artistas o gestores de aquellos lugares donde desarrollan sus actividades productivas. En su misma región una empresa puede marcar la diferencia, más que en Santiago".
Valparaíso de mi amor
-Ha sido el único ministro de Cultura que en la práctica ha ejercido el cargo desde Valparaíso. ¿Es un modelo que debieran continuar?
"Creo que esta decisión ha sido una señal significativa no solo para Valparaíso, sino hacia el resto de las regiones. Es posible ejercer este cargo desde el puerto, lo voy a hacer hasta el final, implica muchos desplazamientos, pero ayuda a captar sensibilidades que en Santiago no alcanzamos a percibir por el ruido atmosférico. Ahora bien, debo decir que la ley establece a Valparaíso como sede del Consejo de la Cultura, pero la Contraloría acepta que el ministro pueda trabajar en Santiago, en sus labores como colaborador directo del Presidente".
-Hace unos meses señaló que el informe de la Unesco sería decisivo para el futuro de algunas iniciativas en Valparaíso. El informe señaló que la construcción del mall Puerto Barón significa una ruptura en el paisaje urbano y advirtió sobre las construcciones en el borde costero. ¿Va a tener alguna consecuencia práctica el informe?
"Como ministro de Cultura -ojo, que no soy co-intendente o co-alcalde de Valparaíso- me parece importante la visión de la Unesco, con toda su experiencia internacional. También hay que tener en cuenta el cumplimiento de la ley de parte de las instituciones que llevan a cabo los proyectos, además de la voz de la ciudadanía. Creo posible un diálogo para afinar estos proyectos y lograr una concordancia con la línea de la ciudad y sus tradiciones arquitectónicas, tomando en cuenta que el puerto no se puede transformar en una ciudad congelada y que debe generar puestos de empleo. No creo que haya una contradicción insuperable entre desarrollo y mantención del patrimonio".
-En Valparaíso hay grupos y opiniones muy distantes.
"Recibí a varias agrupaciones del puerto, también a los autores del proyecto. Y percibí eso. Pienso que tiene que ver con que en Valparaíso cada sector, cada cerro es una cultura, una visión con historias muy diferentes. Se trata de personas y grupos muy activos, apasionados, que expresan sus ideas, pero que a veces son manifestaciones muy atomizadas, lo que también tiene sus peligros".
Presupuestos y transición
Veinticuatro centros culturales en proceso de planificación o construcción y 27 prácticamente listos -"tres venían del gobierno anterior, que tuvo esta buena idea"- es uno de los logros que enumera Ampuero. También cita el programa Red Cultura, que genera programas para estos centros, el Fondo para el Patrimonio Cultural y los avances en los teatros regionales.
-¿Quedó satisfecho con el presupuesto 2014? ¿Siente que le deja un buen piso a la nueva ministra?
"Si se consideran los cuatro años de gestión de nuestro gobierno, el presupuesto del Consejo tuvo un 13,5% de aumento. Específicamente para el 2014, este creció un 8,2%, el más alto en comparación con todos los ministerios del gobierno. Eso habla de una buena transición republicana. En cuanto a la ejecución de estos recursos, pasamos de un 85,4% en el último año del período anterior, a un 97,6% en el año 2013. Hay que recordar que, cuando asumimos, el Consejo estaba en Dicom, no podía solicitar créditos en líneas aéreas ni en otras instancias. Eso fue regularizándose: el año pasado fuimos escogidos la institución más transparente de la administración pública. Es una demostración de que los fondos se pueden manejar con seriedad y transparencia. Vamos a entregar la casa ordenada y eso le va a facilitar las labores a la nueva ministra".
El IVA y la lectura
-En la última Feria del Libro de Santiago realizó un aporte especial del Consejo de la Cultura. ¿Por qué lo consideró necesario?
"La Feria del Libro de Santiago fue, durante un tiempo, una de las más importantes de Latinoamérica. Y hemos visto cómo han ido creciendo otras, como Bogotá, Lima y Miami, que es una poderosa feria hispana. La Filsa es la única oportunidad para muchas personas, sobre todo de regiones, para encontrarse con grandes figuras de la literatura, por un precio relativamente modesto. Y también tiene que ver con la imagen de Chile y la posibilidad de que niños y jóvenes puedan ver a grandes escritores y encontrarse con el mundo del libro. Esas son las razones que tuve".
-El presidente de la Cámara del Libro ha retomando la aspiración de eliminar el IVA de los libros. ¿Cuál es su visión?
"El hecho de que este tema lleve más de diez años, con gobiernos de distintas posiciones, demuestra que es un asunto nada fácil de solucionar, a pesar de que muchos o casi todos, se sentirían felices de que en Chile no se pagara el IVA de los libros. Pero hay otros sectores que pueden tener planteamientos similares sobre la conveniencia de rebajar el IVA en sus áreas".
-¿Pero, sería una buena noticia para usted que se eliminara o redujera el IVA de los libros?
"Como ministro, que es lo que me corresponde hoy, mi misión es escuchar a distintos sectores. Me parece que es un tema que no está cerrado, que debe haber un diálogo pero que no tiene solución rápida. No está claro que si se elimina va a aumentar de inmediato la lectura. El deseo de leer surge de una serie de factores: una cultura que ha fomentado la lectura en la familia y en la escuela, una sociedad que promueve la lectura a través de distintas herramientas".
Ser escritor de derecha
-El haber participado directamente en un gobierno de derecha, ¿puede traer complicaciones en el ambiente literario?
"Creo que los escritores cazan solos sus temas, sus personajes, sus historias. La escritura es solitaria. Nunca me crié en relación al mundo cultural de los novelistas chilenos. Me formé entre Cuba, Alemania y Estados Unidos. Haber conocido dictaduras de izquierda y de derecha me llevó a buscar una alternativa que me permitiera encontrarme en el mundo".
-En una entrevista contó que el año pasado, cuando era embajador, lo invitaron por primera vez a representar a Chile en una feria del libro en el extranjero.
"Así es. En el mundo de la cultura prima la izquierda, es algo que yo puedo entender. En eso soy una figura disonante. Pero también tengo bastantes lectores, que es algo importante para un escritor. Y me llamaba la atención que nunca había sido parte de una delegación literaria oficial de Chile. No es algo que me desvelara, recibo muchas invitaciones a congresos y ferias. Pero cuando me hicieron la invitación a Turín el año pasado me emocionó, era la primera vez".
-De los últimos 40 años, ha pasado más de 35 fuera de Chile, un país que ha vivido un acelerado cambio económico en las últimas décadas. Mirando desde esa distancia, ¿cree que este cambio ha producido un mayor interés en la cultura? ¿O visualiza más bien un empobrecimiento cultural?
"Es un tema que tiene que ver con el concepto de cultura. Lógicamente, hoy existe más oferta de artefactos e información cultural, que la que tuvieron generaciones anteriores. Pero creo que hay un tema pendiente en esta sociedad que se inundó de pronto de una oferta de mercado ilimitada y no sabe manejar o limitar sus necesidades, lo que produce mucha insatisfacción. Hay una educación que no tuvo lugar en Chile, que pasa por conocer lo que necesitamos para ser felices y ahí entra el ámbito de la cultura. Una mirada inmediatista busca la satisfacción inmediata; en cambio, la cultura entrega una satisfacción a mediano plazo, que va creciendo en el tiempo".
¿Un futuro Ministerio de Cultura?
En mayo de 2013, el entonces ministro de Cultura, Luciano Cruz-Coke, presentó en el Congreso un proyecto de ley que busca transformar el Consejo de la Cultura en un ministerio -con autonomía de la Secretaría de Educación-, que integra bajo el mismo alero a los principales organismos culturales del país (Dibam, Consejo de Monumentos Nacionales, etc.). Hoy el proyecto está en la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados. "Hemos trabajado mucho en su tramitación. Todavía existe la posibilidad de que sea aprobado en la comisión el 4 de marzo. Va a ser un final de thriller , y si se aprueba, será un gran paso adelante", señala Ampuero.
-¿No es algo utópico pensar que este proyecto va a ser impulsado por el nuevo gobierno, cuyas voces lo han calificado de "insuficiente"?
"Creo que hay que recordar que el proyecto de ley fue aprobado por 11 votos, el total de los integrantes de la Comisión de Cultura. Durante ocho meses se ha dado un trabajo riguroso, en un ambiente de colaboración extraordinaria entre gobierno y oposición, que ha implicado la aprobación de todos los artículos, ¡sin ningún voto en contra! Cuando se tiene un proyecto que ha caminado de esta forma, con un trabajo no solo del Gobierno, sino de parlamentarios de oposición, creo que desconocer lo avanzado va a tener un costo político para todos los sectores".
Mis años grises en la RDA
En noviembre de este año Roberto Ampuero espera publicar -"ahora sí voy a tener tiempo de revisar"- la segunda parte del relato que inició en su exitosa obra "Nuestros años verde olivo", que narra sus vivencias en Cuba entre 1974 y 1979. Esta vez se centrará en sus experiencias en la entonces República Democrática Alemana (RDA), entre 1979 y 1983. "Eran tiempos de Guerra Fría en Europa, de la dictadura de Pinochet en Chile y de los primeros indicios del socavamiento de la RDA, que terminaría con el derrumbe del régimen en 1989". El relato se centra en esos años -"cuyo color ya no es verde olivo, sino gris hormigón"-, pero termina con dos episodios posteriores: su visita a Berlín para cubrir, por encargo de la agencia italiana IPS, la caída del muro y, veinte años más tarde, los meses en que se instala en la Alemania reunificada y sostiene encuentros con ex jerarcas y antiguos jefes de espionaje de la difunta RDA.
Una apasionada crítica al centralismo y también a la "adicción a los fondos concursables" son algunas de las opiniones del escritor tras su gestión como ministro de Cultura. La situación de Valparaíso, el IVA de los libros y la protección patrimonial son temas que aborda Roberto Ampuero, quien se refiere a sus planes literarios y señala que no se alejará de la "mirada política".
ELENA IRARRÁZABAL SÁNCHEZ
A Chiloé -"para ver llover y retornar al silencio"- piensa partir Roberto Ampuero (61) apenas termine su gestión en el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, el 9 de marzo. El escritor describe estos nueves meses (asumió en junio, tras renunciar a su cargo de embajador en México) como "intensos, con muy poco tiempo para la familia, las jornadas son bastante extensas". Precisamente en familia, señala, piensa decidir qué va a hacer en el futuro. "Mi plaza en la Universidad de Iowa está congelada y tengo las puertas abiertas para volver. Pero debo conversar el tema con mi señora y mis hijos".
-¿Le quedó gustando la política o es un episodio que piensa archivar?
"Pienso volver a lo mío, a mis planes literarios. Pero me gustaría mantener una mirada hacia la política. Me interesa contribuir al desarrollo de una tradición de pensamiento liberal en Chile, ya que he vivido experiencias como la alemana y estadounidense. Creo que es primordial que los movimientos y referentes políticos que surjan en este ámbito, tengan espesor intelectual para que puedan funcionar con una base conceptual y no solo sobre personalismos".
-¿Se va a afiliar a algún partido político?
"Respaldo la idea de Evópoli de difundir el pensamiento liberal, pero no quiero integrar ningún partido. El escritor debe proteger su independencia. Lo que no quiere decir que se convierta en un ser apolítico".
-Salió publicado que iba a escribir unas memorias sobre su experiencia en el gobierno.
"Nunca pude crear algo, escribir ficción mientras estaba de embajador o ministro. Eso sí, tomé apuntes casi a diario. En algún momento, luego de decantar esta experiencia que no se aquilata de inmediato, puede que aparezcan unas memorias. Pero lo que sí va a salir, en forma más inmediata, es la segunda parte de '´´Nuestros años verde olivo´´
Asignaturas pendientes
"En el ámbito cultural, me parece importante que cada uno de los ministros base su construcción en lo que han hecho los anteriores. Lo peor que puede pasar es lo que yo llamo el 'Síndrome Cristóbal Colón', la percepción de que la historia comienza cuando yo llego. No está todo hecho, ni todo es perfecto, hay mucho por avanzar, las necesidades van creciendo", acota Ampuero
-¿Cuáles visualiza como las principales lagunas que debieran fortalecerse en los años venideros?
"En primer lugar, todo el trabajo de regiones. Existe una historia larguísima de ignorar el Chile que va más allá de la capital. Son las regiones, por ejemplo, las llamadas a definir qué rasgos van a poseer sus centros culturales. Hay una tarea pendiente de reconocer sensibilidades y necesidades particulares. A Chile le hace falta pensarse e imaginarse desde fuera de Santiago. Tomar una distancia y tener conciencia de sus extremidades. La cultura, las tradiciones en Chile están vivas sobre todo en regiones. Allí fue donde nacieron nuestros premios Nobel. Hay que fortalecer su autonomía en las decisiones".
-¿Alguna otra área lo inquieta?
"Creo que durante los 10 años del Consejo, que partieron desde cero y han sido exitosos, hay algo que debemos lograr superar: que no sea visto solo como una bolsa repartidora de fondos. En el Consejo se da un diálogo interesante en un directorio nacional con personalidades muy diversas, muy independientes, pero en algún momento sentí que nos reuníamos fundamentalmente para aprobar presupuestos. Debe ser un centro de reflexión sobre la cultura, no solo un distribuidor de recursos".
"Me inquieta el 'peligro de adicción' del artista a los fondos concursables y estatales. No es bueno para el artista depender completamente del papá Estado y hay que estimular proyectos que sean sustentables. Esperamos que con la nueva ley de donaciones se genere más diversidad de donantes. Y se emprendan acciones para, por ejemplo, estimular a las empresas para que sean leales hacia sus regiones. Acercarlas a los artistas o gestores de aquellos lugares donde desarrollan sus actividades productivas. En su misma región una empresa puede marcar la diferencia, más que en Santiago".
Valparaíso de mi amor
-Ha sido el único ministro de Cultura que en la práctica ha ejercido el cargo desde Valparaíso. ¿Es un modelo que debieran continuar?
"Creo que esta decisión ha sido una señal significativa no solo para Valparaíso, sino hacia el resto de las regiones. Es posible ejercer este cargo desde el puerto, lo voy a hacer hasta el final, implica muchos desplazamientos, pero ayuda a captar sensibilidades que en Santiago no alcanzamos a percibir por el ruido atmosférico. Ahora bien, debo decir que la ley establece a Valparaíso como sede del Consejo de la Cultura, pero la Contraloría acepta que el ministro pueda trabajar en Santiago, en sus labores como colaborador directo del Presidente".
-Hace unos meses señaló que el informe de la Unesco sería decisivo para el futuro de algunas iniciativas en Valparaíso. El informe señaló que la construcción del mall Puerto Barón significa una ruptura en el paisaje urbano y advirtió sobre las construcciones en el borde costero. ¿Va a tener alguna consecuencia práctica el informe?
"Como ministro de Cultura -ojo, que no soy co-intendente o co-alcalde de Valparaíso- me parece importante la visión de la Unesco, con toda su experiencia internacional. También hay que tener en cuenta el cumplimiento de la ley de parte de las instituciones que llevan a cabo los proyectos, además de la voz de la ciudadanía. Creo posible un diálogo para afinar estos proyectos y lograr una concordancia con la línea de la ciudad y sus tradiciones arquitectónicas, tomando en cuenta que el puerto no se puede transformar en una ciudad congelada y que debe generar puestos de empleo. No creo que haya una contradicción insuperable entre desarrollo y mantención del patrimonio".
-En Valparaíso hay grupos y opiniones muy distantes.
"Recibí a varias agrupaciones del puerto, también a los autores del proyecto. Y percibí eso. Pienso que tiene que ver con que en Valparaíso cada sector, cada cerro es una cultura, una visión con historias muy diferentes. Se trata de personas y grupos muy activos, apasionados, que expresan sus ideas, pero que a veces son manifestaciones muy atomizadas, lo que también tiene sus peligros".
Presupuestos y transición
Veinticuatro centros culturales en proceso de planificación o construcción y 27 prácticamente listos -"tres venían del gobierno anterior, que tuvo esta buena idea"- es uno de los logros que enumera Ampuero. También cita el programa Red Cultura, que genera programas para estos centros, el Fondo para el Patrimonio Cultural y los avances en los teatros regionales.
-¿Quedó satisfecho con el presupuesto 2014? ¿Siente que le deja un buen piso a la nueva ministra?
"Si se consideran los cuatro años de gestión de nuestro gobierno, el presupuesto del Consejo tuvo un 13,5% de aumento. Específicamente para el 2014, este creció un 8,2%, el más alto en comparación con todos los ministerios del gobierno. Eso habla de una buena transición republicana. En cuanto a la ejecución de estos recursos, pasamos de un 85,4% en el último año del período anterior, a un 97,6% en el año 2013. Hay que recordar que, cuando asumimos, el Consejo estaba en Dicom, no podía solicitar créditos en líneas aéreas ni en otras instancias. Eso fue regularizándose: el año pasado fuimos escogidos la institución más transparente de la administración pública. Es una demostración de que los fondos se pueden manejar con seriedad y transparencia. Vamos a entregar la casa ordenada y eso le va a facilitar las labores a la nueva ministra".
El IVA y la lectura
-En la última Feria del Libro de Santiago realizó un aporte especial del Consejo de la Cultura. ¿Por qué lo consideró necesario?
"La Feria del Libro de Santiago fue, durante un tiempo, una de las más importantes de Latinoamérica. Y hemos visto cómo han ido creciendo otras, como Bogotá, Lima y Miami, que es una poderosa feria hispana. La Filsa es la única oportunidad para muchas personas, sobre todo de regiones, para encontrarse con grandes figuras de la literatura, por un precio relativamente modesto. Y también tiene que ver con la imagen de Chile y la posibilidad de que niños y jóvenes puedan ver a grandes escritores y encontrarse con el mundo del libro. Esas son las razones que tuve".
-El presidente de la Cámara del Libro ha retomando la aspiración de eliminar el IVA de los libros. ¿Cuál es su visión?
"El hecho de que este tema lleve más de diez años, con gobiernos de distintas posiciones, demuestra que es un asunto nada fácil de solucionar, a pesar de que muchos o casi todos, se sentirían felices de que en Chile no se pagara el IVA de los libros. Pero hay otros sectores que pueden tener planteamientos similares sobre la conveniencia de rebajar el IVA en sus áreas".
-¿Pero, sería una buena noticia para usted que se eliminara o redujera el IVA de los libros?
"Como ministro, que es lo que me corresponde hoy, mi misión es escuchar a distintos sectores. Me parece que es un tema que no está cerrado, que debe haber un diálogo pero que no tiene solución rápida. No está claro que si se elimina va a aumentar de inmediato la lectura. El deseo de leer surge de una serie de factores: una cultura que ha fomentado la lectura en la familia y en la escuela, una sociedad que promueve la lectura a través de distintas herramientas".
Ser escritor de derecha
-El haber participado directamente en un gobierno de derecha, ¿puede traer complicaciones en el ambiente literario?
"Creo que los escritores cazan solos sus temas, sus personajes, sus historias. La escritura es solitaria. Nunca me crié en relación al mundo cultural de los novelistas chilenos. Me formé entre Cuba, Alemania y Estados Unidos. Haber conocido dictaduras de izquierda y de derecha me llevó a buscar una alternativa que me permitiera encontrarme en el mundo".
-En una entrevista contó que el año pasado, cuando era embajador, lo invitaron por primera vez a representar a Chile en una feria del libro en el extranjero.
"Así es. En el mundo de la cultura prima la izquierda, es algo que yo puedo entender. En eso soy una figura disonante. Pero también tengo bastantes lectores, que es algo importante para un escritor. Y me llamaba la atención que nunca había sido parte de una delegación literaria oficial de Chile. No es algo que me desvelara, recibo muchas invitaciones a congresos y ferias. Pero cuando me hicieron la invitación a Turín el año pasado me emocionó, era la primera vez".
-De los últimos 40 años, ha pasado más de 35 fuera de Chile, un país que ha vivido un acelerado cambio económico en las últimas décadas. Mirando desde esa distancia, ¿cree que este cambio ha producido un mayor interés en la cultura? ¿O visualiza más bien un empobrecimiento cultural?
"Es un tema que tiene que ver con el concepto de cultura. Lógicamente, hoy existe más oferta de artefactos e información cultural, que la que tuvieron generaciones anteriores. Pero creo que hay un tema pendiente en esta sociedad que se inundó de pronto de una oferta de mercado ilimitada y no sabe manejar o limitar sus necesidades, lo que produce mucha insatisfacción. Hay una educación que no tuvo lugar en Chile, que pasa por conocer lo que necesitamos para ser felices y ahí entra el ámbito de la cultura. Una mirada inmediatista busca la satisfacción inmediata; en cambio, la cultura entrega una satisfacción a mediano plazo, que va creciendo en el tiempo".
¿Un futuro Ministerio de Cultura?
En mayo de 2013, el entonces ministro de Cultura, Luciano Cruz-Coke, presentó en el Congreso un proyecto de ley que busca transformar el Consejo de la Cultura en un ministerio -con autonomía de la Secretaría de Educación-, que integra bajo el mismo alero a los principales organismos culturales del país (Dibam, Consejo de Monumentos Nacionales, etc.). Hoy el proyecto está en la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados. "Hemos trabajado mucho en su tramitación. Todavía existe la posibilidad de que sea aprobado en la comisión el 4 de marzo. Va a ser un final de thriller , y si se aprueba, será un gran paso adelante", señala Ampuero.
-¿No es algo utópico pensar que este proyecto va a ser impulsado por el nuevo gobierno, cuyas voces lo han calificado de "insuficiente"?
"Creo que hay que recordar que el proyecto de ley fue aprobado por 11 votos, el total de los integrantes de la Comisión de Cultura. Durante ocho meses se ha dado un trabajo riguroso, en un ambiente de colaboración extraordinaria entre gobierno y oposición, que ha implicado la aprobación de todos los artículos, ¡sin ningún voto en contra! Cuando se tiene un proyecto que ha caminado de esta forma, con un trabajo no solo del Gobierno, sino de parlamentarios de oposición, creo que desconocer lo avanzado va a tener un costo político para todos los sectores".
Mis años grises en la RDA
En noviembre de este año Roberto Ampuero espera publicar -"ahora sí voy a tener tiempo de revisar"- la segunda parte del relato que inició en su exitosa obra "Nuestros años verde olivo", que narra sus vivencias en Cuba entre 1974 y 1979. Esta vez se centrará en sus experiencias en la entonces República Democrática Alemana (RDA), entre 1979 y 1983. "Eran tiempos de Guerra Fría en Europa, de la dictadura de Pinochet en Chile y de los primeros indicios del socavamiento de la RDA, que terminaría con el derrumbe del régimen en 1989". El relato se centra en esos años -"cuyo color ya no es verde olivo, sino gris hormigón"-, pero termina con dos episodios posteriores: su visita a Berlín para cubrir, por encargo de la agencia italiana IPS, la caída del muro y, veinte años más tarde, los meses en que se instala en la Alemania reunificada y sostiene encuentros con ex jerarcas y antiguos jefes de espionaje de la difunta RDA.
De la ópera a "Cats"
El Mercurio
Este 13 de marzo se estrena en el Teatro Municipal de Las Condes la versión oficial del premiado musical "Cats", de Andrew Lloyd Webber. Y aunque será montado por los mismos productores de "El hombre de la mancha" y "Chicago", esta vez no serán actores quienes se paren en la línea de fuego, sino tres cantantes: la soprano Maribel Villarroel, el barítono Arturo Jiménez y el jazzista Andrés Zará. Aquí, explican cómo se enfrentaron a un musical que casi no conocían, pero que terminó enamorándolos.
Por Jimmy Gavilán
Cuando una simple historia de gatitos se distorsiona, puede llegar a ser tan apasionante como un musical de Broadway. Por lo menos, eso consiguió Andrew Lloyd Webber cuando musicalizó los poemas de T. S. Eliot en 1981. Y es algo que ahora también se espera de la versión chilena del musical "Cats", que llega a la cartelera del Teatro Municipal de Las Condes este 13 de marzo. Un aterrizaje que trae maquillajes sicodélicos que cambiarán completamente la cara de los artistas; que pone en escena a bailarines que se apoyan en cuatro patas para imitar el ronroneo de los felinos; que muestra pelucas voluminosas que van y vienen en el escenario y que tiene a tres fuertes voces en la línea de fuego: la soprano Maribel Villarroel, el barítono Arturo Jiménez y el jazzista Andrés Zará.
Sin embargo, esta nueva apuesta, que sigue la línea de musicales como "El hombre de la mancha" (2009), "My fair lady" (2010), "Cabaret" (2011), "La novicia rebelde" (2012) y "Chicago" (2013), trae consigo una ambición más grande que las anteriores, pues no se trata de una historia central con canciones intermitentes, ni tampoco de un montaje donde los bailarines están a un lado y los cantantes en el otro. "Cats" es un musical de pies a cabeza. Y en él, todos deben cantar y bailar a la vez.
No por nada, el productor Enrique Inda decidió apostar por tres voces más cercanas al mundo de la música que al de la actuación para protagonizar la versión chilena.
-Por los niveles de exigencia corporales y vocales, yo diría que este es el musical más difícil que se ha hecho -dice la soprano Maribel Villarroel sentada en una de las salas de ensayo de la academia Projazz, lugar donde se armó la estructura de la obra-. Están apostando por profesionalizar este género. Este es el mayor desafío en términos artísticos. Yo no he tenido este nivel en los otros musicales. Y siento que no me puedo quedar un paso más atrás que los bailarines, aunque mi formación sea de cantante. Queremos transmitir algo muy bonito, pero muy bien hecho a la vez.
Primera lección: Aprender a maullar
En "Cats" ningún gato es angora, ningún gato es persa y ninguno tiene una pizca de linaje noble. Todos son callejeros y se las arreglan por sí mismos frente a sus enemigos. Tal como los 16 gatos que llegó a tener hace unos años Maribel Villarroel en su casa en San José de Maipo; tal como los que recogía Andrés Zará cuando era niño, e idénticos a los tres que tiene Arturo Jiménez en el centro de Santiago: Merlina, Simona y Samuel.
-Soy un amante de los gatos -cuenta Arturo-. Cuando recogí a mis tres gatos eran piñuflas, estaban todos piturrientos y míralos ahora, en qué están transformados -dice aludiendo a los animales que deambulan por el salón y que fueron traídos por Arturo especialmente para posar para esta foto-. Pasa que al final no importa de dónde vengan. Aunque sea de un basural, siempre van a tener una vida increíble sea donde sea que estén. Tienen esa elegancia.
En los últimos meses, desde que se incorporaron a "Cats", estos tres músicos han estado ensayando de lunes a viernes y durante jornadas de diez horas. De 10:00 a 19:00 horas. La misión: conseguir encarnar -con orgullo- al más rockero y galán de todos los gatos: Rum Rum Tugger; al más sabio y viejo de los gatos, quien decidirá al próximo elegido que ascenderá hasta el cielo: Old Deuteronomy; y a la gata que después de abandonar el lecho que la vio nacer acaba de regresar al basural: Grizabella.
-Ella es una gata muy inteligente -explica Maribel-. Muy sabia. Ella simplemente quiso ir a conocer un mundo más allá del basural. Y se le juzga un poco por eso. Pero tiene la fortuna de que después de todos los rechazos, Old Deuteronomy la elige a ella para ir a esta red sideral, para partir a otra vida. Es un poco la parábola del hijo pródigo.
Su cuerpo está dañado, sus rodillas flaquean y ya no tiene el brillo de la juventud en su mirada. Por eso, y para interpretarla, Maribel Villarroel sabe que la fuerza expresiva de su personaje descansa -fundamentalmente- en su cara y en los movimientos de sus manos. Por ello, y a pesar de que se ganó un lugar, aprendiéndose la coreografía y ensayándola con coraje, tendrá momentos de danza fuerte solo durante la apertura; el resto del tiempo no estará nunca en cuatro patas y no se moverá con la ligereza del resto.
-Estoy sacando todavía estos movimientos. Además, recién me di cuenta ayer de que me va a tocar cantar la canción que la gente quiere escuchar -dice nerviosa-. Cantar "Memory" es un privilegio. Aunque sea en español. Es algo que todas las cantantes siempre queremos hacer. Si hay algún concierto, tratamos de meterla como sea.
Por su parte, Arturo Jiménez es el encargado de mirar desde arriba a todos lo gatos, especialmente a Grizabella. Es el más viejo de todos, el gato-dios. Y sus brazos son muy importantes, muestran la sabiduría. Con ellos acoge y aúna a la manada.
-Cuando me llamaron para "Cats" no sabía mucho de la obra -dice Arturo-. Así es que la descargué, vi los primeros minutos y dije "qué voy a hacer aquí". No solo hay bailarines profesionales; en la obra hay acróbatas. Es súper elevado el nivel. Es súper complejo. Así es que pregunté altiro si yo tenía que bailar, y cuando me dijeron que no, dije "vamos".
Para "Cats" las audiciones fueron extensas y asistieron más de 100 personas a cada jornada. Y aunque tanto Maribel como Arturo y Andrés fueron convocados con anterioridad, no se libraron del proceso. "Yo he estado en la mayoría de los musicales de Enrique Inda. A mí me llamaron para ofrecerme el rol, pero de todos modos audicioné. Siempre es importante hacerlo, para ver si vas a rendir o no", cuenta Maribel. "A mí me lo ofrecieron directamente, yo les dijé: "No me sé la canción", y me dijeron "canta lo que sea", pero no tienes que bailar. Y quedé para hacer este rol", continúa Arturo. En el caso de Andrés, eran pocos los candidatos para personificar a Rum Rum Tugger, y recuerda que la respuesta de los jueces fue inmediata: "Estas pintado para el papel".
-Generalmente es divertido -agrega Andrés-, porque pensamos de forma parcelada. Audiciono canto, audiciono baile. No tenemos esa idea integrativa de los roles. Lo que más me ha costado es insertarme dentro del gato y alejarme de mí mismo. Soy jazzista y tengo que pararme habitualmente en escenarios. Y este gato no es un gato común. Es como un showman y está demasiado cercano a mí. Me tengo que preocupar siempre de no caer en mis propios clichés.
De la ópera al musical
Tan imponente e inmensa como la escenografía de la obra, diseñada para gatos a escala humana, es la barrera que han cruzado estos tres músicos. La del pudor a la hora de bailar.
-Yo estoy intentando vencerlo, estoy en eso -ríe Arturo Jiménez-. Mi corazón quiere entrar al training de bailarines, pero el pudor no me deja. Me ha costado.
-Lo bueno -agrega Maribel- es que acá hay mucha gente apasionada y el equipo humano es muy bueno. Todos nos apoyamos mucho. Pero el pudor que tenemos es atroz. Imagina -se ríe-: ¡Ponerse esas mallas que usan niñas que pesan 50, 60 kilos! Lo bueno es que nos dan confianza, y como artistas debemos olvidarnos de esas cositas que al final son tonteras.
-Hay que aprenderse esto de forma matemática, no tan militar -continúa Andrés-. Hay dos momentos de danza muy fuerte. El primero es la apertura, y no es la misma que la original. Esta es más difícil -bromea.
En las partituras del musical hay una mixtura de estilos que se verán en escena, como baile clásico, baile más contemporáneo, voces cercanas a la ópera -como la de Maribel y de Arturo- y otras más ligadas a lo popular, como la de Andrés Zará. Y eso -según ellos- es algo muy bonito de la obra.
-Esa separación entre lo clásico y lo popular es porque hay mucha tradición acá en Chile -explica Andrés-. Afuera ya no es raro ver a un lírico que después hace baladas. A Wagner, por ejemplo, le gustaba mucho mezclar, y suena increíble.
Arturo Jiménez reafirma una idea: la ópera ha tomado un giro distinto durante los últimos años. Ya no es la fórmula rígida y con escenografías tan pomposas -por lo menos no todas-, por lo que el tránsito hacia el teatro musical no es tan abrupto como podría pensarse.
-A veces uno siente que está marcando el paso, y cuando aparecen oportunidades como esta, uno está agradecido. Esto nos ayuda a adelantarnos a un género que se está teatralizando mucho más. Hoy, en algunos casos, te ponen un paño blanco, iluminación, unos cubos y el resto eres tú, el artista.
-En el mundo de la ópera no es bien visto que un cantante quiera explorar otra disciplina -reflexiona Maribel-. Si eres cantante pop, no eres de ópera; y si eres de la ópera, no te atrevas a hacer algo pop. Nosotros nos estamos aventurando y dándole un impulso a esta disciplina en el país. Estamos al fin del mundo, en un país muy pequeño, donde no hay tanto público para hacer temporadas por años como en Europa. Las escuelas de teatro musical de afuera son heavies. Ya quisiera verse un cantante de ópera si se las puede con clases de ballet todos los días. Por eso el nombre de un artista de musical en español significa triple amenaza. Porque actúan, bailan y cantan. Y si un artista no es capaz de ver que los artistas de teatro musical son secos, es porque algo le pasa.
-Llama la atención que ustedes tres hayan reconocido que no sabían mucho sobre "Cats". ¿Quizás porque no es tan cercano?
Andrés: Creo que básicamente no es un lenguaje muy nuestro. Es un lenguaje que obedece a la cultura americana. Tiene arquetipos que no son parte de la cultura chilena.
Maribel: Yo creo que no es tan cercano porque no hay una historia detrás. Son poemas musicalizados y eso nos da miedo, no tener ese soporte. Eso que da una historia más lineal.
Arturo: Yo creo que hay que verlo en vivo primero. Esto trata de gatos. Es una temática simple. Uno ve los distintos tipos de gatos que hay. Es una historia muy doméstica. A mí me encanta la canción final, donde explico al público la esencia de los gatos. Qué espera un gato. Y digo, dale un poco de salmón, dale un poco de caviar, porque los gatos de por sí son gourmet. Dales un poco de cariño, y mira cómo gozan mientras duermen. Al final eso es lo que queda. Uno piensa que son difíciles. La canción habla que tienen un carácter complicado, que son difíciles de tratar, pero resulta que no, que son muy simples. Y eso lo extrapolo un poco a los seres humanos. Realmente, con poquito, deberíamos ser tan felices.
"CATS".
Del 13 al 30 de marzo. Teatro Municipal de Las Condes. Entradas desde $25 mil.
Este 13 de marzo se estrena en el Teatro Municipal de Las Condes la versión oficial del premiado musical "Cats", de Andrew Lloyd Webber. Y aunque será montado por los mismos productores de "El hombre de la mancha" y "Chicago", esta vez no serán actores quienes se paren en la línea de fuego, sino tres cantantes: la soprano Maribel Villarroel, el barítono Arturo Jiménez y el jazzista Andrés Zará. Aquí, explican cómo se enfrentaron a un musical que casi no conocían, pero que terminó enamorándolos.
Por Jimmy Gavilán
Cuando una simple historia de gatitos se distorsiona, puede llegar a ser tan apasionante como un musical de Broadway. Por lo menos, eso consiguió Andrew Lloyd Webber cuando musicalizó los poemas de T. S. Eliot en 1981. Y es algo que ahora también se espera de la versión chilena del musical "Cats", que llega a la cartelera del Teatro Municipal de Las Condes este 13 de marzo. Un aterrizaje que trae maquillajes sicodélicos que cambiarán completamente la cara de los artistas; que pone en escena a bailarines que se apoyan en cuatro patas para imitar el ronroneo de los felinos; que muestra pelucas voluminosas que van y vienen en el escenario y que tiene a tres fuertes voces en la línea de fuego: la soprano Maribel Villarroel, el barítono Arturo Jiménez y el jazzista Andrés Zará.
Sin embargo, esta nueva apuesta, que sigue la línea de musicales como "El hombre de la mancha" (2009), "My fair lady" (2010), "Cabaret" (2011), "La novicia rebelde" (2012) y "Chicago" (2013), trae consigo una ambición más grande que las anteriores, pues no se trata de una historia central con canciones intermitentes, ni tampoco de un montaje donde los bailarines están a un lado y los cantantes en el otro. "Cats" es un musical de pies a cabeza. Y en él, todos deben cantar y bailar a la vez.
No por nada, el productor Enrique Inda decidió apostar por tres voces más cercanas al mundo de la música que al de la actuación para protagonizar la versión chilena.
-Por los niveles de exigencia corporales y vocales, yo diría que este es el musical más difícil que se ha hecho -dice la soprano Maribel Villarroel sentada en una de las salas de ensayo de la academia Projazz, lugar donde se armó la estructura de la obra-. Están apostando por profesionalizar este género. Este es el mayor desafío en términos artísticos. Yo no he tenido este nivel en los otros musicales. Y siento que no me puedo quedar un paso más atrás que los bailarines, aunque mi formación sea de cantante. Queremos transmitir algo muy bonito, pero muy bien hecho a la vez.
Primera lección: Aprender a maullar
En "Cats" ningún gato es angora, ningún gato es persa y ninguno tiene una pizca de linaje noble. Todos son callejeros y se las arreglan por sí mismos frente a sus enemigos. Tal como los 16 gatos que llegó a tener hace unos años Maribel Villarroel en su casa en San José de Maipo; tal como los que recogía Andrés Zará cuando era niño, e idénticos a los tres que tiene Arturo Jiménez en el centro de Santiago: Merlina, Simona y Samuel.
-Soy un amante de los gatos -cuenta Arturo-. Cuando recogí a mis tres gatos eran piñuflas, estaban todos piturrientos y míralos ahora, en qué están transformados -dice aludiendo a los animales que deambulan por el salón y que fueron traídos por Arturo especialmente para posar para esta foto-. Pasa que al final no importa de dónde vengan. Aunque sea de un basural, siempre van a tener una vida increíble sea donde sea que estén. Tienen esa elegancia.
En los últimos meses, desde que se incorporaron a "Cats", estos tres músicos han estado ensayando de lunes a viernes y durante jornadas de diez horas. De 10:00 a 19:00 horas. La misión: conseguir encarnar -con orgullo- al más rockero y galán de todos los gatos: Rum Rum Tugger; al más sabio y viejo de los gatos, quien decidirá al próximo elegido que ascenderá hasta el cielo: Old Deuteronomy; y a la gata que después de abandonar el lecho que la vio nacer acaba de regresar al basural: Grizabella.
-Ella es una gata muy inteligente -explica Maribel-. Muy sabia. Ella simplemente quiso ir a conocer un mundo más allá del basural. Y se le juzga un poco por eso. Pero tiene la fortuna de que después de todos los rechazos, Old Deuteronomy la elige a ella para ir a esta red sideral, para partir a otra vida. Es un poco la parábola del hijo pródigo.
Su cuerpo está dañado, sus rodillas flaquean y ya no tiene el brillo de la juventud en su mirada. Por eso, y para interpretarla, Maribel Villarroel sabe que la fuerza expresiva de su personaje descansa -fundamentalmente- en su cara y en los movimientos de sus manos. Por ello, y a pesar de que se ganó un lugar, aprendiéndose la coreografía y ensayándola con coraje, tendrá momentos de danza fuerte solo durante la apertura; el resto del tiempo no estará nunca en cuatro patas y no se moverá con la ligereza del resto.
-Estoy sacando todavía estos movimientos. Además, recién me di cuenta ayer de que me va a tocar cantar la canción que la gente quiere escuchar -dice nerviosa-. Cantar "Memory" es un privilegio. Aunque sea en español. Es algo que todas las cantantes siempre queremos hacer. Si hay algún concierto, tratamos de meterla como sea.
Por su parte, Arturo Jiménez es el encargado de mirar desde arriba a todos lo gatos, especialmente a Grizabella. Es el más viejo de todos, el gato-dios. Y sus brazos son muy importantes, muestran la sabiduría. Con ellos acoge y aúna a la manada.
-Cuando me llamaron para "Cats" no sabía mucho de la obra -dice Arturo-. Así es que la descargué, vi los primeros minutos y dije "qué voy a hacer aquí". No solo hay bailarines profesionales; en la obra hay acróbatas. Es súper elevado el nivel. Es súper complejo. Así es que pregunté altiro si yo tenía que bailar, y cuando me dijeron que no, dije "vamos".
Para "Cats" las audiciones fueron extensas y asistieron más de 100 personas a cada jornada. Y aunque tanto Maribel como Arturo y Andrés fueron convocados con anterioridad, no se libraron del proceso. "Yo he estado en la mayoría de los musicales de Enrique Inda. A mí me llamaron para ofrecerme el rol, pero de todos modos audicioné. Siempre es importante hacerlo, para ver si vas a rendir o no", cuenta Maribel. "A mí me lo ofrecieron directamente, yo les dijé: "No me sé la canción", y me dijeron "canta lo que sea", pero no tienes que bailar. Y quedé para hacer este rol", continúa Arturo. En el caso de Andrés, eran pocos los candidatos para personificar a Rum Rum Tugger, y recuerda que la respuesta de los jueces fue inmediata: "Estas pintado para el papel".
-Generalmente es divertido -agrega Andrés-, porque pensamos de forma parcelada. Audiciono canto, audiciono baile. No tenemos esa idea integrativa de los roles. Lo que más me ha costado es insertarme dentro del gato y alejarme de mí mismo. Soy jazzista y tengo que pararme habitualmente en escenarios. Y este gato no es un gato común. Es como un showman y está demasiado cercano a mí. Me tengo que preocupar siempre de no caer en mis propios clichés.
De la ópera al musical
Tan imponente e inmensa como la escenografía de la obra, diseñada para gatos a escala humana, es la barrera que han cruzado estos tres músicos. La del pudor a la hora de bailar.
-Yo estoy intentando vencerlo, estoy en eso -ríe Arturo Jiménez-. Mi corazón quiere entrar al training de bailarines, pero el pudor no me deja. Me ha costado.
-Lo bueno -agrega Maribel- es que acá hay mucha gente apasionada y el equipo humano es muy bueno. Todos nos apoyamos mucho. Pero el pudor que tenemos es atroz. Imagina -se ríe-: ¡Ponerse esas mallas que usan niñas que pesan 50, 60 kilos! Lo bueno es que nos dan confianza, y como artistas debemos olvidarnos de esas cositas que al final son tonteras.
-Hay que aprenderse esto de forma matemática, no tan militar -continúa Andrés-. Hay dos momentos de danza muy fuerte. El primero es la apertura, y no es la misma que la original. Esta es más difícil -bromea.
En las partituras del musical hay una mixtura de estilos que se verán en escena, como baile clásico, baile más contemporáneo, voces cercanas a la ópera -como la de Maribel y de Arturo- y otras más ligadas a lo popular, como la de Andrés Zará. Y eso -según ellos- es algo muy bonito de la obra.
-Esa separación entre lo clásico y lo popular es porque hay mucha tradición acá en Chile -explica Andrés-. Afuera ya no es raro ver a un lírico que después hace baladas. A Wagner, por ejemplo, le gustaba mucho mezclar, y suena increíble.
Arturo Jiménez reafirma una idea: la ópera ha tomado un giro distinto durante los últimos años. Ya no es la fórmula rígida y con escenografías tan pomposas -por lo menos no todas-, por lo que el tránsito hacia el teatro musical no es tan abrupto como podría pensarse.
-A veces uno siente que está marcando el paso, y cuando aparecen oportunidades como esta, uno está agradecido. Esto nos ayuda a adelantarnos a un género que se está teatralizando mucho más. Hoy, en algunos casos, te ponen un paño blanco, iluminación, unos cubos y el resto eres tú, el artista.
-En el mundo de la ópera no es bien visto que un cantante quiera explorar otra disciplina -reflexiona Maribel-. Si eres cantante pop, no eres de ópera; y si eres de la ópera, no te atrevas a hacer algo pop. Nosotros nos estamos aventurando y dándole un impulso a esta disciplina en el país. Estamos al fin del mundo, en un país muy pequeño, donde no hay tanto público para hacer temporadas por años como en Europa. Las escuelas de teatro musical de afuera son heavies. Ya quisiera verse un cantante de ópera si se las puede con clases de ballet todos los días. Por eso el nombre de un artista de musical en español significa triple amenaza. Porque actúan, bailan y cantan. Y si un artista no es capaz de ver que los artistas de teatro musical son secos, es porque algo le pasa.
-Llama la atención que ustedes tres hayan reconocido que no sabían mucho sobre "Cats". ¿Quizás porque no es tan cercano?
Andrés: Creo que básicamente no es un lenguaje muy nuestro. Es un lenguaje que obedece a la cultura americana. Tiene arquetipos que no son parte de la cultura chilena.
Maribel: Yo creo que no es tan cercano porque no hay una historia detrás. Son poemas musicalizados y eso nos da miedo, no tener ese soporte. Eso que da una historia más lineal.
Arturo: Yo creo que hay que verlo en vivo primero. Esto trata de gatos. Es una temática simple. Uno ve los distintos tipos de gatos que hay. Es una historia muy doméstica. A mí me encanta la canción final, donde explico al público la esencia de los gatos. Qué espera un gato. Y digo, dale un poco de salmón, dale un poco de caviar, porque los gatos de por sí son gourmet. Dales un poco de cariño, y mira cómo gozan mientras duermen. Al final eso es lo que queda. Uno piensa que son difíciles. La canción habla que tienen un carácter complicado, que son difíciles de tratar, pero resulta que no, que son muy simples. Y eso lo extrapolo un poco a los seres humanos. Realmente, con poquito, deberíamos ser tan felices.
"CATS".
Del 13 al 30 de marzo. Teatro Municipal de Las Condes. Entradas desde $25 mil.
Coleccionistas de discos de vinilo se reunirán en una feria en Buenos Aires
El Mercurio
La octava edición del evento se hará el 15 y 16 de marzo y expositores de todas partes traen preciados objetos y ediciones musicales.
ALICIA RINALDI
El español Mike Barsa montó la primera Feria Internacional del Vinilo en Londres, en 1981, y luego la llevó a París, Madrid, Barcelona, Avignon y Oporto. Desde hace ocho años la organiza en Buenos Aires, la única por ahora en Sudamérica, región que no se ha quedado atrás en la tendencia mundial de disfrutar el sonido insuperable del disco de pasta.
Los fanáticos del último bastión analógico encontrarán unos 300 mil objetos el 15 y 16 de marzo en el Centro Cultural Borges. "La feria sirve como un punto de encuentro único porque hay cientos de miles de cosas que se pueden ver y que habitualmente no existen en el mercado. Nuestro trabajo es sacar de las cuevas de los coleccionistas particulares todos esos discos", explica Barsa.
Los formatos LP, EP, o Single serán las estrellas de la feria, pero también habrá ediciones de lujo, limitadas y raras de CDs, así como diversos artículos relacionados a la música.
Aunque el género que predomina en estas ferias es el rock en todas sus formas -nació casi junto con el vinilo-, también tienen espacio el jazz, el pop y las baladas. Primeras ediciones de los discos de The Beatles se codearán con material de punk rock nunca editado en América, y el metal de Metallica e Iron Maiden compartirá con la discografía completa de Sandro y Palito Ortega.
"Los coleccionistas de Chile tienen mucha afición por el rock duro y traen mucho de su música, de La Ley a Violeta Parra, Víctor Jara, Quilapayún y Los Jaivas, que es uno de los grupos más cotizados en el mundo", precisa Barsa.
A medio siglo del auge que vivió el vinilo, son hoy las nuevas generaciones el público mayoritario de la feria trasandina. "Un 60-70% de los asistentes tienen menos de 30 años, porque en la juventud está de moda diferenciarse del CD y escuchar vinilo", destaca Barsa.
Según la cadena BBC, a fin de 2012 la venta de vinilos aumentó un 40% en el mundo. El creciente interés impulsó la reapertura, en 2009, de la única fábrica de discos de pasta en América Latina, Polysom, en Brasil, que produce además para Argentina, Chile y Uruguay.
La octava edición del evento se hará el 15 y 16 de marzo y expositores de todas partes traen preciados objetos y ediciones musicales.
ALICIA RINALDI
El español Mike Barsa montó la primera Feria Internacional del Vinilo en Londres, en 1981, y luego la llevó a París, Madrid, Barcelona, Avignon y Oporto. Desde hace ocho años la organiza en Buenos Aires, la única por ahora en Sudamérica, región que no se ha quedado atrás en la tendencia mundial de disfrutar el sonido insuperable del disco de pasta.
Los fanáticos del último bastión analógico encontrarán unos 300 mil objetos el 15 y 16 de marzo en el Centro Cultural Borges. "La feria sirve como un punto de encuentro único porque hay cientos de miles de cosas que se pueden ver y que habitualmente no existen en el mercado. Nuestro trabajo es sacar de las cuevas de los coleccionistas particulares todos esos discos", explica Barsa.
Los formatos LP, EP, o Single serán las estrellas de la feria, pero también habrá ediciones de lujo, limitadas y raras de CDs, así como diversos artículos relacionados a la música.
Aunque el género que predomina en estas ferias es el rock en todas sus formas -nació casi junto con el vinilo-, también tienen espacio el jazz, el pop y las baladas. Primeras ediciones de los discos de The Beatles se codearán con material de punk rock nunca editado en América, y el metal de Metallica e Iron Maiden compartirá con la discografía completa de Sandro y Palito Ortega.
"Los coleccionistas de Chile tienen mucha afición por el rock duro y traen mucho de su música, de La Ley a Violeta Parra, Víctor Jara, Quilapayún y Los Jaivas, que es uno de los grupos más cotizados en el mundo", precisa Barsa.
A medio siglo del auge que vivió el vinilo, son hoy las nuevas generaciones el público mayoritario de la feria trasandina. "Un 60-70% de los asistentes tienen menos de 30 años, porque en la juventud está de moda diferenciarse del CD y escuchar vinilo", destaca Barsa.
Según la cadena BBC, a fin de 2012 la venta de vinilos aumentó un 40% en el mundo. El creciente interés impulsó la reapertura, en 2009, de la única fábrica de discos de pasta en América Latina, Polysom, en Brasil, que produce además para Argentina, Chile y Uruguay.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


