viernes, septiembre 16, 2011

Fiestas Patrias 2011: Su Majestad La Cueca







Si se quedaron cortos con las cuecas para estas fiestas patrias los dejo con este podcast que contiene una selección de cuecas que fueron incluidas en una colección de 4 cd editados el año 2009 por el sello Emi llamada : "Su Majestad la Cueca". Esta colección contiene grabaciones históricas del sello Emi Odeón desde el año 50 hasta la actualidad, en una selección realizada por el musicólogo e investigador de la Universidad de Chile Rodrigo Torres. Estos Cds  salieron a la venta en los kioskos y a las semanas ya habían desaparecido... por lo cual hoy casi son material de colección.

Increíblemente la única forma de comprar estos discos en la actualidad es a través de descargas digitales en sitios europeos como Amazon UK


Los dejamos con esta versión especial de Fiestas Patrias... a disfrutar se ha dicho

On Line




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El legado musical del reconocido grupo chileno Los Tres: Autorretrato de veinte años de rock y cueca

 

El Mercurio

A dos décadas de su primer disco, Álvaro Henríquez, Ángel Parra y Roberto «Titae» Lindl revisan la historia de la banda de rock que masificó entre el público joven la cueca y la música popular de la vieja escuela. Titae, el bajista del grupo, muestra además un adelanto de su desconocida faceta como fotógrafo, con imágenes inéditas del libro sobre Los Tres que publicará en octubre.

Evelyn Erlij

Era uno de los primeros cumpleaños que el joven bajista Roberto « Titae » Lindl pasaba en la capital, desde que había partido de su Concepción natal a probar suerte en Santiago. Por entonces vivía en una casa en la calle Romero junto a su amigo de la infancia Álvaro Henríquez, músico y melómano, con el que había tocado en su adolescencia en bandas que bautizaron como Los Dick Stones y Los Escalímetros Voladores.

Francisco Molina acostumbraba acompañarlos en la batería, y esa noche, en que Titae festejaba un año más, decidieron integrar a un nuevo músico al trío para tocar un improvisado concierto en plena fiesta. El invitado era Ángel Parra hijo, y esa celebración, que podía haber sido un cumpleaños más, se convirtió en el primer show de Los Tres en su formación original.

 

Fue el mismo Titae quien se preocupó de inmortalizar el momento con su cámara fotográfica, sin saber que años más tarde se convertiría en una imagen histórica del grupo. Esa fotografía es hoy parte del enorme archivo que por años acumuló el bajista, y que en octubre próximo será publicado en el libro "Los Tres" (RIL), una compilación de fotos tomadas por Lindl durante los más de veinte años de carrera de la banda, la más reconocida en la historia de la música popular chilena en los noventa y una de las más relevantes en Latinoamérica.

"Esa foto es increíble, no la había visto. Estábamos todos muy jóvenes -recuerda Ángel Parra, guitarrista del grupo-. En esa época toda la tropa de "La negra Ester" estaba viviendo en esa casa, era increíble la gente que circulaba por ahí. Había mucha alegría en esos días por el regreso a la democracia, por todo lo que pasaba con la obra también", cuenta el músico. Eran los días en que Álvaro Henríquez era parte de La Regia Orquesta, la banda que acompañaba en vivo las presentaciones de la célebre obra del dramaturgo Andrés Pérez.

 

"Las primeras fotos del libro son de mi padre, Werner Lindl, un inmigrante austriaco que fue el primer contrabajista de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Concepción -explica Titae-. Como buen gringo, había estudiado además fotografía. Siempre tenía esa habitualidad de sacar fotos, de ahí viene mi interés por llevar la cámara a todos lados. El libro tiene esa mirada interior del grupo que nadie tiene, porque nosotros somos bastante herméticos. Es el producto de muchos años y horas de ocio que teníamos entre tocar y tocar, grabación y grabación, entre las giras y viajes".

En la publicación, que será lanzada como novedad en la Feria Internacional del Libro de Santiago, están reunidos varios hitos de la banda, desde su primera gira al extranjero, su concierto Unplugged en MTV en 1995, la Yein Fonda, sus grabaciones en estudio, la etapa del histórico disco "Fome" (1997), las giras, sus momentos con Roberto Parra y otros músicos chilenos y extranjeros, hasta su más reciente disco, "Coliumo" (2010).

 

"No es el típico libro de rock con fotos de la banda tocando en el escenario, sino todo lo contrario, es el punto de vista del bajista. Hay muchos momentos de camarín, de habitación de hotel, de relax; hay varias imágenes de estudio, que para nosotros es algo muy íntimo, ya que es nuestro espacio de creación musical", cuenta Lindl, quien lanzará el libro justo en el año en que la banda celebra 20 años desde la publicación de "Los Tres" (1991), su primer disco.

El soundtrack para la decepción

Álvaro Henríquez y Titae Lindl se conocieron cuando estudiaban en la Alianza Francesa, en Concepción, donde gracias a sus profesores y amigos franceses llegaron a las fuentes que luego darían origen al sonido de Los Tres: el blues, el rock and roll y el jazz. "En Santiago quizás hubiese sido imposible conseguir esa música. Cuando éramos chicos teníamos compañeros que vivían en Penco y llegaban los marinos extranjeros con discos piratas de los Beatles, Bill Haley, Gene Vincent. Por el lado nuestro, a los 11 o 12 años nos hicimos amigos de un francés, Gilles Marie, que nos mostró el blues antiguo y tenía una colección enorme de rock and roll. Gracias a él nos fuimos por el buen camino", recuerda Henríquez.

 

Fue a fines de los años 80 cuando la banda tomó forma, en una época en que la juventud tenía sus esperanzas puestas en la llegada de la democracia. "Todavía había mucho temor por expresarse, por cualquier cosa que fuera diferente. Esa manera de actuar que tenía la sociedad en ese tiempo nos llevó a hacer el tipo de música que hicimos, que era absolutamente distinta al resto. Aparte de lo musical, las pintas nos ayudaron mucho, las tenidas, los cortes de pelo, que siempre llamaban mucho la atención. Eso nos ayudó, porque queríamos sobresalir. Éramos los bichos raros de Concepción", cuenta el músico.

Una vez en Santiago, y ya con su primer disco en 1991, Los Tres reflejaron como pocas bandas en la época el espíritu desencantado de los jóvenes de entonces. "Nosotros hicimos el soundtrack para la decepción, era como 'no creo que esto resulte, pero igual tratemos de ser felices mientras se pueda'. Cuando aparecimos, siento que ayudamos a que mucha gente se liberara y que pudiera salir a cantar, a carretear o a llegar tarde. No nos olvidemos que hasta hace poco tiempo había toque de queda", recuerda Henríquez.

La situación de la música chilena tampoco era muy esperanzadora, y hasta entonces sólo Los Prisioneros habían logrado tener éxito en una industria que no creía en el rock hecho en Chile: las radios no tocaban discos nacionales y los sellos, a excepción de Alerce, casi no se atrevían a publicar a artistas chilenos. "A principios de los 90 había súper pocos grupos, estaban Los Prisioneros, La Ley, nosotros y nadie más", dice Titae, en referencia a las tres bandas que firmaron con grandes sellos y que, según Henríquez, demostraron que el negocio de la música era posible en Chile.

 

"En nuestra época no pasaba nada. Hoy la diversidad de artistas es increíble -afirma Parra sobre el panorama actual-. Gracias a internet se han abierto otros canales para promocionar la música, los sellos ya no tienen el poder asqueroso que tenían antes y eso permite que la gente saque sus discos y circulen".
Cueca enchufada


Cuando en 1995 Los Tres se convirtieron en una de las primeras bandas latinas en hacer un Unplugged en MTV y Álvaro Henríquez insistió en la idea de tocar cuecas en Miami, no tenía conciencia de que con ese gesto haría historia. Por entonces, no existía ningún interés por esa música, menos entre los jóvenes.

"Al principio, cuando tocábamos cueca, la gente se quedaba mirándonos con cara rara, no sabía qué pensar. Yo les tiraba la talla, 'bueno vamos a tocar unas cuecas holandesas', porque tú cachái cómo funciona la lógica chilena de apreciar lo de afuera. Tocábamos cuecas con guitarra eléctrica y la gente no entendía. Me miraban sorprendidos y yo los miraba de vuelta como diciéndoles 'sí poh, estamos tocando cueca en serio, no es chiste'", recuerda Henríquez sobre la época en que esa música era socialmente discriminada o vinculada a la dictadura.

"Después fue bien increíble ver a los cabros interesados en las cuecas, bailando, cantando, hasta el día de hoy. 'La vida que yo he pasado' la cantan entera", cuenta el líder de Los Tres. Varios cantores de larga trayectoria, como Pepe Fuentes y María Ester Zamora, atribuyen al grupo haber hecho un rescate de gran envergadura de esta música. Y no sólo por revitalizarla, también por masificarla entre los distintos estratos sociales y las nuevas generaciones, de donde han emergido jóvenes interesados en la raíz folclórica, algo natural hoy, pero impensado para los años 90.

 

El acercamiento de Los Tres con la cueca se dio en 1988, cuando Henríquez conoció en "La negra Ester" al folclorista Roberto Parra, inspirador del movimiento guachaca que en paralelo a la banda penquista reivindicó parte de la cultura popular para una nueva generación. "Con Pancho (Molina) íbamos mucho a las fiestas que tenía el elenco de la obra, donde estaba don Robert. Ahí se nos fue abriendo la oreja a las cuecas. Ángel lo tenía más asimilado por su familia", explica Titae.

"Creo que es un aporte para el grupo la presencia de mi abuela Violeta, que es algo que cada día está más presente en mi manera de tocar. Por la cercanía en que me encuentro con ella en este momento, estoy aportando por ese lado fuertemente. Es una sangre bien potente", explica Parra.

La estrecha amistad que unió a Henríquez con Roberto Parra fue fundamental para que Los Tres masificaran la cueca, pero además para que los jóvenes se volcaran hacia el pasado a buscar referentes musicales. Esto, porque también rescataron figuras legendarias de la música popular, en particular Buddy Richard. "En ese entonces había un prejuicio enorme por lo viejo. Yo ya había tocado con la gran Cecilia y siempre quise invitar a grabar a Buddy, yo era fan de él", cuenta Henríquez.

 

Y cuando Los Tres grabaron "Tu cariño se me va" con el veterano cantante de los años 60 se produjo otro fenómeno: miles y miles de jóvenes cantaron y cantan aún uno de los grandes hits que probablemente sus padres y abuelos entonaron décadas atrás. "Nosotros tenemos mucha admiración por la experiencia, por la gente mayor. Así como Violeta, Los Tres también tienen en el ADN la inquietud por la recopilación -explica Parra-. Tenemos una gran tradición musical y hay que mirar más atrás, porque existen grandes artistas que todavía no tienen el respeto debido".


Los Tres ya no están solos en esta vocación por conectar a la audiencia joven con la historia musical. "Lo que pasa ahora es alucinante, porque hay un gran respeto por la tradición, creo que a estos músicos de ahora les interesa mucho -dice Parra-. Yo sé que Nano Stern es ultra fan de mi papá, y eso es bueno, porque ahí está la información. Por eso nos hemos acercado a gente como Roberto y Lalo Parra y Valentín Trujillo. Los que no cachen eso, están atrasados de noticias".

Hoy, en que los jóvenes han redescubierto la cumbia chilena, las cuecas urbanas, la Nueva Canción y las orquestas bailables de los 50, el gesto de Los Tres es evidente. "El otro día tocamos en el Parque O'Higgins para los estudiantes -recuerda Henríquez-. Había un millón de personas cantando a don Robert. Hoy la gente se vuelve loca con las cuecas".

 

jueves, septiembre 15, 2011

Nueva orquesta de jazz de la Escuela Moderna en concierto: Big band revive a próceres de la canción popular

 
Gamaliel Guerra


El Mercurio

Raúl Gardy, Fernando Morello y Gamaliel Guerra, autor del famoso foxtrot "En Mejillones yo tuve un amor", serán las figuras del programa de esta noche.

IÑIGO DÍAZ
Los arreglos que esperaba el director de la Réko Big Band, Carlos Vera Pinto, no llegaron a tiempo para los ensayos. "Íbamos a tocar música de Víctor Jara adaptada a big band de jazz, pero ese retraso nos obligó a cambiar el repertorio del concierto", cuenta.

Un golpe de suerte o una oportunidad a la mano, si se mira desde otra perspectiva. La nueva orquesta adjunta a la Escuela Moderna de Música, que se presenta esta noche en su auditorio (Luis Pasteur 5303, 20:00 horas, gratis), tendrá un programa centrado en grandes compositores populares de los años 40 y 50 en Chile.

Son el cantante de tonada, cueca, tango y vals Raúl Gardy; el pianista y arreglador Fernando Morello, y el compositor nortino Gamaliel Guerra, figuras de la industria de la música nacional en los tiempos de la revista Ecrán, y los sellos RCA Victor y Odeón. La orquesta de dieciocho músicos tendrá como crooner invitado a Rodrigo González para cantar "Mi linda morena", vals de Gardy arreglado por Guillermo Rifo, y el foxtrot de Guerra "En Mejillones yo tuve un amor", pieza célebre del cancionero histórico. Mucho más que el propio autor.

De Fernando Morello, la Réko Big Band tocará su "Mambo suave" y el fundamental "Swingbaly", "un bonito swing chileno, que tiene los arreglos del fallecido director de orquestas Pedro Mesías", cuenta Vera.

"Fernando Morello era un pianista tradicional, tipo Valentín Trujillo, gran acompañante de cantantes. En 1954 ya tenía mucha trayectoria, porque había tocado en todas las orquestas que dominaban los locales del centro. Fue el primer pianista de la Huambaly. Era mucho mayor que todos nosotros", recuerda Lucho Córdova, el baterista de esa agrupación, próximo a cumplir los 90 años.

El programa se completa con las composiciones "Cerro Barón" y "Plaza Echaurren", de Rifo, y una serie de piezas de Santiago Cerda, el director de la señera Los Andes Big Band: "Con un toque de cueca", "Cha cha in", "Andacollo" y "La porteña". "No toda la música chilena tiene que ser de raíz. Y podemos conocer nombres que están en la historia, más allá de Violeta Parra y Víctor Jara", dice Vera.

 
Raúl Gardy

Filme de Scorsese sobre Harrison llega a España y se agenda en Chile

El documental George Harrison: Living in a material world se da en el Festival de San Sebastián.

por Rodrigo González

Que era un tipo de "sangre caliente", según Paul McCartney. Que se "enojaba con facilidad", de acuerdo a Ringo Starr. Que durante toda su vida buscó moderar su personalidad para encontrar una salida espiritual. Estas son algunas de las varias pistas que durante las tres horas y media va entregando el documental George Harrison: Living in a material world, de Martin Scorsese.

Realizado con el mismo montajista y el equipo de investigadores que también intervino en No direction home y Shine a light, los filmes anteriores de Scorsese sobre Bob Dylan y los Rolling Stones, respectivamente, este nuevo documental es otro recorrido a una época fundacional de la música popular y en este caso particular al que para él es el más interesante de todos los Beatles.

La película tuvo un paso en agosto por el reciente Festival de Telluride (Estados Unidos) y en el próximo Festival de Cine de San Sebastián, que comienza este viernes, tendrá su estreno europeo. Además en la televisión estadounidense se exhibirá por la cadena HBO el 5 de octubre y es uno de los títulos que estará casi con seguridad en el 8ª Festival de Cine y Documental Musical In-Edit, que va del 8 al 18 de diciembre en Santiago.

George Harrison: Living in a material world no sólo revela algunas facetas desconocidas del guitarrista principal de The Beatles -su tendencia a salirse de las casillas en su juventud es sorprendente, considerando que hacia el final de los 60 era el más pacífico de todos los Beatles-, sino que además contiene un material agobiante de entrevistas. Desfilan ante la cámara de Scorsese los otros miembros de la banda, Eric Clapton, Tom Petty, sus dos esposas y hasta el productor Phil Spector, en una larga entrevista concedida antes de que fuera condenado a 19 años de cárcel por asesinato en el 2009.

Compañero de colegio de Paul McCartney y de humilde familia, Harrison era el menor de los Beatles. Tuvo una infancia marcada, como muchos en su generación, por las malas condiciones económicas de la posguerra en Inglaterra. En el documental, su hermano lo define en algún momento como un "chulo", refiriéndose a su gusto por la vida callejera. Sin embargo, el filme de Scorsese no se toma demasiado tiempo en exhibir los difíciles tiempos de la infancia y adolescencia, concentrándose sobre todo en el período Beatle -la primera parte de la película, de hora y media de duración- y su posterior carrera solista, que acumula casi dos horas.

Imágenes inéditas de The Beatles en Hamburgo antes de la fama universal y tomas de video caseras desconocidas animan estos pasajes, que culminan al fin de la década, cuadro aparece Yoko Ono. Las palabras que le dedica Harrison a la segunda mujer de Lennon son claras: "Nos sofocó, nos autodestruyó".

La película también enfatiza el camino espiritual de Harrison, quien, según Scorsese, fue el Beatle que tuvo una vida más diversa. A diferencia de los otros tres miembros, que vieron sus encuentros con el Maharishi Mahesh Yogi sólo como un pasatiempo, Harrison encontró en la mística budista un auténtico camino de purificación personal.

Su vida, se entiende de la película, fue una eterna preparación para la muerte. En el filme, Harrison confiesa que su primera experiencia con el LSD fue a instancias de Paul McCartney, pero que ni siquiera sabía lo que estaba probando. También hay testimonios de Eric Clapton, quien se defiende como puede de haber destruido el matrimonio de su amigo George con la modelo Pattie Boyd y trata de dar una respuesta honorífica a la situación.

De acuerdo con las primeras críticas de la película aparecidas en The Hollywood Reporter o Variety, Scorsese no pretende glorificar a Harrison ni ubicarlo sobre Lennon o McCartney, pero sí darle un lugar como el hombre menos vanidoso en el grupo y más interesado en colaborar con otros y abrirse a incesantes cambios. En ese sentido se entienden sus empresas en el cine -financió La vida de Brian de los Monty Python- y su entrega final al budismo.

miércoles, septiembre 14, 2011

Amplio programa para disfrutar las Fiestas Patrias en Valparaíso

La Otra Voz

Valparaíso vive Fiestas Patrias con una amplia variedad de actividades para la comunidad, además de las que se generan en los cerros y que organizan agrupaciones sociales locales.

Un completo panorama de actividades tiene Valparaíso para estas Fiestas Patrias.
Ya se realizó el Campeonato Regional de Cueca, el “Concurso de Empanadas y Delantales” y en los próximos días se realizará la Fogata del Pescador, Caravanas Folclóricas y concurso de empanadas en sectores de la comuna, entre otras.

Las actividades se realizarán en el plan, cerros, en Placilla y Laguna Verde. En tanto, el jueves 15 de septiembre se darán por inauguradas las fondas y ramadas en el Parque Alejo Barrios.

El programa de Fiestas Patrias en Valparaíso es el siguiente:

Miércoles 14
15:00 a 18:00 horas: Juegos de Antaño, Plaza Aduana.

Jueves 15
19:00 horas: Te Deum Ecuménico, Catedral de Valparaíso, Plaza Victoria.
8:00 a 15:00 horas: Caravana Folclórica, recorrido por la ciudad.
20:30 horas: Inauguración de las Fondas y Ramadas, Parque Alejo Barrios (Fonda Oficial).

Viernes 16
13:30 a 18:00 horas: Ramada Adulto Mayor, Parque Alejo Barrios.
20:00 horas: Concierto de “Los Jaivas” Alturas de Macchu Picchu – homenaje 50 años casa La Sebastiana, Plaza Sotomayor.

Sábado 17
10:00 a 14:00 horas: Caravana del Folclor en los Cerros.
11:00 horas: Concurso de Empanadas Placilla, Fonda del Paradero 6.
11:00 horas: Juegos Criollos, Placilla, Fonda del Paradero 6.
12:00 horas: Homenaje a Luis Bahamonde, Plaza Victoria.
15:30 a 18:30 horas: Mil Volantines al Viento y 18 preventivo, Parque Alejo Barrios.
20:00 horas: Fogata del Pescador, Caleta El Membrillo.

Domingo 18
11:00 horas: Parada Militar, Desfile oficial en celebración de la Independencia de Chile, Avenida Pedro Montt, a la altura del Congreso Nacional.
11:00 horas: Desfile Comunidad de Laguna Verde en celebración de la Independencia de Chile, Calles de Laguna Verde.
21:00 horas: Fogata Lagunina, Playa sector Sede Sindicato de Pescadores.

Lunes 19
11:00 horas: Concurso de Empanadas Laguna Verde, Laguna Verde.
11:00 horas: Juegos Criollos Laguna Verde, Calles de Laguna Verde.

Sábado 24
19:30 horas: “Gala Lírica” del “Tenor Pehuenche” Miguel Ángel Espinoza Pellao, Aula Magna USM (con invitación).

Domingo 25
10:00 horas: Desfile Huasos y Misa a la Chilena, Parque Italia.

Natalicio Violeta Parra En Valparaíso- Octubre 2011




Escuelas de Rock, junto al Centro de Extensión del Consejo Nacional de la Cultura y la Universidad de Valparaíso, invitan a la celebración del Natalicio de Violeta Parra en Valparaíso. Música, cine y conversación acerca de una de las creadoras nacionales más importantes para el mundo entero.


Todas las actividades que se realizarán son con Entrada Liberada y los conciertos serán transmitidos por:

- Radio Puro Chile, 98.9 FM en La Serena
- Radio Ritoque 102.5 FM en Valparaíso, 88.9 FM en Quintero
- Radio Galaktica 105.3 FM de San Antonio.

PROGRAMACIÓN

Martes 4 de octubre
- 11:00 horas, Inauguración: Foro Proyecciones del Legado de Violeta
Parra. Zócalo Centro de Extensión
Participan: Payo Grondona, Rene Cevasco y Bernardo Subercaseaux
- 20:00 Concierto de Pascuala Ilabaca & Fauna + Poder Guadaña en
Teatro Municipal de Valparaíso

Miércoles 5 de Octubre
- 11:00 Exhibición Violeta se Fue a los Cielos, de Andrés Wood. Zócalo
Centro de Extensión
- 20:00 Concierto Nano Stern + Banda y Amigos en Teatro Municipal de
Valparaíso.

Jueves 6 de Octubre
- 21:00 Exhibición Violeta se Fue a los Cielos, de Andrés Wood, Plaza
Sotomayor, Valparaíso.

Andrés Wood: “Sigo pensando que caben muchas películas de Violeta Parra”

Puroperiodismo

El director de “Violeta se fue a los cielos” conversó con estudiantes de periodismo de la Universidad Alberto Hurtado.


Andrés Wood: "Sigo pensando que caben muchas películas de Violeta Parra" from Puroperiodismo on Vimeo.

martes, septiembre 13, 2011

Con cueca y circo, Los Trukeros presentan inédito espectáculo tradicional


La Tercera

Entre hoy y el viernes, la agrupación exhibirá en Matucana 100 la obra que fusiona música, poesía y malabares.

Los Trukeros, una de las agrupaciones más importantes de la música tradicional chilena de último cuño, presentan hoy un espectáculo que busca rescatar la cultura tradicional folclórica y circense, a través del montaje Maromero, que se realizará entre hoy y el 16 de septiembre en el Centro Cultural Matucana 100.

La presentación incorpora elementos tales como poesía, música y malabares, confirmándose así el fuerte vínculo de inspiración que provoca el mundo circense y su historia en el folclor nacional.

Maromero logró adjudicarse el Fondo de la música del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Además, cuentan con el apoyo de Golden Circus por medio de la colaboración de sus integrantes al montaje.

Los Trukeros, basando su trabajo en la difusión e interpretación de las raíces históricas y tradicionales de nuestro país, propone la recuperación de la cueca chilena popular como herramienta identitaria, adhiriendo a este espectáculo el lenguaje circense, que enriquece la novedosa propuesta de esta agrupación.

El espectáculo se presenta como una alternativa dentro de las numerosas actividades de fiestas patrias, una mezcla de música folclórica popular y los personajes típicos del circo chileno.

Maromero, de Los Trukeros
Matucana 100
Del 13 al 16 de septiembre, martes a viernes 20:30 horas.
Entrada general: $3.000
VENTA DE ENTRADAS: Sistema Ticket Master o Boletería M100
Matucana 100, Metro Estación Central o Quinta Normal

Los Bunkers protagonizan descarnado documental sobre su carrera en el extranjero

 

El Mercurio

La segunda película producida por radio Sonar FM pasará por dos festivales de cine antes de ser liberada en el sitio de la emisora a fin de año.

Julio Osses

Francisco Durán y su hermano Mauricio discuten sobre el rumbo que debería tomar una nueva canción. Francisco siente que necesita otra capa de trabajo más, hilvanar más detalles. Mauricio, en cambio, cree que es suficiente, que hay que dejarla donde está. Una conversación de rutina creativa, como tantas otras instantáneas cotidianas hay en la película que radio Sonar preestrena mañana en la sala de cine del Centro Cultural Amanda. En poco más de una hora y media, el director Pascal Krumm plasmó una instantánea de la carrera que el grupo de Concepción desarrolla en el extranjero. No sólo las metas logradas en México, sino también los primeros pasos en el circuito de Estados Unidos. No sólo las luces del escenario, sino también momentos de crisis.

"Lo que me tenía más complicado al principio fue la idea del paparazzi. A veces estaban en la casa, cocinando, y yo con la cámara. Me sentía incómodo", dice Krumm. "Como al tercer día se empezaron a olvidar de la cámara, pero siento que el momento mágico ocurrió en la sala de ensayo. Tocó la coincidencia de estar justo en momentos muy especiales, como el fracaso del concierto en Coachella, el cambio de manager y la incursión en Estados Unidos", agrega.

Y con él coincide Francisco Durán, guitarrista del grupo: "Coincidió con un momento de cambio para el grupo, sin duda. También justo empezando a despegar con el nuevo disco en México (la colección de covers de Silvio Rodríguez)".

Sin embargo, para el realizador lo más gratificante no es el registro de los hechos: "Siento que lo mejor que se logró fue plasmar los mecanismos internos del grupo. Es una relación muy bonita y también espontánea, todos son súper necesarios". Y Durán, uno de los retratados, dice tener problemas para opinar sobre la película. "Yo veo muchas películas de rock , pero los veo porque soy fan del grupo retratado. Como no soy fan de Los Bunkers, me cuesta opinar y no entiendo que a alguien le parezca entretenido ver lo que yo veo a diario".
En todo caso, el músico sí reconoce que las imágenes son un buen relato del esforzado periplo del grupo de Concepción: "Me gusta que se pueda compartir ese lado de nuestro trabajo que implica pasar de tocar en teatros llenos en Chile, para luego repletar el teatro más importante del DF mexicano y finalizar en Estados Unidos, donde llegamos a cargar los amplificadores y tocar en sitios pequeños".

En vivo y en directoMiércoles 14 de septiembre, a las 23:00 horas, en Centro Cultural Amanda. Entradas de preventa por Ticketmaster a $10.000 y en puerta a $14.000.

Japoneses y chilenos tocan en el GAM y Chimkowe: Músicos hermanados por los desastres y las canciones

El Mercurio

Megaterremotos y maremotos unieron a dos de las culturas más distantes y diferentes del planeta. "Sentimos gran cercanía con quien ha vivido una misma tristeza", dicen.

Iñigo Díaz
Poco más de un año separa las dos catástrofes naturales más grandes del siglo en Chile y en Japón. Al terremoto de Cobquecura del 27 de febrero de 2010, que alcanzó una magnitud de 8,8 grados en la escala de Richter, le siguió el terremoto de Sendai del 11 de marzo pasado, con 9,0 grados. Ambos fueron sucedidos por maremotos.

"Sabemos que muchos músicos acudieron a las zonas de desastre tanto en el sur de Chile como en el norte de Japón para apoyar a sus compatriotas. Queremos enviar un nuevo mensaje de aliento y esperanza ante esa adversidad. Y por eso decidimos hacer este concierto en Chile", señala Masayuki Nishi, agregado cultural de la embajada japonesa.

Cinco músicos nipones llegan en misión consular para dar dos conciertos gratuitos y generar el primer gran intercambio bilateral con sus pares chilenos. Actuarán en la Sala 1 del GAM (mañana, 19:00 horas, con retiro de tickets ) y en el Centro Cultural Chimkowe de Peñalolén (jueves, 20:00 horas), donde esperan recibir a más de mil espectadores.

Melodías desnudas

Shigeri Kitsu (voz y taiko), Katsuaki Sawada (voz y tsugaru shamisen), Tetsuhiro Daiku (voz y sanshin), Naeko Daiku (voz y koto) y Keisuke Ota (violín occidental) traen lo que se conoce como Min'yo, el antiquísimo arte del canto folclórico japonés. "La escala musical del Min'yo es simple y no hay concepto de código. Es un canto acompañado de una melodía sencilla. Entiendo que en Occidente se suele fijar primero el código, luego la melodía y al final la letra. Pero en el Min'yo nace una letra y después se le agrega la melodía", dice Shigeri Kitsu, una de las más importantes cultoras de Min'yo.

Los conciertos incluirán la participación de los chilenos Francesca Ancarola, José Seves, Elizabeth Morris y los guitarristas Antonio Restucci y Juan Antonio Sánchez. Tendrán cuatro secciones. La primera estará dedicada al canto Min'yo de Yamato (nombre original de la isla Honshu, la principal de Japón), y la segunda, a canciones de Yaeyama (antiguo nombre de la isla de Okinawa).

En la tercera parte habrá siete canciones chilenas, mientras que el cierre unirá a los diez músicos para interpretar dos melodías emblemáticas: "Gracias a la vida", por el lado chileno, y "Cuna de Takeda", por el japonés.

Son más de 17 mil kilómetros de distancia entre dos países sometidos al telúrico Cinturón de Fuego del Pacífico. Shigeri Kitsu: "Al escuchar canciones chilenas, como las de Francesca Ancarola, pienso que hay un sentimiento en común, en la manera como nos conmueven. Los japoneses lo llamamos utagokoro . Sentimos una gran cercanía con el compañero que ha vivido la misma tristeza".

Sonidos propios

El canto Min'yo se acompaña de instrumentos como el taiko, que literalmente significa "tambor grande". Algunos llegan a pesar 300 kilos. Los cordófonos protagónicos son el sanshin, el que se dice es el precursor del tsugaru shamisen, ambos de tres cuerdas y muy similares a un banjo occidental. Además, figura el arpa de trece cuerdas y caja de resonancia llamada koto, uno de los más antiguos de Japón.

domingo, septiembre 11, 2011

Quilapayún en México: "Denunciar la injusticia siempre será la impronta de Quilapayún"

Foto


La Jornada

Emblemas de la canción latinoamericana, evocarán el 14 de septiembre, en el Metropólitan, a Víctor Jara, quien mantuvo su música y compromiso al lado de importantes luchas libertarias

Arturo Cruz Bárcenas y Jorge Caballero

Periódico La Jornada
Sábado 10 de septiembre de 2011, p. 8
En entrevista con La Jornada, Eduardo Carrasco, fundador de Quilapayún, grupo emblemático de Chile y América Latina, dijo que el concierto que darán el próximo miércoles en el teatro Metropólitan estará dedicado a Víctor Jara, quien primero fue nuestro amigo y director, de 1966 a 1969; a él está dedicado para mantener vivo su legado, a quien la dictadura chilena asesinó el 16 de septiembre de 1973. La segunda parte estará integrada por nuestras canciones más conocidas y composiciones más recientes.

El cantautor chileno Víctor Jara (1932-1973) fue figura simbólica de la canción; mantuvo su música y su compromiso al lado de las más importantes luchas libertarias en las décadas de los 50 y 70 en América Latina y el mundo. Mantuvo una aguda mirada crítica contra las injusticias en el mundo y sostuvo un compromiso social inquebrantable. Sus canciones tomaron las formas del folclor chileno, y al lado de figuras fundamentales, como Violeta Parra, redimensionó con sus temas la forma de concebir e interpretar la música de nuestro continente. El 11 de septiembre de 1973, tras el golpe de Estado de las Fuerzas Armadas chilenas contra el presidente Salvador Allende, fue capturado mientras defendía su fuente de trabajo y el futuro de la democracia chilena. Detenido junto con profesores y alumnos en la Universidad Técnica del Estado, fue conducido al Estadio Nacional de Chile (actualmente estadio Víctor Jara) en Santiago. Ahí fue torturado durante horas, le golperon las manos hasta que se las rompieron y finalmente lo acribillaron, el 16 de septiembre de ese año.

Inspiración de luchas sociales

Para hacer la historia breve, el grupo Quilapayún nació en Santiago de Chile, en julio de 1965; se le vincula con las causas más nobles de América Latina y su canto ha acompañado a varias generaciones. Ha inspirado a innumerables luchadores sociales con su entusiasmo y la fuerza de sus composiciones.

A lo largo de casi 50 años Quilapayún se ha ganado un lugar en la música popular del mundo, no sólo por sus letras, sino por la calidad vocal y sonora que le han dado un sello tanto a su música como a la canción latinoamericana.

Carrasco mencionó que en todos estos años su música ha prevalecido porque por encima de todo hacemos música y canciones tratando de mostrar los ecos del mundo que nos toca vivir, una cosa que nos legó Víctor Jara, además del compromiso con nuestro pueblo latinoamericano. Después hablamos de las injusticias sociales, de los excesos, particularmente ahora, que en varios países de América Latina se ha instalado el liberalismo con consecuencias desastrosas para los más pobres. Denunciar eso siempre será importante para nosotros, como lo fue también para Víctor Jara. La idea de que la canción no puede ser ajena a las injusticias y sufrimiento que viven nuestros pueblos siempre se ha de mantener, le ha dado la impronta a Quilapayún desde sus inicios y nunca vamos a dejar de denunciar.

Sobre la pertinencia de traer su música y su canto a México, sobre todo en estos momentos, dijo: No podemos tener una ambición desmesurada al respecto, puesto que los problemas de México serán resueltos por los mexicanos. Confíamos en que lo harán. Por supuesto que cantar, la poesía y difundir los valores humanistas, esencia del arte, es prioridad para derrotar la violencia y terminar con estas prácticas que han hecho sufrir a nuestros pueblos. Esperamos que México encuentre rápido su camino y nosotros somos ciento por ciento solidarios.

Carrasco recordó que hace ttres años se presentaron en el teatro Metropólitan, con un concierto-homenaje a Salvador Allende. “Tenemos un recuerdo muy hermoso de aquel recital. Ahora evocaremos a Víctor, a dos días de su aniversario luctuoso. Para nosotros, su muerte fue algo horrible, porque fuimos amigos y trabajamos juntos. Habíamos hecho muchos discos, muchas canciones, las cuales cantábamos en las calles, en las manifestaciones. Su muerte fue un golpe terrible. Por este afecto que siempre le tuvimos a Víctor nos hemos dado a la tarea de mantener vigentes sus canciones. De hecho, todos nuestros recitales siempre comienzan con una canción de él.

"El año pasado le hicimos un homenaje en Chile, donde estuvo su viuda y algunos grupos emblemáticos de mi país. Fue tan emotivo que ahora lo traemos a México. Vamos a interpretar 10 composiciones de Víctor, para seguir con nuestros temas hasta llegar a la época más reciente. Será un reflejo de nuestros 46 años de trayectoria artística.

Consecuencias del exilio

De entre las creaciones de Víctor Jara que interpretará Quilapayún se encuentra la última, Manifiesto, que logramos sacar de Chile en esos días del golpe militar. Víctor estaba haciendo un disco y pudimos sacar las pistas para grabarlas en España. Los militares buscaron lo que había hecho Víctor para destruirlo. De hecho, acabaron con todas las cintas matrices de sus discos, y de los nuestros también. Felizmente, la mayoría de nuestras grabaciones estaban editadas en diferentes países y pudimos reconstituir ese patrimonio.

Carrasco contó que durante el exilio que sobrevino, después del golpe militar, quedaron diseminados entre Europa y Chile, por lo cual “nos vimos obligados a diversificar y sofisticar nuestro repertorio en función del público europeo; sin embargo, nos encontramos satisfechos de poder presentarnos de nueva cuenta en Chile y acercarnos más al pueblo. Creemos que la vigencia de nuestra música se debe a que siguen existiendo problemas sociales en latinoamérica. Nuestro trabajo ha sido reinterpretado y readaptado por las nuevas generaciones en función de los conflictos actuales. Por ejemplo, El pueblo unido, que ha sido retomada en movimientos libertarios recientes, como en las revoluciones de los pueblos árabes, y Mi patria, que se ha vuelto himno en Chile, a raíz de la reconstrucción que estamos viviendo tras el terremoto acontecido el año pasado”.

Precisaron que una de las fuertes influencias de su música se materializará con el disco que preparan, en el cual participarán músicos de distintos géneros, como Los Tres, Javiera Mena y Pedro Piedra.

Consideró además que Quilapayún, está vigente gracias a la tecnología, pues nuestra obra llega a más gente en distintas partes del mundo.

Además de los miembros originales Eduardo Carrasco, Hernán Gómez, Rubén Escudero, Hugo Lagos, Guillermo García y Fernando Carrasco desde su regreso en 2003 se han incorporado tres jóvenes integrantes: Ismael Oddó, Ricardo Caito Venegas y Sebastián Quezada, hijos de aquellos que iniciaron el proyecto, quienes declararon haberse integrado al grupo por el profundo cariño que desde pequeños tuvieron por estas melodías. “Nuestras canciones de cuna fueron El pueblo unido y Mi patria. Antes de jugar a La guerra de las galaxias tocábamos el tambor y simulábamos cantar como nuestros padres.”

Quilapayún se presentará el próximo 14 de septiembre en el teatro Metropólitan, boletos en Ticketmaster y en las taquillas del inmueble. Precios populares.

Ángel Parra explica a los niños qué pasó el 11 de septiembre de 1973

Ángel Parra explica a los niños qué pasó el 11 de septiembre de 1973


Emol

Sobre la base de sus experiencias como allendista y perseguido, el escritor y cantautor cuenta qué ocurrió a partir de ese día, en el libro "El pasado que habito", que dedica a sus nietos.

SANTIAGO.- Aunque el libro "Violeta se fue a los cielos" lleva cinco años en los estantes de las librerías nacionales, recién en las últimas semanas comenzó a vivir su boom, de la mano de la cinta del mismo nombre que estrenó el director Andrés Wood. Con ella, el volumen ingresó a los ránkings de los más vendidos, y de ahí no se ha movido más.

El ambiente, entonces, se transformó impensadamente en el propicio para un nuevo estreno de su autor, Ángel Parra, quien llega esta semana a las tiendas con un libro totalmente distinto.

Se trata de "El pasado que habito" (Catalonia, $5.500), título con que el hijo de Violeta Parra decidió aventurarse en la tarea de abordar "El golpe de estado de 1973 contado a mis nietos", según reza el subtítulo.

Tal cual. El mayor y más dramático hito en la historia del siglo XX chileno, tiene ahora un relato infantil, con ilustraciones y todo lo que el rango etáreo al que se dirige implica.

La explicación a tamaño experimento la da el propio Parra en el libro, en un mensaje dirigido a quienes inspiraron el relato: Sus nietos. "He demorado mucho tiempo en escribir esta historia. Por cierto, tengo mis razones para haber tardado tanto. Me era difícil y doloroso remover el pasado, revisitar los fantasmas y angustias enterrados en la noche de los tiempos. Tampoco quería hacerlos hablar antes de que pasaran estos años de reflexión. Hoy, al traerlos al presente, ya no me preocupan ni inquietan. Me parecen lejanos, como la visión de un espejismo en el desierto de Atacama", les dice.

"A través de sencillas palabras llegaremos al fondo de mi verdad. Esto ocurrió en el mes de septiembre de mil novecientos setenta y tres. Ustedes me dirán y con razón, Tata, hablas del siglo pasado. Y yo contestaré: Hace apenas treinta y ocho años", continúa.

La óptica es obviamente la disponible desde la vereda en que Parra se ubicó, desde la cual es elocuente en calificar el golpe como una "siniestra experiencia vivida en días de odio y violencia, solo por ser decididos partidarios del gobierno presidido por Salvador Allende".

Pero tras el relato dirigido a niños, también se esconde la historia personal de Parra: "Ésta es mi verdad histórica", dice, "y la escribo para todos los niños y jóvenes de Chile. Así como en otros momentos escribí canciones de amor o canciones infantiles, hoy les contaré esta historia vivida en carne propia, de la cual salí con vida de milagro".

"Pueblo sin memoria no tiene historia", dice el autor consignando la gran inspiración de su aventura, que pese a su dramatismo sigue los patrones de un libro para niños, con ilustraciones que complementan un lenguaje abordable por todo lector.

Pearl Jam 20 años después... quizás más jóvenes

 

El Mercurio

Han pasado dos décadas. Eddie Vedder ya no tiene pinta de surfista. Tampoco trepa por los escenarios como lo hacía antes. Pero Pearl Jam sigue vivo, está de cumpleaños y quiere celebrar. Después de veinte años de carrera, la banda estrena hoy un documental en Toronto mientras se apresta a visitar por segunda vez Chile.

Andrea Muñoz H. enviada especial en Nueva York

Pearl Jam lleva suficiente tiempo tocando para que el uniforme que usara Eddie Vedder a comienzos de los noventa -camisa de franela, short rayando las rodillas y zapatillas Converse de caña alta- haya pasado, vuelto y esté a punto de volver a pasar de moda.

Han transcurrido dos décadas desde el lanzamiento de Ten, el primer disco de la banda. Los púberes que cambiaron la voz cantando "Jeremy" hoy día tienen entradas en la frente. Las chicas que bailaron su primer lento con "Black" ya cumplieron treinta años. Eddie Vedder está gordo, Stone Gossard se ve igual de flaco y todos tienen más arrugas. Pero Pearl Jam sigue vivo y listo para celebrar. Esta noche se estrena en Toronto un ambicioso documental sobre este quinteto, que transformó la melancolía grunge en un sonido tan popular como el más pegajoso pop.

Dirigido por Cameron Crowe, "Twenty" comprime 1.200 horas de grabación, muchas de ellas caseras, en casi 120 minutos. Incluye, también, más de 24 horas de entrevistas a los miembros de la banda, quienes, a pesar de su conocida aversión a las cámaras, se portan dóciles como corderos ante el lente de Crowe. Vedder aparece mostrando fotos familiares mientras habla de su padre ausente. Gossard se da vueltas por su casa intentando encontrar algún testimonio del pasado del grupo. Termina dándose cuenta de que conserva muy pocos: un tazón mal lavado en una de las repisas de su cocina, un premio perdido en su sótano... Sólo Cameron Crowe podría haberse salido con la suya, pues conoce a los miembros de Pearl Jam desde hace años, cuando era un joven periodista de Rolling Stone, mucho antes de que se pusiera a hacer películas. Los perfiles que arma, sobre todo los de Vedder y Gossard, son impecables.

El documental arranca por el comienzo. En Seattle. En esta ciudad -en el noreste de Estados Unidos, pegada a Canadá- se toma café compulsivamente y se padecen inviernos infernales. Pero cuando los días son cortos, la noche se alarga. Y la gente -sobre todo a mediados de los ochenta- se pasaba el invierno oyendo música. "Y escuchaban de todo", relata la voz de Crowe.

Un video, del año 87, muestra a Stone Gossard (guitarra) y a Jeff Ament (bajo) vestidos de cuero y alegres, intentando colarse a una fiesta. Faltaban un par de años todavía para que se formara Pearl Jam. Tras la escena, aparecen los Gossard y Ament actuales. Como amigos íntimos recordando viejos tiempos, dicen que la primera vez que se vieron se cayeron muy mal.

El comentario era predecible, pero justo ahí está la gracia. La mirada de Crowe, como en el resto de sus películas, no tiene una gota de cinismo. El tono es a ratos divertido, a ratos melancólico, también entusiasta. Pero nunca escéptico ni relamido. Es una película hecha por una persona que parece disfrutar de la música de Pearl Jam.

La narración se organiza temáticamente, en capítulos que se van superponiendo. Una buena parte del comienzo se concentra en Mother Love Bone, el grupo que Gossard y Ament formaron un par de años antes. En el circuito de Seattle, a Mother Love Bone se la recuerda como uno de los padrinos del grunge . También, porque su vocalista, el mítico Andrew Wood, murió de una sobredosis de heroína justo cuando la banda parecía estar a punto de romperla.

Aparece entonces Eddie Vedder. Corría el año 90, Vedder trabajaba en una bomba de bencina, surfeaba y vivía en el sur de California. A sus manos llegó un demo con la música que Gossard, Ament y Mike McCready (guitarra) habían compuesto. Al demo le faltaba la voz. Vedder cantó, grabó y escribió con plumón su número de teléfono antes de mandar el casete de vuelta.

Veinte años después, Crowe se lo muestra. Vedder, quien enciende cigarrillos con más frecuencia de lo que habla, se emociona.

Y así, en capas, se va contando la historia. Aparece Kurt Cobain basureándolos; aparece Kurt Cobain haciendo las paces; la banda negándose a vender sus entradas a través de Ticketmaster; imágenes de un concierto en Dinamarca donde murieron nueve fans sofocados; Eddie Vedder cantando con una máscara de George Bush. Aparece, también, el rostro de David Lynch, sólo por un instante.

La última escena muestra un concierto reciente. Vedder ya no trepa por los andamios del escenario ni se tira piqueros sobre el público, pero todavía puede cantar Alive. Veinte años no es nada.

Cine y rock: otros documentales


Martin Scorsese y su pasión por la música
Desde su juvenil trabajo en "Woodstock" (1969) y pasando por "The last waltz", sobre el concierto de despedida de The Band en 1976, el ítaloamericano es el mejor exponente de los directores de cine que hacen documentales musicales. En la última década ha retomado esa veta con aplaudidos trabajos sobre el blues norteamericano ("Feel like going home", 2003) y Bob Dylan ("No direction home", 2005), una crónica sobre la gira más millonaria de The Rolling Stones ("Shine a light", 2008) y "George Harrison: Living in the material world", trabajo sobre el ex Beatle que estrenará en la BBC el próximo 5 de octubre.

U2: En la cima del mundo
Phil Joanau, de cuya carrera cinematográfica destaca "Tiro de gracia" (1990, con Sean Penn, Ed Harris y Gary Oldman), fue el encargado de filmar los shows con que la banda irlandesa de Bono promocionó su aplaudido disco "The Joshua Tree" en EE.UU. a fines de 1987. Los transformó en "Rattle & Hum" (1988), película donde los músicos se empeñan en prestar tributo a sus referencias musicales norteamericanas, y que también daría origen a un disco número 1 con ese mismo nombre.

Neil Young: Del
thriller a la música
El ganador de un Oscar por "El silencio de los inocentes" es responsable de una trilogía de documentales sobre el músico canadiense que partió en 2006 con "Neil Young: Heart of gold", que cubre la presentación de su disco "Prairie Wind" en el auditorio Ryman, además de entrevistas con el autor de "Rocking in the free world". La segunda parte de la trilogía se estrenó en 2009, y la tercera aún no la hace. En 1984 el director ya había estrenado "Stop making sense", documental sobre un concierto de la banda ochentera Talking Heads.

Cómo convertir el computador en un estudio de grabación

El Mercurio

¿Sueña con grabar su propio disco? Cualquiera puede hacerlo en su casa, sin exponerse a las miradas inquisitivas de nadie. Bastan algunos insumos, un espacio silencioso, para dar rienda suelta a su arte, y la siguiente guía hecha para el novato productor musical. Julio Osses


No es secreto que durante los últimos años el negocio de la música cambió para siempre. El principal motivo es una revolución tecnológica protagonizada por los computadores. Sin embargo, las mismas máquinas que pueden ser vistas como generadores feroces de piratería son las que han llevado también el oficio de hacer música y grabarla con resultado profesional en el entorno doméstico.

Están lejos los días en que para grabar un disco había que arrendar horas en el mejor estudio de grabación posible, ojalá lo más parecido en infraestructura a los legendarios Abbey Road de Londres. Hoy, un espacio tranquilo y el equipamiento necesario convierten un computador personal en una poderosa herramienta para grabar, arreglar y editar audio con resultados óptimos, incluso para ser difundidos en medios con calidad broadcast (de standard profesional).

El equipamiento básico necesario consiste en hacerse de un computador de procesador compatible para manejar archivos de audio de tamaño considerable, un micrófono (cualquiera sirve para empezar), monitores (parlantes, ojalá del tipo para campo cercano, que tienen respuesta plana de frecuencia), audífonos (a veces comprar un buen par ahorra temporalmente el gasto en monitores) y software de grabación/edición. Técnicamente, necesitamos introducir en el computador una señal de audio, proveniente de la entrada de micrófono (voces, instrumentos acústicos) o de la entrada de línea (instrumentos eléctricos, teclados), para ser editada, mezclada con otras pistas y ser finalmente convertida en un archivo stereo que contiene la canción o pieza musical creada (en un proceso que se denomina render ). Es decir, lo que los ingenieros de grabación denominan los procesos de grabación, mezcla y masterización se convierte en un project studio hecho en casa.

Lo primero que hay que hacer es elegir el recurso con que se va a introducir el audio al computador. Existe una multitud de tarjetas de sonido, tanto internas como externas, disponibles en el mercado, que permiten a cualquier computador personal la posibilidad de grabar audio desde una fuente externa y convertirlo en un archivo (tipo wav, mp3 o tiff) manipulable por un software. La solución más integral y sencilla, sin embargo, pareciera estar en los dispositivos que se conectan vía USB o FireWire, y permiten la entrada tanto de sonido como de señal MIDI. Este es el lenguaje musical que intercomunica a máquinas electrónicas como teclados, baterías programables, módulos de sonido y controladores, que amplían exponencialmente la cantidad de sonidos disponibles para incluir en las grabaciones propias, ya sea producto de samplings de instrumentos reales, o librerías de sonido.

Si consideramos como alternativa ideal hacerse de un software que además incluya el hardware necesario para conectarse al computador con una guitarra o un micrófono, uno de los estudios virtuales de grabación digital más usados en la industria musical es el software ProTools. Su línea M-Box trae el software y una interfase para audio y MIDI. El mismo sistema incluye una línea con la característica M-Powered; con sólo comprar el software se puede utilizarlo con cualquier aparato M-Audio.

Lo otro que es importante es decidir qué estilo de música es el que se quiere practicar. No cualquier micrófono sirve para cualquier cosa. En el mercado chileno, incluso hay disponibles cables de micrófono y también de guitarra que se conectan directamente al computador vía USB y permiten grabar música que posteriormente puede ser editada mediante alguno de muchos softwares gratuitos de audio disponibles en la red, como por ejemplo Audacity.

El Mbox Pro de Avid graba, edita y mezcla tus propias canciones con una calidad de estudio profesional. El sistema permite conectar micrófonos, instrumentos eléctricos y otros equipos para lograr el mejor resultado musical.

viernes, septiembre 09, 2011

Increíble: Crítico de El Mercurio escucha lo que el "Remasterizado" de Los Prisioneros no tiene.

En este blog hemos entregado antecedentes certeros que andan diseminados por la red, en donde se demuestra que los "Remasterizados" de Los Prisioneros editados hace algunos días por el sello Emi Chile no tienen nada de nuevo en lo que se refiere al sonido, ya que las señales de audio del discos son exactamente iguales a las editadas en las ediciones del año 1995.

Sin embargo en El Mercurio escucharon todo lo nuevo que aporta en el sonido esta remasterización, ¿cómo se puede explicar esto?, tal vez el comentarista está escuchando las remastarizaciones en un equipo de audio distinto al que escuchó las ediciones del 95, y que no ha realizado una audición comparada de las dos ediciones; es decir está comparando lo que escucha ahora en la edición del 2011 con lo que escucha en su memoria de la edición del '95....

Ya que si lo hiciera... llegaría a las mismas conclusiones que hemos indicado anteriormente aquí.


El Mercurio

Reedición discos Los Prisioneros:
Son hermosos ruidos

Marcelo Contreras
Los Prisioneros escribieron sobre sonar mal, voces inentendibles, el supuesto pobre espectáculo que parte de la prensa acusaba en los 80. "Si algo nos conforma", decían al final de "Somos sólo ruido" por esos comentarios, "es que ellos no tienen idea". Como suele pasar, la verdad se ubica al medio. Jorge González ha reconocido que en directo les costaba, y la verdad es que el periodismo especializado de ese tiempo le ponía más empeño a organizar onces con las estrellas del rock latino. Los casetes del trío no sonaban bien (excepto "Corazones"), y las ediciones en CD hace ya 15 años cumplieron en su momento. Pero en el caso de "La voz de los 80" no era más que escuchar el casete más fuerte.

La tecnología permite repasar una vez más los primeros cuatro discos del trío de San Miguel, gracias a una reedición remasterizada. El trabajo desde las cintas originales considera una serie de pasos que decantan en una limpieza y optimización del audio. No cambian las texturas -la guitarra no es más pesada, tampoco varía el tono de los tambores-, sino que es como mirar la casa recién pintada. Todo reluce.

Revisitar discos compuestos hace un cuarto de siglo por una banda incrustada en la historia nacional, álbumes repasados hasta el hartazgo con canciones omnipresentes en fiestas y karaokes, puede tener tanta gracia como escuchar los primeros acordes de "Starway to heaven". ¿Aún así vale la pena? Sí, pero hay que buscar la manera de sacar mejor provecho a la experiencia. Y eso sólo se logra instalándose en un buen equipo o computador, con audífonos a la altura. Solo así tiene pleno sentido esta manera de venderte otra vez el mismo disco.

Resalta que Los Prisioneros, desde "La voz de los 80" (1984), siempre colorearon sus temas más allá de las limitaciones propias de un trío. Asoman guitarras escondidas, teclados, armonías vocales. Luego, el progreso en "Pateando piedras" (1986) es evidente. Todo más definido, los arreglos más sofisticados y la paleta de influencias ya no solo aludiendo a The Clash, sino asomando notoriamente la pasión por artistas como Depeche Mode.

"La cultura de la basura" (1987), el disco más ambicioso de Los Prisioneros, no logra superar la chatura de su sonido original, pero nuevamente disfrutar de un cuadro restaurado, permite apreciar la creciente destreza de González como compositor y arreglador. La sinfonía sintetizada de "Otro día" por ejemplo, una de sus canciones más melancólicas, es un deleite. En el caso de "Corazones" (1990), sólo hubo retoques menores para un disco destinado a conquistar Latinoamérica, grabado en EE.UU. con la producción de Gustavo Santaolalla.

Se puede acusar la ausencia de demos, lados b, remezclas o cortes en vivo, aderezos habitualmente complementarios a esta clase de productos remasterizados, para atraer al seguidor indiferente al audio renovado. Aún falta la edición a fin de año de un gran éxito doble más un DVD, donde eventualmente asomará material difícil de rastrear. Así que la frase es manida pero ajustada: esto es sólo para fanáticos.

Ángel Parra Orrego homenajea a Violeta en vivo junto a Francisca Gavilán

El Mercurio

Fue tanta la sincronía que tuvieron cuando grabaron juntos para la película de Andrés Wood, que el paso lógico fue unirse para un show.

José Vásquez T.

A la salida del cine, el comentario fue unánime. "Violeta se fue a los cielos", la cinta de Andrés Wood, emocionó a grandes y a chicos, y la interpretación de Francisca Gavilán perfilando a la trascendental cantautora picó tan alto actoral y musicalmente que la imaginación voló rápido visualizándola muy pronto sobre un escenario.

Y si la sincronía que Ángel Parra tuvo con la actriz fue casi instantánea cuando grabaron las canciones de la película, el salto al show en vivo era sólo cuestión de días.
"Yo no conocía a la Fran, pero desde el primer momento en que nos juntamos a tocar me emocionó mucho cómo interpretaba canciones tan complejas como, por ejemplo, 'El gavilán' ", recuerda el guitarrista de Los Tres.

El músico destaca la voz privilegiada de la actriz, quien aunque logra dar con un timbre muy parecido al de Violeta Parra, consigue de todas formas instaurar su propio sello.
Es por eso que la invitó a participar como invitada en su nuevo proyecto de jazz, "Ángel Parra y los Fugitivos", que completan Lautaro Quevedo en piano, Sebastián Jordán en trompeta, Agustín Moya en saxo, Andy Baeza en batería y Eduardo Crespo en contrabajo. Con esta formación debutarán el próximo miércoles 14 de septiembre, a las 21:30 horas, en el restaurante Le Fournil del Patio Bellavista.

Las canciones en las que Francisca Gavilán estará al frente del micrófono serán cinco; entre ellas, "Los jardines humanos", "Qué he sacado con quererte" y "Volver a los 17". El resto del repertorio estará compuesto principalmente con lo que aprendió Ángel en Francia, donde estudió guitarra jazz, arreglos y orquestación en la Escuela del Centro de Informaciones Musicales. De su profesor, Pierre Cullaz, dice que tomó los arreglos que mostrará en vivo en un repertorio tomado de dos de las figuras fundamentales del bebop, Bud Powell y Thelonious Monk.

"Estoy el día completo metido en la música de Violeta Parra. Le doy vueltas, busco nuevos arreglos, una manera distinta de tocarla. Para mí es súper inspirador", dice Ángel, quien no descarta seguir tocando junto a Francisca Gavilán.

jueves, septiembre 08, 2011

Chancho En Piedra Endieciochados: “El Chileno Es Cuero De Chancho”


Terra

Jorge Lagás

Fotos: Sergio Piña

SANTIAGO.- Los Chancho en Piedra están de vuelta y con varias novedades. La más inmediata es la salida de su nuevo disco, “Otra cosa es con guitarra”, un homenaje a la música chilena que en 17 canciones repasa toda nuestra geografía artística. Gestado en sólo tres semanas, con grandes invitados y cubriendo distintos estilos, el cuarteto se la jugó por algo que en un principio no pintaba para ser algo tan grande. La punta de lanza son tres sencillos simultáneos, “La gallina no” (original de Iván Enrique y su combo), “Largo tour” (Sol y Lluvia) y “Cirilo Murruchuca” (Los Caporales). El cantante Lalo Ibeas y el baterista Toño Corvalán conversaron con Terra sobre su nueva entrega, la que se verá complementada por su propia fonda (ver subtítulo) y el teloneo a Red Hot Chili Peppers.

“Esto Iba a ser un EP, de pocas canciones, para el ‘18’. No teníamos tiempo para ponernos a escribir algo original, así que como venían las Fiestas Patrias y queríamos hacer fonda, así que decidimos sacar un material con eso. Pero tenía que ser ahora, ya, así que empezamos a darle todos los días, fueron saliendo más temas, hasta que quedó algo de 17 canciones, y quedaron varias fuera”, detalla Toño.

- Les llovieron los invitados también.
- Toño: Claro, al principio lo haríamos nosotros no más, pero empezamos a invitar gente, que han sido inspiración para nosotros, como el Flor Motuda, Claudio Parra (Los Jaivas), el Tío Valentín, Jacinto Amoroso (Los Hijos de Putre), Pedro Villagra, Ismael Oddó, todos aportaron y no pusieron ningún problema... está Hotuiti, en el tema pascuense. Muchos amigos y colaboradores.

- ¿Cómo fue la selección de canciones? Hay un cuidado por abarcar todas las zonas de Chile, por lo que se ve.
- Lalo: La primera selección obviamente va por las canciones que a uno más le gustan. Y después empezamos a ver criterios, el que al final primó fue la revisión geográfica. El disco parte con un tema nortino, termina en la Patagonia y pasa por todos, hasta la Isla de Pascua.

- Hay algunos ineludibles, como Los Jaivas, Víctor Jara o Violeta Parra, otros más “rebuscados” como Los Caporales, ¿hubo ahí un trabajo de “escarbar” más allá de lo que siempre se tributa?
- El “Cirilo Murruchuca” de Los Caporales lo queríamos hacer ese tiempo y no lo encontrábamos, cuesta mucho hallar un registro. Hasta que un día la pillamos. Pero pasaron años. Independiente del disco, siempre la quisimos hacer.
- Toño: El humor de Los Caporales está en la línea de lo que hacemos nosotros, los juegos de palabras, como Los Hijos de Putre, creo que es una influencia directa para Chancho en Piedra. Estas canciones son todas influencias del grupo, así que es una forma de agradecer. Hoy vi un comentario en Facebook que nos decía ‘por qué no se dedican a tocar puras cuecas, si ya dejaron el rock de lado’ así como choreado. Pero si todo lo que es Chancho en Piedra, aparte del rock, somos chilenos, todo esto es influencia y parte de nuestra historia. Somos más que rock, un abanico de estilos, al final la música es una, no compartimos lo de andar sectorizando tanto. Esto es un ejemplo de que Chancho en Piedra es súper libre.
- Lalo: Nunca hemos sido puristas. Los medios nos han puesto que somos funk o rock, pero desde el primer disco hay de todos los estilos. Ahora se unió más folclore, es más material para el mortero no más. No es traicionar el espíritu de la banda, al contrario, lo estamos acrecentando.

- Habían probado homenajear parte importante de la música chilena con la versión que hicieron de la Cantata de Santa María de Iquique. ¿Eso se conecta con lo que resultó ser ‘Otra cosa es con guitarra’?
- Toño: Sí, creo que la Cantata nos abrió otro mundo que no habíamos conocido, que es el de hacer música distinta al leseo y jolgorio de siempre. Esa experiencia nos mostró otro lado de la música chilena, más melancólica, más reflexiva. No para llorar ni ser fome, sino que es otra parte que también te inspira.
- Lalo: También nos sirvió como método. La Cantata es música clásica hecha para instrumentos andinos, nosotros lo llevamos a lo eléctrico. Acá fue parecido, algunas canciones que no tenían batería hubo que crearles la batería, fue todo un ejercicio. Los dos trabajos son distintos eso sí, la Cantata es una obra conceptual, esto son canciones distintas.

- Chancho en Piedra es un grupo que siempre ha trabajado “lo chileno”, ¿cómo ven ustedes ese concepto, al que se han acercado desde el punto de vista artístico?
- Lalo: Es cada vez más difícil definir Chile, nadie se imaginaba hace años, cuando partimos, que habría un movimiento social como ahora. El país va evolucionando. Y en lo musical, somos... somos rascas. En todo el mundo llenan los Rolling Stones y aquí no. Somos una raza distinta a Argentina, por ejemplo. Hay música o películas que acá son furor y en ningún otro lado lo son. Somos especiales y creo que es la forma que estamos tratando de averiguar. No podemos decirles a los chilenos ‘somos así’, pero por ejemplo estas canciones lo reflejan: ‘La vieja julia’ muestra que somos buenos para tirar la talla, pero así como escondidos. Pero también como ‘Plegaria a un labrador’, que de la humildad y del dolor sale la unión, como los movimientos sociales de hoy. Todo esto va creando nuestra cultura.

- O situaciones como que a un grupo le roben los instrumentos...
- Lalo: ... Y que aparecieran de la manera en que aparecieron.
- Toño: Hemos tenido varias cosas en contra en estos años y hemos podido salir adelante. Nadie se ha ido de la banda, nadie está obligado, creo que una característica del chileno es ser ‘cuero de chancho’ también”.

- Se viene la fonda que estarán haciendo para el ‘18’, ¿cómo se viene eso?
- Toño: Bien, estamos ensayando, costó un poco encontrar lugar y coordinar con los invitados. Vamos a mostrar parte del disco nuevo.
- Lalo: Vamos a hacer dos salidas, primero lanzamos el disco, luego salen las bandas según el día y al final cerramos con un show ‘normal’ con todas nuestras canciones.

- También estarán teloneando a Red Hot Chili Peppers el 16, ¿cómo están con eso?
- Lalo: Estamos ensayando igual, viendo si mostramos algo de esto para ese día.
- Toño: Creo que tocar funk rock sería igualarse a Chili Peppers. Es la oportunidad perfecta de marcar una diferencia. Es un sentimiento encontrado para mí, tocar con ellos justo el 16, en que se junta toda la influencia de cuando empezamos. Chili Peppers fue el denominador común que nos unió en la banda. A mí cuando me probaron como baterista fue con dos canciones de ellos. Y ahora tocar con ellos, que son nuestra influencia anglo, justo cuando estamos sacando afuera nuestra influencia folclórica, lo hace muy especial. Creo que es la mejor oportunidad.


- ¿Se viene una gira después?
- Lalo: Aún no hay nada planificado pero está la intención. Sería mortal tocar la mayoría de estos temas en el lugar donde nacieron. Sería maravilloso. Creo que para el verano haremos algo.


FONDA

“La Chingana Marrana” se llama la fonda de los Chancho. Se hará en el Club 334, en San Diego #334, el 17 y 18 de septiembre. El primer día estarán Los Santiaguinos, La Reina Isabel y Tomo Como Rey, además de los mismos Chancho. El 18, Los Piolas Del Lote, La Chilombiana y La Cumbia De Patricio Cobarde. Valor de las entradas: $8.000 (incluye cerveza) y $12.000 (incluye cerveza y el nuevo disco original "Otra Cosa Es Con Guitarra"). A la venta en Ticketmaster y puntos habilitados en Falabella y Cines Hoyts. Cupos limitados.

Diálogos musicales: Avivando las llamas del descontento

El Ciudadano




Marcel Duchamp y Disputa son dos de las más intensas agrupaciones locales ligadas al hardcore punk. Joaquín Contreras (Joaco, J) y Álvaro González (Walo, W) son bajista/vocalista y uno de sus vocalistas, respectivamente.

Reproducimos a continuación el texto ampliado de un fragmento aparecido en la sección “Onda Corta” de El Ciudadano edición 109.

Una conversación acontencida en el Café Mug hace algunas semanas, donde música, agitación política y participación en la explosión social, fueron algunos de los temas aparecidos.



-“El punk está muerto” decía Crass un año después de 1977. ¿Qué queda del punk hoy?



W: La condena de Crass es certera. Yo creo que no se prolongó más allá de un hecho puntual. Lo que queda hoy es la actitud de hacer las cosas uno mismo, la relación con las personas…

J: … ¡la práctica! El punk da una alternativa para manejar las cosas y cumple una labor como de jingle, que ya está en la cultura; es un medio de propaganda, de difundir ideas, lecturas.

W: En ese sentido es exigente, te obliga a estar leyendo, leyendo las letras…

J: ¡…porque cuando cantas no se entiende nada!

W: Si… por eso hay que hacerse de los discos que, además, no son muy caros. Yo siempre paso las letras de Disputa cuando alguien las pide. Hay una comunicación súper rápida entre lo que es el “espectador” y el generador del espectáculo, aunque quisiera romper totalmente eso…

J: Como expresión artística el punk es la mezcla perfecta entre propaganda y espectáculo. Viene desde el arte, funciona espectacularmente, las canciones son cortas, directas, te dejan metidos para que investigues, por eso

W: Y los fetiches: El vinilo, las chapitas….

J: Eso funciona como un masaje al ego de los músicos y de quien ocupa algo de una banda y se reconoce con otros como parte de una subcultura.

W: A mi me pasa que en estos momentos de mi vida me es muy difícil encontrar algo que no sea sólo estético. Hoy el punk para mi no es la panacea que fue en algún momento de mi vida, cuando era más chico y me podía sentir parte de un cierto movimiento porque me encontraba con otros como unos iguales. Para mi hoy la especificidad del punk pasa por un acercamiento musical al anarquismo, al antagonismo, que otros movimientos no tienen. Aunque el punk no es un hecho aislado, es fruto de una tradición…

J: Yo cuando me di cuenta que era más hippie que punk me sentí muy bien. Yo y el Negro (Francisco Morales, baterista de Marcel Duchamp) no llegamos del punk, veníamos de algo más experimental, tipo The Residents, y de repente aparecimos en la escena con letras que criticaban al movimiento punk… altiro, porque nos parecía que era ridículo, era moda, porque se movía según la lógica del rock.



-¿Por qué escogen esta manera de expresarme musicalmente y no otra?

J: Yo no se si hago música punk….

W: …Pero pertenecemos a cierto circuito…

J: Lo que pasa es que a mi banda la escuchan punks, y digo que es punk para no tener que explicar qué es rock político, es una etiqueta.

W: Yo cuando empecé a ir a tocatas había muy pocos lugares donde tocar hardcore. Lo que me impresionó del Cimarrón, por ejemplo, por el ’97, era que tocaban bandas muy distintas, que para mi no eran punk. Era un ambiente muy amistoso…

J: A veces uno iba al Cimarrón a quedarse afuera de la tocata (…) Antes tocaban Los Tetas con Pánico y podía tocar hasta Illapu, veníamos saliendo de la dictadura y más que el movimiento político lo importante era el movimiento cultural. Estábamos más desprejuiciados. Llegaban hasta los krishna a hacer stage (tirarse del escenario hacia el público). Había súper buena onda. Ahora sería raro que llegara un krishna al Bar Uno (risas).

W: Es que para mi hoy el prototipo de punk, con moica y remaches, deja mucho que desear, es sólo fetiche.

-A propósito del componente propagandístico del punk, recuerdo que mi amigo Rubén Pérez de la difunta y recordada revista Fakxion siempre criticaba a los punks que su única formación política eran las letras de las bandas españolas anarquistas. Conocían más de la Guerra Civil Española que de la “Pacificación” de la Araucanía…

J: Si po’, aquí llegó Sin Dios y todos eran anarcos. Pero después se les pasó. Con Fun People, de repente todos era amanerados y animalistas, les duró dos años y después se les pasó. Muy pocos siguieron profundizando en los temas que se planteaban. Muchos llegamos al punk buscando una individualización, en una cultura que homologa todo, pero muchas veces uno adopta cosas que están muy lejos de la realidad que uno vive.

W: Pero también reconozco, ya que estamos con una visión súper pesimista…. (risas)

J: Es que si no, no escucharíamos punk (risas) escucharíamos Beach Boys…

W: En mi caso, siempre estuve relacionado con la política, por cosas familiares, pero el punk potenció en mí ese ser político. Uno no es un ser arrojado que aparece no más. Si no me pasaba con el punk me iba a pasar con el reggae, o con Quelentaro…

J: A mi me pasó en Masapunk (Sello y distribuidora chilena de inspiración libertaria), cuando entré ahí comenzó mi formación política propiamente tal, porque es un colectivo que va mucho más allá de editar discos. Yo estaba recién saliendo del colegio y ahí había gente mayor que había sido libertaria en dictadura. Y ahí uno dice, la cosa va más allá del punk. Aparte en mi caso, siempre tuve una relación con otros movimientos artísticos que no tenían directa relación con el punk, como el dada. Siempre ocurre: Citamos a los situacionistas como si fueran del ’77, o la Revolución Española….

W: Y el problema ahí es que uno se queda atrapado en un momento histórico, melancólico, a veces me pasa, pero trato de no caer en eso.



-Y hoy en el contexto de crisis global, con movilizaciones no sólo en Chile. ¿Cómo se posicionan como sujetos?

W: Yo tengo sentimientos encontrados. Me siento súper alegre de estar viviendo esto. En un momento pensé que no lo iba a vivir, estaba súper desilusionado, casi cayendo en el letargo. Hay una politización que yo estoy tratando de leer. Lo que me produce pena, una vez más nos estamos farreando un movimiento porque no tenemos la capacidad de comunión para apoyar un discurso coherente como un movimiento más radical. En general, tenemos diferencias muy chicas, pero lecturas muy fetichizadas, como la capucha, que nos separan del movimiento….

J: …Cuando hablas de nosotros, ¿hablas de los libertarios, de los más radicales, de los punk?

W: Ya se me confunde… de todos los que pensamos distinto, de una manera más radical.

J: Porque yo veo que hay un movimiento ciudadano que es muy grande y que es súper reformista. Cuando dices “estamos farreándonos la oportunidad”, ¿te refieres a los que no son reformistas?

W: Claro.

J: Es que yo creo que este es un movimiento reformista, que busca una reforma en la educación, siendo que educación de calidad es poder insertarnos con vaselina en el sistema. No es una lucha que tenga que ver con hacer crisis, por eso es un poco ridículo ver a los encapuchados, porque, obviamente, están peleando por cosas distintas. Aparte que todos estemos en contra de este modelo, la gran mayoría de la gente quiere mejorarlo. No quiere derribar la casa e irse al campo, lo que quiere es pintarla.

W: Igual la reforma es un momento en que se pone en cuestión: O mejoramos o…

J: …Se puede hacer ver que hay una crisis mayor.

W: Pero no tenemos la capacidad de comunicación y de instalar un discurso más de fondo. Como somos “tan distintos”, no somos capaces de mirarnos y decir “parece que no somos tan distintos”…

J: …Y parece que si está la cagá. Yo creo eso se comparte, en este momento hay una gran puesta en duda del capital como sistema cultural, sobretodo, más que económico. La gran trampa en que cae este movimiento reformista es que cree que estudiando y siendo profesional va a mejorar el sistema, pero en realidad lo único que se puede hacer es parchar, porque está malo de raíz, al final es una versión moderna de la monarquía, del feudalismo; Larraín es patrón de fundo, hay senadores designados. La palabra democracia está tan mal usada como la palabra terrorismo. Son triquiñuelas del lenguaje.

Desde mi punto de vista, que quizás es menos desesperado que el de los sectores más radicales encapuchados –por ponerle una etiqueta- yo creo que esta es la posibilidad de que si hay un triunfo se puede poner en crisis a la clase política, y eso es un triunfo mucho más real, que va a dejar educados políticamente a un montón de gente que no se está jugando su vida y que siente que es un triunfo. Porque para mí el gran problema del sector más radical que quiere destruir el sistema e implantar otro es que no hay educación política, hay un montón de gente que no está preparada para eso



W: Yo me reconozco como un radical, y me encantaría que esto se acabara mañana. Y me hago cargo, porque puede que me de miedo. Pero que no se entienda y se critique las marchas por ser muy ciudadanas, no. Pasa algo en las personas, ponen en cuestión, están en la calle, saben que si se organizan pueden crear algo… Veía hace poco niños muy chicos en una marcha, ¿y qué pasa con ellos después? Hay un real potencial en esto, y ahí nos estamos farreando.

J: Hay que esperar un rato. Nosotros somos hijos directos de gente que vivió la dictadura, cargamos con un miedo que nos traspasaron. Los pinguinos son hijos de gente como nosotros, gente normal que tiene hijos a nuestra edad (risas). Bueno, tú tienes hijo, pero no les metes miedo con la dictadura…

W: No, le meto miedo con los pacos… Pero más allá, yo si veo una posibilidad. Hay un sector que no ve ninguna posibilidad en estos movimientos, pero ahí hay como una ceguera, no se considera el momento histórico.

J: ¿Tu creí que la promotora –demasiado bonita para ser tan pobre, que es madre soltera- tiene algo que ver con el movimiento radical, con el marxismo libertario? Ella lo único que va a querer es que su hijo estudie, sus problemas son otros. Nosotros, que pudimos estudiar, que tenemos la posibilidad, que tenemos tiempo de tomarnos una cerveza y conversar de política con los amigos, si podemos creer que puede haber un cambio radical. Pero los nuevos proletarios son demasiado esclavos como para andar pensando en política.

W: Y eso es lo bueno de esto, porque posibilita ese dialogo político…

J: Los hijos de esa niña quizás van a ser más politizados, pero no puede ser al tiro, porque lo que se necesita no es un cambio político, sino un cambio cultural.

W: Desde ahí me refería a esa posibilidad. Nosotros como discurso más disidente podemos instalar la posibilidad de cambios radicales…

J: Y hay que seguir haciéndolo, seguir diciendo ‘lucha de clases’. Al menos eso es lo que hago yo, en un círculo súper reducido, porque tampoco quiero ser una especie de líder de opinión, pero dando los dos discursos al mismo tiempo. Está bien que esto pase, pero si todos son profesionales, ¿quién recoge la basura?… Hablando en el lenguaje del reformismo, pero dejando en claro que el reformismo cuando funciona, tiene la misma crisis de fondo…

W: “Somos iguales pero algunos somos más iguales que otros”…

J: Claro, hay que seguir citando a Orwell hasta la muerte. Que todos sean iguales siempre va a generar una crisis.



-¿Y que papel le cabe a los músicos? Hay algunos que están mirando a Europa mientras aquí las calles están llenas…

J: Una cosa es al arte, que tiene la función de leer el estado cultural, posibilitar la opinión personal de un individuo en un momento histórico. En el caso de la música pop, ahí hay puro juego de ego, no tiene ningún rol más que ser música de fondo. Y eso los músicos lo asumen, no hay por qué buscar la quinta pata al gato a… no sé… Javiera Mena, siendo que de un modo, también es representante de una parte de la sociedad que está desencantada y encantada con otras cosas, también tienen sus luchas personales. Yo no le exijo nada a nadie. Para ellos es una pega, para nosotros no.

W: Claro, pero están totalmente descontextualizados. El teatro está haciendo cosas interesantes en la calle. O la misma gente, con estos happenings… Y ahí el punk no ha sabido insertarse, porque como siempre somos “los distintos”, nos juntamos entre nosotros y hablamos de lo mismo. Igual hay bandas hardcore que están tocando en el frontis de la Casa Central de la Chile, ahí sale de los tugurios oscuros en los que nos gusta meternos. Puede haber un poco de crítica, en como se entregó el mensaje, en la relación entre el que mira y el que está generando aquello, pero es positivo. Y el aporte del punk no pasa de tirar consignas. Veo más aporte en un punk marchando, metido en un colectivo, en el hablar callejero, que es lo que, personalmente, más hago. Si en la micro escucho algo, meto la cuchara, o en un colectivo, que es un espacio más reducido. O en el taxi, aunque los taxistas suelen ser más fachos…. (risas)

J: Digamos conservadores, gente de esfuerzo conservadora. (risas)

-¿Cómo analizan las luchas parciales: Contra la represa, contra la termoeléctrica, contra la construcción de una cárcel? ¿Cómo convergen esas luchas en una crítica de fondo al sistema?

J:Unabomber hablaba que todos se desgastan en luchas políticas sobre lo que encuentran más cercano, siendo que todos podrían estar luchando por lo mismo: Contra un sistema cultural patriarcal, de mercado, judeocristiano, que es lo que tiene en común y que produce la explotación animal, la neo-esclavitud, los problemas raciales, la destrucción de la naturaleza, etc, todo tiene que ver con un sistema económico-cultural que viene del Imperio Romano.

Yo creo que uno tiene que mirar y decir, “bien los estudiantes”, pero el tema no es la universidad gratis para todos, sino la profesionalización. Cuando a un niño mapuche de la escuela rural, que todos le dicen que tiene que ser… no sé, doctor… ¡eso es un suicidio cultural!

W: ¡Eso es lo que hace el capital! Absorve, absorve, absorve, y cuando absorve, atomiza, atomiza, atomiza… Y ahí yo creo –y vuelvo al inicio- que eso nos hemos farreado, meter la colita….

J: …“Todo es lo mismo, gueón”.



-¿Creen que hablar de capital, de lucha de clases, de revolución, espanta al ciudadano promedio?

J y W: ¡Si, claro, definitivamente!

J: La lucha es también por el lenguaje. Por eso Chomsky y Zizek –por nombrar a dos- son tan importantes. Porque hablan desde la semiótica, entendamos bien a quién y dónde estamos hablando. Todo es lenguaje, contexto, cultura

Si uno quiere hablar de política, tiene que haber formación política, lo que pasa por un cambio educacional, cultural en el fondo. Desde ese punto de vista es bueno que, primero, exista el reformismo, para que la gente no esté del supermercado al facebook. Si existe la posiblidad que se detenga en un momento a hablar con el vecino, aunque uno sea facho y el otro democratacristiano, que colapsen entre ellos. Yo creo que estamos en ese primer escalón.

W: Mi problema con el movimiento anarquista ahora es que es muy voluntarista, como de héroe, me lanzo y voy a hacerlo, cree que las cosas se hacen aquí y ahora, sólo porque quiero, como un superhéroe. Mucho idealismo, individualismo. No está la lectura del momento histórico en el que estamos. Antes grupos devolvían un camión de pollo en la población, generaban una relación con la gente. Ahora van solos. Yo no estoy en contra de la acción directa -borra eso- (risas), pero ¿será el momento? No veo una lectura del momento en que estamos.

J: Aunque depende. Despertai conciencias en los que dicen ‘¡buena!’. Y que son viejos, también. No creas que son puros punkis escolares. Hasta mi mamá diría ‘¡buena que le pusieron una bomba!”. A veces ocurre que hay una rabia y parece que la gente necesita ver eso. Pero también hay una espectacularización de la violencia a la que estamos acostumbrados, la gente está acostumbrada a ver guerra y tortura en la tele, pero eso no es lo mismo a que torturen a tu mamá con ratones o a tu hermano. Ahí uno dice ‘mierda’.





W: Hemos perdido bastantes compañeros por hechos que no creo que sean tan relevantes. Eso me produce pena. Compas muertos, presos…

J: Pero ojo, teniendo claro que el conflicto mapuche es otra cosa.

W: ¡Si!, es bueno que lo recalques. Con esta vorágine del centro uno se olvida. El contexto allá es súper pertinente, y se avanza, por que las comunidades apoyan la acción directa de algunas grupos. La comunidad pretende ir hacia allá.

-¿Qué les parecen las iniciativas locales de autogestión? ¿Cuáles son sus límites?

J: Me parece que es parte de lo que buscamos, de lo que tenemos al alcance. La permacultura, que está al borde ser absorbida por el capital, sirve, son maneras de ser autónomo. Yo me fui a vivir Quilpué por eso. Estoy tratando de aprender otras cosas y no depender tanto de…. ir al Walmart. Cuando uno se cultiva a uno mismo, lo que hace es tomar los medios de producción en las manos, y no es necesario hacerlo grupalmente. Se puede hacer solo, primero, y luego aspirar a una escala mayor, porque ya hay derecho a hablar de eso. No se habla en la teoría, en el ficticio.

W: Creo que tiene que ver con educarse, pero hay que saber que uno está adentro, siempre pertenece. Los límites de la autogestión están súper diluidos. Pero hay que pensar globalmente, lo que puede ser muy de slogan, pero estoy mal si creo que porque estoy con los míos, reciclo verduras, estoy fuera del capitalismo.

J: El problema que yo veo es cuando estas comunidades autónomas se “desconectan” de la realidad. A veces uno se va para mirar desde una cierta perspectiva las cosas. Ahora me siento más claro que antes, puedo criticar y actuar un poco mejor.

W: No hay que ser amish… Hay que formarse desde ya, entrenarse…

J: …Claro….no sólo para la revolución sino para lo que viene después de la revolución.




Descargue “Amor y materialismo dialéctico” (2009) de Disputa





Descargue “Contra nosotros mismos” (2006) de Marcel Duchamp

Las Jaivas y Juana Fe encabezan festival "Hombres de Negro"

Terra

Los principales nombres de la escena musical se reúnen para anticipar las fiestas patrias en una velada de lujo e irrepetible

Los Jaivas - JuanaFe - Zaturno – Mamma Soul – Galatea – Felo Foncea –Los Pata E Cumbia
+ en escena junto a Los Jaivas: Joe Vasconcellos y músicos de Lucybell

Jueves 15 de septiembre – Teatro Oriente- 20hrs.

Las entradas ya se encuentran a la venta vía puntoticket.

La organización Obreros del Rock llevará a cabo el próximo 15 de septiembre uno de los eventos que reunirá a los principales créditos de la música nacional, de diferentes estilos y a modo de anticipar las celebraciones de fiestas patrias. Este concierto dedicado en especial a uno de los miembros de la organización recientemente fallecido (Alex Olguín, destacado técnico que trabajó con gran parte del rock chileno) , tendrá a nueve grupos en escena y con un valor accesible para todo publico a solo $5000 gral.
Artistas como Los Jaivas, Lucybell, Joe Vasconcellos, Juanafe, Zaturno, Mamma soul, Galatea y el integrante de De Kiruza Felo Foncea, subirán a escena en el teatro oriente para brindar un especial regalo en este nuevo cumpleaños de Chile.

Entradas a la venta vía puntoticket. $5000 general.
http://www.obrerosdelrock.cl

Celebremos todos juntos en este septiembre, el cumple de Margot Loyola



Academia Margot Loyola

La sobresaliente maestra, intérprete e investigadora del folclor, Sra. Margot Loyola Palacios, cumple este próximo 15 de septiembre (Linares de Chile, 1918) 93 fructíferos años. Por ello, los integrantes del Grupo de proyección folclórica Palomar (creado en 1962, tanto por ella como por su esposo, Osvaldo Cádiz), quieren hacer de esta fiesta más bien personal, algo popular, acorde con nuestras fiestas patrias, y con el espíritu siempre festivo y querendón hacia nuestras tradiciones por parte de nuestra Premio Nacional de Arte 1994. Es por ello, que a través de un comunicado, hacen la siguiente invitación:

CELEBRACIÓN DE CUMPLEAÑOS DE MARGOT LOYOLA

En el Mes de la Patria, Grupo PALOMAR celebra el cumpleaños de uno de sus directores, la investigadora de nuestras tradiciones, Margot Loyola Palacios.

En el mes de la patria, la investigadora y Premio Nacional de Arte (mención música 1994), Margot Loyola Palacios, cumple años. Con una fructífera labor de investigación de nuestras tradiciones y de composiciones, la Maestra, celebrará este 10 de septiembre de 2011, un año más de vida.

Organizado por el Grupo de cantos y danzas tradicionales Palomar, del cual es Directora junto a su marido el profesor e investigador Osvaldo Cádiz, la celebración, que se plasma en una presentación artística, nos llevará en un recorrido por distintas áreas culturales de nuestro país, presentando recopilaciones de Margot en estas zonas.

El evento, que se realizará en el Teatro Parque Cousiño, ubicado en San Ignacio 1249, en la Comuna de Santiago, tendrá como invitados a Las del Puerto, quienes fueran también alumnas de Margot Loyola, cuando era académico de la Universidad Católica de Valparaíso.

Esta presentación, abierta a todo público, comenzará a las 17.30 horas, y la entrada tiene un valor de $3.000 (tres mil pesos). Sin duda una muy buena forma de comenzar las celebraciones del aniversario de la patria, junto a una de las grandes exponentes de sus manifestaciones, como es Margot Loyola.

Qué : Celebración cumpleaños Margot Loyola

Dónde : San Ignacio 1249, Stgo. (Teatro Parque Cousiño)

Cuándo : 10 de septiembre de 2011 / 17.30 horas.

Cuánto : $ 3.000