miércoles, febrero 27, 2019

Marco Antonio Solís: "Me considero un pequeño curandero a través de mis canciones"

Espectáculos
El Mercurio


Lo cuenta como un accidente, pero del que se recuperó pronto. Marco Antonio Solís dice que hace poco más de dos meses sufrió una caída que todavía no lo tiene al cien por ciento, por lo que, bromeaba ayer en Viña del Mar; "me voy a tener que controlar con la bailada en el escenario".

El "Buki" vuelve a la Quinta Vergara para presentar un espectáculo al que señala, le ha ido agregando canciones que no suele interpretar a un repertorio que indudablemente no dejará afuera sus principales éxitos.

"Trajimos temas que no hemos cantado", adelanta, descartando tocar composiciones nuevas con su banda compuesta por 16 músicos, que llega con renovación de coros y metales.

El intérprete mexicano, que le dio la voz al malvado Ernesto de la Cruz en la taquillera película "Coco", coincidirá mañana con su colega Carlos Rivera, quien cantó el tema central en español de ese filme. "Eso fue una cosa maravillosa, apenas un mes antes de hacerlo me mostraron el proyecto, me gustó la idea y se hizo, la pasé muy bien", recuerda sobre su participación en la cinta animada más vista en Chile.

Solís ayer también tuvo palabras para el convulsionado continente americano, celebrando el acto humanitario realizado la semana pasada en Cúcuta para ir en ayuda del pueblo venezolano. "En estos tiempos nuestros países necesitan mucha música, mucha alegría", dijo y agregó que precisamente cree que "la música es un bálsamo que nos cura y por eso yo me considero un pequeño curandero a través de mis canciones".

El cantante, quien debutó en la Quinta Vergara en 1998, cuenta que no tuvo problemas en aceptar regresar al Festival, algo que para él, dice, "es imposible de rechazar". "Este país me abrió las puertas para llegar a Sudamérica... Viña vino a darme esa plataforma, por eso le tengo un gran agradecimiento".

Innovación en la música: Resonancia Femenina , finalista para premio

Cultura
El Mercurio



El colectivo de mujeres  en la música que lidera la compositora Valeria Valle es uno de los diez finalistas a nivel mundial del "Classical: NEXT Innovation Award 2019", con sede en Holanda. La decisión final recaerá en la votación de la comunidad musical de 45 países, proceso que abre el 4 de marzo en Classicalnext.com/net.

martes, febrero 26, 2019

Sigue siendo aquel

La Tercera

En el papel no era la mejor de las ideas. Raphael estuvo hace apenas un par de meses en la Teletón y se presentó en junio en el Movistar Arena. Sus visitas son parte de la tradición de la cartelera internacional y el show de la segunda noche del festival arrancó marcado por notorios vacíos de público en la platea a pesar de las entradas regaladas y esa galería ahora subdividida por una lamentable reja para cobrar más a los que quedan bajo la línea del cerco. Fue la jornada pensada para un público mayor apto para el humor recocido de Dino Gordillo y los recuerdos ochenteros de Yuri.

Acompañado por 70 músicos de la Orquesta sinfónica de Chile bajo la dirección de Rubén Díez, el espectáculo bautizado RESinphónico tal como el álbum editado en noviembre, resultó una completa sorpresa y toda una lección de arrojo artístico para una figura que podría estar girando eterna e invariablemente con un abultado repertorio de grandes éxitos. Pero Raphael es un artista excepcional y no se conforma con la consabida adaptación para instrumentos de cámara de un gran cancionero, sino que aborda un proyecto ambicioso con retoques electrónicos que lejos de ahuyentar el gusto de un público acostumbrado a las versiones originales consiguió enganchar desde el primer minuto.

Es cierto que la voz de Raphael no es el portento de hace medio siglo y contando y resulta bastante obvio que no lo sea para un profesional que gira y canta ininterrumpidamente. Con los mismos 75 años de Mick Jagger el ídolo español encarna la misma energía y una audacia superior a la del colega británico con un caudal que tras apenas un par de temas se afirmó sin problemas en casi dos horas de espectáculo.

Raphael no solo se dio el lujo de dirigir la orquesta con la sonrisa de un niño cumpliendo un sueño al turno de “Escándalo” y “Qué sabe nadie”, sino que desde “Promesas”, la primera de la noche, estableció que el lenguaje de las bases electrónicas maridaba perfecto con títulos como “No vuelvas” y “Digan lo que digan”.

Afanado en un número completo hizo versiones de “Gracias a la vida” de Violeta Parra y “La quiero a morir” de Francis Cabrel, como ofreció un guiño a “Day tripper” de The Beatles en “Estuve enamorado”, y respetó el diseño de fábrica de hits como “Provocación” y “La Noche”.

Su sexta pasada por la Quinta Vergara fue un tapabocas para quienes creímos que con su figura ya está todo dicho y visto. Rotundo error. El escenario es su segunda piel y la respuesta del público la sangre requerida por su carácter incansable en busca de renovación y vigencia.

SOBRE EL AUTOR:
Marcelo Contreras |

Digan lo que digan

José Vásquez
Espectáculos
El Mercurio





Raphael evade la rutina. El último lustro del cantante, quien en época de sencillos digitales mantiene una costumbre abrumadoramente religiosa de seguir lanzando álbumes físicos, se ha ido a los extremos. De discos facturados junto a autores españoles varias generaciones más jóvenes -"Infinitos bailes", que lo volvió a posicionar en el mercado alternativo- a este último experimento "RESinphónico", lanzado en noviembre de 2018, ha pasado apenas un poco más de dos años, aunque bien podrían representar dos carreras distintas.

Pero ahí está el ídolo español otra vez con la sonrisa eterna al centro del escenario y al frente de una orquesta con 70 intérpretes, para presentar su cancionero con una nueva vuelta de tuerca que descolocó al principio a su público más tradicional, aunque rápidamente lo terminó aplaudiendo.

El inicio no fue del todo feliz, la voz de Raphael se escuchaba ecualizada como al interior de una iglesia en "Promesas", la primera de la noche. Luego vino "Igual", "No vuelvas" y recién al momento de "Digan lo que digan" todo se calibró para escuchar a plenitud una voz, que pese a los 75 años maneja muy bien y se escucha completa como una sorprendente anomalía.

La mezcla de una orquesta sinfónica con arreglos electrónicos le dio una nueva vida a temas como "Mi gran noche", mezclando el siglo 20 con el siglo 21 y marcando un lenguaje nuevo, a cargo de un tipo inquieto que no tiene miedo a arriesgar y que de a poco fue soltando su teatral y característico histrionismo interpretativo para "La noche" o un "Estuve enamorado", con introducción tomada de Los Beatles y su "Day Tripper".

Raphael entrega un guiño local con "Gracias a la vida" y más tarde enciende a la Quinta Vergara con "Escándalo", para terminar dirigiendo la Orquesta Filarmónica de Chile con su eterna "Qué sabe nadie" y una "Yo soy aquél" que transformó a la Quinta Vergara en una discoteca para la tercera edad.

El Festival mira por el retrovisor una historia que busca mostrar su vigencia

EQUIPO DE ESPECTÁCULOS
Espectáculos
El Mercurio

La segunda jornada del evento apostó por figuras recurrentes de la Quinta Vergara, como Raphael, que volvió por sexta vez a ese escenario para presentar el espectáculo más voluminoso de la presente edición del evento. También actuó Dino Gordillo.



Primero fue la fiesta urbana, una apuesta por el presente y el futuro para iniciar esta edición número 60 de Viña del Mar. Wisin & Yandel y el emergente Sebastián Yatra dieron el vamos el domingo al Festival a ritmo discotequero y juvenil, una panorámica que anoche cambió radicalmente en las graderías de la Quinta Vergara, con un público que elevó de forma considerable su promedio de edad.

De una asistencia que en su gran mayoría no superó las tres décadas en el primer día, a una mucho más adulta y familiar ayer, la respuesta a este cambio obedeció a una razón obvia: el artista que comenzó la jornada era Raphael (75), quien dobla y hasta triplica en edad a los artistas que lo antecedieron en esta versión. La cerraba Yuri, con éxitos cosechados en su mayoría en la década del 80.

La brecha generacional se hizo presente y lo de anoche claramente respondía a otro segmento etario, además de otro paladar musical. El ídolo español regresa por sexta vez a la Quinta Vergara a interpretar sus éxitos, claro que en un formato completamente distinto a todo lo que había mostrado antes en Viña del Mar.

La voz de "Mi gran noche", "Yo soy aquel" y tantas otras, volvió para presentar su espectáculo orquestal titulado "RESinphónico", un show que nació tras la grabación de un álbum del mismo nombre registrado en los estudios de Abbey Road -los mismos donde Los Beatles edificaron su leyenda- y que aterrizó en la Ciudad Jardín como el espectáculo más grandilocuente de esta edición. Su extenso show de 110 minutos contó con 70 músicos sobre el escenario, recorrió prácticamente todos sus temas más emblemáticos y fue recibido con entusiasmo por un público claramente fiel, que le dio con facilidad las gaviotas de oro y plata.

Visitas frecuentes

María Luisa Godoy y Martín Cárcamo tenían un libreto que remarcaba una idea fuerza del encuentro del evento con tres artistas que han sido parte de su historia, porque además de la voz de "Escándalo" y Yuri, que ha pasado otras cuatro veces por este escenario, también actuó anoche Dino Gordillo, quien ha llevado en seis ocasiones anteriores su rutina de humor a la Quinta. Los animadores, que esta vez no siguieron la tradición del "beso" al iniciar la transmisión, usaron los primeros instantes frente al público para piropearse y recordar a figuras destacadas y fallecidas que pasaron por la producción del Festival, incluyendo al exanimador Felipe Camiroaga y a los directores Gonzalo Bertrán y Jorge Pedreros.

Raphael llegó al país el domingo y ese mismo día se reunió en la capital con los músicos de la Orquesta Filarmónica de Chile a repasar un show que los músicos llevaban semanas practicando. El español ha sido muy meticuloso con un espectáculo que recién comenzó a presentar en Madrid a fines de 2018 y que marca al Festival como su escala más importante hasta el momento. Un show de gran envergadura y con el que quiere girar por el mundo alrededor de dos años, antes de preparar, como le adelantó a "El Mercurio", su propia celebración por sus seis décadas de carrera musical desde que grabó su primer EP. Ahora, dentro de las coincidencias con el evento, llegará justo para cumplir con un aniversario paralelo: este año se cumplen 58 años.

"Er niño" se trasladó ayer a la Ciudad Jardín para tener un encuentro con los medios, donde resultó inevitable que se le consultara por el conflicto político y social que se vive en Venezuela, por lo que señaló: "Hay que estar con todo aquel país que es maltratado injustamente".

Durante la tarde, el cantante volvió a ensayar junto a sus músicos, ahora en la Quinta Vergara y se quedó en el recinto para esperar el inicio de su show en vez de regresar al hotel a descansar. Para la transmisión de su presentación, el español contó con 18 cámaras y seis de ellas estuvieron dedicadas exclusivamente apuntando al escenario para llevar en detalle la conocida teatralidad escénica del artista en sus espectáculos en directo.

Gordillo pide matrimonio

Tras él fue el turno del humor con Dino Gordillo, quien antes de su presentación fue reiterativo en clarificar que su rutina iba a apelar a los tópicos clásicos que ha abarcado a lo largo de su carrera, aunque muchos de ellos hoy estén bajo la lupa de los cuestionamientos sociales.

Los animadores lo presentaron pasada la medianoche, indicando que era la última vez que pisaría la Quinta Vergara. El comediante entró al escenario visiblemente emocionado.

Su rutina se basó principalmente sobre la vida familiar y las diferencias entre los tiempos actuales y el pasado. Sus chistes fueron bien recibidos por el público, aunque en las redes sociales hubo algunas críticas por sus burlas, por ejemplo, al acoso callejero y por sus referencias a las mujeres.

Pasada media hora de su actuación y ante los aplausos recibidos, Gordillo dijo: "Recién me estoy relajando".

Tras recibir la Gaviota de Plata, los animadores contaron al público que Gordillo estaba de cumpleaños -59 -, e inmediatamente los presentes le cantaron "Cumpleaños Feliz". Luego de 10 minutos, le otorgaron la Gaviota de Oro y recibió el saludo en el escenario de Patricia Caballero, quien es su pareja hace 22 años. Acto seguido él le pidió matrimonio en el lugar para lo cual le regaló un anillo ante el aplauso generalizado.

El comediante había avisado previamente que no pensaba dejar de lado chistes sobre suegras y que se iba a centrar en hablar de sus experiencias personales, lo que cumplió.

Las competencias continuaban con la presentación de las canciones que no se vieron ayer. En el plano folclórico era el turno de Colombia, con "Que me beses"; Panamá, con "Mi tierra te llora", y Perú, con "Una misma sangre". En la competencia internacional se presentarían Cuba, con "Un pasito por América"; Ecuador, con "El innombrable", y Chile, con "Por algo fue", que contaría con la interpretación de Neven Ilic.

Yuri, quien cerraría y marca pasos por el Festival en 1984, 1991, 1995 y 2011, anticipó a "El Mercurio" un show dirigido al público que la iba a ver ayer en la Quinta Vergara, enfocándose en la nostalgia y repasando los mayores éxitos de su trayectoria. "La gente quiere recordar y cantar las canciones con las que crecieron", explicó.

Además, la mexicana tenía preparado un par de sorpresas para su espectáculo. En una de sus canciones con ánimo de batucada, aprovecharía de entonar "Chileno de corazón" vistiendo una polera de la selección nacional. También, iba a invitar al escenario a su compatriota y compañero de jurado, Carlos Rivera, para cantar la canción que grabaron en conjunto: "Ya no vives en mí". "Él es la nueva estrella joven de mi país, está arrasando con todo. Entonces pensé que sería padrísimo que mi generación lo conozca", explicó.

Director acusa fallas humanas en los problemas de audio

MARTÍN CIFUENTES F.
Espectáculos
El Mercurio

Presentación de Wisin & Yandel y la competencia internacional se vieron afectadas.



El director general del Festival de Viña, Álex Hernández, señala que los problemas de audio de la primera noche están identificados y que no son responsabilidad de la empresa de amplificación del evento, sino de una persona en particular. "El acople de Wisin & Yandel y de la representante de Perú en la competencia internacional es una responsabilidad interna que ya fue identificada y no volverá a pasar. Fue un error y los humanos enmendamos nuestros errores", dice el ejecutivo.

Los percances durante la transmisión no pasaron desapercibidos ni en la Quinta Vergara, ni para los telespectadores ni en las redes sociales, donde hubo varias quejas. Mientras el animador Martín Cárcamo hacía una mención previa al show de Wisin & Yandel, su micrófono se acopló dos veces. Luego, durante la competencia internacional, Susan Ochoa, de Perú, tuvo que detener su presentación al no funcionar su micrófono. "Agradecemos que fueran problemas de operación y que estén solucionados, porque el error humano es mucho más fácil de identificar que el técnico", dice Hernández.

Martín Cárcamo, en tanto, explicó que se trabaja en mejorar estas situaciones. "Hay que entender que esta es una alianza que involucra a tres canales y son muchos los equipos que están trabajando por primera vez unidos. Esto es parte de un proceso que estamos comenzando, pero que ha sido bien evaluado y también ha conseguido buenos ratings ".

Estos no han sido los únicos problemas técnicos registrados. En la jornada del viernes, durante la gala inaugural, los micrófonos de Ignacio Gutiérrez y Sergio Lagos fallaron en más de una ocasión.

Ejecutivos y animadores defienden mensaje político que dio el vamos al Festival

EQUIPO DE ESPeCTÁCULOS
Espectáculos
El Mercurio

María Luisa Godoy y Martín Cárcamo redactaron las palabras en apoyo a Venezuela. Pero hay voces críticas que dicen que la Quinta Vergara no es el escenario adecuado para eso.



María Luisa Godoy y Martín Cárcamo sorprendieron con su discurso la noche inaugural del Festival. Hablaron de la igualdad de las mujeres, de los derechos de los niños y, sobre todo, enviaron un mensaje de paz que culminó con un sonoro "¡Democracia y libertad para Venezuela!", planteado por Cárcamo.

Aunque en un principio se dijo que ni Canal 13 ni TVN, los organizadores del evento, sabían del guiño que se haría a la situación del país caribeño, lo cierto es que los directores ejecutivos de ambas estaciones estaban enterados, como lo confirma Javier Urrutia, director ejecutivo de Canal 13, a quien Cárcamo se lo comentó horas antes.

Urrutia señala que eso no le pareció algo político: "Lo entendí como un mensaje de apoyo a un pueblo que pasa por un momento dramático. Nuestros animadores tienen opiniones y sensibilidades y conducen el evento latino más grande del continente. Si yo no pensara que pueden hablarle a 250 millones de personas no los pondría ahí. Hablaron desde la humanidad. En eso, tienen todo mi apoyo y el de Canal 13".

Cárcamo confirma que el mensaje lo escribieron él y Godoy. "Este es un discurso muy bien reflexionado y con tiempo donde no mencionamos ni a Maduro ni a Guaidó. El mensaje llama a la paz, al respeto de la diversidad latinoamericana y a la esperanza. Esos fueron los conceptos que quisimos rescatar".

El animador comenta que tanto él como su compañera son personas con opinión. "Lo que estaría mal es que nosotros como animadores nos plantáramos en el escenario más importante de Latinoamérica e hiciéramos oídos sordos a la situación que vive un país hermano. Además, el público lo agradeció".

María Luisa Godoy enfatiza que era imposible eludir un tema de esa envergadura y agrega: "Los tiempos han cambiado. Este Festival lo ven 10 millones de chilenos, pero más de 250 millones de latinoamericanos. Es imposible eludir una crisis como la que vive el pueblo venezolano", afirma.

Pablo Morales, productor ejecutivo del evento, agrega que ellos respetan la decisión de los animadores "porque se enmarca dentro de los temas humanitarios que han ocurrido en los últimos días".

Carolina de Moras, exanimadora del Festival, también defendió la postura: "Está bien referirse a la crisis en Venezuela porque, como es un evento internacional y latinoamericano, es bueno hacerle un guiño".

Surgen críticas

Pero las críticas aparecieron por algunos frentes. El periodista René Naranjo, editor de Espectáculos de radio Bío-Bío, considera que es un episodio inaceptable. "Los animadores son la voz editorial del Festival, y no pueden tomar un punto de vista sobre un tema político, porque parecía aludir a un apoyo a Guaidó. Se trata de un error grave, porque se da a entender que esa es la opinión de los tres canales organizadores y del municipio".

Pero la alcaldesa Virginia Reginatto es enfática: "Comparto la causa que defiende la democracia y libertad de Venezuela y entiendo el sentimiento de los artistas que a través de su música apoyan al sufrido pueblo de Venezuela. Por eso, el escenario de la Quinta Vergara no puede estar ajeno a las grandes causas como la del país hermano latinoamericano".

La concejala y exanimadora del certamen, Pamela Hodar, señala: "No es el ideal usar el Festival y mezclarlo con temas políticos. Pero, según mi opinión, dada la situación que vive Venezuela y de la que estamos todos preocupados, se aprovechó esta instancia y ojalá sea para mejor y que en Venezuela sepan que no están solos".

Consignas en la Quinta Vergara

La primera jornada culminó con un mensaje muchísimo más duro que con el que iniciaron la noche los animadores. Cerca de las 3 de la mañana, el cantante colombiano Sebastián Yatra invitó al escenario a un grupo de venezolanos -varios niños entre ellos- vistiendo una polera que con el mensaje "Volver a casa" mientras interpretaba el tema "Un año" que grabó junto a Reik.

Fue ahí cuando el cantante tomó el micrófono y le habló directamente a la cámara: "El régimen miserable de Nicolás Maduro tiene que parar ya", señaló y luego agregó decidido, "hace una hora tuve la oportunidad de hablar por teléfono con el Presidente legítimo de Venezuela, Juan Guaidó, y entre todos lo felicitamos porque hay una nueva luz, hay un punto de quiebre. Venezuela, ni un paso atrás ¡Exigimos libertad para el pueblo! ¡Gloria al pueblo de Venezuela!", dijo con énfasis.

Toda la primera jornada tuvo dedicatorias a este país, a través de Wisin & Yandel y durante la rutina de Felipe Avello.

La Quinta Vergara es una popular vitrina pocas veces usada para este tipo de manifestaciones y en su historia recuerda algunos momentos que se prestaron para darle un matiz político, como la presentación de la cantante sudafricana Miriam Makeba, quien en 1972 apoyó al Presidente Salvador Allende; la de Bigote Arrocet, que en 1974 en su rutina humorística cantó "Libre" de Nino Bravo, que despertó varias interpretaciones por el momento político que atravesaba el país en los inicios del régimen militar o en 1988 un José Luis Rodríguez, previo al plebiscito, que se despachó la recordada frase "a veces hay que escuchar la voz del pueblo" cuando el público pedía una gaviota que era negada por la autoridad. Ese año también se presentó el grupo Mr. Mister, quien sorprendió al animador Antonio Vodanovic leyendo un mensaje de apoyo para "los actores chilenos amenazados de muerte" en tiempos de Augusto Pinochet.

En 2003 Los Prisioneros encendieron la Quinta Vergara, con un Jorge González que criticó al gobierno de entonces (Ricardo Lagos), a la Iglesia Católica -cuando el evento lo transmitía Canal 13, perteneciente a la U. Católica-, y al Presidente de EE.UU., George W. Bush, por la inminente invasión a Irak.

Yuri: "Soy una mujer que me adapto a los tiempos"

Raimundo Flores S.
Espectáculos
El Mercurio

La mexicana, que se presentaba anoche en la Quinta Vergara, aconseja a los artistas jóvenes que llegan al Festival y confiesa un sueño pendiente: "Conducir Viña es uno de mis sueños".



A estas alturas, Yuri es un ícono de Viña. Anoche, la mexicana completaba su quinta presentación en el certamen, donde desde su primera aparición ha sumado una serie de hitos y anécdotas inigualables a nivel personal y profesional. En 1984 se convirtió en la primera mexicana en ganar una antorcha; en 1991 fue elegida reina; en 1995 conoció a su actual esposo, el chileno Rodrigo Espinoza, y en 2011 condujo el programa satélite "Fiebre de Viña".

"Esto es como mi segunda casa", comenta la mexicana a "El Mercurio" en la antesala de su show , mientras confiesa una de sus tareas pendientes en el certamen: "Conducir Viña es uno de mis sueños. Sería lo máximo porque ya cacho todo, ya soy más chilena que los porotos con riendas", dice evidenciando su manejo de los modismos del país.

Con todo, la intérprete de "La maldita primavera" es una voz más que autorizada para analizar el presente del Festival. Dice que aunque el profesionalismo con el que se trabaja el certamen sigue intacto, confiesa extrañar algunos elementos característicos del pasado, como las antorchas, la agresividad del "monstruo", las presentaciones sin playback y la esencia del concurso de reinas.

"Cada época es diferente, no me espanto. Pero las reinas de antes eran artistas, cantantes o las que estábamos en el jurado o de invitadas, eso era muy bonito. Ahora ha cambiado bastante y las que no tenemos cuerpazo, pues ya no podemos echarnos al piscinazo", dice riendo.

Acerca de cómo el reggaetón ha ido adquiriendo cada vez más protagonismo en la parrilla festivalera, Yuri comenta con humor: "No solo es el Festival, también se apoderaron de las radios. Yo a veces les digo a mis amigos reggaetoneros que nos den una chance a los baladistas o a los cantantes de pop", dice y aclara: "También soy una mujer que me adapto a los tiempos y me uno a ellos", refiriéndose a cómo ha incursionado en los ritmos urbanos en los últimos años y cómo piensa seguir haciéndolo en sus próximos lanzamientos.

Con respecto a su rol en el jurado, la cantante asegura que la experiencia le ha servido para interactuar con nuevas generaciones de músicos -como Sebastián Yatra, Carlos Rivera, Cami o Becky G- y transmitirles sus conocimientos sobre el escenario de la Quinta Vergara. "Es un programa de televisión, no es un show . Uno tiene que hablar poco, cambiarse poco, ir a cantar los éxitos. Ya sé cómo se mueven todas las cosas aquí en el Festival".

Para 2019, Yuri planea seguir con los proyectos que realizó con éxito durante el año pasado, por lo que continuará con su rol de jurado en el programa "La voz kids" de México, además de continuar su gira americana junto al grupo Pandora, que la tuvo en octubre pasado en el Gran Arena Monticello.

Gira con Pandora Durante este año, Yuri continuará realizando el "Juntitas tour", que el año pasado comenzó junto a Pandora.

Barenboim es acusado de maltratos por músicos de la Ópera Estatal de Berlín

S. R.
Cultura
El Mercurio

El prestigioso conductor ha reconocido que a veces se impacienta, pero también acusó una campaña para querer sacarlo de la entidad.



Este fin de semana, una serie de acusaciones han salido a la luz pública contra el director de orquesta argentino-israelí Daniel Barenboim, considerado una de las batutas más relevantes de la actualidad.

Nombrado en el 2000 como director jefe de por vida de la Ópera Estatal de Berlín, Barenboim ha estado vinculado con esta agrupación desde 1992, cuando asumió como director general musical.

Barenboim es también famoso por su proyecto que reúne músicos palestinos e israelíes en la West-Eastern Divan Orchestra, en una forma de colaborar con la búsqueda de una convivencia pacífica en el Medio Oriente.

Los problemas han surgido en la orquesta berlinesa. El percusionista Willy Hilgers, que trabajó en la Ópera Estatal entre 1998 y 2013, ha denunciado en el programa de radio "BR Clasik" que las humillaciones infringidas por Barenboim le produjeron hipertensión y depresiones, llegando a recurrir a antidepresivos. A esto se sumaron las denuncias del trombón Martin Reinhardt, que estuvo 13 años en la orquesta, y acusa súbitos cambios de humor que le causaban insomnio por miedo a ir al trabajo. En cuanto a los malos tratos físicos, una fuente anónima ha hablado de músicos a los que zarandeaba sujetándolos por la solapa.

Ante las acusaciones, Barenboim señaló que es exigente y que estaba dispuesto "a hacerse una autocrítica" para mejorar su carácter. También pidió disculpas en forma general, pero no se quedó ahí: apuntó al hecho de que las acusaciones surgen años después de haber ocurrido y dijo creer que tienen más que ver con una campaña para moverlo de la dirección de la orquesta. Barenboim está negociando la renovación de su contrato con la entidad berlinesa.

Algunas especulaciones también mencionan un creciente nacionalismo, que quiere ver a directores alemanes dirigiendo las orquestas del país.

Ante la polémica, Mathhias Schulz, director general de la Ópera Estatal, señaló que abrirán espacios de discusión para escuchar a los músicos y al personal de la entidad y que buscarán soluciones.

Pero también han señalado que confían en Barenboim y que han sido años de éxito para la agrupación musical.

Beto Cuevas: "Hay una idiosincrasia en Chile de mirar en menos a sus artistas"

José Vásquez
Espectáculos
El Mercurio

El cantante, quien anoche fue parte del homenaje a Lucho Gatica, se refirió a las polémicas que rodearon el tributo a raíz de los dichos de Ana Tijoux y la poca participación de artistas nacionales en el Festival.



Beto Cuevas apoyó sin titubear los reclamos de Ana Tijoux que salpicaron de polémica el homenaje al recientemente fallecido cantante nacional Lucho Gatica.

La semana pasada, la intérprete cuestionó a través de sus redes sociales la invitación para ser parte de este tributo hecha por el festival, ironizando con que se trataba de un "beneficio" al no tener una remuneración, por lo que optó por no participar. "Todos los que trabajan en Viña reciben un pago, ningún artista extranjero llega de forma gratuita", señaló ayer el músico a "El Mercurio", a pocas horas de subir al escenario de la Quinta Vergara.

El exlíder de La Ley cuenta que él vino por la invitación realizada por Humberto Gatica, a quien lo une una amistad y porque conoció al "rey del bolero", con quien grabó un dueto. En su caso, dice, no existió un pago, pero sí un ítem de gastos de representación, "que es lo justo, el solo hecho de subirme a un avión con mi mánager representa un gasto", por eso, agrega: "Me parece bien que se pongan estos temas sobre la mesa, esto tiene que ver con la protección a la cultura propia y la valoración a los artistas chilenos".

El tema para Cuevas también se hace extensivo a la poca participación de artistas chilenos en la parrilla festivalera, donde este año, en que el evento celebra su edición número 60, solo está presente la joven artista nacional Camila Gallardo. "Acá hay una dicotomía, pero es algo típico de Chile, en que los artistas destacan internacionalmente, pero no gozan de esa misma popularidad en su país. Hay una idiosincrasia en Chile de mirar en menos a sus artistas", señala.

El músico hace un paralelo con el mismo Lucho Gatica, que "es definitivamente nuestra voz más reconocida en el mundo, pero no sé si lo es tanto o tan honrada en nuestro país. Como artista y sin afán de compararme con él, con La Ley lo vivimos en una época en que tuvimos un inusitado éxito en México y Latinoamérica, pero se notaba que los medios acá no estaban tan contentos y siempre le buscaban la quinta pata al gato", recuerda.

-¿Por qué cuando hoy, la música local está en un muy buen momento artístico, esto no se traduce en masividad, lo que busca un evento como el Festival?

"Entiendo que el Festival es un programa de televisión ligado a patrocinadores y rating , entonces, ¿cómo llegar a que la música nacional genere rating ? Se necesita que el sistema de amor propio por la música nacional esté activado, porque eso ahora aparece medio apagado. Si no se promueve la cultura de nuestro país, difícilmente la gente que prende la tele se va a conectar con un músico chileno cuando sí lo vea. Acá no se trata de una cuestión de calidad, acá hay grandes cantantes con enormes canciones. Ojalá que este tema siga en la mesa y no se borre, porque venimos hablando de esto hace mucho tiempo y no se hace nada todavía al respecto. Por ejemplo, aunque no es mi estilo, hay grandes exponentes chilenos de la música urbana que podrían haber tenido su noche en Viña".

Retroceder para avanzar

Beto Cuevas cuenta que se encuentra en un momento especialmente creativo y dice que hoy posee material para publicar hasta un disco triple. Claro que eso va en contra de los planes de su compañía. Por ahora, señala, prepara un nuevo álbum para estrenar a mediados de año, el que mezclará temas inéditos con nuevas versiones de los éxitos de su carrera, algo acorde para lo que se prepara: "En junio cumplo 30 de años de carrera y lo quiero celebrar de esa forma, primero generar una retrospectiva para luego tener un nuevo comienzo", anticipa.

Cuevas está trabajando en Los Angeles con Humberto Gatica, en algunas de estas canciones, lo que ha sido "un parto, en el buen sentido", aclara. "Él es muy exigente en la parte vocal y me ha hecho sudar la gota gorda. A veces te puede llegar a molestar porque lo das todo y aún así no es suficiente, pero sé que eso es todo parte de un proceso para lograr una interpretación única".

30 años de carrera
El cantante planea lanzar un disco a mediados de año para celebrar sus tres décadas en la música.

Organización del Festival y ausencia de Luis Miguel: "Fue la decisión acertada"

Raimundo Flores S.
Espectáculos
El Mercurio

"El Sol de México" finalizó el sábado último sus cuatro conciertos en Santiago con un balance positivo, pero evidenciando alguno de los problemas que lo alejaron de Viña del Mar.



El sábado pasado Luis Miguel realizó el último de sus cuatro conciertos en el Movistar Arena. Un esperado regreso al país de "El Sol de México" impulsado en gran parte por el éxito que tuvo en 2018 la serie sobre su vida que realizó Netflix. La vuelta del cantante también hizo que asomarán de nuevo las dudas sobre la calidad de sus presentaciones, justificadas por una irregular gira realizada en México, en la que no siempre se vio al artista en las mejores condiciones.

A pesar de que parte de esos fantasmas aparecieron en algunas de sus presentaciones en el Movistar Arena -retrasos en su salida al escenario, problemas de sonido y pausas demasiado largas entre una canción y otra- el saldo de los cuatro shows del mexicano es positivo. "Siento que se cumplió un ciclo espectacular de manera impecable, con un artista ícono de la historia hispanoamericana de los últimos 30 años, con cuatro shows fantásticos y estamos muy contentos y muy satisfechos por eso", dice Jorge Ramírez, director de Multimúsica, una de las productoras responsables de la venida del artista

De todas formas, los problemas que se vieron en algunas presentaciones parecen justificar su ausencia en Viña 2019, la que se explico en su momento por el irregular presente del intérprete. "No estamos arrepentidos, fue una decisión tomada a conciencia, sabiendo que Luis Miguel es un tremendo artista, y las razones se dieron en su minuto", señala Álex Hernández, director del Festival. "Cualquier show en Viña, el que sea, no puede arriesgar nada en términos de las salidas al aire, hay un montón de compromisos asociados no solo con el público sino que con satélites que transmiten a otras partes del mundo y esa decisión fue tomada en base a esos parámetros. Sabemos que es un gran artista, pero finalmente se tomó una decisión en relación a lo que estaba sucediendo en ese minuto. Fue la decisión más acertada", agrega.

"Las dos partes hicieron su mejor esfuerzo, pero entendieron que no era el momento oportuno", complementa Ramírez.

"Es indudable que Luis Miguel es un tremendo artista, no hay duda de ello, pero nosotros hemos armado una parrilla que es la más importante para el momento que estamos viviendo, en el que todas las personas se van a ver reflejadas en un show", agrega Hernández, quien deja la puerta abierta para una futura presencia del intérprete de "Culpable o no": "Luis Miguel podrá ser el próximo año o en otro momento".

Cercano a los fans

Al término de su último show, pasada la medianoche del sábado último, Luis Miguel sorprendió con un gesto poco común en él, acostumbrado a no tener mucha comunicación con sus seguidores. Cuando abandonaba el Movistar Arena, la van en la que iba se detuvo en avenida Beaucheff y el cantante bajó la ventana para saludar durante cerca de dos minutos a los fanáticos que esperaban su salida.

Durante el último concierto que dio en Santiago hubo mejorías respecto de su tercera presentación, que fue la más criticada debido a las pausas que hizo entre canción y canción y los notorios problemas con su equipo de sonido.

Las mejores canciones surgidas de las seis décadas de las competencias

R. FLORES, C. HERVIAS y J. OSSANDÓN
Espectáculos
El Mercurio

Distintos protagonistas de la historia del Festival eligen los temas que más han trascendido luego de haber pasado por el certamen viñamarino.



La canción más recordada del Festival de Viña del Mar ni siquiera alcanzó el primer lugar el año que compitió. Se trata de la francesa "Laisse-moi le temps", que obtuvo el segundo puesto en 1973 y que saltó a la fama meses después cuando Paul Anka la tradujo al inglés bajo el título de "Let me try again" y fue grabada por Frank Sinatra, convirtiéndose en uno de sus mayores éxitos y conocida en gran parte del mundo.

En su paso por Viña, el tema -escrito por Michel Jourdan y Caravelli- fue interpretado por Romuald, quien fue derrotado por Julio Zegers con "Los pasajeros" y que ya había ganado en 1970 con "Canción a Magdalena" y salido segundo en 1968 con "Para cuando vuelvas", en la voz de Gloria Simonetti.

"Es un pecado para Viña que no haya ganado 'Laisse-moi le temps', pero ganó la de Julio Zegers, que también fue una gran canción. Imagínate, el tema lo grabó Sinatra, hubiera sido muy importante como promoción y proyección para el Festival", opina Pablo Aguilera, locutor de Radio Pudahuel.

De todas formas, el tema tuvo su revancha en el año 2000, cuando se seleccionaron para competir las mejores canciones de la historia del certamen. Ahí fue interpretada por Peabo Bryson y obtuvo el primer lugar. Ese mismo año, la competencia folclórica tuvo un caso similar, al coronar como vencedora a "El corralero", interpretada por Los Huasos Quincheros, que en 1965 se quedó con el tercer lugar interpretada por Los de Las Condes.

Otra que tampoco se quedó con el triunfo, pero trascendió más allá de su desempeño, fue "Que cante la vida" de Alberto Plaza, que en 1985 quedó en un tercer lugar, misma posición que tuvo en la competencia del 2000.

De las ganadoras, otra muy recordada es "Julie", que ganó la competencia internacional de 1972 con Julio Bernardo Euson representando a Holanda. "Se escuchó bastante en las radios", señala el periodista y animador Alfredo Lamadrid.

Plaza, Florcita Motuda y Pamela Hodar destacan el triunfo en la competencia internacional de Fernando Ubiergo con "El tiempo en las bastillas" en 1978.

El exintegrante de Los Huasos Quincheros Ricardo Videla y Ginette Acevedo concuerdan en la trascendencia de dos ganadores folclóricos: "Qué bonita va" de Los Huasos Quincheros en 1964, y "La tejedora", interpretada por Pedro Messone en 1982. También se menciona en esta categoría a "La torcacita", que ganó en 1971 cantada por Acevedo.

Hay consenso en que los temas que más han trascendido se concentraron entre las décadas del 60 y 70, y los primeros años de los 80. Es así como se mencionan "Como una ola", de María Angélica Ramírez, que interpretó Cecilia en 1965; "Cuando rompa el alba" (1967), de Willy Bascuñán y en la voz de Fresia Soto; "Mira, mira", de Scottie Scott y con Gloria Simonetti en la interpretación, en 1969; "Imaggina", de la italiana Annarita Spinaci, en 1974; "Una noche de amor", cantada por Roberto Viking Valdés, en 1976; "Alma, corazón y pan", de Gervasio y que le dio el triunfo a Uruguay en 1983, y "Para quererte" (1986), que interpretó la dominicana Maridalia Hernández.

La ausencia de canciones masivamente reconocibles después de ese período refleja la pérdida de protagonismo que ha experimentado la competencia con los años. "Hoy es el hermano pobre del Festival. Antes las canciones eran importantes", dice Willy Bascuñán, autor de "Cuando rompa el alba" y de la ganadora en el folclor "Voy pa' Mendoza" (1967).

"El horario en que se presenta ha sido en los últimos años vergonzoso. Solo mantienen la competencia para que siga llamándose Festival, pero urge una reestructuración", afirma Andrea Tessa.

Cambios para potenciarlas

Desde la organización del Festival afirman que se están efectuando modificaciones para potenciar las competencias internacional y folclórica. Desde este año, por primera vez la audiencia del certamen podrá votar por sus canciones favoritas a través de la aplicación especial.

"La competencia está muy buena este año y habrá sorpresas. Es más, tuvimos récord de canciones enviadas para ambas competencias. Viene gente joven y los temas están de acuerdo a lo que le gusta a la juventud: el reggaetón", sintetiza la concejala de Viña del Mar y quien también ha animado el Festival, Pamela Hodar.

En la competencia internacional, Chile ha sido el país que más veces ha ganado, 22; seguido por Italia, 10, y España, 6.

El cantautor argentino Víctor Heredia ha triunfado cuatro veces, tres en la competencia internacional: 1997, 2001 y 2009, y una en la folclórica, 2004. Y de los chilenos, además de Zegers, Juan Carlos Duque ganó en dos ocasiones, con "Ausencias" (1982) y "Parece tan sencillo" (1992).

Conocidas figuras han participado como autores en la competencia internacional, entre ellos Franco Simone, quien ganó en 2015, y Julio Iglesias, en los años 80. Como intérprete, en 1993 vino una entonces desconocida Shakira a representar a Colombia.

Reconstituyen la obra sinfónica de Juan Casanova Vicuña

Iñigo Díaz
Cultura
El Mercurio

Su nieto, el pianista, compositor y académico Fran Suárez, realizó una investigación que finaliza con un libro de partituras y un sitio web donde se distribuye este catálogo.



Lo que hoy se conoce como disco duro externo, moderno y portátil dispositivo tecnológico de alta capacidad, un siglo atrás era la función que cumplía el baúl para viajes transatlánticos. En uno de esos muebles enormes, Fran Suárez Casanova descubrió un día el legado de Juan Casanova Vicuña, su abuelo músico, muerto en 1976 a los 81 años.

Gran parte de la obra del compositor y director de orquesta, que se creía extraviada, y de la que mayormente se conoce "El huaso y el indio" (1941), se encontraba allí. Suárez había iniciado las búsquedas de las partituras por cielo, mar y tierra, como suele ocurrir en estos proyectos de arqueología musical, rastreando en archivos de universidades, catálogos y programas de conciertos. Diez años después, esa investigación está reunida en un libro que viene a consolidar el trabajo de este compositor chileno de comienzos del siglo XX.

Publicado por la editorial Imaginario, "Juan Casanova Vicuña. Obras sinfónicas" contó con apoyo del Ministerio de las Culturas. El nieto estima que se trata de una edición completa de sus trabajos en este campo. "Hasta que no se produzca un hallazgo, estamos hablando de la totalidad de su obra sinfónica", señala Suárez, quien además es pianista de jazz, compositor y académico (ver recuadro).

En el desglose del material, que incluye una biografía de Casanova Vicuña, se exponen partituras de 16 obras, agrupadas en siete estampas chilenas para orquesta sinfónica, además de otras seis que forman una suite, extraídas de su ópera de los años 40 "Érase un rey", y tres poemas sinfónicos de mayor envergadura.

"Entre los hallazgos destaco el último poema sinfónico, de 1948, 'Tengo alegre la tristeza y triste el vino', que cuenta con una introducción muy sombría y agria, para luego pasar a temas de tonada y cueca elaborados también con unas disonancias muy destacables. Tengo entendido que se tocó solo una vez", dice Suárez. Sobresalen también tres de las estampas chilenas que estaban perdidas, nunca publicadas, y que fueron escritas en los años 30: "Don Segua", "Y comenzó la fiesta" y "Arando".

Ese interés por la música chilena -dice Suárez- fue factor importante en la sugestiva desaparición de su figura y la relativa invisibilización de su obra, más allá de "El huaso y el indio". "Junto con compositores como Soro y Allende, mi abuelo también sufrió la reforma del conservatorio y el nuevo orden, donde ellos no encajaban con esas ideas. Tenían otra formación y otro enfoque, distinto al que se iría a imponer del compositor ciento por ciento académico. Mi abuelo era también pintor, viajero, un hombre de mundo, le interesaba la música popular. Si bien estaba viviendo las vanguardias del siglo XX, recogía el espíritu del siglo XIX. Y eso no estaba en sintonía con las ideas de Domingo Santa Cruz (compositor que impulsó las reformas)", dice Suárez.

Desde ahora las partituras tienen libre uso, y su gestión se realiza en el sitio web JuanCasanovaVicuña.com.



El giro del trío: un disco de jazz

Radicado desde 1998 en Barcelona, Fran Suárez es además uno de los músicos chilenos de jazz a plena marcha. Allí lidera dos proyectos, como organista y pianista. Con el primero grabará un nuevo disco en abril y con el segundo ya está presentando en escenarios de Cataluña su segundo trabajo, "Cielos americanos", editado por el sello Quadrant Records.

"Este es un trío absolutamente catalán. Imagínate que los dos músicos con los que toco se llaman Jordi", dice Suárez sobre Mestres (contrabajo) y Herrera (batería), quien también grabó el disco "Imaginario" (2014). "No quería seguir la misma línea jazzística anterior, sino hacer modificaciones a nivel compositivo y avanzar en nuevas ideas sobre canon y contrapunto", señala. Una mirada que se puede advertir en su "Canon cancrizan", donde una melodía extensa se toca en una dirección y luego en dirección contraria creando así una armonía para sostener la improvisación.

lunes, febrero 25, 2019

Raphael ensaya en una universidad el mayor show del evento

La Tercera

El cantante llegó ayer y se trasladó hasta el centro de Santiago para supervisar la orquesta de 64 músicos con la que se presenta hoy.

Sólo en las frías estadísticas, Raphael es propietario del show más colosal de los últimos años en el Festival de Viña: se subirá esta noche a la Quinta Vergara con 64 músicos de la Filarmónica de Chile, los que han ensayado en los últimos tres días durante cuatro horas por cada jornada.

Todo para correr el telón de RESinphónico, el espectáculo que hoy tiene de gira al artista más veterano del certamen (75 años). Desde Sting (2011) e Isabel Pantoja (2017) -con 60 y 90 músicos, respectivamente- que Viña no disfruta de un evento de tamañas proporciones escénicas.

Pero apartando los números, queda la intensidad y el detalle del ensayo que precisamente ayer desplegó el español junto al grupo de instrumentistas locales en el auditorio de la Universidad Central, situado en plena calle Lord Cochrane de la capital.

Con los ojos encima

Paula Barrientos es primera flauta de la orquesta y cuenta al finalizar la cita: “Estuvo bien. Él es bien sencillo, amable. Es muy atento”.

Luego de llegar cerca de las 9 de la mañana en un vuelo comercial que despegó desde Madrid, el cantante se fue a su hotel, descansó y luego se trasladó en varias camionetas al recinto.

Ahí supervisó de cerca la preparación de su show, conoció a los músicos, entregó algunas sugerencias, marcó los tiempos de los temas y le dio el visto final a un montaje que también incluye visuales, arreglos electrónicos e iluminación especial para cada uno de los pasajes. Ayer se repasaron ocho temas, entre los que figuraron clásicos como Que sabe nadie, Promesas o Igual (loco por cantar).

“No estaba cantando, estaba marcando. Generalmente cuando los cantantes vienen al ensayo, nunca cantan con toda su voz; ellos siempre la guardan para la actuación”, asegura Barrientos. Su compañero, Roberto Morales, primer oboe, agrega: “Ya lo habíamos hecho con él en 2017 en el Movistar Arena; no las mismas canciones, pero muy similar. Esa vez no fue con las bases electrónicas, era solo la orquesta”.

Todo estuvo guiado por el director Rubén Díez, uno de los más connotados de España, en cuyo currículum aparecen algunas de las orquestas más destacadas de su país y de distintas ciudades de Latinoamérica. En el rubro cinematográfico ha participado como pianista en cintas como La cumbre escarlata, de Guillermo del Toro; y Un monstruo viene a verme, de Juan Antonio Bayona. Junto a Díez había otros tres músicos que “er niño” trajo directamente desde su tierra natal.

Pero los ensayos no terminaron en el centro santiaguino. Hoy antes de su espectáculo -el que abre la velada, para luego seguir con Dino Gordillo y Yuri- se trasladará junto a la orquesta hasta la misma Quinta para ajustar los últimos detalles de su retorno al lugar.

“Seguramente mañana (hoy) en la prueba de sonido en la Quinta cantará una o media canción y nada más, porque se cuida mucho (la voz)”, acota Morales ante un momento en que de alguna manera también será protagonista.

SOBRE EL AUTOR:
Carlos Farías y Claudio Vergara |

domingo, febrero 24, 2019

4 cantantes chilenos en las ligas mundiales de la ópera

MAUREEN LENNON ZANINOVIC
Música
El Mercurio

El tenor Leonardo Navarro y los barítonos Christian Senn, Javier Arrey y Ricardo Seguel brillan hoy en los principales escenarios del mundo. Acá revelan sus desafíos y los compromisos operáticos que los traerán a Chile este año.


Ópera de Viena: Leonardo Navarro

Nacido en la región del Biobío, muchos recuerdan al tenor Leonardo Navarro (1985) gracias a su participación en elogiadas producciones del Municipal de Santiago, entre otras "Boris Godunov", de Mussorgsky; "Lucrezia Borgia", de Donizetti, y "Parsifal", de Wagner.

En un gran salto internacional, hace dos años el cantante firmó contrato como solista en la Ópera de Viena, siguiendo el ejemplo del barítono Alejandro Pizarro, quien ingresó al Coro de la Ópera de Viena en septiembre de 2015. En Austria acaba de protagonizar al cazador Normanno en "Lucia di Lammermoor", de Donizetti, con George Petean, Olga Peretyatko-Mariotti y Juan Diego Flórez en los protagónicos.

"La experiencia en Viena ha sido bastante buena. Acá uno llega y te tienes que subir a la máquina de inmediato. Hay que aprenderse roles, aprender un idioma, desenvolverte en otro mundo. Para mí ha sido una reeducación", advierte en un contacto telefónico desde Austria.

Formado en el Taller Lírico de Concepción y con el apoyo de sus profesores Regina Riquelme y Rodrigo Navarrete, sus próximos compromisos en el prestigioso teatro vienés incluyen, entre otros papeles, a Goro, en "Madama Butterfly", de Puccini; y Rodrigo, en "Otello", de Verdi.

"Estando fuera del país intento mantener contacto con otros compatriotas que también están desarrollando una bonita carrera en Europa, entre otros Diego Godoy y Christian Senn. Con ellos compartimos la experiencia de lo que significa armarse una vida lejos de tu patria. Cada uno tiene una vivencia personal muy valiosa", dice el tenor, y concluye que le encantaría volver al Municipal de Santiago. "Por el momento lo único confirmado es que estaré en agosto en 'Madama Butterfly', en la producción del Teatro de la Universidad de Concepción con otros grandes cantantes nacidos en esta zona, como Christian Senn".


MET de Nueva York: Javier Arrey

El barítono valdiviano Javier Arrey (1982) ha protagonizado en Estados Unidos -desde hace casi una década- un notable y prometedor desempeño.

Desde que Plácido Domingo lo eligió como Joven Talento para la Ópera de Washington, en 2010, la carrera de este becado de la Fundación Ibáñez Atkinson ha cosechado triunfos contundentes. En 2017 debutó en la Ópera de Viena como Marcello en "La Bohème", de Puccini, y en noviembre de ese año, este alumno estrella de Hans Stein tuvo su esperado estreno en el Metropolitan Opera House de Nueva York (MET). En este prestigioso coliseo dio vida a Schaunard, nuevamente en la tragedia pucciniana. Hace algunos meses regresó al coliseo neoyorquino en "Carmen", de Bizet, y está confirmado para la temporada 2019-2020 en "Turandot", de Puccini (dará vida a un mandarín).

"Mi experiencia en el MET ha sido maravillosa. Es realmente muy gratificante sentir que valoran y aprecian tu trabajo. La oportunidad de poder trabajar con los mejores artistas a nivel mundial es, además, un enorme placer", señala en un contacto telefónico desde Maryland, en Estados Unidos, donde reside junto a su familia.

Sobre su retorno al coliseo neoyorquino con "Turandot", el barítono agrega que es "un título que me provoca gran entusiasmo. Será mi debut en este repertorio. Es muy lindo y emocionante llevar la bandera chilena a Nueva York y encontrarte con gente que recuerda con mucho cariño a Verónica Villarroel, a Cristina Gallardo-Domâs y a Ramón Vinay: los tres chilenos que han dejado huella en el MET. Es un sueño y una responsabilidad seguir este camino", afirma Arrey.

A partir del 24 de agosto, el artista tiene fecha de regreso confirmada en Chile. En el Municipal de Santiago encarnará a Garibaldo en "Rodelinda", de Händel, en una nueva producción de Jean Bellorini.

"Siempre es una enorme alegría cantar en mi país. La última vez que participé en una ópera en el Municipal fue para 'Madama Butterfly', de Puccini", rememora. Javier Arrey concluye que "Rodelinda" es una propuesta muy interesante, "desde un punto de vista musical y actoral, y lograr un equilibrio entre ambas cosas es un tremendo desafío. Garibaldo posee características muy definidas y es fácil caer en 'obviedades'. El reto es dar forma a este personaje de manera sutil e inteligente".


Scala de Milán: Christian Senn

Radicado en Italia desde hace casi dos décadas, la voz del barítono Christian Senn ha recorrido los grandes teatros internacionales. Formado en Chile con Igor Concha, y en Europa -entre otros cantantes legendarios- con Luigi Alva, este intérprete ganó el concurso de jóvenes talentos de Concepción en 1996 y 1997. En 1998, tras titularse de bioquímico, obtuvo una beca para estudiar en la Academia de Canto Lírico de La Scala de Milán.

Durante todo este tiempo en el Viejo Continente ha actuado con figuras de la talla de Plácido Domingo, el tenor peruano Juan Diego Flórez y el mítico barítono italiano Leo Nucci. Se ha presentado en innumerables ocasiones en la Scala de Milán, entre otras plazas de primera línea, como Verona y el Teatro Champs-Élysées de París.

Para este año su regreso al legendario escenario milanés será en grande. A partir del 18 de octubre se integrará al elenco de "Julio César", de Händel, con dirección musical de Giovanni Antonini: uno de los fundadores del prestigioso conjunto Il Giardino Armonico. Entre otras voces estelares, esta ópera contará con la mezzosoprano italiana Cecilia Bartoli (Cleopatra) y el contratenor francés Philippe Jaroussky (Sesto). "Es una nueva producción de Robert Carsen y como hay expectación mundial, de seguro se va a filmar un DVD. Con Jaroussky he cantado bastante y hemos grabado. Con Cecilia Bartoli, en cambio, será mi debut", adelanta en un contacto telefónico desde Milán donde reside junto a su esposa y sus tres hijos.

Este año, entre otros compromisos, Christian Senn regresará en mayo al Teatro Champs-Élysées de París como Don Parmenioni en "L'Occasione fa il ladro", de Rossini, oportunidad en que compartirá escenario con otro cantante chileno, Sergio Gallardo (Martino). En Chile, a mediados de agosto, se lo podrá escuchar en "Madama Butterfly", de Puccini, en una nueva producción del Teatro de la Universidad de Concepción; y en Santiago, gracias al Instituto de Música de la UC, participará en la conclusión del gran proyecto de las cantatas de Bach impulsado por el fallecido director de coros Víctor Alarcón.

"Durante dos décadas sigo vigente en Europa y, afortunadamente, con mucho trabajo, gracias a que mantengo un pie en el bel canto y otro pie en el barroco clásico. Eso me ha dado un gran abanico de desarrollo profesional. Tengo en mi repertorio 54 óperas, sin contar todas las pasiones de Bach, además de las cantatas de Händel y Scarlatti", señala. Y añade que "una carrera duradera -a lo largo de los años- se hace justamente diciendo que no. He tenido que rechazar óperas, conciertos o giras que puedan afectar mi voz. También es clave seguir estudiando y nunca dejar de formarse".


Teatro Colón de Buenos Aires: Ricardo Seguel

En 2018, en el segundo elenco de "La italiana en Argel", de Rossini, el barítono chileno Ricardo Seguel tuvo su debut oficial en el Teatro Colón de Buenos Aires como Mustafá, el rey déspota que hace lo imposible por conseguir el amor no correspondido de Isabella. "Fue una experiencia maravillosa, con el tremendo director musical Antonello Allemandi", rememora en un contacto telefónico desde la capital argentina.

El 12 de marzo -esta vez en el primer elenco- Seguel regresará en "gloria y majestad" al coliseo trasandino como el Conde Monterone en "Rigoletto", de Verdi. "La dirección musical es de Maurizio Benini, un destacadísimo conductor italiano que, lamentablemente, dejó de ir a nuestro Municipal de Santiago", añade este barítono que se encuentra radicado en Buenos Aires, junto a su esposa, la mezzosoprano María Florencia Machado.

Seguel afirma que abrir el ciclo de ópera del Teatro Colón es un privilegio. "Estoy lejos de la trayectoria de un Jonas Kaufmann, pero concuerdo con él cuando dice que tiene una acústica impactante. ¡La sala impresiona!".

El cantante formado en Concepción revela que a los 20 años debutó en el Municipal "y desde ese momento no he parado. En 2018 estuve en el Palacio de Bellas Artes de México, y en 2019, entre otros compromisos, cantaré en el Auditorio Sodre de Uruguay en 'Tristán e Isolda', de Wagner. Latinoamérica hoy es una importante plaza laboral".

El 15 de abril abrirá la temporada lírica del Municipal de Santiago con "La fuerza del destino", de Verdi. En el primer elenco abordará a Fray Melitone. "El rol bufo de la ópera. ¡Una genialidad! Me parece fantástico que la programen porque por muchos años fue un título prohibido", advierte el barítono.

Ricardo Seguel regresará al teatro de Agustinas en octubre como Mustafá, en una nueva producción de "La italiana en Argel", de Rossini, a cargo de Rodrigo Navarrete. "Hace diez años, en el Municipal de Santiago, canté por primera vez esta ópera en una puesta en escena del español Emilio Sagi. ¡Cómo ha pasado el tiempo! En una década este ha sido uno de los títulos que más he interpretado en mi carrera, en mi país, en España (Palau de les Arts Reina Sofía) y en Argentina".

Sobre sus compatriotas en el exterior solo tiene halagos. "Hoy existe un grupo de barítonos que estamos dejando muy alto el nombre de Chile en el mundo. Admiro mucho el trabajo de Javier Arrey, pero siempre digo que Christian Senn es el cantante chileno de la actualidad. Tiene una carrera gloriosa, con actuaciones en grandes teatros y discos", remata.

Raphael:"Como no quiero que el público se aburra conmigo, siempre invento algo nuevo"


Muere Stanley Donen: El musical pierde a uno de sus máximos genios

Fernando Zavala
Espectáculos
El Mercurio

El cineasta y coreógrafo, responsable de la magistral "Cantando bajo la lluvia", falleció el pasado jueves 21 a la edad de 94 años. Era el último director que sobrevivía de la época dorada de Hollywood.



Su aporte al musical no tiene comparación y solo "Cantando bajo la lluvia" (1952) bastaría para justificar su merecido lugar de privilegio en la historia de Hollywood. Sin embargo, tal descripción se queda corta a la hora de medir la importancia y trascendencia de Stanley Donen, coreógrafo y cineasta que no solo dejó un legado esencial en aquel género. Su talento, ojo fílmico y solvencia técnica lo hicieron brillar incluso cuando dejaba de hacer musicales y expandía su repertorio -y estilizados, por no llamarlos "musicales", movimientos de cámara- a comedias, cintas de misterio y, por supuesto, romances en cine. La suya fue una carrera impecable de más de medio siglo que ayer fue recordada en todo el mundo, cuando se conoció la noticia de su fallecimiento, a los 94 años, producto de una insuficiencia cardíaca.

Fue su familia la que, consultada ayer por varios medios, confirmó que el deceso se produjo el pasado jueves 21, en Nueva York. Su partida, además, cierra un capítulo fundamental: Donen era el último director sobreviviente de la época dorada de Hollywood.

Fue amigo y socio de Gene Kelly, con quien codirigió "Cantando..." y otro clásico, "Un día en Nueva York" (1949). Pero también logró reconocimiento en solitario, con musicales como "Bodas reales" (de 1951 y protagonizada por su ídolo de infancia, Fred Astaire) y "Siete novias para siete hermanos" (1954). También es imposible olvidar su arrolladora alianza con Audrey Hepburn, en películas como "La cenicienta en París" ("Funny face", 1957), "Charada" (1963) y "Un camino para dos" ("Two for the road", 1967).

Su última película fue "Échale la culpa a Río" (1984), con Michael Caine y una joven Demi Moore, que no funcionó en la taquilla. En todo caso, Donen no fue ajeno al fracaso, como toda larga carrera tuvo altos y bajos, y muchas veces debió esperar para obtener reconocimiento. Por ejemplo, cuando se estrenó "Cantando bajo la lluvia", el filme tuvo un éxito moderado y obtuvo solo dos nominaciones al Oscar. Sin embargo, con el paso de las décadas se ganó la etiqueta del mejor musical de la historia. En 2006, el Instituto de Cine Americano (AFI, según sus siglas en inglés) le dio precisamente ese título en su lista de lo mejor del género. Al año siguiente, el mismo organismo le dio la quinta posición en la lista de las cien mejores películas de la historia del cine estadounidense. Una década después, la revista inglesa Sight & Sound eligió los cincuenta mejores títulos del mundo: "Cantando..." ocupó la posición 20.

Nunca estuvo nominado al Oscar y la Academia saldó esa deuda en 1998, cuando le dio una estatuilla honorífica que recibió de manos de Martin Scorsese. Su agradecimiento es legendario: en el escenario del Shrine Auditorium cantó los primeros versos de "Cheek to cheek", hizo unos pasos de tap y dio su sentido y divertido discurso con la orquesta interpretando de fondo una melodía. Tal como en un musical.

Nacido en Columbia, Carolina del Sur, el propio Donen ha descrito su infancia como solitaria. Tal vez por eso iba a menudo al cine. Su mundo cambió con los musicales, que lo motivaron a pedirles a sus padres que lo inscribieran en clases de baile. Tenía siete años. Pasó el tiempo, se graduó del colegio y emprendió rumbo hacia Nueva York. Su destino era Broadway. Allí integró el elenco del musical "Pal Joey", donde conoció y se hizo amigo de Gene Kelly. Posteriores números musicales en solitario lo llevaron a Hollywood y a un contrato con la MGM, en paralelo a Kelly. Incluso fue su asistente en "Cover girl" (1944). En todo caso, su carrera como actor no tuvo mucho futuro, mientras que la de su amigo florecía.

Luego que su contrato en ese estudio se terminara, Kelly lo trajo de regreso como director de baile en el musical "Levando anclas" (1945). Ahí comenzó a integrar el staff de coreógrafos. Fue coguionista y co-coreógrafo junto a Kelly en el "Take me out to the ball game" (1949) hasta que se ganó el estatus de codirector en "Un día en Nueva York". Debutó como director en solitario con "Bodas reales" -famosa por hacer bailar a Fred Astaire alrededor de toda una habitación, incluido el techo- y dirigió a Elizabeth Taylor en la comedia "Love is better than ever" (1952). Su mayor éxito por esa época, en todo caso, fue "Siete novias para siete hermanos", cuyo coreógrafo fue otro grande del baile, Michael Kidd. Su última colaboración con Kelly fue "It's always fair weather" (1955), un fracaso de taquilla.

En todo caso, cuando en la década de los sesenta el musical comenzó a decaer, Donen logró adaptarse con comodidad en otros géneros. De hecho, él prefirió mantener la distancia cuando los musicales resurgieron, con filmes como "Mary Poppins" y "La novicia rebelde".

En los setenta regresó al género, con las fallidas "El principito" (1974) y "Movie movie" (1978). En 1993 debutó como director en Broadway con "The red shoes", que no tuvo éxito; y luego de "Échale la culpa a Río" siguió trabajando esporádicamente en televisión hasta la década de los 90. Tuvo tres hijos y, al momento de su muerte, Donen era pareja de la comediante Elaine May.

"Stanley Donen fue un amigo y uno de mis primeros mentores. Su generosidad en dar tantos fines de semanas, en los 60, a estudiantes de cine como yo para aprender sobre cómo contar historias, colocar lentes y dirigir actores es un tiempo que nunca olvidaré".
STEVEN SPIELBERG

Laura Gudack: "Me dio susto seguir animando"

Bárbara Castro
Espectáculos
El Mercurio

La modelo y cantante fue la primera mujer en subirse como animadora al escenario de la Quinta Vergara, junto a Ricardo García en 1967. Hoy, a los 80 años, es crítica del certamen.



Al principio eran solo rumores. Tras siete ediciones, la popularidad del Festival de Viña crecía y dentro del mundo del espectáculo local se especulaba que por primera vez, una mujer se subiría al escenario de la Quinta Vergara como animadora. A Laura Gudack, recién llegada a la industria tras su descubrimiento como modelo, le gustaba la idea. "Había escuchado a la gente hablar, decían que por qué no se ponía una mujer, y yo pensaba que ya era hora", dice.

A mediados de los 60, la italiana residente en Chile ya era conocida, con su rostro en portadas de las revistas de moda y gigantografías de Almacenes Paris en la Alameda. De todas formas, recibió la oferta de ser la primera animadora del certamen con incredulidad. "No lo busqué, ni me lo imaginaba. Me quedé marcando ocupado, porque al igual que ahora era el gran festival, ya era famoso. Pero acepté", recuerda. Y añade que los comentarios continuaron, esta vez, como críticas hacia ella: "Supe que algunas locutoras radiales estaban molestas porque yo no era periodista, pero nadie nunca me dijo nada a la cara".

También supo de reclamos por su condición de extranjera, lo que la llevó a pulir su español -había llegado al país a los 12 años- hasta suprimir por completo su acento.

Su debut en 1967 junto a Ricardo García trajo consigo algunas sorpresas: "Fue tremendo, porque nadie te ayudaba, no es como ahora. Lo único que me dijeron es que iba a tener el mejor libretista de Chile. ¡Todavía lo estoy esperando, no llegó nunca!". La urgencia obligó a los animadores a escribir sus propios libretos, a veces minutos antes de salir al escenario.

En esos años el certamen viñamarino se extendía por 15 días, con dos funciones por jornada, y durante el intermedio -y entre cambios de vestuario- Gudack debía llegar a tiempo a las instalaciones del Canal 8 de Valparaíso, donde conducía un programa de entrevistas a los artistas del Festival. El estilismo también corrió por su cuenta, debía retocarse ella misma el maquillaje entre presentaciones y algunos de sus atuendos fueron de su colección personal. El rigor del evento le terminó pasando la cuenta: "No había tiempo para comer, bajé más de 10 kilos, los vestidos me colgaban".

Con todo, repitió el papel en otras dos ocasiones -en 1968 y 1969-, entonces junto a César Antonio Santis, quien terminaría convirtiéndose en el primer animador estable del evento, conduciéndolo hasta 1975. Al igual que Santis, la modelo tuvo la posibilidad de conservar el rol de forma indefinida, pero la rechazó. Medio siglo después, se confiesa arrepentida de la decisión: "A veces pienso que fui tonta, al no haber seguido, pero me dio susto. Fue mucho, los 15 días, la baja de peso, estar sola.".

Casi una década más tarde, en 1978, Gudack volvió al escenario de la Quinta Vergara, esta vez como artista, presentándose con el conjunto Sacramento en dos jornadas del Festival. El regreso no fue lo que esperaba. "No alcancé a cantar dos palabras y ya nos estaban chiflando", dice. A la noche siguiente, el panorama mejoró: "Salimos después de Fernando Ubiergo y su 'El tiempo en las bastillas'. Nos fuimos entre puros aplausos".

Hoy, a los 80 años y retirada del mundo artístico, Gudack vuelve a sintonizar el certamen cada febrero. Su favorito sigue siendo la edición de 1981 -aquella con José Luis Rodríguez y Julio Iglesias- y para esta versión espera la actuación de Backstreet Boys, para poder disfrutarla junto a sus nietas.

Las críticas llegan a la hora de referirse al lugar secundario que tiene la competencia folclórica. "Debemos ser el único país en el mundo en que tratamos mal al folclor, como si fuera un pariente pobre, cuando ellos merecen un festival aparte", sostiene.

Sus palabras para sus sucesoras en la animación son cálidas y añade que guarda en su memoria la actuación de Myriam Hernández en 2005, ocasión en que compartió la conducción con el cantante Ricardo Montaner. Una decisión que desató las críticas por la falta de experiencia del venezolano. "Con él cometieron la estupidez de mandarlo a animar Viña y ella tomó las riendas del Festival. No fue una florcita bonita o un ramillete", sentencia.

15 animadoras
María Luisa Godoy será la decimoquinta mujer en coanimar todas las jornadas de un mismo festival

Un Boing 737 está entre los requerimientos de los artistas

Patricia Cerda F.
Espectáculos
El Mercurio

Wisin & Yandel solicitaron un avión privado; Marc Anthony traerá él mismo un vino que requirió; Camila Gallardo quiere tapaditos veganos, mientras que Yuri pidió tener en su camarín un tipo de ají bien picante.



La producción del Festival de Viña no solo tiene que preocuparse de los requerimientos técnicos de los artistas que estarán presentes en el evento. Además, y como cada año, para intentar que las estrellas y sus equipos se sientan a gusto durante su estadía, han tenido que coordinarse muy bien para encontrar las bebidas, comidas o pedidos especiales que les han hecho llegar.

Es el caso de Marc Anthony. El puertorriqueño, quien se presenta el próximo martes en el certamen, solicitó expresamente en su camarín vinos de la marca Opus One, una cepa que nace en el valle de Napa, en California, y que no pudo ser encontrado por la producción. "Hicimos todos los esfuerzos necesarios, pero no dimos con este vino, así que el propio artista lo traerá", dice Daniel Merino, productor general del evento. Eso sí, Canal 13 y TVN, los organizadores, deberán reembolsarle a Anthony los costos de cada botella que tiene un valor cercano a $260 mil. Anthony, además, pidió chocolates M&M y Snickers, bebidas energéticas y velas blancas.

Wisin & Yandel, quienes abren los fuegos del evento hoy domingo, solicitaron lo que a juicio de Pablo Morales, productor ejecutivo del certamen, es una de las grandes exigencias que se ha dado en la historia del Festival: un Boing 737 en el que serán trasladados junto a sus músicos desde Guatemala a Santiago para alcanzar a llegar al ensayo. "Efectivamente, tuvimos que contratar este avión que viajará vacío hasta Guatemala y luego vuelve con alrededor de 50 personas. Ellos harán escala en Paraguay antes de llegar al país", señala Merino.

También solicitaron jengibre, golosinas y que su habitación y el camarín tuvieran una temperatura de 21 grados.

Sebastián Yatra, en tanto, quiere homenajear a Chile en su paso por la Quinta Vergara, así que como número uno de su lista de requerimientos anotó una camiseta de la selección chilena de fútbol, además de 15 botellas de agua sin gas y variados snacks .

Yuri es otra que envió una larga lista de alimentos para su camarín; entre ellas, tener pechuga de pavo; mucho Chile Piquín, un tipo de ají muy picante; chicles con sabor a yerba buena; papayas, melón y sandía, y un espejo de cuerpo entero.

Camila Gallardo (Cami), la cantante chilena que se presenta el jueves 28, recalcó que requiere una alimentación del tipo vegana -donde ningún alimento proviene de origen animal- y pidió tapaditos veganos, un mix de verduras con salsa de yogur sin lactosa y ciboulette ; frutos secos y diferentes tipos de té. En la misma línea, Bad Bunny solicitó productos orgánicos, mucho hummus, mantequilla de maní y manzanas rojas, mientras que Marco Antonio Solís pidió agua con un pH de 9,5.

Por último, los Backstreet Boys, la banda que agotó entradas en apenas dos horas y se instala como una de las favoritas del presente certamen, tuvo requerimientos más sencillos: mantequilla de maní, mix de frutos secos, mermelada de uva, 24 botellas de agua y muchos chicles de menta.

A pesar de las exigencias, Daniel Merino plantea que, prácticamente, todo lo solicitado fue de fácil acceso. "Los artistas con el tiempo han ido bajando sus peticiones, pero además, ahora es posible conseguir, por ejemplo, agua Fiji o golosinas extranjeras en cualquier supermercado".

El "vale cultura" aún no logra ver la luz en Chile

Gonzalo Cepeda y Cristofer Díaz
Cultura
El Mercurio

Francia acaba de crear el Pass culture , iniciativa que otros países como España, Italia y Argentina también han desarrollado para potenciar el consumo cultural en la población. En nuestro país, la iniciativa es solo un proyecto.



Subir a la cima de la Torre Eiffel: 14,5?; maravillarse con la Catedral de Notre Dame: 5?; recorrer el Pompidou: 10?. Esto, y mucho más, podría no tener precio, al menos para los jóvenes franceses que son parte de la iniciativa lanzada hace algunas semanas por el gobierno de Emanuelle Macron, Pass culture. Este pase contempla un bono de 500 euros para el consumo cultural de adolescentes de 18 años. En principio, son 13 mil los voluntarios que están participando de esta iniciativa, que está en periodo de prueba por seis meses.

La propuesta del gobierno francés busca incentivar y democratizar la participación cultural de los jóvenes a través de un subsidio a la demanda, que permite la compra de libros, instrumentos musicales, y asistencia a talleres y eventos culturales. La proyección es que en 2020 el pase alcance los 200 mil beneficiados.

La iniciativa de Macron no es nueva. Italia, México, Brasil, España, Uruguay y Argentina ya han experimentado la subvención cultural, a través de distintas fórmulas y con diferentes resultados.

Italia, en 2017, lanzó un programa a través de la aplicación 18app. En esta primera etapa se ha inscrito un 61% de los jóvenes italianos, pero la iniciativa no ha estado exenta de cuestionamientos. Tras un par de meses funcionando, la policía italiana dio con una estafa que involucró a tiendas asociadas con 18app, las que ofrecían 300? en efectivo a cambio de los 500? de crédito que otorgaba la aplicación. Con esto, jóvenes recibían dinero que podían gastar en lo que quisieran, mientras que los comerciantes ganaban 200? del Estado tras dicha "inversión". Además, hallaron en tiendas y plataformas como Amazon, productos de distinta índole catalogados como libros, permitiendo a los usuarios comprar teléfonos inteligentes con el bono, entre otros bienes no culturales.

En Madrid, en octubre de 2016 el municipio creó JOBO, un bono que apunta a personas de entre 16 y 26 años, el que otorga entradas gratuitas para eventos artísticos de seis importantes espacios, como Naves Matadero y la Cineteca Madrid. Con 37 mil jóvenes inscritos y una solicitud promedio de mil entradas a la semana, es considerada una iniciativa exitosa para la alcaldía, pese a las críticas que ha recibido por el número de tickets que no están siendo usados por los beneficiarios, cifra que alcanza el 25%.

En Buenos Aires, en tanto, destaca "DisfrutemosBA", una tarjeta lanzada a fines de 2018 por el gobierno de la ciudad que busca beneficiar a 36 mil adolescentes de educación secundaria. La iniciativa contempla la entrega de 250 pesos argentinos ($11.000 chilenos) al mes, los que pueden ser usados en bienes o eventos.

Solo un proyecto

En el primer mandato de Sebastián Piñera se propuso el "vale cultura". El proyecto consistía en proporcionar a la población joven y trabajadores la posibilidad de acceder a ciertos bienes culturales. Estudios de factibilidad demostraron que la propuesta no era viable.

El entonces ministro del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes -organismo previo a la existencia del Ministerio de las Culturas- y actual diputado, miembro de la Comisión de Cultura de la Cámara Baja, Luciano Cruz-Coke, explica que pensaron el beneficio para "la gente joven que egresa de la enseñanza media, darles hasta cierta edad el acceso a algunos bienes culturales. Pero la verdad, es que el costo era muy alto y se hacía difícil de experimentar".

Pese al rechazo de entonces, en 2017 Sebastián Piñera volvió a presentar el proyecto entre sus propuestas culturales para un nuevo gobierno. En el programa se lo detalla como un "vale cultural para cada joven que cumpla los 18 años, que permita financiar el 50% del costo de cada bien o servicio cultural que se adquiera con el vale".

El presidente de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, Marcelo Díaz, señala que encuentra positiva la iniciativa, "pero siendo complementaria con otras medidas" y recalca que es "necesario aumentar la oferta" rentabilizando la inversión que se ha hecho en infraestructura.

Para Cruz-Coke, la iniciativa "tiene una serie de dificultades. La idea requiere un trabajo más amplio y, tal vez, habría que probarlo como piloto en algunas partes del país para ver cómo funciona".

Pero aún no hay certeza de que el proyecto se implemente. Desde el Ministerio de las Culturas, el subsecretario de las Culturas y las Artes, Juan Carlos Silva, señala que "se creó la Unidad de Programación Artística y Formación de Públicos, para evaluar estrategias como el 'vale cultura'. Para la misma unidad se realizará una implementación piloto, que considera la revisión de experiencias recientes como la que se ha llevado a cabo en Buenos Aires".

En cuanto a las trabas, Silva detalla que "es importante determinar cuál es el público objetivo más propicio para esta iniciativa, y cuál es el tipo de oferta a la que se podría acceder a través de este instrumento y visualizar la manera en que a la larga se contribuya a generar un hábito entre las personas que lo empleen".

Y respecto de las fórmulas, el subsecretario indica que "queremos acercarnos de mejor manera a los resultados exitosos que ya se están tratando de conseguir en Francia, con un programa piloto".

Concierto de órgano en Valparaíso

Cultura
El Mercurio


En el marco del ciclo "Música en las alturas", organizado por el comité de restauración The Anglican Episcopal Church, hoy se presenta el organista chileno Ítalo Olivares Cañete, quien interpretará obras de Bach, Mozart y Mendelssohn. El concierto, gratuito, se realizará en la Catedral Anglicana de San Pablo, en Valparaíso.

Hoy, a las 12:30 horas

sábado, febrero 23, 2019

Continúa la guerrilla judicial por el legado de Nicanor Parra



Pedro Pablo Guerrero
Cultura
El Mercurio

Sus dos hijos mayores presentaron ahora un recurso contra la Municipalidad de Las Condes -donde se constituyó la fundación-, para invalidar la resolución que aprobó sus estatutos.


Un nuevo frente legal se abrió en la disputa que mantienen los herederos de Nicanor Parra. Sus hijos mayores, Catalina y Alberto Parra Troncoso, presentaron una demanda contra la Municipalidad de Las Condes para anular el permiso concedido a la Fundación Nicanor Parra -domiciliada en ese municipio-, que obtuvo su personalidad jurídica en diciembre pasado.

"El 7 de enero -dice el abogado patrocinante, Jorge Meneses- le solicitamos a la Municipalidad de Las Condes que invalidara la resolución que aprobó los estatutos de la Fundación Nicanor Parra, ya que había incurrido en una serie de ilegalidades, especialmente en lo relativo al uso no autorizado del nombre de don Nicanor Parra. La municipalidad se negó, y por ello el 11 de febrero presentamos una reclamación en su contra ante el 14° Juzgado Civil de Santiago".

El año pasado, Catalina y Alberto Parra Troncoso demandaron la nulidad del testamento firmado por Nicanor Parra en 2017, el que favorecía a su hija Colombina, para que el patrimonio se distribuyera en partes iguales. Ahora buscan dejar sin efecto la fundación mediante este recurso contra la Municipalidad de Las Condes.

En 2001, el antipoeta concedió un mandato a su hija Colombina para que lo representara en la administración y gestión de su obra visual y escrita. Ese documento también la facultaba para tramitar la personalidad jurídica de una fundación que llevaría su nombre. Con este fin. Colombina cedió la mitad de sus derechos hereditarios.

"Si Colombina quiere constituir una fundación con el nombre de don Nicanor Parra, tiene que solicitar la autorización de todos los herederos", afirma Jorge Meneses.

Luis Valentín Ferrada -abogado que representa los intereses de Colombina y sus otros hermanos- dice que la resolución adoptada por la municipalidad tuvo a la vista todos los antecedentes, y principalmente el mandato de Nicanor Parra de 2001. "Naturalmente, nosotros vamos a tener que actuar en este juicio como coadyuvantes en nombre de la fundación", afirma.

La voz de Carlos Peña

Uno de los directores de la fundación, el abogado y rector de la U. Diego Portales, Carlos Peña, recuerda que su vínculo con la fundación viene al menos desde 2010. "Nicanor Parra me consultó, en una larga conversación en su casa de La Reina, de qué forma podría asegurar que su patrimonio intelectual y su obra se mantuvieran íntegras a su muerte", señala. "Él estaba genuinamente preocupado por la posibilidad de que su obra intelectual y su soporte -la casa de La Reina, manuscritos, cuadernos- se perdieran. Mi sugerencia fue constituir una fundación que llevara su nombre y que administrara esos bienes. Hasta donde sé, él prefirió no constituir la fundación en vida". Parra, en cambio, mantuvo el mandato a su hija Colombina para que lo hiciera.

Carlos Peña es claro en señalar que su participación en la fundación "deriva del hecho que me consta que esa fue la voluntad de Nicanor Parra que -al margen de las vicisitudes legales o la validez del mandato que es lo que está en discusión-, debe ser en mi opinión respetada sobre todo si, como creo, ello es plenamente compatible con los intereses de todos sus herederos".

Fuera de las consideraciones legales, Peña subraya que está en el interés de la cultura nacional preservar la obra de Parra. "Va más allá, me parece, de los derechos de autor. Se trata de preservar también la materialidad de esa obra. Y pienso que, una vez salvado el compromiso emocional de este tipo de litigios, eso es plenamente compatible con los intereses de todos los involucrados".

La nueva cátedra del maestro Luis Rossi

Romina de la Sotta Donoso
Cultura
El Mercurio

El clarinetista radicado en Chile hace 41 años asumirá como profesor en la U. de Indiana. "Es un honor muy grande para mí", expresa.



Luis Rossi (1947), virtuoso clarinetista y luthier argentino radicado en Chile hace 41 años, fue elegido por la Universidad de Indiana como el sucesor del famoso maestro James Campbell, quien se jubila. "Es un honor muy grande para mí. Es la más grande escuela de música de Estados Unidos, y como tiene una población de 2.500 estudiantes, tienen tres profesores de clarinete full time , a quienes ya he reemplazado cuando han estado de año sabático", detalla Rossi.

Tienen cinco orquestas, un teatro propio y una temporada anual con funciones de ópera, ballet y conciertos.

El conservatorio se llama desde 2005 Jacobs School of Music, pues un matrimonio de ese apellido le donó US$ 40,6 millones, y está en Bloomington, Indiana (EE.UU.).

"Aquí es donde el célebre maestro chileno Juan Orrego Salas fundó el Latin American Music Center, institución pionera y de referencia mundial", agrega Rossi.

También el virtuoso pianista Alfonso Montecino fue docente en Indiana; de hecho, era profesor emérito al morir, en 2015.

"Después de 40 años en Chile, para mí es un honor poder seguir el camino de ellos dos", dice Rossi, quien hace tres años dicta una maestría en la Facultad de Artes de la U. de Chile. También fue el encargado de fundar la escuela de clarinete en el Sistema de Venezuela, donde formó a jóvenes músicos durante 38 años.

Su carrera como solista sigue igual de activa; acaba de actuar en el Festival de Gramado, en Brasil; en marzo conducirá a la sección de vientos de la Sinfónica de Cuyo en Mendoza, en la "Gran Partita" de Mozart, y después se va de gira a Galicia.

Y mientras mantiene su intensa actividad como luthier , ahora en su nuevo taller de Talagante, en mayo lanzará su séptimo disco, con grabaciones en vivo que hicieron con la Orquesta Usach y con la "Simón Bolívar" de Venezuela. El CD será distribuido por Naxos.

viernes, febrero 22, 2019

El gran homenaje que Chile le debe a Isidora Aguirre a 100 años de su natalicio



Benjamín Walker:"El festival se convirtió en una plataforma de sandías caladas"



La flautista chilena Carmen Troncoso se va de gira a México

Romina de la Sotta Donoso
Cultura
El Mercurio

Va a presentar su más reciente investigación sobre un real misterio para los intérpretes.



Carmen Troncoso es una virtuosa intérprete de flautas dulces, y también una reconocida investigadora. De hecho, recibió el Premio Presidente de la República 2014, en la categoría de Edición Musical, por su libro "Nueva música de compositores chilenos para flauta dulce".

Desde el lunes, invitada por la Universidad Nacional Autónoma de México y con financiamiento de Ibermúsicas, la chilena develará un apronte de la investigación que está haciendo para su doctorado en York, Inglaterra.

Su análisis busca dilucidar qué es lo que hace a un intérprete elegir una flauta dulce en particular, de la enorme cantidad de modelos que existe, para determinada obra.

Para mostrarlo, dará conferencias-recitales, en Ciudad de México y en Morelia, con varios modelos de flauta. Entre otras, tocará "Being in the Sounds", que cocreó con Guillermo Eisner (Uruguay), y piezas de Thomas Simaku (Albania), Carlos Zamora (Chile), Jia Chai (China) y Desmond Clarke (Inglaterra).

"Desde el Medievo al Barroco, la flauta dulce evolucionó a la par con los demás instrumentos. Podemos verlo en la coherencia de la manufactura, en las pinturas de esa época. Pero la flauta traversa, que había estado en segundo plano frente a las cualidades contrapuntísticas de la flauta dulce, reaparece en el Clasicismo, y termina reemplazándola, por su mayor expresividad", dice.

"Por alguna razón, no resultaron todos los intentos de los constructores de flautas dulces por hacer un instrumento que estuviera a la par con sus primos de viento. Y así llegamos al siglo XX, cuando se empiezan a descubrir los instrumentos antiguos y se plantea una doble tarea, desenterrar esos instrumentos, su repertorio y su práctica musical, por un lado, y por el otro, insertar eso en la exploración tímbrica y la composición de vanguardia", agrega Carmen Troncoso.

Luis Fonsi: "La música latina está borrando barreras y uniendo culturas"


jueves, febrero 21, 2019

Ana Tijoux desata polémica por el Festival de Viña


Uno de los mejores ensambles del mundo publica un disco de música chilena

Romina de la Sotta Donoso
Cultura
El Mercurio

Se llama "Finis Terrae" y lo grabó el Ensemble Musikfabrik. Es una panorámica de lenguajes y lo distribuye Naxos en todo el mundo. Incluye obras de compositores como Alejandro Guarello, Aliocha Solovera y Ramón Gorigoitía.



El Ensemble Musikfabrik nació en 1990, y rápidamente se ubicó en la primera línea mundial de la música contemporánea, al lado de conjuntos tan célebres como la London Sinfonietta o el Ensemble InterContemporain.

Un sitial que conquistaron fomentando deliberadamente la innovación artística; sus 16 miembros no solo son virtuosos instrumentistas, sino también especialistas en música de cámara y aleatoria, y en improvisación. Asimismo, no descansan en los laureles; ya han grabado 75 discos y siguen ofreciendo entre 80 y 100 conciertos al año.

Su sede está en Colonia, y gracias al financiamiento permanente de la Kunststiftung NRW, del gobierno de Renania del Norte-Westfalia, su excelencia artística está asegurada.

Y ahora, en una iniciativa que será un hito para nuestra música, el Ensemble Musikfabrik acaba de publicar un CD con cinco obras chilenas. "Finis Terrae. Sounds from the End of the World. Contemporary Music From Chile" fue editado por Da Vinci Classics, y tiene distribución mundial por Naxos. Se puede encargar por 13,9 euros en Davinci-edition.com y también está en Spotify.com.

"Esta producción discográfica es sobresaliente por la excelencia y el renombre internacional del Ensemble Musik Fabrik", asegura el chileno Ramón Gorigoitía, quien reside en Colonia desde 1983. Tras colaborar con varios solistas del conjunto, este compositor porteño le propuso este proyecto al ensamble, con una recepción muy positiva. "Cuando Musikfabrik fue a Chile en 2006, se llevó una impresión muy buena de la escena chilena de música contemporánea", cuenta. Y revela que los miembros de ese ensamble han asistido en Colonia, como público, a conciertos donde se han interpretado obras chilenas. "Acá en Europa hay mucho interés por la música chilena actual", agrega.

El apoyo financiero fundamental fue de la Fundación Siemens, que comisionó las obras a Alejandro Guarello, Pablo Aranda, Aliocha Solovera y Boris Alvarado, además del propio Gorigoitía. Las cinco piezas se estrenaron hace tres años, en el auditorio de la Deutschlandfunk. Uno de los que asistió fue Alejandro Guarello. "Fue muy bueno; la sala de conciertos y su acústica son espectaculares, y había mucha gente", recuerda.

"Musikfabrik es uno de los grupos más importantes en su género, y son una verdadera manufactura de música; hacen investigación y poseen una colección enorme de instrumentos. Es fantástico; es la primera vez que un grupo de esa categoría edita un disco solo de música chilena, y el título del disco hace evidente la paradoja de que en el fin del mundo se hace música de arte de gran calidad", comenta Guarello. Y destaca también que esta producción discográfica "es una especie de arcoíris, muy variado en cuanto a lenguajes, con propuestas muy distintas entre sí".

"MUFA", su obra, no se refiere a la mala suerte, sino al nombre del ensamble alemán. Y se organiza partir de las combinaciones rítmicas y métricas de las cifras 3, 7 y 11. "Esta pieza es bien típica de mí, porque son momentos que permanecen en un carácter y después van cambiando a otro, con bastantes contrastes. La obra termina con una dilución muy serena", detalla Guarello.

Ramón Gorigoitía también entrega luces respecto de "Transgresiones", su composición. "Es una trasgresión intertextual, puesto que la fuente literaria es fundamental para el desarrollo del material. Las alturas, la frecuencia y las complejidades rítmicas se deducen de tres obras básicas, los Cantos 1 y 2 del 'Canto General' de Pablo Neruda, 'La Araucana' de Alonso de Ercilla y Zúñiga, y la poesía anárquica de Eric Frith, textos que reflejan sucesos violentos trascendentes que han generado cultura e identidad", explica.

Las otras composiciones incluidas son "Fuegos de artificio", de Aliocha Solovera; "Alma", de Pablo Aranda, y "Allá", de Boris Alvarado.

El MET de Nueva York reveló su ambiciosa temporada 2019-2020

El Mercurio

La soprano rusa Anna Netrebko se sumará a otras voces estelares como Joyce DiDonato, Diana Damrau, Sonya Yoncheva y Javier Camarena. Entre varios atractivos destacan las presentaciones de "Akenatón", de Philip Glass, y una nueva producción de "Porgy and Bess", de Gershwin.

En 1984, en Alemania, el célebre compositor Philip Glass estrenó una ópera basada en Akenatón, el controvertido faraón del Egipto antiguo, quien -junto a su amada Nefertiti- desafió el sistema imperante tras abolir la adoración a múltiples divinidades y dejar solo al dios Sol.

Ayer, el Metropolitan Opera House de Nueva York (MET) anunció su esperada temporada lírica 2019-2020 y dentro de las producciones imprescindibles confirmó la llegada -por primera vez en la historia de este coliseo neoyorquino- de este título de Glass y que cierra la trilogía de óperas biográficas del compositor estadounidense, conformada por "Einstein on the Beach" y "Satyagraha". Se trata de una producción de Phelim McDermott, que ya se montó en 2016 en la Ópera de Los Angeles (Estados Unidos) y que tendrá al contratenor Anthony Roth Costanzo en el papel del faraón egipcio.

Dentro de las nuevas producciones, el MET reveló que su temporada abrirá el 23 de septiembre con "Porgy and Bess", de Gershwin. En diciembre de 2019 llegará "Wozzeck", de Berg, con la batuta de Yannick Nézet-Séguin, el nuevo director musical del escenario neoyorquino. En febrero del 2020 será el turno de "Agrippina", de Händel, con la mezzosoprano Joyce DiDonato en el papel de la hermana menor de Calígula, y en marzo del próximo año se programó "El holandés errante", de Wagner, con dirección musical de Valery Gergiev.

Lo que puede y no debe Netrebko

En materia de voces hay varios nombres estelares que se han presentado en nuestro país. El tenor mexicano Javier Camarena cantará en "La cenerentola", de Rossini; Sonya Yoncheva estará en "Manon Lescaut", de Puccini; Dolora Zajick en "Katia Kabanova", de Janacek, y Diana Damrau en "Maria Stuarda", de Donizetti. Anna Netrebko, por su parte, estará en "Tosca", de Puccini; "Macbeth", de Verdi, y en la Gala de Año Nuevo.

"Es una estupenda temporada en especial por los títulos nuevos, como 'Akenatón' y 'Agrippina', y por apuestas atractivas de Janacek y Gershwin", señala Juan Antonio Muñoz, crítico de ópera de "El Mercurio". Añade que, en cuanto a las estrellas, sobresalen Sonya Yoncheva en "Manon Lescaut" y Piotr Beczala en "Werther", lo que le parece más destacado que Anna Netrebko y Plácido Domingo en "Macbeth", "ya vistos y no adecuados a ese título. Se confirma el estatus de estrella de Netrebko, que canta lo que puede y debe y lo que no puede ni debe, como 'Turandot' (abordará arias de esta ópera en la Gala de Año Nuevo)".

Muñoz remata que será interesante ver la Margarita de Elina Garanca para "La condenación de Fausto", de Berlioz, como también "a Simon Rattle al frente de 'El caballero de la rosa', y a nuestro antiguo conocido Lothar Koenigs dirigiendo 'La flauta mágica' y 'Katia Kabanova': sería notable traerlo de regreso a Chile donde inició su carrera".

Como ya es una tradición, el Teatro Nescafé de las Artes transmitirá en vivo y en HD parte de la temporada del MET. El coliseo neoyorquino confirmó que "Turandot" , de Puccini, abrirá el 12 de octubre el ciclo de proyecciones en vivo. El programa también incluye "Manon", "Madama Butterfly", "Akenatón", "Wozzeck", "Porgy and Bess", "Agrippina", "El holandés errante", "Tosca" y "Maria Stuarda".

"Será una temporada de grandes éxitos y varios títulos novedosos para explorar", concluye Mario Córdova, director asociado de las transmisiones desde el MET de Nueva York.
Voz chilena en el METEl barítono Javier Arrey es el único intérprete nacional que estará presente en la temporada 2019-2020 del escenario neoyorquino. Se lo podrá ver en "Turandot", de Puccini, en el papel del mandarín. "Es un honor regresar al MET", comenta en un contacto telefónico desde Estados Unidos.