martes, febrero 26, 2019

Ejecutivos y animadores defienden mensaje político que dio el vamos al Festival

EQUIPO DE ESPeCTÁCULOS
Espectáculos
El Mercurio

María Luisa Godoy y Martín Cárcamo redactaron las palabras en apoyo a Venezuela. Pero hay voces críticas que dicen que la Quinta Vergara no es el escenario adecuado para eso.



María Luisa Godoy y Martín Cárcamo sorprendieron con su discurso la noche inaugural del Festival. Hablaron de la igualdad de las mujeres, de los derechos de los niños y, sobre todo, enviaron un mensaje de paz que culminó con un sonoro "¡Democracia y libertad para Venezuela!", planteado por Cárcamo.

Aunque en un principio se dijo que ni Canal 13 ni TVN, los organizadores del evento, sabían del guiño que se haría a la situación del país caribeño, lo cierto es que los directores ejecutivos de ambas estaciones estaban enterados, como lo confirma Javier Urrutia, director ejecutivo de Canal 13, a quien Cárcamo se lo comentó horas antes.

Urrutia señala que eso no le pareció algo político: "Lo entendí como un mensaje de apoyo a un pueblo que pasa por un momento dramático. Nuestros animadores tienen opiniones y sensibilidades y conducen el evento latino más grande del continente. Si yo no pensara que pueden hablarle a 250 millones de personas no los pondría ahí. Hablaron desde la humanidad. En eso, tienen todo mi apoyo y el de Canal 13".

Cárcamo confirma que el mensaje lo escribieron él y Godoy. "Este es un discurso muy bien reflexionado y con tiempo donde no mencionamos ni a Maduro ni a Guaidó. El mensaje llama a la paz, al respeto de la diversidad latinoamericana y a la esperanza. Esos fueron los conceptos que quisimos rescatar".

El animador comenta que tanto él como su compañera son personas con opinión. "Lo que estaría mal es que nosotros como animadores nos plantáramos en el escenario más importante de Latinoamérica e hiciéramos oídos sordos a la situación que vive un país hermano. Además, el público lo agradeció".

María Luisa Godoy enfatiza que era imposible eludir un tema de esa envergadura y agrega: "Los tiempos han cambiado. Este Festival lo ven 10 millones de chilenos, pero más de 250 millones de latinoamericanos. Es imposible eludir una crisis como la que vive el pueblo venezolano", afirma.

Pablo Morales, productor ejecutivo del evento, agrega que ellos respetan la decisión de los animadores "porque se enmarca dentro de los temas humanitarios que han ocurrido en los últimos días".

Carolina de Moras, exanimadora del Festival, también defendió la postura: "Está bien referirse a la crisis en Venezuela porque, como es un evento internacional y latinoamericano, es bueno hacerle un guiño".

Surgen críticas

Pero las críticas aparecieron por algunos frentes. El periodista René Naranjo, editor de Espectáculos de radio Bío-Bío, considera que es un episodio inaceptable. "Los animadores son la voz editorial del Festival, y no pueden tomar un punto de vista sobre un tema político, porque parecía aludir a un apoyo a Guaidó. Se trata de un error grave, porque se da a entender que esa es la opinión de los tres canales organizadores y del municipio".

Pero la alcaldesa Virginia Reginatto es enfática: "Comparto la causa que defiende la democracia y libertad de Venezuela y entiendo el sentimiento de los artistas que a través de su música apoyan al sufrido pueblo de Venezuela. Por eso, el escenario de la Quinta Vergara no puede estar ajeno a las grandes causas como la del país hermano latinoamericano".

La concejala y exanimadora del certamen, Pamela Hodar, señala: "No es el ideal usar el Festival y mezclarlo con temas políticos. Pero, según mi opinión, dada la situación que vive Venezuela y de la que estamos todos preocupados, se aprovechó esta instancia y ojalá sea para mejor y que en Venezuela sepan que no están solos".

Consignas en la Quinta Vergara

La primera jornada culminó con un mensaje muchísimo más duro que con el que iniciaron la noche los animadores. Cerca de las 3 de la mañana, el cantante colombiano Sebastián Yatra invitó al escenario a un grupo de venezolanos -varios niños entre ellos- vistiendo una polera que con el mensaje "Volver a casa" mientras interpretaba el tema "Un año" que grabó junto a Reik.

Fue ahí cuando el cantante tomó el micrófono y le habló directamente a la cámara: "El régimen miserable de Nicolás Maduro tiene que parar ya", señaló y luego agregó decidido, "hace una hora tuve la oportunidad de hablar por teléfono con el Presidente legítimo de Venezuela, Juan Guaidó, y entre todos lo felicitamos porque hay una nueva luz, hay un punto de quiebre. Venezuela, ni un paso atrás ¡Exigimos libertad para el pueblo! ¡Gloria al pueblo de Venezuela!", dijo con énfasis.

Toda la primera jornada tuvo dedicatorias a este país, a través de Wisin & Yandel y durante la rutina de Felipe Avello.

La Quinta Vergara es una popular vitrina pocas veces usada para este tipo de manifestaciones y en su historia recuerda algunos momentos que se prestaron para darle un matiz político, como la presentación de la cantante sudafricana Miriam Makeba, quien en 1972 apoyó al Presidente Salvador Allende; la de Bigote Arrocet, que en 1974 en su rutina humorística cantó "Libre" de Nino Bravo, que despertó varias interpretaciones por el momento político que atravesaba el país en los inicios del régimen militar o en 1988 un José Luis Rodríguez, previo al plebiscito, que se despachó la recordada frase "a veces hay que escuchar la voz del pueblo" cuando el público pedía una gaviota que era negada por la autoridad. Ese año también se presentó el grupo Mr. Mister, quien sorprendió al animador Antonio Vodanovic leyendo un mensaje de apoyo para "los actores chilenos amenazados de muerte" en tiempos de Augusto Pinochet.

En 2003 Los Prisioneros encendieron la Quinta Vergara, con un Jorge González que criticó al gobierno de entonces (Ricardo Lagos), a la Iglesia Católica -cuando el evento lo transmitía Canal 13, perteneciente a la U. Católica-, y al Presidente de EE.UU., George W. Bush, por la inminente invasión a Irak.

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