sábado, noviembre 28, 2020

Nuevo Teatro de Constitución aspira a ser un gran faro

 El Mercurio


Diseñado por Elemental como una caja de luz, inicia sus trabajos en 2021. La obra pone el foco en la dignidad de la madera y expande su alcance incluso hacia el exterior del edificio.

IÑIGO DÍAZ


La isla Orrego sufrió especialmente la tragedia del 27-F. Ubicada en la desembocadura del río Maule, en Constitución, esa noche se celebraba en el lugar una fiesta de la Semana Maulina. “De las 500 personas que murieron en Chile por el terremoto, cien se encontraban acampando en la isla Orrego”, dice el arquitecto Juan Ignacio Cerda, de la oficina Elemental, que ha tenido un rol decisivo en el repunte de una ciudad que había quedado en el suelo.


El 70 por ciento de Constitución fue destruido. El mar ingresó incluso hasta su Plaza de Armas, situada a cinco cuadras del borde del río. En ese sector también se encontraba el antiguo Teatro Municipal de Constitución, un edificio de concreto de 1932, que fue declarado inhabitable y luego demolido.


A diez años de esos acontecimientos, la ciudad prepara la reconstrucción de un gran teatro en ese mismo espacio, que dotará a Constitución de otro moderno edificio en el sector, junto con la Biblioteca Pública y el Centro Cultural. “Este es un patrimonio para cien años más”, declara Raúl Irarrázabal, de la dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, que licitó el proyecto. Tiene un costo de $5.000 millones, financiados por el Gobierno Regional del Maule. “Nuestro propósito es comenzar los trabajos durante el primer trimestre de 2021 y entregar este nuevo recinto cultural a mediados de 2022”, confirma el subsecretario de Obras Públicas, Cristóbal Leturia.


El nuevo teatro forma parte del Plan de Reconstrucción diseñado por esta oficina para la ciudad, con más de 30 obras en carpeta. Comenzó con la restitución de ese mismo borde. Allí se creó el gran Parque Fluvial de Mitigación, un amplio espacio ciudadano. Cuenta con acceso común al río y sus instalaciones están diseñadas para contrarrestar las crecidas del Maule. Como lección de lo ocurrido en la isla Orrego, que también pertenece a ese borde, un gran bosque le hace frente a un eventual próximo maremoto.


“Preguntamos cuáles eran las cuatro prioridades para la reconstrucción. La comunidad señaló al teatro municipal. Cuando hoy tenemos un debate sobre la situación de la cultura, esto nos demuestra que ella es parte clave en la integridad de las comunidades, aún en sus peores momentos”, comenta Cerda respecto del alcance de este edificio.


Diseñado como una caja de luz, tendrá 1.526 m{+2} construidos. Está revestido en maderas, en una fachada austera y blanca. Su sala principal tendrá una capacidad para 500 personas y su escenario y foso orquestal permitirán el montaje de óperas. “Si puedes albergar una ópera, entonces se pueden dar espectáculos de todo tipo”, señala el arquitecto y autor del diseño de este teatro, que aspira a ser parte de un circuito de casas de ópera y espectáculos como Santiago, Talca, Concepción y Frutillar, con el Teatro del Lago. “La comunidad de Constitución, que es esencialmente maderera, nos dijo: ‘No reconstruyan en adobe, sino en madera'”, agrega.


Pero lo medular del proyecto se encuentra además en el exterior del recinto. No se trata solo de una caja acústica, sino de un espacio diseñado para expandirse hacia el entorno, con actividades al aire libre para 2.500 personas. “Cuenta con terrazas elevadas, que son también escenarios. La fachada blanca, a la vez funciona como superficie de proyección de películas. El edificio es el soporte en sí mismo”, apunta Cerda.


“Como también ocurre con el Teatro Regional del Biobío y otros construidos en nuestros tiempos, el Teatro de Constitución es un verdadero faro en la ciudad. De noche se ilumina y tiene un juego de luz muy interesante. Viene a romper con la lógica de la mole fría, porque irradia luz. Teatros como este tienen que llamar la atención de las personas y provocarlas”, cierra Raúl Irarrázabal.

viernes, noviembre 27, 2020

Illapu presenta show a la carta y planea celebrar sus 50 años con nuevo disco



 El Mercurio


El conjunto realizará hoy un concierto online , con un repertorio elegido por el público. Además, lanzará un álbum en 2021 para conmemorar las cinco décadas de su fundación.

José Vásquez


Illapu mira a 2021. La banda ya clavó en el calendario sus metas para el próximo año, esperanzados en poder concretar una serie de proyectos para celebrar las cinco décadas de su fundación con un nuevo disco.


El músico Roberto Márquez cuenta que durante estas últimas semanas han dividido su trabajo entre los ensayos para el show por streaming que darán esta noche, a las 21:00 horas, y su labor en el estudio, para un álbum que planean lanzar durante los próximos meses y del que pronto liberarán un adelanto.


“Ya hay un sencillo que esperamos lanzar antes de fin de año”, dice el cantante sobre una canción que grabaron durante el pasado fin de semana y que se ajusta a los tiempos que estamos viviendo. “Está relacionada con la pandemia y también con el estallido, que de alguna manera han ido muy de la mano para un momento que ni en la peor de las pesadillas imaginamos vivir”, señala Márquez.


En este período, según relata la voz de “Candombe para José”, el grupo vivió un proceso de retrospección que desencadenó el nuevo proyecto.


“Habíamos estado buceando en canciones que habíamos ido posponiendo y la pandemia nos condujo a este disco”, plantea.


Con la crisis sanitaria, el gremio artístico ha vivido meses complejos al no poder realizar su trabajo como acostumbran, mientras han visto que progresivamente el país ha ido retomando su funcionamiento normal, con cientos de personas, por ejemplo, adentro de un centro comercial, pero con un estricto límite de aforo para los conciertos con público presencial que recién comienzan a programarse. “Creemos que eso es lo absurdo de esta gente que está llevando adelante la contingencia, que aprueban por un lado a los malls, pero que no han tenido ninguna consideración con los artistas”, critica Márquez.


Para el concierto de hoy, que se realizará al aire libre desde las dependencias de un canal de cable, invitarán a un reducido número de personas (entre 15 y 20), respetando los aforos de reunión, quienes serán contactadas a través de sus redes sociales.


Lo que pidió la gente


La de esta noche será la segunda presentación por streaming del conjunto, que en septiembre pasado tuvo una exitosa primera experiencia de este tipo.


“A nosotros nos gusta mucho tocar, estamos acostumbrados a esa dinámica, y este show será en vivo y en directo. Esa es la idea para ir viendo cómo va reaccionando la gente”, señala el intérprete sobre una presentación que tendrá como característica un repertorio elegido por el público. Aunque, según indica, no hubo muchas sorpresas.


“En general, la mayor demanda fue para nuestras canciones más conocidas, que es lo que generalmente pasa en este tipo de shows, que se convierten en espectáculos de grandes éxitos”, dice Márquez sobre un listado que —cuenta— “será muy parecido a entrar a Spotify y ver cuáles son nuestras canciones más reproducidas”.


Pese a ello, igual hubo sorpresas, adelanta. “Estarán ‘Lejos del amor', ‘Vuelvo' y ‘Sincero positivo', que son nuestros temas más exitosos, pero también nos sorprendieron con pedidos como ‘Que broten las palabras' o ‘Para seguir viviendo', que se repitieron harto y no son de nuestros mayores éxitos”, agrega el músico.

“31 minutos” hará su versión del Quijote en Stgo. a Mil

 El Mercurio


El tradicional festival teatral anunció ayer su programación, que contará con 150 espectáculos que mezclarán funciones presenciales y digitales, entre el 3 y el 24 de enero próximo.

Romina Raglianti


“31 minutos” ya había explorado antes a “Don Quijote de La Mancha”, el clásico literario de Miguel de Cervantes, en un capítulo especial del programa e incluso habían interpretado “Sueño imposible”, la canción más célebre del musical de 1965 “El hombre de La Mancha”. Ahora volverán con una nueva versión de la historia como parte de la programación del próximo Festival Santiago a Mil.


Álvaro Díaz y Pedro Peirano, los creadores del exitoso espacio infantil, ya habían adaptado en 2016 a “Romeo y Julieta”, de William Shakespeare, para el mismo evento. Ahora, Tulio Triviño y Juanín se convertirán en el Quijote y Sancho Panza, en una versión teatral que tendrá funciones en vivo y que también será emitida por TVN.


Durante el lanzamiento ayer de la programación de Santiago a Mil, Peirano y Díaz interpretaron sobre el escenario una de las canciones originales que tendrá el espectáculo, en el que también aparece Juan Carlos Bodoque como el narrador.


Un híbrido presencial y digital


La próxima edición del tradicional evento teatral veraniego contará con 150 espectáculos provenientes de 18 países, bajo el lema “Volver a encontrarnos”, que reconoce el difícil año que han tenido las artes escénicas debido a la pandemia del coronavirus. Su versión 28, que se realizará entre el 3 y el 24 de enero próximo, será una híbrida y multimedia, que buscará combinar montajes presenciales y digitales e incluirá, además de teatro, otros espectáculos como ópera, circo, pasacalles y radioteatros.


En el caso de las obras presenciales, estas podrán verse en las salas de la Región Metropolitana que pueden abrir bajo el programa “Paso a Paso”, entre ellas el GAM, que es la sede principal del festival; el Teatro Municipal de Las Condes, el Teatro UC y Matucana 100. La programación virtual estará disponible en Teatromil.TV y en algunos casos en medios de comunicación, gracias a una alianza con TVN y radio Biobío.


El foco este año está puesto en el trabajo de Mujeres Creadoras Latinoamericanas y destacan obras como el audioteatro argentino “Formas de caminar con un libro en la mano”, de Lola Arias; la obra brasileña “El libro”, de Christiane Jatahy: la coproducción chileno-alemana “Espíritu”, con texto y dirección de Trinidad González, y una nueva intervención de Lastesis, cuyo himno “Un violador en tu camino” fue un fenómeno mundial el año pasado.


Además, se reforzarán las presentaciones en regiones, a través del programa Territorios Creativos que ha preparado 15 montajes.


Énfasis local


A pesar del carácter internacional que se le ha dado siempre al evento, en esta jornada se enfatizará la programación nacional como una forma de contribuir a reactivar el sector.


En la presentación de ayer, Carmen Romero, la directora ejecutiva de la Fundación Teatro a Mil, hizo un llamado a las autoridades que por estos días discuten el presupuesto para las culturas a no abandonar las artes.


Entre la selección, está la instalación lumínica de Delight Lab, que recorrerá distintas comunas de la Región Metropolitana; la obra “Fuego rojo”, en la que trabajó el líder de La Patogallina, Martín Erazo, junto al director Leandro Mendoza, y “La clausura del amor”, obra de Pascal Rambert, que dirigirá Alfredo Castro y que consiste en monólogos interpretados por Millaray Lobos y Francisco Melo. También se emitirán las versiones de las obras “Coronación” y “Ardiente Paciencia”, que dirigió Alejandro Castillo.

Myriam Hernández ofrecerá concierto gratuito online

 El Mercurio


A través del canal de YouTube de la Corporación Cultural de Las Condes, la cantante se presentará mañana, a las 20:00 horas, en un espectáculo interactivo y gratuito. Previo al concierto, conversará con los espectadores y responderá a sus preguntas. Luego, acompañada de cinco músicos interpretará parte de su repertorio.

Confirman realización de las Semanas Musicales de Frutillar 2021

 El Mercurio


Desde la organización adelantan que el festival veraniego no se cancela y se redujo a una semana, desde el 27 al 31 de enero.

Maureen Lennon Zaninovic


Sin duda —como también ha ocurrido con varias actividades culturales del país—, no han sido meses fáciles para las Semanas Musicales de Frutillar. Su edición 2020 tuvo el estallido social como telón de fondo y obligó a los organizadores del festival a realizar algunos ajustes en su programación; y desde inicios de este año, la pandemia también ha significado una reformulación importante para el evento.


“Estamos preparando una versión más acotada, de solo cinco días”, adelanta Harriet Eeles, presidenta de la Corporación Cultural de Semanas Musicales de Frutillar. Reconoce que hay mucha incertidumbre y que han recibido numerosos comentarios de melómanos inquietos por la factibilidad del encuentro. “Por eso queremos dejarlos tranquilos y confirmar que tendremos la edición número 53, entre el 27 de enero y el 31 de ese mes”, dice.


Eeles explica que están trabajando en variadas propuestas, pensando en distintos escenarios para el verano 2021. “La idea, dependiendo de la fase a la que pase en enero Frutillar, es ofrecer una programación híbrida, con conciertos en vivo y virtuales. En el peor de los casos, si volvemos a cuarentena, tendremos una versión completamente digital, pero lo importante es que no se va a cancelar y contamos con todo el apoyo de nuestros socios: la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile y la Fuerza Aérea”.


Músicos de la Patagonia


En total —entre conciertos de mediodía y vespertinos— serán 10 presentaciones. “Ante la eventualidad de que Frutillar pase a fase cuatro, los recitales vespertinos se realizarán en vivo en la sala principal, con aforo reducido y con estrictas medidas de seguridad que hemos estado analizando con el Teatro del Lago y la Seremi de Salud”, advierte la presidenta de la Corporación de Semanas Musicales. Y adelanta que por primera vez en la historia del evento no actuará de manera presencial la Sinfónica Nacional de Chile. “Lo hablamos con Diego Matte, director del Centro de Extensión Cultural de este plantel, y para evitar cualquier tipo de contagios convenimos en que transmitiremos en línea un concierto de algunos integrantes de la Sinfónica. Orquestas grandes no vamos a tener, pero sí agrupaciones de cámara, entre otras, de miembros de la Banda Sinfónica de la FACh y dos quintetos de la zona conformados por chicos de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles”. Harriet Eeles detalla otras novedades, “como el debut en el festival del primer conjunto profesional de la Región de Los Lagos. Se trata de la Orquesta de Cámara de la Patagonia, que tiene su sede en Puerto Montt y que se presentará con su director titular, Sebastián Errázuriz”. Junto con ello, en los conciertos de mediodía están confirmados, entre otros, un dúo de violín y piano (Lorena González y Paulina Zamora) y la Embajada de Polonia aportará con un recital en línea de un dúo de violín y acordeón.


En los próximos días confirmarán la modalidad de transmisión y si habrá o no cobro de entradas.

El GAM reabre con fiesta, exposiciones y danza

 El Mercurio


Mañana estará operativa su plaza central y en los próximos días ofrecerá exposiciones y funciones presenciales en sus salas. Todo con aforo reducido.

Daniela Silva Astorga

LO QUE VIENE EN EL GAM


Entre el 3 de diciembre y el 3 de enero se exhibirán 1.500 imágenes con las que el fotógrafo Jorge Brantmayer documentó la escena teatral chilena entre 1983 y 1992. Es la misma exposición que estaba montada a fines de 2019 y al inicio de la pandemia, pero su reapertura involucrará una novedad: el lanzamiento del catálogo “Fragilidad y excesos. Archivo Abierto de la Escena Teatral Chilena 1983-1992”, cuyos autores son María de la Luz Hurtado y Jorge Brantmayer. También se presenta, en la sala del Museo de Arte Popular Americano (MAPA), “Mujeres creadoras”, una selección de obras de diez artistas presentes en la colección Sellos de Excelencia a la Artesanía (desde el 2 hasta el 31 de diciembre). Y la Compañía Danza en Cruz estrenará “Indio Pavez”, con dramaturgia y dirección de Pablo Zamorano. Es una obra que aborda la historia de Héctor Pavez Casanova, destacado autor de la “Nueva Canción Chilena” (19 y 22 de diciembre).


Después de estar cerrados al público durante casi nueve meses, y de haber suspendido actividades por el estallido social de 2019, el GAM retomará funciones gradualmente a partir de mañana.“Para nosotros es clave reabrir, y por varias razones. Además de que queremos retomar las funciones presenciales, queremos repoblar nuestras plazas, que congregan una alta actividad. Esto es importante porque, como espacio artístico, nosotros tenemos un rol fundamental de cara a la reconstrucción de la estructura de este barrio, en términos humanos, sociales y comunitarios. Sabemos que apenas abramos nuestras plazas se repletarán”, dice Felipe Mella, director del GAM.


La actividad que inicia esta reactivación es “Plaza libre”. Será una fiesta bailable al estilo del voguing, forma de danza nacida en los años 80, desde la escena drag de Nueva York, y que se popularizó con el video de Madonna (“Vogue”, 1990). Comenzará a las 16:00 horas, en la explanada central del edificio, con aforo reducido y de acuerdo con el protocolo sanitario para comunas en fase 4. Habrá control al ingreso, como toma de temperatura y solicitud de datos de contacto, y podrán participar 100 personas en simultáneo, como máximo. En la fiesta, como en el resto de los sectores del GAM, la mascarilla es obligatoria. Y en los próximos días también estarán abiertas las exposiciones y habrá funciones de teatro y danza (ver recuadro).


Durante la pandemia, el GAM se ha mantenido activo a través de la web. Ha realizado más de 440 actividades virtuales, reproducidas por 127.563 personas. Mella especifica que mantendrán esa línea programática, pensando en quienes aún prefieren mantenerse en casa. “No hay estudios aún sobre cómo han regresado los públicos a los recintos culturales que ya abrieron —afirma el director—. No sabemos cuánta gente vendrá, pero sí, por redes sociales, nos han pedido mucho la reapertura. Creo que todos los centros culturales tendremos un gran trabajo a largo plazo: debemos entregar confianza para que los espectadores y usuarios vuelvan”. En las salas de teatro, danza y música, el aforo será de 50%.


—Además de los públicos que quieren retomar la experiencia cultural, ¿pesan mucho los motivos presupuestarios en esta reapertura?


“Claro, también necesitamos reactivar nuestras unidades comerciales, como la cafetería, la librería, la tienda de vino. Hasta ahora, hemos apoyado a los locatarios y no hemos cobrado arriendo en estos meses. Es que, si el 70% del presupuesto del GAM proviene directamente del Estado ($3.375 millones), el 30% restante llega por la operación y arriendo de estos espacios comerciales y también por la venta de entradas al público. El porcentaje que levanta el GAM equivale a unos mil millones. Y desde el 18 de octubre de 2019 no hemos tenido esos ingresos. Este año logramos obtener solo $200 millones. Por lo tanto, hay un déficit de $800 millones”.


—¿Qué medidas han tomado para operar este año y prepararse económicamente para 2021?


“No hicimos una reducción de sueldos. Este sector se ha visto muy afectado, entonces establecimos que la última opción que tomaríamos en esta emergencia sería bajar los sueldos o hacer despidos. Nosotros hemos resguardado a nuestros trabajadores, no queremos que tengan temor. Por eso, redujimos costos de administración y de producción. Por ejemplo, ya no hemos circulado por el país con obras, y hay una serie de gastos asociados al funcionamiento que no hemos tenido u otros que han bajado mucho, como las cuentas de luz del edificio. Así hemos sobrevivido en el encierro”.

El intenso año musical de Jorge Arecheta

 El Mercurio


Tras su protagónico en la primera teleserie musical de Mega “Yo soy Lorenzo”, y su rol en la exitosa serie “La Jauría”, el actor se volcó al canto. Este 5 de diciembre estrena el monólogo musical y escrito en décimas “Carta de Navidad”, que será la primera obra transmitida en vivo desde el escenario del Teatro UC; también prepara el concierto teatral “Quédate conmigo”, producido por Cultura Capital, y la segunda temporada de su podcast de audioficción “Alfabeto”. Por Michelle Martínez C.


Este ha sido el año que más me ha tocado cantar —dice Jorge Arecheta, actor de 34 años, conocido por sus roles en teleseries como “Yo soy Lorenzo”, “La Poseída”, “La Colombiana” y “Vuelve temprano”, series como “La Jauría” y obras como “La soga” y “Todos eran mis hijos”, y su voz se escucha entrecortada al otro lado del teléfono. Pero desde el 5 de diciembre su voz se escuchará fuerte y clara en “Carta de Navidad”, la primera obra del Teatro UC que será transmitida en vivo desde el escenario. Ahí interpretará un monólogo escrito por Gabriela Aguilera —la nueva directora artística del espacio— y dirigido por Mariana Muñoz (“Amores de cantina”), que también tendrá música en vivo e incidental, compuesta por Mario Avillo.


Con funciones hasta el 26 de diciembre, esta emotiva obra familiar cuenta la historia de un padre que debe pasar la Navidad lejos de su hija, e inventa un original regalo para poder celebrar con ella pese a la distancia: un pequeño teatro que ocupará para contarle la historia de esta celebración. En la obra, Jorge Arecheta interpreta música en vivo y canta algunas partes del texto, que está escrito en décimas. Eso, admite el actor, ha sido un desafío muy grande.


—Nunca me había enfrentado a tener que actuar un texto en décimas, aunque siempre las he admirado mucho —dice. —Estoy maravillado con la imagen y la musicalidad que tiene este tipo de textos.


El actor dice que para transmitir la reflexión principal que se instala en esta obra —cómo es celebrar una fecha tan familiar como Navidad en tiempos de distanciamiento social— recurrió a sus propias experiencias.


—No sé si esta va a ser una Navidad muy distinta para mí —cuenta el actor. —Yo soy de Punta Arenas; entonces, durante muchas navidades, he tenido que lidiar con esto de estar lejos de mi familia.


Dice que convive desde hace un tiempo con esa distancia, y que aunque aún no es padre, es desde ahí que se acerca a la obra.


FORMATOS HÍBRIDOS


El actor ya había mostrado antes su faceta musical. Lo hizo el año pasado, en televisión abierta, cuando se estrenó la primera teleserie musical de Mega, “Yo soy Lorenzo”. Allí, Jorge Arecheta tenía un rol protagónico: un joven de clase alta que cambiaba de identidad con su chofer (interpretado por Mario Horton), para escapar de un compromiso forzado.


El 25 de mayo pasado, en medio de los meses más duros de la pandemia, se emitió el capítulo final de “Yo soy Lorenzo”, y la teleserie marcó un hito cuando sus personajes rompieron la cuarta pared para hablarle directamente a la audiencia y explicarle qué había pasado con la historia de cada uno.


—El área dramática prefirió privilegiar la salud de las personas del elenco, aunque no faltaba tanto para terminar las grabaciones —asegura el actor. —Así que nos encerraron, y tuvimos este final inventado sobre la marcha. Los guionistas tuvieron que hacer malabares para poder darle un cierre a la teleserie, pero creo que eso logró acercar más al público, fue como decir: bueno, finalmente la realidad supera la ficción.


Tras esto, Jorge Arecheta comenzó a trabajar en más proyectos que involucraran canto y música. Hace unos meses fue parte de una serie de conciertos virtuales producidos por Cultura Capital, en los que también participó su pareja, la actriz Josefina Fiebelkorn. Junto a ellos está preparando una nueva puesta en escena, el concierto teatral “Quédate conmigo”, que tendrá canciones de rock noventero hasta de principios de los 2000. Según dice el actor, están esperando la evolución de las cuarentenas para fijar una fecha de estreno.


—Este ha sido un año en el que he tenido que estar muy relacionado con la música, cantando desde el escenario, y ha sido un gran descubrimiento, la cuarentena la usé para hacer esta práctica con el trabajo de la voz, desde una manera que no me había tocado antes —comenta Arecheta.


Otra cosa que no le había tocado antes es mezclar su trabajo en las tablas con la transmisión en vivo a través de Zoom. Además de sus roles en TV y cine, también ha estado en montajes como “La Soga”, dirigido por Luis Uribe, y “Todos eran mis hijos”, el clásico de Arthur Miller dirigido por Álvaro Viguera, también desarrolló un trabajo en teatro documental junto a su antigua compañía, La Laura Palmer.


—La cultura ha tenido que modificarse para seguir sobreviviendo en este contexto. Entonces, al pararme en el escenario, ahora sé que hay gente que lo está viendo en otras regiones y eso le da una dimensión distinta —dice Arecheta. —Es como estar actuando en cine o TV, y en teatro, al mismo tiempo. No solo hay que tener conciencia del público, sino que también tener la conciencia de la cámara, y tratar de encontrar puntos medios en este nuevo formato.


—A nivel de producción, tuvimos claro desde el principio que la obra se iba a ver a través de streaming; entonces, aunque todo ocurre en la materialidad de la sala, es captado por tres ojos —explica la directora Mariana Muñoz. —Sabemos que tenemos que disponer las cosas para que puedan ser captadas por la cámara de mejor manera, eso significa que junto a todo el equipo técnico hemos estado probando este sistema desde el día uno, para que tanto la coreografía de las cámaras como el diseño de la transmisión resguarden el espíritu de esta obra.


EL ÚLTIMO PASO


Pero no todo ha sido música durante este año, por estos días el actor volvió al set para retomar su rol en la exitosa serie producida por Fábula, “La Jauría”, cuya segunda temporada ya fue confirmada por Amazon Prime hace unos meses. Sobre el destino de su personaje, el policía especializado en cibercrimen Javier Sandoval, el actor no puede adelantar mucho.


—Solo puedo decir que los guiones tienen el mismo alto impacto y sensibilidad que durante la primera temporada —dice.


También está trabajando en la segunda temporada de “Alfabeto”, una audioserie que produce junto a Emisor Podcasting, con una original propuesta en la que el auditor debe ordenar 27 capítulos (cada uno con la letra del abecedario) para decidir la estructura y el final de una historia que es contada por el actor.


Todos estos proyectos han ocupado también sus fines de semana, por lo que no ha podido asistir al regreso del teatro presencial que se ha dado en espacios como el Teatro Municipal de Las Condes, y próximamente en Teatro La Memoria. Aun así, el actor considera que el trabajo que hará en “Carta de Navidad” es un paso que le permite estar cerca de eso.


—Pero insisto en que estas son cosas que yo no perdería —dice. —Creo que podría instalarse eso de que ciertas temporadas sí consideren un streaming, pensar las obras en ese sentido. Aun así, claramente espero que este sea el último paso antes de llegar a lo presencial, porque los trabajadores y trabajadoras escénicos necesitan que todo esto se reactive pronto.

jueves, noviembre 26, 2020

Las canciones que inspiró el 10

 El MERCURIO


JOSÉ VÁSQUEZ


Diego Maradona bien pudo ser un concierto. El nombre del astro argentino se multiplicó también en la música popular inspirando un cancionero ecléctico, alimentando un repertorio desde el rock al reggae y hasta la cumbia, que marcó uno de los mayores éxitos ligados a su figura.


Su compatriota, el fallecido Rodrigo, popularizó “La mano de Dios”, tema escrito por Alejandro Romero y que recorre la épica que envolvió al exfutbolista de origen marginal, que aprendió a jugar en los potreros y que gracias a su talento se transformó en el mejor tras ganar la Copa del Mundo en 1986. Una historia de guion, con un tema titulado para recordar el polémico gol que el 10 de Argentina le marcó ilegalmente con la mano a los ingleses en ese campeonato, con la Guerra de las Malvinas como un doloroso recuerdo aún fresco.


Los Ratones Paranoicos, la versión más transandina de los Rolling Stones, reescribieron en 2001 uno de sus éxitos compuesto con Andrés Calamaro, “Para siempre”, renombrándolo “Para siempre Diego”, cuya letra dice “Para el pueblo, lo mejor/Diego Armando Maradó”. Calamaro dos años antes había publicado “Maradona”, en su disco doble “Honestidad brutal” y ahí cantaba: “No me importa en qué lío se meta/Maradona es mi amigo”.


Los Piojos tuvieron éxito con “Maradó”, Charly García le puso su voz al tema escrito con Claudio Gabis, “Maradona Blues”, y Los Cafres le dieron pulso reggae con “Capitán Pelusa”.


Fuera de Argentina también hubo música. Desde Francia, Mano Negra fue un hit con su noventera “Santa Maradona” y su vocalista Manu Chao, como solista, publicó el tema “La vida tómbola” (“Si yo fuera maradona/viviría como él”, canta el músico), que el mismo exfutbolista escuchó en una versión callejera realizada por el músico para el documental de Emir Kusturica.


¿Y Maradona al micrófono? Sucedió junto a Pimpinela ––el deportista tuvo una relación con Lucía Galán–– cuando en 1986 grabó junto a los hermanos Galán, en español e italiano, el tema “Querida amiga”.

Los planes del joven chileno que conquistó a Ozuna y todavía no sale del colegio

 El Mercurio


Matías Díaz tiene una meteórica carrera como Kidd Tetoon, fichado por Sony Music y ya con un remix de la estrella urbana.

José Vásquez


Las clases online le han abierto el camino a Matías Díaz para seguir edificando su meteórico ascenso a la fama digital. Con 18 años cumplidos en agosto, ha ahorrado muchas horas semanales en su trayecto desde San Ramón, comuna donde vive, hasta su colegio ubicado cerca de La Moneda, en el centro de Santiago. Un tiempo que, en la misma lógica económica, ha sabido invertir y muy bien en su proyecto musical Kidd Tetoon, hoy con acciones al alza.


Hace tres meses viajó a Miami, donde en dos semanas aprendió que el éxito requiere una cuota importante de trabajo. Entonces Sony Music anunció su fichaje en conjunto con la firma estadounidense The Orchard, cuando ya la figura planetaria de la música urbana Ozuna contaba lo mucho que le gustaba la canción del chileno junto a su compañero Diego Smith, “Illuminati”, a la que le iba a hacer un remix.


La nueva versión salió el 5 de noviembre acompañada de un videoclip animado que ya suma más de 4,4 millones de reproducciones. Los números también son auspiciosos en Spotify, donde tiene cerca de 1,9 millones de oyentes mensuales, un prometedor éxito en el streaming cuando todavía no sale de cuarto medio y que ya definió su futuro. “Voy a seguir estudiando algo relacionado con la música y que me sirva para ser un artista más completo”, dice Díaz, quien responde desde un estudio de grabación, entusiasmado y señalando que está “trabajando en un par de temas nuevos”.


“Cuando fui a Miami en agosto fue también mi primer viaje fuera de Chile, y la experiencia fue muy bonita, porque conocí cómo era realmente el mundo musical de allá. Estuve mucho tiempo en el estudio sintiendo una vibra que me entregó mucha motivación”, relata.


Hace cuatro años comenzó a rapear y grabarse con sus amigos ironizando con su físico, una broma que se hizo viral, pero que en el camino le dio una consistencia musical que lo llevó a aparecer en el último cartel de Lollapalooza suspendido en marzo pasado por la pandemia. “Partí en Instagram subiendo videos chistosos, pero desde chico que tenía el bichito por cantar. Cuando creció el número de seguidores me motivé, busqué un estudio de grabación y salió ‘SKT un blunt'”, cuenta sobre su primer éxito en el streaming, lanzado recién en mayo de 2019. Hoy las perspectivas se multiplicaron.


“Ozuna se comunicó con nosotros por el Instagram, así surgió todo, cuando propuso montarse en el remix y el resultado nos dejó felices a todos, porque es una gran oportunidad que nos está abriendo muchas puertas, es un palo mundial”, destaca sobre un trabajo que ahora espera extender con alguna invitación a compartir escenario en el futuro.


Por ahora su foco está en su primer álbum. “Para Lollapalooza tenía preparado un show con seis canciones, pero ahora ya tengo muchas más y estoy esperando que pase el covid para reventar el escenario y sacar un disco luego de las vacaciones este 2021. Quiero sacarlo luego”, proyecta y anticipa que sorprenderá con las colaboraciones que tendrá.


“Antes Chile no estaba en el mapa del trap como ahora. Siento que tenemos un flow único, lo que nos hace distintos”, plantea sobre el éxito de colegas como Pablo Chill-E, que ha colaborado con Bad Bunny, o el éxito internacional que ya tienen figuras como Paloma Mami, quien grabó con Diplo.

The Weeknd en picada en contra de los Grammy

 El Mercurio


“Los Grammy siguen siendo corruptos. Me deben transparencia a mí, a mis seguidores y a toda la industria”, escribió en Twitter el canadiense tras saber que no fue nominado para este premio, pese al éxito de su sencillo “Blinding Lights”. El cantante ya ganó tres en 2016 y 2018.

miércoles, noviembre 25, 2020

Ana Tijoux se suma a la versión femenina de la “Cantata Santa María de Iquique”

 



El Mercurio


La voz de “1977” también será parte del inédito proyecto de Quilapayún, que se emitirá por streaming el próximo 12 de diciembre.

José Vásquez


“Vino la pandemia y todo se fue al diablo”, sintetiza Eduardo Carrasco sobre los proyectos que junto a Quilapayún tenía programados para este 2020 con el plan de conmemorar los 50 años de la “Cantata Santa María de Iquique”. Pero con un camino cerrado por la contingencia sanitaria, de pronto se abrió toda una autopista completamente despejada para romper los esquemas de la tradición masculina del conjunto e invitar a cantar con ellos, de manera inédita, a un grupo de voces y referentes femeninos como las anteriormente anunciadas Javiera Parra, Camila Moreno, María José Quintanilla, Elizabeth Morris, Magdalena Matthey, Ema Pinto y Colombina Parra, y a quienes se les unirá ahora virtualmente, grabando su participación desde Francia, Ana Tijoux, señalada ayer por la BBC como una de las 100 mujeres más influyentes de este año.


“Quisimos hacer algo nuevo e interesante, y no solo como una versión más actual, sino que fuera de acuerdo a los tiempos. Por eso se nos ocurrió tener la participación de mujeres, reconociendo con ello sus derechos y buscando un discurso de igualdad. La mujer se ha puesto en el centro de la sociedad y quisimos asumir esa realidad”, señala Carrasco sobre la línea editorial que engloba esta nueva versión.


“Anita tiene una voz muy dulce y se incorporará al elenco donde cada una va a cantar una parte solista”, cuenta el director musical de Quilapayún, sobre una dinámica donde las intérpretes tendrán la misma participación que los miembros del conjunto. “El protagonismo de la pieza estará repartido entre hombres y mujeres, quisimos hacerla con una sonoridad mixta respondiendo a la situación histórica que estamos viviendo. No cambiamos una sola coma de la música ni del texto. Se cantará tal como se cantó la primera vez”, anticipa.


Al igual como ocurrió en enero pasado, cuando iniciaron las celebraciones por los 50 años de la obra escrita por Luis Advis en el centro cultural Matucana 100, el actor Alfredo Castro estará a cargo de su relato tal como hace cinco décadas lo hiciera Héctor Duvauchelle. Además, la grabación, que se realizará en los días previos a su emisión del 12 de diciembre, será en un estudio de La Red. Las entradas están disponibles a través de Puntoticket.


“Vamos mujer”


María José Quintanilla señala que su relación con la obra comenzó desde niña, al cantarla junto a su padre cuando la iba a dejar al colegio. “Él me regaló el CD y hablábamos de la lucha de los obreros por sus derechos. Es una obra que conozco mucho y cuando me invitaron a participar sentí que mi viejo, en alguna parte de este universo, me estaba haciendo este regalo”, señala la también figura de Mega.


Esta versión lleva en su título la lectura “Vamos mujer”, que Colombina Parra valora como una “abertura”. “Los hombres están reconociendo que nacieron de una madre mujer y están dando pasos con gestos humildes como invitarnos a hacer algo que hace unos pocos años era impensable. Por más que gritáramos cantando, los oídos estaban sordos. Siento que es un paso gigante, porque no es cualquier banda, es Quilapayún que cede su espacio y nos pasa sus ‘ponchos'”, destaca.


Elizabeth Morris refrenda esta situación. “Esta es una señal que debería ser mucho más común, y es bonito que se haga con los Quila, que representan a una generación distinta, la de la Nueva Canción Chilena, donde todos los grupos eran masculinos”, plantea Morris, quien agrega: “Esto es muy potente y simbólico. Compartimos un escenario asociado a lo masculino, y el resultado es el de una complementación total que hace crecer la obra”.

Camila Gallardo es nominada al Grammy

 El Mercurio


La intérprete chilena fue incluida en la categoría Mejor Álbum de Rock o Música Alternativa por su disco “Monstruo”, donde competirá con Fito Páez, Cultura Profética, Bajo Fondo y Lido Pimienta. Antes, Ana Tijoux y La Ley habían postulado a este galardón estadounidense que este año se entregará el 31 de enero y se emitirá por TNT. Cami ofrecerá hoy, a las 20:00 horas, un concierto gratuito que se transmitirá por las redes sociales de Movistar Chile.

Eligen los Premios a la Música Nacional 2020

 El Mercurio


La cantante Gloria Simonetti, en Música Popular; el director Guido Minoletti, en Música Docta; la fundadora de Los Chenitas de San Bernardo, Elena Valdivia, en Música Folclórica; el académico Gonzalo Cuadra, en Edición Musical, y el creador del sello Leutun, Ricardo Gómez, en Producción Fonográfica, fueron elegidos por el Consejo del Fomento a la Música Nacional como los ganadores de esta distinción, que se entrega desde 1999. La ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, les comunicó ayer el premio que recibirán, un diploma y 270 UTM (más de $13 millones).

Holman y Holman: una hermandad en disco y en vivo

 El Mercurio


El Teatro Nescafé de las Artes transmite el concierto del bajista Ernesto Holman, mientras Patricia lanza 13 nuevas canciones para niños.

IÑIGO DÍAZ

Son dos personajes que los niños millennials sin duda recordarán de sus tardes frente al televisor en los tempranos años 90. El perro Corbata y la gatita Churrimuni acompañaban a Patricia Holman (1952) en el set del programa infantil “Cantando y contando”, que transmitía UCV. Los personajes nacieron de canciones que a la larga fueron decisivas en el camino de esta parvularia, investigadora del patrimonio de canciones para la infancia y también autora de canciones.


“Siempre me he inspirado en el mundo de los animales para acercarme a los niños y enseñarles el lenguaje de las emociones. Los niños y los animales tienen la misma pureza y sabiduría”, dice Patricia, recordando ese primer trabajo, “Historia de perros y gatos” (1988). Hoy está presentando su octavo disco, “Canciones verdaderas y otras no tanto” (Maparecords), realizado junto al pianista Jorge Herrera. Nuevamente recurre a historias de animales, siempre basadas en historias reales: unos perros de calle, una monita llamada Aj-Aj, un halcón de nombre Godofredo, la soñadora gata Runu.


“La primera canción que hice fue ‘El perro Corbata'. Se la mostré a mi hermano Ernesto, y le pedí que me ayudara. Él hizo toda la música y la producción”, recuerda. “Por muchos años había sido sesionista, además de hacer jazz y tocar con Congreso. Formé parte de orquestas de TV, produje discos de Zalo Reyes. Las canciones infantiles fueron un espacio nuevo que había que conocer”, añade el bajista Ernesto Holman (1950), uno de los nombres centrales en las músicas de fusión. Mañana tendrá acción por su propio lado.


El Teatro Nescafé de las Artes transmitirá el concierto que su trío de etnojazz fusión realizó el año pasado, una semana antes del estallido de octubre. La función es a las 21:00 horas ($6.000, Ticketek) y mostrará entonces el lanzamiento de la música contenida en su disco “Árbol”, que tuvo la particularidad de haber sido estrenado primero en el Lincoln Center de Nueva York y luego en Santiago. Allí, Holman desarrolla su discurso, que recurre a la improvisación jazzística y los ritmos ternarios de la tierra, junto a Gustavo Cerqueiras (piano) y Josué Villalobos (batería).

martes, noviembre 24, 2020

Movistar Arena programa shows presenciales

 El Mercurio


En las terrazas del recinto se hará una serie de espectáculos entre el 1 y el 30 de diciembre, que mezclarán conciertos en vivo, stand up y shows infantiles. Entre los músicos confirmados están Los Tres (con una fecha triple), Nicole, Kudai y Villa Cariño; en el humor Chiqui Aguayo y Álvaro Salas, y para los niños el Perro Chocolo. El ciclo incluirá 24 eventos. El detalle y el valor de las entradas (el público estará en mesas con un máximo de seis personas) en abresantiago.cl.

lunes, noviembre 23, 2020

Doy por cantado todo lo vivido: el regreso de Patricio Manns a los conciertos

 La Tercera


Patricio Manns, músico fundamental en el desarrollo de la Nueva Canción Chilena en los 60, volverá a presentarse en vivo en un concierto vía streaming, en el cual se reencontrará con sus seguidores tras varios meses de ausencia producto de una compleja cirugía.


En el show, el músico de 83 años interpretará los mayores éxitos de su repertorio, con títulos tan emblemáticos como “El cautivo de Til Til”, “Arriba en la Cordillera”, “La exiliada del sur” y “Balada de los Amantes del Camino de Tavernay”. Este último compuesto en 1985 para su fallecida esposa, Alejandra Lastra, como una forma de inmortalizar su amor.


Protagonista de la vida cultural chilena del último medio siglo, Manns, que hace apenas unas semanas reveló por primera vez en público su participación, como colaborador del FPMR, en el atentado a Augusto Pinochet, realizado en septiembre de 1986, contó que se recupera de una compleja cirugía como consecuencia de su diabetes.


El evento se hará el próximo viernes 11 de diciembre a las 22:00 y las entradas pueden ser adquiridas en DaleTicket.

José Luis Urquieta en acción. Del aire al aire: el oboe chileno alcanza nuevos espacios

 El MERCURIO


Solista, investigador y divulgador de una obra que sigue creciendo, lanza su tercer disco, con seis composiciones.

IÑIGO DÍAZ


Lo que podría haber sido una celebración de música terminó siendo un embrollo. En 2008, al oboísta chileno José Luis Urquieta, entonces estudiante en Alemania, le solicitaron realizar un programa dedicado a la música para oboe de su propio país. “Solo pude encontrar una obra, de Alejandro Guarello. Casi no había material chileno dedicado, y si había era muy complicado de acceder. En cambio mis compañeros de Francia o Italia tenían todo a la mano”, rememora.


De vuelta hoy en La Serena, Urquieta sigue avanzando en ese propósito que se planteó en Alemania: ampliar el repertorio chileno para oboe, estrenar obras, grabar discos, publicar partituras y divulgar de todas las maneras posibles una creación dedicada a este formidable instrumento de viento de la familia de las maderas.


Urquieta está presentando un tercer álbum, parte de ese plan central que comenzó con encargos a compositores y grabaciones de material para oboe solo y para oboe con ensambles diversos, cuartetos de cuerdas, pianos, saxofones o percusiones. “La primera obra que recibí de un compositor chileno fue ‘0+1', de Guillermo Rifo. Luego él me ha dedicado muchas otras. Para mí la búsqueda de repertorio es un manifiesto y también mi proyecto de vida”, dimensiona.


El disco se titula “Nuevos aires chilenos para oboe 2020”, que reúne otra serie de piezas para oboe solo. Pero a diferencia del primer disco publicado en 2016, que contenía una música de cierta abstracción, las seis composiciones actuales tienen una relación directa con el año más complejo del siglo. “Hay referencias a lo que hemos vivido como país a nivel social. También el impacto que produjo la pandemia: son obras escritas en 2020 que iban a estrenarse en conciertos este año. Todo quedó suspendido”, dice.


Entre esas composiciones están “Niebla ficticia” (de Cristian Pereira) y “Dignidad” (de David Cortés), surgidas como correlato del estallido de octubre, y también “¿Qué pasaría si la tierra pudiera hablar?” (Andrián Pertout), dedicada al pueblo mapuche.

Cinco libros para explorar otras dimensiones de la creación musical

 El Mercurio


Piezas para cada día del año, la revisión de un compositor fundamental, la música como herramienta política, la escritura periodística acerca del fenómeno musical y cómo una voz puede cambiar la vida.

Juan Antonio Muñoz H.



n PARA CADA DÍA


Una dosis diaria de música clásica es lo que ofrece “Un año para maravillarse” (Indicios), de Clemency Burton-Hill (1981), convertido en bestseller en el Reino Unido. Traducido por Antonio P. Moya Valle, el texto explora en todo el repertorio para proponer una pieza musical para cada día del año. Burton-Hill es escritora, periodista, violinista y comentarista de BBC Culture, y aporta el contexto de cada pieza y las razones por las cuales la ha escogido. Así, por ejemplo, dice que el 1 de enero hay que escuchar el Sanctus de la Misa en Si menor de Johann Sebastian Bach y advierte que su música “aparecerá mucho en los próximos doce meses. Ello se debe a que sin duda es la figura más importante no solo de la música clásica, sino de toda la música: su influencia se siente hoy con la misma intensidad que en épocas anteriores. Bach fue el padre: sin él no habría jazz, funk ni hip-hop; ni tecno ni grime. Básicamente, escribió el plan de todo lo que vendría después”. De ahí que sea Bach quien preside el año, justamente con un canto al Creador.


n VIVIR PARA LA ÓPERA


La biografía de Giacomo Puccini que escribió Julian Budden en 2002 es considerada una obra magna y por fin ha sido traducida al castellano (por Juan Lucas) y publicada por Akal. Budden (1924-2007) fue uno de los mayores especialistas en la ópera italiana, y en este caso explora cómo la vida de Puccini se cuela en sus óperas y viceversa. Se trata de una magistral mezcla de análisis musical profundo y relato cotidiano, y de ella emergen visiones reveladoras de títulos como “Madama Butterfly”, “Tosca” y “Manon Lescaut”. El autor aborda el proceso de elaboración de un drama lírico, en la figura de quien se puede considerar que pone el punto final a la ópera italiana del siglo XIX y que se abre a la música del siglo XX. Así, se asiste a las dificultades que el compositor tuvo para encontrar a los intérpretes adecuados para el estreno de “La bohème” y a su angustia por terminar “Turandot”, que quedó inconclusa. Todo eso además de un interesante retrato del propio Puccini, a quien describe como un hombre con talento, pero modesto, con amistades de toda clase y condición social, afable, cortés, mujeriego y dotado de un gran sentido del humor.


n EL PODER DE UNA VOZ


“Voces. Cómo los grandes cantantes pueden cambiar tu vida”, de Nick Coleman (Blackie Books, 2019), va directo al grano y pregunta ¿qué nos sucede cuando nos enamoramos de una voz? A los cuatro años, Nick Coleman (1960), periodista, escritor y exeditor de música de “Time Out”, escuchó a Mick Jagger y sintió vértigo. Desde entonces, vivió obsesionado con las voces. Es desde esa experiencia auditiva incesante que declara que “los Ramones cantan sobre el bullying desde el punto de vista de quien lo padece”, “las canciones de Roy Orbison son como esculturas que querrías tocar” y “Aretha Franklin representa el espíritu del éxtasis definitivo”. El libro es un ensayo personal acerca de las voces en la esencia de la cultura de cada tiempo. También están ahí los atributos que pide a una voz: pasión, emoción y, en especial, autenticidad. Todos esos elementos hacen que “escuches una canción y pienses que te habla a ti y solo a ti”. Los capítulos son todos atractivos. Algunos ejemplos: “Los cuatro jinetes del baúl de discos: Little Richard, Jerry Lee Lewis, Chuck Berry y Elvis Presley con Led Zeppelin, Suzi Quatro y Patti Smith”; “Los más grandes: John Lennon y Mick Jagger con The Kinks, David Bowie, Robert Wyatt, Richard & Linda Thompson, Kirsty MacColl y The Smiths”, y “El espectáculo de la angustia: Janis Joplin, Billie Holiday e Ian Curtis con Chris Bell y Amy Winehouse”.


n ESCRIBIR DE MÚSICA:


PURA POESÍA


“Prosa musical de Gerardo Diego” (Pre-Textos) ofrece parte del enorme trabajo de Gerardo Diego (1896-1987), un poeta que fue también pianista, pintor, maestro y un excelente crítico musical. Son más de 800 páginas, editadas y prologadas por Ramón Sánchez Ochoa, escritas por un hombre que “ha vivido y cantado la música como pocos poetas se han atrevido nunca a hacerlo”. Desde el primer momento, la música es lo que orienta sus versos, la “columna mágica” que le impide perderse en la noche oscura de la creación. A la música dedica además una parte esencial y todavía desconocida de su obra en prosa. Y en la cima, miles de crónicas, artículos críticos, artículos de fondo, ensayos, conferencias-concierto, notas a programas de mano, presentaciones de acontecimientos musicales… El libro reúne escritos diseminados en diarios, revistas y publicaciones diversas. Incluye además numerosos textos inéditos, rescatados del archivo personal del poeta.


n MÚSICA Y POLÍTICA


“La sinfonía de libertad” (Debate), del escritor, periodista y musicólogo Antoni Batista (1952), aborda la música en el contexto en que surgió y hace todos los cruces para demostrar que siempre es política: Beethoven es el legado de la Revolución Francesa a la Unión Europea; Chopin, Verdi, Sibelius, Falla, reivindicaron patrias libres; Dvorak inventó el federalismo sinfónico; la inmensa creatividad de Shostakovich venció al estalinismo; Casals desafió a Franco y a Hitler; Celibidache se rebeló contra la industria discográfica, y Barenboim unió a palestinos y judíos... Además de abundante información histórica, el libro contiene aportes musicológicos originales y perspectivas de índole sociológica. Batista explora, por ejemplo, el himno y lo designa “música política en estado puro”; dice que la “revolución unió a Mozart y Beethoven”; retrata a Chopin como un exiliado, y corona a Sergiu Celibidache como “la libertad intrínseca de la música en sí misma”.

Miley Cyrus se une a Dua Lipa en nuevo éxito

 El Mercurio


En la previa del lanzamiento de su séptimo álbum, “Plastic Hearts”, que este viernes saldrá al mercado, la voz de “Wrecking Ball” sorprendió estrenando un nuevo sencillo junto a Dua Lipa, titulado “Prisoner”. El nuevo disco de Cyrus también incluye colaboraciones con Joan Jett y Billy Idol. A su vez, la británica también tendrá novedades este 27 de noviembre con la realización de su primer show virtual, “Studio 2054”.

Paloma San Basilio celebró sus 70 años

 El Mercurio


La cantante española celebró ayer sus siete décadas en su hogar en el Puerto de Santa María, ubicado en la provincia andaluza de Cádiz, donde pasa el confinamiento, mientras está a espera de retomar en febrero próximo en Valencia, su gira, suspendida por la pandemia. En enero pasado, la voz de “Juntos” estuvo en Chile como parte de la última edición del Festival del Huaso de Olmué

domingo, noviembre 22, 2020

Mauricio Redolés lanzará su nuevo disco con un concierto virtual

 El Mercurio


El cantautor acaba de estrenar “Quiero seguir continuando”, y en esa línea sigue trabajando en nuevas canciones que surgieron tras el estallido de la crisis social.

José Vásquez


El estado más recurrente de Mauricio Redolés, durante la pandemia, es “en línea”. El cantautor del Barrio Yungay se ha volcado al streaming para seguir conectado con la gente, ya sea en su programa virtual “Redolés informa y comenta”, que comenzó como una especie de late emitido de lunes a viernes, pasadas las 22:00 horas, a través de Facebook y donde ha entrevistado recientemente a figuras como Patricio Manns, o ahora haciendo música en vivo, como el concierto que realizó el pasado 1 de noviembre ––después de un año sin tocar–– y que tituló sarcásticamente, “Su propina es mi sueldo”.


“Nos llegaron contribuciones desde luca. Una persona me escribió ‘maestro, no se puede más por el momento'”, cuenta el músico y poeta, resumiendo en esa frase la compleja situación económica que atraviesa gran parte del país.


El autor de “¿Quién mató a Gaete?”, que en 2016 sufrió un accidente cerebrovascular, acaba de lanzar su nuevo álbum, “Quiero seguir continuando”, un título que se ajusta a su vida actual, posenfermedad (que recuerda contando cómo vivió ese momento en el track homónimo) y que también, dice, tiene que ver “con la ascensión de Salvador Allende y muchas tareas que se plantaron en ese gobierno y que todavía permanecen presentes”, señala en relación con las demandas sociales que se han manifestado desde el 18 de octubre pasado.


En la línea del título de su última grabación, Redolés quiere volver a repetir la experiencia del show en vivo, pero ahora subiendo la apuesta de la entrega vía streaming. “Lo haremos el 5 de diciembre, todavía estamos definiendo desde dónde hacerlo, porque queremos tener a la mayor cantidad de músicos que trabajaron en el disco. Tendría que venir gente de Valparaíso, y eso ahora es un poco complicado”, dice el cantautor sobre el concierto en el que piensa presentar su nuevo repertorio.


“Estoy contento con el disco, logré, por ejemplo, grabar algo que había soñado durante mucho tiempo, un blues onda Muddy Waters, con Daniel Bahamondes, un connotado armonicista de Valparaíso”, señala sobre “Blues de Florencia”, dedicado a su hija, o su cover para el clásico de Robert Johnson “Love in Vain” en su versión libre “Amor por las puras”, además de otros temas como “Dile a Carmen”, dedicado a la diputada del partido Comunista Carmen Hertz ––que originalmente llevaba por título “Anda, ve y dile a Carmen que mi corazón corazonea por ella”––, “Padre soltero”, “Son de Yungay” o “San Pedro”, que grabó junto a Pancho Sazo de Congreso.


Hoy, Redolés, pese a su reciente lanzamiento, “sigue continuando” en la música con dos temas creados luego del estallido de la crisis social y que no alcanzaron a entrar en este disco como “La turba” y “Pingüina rebelde”, que incluso alcanzó a tocar en vivo. “Grabamos ‘Pingüina…', pero no nos gustó el resultado y ahora la estamos rehaciendo con mi hijo Sebastián. No estamos apurados”, plantea sobre este tema que nació como un ska, que la alcanzó a interpretar en vivo y que ahora tendrá un giro hacia la guaracha.

Consuelo Valdés Ministra de las Culturas: “Aceptar una crisis económica no es sinónimo de indiferencia para mí”

 El Mercurio


Aún por definirse en el Congreso el presupuesto de su cartera, la ministra Valdés sostiene que “es indispensable cuidar nuestra capacidad de diálogo y la convivencia democrática por el propio bien del sector cultural”.


DANIEL SWINBURN


Han sido días intensos para el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y su titular, Consuelo Valdés. La tramitación del presupuesto de su cartera, actualmente en el Congreso, ha agitado al sector y motivado una indicación de la Cámara de Diputados que le señala al Poder Ejecutivo remover a la ministra si es que ésta no dialoga con los distintos gremios del sector. Antes, una afirmación de Valdés admitiendo que, dada la crisis económica provocada por la pandemia, era posible que recursos de su ministerio debieran destinarse a otras tareas de la gestión pública, provocó la ira de sectores del mundo de la cultura, que vieron en dichas declaraciones un menosprecio por la cultura. Dicha interpretación provocó también reacciones en defensa de la ministra. El jueves pasado la Cámara aprobó el presupuesto de cultura, y lo envió al Senado, rechazando solo el ítem de gastos variables.


—La semana anterior, en un hecho sin precedentes, la Cámara de Diputados acordó enviar un oficio al Poder Ejecutivo pidiéndole remover a la ministra de las Culturas si es que esta autoridad no se allanaba a dialogar con los gremios sectoriales de la gestión y la creación cultural¿Qué opinión le merece esta acción de la Cámara?


“Lo primero, es fundamental cuidar nuestra capacidad de diálogo y la convivencia democrática, por el propio bien del sector cultural, que ha sido inesperada, inédita y severamente golpeado por esta pandemia. Aceptar una crisis económica no es ni será sinónimo de indiferencia para mí. He dialogado, escuchado y atendido demandas de innumerables sectores y colectivos artísticos, dentro y fuera de la Cámara. Llevo 50 años trabajando en el ámbito cultural. Compartimos la misma preocupación e interés por solucionar sus necesidades. Estamos todos en una misma nave envuelta en desafíos”.


—¿A qué atribuye usted el éxito que tienen los grupos sectoriales de cultura en comparación con los de otros ministerios como para influir en una votación de esta naturaleza en la Cámara?


“Es indudable que es un sector sumamente comprometido con su entorno y que tiene una buena capacidad de organización y participación. Además, está vinculado estrechamente con la ciudadanía por el carácter social y público de la actividad, lo que me parece muy valorable y una de las claves de la trascendencia de las artes y la cultura en la sociedad”.


—¿La señora Marta Cruz-Coke, ex directora de la actual Subsecretaría del Patrimonio, dijo que las presiones sectoriales y la acción de la Cámara de Diputados de la semana pasada constituyen “una maniobra política para dañar al gobierno”?


“Respeto la opinión de Marta Cruz-Coke, a quien admiro profundamente, tanto por su enorme labor en el desarrollo de la cultura y el patrimonio nacional, como por su enorme honestidad, integridad, capacidad intelectual y sentido del servicio público. Esta semana, de hecho, estuvimos reabriendo los Bibliometros, una de sus grandes iniciativas cuando dirigió la ex Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos. Ella ha vivido muy bien las dificultades históricas del sector. ¿Quién podría desconocer entonces su experiencia?”.


—El Consejo Nacional de las Culturas, que sesionó la semana pasada, acordó en comunicado oficial exigirle al Gobierno un aumento del presupuesto del ministerio que usted dirige, acercándolo al 1 por ciento del PIB, para alcanzar la meta de los países desarrollados. ¿La parece oportuna esta petición del Consejo en tiempos de pandemia y crisis económica?


“Destinar el 1% del presupuesto nacional a la cultura es un anhelo histórico, que compartimos y al que Chile debe llegar, ojalá, lo antes posible. La cultura es fundamental para el desarrollo de las personas y las sociedades, y estoy convencida de que esta tiene que jugar un rol central en la próxima discusión constitucional. En el mundo hay cada vez más consenso sobre la importancia de la cultura. La OMS, en los inicios de la pandemia, elaboró un informe destacando su rol en el bienestar y la salud de las personas. Y este mes, el G-20 reconoció a la cultura como una dimensión indispensable en el ámbito de las políticas públicas para construir sociedades y economías más sostenibles”.


Museos nacionales y otras áreas


—¿Cuál es la real injerencia de la autoridad ministerial en la asignación y priorización del presupuesto en sus distintas áreas? ¿Tiene facultades para desandar lo que fija la Dirección General de Presupuestos?


“Los presupuestos de todos los ministerios pasan por distintas instancias. Primero, por la Dirección de Presupuestos y luego por el Congreso. En cada una de ellas hemos trabajado arduamente para conseguir el mejor resultado. Además, de acuerdo a instrucciones de Hacienda y debido a la crisis sanitaria y económica, hemos trabajado con un presupuesto con base cero, no de continuidad”.


—Desde un punto de vista comunicacional, ¿fue un error hablar de un aumento del presupuesto ministerial para el año 2021?


“De ninguna manera, y le explico por qué. Para comparar el presupuesto de un año con el de otro, siempre se ha utilizado la misma metodología. Hacer otra cosa sería un error. Entonces, considerando ese estándar oficial, nosotros hemos dicho que los recursos para el 2021 crecen en un 11,2%, alcanzando más de $214 mil millones y siendo el cuarto ministerio con mayor alza. Además, este es un presupuesto de recuperación y reactivación, que incorpora por primera vez un Fondo de Emergencia Transitorio por más de $15 mil millones”.


—¿Siguen en pie en el presupuesto los 15 mil millones del fondo transitorio de emergencia? Si se aprueba esa partida en el Congreso, ¿qué mecanismos usaría el ministerio para su distribución entre los afectados por la pandemia y en qué plazos?


“Desde luego que sí, es parte del presupuesto 2021. Además, hemos agilizado los procesos de asignación de recursos en el plan de apoyo de emergencia, que actualmente está entregando al sector más de $15 mil millones. Esta experiencia, sin duda, nos va a servir en la ejecución del nuevo fondo de emergencia anunciado para el próximo año”.


—Al igual que años anteriores, se siguen asignando al área patrimonial del ministerio montos bastante menores al de otras áreas del mismo. ¿Es posible revertir este hábito presupuestario en un plazo mediano?


“Comencemos por tener presente que este es un ministerio nuevo, que integró recién hace dos años diferentes instituciones culturales que estaban dispersas y que tenían recursos totalmente independientes. Ya hemos avanzado en ese sentido, ya que en el proyecto de presupuesto 2021 un 35% de los recursos van dirigidos al sector patrimonial. Por ejemplo, desde que se creó el Ministerio de las Culturas, el presupuesto del Consejo de Monumentos Nacionales se ha más que duplicado. Pero no se trata solo de recursos. Hemos impulsado un plan de digitalización de museos y monumentos —que están incorporados en la oferta del portal Elige Cultura—; también comprometimos la ejecución de la biblioteca y archivo de Magallanes, la biblioteca de Los Lagos, el Archivo Regional de Tarapacá y el Museo de Atacama; llevamos adelante el proceso de restitución de bienes culturales y patrimoniales de pueblos originarios, que nos ha permitido devolver parte de su patrimonio a comunidades como la yagán y la rapanuí; y tenemos una nutrida agenda legislativa.


—¿Las partidas presupuestarias a los tres museos nacionales, se mantienen?


“El presupuesto de los museos nacionales es de continuidad y tendrá como principal objetivo asegurar las mejores condiciones para que el público vuelva a estos espacios. Sin duda hay un desafío en aumentar los recursos y mejorar su infraestructura, museografía, depósitos, acción educativa y la diversificación de audiencias que acogen los museos del Estado, y estamos trabajando en ello. Pero los museos están enfrentando grandes dilemas: ¿están realmente conectados con sus comunidades? Los museos deben ser espacios donde se redistribuya el conocimiento contenido en sus colecciones a la mayor diversidad de públicos posible.


Hasta el momento hemos tenido una muy buena acogida con las reaperturas parciales de los museos del ministerio y esperamos que el próximo año tengamos un escenario más favorable para que así las personas puedan seguir accediendo a todo el patrimonio nacional que resguardan estos recintos.


—Bajan los recursos fijos a instituciones colaboradoras como el GAM, el Museo Precolombino, Teatro Municipal, etcétera. ¿Existen mecanismos alternativos para que estas instituciones culturales puedan recuperar parte de los recortes planteados?


“Sí, claro que existen. Estas instituciones, que son colaboradoras del Estado, pueden postular, y de hecho algunas lo hacen, a nuestros mecanismos alternativos de financiamiento, como por ejemplo los Fondos Cultura y la Ley de Donaciones Culturales”.

sábado, noviembre 21, 2020

El año inolvidable de Carmen Gloria Larenas

 El Mercurio


Acaba de cumplir un año a cargo del Teatro Municipal. Durante este tiempo tuvo que cerrar por la pandemia, ajustar costos e ingeniárselas para que el teatro siguiera vivo. Así nació la plataforma Municipal Delivery que con sus transmisiones gratuitas de ballet, ópera y conciertos ha conseguido un alcance de 11 millones de personas. “Hay que entender que la cultura es parte constitutiva de las personas y no un accesorio de otras actividades que se consideran más esenciales”, dice, mientras el Congreso revisa el presupuesto del 2021 del Ministerio de las Culturas, que recortaría en $400 millones la asignación al Municipal.

Por Carola Solari


El Teatro Municipal de Santiago parece un edificio fantasma. Las salas de ensayo están cerradas; los pasillos, oscuros; el gran escenario, en silencio. Salvo el guardia y la señora del aseo, que enciende las luces para que Carmen Gloria Larenas se tome las fotos, no hay nadie más en el edificio neoclásico de calle Agustinas.


—No venía desde que en julio anunciamos la programación de 2021 junto al alcalde de Santiago —dice, subiendo las escaleras rumbo a su oficina, con unos zapatos de taco alto, que apenas termine la entrevista piensa quitarse: junto a su escritorio, guarda unas sandalias planas.


Carmen Gloria Larenas tiene 52 años y el Municipal es como su casa, desde antes de ser nombrada directora. Aquí llegó a formarse como bailarina a los 13 años y fue parte del Ballet de Santiago hasta los 24, cuando, dice, se dio cuenta de que esa pasión que la movilizó desde los 5 años a estudiar ballet, ya no era la misma. Cuenta que antes de tomar la decisión, pasó seis meses encerrada viendo películas.


—Creo que estaba deprimida. Toda la vida había luchado por el sueño de ser bailarina y de repente ya no estaba a mil por ciento con eso. Si alguien me hubiera mostrado el futuro y todo lo que vendría después de tomar esa decisión… pero en ese momento uno no lo sabe. Lo viví como un fracaso.


Estudió Periodismo y trabajó en medios. Pero en 1998, con 30 años, sufrió un accidente cerebrovascular en un viaje a Inglaterra: se le durmió el lado izquierdo del cuerpo, por lo que adelantó su regreso a Chile.


—Creía que tenía un tumor y no me quería morir allá —dice.


Tuvo que pasar dos meses en cama porque sentía un mareo persistente y aprendió a caminar de nuevo.


—Fue una experiencia fuerte de la que aprendí mucho. Me hizo más empática, me llevó a entender la fragilidad de la vida y a ser paciente conmigo, porque siempre he sido impaciente.


Ya recuperada, volvió a su trabajo en la sección de espectáculos de Las Últimas Noticias.


—Me acuerdo de que estaba escribiendo una nota de la Daniella Campos y me di de cuenta que era muy grande el cansancio que sentía. Pensé que no iba a poder volver al mismo training. Fue en ese momento que sonó el teléfono y me ofrecieron integrarme como periodista de comunicaciones del Municipal, en un sistema de medio tiempo. Fue una cosa muy sincrónica. Y un regreso muy sanador para mí, porque había sido capaz de reinventarme.


Con el tiempo, se convirtió en la encargada de comunicaciones del Teatro Municipal, donde estuvo seis años. Luego asumió la gerencia de la Corporación Cultural de Lo Barnechea, donde cuenta que aprendió mucho de gestión cultural con Drina Rendic. Dos años después, en 2009, la convocaron del Teatro del Lago en Frutillar, que se estaba construyendo, para encargarse de la subgerencia artística. Ahí estuvo 10 años. Hasta que el alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, le ofreció la dirección artística del Teatro Municipal en 2019, convirtiéndose en la primera mujer que lo dirige en 162 años.


—Me gusta la historia, y mi nombramiento quedó en los libros de historia (se ríe). Pero además, me gusta que se abran espacios para las mujeres en general. Me tocó ser yo, pero van a venir muchas más. Me acuerdo de que, como salió harto en la prensa, a mi hija Colomba le dieron una tarea en el colegio de escoger una noticia. Y una compañera escogió esta. Mi hija estaba orgullosa y yo, feliz, porque si uno logra darle a una niñita de 15 años la visión de que es posible, de que una mujer pueda hacerlo, con eso me doy por pagada.


—Asumió en pleno estallido de la crisis social y luego vino la pandemia. ¿Cómo ha sido para usted este primer año a cargo del Municipal?


—Ha sido como una licuadora donde se han mezclado cosas esperadas e inesperadas. Pero ha sido interesante.


Durante este año, Carmen Gloria Larenas fue invitada por el BID a formar parte de la mesa de expertos sobre Cultura y Ciudad; y se integró como columnista del Diario Financiero, donde escribe sobre cultura, con la convicción de que cultura y economía no son áreas que deban marchar por separado. Además fue elegida para participar en el capítulo chileno del Women´s Forum de The Global Leaders Program y acaban de darle el premio Energía Mujer 2020.


—¿Cómo ha sido dirigir un teatro cerrado?


—(Suspira) Creo que una cualidad que tengo es que me quedo poco tiempo pegada en ideas, planes, preconceptos o anhelos propios. Suelo recorrer bastante rápido el camino de la frustración. Me han tocado en la vida otras situaciones personales y profesionales que a lo mejor me han preparado para esto.


—¿Cómo lo enfrentó?


—Era una situación rara y lo fue especialmente al principio, cuando comenzó el confinamiento. Fue todo muy rápido. Entre que anunciamos el cierre y creamos la plataforma Municipal Delivery pasaron como dos días (…). Teníamos la web y se habían hecho algunos experimentos con el streaming. Preguntamos si teníamos grabaciones de los espectáculos en alta calidad, si teníamos los derechos al día. El primer mes trabajando desde la casa estaba preocupada por todo lo que había que articular. Después empecé a descubrir las posibilidades digitales, vi que podíamos hacer cosas y que el equipo era increíble para responder a los desafíos. Y nada, al final, empezó a ser entretenido y decíamos qué más podemos hacer.


En la plataforma Municipal Delivery han transmitido funciones que ya estaban grabadas de ballet, concierto y óperas, pero también han desarrollado contenidos más didácticos en los que participan los artistas o el equipo técnico, como talleres de iluminación, masterclass de música, videos sobre cómo funciona un arpa o cómo es la zapatilla de punta que usan las bailarinas. La respuesta, dice, la ha sorprendido.


—Cuando hicimos la primera transmisión del primer título, que fue Cascanueces, hubo 80 mil conexiones. Eso fue muy emocionante. También nos pasó con los talleres de maquillaje o de tramoya, tuvimos 2 mil inscritos; ahí dijimos ¡guau!, porque cuando íbamos a regiones y los hacíamos presenciales llegaban 39 personas.


—Este alcance digital, ¿les ha llevado a replantearse cómo el Municipal, al entregar un contenido online y gratuito, puede llegar a ser más masivo?


—Es algo que vamos a seguir desarrollando, porque es una comunidad digital que alcanzamos y nos ha permitido de manera bien eficiente abordar con cierto éxito las barreras culturales y económicas. En el data que tenemos hay gente del extremo sur y del norte. Ha sido súper interesante la experiencia. Es probable que no siga siendo todo gratuito, que tenga una parte gratis y otra pagada. Estamos viendo cómo hacerlo y entusiasmados, porque a la fecha el alcance ha sido de 11 millones de personas.


Hay otro programa que el Municipal puso en marcha en el peak de la pandemia: se llama el “Municipal más cerca”, y ha llevado el contenido artístico a hospitales, postas y organizaciones sociales, como el Sename y el Hogar de Cristo.


—El teatro tiene el desafío de ser más relevante y cercano a las personas. Ha habido esfuerzos, aunque siempre parece poco. Y ha habido una comodidad en situar al Municipal como algo de élite, lo que me parece flojo, porque el teatro tiene un patrimonio inmaterial enorme que trasciende las funciones que se hacen acá. Con este programa nos llegaron comentarios lindos, de gente que estaba angustiada, y al exponerse a este contenido artístico tenía una experiencia distinta.


—Si es tan buena la respuesta del público cuando se le da acceso al arte, ¿por qué cree que la cultura no ha logrado posicionarse como un bien esencial?


—El mundo de la cultura ha estado súper presente y activo durante la pandemia. Lo interesante de eso, y a propósito de la discusión constitucional que viene, es cómo hacer entender que la cultura es una parte constitutiva de las personas, y no un accesorio de otras actividades que se consideran más esenciales. Pero para poder financiar de buena manera las instituciones que son colaboradoras del Estado, como esta y otras, hay que poner sobre la mesa qué relevancia van a tener las expresiones artísticas y culturales en la educación y la vida diaria de los chilenos, y a qué acuerdo queremos llegar con eso.


—Existe la idea de una épica sobre la miseria del artista.


—Claro, es una épica, porque los artistas van contra viento y marea en el empeño de expresar y decir algo. Pero, por otra parte, habla harto de la dignidad de un país que la cultura pueda tener un financiamiento adecuado. Tal vez hay que perfeccionar ley de donaciones culturales o la legislación para los artistas independientes que les permita tener un mejor ingreso en los momentos de creación. No es que a la cultura haya que darle todo. Las organizaciones tienen que mejorar su gestión y que sea más transparente. Pero esa es una conversación que está pendiente. También creo que es importante cruzar mundos. Me llama la atención que siempre salimos las personas ligadas a la cultura hablando de lo importante que es. Pero lo que es interesante es que personas que se desenvuelven en las empresas, la política y el espacio público tomen esa bandera.


—¿Cómo ha sobrevivido el teatro sin la venta de entradas?


—Hemos estado complicados. Tomamos medidas como bajar los costos lo más posible. Renegociamos contratos desde los celulares hasta con las empresas que prestan servicios. Y llegamos a un acuerdo con los trabajadores de rebajar los sueldos 20% para llegar a fin de año conservando casi la totalidad de los puestos de trabajo.


—En el presupuesto del 2021 que se discute, varias instituciones culturales sufren un recortes importantes y el Municipal podría ver reducidos sus aportes en un 13%. ¿Cómo piensan abordarlo?


—El recorte equivale a las temporadas de ballet y concierto juntos, lo que no es poco. Lo que estamos haciendo hoy es evaluar distintos escenarios. El presupuesto está en el Congreso todavía y ahí vamos a ver si se confirma la baja de 13% o si será menos que eso. Creo que no es un buen síntoma que a las principales organizaciones colaboradoras del Estado se les rebaje tanto el presupuesto. Sabiendo además que es un sector súper golpeado: fuimos los primeros en cerrar y seremos los últimos en abrir. Y además, los espacios culturales hemos tenido que hacer una inversión extra en materia sanitaria, que no es menor.


En diciembre, los trabajadores del teatro volverán a sus labores: primero la orquesta, luego el ballet y el coro. Cada uno con su respectivo protocolo, al igual que el cuerpo técnico y administrativo.


—Es mucha responsabilidad, y ya estamos viendo lo que pasa en Europa. Alemania, que lo ha hecho muy bien, tuvo que volver a cerrar bares y teatros. Entonces, vamos así: de a poco y con cuidado.

El Latin Grammy siguió ignorando a la música urbana

 El Mercurio


Fue una ceremonia atípica por las restricciones de la pandemia, aunque con un desenlace esperado, pese a las señales previas que habían alimentado en los músicos urbanos la obtención de reconocimiento en la última entrega del Latin Grammy.


En 2019 desde Daddy Yankee a Maluma alzaron la voz reclamando la poca presencia en el evento del género que domina el streaming mundial, una demanda que la cita este año acogió dándole a J Balvin 13 nominaciones, con lo que obtuvo incluso un Record Guinness por este hito al ser el artista con mayor número de postulaciones en un año.


Al colombiano le siguieron Bad Bunny (9) y Ozuna (8), pero sus resultados no fueron los esperados, porque popularidad no es sinónimo de excelencia para la Academia Latina de Grabación. J Balvin fue el gran perdedor la noche del jueves logrando solo el premio a Mejor Álbum de Música Urbana. A Bad Bunny no le fue mejor, solo ganó Mejor Interpretación de Reggaetón.


Ozuna obtuvo dos premios por su colaboración con Rosalía y la española sumó un tercero que la ubicó como una de las figuras de la noche junto a Carlos Vives y Natalia Lafourcade, también con tres gramófonos. La mexicana triunfó en Álbum del Año y la Grabación del Año fue para Alejandro Sanz, nombres con historia en la ceremonia que sigue valorando la tradición y el valor del cantautor, dejando de lado al género urbano en sus principales categorías.

jueves, noviembre 19, 2020

Cooperativa de músicos despega con canciones de Rubio y Fernando Milagros

 El Mercurio


Ronda es la materialización de un proyecto digital que involucra desde los artistas a una plataforma de streaming .

José Vásquez


En la cabeza de Francisca Straube, Ronda es una figura literal. “En mi imaginario es como si nos tomáramos de las manos para hacer un círculo de poder, de magia y de creación”, describe la cantante que le da vida a Rubio para explicar el nacimiento de esta cooperativa digital de músicos chilenos.


Straube es parte junto a Fernando Milagros de Ronda, proyecto de trabajo que los músicos definen como horizontal y que involucra además de los intérpretes a la plataforma de shows virtuales Venu y que también apoyan el sello independiente Jungla Music y la distribuidora digital Tierradefuego.


Pablo Porter, cofundador de este colectivo, cuenta que la pandemia solo agilizó un plan que durante el último año ya estaba encaminado. “Hemos estado todo este tiempo desarrollando individualmente cada proyecto, diseñando sus estructuras comerciales y métodos de trabajo para cada producto”, dice Porter, quien señala que justamente Venu surgió producto del confinamiento con el objetivo de valorar el contenido artístico.


“Ronda es un proyecto que siempre soñamos, que está liderado por artistas y que tiene que ver con las ganas de buscar nuevas vinculaciones en los espacios creativos, poniendo a los artistas al centro”, plantea Porter.


Fernando Milagros señala que, en su experiencia hasta la fecha, vio “cómo las empresas sacaban lo mejor de cada trabajador y lo capitalizaban” y que ahora la idea es materializar el plan de la cooperativa en la industria musical. “Esto consiste básicamente en que en vez de que esa acumulación pase hacia arriba y los artistas se queden sin nada, ese fruto se distribuya entre quienes trabajan en esta mesa redonda”.


Francisca Straube también valora la idea del trabajo colectivo. “Al estar en una cooperativa, todos nos vemos beneficiados y no se generan esos sentimientos de injusticia que a veces trae el hecho de dedicarse a las artes. Creo que este sistema lo hace transparente”, afirma.


Ronda materializará su partida con el lanzamiento de “Espiral”, un single doble a cargo de Rubio y la voz de “Serpiente” y que será lanzado este 25 de noviembre. “Elegí ‘Ojos de fuego' porque era una canción que nació en colaboración con otros artistas, con mis amigos de Matanza y con Rodrigo Aros. Tiene el espíritu colaborativo desde su génesis”, plantea Milagros, y Rubio presentará “El secreto”, composición que corresponde a una etapa anterior de “El fruto” su última producción.

miércoles, noviembre 18, 2020

Vuelta por el universo: la música del pianista Claudio Recabarren

 El Mercurio


“Piano bajo las estrellas” se titula la película con imágenes en 360 grados que ganó el Festival de Jena, en Alemania. El chileno produjo y compuso su música.

IÑIGO DÍAZ


Son imágenes irreales que aparecen, desaparecen, reaparecen: un viaje por el sistema solar hasta Júpiter, una lluvia estelar de asteroides con petroglifos ancestrales grabados en su superficie, ballenas y medusas que nadan por el universo. “Estimulan los sentidos del espectador. Como dicen los españoles: es flipante”, refiere Claudio Recabarren (1955), pianista chileno con 13 años de residencia en España y otros 10 en California.


Recabarren es el autor de la música para una breve película, que además él produjo. “Piano bajo las estrellas” viene de ganar en Alemania el primer premio en el Festival de Cine Fulldome de Jena. Muy cerca de Weimar, es la ciudad donde hace un siglo comenzó a funcionar el primer planetario del mundo. Y ese festival está dedicado a lo que hoy se entiende como “astroarte”: las disciplinas creativas que se conectan con la astronomía y el universo. En este caso, películas que cuentan con una tecnología innovadora.


“Son imágenes en 360 grados, de ahí su impacto en los sentidos. El cerebro las reproduce como si fueran hologramas en un espacio volumétrico, siendo que en realidad están proyectadas en pantallas”, explica Recabarren. “Piano bajo las estrellas” fue dirigida por el chileno Juan Carlos Vidal, quien hoy diseña imágenes en 360 grados para el Planetario Usach.


A lo largo de su carrera, Recabarren ha dado en ese mismo espacio capitalino unos 30 conciertos de piano. “Comencé a vincularme con el universo de muy joven. En 1976 tocaba con el grupo de fusión electrónica Quasars, el nombre de las estrellas más lejanas y luminosas. Pero desde hace 20 años que estoy desarrollando esta música que está en conexión con el cielo. Hemos olvidado mirar hacia arriba y observar las estrellas, porque ya no las podemos ver”, dice.


Durante el solsticio de verano del cambio de milenio, el piano de Recabarren fue trasladado por un helicóptero hasta el Pucará de Chena, fortaleza incaica del siglo XVI ubicada en lo alto de un cerro. Allí dio un concierto junto a Ernesto Holman en el jarrón mapuche metawe. Luego, ese periplo pianístico ha proseguido por observatorios como La Silla y Pailalén, en Chile, y por planetarios en España, Polonia, Brasil y Estados Unidos.


“En Europa doy conciertos al aire libre, en puentes medievales, ruinas, ermitas, dólmenes, las afueras de iglesias. Casi siempre de noche, para apreciar las estrellas, porque es parte de esa conexión que busco. Y también compongo obras de este tipo”, dice en relación con las cinco piezas de la película ganadora: “Orbitando tus lunas, Júpiter” y “Piano bajo un mar de estrellas”, para piano solo; “Arcturus” y “Pucará”, de carácter sinfoétnico, y “Rumbo Marte”, para sintetizadores y percusiones étnicas. La película, estrenada en Estados Unidos con públicos presenciales, y en Europa a través de plataformas digitales, espera su momento para ser exhibida en Chile.

Metalingüística: “El sueño de todos los freestylers es dedicarse a la música”

 El Mercurio


De las batallas de improvisación a una carrera discográfica y de la mano de DJ Bitman, Diego Quilodrán habla de “Young Promise”, el álbum que estrena hoy.

José Vásquez


La frase se la lanzaron en una batalla y le quedó resonando hasta hoy. Diego Quilodrán (19), alias Metalingüística, cuenta que en un enfrentamiento con Chyste MC recibió de parte de este un verso que decía “Meta, joven promesa”, tres palabras que juntas se transformaron desde ahí en un nuevo apodo dentro de su círculo de colegas y que ahora que lanzaba su primer álbum sintió que servía para cerrar el círculo entre lo que ha hecho y lo que quiere proyectar desde ahora.


“Siento que eso me identificó, porque hablaba mucho de mí en el sentido de que todavía me quedaba mucho camino por recorrer. Al pensar en mi disco también buscaba tener algo que hablara de mis inicios en el freestyle, así es que lo terminé titulando de esta forma, aunque en inglés (‘Young Promise'), porque siento que abraza todos los conceptos que incluyo en el disco”, señala Metalingüística.


El álbum, que se estrena hoy bajo etiqueta Universal Music Chile, es una colección de 10 canciones con una propuesta fresca bajo los márgenes de la música urbana en todo lo ancho del género, aunque el freestyler dice que sus intereses son todavía más amplios. “Claro que ahora me gusta mucho el rap, pero también de chico he escuchado a Silvio Rodríguez o cosas más rockeras, como Los Bunkers”, cuenta sobre sus intereses, pero aclara que aún está buscando su identidad.


“El sueño de todos los freestylers es dedicarse a la música”, dice Metalingüística, aunque precisa que al dar este paso eso no significa que a partir de ahora abandonará las competencias. “Lo haré de forma paralela”, asegura. “Las veces que me ha tocado representar a Chile en el extranjero (en las batallas de freestyle) siempre escucho que nos denominan como ‘el país más rapero del mundo' lo que es un gran peso y donde se destaca mucho nuestro nivel”, agrega.


El disco fue producido por DJ Bitman y cuenta con su sello en las pistas de cada track. “Lo conocí hace un par de años en su colectivo BMF Squad y me tocó entrar al estudio para grabar algunas cosas con él, donde de inmediato tuvimos mucha química”, dice sobre su trabajo con el músico y productor. “El año pasado empezamos las sesiones para hacer este disco donde él me mostraba una pista y yo me ponía a improvisar para componer sobre esas melodías”, relata sobre el proceso de grabación de un proyecto que ahora lo tiene expectante.


“Pese a la pandemia, algo intentaremos hacer con el lanzamiento. Ojalá poder tocar pronto mis temas en vivo y generar un show dentro de poco para estrenar el disco con todo”, se entusiasma.

Aplican multa por concierto de Julieta Venegas en Uruguay

 El Mercurio


El Ministerio de Salud uruguayo sancionó a Antel Arena por fallas en los protocolos sanitarios por el covid-19 en el recital que la cantante mexicana ofreció el fin de semana en Montevideo. Fue el primer show internacional que se dio en pandemia en ese país.

lunes, noviembre 16, 2020

Las atracciones que ofrece la Feria Pulsar virtual

 El evento tendrá, entre hoy y el 22 de noviembre, más de 50 conciertos y la exhibición en línea del proceso de grabación de un sencillo.

José Vásquez


Pese a las dificultades de la pandemia, la música volverá a sonar en vivo en la Feria Pulsar. La tradicional cita de música e industria celebrará entre hoy y el 22 de noviembre su décima versión desde la Estación Mapocho, la base de la que será su inédita primera experiencia virtual.


El evento ya había sido suspendido el año pasado debido al estallido social, por lo que su regreso cobra ahora mayor relevancia, en un momento en que los músicos todavía conviven con las restricciones para poder desarrollar su trabajo con normalidad. “Las circunstancias nos han obligado a innovar y crear esta feria en la cual buscamos llevar las mismas experiencias que tenían los 20 mil asistentes de cada año al formato digital”, dice Horacio Salinas, presidente de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD), institución que realiza este encuentro.


“El momento por el que pasa nuestra música es crítico y ha sido esta la principal motivación para realizarlo y tomar con ello la bandera de la reactivación. Esta Feria Pulsar no es solo un innovador mercado digital, es también un llamado urgente a reactivar la industria, a pensar maneras de apoyos y soluciones que la vuelvan sustentable y una invitación a la gente a volver a sentir la música de la manera más realista posible”, destaca Salinas.


En cartelera


La Feria Pulsar 2020 llega con una serie de actividades, como charlas y paneles con actores relevantes de la industria y donde además aparecen las 53 presentaciones que se llevarán a cabo durante la semana del evento.


La lista completa se encuentra en la página feriapulsar.cl. Habrá actuaciones de Camila Moreno, Nicole, Rubio, Gepe, Pedropiedra, Fernando Milagros, Ases Falsos, Electrodomésticos y Aguaturbia, entre otros, entre el próximo viernes y el domingo desde la Estación Mapocho. Las entradas para las actividades están disponibles en Passline.


Además, entre hoy y el jueves habrá 35 shows gratuitos, realizados desde la Sala SCD de Bellavista, con nombres como Entrópica y Perrosky.


Una de las propuestas más llamativas de la cita es ser testigos, en la semana que dura el evento, del proceso de grabación y producción de dos sencillos, a través de cámaras instaladas en los estudios. La iniciativa se llama Ethereal y surgió como una idea de Cristián Heyne.


“En 2018 creamos Estudionegro X, con la artista visual Begoña Ortúzar y el psicólogo Manuel Ugalde, con la idea de generar un laboratorio de experiencias ligadas a la música y sus procesos creativos”, cuenta Heyne, quien describe Ethereal como “una residencia de creación musical, en la que un artista debe terminar una obra en un período de tiempo acotado y en circunstancias específicas. La pandemia nos llevó a repensar Ethereal de un modo virtual, considerando usar herramientas que en el mundo de la música ya se usan desde hace más de 10 años”, plantea el músico y productor, cuyo objetivo es derribar mitos en cuanto a la creación musical.


Los músicos y productores Natisú y Francisco Victoria trabajarán con Manuela Reyes y Paco Miranda, respectivamente. “Es interesante que quienes no están relacionados con la música y no saben cómo funcionan las dinámicas, vean cómo se trabaja”, dice Reyes.


Entrevistas a fundamentales


José Alfredo Fuentes se reunirá virtualmente para conversar con dos colegas nombradas como Figuras Fundamentales de la Música por la SCD: mañana con Palmenia Pizarro y el miércoles con Cecilia. “Lo haré a mi estilo, estaremos recordando historias, sus vidas para que no solo la gente de nuestros tiempos vuelva a saber de ellas, sino que los jóvenes también conozcan como comenzaron”, explica el cantante.


Hoy, la periodista de radio ADN Sandra Zeballos conversará con Patricio Manns y el jueves lo hará con Eduardo Gatti, recientemente nombrado con esta distinción.

Fito Páez explora su faceta de narrador en serie documental

 El Mercurio


El cantautor habla de su experiencia como la voz de “Sobrevolando”, una producción de National Geographic que debutará mañana dentro de Disney+.

Romina Raglianti


Los meses de confinamiento no han sido tan duros para Fito Páez, quien se ha mantenido ocupado con un sinfín de actividades. Él lo atribuye a las características de su oficio artístico. “Hay una gran parte que es de soledad y reflexión. No tuve mucho tiempo para deprimirme ni de angustiarme”, dice en videollamada con “El Mercurio” y otros medios latinoamericanos.


“El primer día de encerrona empecé a completar mi película, que por ahora se llama ‘La pasión según las mujeres', y que espero estar filmando apenas se den los protocolos. Hice una gira virtual presentando el álbum ‘La conquista del espacio' —que lanzó este año— e inmediatamente me puse a escribir lo que ya es el primer volumen de mi autobiografía. En el medio de todo eso, compuse los huesos de lo que serán las canciones de mi próximo álbum, que terminaré de redondear entre febrero y marzo”, enumera.


Algo más que hizo: convertirse en el narrador de una nueva serie documental de National Geographic, que debutará de forma exclusiva en Disney+, la nueva plataforma de streaming que debuta mañana en Chile. Se trata de “Sobrevolando”, una producción que viaja por algunos de los paisajes más llamativos de Latinoamérica, pero lo hace desde el aire, explorando la geografía, la historia y la cultura de 30 ciudades de la región.


Fernando Semenzato, líder de desarrollo y producción para National Geographic, dice que pensaron en Fito porque es más que un músico. “Es un artista: es actor, director, cantante, compositor, es todo lo que quieras y más”, explica. “Y algo increíble que tiene, y que fue lo que nos decidió a pedirle que nos apoye con esto, es que escuchar la primera palabra de cada pieza y sabes que es Fito Páez, tiene una voy muy particular. Él no leyó, interpreto cada texto, y eso hace que la experiencia, junto a las imágenes, la música y la historia, fuera muchísimo mejor. Además, es una artista de una sola toma”, complementa.


“Yo he sido expulsado de todas las artes y tú me estás abriendo una nueva posibilidad en el doblaje”, le responde Páez con una risa. Para él, la decisión de participar en el proyecto tuvo varias aristas. “Yo conozco América bastante bien, especialmente los territorios del sur. Y no solo me tentaba la idea de poner en práctica las técnicas de mi profe de canto Fabiana Wilder en nuevas formas de utilizar la voz, sino que el proyecto tenía algo muy genial, que era ver todo desde drones. A mí, que me gusta el cine, eso me produjo mucha curiosidad. Fue un trabajo de edición asombroso y mientras grabábamos, muchas veces tuve que parar la narración porque no podía creer lo que estaba viendo, y algunas de las historias que leía eran tan asombrosas que necesitaba conectar con la imagen para poder seguir contándolas”, cuenta el artista. “Aprendí muchísimo, fue una experiencia muy proteica para mí”.


“Sobrevolando” es la primera producción original hecha en Latinoamérica para Disney+ y aunque su primer episodio se verá mañana en el lanzamiento, después continuará estrenando uno nuevo cada viernes. La inspiración para la serie, comenta Semenzato, viene del ADN propio de National Geographic, que es parte del conglomerado Disney desde fines de 2017. “Desde su primera revista, en Nat Geo hemos tratado de explorar lo que no se conocía. Nuestra intención acá fue un poco eso, mostrar un punto de vista distinto de ciudades, países, lugares, momentos, y cambiar el explorador clásico que anda por la selva o el mar por un dron súper tecnológico”. Agrega que la selección de países, que incluye México, Argentina, Perú y la República Dominicana, se hizo por temas de logística, considerando los climas y eventos que se realizarían durante los meses de filmación.


Páez destaca que la serie tenga también un mensaje ecológico. “Este tipo de documentales te ayudan a tomar conciencia sobre otras dimensiones de la conciencia, en las cuales entra el planeta que habitamos, cómo es, qué especifidades tiene, porque no es lo mismo la tradición del carnaval en Cusco que en otro lugar. Aparece en este momento del mundo una idea ecologista a favor de la vida, a favor de que los humanos tengamos la posibilidad de entender que existe algo superior a nosotros. Tenemos que defender la tierra que cultivamos”, argumenta. “Nat Geo no se mete solo de curioso a mostrar el espectáculo de la naturaleza, me parece que detrás hay un carácter humanista en el cual nos dice, ‘mira donde estamos viviendo y lo que estamos haciendo'. ‘Sobrevolando' va de cosas que interesan, y lo que hace es mostrarte la maravilla natural y cómo los humanos pueden disfrutar y vivir con esa Tierra. Y así se abren un montón de ventanas para pensar y reflexionar”.

sábado, noviembre 14, 2020

Eduardo Gatti “Nunca me he cansado de tocar ‘Los momentos'”

 


El Mercurio


Recién fue nombrado Figura Fundamental de la Música Chilena y ayer se inauguró una exposición que conmemora los 50 años de su canción, una de las más relevantes del repertorio musical del país. En esta entrevista, el cantautor repasa la accidentada historia del tema, habla de su adicción a la cocaína y de la inusual manera en que se recuperó, y confiesa sus “sentimientos encontrados” cada vez que hoy escucha “El derecho de vivir en paz”, de Víctor Jara. Además, descarta que Los Blops se vuelvan a reunir, revela la antipatía que les tenía Neruda y critica a la ministra de Cultura por sus últimas declaraciones.

Por Gazi Jalil F.


El año 2020 ha tenido dos caras para Eduardo Gatti. Una es la de la pandemia. Hace meses que no pisa un escenario y las entradas de dinero “han sido mínimas”, dice.


—Los músicos hemos tenido muy poco trabajo. Incluso hay quienes están viviendo momentos dramáticos, sobre todo los de estudio, las bandas. Pero menos mal a mí me pilló un poco preparado.


—¿Por qué?


—Porque hace como 10 años tuve la intuición de que se iba a mover el piso y comencé a ahorrar. Eso me ha salvado hasta el momento. Pero igual empieza a ser preocupante. Ya vamos a estar un año en esto y el barco empieza a crujir.


Gatti ha tenido algunas actuaciones vía remota, aunque reconoce que ha sido insuficiente.


—Han andado bien, pero rentan mucho menos. No soy de grandes salas, toco en lugares de máximo 300 personas, pero esas 300 personas hoy no están. Al menos algo llega por concepto de derechos de autor y, aparte, mi mujer sigue trabajando.


La otra cara del año es más amable para Gatti. A fines de octubre fue nombrado por la SCD como Figura Fundamental de la Música Chilena y ayer la Corporación Cultural de Las Condes inauguró una exposición de 50 pintores que homenajean los 50 años de “Los momentos”, una de las composiciones más relevantes del cancionero nacional. La muestra se presentará hasta el 24 de enero y contempla un concierto al aire libre del cantante.


—Este fue un proyecto que se le ocurrió a Juan Claudio Edwards. Somos vecinos y amigos. Y cuando me dijo, me pareció fantástico, pero no sabía qué iban a decir los pintores, y todos acudieron.


Gatti, 71 años, considerado uno de los precursores del rock en Chile, habla en la terraza de su parcela de Chicureo. Es un refugio de 5 mil metros cuadrados donde crecen palmeras y secuoyas plantadas por él mismo. Al fondo mantiene un pequeño huerto de lechugas, cebollines, acelgas y ajíes.


—Compramos este lugar el año 89 a un precio irrisorio, cuando aquí no había nada —explica—. Ese tiempo yo no tenía lucas. Arrendábamos una casa en Santiago y estaba endeudado hasta el cuello. Y un amigo nos dijo, oye, sabes qué, hay una oportunidad en un lugar que se llama Chicureo. Vinimos a verlo. Nos picaron mil zancudos, pero era bonito el entorno.


Gatti mira a su alrededor.


—Esto era una sabana africana: no había ni un árbol. Tampoco camino. Era puro yuyo, que me gustaba, pero terminé odiándolo. Para comprar alimentos o remedios teníamos que ir a Colina y como no había autopista, para Santiago te demorabas una hora y media.


Hace 23 años que el músico vive aquí junto a su mujer, la orientadora familiar Paulina Krebs, y sus cuatro hijos.


La historia de “Los momentos” comienza en París. Eduardo Gatti tenía 20 años y había llegado a Francia como tripulante de un buque carguero para asistir a los conciertos de Pink Floyd, Procol Harum y Fleetwood Mac. Pero no contaba con la crudeza del invierno europeo y pronto cayó enfermo de neumonía.


—Llegué a tener 40 grados de fiebre. Un día, aún convaleciente, me senté en la cama, agarré la guitarra y comencé a componer algo. Encontré bonita la secuencia, me inspiré, armé una melodía encima y dije, ya, la voy a guardar.


No fue hasta seis meses después, ya en Chile, que le puso la letra.


—Me salió en 15 minutos. Tiene una parte muy individual, sobre un amor platónico que nunca resultó, una desilusión amorosa que tuve. Y también está mi visión sobre las trabas y los dogmas de mi generación. ¿Sabes?, yo no hice un tremendo ejercicio intelectual para hacer la canción, fue algo que me surgió desde adentro, brotó. Y tal vez por el hecho de brotar en forma tan natural, separada del ego, tuvo ese enganche con el inconsciente colectivo, porque yo no tenía ninguna intención con “Los momentos”.


—¿No sospechaste en lo que se iba a transformar?


—Para nada. Además, yo era una persona muy introvertida, me planteaba como músico de rock, me sorprendió a mí mismo. Pensaba, de dónde saqué esto. Hurgando, en Europa tuve mi primer contacto con la música celta y con la música de Leonard Cohen. Además, tenía una semilla plantada desde los 16 años, cuando por primera y última vez fui a ver a la Violeta Parra. Eso me llegó mucho. Mis padres me llevaron a la peña donde ella actuaba. En mi ignorancia, a esa edad pensaba que el folclor era la tonada y la cueca, no conocía más. Claro, no era un panorama muy atractivo para mí ir a la peña, pero no tenía nada más que hacer, y la verdad es que me llevé una sorpresa mayúscula.


“Los momentos” apareció en 1970 en el primer disco de Los Blops, el grupo al cual pertenecía Gatti. No fue algo planeado, sino que accidental. Como el ingeniero en sonido les dijo que había que rellenar tres minutos del disco, el músico ofreció su tema.


—Yo era bien tímido y pensaba guardar la canción para otro disco. Ahí fue la primera vez que la mostré, porque antes no me atrevía. La ensayamos unos 15 minutos y la voz femenina la hizo una amiga que nos estaba sacando fotos. Todo muy improvisado. Y fue la primera vez que escuché mi voz cantando. También fue un shock. Me daba vergüenza cantar, ser solista. Fue raro, aunque me gustó mi voz. Me encontré relativamente agradable —ríe.


Esa versión hoy puede escucharse por YouTube con el detalle que siempre llamó la atención: termina de forma abrupta, casi como si fuera un error.


—Lo que sucedió es que yo me equivoqué al final y no había tiempo para regrabarla. Ese tiempo tenías que hacer todo de nuevo, así que el ingeniero sugirió hacer un fade (que la música se vaya de a poco). Yo le dije, no, todas las canciones del mundo terminan igual, mejor córtala así nomás, yo te voy a decir cuándo. Y la cortó justo en un acorde que deja la canción suspendida. Ni siquiera es un acorde resolutivo. Y eso produjo algo muy curioso: cuando la tocaban en la radio, ni el radioperador ni el locutor alcanzaban a reaccionar, porque los pillaba de sorpresa, y se producía un silencio dramático que llegó a ser parte de la canción.


Sin embargo, “Los momentos”, lejos de ser un éxito, pasó inadvertido.


—No nos dieron pelota. No sonó nada —dice Gatti.


—¿Te decepcionó?


—No. Lo que pasa es que estaba todo tan revuelto ese tiempo, que nosotros seguíamos trabajando y ya estábamos pensando en el segundo LP. No había mucho tiempo para llorar.


Los Blops grabaron dos discos más y se separaron en 1973, poco antes del golpe militar, “por falta de trabajo y dinero”, cuenta Gatti. Todos los originales de esas tres producciones se perdieron o fueron destruidos durante la dictadura, agrega.


En 1978, el grupo volvió a reunirse y editaron una nueva versión de “Los momentos”. Solo entonces el tema tuvo éxito.


—Pasó que cuando tocábamos esa canción, mucha gente se la sabía y eso era porque había tenido un camino casi medieval, de boca en boca. De hecho, no se sabía bien de quién era, pensaban que era una canción argentina o uruguaya, hasta que la grabamos de nuevo con RCA y explotó. Tampoco esperaba que fuera a explotar tanto, pero obviamente que salté en una pata —ríe.


—Tenías 20 años cuando compusiste “Los momentos”. ¿No fue una presión haberla hecho tan joven?


—Yo encuentro que fue todo lo contrario, fue una ventaja, porque cuando hice “Los momentos” me planteaba seguir componiendo, y así fue. Entonces, hoy la canción es parte de un repertorio. No es que me llamen para cantar solo “Los momentos”. No es un one hit. Hay otras canciones como “Navegante”, “Quiero paz”, “Naomi”, “La Francisca”, “Huacas del sol y de la luna”, en fin. No dependo solo de “Los momentos”.


—Pero no puedes dejar de cantarla en tus presentaciones.


—Es de cajón que tiene que estar —sonríe—. Salvo una vez que andaba atravesado y dije, no voy a cantar ‘Los momentos”. Y el dueño del local me dijo, si no la canta, no le pago. Y tuve que cantarla, nomás.


—¿Has sacado la cuenta de cuántas veces la has cantado en vivo?


—La otra vez estaba pensando: creo que ya voy en 4 mil ejecuciones. Pero nunca me he cansado de tocarla, porque en cada actuación el público es distinto y, además, participa mucho y siempre es un momento especial. Me sigue gustando, no es que esté hostigado.


—¿Qué te queda de tu época hippie con Los Blops?


Eduardo Gatti saca un cigarrillo.


—Lo que te queda de esa época es la mirada hacia adentro, de que la solución de los problemas no está afuera, sino dentro de uno. Diría que ese fue el gran legado de los 70, que aún no se valora lo suficiente.


Por su parcela pasean varios perros que el mismo Gatti ha recogido de la calle.


—Haber sido hippie es como un estereotipo, pero para nosotros no fue eso. Es cierto que nos dejamos el pelo largo y todo eso, pero siempre hicimos un trabajo muy enfocado. Cuando integré The Apparition (su primera banda de rock) ensayábamos mucho, trabajábamos, conseguíamos datos. Con Los Blops igual. Vivimos todo eso como una gran familia, estaban Los Jaivas, Congreso, pero era un hippismo muy a la chilena. No era del tipo Woodstock. Para mí fue una época muy interesante. Empezamos a conectar con la literatura oriental, que aquí no se conocía: leí el Bhagavad-gîtâ (texto sagrado hinduista), a Khalil Gibran, Lao Tse, Confucio. Todavía tengo los primeros libros. Además, fuimos una juventud bastante sana. Hubo excesos, pero eran individuales. De partida, era muy raro ver alcohol en el grupo nuestro. Hasta dejamos de tomar cerveza.


—¿Cómo fue tu relación con las drogas?


—Las probamos todas.


—¿Duras y blandas?


—Blandas. Para el proceso creativo, la marihuana era muy entretenida. Probamos el ácido lisérgico, pero ahí fuimos tremendamente cautos. Primero nos asegurábamos de dónde provenía, si realmente era de buena calidad. Y segundo, fueron dosis muy bajas. Yo nunca me tomé más de un cuarto de una dosis. Pero fue, no sé, tres veces en mi vida. Después, más adelante, caí en drogas más duras.


—¿Cuál?


—En la cocaína, fue un momento muy complejo. No tenía un peso, no había trabajo. Te estoy hablando del año 78, 79, más o menos. Fue un calvario que viví prácticamente solo, porque no quería que mi familia supiera. Finalmente un día agarré un libro de mi madre, que era psicóloga, vi cuál era el tratamiento para drogas duras, me fui a la farmacia, compré dos frascos de unos calmantes bien fuertes que recomendaba el libro, cerré las persianas y a tiritar. En esa época conocí a mi actual mujer, que me ayudó mucho en esto. Y nunca más la cocaína. Mi familia jamás se enteró. Deben haber sospechado, porque andaba medio raro, pero nunca supieron por qué.


Gatti venía llegando desde Alemania, donde había estado un año trabajando como músico de estudio. Allá colaboró con Scorpions e incluso hizo una gira con un grupo pop integrado por el cantante chileno Mario Argandoña.


En Chile, tras el éxito de “Los momentos”, se presentó en programas de televisión, festivales y peñas, como el Café del Cerro, y tocó en México, Ecuador y Canadá.


—Tus canciones no eran de protesta. ¿Eso te facilitó poder actuar sin problemas durante la dictadura?


—Yo creo que sí. Tampoco era partidario, pero sentía que el camino iba por otra parte. Uno pisaba huevos todo el día. A veces te censuraban. Si ibas a tocar a una parroquia o a una olla común en una población, te castigaban y no te invitaban a la tele o te bajaban de un festival, por ejemplo. Pero nunca sufrí agresiones físicas. En la canción “La loba” hay unos guiños políticos, pero están hechos de forma muy metafórica. De hecho, nadie entendió, pero los que tenían que entender, lo hicieron.


—¿Es cierta la historia de que en una presentación tuya en el Café del Cerro Jorge González te gritó: “Hippie, nunca quedas mal con nadie”?


—Me acuerdo de esa noche, pero nunca escuché eso e incluso Jorge lo ha negado. He estado con él y ha sido una persona muy amable conmigo. No sé si lo inventaron o a lo mejor lo gritó otra persona.


—Bueno, los 70 también fueron políticamente complicados para Los Blops. La derecha los consideraba comunistas y para el PC eran burgueses.


—Es cierto. De hecho, nuestro primer LP, donde incorporamos a última hora “Los momentos”, lo grabamos en el sello Dicap, de las Juventudes Comunistas, pero estuvo a punto de no salir. Me acuerdo que los ejecutivos consideraban nuestra música extranjerizante y nuestras letras poco comprometidas con la revolución. Si no fuera por Víctor Jara, que nos defendió, jamás lo habríamos grabado.


De esa época es la amistad entre Los Blops y Jara. A él le llamaba la atención el cruce entre el rock y la música latinoamericana del grupo y pronto los invitó a grabar con él varias de sus nuevas composiciones, entre ellas “El derecho de vivir en paz”.


—¿Qué te parece el renacimiento que ha tenido esa canción tras el estallido social?


—Tengo sentimientos encontrados con eso. Víctor era una persona muy abierta, se destacaba del resto porque no era tan dogmático y siento que esa parte de él no se ha mostrado, sino que solo se muestra su lado militante. Parece que tampoco les interesa mucho destacar eso.


—¿A quiénes te refieres?


—A la izquierda más radical y al entorno de Víctor. Tengo la impresión de que sienten que el hecho de que haya tocado con un grupo de rock como Los Blops fue un pecado de él, un desliz. No es mi percepción solamente, sino que de todo el grupo. De hecho, se sabe muy poco que trabajamos juntos y ha sido muy mal informado el tema de los derechos de intérprete que eso generaba. Nosotros no figuramos como intérpretes. Está inscrita una lista enorme de músicos que no sé quiénes son y nunca tocaron con él. Esos son los que han recibido durante 40 años los derechos. Nosotros, absolutamente nada.


—¿Nunca reclamaste?


—Hice algunas tentativas, pero no van a fructificar. Y como esos derechos no son retroactivos, es imposible recuperarlos, así que no tengo ganas de meterme en las patas de los caballos, en especial por respeto a Víctor, porque tengo una imagen de él de una persona muy querida.


—A propósito del PC, entiendo que Neruda tampoco los quería.


Gatti le da una larga bocanada a su cigarro y se echa a reír.


—Neruda nos sacaba del frente de su casa en Isla Negra. “¡Salgan de aquí, hippies de mierda!”, nos gritaba. Les molestaba que estuviéramos en su playa. Le cargaban los hippies. Yo creo que para él los hippies eran un producto de la cultura norteamericana.


—Ah, pero no se conocían.


—No. Una vez íbamos a tocar en el Municipal con Los Blops y después hablaba Neruda. Pero justo antes de nuestra actuación se quemaron todos los fusibles de los amplificadores y no pudimos cantar. Entonces salió Neruda y no me acuerdo qué dijo, pero fueron unas cosas muy pencas contra nosotros. “Ah, qué bueno que no pudieron tocar”, algo así… Era muy pesado. Pero de chico admiro su poesía y lo sigo leyendo.


—¿Los Blops se podrían juntar hoy?


—No, ninguna posibilidad, porque hay algunos con problemas de salud y hemos tomado caminos muy diferentes en la vida.


—¿Pero crees que funcionarían?


—Tengo mis dudas, porque Los Blops no fue solamente la música, sino que fue todo este trabajo espiritual que hicimos, la comunidad en que estábamos insertos, nos conteníamos unos a otros. Sería difícil hoy, ya todo cambió demasiado.


—¿Quiénes te gustan de la nueva generación de cantautores chilenos, entonces?


—Admiro mucho el trabajo de Manuel García y encuentro muy innovador lo que hace Gepe, Camila Moreno y Nano Stern, tremendo músico. Chinoy también. Es una generación muy potente y no es una cosa sofisticada, llena de teclados, sino que algo que va al callo con una sola guitarra.


—¿Qué esperas de la nueva Constitución desde el punto de vista de la cultura y las artes?


—En ese sentido me declaro ignorante, porque me cuesta distinguir qué es constitucional y qué es materia de ley. La cultura debiera tener un respaldo, pero tal vez eso se puede lograr con un buen ministro de Cultura. Y no hablemos de la actual.


Gatti apaga el cigarro, se echa para atrás en la silla y comienza a hablar como si tuviera enfrente a la misma ministra Valdés:


—Si usted dice que un peso que se le da a la cultura es un peso que se les quita a los chilenos, entonces qué hace en ese cargo. ¡Váyase de ahí!