lunes, noviembre 23, 2020

Cinco libros para explorar otras dimensiones de la creación musical

 El Mercurio


Piezas para cada día del año, la revisión de un compositor fundamental, la música como herramienta política, la escritura periodística acerca del fenómeno musical y cómo una voz puede cambiar la vida.

Juan Antonio Muñoz H.



n PARA CADA DÍA


Una dosis diaria de música clásica es lo que ofrece “Un año para maravillarse” (Indicios), de Clemency Burton-Hill (1981), convertido en bestseller en el Reino Unido. Traducido por Antonio P. Moya Valle, el texto explora en todo el repertorio para proponer una pieza musical para cada día del año. Burton-Hill es escritora, periodista, violinista y comentarista de BBC Culture, y aporta el contexto de cada pieza y las razones por las cuales la ha escogido. Así, por ejemplo, dice que el 1 de enero hay que escuchar el Sanctus de la Misa en Si menor de Johann Sebastian Bach y advierte que su música “aparecerá mucho en los próximos doce meses. Ello se debe a que sin duda es la figura más importante no solo de la música clásica, sino de toda la música: su influencia se siente hoy con la misma intensidad que en épocas anteriores. Bach fue el padre: sin él no habría jazz, funk ni hip-hop; ni tecno ni grime. Básicamente, escribió el plan de todo lo que vendría después”. De ahí que sea Bach quien preside el año, justamente con un canto al Creador.


n VIVIR PARA LA ÓPERA


La biografía de Giacomo Puccini que escribió Julian Budden en 2002 es considerada una obra magna y por fin ha sido traducida al castellano (por Juan Lucas) y publicada por Akal. Budden (1924-2007) fue uno de los mayores especialistas en la ópera italiana, y en este caso explora cómo la vida de Puccini se cuela en sus óperas y viceversa. Se trata de una magistral mezcla de análisis musical profundo y relato cotidiano, y de ella emergen visiones reveladoras de títulos como “Madama Butterfly”, “Tosca” y “Manon Lescaut”. El autor aborda el proceso de elaboración de un drama lírico, en la figura de quien se puede considerar que pone el punto final a la ópera italiana del siglo XIX y que se abre a la música del siglo XX. Así, se asiste a las dificultades que el compositor tuvo para encontrar a los intérpretes adecuados para el estreno de “La bohème” y a su angustia por terminar “Turandot”, que quedó inconclusa. Todo eso además de un interesante retrato del propio Puccini, a quien describe como un hombre con talento, pero modesto, con amistades de toda clase y condición social, afable, cortés, mujeriego y dotado de un gran sentido del humor.


n EL PODER DE UNA VOZ


“Voces. Cómo los grandes cantantes pueden cambiar tu vida”, de Nick Coleman (Blackie Books, 2019), va directo al grano y pregunta ¿qué nos sucede cuando nos enamoramos de una voz? A los cuatro años, Nick Coleman (1960), periodista, escritor y exeditor de música de “Time Out”, escuchó a Mick Jagger y sintió vértigo. Desde entonces, vivió obsesionado con las voces. Es desde esa experiencia auditiva incesante que declara que “los Ramones cantan sobre el bullying desde el punto de vista de quien lo padece”, “las canciones de Roy Orbison son como esculturas que querrías tocar” y “Aretha Franklin representa el espíritu del éxtasis definitivo”. El libro es un ensayo personal acerca de las voces en la esencia de la cultura de cada tiempo. También están ahí los atributos que pide a una voz: pasión, emoción y, en especial, autenticidad. Todos esos elementos hacen que “escuches una canción y pienses que te habla a ti y solo a ti”. Los capítulos son todos atractivos. Algunos ejemplos: “Los cuatro jinetes del baúl de discos: Little Richard, Jerry Lee Lewis, Chuck Berry y Elvis Presley con Led Zeppelin, Suzi Quatro y Patti Smith”; “Los más grandes: John Lennon y Mick Jagger con The Kinks, David Bowie, Robert Wyatt, Richard & Linda Thompson, Kirsty MacColl y The Smiths”, y “El espectáculo de la angustia: Janis Joplin, Billie Holiday e Ian Curtis con Chris Bell y Amy Winehouse”.


n ESCRIBIR DE MÚSICA:


PURA POESÍA


“Prosa musical de Gerardo Diego” (Pre-Textos) ofrece parte del enorme trabajo de Gerardo Diego (1896-1987), un poeta que fue también pianista, pintor, maestro y un excelente crítico musical. Son más de 800 páginas, editadas y prologadas por Ramón Sánchez Ochoa, escritas por un hombre que “ha vivido y cantado la música como pocos poetas se han atrevido nunca a hacerlo”. Desde el primer momento, la música es lo que orienta sus versos, la “columna mágica” que le impide perderse en la noche oscura de la creación. A la música dedica además una parte esencial y todavía desconocida de su obra en prosa. Y en la cima, miles de crónicas, artículos críticos, artículos de fondo, ensayos, conferencias-concierto, notas a programas de mano, presentaciones de acontecimientos musicales… El libro reúne escritos diseminados en diarios, revistas y publicaciones diversas. Incluye además numerosos textos inéditos, rescatados del archivo personal del poeta.


n MÚSICA Y POLÍTICA


“La sinfonía de libertad” (Debate), del escritor, periodista y musicólogo Antoni Batista (1952), aborda la música en el contexto en que surgió y hace todos los cruces para demostrar que siempre es política: Beethoven es el legado de la Revolución Francesa a la Unión Europea; Chopin, Verdi, Sibelius, Falla, reivindicaron patrias libres; Dvorak inventó el federalismo sinfónico; la inmensa creatividad de Shostakovich venció al estalinismo; Casals desafió a Franco y a Hitler; Celibidache se rebeló contra la industria discográfica, y Barenboim unió a palestinos y judíos... Además de abundante información histórica, el libro contiene aportes musicológicos originales y perspectivas de índole sociológica. Batista explora, por ejemplo, el himno y lo designa “música política en estado puro”; dice que la “revolución unió a Mozart y Beethoven”; retrata a Chopin como un exiliado, y corona a Sergiu Celibidache como “la libertad intrínseca de la música en sí misma”.

No hay comentarios.: