sábado, noviembre 28, 2020

Nuevo Teatro de Constitución aspira a ser un gran faro

 El Mercurio


Diseñado por Elemental como una caja de luz, inicia sus trabajos en 2021. La obra pone el foco en la dignidad de la madera y expande su alcance incluso hacia el exterior del edificio.

IÑIGO DÍAZ


La isla Orrego sufrió especialmente la tragedia del 27-F. Ubicada en la desembocadura del río Maule, en Constitución, esa noche se celebraba en el lugar una fiesta de la Semana Maulina. “De las 500 personas que murieron en Chile por el terremoto, cien se encontraban acampando en la isla Orrego”, dice el arquitecto Juan Ignacio Cerda, de la oficina Elemental, que ha tenido un rol decisivo en el repunte de una ciudad que había quedado en el suelo.


El 70 por ciento de Constitución fue destruido. El mar ingresó incluso hasta su Plaza de Armas, situada a cinco cuadras del borde del río. En ese sector también se encontraba el antiguo Teatro Municipal de Constitución, un edificio de concreto de 1932, que fue declarado inhabitable y luego demolido.


A diez años de esos acontecimientos, la ciudad prepara la reconstrucción de un gran teatro en ese mismo espacio, que dotará a Constitución de otro moderno edificio en el sector, junto con la Biblioteca Pública y el Centro Cultural. “Este es un patrimonio para cien años más”, declara Raúl Irarrázabal, de la dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, que licitó el proyecto. Tiene un costo de $5.000 millones, financiados por el Gobierno Regional del Maule. “Nuestro propósito es comenzar los trabajos durante el primer trimestre de 2021 y entregar este nuevo recinto cultural a mediados de 2022”, confirma el subsecretario de Obras Públicas, Cristóbal Leturia.


El nuevo teatro forma parte del Plan de Reconstrucción diseñado por esta oficina para la ciudad, con más de 30 obras en carpeta. Comenzó con la restitución de ese mismo borde. Allí se creó el gran Parque Fluvial de Mitigación, un amplio espacio ciudadano. Cuenta con acceso común al río y sus instalaciones están diseñadas para contrarrestar las crecidas del Maule. Como lección de lo ocurrido en la isla Orrego, que también pertenece a ese borde, un gran bosque le hace frente a un eventual próximo maremoto.


“Preguntamos cuáles eran las cuatro prioridades para la reconstrucción. La comunidad señaló al teatro municipal. Cuando hoy tenemos un debate sobre la situación de la cultura, esto nos demuestra que ella es parte clave en la integridad de las comunidades, aún en sus peores momentos”, comenta Cerda respecto del alcance de este edificio.


Diseñado como una caja de luz, tendrá 1.526 m{+2} construidos. Está revestido en maderas, en una fachada austera y blanca. Su sala principal tendrá una capacidad para 500 personas y su escenario y foso orquestal permitirán el montaje de óperas. “Si puedes albergar una ópera, entonces se pueden dar espectáculos de todo tipo”, señala el arquitecto y autor del diseño de este teatro, que aspira a ser parte de un circuito de casas de ópera y espectáculos como Santiago, Talca, Concepción y Frutillar, con el Teatro del Lago. “La comunidad de Constitución, que es esencialmente maderera, nos dijo: ‘No reconstruyan en adobe, sino en madera'”, agrega.


Pero lo medular del proyecto se encuentra además en el exterior del recinto. No se trata solo de una caja acústica, sino de un espacio diseñado para expandirse hacia el entorno, con actividades al aire libre para 2.500 personas. “Cuenta con terrazas elevadas, que son también escenarios. La fachada blanca, a la vez funciona como superficie de proyección de películas. El edificio es el soporte en sí mismo”, apunta Cerda.


“Como también ocurre con el Teatro Regional del Biobío y otros construidos en nuestros tiempos, el Teatro de Constitución es un verdadero faro en la ciudad. De noche se ilumina y tiene un juego de luz muy interesante. Viene a romper con la lógica de la mole fría, porque irradia luz. Teatros como este tienen que llamar la atención de las personas y provocarlas”, cierra Raúl Irarrázabal.

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