El Mercurio
La cantante presentó anoche su álbum "Espejo" en el barrio Yungay.
Bajó las revoluciones, solidificó su base electrónica y sumó percusiones. "Espejo", tema homónimo del disco que Javiera Mena lanzó anoche en vivo -y que desde hoy está disponible en plataformas físicas y digitales-, fue la primera del breve set que interpretó para estrenar su primer trabajo etiquetado por un sello multinacional.
En el centro cultural Nave, ubicado en el barrio Yungay, la cantante ejecutó en directo el inicio de su relación con Sony Music, un álbum que ya en noviembre pasado había dado a conocer "Dentro de ti", un sencillo que funcionó como una pista decidora de lo que sería el resto de la grabación.
"Lo más difícil es componer temas simples y que digan cosas importantes", le había dicho Mena a "El Mercurio" antes de lanzar este trabajo compuesto por diez tracks; entre ellos, "Intuición", que grabó junto a Li Saumet, la vocalista del grupo colombiano Bomba Estéreo. De lo nuevo, ayer también sonó "Alma", uno de los temas que dan cuenta de su período compositivo más introspectivo, el que se refleja en "Aire", "Noche" y "Cuando no la esperas", entre otros títulos que componen "Espejo".
El disco tendrá su presentación oficial el próximo 29 de septiembre en el Teatro Caupolicán.
Este es un blog que tiene como misión recopilar información o noticias sobre música chilena, la Industria musical y la industria cultural de nuestro país aparecida en diversos medios de comunicación. Por lo tanto los textos son propiedad de los medios y de los periodistas que encabezan cada nota.
viernes, abril 27, 2018
Golosa La Orquesta lanza single con Kevin Johansen y comienza promoción de su nuevo disco
![]() |
| Golosa La Orquesta. Fotografía de Jaime Valenzuela |
Comunicado de prensa
La banda chilena estrena Chipi Chipi, el segundo single de su nuevo disco, el 27 de abril en plataformas digitales.
El mismo viernes comienza la gira de su segundo álbum, Sobre la ciudad. El tour arranca en Chillán y el 5 de mayo llegará a Santiago.
Esta semana debuta el single Chipi Chipi, el segundo sencillo del disco de Golosa La Orquesta, Sobre la ciudad. La canción cuenta con la participación del músico argentino Kevin Johansen (Sony Music Argentina). El responsable de temas como My name is Peligro y Cumbiera Intelectual llegó a colaborar con la banda nacional luego de que la vocalista, Geraldine Thenoux, le mostrara el trabajo que estaban haciendo, y a él le llamaron la atención los estilos que estaban desarrollando. “Escuché hablar de Golosa y me gustó el nombre; luego los escuché y después conocí a varios de sus integrantes, y me llamó la atención el ‘approach vieja escuela’ que mezclaban con letras más actuales... Algo que siempre me gustó intentar también, la yuxtaposición de épocas en una canción que buscan cierta atemporalidad”, dice el cantante trasandino.
Y en relación a la canción, Johansen agrega: “El cha cha chá de Chipi Chipi me retrotrae a ciertos dúos hollywoodenses así como al espíritu de desparpajo que manejaba el gran Pérez Prado. Un poco de desfachatez con cariño, siempre se agradece”.
La banda aprovechó una gira del argentino en Chile, y en 2017 grabaron con él en Santiago. Chipi Chipi llegará el viernes a plataformas digitales como Spotify, Itunes, Deezer y Youtube. El mismo 27 de abril, Golosa La Orquesta también comenzará su gira promocional de Sobre la ciudad, su segundo disco. El tour abrirá en Magnolia Bar en Chillán.
En tanto, el álbum se podrá escuchar en plataformas digitales desde el viernes 4 de mayo. Un día después, la banda lo presentará en vivo en Santiago, en la Sala SCD Bellavista. El concierto es a las 21:00 horas y la entrada cuesta $3.500. La gira seguirá en el Campus San Joaquín el 9 de mayo y luego, el 25 de junio, en la Biblioteca Nacional. Más tarde, el 29 de junio, llegarán a la Casa de Salud de Concepción. Las fechas a lo largo del país seguirán y serán anunciadas en las redes sociales de la banda. Y entre el 16 de julio y el 5 de agosto, Golosa La Orquesta comenzará un tour internacional que los llevará a Babel Sound Festival en Hungría, Floating Castle Festival en Eslovenia y a Alkantara Festival en Sicilia, Italia.
Ambas giras son apoyadas por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, a través del Fondo de la Música, en la línea de apoyo a la Circulación de la música nacional (Música popular) y en la línea de Apoyo a la internacionalización de la música chilena (Música popular).
Sobre la ciudad, el segundo disco
El trabajo para el nuevo álbum comenzó en enero 2017, y fue en mayo cuando entraron a Estudio Del Sur, en María Pinto, a grabar las ocho canciones que lo componen, entre las que está Milonga del poder, primer corte del disco, en la que también participa el bajista y corista de Kevin Johansen, Juan Manuel Álvarez.
“Ubicamos las canciones que teníamos que hablaran sobre nuestro contexto, el lugar que ha sido punto de encuentro, ya que casi todos venimos de provincia. Sobre la ciudad… por eso el disco se llama así. Todas las letras y los paisajes que aparecen son urbanos. Recogimos las influencias que nos permearon en nuestra gira a Europa en 2017. En ella compartimos con muchos músicos de distintos lugares del mundo. Aparecieron sonidos de tabla, por ejemplo; se tomó la decisión de usar coros murgueros; y así, un sinfín de arreglitos que fueron influenciados por ese viaje”, cuenta Danka Villanueva, violinista de la banda.
Además de Estudio Del Sur, la banda también grabó en La Makinita, las voces de Kevin Johansen, a cargo de Ignacio Sances. Fue Diego Bustamante quien estuvo a cargo de la mezcla, y Gonzalo González –nominado al Grammy Latino 2017 por Álbum del Año y Grabación del Año por La Trenza de Mon Laferte– fue el responsable de la masterización.
El disco, del sello Cactus y distribuido por por Tierra del Fuego, estará disponible desde el 4 de mayo. Se podrá comprar en la Tienda Nacional próximamente.
Golosa La Orquesta
La banda comenzó a fines de 2011, rescatando músicas de mediados del siglo XX. Su primer disco, homónimo y publicado en 2014, fue un álbum de covers reversionados, con un par de exploraciones en composiciones propias. Su segundo trabajo discográfico está compuesto sólo por composiciones propias.
Ha pasado por diferentes formaciones, incluso contando como vocalistas con Irma Llancaman y Pablo Moraga (ahora en Juana Fé). Actualmente Golosa La Orquesta cuenta con seis integrantes: Geraldine Thenoux como vocalista; Gus Valenzuela como guitarrista; Danka Villanueva (también de La Mano Ajena) en el violín; Hugo Jara en la batería; Javier Navarro en el contrabajo; y Patricio Roehrs en los teclados y el acordeón.
“Partimos como una banda que hacía un rescate patrimonial y somos súper fijados en el valor de las escuelas que venimos. Yo vengo del Jazz GItano, porque estudié con el maestro Panchito Cabrera, que es un guitarrista que hoy tiene 89 años. La violinista se formó con su abuelo que participó de la bohemia santiaguina de mediados del siglo XX y además es parte de un grupo de música gitana. Geraldine viene de la escuela de Edith Piaf, escuela de la canción francesa”, dice Gus Valenzuela y continúa: “Hugo también tiene influencia del teatro y, además, su papá era baterista, Pato viene del jazz y de la Conchalí Big Band. Todos tenemos la influencia de la música más antigua, de mediados del siglo veinte para atrás. Tomamos eso y lo hacemos a nuestra manera”, concluye.
En este camino de más de seis años, Golosa La Orquesta ha estado en importantes festivales, como Copenhaguen Jazz Festival en Dinamarca, donde tocó Herbie Hancock o Nibe Festival, en el que estuvo Bryan Adams.
Fechas:
27 de abril: lanzamiento de Chipi Chipi.
27 de abril: Concierto en Magnolia Bar en Chillán. 22:30 horas.
4 de mayo: Estreno del disco Sobre la ciudad en Spotify.
5 de mayo: Lanzamiento del disco en Santiago (SCD Bellavista). 21:00 horas, $3.500.
9 de mayo: Concierto en el Campus San Joaquín (UC). 13:00 horas, gratuito.
25 de junio: Concierto en la Biblioteca Nacional. 19:00 horas, gratuito.
29 de junio: Concierto en Casa de Salud, en Concepción. 00:00 horas. Entrada gratis hasta las 00:00. Después $5.000.
Gira internacional
16 al 22 de julio: Hungría en el Babel Sound Festival. Dos presentaciones.
26 al 29 de julio: Eslovenia en Floating Castle Festival. Dos presentaciones.
2 al 5 de agosto: Italia en Alkántara Festival (Sicilia).
Celebra el Día de la Madre a lo grande en Espacio Belloni
Comunicado de prensa
Un delicioso almuerzo que será amenizado por el show de Ernesto Belloni junto a un gran elenco, es simplemente el panorama ideal para celebrar a las mamás el próximo 13 de mayo.
Ya queda poco para que llegue uno de los días más importantes del año y es que madre hay una sola, por lo que siempre queremos celebrar y sorprender a quien nos dio la vida, buscando regalos y experiencias que la sorprendan. Por eso “Día de la Madre en Espacio Belloni” es un increíble panorama para celebrar en familia degustando de un delicioso menú y la entretención que solo Ernesto Belloni sabe proporcionar.
En la ocasión, los asistentes podrán disfrutar de un exquisito almuerzo y la diversión a cargo del comediante y música en vivo con destacados cantantes que interpretarán los éxitos de todos los tiempos, además de sorpresas, concursos y regalos.
El menú incluye un aperitivo; un appetizer; plato de fondo a elección entre mechada de res con champiñón, suprema de pollo o merluza austral acompañado de risotto de champiñón; media botella de vino por persona, bebida o jugo, postre y café.
Este evento está pensado para que las mamás se dejen querer y disfruten de una gran celebración. Sorprende a tu mamá o pareja y llévala a un lugar increíble donde podrán disfrutar en un excelente ambiente, la mejor gastronomía y el show y el entretenimiento que garantiza Belloni.
“Día de la Madre en Espacio Belloni” se realizará el domingo 13 de mayo a partir de las 13:00 hrs. Espacio Belloni, ubicado en Ernesto Pinto Lagarrigue 179, Barrio Bellavista. El menú adulto tiene un valor de $18.000, mientras que el menú de niños cuesta $9.000. Entradas a la venta en Atrápalo.cl más cargos por servicio.
https://www.atrapalo.cl/entradas/dia-de-la-madre-en-espacio-belloni_e4816063/
jueves, abril 26, 2018
Germaín de la Fuente: "Canto menos que hace 50 años, pero interpreto más"
El Mercurio
La voz original de Los Ángeles Negros se presentará mañana en Espacio Belloni.
Por Bárbara Castro
Germaín de la Fuente le debe su vigencia a una estricta rutina vocal. En sus palabras, su voz fue fruto de una formación informal, pulida por largas jornadas cantando de niño en la quinta de recreo de su padre.
"La juventud es un poder que nunca volverá. Ahora necesito más que nunca ensayar. Me levanto y el resto del día lo divido entre el canto y ejercicios", asegura De la Fuente, a propósito del desgaste de su registro que ha experimentado. "Tal vez canto menos que hace 50 años, pero interpreto más", señala.
Cinco décadas de carrera que el baladista celebrará con un show especial mañana en Espacio Belloni. El espectáculo servirá de fiesta por los 50 años de la grabación del primer sencillo del grupo, un versionado de "Porque te quiero" de Orlando Salinas.
Con 70 años, De la Fuente no conoce de recesos. Su trayectoria luego de dejar el grupo en 1974 ha sido ininterrumpida, produciendo decenas de trabajos en solitario que explotan su veta romántica, experimentos en salsa, rancheras, y colaboraciones con Los Tetas y Los Búnkers.
Mirando al futuro, la voz de "Murió la flor" medita la posibilidad de adentrarse en un género más masivo y que es uno de sus predilectos: el reggaetón.
"Es una rítmica fenomenal y a mí me encanta. Me gustaría grabar algo así, con una letra de mis tiempos, pero con la técnica actual", confiesa. Uno de sus referentes y favoritas, el éxito "Mayores" de Becky G.
Luego de su concierto en Espacio Belloni, De la Fuente se prepara para volver a sus raíces, con un show el 10 de mayo en su natal San Carlos. Lo anterior se sumará a tiempo en el estudio y presentaciones en el extranjero.
Es durante estos viajes que De la Fuente se ha topado con dobles. Al finalizar un dueto con uno de ellos, el imitador recibió más aplausos que el imitado. Para él se trata de un síntoma de su propia evolución artística.
"Es una alegría y un honor para mí el tener dobles. Lo que pasa es que ellos, quizás, retroceden mucho en el tiempo, como yo era antes. Por el contrario, yo siempre progreso hacia delante", expresa.
La voz original de Los Ángeles Negros se presentará mañana en Espacio Belloni.
Por Bárbara Castro
Germaín de la Fuente le debe su vigencia a una estricta rutina vocal. En sus palabras, su voz fue fruto de una formación informal, pulida por largas jornadas cantando de niño en la quinta de recreo de su padre.
"La juventud es un poder que nunca volverá. Ahora necesito más que nunca ensayar. Me levanto y el resto del día lo divido entre el canto y ejercicios", asegura De la Fuente, a propósito del desgaste de su registro que ha experimentado. "Tal vez canto menos que hace 50 años, pero interpreto más", señala.
Cinco décadas de carrera que el baladista celebrará con un show especial mañana en Espacio Belloni. El espectáculo servirá de fiesta por los 50 años de la grabación del primer sencillo del grupo, un versionado de "Porque te quiero" de Orlando Salinas.
Con 70 años, De la Fuente no conoce de recesos. Su trayectoria luego de dejar el grupo en 1974 ha sido ininterrumpida, produciendo decenas de trabajos en solitario que explotan su veta romántica, experimentos en salsa, rancheras, y colaboraciones con Los Tetas y Los Búnkers.
Mirando al futuro, la voz de "Murió la flor" medita la posibilidad de adentrarse en un género más masivo y que es uno de sus predilectos: el reggaetón.
"Es una rítmica fenomenal y a mí me encanta. Me gustaría grabar algo así, con una letra de mis tiempos, pero con la técnica actual", confiesa. Uno de sus referentes y favoritas, el éxito "Mayores" de Becky G.
Luego de su concierto en Espacio Belloni, De la Fuente se prepara para volver a sus raíces, con un show el 10 de mayo en su natal San Carlos. Lo anterior se sumará a tiempo en el estudio y presentaciones en el extranjero.
Es durante estos viajes que De la Fuente se ha topado con dobles. Al finalizar un dueto con uno de ellos, el imitador recibió más aplausos que el imitado. Para él se trata de un síntoma de su propia evolución artística.
"Es una alegría y un honor para mí el tener dobles. Lo que pasa es que ellos, quizás, retroceden mucho en el tiempo, como yo era antes. Por el contrario, yo siempre progreso hacia delante", expresa.
miércoles, abril 25, 2018
La compañía Mona Ilustre ensaya un concierto teatral junto a Inti-Illimani
El Mercurio
"Malè" es el nombre del espectáculo que llegará al Teatro Municipal de Las Condes. Mientras, el grupo escénico prepara un nuevo montaje.
Por Eduardo Miranda
La idea se originó luego de escuchar algunas canciones del disco "Travesura", que el grupo Inti-Illimani lanzó en 2010. "Es una creación dedicada a los niños y eso nos gustó mucho. Hace tiempo que queríamos explorar la experiencia de un concierto desde el teatro y pensamos un espectáculo que uniera los dos universos", dice la actriz Paula Barraza, quien junto a su compañía La Mona Ilustre tomó este hecho como punto de partida para una nueva puesta en escena.
Se trata de "Malè", un concierto teatral donde la compañía escénica y la banda musical, que festeja 50 años de trayectoria, trabajan en conjunto. "Les propusimos hacer un show familiar que nos permitiera rescatar, investigar e intervenir el universo musical de ese disco", agrega Barraza sobre la puesta en escena que se presentará entre el 28 de junio y el 1 de julio próximos en el Teatro Municipal de Las Condes.
"Ha sido muy bonito e interesante unir los dos mundos, el del teatro y la música, y así lograr una creación particular, que también habla de una herencia. Es un concierto que rescata lo hermoso del juego, con canciones que tienen inspiración infantil, pero que en su puesta en escena también invitan a mundos mitológicos y coloridos", dice el músico José Seves, quien integra Inti-Illimani.
En el espectáculo se enfrentan los artistas -14 en total, entre músicos y actores- con algunos personajes y muñecos creados por la compañía. "Será una especie de comunidad iberoamericana, comunidad de vecinos, donde estarán las diferentes manifestaciones culturales, estéticas y visuales", explica el director Miguel Bregante sobre el proyecto que obtuvo cerca de $28 millones en los Fondos de Cultura.
La compañía teatral también festeja una década con una nueva creación: "Mocha Dick: la ballena que era chilena", que debutará el próximo año. La obra toma la famosa obra literaria de Herman Melville, pero desde la perspectiva histórica que plantea el cómic "Mocha Dick", de Francisco Ortega e Ignacio Martínez. La pieza está en conversaciones para integrarse a la temporada 2019 del Teatro UC.
No ha sido la única ocupación del grupo que esta temporada también presentó su primer trabajo, "Los peces no vuelan", en la Sala Sidarte. "Festejar nuestro aniversario de esta manera nos llena de creatividad. Vivimos un proceso distinto a lo que hemos hecho antes. Estamos aprendiendo y queremos recorrer escenarios de regiones", finaliza Barraza.
"Malè" es el nombre del espectáculo que llegará al Teatro Municipal de Las Condes. Mientras, el grupo escénico prepara un nuevo montaje.
Por Eduardo Miranda
La idea se originó luego de escuchar algunas canciones del disco "Travesura", que el grupo Inti-Illimani lanzó en 2010. "Es una creación dedicada a los niños y eso nos gustó mucho. Hace tiempo que queríamos explorar la experiencia de un concierto desde el teatro y pensamos un espectáculo que uniera los dos universos", dice la actriz Paula Barraza, quien junto a su compañía La Mona Ilustre tomó este hecho como punto de partida para una nueva puesta en escena.
Se trata de "Malè", un concierto teatral donde la compañía escénica y la banda musical, que festeja 50 años de trayectoria, trabajan en conjunto. "Les propusimos hacer un show familiar que nos permitiera rescatar, investigar e intervenir el universo musical de ese disco", agrega Barraza sobre la puesta en escena que se presentará entre el 28 de junio y el 1 de julio próximos en el Teatro Municipal de Las Condes.
"Ha sido muy bonito e interesante unir los dos mundos, el del teatro y la música, y así lograr una creación particular, que también habla de una herencia. Es un concierto que rescata lo hermoso del juego, con canciones que tienen inspiración infantil, pero que en su puesta en escena también invitan a mundos mitológicos y coloridos", dice el músico José Seves, quien integra Inti-Illimani.
En el espectáculo se enfrentan los artistas -14 en total, entre músicos y actores- con algunos personajes y muñecos creados por la compañía. "Será una especie de comunidad iberoamericana, comunidad de vecinos, donde estarán las diferentes manifestaciones culturales, estéticas y visuales", explica el director Miguel Bregante sobre el proyecto que obtuvo cerca de $28 millones en los Fondos de Cultura.
La compañía teatral también festeja una década con una nueva creación: "Mocha Dick: la ballena que era chilena", que debutará el próximo año. La obra toma la famosa obra literaria de Herman Melville, pero desde la perspectiva histórica que plantea el cómic "Mocha Dick", de Francisco Ortega e Ignacio Martínez. La pieza está en conversaciones para integrarse a la temporada 2019 del Teatro UC.
No ha sido la única ocupación del grupo que esta temporada también presentó su primer trabajo, "Los peces no vuelan", en la Sala Sidarte. "Festejar nuestro aniversario de esta manera nos llena de creatividad. Vivimos un proceso distinto a lo que hemos hecho antes. Estamos aprendiendo y queremos recorrer escenarios de regiones", finaliza Barraza.
Ingresos por streaming superan por primera vez a las ventas físicas
El Mercurio
Los servicios de música como Spotify y Apple Music se impusieron a las ventas de disco y descargas pagadas.
En menos de dos décadas, los cambios tecnológicos en la industria de la música han obligado a este negocio a reinventarse por completo. Desde fines de los noventa, CDs, archivos MP3, descargas digitales y ahora el streaming han revolucionado por completo este mercado, que en este mismo período también ha visto caer y resurgir sus ingresos.
Según los datos del IFPI's Global Music Report 2018, el pasado 2017 esta industria logró ingresos por más de US$ 17.300 millones; es decir, un 8,1% más que lo logrado un año antes. Y sin duda este crecimiento tiene un claro responsable, que es nada menos que los millones de personas que cada mes pagan por estar suscritos a servicios de música online como Spotify, Apple Music, Tidal o Tencent, los que ya sumarían más de 176 millones a nivel global, de acuerdo a las cifras actualizadas hasta diciembre pasado.
De esta manera, en 2017, y por primera vez en la historia, lo recaudado gracias a los pagos por estos servicios es la fuente de ingresos más importante de la industria musical, representando un 38,4% del total, equivalente a unos US$ 6.600 millones. Así se imponen a los US$ 5.200 millones aportados por las ventas físicas (30%) y los US$ 2.800 correspondientes a las descargas digitales de discos y canciones (16%).
Y aunque hay quienes se resisten hacia el modelo de negocios del streaming , acusando a sus responsables de no pagar los derechos de autor por la reproducción de sus canciones, lo cierto es que el avance de estas nuevas plataformas ha permitido revitalizar esta industria, que registró bajas sostenidas durante 14 años, hasta 2014, fecha que justamente coincide con el despegue de plataformas como Spotify y Apple Music. Eso sí, pese al nuevo impulso digital, esta industria aún no logra regresar a los resultados mostrados a comienzos de siglo, cuando este mercado movía unos US$ 23 mil millones anuales.
176 millones
de personas están suscritas a alguna de las plataformas de streaming a nivel global, siendo por lejos la más popular hasta el momento Spotify, con 70 millones de usuarios pagos.
48,9%
crecieron los ingresos por streaming solo en Latinoamérica. En Chile, en tanto, el alza fue de un 14,3%.
Los servicios de música como Spotify y Apple Music se impusieron a las ventas de disco y descargas pagadas.
En menos de dos décadas, los cambios tecnológicos en la industria de la música han obligado a este negocio a reinventarse por completo. Desde fines de los noventa, CDs, archivos MP3, descargas digitales y ahora el streaming han revolucionado por completo este mercado, que en este mismo período también ha visto caer y resurgir sus ingresos.
Según los datos del IFPI's Global Music Report 2018, el pasado 2017 esta industria logró ingresos por más de US$ 17.300 millones; es decir, un 8,1% más que lo logrado un año antes. Y sin duda este crecimiento tiene un claro responsable, que es nada menos que los millones de personas que cada mes pagan por estar suscritos a servicios de música online como Spotify, Apple Music, Tidal o Tencent, los que ya sumarían más de 176 millones a nivel global, de acuerdo a las cifras actualizadas hasta diciembre pasado.
De esta manera, en 2017, y por primera vez en la historia, lo recaudado gracias a los pagos por estos servicios es la fuente de ingresos más importante de la industria musical, representando un 38,4% del total, equivalente a unos US$ 6.600 millones. Así se imponen a los US$ 5.200 millones aportados por las ventas físicas (30%) y los US$ 2.800 correspondientes a las descargas digitales de discos y canciones (16%).
Y aunque hay quienes se resisten hacia el modelo de negocios del streaming , acusando a sus responsables de no pagar los derechos de autor por la reproducción de sus canciones, lo cierto es que el avance de estas nuevas plataformas ha permitido revitalizar esta industria, que registró bajas sostenidas durante 14 años, hasta 2014, fecha que justamente coincide con el despegue de plataformas como Spotify y Apple Music. Eso sí, pese al nuevo impulso digital, esta industria aún no logra regresar a los resultados mostrados a comienzos de siglo, cuando este mercado movía unos US$ 23 mil millones anuales.
176 millones
de personas están suscritas a alguna de las plataformas de streaming a nivel global, siendo por lejos la más popular hasta el momento Spotify, con 70 millones de usuarios pagos.
48,9%
crecieron los ingresos por streaming solo en Latinoamérica. En Chile, en tanto, el alza fue de un 14,3%.
Spotify da más posibilidades a los usuarios sin pago
El Mercurio
Podrán escuchar las canciones en el orden que deseen, y no en forma aleatoria.
Spotify lanzó ayer una nueva versión de su aplicación con menos restricciones para los usuarios que no tienen una cuenta Premium (pagada).
Hasta ahora solo se les permitía reproducir música en modo aleatorio y se restringía el número de reproducciones para una misma canción.
La nueva versión permite escuchar un tema tantas veces como se desee, siempre y cuando aparezca en una de las 15 listas de reproducción personalizadas. También se incorporó un modo de bajo consumo, que usa hasta un 75% menos de datos al reproducir música en línea
El servicio gratuito seguirá incluyendo publicidad, y aún no es posible descargar canciones para escucharlas sin conexión.
Podrán escuchar las canciones en el orden que deseen, y no en forma aleatoria.
Spotify lanzó ayer una nueva versión de su aplicación con menos restricciones para los usuarios que no tienen una cuenta Premium (pagada).
Hasta ahora solo se les permitía reproducir música en modo aleatorio y se restringía el número de reproducciones para una misma canción.
La nueva versión permite escuchar un tema tantas veces como se desee, siempre y cuando aparezca en una de las 15 listas de reproducción personalizadas. También se incorporó un modo de bajo consumo, que usa hasta un 75% menos de datos al reproducir música en línea
El servicio gratuito seguirá incluyendo publicidad, y aún no es posible descargar canciones para escucharlas sin conexión.
Babasónicos: "Vamos a tocar canciones que no están de moda"
El Mercurio
Adrián Dárgelos, el vocalista de la banda, habla de su concierto de este sábado en el Teatro Coliseo, donde ironizan con su regreso a la electricidad y a la pérdida de popularidad del rock en el mundo.
Por José Vásquez
Adrián Dárgelos lo resume con demasiada facilidad. El vocalista de Babasónicos juega a interpretar el rol del músico misterioso, resguardando el contenido de su nuevo álbum, que se encuentra en pleno proceso de producción, y maquillando una respuesta que le sale natural, como si viniera directa del manual de una estrella de rock: "No puedo adelantar nada todavía, pero es fácil deducir cómo será nuestro nuevo álbum, Babasónicos siempre hace algo distinto al último disco", dice en referencia a su experiencia acústica.
-Bajo esa lógica, entonces, si quisieran sorprender hoy solo lo podrían conseguir repitiendo, en esta ocasión, la fórmula desenchufada...
"Sí, pero todavía no llegué a ese chiste. Claro, podría ser una de las posibilidades, pero es la única que por ahora voy a descartar".
Dárgelos responde al teléfono desde Buenos Aires con un tono demasiado cansino, casi arrastrando las palabras, pero con la seguridad de un narrador omnisciente, salvo cuando pregunta curioso por el clima de Santiago: "¿Allá empezó el frío? Es que acá todavía hace mucho calor, no hubo un verano tan seco que yo recuerde", cuenta como buscando una explicación.
"La idea de hablar hoy de nuestro regreso a lo eléctrico era para contraponer lo acústico que estuvimos haciendo durante casi tres años", dice la voz de "Irresponsables", ya dando por terminado el paréntesis musical que significó este período que se extendió desde el lanzamiento de "Impuesto de fe" (2016).
Su próximo show en Santiago, este sábado en el Teatro Coliseo, se promociona como su vuelta al rock, algo que podría dar pistas también sobre cómo viene su próximo material, aunque el músico trasandino se apura en abrir el abanico, "incluso, dentro de nuestros conciertos tenemos hasta un minishow electrónico".
-Hoy el rock no es el género más popular, ¿es arriesgado apostar por él ahora?
"Es que en mi caso no es un show donde el 80% sea música distorsionada, aunque si quisiéramos podríamos hacerlo por dos horas con distorsión nada más, porque tengo una gran cantidad de obras así. De todas formas si la pregunta es si '¿dejó de ser cool el rock?', entonces puedo contar que en el concierto habrá un fragmento donde vamos a tocar canciones que no están de moda".
Nuevo single
Aunque en un principio existió la posibilidad de estrenar material durante las presentaciones que la banda iba a realizar en abril, Dárgelos cuenta que todo este plan se retrasó para julio, fecha en la que estrenarán el primer single de este nuevo disco, el que será acompañado de un videoclip. "No vamos a tocar temas nuevos hasta esa fecha. El disco debería estar listo durante este año y ahí veremos cuándo volveremos a Santiago a presentarlo. Pero eso ya está en la futurología, por ahora solo pienso hasta los próximos fines de semana donde tengo un montón de shows y donde puedo garantizar que lo de Santiago será contundente".
Adrián Dárgelos, el vocalista de la banda, habla de su concierto de este sábado en el Teatro Coliseo, donde ironizan con su regreso a la electricidad y a la pérdida de popularidad del rock en el mundo.
Por José Vásquez
Adrián Dárgelos lo resume con demasiada facilidad. El vocalista de Babasónicos juega a interpretar el rol del músico misterioso, resguardando el contenido de su nuevo álbum, que se encuentra en pleno proceso de producción, y maquillando una respuesta que le sale natural, como si viniera directa del manual de una estrella de rock: "No puedo adelantar nada todavía, pero es fácil deducir cómo será nuestro nuevo álbum, Babasónicos siempre hace algo distinto al último disco", dice en referencia a su experiencia acústica.
-Bajo esa lógica, entonces, si quisieran sorprender hoy solo lo podrían conseguir repitiendo, en esta ocasión, la fórmula desenchufada...
"Sí, pero todavía no llegué a ese chiste. Claro, podría ser una de las posibilidades, pero es la única que por ahora voy a descartar".
Dárgelos responde al teléfono desde Buenos Aires con un tono demasiado cansino, casi arrastrando las palabras, pero con la seguridad de un narrador omnisciente, salvo cuando pregunta curioso por el clima de Santiago: "¿Allá empezó el frío? Es que acá todavía hace mucho calor, no hubo un verano tan seco que yo recuerde", cuenta como buscando una explicación.
"La idea de hablar hoy de nuestro regreso a lo eléctrico era para contraponer lo acústico que estuvimos haciendo durante casi tres años", dice la voz de "Irresponsables", ya dando por terminado el paréntesis musical que significó este período que se extendió desde el lanzamiento de "Impuesto de fe" (2016).
Su próximo show en Santiago, este sábado en el Teatro Coliseo, se promociona como su vuelta al rock, algo que podría dar pistas también sobre cómo viene su próximo material, aunque el músico trasandino se apura en abrir el abanico, "incluso, dentro de nuestros conciertos tenemos hasta un minishow electrónico".
-Hoy el rock no es el género más popular, ¿es arriesgado apostar por él ahora?
"Es que en mi caso no es un show donde el 80% sea música distorsionada, aunque si quisiéramos podríamos hacerlo por dos horas con distorsión nada más, porque tengo una gran cantidad de obras así. De todas formas si la pregunta es si '¿dejó de ser cool el rock?', entonces puedo contar que en el concierto habrá un fragmento donde vamos a tocar canciones que no están de moda".
Nuevo single
Aunque en un principio existió la posibilidad de estrenar material durante las presentaciones que la banda iba a realizar en abril, Dárgelos cuenta que todo este plan se retrasó para julio, fecha en la que estrenarán el primer single de este nuevo disco, el que será acompañado de un videoclip. "No vamos a tocar temas nuevos hasta esa fecha. El disco debería estar listo durante este año y ahí veremos cuándo volveremos a Santiago a presentarlo. Pero eso ya está en la futurología, por ahora solo pienso hasta los próximos fines de semana donde tengo un montón de shows y donde puedo garantizar que lo de Santiago será contundente".
Super Junior mezcló K-pop y reggaetón en su regreso a Chile
El Mercurio
Por Bárbara Castro
Anoche, en medio de un mar de gritos y luces azules, la fiebre por la música surcoreana se fusionó con los sonidos urbanos, cuando Super Junior se presentó en el Movistar Arena.
A la espera de la boyband surcoreana, el público, en su mayoría joven y femenino, aclamaba por ellos agitando bastones de luz azul, el color oficial del grupo.
El arranque llegó lleno de energía con "Black Suit", sencillo de su último disco que el conjunto hizo suyo con una cuidada coreografía sincronizada con un juego de luces y pirotecnia. Una dinámica que se extendió por un poco más de dos horas de recital.
La agrupación volvió a Chile - luego de presentarse en 2012 y 2013- para promocionar su octavo trabajo "PLAY", cuya reedición lanzada hace una semana incluye un reggaetón en colaboración con la cantante urbana Leslie Grace, un esfuerzo por expandir el fenómeno que marca un hito en la industria musical coreana. Precisamente, Grace se subió al escenario para interpretar junto a ellos el sencillo, llamado "Lo siento", en un segmento dominado por los ritmos latinos.
El espectáculo también repasó lo mejor de un repertorio electropop que combina estrofas en coreano con coros en inglés. La puesta en escena, con varios cambios de vestuario, escenografía elaborada y cortometrajes, se encargó de cautivar a los asistentes, en algunos casos, hasta las lágrimas.
El regreso de Super Junior a territorio nacional llegó en un momento en que el k-pop se ha consolidado fuera de sus fronteras como un género éxito de ventas que atrae multitudes de fans alrededor del mundo y donde Chile se ha convertido en una apuesta segura. La boyband coreana GOT7 agotó en un día sus ubicaciones para su presentación del 17 de julio.
Por Bárbara Castro
Anoche, en medio de un mar de gritos y luces azules, la fiebre por la música surcoreana se fusionó con los sonidos urbanos, cuando Super Junior se presentó en el Movistar Arena.
A la espera de la boyband surcoreana, el público, en su mayoría joven y femenino, aclamaba por ellos agitando bastones de luz azul, el color oficial del grupo.
El arranque llegó lleno de energía con "Black Suit", sencillo de su último disco que el conjunto hizo suyo con una cuidada coreografía sincronizada con un juego de luces y pirotecnia. Una dinámica que se extendió por un poco más de dos horas de recital.
La agrupación volvió a Chile - luego de presentarse en 2012 y 2013- para promocionar su octavo trabajo "PLAY", cuya reedición lanzada hace una semana incluye un reggaetón en colaboración con la cantante urbana Leslie Grace, un esfuerzo por expandir el fenómeno que marca un hito en la industria musical coreana. Precisamente, Grace se subió al escenario para interpretar junto a ellos el sencillo, llamado "Lo siento", en un segmento dominado por los ritmos latinos.
El espectáculo también repasó lo mejor de un repertorio electropop que combina estrofas en coreano con coros en inglés. La puesta en escena, con varios cambios de vestuario, escenografía elaborada y cortometrajes, se encargó de cautivar a los asistentes, en algunos casos, hasta las lágrimas.
El regreso de Super Junior a territorio nacional llegó en un momento en que el k-pop se ha consolidado fuera de sus fronteras como un género éxito de ventas que atrae multitudes de fans alrededor del mundo y donde Chile se ha convertido en una apuesta segura. La boyband coreana GOT7 agotó en un día sus ubicaciones para su presentación del 17 de julio.
"Cuecas mil 2018" prepara su inicio
El evento, que recibirá a más de mil bailarines en 32 horas de danza ininterrumpida, se realizará en el Estadio Municipal de San Bernardo entre el sábado y el domingo pasadas las 20:00 horas, cuando se concluya la cueca número mil.
Localidad española rechaza a Maluma
Más de 11 mil personas han firmado una petición online para que el reggaetonero no se presente en la localidad castellana y leonesa de Palencia por "sus letras machistas y misóginas".
Shakira es culpable de plagio
Una corte de Nueva York determinó que la autoría de la canción "Loca" pertenece al dominicano El Cata, y no a la artista colombiana, quien la incluyó como propia en su disco "Sale el sol".
Camila Gallardo: la promesa del pop local lanza disco con fecha doble
La Tercera
Con dos shows en el Teatro Municipal de Las Condes, el 21 y 22 de junio, la solista presentará Rosa, su primer álbum. “Ahora me van a conocer de verdad”, asegura.
Por Andrés del Real
Desde su despegue en el programa de talentos The voice Chile, a mediados de 2015, Camila Gallardo ha ido cimentando una carrera solista que, al menos desde las cifras que ostenta, la tiene entre las figuras más promisorias del pop nacional. Conciertos en regiones a tablero vuelto, exitosas presentaciones en festivales masivos y un poderoso arrastre en redes sociales y plataformas digitales -donde sus tres últimos videoclips suman más de 40 millones de reproducciones- son algunos hitos de los primeros tres años de carrera formal de la cantante, a la espera del disco con el que buscará consolidar el fenómeno, tanto en Chile como a nivel internacional.
De ahí las expectativas que genera la publicación de Rosa, el primer trabajo de estudio de la solista de 21 años y, a todas luces, uno de los lanzamientos más relevantes de este 2018 para el medio local. Un debut discográfico con varios nombres de peso involucrados y editado por un sello multinacional (Universal Music), cuya presentación en sociedad ya tiene coordenadas: serán dos conciertos en el Teatro Municipal de Las Condes el próximo 21 y 22 de junio, a modo de lanzamiento oficial del esperado LP (venta de entradas desde hoy en boleterías del teatro, de $12.000 a $22.000).
“Van a ser presentaciones como ninguna otra”, promete Gallardo. “Venimos con un show desde el verano pero este va a ser muy distinto, con una serie de detalles especiales a nivel de sonido, de visuales y de invitados”, agrega sobre el estreno en vivo del álbum, que saldrá al mercado días antes bajo la autoría de “Cami” -su nueva identidad artística- e incluirá los cuatro singles que ha liberado desde 2016 -“Más de la mitad”, “Abrázame”, “Un poco más de frío” y “Ven”-, además de un quinto que estrenará este viernes, “No es real”, a dúo con el cantante español Antonio José.
La lista de colaboradores de Rosa incluye también a Luis Fonsi, ex coach de la cantante en The voice y autor de algunos temas del LP, además de Francisca Valenzuela, que también creó una de las canciones junto a Gallardo. El equipo lo completa el argentino Sebastián Krys, ganador de cinco Grammys anglo y otros 10 latinos por sus trabajos con Shakira y Eros Ramazzotti, entre otros artistas.
Pese a los nombres estelares en los créditos, Gallardo destaca su disco como el fruto de un proceso personal, con temas compuestos mayoritariamente por ella y “letras que nunca pensé que me atrevería a escribir, porque al componer uno tiene que abrirse a una cierta vulnerabilidad que a ratos es difícil y desgastante”.
En ese sentido, prefiere no hablar de un álbum ambicioso sino más bien de uno bien hecho, con “una combinación de sonidos y texturas que hoy no veo en el mercado” y el objetivo de consolidar un proceso y una propuesta. “Ahora me van a conocer de verdad”, asegura.
Con dos shows en el Teatro Municipal de Las Condes, el 21 y 22 de junio, la solista presentará Rosa, su primer álbum. “Ahora me van a conocer de verdad”, asegura.
Por Andrés del Real
Desde su despegue en el programa de talentos The voice Chile, a mediados de 2015, Camila Gallardo ha ido cimentando una carrera solista que, al menos desde las cifras que ostenta, la tiene entre las figuras más promisorias del pop nacional. Conciertos en regiones a tablero vuelto, exitosas presentaciones en festivales masivos y un poderoso arrastre en redes sociales y plataformas digitales -donde sus tres últimos videoclips suman más de 40 millones de reproducciones- son algunos hitos de los primeros tres años de carrera formal de la cantante, a la espera del disco con el que buscará consolidar el fenómeno, tanto en Chile como a nivel internacional.
De ahí las expectativas que genera la publicación de Rosa, el primer trabajo de estudio de la solista de 21 años y, a todas luces, uno de los lanzamientos más relevantes de este 2018 para el medio local. Un debut discográfico con varios nombres de peso involucrados y editado por un sello multinacional (Universal Music), cuya presentación en sociedad ya tiene coordenadas: serán dos conciertos en el Teatro Municipal de Las Condes el próximo 21 y 22 de junio, a modo de lanzamiento oficial del esperado LP (venta de entradas desde hoy en boleterías del teatro, de $12.000 a $22.000).
“Van a ser presentaciones como ninguna otra”, promete Gallardo. “Venimos con un show desde el verano pero este va a ser muy distinto, con una serie de detalles especiales a nivel de sonido, de visuales y de invitados”, agrega sobre el estreno en vivo del álbum, que saldrá al mercado días antes bajo la autoría de “Cami” -su nueva identidad artística- e incluirá los cuatro singles que ha liberado desde 2016 -“Más de la mitad”, “Abrázame”, “Un poco más de frío” y “Ven”-, además de un quinto que estrenará este viernes, “No es real”, a dúo con el cantante español Antonio José.
La lista de colaboradores de Rosa incluye también a Luis Fonsi, ex coach de la cantante en The voice y autor de algunos temas del LP, además de Francisca Valenzuela, que también creó una de las canciones junto a Gallardo. El equipo lo completa el argentino Sebastián Krys, ganador de cinco Grammys anglo y otros 10 latinos por sus trabajos con Shakira y Eros Ramazzotti, entre otros artistas.
Pese a los nombres estelares en los créditos, Gallardo destaca su disco como el fruto de un proceso personal, con temas compuestos mayoritariamente por ella y “letras que nunca pensé que me atrevería a escribir, porque al componer uno tiene que abrirse a una cierta vulnerabilidad que a ratos es difícil y desgastante”.
En ese sentido, prefiere no hablar de un álbum ambicioso sino más bien de uno bien hecho, con “una combinación de sonidos y texturas que hoy no veo en el mercado” y el objetivo de consolidar un proceso y una propuesta. “Ahora me van a conocer de verdad”, asegura.
martes, abril 24, 2018
Mon Laferte y Gepe son los mayores nominados en Premios Pulsar 2018
La Tercera
La premiación organizada por la Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales (SCD) se realizará en junio.
La noche del lunes 23 de abril se dieron a conocer los nominados a la cuarta versión de los Premios Pulsar, certamen que reconoce a la música chilena, y cuya premiación se realizará en junio.
En la premiación organizada por la Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales (SCD), se destacarán a 98 artistas que compiten por “El aplauso”, estatuilla del evento.
Los artistas con mayor cantidad de nominaciones son Mon Laferte compitiendo por los premios: “Mejor Artista Pop”, “Canción del Año”, “Álbum del Año” por su producción de 2017 La trenza; y Gepe con su álbum Ciencia exacta.
Otros de los artistas nominados son Schuster, Amarga Marga, Congreso, Aguaturbia, Protistas, Inti Illimani Histórico, Manuel García & Sebastián Vergara, Adelaida, Aguaturbia, Electrodomésticos, Lanza Internacional, Cevladé, Cidtronyck, Cómo Asesinar a Felipes, Movimiento Original, entre otros. Revisa la lista completa.
Todos los artistas participan en la categoría “Artista del año”, la cual es elegida por el público vía online desde el 24 de abril. La ceremonia de Premios Pulsar 2018 se realizará en junio.
Premiata Forneria Marconi en Chile: “Estamos juntos porque hacemos la música que nos gusta”
La Tercera
Promocionando su último disco Emotional Tattoos y con una mochila de cinco décadas de carrera, la legendaria banda italiana de rock progresivo se presentará el 25 de abril en el Teatro de la Universidad de Concepción y el 26 de abril en el Teatro Oriente de Santiago.
Por Magdalena Bordalí |
Premiata Forneria Marconi (PFM) siempre está en sus años dorados. Han pasado más de cinco décadas desde que comenzaron su carrera musical abriendo conciertos para bandas como Yes, Deep Purple y Procol Harum, pero hasta el día de hoy no han dejado de consagrarse como uno de los grupos de rock progresivo más exitosos fuera de su país de origen, Italia.
¿El secreto para el éxito? Nunca dejar de crear. Con 40 discos entre los de estudio, en vivo y antologías, además de varios cambios de su formación original (de la cual solo queda el vocalista Franz Di Cioccio y el bajista Patrick Djivas), PFM ha logrado reinventar su sonido en su último trabajo, uno llamado Emotional Tattoos.
En conversación con Culto, el baterista y miembro histórico de PFM, Patrick Djivas, describe este álbum como “el primero en 14 años de canciones totalmente nuevas. Con estilos bastante amplios, un poco de todo, porque así pensamos que la música debería ser siempre, muy abierta”.
Y sin límites de ningún tipo. La era digital aumentó el interés del público por escuchar algo más que sus clásicos en inglés. “En todos lados aman que cantemos canciones en italiano. Así que hicimos dos versiones de cada canción. Pero no es una traducción, tienen letras muy diferentes”, cuenta. Otro factor que amplía mucho sus posibilidades en vivo para el concierto en el país el próximo 25 y 26 de abril.
“El show en Chile será un espectáculo totalmente nuevo y diferente. No habrá uno igual antes ni otro después. Hemos hecho más de seis mil conciertos en nuestra carrera y nos volveríamos locos si no cambiamos todo cada noche. Así podemos amar nuestra música”, asegura Djivas y agrega: “Es la razón de que sigamos aquí después de casi 50 años. Estamos juntos porque hacemos la música que nos gusta y nunca lo hicimos por otras razones”. Ese es el verdadero secreto de su medio siglo de carrera.
Promocionando su último disco Emotional Tattoos y con una mochila de cinco décadas de carrera, la legendaria banda italiana de rock progresivo se presentará el 25 de abril en el Teatro de la Universidad de Concepción y el 26 de abril en el Teatro Oriente de Santiago.
Por Magdalena Bordalí |
Premiata Forneria Marconi (PFM) siempre está en sus años dorados. Han pasado más de cinco décadas desde que comenzaron su carrera musical abriendo conciertos para bandas como Yes, Deep Purple y Procol Harum, pero hasta el día de hoy no han dejado de consagrarse como uno de los grupos de rock progresivo más exitosos fuera de su país de origen, Italia.
¿El secreto para el éxito? Nunca dejar de crear. Con 40 discos entre los de estudio, en vivo y antologías, además de varios cambios de su formación original (de la cual solo queda el vocalista Franz Di Cioccio y el bajista Patrick Djivas), PFM ha logrado reinventar su sonido en su último trabajo, uno llamado Emotional Tattoos.
En conversación con Culto, el baterista y miembro histórico de PFM, Patrick Djivas, describe este álbum como “el primero en 14 años de canciones totalmente nuevas. Con estilos bastante amplios, un poco de todo, porque así pensamos que la música debería ser siempre, muy abierta”.
Y sin límites de ningún tipo. La era digital aumentó el interés del público por escuchar algo más que sus clásicos en inglés. “En todos lados aman que cantemos canciones en italiano. Así que hicimos dos versiones de cada canción. Pero no es una traducción, tienen letras muy diferentes”, cuenta. Otro factor que amplía mucho sus posibilidades en vivo para el concierto en el país el próximo 25 y 26 de abril.
“El show en Chile será un espectáculo totalmente nuevo y diferente. No habrá uno igual antes ni otro después. Hemos hecho más de seis mil conciertos en nuestra carrera y nos volveríamos locos si no cambiamos todo cada noche. Así podemos amar nuestra música”, asegura Djivas y agrega: “Es la razón de que sigamos aquí después de casi 50 años. Estamos juntos porque hacemos la música que nos gusta y nunca lo hicimos por otras razones”. Ese es el verdadero secreto de su medio siglo de carrera.
Chancho en Piedra: “Ya pasamos por todo: angustia, miedo, inseguridad, aceptación”
La Tercera
El grupo habla con Culto de la renuncia de uno de sus mentores, Pablo Ilabaca, quien también asume: “Fue súper doloroso”. El músico alista otra banda con los hermanos Durán de Los Bunkers.
Por Francisca Pérez
Fueron 24 años de trayectoria sin quiebres, una proeza que pocas bandas han conseguido en la industria local. Pero hoy Chancho en Piedra vive su primer remezón. Tal como informó Culto el domingo, uno de sus fundadores, el guitarrista Pablo Ilabaca, decidió hace unos meses dejar la banda y ayer oficializaron la noticia en una cita con la prensa.
“Me agotaba mucho estar en todos los frentes. No fue una decisión fácil, pero creo que era una falta de respeto no dedicarles el tiempo completo a las cosas que se me ocurrían fuera del grupo. Es como tener hartos hijos y no darle de comer a todos”, explica Ilabaca, quien desde 2003 es el principal compositor en 31 Minutos y en 2005 inició su proyecto solista Jaco Sánchez y los Jaco, que ahora pretende retomar.
A pesar de que el resto de los integrantes, su hermano Felipe Ilabaca (bajo y voz), el vocalista Eduardo “Lalo” Ibeas y el baterista Leonardo “Toño” Corvalán, comentaron que la separación fue una posibilidad, lo conversaron y decidieron continuar.
– Ustedes son una de las pocas bandas chilenas que se ha mantenido unida y este es su primer gran quiebre, ¿cómo lo toman?
– Eduardo Ibeas: Pucha, duele, pero también nos hace ver que así es la vida no más. No es perfecta, tiene altos y bajos, tiene momentos que tú eliges y otros que alguien elige por ti. Si bien es duro, no se ha muerto nadie. Podría haber sido mucho más terrible. Es una decisión personal y hay que ver cómo cada una de las partes se la toma para sacar algo positivo, dentro de lo negativa que es la noticia. Pero como ya sabíamos hace un par de meses, ya pasamos por todas las sensaciones: angustia, miedo, inseguridad, aceptación. Hemos pasado por todos los procesos y ahora creo que estamos en el propositivo, de ver cómo funciona el proyecto de Pablo y cómo sigue Chancho en Piedra. Esa es la energía en este momento.
– Leonardo Corvalán: Es un desafío también cómo enfrentarlo. Es quizás un momento de reinvención de Chancho en Piedra, quizás ahora tenemos que ponerle mucha más energía para demostrar que Chancho está vivo y si hay que darle una vuelta de tuerca al sonido, nosotros felices de empezar una nueva etapa también.
– ¿Cómo fue tocar todos estos meses guardando la noticia?
– P. Ilabaca: Lo disfruté harto. Sabía que eran las últimas veces que iba a estar tocando, lo pasé súper bien. Es raro también, son sensaciones primerizas que uno va asimilando, fue súper doloroso. Me dio mucha pena tomar la decisión, pero los ríos se cruzan mojándose. Creo mucho en mis proyectos y también en Los Chancho, y les agradezco que entiendan mi forma de ser, mi necesidad de hacer otras cosas.
Mientras buscan al integrante que ocupará de manera definitiva el lugar de Ilabaca, los Chancho trabajarán con Cristián “C-Funk” Moraga, viejo amigo y actual líder de Los Tetas. “Cuando se enteró por Pablo de su decisión, inmediatamente él mismo nos ofreció acompañarnos y transformarse en un suplente”, cuenta Felipe Ilabaca. A pesar de que aún no han conversado la posibilidad de realizar un concierto de despedida, sí tienen claro que el primer show de la nueva formación será el 9 de junio en el Teatro Coliseo, donde lanzarán Funkybarítico, el próximo single de su más reciente trabajo.
De esta forma, Moraga dividirá sus tiempos entre los ensayos con Chancho en Piedra y la preparación del nuevo material de su banda. Por su parte, Ilabaca prepara un grupo con los hermanos Francisco y Mauricio Durán (Los Bunkers), al que podrían sumar a Pedropiedra en la batería.
– ¿Cómo se han planteado que será el proceso de composición de nueva música sin uno de los principales cerebros de la banda?
– F. Ilabaca: La música de Chancho nació como un ejercicio de taller, de sala de ensayo: construíamos un riff de guitarra y bajo y desde ahí surgía un ritmo, lo íbamos perfeccionando y el Lalo proponía alguna idea, hacía unas letras, se desarrollaba y así empezaba a crecer. Tempranamente Pablo empezó a mostrar una canción de autor y ahí descubrimos esa otra manera de componer, donde teníamos canciones de taller y canciones de autor. Pero la fórmula no existe. Sin Pablo yo creo que lo lógico sería que este integrante que llegue, que puede ser en una primera etapa Cristián (Moraga), no sabemos cuánto tiempo vamos a estar trabajando juntos, pero la idea de él y la nuestra también es tratar de coronar este proceso de ‘parche’ con nueva música. Pero como es un nuevo integrante hay que buscar una nueva forma de hacer las cosas, tenemos que conocernos en el taller primero. De alguna manera, es un partir de cero. Sería un error buscar un doble del Pablo.
– Ibeas: Pero la primera creación yo creo que es reinterpretar las canciones. Una vez leí por ahí que la gracia del arte es que tú le muestras la misma obra a diez directores y todos te van a hacer películas distintas. En la música pasa lo mismo. La misma obra interpretada por distintos músicos, también va a sonar distinto y nos tiene que gustar a todos.
Mike Patton vuelve a Chile con su versión orquestada, Mondo Cane
El Mercurio
El camaleónico vocalista de Faith No More deja la electricidad rockera para presentarse el próximo 8 de septiembre en el Teatro Coliseo, con el proyecto que recrea el cancionero pop italiano de las décadas del 50 y 60.
Por José Vásquez
Mike Patton arropado por una orquesta y triunfando con su huracán vocal que estiliza en clave pop. La escena, que ya lo despidió de pie en 2011 y 2013 en la capital, se repetirá el próximo 8 de septiembre, ahora en el Teatro Coliseo. El vocalista de Faith No More se desenchufó de la electricidad de sus numerosos conjuntos para conectar otra vez con Mondo Cane, el proyecto con el recrea el cancionero italiano de las décadas del 50 y 60, con el que debutó hace ocho años con un álbum homónimo.
El impulso para grabar esta música vino tras su relación con la artista de la península europea Titi Zuccatosta, con quien estuvo casado entre 1994 y 2001, época en la que residió en Bolonia. Patton contó que fue durante ese período, en el que regularmente sintonizaba una radio que transmitía clásicos del pop italiano, donde se hizo fanático de estas interpretaciones, canciones esencialmente pop, pero ejecutadas con una orquesta detrás que amplificaba su grandilocuencia.
Así, la camaleónica garganta del norteamericano, que transita de lo gutural a lo sublime, se amolda a temas como "Il cielo in una stanza" de Gino Paoli, original en la voz de Mina Mazzini, de inicio casi susurrante y explosión vocal de ensueño a "Che notte!", que hizo suya Fred Buscaglione, un tema vertiginoso y no demasiado distante a sus proyectos más alternativos e inclasificables como Mr. Bungle.
También hay en Mondo Cane piezas de Ennio Morricone, como "Deep down" y "Quello che conta", un autor que Patton considera un maestro y con el que compartió escenario en su segunda visita con el grupo a Santiago en 2013, en el Estadio Bicentenario de La Florida -el debut había sido dos años antes, con dos presentaciones consecutivas en el Teatro Caupolicán-. Todas estas composiciones fueron grabadas respetando sus interpretaciones originales, aunque siempre bajo los excéntricos filtros del también vocalista de bandas como Tomahawk, Peeping Tom y Fantômas.
Las entradas para el concierto estarán disponibles a partir del jueves a través de Puntoticket y sus valores son $30.000 platea alta, $45.000 cancha y $55.000 platea baja numerada.
Tercera visita
Mike Patton regresa con Mondo Cane, proyecto con el que debutó en el Teatro Caupolicán en 2011 y con el que dos años después abrió para Morricone en La Florida
El camaleónico vocalista de Faith No More deja la electricidad rockera para presentarse el próximo 8 de septiembre en el Teatro Coliseo, con el proyecto que recrea el cancionero pop italiano de las décadas del 50 y 60.
Por José Vásquez
Mike Patton arropado por una orquesta y triunfando con su huracán vocal que estiliza en clave pop. La escena, que ya lo despidió de pie en 2011 y 2013 en la capital, se repetirá el próximo 8 de septiembre, ahora en el Teatro Coliseo. El vocalista de Faith No More se desenchufó de la electricidad de sus numerosos conjuntos para conectar otra vez con Mondo Cane, el proyecto con el recrea el cancionero italiano de las décadas del 50 y 60, con el que debutó hace ocho años con un álbum homónimo.
El impulso para grabar esta música vino tras su relación con la artista de la península europea Titi Zuccatosta, con quien estuvo casado entre 1994 y 2001, época en la que residió en Bolonia. Patton contó que fue durante ese período, en el que regularmente sintonizaba una radio que transmitía clásicos del pop italiano, donde se hizo fanático de estas interpretaciones, canciones esencialmente pop, pero ejecutadas con una orquesta detrás que amplificaba su grandilocuencia.
Así, la camaleónica garganta del norteamericano, que transita de lo gutural a lo sublime, se amolda a temas como "Il cielo in una stanza" de Gino Paoli, original en la voz de Mina Mazzini, de inicio casi susurrante y explosión vocal de ensueño a "Che notte!", que hizo suya Fred Buscaglione, un tema vertiginoso y no demasiado distante a sus proyectos más alternativos e inclasificables como Mr. Bungle.
También hay en Mondo Cane piezas de Ennio Morricone, como "Deep down" y "Quello che conta", un autor que Patton considera un maestro y con el que compartió escenario en su segunda visita con el grupo a Santiago en 2013, en el Estadio Bicentenario de La Florida -el debut había sido dos años antes, con dos presentaciones consecutivas en el Teatro Caupolicán-. Todas estas composiciones fueron grabadas respetando sus interpretaciones originales, aunque siempre bajo los excéntricos filtros del también vocalista de bandas como Tomahawk, Peeping Tom y Fantômas.
Las entradas para el concierto estarán disponibles a partir del jueves a través de Puntoticket y sus valores son $30.000 platea alta, $45.000 cancha y $55.000 platea baja numerada.
Tercera visita
Mike Patton regresa con Mondo Cane, proyecto con el que debutó en el Teatro Caupolicán en 2011 y con el que dos años después abrió para Morricone en La Florida
Clásicos, tango y música chilena presenta la Camerata UAndes
El Mercurio
Durante 2018 celebrarán los 200 años de la Batalla de Maipú y el centenario de Leonard Bernstein. Serán seis conciertos, desde mañana, y en paralelo continúan su rol educativo.
Por Romina de la Sotta Donoso
"Tenemos una oferta de inmensa variedad", dice Eduardo Browne, director de la Camerata UAndes.
La agrupación dará mañana su primer concierto del año. Como siempre, será a las 19:30 horas, en la Universidad de los Andes. Para esta primera fecha, eligieron dos obras particularmente conservadoras de dos compositores que pasaron a la historia por ser innovadores: la Sinfonía N° 1, "Clásica", de Prokofiev, y el Concierto para piano N° 1 de Brahms. "En 1916 Prokofiev decide componer una sinfonía como lo haría Haydn si estuviera vivo en ese momento, y así vuelve al neoclasicismo después de haber escrito piezas muy, pero muy modernistas", detalla Browne, y cuenta que el solista en ese primer programa será el pianista Felipe Browne, su primo hermano y amigo. "Hace mucho que queríamos tocar juntos este Concierto de Brahms", apunta.
El programa se completa con un tributo a Leonard Bernstein a cien años de su nacimiento, con arreglos de Christian Lorca de la música de "West Side Story".
La Camerata UAndes y Browne harán dos significativos gestos a las otras músicas este año. En junio presentarán una suerte de "línea del tiempo" del tango, actuando junto con los músicos chilenos y argentinos de la Orquesta Binacional de Tango. Y en octubre volverán a invitar a coristas de distintas universidades para estrenar un nuevo programa sinfónico coral de carácter rockero. Esta vez, los arreglos serán de grandes éxitos de Los Beatles y de Elvis Presley.
En agosto, en tanto, la Camerata UAndes sorprenderá con su singular conmemoración de los 200 años de la Batalla de Maipú. "Le pedimos a Sebastián Vergara que escribiera una obra pensando en el Santiago de 1818. Le dimos carta blanca", cuenta Browne. Así continuarán con su ya larga tradición de comisionar una obra al año a un compositor chileno, práctica que ha generado varias creaciones que hoy son parte del repertorio nacional y que otras orquestas programan. Esa composición nueva se articulará con una pieza escrita hace dos siglos en las Misiones de Chiquitos y una obra que Beethoven compuso en 1817, pero en arreglo orquestal, más "Chile en Cuatro Cuerdas" de Gastón Soublette.
Para el cierre, en noviembre, programaron piezas de carácter dancístico de Telemann, Gluck y Ginastera. "Se cierra la temporada con otra veta nueva, que es invitar a solistas jóvenes. En nuestro país existen muchos instrumentistas muy buenos y estamos orgullosos de poder darles esta oportunidad. Este año haremos un concurso de flauta, con un límite de edad de 28 o 30 años y premiaremos a dos ganadores dándoles la chance de tocar como solistas con nosotros", cuenta Browne.
En paralelo, realizarán cuatro jornadas del programa Camerata Educa, que dirigen la fundadora de Mazapán Carmen Lavanchy y Browne. Esas funciones son interactivas y en ellas se aborda el arte musical en forma pedagógica y entretenida (Precios en UAndes/extension.cl).
COORDENADAS El concierto de mañana es a las 19:30 horas, en Monseñor Álvaro del Portillo 12455, $3 mil entrada general.
Durante 2018 celebrarán los 200 años de la Batalla de Maipú y el centenario de Leonard Bernstein. Serán seis conciertos, desde mañana, y en paralelo continúan su rol educativo.
Por Romina de la Sotta Donoso
"Tenemos una oferta de inmensa variedad", dice Eduardo Browne, director de la Camerata UAndes.
La agrupación dará mañana su primer concierto del año. Como siempre, será a las 19:30 horas, en la Universidad de los Andes. Para esta primera fecha, eligieron dos obras particularmente conservadoras de dos compositores que pasaron a la historia por ser innovadores: la Sinfonía N° 1, "Clásica", de Prokofiev, y el Concierto para piano N° 1 de Brahms. "En 1916 Prokofiev decide componer una sinfonía como lo haría Haydn si estuviera vivo en ese momento, y así vuelve al neoclasicismo después de haber escrito piezas muy, pero muy modernistas", detalla Browne, y cuenta que el solista en ese primer programa será el pianista Felipe Browne, su primo hermano y amigo. "Hace mucho que queríamos tocar juntos este Concierto de Brahms", apunta.
El programa se completa con un tributo a Leonard Bernstein a cien años de su nacimiento, con arreglos de Christian Lorca de la música de "West Side Story".
La Camerata UAndes y Browne harán dos significativos gestos a las otras músicas este año. En junio presentarán una suerte de "línea del tiempo" del tango, actuando junto con los músicos chilenos y argentinos de la Orquesta Binacional de Tango. Y en octubre volverán a invitar a coristas de distintas universidades para estrenar un nuevo programa sinfónico coral de carácter rockero. Esta vez, los arreglos serán de grandes éxitos de Los Beatles y de Elvis Presley.
En agosto, en tanto, la Camerata UAndes sorprenderá con su singular conmemoración de los 200 años de la Batalla de Maipú. "Le pedimos a Sebastián Vergara que escribiera una obra pensando en el Santiago de 1818. Le dimos carta blanca", cuenta Browne. Así continuarán con su ya larga tradición de comisionar una obra al año a un compositor chileno, práctica que ha generado varias creaciones que hoy son parte del repertorio nacional y que otras orquestas programan. Esa composición nueva se articulará con una pieza escrita hace dos siglos en las Misiones de Chiquitos y una obra que Beethoven compuso en 1817, pero en arreglo orquestal, más "Chile en Cuatro Cuerdas" de Gastón Soublette.
Para el cierre, en noviembre, programaron piezas de carácter dancístico de Telemann, Gluck y Ginastera. "Se cierra la temporada con otra veta nueva, que es invitar a solistas jóvenes. En nuestro país existen muchos instrumentistas muy buenos y estamos orgullosos de poder darles esta oportunidad. Este año haremos un concurso de flauta, con un límite de edad de 28 o 30 años y premiaremos a dos ganadores dándoles la chance de tocar como solistas con nosotros", cuenta Browne.
En paralelo, realizarán cuatro jornadas del programa Camerata Educa, que dirigen la fundadora de Mazapán Carmen Lavanchy y Browne. Esas funciones son interactivas y en ellas se aborda el arte musical en forma pedagógica y entretenida (Precios en UAndes/extension.cl).
COORDENADAS El concierto de mañana es a las 19:30 horas, en Monseñor Álvaro del Portillo 12455, $3 mil entrada general.
Recital de piano en Vitacura
El pianista chileno radicado en Alemania Gonzalo Paredes abre esta tarde un ciclo de música de cámara en Casas de Lo Matta (Kennedy 9350). Tocará piezas de Beethoven, Chopin y Granados. A las 20:00 horas, entrada liberada.
Habrá siete conciertos más, uno al mes. Entre otros, actuarán el dúo de guitarras de Luis Orlandini y Romilio Orellana, los clavecinistas Lionel Party y Camilo Brandi, y el dúo de violín y piano de Bastián Loewe y Danor Quinteros.
Habrá siete conciertos más, uno al mes. Entre otros, actuarán el dúo de guitarras de Luis Orlandini y Romilio Orellana, los clavecinistas Lionel Party y Camilo Brandi, y el dúo de violín y piano de Bastián Loewe y Danor Quinteros.
lunes, abril 23, 2018
Ministra de las Culturas propone regreso de proyectos culturales que ya están en funcionamiento.
El Desconcierto
La titular del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio ofreció una confusa entrevista sobre los desafíos de su cartera y cuestionó la entrega de entradas gratuitas para eventos culturales a los más jóvenes, argumentando que "sé perfectamente que los van a vender por creer que no lo van a usar".
La periodista Alejandra Pérez fue la ministra designada por Sebastián Piñera para dirigir el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Desde hace un mes y once días, la secretaria de Estado cumple su función en un período que cataloga como “difícil”.
En entrevista con El Mercurio de Valparaíso, la titular de la cartera cuestiona la falta de acceso de la población al arte, según lo reflejado en la última encuesta de Participación Ciudadana. Por ello, apuesta porque “la cultura deje de ser un privilegio, porque de alguna forma cuando tú ves esos números, Santiago es el campeón”.
En este sentido, al ser consultada sobre las medidas que tomará para descentralizar la oferta cultural, Pérez señaló que “yo quiero volver con el Teatro Itinerante”, pese a que éste ya se encuentra en funcionamiento.
“No, pero no está funcionando bien, porque es un teatro que ¿dónde está hoy día?”, respondió confundida la ministra. “Tryo Banda está presentándolo en La Araucanía”, le acota el periodista del medio porteño, a lo que ella pregunta: “¿Pero está recorriendo todo Chile?”.
Más tarde, la ministra de Culturas puntualiza que “yo sé que volvió, pero no creo que tenga la potencia (…) a mí me gustaría tener un teatro itinerante que fuera mucho más potente, a lo mejor con esta misma compañía, pero darle mucho más potencia”.
La entrevista mantiene el tono confuso de la secretaria de Estado frente a otros temas, como la entrega del programa vale cultura, que pretende liberar entradas gratis para los más jóvenes ante diversos espectáculos. Al respecto, la ministra señala que “yo tengo jóvenes, muchos cercanos a los 18, y sé perfectamente que los van a vender por creer que no lo van a usar. Creo que la cosa tiene que partir en la niñez, después en la gente que realmente puede disfrutarla hagamos una cosa que les baje el precio a quienes tienen interés, un 50%, inventaremos algo”.
Además, bajándole importancia al trabajo de las Escuelas de Rock, Pérez aseguró que la televisión ha sido pionera en potenciar talentos artísticos en Chile: “La tele con todos sus concursos y desde don Francisco en adelante, con lo de los talentos, ha traído gente de todas partes. Y la gente se ha potenciado, sí, muchos se han ido, pero la Mon Laferte era de acá, y así puedo decirte un montón de gente… Santiago es Chile y no nos podemos engañar. Entonces si tú llevas a la gente ahí y la das a conocer, que dé la vuelta. Si queremos terminar con que Santiago sea Chile, la gente tiene que decir “soy de Valparaíso” y esta mujer lo ha hecho. Para mí ella es un gran ejemplo, porque esta mujer es un éxito ahora y partió en un programa de televisión como ‘Rojo'”, expuso.
Por último, la ministra propuso crear un perfil en el Ministerio para quienes estén interesados en postular a fondos concursables -algo que ya existe- pero que a su juicio “no está completo”.
Puede ver la entrevista en este link, o dandole click a las imágenes inferiores...
La nostalgia de volver a ser un "chico Rojo"
El Mercurio
Seis ex participantes regresan al espacio como coachs , una figura que antes no existía, y entregarán no solo apoyo técnico, sino también emocional.
Por Martín Cifuentes F.
El reencuentro es algo que se siente. Seis ex participantes de "Rojo: fama, contrafama", espacio buscatalentos realizado entre 2002 y 2008 por TVN, regresan ahora como coachs en la nueva versión del programa que debuta el próximo mes. A pesar de los diez años que han pasado de la última temporada de la producción, hablan y ríen entre ellos. La nostalgia, afirman, "está en el aire". "Es como si no hubiesen pasado los años: están todos iguales", dice Leandro Martínez, y agrega, entre risas: "De seguro soy al que más se le nota. Entré a los 24, pero ahora estoy cerca de los 40".
Los bailarines Yamna Lobos (35), Christian Ocaranza (35) y María Isabel "Icha" Sobarzo (35), junto a los cantantes María Jimena Pereyra (41), Daniela Castillo (33) y Leandro Martínez (39), vuelven a la nueva versión del programa en una figura que antes no existía: ayudarán a nivel técnico a los nuevos participantes, pero también entregarán apoyo emocional. "Es algo que aporta mucho, porque es todo lo que nosotros siempre quisimos. Que alguien te diera contención y dijera que no caigas en el juego, no te enojes por 'esas cosas' o disfruta. Que ayuden a levantarte", dice Castillo, quien a la fecha ha lanzado cinco discos.
Yamna Lobos agrega: "Es eso que nosotros no tuvimos, porque el primer 'Rojo' fue un experimento". Ante la ausencia del "tío conductor" (Araneda), ellos ejercerán la labor de contención. "A la primera que me diga 'Tío', la echo", dice entre risas Ocaranza.
La mayoría de estos ex "chicos Rojo" fueron contactados a mediados de marzo, pero desde que se anunció el proyecto, estuvieron dispuestos a volver. "La diferencia con 'The Voice' (Canal 13) o 'Imparables' (CHV), es que este programa es un franjeado, que irá de lunes a viernes en vivo, y que ya funcionó en una época. Además, irá en un horario de teleseries", dice María Jimena Pereyra, quien en estos últimos años se mantuvo en TVN, a través de la señal internacional con "Conectados".
Una de las diferencias de ahora, además de la interacción con las redes sociales, será la integración de un "Manual de estilo", por el cual el equipo de producción tomará total resguardo de los participantes, sea a nivel físico o en cuanto a contenidos generados dentro del espacio, como derechos de autor. "Es maravilloso que te cuiden y resguarden en todo aspecto, porque es algo que antes no sucedió", dice Sobarzo, quien en estos años formó varias academias de danza. Ejemplifica: "El cuidado que tienen que tener con los cantantes por los derechos de autor, la música que ocupan los bailarines, o que haya un doctor o kinesiólogo en caso de lesión, es bueno".
En 2012, a cuatro años del fin del programa, explotó el caso que vinculó a Jaime Román, ex productor musical del espacio, a una red de explotación sexual infantil. A esto se sumaría un conflicto con derechos autorales y conexos de los cantantes. "Conozco a toda la gente que va a trabajar en producción musical y hay mucha contención, es gente joven, pero con experiencia. Habrá mucha gente trabajando y será imposible que existan ese tipo de problemas. También nosotros, como coachs , estaremos al resguardo", dice Pereyra, y Ocaranza agrega: "Ocurrieron cosas internas que muchos se dieron cuenta. Yo lo supe después". Según Lobos, "ahora se tomaron ciertas precauciones que están súper bien y enfocadas".
Parte de las ventajas de la nueva versión, opina Martínez, que en 2012 llegó a representar a Chile en la competencia internacional del Festival de Viña, es que los equipos de producción están compuestos ahora por gente más joven, lo que les permite aportar ideas. "Están más abiertos a las ideas de nosotros. Antes eran más cerrados". Ocaranza, quien formó su productora en este tiempo, comenta: "Ahora somos parte del equipo de producción. Ha sido rico verse las caras, ver que algunos estamos más viejos, que algunos tenemos menos fuerza, pero que la energía está empalmada con esta nueva versión".
En esta década los participantes no se han dejado de ver. De hecho, constantemente Maura Rivera, Rodrigo Díaz o Pablo Vargas, esta vez ausentes como coachs , suben fotos juntos y con otros ex miembros. "El reencuentro es solo televisivo. Es un programa que nos vio nacer, hay recuerdos, anécdotas, años de pasillo y almuerzos, fracasos y éxitos. Nos seguimos viendo afuera, riéndonos, acordándonos y viviendo cosas nuevas porque ahora algunos son papás, han salido fuera de Chile, vuelven y cada vez más son más las cosas que contar", finaliza Daniela Castillo.
Resguardo
En este nuevo "Rojo", el equipo de producción tomará total resguardo de los participantes, sea a nivel físico o en cuanto a contenidos generados dentro del espacio, como derechos de autor.
Seis ex participantes regresan al espacio como coachs , una figura que antes no existía, y entregarán no solo apoyo técnico, sino también emocional.
Por Martín Cifuentes F.
El reencuentro es algo que se siente. Seis ex participantes de "Rojo: fama, contrafama", espacio buscatalentos realizado entre 2002 y 2008 por TVN, regresan ahora como coachs en la nueva versión del programa que debuta el próximo mes. A pesar de los diez años que han pasado de la última temporada de la producción, hablan y ríen entre ellos. La nostalgia, afirman, "está en el aire". "Es como si no hubiesen pasado los años: están todos iguales", dice Leandro Martínez, y agrega, entre risas: "De seguro soy al que más se le nota. Entré a los 24, pero ahora estoy cerca de los 40".
Los bailarines Yamna Lobos (35), Christian Ocaranza (35) y María Isabel "Icha" Sobarzo (35), junto a los cantantes María Jimena Pereyra (41), Daniela Castillo (33) y Leandro Martínez (39), vuelven a la nueva versión del programa en una figura que antes no existía: ayudarán a nivel técnico a los nuevos participantes, pero también entregarán apoyo emocional. "Es algo que aporta mucho, porque es todo lo que nosotros siempre quisimos. Que alguien te diera contención y dijera que no caigas en el juego, no te enojes por 'esas cosas' o disfruta. Que ayuden a levantarte", dice Castillo, quien a la fecha ha lanzado cinco discos.
Yamna Lobos agrega: "Es eso que nosotros no tuvimos, porque el primer 'Rojo' fue un experimento". Ante la ausencia del "tío conductor" (Araneda), ellos ejercerán la labor de contención. "A la primera que me diga 'Tío', la echo", dice entre risas Ocaranza.
La mayoría de estos ex "chicos Rojo" fueron contactados a mediados de marzo, pero desde que se anunció el proyecto, estuvieron dispuestos a volver. "La diferencia con 'The Voice' (Canal 13) o 'Imparables' (CHV), es que este programa es un franjeado, que irá de lunes a viernes en vivo, y que ya funcionó en una época. Además, irá en un horario de teleseries", dice María Jimena Pereyra, quien en estos últimos años se mantuvo en TVN, a través de la señal internacional con "Conectados".
Una de las diferencias de ahora, además de la interacción con las redes sociales, será la integración de un "Manual de estilo", por el cual el equipo de producción tomará total resguardo de los participantes, sea a nivel físico o en cuanto a contenidos generados dentro del espacio, como derechos de autor. "Es maravilloso que te cuiden y resguarden en todo aspecto, porque es algo que antes no sucedió", dice Sobarzo, quien en estos años formó varias academias de danza. Ejemplifica: "El cuidado que tienen que tener con los cantantes por los derechos de autor, la música que ocupan los bailarines, o que haya un doctor o kinesiólogo en caso de lesión, es bueno".
En 2012, a cuatro años del fin del programa, explotó el caso que vinculó a Jaime Román, ex productor musical del espacio, a una red de explotación sexual infantil. A esto se sumaría un conflicto con derechos autorales y conexos de los cantantes. "Conozco a toda la gente que va a trabajar en producción musical y hay mucha contención, es gente joven, pero con experiencia. Habrá mucha gente trabajando y será imposible que existan ese tipo de problemas. También nosotros, como coachs , estaremos al resguardo", dice Pereyra, y Ocaranza agrega: "Ocurrieron cosas internas que muchos se dieron cuenta. Yo lo supe después". Según Lobos, "ahora se tomaron ciertas precauciones que están súper bien y enfocadas".
Parte de las ventajas de la nueva versión, opina Martínez, que en 2012 llegó a representar a Chile en la competencia internacional del Festival de Viña, es que los equipos de producción están compuestos ahora por gente más joven, lo que les permite aportar ideas. "Están más abiertos a las ideas de nosotros. Antes eran más cerrados". Ocaranza, quien formó su productora en este tiempo, comenta: "Ahora somos parte del equipo de producción. Ha sido rico verse las caras, ver que algunos estamos más viejos, que algunos tenemos menos fuerza, pero que la energía está empalmada con esta nueva versión".
En esta década los participantes no se han dejado de ver. De hecho, constantemente Maura Rivera, Rodrigo Díaz o Pablo Vargas, esta vez ausentes como coachs , suben fotos juntos y con otros ex miembros. "El reencuentro es solo televisivo. Es un programa que nos vio nacer, hay recuerdos, anécdotas, años de pasillo y almuerzos, fracasos y éxitos. Nos seguimos viendo afuera, riéndonos, acordándonos y viviendo cosas nuevas porque ahora algunos son papás, han salido fuera de Chile, vuelven y cada vez más son más las cosas que contar", finaliza Daniela Castillo.
Resguardo
En este nuevo "Rojo", el equipo de producción tomará total resguardo de los participantes, sea a nivel físico o en cuanto a contenidos generados dentro del espacio, como derechos de autor.
Los hijos de Ricardo Montaner se adentran en los ritmos urbanos
El Mercurio
Los herederos del cantante venezolano, Mau y Ricky, han estado toda la vida ligados a la música, pero su último sencillo, "Mi mala", les ha traído un éxito inédito hasta ahora.
Por Raimundo Flores S.
Cerca de 85 millones de visitas en YouTube suma "Mi mala", por lejos la canción más exitosa en los casi 12 años de carrera del dúo Mau y Ricky, formado por Mauricio y Ricardo Montaner, hijos del cantante del mismo nombre con su actual esposa, Marlene Rodríguez.
La canción -publicada en octubre de 2017 y con un remix lanzado hace un mes- marca el alejamiento de la dupla de las baladas románticas para entrar de lleno en la música urbana, un rumbo que el dúo quiere mantener en el futuro: "Si sale la música que sale es porque de alguna manera estamos canalizando nuestras influencias y lo que estamos escuchando. Las próximas canciones también son bailables", asegura Ricky, quien sabe que la música latina hoy pasa por un gran momento: "Gracias a éxitos como 'Despacito' el idioma español es un plus. Estoy seguro de que la música latina tendrá un lugar en los corazones del mundo entero, no es solo una moda".
Además, este nuevo sonido musical ha permitido que el dúo comience a desligarse de la figura de su padre. "Nosotros estábamos en un proceso de encontrar nuestro sonido, las influencias que tenemos hoy en día son muy distintas a las influencias que ha tenido nuestro padre", comenta Mau acerca del camino que está tomando su música.
Ricky dice estar agradecido de contar con los consejos de su padre, pero también reflexiona sobre las complicaciones que ha acarreado llevar su apellido: "Tener la credibilidad de la gente te puede llegar a costar más, porque la gente puede pensar que estamos logrando lo que estamos logrando por ser hijos de Ricardo Montaner", asegura.
A pesar de que decidieron no trabajar en un disco aún, Mau y Ricky estrenarán nuevos sencillos durante los próximos meses y adelantan que han colaborado con músicos como Juanes, Sebastián Yatra, Piso 21 y Anitta.
Fuera del plano musical, el dúo no elude los temas políticos que afectan a su país, a pesar de que ahora estén radicados en Miami. "Es difícil no poder volver a nuestro país a cantar. Hace nada nos llegó una oportunidad para ir a cantar, que tuvimos que rechazar por cuestiones de seguridad. Es muy triste, lo que nos queda es orar y esperar volver pronto a llevarle nuestra música a la gente que vive por allá", remata Ricky.
Los herederos del cantante venezolano, Mau y Ricky, han estado toda la vida ligados a la música, pero su último sencillo, "Mi mala", les ha traído un éxito inédito hasta ahora.
Por Raimundo Flores S.
Cerca de 85 millones de visitas en YouTube suma "Mi mala", por lejos la canción más exitosa en los casi 12 años de carrera del dúo Mau y Ricky, formado por Mauricio y Ricardo Montaner, hijos del cantante del mismo nombre con su actual esposa, Marlene Rodríguez.
La canción -publicada en octubre de 2017 y con un remix lanzado hace un mes- marca el alejamiento de la dupla de las baladas románticas para entrar de lleno en la música urbana, un rumbo que el dúo quiere mantener en el futuro: "Si sale la música que sale es porque de alguna manera estamos canalizando nuestras influencias y lo que estamos escuchando. Las próximas canciones también son bailables", asegura Ricky, quien sabe que la música latina hoy pasa por un gran momento: "Gracias a éxitos como 'Despacito' el idioma español es un plus. Estoy seguro de que la música latina tendrá un lugar en los corazones del mundo entero, no es solo una moda".
Además, este nuevo sonido musical ha permitido que el dúo comience a desligarse de la figura de su padre. "Nosotros estábamos en un proceso de encontrar nuestro sonido, las influencias que tenemos hoy en día son muy distintas a las influencias que ha tenido nuestro padre", comenta Mau acerca del camino que está tomando su música.
Ricky dice estar agradecido de contar con los consejos de su padre, pero también reflexiona sobre las complicaciones que ha acarreado llevar su apellido: "Tener la credibilidad de la gente te puede llegar a costar más, porque la gente puede pensar que estamos logrando lo que estamos logrando por ser hijos de Ricardo Montaner", asegura.
A pesar de que decidieron no trabajar en un disco aún, Mau y Ricky estrenarán nuevos sencillos durante los próximos meses y adelantan que han colaborado con músicos como Juanes, Sebastián Yatra, Piso 21 y Anitta.
Fuera del plano musical, el dúo no elude los temas políticos que afectan a su país, a pesar de que ahora estén radicados en Miami. "Es difícil no poder volver a nuestro país a cantar. Hace nada nos llegó una oportunidad para ir a cantar, que tuvimos que rechazar por cuestiones de seguridad. Es muy triste, lo que nos queda es orar y esperar volver pronto a llevarle nuestra música a la gente que vive por allá", remata Ricky.
Priscilla Presley llevó a Elvis al Movistar Arena
El Mercurio
"No conozco a nadie que pueda llenar un Arena como este a 40 años de su muerte", dijo anoche Priscilla Presley, sobre el escenario del Movistar Arena. La ex esposa del "Rey del Rock" hizo de anfitriona de "Elvis: Live in Concert", un show sinfónico que repasó lo mejor de su repertorio y que tuvo anoche su debut en Sudamérica. El espectáculo, que contó con una orquesta de 60 músicos, se apoyó en la proyección simultánea de presentaciones en vivo del icónico intérprete. Además, incluyó intermedios en los que Priscilla Presley mostró películas caseras inéditas y compartió anécdotas con el público, sobre su vida con el cantante.
"No conozco a nadie que pueda llenar un Arena como este a 40 años de su muerte", dijo anoche Priscilla Presley, sobre el escenario del Movistar Arena. La ex esposa del "Rey del Rock" hizo de anfitriona de "Elvis: Live in Concert", un show sinfónico que repasó lo mejor de su repertorio y que tuvo anoche su debut en Sudamérica. El espectáculo, que contó con una orquesta de 60 músicos, se apoyó en la proyección simultánea de presentaciones en vivo del icónico intérprete. Además, incluyó intermedios en los que Priscilla Presley mostró películas caseras inéditas y compartió anécdotas con el público, sobre su vida con el cantante.
Los musicales brillan en Madrid y fomentan el turismo cultural
El Mercurio
Títulos como "Billy Elliot", "El guardaespaldas" y "Madagascar" reúnen a miles de espectadores en la capital española.
Por Cristopher Ahumada L.
MADRID "¡Solidaridad! ¡Solidaridad!", cantan 20 personajes en una cuidada coreografía que enfrenta a obreros y policías. Es una de las escenas más aplaudidas de "Billy Elliot: El musical", que actualmente se presenta en el Nuevo Teatro Alcalá y que se ha consolidado como uno de los espectáculos madrileños más exitosos de una temporada en la que abundan las propuestas del género.
La obra, basada íntegramente en el proyecto original musicalizado por Elton John y dirigido por Stephen Daldry -también director de la elogiada película del año 2000- en Londres, destaca por su infraestructura, sus constantes cambios escenográficos, el talento de los niños en los roles centrales y un elenco que reúne a figuras como Natalia Millán ("El internado"), Adrián Lastra ("Velvet") y Carlos Hipólito ("El ministerio del tiempo").
Desde su estreno en octubre pasado, "Billy Elliot: El musical" supera el 95% de ocupación de sala con seis funciones semanales en un recinto con capacidad para 1.100 espectadores. "La acogida del público y de la crítica a esta producción ha colmado todas nuestras expectativas", sostiene José María Cámara, socio y productor de SOM Produce, la empresa a cargo.
Al fenómeno de "Billy Elliot" se suman otras apuestas musicales que han concitado un alto interés del público. La productora Stage Entertainment cuenta con dos de esos espectáculos en cartelera: "El rey León" y "El guardaespaldas".
El montaje basado en la cinta animada de Disney ya supera los tres millones de espectadores en 2.500 funciones. Ahora presenta su séptima temporada, que se mantendrá hasta julio en el Teatro Lope de Vega de Madrid.
En un tono distinto está "El guardaespaldas: el musical", que se estrenó en septiembre a 25 años del debut de la cinta protagonizada por Whitney Houston. La obra, que se exhibe en el Teatro Coliseum de Madrid hasta fines de mayo, mantiene los grandes éxitos de la cantante estadounidense en la película -en inglés para apelar a la memoria del público- y suma otras de sus canciones.
La tecnología es un elemento importante del montaje e incluye pantallas LED, dos elevadores y plataformas movedizas. Fela Domínguez interpreta a Rachel Marron, mientras que Iván Sánchez ("La reina del sur") da vida al rol de Kevin Costner en el filme. Maxi Iglesias ("Velvet") también se alternó en ese personaje, pero tuvo que dejar el proyecto por un problema médico.
Según cifras de Stage Entertainment, solo entre "El rey león" y "El guardaespaldas" se vendieron 100 mil entradas en diciembre. Los estudios de la productora también revelan que el 21% de los turistas españoles que visitan Madrid lo hacen para ver un musical y que el perfil de espectadores está encabezado, principalmente, por mujeres de entre 30 y 40 años.
¿A qué responde el creciente interés del público por el género musical? José María Cámara, de SOM Produce, explica: "La asistencia al teatro musical es percibida como una experiencia única y ocupa un lugar de privilegio en el menú de las opciones de entretenimiento. El número potencial de espectadores ha crecido en paralelo con la madurez empresarial, técnica y artística del sector en España".
Otro de los montajes musicales que ha movilizado al público es "La familia Addams", que se sumerge en el satírico mundo liderado por Gomez y Morticia. Sus funciones en Madrid se extenderán hasta fines de mes, luego el equipo iniciará una gira por ciudades como Sevilla, Valladolid, Málaga y Barcelona.
La industria también ha considerado al público infantil en sus estrenos más recientes. En febrero debutó "Madagascar" en el Teatro de la Luz Philips y se mantendrá en cartelera hasta el 13 de mayo, luego seguirá en el Teatre Victòria de Barcelona.
El rol de Paloma San Basilio
A comienzos de este año, el teatro musical también contó con la presencia de Paloma San Basilio, quien protagonizó una versión de "Sunset Boulevard" que se presentó en Tenerife y que costó cerca de medio millón de euros. Según sus palabras, este rol sería su despedida del teatro. "Después de Norma Desmond no puedo pensar en otro personaje que quisiera interpretar. Es tan maravilloso e intenso que me retiraré de los musicales siendo Norma", declaró.
Títulos como "Billy Elliot", "El guardaespaldas" y "Madagascar" reúnen a miles de espectadores en la capital española.
Por Cristopher Ahumada L.
MADRID "¡Solidaridad! ¡Solidaridad!", cantan 20 personajes en una cuidada coreografía que enfrenta a obreros y policías. Es una de las escenas más aplaudidas de "Billy Elliot: El musical", que actualmente se presenta en el Nuevo Teatro Alcalá y que se ha consolidado como uno de los espectáculos madrileños más exitosos de una temporada en la que abundan las propuestas del género.
La obra, basada íntegramente en el proyecto original musicalizado por Elton John y dirigido por Stephen Daldry -también director de la elogiada película del año 2000- en Londres, destaca por su infraestructura, sus constantes cambios escenográficos, el talento de los niños en los roles centrales y un elenco que reúne a figuras como Natalia Millán ("El internado"), Adrián Lastra ("Velvet") y Carlos Hipólito ("El ministerio del tiempo").
Desde su estreno en octubre pasado, "Billy Elliot: El musical" supera el 95% de ocupación de sala con seis funciones semanales en un recinto con capacidad para 1.100 espectadores. "La acogida del público y de la crítica a esta producción ha colmado todas nuestras expectativas", sostiene José María Cámara, socio y productor de SOM Produce, la empresa a cargo.
Al fenómeno de "Billy Elliot" se suman otras apuestas musicales que han concitado un alto interés del público. La productora Stage Entertainment cuenta con dos de esos espectáculos en cartelera: "El rey León" y "El guardaespaldas".
El montaje basado en la cinta animada de Disney ya supera los tres millones de espectadores en 2.500 funciones. Ahora presenta su séptima temporada, que se mantendrá hasta julio en el Teatro Lope de Vega de Madrid.
En un tono distinto está "El guardaespaldas: el musical", que se estrenó en septiembre a 25 años del debut de la cinta protagonizada por Whitney Houston. La obra, que se exhibe en el Teatro Coliseum de Madrid hasta fines de mayo, mantiene los grandes éxitos de la cantante estadounidense en la película -en inglés para apelar a la memoria del público- y suma otras de sus canciones.
La tecnología es un elemento importante del montaje e incluye pantallas LED, dos elevadores y plataformas movedizas. Fela Domínguez interpreta a Rachel Marron, mientras que Iván Sánchez ("La reina del sur") da vida al rol de Kevin Costner en el filme. Maxi Iglesias ("Velvet") también se alternó en ese personaje, pero tuvo que dejar el proyecto por un problema médico.
Según cifras de Stage Entertainment, solo entre "El rey león" y "El guardaespaldas" se vendieron 100 mil entradas en diciembre. Los estudios de la productora también revelan que el 21% de los turistas españoles que visitan Madrid lo hacen para ver un musical y que el perfil de espectadores está encabezado, principalmente, por mujeres de entre 30 y 40 años.
¿A qué responde el creciente interés del público por el género musical? José María Cámara, de SOM Produce, explica: "La asistencia al teatro musical es percibida como una experiencia única y ocupa un lugar de privilegio en el menú de las opciones de entretenimiento. El número potencial de espectadores ha crecido en paralelo con la madurez empresarial, técnica y artística del sector en España".
Otro de los montajes musicales que ha movilizado al público es "La familia Addams", que se sumerge en el satírico mundo liderado por Gomez y Morticia. Sus funciones en Madrid se extenderán hasta fines de mes, luego el equipo iniciará una gira por ciudades como Sevilla, Valladolid, Málaga y Barcelona.
La industria también ha considerado al público infantil en sus estrenos más recientes. En febrero debutó "Madagascar" en el Teatro de la Luz Philips y se mantendrá en cartelera hasta el 13 de mayo, luego seguirá en el Teatre Victòria de Barcelona.
El rol de Paloma San Basilio
A comienzos de este año, el teatro musical también contó con la presencia de Paloma San Basilio, quien protagonizó una versión de "Sunset Boulevard" que se presentó en Tenerife y que costó cerca de medio millón de euros. Según sus palabras, este rol sería su despedida del teatro. "Después de Norma Desmond no puedo pensar en otro personaje que quisiera interpretar. Es tan maravilloso e intenso que me retiraré de los musicales siendo Norma", declaró.
"Don Giovanni", elenco estelar: Débil comienzo de la temporada 2018
El Mercurio
Por Andrés Yaksic
En 1995, el multifacético hombre de teatro Pierre Constant concibió para el Atelier Lyrique de Tourcoing una producción de la "trilogía Da Ponte"con sus tres componentes ambientados en una misma escenografía única. Fue presentada luego en el Théâtre des Champs-Elysées y en numerosas otras casas de ópera de ese país. En Santiago conocimos su primer panel en 2017 ("Bodas de Fígaro"), y la presente temporada se ha inaugurado con el segundo, "Don Giovanni". Se prevé que en 2019 veamos el tercero, "Così fan tutte".
Si bien casi un cuarto de siglo después (bajo la supervisión del propio Constant) la dirección actoral conserva vitalidad y resuelve plausiblemente algunas de las "suspensiones de incredulidad" que demanda el libreto (tales como los equívocos de identidad de que se vale el Burlador), no tiene una propuesta de fondo y pasa por alto las reflexiones posibles que abre la obra, desaprovechando opciones que podrían resaltar su gran vigencia actual -el tema del acoso, por ejemplo-. Sin perjuicio de una cuidada dirección de actores, la acción destaca, sin mucho más, lo giocoso , un tanto a expensas del dramma . Incluso en esta línea simplificadora tiene varias instancias discutibles, como la cena (en el suelo) de Don Giovanni en el desenlace, o la no presencia del Convidado de Piedra en un invisible cementerio. Constant lo aclara en el programa de sala: "Está en la mente de Don Giovanni", aunque no se explica cómo es que Doña Elvira y Leporello lo ven llegar a dicha cena. Sí hay algunos aciertos y eficaces golpes de teatro, como el juramento de venganza con las manos ensangrentadas de Anna y Ottavio, o el descenso a los infiernos de Don Giovanni, convertido en una bien ejecutada acrobacia en tela, escénicamente el punto más alto de esta producción. El relato encuentra apoyo en un atractivo vestuario (Jacques Schmidt y Emmanuel Peduzzi) que transporta a los nobles a una época hacia 1860, por momentos encapirotados como para Semana Santa sevillana. Pero la iluminación es muy plana (Jacques Rouveyrollis y Christophe Naillet), y su intensidad resta por momentos credibilidad a las peripecias nocturnas. La escenografía (Roberto Platé), de fealdad sin redención, resulta poco funcional.
La versión elegida por la dirección musical es la generalmente usual, que, mezclando las versiones de Praga y Viena, conserva las dos arias para el tenor, y tras la segunda suprime toda la escena entre Zerlina y Leporello, ciertamente no indispensable. Menos frecuente es hoy el corte, en la escena última, de los anuncios de los personajes sobre sus respectivos futuros tras la muerte de Don Giovanni, para concluir derechamente con la riente moraleja en sexteto. La Orquesta Filarmónica fue dirigida con eficacia por el maestro Pedro-Pablo Prudencio, a menudo con tempi ligeros, que le dieron fluidez a la acción. El coro -reducido- tuvo la calidad que lo caracteriza.
Entre las voces sobresale la Doña Anna de la soprano Oksana Sekerina, por su agilitá , sólida emisión, fácil ascenso al agudo, buena proyección, bello timbre y una línea de canto ricamente matizada. Su "Non mi dir, bell'idol mio" fue musicalmente lo más alto de la función. Frente a ella (y a la orquesta), las posibilidades de proyección vocal de Don Ottavio (Santiago Bürgi) fueron pocas. El joven barítono polaco Daniel Miroslaw tiene el físico del rol, pero todavía tiene que construir su personalidad: la presencia escénica tiene que transitar hacia la naturaleza arrolladora del burlador. La voz es de agradable timbre y limpia, pero requiere crecer en proyección y volumen, y alcanzar un fraseo más matizado. El bajo-barítono chileno Sergio Gallardo fue un entretenido Leporello, de esmerado trabajo actoral y sólido en lo vocal. Excelente la soprano chilena Yaritza Véliz (Zerlina), bien cohesionada con un correcto Masetto (Eleomar Cuello). También notable la Doña Elvira de Pamela Flores, tanto en lo escénico como lo vocal. De imponente figura y vocalmente interesantísimo el Comendador del estadounidense Soloman Howard, a quien para el banquete final bien se lo habría deseado pisando el escenario en vez de hundido en el foso.
Por Andrés Yaksic
En 1995, el multifacético hombre de teatro Pierre Constant concibió para el Atelier Lyrique de Tourcoing una producción de la "trilogía Da Ponte"con sus tres componentes ambientados en una misma escenografía única. Fue presentada luego en el Théâtre des Champs-Elysées y en numerosas otras casas de ópera de ese país. En Santiago conocimos su primer panel en 2017 ("Bodas de Fígaro"), y la presente temporada se ha inaugurado con el segundo, "Don Giovanni". Se prevé que en 2019 veamos el tercero, "Così fan tutte".
Si bien casi un cuarto de siglo después (bajo la supervisión del propio Constant) la dirección actoral conserva vitalidad y resuelve plausiblemente algunas de las "suspensiones de incredulidad" que demanda el libreto (tales como los equívocos de identidad de que se vale el Burlador), no tiene una propuesta de fondo y pasa por alto las reflexiones posibles que abre la obra, desaprovechando opciones que podrían resaltar su gran vigencia actual -el tema del acoso, por ejemplo-. Sin perjuicio de una cuidada dirección de actores, la acción destaca, sin mucho más, lo giocoso , un tanto a expensas del dramma . Incluso en esta línea simplificadora tiene varias instancias discutibles, como la cena (en el suelo) de Don Giovanni en el desenlace, o la no presencia del Convidado de Piedra en un invisible cementerio. Constant lo aclara en el programa de sala: "Está en la mente de Don Giovanni", aunque no se explica cómo es que Doña Elvira y Leporello lo ven llegar a dicha cena. Sí hay algunos aciertos y eficaces golpes de teatro, como el juramento de venganza con las manos ensangrentadas de Anna y Ottavio, o el descenso a los infiernos de Don Giovanni, convertido en una bien ejecutada acrobacia en tela, escénicamente el punto más alto de esta producción. El relato encuentra apoyo en un atractivo vestuario (Jacques Schmidt y Emmanuel Peduzzi) que transporta a los nobles a una época hacia 1860, por momentos encapirotados como para Semana Santa sevillana. Pero la iluminación es muy plana (Jacques Rouveyrollis y Christophe Naillet), y su intensidad resta por momentos credibilidad a las peripecias nocturnas. La escenografía (Roberto Platé), de fealdad sin redención, resulta poco funcional.
La versión elegida por la dirección musical es la generalmente usual, que, mezclando las versiones de Praga y Viena, conserva las dos arias para el tenor, y tras la segunda suprime toda la escena entre Zerlina y Leporello, ciertamente no indispensable. Menos frecuente es hoy el corte, en la escena última, de los anuncios de los personajes sobre sus respectivos futuros tras la muerte de Don Giovanni, para concluir derechamente con la riente moraleja en sexteto. La Orquesta Filarmónica fue dirigida con eficacia por el maestro Pedro-Pablo Prudencio, a menudo con tempi ligeros, que le dieron fluidez a la acción. El coro -reducido- tuvo la calidad que lo caracteriza.
Entre las voces sobresale la Doña Anna de la soprano Oksana Sekerina, por su agilitá , sólida emisión, fácil ascenso al agudo, buena proyección, bello timbre y una línea de canto ricamente matizada. Su "Non mi dir, bell'idol mio" fue musicalmente lo más alto de la función. Frente a ella (y a la orquesta), las posibilidades de proyección vocal de Don Ottavio (Santiago Bürgi) fueron pocas. El joven barítono polaco Daniel Miroslaw tiene el físico del rol, pero todavía tiene que construir su personalidad: la presencia escénica tiene que transitar hacia la naturaleza arrolladora del burlador. La voz es de agradable timbre y limpia, pero requiere crecer en proyección y volumen, y alcanzar un fraseo más matizado. El bajo-barítono chileno Sergio Gallardo fue un entretenido Leporello, de esmerado trabajo actoral y sólido en lo vocal. Excelente la soprano chilena Yaritza Véliz (Zerlina), bien cohesionada con un correcto Masetto (Eleomar Cuello). También notable la Doña Elvira de Pamela Flores, tanto en lo escénico como lo vocal. De imponente figura y vocalmente interesantísimo el Comendador del estadounidense Soloman Howard, a quien para el banquete final bien se lo habría deseado pisando el escenario en vez de hundido en el foso.
Electrodomésticos en el Municipal: esta historia continuará
La Tercera
A los 63 años, mientras otros artistas piensan en el retiro, o suman lustros haciendo giras que auto tributan mejores épocas creativas repasando títulos claves, Carlos Cabezas lidera a un grupo de músicos mucho más jóvenes por caminos ambiciosos.
Por Marcelo Contreras
Partamos por el final. No hay bis en el Teatro Municipal de Santiago la noche del domingo. Cero espacio para “Yo la quería”, “El frío misterio” o “Señores pasajeros”, nada que delate musicalmente que Electrodomésticos proviene de los 80. Aún más, el último tema fue una canción nueva, “Voz de la calle”. Es muy inusual que un concierto termine con una pieza desconocida, pero esta es una banda atípica y la composición encajaba perfecto con las casi dos horas de música y experiencia visual ofrecida para el estreno de su último trabajo Ex la Humanidad, editado a fines de 2017. Electrodomésticos no mira hacia atrás y solo avanza. Ese corte inédito como remate lo dejó claro. Esta historia continuará.
A los 63 años, mientras otros artistas piensan en el retiro, o suman lustros haciendo giras que auto tributan mejores épocas creativas repasando títulos claves, Carlos Cabezas lidera a un grupo de músicos mucho más jóvenes por caminos ambiciosos, para construir canciones que se piensan desde la cinematografía y la definición de ambientes y parajes, y que servidas en directo capturan la plenitud de los sentidos.
Cuando sonó el timbre clásico del Municipal para ingresar a la sala, ya en el interior un ruido ligeramente enervante de resabio industrial copaba todo el espacio envolviendo en 360º. Las luces bajaron y en contrapunto se alzaron nuevos sonidos, el susurro de lenguas y dialectos extraños sin que ese ronroneo espeso y urbano cediera su tensión. Las siluetas de los músicos se proyectaron hacia el fondo, para luego tomar posiciones como si se tratara de un escuadrón que asume puestos de combate, todos uniformados de traje/corbata negra y camisa roja, consonantes a los colores dominantes en la gráfica del nuevo álbum.
El primer tema que da título al disco resultó un mazazo. Al principio costó acostumbrarse a la descarga por la cantidad de elementos conjugados, dos secciones de teclados y máquinas, batería, bajo, guitarra y voz. Nos invadían rastros de sirenas, chirridos y la frecuencia de un sonar, ingredientes combinados que sugieren a la humanidad inserta en ciudades, la fusión del concreto, el metal y la tecnología, y cómo transitamos en esos espacios mediante canciones que además provocan melancolía y una sensación nocturna con gótico acento.
Los ocho títulos de Ex la Humanidad fueron distribuidos en un set de 17 temas que excluyeron por completo la primera etapa de Electrodomésticos. Sinceramente no se extrañó en lo más mínimo aquel periodo. Esta última alineación es seria candidata a la mejor en la historia del grupo. El tándem de Valentín Trujillo y Nicolás Quinteros en sintetizadores y máquinas crea las atmósferas; Sebastián Muñoz (de Cómo asesinar a Felipes) envuelve con el bajo, y Cabezas se alza como un sumo sacerdote con esa voz inigualable que parece viajar en cámara lenta y que a ratos se quiebra en ligeros aullidos. El aporte de Agnes Paz acompañando en theremín en casi todo el concierto fue sencillamente perfecto.
Mención aparte para Edita Rojas. Su perfomance del domingo, coronada por un solo de batería como punto final del show -otro detalle atípico-, fue increíble. Atraviesa su mejor momento interpretativo, con rastros de rock progresivo y matemático urdiendo complejos patrones entre toms, y una sensibilidad especial para abordar piezas más lentas. Cuesta pensar en otr@ baterista de su nivel en arreglos y ejecución en estos momentos en Chile.
Paula Rivas y Akiles Baeza llenarán de vallenato y cumbia Espacio Belloni
Los dos exponentes de la música caribeña mostrarán lo mejor de su repertorio en un espectáculo que promete una noche llena de ritmo y alegría.
La cantante Paula Rivas y la agrupación Akiles Baeza se unen en esta oportunidad para presentar un show lleno de energía al ritmo del vallenato y la cumbia, en Espacio Belloni, el próximo lunes 30 de abril.
Paula Rivas, hará un repaso por sus tres discos de estudio, donde muestra todo su poder femenino y la magia de la cumbia romántica. “Vete ya”, “Juraste”, “Te juro”, “No voy a llorar” y “Mi corazoncito”, son algunos de sus temas más conocidos.
Esta destacada intérprete de canciones tropicales y románticos se hizo conocida en su paso por el programa “Rojo, Fama Contrafama” de TVN en 2007, donde llegó a instancias finales. Al año siguiente comenzó su carrera como solista y productora musical, siempre ligada a los ritmos latinos. Asimismo, realizó un disco tributo en el cual versionó temas popularizados por Ana Gabriel, Yuri, Rocío Jurado, Myriam Hernández y Valeria Lynch, entre otras.
El grupo Akiles Baeza, por su parte, presentará en este concierto su más reciente producción titulada “30 besos”, además de todo el repertorio que los ha hecho conocidos como uno de los más destacados exponentes de la cumbia chilena y el vallenato.
La agrupación nació en 2011y desde entonces buscan transmitir con su ritmo, letras y puesta en escena, toda la alegría, energía y humor que existe entre ellos. Su estilo lo definen como “cumbia chilena” y han incluido en su propuesta musical las influencias del folklore latinoamericano.
Un show lleno de ritmo, enérgico y con mucho humor es el que realizarán Paula Rivas y Akiles Baeza el lunes 30 de abril a las 22:00 hrs. en Espacio Belloni, ubicado en Ernesto Pinto Lagarrigue 179, Barrio Bellavista. Entradas desde los $5.000, más cargos por servicio, a través del sistema Atrápalo.cl.
https://www.atrapalo.cl/entradas/akiles-baeza-y-paula-rivas-en-espacio-belloni_e4815748/
domingo, abril 22, 2018
Cómo se hizo Peces, el primer disco de Lucybell
La Tercera
El director Carlos Moena estrenó en In-Edit un documental que bucea en la intimidad y los inicios del grupo, en medio de una época completamente análoga.
Por Alejandro Jofré
Lucybell llevaba tres años como banda cuando se enfrentó a la grabación de Peces (1995), un disco que marcaría el debut del grupo que se conoció estudiando Licenciatura en Sonido en la U. de Chile y que coqueteaba con el noise y el shoegaze británico.
Impacientes por despertar el interés de alguna compañía disquera, para 1993 comenzaron las sesiones de manera independiente junto al guitarrista fundador de La Ley, Andrés Bobe, pero su accidentada muerte modificó los planes de la banda formada entonces por el bajista Marcelo Muñoz, el tecladista Gabriel Vigliensoni, el baterista Francisco González y el cantante y guitarrista Claudio Valenzuela.
Para agosto del año siguiente, ahora de la mano de EMI y su “Proyecto de Rock Nacional”, Lucybell se hizo del productor argentino Mario Breuer para retomar el impulso y grabar diez canciones en el desaparecido estudio Sonus de Bellavista (más adelante agregarían los temas “De sudor y ternura” y “Grito otoñal”).
Allí se instalaron en ocho intensas jornadas junto al productor de buena parte del rock argentino de la década anterior, “cuando la onda era —según dice el propio Breuer— faltarle el respeto a los instrumentos”.
El director Carlos Moena —colaborador habitual de la banda— explora esos lejanos días en Cuando respiro en tu boca: la creación de Peces (2018), el documental estrenado en In-Edit y que llegará a salas durante el segundo semestre, que recrea un mundo completamente analógico, sacado de cintas hi-8 y sintetizadores vintage (como el sampler Ensoniq ASR-10 de Vigliensoni), entre gente contestando teléfonos fijos y fumando en espacios cerrados.
A contrapelo de la media en documentales musicales —más vinculados a la alta definición y las formas breves y ágiles—, Cuando respiro en tu boca: la creación de Peces observa con paciencia la intimidad de una banda cargada de talento y ansiedad juvenil.
El registro se extiende generosamente en lo instrumental —desde exigentes sesiones de ensayo, grabación y jams— y recrea el humor y la contención de Breuer, pieza clave en la dinámica del disco, además del entusiasmo y las negociaciones de una banda que sobrevivió a la alta rotación de sus integrantes.
Moena pone a la vista las primeras influencias de Lucybell, algunos trucos de la grabación y esa artesanía de escribir y producir canciones claves en la discografia del grupo, como “De sudor y ternura”, “Vete” y “Que no me vengan con paraísos”.
Acá Lucybell todavía no es Lucybell, sino una banda agazapada, preparándose para el éxito que vendría gracias a la rotación de sencillos como “Lunas” y “Cuando respiro en tu boca”.
“Es el primer disco”, dice en algún momento del registro Claudio Valenzuela, acaso el único integrante de esa formación que sigue dando vida a la banda. Allí mismo sentencia: “Para nosotros no es la conclusión, es el comienzo”.
El director Carlos Moena estrenó en In-Edit un documental que bucea en la intimidad y los inicios del grupo, en medio de una época completamente análoga.
Por Alejandro Jofré
Lucybell llevaba tres años como banda cuando se enfrentó a la grabación de Peces (1995), un disco que marcaría el debut del grupo que se conoció estudiando Licenciatura en Sonido en la U. de Chile y que coqueteaba con el noise y el shoegaze británico.
Impacientes por despertar el interés de alguna compañía disquera, para 1993 comenzaron las sesiones de manera independiente junto al guitarrista fundador de La Ley, Andrés Bobe, pero su accidentada muerte modificó los planes de la banda formada entonces por el bajista Marcelo Muñoz, el tecladista Gabriel Vigliensoni, el baterista Francisco González y el cantante y guitarrista Claudio Valenzuela.
Para agosto del año siguiente, ahora de la mano de EMI y su “Proyecto de Rock Nacional”, Lucybell se hizo del productor argentino Mario Breuer para retomar el impulso y grabar diez canciones en el desaparecido estudio Sonus de Bellavista (más adelante agregarían los temas “De sudor y ternura” y “Grito otoñal”).
Allí se instalaron en ocho intensas jornadas junto al productor de buena parte del rock argentino de la década anterior, “cuando la onda era —según dice el propio Breuer— faltarle el respeto a los instrumentos”.
El director Carlos Moena —colaborador habitual de la banda— explora esos lejanos días en Cuando respiro en tu boca: la creación de Peces (2018), el documental estrenado en In-Edit y que llegará a salas durante el segundo semestre, que recrea un mundo completamente analógico, sacado de cintas hi-8 y sintetizadores vintage (como el sampler Ensoniq ASR-10 de Vigliensoni), entre gente contestando teléfonos fijos y fumando en espacios cerrados.
A contrapelo de la media en documentales musicales —más vinculados a la alta definición y las formas breves y ágiles—, Cuando respiro en tu boca: la creación de Peces observa con paciencia la intimidad de una banda cargada de talento y ansiedad juvenil.
El registro se extiende generosamente en lo instrumental —desde exigentes sesiones de ensayo, grabación y jams— y recrea el humor y la contención de Breuer, pieza clave en la dinámica del disco, además del entusiasmo y las negociaciones de una banda que sobrevivió a la alta rotación de sus integrantes.
Moena pone a la vista las primeras influencias de Lucybell, algunos trucos de la grabación y esa artesanía de escribir y producir canciones claves en la discografia del grupo, como “De sudor y ternura”, “Vete” y “Que no me vengan con paraísos”.
Acá Lucybell todavía no es Lucybell, sino una banda agazapada, preparándose para el éxito que vendría gracias a la rotación de sencillos como “Lunas” y “Cuando respiro en tu boca”.
“Es el primer disco”, dice en algún momento del registro Claudio Valenzuela, acaso el único integrante de esa formación que sigue dando vida a la banda. Allí mismo sentencia: “Para nosotros no es la conclusión, es el comienzo”.
Los 25 años del influyente debut de La Pozze Latina
La Tercera
Lo grabaron en una semana con un presupuesto simbólico y decenas de samples que iban desde Fishbone hasta Los Jaivas. Pozzeídos por la ilusión (1993) fue uno de los títulos fundacionales del rap chileno y festejará su cuarto de siglo el próximo sábado en el Teatro Cariola. Su autor cuenta la historia.
Por Mauricio Jürgensen
Sobraban los cuenta chistes y los imitadores de Michael Jackson y Luis Miguel. Y también los lustrabotas, los compra dólares y los que vendían el “curita importado”.
Pero en el pasaje Bombero Ossa de ese opaco Santiago Centro de 1988 la gente se agolpaba para ver algo realmente inusual; un grupo de jóvenes que bailaba como robots y que giraban como trompos sobre el pavimento.
Jaime Eduardo Fernández Sini tenía 19 años y trabajaba de orfebre en una joyería de Alcántara, cuando un compañero en el taller le advirtió de algo que había visto en televisión: en el centro habían unos que bailaban el mismo breakdance que este flaco alto de voz grave ponía en la tienda con sus viejos casets. El menor de los dos hijos que tuvo el chileno Jaime Fernández con la italiana Antonina Sini, enfiló un sábado por la mañana a la dirección indicada para finalmente encontrarse con lo que había perdido una vez que regresó al país.
La infancia del músico luego conocido como Jimmy Fernández, hoy de 49 años, transcurrió en Panamá, ciudad a la que llegaron en 1970, y a los 16, cuando sus padres se separaron, pasó dos años y medio en Roma. Fue en la capital italiana donde alucinó con el rap después de acompañar a su hermano mayor a un concierto de Afrika Bambaataa, DJ neoyorquino, pionero del género y autor de Planet Rock (1982), en el club Black Out, que todavía existe.
“Esto pasó en 1985 y no lo olvidé nunca más, ese show me voló la cabeza, sentí que estaba en el lugar correcto, y era algo que se conectaba también con la ‘onda electro’ que yo había conocido en Panamá siendo muy niño y que sólo bailaban los negros, la gente de color”, recuerda el líder de La Pozze Latina, sobre el momento exacto en que se declaró su amor por el naciente hip hop, un género del que se puede considerar pionero en Chile junto a De Kiruza y Panteras Negras.
Fernández vivía en la casa de unas tías en Villa Frei y rápidamente se convirtió en un referente de esa naciente movida break del centro de Santiago. Ahí conoció a Pedro Foncea, de De Kiruza, y terminó apareciendo como invitado en Algo está pasando, de 1988, para muchos la primera grabación chilena de rap. Y fue también a través de vínculos como ése que logró que su proyecto originalmente llamado The Latin Posse, y que también integraba con Rodrigo “Johan” Méndez (MC Rody), tuviera la opción de ser registrado profesionalmente en disco.
“Era una época muy especial, porque nadie entendía lo que estábamos haciendo”, explica el músico. “Me acuerdo de las tocatas, los sonidistas nos preguntaban ¿y dónde están las guitarras, las baterías? Para la grabación pasó lo mismo. Salvo lo de De Kiruza, no existían antecedentes sobre cómo grabar rap. Tampoco nosotros lo sabíamos. Así es que empezamos artesanalmente a montar todo. Maqueteamos en un estudio del grupo Aleste (Akustik, de Lito Zerené), y lo grabamos todo en una semana ocupando toda la música que rondaba por mi cabeza”.
Stevie Wonder y Odisea del Espacio
Muchas de esas canciones que aparecen en Pozzeídos por la ilusión (1993) pertenecían a su vieja colección de elepés y muchos de ellos los había comprado en Panamá, en unas ventas de fin de semana que en los 80 organizaban los militares estadounidenses que abandonaban sus misiones en el famoso Canal de ese país.
“Ahí compré discos de Parliament, Stevie Wonder, Earth Wind & Fire, War, lo que te imagines. Y muchas de esas canciones las ocupé en el álbum, además de otros samples de Deodato -uno donde versionaba en clave funk la banda sonora de 2001, Odisea del Espacio (1969)- y también de Los Jaivas”, explica sobre lo que se oye en canciones como “Sex Maniac” y “Con el color de mi aliento”, pieza clave del disco que salió en septiembre de 1993 bajo etiqueta de Alerce y que fue presentado oficialmente en el bar La Batuta.
Esa misma noche de lanzamiento los ejecutivos de Alerce les informaron de una jugada mayor: “La gran sorpresa de la velada fue el anuncio de que el disco se editaría en CD, una noticia tremenda para nosotros y para lo que representaba el movimiento en ese momento”.
Lo que vino después fue girar continuamente por el país y anotarse un par de lujos impensados para ellos como abrir para los Beastie Boys, en abril de 1995, y para Los Fabulosos Cadillacs, en agosto del mismo año, ambos en el Teatro Monumental, hoy Caupolicán.
Hernán del Canto, otro chileno recién llegado de Europa (la ex Alemania Oriental), se había integrado a la banda tras la salida de Méndez y es esa formación la que se ve en videos que rotaron por la naciente MTV latina de la época y también en Vía X, que abrió en marzo de 1995, además del canal Rock & Pop que entró a la parrilla cinco meses después.
“No lo sentíamos en ese momento pero con el tiempo nos dimos cuenta de lo que significó el disco”, dice Fernández. “La edición del CD, que tenía otra tapa donde se nos veía la cara y que habíamos remasterizado, venía con las pistas instrumentales, sin voz. Y mucha gente me ha dicho que empezó a rapear sobre esas bases. Eso es lo más significativo”, concluye. “Confirmar que sobre esas bases se acunó mucho del rap chileno que vino después”.
Lo grabaron en una semana con un presupuesto simbólico y decenas de samples que iban desde Fishbone hasta Los Jaivas. Pozzeídos por la ilusión (1993) fue uno de los títulos fundacionales del rap chileno y festejará su cuarto de siglo el próximo sábado en el Teatro Cariola. Su autor cuenta la historia.
Por Mauricio Jürgensen
Sobraban los cuenta chistes y los imitadores de Michael Jackson y Luis Miguel. Y también los lustrabotas, los compra dólares y los que vendían el “curita importado”.
Pero en el pasaje Bombero Ossa de ese opaco Santiago Centro de 1988 la gente se agolpaba para ver algo realmente inusual; un grupo de jóvenes que bailaba como robots y que giraban como trompos sobre el pavimento.
Jaime Eduardo Fernández Sini tenía 19 años y trabajaba de orfebre en una joyería de Alcántara, cuando un compañero en el taller le advirtió de algo que había visto en televisión: en el centro habían unos que bailaban el mismo breakdance que este flaco alto de voz grave ponía en la tienda con sus viejos casets. El menor de los dos hijos que tuvo el chileno Jaime Fernández con la italiana Antonina Sini, enfiló un sábado por la mañana a la dirección indicada para finalmente encontrarse con lo que había perdido una vez que regresó al país.
La infancia del músico luego conocido como Jimmy Fernández, hoy de 49 años, transcurrió en Panamá, ciudad a la que llegaron en 1970, y a los 16, cuando sus padres se separaron, pasó dos años y medio en Roma. Fue en la capital italiana donde alucinó con el rap después de acompañar a su hermano mayor a un concierto de Afrika Bambaataa, DJ neoyorquino, pionero del género y autor de Planet Rock (1982), en el club Black Out, que todavía existe.
“Esto pasó en 1985 y no lo olvidé nunca más, ese show me voló la cabeza, sentí que estaba en el lugar correcto, y era algo que se conectaba también con la ‘onda electro’ que yo había conocido en Panamá siendo muy niño y que sólo bailaban los negros, la gente de color”, recuerda el líder de La Pozze Latina, sobre el momento exacto en que se declaró su amor por el naciente hip hop, un género del que se puede considerar pionero en Chile junto a De Kiruza y Panteras Negras.
Fernández vivía en la casa de unas tías en Villa Frei y rápidamente se convirtió en un referente de esa naciente movida break del centro de Santiago. Ahí conoció a Pedro Foncea, de De Kiruza, y terminó apareciendo como invitado en Algo está pasando, de 1988, para muchos la primera grabación chilena de rap. Y fue también a través de vínculos como ése que logró que su proyecto originalmente llamado The Latin Posse, y que también integraba con Rodrigo “Johan” Méndez (MC Rody), tuviera la opción de ser registrado profesionalmente en disco.
“Era una época muy especial, porque nadie entendía lo que estábamos haciendo”, explica el músico. “Me acuerdo de las tocatas, los sonidistas nos preguntaban ¿y dónde están las guitarras, las baterías? Para la grabación pasó lo mismo. Salvo lo de De Kiruza, no existían antecedentes sobre cómo grabar rap. Tampoco nosotros lo sabíamos. Así es que empezamos artesanalmente a montar todo. Maqueteamos en un estudio del grupo Aleste (Akustik, de Lito Zerené), y lo grabamos todo en una semana ocupando toda la música que rondaba por mi cabeza”.
Stevie Wonder y Odisea del Espacio
Muchas de esas canciones que aparecen en Pozzeídos por la ilusión (1993) pertenecían a su vieja colección de elepés y muchos de ellos los había comprado en Panamá, en unas ventas de fin de semana que en los 80 organizaban los militares estadounidenses que abandonaban sus misiones en el famoso Canal de ese país.
“Ahí compré discos de Parliament, Stevie Wonder, Earth Wind & Fire, War, lo que te imagines. Y muchas de esas canciones las ocupé en el álbum, además de otros samples de Deodato -uno donde versionaba en clave funk la banda sonora de 2001, Odisea del Espacio (1969)- y también de Los Jaivas”, explica sobre lo que se oye en canciones como “Sex Maniac” y “Con el color de mi aliento”, pieza clave del disco que salió en septiembre de 1993 bajo etiqueta de Alerce y que fue presentado oficialmente en el bar La Batuta.
Esa misma noche de lanzamiento los ejecutivos de Alerce les informaron de una jugada mayor: “La gran sorpresa de la velada fue el anuncio de que el disco se editaría en CD, una noticia tremenda para nosotros y para lo que representaba el movimiento en ese momento”.
Lo que vino después fue girar continuamente por el país y anotarse un par de lujos impensados para ellos como abrir para los Beastie Boys, en abril de 1995, y para Los Fabulosos Cadillacs, en agosto del mismo año, ambos en el Teatro Monumental, hoy Caupolicán.
Hernán del Canto, otro chileno recién llegado de Europa (la ex Alemania Oriental), se había integrado a la banda tras la salida de Méndez y es esa formación la que se ve en videos que rotaron por la naciente MTV latina de la época y también en Vía X, que abrió en marzo de 1995, además del canal Rock & Pop que entró a la parrilla cinco meses después.
“No lo sentíamos en ese momento pero con el tiempo nos dimos cuenta de lo que significó el disco”, dice Fernández. “La edición del CD, que tenía otra tapa donde se nos veía la cara y que habíamos remasterizado, venía con las pistas instrumentales, sin voz. Y mucha gente me ha dicho que empezó a rapear sobre esas bases. Eso es lo más significativo”, concluye. “Confirmar que sobre esas bases se acunó mucho del rap chileno que vino después”.
Chancho en Piedra pierde a Pablo Ilabaca y suma a C-Funk
La Tercera
El guitarrista parte para desarrollar otros proyectos, en el mayor golpe que ha vivido el grupo en sus casi 25 años.
Por Claudio Vergara
En la escena local, Chancho en Piedra representaba algo así como una familia ejemplar: un conjunto cuyos fundadores se conocieron en kinder, sostenido por una dupla de hermanos, sin fracturas internas en sus casi 25 años de historia y con una fanaticada de lealtad casi inmune al paso del tiempo. Pero ahora se alistan para enfrentar quizás el mayor cambio de toda su trayectoria.
Precisamente uno de los integrantes que inició la agrupación, y uno de los cerebros musicales que le aportó identidad a su sonido, el guitarrista Pablo “K-V-Zon” Ilabaca, renunció hace un tiempo a sus filas, argumentando otras inquietudes profesionales.
De hecho, el músico dejará de modo oficial de ser parte del grupo en los próximos días, cuando se anuncie su adiós a través de las distintas plataformas de Chancho en Piedra y en una posible conferencia de los miembros que seguirán a bordo, su hermano, el bajista Felipe Ilabaca; el cantante Eduardo “Lalo” Ibeas, y el baterista Leonardo “Toño” Corvalán.
Aunque la determinación de K-V-Zon se venía conversando hace varios meses, no dejó de ser un remezón importante para el cuarteto, según cuentan fuentes conocedoras de su entorno.
Era uno de los rostros más característicos de su historial y parte intrínseca de su arquitectura sonora, además de abrir un escenario incierto con el que los santiaguinos jamás habían lidiado. Pero, por otro lado, tampoco era un asunto que estuviera fuera de todo cálculo: desde hace más de una década, Ilabaca es por lejos el músico más inquieto del grupo, con iniciativas paralelas donde ha divido el protagonismo con su banda madre, como el proyecto Jaco Sánchez y los Jaco, de 2005; su participación en todos los álbumes y espectáculos de 31 Minutos, y su trabajo para bandas sonoras en teatro y cine.
Reemplazo
Ante la deserción, los Chancho decidieron conversar con un coetáneo, un compañero de generación y batallas en la consolidación de la escena funk chilena en los 90, el guitarrista Cristián “C-Funk” Moraga, bajo el propósito de que ocupe temporalmente el puesto de Ilabaca. El actual líder de Los Tetas aceptó la propuesta, aunque solo de manera puntual, para algunos planes y espectáculos acotados, no para sacar rótulo de integrante permanente.
Desde hace un tiempo, Moraga está embarcado en editar nuevo material de Los Tetas -el que tiene fecha tentativa para esta temporada- y en un eventual retorno a los escenarios del grupo, luego del complejo momento que vivieron tras la expulsión de otro de sus históricos, Tea Time, a mediados del año pasado, cuando fue denunciado por violencia intrafamiliar por parte de su pareja.
Para algunos cercanos, su participación en Chancho en Piedra sería una buena forma de retomar el ritmo de las presentaciones y de volver al circuito, después del tormentoso trance que sin quererlo los salpicó por esos días.
Corales de Bach en recital de órgano, hoy, en Providencia
En 1985, Luis González Catalán ofreció la primera audición en Chile de una serie de corales de Bach que forman parte de la "Colección Neumeister", los cuales habían sido redescubiertos en 1984, después de 270 años perdidos. Esta tarde repetirá este programa, pero con la participación de tres alumnos suyos: Christopher Carrasco como tenor, y los organistas Gabriel Molina y Jorge Pérez, en algunos de los corales. En la Iglesia Luterana El Redentor (Lota 2330, Providencia). A las 18:00 horas, gratis.
Diana Krall: "Canto standards porque no puedo escribir mejores canciones"
El Mercurio
La artista canadiense llegará a Chile el próximo 4 de mayo para presentar su último disco, "Turn up the quiet", con el que regresa a sus interpretaciones de jazz tradicional.
Por Patricio Zenklussen Franco
"Tengo muchísimas ganas de estar de vuelta ahí. Ha pasado demasiado tiempo", dice al teléfono desde Canadá con tono de alivio Diana Krall. La tres veces ganadora del Grammy llegará a Chile por cuarta vez el próximo 4 de mayo para presentar su más reciente trabajo, "Turn up the quiet", esta vez sobre el escenario del Teatro Caupolicán.
Para este álbum, la cantante y pianista canadiense suspendió su travesía por territorio pop, que había empezado en 2015 con "Wallflower", donde interpretó canciones de Bob Dylan y Elton John, y volvió a sus raíces musicales en el jazz tradicional.
"Lo hice porque existe una lista de músicos y obras que forman un gran lienzo sobre el cual artistas como yo podemos intepretar con libertad armónica y lírica", explica a "El Mercurio".
"No fue por una cuestión de nostalgia, sino porque son piezas eternas", agrega Krall, antes de soltar una risa: "Además, canto standards porque no puedo escribir mejores canciones que esas".
La artista, que es una fanática del pasado del género -al punto de haber desarrollado gran parte de su carrera con interpretaciones de ese repertorio-, también se muestra segura acerca de su futuro: "El jazz siempre está moviéndose adelante y hay muchos músicos jóvenes que lo confirman".
Según plantea, es una música que siempre mira hacia el futuro. "Es una evolución constante y espontánea", agrega.
Adelantando lo que será su próximo espectáculo en el país, Krall se toma el tiempo de presentar a su banda: "Es un grupo de artistas realmente único: Karriem Riggins, del supergrupo August Greene, tocará la batería y Stuart Duncan, que ha grabado con Yo-Yo Ma estará en el violín. Anthony Wilson, que ha colaborado con Paul McCartney en la guitarra y Robert Hurst, que es profesor de la Universidad de Michigan, en el bajo".
"La verdad es que no sé por qué tendría que estar ahí -dice entre risas-. Vayan a verlos a ellos".
Ya dejando las bromas de lado, Krall se anima a invitar: "Me siento muy bien acompañada, y lo mejor es que cuando tocamos juntos nos conectamos y logramos traspasarlo a la gente".
Y concluye: "Es nuestro trabajo, pero realmente tratamos de darle a la gente algo con sentido y transmitirles cariño y sentimiento".
La partida de un amigo
Unos meses antes del lanzamiento de su disco, Diana Krall se enfrentó al fallecimiento de su histórico productor e íntimo amigo, Tommy LiPuma. Hoy, a poco más de un año de su partida, la artista se anima a expresarse al respecto: "Agradezco poder hablar de esto. Fue muy duro, muy doloroso. Trabajé con él en 12 de mis 15 discos y aprendí muchísimo de él. Pero ahora que lo pienso, creo que hay que seguir adelante con su legado. Yo pude estar con quienes crearon este arte, y ahora me he propuesto darle esa oportunidad a nuevos músicos".
La artista canadiense llegará a Chile el próximo 4 de mayo para presentar su último disco, "Turn up the quiet", con el que regresa a sus interpretaciones de jazz tradicional.
Por Patricio Zenklussen Franco
"Tengo muchísimas ganas de estar de vuelta ahí. Ha pasado demasiado tiempo", dice al teléfono desde Canadá con tono de alivio Diana Krall. La tres veces ganadora del Grammy llegará a Chile por cuarta vez el próximo 4 de mayo para presentar su más reciente trabajo, "Turn up the quiet", esta vez sobre el escenario del Teatro Caupolicán.
Para este álbum, la cantante y pianista canadiense suspendió su travesía por territorio pop, que había empezado en 2015 con "Wallflower", donde interpretó canciones de Bob Dylan y Elton John, y volvió a sus raíces musicales en el jazz tradicional.
"Lo hice porque existe una lista de músicos y obras que forman un gran lienzo sobre el cual artistas como yo podemos intepretar con libertad armónica y lírica", explica a "El Mercurio".
"No fue por una cuestión de nostalgia, sino porque son piezas eternas", agrega Krall, antes de soltar una risa: "Además, canto standards porque no puedo escribir mejores canciones que esas".
La artista, que es una fanática del pasado del género -al punto de haber desarrollado gran parte de su carrera con interpretaciones de ese repertorio-, también se muestra segura acerca de su futuro: "El jazz siempre está moviéndose adelante y hay muchos músicos jóvenes que lo confirman".
Según plantea, es una música que siempre mira hacia el futuro. "Es una evolución constante y espontánea", agrega.
Adelantando lo que será su próximo espectáculo en el país, Krall se toma el tiempo de presentar a su banda: "Es un grupo de artistas realmente único: Karriem Riggins, del supergrupo August Greene, tocará la batería y Stuart Duncan, que ha grabado con Yo-Yo Ma estará en el violín. Anthony Wilson, que ha colaborado con Paul McCartney en la guitarra y Robert Hurst, que es profesor de la Universidad de Michigan, en el bajo".
"La verdad es que no sé por qué tendría que estar ahí -dice entre risas-. Vayan a verlos a ellos".
Ya dejando las bromas de lado, Krall se anima a invitar: "Me siento muy bien acompañada, y lo mejor es que cuando tocamos juntos nos conectamos y logramos traspasarlo a la gente".
Y concluye: "Es nuestro trabajo, pero realmente tratamos de darle a la gente algo con sentido y transmitirles cariño y sentimiento".
La partida de un amigo
Unos meses antes del lanzamiento de su disco, Diana Krall se enfrentó al fallecimiento de su histórico productor e íntimo amigo, Tommy LiPuma. Hoy, a poco más de un año de su partida, la artista se anima a expresarse al respecto: "Agradezco poder hablar de esto. Fue muy duro, muy doloroso. Trabajé con él en 12 de mis 15 discos y aprendí muchísimo de él. Pero ahora que lo pienso, creo que hay que seguir adelante con su legado. Yo pude estar con quienes crearon este arte, y ahora me he propuesto darle esa oportunidad a nuevos músicos".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)














